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jueves, 21 de noviembre de 2019

ABROGADA LA FIESTA DE LA TRASLACIÓN DE LA SANTA CASA LAURETANA (para los conciliares)

Al día siguiente de la apertura del Sínodo Pan-a-masónico, fue redactado por el cardenal Robert Sarah, prefecto de la Congregación para el Culto Divino el decreto “De Beáta María Vírgine de Loréto”, en el cual se establece la “memoria de la la bienaventurada Virgen de Loreto”. El decreto, promulgado el 31 de Octubre (no sabemos por qué en la administración Bergoglio existe una tan prolongada demora entre la redacción y la promulgación de los decretos), transcurre en el siguiente tenor literal (Fuente: http://www.cultodivino.va/content/cultodivino/it/documenti/decreti-generali/decreti-generali/2019/de-beata-maria-virgine-de-loreto/decretum/espanol.html):
CONGREGATIO DE CULTU DIVINO ET DISCIPLINA SACRAMENTORUM
  
Prot. N. 404/19
 
DECRETO SOBRE LA CELEBRACIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA DE LORETO PARA INSCRIBIR EN EL CALENDARIO ROMANO GENERAL
   
La veneración por la Santa Casa de Loreto ha sido, desde la Edad Media, el origen de aquel peculiar santuario visitado, también hoy, por numerosos fieles peregrinos para alimentar la propia fe en el Verbo de Dios hecho carne por nosotros. 
 
Este santuario recuerda el misterio de la Encarnación y estimula a todos aquellos que lo visitan a considerar la plenitud del tiempo, cuando Dios mandó a su Hijo, nacido de mujer, y a meditar tanto en la palabra del Ángel que anuncia el Evangelio, como en las palabras de la Virgen, que responde a la llamada divina. Bajo la sombra del Espíritu Santo, la humilde sierva del Señor se transforma en casa de la divinidad, imagen purísima de la santa Iglesia.
  
El mencionado santuario, estrechamente vinculado a la Sede Apostólica, alabado por los Sumos Pontífices y conocido universalmente, ha sabido ilustrar de modo excelente, en el curso del tiempo, no menos que Nazaret en Tierra Santa, las virtudes evangélicas de la Sagrada Familia.
  
En la Santa Casa, delante de la imagen de la Madre del redentor y de la Iglesia, santos y beatos han respondido a la propia vocación, los enfermos han invocado consuelo en el sufrimiento, el pueblo de Dios ha iniciado a alabar y suplicar a Santa María con las Letanías lauretanas, conocidas en todo el mundo. En particular, cuantos viajan en avión han encontrado en ella la celestial patrona.
   
A la luz de todo esto, el Sumo Pontífice Francisco ha decretado con su autoridad que la memoria libre de la bienaventurada Virgen María de Loreto se inscriba en el Calendario Romano el 10 de diciembre, día de su fiesta en Loreto, y sea celebrada anualmente. Tal celebración ayudará a todos, especialmente a las familias, los jóvenes, los religiosos, a imitar las virtudes de la perfecta discípula del Evangelio, la Virgen Madre que, concibiendo a la Cabeza de la Iglesia, nos acoge también a nosotros consigo.
   
La nueva memoria deberá, pues, aparecer en todos los Calendarios y Libros litúrgicos para la celebración de la Misa y de la Liturgia de las Horas; los relativos textos litúrgicos se unen a este decreto y sus traducciones, aprovadas [sic] por las Conferencias Episcopales, serán publicadas después de la confirmación de este Dicasterio.
  
No obstante cualquier disposición contraria.
  
En la sede de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, a 7 de octubre de 2019, memoria de la bienaventurada Virgen María del Rosario.
  
ROBERTO Card. SARAH
Prefecto
  
✠ ARTHUR ROCHE
Arzobispo Secretario
  
Para los interesados en conocer los propios que esta “nueva fiesta” tendrá, bien pueden remitirse al Anexo «Additiónes in Libris litúrgicis Ritus Románi de memória B. Maríæ Vírginis Ecclésiæ Matris» para consultarlos en su original latín (para las traducciones, ver las ediciones de la Conferencia Episcopal de cada país). Aquí nos concentraremos en hacer un comentario, comenzando por la Misa, y luego por el Breviario (Los textos latinos de la Misa son de la edición típica del año 2002; y salvo las Oraciones y el Prefacio, las traducciones que llegaren a hacerse en este estudio son exclusivamente a fines del desarrollo del presente artículo):
  • El Introito, tomado del Común de Santa María Virgen para el tiempo de Adviento, es ad líbitum: Puede ser de Isaías 45, 8 (nuestro Roráte cœli, désuper tradicional de la Misa de Santa María in sábbato en tiempo de Adviento), o de San Lucas 1, 30-32: «Ángelus ad Maríam ait: Invenísti grátiam apud Deum; Ecce concípies et páries fílium, et vocábitur Altíssimi Fílius» (El ángel dijo a María: Has encontrado gracia ante Dios. Concebirás y darás a luz un hijo, y se llamará Hijo del Altísimo).
     
    Como, siguiendo el decreto, se trata de conmemorar a una advocación «vinculada al misterio de la Encarnación» y estimula a considerar «la plenitud del tiempo, cuando Dios mandó a su Hijo, nacido de mujer, y a meditar tanto en la palabra del Ángel que anuncia el Evangelio», es factible que escojan la segunda.
      
  • La Oración colecta (que también se registra en las Laudes y Vísperas de la novusordiana Liturgia de las Horas) dice:
    «Deus, qui promíssa Pátribus adímplens beátam Vírginem Maríam elegísti, ut Mater fíeret Salvatóris, concéde nobis illíus exémpla sectári, cujus humílitas tibi plácuit, et obœdiéntia nobis prófuit. Per Dóminum» (Oh, Dios, que, cumpliendo lo prometido a nuestros padres, elegiste a la bienaventurada Virgen María para ser la Madre del Salvador, concédenos seguir el ejemplo de quien te agradó con su humildad y nos benefició con su obediencia. Por nuestro Señor Jesucristo).
    Esta oración parece una colcha de retazos de las dos colectas para el formulario de la misa Beáta María Virgo, elécta Ísraël progénies (La Bienaventurada Virgen María, estirpe escogida de Israel), que es el primero en la Colléctio Missárum de Beáta María Vírgine (edición típica de 1987) para el tiempo del Adviento (en negrillas la parte tomada de cada una):
    • Colecta A: «Deus, qui beátam Vírginem Maríam, inter húmiles et páuperes præcelléntem, Matrem Salvatóris elegísti, præsta, quǽsumus, ut, ejus exémpla sectántes, tibi sincéræ fídei præstémus obséquium et in te totam spem salútis collocémus. Per Dóminum» (Oh Dios, que has elegido a la bienaventurada Virgen María, excelsa entre los humildes y los pobres, Madre del Salvador, concédenos que, siguiendo sus ejemplos, podamos ofrecerte una fe sincera y poner en ti la total esperanza de nuestra salvación. Por nuestro Señor Jesucristo).
    • Colecta B: «Deus, qui promíssa Pátribus adímplens, beátam Vírginem Maríam, præcélsam Fíliam Sion, elegísti, concéde nobis illíus exémpla sectári, quæ húmilis tibi plácuit, obœ́diens nobis prófuit. Per Dóminum» (Oh Dios, que has cumplido las promesas hechas a nuestros Padres, al elegir a la bienaventurada Virgen María, excelsa Hija de Sión, concédenos seguir los ejemplos de aquella que te agradó en su humildad y nos aprovechó en su obediencia. Por nuestro Señor Jesucristo).
    además de ser, según el latinista John Hunwicke (sacerdote del Ordinariato Personal de Nuestra Señora de Walsingham), una verdadera metida de pata en cuanto la acentuación (cursus) latina, como quiera que la clausula «Maríam elegísti» tiene un cursus trispondaico (o plano, si se insiste en la elisión), el cursus de «fíeret Salvatóris» es veloz, y el de «exémpla sectári» es plano, mientras que las cláusulas «humílitas tibi plácuit» y «obœdiéntia nobis prófuit» no son fácilmente clasificables en los cuatro cursus de los antiguos sacramentarios (Planus, Tardus, Velox, Trispondaicus).
     
    En todo caso, para la nueva fiesta solamente se hizo fijar para esta celebración una de las dos oraciones facultativas del formulario conciliar de Santa María in Sábbato de Adviento, siendo la otra la de la Misa tradicional: «Deus, qui de Beátæ Maríæ Vírginis útero, Verbum tuum, Ángelo nuntiánte, carnem suscípere voluísti: præsta supplícibus tuis; ut qui vere eam Dei Genitrícem crédimus, ejus apud te intecessiónibus adjuvémur. Per eúndem Dóminum» (Oh Dios, que quisiste que tu Verbo tomase carne en el seno de la Santísima Virgen María, después de anunciárselo el Ángel: concede por nuestras humildes súplicas que, pues la creemos verdadera Madre de Dios, seamos ayudados ante Ti con su intercesión. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor).
     
  • La “lectura” es de Isaías 7,10-14; 8,10.
  • El salmo responsorial (no existe el Gradual ni el Tracto en la Misa montiniana), es tomado del Evangelio según San Lucas 1, 46-47, 48-49, 50-51, 52-53, 54-55, con el responso tomado del verso 49: «El Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo».
  • El verso antes del Evangelio es de San Lucas 1, 28.
  • La perícopa evangélica es de San Lucas, capítulo 1, del verso 26 al 38 (el pasaje de la Anunciación).
  • Toda vez que en el Novus Ordo no existe antífona de Ofertorio, pasemos a la Oración sobre las Ofrendas (no se le puede llamar “Secreta” porque SE DICE EN ALTA VOZ), tomada del novusordiano Común de la Santísima Virgen:
    «Áccipe, Dómine, hæc múnera, et tua virtúte in sacraméntum salútis convérte, in quo, cessántibus figurálibus Patrum hóstiis, verus Agnus offértur, Jesus Christus Fílius tuus, ex intácta Vírgine ineffabíliter natus. Qui vivit et regnat in sǽcula sæculórum» (Acepta, Señor, estos dones y transfórmalos con tu poder en sacramento de salvación, en el que, al cesar los sacrificios simbólicos que hacían nuestros padres, se ofreció el verdadero Cordero, nacido maravillosamente de la Virgen intacta, Jesucristo tu Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos).
    Se sustituye así la tradicional Secreta «In méntibus nostris, quǽsumus, Dómine, veræ fídei sacraménta confírma: ut, qui concéptum de Vírgine Deum verum et hóminem confitémur; per ejus salutíferæ resurrectiónis poténtiam, ad ætérnam mereámur perveníre lætítiam. Per eúndem Dóminum nostrum» (Acepta, Señor, estos dones y transfórmalos con tu poder en sacramento de salvación, en el que, al cesar los sacrificios simbólicos que hacían nuestros padres, se ofreció el verdadero Cordero, nacido maravillosamente de la Virgen intacta, Jesucristo tu Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos)
         
  • El prefacio es ad líbitum, pudiendo ser los Prefacios I (el tradicional) o II de la Santísima Virgen María, o incluso el Prefacio II de Adviento (aunque éste es para la semana entre el 17 y el 24 de Diciembre). Estos dos últimos van en el siguiente tenor:
    • PRÆFATIO II DE BEATA MARIA VIRGINE: Ecclesia, verbis Mariæ, laudes Deo persolvit (La Iglesia alaba a Dios inspirándose en las palabras de María):
      «Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre, in ómnium Sanctórum provéctu te mirábilem confitéri, et potíssimum, beátæ Vírginis Maríæ memóriam recoléntes, cleméntiam tuam ipsíus grato magnificáre præcónio. Vere namque in omnes terræ fines magna fecísti, ac tuam in sǽcula prorogásti misericórdiæ largitátem, cum, ancíllæ tuæ humilitátem aspíciens, per eam dedísti humánæ salútis auctórem, Fílium tuum, Jesum Christum, Dóminum nostrum. Per quem majestátem tuam adórat exércitus Angelórum, ante conspéctum tuum in æternitáte lætántium. Cum quibus et nostras voces ut admítti júbeas, deprecámur, sócia exsultatióne dicéntes» (En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias, Señor, y proclamar tus maravillas en la perfección de tus santos; y, al conmemorar a la bienaventurada Virgen María, exaltar especialmente tu generosidad inspirándonos en su mismo cántico de alabanza. En verdad hiciste obras grandes en favor de todos los pueblos, y has mantenido tu misericordia de generación en generación, cuando, al mirar la humildad de tu esclava, por ella nos diste al autor de la salvación humana, Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro. Por él, los coros de los ángeles adoran tu gloria eternamente, gozosos en tu presencia. Permítenos asociarnos a sus voces cantando con ellos tu alabanza)
       
    • PRÆFATIO II DE ADVENTU De duplici exspectatione Christi (De la doble expectación de Cristo):
      «Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus: per Christum Dóminum nostrum. Quem prædixérunt cunctórum præcónia prophetárum, Virgo Mater ineffábili dilectióne sustínuit, Joánnes cécinit affutúrum et adésse monstrávit. Qui suæ nativitátis mystérium tríbuit nos præveníre gaudéntes, ut et in oratióne pervígiles et in suis invéniat láudibus exsultántes. Et ídeo cum Ángelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia cœléstis exércitus, hymnum glóriæ tuæ cánimus, sine fine dicéntes» (En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. A quien todos los profetas anunciaron, la Virgen esperó con inefable amor de madre, Juan lo proclamó ya próximo y señaló después entre los hombres. El mismo Señor nos concede ahora prepararnos con alegría al misterio de su nacimiento, para encontrarnos así, cuando llegue, velando en oración y cantando su alabanza. Por eso, con los ángeles y arcángeles, tronos y dominaciones, y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria)
       
  • La antífona de comunión es de Isaías 7, 14: «Ecce Virgo concípiet, et páriet fílium, et vocábitur nomen ejus Emmánuel» (Mirad: la Virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Enmanuel). La misma de la Misa Tradicional.
  • La postcomunión:
    «Mystéria quæ súmpsimus, Dómine Deus noster, misericórdiam tuam in nobis semper osténdant, ut Fílii tui incarnatióne salvémur, qui Genetrícis ejus commemoratiónem fidéli mente celebrámus. Qui vivit et regnat in sǽcula sæculórum» (Señor, Dios nuestro, que el sacramento recibido manifieste siempre en nosotros tu misericordia, para que alcancemos la salvación, por la encarnación de tu Hijo, los que hemos celebrado fielmente la memoria de su Madre. Por Jesucristo, nuestro Señor).
    Remplaza la Postcomunión tradicional: «Grátiam tuam, quǽsumus, Dómine, méntibus nostris infúnde: ut, qui, Angelo nuntiánte, Christi, Fílii tui, incarnatiónem cognóvimus; per passiónem ejus et crucem, ad resurrectiónis glóriam perducámur. Per eúndem Dóminum» (Habiendo gozosamente recibido, Señor, los sacramentos celestiales, te suplicamos que, por la intercesión de la Bienaventurada y gloriosa siempre Virgen María, Madre de Dios, y de todos tus santos Apóstoles y Mártires, Confesores y Vírgenes, nos aprovechen para la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor), que en el Nuevo Misal quedó solamente para la Anunciación
  
Pasemos ahora a la Liturgia de las Horas:
  • A esto se sintetiza el por qué de la memoria:
    «Alma Domus –quam chrónica anno 1465 exaráta dicit invéntam nocte inter 9 et 10 decémbris 1294, in ipso colle ubi adhuc est– órigo est devotiónis mariánæ quæ in sanctuário Lauretáno osténditur, memória mystérii incarnatiónis atque exemplórum evangelicórum Sanctæ Famíliæ Nazarethánæ. Multi Summi Pontífices apostólicam curam sanctuário Vírginis Lauretánæ tribúerunt, quae a Benedícto XV. patróna aëronautárum proclamáta est. Litaníæ vero Lauretánæ per univérsam Ecclésiam diffundúntur» (La Alma Casa –que la crónica del año 1465 dice que fue encontrada en la noche entre el 9 y el 10 de diciembre de 1294 en la colina donde se encuentra hasta hoy–, es origen de la devoción mariana que se ostenta en el santuario de Loreto, recuerdo del misterio de la encarnación y los ejemplos evangélicos de la Sagrada Familia de Nazaret. Muchos Sumos Pontífices tributaron cuidado apotólico al santuario de la Virgen de Loreto, que fue proclamada patrona de los aeronautas por Benedicto XV, y que difundió la Letanía Lauretana por toda la Iglesia).
      
  • En la lección del Oficio de Lectura (que remplazó los Maitines y Laudes), se echó mano de la carta de Karol Wojtyła a Pasquale Macchi (“Arzobispo ad persónam y Prelado territorial de la Santa Casa de Loreto”), con ocasión del VII centenario de la Santa Casa Lauretana, 15 de Agosto de 1993, párrafos 2, 3 a 30 (del original italiano). En el anexo está la traducción latina, y esta es la traducción al español (Fuente: Misioneros del Sagrado Corazón - Perú):
    «La Santa Casa de Loreto no es sólo una “reliquia”, sino también un precioso “ícono” concreto. [...] “Ícono” pero no de verdades abstractas, sino de un evento y de un misterio: la Encarnación del Verbo. 
      
    La Encarnación, que nos recuerdan esas paredes sagradas, recupera de pronto su genuino significado bíblico; no se trata de una mera doctrina sobre la unión entre lo divino y lo humano, sino, más bien, de un acontecimiento acaecido en un punto preciso del tiempo y del espacio, como ponen admirablemente de manifiesto las palabras del Apóstol: “Al llegar la plenitud de los tiempos, en­vió Dios a su Hijo, nacido de mujer” (Gálatas 4, 4).
      
    María es la Mujer; es, por decir así, el “espacio” físico, y espiritual a la vez, en el que se realizó la Encarnación. Pero también la casa en que ella vivió constituye un recuerdo casi plástico de esa rea­lidad concreta.
          
    El recuerdo de la vida oculta de Nazaret evoca cuestiones muy concretas y cercanas a la experiencia de todo hombre y toda mujer; y despierta el sentido de la santidad de la familia, poniendo de relieve todo un mundo de valores, hoy tan amenazados, como la fidelidad, el respeto a la vida, la educación de los hijos y la oración, que las familias cristianas pueden redescubrir dentro de las paredes de la Santa Casa, primera y ejemplar “iglesia doméstica” de la historia.
       
    La Santa Casa recuerda, asimismo, la grandeza de la vocación a la vida consagrada y a la virginidad por el reino, que tuvo aquí su glorioso inicio en la persona de María, Virgen y Madre. A los jóvenes, que peregrinan en gran número a la Casa de la Madre, quisiera repetirles las palabras que les dirigí en otra ocasión: “Caminad hacia María, cami­nad con María... Haced que resuene en vuestro corazón su fiat” (Macerata, 19 de Junio de 1993).
      
    Quiera Dios que los jóvenes, a la luz de las en­señanzas de la Casa de Nazaret, renueven su compromiso en el laicado católico para llevar a Cristo a los corazones, a las familias, a la cultura y a la sociedad (cf. Ibid).
      
    El justo esfuerzo de nuestros tiempos por reconocer a la mujer el lugar que le corresponde en la Iglesia y en la sociedad encuentra también aquí una ocasión muy adecuada de profundización. Por el hecho de que “envió Dios a su Hijo, nacido de mujer” (Gál. 4, 4), toda mujer ha sido elevada, en María, a una dignidad tal que no podemos concebir otra mayor (cf. Muliéris dignitátem, 3-5).
     
    Ninguna consideración teórica podrá exaltar la dignidad del trabajo humano mejor que el simple hecho de que el Hijo de Dios trabajó en Nazaret y quiso ser llamado “hijo del carpintero” (cf. Mt. 13, 55). El trabajador cristiano que medita en su vocación a la sombra de la Santa Casa descubre también otra verdad importante: que el trabajo no sólo ennoblece al hombre y lo hace partícipe de la obra creadora de Dios, sino que puede ser también un auténtico camino para realizar su vocación fundamental a la santidad (cf. Labórem exércens, 24-27).
      
    Por último, deseo aludir a la “opción por los pobres” que la Iglesia hizo en el Concilio (cf. Lumen géntium, 8) y ha reafirmado cada vez más claramente después. Las austeras y humildes paredes de la Santa Casa nos recuerdan visiblemente que fue Dios mismo quien inauguró esta opción en María, que, como dice un hermoso texto conciliar, “sobresale entre los humildes y pobres del Señor, que confiadamente esperan y reciben de él la salvación” (Ibid, 20).
       
    Así mismo, respecto a este tema de la pobreza y el sufrimiento, los enfermos han ocupado un lugar privilegiado en la historia del santuario, pues fueron de los primeros en acudir como peregrinos a la Santa Casa y en difundir su fama entre la gente. También hoy su presencia, especialmente en el así llamado “tren blanco”, hace que el santuario viva algunos momentos vibrantes de fe y de intensa de­voción. Por otra parte, ¿dónde podrían ser acogidos mejor que en la casa de Aquella que precisamente las “letanías lauretanas” nos llevan a invocar como “salud de los enfermos” y “consoladora de los afligidos”?
      
    “Que este santuario de Loreto –como dijo mi predecesor Juan XXIII durante su histórica visita– sea siempre como una ventana abierta al mundo, y haga resonar voces arcanas que anuncien la santificación de las almas, las familias y los pueblos” (AAS 54 [1962] 726)».
  • El responsorio «℟. Vere benedícta tu in muliéribus quia Deus in te pósuit tabernáculum suum. * Consecrábis Dómino multitúdines populórum. ℣. Quem cœli cápere non póterant, tuo grémio contulísti. * Consecrábis Dómino multitúdines populórum» (℟. Verdaderamente bendita tú entre las mujeres, porque Dios puso en ti su Tabernáculo. * Te consagró el Señor multitudes de pueblos. ℣. Llevaste en tu seno a Aquel que los cielos no podían contener. * Te consagró el Señor multitudes de pueblos). El hemistiquio «Quem cœli cápere non póterant, tuo grémio contulísti» del verso es parte del responsorio «Sancta et immaculáta virgínitas, quíbus te láudibus éfferam, néscio: * Quem cœli cápere non póterant, tuo grémio contulísti» (Cuán santa e inmaculada es tu virginidad, desconosco cómo divulgar tus alabanzas) de las Maitines del Oficio de Nuestra Señora; mientras que el hemistiquio del responsorio se diría fue entresacado de la oración II de San Sofronio Jerosolimitano a la Anunciación de la Santísima Madre de Dios, 21-22 y 26 (ver Migne, Patrología Græca LXVII, 3, cols. 3242 y 3250) y el hemistiquio «Consecrábis Dómino multitúdines populórum» (común al verso y al responsorio) fue entresacado del responsorio «Fília Sion consecrábis Dómino multitúdines populórum, et tu Bethléhem, domus acceptiónis, paucíssima in mílibus Juda, ex te pródiet princípium regni Ísraël, cujus progréssio ab inítio sǽculi propter quod tempus parturiéntis ádvenit et páries velóciter redemptórem ómnium filiórum Ísraël» (Hija de Sión, el Señor te consagró multitud de pueblos, y tu Belén, casa de aceptación, pequeñísima en las ciudades de Judá, de tí saldrá el principio del reino de Israel, cuyo progreso desde el inicio de los siglos hasta el tiempo en que venga la parturienta, y velozmente dé a luz al redentor de todos los hijos de Israel) procedente del Oficio de la Fiesta de Santa María en el Breviario Gótico (18 de Diciembre).
  • Y como colofón, el el Martirologio se añadirá entre los elogios del 10 de Diciembre: «Die 10 Decembris: Beátæ Maríæ Vírginis de Loreto, in  Itália, cujus venerátio ducit ad mystérium Incarnatiónis Verbi Dei pro salúte nostra contemplándum, nos docens ad vocatiónem christiánam ǽquo ánimo assentíri» (Día 10 de Diciembre: En Italia, la bienaventurada Virgen María de Loreto, cuya veneración concuce a contemplar el misterio de la Encarnación del Verbo de Dios por nuestra salvación, y nos enseña a asentir con ecuanimidad a la vocación cristiana).
   
Según expuso en ANTICATTOCOMUNISMO el profesor Giorgio Nicolini, director de “Tele Maria” y considerado el máximo experto de la Santa Casa de Loreto, la noticia cayó como un “vulnus” (golpe) a Fabio Dal Cin, Prelado territorial de Loreto, el cual solicitó y obtuvo un Jubileo con motivo del centenario del patronato de la Virgen de Loreto sobre la aviación (patronato conferido por Benedicto XV el 24 de Marzo de 1920 en razón del plurisecular magisterio pontificio sobre los “vuelos milagrosos” de la misma Santa Casa desde Nazaret a Tersatto, de Tersatto a Posatora de Ancona y al bosque de la señora Laureta -de donde toma su nombre Loreto- en Banderola de Recanati, y luego al campo de los hermanos Simón y Esteban Rinaldi degli Antici -quienes se peleaban por la propiedad- y finalmente sobre el monte Prodo, su ubicación actual), Jubileo proclamado el 1 de Noviembre de 2018 y que transcurriría entre el 8 de Diciembre de 2019 y el 10 de Diciembre de 2020.
  
La fiesta de la Milagrosa Traslación de la Santa Casa de la Bienaventurada Virgen María ha sido conmemorada localmente en Loreto y las Marcas casi desde el siglo XIV, desde cuando la Santa Casa llegó por “ministerio angélico”, y fue insertada oficialmente en el Martirologio Romano desde 1669, con un decreto de Clemente IX. En 1699, Inocencio XII aprobó expresamente la lectura del  “transporte milagroso” de la Santa Casa, con su propia Misa.
 
En 1906, el canónigo francés Ulises Chévalier (que ya en 1901 insinuó que la Sábana Santa de Turín era una falsificación medieval) atacó la autenticidad de la Santa Casa, causando mucho escándalo, por lo que prudentemente la Iglesia suspendió del Calendario Romano la citación de la memoria de tal “traslación milagrosa”, en espera de que el “Colegio de Defensa de la Santa Casa” promovido por San Pío X (con cerca de 50 estudiosos de todo el mundo) confutase y desenmascarase las mentiras de Chévalier (y las del barnabita Leopoldo De Feis). Hasta que mediante decreto de la Sagrada Congregación de Ritos del 16 de Abril de 1916 Benedicto XV restableció tal memoria en el Calendario Romano, ésta siguió celebrándose en Loreto y en las Marcas.
  
Cabe aclarar que si bien existe la advocación de la Virgen de Loreto y su patronato sobre la aviación, lo que se celebra el día 10 de Diciembre ES LA TRASLACIÓN MILAGROSA DE LA SANTA CASA, uno de los pocos milagros (si no el único) que cuenta con una celebración litúrgica propia de la Iglesia. Aunque para los conciliares, ya no lo será más, porque a partir del 10 de Diciembre de 2019 sólo se celebrará una simple memoria o fiesta de la “Bienaventurada Virgen de Loreto”, como tantas otras: Perpetuo Socorro, Virgen del Carmen, la Merced, la Virgen de las Gracias, etc. Simple y llanamente, se asiste a una ABROGACIÓN (con engaño a bordo) de una fiesta tradicional cambiándole su naturaleza, y su remplazo es “un recuerdo mariano devocional” entre muchos otros.
   
Este decreto borra de un plumazo siete siglos de pontificios pronunciamientos a favor de la Santa Casa, su traslación por ministerio de Ángeles (confirmado por el hecho de que Dios castigó a un obispo portugués del siglo XVI por tomar para sí una de las piedras de la Santa Casa) y su culto, LOS CUALES EN ADELANTE NO VALDRÁN NADA, y el reconocimiento de autenticidad de la Santa Casa –como “la verdadera Casa de Nazaret”– (reconocimiento también dado en las revelaciones de Santa Catalina de Bolonia y la bienaventurada Ana Catalina Emmerick) será ocultado (cuando no negado del todo). Prueba de ello es que en el decreto no se señala el carácter de “reliquia” de la Santa Casa ni su identidad como la auténtica “Casa de Nazaret”: sólo se habla del Santuario que recuerda genéricamente (y como “un recuerdo devocional”, que no es lo mismo; aunque, como vimos arriba en la lección de la Liturgia de las Horas, se sigue el surco dejado por Wojtyła en su carta a Pasquale Macchi) y que alberga no las “Tres Paredes” presentes en el Santuario (la cuarta es de hecho la gruta de la Anunciación en Nazaret, Tierra Santa), sino solo «algunas piedras» (sicut Bergóglio scripsit!…). Aún más, dice que las gracias obtenidas durante siglos por peregrinos y Santos, se derivan del hecho de dirigirse a la imagen de la Virgen presente en la Santa Casa, no por la reliquia en sí.
   
No se puede predicar que en Robert Sarah (el mismo que es visto como papable por algunos neocones y ralliés, no obstante secundar la demolición litúrgica-moral bergogliana y tratar de estúpidos a quienes lo presentan como opositor de Bergoglio) hubo ignorancia y buena fe, como quiera que siendo prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos tenía acceso libre y directo a los decretos pontificios de siglos anteriores (incluso de antes de la Sagrada Congregación de Ritos), y sabiendo que con la cláusula «No obstante cualquier disposición contraria» los desconocía a todos. Y Arturo Rocher, si así es con el latín, ¿qué se le dejará con su inglés nativo?
   
Finalmente, éste es el último acto desacrador de la apostasía lauretana iniciada en 1984, por obra de un libro escrito y difundido por el padre Giuseppe Santarelli, director de la “Congregación Universal de la Santa Casa” (el cua fue reciente removido por mons. Fabio Dal Cin), que hipotetizaba «un transporte humano» (por cruzados o por los Ángelos de Epiro, poco importa) sólo «algunas piedras» de la Santa Casa de Nazaret, negando por tanto la integralidad de la misma reliquia y la milagrosidad de las traslaciones.
  
Aunque desde luego, los Católicos tradicionalistas seguimos y seguiremos celebrando el 10 de Diciembre como la fiesta del Milagro de la Traslación de la Santa Casa, tal y como ha sido celebrada desde hace setecientos años.
 
JORGE RONDÓN SANTOS
21 de Noviembre de 2019
Solemnidad de la Presentación de la Bienaventurada Virgen María. Aniversario de la declaración de Écône.

domingo, 6 de octubre de 2019

NUESTROS “SOFISTICADOS” TRADUCTORES DE LA BIBLIA

Traducción del artículo publicado por Anthony Esolen en THE CATHOLIC THING.
 
“La estupidez”, dice Jacques Maritain, “es siempre un vicio”.  Es de tan mal gusto y trabaja descuidadamente.
  
Maritain debía haber sido el editor de la New American Bible (cuyos derechos de autor pertenecen a la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos), y del leccionario en uso en Estados Unidos –un tenebroso misterio donde los haya–. Por favor, vuestras excelencias, dadle muerte a esas horribles y desalentadoras criaturas.
  
A veces puedes beneficiarte de la Iglesia solamente dejando de hacer algo estúpido. Muchos de nosotros hemos conocido tal adición por sustracción. Retiras la sucia alfombra felpuda y el contrachapado, y encontrarás un bello piso de blanco ceniza debajo. Quitas la cal para revelar las coloridas pinturas populares de tus ancestros antiguos. Conviertes a las malas lecturas para niños en combustible para estufa de leña, y encontrarás nuevamente a Rudyard Kipling y Jane Austen y Robert Louis Stevenson.
  
Así que quisiera, en unos pocos ensayos, categorizar las meteduras de pata que nuestros traductores hicieron, mostrar por qué la NAB y el leccionario actual deberían ser enviados a la nada, y sus nombres no ser más conocidos.
  
La primera categoría es esta: Volver lo palpable y visible en abstracción.
  
Estamos equivocados al suponer que los poetas lo vuelven todo en símbolos vagos, dejando atrás este bendito mundo de sol y viento, pasto y roca, gorrión y lirio. El pobre escritor piensa con metáforas muertas, la monótona y muy manoseada moneda común del periodista y el político. Él habla de gente “marginalizada” sin pensar en un margen. Él dice que un líder tiene “rienda suelta” pero no piensa en montar caballos. El poeta no es así. El poeta no se aleja de las cosas. John Keats escribió anhelantemente sobre las criaturas cuyas vidas no sobrevivirán al Otoño del año:
Then in a wailful choir the small gnats mourn
Among the river sallows, borne aloft
Or sinking, as the light wind lives or dies.
[Cual lastimero coro los mosquitos se quejan
En los sauces del río, alzados, descendiendo
Conforme el leve viento se reaviva o muere].
Gerard Manley Hopkins pudo celebrar sin verguenza los “cielos jaspeados, bicolores cual si berrenda vaca fueran”. Robert Browning, en el canalla de un obispo, yaciendo en su lecho de muerte y dando órdenes para su tumba, puede revelar en el encaje la fisicalidad de las Misas para ser celebradas en su iglesia:
And then, how I shall lie through centuries,
And hear the blessed mutter of the Mass,
And see God made and eaten all day long,
And feel the steady candle-flame, and taste
Good strong thick stupefying incense smoke
.
[Y luego, como yaceré entre los siglos,
Y oiré el bendito murmullo de la Misa,
Y veré a Dios hecho y comido todos los días
Y sentiré la pronta llama de la vela, y probaré
la buena fuerza espesa y estupefaciente del humo del incienso].
Los más grandes poetas dibujan cerca de la gente ordinaria. Una canción de salvajes puede ser salvaje, pero no es aburrida.
  
Requiere real sofisticación para alcanzar las profundidades de la tontería. Nuestros traductores tienen esa sofisticación.
 
El erudito en su estudio por Rembrandt van Rijn, 1634 [Galería Nacional, Praga].
  
Considera el extraño verbo hebreo en Génesis: “Y conoció Adán a Eva su mujer, y ella concibió, y parió a Caín, y dijo: Adquirido he varón por el Señor”. Eso en la eminente Versión del Rey Jacobo.
  
La palabra clave es conoció [יָדַע, yada]. No es fácil de interpretar. No se supone que sea fácil. Recuerda que el árbol prohibido fue el del conocimiento del bien y del mal. ¿Adán y Eva permanecieron ignorantes? No de hecho, puesto que fueron hechos a imagen de Dios, que les concedió una bendición más allá de la que les dio a las bestias: iban a tener dominio sobre la creación.
  
Este dominio ha sido mostrado por el nombrar de las bestias por un Adán semejante a Dios, con Dios sometiendo generosamente a permitr a las bestias llevar cualesquier nombres que Adán les dio. También se muestra en el primer reporte de habla de Adán, cuando explota en alabanza al contemplar a Eva: “Esto es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne: ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada”.
  
¿Significó que permanecerían libres del placer sexual, como niños? Eso no puede ser, porque Dios les ordenó fructificar y multiplicarse –con las palabras hebreas para fruto (פְרִי, peri) y muchos (רַב, rab) transformadas en verbos (פָרָה, parah; רָבָה, rabah)–. ¿Qué, entonces, significa para Adán conocer a su mujer, y cómo es eso diferente al especioso conocimiento prometido por la serpiente, que le dijo a Eva que el día que ella coma del fruto, sus ojos serían abiertos, y ellos “ser[án] como dioses, sabiendo el bien y el mal”?
  
Esa pregunta presenta ante nosotros el misterio del ser personal, y el muy diferente misterio del mal. Unir en el abrazo que trae la vida es conocer a alguien, pero rebelarse contra el Dador de la vida es arrojarte en el “conocimiento” que oscurece los ojos y el alma.
  
¿Entonces cómo la NAB traduce este poderoso verbo? Lo asfixia, oscureciendo las conexiones entre los pasajes a los que he aludido: “El hombre tuvo relaciones con su esposa Eva, y ella concibió, y dio a luz a Caín, diciendo: ‘He producido un niño varón con la ayuda del Señor’”.
  
Lóbrego. Una frase verbal técnica, “tuvo relaciones con”, remplaza el verbo. El terreno “adquirido” se fue también, remplazado por el pálido “produjo”. El grito triunfante de Eva, “Adquirido he varón”. haciendo eco a Adán, “ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada”, es reducido a un comentario sobre un niño varón –cuando niño no está en el original hebreo–. ¿Y “por el Señor”, directo, potente? Reducido a “con la ayuda del Señor”. ¿Qué estaba haciendo Dios, hirviendo agua para el parto?
  
No estoy recogiendo cerezas ácidas. Lo que he ilustrado está en todos lados en la NAB. “Sed fértiles y multiplicaos”, dice Dios a las criaturas y luego al hombre. ¿En serio? ¿Cuando el verbo hebreo es construido del sustantivo fruto [peri]? ¿En una historia sobre qué fruto comer y qué no comer? ¿Cuando se suponía que Caín y Abel ofrecerían al Señor los primeros frutos de su trabajo?
  
En todas partes –gris por colorido, vago para forma–. En todas partes los traductores evitaron la cosa concreta que lleva en sí misma y sus significados figurativos y ecos poéticos. Es casi como si quiseran que nosotros pensemos menos en el texto y más en sus notas al pie de página. Dios nos ayude.

Anthony Esolen es un conferencista, traductor y escritor. Entre sus libros están Ten Ways to Destroy the Imagination of Your Child [Diez formas de destruir la imaginación de su hijo], Out of the Ashes: Rebuilding American Culture [Fuera de las cenizas: Reconstruir la cultura estadounidense], y Nostalgia: Going Home in a Homeless World [Nostalgia: Ir a casa en un mundo sin hogar]. Es profesor y escritor residente en el Magdalen College of the Liberal Arts, en Warner, Nueva Hampshire.

lunes, 30 de septiembre de 2019

EL SALTERIO DE BEA, UN ATENTADO DE ADULTERACIÓN DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS

Es propósito de este artículo tratar uno de los capítulos más oscuros de la historia reciente de la Iglesia antes del Vaticano II, como es la reforma del Salterio en 1942.
    
Durante los siglos XIX y XX, los avances en el estudio de las lenguas antiguas y el posicionamiento de la arqueología como ciencia abrían nuevos horizontes para comprender la historia de las civilizaciones y documentos antiguos. Hallazgos como el de la Piedra Roseta en Egipto y de las tablillas de barro cocido con escritura cuneiforme en Asiria, Babilonia y Persia daban nuevas luces a la historia del Cercano Oriente, aportando historicidad a los relatos históricos de la Biblia.
   
En otro arista, la predicación misionera estaba en un nuevo auge por causa de la conversión de las potencias europeas en imperios coloniales: sociedades misioneras protestantes y católicas impulsaban en sus miembros el estudio de las lenguas locales de los territorios desconocidos hasta entonces (selva amazónica, África subsahariana, Lejano Oriente, Australia y las islas de los Mares del Sur); y hasta se realizaron esfuerzos de traducción del Nuevo Testamento al hebreo, para uso de la predicación entre los judíos.
   
Pero, por otra parte, surgía en Europa, como consecuencia del inmanentismo y el libre examen protestante, el liberalismo, el racionalismo, y teorías que daban al traste con la inspiración divina de la Escritura. La Alta y Baja crítica (Método histórico-crítico y criticismo textual respectivamente), la negación del origen mosaico del Pentateuco por la división entre tradiciones yavista (de los tiempos de David y Salomón), elohísta (nacida en el Reino del Norte durante el cisma), deuteronomista (contemporánea a la conversión-reforma religiosa de Josías) y sacerdotal (durante la Cautividad babilónica), cambios en la datación de los libros sagrados, la Cuestión Sinóptica [que incluye teorías como el “Evangelio Q” (por Quelle, “fuente” en alemán), la fuente doble, triple ¡o cuádruple!; un Protoevangelio o la tradición oral], el rechazo de la coma joanina y la inverosimilitud de la identidad San Juan Evangelista/Apokaleta, eran de tráfico habitual entre los estudiosos protestantes de la época, y de varios teólogos católicos inficionados primero de racionalismo, luego liberalismo y después modernismo.
  
Ante estos errores, la Iglesia Católica, depositaria de la Revelación y Esposa Inmaculada de Cristo, se vio precisada a defender la incolumidad de la doctrina: Gregorio XVI en Mirári Vos comenzó la condena al liberalismo y en Inter Præcípuas Machinatiónes advirtió sobre las Sociedades Bíblicas Protestantes, Pío IX condenó el liberalismo teológico y convocó el Concilio Vaticano I reafirmando el primado jurisdiccional del Papado de Roma. Y como a la condena del error debe acompañar el estudio y la propaganda de la verdad, León XIII publica en 1893 la encíclica Providentíssimus Deus, donde aborda el estudio bíblico dando reglas precisas para su enseñanza, y en 1902, por la Letra Apostólica Vigilántiæ stúdiique funda la Pontificia Comisión Bíblica, cuyos decretos defendían la autenticidad, historicidad e interpretación de los libros sagrados. San Pío X, mediante la Carta Apostólica Vínea elécta del 7 de Mayo de 1909, funda en Roma el Pontificio Instituto Bíblico, confiándolo a la Compañía de Jesús.
  
También para esa época nacieron la Escuela Práctica de Estudios Bíblicos (actual Escuela Bíblica y Arqueológica Francesa de Jerusalén), fundada en 1890 por el dominico Marie-Joseph Lagrange (como él aplicaba el método histórico-crítico -la Alta Crítica, condenada posteriormente mediante la encíclica Spíritus Paráclitus del Papa Benedicto XV-, fue sospechado de modernismo y su escuela cerró durante un tiempo) y en 1924 el Stúdium Bíblicum Franciscánum (actual Facultad de Ciencias Bíblicas y Arqueológicas del Colegio Antoniano) en Jerusalén, que mantuvo relaciones con su homónimo en China (fundado en Pekín en 1945 por fray Gabriel María Allegra, trasladado tres años después a Hong Kong, y que tradujo la biblia al chino).
   
Regresando con Roma, a partir de 1915 y hasta 1940, la Pontificia Comisión Bíblica comienza a alentar el estudio y las investigaciones en el tema bíblico, particularmente sobre los idiomas originales; y el 30 de Noviembre de 1943, Pío XII publica la encíclica Divíno Afflánte Spíritu, que alentó la traducción al vernáculo de la Biblia desde los idiomas originales (ejemplo de este nuevo estilo, en lengua española, son las versiones Nácar-Colunga y Straubinger) y no desde la Vulgata (como sucede con las versiones de Mons. Scío de San Miguel y la de Torres Amat), a la par que rehabilitaba la Alta y Baja Crítica en los estudios bíblicos. Es en este contexto que nace una nueva versión latina de los Salmos, que a partir de 1945 suscitarán polémica, toda vez que ese año Pío XII empleará dicha nueva versión en el Divino Oficio y en los Propios de Misa que nacerían después. Por primera vez en mucho tiempo (desconocemos si ya antes se había hecho, y de ser así, estamos prestos a darle el crédito), presentamos el Motu Próprio que dio génesis al problema, traducido al español:
MOTU PRÓPRIO «In Cotidiánis Précibus», SOBRE EL USO DE LA NUEVA TRADUCCIÓN LATINA DE LOS SALMOS PARA REZAR EL DIVINO OFICIO.
  
1. En las oraciones diarias, con las que los sacerdotes celebran la majestad y la bondad de Dios altísimo, y le recomiendan las necesidades de sí mismos, de toda la Iglesia y de toda la tierra, toman un lugar especial los cantos que el Santo profeta David y otros autores sagrados compusieron bajo la inspiración del Espíritu de Dios, y la Iglesia, siguiendo el ejemplo del divino Salvador y sus Apóstoles, desde el comienzo ha usado continuamente en sus santas celebraciones.
  
2. Estos salmos los ha recibido la Iglesia latina de los fieles de lengua griega; han sido traducidos casi verbalmente del griego al latín. A lo largo del tiempo, varias veces, especialmente por parte de San Jerónimo, el mejor maestro de la Iglesia que explica las Sagradas Escrituras, han sido cuidadosamente corregidos y pulidos. Pero los errores conocidos de la propia traducción griega, por los cuales el significado y el poder del texto original no se ocultan, no han sido eliminados por estas mejoras de tal manera que los sagrados salmos puedan ser fácilmente comprendidos por todos y en todas partes. Y todos saben que el mismo San Jerónimo no estaba muy satisfecho con la vieja traducción latina «diligentísimamente corregida» que dio a sus compañeros, pero con un cuidado aún mayor tradujo al latín los salmos de la misma «verdad hebrea» (San Jerónimo, Præfátium in librum Psalmórum juxta Hebrǽam veritátem, en Patrología Latina XXVIII, col. 1125 ss). Esta nueva traducción del Santo Doctor, sin embargo, no ha pasado al uso de la Iglesia. Por otra parte, la edición mejorada de la antigua traducción latina, llamada Psaltérium Gallicánum, se extendió tanto que nuestro predecesor, San Pío V, pensó que debía retomarla en el Breviario Romano y, por lo tanto, la introdujo de manera casi universal para su uso.
  
3. La ininteligibilidad y la inexactitud de muchos lugares en esta traducción latina no fueron eliminados de ninguna manera por San Jerónimo (su único objetivo era mejorar el texto latino según los manuscritos griegos más puros), y se hicieron aún más evidentes en tiempos más recientes, gracias a que aumentó considerablemente el conocimiento de las lenguas antiguas, especialmente del hebreo, al no poco progreso de los trabajos de traducción, examinando más de cerca las leyes métricas y rítmicas de las lenguas orientales, y con mayor observancia de las reglas de la llamada «crítica textual». Además, muchas traducciones que se hicieron del texto original a las lenguas vernáculas, con aprobación del gobierno eclesiástico de muchas naciones, mostraron cada vez más claramente cómo estos cánticos sobresalían en sus expresiones originales por su gran transparencia, su belleza poética y profundidad doctrinal.
  
4. No es de extrañar que no pocos sacerdotes, que desean rezar las Oraciones de la Hora no solo con gran devoción sino también con más comprensión, hayan elogiado el deseo loable de poseer tal traducción latina en la lectura diaria de los salmos, en la cual el pensamiento, entendido bajo la inspiración del Espíritu Santo, aparezca de manera más inteligible, se expresen más plenamente los sentimientos piadosos del Perfecto Salmista y al mismo tiempo sean más evidentes la belleza de la expresión y el sentido de las palabras. Estas aspiraciones y deseos, expresados repetidamente en los libros de eminentes eruditos y en las revistas, Nos han sido dados a conocer también por muchos sacerdotes y obispos, e incluso por algunos cardenales de la Santa Iglesia Romana.
  
5. Nos, nuevamente, debido a la gran veneración que tenemos por las palabras de la Divina Escritura, resolvimos esforzarnos para que los creyentes sean más y más conscientes del significado de los Libros Sagrados, inspirados por el Espíritu Santo y dados a expresión por la pluma del autor sagrado, como no hace mucho hemos explicado en la encíclica Divíno Afflánte Spíritu.
  
6. Por eso Nos, aunque no desestimamos las dificultades de esta empresa, y somos conscientes de la estrecha relación entre la llamada Vulgata y los escritos de los Santos Padres y las explicaciones de los Doctores, y que a través de siglos de uso en la Iglesia ha obtenido una autoridad muy alta, hemos decidido satisfacer estos deseos piadosos y, por lo tanto, hemos ordenado preparar una nueva traducción latina de los salmos, que siga al texto original de manera cercana y fiel, teniendo en cuenta tanto como sea posible la antigua y venerable Vulgata y otras traducciones antiguas, sopesando cuidadosamente las diferentes lecturas de acuerdo con las reglas de la crítica.
  
7. Después de todo, sabemos muy bien que el texto hebreo no nos viene libre de errores y de ambigüedad y, por lo tanto, debe compararse con otros textos que de antiguo hemos recibido, para encontrar una forma de expresión más precisa y correcta con la mayor diligencia e imparcialidad posible. Incluso ocurre que el significado de las palabras, aun después de usar todas las herramientas de crítica y lingüística, no está claro y debería dejarse más tarde para examinar el asunto con mayor claridad, después de un esfuerzo puesto en práctica. De ninguna manera, sin embargo, dudamos que con el uso diligente de todas las herramientas de la ciencia moderna, ya se pueda dar una traducción hoy que refleje el significado y la fuerza interior de los salmos tan claramente que los sacerdotes, rezando el Breviario, puedan entender fácilmente lo que el Espíritu Santo quiso decir por la boca del Salmista, y de esta forma, con estas divinas palabras, alcanzar efectivamente una verdadera y sincera devoción.
  
Por lo tanto, ahora que la tan deseada nueva traducción por parte de los profesores de nuestro Pontificio Instituto Bíblico se ha realizado con el celo y diligencia apropiados, la ofrecemos con benevolencia paterna a todos los que obligatoriamente rezan diariamente las Horas y, después de una cuidadosa consideración, les permitimos por propia iniciativa que, si así lo desean, puedan usar esta traducción tanto de forma privada como pública, tan pronto como sea adaptado al Salterio del Breviario, publicado por la librería del Vaticano.
  
8. En esto, nuestra ansiedad pastoral y nuestro afecto paternal hacia los hombres y mujeres devotos de Dios, confiamos en que, de ahora en adelante, la oración del Oficio divino traerá cada vez más luz, misericordia y consuelo. De esta manera, puede llegar a ser más y más apropiada en estos tiempos tan difíciles, para que la Iglesia siga los ejemplos de santidad que brillan tan brillantemente en los Salmos, y que se sientan motivados a encontrar en ellos aquellos sentimientos de amor divino, determinados para nutrir y animar el coraje y la penitencia piadosa, que el Espíritu Santo nos amonesta al leer los salmos.
  
9. Lo que hemos promulgado, decidido y determinado por esta carta, por nuestra propia iniciativa, tiene plena fuerza legal, sin que obsten las disposiciones contrarias, incluso aquellas que merecen una mención especial.
  
Dado en Roma, junto a San Pedro, el 24 de marzo de 1945, año séptimo de nuestro pontificado. PAPA PÍO XII.
  
Tres meses después, se publicó un decreto aprobando el nuevo salterio, que fue comentado por el padre Gregorio Martínez de Antoñana CMF (Fuente: Boletín diocesano, Obispado de Vitoria, 2 de Febrero de 1946):
SACRA CONGREGÁTIO RÍTUUM
Approbátio novo Psaltério
Decrétum.
  
Sanctíssimi Dómini Nostri Pii Papæ XII jussu Pontifícium Institútum Bíblicum novam libri Psalmórum versionem ex hebráico origináli textu confécit, eámque idem Summus Póntifex Motu próprio «In cotidiánis précibus» die 24 Mártii 1945 probávit; paternáque volúntate concéssit «ut eádem sive in priváta sive in pública recitatióne, si libúerit, (sacerdótes) utántur, postquam ad Psaltérii Breviárii Románi accommodáta, ab offícina Librária Vaticána in lucem edíta fúerit»; quam accommodatiónem eídem Institúto absolvéndam commísit. Cum autem hunc Sanctitátis Suæ mandáto diligénti labóre obtemperátum sit, Sacra hæc Congregátio præséntem novam Ordinárii, Psaltérii et Commúnis Sanctórum juxta ritum Breviárii Romani editionem accuráte a se revísam, Constitutióni «Divíno Afflátu» Pii X in ómnibus confórmem declárat, et uti týpicam appróbat; eámque ab ómnibus, quos obligátio tenet Horas Canónicas recitándi vel concinéndi, adhíberi posse decérnit.
  
Contráriis non obstántibus quibuscúmque.
 
Romæ, die 29 Júnii 1945, in festo Apostolórum Petri et Pauli.
CARÓLUS Card. SALOTTI, Præféctus.
  
L. S.
Alfónsus Carinci SDB, Secretárius.

TRADUCCIÓN
SAGRADA CONGREGACIÓN DE RITOS
Aprobación del nuevo Salterio
Decretum.
  
Por orden de Nuestro Santísimo Señor Pío, Papa XII, el Pontificio Instituto Bíblico culminó una nueva versión del libro de los Salmos hecha del texto original hebreo, y el mismo Sumo Pontífice la aprobó por el Motu próprio «In cotidiánis précibus» el día 24 de Marzo de 1945; y con paterna voluntad concedió «que, si así lo desean, (los sacerdotes) puedan usar esta traducción tanto de forma privada como pública, tan pronto como sea adaptado al Salterio del Breviario, publicado por la librería del Vaticano»; cuya acomodación completa fue encargada al mismo Instituto. Por otra parte, por ser obedecido con diligente labor este mandato de Su Santidad, esta Sagrada Congregación valora la presente nueva edición del Ordinario, Salterio y Común de los Santos bajo el rito del Breviario Romano cuidadosamente revisada, la declara conforme en todo a la Constitución «Divíno Afflátu» de Pío X y aprueba su uso típico; e invita a todos quienes tienen como obligación recitar o cantar las Horas Canónicas, poder decidirse a ello.
  
No obstando nada en contrario.
 
Roma, 29 de Junio de 1945, en la fiesta de los Apóstoles Pedro y Pablo.
CARLOS Card. SALOTTI, Prefecto.
  
L. S.
  
Alfonso Carinci SDB, Secretario.
ANOTACIONES
El presente Decreto aprueba y promulga la acomodación de la nueva Versión latina de los Salmos, que el Papa había sancionado ya con su Motu propio «in cotidianis», como ya comentamos en estas páginas.
  1. El Salterio aprobado, impreso en la Tipografía Vaticana, lleva este título: «Psalterium Breviarii Romani cum excerptis e Communi Sanctorum, secumdum novam textibus primigeniis ínterpretationem latinam Pii Papae XII auctoritate editum». Es un volumen en 8.2, de 432 páginas, en el. cual pueden distinguirse tres partes: el Ordinario del Oficio Divino (págs. 1-56), el Salterio propiamente tal (págs. 57-263) y los extractos o Excerpta del Común de Santos, que en paginación distinta llenan 151 páginas, más los índices.
  2. El Ordinario reproduce textual e íntegramente el ya conocido del Breviario actual, con las únicas variantes introducidas en el salmo 94 del invitatorio y en los cánticos Benedíctus, Magníficat y Nunc dimíttis, las de estos tres últimos ligerísimas.
     
    También hay una pequeña variante en el invitatorio del Tiempo de Pasión, para que concuerde con el salmo 94 del que está tomado.
  3. El Salterio, parte principal, reproduce la nueva versión latina, dis­puestos los salmos por los días de la semana conforme a la distribución introducida por Pío X.
     
    Al hacerlo se han introducido algunas pequeñas correcciones en el texto de la versión publicado en la primera edición, «sive quod menda quǽdam vel quæ minus corrécta, sive quod pro vocábulis quibúsdam, quae ad recitándas Preces Horárias parum apta censéntur, ália substitúta sunt», según declaran los editores en la segunda edición de aquélla (pág. IV).
     
    Ejemplo de lo último es la restitución de las palabras «Éuge, éuge» en el salmo 39, que en la versión habían sustituido por «Vah! vah!».
       
    Comparando la nueva distribución del Salterio con la anterior convienen enteramente en cuanto al orden y a la división de algunos salmos en partes o secciones. En cambio, no conviene en la división de versículos, la cual no se acomoda—como en el Salterio anterior— a la numeral usada en las Biblias, sino que corresponde a la consignada en la nueva versión. Por la misma razón tampoco concuerda la colocación de los asteriscos, pues en el nuevo Salterio, se ha atendido principalmente a los miembros o esticos de que consta cada verso. Una novedad tipográfica se ha introducido en el nuevo Salterio, y es la colocación de una pequeña raya para indicar la división de las estrofas —esto es, de las divisiones rítmicas, literarias y lógicas— de que consta cada salmo: con ella será más hacedero recordar y seguir la marcha y sucesión de los pensamientos y afectos que se desarrollan en los salmos.
     
    Contra lo que muchos preveían, la nueva acomodación del Salterio no ha introducido modificación alguna en las antífonas salteríales, ni en los versos finales de los nocturnos, aun en aquellos casos en que la nueva versión da un sentido diverso del que enuncia o supone la antífona; así, v. gr., en el salmo 111 de las vísperas del domingo y en otros. Parece que la razón de esto hay que buscarla en el grave trastorno que cualquier variante en este punto hubiera causado en la parte musical del Oficio Divino, ya que habría sido preciso corregir, cambiar o suprimir la melodía en muchas antífonas, con la consiguiente repercusión en los libros litúrgicos musicales. En cambio, por la razón antes apuntada, ha modificado el invitatorio de las dominicas de Septuagésima, Sexagésima y Quincuagésima, y los do algunas ferias.
  4. La tercera parte, titulada Excerpta o Communi Sanctorum, reproduce el Común de los Santos con el texto de la nueva versión, pero omitiendo las lecciones, los responsorios y las oraciones de cada Común. Es la parte menos práctica y necesaria, ya porque la omisión de esos elementos obliga al manejo simultáneo del Breviario y del Salterio, ya porque los Salmos de los varios Comunes se rezan pocas veces durante el año. Aparte de los Comunes propiamente tales» trae en la misma forma lo referente al Oficio de Santa María in sabbato, al Oficio Parvo de la Virgen y al Oficio Común de Difuntos; este último íntegramente, con las lecciones, y responsorios y oraciones.

Fuera de lo indicado, el nuevo Salterio no introduce ninguna modifi­cación en las rúbricas del Breviario Romano.
  
Gregorio Martínez de Antoñana, C. M. F.
Con todo, la Santa Sede manifestó que el Nuevo Salterio era sólo para el Breviario. Al ser consultada en 1947, respondió que no podía ser usado en la Misa.
  
LATÍN [Acta Apostólicæ Sedis LIX (1947), pág. 508]
PONTIFÍCIA COMMÍSSIO DE RE BÍBLICA
DÚBIA: «De usu novi Psaltérii Latíni extra horas canónicas»
  
Cum quǽsitum fúerit utrum nova Psalmórum convérsio ex primigéniis téxtibus facta, quæ secúndum lítteras Apostólicas Motu próprio datas die 24 Mártii 1945 in cotidiánis précibus sive horis canónicis adhíberi potest, in ceteris litúrgicis précibus ac cæremóniis lícite adhibeátur.
      
Summus Póntifex Pius Papa XII, in audiéntia die 22 Octóbris 1947 infrascrípto benígne concéssa, affirmatíve respóndit, eámdem facultátem extendéndo ad omnes preces tam litúrgicas quam extralitúrgicas, dummódo de íntegris psalmis extra Missam recitándis vel cantándis agátur.
   
22 Octóbris 1947
  
Jacóbus M. Vosté, O.P.
Consúltor ab Actis
   
TRADUCCIÓN
PONTIFICIA COMISIÓN BÍBLICA
DECRETO: «Del uso del Nuevo Salterio Latino fuera de las Horas Canónicas»
  
Se ha preguntado si la nueva traducción de los Salmos hecha de los textos originales que, según la Letra Apostólica dada Motu próprio del 24 de Marzo de 1945, se puede usar en las oraciones cotidianas y en las horas canónicas, puede lícitamente ser utilizada en otras oraciones y ceremonias litúrgicas.
  
El Sumo Pontífice Pío, Papa XII, en la audiencia benignamente concedida al suscrito Reverendísimo Secretario consultor el día 22 de Octubre de 1947, ha respondido afirmativamente, extendiendo la misma facultad a todas las oraciones, tanto litúrgicas como extralitúrgicas, pero sólo de salmos enteros para recitarse o cantarse fuera de la Misa.
  
22 de Octubre de 1947
  
Santiago María Vosté, O.P.
Secretario consultor
  
Jakub Pavlík en su tesis Žaltář římského oficiav proměnách 20. století (Cambios en los Oficios en el Salterio romano en el siglo XX) plantea que en esa época se imprimió el Salterio de Bea como volumen separado para usar junto con el breviario. El decreto de 1947 reseñado y traducido ut supra concede su uso en cualquier oración, salvo en la Misa. Apenas desde 1949 el salterio de Bea fue incluido en la edítio nova týpica de los breviarios como la versión del salterio por defecto (y a menudo la única de facto), así que quienes querían usar la versión de la Vulgata tenían que usar el antiguo breviario o adquirir un volumen suplementario con el Salterio Galicano. Sólo el salmo 94 «Veníte, exsultémus Dómino» fue dado en las dos versiones, con la rúbrica explicatoria de que «en el canto solemne, sea usada la versión tradicional». Con todo, el decreto que aprueba el suplemento dice que la nueva versión del salterio no es obligatoria todavía (nondum). De hecho, NUNCA SE TOMÓ tal decisión. Incluso durante el Vaticano II, muy pocos vota enviados a la Comisión preparatoria pedían que el salterio piano fuera obligatorio «al menos en la recitación privada y en el coro, cuando el Divino Oficio es celebrado sin canto», otros sólo pedían una versión obligatoria del Salterio, sin especificar cuál. Esto prueba que no había una versión obligatoria del Salterio, y a veces la ambigüedad era la norma.
     
A la sazón, el Pontificio Instituto Bíblico era dirigido por el jesuita alemán Augustin Bea (o mejor, BEHAYIM/בְּחַיִּים), quien sería creado cardenal por Juan XXIII bis el 14 de Diciembre de 1959 y consagrado obispo el 19 de Abril de 1962. Bea era el confesor de Pío XII, y durante su enfermedad el único que podía conversar habitualmente con él, valiéndose de tal influencia para que se aprobara muchas iniciativas modernistas como la Semana Santa de 1955 y la introducción del vernáculo en varias liturgias (por algo el derecho seglar prohíbe, so pena de nulidad, designar como heredero, legatario y/o albacea fiduciario al confesor durante la última enfermedad o en la época de otorgar testamento, toda vez que se teme cooptación de voluntad por el testador).
 
Siguiendo el Texto Masorético hebreo, en el Salterio de Bea los salmos fueron cambiados radicalmente de la versión tradicional (Salterio Galicano) que seguía la Septuaginta, quedando así inteligibles para Cicerón, pero punto menos que irreconocible para San Agustín. A efectos de ilustración, analicemos el primer verso de los Salmos:
  • Hebreo (transliteración): אַשְׁרֵי הָאִישׁ אֲשֶׁר לֹא הָלַךְ בַּעֲצַת רְשָׁעִים וּבְדֶרֶךְ חַטָּאִים לֹא עָמָד וּבְמוֹשַׁב לֵצִים לֹא יָשָׁב. (’Ashre ha’ish, ’asher lo’ halakh ba‘ätsat resha‘ïm uvedérekh jata’im lo ‘äamad; uvemoshav letsim, lo’ yashav).
  • Septuaginta griega: Μακάριος ἀνήρ, ὃς οὐκ ἐπορεύθη ἐν βουλῇ ἀσεβῶν, καὶ ἐν ὁδῷ ἁμαρτωλῶν οὐκ ἔστη, καὶ ἐπὶ καθέδραν λοιμῶν οὐκ ἐκάθισεν.
  • Salterio Galicano (Vulgata Latina): Beátus vir qui non ábiit in consílio impiórum, et in via peccatórum non stetit, et in cáthedra pestiléntiæ non sedit.
Salvo la palabra pestiléntiæ, que es la traducción libre que el autor del Salterio Galicano hace del griego λοιμῶν (de los pestilentes), y a su vez es una versión libre del hebreo לֵצִים (letsim, de escarnecedores) esta traducción sigue literalmente la Septuaginta, que a su vez sigue el original hebreo. En cuanto a la palabra en cuestión, San Jerónimo en su revisión vierte como cáthedra derisórium; variante que tiene en cuenta Mons. Félix Torres Amat cuando tradujo el salmo al español:
Dichoso aquel varón que no se deja llevar de los consejos de los malos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se asienta en la cátedra pestilencial de los libertinos.
y en la nota al pie sobre este verso se lee:
Según el hebreo puede traducirse: ni toma asiento entre corrompidos mofadores; o en cátedra de pestilencia.

Veamos, pues, el Salterio de Bea: Beátus vir qui non séquitur consílium impiórum, et in viam peccatórum non ingréditur, et in convéntu protervórum non sedet.

Séquitur consílium e in viam peccatórum non ingreditur expresan la misma idea como ábiit in consílio e in via peccatórum non stetit, sólo que en una forma más clásica del latín. Y el cambio del tiempo perfecto al presente que se hizo es desafortunado, toda vez que el tiempo perfecto del latín y el hebreo (al igual que el aoristo griego) pueden representar la idea de un recurrir constantemente o una noción general (el tiempo gnómico o intemporal), que es claramente la intención de San David Profeta, autor/compilador del Salterio. El préstamo griego καθέδραν (del que deriva nuestra Cátedra) es sustituido por el latín convéntu, que equivale al hebreo moshav (מוֹשַׁב, sentarse juntos). Un ejemplo más elocuente de la clasicización/paganización del vocabulario, לֵצִים es traducido como protervórum (de los impúdicos). El adjetivo protérvus y sus derivados aparece ocho veces más frecuentemente en las obras de Ovidio, y cinco veces más en las de Horacio, que en las traducciones bíblicas de San Jerónimo. Sobre todo, donde el resultado final de la Septuaginta, el latín antiguo y la obra jeronimiana es en su mayoría muy literal y hebraica, la versión de Bea es una muy adecuada paráfrasis muy latina, apta para estudiosos mas no para almas orantes.

Un antecedente de cambios en pos de un latín más clásico paganizante podemos encontrarlo en la reforma que hiciera entre 1629 y 1631 el papa Urbano VIII sobre el Breviario, reforma que se mostró incompleta y desafortunada. Inicialmente la revisión era sobre las lecciones y homilías, pero Urbano VIII quería, como humanista que él era, que los himnos se acercaran un poco al latín de los tiempos de Augusto César tanto en el léxico como en la métrica, lo que logró a costa de su entonabilidad, y en parte a esta causa (y también por conservar sus usos litúrgicos, amenazados por una simplificación de índole jesuítica -por cierto, desde su fundación, los jesuitas no tienen obligación de coro-), los dominicos, benedictinos, cistercienses, carmelitas de antigua observancia y cartujos nunca los adoptaron.

Ahora, si el criterio de los reformadores previos al Vaticano II era el arqueologismo, la comisión dirigida por Bea cometió un error garrafal: El Texto Masorético (TM o 𝕸) en el que se basaron para traducir los Salmos fue compuesto entre los siglos VI y XI después de Cristo (y ni aún así se logró unificar la versión hasta fines del siglo XIX, porque hubo tres escuelas diferentes: la de Babilonia, la de Jerusalén y la de Tiberíades; y mucho menos el Talmud siguió la versión canónica de la Torá), mientras que la Septuaginta (LXX) fue traducida entre el siglo III y el año 123 antes de Cristo (en el caso de los Salmos, se postula que fueron traducidos al griego en torno al año 185 a.C., más de mil años antes del primer manuscrito plenamente masorético conocido). Ni siquiera podían invocar los Rollos del Mar Muerto, simplemente porque fueron descubiertos en el complejo de Qumram en 1947; y los documentos que respaldan a la Septuaginta, aunque minoría, son más antiguos que los que respaldan el texto hebreo.
  
Veamos un poco el origen de la Septuaginta, la traducción al griego de las Escrituras Hebreas:
Hubo un incidente que involucró al rey Ptolomeo de Egipto, que reunió a setenta y dos ancianos de los Sabios de Israel, y los puso en setenta y dos cámaras separadas, y no les reveló para qué propósito los congregó, para que no coordinaran sus respuestas. Él entró y se acercó a todos y cada uno, y le dijo a cada uno de ellos: “Escribe para mí una traducción de la Torá de Moisés tu maestro”. El Santo, bendito sea, derramó en el corazón de cada uno de ellos sabiduría y todos tuvieron un mismo entendimiento (Talmud de Babilonia, tratado Meguilá 9a, 11).
Flavio Josefo, el gran historiador judío, cuenta que
una vez que la Ley fue copiada y la ejecución de la traducción alcanzó su término al cabo de 72 días, Demetrio, luego de reunir a todos los judíos en el lugar en que habían sido traducidas las propias Leyes, se las leyó en voz alta, en presencia de los propios traductores. Y la multitud expresó su reconocimiento a los ancianos que les habían hecho comprender la Ley . . . en vista de que la traducción había sido ejecutada de una forma cabal y perfecta, pidieron que quedara en el estado en que se encontraba y no se modificara . . . esta disposición que tomaron fue sensata, para que el texto que una vez que había sido considerado reunir perfectas condiciones permaneciera inmutable para siempre”. (Antigüedades judías, libro XII, cap. 2, sección 13)
  
Ítem, la Septuaginta era más exacta en su lenguaje que el mismo texto masorético, con todo y tener este último un margen casi ínfimo de errores de transcripción respecto del original (garantizado por leyes estrictísimas tanto en la transcripción -una errata en una sola letra invalidaba todo el rollo de la Torá- como en la interpretación -todo manuscrito que difiriese de la interpretación rabínica debía ser destruido-). Un ejemplo de esta situación es el conocido pasaje de Isaías 7, 14, que en el hebreo original tiene la palabra almah (עַלְמָה), que puede traducirse como virgen o mujer joven, mientras que el griego tiene la palabra parthenos (παρθένος), que inequívocamente traduce virgen, lo que ratifica el sentido original del texto profético.

Finalmente, en el aspecto evangelizador, San Pablo, cuando cita pasajes del Antiguo Testamento en sus catorce cartas, lo hace sobre la Septuaginta y no sobre el masorético.
  
Alguno dirá que como lo aprobó Pío XII, es vinculante so pena de cisma. Sí, el Salterio de Bea fue proclamado por autoridad legítima (Papa Pío XII) mediante procedimiento válido (Carta Motu Próprio, publicada en latín en las páginas 65-67 del tomo XXV de las Actas de la Sede Apostólica), pero es un decreto ineficaz dado que muy pocos sacerdotes lo acogieron (no perdamos de vista que era FACULTATIVO el usarlo, y muchas comunidades monásticas y canónicas lo hallaron inadaptable al canto gregoriano; ¡HASTA RONCALLI, CON TODO Y MODERNISTA COMO FUE, LO DETESTABA Y NO LO PERMITÍA EN NINGUNA CEREMONIA DONDE ÉL ESTUVIERA PRESENTE!); y por la influencia que tuvo el modernista Bea en la nueva traduccción, el Salterio traducido a su instancia SE DEBE EVITAR AL MENOS COMO SOSPECHOSO. Muestra de ello es que ni la Neovulgata conciliar tuvo en cuenta el Salterio de Bea.

Por otra parte, las contradicciones de un mismo papa, o de éste con el Magisterio precedente, son prueba de que la Infalibilidad Pontificia sólo opera cuando el Papa se pronuncia ex cáthedra y para defender la Verdad. Y que la indefinición doctrinal por un Papa es peligrosa, está demostrado por el caso del Papa Inocencio III. Inocencio III, con todo y su caridad y celo por la Iglesia, no mantuvo sólidamente la necesidad del bautismo de agua, y esto en la hora de la muerte le causó gran problema, pues sólo la intercesión de la Virgen María (a quien le tenía gran devoción) pudo salvarle del Infierno que merecía por varios pecados cometidos (uno de ellos quizá ese):
“En De Gemítu Colúmbæ -El gemido de la paloma-, San Roberto Belarmino († 1600) nos habla de una persona que se le aparece a Santa Lutgarda toda vestida en llamas y con mucho dolor. Cuando Santa Lutgarda le preguntó quién era, él le contestó: ‘Soy [el Papa] Inocencio III, que debía haber sido condenado al fuego eterno del Infierno por varios pecados graves, si la Madre de Dios no hubiera intercedido por mí en mi agonía y obtenido la gracia del arrepentimiento. Ahora estoy destinado a sufrir en el Purgatorio hasta el fin del mundo, a menos que me ayudes. Una vez más la Madre de Misericordia me ha permitido venir a pedirte oraciones” (Fray Christopher Rengers OFM, The 33 Doctors of the Church -Los 33 Doctores de la Iglesia-, pág. 504).
El pasaje aludido es este:
Para este tiempo, el Señor Papa Inocencio III, que migró de esta vida poco después de celebrado el [IV] Concilio Lateranense, se apareció visiblemente a Lutgarda. Ella al verlo rodeado por ingentes llamas, le preguntó quién era, y respondióle que era el Papa Inocencio; y gimiendo le pregunta: ¿Por qué el Padre común de todos está atormentado así en tanto dolor? Le respondió: Por tres causas estoy padeciendo, que justísimamente me hubieran causado el suplicio eterno, pero por la intercesión de la piadosísima Madre de Dios, cuyo Monasterio construí, me arrepentí en la agonía, y evité la muerte eterna, pero debo padecer estas penas atrocísimas hasta el fin del mundo. Por eso he venido a ti, para pedirte sufragios, para que la Madre de misericordia interceda por mí ante su Hijo. Dicho esto, inmediatamente desapareció. Lutgarda llamó a sus hermanas, indicándoles que le socorrieran en su necesidad. Lutgarda nos reveló las tres causas, pero por respeto a tan magno pontífice no las damos a conocer. (TOMÁS DE CANTIMPRATO, Vida de Santa Lutgarda, libro II, visión del 16 de Julio de 1215. En SAN ROBERTO BELARMINO, De Gemítu Colúmbæ, sive de Bono lacrymárum, libro II, cap. IX, págs. 273-274.)

DISGRESIÓN: SAN PÍO X Y LA REFORMA DEL BREVIARIO
El Papa San Pío X publicó la Encíclica Divíno Afflátu, por medio de la cual se realizó una gran reforma en el Breviario y el Misal. Sobre el Breviario, realizó una nueva distribución de los Salmos correspondiente a las horas canónicas, y rescató el Propio del Tiempo, que para la época estaba poco menos que sobrando, ante la profusión de oficios propios de los Santos no solamente en el Calendario General Romano, sino también en los de las diócesis y órdenes religiosas.

Ante este cambio, algunos tradicionalistas actualmente han dado en afirmar que San Pío X contravino a su antecesor San Pío V al modificar el Breviario, haciéndolo quedar como antipapa igual en todo a Montini (incluso citando un “Juramento Papal de coronación” ¡QUE NO SE HACE DESDE HACE MIL AÑOS!). Hemos de responder que una cosa es reformar la distribución de los Salmos para facilitar su lectura y canto por quienes están obligados a rezar las Horas o que lo practican como propia devoción (algo que San Pío X legítimamente podía hacer), y otra muy distinta es suprimir Horas e incorporar himnos de origen popular o demasiado erudito en aras de imitar a los herejes protestantes, como hicieron Montini y Bugnini.
  
JORGE RONDÓN SANTOS
30 de Septiembre de 2019
Fiesta de San Jerónimo, Cardenal-Presbítero, Confesor y Doctor de la Iglesia. Tránsito de Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz OCD, y de San Francisco de Borja SJ.

viernes, 27 de septiembre de 2019

EL ‘LENGUAJE INCLUSIVO’ Y OTRAS DELICIAS DEL FRACASO TOTALITARIO

Por Karina Mariani para LA PRENSA (Argentina). Vía LEGIÓN CATÓLICA.
  
EL LENGUAJE INCLUSIVO Y OTRAS DELICIAS DEL FRACASO TOTALITARIO
Ganar la batalla cultural a través del discurso les abre las puertas del dominio político a los ‘constructores sociales’. Ante nuestras narices han emprendido una guerra de palabras.
   
  
En la Rusia de finales de los años 30, el régimen comunista (en su eterno afán de arrasar y luego refundar la sociedad a su imagen y semejanza) puso los ojos en el calendario. La excusa era organizar la semana de forma que pudiera mejorar la productividad del país. Fue entonces que Yuri Larin propuso la semana de trabajo continua durante la celebración del Quinto Congreso de los Trabajadores, Soldados y Campesinos Soviéticos. El buen Larin consiguió acceso a la oreja de Stalin e inmediatamente la prensa comenzó a poner en agenda y ensalzar la idea.
   
Una vez que Stalin se pronunció a favor de la semana continua no pararon de lloverle partidarios. En pocas semanas el Consejo de Ministros declaraba esencial que se prepare la transición al nuevo sistema en empresas e instituciones. Luego de un prolongado desfile de burócratas para ver quién presentaba la idea más patética, se decreta una semana de 6 días. Los días de la semana pierden su nombre y se les asigna un color o un número romano. A cada trabajador se le asigna un color o número. El nuevo calendario también racionalizó la duración de los meses, que pasaron a ser todos de 30 días o sea tenían 6 semanas de 5 días. Los 5 días que sobraban se consideraba que no pertenecían a ningún mes y se situaban intercalados entre ellos. Una pinturita.
   
Al objetivo incrementar la productividad y permitir que las fábricas permanecieran funcionando todos los días del año, se sumaba el intento de que el nuevo calendario, carente de connotaciones religiosas, borrara de la sociedad la tradición de festejos. Por otro lado, la adopción de una semana de laboral de 5 días, en la que el día de descanso no tenía por qué coincidir con el domingo, hacía más difícil asistir a los oficios religiosos o de cualquier otra festividad que tradicionalmente se celebrara el domingo. El hecho de que el día de descanso no fuera el mismo para todos hizo que la vida familiar se empiojara bastante y lo mismo pasaba con la vida social, ya que era muy difícil mantener el contacto con las amistades de otro color. El intento de deconstruir la estructura familiar y social era evidente y notará el lector que nada nuevo hay bajo del sol aunque nos vendan ideas viejas como la vanguardia del pensamiento.
   
Pero la productividad no se incrementó, y para colmo, con el nuevo ritmo de trabajo, la maquinaría se estropeaba más rápido al no haber paradas semanales para el mantenimiento. La impopular inutilidad de la semana continua llevó a Stalin a condenar la idea y en junio 1940, se elimina el único vestigio de la reforma que aún quedaba en el calendario. Se abandonó la semana de 6 días y volvió la de 7 días, con el domingo como día de descanso.
 
INGENIERIA SOCIAL
Este es sólo un ejemplo de la amplia biblioteca de fracasos que los totalitarismos generan cuando la emprenden con el diseño de sociedades según su ideología. Sin embargo resulta una constante el pensamiento totalitario el barrer las condiciones antropológicas que están en la base de las necesidades fundamentales del ser humano: raíces, identidad, lengua, tradiciones en las que poder anclarse y reconocerse, en suma, de inscribirse en un conjunto cultural con conciencia de sus ancestros. De ahí la reincidencia en considerar al pasado como culpable de todo.
  
Una versión novedosa de este pensamiento surge con lo que se da en llamar lenguaje inclusivo que sostiene la idea de que somos una porquería aunque no nos demos cuenta, y que por lo tanto hay que destruir y cambiar la forma en la que hablamos. Para dejar de ser esta bolsa de horrores debemos deconstruirnos y no seguir siendo seres atrasados. Al cambiar la forma en la que hablamos mágicamente se terminará con los males del planeta.
  
La idea de que se puede introducir a las piñas un nuevo lenguaje diseñado por algún iluminado se parece mucho al pensamiento infantil según el cual si se es una persona positiva alejada de ideas negativas, se producirá una conexión nigromántica con el universo que logrará que se realice aquello que se desea; de la misma infantil manera los ideólogos de “lenguaje inclusivo” consideran que a través de esta imposición terminaremos por comprar sus formas de pensar y ver el mundo.
  
Ganar la batalla cultural a través del discurso les abre las puertas del dominio político y ante nuestras narices han emprendido una guerra de palabras. Este intento retorcido de fijar con la fuerza de la voluntad ideológica el pensamiento de una sociedad será un eslabón más en la cadena de estupideces dictatoriales pero hasta que fracase habremos retrocedido. Vamos a los ejemplos:
 
La excusa del lenguaje inclusivo es que busca no discriminar a ninguno de los sexos. Para esto utiliza expresiones cercanas a la comedia burlesca como las impronunciables niñ@s, niñxs, alumnes amigues. Se sustituye la “o” del masculino neutro por alguna cosa que pretende abarcar a todas las sexualidades diversas dado que parece que la letra “o” es sumamente dañina y traumática para los individuos.
  
En esta línea cuando quiere referirse a ambos sexos los expresa con: todos y todas, alumnos y alumnas, ciudadanos y ciudadanas y así hasta el sopor final. Este tipo de desdoblamiento artificioso es insoportable de leer y mortífero de escuchar pero es además innecesario desde el punto de vista lingüístico. Existe la posibilidad del uso genérico del masculino para designar a todos los individuos sin distinción de sexos.
  
NEGOCIO MILLONARIO
Tengamos en cuenta que el lenguaje inclusivo se ha convertido en un negocio millonario que mueve suculentos subsidios pagados con nuestros impuestos para observatorios, comisarías de género, cátedras, cursos y protocolos que son en la actualidad de carácter obligatorio. Con la excusa de la lucha contra la letra “o” se ha inventado un medio fabuloso para controlar y recortar libertades. Y para vivir de arriba, digamos todo.
  
La pugna por fijar el lenguaje inclusivo no es un hecho aislado ni una idea de locos sueltos. La ONU ha comenzado a imponerlo, el gobierno lo está utilizando, las fuerzas políticas lo toman como bandera y se ha instalado de forma institucional en la educación. El lenguaje inclusivo inserto en ese marco, ya no es una propuesta si no un conjunto de normas destinado a señalar a quienes no siguen sus instrucciones. El ansia dictatorial de los comisarios del lenguaje inclusivo ya no se molesta en discutir sus ideas, sino que descalifica a quien no lo acepta, impone anatemas y condena al infierno. Quienes no apuesten a hablar con la e, con la x o a repetir masculinos y femeninos hasta el hartazgo serán gente no abierta, no plural, no global o sea señalada como pichones de fascistas.
   
Este construccionismo social, la idea de que no hay vestigios de condición natural o biológica en la sociedad si no que todo es una construcción de los aparatos de dominación y que por tanto puede ser reemplazada por otra, tiene un lado oscuro. En principio porque nada nos garantiza que los nuevos constructores sociales no sean tan despóticos como los viejos. Pero en segundo lugar nos expone a la refutación de los logros científicos, tecnológicos y sociales más importantes. Si todo es una mera construcción, la ciencia médica, la declaración de los derechos universales o la patria potestad son sólo una construcción viciada, mañana algún iluminado como Stalin podría decidir “deconstruirla” según su buen entendimiento.
   
Camuflados tras la idea de la lucha contra un lenguaje al que acusan de males que imaginan terroríficos, los gerentes del lenguaje inclusivo se han hecho de pingües negocios desde los aparatos del poder político y para sostener sus privilegios actúan como modernos Torquemadas, persiguiendo a los que discrepan con su ideología hasta extremos que jamás imaginamos ni creímos posibles en plena democracia.
  
El totalitarismo volverá a fracasar, ya tenemos sobradas pruebas de su ferviente inutilidad pero en el mientras tanto nos va sometiendo con estos embustes, sin prisa pero sin pausa mediante la técnica de no tolerar discrepancias so pena de considerarse víctima de la intolerancia que el mismo totalitarismo profesa. Está en nosotros que fracase por nuestro rechazo o que caiga por su propio peso, la diferencia es el tiempo... y el tener que escucharlos hablar.

sábado, 17 de agosto de 2019

HIMNO NEOPAGANO DEL SÍNODO AMAZÓNICO

  
El pasado 24 de Mayo, fue lanzada la canción “Pan-amazonía Ancestral” (ver arriba), de la autoría del cantante brasileño Antônio Cardoso da Silva Carvalho.
   
PORTUGUÉS (Fuente: CENTRAL CULTURA DE COMUNICAÇÃO)
Na vazante do Rio
Todos se põem ao plantio
Pois, quando as águas subirem
Eis o maior desafio que é viver.
A colheita há de ser
Antes das águas revoltas
Pois, quando a vazante inundar
Sei onde vou aportar o meu barco.
 
Coro: Ribeirinhos guardiões
Da nossa casa comum
“Laudato si”
É Francisco chamando um a um.
  
10 mil anos de história
Pan-Amazônia ancestral
Pão de uma eucaristia
Cosmo da “Ecologia integral”.
Nem uma folha se cai
Sem a vontade do PAI
Pois na vazante da vida
CRISTO é semente de LUTA e de PAZ.
  
Coro: Ribeirinhos guardiões
Da nossa casa comum
“Laudato si”
É Francisco chamando um a um.
  
Igreja samaritana
Contra-cultura da grana
Tantas feridas abertas
No seio da floresta e a ganância.
Irmão sol, irmão lua
Irmão de todos os povos
É Deus Tupã que reclama
Deus que nunca abandona a sua OBRA.
   
TRADUCCIÓN
En la menguante del Río
Todos se ponen al plantío
Después, cuando las aguas suben
Está el mayor desafío que es vivir.
La cosecha será
Antes de las aguas furiosas
Para cuando la menguante se inunda
Sé dónde voy a atracar mi bote. 
    
Coro: Guardianes ribereños
De nuestra casa común
«Laudato si»
Es Francisco llamando uno por uno.
 
10 mil años de historia
Panamazonía ancestral
Pan de una eucaristía
Cosmos de la “Ecologia integral”.
Ni una hoja se cae
Sin la voluntad del PADRE
Porque en la menguante de la vida
CRISTO es semilla de LUCHA y de PAZ.
  
Coro: Guardianes ribereños
De nuestra casa común
«Laudato si»
Es Francisco llamando uno por uno.
  
Iglesia samaritana
Contracultura del dinero
Tantas heridas abiertas
En el seno del bosque y la ganancia.
Hermano Sol, hermana Luna
Hermano de todos los pueblos.
Es Dios Tupá quien reclama
Dios que nunca abandona su OBRA.
 
La explicación oficial es que el autor se inspira en el modo de vida de las poblaciones que habitan la cuenca del río Amazonas, pero salta a la vista el ecologismo, la teología de la liberación y sobre todo el paganismo en esta canción (de la cual la Red Eclesial Pan-Amazónica de Brasil se desligó inmediatamente declarando: «En nignún momento fue realizada una composición específica o aprobada cualquier letra y música por la Secretaría General del Sínodo como himno oficial del evento que será realizado en octubre en el Vaticano»). Es de advertir que «O Deus Tupã» al que hace referencia el cantautor no es ni de lejos la deidad suprema del panteón guaraní. Tupã (o Tupá, en grafía española), la divinidad de las lluvias, es según Manfred Lurker, The Routledge Dictionary of Gods and Goddesses, Devils and Demons, Londres: Routledge 2004, es el mensajero y la manifestación de Ñamandú o Ñanderuvusú (dios principal y creador en la mitología guaraní, equivalente al Caos en la mitología griega) en forma de trueno (de hecho, “trueno” en lengua guaraní se dice “tupã” -o “tupana” en lengua tupi-, que literalmente significa «sonido del golpe»). Así lo explica el filólogo brasileño Geraldo Calábria Lapenda:
«a palavra tupã’ ou tupana é composta de tu, onomatopéia de “golpe”, e pana (ou ), palavra também onomatopáica, designativa de “pancada, barulho, som”. De tu deriva-se ytu, golpe d’água, cachoeira; mbotu, bater em, golpear, chocar-se com. De pana o verbo mopana, bater, fazer soar. Portanto tupana significa “barulho de golpe, som de pancada, som de golpe”. É o trovão» [la palabra tupã’ o tupana está compuesta de tu, onomatopeya de “golpe”, y pana (o ), palabra también onomatopéyica, designativa de “paliza, barullo, sonido”. De tu se deriva ytu, golpe de agua, catarata; mbotu, batir en, golpear, chocarse con. De pana el verbo mopana, batir, hacer sonar. Por tanto tupana significa “barullo de golpe, sonido de paliza, sonido de golpe”. Es el trueno] (Geraldo Lapenda, Etimologia da Palavra “Tupã”, en Boletim Universitário. Recife Universidad Católica de Pernambuco-Facultad de Filosofía, Recife 15 de junio de 1953, pág. 5)
Ahora, de ahí a considerar a “Tupá” como Dios (en mayúscula) se debe... sí, ¡A LOS JESUITAS!, quienes tomando de diversas leyendas e historias de héroes, crearon un relato que encajase con el relato bíblico del Génesis. Primero:
  • «Essa gentilidade nenhuma cousa adora, nem conhece a Deus; somente aos trovões chama Tupane, que é como diz cousa divina. E assim nós não temos outro vocábulo mais conveniente para os trazer ao conhecimento de Deus, que chamar-lhe Pae Tupane» [Esa gentilidad no adora ninguna cosa, ni conoce a Dios; solamente a los truenos llaman Tupane, que es como decir cosa divina. Y así nosotros no tenemos otro vocablo más conveniente para traerlos al conocimiento de Dios, que llamarle Padre Tupane] (Cartas Jesuíticas, I; Manuel da Nóbrega: Cartas do Brasil, 1549-1560, pág. 99. El padre Nóbrega se refiere a las tribus tupinambás y tupiniquins).
  • «Nenhuma criatura adoram por Deus, somente aos trovões cuidam que são Deus, mas nem por isso lhes fazem hjonra alguma, nem comumente têm Ídolos nem sortes...» [Ninguna criatura adoran por Dios, solamente a los truenos cuidan que son Dios, pero no por eso le hacen honra alguna, ni comúnmente tienen ídolos ni suertes...] (José de Anchieta: Informações do Brasil e de suas Capitanias, 1584).
  • «Conocieron [los guaraníes] que había Dios, y aún en cierto modo su Unidad, y se colige del nombre que le dieron, que es Tupã; la primera palabra tu es admiración; la segunda pa es interrogación, y así le corresponde al vocablo hebreo manhu, quid est hoc, en singular. Nunca tuvieron ídolos, aunque ya iba el demonio imponiéndoles en que venerasen los huesos de algunos indios, que viviendo fueron famosos Magos» (Antonio Ruiz de Mendoza, Conquista espiritual hecha por los religiosos de la Compañía de Jesús en las provincias del Paraguay, Paraná, Uruguay y Tape. Bilbao, Imprenta del Corazón de Jesús, año 1639).
Tupá (siempre según el relato guaraní, como lo recopilara el poeta paraguayo Narciso Ramón Colmán “Rosicrán” en su obra Ñande Ypykuéra -Nuestros antepasados-) descendió a la región del monte Areguá, en el actual Paraguay, y creó la selva, los rios, los mares y a todos los seres vivos. Al mismo tiempo, puso las estrellas en el firmamento. Luego, creó a la primera pareja humana (Rupavẽ y Sypavẽ) con una mezcla de arcilla, zumo de una hierba, sangre de chotacabras, hojas de mimosa y un ciempies, y agua; tras infundirles el soplo vivificante y darles varios consejos, los dejó con los espíritus del bien (Angatupyry) y del mal (Taú) y partió a su morada en el Sol, no sin antes decirles que un día vendrían los karaieté (“los verdaderos señores”, los europeos) para gobernar la tierra. La primera raza así creada serían los guaraníes, de quienes se originarían los demás pueblos.
 
Así, los jesuitas Manuel da Nóbrega y José de Anchieta siguieron en Brasil y Paraguay convergentemente el derrotero de sus correligionarios Michele Ruggieri y Matteo Ricci en la China: presentar el cristianismo como el estadio final de las religiones locales y tomar términos de sus idiomas nativos para referirse al Dios cristiano (Nóbrega y Anchieta usaron Tupá, Ruggieri y Ricci usaron Tiānzhǔ -天主 “Señor del Cielo”; de hecho, en chino y coreano, el catolicismo es llamado 天主教 Tiānzhǔjiào, “la religión del Señor del Cielo”-). Por supuesto, esta práctica no fue bien vista por los franciscanos y dominicos, que insistían en la predicación convencional, exponer la doctrina pura sin contemporizaciones. En el caso que nos ocupa, Bernardino de Cárdenas y Ponce OFM, gobernador de Paraguay y obispo de Asunción (que también fue misionero), siguiendo las normas que inspiraron el Catecismo Trilingüe del III Concilio Limense, rechazaba el uso de palabras guaraníes para traducir concepto teológicos cristianos (para evitar que se mantuvieran conceptos precristianos, incompatibles con los atributos de Dios), y ordenó la expulsión de los jesuitas del Paraguay.
  
En síntesis, lo que se ve en esta canción (sea o no el himno del Sínodo, aunque en ROME REPORTS le dieron cierta cobertura y oficialidad), es otra prueba de que el Sínodo para la Amazonía es un evento reivindicativo del paganismo indígena, promovido por la paganizante iglesia conciliar. Como católicos tradicionales, hemos de resistir firmes en la fe, y presentar la Sana Doctrina.
  
JORGE RONDÓN SANTOS
17 de Agosto de 2019
Fiesta de San Jacinto de Odrowaz OP, Confesor y Patrono de Polonia; y Santa Clara de Montefalco OESA, Virgen.