miércoles, 18 de septiembre de 2013

MARÍA SANTÍSIMA: DEVOCIÓN Y DOGMAS DESDE LA BIBLIA (Parte I: ADÁN Y EVA, PREFIGURAS DE JESÚS Y MARÍA)

Como anunciáramos en nuestra Carta "Beata Virgo María in Sacram Scripturam", comenzamos a publicar la serie que llamamos "MARÍA SANTÍSIMA: DEVOCIÓN Y DOGMAS DESDE LA BIBLIA", basándonos en los artículos que sobre ello publicaron los hermanos Miguel y Pedro Dimond en VATICANO CATÓLICO. Esto con el propósito de demostrar que la única Iglesia que conserva fielmente la Revelación y el Dogma de la Fe, la única Iglesia que Cristo fundó es la IGLESIA CATÓLICA. Y como un acto de reparación por la blasfemia del antipapa Bergoglio durante su audiencia del 11 de Septiembre del presente.

EL FUNDAMENTO BÍBLICO DE LA ORACIÓN A MARÍA Y LA ENSEÑANZA CATÓLICA SOBRE MARÍA

Santa María, MADRE DE DIOS, VIRGEN PERPETUA CONCEBIDA SIN PECADO, ASUNTA EN CUERPO Y ALMA A LOS CIELOS... De María nunquam satis.

La bienaventurada Virgen María es la madre de Jesucristo. Contrariamente a lo que afirman algunos, la Iglesia católica no enseña y nunca ha enseñado que la Virgen María es Dios. Eso sería una herejía. María es sólo una criatura, pero la mayor de los seres humanos que ha sido creado por Dios. Por favor lea esta evidencia bíblica de la enseñanza de la Iglesia católica acerca de María, y por qué es tan necesario comprender su rol e importancia.

Para entender la Biblia y lo que enseña acerca de María (la madre de Jesucristo), es necesario entender los tipos bíblicos.

Un tipo es un evento verdadero, persona o institución en el Antiguo Testamento que presagia o prefigura algo del Nuevo Testamento.

LA BIBLIA ENSEÑA QUE ADÁN, EL PRIMER HOMBRE, FUE EL TIPO DE JESUCRISTO

Adán trajo el pecado por su desobediencia – Jesucristo trajo la Salvación por su obediencia.

Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre. Adán fue sólo un hombre. Sin embargo, la Biblia dice que Adán fue un tipo de aquel que habría de venir, Jesucristo.

Romanos 5, 14: “Pero la muerte reinó desde Adán hasta Moisés aun sobre aquellos que no habían pecado, a semejanza de la transgresión de Adán, que es el tipo del que había de venir [Jesús]”.

¿Cómo fue Adán el tipo de Jesús? La respuesta está mejor resumida en el siguiente pasaje.

Romanos, 5, 19: “Pues como, por la desobediencia de un solo hombre, muchos se constituyeron en pecadores, así también, por la obediencia de uno, muchos se constituirán en justos”.

Adán sumergió al mundo en el pecado; Cristo vino a redimir al mundo del pecado de Adán. Adán pecó por su desobediencia en el árbol de la ciencia del bien y del mal; Cristo redimió al mundo por su obediencia y sacrificio en el árbol de la cruz. Esa es la razón de por qué la Biblia dice que Cristo es el nuevo o segundo o último Adán. Él vino a deshacer lo que hizo Adán. Él se convirtió en la cabeza de la nueva y redimida raza de quienes viven sobrenaturalmente en Cristo, mientras que Adán, el primer hombre, fue la cabeza de la humanidad que cayó en el pecado.

LA BIBLIA ENSEÑA QUE JESUCRISTO ES EL SEGUNDO ADÁN

1 Corintios 15, 45: “Que por eso está escrito: ‘El primer hombre, Adán, fue hecho alma viviente’; el último Adán, espíritu vivificante”.

Hay muchos tipos bíblicos. Recuerde que todos esos eventos, personas y cosas fueron eventos reales, personas y cosas que también prefiguraron algo que ocurriría después. He aquí algunos ejemplos:

El Arca de Noé y el Gran Diluvio prefiguraban la salvación por el bautismo y la Iglesia.

1 Cor. 10, 12 – La Biblia enseña que el paso por el Mar Rojo (Éxodo 14) es prefigura del bautismo.

1 Pedro 3, 19-21 – La Biblia enseña que el Arca de Noé y el Gran Diluvio prefiguraban la salvación por el bautismo y la Iglesia.

1 Cor. 5, 7 – La Biblia enseña que el Cordero Pascual que era sacrificado (Éxodo 12) es prefigura de Cristo, el Cordero de Dios, que quita los pecados del mundo (Juan 1, 29).

Heb. 8, 8-9 – La Biblia enseña que el sistema del Antiguo Testamento era una “sombra” o figura del Nuevo Testamento.

Mateo 12, 40 – La Biblia enseña que los tres días que Jonás pasó en el vientre de la ballena son prefigura de la Resurrección de Cristo después de tres días de su muerte.

Se podrían dar muchos otros ejemplos de tipos bíblicos. Es importante comprender que el cumplimiento de un tipo (llamado “antitipo”) es mayor que el tipo. Jesucristo es infinitamente mayor que Adán; el Nuevo Testamento es mayor que el Antiguo; la Resurrección es mayor que las tribulaciones de Jonás, etc. Teniendo esto en mente, debemos ahora considerar los tipos de María, la madre de Jesucristo. Hay muchos tipos de María. Además de otras evidencias bíblicas, estos tipos proporcionan innegables pruebas bíblicas de la enseñanza católica acerca de María. Los siguientes puntos serán sin duda nuevos y sorprendentes para muchos no católicos.


ASÍ COMO CRISTO ES EL NUEVO ADÁN, MARÍA ES LA NUEVA EVA

Como ya se ha mencionado, Adán fue un tipo (prefigura) de Jesucristo. Hubo también una singular mujer que se involucró con Adán, el primer hombre, en la caída del mundo en el pecado. Ella fue Eva, la primera mujer. Fue la transgresión de Adán lo que constituyó el pecado original. Pero Eva estuvo vinculada de manera fundamental e inextricable a los acontecimientos que condujeron al pecado original. La mujer (Eva) pecó y fue la que condujo a Adán al pecado.

Génesis 3, 1-6: “Pero la serpiente, la más astuta de cuantas bestias del campo hiciera Dios el Señor, dijo a la mujer: ‘¿Con que os ha mandado Dios que no comáis de los árboles todos del paraíso?’ Y respondió la mujer a la serpiente: ‘Del fruto de los árboles del paraíso comemos, pero del fruto del que está en medio del paraíso nos ha dicho Dios: No comáis de él, ni lo toquéis siquiera, no vayáis a morir. Y dijo la serpiente a la mujer: ‘No, no moriréis; es que sabe Dios que el día que de él comáis se os abrirán los ojos y seréis como Dios, conocedores del bien y del mal’. Vio, pues, la mujer que el árbol era bueno para comerse, hermoso a la vista y deseable para alcanzar por él sabiduría, y tomó ella de su fruto y comió, y dio también de él a su marido, que también con ella comió”.

Así como la mujer (Eva) estuvo íntimamente involucrada en los eventos que condujeron al pecado original, hay una mujer que está íntimamente involucrada en los eventos que condujeron a la Redención. Esa mujer es María, la madre de Jesucristo. Ella es la nueva Eva.

Hay numerosos claros paralelismos en la Biblia entre Eva y María. Esto demuestra que María es la nueva Eva, así como Cristo es el nuevo Adán.

EVA SE COMUNICÓ CON, CREYÓ Y OBEDECIÓ A UN ÁNGEL CAÍDO (LA SERPIENTE) – MARÍA SE COMUNICÓ CON, CREYÓ Y OBEDECIÓ A UN ÁNGEL BUENO (GABRIEL)

Eva se comunicó con un ángel caído (la serpiente) – María se comunicó con un ángel bueno (Gabriel).

Génesis 3, 4-6: “Y dijo la serpiente a la mujer: No, no moriréis… y [Eva] tomó de su fruto y comió…”.

Lucas 1, 26-38: “… fue enviado el ángel Gabriel de parte de Dios a una ciudad de Galilea… a una Virgen… y el nombre de la Virgen era María. Y presentándose a ella le dijo: Salve, llena de gracia, el Señor es contigo… El ángel le dijo: No temáis, María, porque has hallado gracia delante de Dios, y concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, a quien pondrás por nombre JesúsDijo María: He aquí la sierva del Señor, hágase en mí según tu palabra. Y se fue de ella el ángel”.

Eva se acercó a la serpiente (el diablo), un ángel caído. Eva creyó en sus palabras mentirosas y desobedeció a Dios. Eva pecó e hizo que su marido pecara, sumergiendo al mundo en la muerte.

Gabriel, un ángel bueno, se presentó a María. María creyó en su mensaje de salvación; que ella era bendita entre las mujeres, llena de gracia, y daría a luz al Salvador. María obedeció a Dios, ella consintió en la concepción de Jesucristo en su seno, y permitió que Él viniera y redimiera al mundo del pecado de Adán.

Incluso en la Iglesia muy antigua, estos paralelos bíblicos fueron reconocidos como identificando a María como la nueva Eva, al igual que Jesucristo es el nuevo Adán. San Irineo fue un famoso Padre apostólico del siglo II. Él contrasta la primera Eva con la segunda Eva (María).

San Irineo, Contra las Herejías, Libro III, cap. 22, 185 d.C.: “En conformidad con este diseño, María la Virgen fue obediente, diciendo: He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra (Lucas, 1, 38). Pero Eva fue desobediente; porque ella no obedeció cuando aún era virgen… Y así fue también que el nudo de la desobediencia de Eva fue desatado por la obediencia de María. Porque lo que la virgen Eva tenía atado, por incredulidad, fue lo que la Virgen María desató por la fe”.

EVA FUE LA MADRE DE TODOS LOS VIVIENTES – MARÍA, COMO MADRE DE JESÚS, ES LA MADRE DE TODOS LOS VIVIENTES, E INCLUSO DE LA VIDA MISMA

Génesis 3, 20: “El hombre llamó Eva a su mujer, por ser la madre de todos los vivientes”.

Eva fue llamada la “madre de todos los vivientes” porque todos los que los que han vivido descienden de ella. María es también la madre de todos los vivientes, pero incluso de una forma mayor. María es la madre de Jesucristo, quien es la vida misma y en quien se encuentra toda la vida.

Juan 1, 4: “En Él [Jesucristo] estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres”.

Mateo 1, 16: “María, de la cual nació Jesús…”.

Juan 14, 6: “Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí”.

Jesús es la vida. María es, por lo tanto, literalmente la madre de la Vida misma. Es claro el paralelismo con Eva, la madre de todos los vivientes. La diferencia es que María es la madre de la Vida que es infinitamente mayor que la existencia humana. Quienes viven y mueren en su Hijo tienen acceso a la vida eterna en Él y en llegar a ser nuevas criaturas.

2 Corintios 5, 17: “De hecho que el que es de Cristo se ha hecho criatura nueva”.

El cumplimiento (María es la madre de todos los vivientes) es nuevamente mayor que el tipo (Eva como madre de todos los vivientes).

EVA FUE CREADA SIN PECADO – LA NUEVA EVA, MARÍA, TAMBIÉN TUVO QUE SER CREADA SIN PECADO

Hemos visto que la Biblia indica que María es la nueva Eva. Entonces la pregunta es: ¿en qué estado fue creada el alma de Eva? Génesis 2 dice que Eva era libre de todo pecado. Toda la creación era perfecta hasta la caída de la humanidad. Tanto Adán como Eva fueron creados en estado de justicia original. Ellos no perdieron el estado de perfección original, en el cual eran libres de todo pecado, hasta que cometieron el pecado original, como nos narra Génesis 3.

Si Dios creó a la primera mujer (la primera Eva) sin ningún pecado, entonces Él podía ciertamente crear la segunda (y mayor) Eva (la santísima Virgen María) sin ningún pecado. Eso fue exactamente lo que Él hizo. Él tuvo que hacerlo como una cuestión de proporción y justicia porque ella sería el primer miembro de la humanidad redimida.

DEFINICIÓN DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN

Pío IX proclamó el dogma de la Inmaculada Concepción de María

Papa Pío IX, Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854: “Declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles”.

Algunos equivocadamente piensan que la Inmaculada Concepción se refiere a la concepción milagrosa de Jesús en el vientre de la Virgen María. Ello no es correcto. Jesús, de hecho, fue concebido sin ningún pecado en el vientre de María, pero la Inmaculada Concepción se refiere a la concepción de María en el vientre de su madre. Desde el primer instante de su creación, ella fue preservada de toda mancha del pecado original, el que heredan todos los otros miembros de la raza humana (excepto Jesús).

Hablar de la Inmaculada Concepción significa que María Santísima FUE PRESERVADA DE TODA MANCHA  DE PECADO ORIGINAL DESDE EL PRIMER INSTANTE DE SU CONCEPCIÓN

Dios la preservó libre de todo pecado en previsión de los méritos de salvación de Jesucristo. Este privilegio le fue concedido a María porque ella habría de ser el arca pura y sin maldición que portaría al Dios santo. Para que pudiera llevar a la santidad infinita, María tuvo que ser santa desde el primer instante de su creación.

JESÚS SALVÓ A MARÍA DE UNA MANERA SUPERIOR

Por lo tanto, si María fue preservada de toda mancha de pecado original, ¿ello significa que no tuvo Salvador? No. La misma Virgen María responde que sí.

Lucas 1, 46-47: “Mi alma engrandece al Señor, y exulta de júbilo mi espíritu en Dios, mi Salvador”.

María Santísima confiesa que su Inmaculada Concepción fue la manera en que Dios la salvó.

Dios salvó a María preservándola de contraer el pecado original. Supongamos que un hombre cae en un profundo hoyo en el bosque, pero es rescatado por un amigo. Supongamos ahora que un hombre ve a una mujer que camina hacia el profundo hoyo, y la sujeta justo antes de que ella caiga en él. En primer lugar él la detiene de caer en el hoyo, de manera que ella no se lesiona ni ensucia en absoluto. ¿Él salvó a la mujer? Ciertamente que sí lo hizo. Él la salvó de una manera superior, impidiendo que cayera en el hoyo y sufriera cualquier consecuencia dañina.

Así es como Dios salvó a María. Jesús fue su Salvador de una manera superior, preservándola de contraer el pecado original, y preservándola del pecado toda su vida. Él hizo esto de María en consideración de su papel único. La impecabilidad de María se indica en numerosos tipos en la Biblia.

Algunos expresan incredulidad ante la noción de que Dios crease a alguien completamente libre de pecado. Ellos se olvidan que Dios creó al primer hombre y a la primera mujer sin pecado.

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