martes, 17 de julio de 2018

HUNGRÍA LEGISLA PENALMENTE CONTRA LA INMIGRACIÓN ISLÁMICA

Traducción de la noticia publicada por Luis Dufaur en AS CRUZADAS (Brasil).
 
Sesión del Parlamento húngaro

El Parlamento húngaro aprobó el 20 de Junio una serie de normas legales que permitem la apertura de procesos penales contra personas u organizaciones que provean ayuda a inmigrantes ilegales, informó la agencia Reuters.
  
El proyecto de ley fue aprobado por el 80% de los parlamentarios (160 contra 18) y castiga hasta con un año de prisión a los que ayudaren a los inmigrantes ilegales, aumentó el diario parisiense “Le Figaro”.
 
La iniciativa legal es conocida como “Stop Soros”, en alusión al millardario de origen húngaro [de ascendencia judía, N. del T.], George Soros, que financia muchas de esas oenegés y orquesta una inmigración de masa a la Unión Europea.
  
Las leyes ponen límites a la influencia en la Hungría de oenegés sostenidas del exterior por algunos cresos que financian causas de izquierda en el mundo.
  
Las leyes húngaras también suscitaron innúmeras protestas de la Unión Europea (UE). El gobierno magiar aguarda que la Comisión Europea, cúpula de la UE, inicie procesos de retaliación.
 
El Consejo de Europa y la Organización para la Seguridad y Cooperación Europea (OSCE) ya habían denunciado los proyectos de ley como “arbitrarios” y contrarios a los reglamentos europeos.
 
En Moscú, Putin se frota las manos, ya pensando en engullir más fácilmente la valiente nación húngara. Ella no posee recursos proporcionados para defenderse de la presión de la UE, de ONGs u de macrocapitalistas izquierdistas.
  
El ministro del Interior Sándor Pintér defendió las leyes, diciendo que “el pueblo húngaro aguarda a justo título que el gobierno utilice todos los medios necesarios para combatir la inmigración ilegal y las actividades que la favorecen”, escribió Reuters.

Los flujos migratorios son estimulados por el Corán, que considera la ocupación “pacífica” como acto meritorio de “guerra santa”.
  
“El conjunto de leyes, agregó, busca un objetivo: calificar como delito penal la organización de la inmigración ilegal. Nosotros queremos aplicar estas leyes para evitar que Hungría se torne un país de migrantes”.
  
El Parlamento también aprobó una enmienda constitucional que prohíbe que una “población extranjera” se instale en el país, buscando contrariar así la “política de cuotas” que la Comisión Europea quiere imponer a los países miembros de la UE.
   
De acuerdo con estadísticas oficiales, el cerramiento del país a las oleadas migratorias provenientes de Oriente Medio y de África limitó a 3.555 el número de los refugiados en la Hungría, país de diez millones de habitantes. Un número muy inferior a los millones que se establecieron en la Alemania.
   
Por las nuevas leyes, la defensa de la cultura cristiana será una obligación para todos los organismos del Estado, subrayó “Le Figaro”. Hungría acoge los inmigrantes cristianos y los miembros de minorías húngaras residentes en el exterior.
   
Para las izquerdas, la aprobación del Parlamento suena como una provocación de Budapest, en cuanto el Papa Francisco celebra la Jornada Internacional de los Refugiados (20 de Junio).
   
La eurodiputada liberal Sofia in ’t Veld [del partido holandés Demócratas 66 y de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa, N. del T.] atentó oponer los textos legales al cristianismo sofismando: “[el primer ministro] Orbán siempre se refiere a los valores cristianos. Mas, ¿no es deber cristiano ayudar a los necesitados? ¿Cómo se puede ser criminalizado cuando la gente es cristiana y ayuda a los otros?”, citó la agencia “Euronews”.
    
La eurodiputada, que evadió decir si es cristiana [es humanista secular -atea-, genderista y homosexualista radical N. del T.], tal vez olvidó aquello que está grabado a fondo en la memoria histórica del pueblo húngaro: la invasión y ocupación del país por los musulmanes turcos entre 1541 y 1699.
   
Sólo una guerra de quince años –emprendida por la Santa Liga creada por el Papa Inocencio XI y con el destacado heroísmo del Rey de Polonia, Juan Sobieski– consiguió mandar los invasores de vuelta para su país.

Entrada de Carlos V de Lorena al Castillo de Buda. (Gyula Benczúr, óleo sobre lienzo. Galería nacional húngara, Budapest)
   
Por eso, la población húngara quedó reducida a la mitad después de los feroces años de la guerra. Y con toda razon no quiere que se repita la lección enseñada por la Historia, maestra de la vida.
   
Apenas una diferencia: cuando los turcos musulmanes invadieron Hungria, 90% de su población habíase convertido en protestante. Y el triunfo de las hordas anticristianas fue fácil.
   
Hoy es una nación mayoritariamente católica, y el agresivo islamismo encuentra grandes oposiciones en el pueblo.

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