miércoles, 23 de julio de 2014

EL PEOR CASTIGO ES LA PÉRDIDA DE LA FE A MANOS DEL CLERO APÓSTATA

"Aparecerá una multitud de falsos profetas, que engañarán a muchos". (San Mateo XXIV, 11)
    
Muchos han creído que el peor castigo que Dios puede mandar por los pecados de un pueblo es la guerra o una epidemia, pero esos son sólo azotes terrenales. El peor castigo es de naturaleza espiritual, como es la Apostasía generalizada y la obediencia a un “clero” que se apartó de la Fe católica (que es lo que actualmente vemos, cortesía del Vaticano II).
  
San Juan Eudes escribió proféticamente sobre los sacerdotes apóstatas, y el peligro que representan para la Fe:
   
San Juan Eudes
   
La mayor señal de la ira de Dios sobre un pueblo y el más terrible castigo que sobre él pueda descargar en este mundo, es permitir que, en castigo de sus crímenes, venga a caer en manos de pastores que más lo son de nombre que de hecho, que más ejercitan contra él la crueldad de lobos hambrientos que la caridad de solícitos pastores, y que, en lugar de alimentarle cuidadosamente, le desgarren y devoren con crueldad; que en lugar de llevarle a Dios, le vendan a satanás; en lugar de encaminarle al cielo, le arrastren con ellos al infierno; y en lugar de ser la sal de la tierra y la luz del mundo, sean su veneno y sus tinieblas”.
  
(El Sacerdote, San Juan de Eudes, ed. Vizcaína, Bilbao 1936, Capítulo II, p. 29).

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preferiblemente, los comentarios (y sus respuestas) deben guardar relación al contenido del artículo. De otro modo, su publicación dependerá de la pertinencia del contenido. La blasfemia está prohibida.