sábado, 29 de julio de 2017

AD PORTAS DEL CISMA EN CANTERBURY

Traducción de la noticia publicada en CHRISTIAN TODAY (Inglaterra)
 
EXCAPELLÁN DE LA REINA DE INGLATERRA ESTÁ LIDERANDO UNA REBELIÓN DE VICARIOS ANTE EL “MATRIMONIO HOMOSEXUAL”
  
El ex Capellán de la Reina [distinción al clero anglicano, análoga a los Prelados de honor de Su Santidad en el Catolicismo, N. del T.], Gavin Ashenden, está liderando un grupo de clérigos conservadores rebeldes que amenaza romper con la Iglesia de Inglaterra por temas sexuales.
  
Gavin Ashenden
 
En una carta publicada en el diario Telegraph, el grupo de 23 advierte del prospecto de una “declaración de independencia” por vicarios que sienten que aquellos con opiniones tradicionales están siendo “marginalizados” por el liderazgo eclesial. Afirman que las decisiones del Sínodo General -el cuerpo legislativo de la Iglesia de Inglaterra- ha causado “gran preocupación” a los anglicanos. Ellos dicen: “Hay momentos, especialmente en tiempos de desintegración social, en que la Iglesia debe ir contra la cultura dominante”.
 
La carta agrega que “el abucheo a los tradicionalistas” y el “abuso personal” que afrontaron en el Sínodo ha “profundizado la desconfianza”entre los dos bandos.
 
Otros signatarios de la carta incluyen al obispo retirado de Rochester, Michael Nazir-Ali, y la jefa de Christian Concern, Andrea Williams.
    
La carta dice que la Iglesia de Inglaterra se dirige a una “revuelta en la forma de un movimiento de independencia” a menos que haya un cambio de dirección.
 
La carta concluye planteando la posibilidad de una división en la Iglesia de Inglaterra, similar a la que tuvo lugar en la Iglesia Anglicana de Norteamérica (ACNA).
 
Ashenden dijo al Telegraph que el Arzobispo de Canterbury, Justin Welby, está “bajo aviso”. Dijo:
“Esta es una advertencia de que el arzobispo está bajo aviso de que a menos que dirija a la Iglesia en una forma que sea consistente con los valores y la autoridad de la Biblia, y opuesta al secularismo progresista, se enfrentará a un tipo de revuelta en forma de un movimiento independentista”.
  
Un vocero de la Iglesia de Inglaterra dijo: “El Sínodo a menudo debate temas controversiales y los miembros pueden a veces discordar fuertemente entre sí. Esa es la naturaleza del debate”.

Una sesión del Sínodo General de la Iglesia de Inglaterra
  
Ashenden le dijo a Christian Today en la mañana:
“La Iglesia de Inglaterra está haciendo las divisiones como si se fuera llevada en una dirección crecientemente progresista y secular en temas de género. Está haciéndolo mal siendo bondadosa y compasiva para el discipulado. Deberíamos ser siempre bondadosos y compasivos, pero para darle a las personas lo que Dios quiere que tengan, no lo que ellos quieren que Él quiera tener para ellos.
 
Esto no es tanto sobre el sexo o el género, como sí sobre la obediencia y la integridad. Esto es, como se acostumbra entre los Cristianos, la lucha entre el zeitgeist, el espíritu de la edad, y el Espíritu Santo. Si la Iglesia de Inglaterra continúa por este camino de acomodamiento con la práctica del matrimonio homosexual, llegará a haber dos tipos de anglicanos en este país. Un grupo que conservará la fe con la doctrina de Cristo y las Escrituras, ofreciendo la bondad y compasión de la fidelidad a Dios, y otro que guardará la fe con el secularismo, y también ofrecerá bondad y compasión, pero una bondad superficial que no llevará a la gente más cerca a Dios”.
  
La carta a Telegraph viene después que veintiún clérigos anglicanos conservadores condenaron por separado el Sínodo general por permitir “desarrollo trágico” cuando votó para condenar la denominada “terapia de conversión” para homosexuales y considerar el apoyo litúrgico a aquellos cristianos que “transicionan” de un género a otro.
 
La declaración, presentada la semana pasada por Christian Today, dice que
“nosotros, como algunos de los llamados a la renovación del anglicanismo bíblico y ortodoxo, ya hemos comenzado a reunirnos, en favor de nuestros hermanos anglicanos, para discutir cómo asegurar un futuro eclesial fiel”.
 
Refiriéndose a las votaciones aprobadas en el sínodo en York a comienzo de mes, la declaración dice:
“Muchos compartirán nuestra consternación por las recientes decisiones... y el seguimiento de principios, valores y prácticas contrarias a la Sagrada Escritura y la Tradición de la Iglesia.
 
Puesto que la Cámara de los Obispos falló persistentemente en cumplir los encargos dados por Dios por los cuales ellos habían jurado desterrar estos trágicos desarrollos fue, tristemente, no completamente inesperados.
 
Por lo tanto, y previendo tales eventualidades, nosotros, como algunos de los llamados a la renovación del anglicanismo bíblico y ortodoxo, ya hemos comenzado a reunirnos, en favor de nuestros hermanos anglicanos, para discutir cómo asegurar un futuro eclesial fiel. Deseamos ahora que lo que hemos hecho sea más ámpliamente conocido.
 
... Nos reuniremos nuevamente, como hemos planeado y en una locación externa, mediante consejo episcopal, en Octubre. Es nuestra intención recibir en esa ocasión una diversidad incluso mayor de contribuyentes”.
 
Los firmantes incluyen a Ashenden, la líder evangélica Susie Leafe (directora del grupo conservador Reform), el Reverendo Andy Lines (obispo de la ACNA con Misión Especial para Europa), James Paice (fideicomisario de Good Steward’s Trust en Southwark) y Andrew Symes (secretario ejecutivo de Anglican Mainstream).
 
Ashenden le dijo a Christian Today la semana pasada que estaba preocupado por “un cambio de cultura en lo concerniente a la ética sexual” y ua forma “infiel y secularizada” del anglicanismo. También acusó a los obispos de renegar de su obligación de promover la Fe cristiana. Dijo:
“Firmé este documento porque creo que a pesar de las promesas del arzobispo Welby de que no planeaba supervisar cualquier cambio formal de doctrina, se intenta que debería haber un cambio de cultura en lo concerniente a la ética sexual, abandonando lo que la Iglesia debería enseñar y remplazándolo con otras cosas que están en completa oposición a la Escritura y a la enseñanza dominical. Si alguno tenía cualquier duda sobre esto antes del pasado Sínodo General, no puede haber duda ahora sobre ello. Se convierte un poco de casuística el decir que no hay planes para cambiar la doctrina formal mientras alientan cambios en la liturgia y la cultura.

Los obispos de la Iglesia de Inglaterra –que votaron casi unánimemente en favor de esos cambos– han renegado de su responsabilidad primaria en defender y articular la Fe cristnana. Eso deja un vacío de control episcopal que necesitará ser ordenado. Miro hacia adelante para trabajar con otros para remediarlo en una forma que llevará a un anglicanismo renovado y fiel en este país en contraste al infiel y secularizado”.
 
COMENTARIO
De más no está recordar que el cisma anglicano se dio por causa del matrimonio: Enrique VIII, ansiando tener un hijo varón, quería casarse con Ana Bolena, pero primero solicitó al Papa Clemente VII que le anulara su matrimonio con Catalina de Aragón (madre de María I de Inglaterra) aduciendo parentesco por afinidad (primero Catalina fue esposa del príncipe Arturo de Gales, hermano de Enrique) y decencia pública. El Papa, habiendo estudiado el caso (y tal vez temiendo la ira de Carlos I de España -los recuerdos del Saco de Roma aún eran recientes para él-), confirmó la existencia y validez del matrimonio de Enrique y Catalina porque, si bien hubo matrimonio entre Catalina y Arturo, éste murió sin dejar descendencia; y la dispensa otorgada por el Papa Julio II fue otorgada en debida forma, siguiendo las Sagradas Escrituras y el poder que Cristo confiriera a San Pedro y sus sucesores de atar y desatar.
 
Obstinado en su voluntad y enceguecido por la lujuria, Enrique VIII se proclamó Jefe Supremo de la Iglesia de Inglaterra, separándola del Catolicismo y suspendió el envío del Óbolo de San Pedro. Acto seguido, declaró nulo su matrimonio con Catalina y se casó con Ana Bolena, a la sazón embarazada de Isabel I. Pero las razones que Enrique pretendía esgrimir contra su primer matrimonio se aplican contra el segundo, y de forma horrorosa: De acuerdo al cronista Nicholas Sanders, en su libro De orígine ac progréssu schismátis Anglicáni (Del origen y progreso del cisma anglicano), Enrique cometió adulterio con María Bolena, hermana de Ana; y con la madre de ambas, Isabel Howard (por lo que Ana viene a ser hija ilegítima de Enrique).
 
Regresando al presente, otro cisma en el anglicanismo (esta vez en la mismísima Iglesia de Inglaterra) es previsible dada la falta de unidad y sucesión apostólica, como señalamos en una oportunidad. Aparte, el viaje a la Roma modernista es un contrasentido: ALLÁ PASA LO MISMO QUE EN CANTERBURY, Y PEOR. Así las cosas, estimados anglicanos tradicionalistas, en medio de todos estos acontecimientos, Dios está ofreciéndoos su misericordia ahora, luego de estar expiando por casi cinco siglos el pecado de Enrique y su dinastía: el Catolicismo Tradicional es la única posibilidad, aún más, es IMPERATIVO si queréis guardar la enseñanza de Cristo y salvar vuestras almas.
  
¡NUESTRA SEÑORA DE WALSINGHAM, SAN JORGE MÁRTIR Y SAN EDUARDO EL CONFESOR, ALCANZAD LA CONVERSIÓN DE INGLATERRA!

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