sábado, 14 de septiembre de 2013

DE LA GLORIA DE LA SANTA CRUZ DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

Homenaje a la Resistencia Católica en Maalula (Siria), que junto al Ejército regular sirio, contiende contra las fuerzas de la judeo-masonería.

"Todo fiel cristiano es muy obligado a tener devoción de todo corazón con la Santa Cruz de Cristo nuestra luz, pues en ella quiso morir por nos redimir de la cautividad de nuestro pecado y del enemigo malo". (Introducción del Catecismo del Padre Gaspar Astete).
  
De acuerdo a una piadosa tradición, después de la muerte de Adán, su hijo Set obtuvo de San Miguel Arcángel (guardián del árbol de la ciencia del Bien y del Mal), una rama del árbol del cual Eva comió del fruto que Yahveh Dios prohibió comer. Set plantó esa rama en el monte Gólgota (que siginfica Lugar de la Calavera), llamado así porque Adán fue sepultado allí. Pasando el tiempo, el árbol creció, y con su madera se construyeron objetos como el Arca de la Alianza y el estandarte donde se izó la serpiente de bronce. Siglos después, el árbol fue derribado, pero su madera no pudo ser usada para nada. El tronco fue puesto sobre un riachuelo para servir de puente. La Reina de Saba, cuando iba a cruzar el puente para ir a ver al sabio Rey Salomón, escuchó un mensaje de Dios el cual decía que el Mesías debía morir clavado en una cruz hecha con esa madera. A lo cual ella se arrodilló en veneración de este Misterio. Luego la reina marchó ante el rey Salomón para contarle la visión recibida. El sabio rey Salomón comprendió la profecía -la muerte del Mesías en la Cruz causaría el fin del reino de los judíos-. Para impedirlo, ordenó que el leño fuera escondido. Pero dicha precaución no fue atendida. Siglos después, la madera fue encontrada, y con ella fabricaron la Cruz en la que Jesús fue crucificado.
  
HIMNO "Crux Fidélis" (de la Misa del Viernes Santo)
  
Crux fidélis, inter omnes arbor una nóbilis: 
Nulla silva talem profert fronde, flore, gérmine.
Dulce lignum, dulces clavos, dulce pondus sústinet.
 
℣. Pange, lingua, gloriósi láuream certáminis,
Et super Crucis trophǽo dic triúmphum nóbilem: 
Quáliter Redémptor orbis immolátus vícerit.
℞. Crux fidélis, inter omnes arbor una nóbilis: 
Nulla silva talem profert fronde, flore, gérmine.
  
℣. De paréntis protoplásti fraude Factor cóndolens,
Quando pomi noxiális in necem morsu ruit: 
Ipse lignum tunc notávit, damna ligni ut sólveret.
℞. Dulce lignum, dulces clavos, dulce pondus sústinet.
 
℣. Hoc opus nostræ salútis ordo depopóscerat:
Multifórmis proditóris ars ut artem fálleret: 
Et medélam ferret inde, hostis unde lǽserat.
℞. Crux fidélis, inter omnes arbor una nóbilis: 
Nulla silva talem profert fronde, flore, gérmine.
  
℣. Quando venit ergo sacri plenitúdo témporis,
Missus est ab arce Patris Natus, orbis Cónditor: 
Atque ventre virgináli carne amíctus pródiit.
℞. Dulce lignum, dulces clavos, dulce pondus sústinet.
  
℣. Vagit Infans inter arcta cónditus præsépia:
Membra pannis involúta Virgo Mater álligat: 
Et Dei manus pedésque stricta cingit fáscia.
℞. Crux fidélis, inter omnes arbor una nóbilis: 
Nulla silva talem profert fronde, flore, gérmine.
  
℣. Lustra sex qui jam perégit, tempus implens córporis, 
Sponte líbera Redémptor passióni déditus, 
Agnus in Crucis levátur immolándus stípite.
℞. Dulce lignum, dulces clavos, dulce pondus sústinet.
  
℣. Felle potus ecce languet: spina, clavi, láncea
Mite corpus perforárunt, unda manat et cruor: 
Terra, pontus, astra, mundus, quo lavántur flúmine!
℞. Crux fidélis, inter omnes arbor una nóbilis: 
Nulla silva talem profert fronde, flore, gérmine.
  
℣. Flecte ramos, arbor alta, tensa laxa víscera, 
Et rigor lentéscat ille, quem dedit natívitas: 
Et supérni membra Regis tende miti stípite.
℞. Dulce lignum, dulces clavos, dulce pondus sústinet.
  
℣. Sola digna tu fuísti ferre mundi víctimam:
Atque portum præparáre arca mundo náufrago: 
Quam sacer cruor perúnxit, fusus Agni córpore.
℞. Crux fidélis, inter omnes arbor una nóbilis: 
Nulla silva talem profert fronde, flore, gérmine.
  
℣. Sempitérna sit beátæ Trinitáti glória:
Æqua Patri Filióque; par decus Paráclito:
Uníus Triníque nomen laudet univérsitas. Amen.
℞. Dulce lignum, dulces clavos, dulce pondus sústinet.
 
TRADUCCIÓN
 
¡Oh Cruz fiel!, el más noble de los árboles;
Ningún bosque produjo otro igual en hoja, ni en flor, ni en fruto.
¡Oh dulce leño, dulces clavos los que sostuvieron tan dulce peso!
  
Canta, lengua, la victoria del más glorioso combate, 
Y celebra el noble triunfo de la Cruz,
Y cómo el Redentor del mundo venció inmolado en ella.
¡Oh Cruz fiel!, el más noble de los árboles;
Ningún bosque produjo otro igual en hoja, ni en flor, ni en fruto.
  
Compadecido el Criador del engaño de nuestro primer padre, 
Incurriendo en la muerte por haber gustado del fruto prohibido, 
Señaló otro árbol para reparar el daño del primero.
¡Oh dulce leño, dulces clavos los que sostuvieron tan dulce peso!
  
Este modo de obrar nuestra salvación requería 
Que una estratagema burlase las artes del traidor, 
Y hallase el remedio donde hirió el enemigo con su engaño.
¡Oh Cruz fiel!, el más noble de los árboles;
Ningún bosque produjo otro igual en hoja, ni en flor, ni en fruto.
  
Cuando, pues, vino la plenitud del tiempo sagrado, 
Fue enviado del seno del Padre, su hijo, Creador del mundo, 
Y, revestido de la carne, nació de vientre virginal.
¡Oh dulce leño, dulces clavos los que sostuvieron tan dulce peso!
  
Llora el tierno Infante reclinado en angosto pesebre; 
Envuelve en pañales su tiernos miembros la Virgen madre; 
Y enfaja los pies y las manos de un Dios.
¡Oh Cruz fiel!, el más noble de los árboles;
Ningún bosque produjo otro igual en hoja, ni en flor, ni en fruto.
  
Cuando cumplió los treinta años, terminando ya el tiempo de la vida mortal, 
Ofrecióse libremente el Redentor a las penas: 
El Cordero es levantado en la Cruz, para ser sacrificado.
¡Oh dulce leño, dulces clavos los que sostuvieron tan dulce peso!
  
Mira cómo languidece, gustando amarga hiel, 
Traspasado su cuerpo de espinas, clavos y lanza: manando sangre y agua: 
La tierra, el cielo, el mundo entero quedan lavados en este río.
¡Oh Cruz fiel!, el más noble de los árboles;
Ningún bosque produjo otro igual en hoja, ni en flor, ni en fruto.
  
Dobla tus ramas, oh árbol elevado, plega tus tersas fibras, 
Y ablándese tu nativa dureza; y 
Extiende dulcemente tus brazos a los miembros del Rey soberano.
¡Oh dulce leño, dulces clavos los que sostuvieron tan dulce peso!
  
Tú sola fuiste digna de sostener la víctima del mundo, 
Y preparar el puerto de salvación al arca del mundo náufrago, 
Rociado con la sangre sagrada del Cuerpo del Cordero.
¡Oh Cruz fiel!, el más noble de los árboles;
Ningún bosque produjo otro igual en hoja, ni en flor, ni en fruto.
 
Gloria eterna a la Trinidad soberana; 
Gloria igual al Padre y al Hijo; igual honor al Espíritu Consolador.
El universo alabe el nombre del que es Uno y Trino. Amén.
¡Oh dulce leño, dulces clavos los que sostuvieron tan dulce peso!

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