lunes, 17 de enero de 2011

HEREJÍAS DE BENEDICTO XVI EN SU LIBRO "LUZ DEL MUNDO" (I)

Por Frater Pedro Dimond, O.S.B

BENEDICTO XVI REPITE SU CREENCIA DE QUE LOS “ORTODOXOS” SON PARTE DE LA IGLESIA

Benedicto XVI, Luz del Mundo, 2010, p. 89: “… lo que yo defiendo es la herencia del Segundo Concilio Vaticano y toda la historia de la Iglesia .  El pasaje [del documento Dominus Iesus] significa que las iglesias orientales [es decir las iglesias “ortodoxas”] son genuinas iglesias particulares, aunque no están en comunión con el Papa .  En este sentido, la unidad con el Papa no es constitutiva de la iglesia particular”.

Esta es una herejía extremadamente significativa .  Benedicto XVI afirma osadamente lo que él y la secta del Vaticano II han enseñado muchas veces en diferentes formas: que los cismáticos orientales son parte de la Iglesia a pesar de que rechazan el oficio papal .  Él dice que las iglesias “ortodoxas” orientales son iglesias particulares, es decir, verdaderas iglesias locales dentro de la única verdadera Iglesia [universal], aun cuando ellos rechazan la primacía del Papa .  Esta enseñanza herética niega decenas de declaraciones magisteriales, la enseñanza dogmática de la Iglesia, la comprensión del papado desde el comienzo de la Iglesia, la comprensión de la unidad desde el comienzo de la Iglesia, y las definiciones específicas del Concilio Vaticano I .  Esto es muy importante porque socava y destruye cualquier aprovechamiento que los defensores de Benedicto XVI pueden hacer del Vaticano I o del papado .  Benedicto XVI rechaza con esta herejía toda la enseñanza católica sobre el papado – una herejía que ha enseñado en numerosas ocasiones.

Papa León XIII, Satis cognitum, # 15, 29 de junio de 1896: “Por donde se ve claramente que los obispos perderían el derecho y el poder de gobernar si se separasen de Pedro o de sus sucesores. Por esta separación se extirpan ellos mismos del fundamento sobre el que debe sustentarse todo el edificio y se colocan fuera del mismo edificio”.

Papa Pío IX, Amantissimus, # 3, 8 de abril de 1862: Hay otras, casi incontables, pruebas extraídas de los testigos más confiables que testifican clara y abiertamente con gran fe, exactitud, respeto y obediencia de que todos los que quieren pertenecer a la verdadera y única Iglesia de Cristo deben honrar y obedecer a esta Sede Apostólica y al Romano Pontífice”.

Papa Pío IX, Concilio Vaticano I, 1870, sesión 4, cap. 3, ex cathedra: “… todos los fieles de Cristo deben creer que ‘la Santa Sede Apostólica y el Romano Pontífice poseen el primado sobre todo el orbe, y que el mismo Romano Pontífice es sucesor del bienaventurado Pedro, príncipe de los Apóstoles, y verdadero vicario de Jesucristo y cabeza de toda la Iglesia  (…) Enseñamos, por ende, y declaramos, que la Iglesia Romana, por disposición del Señor, posee el principado de potestad sobre todas las otras  (…) Tal es la doctrina de la verdad católica, de la que nadie puede desviarse sin menoscabo de su fe y salvación” (Denz. 1826-1827).

Papa Pelagio II, epístola (2) Dilectionis vestrae, 585: “El que no sustenta esta unidad de la Iglesia, ¿cree que tiene la fe? El que abandona y resiste la cátedra de Pedro, sobre la cual se funda la Iglesia, ¿tiene seguridad de estar en la Iglesia?”.

Papa Pío VI, Charitas, # 32, 13 de abril de 1791: “Por último, en una palabra, permanecer cerca de Nos .  Porque nadie puede estar en la Iglesia de Cristo sin estar en unidad con su cabeza visible y fundada sobre la Sede de Pedro”.

Papa León XIII, Satis cognitum, # 13, 29 de junio de 1896: “Quien no quiera ser hereje ni sentar plaza de tal no trate de satisfacer a éste ni al otro  (…) Apresúrese a satisfacer en todo a la Sede de Roma”.

Papa Pío XI, Mortalium animos, # 11, 6 de enero de 1928: “Ahora bien, en esta única Iglesia de Cristo nadie vive y nadie persevera, que no reconozca y acepte con obediencia la suprema autoridad de Pedro y de sus legítimos sucesores”.

Papa Pío XII, Mystici Corporis Christi, # 22, 29 de junio de 1943: Así que, como en la verdadera congregación de los fieles existe un solo Cuerpo, un solo Espíritu, un solo Señor y un solo bautismo, así no puede haber sino una sola fe; y, por lo tanto, quien rehusare oír a la Iglesia, según el mandato del Señor, ha de ser tenido por gentil y publicano.  Por lo cual, los que están separados entre sí por la fe o por la autoridad, no pueden vivir en este único Cuerpo, ni tampoco, por lo tanto, de este su único Espíritu.

Papa Pío VII, Diu satis, # 15, 15 de mayo de 1800: “De manera que el rebaño de Cristo debe sentirse seguro y alimentarse alegremente de la comida que les proviene de la voz y autoridad de Pedro; pero a pesar de cualquier belleza y encanto, deben rehuir como de nociva y apestosa plaga, de lo que esta voz les prohíbe.  Y quienes no la obedezcan, ciertamente no serán contados de entre las ovejas de Cristo”.

Papa San León Magno: “Es necesario que la Iglesia en todo el mundo esté unida y adherida al centro de la comunión eclesiástica, por lo que todo aquel que se atreva a separarse de la unidad de Pedro debe saber que ya no participa de los divinos misterios”[1].

Papa Gregorio XVI, Commissum divinitus, # 11, 17 de mayo de 1835: “Así como el que no recolecta con Cristo tampoco recolecta con el vicario de Cristo sobre la tierra, sino que desparrama .  ¿Cómo puede el que destruye la sagrada autoridad del vicario de Cristo e infringe sus derechos recolectar con él?”.

BENEDICTO XVI RESPETA LA DIABÓLICA RELIGIÓN DEL ISLAM

Benedicto XVI, Luz del Mundo, 2010, p. 98: “Durante mi visita a Turquía, pude demostrar el respeto que tengo por el islam, al cual yo reconozco como una gran realidad religiosa con la que debemos dialogar”.

Esto es apostasía.

Papa Eugenio IV, Concilio de Basilea, 1434: “… existe la esperanza de que un gran número de la abominable secta de Mahoma será convertido a la fe católica”[2].

Papa Calixto III: “Yo prometo (…) exaltar la fe verdadera, y exterminar la secta diabólica de los reprobados e infieles de Mahoma [islam] en el Oriente [3].

BENEDICTO XVI DICE QUE LOS SACERDOTES QUE VIVEN CON MUJERES SE PUEDEN CASAR

Benedicto XVI, Luz del Mundo, 2010, p. 39: “Cuando un sacerdote vive con una mujer, se debe examinar si podrían constituir un buen matrimonio.  Si ese es el caso, ellos deben seguir ese camino”.

En otras palabras, el voto de castidad puede ser revocado si él decide que quiere quedarse con la mujer.

BENEDICTO XVI DICE QUE ÉL NO HABRÍA ACEPTADO EN LA IGLESIA A UN NEGADOR DEL “HOLOCAUSTO”

Benedicto XVI, Luz del Mundo, 2010, p. 121: “Pregunta – ¿Habría firmado el decreto que levanta la excomunión [a los obispos de la Fraternidad San Pío X] si hubiese sabido que entre los cuatro obispos había una persona que niega la existencia de las cámaras de gas? Respuesta – No. Si lo hubiese sabido, el primer paso habría sido separar el caso del obispo Williamson de los otros. Desafortunadamente, sin embargo, ninguno de nosotros navegó por internet para averiguar con qué tipo de persona estábamos tratando”.

Según Benedicto XVI, las creencias judías de exist encia de las cámaras de gas durante la Segunda Guerra Mundial es enseñanza oficial de la Iglesia Católica.  Ella obliga bajo pena de exclusión del cuerpo de la Iglesia.  Esto es cisma y herejía escandalosa.

BENEDICTO XVI DICE QUE ÉL NUNCA ACEPTARÍA EN LA SOCIEDAD POLÍTICA A UN NEGADOR DEL “HOLOCAUSTO”

Benedicto XVI, Luz del Mundo, 2010, p. 124: “Pregunta – Sin embargo, el Secretario General del Consejo Central de los Judíos en Alemania llegó a afirmar que el Papa introdujo en la sociedad política a un negador del holocausto (…)¿Todo esto no sugiere que, a la luz del caso Williamson, la relación con los judíos todavía está enproceso?  Respuesta – Una cosa que es evidente en todo esto es que todavía hay grandes temores y tensiones y que el diálogo es frágil y se puede dañar fácilmente.  En el conjunto de la comunidad judía internacional, hubo muchas personas que de inmediato salieron en mi defensa y dijeron que yo nunca introduciría en la sociedad política a un negador del holocausto.  Esas personas me conocen.  En ese sentido, una ruptura del diálogo estaba fuera de la cuestión”.

Puesto que la Iglesia es la sociedad más caritativa y delicada de todas, esto significa una vez más que él no aceptaría en la Iglesia a quien niegue el “holocausto”.  Para él, aceptar la visión judía de la historia acerca del “holocausto” y las cámaras de gas es un dogma.  Esto es cismático y escandaloso, pero muy revelador.  Esto demuestra que el antipapa Benedicto XVI es exactamente una herramienta diabólica de las fuerzas no católicas y anticristianas.  Téngase también en cuenta que mientras él declara que nunca aceptaría en la sociedad política a un negador del “holocausto” , él quiere y acepta en la sociedad política a un negador de Cristo (por ejemplo, sus amigos y líderes judíos).  Él por lo tanto, ha puesto la historia judía acerca de la Segunda Guerra Mundial por sobre la vida, muerte y resurrección de Jesucristo.  Esto es simplemente un hecho constatado.

HEREJÍAS DE BENEDICTO XVI EN SU LIBRO "LUZ DEL MUNDO" (Introducción)

Por Frater Pedro Dimond, O.S.B.


Para quienes no conzcan, Benedicto XVI es Joseph Alois Ratzinger


HEREJÍAS EN EL LIBRO LUZ DEL MUNDO:

– BENEDICTO XVI REPITE SU CREENCIA DE QUE LOS “ORTODOXOS” SON PARTE DE LA IGLESIA
– BENEDICTO XVI RESPETA LA DIABÓLICA RELIGIÓN DEL ISLAM
– BENEDICTO XVI DICE QUE LOS SACERDOTES QUE VIVEN CON MUJERES SE PUEDEN CASAR
– BENEDICTO XVI DICE QUE ÉL NO HABRÍA ACEPTADO EN LA IGLESIA A UN NEGADOR DEL “HOLOCAUSTO”
– BENEDICTO XVI DICE QUE ÉL NUNCA ACEPTARÍA EN LA SOCIEDAD POLÍTICA A UN NEGADOR DEL “HOLOCAUSTO”
– BENEDICTO XVI HA RECIBIDO LA “COMUNIÓN” EN LA MANO
– EL PRIMER “ACTO PAPAL” DE BENEDICTO XVI FUE UNA CARTA ENVIADA A LA COMUNIDAD JUDÍA DE ROMA; ÉL DICE QUE LOS JUDÍOS TIENEN UNA “MISIÓN”
– BENEDICTO XVI HABLA DE LA HEREJÍA DE LA EVOLUCIÓN COMO SI FUERA UN HECHO
– BENEDICTO XVI DICE QUE LA HOMOSEXUALIDAD PODRÍA SER CONGÉNITA
– BENEDICTO XVI DICE “COMPRENDER” POR QUÉ LA GENTE RECHAZA A LA IGLESIA CATÓLICA
– BENEDICTO XVI ADMITE QUE LOS COLEGIOS “ CATÓLICOS” DEL V-2 SON UNA BURLA
– BENEDICTO XVI DICE QUE EL VATICANO II CONTIENE NUEVAS DEFINICIONES
– BENEDICTO XVI DICE QUE LA IGLESIA NO OFRECE UN SISTEMA MORAL
– BENEDICTO XVI DICE QUE LA REGULACIÓN NATURAL DE LA NATALIDAD ES UNA FORMA DE VIDA
– BENEDICTO XVI DICE QUE LA ENSEÑANZA [HERÉTICA] DEL VATICANO II SOBRE EL PROTESTANTISMO Y LA “ORTODOXIA” ORIENTAL ES OBLIGATORIA
– BENEDICTO XVI APRUEBA EL USO DE LOS PRESERVATIVOS

jueves, 6 de enero de 2011

PRUEBAS CIENTÍFICAS DE LA EXISTENCIA DE LOS REYES MAGOS

Desde Congregación Obispo Alois Hudal

Adoración de los Reyes Magos, por Pietro Perugino

Los Reyes Magos no son personajes creados por siglos de tradición cristiana. Su existencia, además de quedar bien testimoniada en el Evangelio, ahora es documentada por los descubrimientos arqueológicos.

Esta curiosa y extraordinaria revelación se encuentra contenida en una tablilla, en la que se han acuñado caracteres cuneiformes. Se trata de un auténtico documento astronómico y astrológico (entonces las dos disciplinas eran hermanas gemelas) que revela la existencia de una conjunción de Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis en el año 7 antes de Cristo.

Los Evangelios enmarcan el nacimiento de Jesús en tiempos del censo del imperio ordenado por César Augusto, cuando Quirino era gobernador de Siria, y en los últimos años del rey Herodes, quien falleció en el mes de marzo del año 4 a.C. Para los historiadores, Jesús nació unos siete años antes del año «0». El evangelista Mateo (2, 2) pone en relación el evento de Belén con la aparición de una estrella particularmente luminosa en el cielo de Palestina. Y es precisamente en este momento en el que la tablilla de arcilla ofrece un testimonio particular.

Existen muchas hipótesis sobre la estrella que vieron los magos ("magoi" en griego era la palabra con que se denominaba a la casta de sacerdotes persas y babilonios que se dedicaban al estudio de la astronomía y de la astrología) y que les llevó a afrontar un viaje de unos mil kilómetros con el objetivo de rendir homenaje a un recién nacido.

El 17 de diciembre de 1603, Johannes Kepler, astrónomo y matemático de la corte del emperador Rodolfo II de Habsburgo, al observar con un modesto telescopio desde el castillo de Praga el acercamiento de Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis, se preguntó por primera vez si el Evangelio no se refería precisamente a ese mismo fenómeno. Hizo concienzudos cálculos hasta descubrir que una conjunción de este tipo tuvo lugar en el año 7 a.C. Recordó también que el famoso rabino y escritor Isaac Abravanel (1437-1508) había hablado de un influjo extraordinario atribuido por los astrólogos hebreos a aquel fenómeno: el Mesías tenía que aparecer durante una conjunción de Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis. Kepler habló en sus libros de su descubrimiento, pero la hipótesis cayó en el olvido perdida entre su inmenso legado astronómico.

Faltaba una demostración científica clara. Llegó en 1925, cuando el erudito alemán P. Schnabel descifró anotaciones neobabilonias de escritura cuneiforme acuñadas en una tabla encontrada entre las ruinas de un antiguo templo del sol, en la escuela de astrología de Sippar, antigua ciudad que se encontraba en la confluencia del Tigris y el Éufrates, a unos cien kilómetros al norte de Babilonia. La tablilla se encuentra ahora en el Museo estatal de Berlín.

Entre los numerosos datos de observación astronómica sobre los dos planetas, Schnabel encuentra en la tabla un dato sorprendente: la conjunción entre Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis tiene lugar en el año 7 a.C., en tres ocasiones, durante pocos meses: del 29 de mayo al 8 de junio; del 26 de septiembre al 6 de octubre; del 5 al 15 de diciembre. Además, según los cálculos matemáticos, esta triple conjunción se vio con gran claridad en la región del Mediterráneo.

Si este descubrimiento se identifica con la estrella de Navidad de la que habla el Evangelio de Mateo, el significado astrológico de las tres conjunciones hace sumamente verosímil la decisión de los Magos de emprender un largo viaje hasta Jerusalén para buscar al Mesías recién nacido. Según explica el prestigioso catedrático de fenomenología de la religión de la Pontificia Universidad Gregoriana, Giovanni Magnani, autor del libro «Jesús, constructor y maestro» («Gesú costruttore e maestro, Cittadella, Asís, 1997), «en la antigua astrología, Júpiter era considerado como la estrella del Príncipe del mundo y la constelación de Piscis como el signo del final de los tiempos. El planea Saturno era considerado en Oriente como la estrella de Palestina. Cuando Júpiter se encuentra con Saturno en la constelación de Piscis, significa que el Señor del final de los tiempos se aparecerá este año en Palestina. Con esta expectativa llegan los Magos a Jerusalén, según el Evangelio de Mateo 2,2». «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle» preguntan los magos a los habitantes de Jerusalén y después a Herodes.

La triple conjunción de los dos planetas en la constelación de Piscis explica también la aparición y la desaparición de la estrella, dato confirmado por el Evangelio. La tercera conjunción de Júpiter y Saturno, unidos como si se tratara de un gran astro, tuvo lugar del 5 al 15 de diciembre. En el crepúsculo, la intensa luz podía verse al mirar hacia el Sur, de modo que los Magos de Oriente, al caminar de Jerusalén a Belén, la tenían en frente. La estrella parecía moverse, como explica el Evangelio, «delante de ellos» (Mt 2, 9).

domingo, 2 de enero de 2011

HAY UN SOLO BAUTISMO (NO TRES) PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS

Dice el Credo de Nicea "Confieso que hay UN SOLO BAUTISMO para el perdón de los pecados"

Se define el dogma católico que sólo hay un bautismo. Por eso el Credo dogmático de Nicea, profesado, históricamente, todos los domingos en el rito romano, se lee: «Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados». Y este dogma de que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados viene de Nuestro Señor y de los Apóstoles. Se afirma por San Pablo en Efesios 4:5: «Un Señor, una fe, un bautismo». ¿Podría ser posible que haya más de un bautismo para el perdón de los pecados cuando los católicos han profesado y creído durante 2000 años que sólo hay una? No.
Papa Pío XI, Quas Primas (# 8), 11 de dic. de 1925: “En esta perpetua alabanza a Cristo Rey descúbrase fácilmente la armonía tan hermosa entre nuestro rito y el rito oriental, de modo que se ha manifestado también en este caso que la ley de la oración constituye la ley de la creencia.”

A lo largo de la historia muchos papas han reafirmado expresamente esta regla de fe: que sólo hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Credo de Nicea-Constantinopla, 381, ex cathedra: “Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.”

Papa San Celestino I, Concilio de Éfeso, 431: “Después de haber leído estas frases santas y encontrarnos en acuerdo (pues como solo «uno es el Señor, una fe, un bautismo» [Ef. 4:5]), Nos han dado gloria a Dios, que es el salvador de todos...

Papa San León IX, Congratulámur Vehémenter, 13 de abril de 1053: “Creo que hay una sola verdadera Iglesia, Santa, Católica y Apostólica, en la que se da un solo bautismo y verdadera remisión de todos los pecados.”

Papa Bonifacio VIII, Unam sanctam, 18 de nov. de 1302, ex cathedra: “Una sola es mi paloma, una sola es mi perfecta… representa un solo cuerpo místico, cuya cabeza es Cristo, y la cabeza de Cristo, Dios. En ella hay «un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo» [Ef. 4,5].”

Papa Clemente V, Concilio de Vienne, Decreto # 30, 1311-1312, ex cathedra: “Sin embargo, desde que hay una Iglesia universal, fuera de cual no hay ninguna salvación para ambos regulares y seglares, para superiores y súbditos, para exentos y no exentos, en quien todos hay un Señor, una fe, y un bautismo...”

Papa Pío VI, Inscrutábile (# 8), 25 de dic. de 1775: “… Nos le exhortamos y aconsejamos que sean todos de un mismo sentir y en armonía en su esfuerzo para el mismo objeto, al igual que la Iglesia tiene una sola fe, un bautismo, y un solo espíritu.

Papa León XII, Ubi Primum (# 14), 5 de mayo de 1824: “Porque por esta fe divina nosotros sostenemos «un Señor, una fe, un bautismo», y que no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, excepto el nombre de Jesucristo en la que podamos ser salvos. Por esta razón Nos profesamos que no hay salvación fuera de la Iglesia.

Papa Pío VIII, Tradíti Humilitáti (# 4), 24 de mayo de 1829: “Frente a estos sofistas con experiencia se le debe enseñar al pueblo que la profesión de la fe católica es la única verdadera, como proclama el Apóstol: «un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo» (Efesios 4:5).”
Papa Gregorio XVI, Mirári Vos (# 13), 15 de agosto de 1832: “Si dice el Apóstol que hay «un solo Dios, una sola fe, un solo bautismo» (Ef. 4:5), entiendan, por lo tanto, los que piensan que por todas partes se va al puerto de salvación.”

Papa León XIII, Graves de commúni re (# 8), 18 de ene. de 1901: “Esta es la doctrina del Apóstol: Un cuerpo y un espíritu, como fuisteis llamados en una esperanza de vuestra devoción. Un Señor, una fe, un bautismo…”

El decir que hay «tres bautismos», que por desgracia muchos así lo hacen, es herético. Sólo hay un solo bautismo, que se celebra en el agua (de fide).
Papa Clemente V, Concilio de Vienne, 1311-1312, ex cátedra: “Además ha de ser por todos fielmente confesado un bautismo único que regenera a todos los bautizados en Cristo, como ha de confesarse: «un solo Dios y una fe única» [Eph. 4, 5]; que se celebra en el agua en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, creemos ser comúnmente, tanto para los niños como para los adultos, perfecto remedio de salvación.”

Aquí el Papa Clemente V define como un dogma que ha de ser por todos fielmente confesado UN BAUTISMO ÚNICO, que se celebra en el agua. Esto significa que todos los católicos deben profesar un bautismo de agua, no tres bautismos: de agua, de sangre y de deseo. Al confesar «tres bautismos», y no uno, es de contradecir el dogma católico definido. ¿Esos que creen que hay tres bautismos (agua, sangre y deseo) alguna vez se han preguntado por qué innumerables papas han profesado que sólo hay un bautismo, y ni uno solo de ellos han tomado la molestia de decirnos acerca de los llamados «otros dos»?