jueves, 9 de agosto de 2018

ANTE EL SANTÍSIMO SACRAMENTO, CERREMOS LOS OJOS Y ABRAMOS EL CORAZÓN

  
«Cada vez que estemos ante el Santísimo Sacramento, en lugar de mirar a nuestro alrededor, cerremos nuestros ojos y abramos nuestro corazón; el Buen Dios abrirá su seno. Iremos a Él, Él vendrá a nosotros, el uno para preguntar, el otro para recibir: esto será como una conversación de uno al otro. ¡Qué dulzuras no encontraremos al olvidarnos a nosotros para buscar a Dios!
  
Es como en los primeros tiempos cuando me encontraba en Ars. Había un hombre (Luis Chaffangeon) que jamás pasaba ante la iglesia sin entrar. En la mañana cuando iba al trabajo, en la tarde cuando regresaba, él dejaba en la puerta sus aperos, y permanecía largo tiempo en adoración ante el Santísimo Sacramento. Me encantaba eso. Yo le pregunté una vez qué le decía a Nuestro Señor durante estas largas visitas que él Le hacía. ¿Sabéis qué me respondió? “Señor cura, yo no Le digo nada: yo Lo miro y Él me mira”. ¡Qué belleza!».
 
Anécdota de San Juan María Vianney, recogida por el P. Alfred Monnin SJ en El Espíritu del Cura de Ars en sus catecismos, sus sermones y sus conversaciones. Editorial religiosa Pierre Téqui, París 1975, pág. 96).

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preferiblemente, los comentarios (y sus respuestas) deben guardar relación al contenido del artículo. De otro modo, su publicación dependerá de la pertinencia del contenido. La blasfemia está prohibida.