jueves, 9 de enero de 2014

SI ROMA APOSTATÓ, AL MENOS QUE NO LO HAGA CONSTANTINOPLA

NOTA: Constantinopla, mal llamada Estambul, es la sede del Patriarca de la Iglesia Ortodoxa.
 
El Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I convocó a los primados de todas las ramificaciones de la iglesia ortodoxa para el próximo mes de Marzo, para preparar el 'Santo y Gran Concilio' de dicha iglesia, que se realizará en 2015 en el Fanar (un barrio de Constantinopla que para ellos es lo que para los Católicos es el Vaticano).

Patriarca Bartolomé I de Constantinopla, Primado de la Iglesia Ortodoxa
 
Los temas que se tratarán, según fuentes oficiales son:
 
  1. Reafirmar el poder del Patriarca de Constantinopla como primado entre todos los Patriarcas ortodoxos.
  2. Combatir el nacionalismo arraigado en las iglesias ortodoxas de cada Estado donde son mayoría (entre ellos, Grecia, Rusia, Serbia, Rumanía, Georgia y Bulgaria). 
  3. Debatir estrategias comunes para enfrentarse a los tiempos modernos.
 
Cabe recordar que el Patriarca de Constantinopla es primado honorífico (Primus inter pares) respecto a los demás Patriarcas ortodoxos, pero que no tiene jurisdicción territorial sino sobre Constantinopla y los exarcados y metrópolis (Diócesis y Arzobispados) que de él dependen. Y en cuanto al nacionalismo, las iglesias ortodoxas son autocéfalas, esto es, se circunscriben al Estado donde surjan y sus Patriarcas gobiernan a los fieles de cada país (por eso se habla, v.g., de Iglesia Ortodoxa Rusa -y del Patriarca Cirilo I de Moscú-).
 
Al contrario que la Iglesia Católica, los ortodoxos sostienen que la independencia de un Estado se sostiene en una Iglesia nacional, y que combatir por la Patria es combatir por la Religión.
 
Pero en realidad, este concilio ortodoxo es a raíz de la negativa del Patriarcado de Moscú a participar del ecumenismo y a defeccionar de la independencia, y la respuesta que desde Constantinopla enviaron a Moscú. La tendencia ecumenista de Constantinopla comenzó con Atenágoras I (quien se reunió con Pablo VI en 1964 y 1967; y fue amigo del arzobispo anglicano de Canterbury, Richard Ramsay), continuó con Demetrio I que en 1979 y en 1987 se reunió con Juan Pablo II -en el Fanar y el Vaticano respectivamente-; y en 1979, con los anglicanos); y llegó a su máximo con Bartolomé I (el cual recibió a Benedicto XVI en 2007, y recientemente asistió a la inauguración de Francisco I).
 
En paralelo a la Apostasía en el seno de la Iglesia Católica, el Patriarcado de Constantinopla mostró un inusitado ecumenismo sin precedentes en la historia.
 
La polémica de la autocefalia nacional se debe a que en 2007, se realizó una convención bilateral en Ravena (Italia), en la cual, Roma y Constantinopla llegaron a un acuerdo en torno a que el Papa de Roma es el Protos (el primero) de todos los Patriarcas. La Iglesia Ortodoxa Rusa no acepta el acuerdo, sosteniendo que Cristo es la Cabeza y Suprema Autoridad de la Iglesia.
 
La Iglesia Ortodoxa Rusa observa con desconfianza los acercamientos con Roma, a la vez que busca salvaguardar la independencia del Patriarcado
 
Detrás de la convocatoria al concilio ortodoxo está Ioannis Zizioulas, metropólita (Arzobispo) de Pérgamo y director del diálogo entre los ortodoxos y el Vaticano, que sostiene que el principal problema de la Ortodoxia contemporánea no es el ateísmo ni la persecución política, sino el “afán de escapar de la realidad del mundo para construir una identidad basada en el pasado nacional” (esto es, el “auto-referencialismo” bergogliano). Resulta que la elección de Francisco Bergoglio y sus discursos reformistas han calado hondo en el Patriarcado (en parte, a causa de varios escándalos tristemente protagonizados por sacerdotes ortodoxos).

Ioannis Zizioulas (a la derecha de Benedicto XVI), es el director de relaciones entre el Vaticano y Constantinopla. Hoy en día es tenido como un gran teólogo entre los ortodoxos (como Ratzinger para el Vaticano II)
 
Por otro lado, Francisco I y Bartolomé I se reunirán en Jerusalén el próximo 25 de Mayo, recordando que en 1964, Pablo VI y Atenágoras I se encontraron en esa misma ciudad y al año siguiente se levantaron las excomuniones recíprocas (el Cisma Constantinopolitano se dio el 16 de Julio de 1054 cuando el Patriarca Miguel Cerulario de Constantinopla fue excomulgado por el Papa San León IX porque Miguel Cerulario negaba que el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo -como lo declara el Símbolo de Nicea-, y no aceptaba la Primacía Romana).

Los cismáticos (el nombre que la Iglesia Católica le da a los fieles de Constantinopla) rechazan, entre otros dogmas de Fe, que el Espíritu Santo procede del Padre y el Hijo.

Aseguran varios expertos consultados que este Concilio de la ortodoxia tendrá las mismas repercusiones que el Vaticano II en la Catolicidad.

PREGUNTAS DE JORGE RONDÓN SANTOS

  • ¿El Concilio de la iglesia ortodoxa abrirá las puertas a la Apostasía como ocurrió en la Catolicidad tras el deuterovaticano concilio?
  • ¿La negativa del Patriarcado de Moscú a aceptar el Documento de Ravena significa que no aceptan las intentonas ecumenistas de los últimos tres Patriarcas de Constantinopla?
  • Ante la situación presentada, ¿cabe la posibilidad de declarar la Sede Vacante por herejía del Patriarcado de Constantinopla? De ser así, ¿el Patriarcado de Moscú ha dado el campanazo de alerta?
  • ¿Y si la Sede Vacante en el Patriarcado no deviniese de ahora, sino de antes?

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