miércoles, 22 de febrero de 2017

LA DEVOCIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN ES NECESARIA PARA CONSERVAR LA CASTIDAD

  
“Debemos profesar una ferviente devoción a la Santísima Virgen, si queremos conservar esta hermosa virtud; de lo cual no nos ha de caber duda alguna, sí consideramos que ella es la reina, el modelo y la patrona de las vírgenes […]. San Ambrosio llama a la Santísima Virgen «Señora de la castidad»; San Epifanio la llama «Princesa de la castidad»; y San Gregorio, «Reina de la castidad»”. (San Juan María Vianney, Sermón sobre la pureza).

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