miércoles, 30 de diciembre de 2015

EN LA CLAUSURA DEL 500º ANIVERSARIO DE SANTA TERESA DE JESÚS

  
Este año, que bien llamamos “Oración y Creencia”, era también era el 500º aniversario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, reformadora de la orden Carmelita. Y queremos concluirlo con un homenaje sencillo pero devoto:
  
Por concesión particular a los Carmelitas  (cuyo Misal y Breviario fueron protegidos por Quo Primum Témpore en razón de su antigüedad, aunque los Carmelitas descalzos se decantaron por el Rito Romano), les fue permitido tener sendos prefacios propios para Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz. El prefacio de Santa Teresa (15 de Octubre -día de su festividad-, 27 de Agosto -Transverberación del corazón-, y 13 de Julio -Traslación de sus reliquias al convento de la Anunciación en Alba de Tormes-) rememora especialmente la Transverberación de su corazón, el Desposorio místico con Jesús nuestro Señor, y su muerte gloriosa, y reza así:
Vere dignum et justum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus: per Christum Dóminum nostrum. Qui beátam Terésiam Sanctórum sciéntia ac divínæ caritátis ardóre muneráre: et Ángeli visióne, ígnito jáculo præcórdia ejus transverberántis, veheméntius inflammáre, eámque sibi spiritáli connúbio sociátam, data déxtera, significáre dignátus est. Quo caritátis incéndio, dum beátæ Terésiæ vita consúmitur, spíritus ejus colúmbæ specie egredi visus, sublímen cœléstis glóriæ gradum conscéndit. Et ídeo cum Ángelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus cumque omni milítia cœléstis exércitus hymnum glóriæ tuæ cánimus, sine fine dicéntes.

TRADUCCIÓN
Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar, Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios, por Jesucristo nuestro Señor. Que se dignó dotar a la bienaventurada Teresa con la sabiduría de los Santos y con ardiente caridad divina, inflamarla aún más con la visión de un Ángel cuando traspasó su corazón con una saeta encendida; y darle su mano derecha para testificar el matrimonio espiritual entre ambos. Y cuando la vida de la bienaventurada Teresa fue consumida por el incendio de la divina caridad, su alma fue vista salir en forma de paloma, y elevarse hasta las alturas de la Gloria celestial. Y por eso, con los Ángeles y Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, entonamos a tu gloria un himno, diciendo sin cesar.
  
Y en el prefacio de San Juan de la Cruz (24 de Noviembre -día de su festividad-, y 21 de Mayo -Traslación de reliquias desde Úbeda hacia Segovia-), es de resaltar la referencia a sus obras Subida al Monte Carmelo y Noche Oscura del Alma.
Vere dignum et justum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus: per Christum Dóminum nostrum. per Christum, Dominum nostrum. Qui beátum Joánnem Confessórem tuum, divinárum rerum perfúsum, et exímio patiéndi desidério succénsum, præclárum nobis Doctórem et exémplar dedísti. Ipsum enim, per montis ascénsum noctísque calíginem ad contemplatiónis vérticem sublimásti; atque spiritáli tibi fœdére sociátum, viva tui amóris flamma mirífice adussísti: ut, rutilánte ejus sapiéntiae lúmine, nostras quóque tenébras irradiáres. Et ídeo cum Ángelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus cumque omni milítia cœléstis exércitus hymnum glóriæ tuæ cánimus, sine fine dicéntes.

TRADUCCIÓN
Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar, Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios, por Jesucristo nuestro Señor. Que nos diste al bienaventurado Juan, tu confesor, impregnado con la luz de las cosas divinas, e inflamado con el deseo de padecer, como preclaro Doctor y ejemplo. Tú lo condujiste, por la subida al monte y la noche oscura, a la cima de la contemplación; y admirablemente lo consumiste, asociándole contigo por una alianza espiritual, con la llama del amor divino: para que por la luz de su sabiduría ilumines también nuestra oscuridad. Y por eso, con los Ángeles y Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, entonamos a tu gloria un himno, diciendo sin cesar.

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