viernes, 18 de mayo de 2018

NOVENA EN HONOR DE LA SANTISIMA TRINIDAD

Novena compuesta por un sacerdote de la Compañía de Jesús, con Imprimátur otorgado por Mons. Pedro Espinosa y Dávalos, gobernador de la Mitra (luego Obispo) de Guadalajara (México), el 19 de Agosto de 1853. Los Gozos son de la autoría del Beato Diego José de Cádiz OFM Cap.
 
MODO DE PRACTICAR LA NOVENA.
El tiempo de hacer esta novena puede ser cualquiera del año, pues todos los días son del Señor; pero principalmente se podrá hacer nueve días antes de la fiesta de la Santísima Trinidad, en el cual tiempo, con la dirección del confesor, comulgará tres veces, ayunará si pudiere, los tres días de las témporas de aquella semana (Miércoles, Viernes y Sábado infraoctava de Pentecostés), y frecuentará entre día actos de fe, esperanza y caridad de este sacrosanto misterio.
  
NOVENA EN HONOR DE LA SANTISIMA TRINIDAD

   
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
Puesto de rodillas delante de alguna imagen de la Beatísima Trinidad, hará con todas veras este Acto de Contrición:
Amorosísimo Dios, Trino y Uno, Padre, Hijo y Espíritu Santo, en quien creo, en quien espero, a quien amo con todo mi corazón, cuerpo y alma, potencias y sentidos, por ser Vos mi Padre, mi Señor y mi Dios, infinitamente bueno y digno de ser amado sobre todas las cosas: me pesa, Trinidad Santísima; me pesa, Trinidad misericordiosísima; me pesa, Trinidad amabilísima, de haberos ofendido, sólo por ser quien sois; propongo y os doy palabra de nunca más ofenderos y de morir antes que pecar; espero en vuestra suma bondad y misericordia infinita, y en la poderosísima intercesión de vuestra querida Hija, Madre y Esposa María Santísima mi Señora, que me habéis de perdonar todos mis pecados y me daréis gracia para perseverar en un verdadero amor y cordialísima devoción de vuestra siempre amabilísima Trinidad. Amén.
  
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Augustísima e inefable Trinidad, Eterno Dios Trino y Uno: humildemente postrado ante tu divina presencia como hijo de la Iglesia católica, creo y confieso que eres un solo Dios en la Esencia y Trino en las Personas. Yo te adoro Padre Ingénito, Hijo Unigénito y Espíritu Santo Consolador, tres Personas distintas y un solo Dios verdadero, te deseo alabar, servir y amar, corno te aman, sirven y alaban los espíritus angélicos, que dividió tu sabiduría en tres jerarquías, y cada jerarquía en tres coros, para que fueran sombra de tu Trinidad admirable. Yo te pido me des una fe firme de este altísimo Misterio, un aborrecimiento eficaz a toda ofensa tuya, especialmente mortal, un vivísimo dolor de las muchas que contra ti he cometido y un amor ardientísimo tuyo, con el cual observe tus divinos preceptos y solo atienda a agradarte y servirte, de modo que merezca verte, como deseo, por toda la eternidad; y juntamente te pido, misericordiosísima Trinidad, me concedas el favor que deseo alcanzar en esta novena, si ha de ser para gloria tuya y bien de mi alma. Amén.
 
Aquí se rezan tres Credos, y al fin de cada uno un Gloria Patri.
  
DÍA PRIMERO
Benignísimo Dios Trino y Uno, Criador amantísimo de los hombres: yo te ofrezco el ardientísimo amor con que los Serafines todos se abrasan en tu purísimo amor, con el cual incesantemente se consagran en sentidos afectos a tu mayor obsequio, ¡ojalá yo te amara tan fina y puramente como estos amantes espíritus! Concédeme, amabilísimo Dios, una centella de tu amor, y pues los Serafines al amarte, alaban tu santidad, repitiendo «Santo, Santo, Santo»; haz que yo solo tenga aprecio a la virtud y santidad, y que la conserve en esta vida, para merecer amarte con los Serafines eternamente en la gloria. Amén. Aqui se pedirá a la Santísima Trinidad lo que se desea.
   
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS.
Misericordiosísimo Dios, Uno en la Esencia y Trino en las Personas, que me criaste a imagen y semejanza tuya, para que en esta vida te conozca y te ame, y en la otra te goce eternamente: yo te suplico por ti mismo, y por los méritos de mi Redentor Jesucristo, no permitas que por la culpa se borre en mi alma tu divina Imagen, sino que solo atienda en todos mis pensamientos, palabras y obras a agradarte, para que siendo morada tuya, siempre habites en mí por la gracia. A ti, pues, Eterno Padre, que me diste a tu Hijo para mi remedio; a ti, Hijo Unigénito, que te hiciste Hombre para redimirme; a ti, Espíritu Santo consolador, que santificas el alma para hacerla hija de Dios; a ti, Trinidad Divina, con todo afecto te pido me des tus eficaces auxilios, para vencer mis desordenadas pasiones y borrar mis culpas por medio de una verdadera confesión, y que en lo venidero no ame otra cosa sino a ti, perseverando en tu gracia hasta la muerte.

Gloria te sea dada, Trinidad Santísima, dulcísima, hermosísima, nobilísima, excelentísima, resplandeciente, serena y ajena de toda turbación: imperial Majestad, por las rubicundas Llagas de mi amador, amado y escogido entre millares mi Señor Jesucristo. Amén.
  
GOZOS EN HONOR DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
    
Dios Uno y Trino a quien tanto
Arcángeles, Querubines,
Ángeles y Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
 
Gózate, amable Deidad,
En tu incomprensible esencia,
Y de que por tu clemencia
Perdonas nuestra maldad;
Por esta benignidad,
En místico dulce canto,
Ángeles y Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
 
¡Oh inefable Trinidad,
Bien sumo, Eterno, Increado,
Al hombre comunicado
Por exceso de bondad!
Y porque en la eternidad
De tu ser te gozas tanto,
Ángeles y Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
  
Gózate, pues tu luz pura,
Con ser tan esclarecida,
No llega a ser comprendida
Por alguna criatura;
Por eso al ver tu hermosura,
Con sagrado horror y encanto,
Ángeles y Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
 
Eres Todopoderoso,
Sabio, Inmenso, Criador,
Justo, Remunerador,
Bueno, Misericordioso;
En tus Santos prodigioso
Has sido y eres; por tanto,
Ángeles y Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
 
Gózate de que en tu ser
Todo es sumo, todo igual;
Que perfección desigual
En Ti no puede caber;
Llegando esto a conocer
El Trisagio sacrosanto,
Ángeles y Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
 
Aunque ciega, nuestra fe
Se aventaja a la razón,
Pues con la revelación
Iluminada se ve;
Enigma es todo lo que
Ahora vemos; entretanto,
Ángeles y Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
  
Fiada nuestra esperanza
En tu promesa divina
Hacia la patria camina
Con segura confianza;
Entretanto que esto alcanza,
Con el más melifluo canto,
Ángeles y Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
  
Tu suma amable bondad
Nuestro corazón inflama,
Derivándose esta llama
De tu inmensa caridad;
Amad, criaturas, amad
A quien por amarlo tanto,
Ángeles y Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
 
Sea ya nuestro consuelo
El Trisagio que Isaías
Con suaves melodías
Oyó cantar en el Cielo,
Donde con ferviente anhelo,
Por dar al Infierno espanto,
Ángeles y Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
  
Dios Uno y Trino a quien tanto
Arcángeles, Querubines,
Ángeles y Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
      
Antífona: Bendita sea la Santa e individua Trinidad, que todas las cosas cría y gobierna, ahora y siempre, y por infinitos siglos de los siglos.
. Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo.
℟. Alabémosle y ensalcémosle en todos los siglos.
  
ORACIÓN
Omnipotente y sempiterno Dios, que concediste a tus siervos el conocer la gloria de tu eterna Trinidad en la confesión de la verdadera fe y el adorar la Unidad en tu augusta Majestad; Te rogamos, Señor, que por la fuerza de esa misma fe nos veamos siempre libres de todas las adversidades. Por Cristo, Señor nuestro. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
DÍA SEGUNDO
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración para todos los días y los tres Credos.
  
Sapientísimo Dios Trino y Uno, fuente y origen de toda la verdadera sabiduría: yo te ofrezco la admirable ciencia con que adornaste a los Querubines, para que conociendo tus infinitas perfecciones, te amen y alaben eternamente por lo que de ti conocen: concédeme, Señor, luz para que conociéndote te admire, alabe y ame, a ti únicamente como a quien únicamente es digno de ser alabado y amado. ¡Ojalá que tuviera yo el conocimiento de estos sabios espíritus, solo para encender mi voluntad en tu amor, y aborrecer todo aquello que tú aborreces y que me puede apartar de conocerte y amarte eternamente en la gloria! Amén.
   
Pídase la gracia que se desea. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
      
DÍA TERCERO
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración para todos los días y los tres Credos.
  
Altísimo Dios Trino y Uno, que tienes tu asiento en los purísimos Tronos: yo te ofrezco la santidad y pureza con que enriqueciste a estos soberanos espíritus, para que fueran digno solio de tu santidad infinita, y para habitar en ellos como en asiento digno de tu inmensa gloria: concédeme, mi Dios, una pureza y santidad semejante a la de estos felicísimos espíritus, para que habites perpetuamente en mi alma, y mi corazon sea digno solio de tu Majestad. ¡Ojalá mi pecho fueta un trono de fuego de amor tuyo, que consumiera los infernales ardores de la concupiscencia, y estuvieras de asiento en él, llenándome de tu gracia! Amén.
 
Pídase la gracia que se desea. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
  
DÍA CUARTO
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración para todos los días y los tres Credos.
  
Omnipotente Dios Trino y Uno, absoluto Señor de cielo y tierra: yo te ofrezco la profunda obediencia con que rendidas a tu imperio te obedecen las supremas Dominaciones, ejecutando prontamente en todo tu divina voluntad. Concédeme, Señor, un perfectísimo dominio sobre todas mis pasiones y desordenados apetitos, una exacta obediencia a tu santísima ley, que en nada quebrante tus divinos preceptos, y que sujetando mi alma y potencias a tu soberano imperio, no sea esclavo del Demonio y de la culpa, sino que goce el dominio y libertad que gozan los que son hijos tuyos por la gracia. Amén.
   
Pídase la gracia que se desea. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
      
DÍA QUINTO
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración para todos los días y los tres Credos.
  
Clementísimo Dios Trino y Uno, yo te ofrezco el admirable poder que concediste al coro de las Virtudes, con el cual ejecutan a honra y gloria tuya singulares maravillas, empleando toda su virtud únicamente en obras de tu amor, agrado y obsequio. Concédeme, mi Dios, el que yo no ultraje la virtud ni poder sobrenatural que tan libremente me das en tus divinos auxilios y demás dones sobrenaturales, sino que siempre coopere a tu poderosísima gracia, negándome a toda operación ajena de tu soberana virtud, ejecutando solamente obras dignas de hijo tuyo, con las cuales aumente las virtudes y méritos para gozarte en la gloria. Amén.
  
Pídase la gracia que se desea. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
  
DÍA SEXTO
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración para todos los días y los tres Credos.
  
Fortísimo Dios Trino y Uno, que adornaste a las Potestades angélicas con un singular poder contra el Infierno y contra sus potestades de tinieblas: yo te ofrezco los excelentes merecimientos de estos poderosos espíritus, y las admirables victorias que a honor tuyo consiguen de los ejércitos infernales, y te suplico me concedas poder para servirte y amarte, para vencerme a mí mismo y a los enemigos de mi alma, y sujetar la rebeldía de mis pasiones; para que venciendo todas las tentaciones del Demonio, me emplee todo en tu divino servicio y gloria. Amén.
  
Pídase la gracia que se desea. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
  
DÍA SÉPTIMO
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración para todos los días y los tres Credos.
 
Eterno Rey y Supremo Señor de todas las cosas, Dios Trino y Uno, que encomendaste a los Principados el cuidado y guarda de los reinos: yo te ofrezco los servicios todos con que estos soberanos espíritus atienden por tu obediencia al cuidado y guarda de los reinos de la tierra, amparándolos y procurando conducirlos a tu conocimiento. Yo te pido me concedas el que solo domine en el reino de mi alma la razón y tu ley, y que no sea esclava vilísima por la culpa, sino que haciéndome violencia y obedeciendo tu suave imperio, alcance el reino de la gloria. Amén.
  
Pídase la gracia que se desea. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
  
DÍA OCTAVO
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración para todos los días y los tres Credos.
  
Misericordiosísimo Dios Trino y Uno, yo te ofrezco los merecimientos de todos los Arcángeles, a los cuales destinaste para guarda de las ciudades y para embajadores de tus más altos secretos: concédme, Señor, tus eficaces auxilios para que conserve la cuidad de mi alma libre del poder del Demonio, y resista los continuos asaltos del común enemigo, y que solo reine en mí tu gracia y amor, con el cual merezca el que me reveles el altísimo misterio de tu Trinidad Inefable, en la ciudad celestial por toda la eternidad. Amén.
 
Pídase la gracia que se desea. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
  
DÍA NOVENO
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración para todos los días y los tres Credos.
  
Benignísimo Dios Trino y Uno, que tan dignaste señalar a cada uno de los hombres guarda y defensa del coro de los Ángeles todos, y el desvelo con que por tu amor defienden y patrocinan a los redimidos de tu Jesús: yo y te suplico me concedas el que de tal suerte oiga y ejecute los saludables consejos de mi Ángel Custodio, que no le atropelle quebrantando tu santísima ley, antes sí le obedezca en todo, de manera que merezca pasar a verte en su compañía en la gloria. Amén.
 
Pídase la gracia que se desea. Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preferiblemente, los comentarios (y sus respuestas) deben guardar relación al contenido del artículo. De otro modo, su publicación dependerá de la pertinencia del contenido. La blasfemia está prohibida.