miércoles, 31 de enero de 2018

CONCILIARES: O CRUZ O CARAMELOS

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
 
En 2018, los feligreses conciliares serán REALMENTE puestos a prueba.
Sabemos que ellos no son más Católicos, pero ellos tratarán de persuadirse de que lo son.
Supuestamente deben guardar ayuno y abstinencia el Miércoles de Ceniza, pero ese día cae en el secular “Día de los enamorados” en 2018.
San Valentín fue suprimido del Calendario conciliar en 1969, junto con otros 200 Santos venerados desde los primeros tiempos de la Iglesia Católica.
  
El 14 de Febrero del año 2018 tendrá lugar una situación insólita: la fiesta de San Valentín cae en Miércoles de Ceniza, primer día de la temporada penitencial de Cuaresma, día de estricto ayuno y abstinencia. Puesto que el Miércoles de Ceniza rota anualmente, entre el 4 de Febrero y el 10 de Marzo, en función de la fecha de la Pascua, y porque el 14 de Febrero cae en Miércoles una vez cada siete años, es raro que la fiesta de San Valentín caiga el Miércoles de Ceniza.
 
Pero si los conciliares van a escoger entre el Miércoles de Ceniza o San Valentín, según su propio calendario fabricado deberían escoger los caramelos porque el Sacerdote y Mártir San Valentín no es realmente un santo para ellos; el 14 de Febrero es meramente el secular “Día de los Enamorados”. En su “Matanza del día de San Valentín”, el antipapa Montini Alghisi/Pablo VI impuso el 14 de Febrero de 1969 a la iglesia conciliar un nuevo calendario anticatólico que vaya conforme a su anticatólica e inválida “Nueva Misa”. Los Catorce Santos Auxiliadores, incluidos San Cristóbal, San Blas, San Jorge, Santa Bárbara y Santa Catalina de Alejandría, tan altamente venerados desde los primeros tiempos de la Iglesia Católica por su asistencia a todos cuantos les rezaban, fueron eliminados del Novus Ordo Kalendárii, junto con Santa Filomena, San Valentín, y otros 200 Santos.
 
San Valentín no es ninguna ridícula fantasía de tortolitos. Él fue un sacerdote y mártir de los primeros tiempos de la Iglesia Católica, que padeció durante una gran persecución por el gobierno romano. San Valentín fue también un médico y fue golpeado con garrotes y finalmente decapitado por ayudar a los Cristianos en Roma. Lejos de representar simple sentimentalismo, el color rojo y los corazones tan prevalentes en este día recuerdan el hecho de que San Valentín dió su rubro corazón y su sangre como Mártir de su fe Católica. Los deuterovaticanos, si fueran Católicos, se arrodillarían pidiendo la intercesión de este Sacerdote Mártir.
  
Así que ahora los fieles deuterovaticanos están en un dilema. Como los Protestantes que son, no observan más las leyes cuaresmales sobre el Ayuno y la Abstinencia -excepto, supuestamente, el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo-. Hubo un año en el cual la apertura de la temporada de béisbol en Estados Unidos cayó en Viernes Santo, y los fieles conciliares tuvieron la temeridad de pedir una “dispensa”, para poder embutir sus caras con hot dogs y cacahuates en lugar de reconocer el día en que Cristo murió para salvarlos de sus pecados. Irónico, pero así de corruptos se han convertido los deuterovaticanícolas. Ellos y su secta ciertamente NO SON CATÓLICOS.

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