jueves, 17 de enero de 2019

EL GOBERNANTE NO PUEDE PROTEGER HEREJES

“Mucho erré en no matar a Lutero, y si bien lo dejé por no quebrantar el salvoconducto y palabra que le tenía dada, pensando de remediar por otra vía aquella herejía, erré, porque yo no era obligado a guardarle la palabra, por ser la culpa de hereje contra otro mayor Señor, que era Dios, y así yo no le había ni debía guardar palabra, sino vengar la injuria hecha a Dios”. (CARLOS I DE ESPAÑA)

NOTICIAS DE LA JMJ EN PANAMÁ

1º LA “CUSTODIA” DE LA ANTI-MARÍA
  
  
Para el sábado 26 de Enero, en el marco del Woodstock conciliar que es la Jornada Mundial de la Juventud, a celebrarse en Ciudad de Panamá, se tiene proyectada una vigilia con adoración al Santísimo, presidida por el Antipapa Francisco Bergoglio. Y a este fin, el escultor colombiano Armando Granja García (nacido en 1957), radicado en la capital panameña desde 1981, diseñó una custodia de tres metros de alto, a fin de ser visible hasta para quienes estén lejos de la tarima.
  
Armando Granja García y su obra
 
La pieza en cuestión no está hecha en oro o plata (metales usados desde los tiempos bíblicos para el culto divino), sino con casquillos de bala, lo que en palabras de Granja García al canal local TVN, “Es negar la muerte y afirmar la vida”. Y la figura allí representada (nos resistimos a llamarla “imagen mariana”, porque NO LO ES, así se paren de cabeza los tartufos y nos deseen la condenación eterna), pretende representar a la Virgen Apocalíptica, sosteniendo en sus manos la hostia.
   
No se pretende negar que la Santísima Virgen María es la primera adoratriz perpetua del Santísimo Sacramento del Altar, o que su imagen sea un elemento de decoración para una custodia. El problema es que con este objeto se pretende hacerla el punto focal en la adoración eucarística cuando lo es su Hijo (que de todos modos, NO ESTÁ PRESENTE en las hostias novusordianas). Además, desde antiguo está establecido que los vasos sagrados (cáliz, patena, copón, píxide o portaviático, custodia y similares) deben ser hechos “de un metal noble” (en el caso del copón, basta con que sea un material sólido y decente), pero en caso de no fabricarse de oro, deben dorarse por dentro (norma conservada incluso en Instrucción General del Misal Romano de 2002 en su artículo 328). Y en el caso de la custodia, es desaconsejable decorarlo con pequeñas estatuas de santos.
  
Por otra parte, el hecho de no ser visibles las manos ni los pies de la “virgen” con un vacío desde el pecho hasta la base en esa “custodia” hace ver clara la inspiración y trasfondo satánico de la obra. Recordemos que en las verdaderas apariciones marianas, las manos y los pies de la Virgen son completamente visibles. Por ejemplo, en el capítulo segundo del libro Presencia de satán en el mundo moderno (de Mons. León Cristiani, lectura recomendada), se relata que en las apariciones de Lourdes, Santa Bernardita veía que las manos de la Virgen estaban juntas o sosteniendo un rosario, y que había una rosa amarilla sobre cada pie, mientras que en las “apariciones” concomitantes que suscitaba el demonio, no se veían los pies de la entidad. El bienaventurado Padre Pío de Pietrelcina solía decir que el diablo no es capaz de replicar los pies de Aquella que aplasta su cabeza.
  
No es la primera vez que se ve ese diseño en un ostensorio conciliar. Por ejemplo, los diseños del escultor polaco Mariusz Drapikowski (ver aquí) para el santuario moderno de Fátima (izquierda), obsequiado por un grupo de peregrinos polacos en el año 2017; o el de Medjugorje (derecha), usado en las vigilias en honor a esta falsa aparición.
  
  
En conclusión, además de la idolatría que se comete al adorar un pan común y corriente (toda vez que en el Rito Montiniano y la iglesia conciliar la Transubstanciación NO TIENE LUGAR), este tipo de objetos muestran el odio a la Virgen Santísima, y la degeneración que es el arte sacro conciliar.
 
2º CUOTA ROCKERA EN LA JMJ
Antes y durante la JMJ, evento anual creado por Wojtyla en 1984 (aunque su primer precedente es del año 1975), y que este año tendrá como sede la Ciudad de Panamá, habrá presentación de intérpretes de rock, a saber: los grupos “La Voz del Desierto” (España) y “Siervas” (Perú y otros países), y el solista Robert “Rob” Galea (Estados Unidos). A continuación un breve resumen de cada uno de ellos:

  • “La Voz del Desierto”:
Fundado en el seminario de Alcalá de Henares en 2004, está conformado por Alberto Raposo Gómez “Rapo” (presbítero, guitarra eléctrica), Daniel Gómez de la Vega Alegre “Dani” (laico, vocalista y guitarra acústica), Alejandro De Dios Serranía “Álex” (guitarra eléctrica y vocalista), Pedro Martinez (teclados), Jose Cortes (batería), Jesús Javier Mora “Curry” (presbítero, vocalista) y Julio Alejandre (presbítero, bajo). Durante la JMJ (donde tendrán tres conciertos, entre ellos el inaugural), su gira por Panamá (seis conciertos) se centrará en lanzar y promocionar el vídeo de su nueva canción “Magníficat”. Su nombre, dicen, hace alusión a San Juan Bautista, pero lo que muestran es que lo verdaderamente desierto es su fe.
  
  • “Siervas”:
Conformado por nueve monjas (inicialmente once) de la Sociedad de Vida Apostólicas Siervas del Plan de Dios, congregación religiosa fundada por Luis Fernando Figari (sí, el mismo que fundó el Sodalicio de Vida Cristiana y convicto canónicamente -no así ante la justicia seglar- de abuso sexual) en el Perú en 1988. Las monjas, procedentes de Argentina, China, Filipinas, Chile, Venezuela, Ecuador, Perú y Japón, han grabado treinta canciones desde 2014, cuentan con cientos de miles de seguidores en redes sociales y frecuentemente se las llama las “Sister Act latinas”, en referencia a la película que protagonizó Whoopi Goldberg en los años 1990.
     
Ellas defienden el uso de la música y las redes como medios de evangelización y acercamiento a las periferias (en bergogliano, los que están fuera de la Iglesia y no quieren la Misión convencional). En la JMJ, además de cantar en las tarimas, darán un concierto en una cárcel de mujeres. Hay ateos que les gusta su estilo, mezcla de pop-rock y de instrumentos clásicos. DIME QUIÉN TE ALABA....
     
  • Robert “Rob” Galea:
El hijo de Paul y Anne Galea nació en la isla de Malta el 14 de Noviembre de 1981. De niño perdió a sus abuelos y sufrió de acoso escolar, lo que lo llevó a la depresión. A los catorce años faltaba a la escuela y frecuentaba clubes nocturnos donde consumía alcohol, tabaco y cometía hurtos, incluso llegó hasta las drogas, hasta que a los 17 vio su vida en peligro tras mentir sobre un traficante local. Estudió música, hizo fama como cantante e ingresó al seminario en Malta y luego en Australia, donde fue instalado presbítero por Paul Cremona Cauchi OP en el 2010, y se incardinó en la diócesis de Sandhurst, en el estado australiano de Victoria. 

Participó en el reality Factor X Australia en 2015, pero se retiró porque los horarios de entrenamiento y presentaciones se cruzaban con sus responsabilidades parroquiales en la iglesia de San Kilian en Bendigo (estado de Victoria). Él pasa mucho tiempo en el gimnasio y publicando selfies en Instagram, en muchos conciertos las mujeres le gritan “¡Te amo!”. Afirma que en un comienzo no se veía como presbítero, pero que cambió de opinión al conocer a un sacerdote carismático de Italia.
  
Sobre su música, Galea dijo al Sidney Morning Herald: “No produzco canciones religiosas, produzco canciones positivas que pienso són según el corazón de Dios. Es sobre nuestra dignidad humana, sobre nosotros siendo amados, sin importar nuestros sentimientos o nuestra orientación sexual. No importa eso”. En sintonía con el bergogliano “¿Quién soy yo para juzgar?”.
   
Ciertamente, la nómina de seudo-artistas en la JMJ es un reflejo de lo que la oenegé conciliar es: UNA INSTITUCIÓN FRÍVOLA Y DE INFERNAL GUSTO, como quiera que el rock (y la “música moderna” en general) es SATÁNICA E INMORAL.

martes, 15 de enero de 2019

BEATO PEDRO DE CASTELNAU, PROTOMÁRTIR DE LA INQUISICIÓN

«Pedro, de santa memoria, cuya boca no callaba la palabra de Dios cuando había que ejercer la venganza sobre las naciones e impartir castigos sobre los pueblos» (Inocencio III, Bula convocatoria a la Cruzada contra los albigenses)
   
Beato Pedro de Castelnau
   
El beato Pedro nació en el castillo de Castelnau, cerca de Montpellier, hacia 1170. Fue nombrado canónigo en 1182 y archidiácono del cabildo catedralicio de Maguelone en 1199, pero uno o dos años después, entró a la Orden del Císter. Pedro, por su piedad y erudición en el derecho canónico, fue nombrado junto a Rainiero del Císter legado pontificio extraordinario por Inocencio III en 1203 para contrarrestar la herejía cátara en el Mediodía francés. Los dos, bajo la consigna de “Paz y Fe” se dedicaron a anunciar el Evangelio a la manera de los Apóstoles, desplazándose a pie y observando la pobreza, acompañados entre otros, de los cistercienses Raúl de Frontfoide y Fulco de Tolosa, el venerable obispo de Osma Diego de Acebes, el canónigo Santo Domingo de Guzmán, y Arnaldo Amalrico, abad del Císter y futuro líder espiritual de la Cruzada.
 
Mientras Santo Domingo obtuvo grandes éxitos convirtiendo a los herejes, Pedro y los demás cistercienses (poco acostumbrados a la predicación de largo aliento) encontraron una viva resistencia, en especial por la contrapredicación de la rama ascética de los “perfécti”, por lo que regresó a Frontfoide. El Papa le ordenó retomar la legacía, diciéndole: «No debes escatimar esfuerzos, aunque las gentes a las cuales has sido enviado parezcan duros e incorregibles; porque Dios es poderoso para producir, aun de las piedras, hijos de Abrahán. Si aún no has logrado tus deseos, no esperes una recompensa menor, porque Dios no premia el éxito, sino el trabajo. Así, te recordamos, con toda paciencia y enseñando sabiduría, la obra de un evangelista, y cumple el servicio a ti confiado». En 1207 el beato Pedro llegó al valle del Ródano y a la Provenza, donde quedó entre el conflicto entre el señor Hugo III de Balzo y el conde Raimundo IV de Tolosa. Ese mismo año, instituyó una Liga de Paz entre los condes y señores del Languedoc, entre cuyos compromisos estaba no emplear judíos en la administración, devolver a la Iglesia los tributos no pagados, dejar de contratar salteadores de caminos y, sobre todo combatir la herejía. Intentó obtener la adhesión de los señores locales, pero encontró la indiferencia de los obispos de la región (a los que censuró y suspendió), y el rechazo de Raimundo VI, quien fue excomulgado el 29 de Mayo.
 
Desde su regreso a la misión, Pedro de Castelnau decía frecuentemente que la causa de Jesucristo progresaría mejor cuando uno de los predicadores muriera por la fe, y agregaba: «pueda yo ser el primero en caer bajo la espada del perseguidor». Tras una agitada reunión con el conde el día anterior, el 15 de Enero de 1208, luego de ofrecer el Santo Sacrificio de la Misa en la abadía de Saint-Gilles du Gard en Trinquetaille, el beato Pedro fue asesinado por un escudero de Raimundo VI. Con el cuerpo atravesado por una lanza, gritó al asesino: «Quiera Dios perdonarte como yo te perdono». Por este episodio, Inocencio III declaró que Raimundo VI era el responsable de tal crimen y convocó a Cruzada contra los albigenses en Marzo de 1208.
  
Inocencio III le declaró mártir y le beatificó mediante la misma Bula de Cruzada, siendo conmemorado el 15 de Enero en las diócesis de Carcasona y Nîmes, y el 5 de Marzo entre los Cistercienses. Sus reliquias, depositadas en la abadía de Saint-Gilles du Gard, desaparecieron tristemente en 1562 al ser quemadas por los hugonotes, imbuidos del mismo odio que tres siglos atrás los albigenses tenían a la Iglesia Católica.
   
ORACIÓN (del Misal Cisterciense)
Omnipotente y sempiterno Dios, que con la caridad que no se busca a sí misma fortaleciste al bienaventurado Mártir Pedro como ministro tuyo para la propagación de la fe, erradica las espinas de la cupididad, raíz de todos los males, para que odiando los bienes amemos verdaderamente, y perdidos los bienes, encontremos felizmente la vida eterna. Por J. C. N. S. Amén.

lunes, 14 de enero de 2019

EL CARNICERO DE LA FE

Carnicería Bergoglio: Hacemos pedazos la Iglesia.

ORACIÓN A SANTA MARÍA, REINA DE MISERICORDIA


¡Oh Madre de mi Dios! ¡Oh María mi Señora! de la misma manera que se presenta a una gran Reina un pobre llagado y andrajoso, me presento a Vos, que sois la Reina del Cielo y de la tierra. Desde el excelso Trono en que estáis sentada, os ruego que no os desdeñeis de volver Vuestros Ojos hacia este infeliz pecador. Por esto Dios os ha enriquecido tanto para socorrer a los pobres, y os ha constituido Reina de la Misericordia a fin de que podáis aliviar a los miserables. Miradme, pues, y tened piedad de mí. Miradme, y no me abandoneis hasta haberme convertido de pecador en santo. Conozco bien que nada merezco, antes bien que por mi ingratitud debiera ser despojado de todas las gracias que he recibido del Señor por vuestra intercesión. Pero Vos, que sois la Reina de las Misericordias, no buscáis méritos sino miserias para socorrer a los necesitados. ¿Y quién hay que sea más pobre y necesitado que yo?
  
¡Oh Virgen Excelsa! No ignoro que siendo Vos la Reina del Universo, sois también la mía; pero yo quiero consagrarme aún más particularmente a vuestro servicio, a fin de que Vos dispongáis de mí como os plazca. Por lo que, os digo con San Buenaventura: “Regidme, Reina mía, y no me abandoneis a mí mismo. Mandadme, empleadme a vuestro arbitrio, y castigadme también cuando no os obedezca, pues los castigos que me vendrán de Vuestras Manos no dejarán de ser muy saludables. Prefiero ser vuestro siervo, a dominar todo el mundo”. Aceptadme, oh María, por vuestro, y como a tal pensad en salvarme; ya no quiero ser más mío, a Vos me entrego; y si hasta ahora os he servido tan mal, habiendo perdido tan bellas ocasiones de honraros, en lo sucesivo quiero unirme a vuestros más amantes y fieles siervos. No, no quiero que de hoy en adelante nadie me aventaje en honraros y amaros, amantísima Reina mía. Así os lo prometo, y así confío practicarlo con vuestra ayuda. Amén.

SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO. Las glorias de María, primera parte, Cap. I, § 1, in fine.

SAN HILARIO DE POITIERS, OBISPO Y DOCTOR DE LA IGLESIA

«¿Qué cosa es vuestra vida? Un vapor que por un poco de tiempo aparece, y luego desaparece» (Santiago 4, 15).
   
San Hilario de Poitiers
  
Después de haber dedicado la Octava de la Epifanía al Emmanuel manifestado, la Santa Iglesia que se emplea constantemente en servicio del divino Infante y de su Madre hasta el día en que ésta acuda al Templo para presentar y ofrecer el fruto bendito de sus entrañas; la Santa Iglesia, decimos, celebra la ñesta de muchos amigos de Dios, que nos señalan en el cielo el camino que conduce de las alegrías de la Natividad al misterio de la Purificación.
 
Y ya desde el día siguiente al dedicado a celebrar el Bautismo de Cristo, se nos presenta Hilario, honra de la Iglesia de las Galias, hermano de Atanasio y de Eusebio de Vercelli en las luchas que sostuvo por la divinidad del Emmanuel. Apenas han terminado las persecuciones sangrientas del paganismo, cuando comienza la herejía de Arrio. Había éste jurado arrebatar a Cristo la gloria y los honores de la divinidad, después que Aquel había vencido por sus Mártires la violencia y la política de los Césares. Tampoco flaqueó la Iglesia en este nuevo campo de batalla; numerosos mártires sellaron con su sangre, derramada por príncipes cristianos pero herejes, la divinidad del que se dignó aparecer en la flaqueza de la carne; y al lado de estos generosos atletas brillaron otros mártires de deseo, grandes Doctores que defendieron con su saber y elocuencia aquella fe de Nicea que había sido la de los Apóstoles. En primera fila aparece Hilario, educado, como dice Jerónimo, sobre el coturno galo, adornado con las galas de Grecia, Ródano de la elocuencia latina, e insigne Doctor de la Iglesia, según San Agustín.
  
De genio sublime, y profunda doctrina, Hilario es más grande aún por su amor al Verbo encarnado y su celo por la libertad de la Iglesia; devorado siempre por la sed del martirio, y siempre invencible, en una época en que la fe, vencedora de los tiranos pareció por un momento que iba a extinguirse, víctima de la astucia de los príncipes y de la cobarde defección de muchos pastores.
  
VIDA
Nació San Hilario en Aquitania, entre el año 310 y 320. Ligado primeramente por el matrimonio, fué luego electo obispo de Poitiers, en 353. Perseguía entonces a los católicos el emperador Constancio: opúsose Hilario con todas sus fuerzas a la herejía arriana, lo que le valió, en 356, el destierro a Frigia. Allí escribió sus doce libros sobre la Trinidad. En 360 se halla en Constantinopla pidiendo permiso al emperador para tener una disputa sobre la fe con los herejes. Estos, para desembarazarse de él, consiguen que se le envíe de nuevo a Poitiers. Gracias a sus desvelos, toda la Galia, condena en el concilio nacional de París, la herejía arriana el año 361. Muere en 368. El 29 de Marzo de 1851, Pío IX le declaró Doctor de la Iglesia.
  
SU LUCHA POR LA LIBERTAD DE LA IGLESIA.
De esta manera mereció ser honrado el santo Obispo Hilario, por haber conservado gracias a sus heroicos esfuerzos y hasta exponiendo su cabeza, la fe en el más importante misterio. Otra de sus glorias es el haber defendido el gran principio de la Libertad de la Iglesia, sin el cual la Esposa de Cristo se halla amenazada de perder su fecundidad y su vida. Ya hemos honrado días atrás la memoria del Santo Mártir de Cantorbery; hoy celebramos la fiesta de uno de los más ilustres confesores cuyo ejemplo ilustró y animó a aquel en su lucha. Ambos dos se inspiraron en las lecciones dadas por los mismos Apóstoles a los ministros de Cristo, cuando ellos se presentaron por vez primera ante los tribunales de este mundo y pronunciaron aquella gran sentencia «es menester obedecer a Dios antes que a los hombres» (Hechos, V, 29). Pero si unos y otros se manifestaron enérgicos contra la carne y la sangre, fue, porque estaban desasidos de los bienes terrenos, y porque habían comprendido que la verdadera riqueza del cristiano y del Obispo están en la humildad y en la desnudez del pesebre, la única fuerza victoriosa que acompaña a la sencillez y flaqueza del Niño que nos ha nacido. Habían saboreado las lecciones de la escuela de Belén, y esa es la razón de que no pudieran ser seducidos por promesas de paz, honores y riquezas. ¡Cuán digna surge en el seno de la Iglesia esta nueva familia de héroes de Cristo! Y aunque la diplomacia de los tiranos que quieren aparecer como cristianos a pesar del cristianismo, les prive obstinadamente de la gloria del martirio ¡cuán potente resuena su voz, proclamando la libertad que se debe al Emmanuel y a sus ministros! Saben decir a los príncipes, con nuestro gran Obispo de Poitiers, en su primera Memoria a Constancio: «Augusto glorioso, tu singular inteligencia sabe más bien que no conviene, que no es posible obligar por la fuerza a que hombres que se oponen con todas sus fuerzas a ellos, se sometan y unan a los que continuamente esparcen la semilla corrompida de una doctrina espúrea. La única finalidad de tus trabajos, de tus proyectos, de tu gobierno, de tus vigilias debe ser el hacer gozar a todos tus súbditos de las dulzuras de la libertad. Ningún medio mejor de apaciguar las revueltas, de unir a los que violentamente se habían separado, y librar a todos de la esclavitud haciéndolos dueños de su vida. Deja, pues, que lleguen a tus piadosos oídos todas esas voces que gritan: «Soy católico, no quiero ser hereje; soy cristiano, no soy arriano: prefiero morir en este mundo, antes de consentir que la fuerza de un hombre corrompa la pureza virginal de la verdad» (Migne, Patrología Latina, tomo X. columnas 557-558).
  
SUPREMACÍA DE LA LEY DIVINA.
Cuando a los oídos de Hilario llegó el nombre de la Ley profanada, para justificar la traición de que era víctima la Iglesia por parte de los que preferían los favores del César al servicio de Jesucristo, entonces el santo Pontífice, lanzó su libro Contra Auxencio, recordando valerosamente a sus colegas el origen de la Iglesia que sólo pudo establecerse oponiéndose a muchas leyes humanas y que se gloría de no obedecer a todas aquellas que impiden su conservación, desarrollo y actividades.
«¡Cuánta compasión nos inspiran todos esos trabajos que algunos se toman en nuestro tiempo, y cuánto nos lamentamos al considerar las falsas opiniones del mundo, cuando nos encontramos con hombres que piensan que las cosas humanas pueden acudir en auxilio de Dios, y que trabajan en defender a la Iglesia de Cristo por medio de la ambición mundana! Decidme, vosotros Obispos ¿qué apoyo tuvieron los Apóstoles en la predicación del Evangelio? ¿Qué poderes les ayudaron a predicar a Cristo, a convertir a casi todas las naciones del culto de los ídolos al del Dios verdadero? ¿Acaso obtenían dignidades de la corte, aquellos que entonaban himnos a Dios en las cárceles y en las cadenas, después de haber sido azotados? ¿Acaso organizaba Pablo a la Iglesia de Cristo por medio de edictos de un Nerón, de un Vespasiano, o de un Decio, y con el odio de estos príncipes cuando floreció la predicación de la palabra divina? Aquellos Apóstoles que vivían del trabajo de sus manos, que celebraban sus reuniones en lugares ocultos, que recorrían los pueblos, ciudades y naciones por mar y tierra, desafiando los Senados-Consultos y los edictos imperiales ¿acaso no tenían las llaves del Reino de los cielos? Más bien era el poder de Dios quien triunfaba de las pasiones humanas, en aquellos tiempos en que la predicación de Cristo se extendía tanto más cuanto mayores obstáculos encontraban» (Migne, Patrología Latina, tomo X, columnas 610-611).
 
PERSECUCIÓN SIN MARTIRIO.
Pero cuando llega el momento de dirigirse al mismo Emperador y protestar de la esclavitud de la Iglesia, Hilario, el más dulce de los hombres se apodera de aquella santa ira que el mismo Cristo empleó contra los profanadores del Templo; y su apostólico celo desafía todas las amenazas, señalando los peligros del sistema inventado por Constancio para acabar con la Iglesia de Cristo después de haberla deshonrado.
«Ha llegado la hora de hablar; porque se ha pasado el tiempo del silencio: Debemos esperar a Cristo, pues el reino del Anticristo ha comenzado. Lancen gritos los pastores, porque los mercenarios se han dado a la fuga. Demos la vida por nuestras ovejas, pues los ladrones han entrado y el león furioso da vueltas a nuestro alrededor. Vayamos al encuentro del martirio; pues el ángel de Satán se ha transformado en ángel de luz.
  
¡Oh Dios omnipotente! ¿por qué no hiciste que naciera en tiempo de Nerón o de Decio para ejercer mi ministerio? Repleto del Espíritu Santo y acordándome de Isaías serrado por medio, no hubiera temido el ecúleo, ni me hubiera asustado del fuego pensando en los Jóvenes Hebreos que cantaban en medio de las llamas; ni me hubieran infundido pavor la cruz, ni el desgarro de los miembros, con la memoria del buen ladrón trasladado al Paraíso después de semejante suplicio; ni los abismos del mar o el furor de las olas me hubieran desanimado, porque allí hubiera acudido el ejemplo de Jonás y de Pablo para recordarme que tus fieles pueden vivir bajo las aguas.
  
Hubiera luchado feliz contra todos tus enemigos declarados, porque no me hubiera cabido la menor duda de que eran verdaderos perseguidores, los que con el hierro, el fuego, y los tormentos pretendían obligarme a negar tu Nombre; mi muerte hubiera bastado para darte testimonio. Hubiera luchado abierta y confiadamente contra los renegados, verdugos y asesinos; y el pueblo, ante una pública persecución, me hubiera seguido como a su jefe, en el sacrificio del martirio.
  
Pero hoy día tenemos que combatir contra un perseguidor disfrazado, contra un enemigo que nos halaga, contra el anticristo Constancio, que no emplea golpes sino caricias, que no destierra a sus víctimas para darles la vida verdadera, sino que las colma de riquezas para luego entregarlas a la muerte, que no les concede la libertad de las mazmorras, sino que les otorga la esclavitud de los honores en sus palacios; que no desgarra sus costados, pero profana sus corazones; que no corta la cabeza con la espada, pero mata el alma con el oro; que no publica edictos para condenar a la hoguera, pero enciende para cada uno el fuego del infierno. No disputa por temor a ser vencido, pero halaga para vencer; confiesa a Cristo para renegarle; procura una falsa unidad para evitar la paz; persigue ciertos errores, para mejor destruir la doctrina de Cristo; honra a los Obispos para que dejen de ser Obispos; construye iglesias y al mismo tiempo echa por tierra la fe.
  
Y no se me acuse de maledicencia o calumnia; deber de los ministros de la verdad es, no decir más que lo verdadero. Si algo falso decimos, consentimos que nuestras palabras sean consideradas como infames, pero si probamos que todo esto es cierto, no habremos hecho más que imitar la libertad y modestia de los Apóstoles, pues sólo hablamos después de un largo silencio.
  
Públicamente te digo, oh Constancio, lo que hubiera dicho a Nerón, lo que Decio y Maximiano hubieran oído de mis labios: Peleas contra Dios, persigues a la Iglesia y a los santos, odias a los predicadores de Cristo, destruyes la religión, eres un tirano, si no en el terreno de lo humano, al menos en el de lo divino. Esto es lo que os hubiera dicho a ti y a ellos; ahora escucha lo que guardo para ti sólo. Bajo el disfraz de cristiano, eres un nuevo enemigo de Cristo; precursor del Anticristo, ejecutas ya sus odiosos misterios. Como tu vida es contraria a la fe, te atreves a crear nuevas fórmulas; distribuyes los obispados a los tuyos, substituyendo a los buenos con los malos. Con un nuevo método de astucia, hallas el medio de perseguir sin hacer mártires.
    
¡Cuánto más deudores somos a vuestra crueldad, Nerón, Decio y Maximiano! Gracias a vosotros vencimos al diablo. La piedad recogió en todas partes la sangre de los mártires, y sus venerandos restos dan testimonio de Cristo por doquier. Pero tú, más cruel que todos los tiranos, nos atacas con mucho mayor peligro nuestro, dejándonos apenas la esperanza del perdón. A los que tuvieron la desgracia de flaquear no les queda ya la excusa de poder enseñar al Juez eterno las huellas del tormento o las cicatrices de sus cuerpos desgarrados, para que se les perdone su debilidad a causa de la violencia. ¡Oh el más criminal de los mortales!, de tal modo sabes mezclar los males de la persecución, que no das lugar al perdón en la falta, ni al martirio en la confesión.
  
Bien te reconocemos ¡oh lobo de rapiña, bajo tus vestidos de oveja! Con el oro del Estado adornas el santuario de Dios; ofrécesle a El lo que arrebatas a los templos de los Gentiles, lo que sacas por la fuerza con tus edictos y tributos. Recibes a los Obispos con el mismo beso traidor con que Cristo fue entregado. Bajas la cabeza cuando te bendicen, y pisoteas la fe por el suelo; perdonas los impuestos a los clérigos para hacer cristianos renegados; pierdes tus derechos para que Dios pierda los suyos» (Contra Constancio, en Migne, Patrología Latina, tomo X, columnas 577-587).
  
LUCHA CONTRA EL NATURALISMO.
Tal era la fortaleza de este santo obispo ante un príncipe que terminó haciendo también mártires; pero no tuvo Hilario que luchar solamente contra el César. La Iglesia ha llevado en todo tiempo en su seno cristianos a medias a quienes la educación, cierto bienestar, el éxito de la influencia o del talento, retienen entre los católicos, pero cuyo espíritu se halla pervertido por el mundo. Se han creado una Iglesia a lo humano, pues bajo el influjo de su naturalismo, su espíritu es incapaz de captar la esencia sobrenatural de la verdadera Iglesia. Hechos a las vicisitudes de la política, a los hábiles giros por medio de los cuales los hombres de Estado logran mantener un equilibrio pasajero a través de las crisis, les parece que la Iglesia debe contar con sus enemigos, aun en la declaración de sus dogmas; que puede equivocarse sobre la conveniencia de sus decisiones; en una palabra, que su precipitación puede acarrearle perjuicios lamentables a ella y a aquellos a quiénes compromete. Arboles desraizados, dice un apóstol, porque efectivamente sus raíces no tocan ya con el suelo que les podría haber alimentado y dado fecundidad. Las promesas formales de Jesucristo, el gobierno directo del Espíritu Santo en la Iglesia, las ansias del verdadero cristiano de oír proclamar hasta en sus detalles las verdades que son el alimento de la fe en espera de la visión, la obediencia ciega que de antemano se debe a toda definición salida o que ha de salir de la Iglesia hasta la consumación del mundo, todo eso no pertenece para ellos al orden práctico. En la embriaguez de su política mundana y del aliento que reciben de parte de los enemigos de la Iglesia, hacerse responsables delante de Dios y de la historia por sus esfuerzos desesperados, para evitar la promulgación de una verdad revelada.

LA PAZ EN LA UNIDAD Y LA VERDAD.
También Hilario había de encontrar en su camino hombres a quienes asustaba la palabra consubstancial, como a otros les ha asustado la de transubstanciación o la de infalibilidad. Como muro de bronce opúsose a su cobardía y a sus cálculos vulgares. Escuchémosle a él, comentado por el más elocuente de sus sucesores:
«La paz, me decís, vais a turbar la paz, vais a estorbar la unión”. [...] “Bello nombre ese de la paz; bella cosa también la unidad; pero ¿quién ignora que para la Iglesia y para el Evangelio no existe otra paz y otra unidad que la paz y unidad de Jesucristo?”. — “Pero, no sabéis, dicen todavía, no sabéis con quién tenéis que mediros, y ¿no tenéis miedo?”. — “Sí, tengo miedo ciertamente; tengo miedo de los peligros que corre el mundo: tengo miedo de la terrible responsabilidad que pesaría sobre mí por la connivencia y complicidad de mi silencio. Tengo miedo, finalmente, del juicio divino, tengo miedo por mis hermanos salidos de la senda de la verdad, tengo miedo por mí, cuyo deber es volverles al buen camino”. Y añaden: “¿Es que no existen lícitas reticencias, miramientos necesarios?”. Hilario respondía a esto, que la Iglesia no necesita recibir lecciones, ni puede olvidar su misión esencial. Ahora bien, esta misión es la siguiente: “Minístros veritátis decet vera proférre” [Conviene que los ministros de la verdad declaremos lo que es verdadero]». (Obras del Cardenal Pie, obispo de Potiers, tomo VI. Discurso pronunciado en Roma en la Iglesia de S. Andrés della Valle, el 14 de enero de 1870)
  
DOM PRÓSPER GUERANGER OSB. El Año Litúrgico (1ª edición española). Editorial Aldecoa, Burgos 1956.

MEDITACIÓN SOBRE LA VIDA HUMANA
I. ¿Qué cosa es la vida humana? Es, dice el apóstol Santiago, un vapor que, casi al mismo tiem po, aparece y desaparece. ¡Qué corta es esta vida! Apenas comenzamos a vivir es menester, ya, pensar en morir. ¡Qué insegura es! No sabemos cuándo concluirá. Mas, ¡cuán llena está de miserias! ¿Puedes decir con verdad que has vivido un día siquiera sin disgusto? Sin embargo, amamos esta vida tan miserable, y tememos la muerte que debe abrirnos el paraíso: es que nuestra fe no es lo bastante viva.
   
II. Nuestra vida no debe ser considerada en sí misma solamente; debe, además, considerarse como un tránsito a la eternidad. No vivimos para siempre, sino para morir un día, y para merecer el cielo. En lo único en que debemos emplear el tiempo de nuestra vida es, pues, en trabajar para merecer, después de ella, una eternidad feliz. Examinemos en particular todas nuestras acciones. ¡Ay! ¡Trabajamos en hacer fortuna, en consolidar nuestra reputación en esta tierra, como si debiéramos vivir en ella eterna mente!
  
III. Pronto terminará esta vida, y comenzará la eternidad, para ser recompensados o castigados, según el buen o mal uso que hayamos hecho de ella. ¡Tan poco tiempo tenemos para merecer una eternidad de dicha, y lo empleamos en otras cosas! No sabemos cuánto durará este tiempo; trabajemos, pues, seriamente. ¿Qué no se sufre para prolongar algunos instantes una vida miserable? ¡Y nada se quiere soportar para merecer una vida eterna y bienaventurada!
  
La lectura espiritual. Orad por los sacerdotes.
 
ORACIÓN
Oh Dios, que habéis instruido a vuestro pueblo con las verdades de la salvación por ministerio del bienaventurado Hilario, haced, benignamente, que después de tenerlo en la tierra como doctor y guía, lo tengamos como intercesor en el cielo. Por J. C. N. S. Amén.

domingo, 13 de enero de 2019

NOVENA EN HONOR A SAN VICENTE MÁRTIR

Adaptación de la Novena compuesta en el año 1809 para impetrar la liberación del rey de España, e impresa en Valencia por la viuda de Agustín Laborda y Campo. Dedicada especialmente a los hermanos de México, Cuba, Nicaragua y Venezuela, países actualmente bajo el yugo comunista.
  
ADVERTENCIA
Vivimos actualmente tiempos desgraciados, peores que los vividos en España bajo el yugo napoleónico, época en que se compuso originalmente esta Novena: No hay Papado, no hay gobernantes católicos, la Iglesia Verdadera está reducida a sus mínimas expresiones mientras que la Apostasía del Vaticano II campea por todo el orbe, nuestros países están gobernados por la Sinarquía, en fin.
  
Esta Novena se instituye principalmente para que su Divina Majestad nos dé fortaleza para resistir los males de esta Apostasía, que ha permitido en justo castigo de nuestra tibieza en la fe y de los públicos escándalos; así pues, convendrá obtener la gracia por medio del Sacramemo de la penitencia, o singularmente con un acto de verdadera contrición, con propósito eficaz de confesarse en pudiendo: procurando asimismo la reforma de costumbres y el ejercicio de virtudes cristianas, para obligar al Señor a que pronto regrese para recuperar su trono; y que consiga aumentos a la Iglesia remanente, y libre a sus Pastores y fieles de los perniciosos seductores que intentan destruir la religión.
  
A fin de alcanzar cuanto pedimos, invoquemos a la Santísima Virgen, Madre de Desamparados, como Medianera, para conseguir del Todopoderoso cuanto deseamos: y al invicto San Vicente Mártir debemos suplicarle que acredite serlo en la ocasion presente, intercediendo con el Señor, para que nos conceda lo que pedimos a mayor honra y gloria suya.
  
Hecha la señal de la Cruz, se dice el Acto de contrición todos los días, y se lee un pasaje de la vida y martirio del Santo, y después las Oraciones, que son las mismas, para que se repitan mejor y puedan fijarse en la memoria.
  
NOVENA EN HONOR A SAN VICENTE MÁRTIR
  
   
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Criador, Padre y Redentor mío, en quien creo, en quien espero, a quien amo con todo mi corazón, digo que me pesa de haberos ofendido; y propongo nunca más pecar, asistido por vuestra gracia. Amén.

DÍA PRIMERO - 13 DE ENERO
LECCIÓN: El invencible Mártir de Cristo San Vicente nació en Huesca, antigua ciudad de Aragón, de familia muy noble y cristiana. Crióse en santas costumbres desde niño en Zaragoza. Inclinado a las obras de piedad y de virtud, y dado a las letras, fue ordenado Diácono por su Obispo San Valero; el cual, por ser ya viejo, y tener impedimento en la lengua, le encomendó el oficio de predicar.

Diocleciano y Maximiano gobernaban entonces el imperio romano, y enviaron a España por su Presidente a Daciano, tan ciego en la superstición de sus falsos dioses, y tan bravo y furioso como los mismos Emperadores. Llegado a Zaragoza, hizo mucho daño a la Iglesia, persiguiendo a los fieles: y teniendo noticia de la dignidad y oficio de estos dos insignes Atletas de la fe, Valero y Vicente, los mandó prender y afligió con grandes trabajos, para obligarles a dejar la fiel creencia y reducirles a la engañada secta que él profesaba.
   
Considera el favor grande que Dios te ha hecho en criarte en el vergel de la Cristiandad: y corresponde a este favor como Vicente, en entregarte del todo a los ejercicios de piedad y religión, hasta ofrecer la vida, si fuere necesario, en su defensa.
  
Se hace alguna pausa, y luego se dice la siguiente oración:
Amorosísimo Criador y Salvador nuestro: tened compasión de nosotros, pecadores: usad misericordia con los que nos vemos amenazados con vuestro azote. Si repasamos nuestras culpas, claramente conocemos que son pequeños los males que nos enviáis, y menores de lo que ellas se merecen. Justo sois, Señor: justos vuestros juicios; y no castigáis injustamente, ni afligís con rigor a los que sacasteis de la nada con vuestro brazo omnipotente; y perdidos por nuestra culpa, reparásteis con vuestra preciosa Sangre. No pende del acaso nuestro ser, ni estamos sujetos a los movimientos de la fortuna, sino que todo lo gobierna vuestra sabiduría y providencia, con la que disponéis que en todo se cumpla vuestra voluntad. De todo cuidáis, y con especialidad de los que en Vos confiaron. Por tanto, Señor, os suplico, que no nos castiguéis como merecemos, sino conforme a vuestra gran misericordia.
  
Vos que enviáis las aflicciones, dad suficientes fuerzas para tolerarlas, armándonos de invencible paciencia, para que asidos a Vos, suframos los contratiempos y continuamente os alabemos. Ayudadnos en la presente tribulación, esforzadnos, fortalecednos como lo hemos menester. Restituid vuestra Iglesia Santa, hoy reducida a un pequeño remanente, y libradla de sus tiranos opresores; brille la fe en toda la redondez de la tierra: destrúyase el vicio; y aniquílense los enemigos de vuestro Nombre. Rezar tres Padrenuestros en honor a la Santísima Trinidad.
  
ORACIÓN
Levantaos, Señor: con el brazo de vuestro poder y justicia ayudadnos: salvadnos por vuestro nombre. Sea libre el Pueblo que en Vos espera: servidnos de fortaleza contra el enemigo: enviad vuestro socorro de lo alto, y defendednos con vuestra diestra. Si no han de abrir los ojos a vuestra luz, ni rendirse a vuestra voz, si no han de hacer penitencia de sus atrocidades; nada puedan contra nosotros los hijos de iniquidad que profanan el santuario. Abatid, Señor, su soberbia: desbaratadlos como el polvo en el aire: vuestro Ángel los persiga. Derramad vuestra ira sobre estos malvados que destruyen vuestra Iglesia, acelerad los días de su vida: fatigadlos con desnudez y miseria, exterminadlos con el fuego de la tribulación y castigo. Destruidlos, Señor, desfallezcan tan viles criaturas: venga sobre ellos anticipada la muerte, para que no vaya de aumento su maldad y su dureza. Perezca de la tierra su memoria. Así sea por los méritos de vuestro Hijo Jesucristo, que con Vos vive y reina por los siglos de los siglos.

ORACIÓN A LA VIRGEN SANTÍSIMA
Sagrada Virgen María, fuente de salud, templo de piedad y de clemencia, y Madre de Desamparados: Azucena de fragrante virginidad, que excedes a los Ángeles en pureza: monte de santidad, que sobrepujas a todos los Santos en perfección: Reina del cielo, Señora de lo creado y Madre dignísima de todo un Dios: atiende a nuestras súplicas, aboga por nosotros, y alcánzanos lo que pretendemos a mayor gloria del Señor. No atiendas a la muchedumbre de nuestros pecados, sino inclina tu corazón piadoso a la situación que nos aflige. Suplicámoste, Señora, que aquella alabanza que con tanta razón has merecido siempre de ser Madre y refugio de pecadores, se conserve y aumente en nosotros: por tu mediación nos veamos libres de los tiranos opresores, y sea salva nuestra Iglesia y nuestra Patria. No dilates, Señora, tus misericordias donde conoces tanta necesidad. Rezar un Ave María.
   
ORACIÓN A SAN VICENTE MÁRTIR
¡Oh Glorioso San Vicente, nuestro singular Patrón, Mártir invencible del Altísimo, y vencedor de los tormentos y del Tirano! Tú que sufriste con alegría las penas, fuerte en resistir, y humilde cuando vencías, atribuyendo a Dios tu fortaleza, pues ni las amenazas, ni el hierro, ni el fuego, ni los arroyos de tu sangre pudieron desviarte del amor de aquel por quien peleabas, atormentando al Tirano tu valor, fatigando a los verdugos tu constancia, haciendo burla de su cobardía; y pasando por el martirio, subiste triunfante al lugar del refrigerio: seas nuestro amparo y defensa en la presente tribulación: por tu medio seamos libres de combates y asaltos, y demás penalidades que padecen otras provincias, como también de soportarlas con denuedo si nos viésemos apresados de ellas: consigamos por tu intercesión ver libre y en pacífica concordia a la Patria: queden avergonzados y confundidos sus enemigos; y que reine en la Iglesia la paz y tranquilidad, para seguir tributando al Todopoderoso los más rendidos cultos, mientras esperamos verle por eternidades en la gloria. Amén. Rezar un Padrenuestro, Ave María y Gloria.
   
GOZOS EN HONOR A SAN VICENTE MÁRTIR
  
Si con Dios vuestra amistad
Os sube a tan gran privanza,
¡Que negará a mi esperanza,
Vicente, su Majestad!
   
Desde vuestros tiernos años
Supisteis quién era el mundo,
Pues vuestro saber profundo
Menospreció sus engaños:
Si en la divina amistad
Jamás hicisteis mudanza,
¡Que negará a mi esperanza,
Vicente, su Majestad!
  
Vuestra sencilla intención
Si fue limpia y fervorosa,
Claro se vio en Zaragoza
Por vuestra predicación:
Pues sois en la caridad
Serafín de gran pujanza,
¡Que negará a mi esperanza,
Vicente, su Majestad!
   
Muchos tormentos probó
En vos, Vicente, Daciano;
Mas al fin trabajó en vano,
Pues que jamás os venció:
Que en su gran ferocidad
Vuestra paciencia lo amansa,
¡Que negará a mi esperanza,
Vicente, su Majestad!

Por temer no le venzáis,
De flores cama os previno,
¡Quien vio un tal desatino,
Cuando venciéndole estáis!
Pues de tal prosperidad
Gozáis tan digna alabanza,
¡Que negará a mi esperanza,
Vicente, su Majestad!
  
Vuestro cuerpo echar mandó
A las fieras el Tirano,
Pero el Señor soberano
Cuervos allí deparó:
A quienes mandó guardar
Reliquia que tanto alcanza,
¡Que negará a mi esperanza,
Vicente, su Majestad!
   
Echaros mandó en el mar,
Atada una muela al cuello;
Mas en esto el Rey del cielo
Nos quiso significar,
Que sois raro en santidad,
Pues salisteis con bonanza,
¡Que negará a mi esperanza,
Vicente, su Majestad!
   
De Tecla el sacro Convento
Dichosamente venera
Aquella misma escalera
Que os elevaba al tormento:
Por vos mi fragilidad
Suba a la eterna privanza,
¡Que negará a mi esperanza,
Vicente, su Majestad!
   
Para que el tiempo no borre
El lugar de vuestra muerte,
Conserva (¡dichosa suerte!)
Nuestro obsequio vuestra torre:
Allí la alta Trinidad
Vuestro favor afianza,
¡Que negará a mi esperanza,
Vicente, su Majestad!
  
Pues venció vuestro valor
Del Tirano la inclemencia,
Humilde implora la Iglesia,
Vicente, vuestro favor:
En cualquier necesidad
En vos tiene confianza,
¡Que negará a mi esperanza,
Vicente, su Majestad!
   
℣. Ruega por nosotros, San Vicente.
℟. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo
   
ORACIÓN
Atiende, Señor, nuestros humildes ruegos, a fin de que, por la intercesión del bienaventurado mártir San Vicente, seamos librados de las iniquidades de que nos reconocemos culpables. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
   
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
DÍA SEGUNDO - 14 DE ENERO
Por la Señal...
Acto de Contrición.
  
LECCIÓN: Ofreciéndose a Daciano el venir a la ciudad de Valencia, mandó conducir presos con cadenas a Valero y a Vicente, para determinar de su suerte, y que no saliesen frustrados sus designios de seducirlos de la fe del Crucificado. Conserva esta ciudad con toda veneración en la plaza de la Almoyna la cárcel de San Valero, e inmediato un oratorio, unido a la casa del Chantre, dignidad de la Metropolitana Iglesia, que es la estancia, hedionda entonces y obscura donde fue depositado nuestro ilustre Vicente. En ella permaneció algunos días muy apretado del hambre y sed, con pesadas cadenas y prisiones, hasta que Daciano mandó llevarlos a su presencia, para examinar su causa y decidir lo más conveniente.
    
Considera cómo el que es verdadero discípulo del Señor está pronto y resignado en sufrir toda persecución que le sobrevenga: y se debe mostrar alegre en los trabajos como Vicente, constante en las adversidades, y ansioso de sufrir por su amor cualquiera contradicción.
  
Las Oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
   
DÍA TERCERO - 15 DE ENERO
Por la Señal...
Acto de Contrición.
  
LECCIÓN: Puestos en la presencia del Tirano los esforzados campeones Valero y Vicente, preguntó Daciano: «¿Qué me dices, Valero? ¿Quieres obedecer a los Emperadores, y adorar los dioses que ellos adoran?». Y como el santo viejo respondiese muy bajo y balbuciente, por el impedimento de la lengua, tomó Vicente la mano, y con grande espíritu y fervor le dijo: «¿Qué es esto, Padre mío? ¿Cómo hablas entre dientes, como si tuvieras temor a este gentil? Dame licencia, para que responda con la intrepidez que requiere esta pública confesión de la fe». Y con su permiso dijo a Daciano en tono fuerte: «Esos tus dioses sean para ti, que nosotros reverenciamos al Criador de cielo y tierra, a quien reconocemos por verdadero Dios. A Él adoramos, y a Jesucristo su Hijo». Indignóse el Presidente: y viendo que no lograba trofeo alguno con la muerte del Obispo Valero, por ser viejo mandóle retirar a Aragón, privado de su ciudad e iglesia, y a Vicente que lo atormentasen.
  
Considera cómo el celo de la honra de Dios y de su ley no sufre dilaciones: imita a Vicente, que en medio de la opresión del cuerpo muestra libertad de ánimo; y admira el valor con que profesa la fe, a vista de los martirios que pueden subseguirse.
  
Las Oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
 
DÍA CUARTO - 16 DE ENERO
Por la Señal...
Acto de Contrición.
  
LECCIÓN: Desnudan a Vicente los sayones, cuélganlo de un madero, tiran con cuerdas de sus pies, desconciertan sus sagrados miembros, rasgan sus carnes con azotes; y el santo Levita sufre con resignación: olvida los dolores y burla de los ministros y Tirano. El cual indignado arrebata los ramales, y como fuera de sí castiga a los verdugos, culpando con coraje su desidia, motejándolos de flojos, cobardes y gallinas; cuando Vicente con risa le agradece que vuelva por él, castigando a sus ofensores: lo cual era avivar las furias en el pecho de Daciano, como quien echa aceite en el fuego. Ni bravatas, ni horribles amenazas bastaron a intimidar a nuestro invicto héroe. Gallardo mancebo en la flor de su edad, despreciaba tan débil batería con tan incontrastable fortaleza, que primero faltó la munición en el enemigo, que valor en Vicente para resistirle.
   
Considera, que quien dijo a sus Discípulos que no estudiasen lo que habían de responder a presencia de los Tiranos, que el Cielo les daría sabiduría, es el que da la constancia y alegría en el mayor conflicto, y solo a quien hemos de recurrir en las penalidades.
 
Las Oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
 
DÍA QUINTO - 17 DE ENERO
Por la Señal...
Acto de Contrición.
  
LECCIÓN: Mandó Daciano continuar los tormentos en Vicente, y los viles sayones con garfios, peines y uñas de hierro le rasgaban el cuerpo, con extraño furor lo atormentaron en el ecúleo, desconcertando sus miembros, y aplicándole planchas ardientes a los costados. Pero el esclarecido joven, como si no fuese de carne, insensible a los dolores, hacía escarnio de la crueldad de los verdugos, increpándoles de endebles y pusilánimes. Cansados se hallaban de atormentar al Santo, y él no se satisfacía de ser atormentado. Ríos de sangre apagaban el fuego sobre el cual lo tendieron en forma de cruz: asada se miraba toda su carne, apareciendo denegridos los huesos requemados; mandó echar el Presidente granos de sal, que saltando le atormentasen agudamente; y el valeroso Mártir de Cristo, como en cama de flores y rosas, bendecía al Señor, burlándose de Daciano y sus ministros.
   
Considera que, siendo fuerte el amor como la muerte, un alma poseída de la caridad, solo en padecer por la gloria de su Amado halla descanso y sosiego: nada le satisface, como no sea arder víctima sagrada en su honor y por su causa.
  
Las Oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
 
DÍA SEXTO - 18 DE ENERO
Por la Señal...
Acto de Contrición.
  
LECCIÓN: Mandó restituir el Presidente a nuestro invicto Levita a la cárcel, que veneramos en la iglesia de Religiosas de San José y Santa Tecla, que teniendo la entrada por arriba, era profunda, oscura, y estaba sembrada de agudas rejas, pedazos de vidrio, y le introdujeron ascuas de fuego para que ardiese en vivas brasas. Mas en tan tenebroso albergue se descubrió una luz celestial y se percibió una fragrancia suavísima, se vieron descender angélicos Espíritus que confortaron al Santo Mártir, recreando su alma con suaves armonías. La mudanza de prisión, y más penoso carcelaje, entendieron que sería más duro tormento: pero el Cielo favorece a los que son siervos fieles del Señor en los mayores apuros e incomodidades: los reanima y esfuerza para el martirio.
   
Aprende de Vicente a no desistir del empeño de padecer por el Nombre de Cristo, a despreciar los tormentos, por adquirir palmas que puedan hacerte feliz, coronándote de gloria por una eternidad.
   
Las Oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
 
DÍA SÉPTIMO - 19 DE ENERO
Por la Señal...
Acto de Contrición.
  
LECCIÓN: Después de tan atroces y tan continuados tormentos con que afligieron los verdugos al extenuado cuerpo del esforzado Levita Vicente, y la mala noche que era consecuente en tan desacomodado y horroroso albergue, mandó el Tirano que se lo presentasen. Conducido a su presencia, con mentidos halagos y fingidas lágrimas supo ponderar los largos y feroces tormentos que había sufrido el alentado joven: como sensible a la inhumanidad que en él se había ejecutado, propuso como muy conveniente el que tomase algún descanso en cama blanda y perfumada: parece que movido a la compasión, discurría medios Daciano para que recobrase Vicente la salud. Mas no era buen celo ni caridad, sino diabólico artificio de una sed insaciable de la sangre del valiente Campeón, pues si sanaba, tenía ocasión para hartarse de nuevo en sus tiranías.
   
Considera el vil encono de los que no han conocido la luz de la fe, o han prevaricado de la verdadera senda, que una maldad los precipita en otra; y por vengar sus frustradas maquinaciones, sacrifican la humanidad a sus antojos y apetitos.
   
Las Oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
 
DÍA OCTAVO - 20 DE ENERO
Por la Señal...
Acto de Contrición.
  
LECCIÓN: Vicente, que tenía mayor recreo en padecer por el Señor que cuidado de su salud, obligado a reposar en cama blanda, aborreciendo las delicias, al paso que anhelaba los tormentos, luego que llegó a sentir en su cuerpo aquel regalo, entregó tranquilamente su espíritu al Criador. Frustráronse los designios de Daciano, quedando vencido por la constancia del gran Levita, cuando maquinaba ardides para atormentarle de nuevo, y salir vencedor: Quedó corrido e irritado al ver que Vicente recibía gusto en padecer, y le sirvieron de tósigo los regalos que el mundo proporciona, y él le había franqueado. Colérico y vengativo mandó echar el santo cuerpo al muladar, donde hoy existe su ermita; mas fue defendido por un cuervo de otras aves y fieras que encontraban su pasto en aquel sitio.
  
Considera los destinos de la alta providencia del Señor, que invierte las disposiciones de los hombres, dirigiendo los sucesos según su eterna determinación: humíllate a su sabiduría, y déjate gobernar de su voluntad.
   
Las Oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.
  
DÍA NOVENO - 21 DE ENERO
Por la Señal...
Acto de Contrición.
  
LECCIÓN: Noticioso Daciano de que el cuerpo del Mártir no vencido lo defendía un cuervo de otras aves y fieras, pensando vencer en el mar a quien no pudo en la tierra, mandó ingerirlo en un cuero de buey, y que lo echasen en altamar. Ejecutado su mandato, antes volvió a la playa que los conductores. Formaron las olas su túmulo en la arena. Allí estuvo algunos días, hasta que el Santo manifestó el lugar de su sepulcro a un hombre, que puso reparo en recogerlo por temor al Presidente. Luego se lo reveló a una virtuosa viuda que lo buscó solícita, y le dio honroso depósito, donde fue reverenciado de los fieles, y al presente lo es el mismo sitio en donde se erigió el suntuoso monasterio de su advocacion, bajo la regla del Cister. Valencia enriquecida con el riego de su sangre, lo aclamó por su Patron: en él confía, y como tal defiende a los que de corazón se le encomiendan.
  
Así corona el Rey de Reyes a sus Soldados: el infinitamente justo no deja sin recompensa servicio alguno que a honor suyo se ejecute; Vicente tan abatido por Daciano, logra un lugar muy distinguido entre los héroes del cristianismo, y muy levantado asiento en el alcázar de la gloria.
  
Las Oraciones y los Gozos se rezarán todos los días.

sábado, 12 de enero de 2019

CONSAGRACIÓN EPISCOPAL DE MONS. MERARDO LOYA

   
A las 11:00h (hora de México) de hoy, en la ciudad de Guadalajara (Jal.), el padre Merardo Loya Loya (foto, ya de pontifical) recibió la plenitud del sacerdocio ministerial al ser consagrado obispo por Mons. Juan José Squetino Schattenhofer, fundador y superior general de la Fundación San Vicente Ferrer.
  
La ceremonia (cuyo vídeo puede verse aquí) nos fue anticipada por fuentes confiables, como os lo habíamos comunicado el 16 de Diciembre del año anterior, no sin poca polémica, dado los antecedentes del consagrante y algunas cuestiones de verdad sabida.
   
Como es sabido, Mons. Squetino es actualmente impulsor del conclavismo, ideología teológica que plantea convocar un cónclave para elegir un sucesor legítimo al papa Pío XII en contraposición al usurpador Francisco Bergoglio, y acabar así con los más de sesenta años de Sede Apostólica Vacante en que está la Iglesia Católica. Pero el problema es que NO HAY COLEGIO CARDENALICIO (ni tampoco otro cuerpo electoral, hasta donde se sabe), el que hay es apóstata e inválido, y un nuevo reclamante del solio petrino sólo confundiría más a los débiles; y desde el derecho canónico vigente (el Código Pío-Benedictino) ES IMPOSIBLE E IMPENSABLE HACER UN CONCILIO IMPERFECTO como lo fuera el Concilio de Constanza. Además, que sólo Jesucristo, Cabeza y Señor de la Iglesia Católica, es el único que puede eliminar a esta Apostasía, en la Parusía, cuando recupere su trono en la tierra, para que Él reine así como en el Cielo lo hace.
  
Solamente queda orar para que Mons. Merardo sea dócil al Espíritu Santo y adquiera el celo por la Sana Doctrina y la Espiritualidad Auténtica y la Disciplina Verdadera, de la cual debe ser maestro y defensor hasta la muerte, ya que ahora es, a pesar de sí, Obispo de la Iglesia Católica. Y que se cuide de los manipuladores que lo rodean.
 
Mons. Merardo, con sotana (izquierda) y hábito coral (derecha)

SAN JUAN BOSCO SOBRE LA VIRGEN SANTÍSIMA

  
“Hay que predicar a todos, grandes y chicos, que son hijos de María santísima, que ella los quiere librar de los peligros del mundo y llevarlos a la gloria celestial, y que a los que la honran con sus oraciones y con el cumplimiento exacto de su deber, ella les concederá infinitas gracias y favores”.
  
SAN JUAN BOSCO

viernes, 11 de enero de 2019

SAN FRANCISCO Y LA PRUEBA DE FUEGO ANTE EL SULTÁN

San Francisco de Asís y la prueba de fuego (Giotto, Basílica superior de San Francisco de Asís)
  
El ardor de su caridad apremiaba a Francisco insistentemente a la búsqueda del martirio. Por eso, tras dos tentativas frustradas, intentó aún por tercera vez marchar a tierra de infieles para propagar, con la efusión de su sangre, la fe en la Trinidad.
  
Así es que en junio de 1219 partió para Siria, exponiéndose a muchos y continuos peligros en su intento de llegar hasta la presencia del sultán de Egipto. Se había entablado entonces entre cristianos y sarracenos una guerra tan implacable, que, estando enfrentados ambos ejércitos en Damieta, no se podía pasar de una parte a otra sin exponerse a peligro de muerte. Pero el intrépido caballero de Cristo, Francisco, con la esperanza de ver cumplido muy pronto su proyecto de martirio, se decidió a emprender la marcha sin atemorizarse por la idea de la muerte.
  
Acompañado, pues, de un hermano llamado Iluminado se puso en camino, y de pronto se encontraron con los guardias sarracenos, que se precipitaron sobre ellos como lobos sobre ovejas y los trataron con crueldad. Después los llevaron a la presencia del sultán, según lo deseaba el varón de Dios. Entonces el jefe les preguntó quién los había enviado, cuál era su objetivo, con qué credenciales venían y cómo habían podido llegar hasta allí; y el siervo de Cristo Francisco le respondió con intrepidez que había sido enviado no por hombre alguno, sino por el mismo Dios altísimo, para mostrar a él y a su pueblo el camino de la salvación y anunciarles el Evangelio de la verdad. Y predicó ante dicho sultán sobre Dios trino y uno y sobre Jesucristo salvador de todos los hombres con gran convicción.
  
De hecho, observando el sultán el admirable fervor y virtud del hombre de Dios, lo escuchó con gusto y lo invitó insistentemente a permanecer consigo. Pero el siervo de Cristo, inspirado de lo alto, le respondió: «Si os resolvéis a convertiros a Cristo tú y tu pueblo, muy gustoso permaneceré por su amor en vuestra compañía. Mas, si dudas en abandonar la ley de Mahoma a cambio de la fe de Cristo, manda encender una gran hoguera, y yo entraré en ella junto con tus sacerdotes, para que así conozcas cuál de las dos creencias ha de ser tenida, sin duda, como más segura y santa». Respondió el sultán: «No creo que entre mis sacerdotes haya alguno que por defender su fe quiera exponerse a la prueba del fuego, ni que esté dispuesto a sufrir cualquier otro tormento». Había observado, en efecto, que uno de sus sacerdotes, hombre íntegro y avanzado en edad, tan pronto como oyó hablar del asunto, desapareció de su presencia. Entonces, el Santo le hizo esta proposición: «Si en tu nombre y en el de tu pueblo me quieres prometer que os convertiréis al culto de Cristo si salgo ileso del fuego, entraré yo solo a la hoguera. Si el fuego me consume, impútese a mis pecados; pero, si me protege el poder divino, reconoceréis a Cristo, fuerza y sabiduría de Dios, verdadero Dios y Señor, salvador de todos los hombres».
 
El sultán respondió que no se atrevía a aceptar dicha opción, porque temía una sublevación del pueblo. Con todo, le ofreció muchos y valiosos regalos, que el varón de Dios rechazó cual si fueran lodo.
  
Viendo el sultán en este santo varón un despreciador tan perfecto de los bienes de la tierra, se admiró mucho de ello y se sintió atraído hacia él con mayor devoción y afecto. Y, aunque no quiso, o quizás no se atrevió a convertirse a la fe cristiana, sin embargo, rogó devotamente al siervo de Cristo que se dignara aceptar aquellos presentes y distribuirlos, por su salvación, entre cristianos pobres o iglesias. Pero Francisco, que rehuía todo peso de dinero y percatándose, por otra parte, que el sultán no se fundaba en una verdadera piedad, rehusó en absoluto condescender con su deseo.
    
Al ver Francisco que nada progresaba en la conversión de aquella gente y sintiéndose defraudado en la realización de su objetivo del martirio, avisado por inspiración de lo alto, retornó a los países cristianos.
   
SAN BUENAVENTURA, Leyenda Mayor de San Francisco de Asís, cap. IX, n. 8

jueves, 10 de enero de 2019

NUEVOS EPISODIOS DE ANTICATOLICISMO BERGOGLIANO

LOGO DE VIAJE PAPAL A MARRUECOS EXALTA EL ISLAM (Artículo propio).
  
  
El Vaticano ha publicado el logo oficial para la visita del papa Francisco a las ciudades marroquíes de Rabat y Casablanca, viaje que tendrá lugar los días 30 y 31 de Marzo del presente. Ese logo muestra la cruz envuelta por la luna creciente islámica.
 
El 7 de enero el Vaticano explicó en una declaración el significado de dicho logo, seleccionado de entre 50 propuestas: «Una cruz y una luna creciente: la cruz cristiana y la luna creciente musulmana = la dimensión de un encuentro interreligioso entre cristianos y musulmanes, el encuentro del Papa Francisco y el Comendador de los Creyentes (rey de Marruecos) en Rabat, 800 años después del encuentro entre Francisco de Asís y el sultán Al-Kamil». Pero en realidad, dicho encuentro fue para que el sultán abuyí Al-Kamil Muhammad al-Malik (sobrino de Saladino) pactara la paz con los Cruzados [QUE ESTABAN LIBRANDO UNA GUERRA JUSTA, oídlo bien, Ratzinger y Bergoglio], y eventualmente se convirtiera al catolicismo (lo que no consiguió nuestro Seráfico dado el respeto humano del sultán, pero bueno, Dios atiende el combate por la Fe...).
 
La línea arábiga (المغرب) en la parte inferior del logo, debajo de la frase “Siervo de la esperanza” (esperanza que desde luego NO ESTÁ BASADA EN CRISTO, sino en la aceptación política), dice “Marruecos” (en árabe المَغْرِب/al-Maġrib, “el occidente”), país cuya Constitución política de 2011, en el artículo 6 reconoce al islam como religión de Estado, y en el 19, define al monarca (actualmente Mohamed VI de la dinastía alauí, que blasona ser descendiente de Mahoma por medio de su hija Fátima y el califa Alí -su esposo-) como Comendador de los Creyentes [en árabe أَمِير الْمُؤْمِنِين/ʾAmīr al-muʾminīn, del que se deriva nuestro Miramamolín], título tradicionalmente vinculado al califato.
  
Observadores en Roma no han hecho esperar sus críticas: uno de ellos lo ve como “problámatico, porque parece implicar que las dos religiones son iguales, o que puede haber algún sincretismo entre ellas”. “La naturaleza de un símbolo religioso es lo que resume su esencia; es una imagen que recuerda la creencia central y un llamado a la acción paradigmática: la cruz nos llama a imitar el sacrificio de Cristo, pero la media luna evoca la Hégira (huída) de Mahoma desde La Meca a Medina”, dijo otro.
  
Advierte, lector, que en el Vaticano pasan por alto que la media luna es un símbolo más que todo de uso nacionalista islámico, que antes con las guerras del Imperio Turco-Otomano y ahora con la “migración” está conquistando Occidente, Y TODO CON ANUENCIA DE LA RAMERA VATICANA dirigida hoy por la versión ensotanada del tirano Nicolás Maduro Moros, el Antipapa y gerente de oenegé Francisco Bergoglio.
    
FRANCISCO OPTA POR USAR LA BENDICIÓN VETEROTESTAMENTARIA EN EL PRIMER ÁNGELUS DEL AÑO (Fuente: NOVUS ORDO WATCH).
 
Al finalizar el rezo del Ángelus el martes 1 de Enero de 2019, el “Santo Padre” Francisco I (Jorge Bergoglio) decidió rechazar la acostumbrada bendición Católica invocando al Padre, Hijo y Espíritu Santo, y la remplazó con una bendición del Antiguo Testamento encontrada en Números 6:22-26:
«Habló también el Señor a Moisés, diciendo: Di a Aarón y a sus hijos: De esta suerte daréis la bendición a los hijos de Israel, diciéndoles: “El Señor te bendiga y te guarde. El Señor te muestre apacible su rostro y haya misericordia de ti. Vuelva el Señor su rostro hacia ti y te conceda la paz”».
Este texto era parte de la primera lectura para la liturgia Novus Ordo del 1 de Enero, y el impostor papal habló sobre ello en su discurso del Ángelus, diciendo: «Y hoy, la liturgia reporta la antigua bendición con la que los sacerdotes israelitas bendijeron al pueblo… Tres veces el sacerdote repetía el nombre de Dios, “Señor”, extendiendo sus manos sobre el pueblo reunido».
 
Desafortunadamente, Bergoglio no pensó que valía la pena mencionar que el hecho de que el nombre del Señor sea invocado aquí tres veces es una prefiguración de la Santísima Trinidad, justo como la triple invocación de Dios como “el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob” (Éxodo 3:6), y como tal vez la visitación a Abrahán por tres ángeles que “aparecieron a él [como] tres personajes” (ver Génesis 18:1-3). No, la Trinidad no hizo su aparición en el Ángelus francisquista del 1 de Enero, ni tampoco, como acabamos de ver, en la bendición final.
  
El espectáculo del Ángelus del 1 de Enero puede verse aquí en su totalidad:
  
  
El momento en que Francisco, según el protocolo, se suponía que pronunciaría la bendición trinitaria comienza en el minuto 10:34. En vez de hacer la Señal de la Cruz con las palabras “Et benedíctio Dei omnipoténtis, Patris et Fílii et Spíritus Sancti descéndat super vos et máneat semper”, Francisco eleva ambas manos y recita la fórmula veterotestamentaria dada en Números 6:24-26.
  
Posteriormente, Francisco fue a sus consideraciones post-Ángelus, como es la costumbre. Naturalmente, no omite su comentario final característico: “Buen almuerzo” (buon pranzo; en el minuto 13:46).
 
En una entrada de blog del 4 de Enero, el vaticanista italiano Aldo María Valli dice que Bergoglio confirió “una bendición sin bendición” (benedizione senza benedizione) y señala que la fórmula de bendición dada en el capítulo sexto de los Números es usada por los herejes valdenses. Quizá sólo sea coincidencia, pero no es un secreto la admiración de Francisco por los valdenses.
  
Ahora, no hay nada de malo en y por sí en usar la bendición registrada por Moisés en el libro de los Números. Después de todo, la fórmula viene directamente de Dios y no niega (de hecho, no podría) que Dios es Trino y Uno. Pero ese no es el punto.
  
El punto no es, per se, que Francisco diga una bendición del Antiguo Testamento. Sí lo es, en cambio, que usara esta bendición veterotestamentaria en lugar de la trinitaria cristiana, “en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” (San Mateo 28:19), la cual omitió, aunque es necesariamente superior (cf. 2 Corintios 3:7-11; Hebreos 7:11). Esto es extremadamente inquietante, especialmente a la luz del historial de Francisco en bendiciones, su inclinación por el judaísmo apóstata, que niega la Trinidad, y sus incontables herejías, errores y blasfemias (todas documentadas aquí).
  
¿Qué queremos decir con su “historial en bendiciones”?
  
Desde el mismo inicio de su falso pontificado, Francisco ha mostrado una rara incomodidad con el modo Católico de conferir bendiciones sacerdotales, que siempre incluye hacer la Señal de la Cruz. En cambio, el impostor papal típicamente solo toca las cabezas de las personas (ve un ejemplo aquí) u otras partes de sus cuerpos (como aquí) mientras no pronuncia palabra en absoluto.
  
Sólo tres días después de su elección en 2013, Francisco le dijo a los periodistas reunidos para una audiencia con él: «Como muchos de ustedes no pertenecen a la Iglesia católica, otros no son creyentes, de corazón doy esta bendición en silencio a cada uno de ustedes, respetando la conciencia de cada uno, pero sabiendo que cada uno de ustedes es hijo de Dios». En otras, palabras, la Santísima Trinidad tendría que ir al asiento de atrás mientras el nuevo “Papa” adoraba el becerro áureo del hombre y su siempre excelentísima conciencia.
  
El Septiembre pasado, hablando frente a una audiencia mixta en Palermo, Francisco nuevamente omitió su bendición porque «entre ustedes hay jóvenes católicos, cristianos, de otras tradiciones religiosas e incluso algunos agnósticos». Aunque debía “dar la bendición a todos”, él la omitió y solamente oró para que Dios bendijera a todos los presentes, en la forma en que cualquiera otro pudiera haber hecho también.
 
De otro lado, ¡el señor Bergoglio estuvo muy contento en usar la forma trinitaria adecuada para conferir una bendición cuando bendijo la unión adúltera del presidente de Colombia y su amante! Y por supuesto, Francisco estuvo tan feliz como para permitirle al Archilego de Canterbury que confiriera una bendición trinitaria inválida en retorno en 2014.
  
Claramente, pues, Francisco tiene un verificable historial de caos sacrílego cuando va a bendecir. Esta aversión a la forma clerical Católica adecuada para bendecir corre lanza pareja con el desprecio que ha mostrado directamente en otras ocasiones contra la Santísima Trinidad:
 
Algunas personas están riñendo por el lugar más caliente del Infierno, y Francisco es un contendor principal.

DOS DE CORRUPCIÓN CONCILIAR

Noticias tomadas de GLORIA NEWS
  
  

El Senado chileno revocó el 7 de enero la ciudadanía chilena del cardenal Ezzati haber “encubierto” presuntamente abusos homosexuales.
  
Ezzati nació en Italia el 7 de enero de 1942, pero emigró a Chile en 1959 para ingresar al noviciado de los Salesianos. En el 2010 Benedicto XVI lo nombró arzobispo de Santiago de Chile y el papa Francisco lo creó cardenal en el 2014. Ezzati pertenece al partido de Bergoglio.
   
La decisión unánime fue tomada por la comisión del Senado sobre “derechos humanos”. A Ezzati se le había dado la ciudadanía chilena en el 2006 por sus méritos en el campo de la educación.
  
En octubre, Ezzati fue interrogado sobre abusos homosexuales por la Fiscalía. Él hizo uso de su derecho a no dar testimonio.
  
  
   
Ya en el 2005 el Opus Dei pagó U$S 977.000 para resolver una demanda por mala conducta sexual contra el padre John McCloskey, sacerdote del Opus Dei.
 
McCloskey es conocido por guiar en la Iglesia al doctor Bernard Nathanson (que fuera el abortista más grande del mundo), Lawrence Kudlow, Robert Novak, el juez Robert Bork, el senador Sam Brownback, Alfred Regnery, Newt Gingrich y el general Josiah Bunting.
  
Ha escrito para el Catholic World Report, First Things, L’Osservatore Romano, el Sacred Architecture Journal, el Wall Street Journal, el National Catholic Register, el Washington Times, el Washington Post, el New York Times, Chronicles y AcePrensa, y apareció en EWTN, CNN, CNBC y Fox News.
 
Según la página web de falsas noticias del WashingtonPost.com, el 7 de enero quien se quejó fue una mujer casada, que sufre de depresiones, que recibió dirección espiritual de McCloskey. Ella afirmó que McCloskey “la manoseó” varias veces.
 
Otra mujer se quejó de sentirse “incómoda” por la forma en que McCloskey “la acarició”.
  
El vocero Brian Finnerty dijo que la organización también investiga una tercera afirmación que hasta ahora es insustancial.
  
Pagar un millón de dólares (provenientes de un donante anónimo) por un supuesto “manoseo” muestra que el Opus Dei le teme más a los medios de comunicación que transmiten falsas noticias que a Dios.