Mostrando entradas con la etiqueta La Masonería en el seno de la Iglesia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La Masonería en el seno de la Iglesia. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de febrero de 2020

PERIODISTA ESPAÑOL: «BERGOGLIO ES MASÓN. ESO ES VOX PÓPULI»


La Voz de España CANAL 5 RADIO
 

El Periodista Católico español Arturo Picatoste comenta:
TODO CATÓLICO HA DE EXIGIR a Bergoglio que rompa ya con la diabólica y masónica agenda 2030 de la ONU. Basta ya. Ni un minuto más apoyando con tanto entusiasmo y liderando con tanto descaro esa agenda absolutamente anticristiana. Que deje de ser su mentor y líder, que deje de apoyar sus políticas masónicas, y que la denuncie por primera vez como anticristiana. Los católicos no necesitamos ver su carnet de pertenencia masónica, si es que lo tuviera, o fotos de su participación en actividades masónicas, ni analizar los símbolos masones de su escudo papal (aunque cambie el número de puntas a su estrella y demás). Nos basta constatar sus gestos, sus documentos, sus discursos y su apoyo entusiasta a la agenda masona 2030 para decirle que eso es ABSOLUTAMENTE INADMISIBLE, IMPROPIO E INCOMPATIBLE con un simple católico, mucho menos con el cargo que pretende ostentar en la silla de Pedro. La pregunta es muy simple y nos la haremos una y otra vez, porque no estamos dispuestos a renunciar a nuestro uso de la razón: si Bergoglio no es masón, ¿por qué sigue liderando una agenda masónica de la ONU, a la que apoya con entusiasmo y que le genera tantas felicitaciones de los amos de este mundo? Mientras siga liderando y apoyando la agenda 2030, Jorge Mario Bergoglio se hace del todo incapaz para representar a un solo católico. Representará a falsos católicos, pero no a católicos mínimamente normales, que saben que la masonería y sus principios son incompatibles con la fe y sana doctrina católica. Es vox populi que Bergoglio es uña y carne con los principios masónicos, porque esconderse no se esconde en sus gestos, palabras y discursos. En el programa del miércoles 5 de febrero de 2020 lo pudimos ver en ese programa de radio de internet en Canal 5 donde hablaron de Bergoglio y su vinculación con la masonería (el corte del vídeo pertenece a ese programa). Es patético para la dignidad de la Iglesia que hasta en programas de cultura y política general tenga que salir a la palestra este ignominioso asunto... Sólo los católicos ingenuos que se dejan enredar por su doble discurso masónico, es decir, por aquellas veces que parece católico, se agarran a eso para no querer ver la completa realidad y su verdadera identidad y preferencias. Y se olvidan que Jesucristo enseñó que no valen las medias tintas, que no se puede servir a dos señores. Por tanto, Jorge Mario Bergoglio ha de elegir a quien quiere servir: a Dios o al Diablo. De momento su elección es clara y firme, y no tiene viso alguno de cambiar, porque su apuesta es total por la diabólica agenda 2030. A ver si se enteran algunos que comunismo y catolicismo son incompatibles; así como liberalismo y catolicismo.

viernes, 7 de febrero de 2020

JERARCA MASÓN: «PARA 1992, HABÍAN 4 LOGIAS EN EL VATICANO; Y RONCALLI Y MONTINI SE INICIARON EN PARÍS».

Tomado de FORO CATÓLICO
  
Carlos Vázquez Rangel, quien fuera Gran Comendador del Supremo Consejo de la Masonería Mexicana, reveló hace 25 años, en una entrevista al semanario izquierdista Proceso, que en el minúsculo Estado Vaticano convivían cuatro diferentes logias masónicas. Afirma que Angelo Roncalli y Giovanni Montini fueron iniciados en la Gran Logia de París, el mismo día, y que “algunos de los altos funcionarios del Vaticano son masones del Rito Escocés, pero trabajan en forma independiente, realizan sus labores a través de las logias, SECRETAMENTE”.
  
Carlos Vazquez Rangel, fundador de la Organización Masónica Mexicana.

  
Sergio Méndez Arceo (con Wojtyła en la imagen)
  
“Sergio Méndez Arceo (hijo de criptohebreos de Michoacán y sobrino del hebreo Lázaro Cárdenas del Río) era masón. Llegamos a trabajar en la misma logia”, dice Vázquez Rangel, al informar que el obispo de Cuernavaca fue el encargado de presentar, en el Concilio Ecuménico, una iniciativa para que se revocara la bula papal de Clemente XII en la que se prohibía a los católicos pertenecer a la masonería, so pena de ser excomulgados.
  
Efectivamente, esa prohibición fue abolida, entre otras cosas porque “el entonces Papa Juan XXIII también era masón, al igual que su sucesor, Paulo VI”, dice Vázquez Rangel, que agrega:
«Fue en París donde los profanos Angelo Roncalli y Giovanni Montini fueron iniciados, el mismo día, en los augustos misterios de la hermandad. Por eso no es extraño que mucho de lo logrado en el Concilio Vaticano II, de Juan XXIII, se fundamente en los principios y postulados francmasónicos».
  
La usurpación estaba planeada… dos masones luciferinos (Roncalli y Montini) se preparaban para ocupar la sede papal.
  
Dolor en las filas masónicas por la “desaparición” de su hermano Angelo Roncalli (alias Juan XXIII).

En cuanto al maestro masón Enrique Olivares Santana, inminente embajador de México en el Vaticano, Vázquez Rangel aclara:
«Ciertamente, va a encontrar ahí muchos reaccionarios, pero también encontrará muchos hermanos masones: en las ocho cuadras que forman el territorio del Vaticano funcionan cuatro logias masónicas. Algunos de los altos funcionarios del Vaticano son masones. Pertenecen, como nosotros, al Rito Escocés, pero en forma independiente. Inclusive en países donde la Iglesia no puede actuar, ellos realizan sus labores a través de las logias, secretamente».
  
El más destacado masón mexicano, Enrique Olivares Santana, fue embajador en la Vaticueva y amigo cercano de Karol Wojtyła Katz.

Ante la incredulidad del reportero, el líder masón hace otra revelación:
«Dicen que en Cuba acabaron con la masonería, pero no es cierto. Cuando el maestro Olivares fue embajador ante el gobierno de Fidel Castro, nosotros lo acompañamos muchas veces para establecer, con los masones cubanos, vínculos históricos, ideológicos y culturales. El edificio de la masonería cubana es el más alto de La Habana. Ahí trabajamos con ellos, y esto fue auspiciado por el entonces embajador Olivares Santana».
Emblema de la Gran Logia de Cuba

martes, 4 de febrero de 2020

EL ASESINATO DE CARMINE “MINO” PECORELLI

Tomado de HOLY WAR
  
EL ASESINATO DEL PERIODISTA CARMINE “MINO” PECORELLI EN 1979… Y LA LISTA CUYA PUBLICACIÓN LE COSTÓ LA VIDA.

Antes de dejar que un historiador tan cualificado como Ricardo de la Cierva nos narre la trama en torno al asesinato de este periodista, debemos aclarar varios aspectos previos:

l.- El “Concilio” Vaticano II es herético de por sí, pero dos pruebas que lo corroboran son el que sus promotores fueran ministros del Anticristo y que sus frutos hayan demostrado ser infernales (Bugnini y la reforma litúrgica). Todos los enemigos de la Iglesia lo defienden…

2.- La masonería es un arma de los hijos del Diablo para destruir a Jesucristo y a su Iglesia, y naturalmente no responde a la imagen beatífica que las televisiones ofrecen o a los testimonios de masones de grados ínfimos a los que no les han enseñado ni el significado del Templo de Salomón.

3.- Se nos quiere hacer creer que todas las profecías del Nuevo Testamento, las apariciones de la Virgen y las visiones de los santos, no tienen nada que ver con esta época y que la Iglesia goza de magnífica salud. Además, en las Biblias católicas, cada vez más “adornadas” se identifica al Anticristo y al número de la Bestia 666… ¡con Nerón! ¡Magnífico intento, rabinos! ¡ATENTOS A LAS VERSIONES DE LA BIBLIA - ES SU PRÓXIMO ASALTO! Busquen versiones lo más antiguas posible: traducciones de la Vulgata Latina o como mucho, la Nácar-Colunga. Comparen los textos y las notas.

Extractos de: Ricardo de la Cierva. La hoz y la cruz. Auge y caída del marxismo y la teología de la liberación. Editorial Fénix. Serie Máxima.
  • «Todos los fieles tienen el derecho, y a veces incluso el deber, en razón de su propio conocimiento, competencia y prestigio, de manifestar a los Pastores sagrados su opinión sobre aquello que pertenece al bien de la Iglesia y de manifestarlo a los demás fieles, salvando siempre la integridad de la fe y de las costumbres, la reverencia hacia los Padres y habida cuenta de la utilidad común y la dignidad de las personas». [p. VIII] (Canon 212 § 3. Código de Derecho Canónico vigente, incluso sancionado por Juan Pablo II).
  • «En los comienzos de 1976 aparecieron en muchos órganos de comunicación de todo el mundo unas sorprendentes listas con datos muy concretos sobre la vasta infiltración de la masonería en la Iglesia católica. Pablo VI, que las repasó personal y cuidadosamente, quedó casi fulminado al comprobar que su delegado y hombre fuerte de la reforma litúrgica, monseñor Aníbal Bugnini, figuraba en la primera de esas listas con el nº 25, nombre masónico secreto BUAN, fecha de iniciación 23 de abril de 1963 y contraseña secreta 136-75 (Cfr. Bulletin de l’Occident Chrétien 12 (Julio 1976) Bourg Le-Roi). Al fin de este capítulo valoraremos la credibilidad de estas listas masónicas de 1976 que algunos encartados desmintieron, entre ellos monseñor Bugnini; pero no pudo convencer a Pablo VI, que le destituyó como secretario y factótum del “Consílium” para la reforma litúrgica y le alejó a un puesto diplomático marginal, la delegación apostólica en Irán. (en Yves Chiron, Paul VI. París, Perin, 1963)». [p. 11]
  • «…la bellísima duquesa de Kent [Catalina Worsley Brunner, N. del E.]., primer miembro de la familia real que se convierte abiertamente al catolicismo desde la deserción de Enrique VIII en el siglo XVI. La duquesa, esposa nada menos que del Gran Maestre de la Gran Logia de Inglaterra [el príncipe Eduardo de Windsor y Grecia, duque de Kent, N. del E.] (que asistió a la ceremonia) ofreció el alto ejemplo de una conversión tan sincera como sencilla, como si no se tratara de un acontecimiento histórico sino de un retorno natural a las fuentes de la fe en Inglaterra. La han seguido miles de pastores y fieles anglicanos, alarmados por las aberraciones recientes de su Iglesia vacía y exangüe». [p. 70]
  • «La conciencia de la crisis ya no abandonó a Pablo VI hasta su muerte. Se atribuía una seria responsabilidad personal y pastoral en ella, que minaba su salud y le hacía envejecer prematuramente. Ante su confidente Jean Guitton hizo, poco antes de morir, esta confesión dramática: “Hay una gran turbación en este momento de la Iglesia y lo que se cuestiona es la fe. Lo que me turba cuando considero al mundo católico es que dentro del catolicismo parece a veces que pueda dominar un pensamiento de tipo no católico, y puede suceder que este pensamiento no católico dentro del catolicismo se convierta mañana en el más fuerte. pero nunca representará el pensamiento de la Iglesia. Es necesario que subsista una pequeña grey, por muy pequeña que sea”. Años después Guitton comentaba: “Pablo VI tenía razón. Y hoy nos damos cuenta. Estamos viviendo una crisis sin precedentes. La Iglesia, es más, la historia del mundo, nunca ha conocido crisis semejante… Podemos decir, que por primera vez en su larga historia, la humanidad en su conjunto es a-teológica, no posee de manera clara, pero diría que tampoco de manera confusa, el sentido de eso que llamamos el misterio de Dios”». [p. 84]
  • «En Italia los comunistas controlaban ya desde sus administraciones regionales y locales al cincuenta y dos por ciento de la población. La rebeldía marxista de los teólogos de la liberación se extendía por gran parte de Suramérica. Pablo VI ya no parecía el mismo. Sus secretarios le oían repetir, obsesivamente: “No quiero traicionar a Cristo”. Publicaciones confidenciales de Europa y los Estados Unidos difundían extrañas listas de prelados de la Curia adeptos a la Masonería, entre ellos el artífice de la reforma litúrgica, monseñor Bugnini, cuyo caso había investigado directamente el Papa, que se vio obligado a alejarle a la oscura delegación apostólica en Teherán, en vez de concederle el capelo que todo el mundo esperaba; en el capítulo que dedicaremos a las relaciones entre la iglesia y la masonería analizaremos las fuentes de estas denuncias masónicas, que se atribuyeron al periodista Mino Pecorelli, quien pronto sufrió una oscura muerte». [p. 101]
  • «El viernes 1 de septiembre se reunió (Juan Pablo I) con los periodistas, a quienes trató como colegas; y a nadie quiso excluir del encuentro, ni siquiera al arriscado independiente Mino Pecorelli, vetado por muchos desde que insertó un par de años antes en su hoja confidencial de información una lista de prominentes masones de la Iglesia y de la Curia que había angustiado a Pablo VI y que el Papa Luciani se proponía analizar caso por caso… El encuentro más emocionante tuvo lugar, sin duda, el 5 de septiembre, cuando entró a verle el metropolita de Leningrado Nikodim [en el siglo Boris Georgievič Rotov, N. del E.], un hombre santo, poseído de espíritu ecuménico, que se arrojó a los pies del Papa para ofrecerle su obediencia como cabeza de la Iglesia universal. Los dos se abrazaron en nombre de Cristo y la emoción del nuevo prelado católico fue tan intensa que sufrió un espasmo y falleció en brazos de Juan Pablo I, cuya impresión fue indecible. Es muy extraño que este acontecimiento, históricamente probado, no haya suscitado ni entonces ni después más que comentarios de rutina… A medida que pasaban aquellos días intensísimos Juan Pablo I iba comprendiendo en el fondo de su alma la agonía de su atormentado predecesor». [p. 472]
  • «El periodista Mino Pecorelli, que había denunciado la infiltración masónica en las alturas de la Iglesia, fue asesinado en Roma el 22 de marzo de 1979, de forma misteriosa que parecía ritual. Nadie hurgó en esa muerte hasta que en 1995, durante el proceso del dirigente democristiano Giulio Andreotti, alguien le acusó de haber ordenado el asesinato del denunciante». [p. 484]
  
Carmine “Mino” Pecorelli, asesinado en venganza por la Masonería
    
La siguiente lista de masones fue reimpresa con algunas actualizaciones del “Bulletin de l’Occident Chrétien” Nr.12, Julio de 1976 (Director: Pierre Fautrad, en Fye - 72490 Bourg Le Roi). Todos los hombres de esta lista, si son masones, están excomulgados por la Ley canónica 2338. Cada nombre es seguido por su posición si es conocida; la fecha en que fue iniciado en la Masonería, su código y su nombre en clave, si son conocidos.
  
Los nombres son casi todos italianos. Seguramente si incluyera españoles, franceses, alemanes, norteamericanos… sería varias veces más larga. Esto le costó la vida a Pecorelli, y quizás también la información que tenía sobre el asesinato de Juan Pablo I. En color blanco, los más importantes:

El Cardenal Bea (en realidad Behayim, criptojudío y masón, “eminencia gris” del Concilio Vaticano II), el arzobispo Bugnini (perpetrador de la nueva liturgia) y el nuncio Dadaglio (artífice de la “renovación” de la Iglesia española). Y el cardenal Casaroli, Secretario de Estado en una década decisiva.

  1. Ablondi, Alberto. Obispo de Livorno (Leghorn). Iniciado 8-5-58; # 7-2431. "ALA".
  2. Abrech, Pio. Ayudante de estudio en la Sagrada Congregación de Obispos. 11-27-67; # 63-143. "API".
  3. Acquaviva, Sabino. Profesor de Sociología religiosa en la Universidad de Padua. 12-3-69; # 275-69. "SABA".
  4. Angelini, Fiorenzo. Consagrado obispo titular de Mesenia, Grecia, el 7-19-56. Comendador del Espíritu Santo. Vicario General de los Hospitales de Roma. Controla las fundaciones de los hospitales. 14-10-57; # 14-005. "ANFI",
  5. Argentieri, Benedetto. Laico en la Administración Patrimonial de la Santa Sede. 3-11-70; # 298-A. "BEA".
  6. Baggio, Sebastiano. Cardenal. Prefecto de la Sagrada Congregación de los Obispos (Ésta es una Congregación crucial para el nombramiento de nuevos obispos). Secretario de Estado bajo el Papa Juan Pablo II desde 1989 a 1992. 8-14-57; # 85-1640. Nombre en clave masónica "SEBA." Él controlaba la consagración de obispos.
  7. Balboni, Dante. Ayudante pontificio en el Vaticano. Comisión para estudios bíblicos. 7-23-68; # 79-14 "BALDA."
  8. Baldassarri Salvatore. Obispo de Rávena, Italia. 2-19-58; # 4315-19. "BALSA."
  9. Balducci, Ernesto. Artista de imágenes religiosas. No dejan ningún detalle. 5-16-66; # 1452-3.
  10. Basadonna, Ernesto. Prelado de Milán, 9-14-63; # 9-243. "BASE."
  11. Batelli, Guilio. Miembro seglar de numerosas academias científicas. 8-24-59; # 29-A. "GIBA."
  12. Bea, Augustin. Cardenal. Secretario de Estado (próximo al Papa) bajo los Papas Juan XXIII y Pablo VI. (Nota del editor: en realidad, alias de Behayim).
  13. Bedeschi, Lorenzo. 2-19-59; # 24-041. "BELO."
  14. Belloli, Luigi. Rector del Seminario de Lombardia, Italia. 4-6-58; # 22-04. "BELLU."
  15. Belluchi, Cleto. Obispo Coadjutor de Fermo, Italia. 6-4-68; # 12-217.
  16. Bettazzi, Luigi. Obispo de Ivrea, Italia. 5-11-66; # 1347-45. "LUBE."
  17. Bianchi, Giovanni. 10-23-69; # 2215-11. "BIGI."
  18. Biffi, Franco, Monseñor. Rector de la Universidad Pontificia de San Juan lateranense. Es el director de esta universidad y controla lo que está siendo enseñado. Confesaba a Pablo VI. 8-15-59. "BIFRA."
  19. Bicarella, Mario. Prelado de Vicenza, Italia. 9-23-64; # 21-014. "BIMA."
  20. Bonicelli, Gaetano. Obispo de Albano, Italia. 5-12-59; # 63-1428, "BOGA."
  21. Boretti, Giancarlo. 3-21-65; # 0-241. "BORGI."
  22. Bovone, Alberto. Secretario sustituto del Santo Oficio. 3-30-67; # 254-3. "ALBO."
  23. Brini, Mario. Arzobispo. Secretario para China, Oriente y los paganos. Miembro de las Comisiones pontificias para Rusia. Tuvo el control de la reelaboración del Derecho Canónico. 7-7-68; # 15670. "MABRI."
  24. Bugnini, Annibale. Arzobispo. Autor del Novus Ordo Missæ (Reforma litúrgica). Desterrado a la nunciatura en Irán por Pablo VI. 4-23-63; # 1365-75. "BUAN."
  25. Buro, Michele. Obispo. Prelado de la Comisión Pontificia para Sudamérica. 3-21-69; # 140-2. "BUMI."
  26. Cacciavillan, Agostino. Secretaría de Estado. 11-6-60; # 13-154. "ACA".
  27. Cameli, Umberto. Director de la Oficina de Asuntos eclesiásticos de Italia en el cuidado de la educación de la doctrina católica. 11-17-60; # 9-1436. "CAMU".
  28. Caprile, Giovanni. Director de los Asuntos Civiles Católicos. 9-5-57; # 21-014. "GICA."
  29. Caputo, Giuseppe. 11-15-71; # 6125-63. "GICAP."
  30. Casaroli, Agostino. Cardenal. Secretario de Estado (muy cercano al Papa) con el Papa Juan Pablo II desde el 1 de julio de 1979 hasta su retiro en 1989. 9-28-57; # 41-076. "CASA."
  31. Cerruti, Flaminio. Jefe de la Oficina de Universidades de la Sagrada Congregación para la Educación Católica. 4-2-60; # 76-2154. "CEFLA."
  32. Ciarrocchi, Mario. Obispo. 8-23-62; # 123-A. "CIMA."
  33. Chiavacci, Enrico. Profesor de Teología Moral en la Universidad de Florencia, Italia. 7-2-70; # 121-34. "CHIE."
  34. Conte, Carmelo. 9-16-67; # 43-096. "CONCA."
  35. Csele, Alessandro. 3-25-60; # 1354-09. "ALCSE."
  36. Dadaglio, Luigi. Nuncio de Papa en España. Arzobispo de Lero. Un buen elemento. Artífice de la “revolución” en la Iglesia española. Se mostró especialmente sádico y rastrero con el General Franco en sus últimos años de enfermedad y vejez. 9-8-67. # 43-B. "LUDA."
  37. D’Antonio, Enzio. Arzobispo de Trivento. 6-21-69; # 214-53. "EDA."
  38. De Bonis, Donato. Obispo. Prelado del Instituto para las Obras de Religión (“Banco del Vaticano”). 6-24-68; # 321-02."DONDEBO."
  39. Del Gallo Reoccagiovane, Luigi. Obispo. Prelado de Antecámara. 16-5-69; # 102-61. "DEGAR."
  40. Del Monte, Aldo. Obispo de Novara, Italia. 8-25-69; # 32-012. "ADELMO."
  41. Faltin, Danielle. 6-4-70; # 9-1207. "FADA."
  42. Ferraioli, Giuseppe. Miembro de la Sagrada Congregación para Asuntos Públicos. 11-24-69; # 004-125. "GIFE."
  43. Franzoni, Giovanni. 3-2-65; # 2246-47. "FRAGI."
  44. Gemmiti, Vito. Sagrada Congregación de Obispos. 3-25-68; # 54-13. "VIGE."
  45. Girardi, Giulio. Teólogo marxista. Propagandista de la “Teología” de la Liberación. 9-8-70; # 1471-52. "GIG."
  46. Giustetti, Massimo. 4-12-70; # 13-065. "GIUMA."
  47. Gottardi, Alessandro. Procurador y Postulador General de los hermanos Maristas. Arzobispo de Trento. 6-13-59; # 2437-14. "ALGO."
  48. Gozzini, Mario. 5-14-70; # 31-11. "MAGO."
  49. Grazinai, Carlo. Rector del Seminario Menor del Vaticano. 7-23-61; # 156-3. "GRACA."
  50. Gregagnin, Antonio. Juez instructor en el Tribunal de Primera Instancia de causas matrimoniales en el Vicariato. 10-19-67; # 8-45. "GREA."
  51. Gualdrini, Franco. Rector del Almo Colegio Capranica. 5-22-61; # 21-352. "GUFRA."
  52. Ilari, Annibale. Abad. 3-16-69; # 43-86. "ILA."
  53. Laghi, Pio. Nuncio, Delegado Apostólico en Argentina, y después en EE.UU. hasta 1995. 8-24-69; # 0-538. "LAPI."
  54. Lajolo, Giovanni. Miembro del Consejo de Asuntos Públicos de la Iglesia. 7-27-70; # 21-1397. "LAGI."
  55. Lanzoni, Angelo. Jefe de la Secretaría de Estado. 9-24-56; # 6-324. "LANA."
  56. Levi, Virgillio (alias Levine), Monseñor. Director Asistente del periódico oficial del Vaticano, L’Osservatore Romano. Desde Juan Pablo II, dirige la estación de Radio vaticana. 7-4-58; # 241-3. "VILE."
  57. Lozza, Lino. Canciller de la Academia romana de Santo Tomás de Aquino para la Religión católica. 7-23-69; # 12-768. "LOLI."
  58. Liénart, Achille. Cardenal. Gran Maestro masón de alto grado. Obispo de Lille, Francia. Encargado de reclutar nuevos masones. Fue el jefe de las fuerzas “progresistas” en el Concilio Vaticano II.
  59. Macchi, Pasquale. Cardenal. Prelado de Honor y Secretario Privado del Papa Pablo VI y Secretario Privado hasta que fue excomulgado por herejía. Fue reintegrado por el Secretario de Estado Jean Villot, y hecho Cardenal. 4-23-58; # 5463-2. "MAPA."
  60. Mancini, Italo. Capellán de Su Santidad. 3-18-68; # l551-142. "MANI."
  61. Manfrini, Enrico. Consultor agregado de la Comisión Pontificia de Arte Sagrado. 2-21-68; # 968-c. "MANE."
  62. Marchisano, Francesco. Prelado de Honor del Papa. Secretario de la Congregación para los estudios en Seminarios y Universidades. 2-4-61; 4536-3. "FRAMA."
  63. Marcinkus, Paul. Natural de Cicero, Illinois. 1, 90 metros de altura. Presidente del Instituto para las Obras de Religión. 8-21-67; # 43-649. Llamado con el espiritual apodo de “GORILA”. Culpable de los delitos y escándalos financieros de finales de los ’70. Inmortalizado en la tercera parte de “El Padrino”. Nombre en clave "MARPA."
  64. Marsili, Saltvatore. Abad de la Orden de San Benedicto de Finalpia cerca de Módena, Italia. 7-2-63; # 1278-49. "SALMA."
  65. Mazza, Antonio. Obispo Titular de Velia. Secretario General para el Año Santo 1975. 4-14-71. # 054-329. "MANU."
  66. Mazzi, Venerio. Miembro del Concilio de Asuntos Públicos de la Iglesia. 10-13-66; # 052-s. "MAVE."
  67. Mazzoni, Pier Luigi. Congregación de Obispos. 9-14-59; # 59-2. "PILUM."
  68. Maverna, Luigi. Obispo de Chiavari, Génova, Italia. Asistente general de la Acción Católica italiana. 6-3-68; # 441-c. "LUMA."
  69. Mensa, Albino. Arzobispo de Verrcelli, Piamonte, Italia. 7-23-59; # 53-23. " MENA."
  70. Messina, Carlo. 3-21-70; # 21-045. "MECA."
  71. Messina Zanoni, Adele. 9-25-68; # 045-329. " AMEZ."
  72. Monduzzi, Dino. Regente para la Prefectura de la Casa Pontificia. 3-11 -67; # 190-2. "MONDI."
  73. Mongillo, Dalmazio. Dominico, profesor de Teología Moral en el Angélicum de Roma. 2-16-69; # 2145-22. "MONDA."
  74. Morgante, Marcello. Obispo de Ascoli Piceno en Italia Oriental. 7-22-55; # 78-3601. MORMA."
  75. Natalini, Teuzo. Vicepresidente de los Archivos de la Secretaría del Vaticano. 6-17-67; # 21-44d. "NATE."
  76. Nigro, Carmelo. Rector del Seminario Pontificio de Estudios Mayores. 12-21-70; # 23-154. "CARNI."
  77. Noè, Virgillio. Cabeza de la Sagrada Congregación del Culto Divino. Él y Bugnini pagaron a 5 ministros protestantes y un rabino judío para que elaboraran el Nuevo Orden de la Misa (Novus Ordo Missæ). 4-3-61; # 43652-21. "VINO."
  78. Palestra, Vittorio. Defensor del Vínculo en la Sagrada Rota, y Promotor de la Fe del estado Vaticano. 5-6-43; # 1965. "PAVI."
  79. Pappalardo, Salvatore. Cardenal. Arzobispo de Palermo, Sicilia. 4-15-68; # 234-07. "SALPA."
  80. Pasqualetti, Gottardo. 6-15-60; # 4-231. "COPA."
  81. Pasquinelli, Dante. Consejero del Nuncio en Madrid. 1-12-69; # 32-124. "PADA."
  82. Pellegrino, Michele. Cardenal. Llamado “Protector de la Iglesia” por Pablo VI, Arzobispo de Turín (donde se custodia la Sábana Santa de Jesús). 5-2-60; # 352-36. "PALMI.
  83. Piana, Giannino. 9-2-70; # 314-52. "GIPI."
  84. Pimpo, Mario. Vicario de la Oficina de Asuntos Generales. 3-15-70; # 793-43. "PIMA."
  85. Pinto, Monseñor Pío Vito. Adjunto de la Secretaría de Estado y Notario de la Segunda Sección del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica. 4-2-70; # 3317-42. "PIPIVI."
  86. Poletti, Ugo. Cardenal. Vicario de S.S. para la Diócesis de Roma. Controlaba el clero de Roma desde 3-6-73. Miembro de la Sagrada Congregación de los sacramentos y del Culto Divino. Él es Presidente de los Trabajos Pontificios y de la preservación de la Fe. También Presidente de la Academia de Liturgia. 2-17-69; # 32-1425. "UPO."
  87. Rizzi, Monseñor Mario. Sagrada Congregación de Ritos Orientales. Nombrado como “Prelado de Honor del Santo Padre, el Papa”. Trabaja bajo la órdenes del masón de alto grado Mario Brini en la manipulación del Derecho Canónico. 9-16-69; # 43-179. "MARI" ("MONMARI" en honor a su estado de monseñor).
  88. Romita, Fiorenzo. Estaba en la Sagrada Congregación del Clero. 4-21-56; # 52-142. "FIRO."
  89. Rogger, Igino. Capellán de Su Santidad (Diócesis de Roma). 4-16-68; # 319-13. "IGRO."
  90. Rossano, Pietro. Sagrada Congregación de Religiones no-cristianas. 2-12-68; # 3421-a. "PIRO."
  91. Rovela, Virgillio. 6-12-64; # 32-14. "ROVI."
  92. Sabbatani, Aurelio. Arzobispo de Justiniana (Giusgno, Provincia de Milar, Italia). Primer Secretario de la Signatura Superior Apostólica. 6-22-69; # 87-43. "ASA"
  93. Sacchetti, Guilio. Delegado del Gobernador Marchese. 8-23-59; # 0991-b. "SAGI."
  94. Salerno, Francesco. Obispo. Prefecto Atti. Eccles. 5-4-62; # 0437-1. "SAFRA"
  95. Santangelo, Franceso. Promotor sustituto de Justicia y Defensor del Vínculo. 11-12-70; # 32-096. "FRASA."
  96. Santini, Pietro. Viceoficial del Vicariato. 8-23-64; # 326-11. "SAPI."
  97. Savorelli, Fernando. 1-14-69; # 004-51. "SAFE."
  98. Savorelli, Renzo. 6-12-65; # 34-692. "RESA."
  99. Scanagatta, Gaetano. Sagrada Congregación del Clero. Miembro de la comisión para Pompeya y Loreto, Italia. 9-23-71; # 42-023. "GASCA."
  100. Schasching, Giovanni. Sacerdote Jesuita. 3-18-65; # 6374-23. "GISCHA.
  101. Schierano, Mario. Obispo titular de Acrida (Acri en la provincia de Cosenza, Italia). Ordinario de las Fuerzas Armadas Italianas. 7-3-59; #14-3641. "MASCHI."
  102. Semproni, Domenico. Tribunal de la Vicaría del Vaticano. 4-16-60; # 00-12. "DOSE."
  103. Sensi, Giuseppe Mario. Arzobispo titular de Sardes (Asia Menor, cerca de Esmirna). Nuncio Papal en Portugal. 11-2-67; # 18911-47. "GIMASE."
  104. Sposito, Luigi. Comisión de los Archivos Pontificios para los Archivos de la Iglesia en Italia. Administrador Jefe de la Sede apostólica del Vaticano.
  105. Suenens, Leo. Cardenal. Título: Protector de la Iglesia de San Pedro ad Víncula, en el exterior de Roma. Promueve el Pentecostalismo Protestante (carismáticos). Destructor de muchos dogmas de la Iglesia cuando trabajaba en las tres Sagradas Congregaciones: 1) Propagación de la Fe; 2) Ritos y ceremonias litúrgicas; 3) Seminarios. 6-15-67; # 21-64. "LESU."
  106. Trabalzini, Dino. Obispo de Rieti (Reate, Perugia, Italia). Obispo auxiliar del Sur de Roma. 2-6-65; # 61-956. "TRADI."
  107. Travia, Antonio. Arzobispo titular de Termini Imerese. Limosnero de Su Santidad. 9-15-67; # 16-141. "ATRA."
  108. Trocchi, Vittorio. Abogado laico. Secretario en el Consistorio del Estado Vaticano. 7-12-62; # 3-896. "TROVI."
  109. Tucci, Roberto. Caedenal. Director General de Radio Vaticana. 6-21-57; # 42-58. "TURO."
  110. Turoldo, Davide Maria. Sacerdote. 6-9-67; # 191-44. "DATU."
  111. Vale, Georgio. Capellán de Su Santidad. Oficial de la Diócesis de Roma. 2-21-71; # 21-328. "VAGI."
  112. Vergari, Piero. Jefe de la Oficina de protocolo de la Signatura vaticana. 12-14-70; # 3241-6. "PIVE."
  113. Villot, Jean. Cardenal. Secretario de Estado con el papa Pablo VI. Fue Camarlengo (Tesorero). 6-8-66; # 041-3. "JEANNI," "ZURIGO."
  114. Zanini, Lino. Arzobispo titular de Adrianópolis, Turquía. Nuncio Apostólico en descanso. Miembro de la Reverenda Fábrica de San Pedro. 5-8-58; # 2-956. "LIZA."
LOS SIGUIENTES CLÉRIGOS FUERON DENUNCIADOS DESPUÉS DE QUE LA LISTA ANTERIOR FUERA COMPILADA:
  1. Fregi, Francesco Egisto. 2-14-63; # 1435-87.
  2. Tirelli, Sotiro. 5-16-63; # 1257-9. "TIRSO."
  3. Cresti, Osvaldo. 5-22-63; # 1653-6. "CRESO."
  4. Rotardi, Tito. 8-13-63; # 1865-34. "TROTA."
  5. Orbasi, Igino. 9-17-73; # 1326-97. "ORBI."
  6. Drusilla, Italia. 10-12-63; # 1653-2. "'DRUSI "
  7. Ratosi, Tito. 11-22-63; # 1542-74 "TRATO."
  8. Crosta, Sante. 11-17-63; # 1254-65. "CROSTAS.
En resumidas cuentas: Bea, Casaroli, Villot, Bugnini, Lienart, Suenens, Marcinkus, Dadaglio, Baggio y decenas de obispos... Sin contar los demás paises.
  
Nota del editor: Uno comprende perfectamente la causa del asesinato del señor Pecorelli. Si obró movido por afán de justicia, es sin duda un mártir. Y se pregunta ¿Quién tenían los Papas que no fuera masón? Esto corrobora las profecías. Todo lo posterior al Concilio tiene el sello masónico y más recientemente judaizante.

domingo, 15 de diciembre de 2019

LA MASONERÍA, ACOGIDA POR LOS OBISPOS AUSTRALIANOS

Por Kathy Clubb para FAMILY LIFE INTERNATIONAL. Traducción propia.
  
En Julio pasado, escribí un artículo para The Remnant sobre un sacerdote de Queensland (Kerry Costigan, de la diócesis de Toowoomba) que admitió públicamente que ha sido Francmasón por más de una década (en la logia Ashlar). Aunque eso es bastante chocante, lo más perturbador de esta historia fie que el sacerdote afirma tener una carta de la Conferencia de Obispos Católicos de Australia (en adelante ACBC, por sus siglas inglesas), dándole permiso a los Católicos para convertirse en Francmasones. Este permiso se dice estar basado en la errónea conclusión de que la Francmasonería ‘australiana’ es algo diferente de cualquier otra forma de Francmasonería.
  
Como mi artículo anterior explicaba, el encargado de comunicaciones para el Secretariado de la ACBC respondió a mi solicitud con esta declaración:
“En años recientes, la Conferencia de Obispos Católicos de Australia ha intercambiado correspondencia privada con directivos de los Francmasones. Los escritos del P. Costigan no reflejan adecuadamente los contenidos de esa correspondencia privada ni cualquier política de la Conferencia”.
Como se mostrará, esa declaración puede ser técnicamente cierta, pero de ninguna manera explica la realidad de los contenidos de la correspondencia.
  
Oculto a la vista de todos
Múltiples llamadas telefónicas y correos a las Archidiócesis por varios meses rindieron poco fruto (solamente sitios noticiosos Católicos independientes y los Francmasones mismos parecían interesados en las lealtades conflictivas del P. Costigan. Sin embargo, una publicación despreocupada en medios sociales llevó al descubrimiento de la carta en línea, junto con la carta de los Francmasones que originalmente que originalmente llevó a la respuesta de la ACBC.
 
Esa carta por el anterior Gran Maestro del Territorio del Norte/Australia del Sur, Stephen Michalak, al P. Stephen Hackett, Secretario de la ACBC, en 2016. En ella, el Sr. Michalak busca aclarar la posición de la Iglesia Católica sobre el que sus miembros se hagan Francmasones.
 
Stephen Michalak
  
El mismo Sr. Michalak es “Católico”, como fue el Gran Maestro de Queensland y Australia Occidental en ese tiempo. En su carta, el Sr. Michalak se extiende sobre las supuestas virtudes de la Masonería, mientras que al mismo tiempo admite que la Iglesia mantiende su veto a que los Católicos se hagan miembros. Él habla de su ‘amistad de vieja data’ con un antiguo Vicario General de Adelaida, que le aconsejó contactar con el entonces Vicario General, el P. Philip Marshall.
  
El P. Marshall le aconsejó que obtuviera el consentimiento de todos los Grandes Maestros de Australia antes de contactar a la Iglesia, y le sugirió a Michalak que entonces le escriba a la ACBC ‘la resolución pastoral a los desafíos presentes como también trazar un camino para los Católicos que son Francmasones para participar plenamente en la vida sacramental de la Iglesia’.
  
El Sr. Michalak concluyó su carta declarando su esperanza de que los Francmasones Católicos Romanos sean finalmente permitidos para recibir los sacramentos sin esar en estado de pecado.
  
La respuesta del padre Hackett.
La respuesta del P. Hackett está fechada a Julio de 2017, exactamente un año después de que el Sr. Michalak enviara su misiva. Esto necesitó, escribe, a fin de consultar con la Comisión Episcopal para el Derecho Canónico, la Comisión Episcopal para la Doctrina y Moral, y la misma Conferencia Episcopal.
  
Stephen Hackett MSC
   
Sin otra explicación alguna que un reconocimiento del flamante informe del Sr. Michalak sobre la Francmasonería, el P. Hackett expresa su satisfacción de que la ‘Francmasonería australiana’ no es hostil al Catolicismo. Con todo, si este es verdaderamente el caso, es razonable preguntar por qué esta declaración nunca se hizo pública o reveló para ser la posición oficial de la ACBC (incluso pensando, como el P. Hackett alega después, que la Conferencia Episcopal llegó a esa conclusión en 1984). Seguramente, si una investigación concienzuda involucrando los múltiples aparatos de la ACBC y que tomó un año para completarla haya tenido lugar, entonces habría llevado a la Secretaría a revelar públicamente este hecho, y permitir que esa misteriosa directiva de 1984 sea promulgada.
  
Pero hay más.
  
El P. Hackett lleva a imaginar a la Iglesia y los Masones trabajando en un ‘espíritu de armonía’ que sería ‘informado por circunstancia, necesidad y oportunidad’. Entonces hace la siguiente declaración alarmante y francamente falsa:
“Quizá más importantemente para los miembros Católicos de la Francmasonería, puedo reiterar una primera directiva hecha por la Conferencia Episcopal en 1984 y ratificada este año. No se aplica ninguna penalidad a la membresía Católica de la Orden masónica. La participación de los Católicos en la Francmasonería es más que todo un asunto moral que normalmente debería ser tratado personal y pastoralmente en la parroquia local. Sugiero que donde una respuesta pastoral local no sea consistente con esta expectación y la participación litúrgica-sacramental es hecha difícil o rechazada, que esta puede ser referida al vicario general local o a mí.
  
Presentaré el tema de los Católicos y la Francmasonería durante el encuentro anual de Vicarios Generales Archidiocesanos, cuya siguiente reunión está para realizarse en Mayo de 2018, para asegurar que ellos estén familiarizados con el enfoque preferido de la Conferencia Episcopal”.
La excusa del P. Hackett –que el secreto es necesario en caso de haber algunas logias australianas que son hostiles a la Iglesia– no se sostiene, porque no proporciona ningún criterio para juzgar la ‘hostilidad’ dado que la Iglesia condena a toda la Masonería en cualquier caso.
  
Ninguna autoridad eclesiástica local tiene la competencia para derogar estos juicios”
En el caso de haber alguna duda sobre la enseñanza constante sobre la incompatibilidad de la Francmasonería con la Fe, se aporta un resumen de la más reciente directiva vaticana sobre la Masonería. Esta es la Declaración sobre Asociaciones Masónicas de la Congregación vaticana para la Doctrina de la Fe de 1983, y fue presentada luego de que el Código de Derecho Canónico fue cambiado ese mismo año, omitiendo la orden de que los Católicos Francmasones incurren en excomunión. Esa revisión ha causado confusión entre los Católicos, que en algunos casos asumieron que ya no había ninguna pena por mantener su membresía masónica. El entonces cardenal Joseph Ratzinger se sintió compelido a firmar la Directiva a fin de disipar la confusión sobre la Francmasonería. Según la Directiva de 1983:
  1. No ha cambiado el juicio negativo de la Iglesia respecto de las asociaciones masónicas, porque sus principios siempre han sido considerados inconciliables con la doctrina de la Iglesia.
  2. Los Católicos que pertenezcan a asociaciones masónicas se hallan en estado de pecado grave y no pueden acercarse a la santa comunión.
  3. Ninguna autoridad eclesiástica local tiene la competencia para derogar estos juicios de la Sagrada Congregación.
Ese último punto, concerniente a una prohibición de que las autoridades locales promulguen una enseñanza alternativa sobre la Masonería, es muy pertinente en este caso. Porque sugerir que la Conferencia Episcopal Australiana puede administrar una interpretación a la medida de la relación entre la Masonería y la Iglesia, el P. Hackett está en clara violación de la directiva de la CDF. Obviamente, él ha violado el primer punto al sugerir que la denominada ‘Francmasonería australiana’ puede ser reconciliada con la Iglesia, y el segundo por dejar de advertirle a los Católicos que siguen siendo Masones que no pueden recibir la Sagrada Comunión.
    
La afirmación del P. Hackett de que la directiva de la ACBC de 1984 aprobaba la Francmasonería luego de la proclamación definitiva de la CDF se apoya en una arrogancia que desafía la fe.
   
La Francmasonería es un “instrumento de satanás”
La declaración del P. Hackett sobre la Francmasonería, además de violar la Directiva de 1983, está en contraste con lo que muchos Papas, obispos y laicos que han denunciado a la Masonería desde su nacimiento hace cuatrocientos años. De hecho, han habido más de veinte encíclicas y bulas papales escritas sobre esta materia solamente por los Papas.
  
La más famosa de estas, Humánum Genus, fue escrita por el Papa León XIII en 1884. En ella, el Papa escribió:
“Lo primero que debéis procurar es arrancar a los masones su máscara, para que sea conocido de todos su verdadero rostro; y que los pueblos aprendan por medio de vuestro sermones y pastorales, escritas con este fin, las arteras maniobras de esas sociedades en el halago y en la seducción, la maldad de sus teorías y la inmoralidad de su acción. Que nadie que estime en lo que debe su profesión de católico y su salvación personal, juzgue serle lícito por ninguna causa inscribirse en la masonería, prohibición confirmada repetidas veces por nuestros antecesores”.
  
En 1985, el cardenal estadounidense Law derribó específicamente la idea de que la Masonería podía ser aceptable incluso si ostensiblemente no es hostil a la Fe, cuando dijo: “E incluso, aunque las organizaciones Masónicas puedan en casos particulares no conspirar contra la Fe, seguirá siendo erróneo unirse a ellas porque sus principios básicos son irreconcilables con los de la Fe Católica”.
  
El obispo Atanasio Schneider, en una entrevista de Dieciembre de 2016, se refirió a la Francmasonería como el ‘Instrumento de satanás’, recordando a los Católicos que San Maximiliano Kolbe fundó su Milicia de la Inmaculada como respuesta directa a las amenazas de los Francmasones italianos de su tiempo. Como el obispo Schneider señaló, reiterando la enseñanza constante de la Iglesia, el objetivo de la Francmasonería es “eliminar toda la doctrina de Dios, especialmente la Doctrina Católica”.
  
El laico John Salza, ex-masón grado 32, es justo como contundente. Él declara que “la Francmasonería es una religión que está opuesta a Jesucristo y la Iglesia Católica. Esa es la línea de fondo”.
 
Los Obispos responden
FLI contactó al Arzobispo Anthony Fisher OP, Vicepresidente de la ACBC y el Arzobispo Julian Porteous para una respuesta a nuestras inquietudes:
   
El Arzobispo Fisher declaró por medio de su secretario privado que:
… él no tiene ningún registro de que haya sido discutido esto en la Conferencia Episcopal. La Declaración sobre las Asociaciones Masónicas de 1983 por la Congregación para la Doctrina de la Fe deja claro que los Católicos que se enrolen en actividades masónicas están en estado de pecado grave y no pueden recibir la Santa Comunión. Además, la Declaración dice expresamente que no es competencia de las autoridades eclesiásticas locales derogar esto.
  
Además, el Arzobispo dijo que es su parecer que aunque las penas han variado, la Iglesia nunca ha estado de acuerdo con que los Católicos se unan a cualquier organización secreta con doctrinas cuasi-religiosas”.
Adicionalmente, el secretario del Arzobispo Fisher llevó nuestra atención al Concilio Plenario de 1937 para Australia, que aprobó un decreto que prohibía a los Católicos ser miembros de la Francmasonería.
  
Paul Hanrahan habló con el Arzobispo Julian Porteous, Patrono de FLI, que prefería evitar cualquier comentario hasta que tenga una respuesta a su carta al padre Stephen Hackett MSC, pidiéndole claridad, especialmente sobre dónde recibió la información que ha citado. Él, sin embargo, adhiere a los comentarios del Arzobispo Anthony Fisher.
 
“Porque no hay nada oculto que no llegue a ser revelado”
Es casi irónico que los atientados por el clero Católico para minar a la Iglesia abrazando a la Fracnmasonería fueron deshechos por esa sociedad ‘secreta’ dándole publicidad a esto por los medios sociales.
 
Un día, como Jesús nos ha prometido, todos esos secretos serán revelados. Pero en el ínterin antes de ese temido día, hay la seguridad de que muchas traiciones sean reveladas.
  
A la luz del fracaso de la ACBC para defender adecuadamente la doctrina de la Iglesia sobre una materia tan fundamental como la incompatibilidad del Catolicismo con la Francmasonería, debería también preguntarse qué puede esperar cualquier Católico sensato del venidero Concilio Plenario para arreglárselas mejor.
  
A menos que los obispos hagan conocer información sobre lo contrario, los Católicos pueden conjeturar que existe en Australia una cábala clerical que está involucrada en la Francmasonería, un número que posiblemente no sea insignificante. Conociendo el triste estado del sistema educativo católico, la amplia incidencia de la heterodoxia en las parroquias australianas, el descontrolado homo-clericalismo y su concomitante escándalo de abuso, como también el fracaso continuado de cualquiera en autoridad para censurar al P. Costigan –una obra espiritual de misericordia que es obligación de todo obispo–, esos temores no serán infundados.
  
Las oficinas de la Comisión Episcopal para el Derecho Canónico, la Comisión Episcopal para la Doctrina y Moral, los Vicarios Generales y la misma Conferencia Episcopal parecen ser un buen lugar para comenzar a buscar.
  
Las cartas en cuestión del Gran Maestro Stephen Michalak y la respuesta del Padre Stephen Hackett MSC con el membrete de la ACBC pueden leerse a continuación:
“Durante mi período como Gran Maestro de la Gran Logia de Australia del Sur/Territorio del Norte 2015-2018, mantuve correspondencia con la Conferencia de Obispos Católicos de Australia para aclarar la posición de la Iglesia Católica Romana sobre la participación de los Católicos Romanos en nuestra Orden en Australia.
  
Entiendo que existe cierto malentendido sobre este punto, especialmente en Toowoomba, Queensland.
  
Para remover cualquier duda, he anexado mi carta original al Secretario General de la Conferencia de Obispos Católicos de Australia en 2016, y su respuesta oficial hacia mí en su nombre en 2017.
 
Stephen Michalak
M∴R∴ G∴M∴I∴P∴ SA/NT”
  
TRADUCCIÓN
FREEMASONS SA & NT
Gran Logia de Antiguos y Aceptados Masones Libres de Australia del Sur y Territorio del Norte Inc. ABN 67 609 029 546
Todas las comunicaciones a
La Gran Secretaría
Salón de Francmasones
254 North Terrace
(Casilla postal 19 Rundle Mall)
Adelaida SA 5000
(08) 8223 1633
Fax: (08) 8224 0755
info@santfreemason.org.au
  
Nuestros valores centrales son:
  • Altos estándares morales
  • Compromiso a la caridad familiar y el cuidado comunitario
  • Cortesía, honestidad y justicia en todos los tratos
29 de Julio de 2016
  
Padre Stephen Hackett, MSC
Secretario General
Conferencia de Obispos Católicos Australianos
Casilla postal general 368
Canberra ACT (Territorio de la Capital Australiana) 2601
  
Querido Padre Hackett,
   
Mi nombre es Stephen Michalak. Fui criado como Católico romano, recibí todos los sacramentos de la Iglesia (hasta el Matrimonio inclusive). Mi formación primaria fue conducida por las Hermanas de Nuestra Señora del Sagrado Corazón y mi educación secundaria fue dirigida por los Hermanos Cristianos. A finales de mi adolescencia pasé un año como postulante en la Orden de los Frailes Menores (Franciscanos).
  
Por los pasados 17 años, he sido francmasón. Soy actualmente el Gran Maestro de los Francmasones en Australia del Sur y del Territorio del Norte. Soy, de hecho, el primer Gran Maestro Católico Romano en nuestra jurisdicción de SA/NT. Sin embargo, no soy el primer el primer Gran Maestro Católico Romano en Australia. Actualmente Australia Occidental y Queensland también tienen Católicos Romanos como Grandes Maestros.
  
La Orden de los Francmasones en Australia:
Como una Orden, los Francmasones aceptan hombres de todas las fes que profesan una creencia en Dios. Dentro de la Logia tenemos prohibido discutir de religión y política. La razón para esto es que entendemos que estos dos temas son divisivos. Uno de los objetivos primarios de la Orden es unir a los hombres para proporcionar servicio y alivio a todas las personas sin importar su fe, o política, clase social, cultura o lengua.
  
En todo aspecto, nuestra Orden es ecuménica y universal en el más amplio sentido posible.
  
Por experiencia personal, puedo decir que la práctica de la Francmasonería en Australia expresa en palabra y demuestra en acción, los más puros principios de caridad y socorro.
  
Es importante que yo represente a la Francmasonería (como es practicada en Australia) con la mayor claridad posible:
  • No es anticatólica. Todo lo contrario. La Orden apoya mi deseo y los de los Francmasones Católicos Romanos para participar en los sacramentos y la vida de la Iglesia Católica Romana en la mayor medida posible.
  • Es fácil decirlo, pero como demostración de este principio, los Francmasones en Australia y Nueva Zelanda contribuyeron con $440.000 a la Orden Salesiana para asistir en en las operaciones de recuperación post-tsunami en Sri Lanka luego del tsunami de 2004 (ver: http://www.ad2000.com.au/salesians_continue_to_help_post_tsunami_sri_lanka_february_2008)
  • Sus enseñanzas y principios son en todo aspecto, Cristianos.
  • Alienta la participación activa en obras de caridad (no solo palabras) dentro de las comunidades en que vivimos. Una Logia de hermanos jóvenes dona activamente su tiempo antes de las horas laborables para asistir los sin hogar en el Centro de la Calle Hutt en Adelaida (una caridad Católica Romana).
   
Históricamente, la Iglesia Católica Romana ha tenido algunas objeciones significativas a los miembros de la fe Católica Romana para ingresar (y permanecer) como miembros de la Orden Masónica. Quisiera resaltar una breve historia respecto a algunas de estas sanciones.
   
Un breve sumario de las objeciones de la Iglesia Católica Romana a la Francmasonería:
  • 1738 – Bula Papal In eminénti apostolátus prohíbe la membresía Católica Romana en la Orden
  • 1884 – Encíclica Papal Humánum genus prohíbe la membresía Católica Romana en la Orden
  • 1917 – El Código de Derecho Canónico (canon 2335) declara que la excomunión automática es la pena para cualquier Católico Romano que participe de la Orden
  
Desde este punto, parecen haber opiniones (o interpretaciones) divergente sobre la aplicación de las Bulas Papales (mencionadas anteriormente) y el Canon 2335.
  • 1974 – Franjo Card. Seper (Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe) sugiere en una carta privada su opinión de que el Canon 2335 aplica solamente en instancias donde la práctica de la Francmasonería es hostil a la Iglesia Católica Romana.
  • 1981 – Franjo Card. Seper reafirma la posición tradicional de que la participación Católica Romana en la Orden está vetada.
    1983 – El canon 1374 no enlista a la Francmasonería entre las sociedades secretas vetadas.
  • 1983 – Joseph Card. Ratzinger (Benedicto XVI, Papa Emérito), presenta la Declaración sobre Asociaciones Masónicas. Esto refina la posición explicando que un Católico Romano que se une a la Orden está (1) en estado de pecado mortal y (2) no puede recibir la Sagrada Eucaristía.
  • 2007 – El Arzobispo Gianfranco Girotti reafirma que la membresía Católica Romana de la Orden sigue prohibida.
    
Mis circunstancias personales:
Nuestra Orden en SA/NT tiene un número significativo de Católicos Romanos entre sus miembros. Regularmente ellos me comunican la variedad de trato por sacerdotes dentro de la Archidiócesis de Adelaida. No hay consistencia. Un párroco recibirá a los hermanos para recibir los Sacramentos mientras que otro condenará la acción.
  
Hace dos años, un joven sacerdote australiano se rehusó a estrechar mi mano después de la Misa. Me preguntó qué significaba el botón que vestía. Cuando le dije que era Francmasón, me dijo que (1) yo estaba en pecado mortal y (2) mientras permaneciera como Francmasón, no tenía la posibilidad de recibir la Sagrada Eucaristía. Su comentario de despedida para conmigo fue completamente insatisfactorio, específicamente que mientras yo permanezca Francmasón, vista un botón masónico y un anillo masónico, no era bienvenido en su comunidad.
   
Esta posición parece completamente contrapuesta a mi entendimiento de lo que el Papa Francisco está tratando activamente de promover (un espíritu de entendimiento y reconciliación), y un regreso al mensaje central de los Evangelios (principalmente el amor y la inclusión).
  
Afortunadamente, he tenido una asociación de larga data con un antiguo Vicario General de Adelaida que me alentó a trabajar activamente en pro de establecer un díalogo entre Francmasones y la Iglesia Católica Romana. Su apoyo me motivó a buscar una audiencia con el actual Vicario General de la Archidiócesis de Adelaida (Padre Phillip Marshall). En ese encuentro, el P. Marshall me explicó el proceso que creía necesitaba seguir:
  • Obtener el consenso unánime de todos los Grandes Maestros Masónicos de Australia para comprometerme en un diálogo con la Iglesia Católica Romana, y
  • Escribir a la Conferencia de Obispos Católicos de Australia para poner nuestras preocupaciones ante ellos y buscar su asistencia en comprometerlos a ellos y a la Iglesia universal en buscar la resolución pastoral a los desafíos presentes como también trazar un camino para los Católicos que son Francmasones para participar plenamente en la vida sacramental de la Iglesia.
  
He anexado un extracto de las Minutas de la Conferencia de los Grandes Maestros tenida en Melbourne, Victoria en Abril de 2016. El extracto provee evidencia del apoyo unánime de todos los Grandes Maestros en todas las Jurisdicciones de Australia para mí a fin de lograr este nivel de compromiso con la Conferencia de Obispos Católicos de Australia.
   
Lo que espero conseguir:
Espero que (trabajando juntos) podamos ser capaces de lograr algunos objetivos, entre ellos:
  • Que se adelante un diálogo significativo y confiable entre la Iglesia Católica Romana en Australia y la Francmasonería.
  • Que la Iglesia Católica Romana en Australia y las distintas Jurisdicciones Masónicas en Australia puedan trabajar juntas en un espíritu de armonía.
  • Que yo (y otros Francmasones Católicos Romanos en Australia) seamos alentados a participar en los Sacramentos y en la vida de la Iglesia sin censura o prejuicio de estar en estado de pecado mortal.
  
Preveo su reconocimiento de esta carta y guía adicional en promover el nivel de compromiso necesario para lograr los fines que he indicado arriba.
  
Sinceramente suyo,
  
(Fdo.)
Muy Respetable Hermano Stephen Michalak
Gran Maestro, SA/NT
   

  
TRADUCCIÓN
CONFERENCIA DE OBISPOS CATÓLICOS DE AUSTRALIA
Secretariado General
  
11 de Julio de 2017
  
Muy Respetable Hermano Stephen Michalak
Gran Maestro, SA/NT
Centro Masónico
Casilla Postal 19
Rundle Mall
ADELAIDA SA 5000
   
Querido Sr. Michalak,
 
Me refiero a su carta del 29 de Julio de 2016, respecto a la Iglesia Católica y la Francmasonería.
   
Para responder a los asuntos que Vd. elevó en esa carta, busqué el consejo de la Comisión Episcopal para el Derecho Canónico y la Comisión Episcopal para la Doctrina y la Moral, revisado nuestros archivos de consideraciones previas sobre la participación de los Católicos en la Francmasonería, y consultado a mis pares en otras conferencias episcopales. Ha tomado tiempo para las Comisiones Episcopales y, más recientemente, para la Conferencia Episcopal, abordar estas materias.
   
Respecto a sus tres objetivos declarados en su escrito, creo que un diálogo significativo y confiable entre la Iglesia Católica en Australia y la Francmasonería es posible en la medida en que la rama particular de la Francmasonería no es hostil a la Iglesia y la Fe Católica. Sobre quien puede participar en tal diálogo, sugiero que esto sea determinado por los asuntos bajo consideración.
  
En lo concerniente a la Iglesia Católica en Australia y las distintas Jurisdicciones Masónicas trabajando juntas en un espíritu de armonía, espero que esto pueda ser informado por circunstancia, necesidad y oportunidad. Su carta anota instancias donde tal oportunidad ya se ha suscitado y la cooperación ha sido beneficiosa para los necesitados.
  
Quizá más importantemente para los miembros Católicos de la Francmasonería, puedo reiterar una primera directiva hecha por la Conferencia Episcopal en 1984 y ratificada este año. No se aplica ninguna penalidad a la membresía Católica de la Orden masónica. La participación de los Católicos en la Francmasonería es más que todo un asunto moral que normalmente debería ser tratado personal y pastoralmente en la parroquia local. Sugiero que donde una respuesta pastoral local no sea consistente con esta expectación y la participación litúrgica-sacramental es hecha difícil o rechazada, que esta puede ser referida al vicario general local o a mí.
  
Tristemente, la disposición más positiva de la Francmasonería frente a la Iglesia Católica en Australia que ha destacado en su carta no es el caso en algunos otros países, donde la Francmasonería puede ser antitéica a la fe Católica. Por esta divergencia en la disposición de las diferentes ramas de la Orden Masónica a la Iglesia Católica, la Conferencia Episcopal ha optado prudentemente por no emitir una directiva sobre la membresía Católica en la Francmasonería. En cambio, tal participación es en cada instancia mejor dirigida personalmente con el párroco local.
  
Presentaré el tema de los Católicos y la Francmasonería durante el encuentro anual de Vicarios Generales Archidiocesanos, cuya siguiente reunión está para realizarse en Mayo de 2018, para asegurar que ellos estén familiarizados con el enfoque preferido de la Conferencia Episcopal.
   
Con todos los mejores deseos,
  
Sinceramente suyo,
  
(Fdo.)
Rev. Stephen Hackett MSC
Secretario general
_______________________________________________________________________
      
SECRETARIADO GENERAL
G.P.O. BOX 368 CANBERRA ACT 2601
T: (02) 6201 9845
F: (02) 6247 6083
gensec@catholic.org.au
www.catholic.org.au

sábado, 16 de noviembre de 2019

CONEXIÓN MASÓNICA DE BERGOGLIO, RONCALLI Y ATENÁGORAS CONSTANTINOPOLITANO

Noticia tomada de STILUM CURIÆ. Imagen de GLORIA NEWS.
 
  
¿Recordáis el histórico encuentro de Pablo VI y del Patriarca Atenágoras, el abrazo que ha dado el camino a la temporada del ecumenismo entre Roma y Constantinopla, después de siglos y siglos de contrastes? Bueno, Les cahiers Villard de Honnecourt, publicación oficial de la Gran Logia Nacional de Francia, en un artículo de Bertrand Heyraud, intitulado “Una mirada diferente sobre la espiritualidad”, dan una noticia que se puede juzgar más o menos curiosa, más o menos significativa, según la visión del observador. Especialmente en este momento particular de la Iglesia Católica.

Escribe Bertrand Heyraud, masón, interesado en el cristianismo, hablando del mundo ortodoxo:
“La unidad de estas iglesias está simbolizada  por el patriarca de Constantinopla (Estambul), cuya palabra y decisiones son preponderantes porque es considerado y respetado como Primus inter pares (primero entre iguales) y he aquí que hallamos una sorpresa notable.
 
Aquellos que estén mayores recordarán un encuentro extraordinario. Fue en Jerusalén, domingo 5 de Junio de 1964. La frágil figura bianca del papa frente a la imponente estatura de Atenágoras, patriarca de la barba frondosa, patriarca de Constantinopla, parecía aun más frágil y la emoción estaba al máximo”.

Después del abrazo historico, y también si naturalmente todas las divergencias y difeeencias no se han cancelado, “queda el hecho de que el más alto exponente de la autoridae de la ortodoxia, el patriarca de Constantinopla, se reconciliaba con el obispo de Roma”.
   
Y he aquí el golpe de teatro de Heyraud: “Pero ¡sorpresa! Atenágoras, no solamente había recibido la iniciación masónica, sino que incluso fue enlistado en el grado 33º del rito masónico Escocés Antiguo y Aceptado… justo como su predecesor Melecio Metaxakis. Por mucho tiempo, esta realidad no fue gritada sobre los techos y permaneció, si no oculta, al menos discreta, pero la visita a la sede de la gran Logia de la Grecia resolvió todas mis dudas, porque lado a lado, podemos descubrir las fotos de Melecio y Atenágoras”.

Commenta Heyraud:
“Por tanto, si estos dos personajes han juzgado, al contrario de la posición del cardenal Ratzinger, que la Masonería era conciliable con la doctrina de la Iglesia, hasta el punto de hacer parte y recibir la iniciación, esto debería responder a ciertas preguntas, que a veces pueden preocupar a muchos de nuestros hermanos cristianos [en la masonería]. Este ejemplo no puede sino dar un ejemplo de tolerancia, de comprensión y de misericordia, tan queridos del papa Francisco”.

A este propósito no podemos olvidar un artículo escrito  Stilum Curiæ algún tiempo ha, y cuyo contenido no fue actualizado nunca más por su autor, pero en dicho artículo que apenas habíamos citado, puede insertarse en buen derecho, [como otro ejemplo del amor masónico por el papa Francisco].

Y siempre hablando de la Iglesia, no se puede olvidar que Gioele Magaldi, Gran maestro y autor de “La scoperta delle Ur-Lodges” (logias secretas tras-nacionales) afirma que Ángelo Roncalli, cuando estuvo en Estambul [donde sirvió como Delegado Apostólico de 1935 a 1944], se afilió a una logia masónica. Magaldi dedica un capítulo entero a la cuestión “El masón y rosacruz Ángelo Roncalli alias papa Juan XXIII, el Concilio Vaticano II y el sueño de una moderna armonía entre el exoterismo religioso y el esoterismo masónico en función de una renovada temporada de igualdad, fraternidad y libertad (1958-1968)”. Tanto sobre este punto, como sobre muchos otros, aunque el autor afirma disponer pruebas documentales, pero dice que está dispuesto a presentarlas (dice que están custodiadas por un notario no italiano) solo frente a un mandato judicial. Naturalmente, esto no fortalece su tesis. Pero creo que se puede asumir sin problemas que en muchos, y también altos niveles, la Iglesia ha sido “infiltrada” por la Masonería. Personalmente, sé de personas, actualmente difuntas, que hacían parte del Colegio cardenalicio, y que sin embargo no permanecieron indiferentes al reclamo de los Francmasones.

Por tanto, es un campo de investigación en el cual toda evaluación es posible, y los contactos entre los dos mundos son tal vez más frecuentes de lo que se piensa. No se ha negado nunca que el arzobispo Jorge Mario Bergoglio, siempre que solía visitar Italia, habría visitado a Licio Gelli [venerable maestro masónico de la logia P-2] en Villa Wanda. Un hecho ciertamente inusual.

viernes, 15 de noviembre de 2019

LA ELIMINACIÓN DE LA MISA DE SAN PÍO V (EL PLAN DE LA MASONERÍA)

NOTA: La foto muestra la primer MISA NUEVA (PABLO VI), y sus efectos: Sacerdotes y masones en la MISA NUEVA.
  
  
He aquí el plan, extraído de las Instrucciones secretas de Nubius y otros miembros de la Alta Venta:
“... nuestro objetivo final es el de Voltaire y la Revolución Francesa: es decir, la aniquilación completa del catolicismo e incluso de la idea cristiana…”.
“El catolicismo, menos aún que la monarquía, no teme la punta de un estilete, pero estas dos bases del orden social pueden caer bajo el peso de la corrupción. No nos cansemos, entonces, nunca de corromper”.
“El mejor puñal para asesinar a la Iglesia y golpearla en el corazón es la corrupción. ¡Manos a la obra, entonces!... popularicemos el vicio entre las multitudes. Que lo respiren con los cinco sentidos, que lo beban, que se saturen de él (...). Haced corazones viciosos y no tendréis más católicos. Alejad al sacerdote de la laboriosidad, del altar y de la virtud: buscad diestramente ocupar sus pensamientos y su tiempo en otra cosa. Hacedlo ocioso, glotón (...); se volverá ambicioso, intrigante y perverso…
Hemos comenzado la mayor corrupción; la corrupción del pueblo a través de la del clero y la del clero por medio nuestro; ¡una corrupción tal que debe conducir a la sepultura de la Iglesia!”.
“Hay que descatolizar el mundo… No conspiramos sino contra Roma… Es la moral lo que importa golpear; debemos, por lo tanto, ¡herir el corazón!”.
“Lo que debemos buscar y esperar, así como los hebreos esperan al Mesías, es un Papa de acuerdo con nuestras necesidades. No tenemos dudas de que llegaremos a este supremo punto en nuestros esfuerzos. Pero ¿cuándo? y ¿cómo?... Hay que apuntar a la juventud: ¡hay que seducir a los jóvenes! Es necesario atraer a la juventud, sin que se dé cuenta, bajo la bandera de las sociedades secretas… Dentro de algunos años este joven clero habrá, por la fuerza de las cosas, invadido todos los puestos. Gobernarán, administrarán, juzgarán… y serán llamados a elegir al futuro Papa… Este Papa… estará necesariamente embebido de los principios italianos y humanitarios que nosotros comenzamos ahora a poner en circulación… ¿Queréis revolucionar la Italia? Buscad el Papa cuyo retrato os hemos hecho. ¿Queréis establecer el reino de los elegidos en el trono de la prostituta de Babilonia? Haced que el clero camine bajo vuestras banderas, creyendo caminar bajo la bandera de las Llaves Apostólicas. Tended vuestras redes… en el fondo de las sacristías, de los seminarios y de los conventos… Pescaréis amigos y los conduciréis al pie de la Cátedra Apostólica. Habréis logrado así una revolución en tiara y capa, precedida por la cruz y el estandarte; una revolución que no necesitará más que de una pequeña ayuda para aplicar el fuego a los cuatro ángulos del mundo”.
  
Éste es el plan de los años 1818-1836: para asesinar a la Iglesia de Cristo debía usarse la corrupción, principalmente en el clero, de manera de obtener un papa “corrupto” que pudiera llevar la revolución a los cuatro ángulos de la tierra. ¿Sabía Nubius que el puñal que asesinaría definitivamente a la Iglesia de Cristo era el “puñal” del Caballero Rosacruz que, en lugar de celebrar el Sacrificio de Cristo en la Cruz ofrecido a la Santísima Trinidad, celebraría el Deicidio en holocausto a Lucifer?
  
Revista “CHIESA VIVA” Julio – Agosto 2019.

domingo, 27 de octubre de 2019

EL DESTRONAMIENTO CONCILIAR A CRISTO REY EN EL BREVIARIO Y EL MISAL

  
Algo extraño debe estar pasando en el mundo si muchos conciliares presumen de la fiesta novusordiana de Cristo Rey y citan la encíclica Quas Primas del Papa Pío XI, como si las dos fueran compatibles en alguna forma. Para los que seguimos el ciclo litúgico romano tradicional, la Fiesta de Cristo Rey llega casi un mes antes, y en la forma en que Pío XI la estableció.
 
En la Misa de Nuestro Señor Jesucristo Rey (y el Divino Oficio del día), la Oración dice: «Omnípotens sempitérne Deus, qui in dilécto Fílio tuo, universórum Rege, ómnia instauráre voluísti: concéde propítius; ut cunctæ famíliæ géntium, peccáti vúlnere disgregátæ, ejus suavíssimo subdántur império: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus per ómnia sǽcula sæculórum» [Omnipotente y sempiterno Dios, que en tu amado Hijo, Rey universal quisiste restaurarlo todo: concédenos propicio que todos los pueblos, disgregados por la herida del pecado, se sometan a su suavísimo imperio. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos]. Amen.
  
En cambio, la Oración en el Novus Ordo para la Cristo Rey del Universo dice: «Omnípotens sempitérne Deus, qui in dilécto Fílio tuo, universórum Rege, ómnia instauráre voluísti, concéde propítius, ut tota creatúra, a servitúte liberáta, tuae maiestáti desérviat ac te sine fine colláudet. Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus per ómnia sǽcula sæculórum» [Dios todopoderoso y eterno, que quisiste recapitular todas las cosas en tu Hijo muy amado, Rey del Universo, haz que la creación entera, liberada de la esclavitud, sirva a tu majestad y te glorifique sin fin. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos]. Amen.
 
Como se puede ver, la Colecta fue mutilada intencionalmente. Aunque no hay nada de malo con la nueva oración, no coincide con la intención del Papa Ratti, cuyo lema era precisamente «Pax Christi in regno Christi» (La paz de Cristo en el reino de Cristo): proclamar el Reinado de Cristo EN LA SOCIEDAD. La nueva colecta lo que hace es esperar un reinado celestial que sólo se cumplirá al Fin de los Tiempos, como se hace ver en las lecturas de la fiesta modernista:
  1. Ciclo A:
    • Primera lectura: Ezequiel 34, 11-12, 15-17
    • Segunda lectura: 1 Corintios 15, 20-26, 28
    • Evangelio: San Mateo 25, 31-46
  2. Ciclo B:
    • Primera lectura: Daniel 7, 13-14
    • Segunda lectura: Apocalipsis 1, 5-8;
    • Evangelio: San Juan 18, 33-37 -el mismo de la Misa tradicional-.
  3. Ciclo C:
    • Primera lectura: 2 libro de Samuel 5, 1-3;
    • Segunda lectura: Colosenses 1, 12-20 -la lección de la Misa tradicional-;
    • Evangelio: San Lucas 23, 35-43.
¿Por qué este cambio de perspectiva? ¿Qué implicaciones tiene? ¿Quién está detrás de estos cambios? Volveremos después sobre esto.  
Es indiscutible, por otro lado, que Dignitátis Humánæ, la Declaración del Concilio Vaticano II sobre Libertad Religiosa, no reafirmó la auténtica enseñanza papal sobre el reinado social de Cristo Rey. Es ciertamente indiscutible que también contradice la enseñanza papal sobre la Iglesia y el estado expuesta, entre otras, por Inocencio III y Bonifacio VIII, en Annum SacrumImmortále Dei, Sapiéntiæ Christiánæ y Libértas præstantíssimum (de León XIII), Veheménter nos (San Pío X),  Ubi arcáno Dei consílioQuas Primas, Divíni Redemptóris, Mit brennender Sorge y Non abbiamo bisogno (de Pío XI), y Summi Pontificátus (de Pío XII). Enseñanza, Arma veritátis, que el cardenal Ottaviani describió como «parte del patrimonio de la doctrina católica».
 
La defensa más académica de Dignitátis Humánæ fue escrita por un presbítero conciliar australiano, Brian W. Harrison OS. Harrison, convertido del presbiterianismo, es un erudito de integridad completa, que no intenta defender lo que es indefendible. Él escribe:
«Aún más llamativo que la omisión de Dignitátis humánæ de cualquier reiteración obvia de la obligación de las autoridades públicas de reconocer el catolicismo como únicamente verdadero (sin mencionar la posterior eliminación de oraciones e himnos que expresan esta enseñanza de la nueva Misa y el oficio de Cristo Rey), es la afirmación de la Declaración conciliar de ciertas ideas que tienen al menos una apariencia prima facie de contradecir declaraciones papales anteriores. [Religious Liberty and Contraception (Melbourne, 1988), pág. 14].
Las alteraciones litúrgicas con relación a la fiesta a que hace referencia el padre Harrison en el párrafo anterior, son incluso más chocantes en el breviario. Por ejemplo, apartes de Quas Primas que fueron originalmente asignados para su lectura en Maitines han sido removidos en favor de una exhortación esjatológica del sacerdote Orígenes Adamancio de Alejandría (Texto latino tomado de https://brewiarz.pl/latin/rex/officium_lectionis.php3; traducción tomada de la Colección ‘Los Santos Padres’, nº 54. Madrid, Ed. Apostolado Mariano, 1999 https://www.eltestigofiel.org/index.php?idu=pa_o12790):
  
LATÍN
«Si regnum Dei, juxta verbum Dómini et Servatóris nostri, cum observatióne non venit, neque dicent: Ecce hic aut ecce illic; sed regnum Dei intra nos est, nam prope est verbum valde in ore nostro et in corde nostro: procul dúbio is qui regnum Dei adveníre precátur, de eo quod in se habet regno Dei recte orat, ut oriátur et fructus ferat et perficiátur. Nam in quólibet sanctórum Deus regnat et quílibet sanctus spiritálibus obséquitur légibus Dei, qui in ipso hábitat ut in recte administráta civitáte. Præsens ei Pater adest et conrégnat Patri Christus in illa ánima perfécta juxta illud: Ad eum veniémus, et mansiónem apud eum faciémus.
 
Tunc ergo id quod in nobis est regnum Dei perpétuo procedéntibus nobis ad summum pervéniet, cum illud implétum fúerit quod Apóstolus ait, Christum subjéctis sibi ómnibus inimícis traditúrum regnum Deo et Patri, ut sit Deus ómnia in ómnibus. Propter hoc indesinénter orántes ea ánimi affectióne, quæ Verbo divína fiat, dicámus Patri nostro, qui in cœlis est: Sanctificétur nomen tuum, advéniat regnum tuum.
 
Id quoque de regno Dei percipiéndum est: sicut non est participátio justítiæ cum iniquitáte, neque socíetas lucis ad ténebras, neque convéntio Christi ad Bélial: sic regnum Dei cum regno peccáti stare non posse.
  
Ergo si Deum in nobis regnáre vólumus, nullo modo regnet peccátum in nostro mortáli córpore, sed mortificémus membra nostra, quæ sunt super terram et fructificémus Spíritu; ut in nobis, quasi in spiritáli paradíso, Deus obámbulet regnétque solus in nobis cum Christo suo, qui sédeat in nobis a dextris virtútis illíus spiritális, quam optámus accípere: sedeátque donec inimíci ejus omnes, qui in nobis sunt, fiant scabéllum pedum ejus et evacuétur in nobis omnis principátus et potéstas et virtus.
  
Possunt enim hæc in unoquóque nostrum fíeri et novíssima inimíca déstrui mors; ut et in nobis Christus dicat: Ubi est, mors, stímulus tuus? Ubi est, inférne, victória tua? Jam nunc ígitur corruptíbile nostrum induátur sanctitátem et incorruptiónem; et mortále, evacuáta morte, patérnam induátur immortalitátem, ut in nobis, regnánte Deo, in regeneratiónis jam resurrectionísque bonis versémur». (ORÍGENES ADAMANCIO, Tratado de la Oración, cap. XXV: Venga tu reino. En MIGNE, Patrología Græca XI, cols. 495-499)
TRADUCCIÓN
«1. El reino de Dios, según palabras de nuestro Señor y salvador, “viene sin dejarse sentir. No dirán: ‘Vedlo aquí o allí’ sino que el reino de Dios está ya entre vosotros” (Lc 17,20-21). “Porque la palabra está bien cerca de ti, está en tu boca y en tu corazón para que la pongas en práctica” (Dt 30,14; Rm 10,8). Según esto, es claro que quien ora lo hace para que el reino de Dios nazca dentro de él, lleve fruto y se perfeccione. Porque toda persona santa es guiada por Dios, cumple sus leyes espirituales y permanece en sí mismo como en ciudad bien ordenada. Presente en él está el Padre y reina con el Hijo en aquel alma perfecta, según el versículo un poquito antes citado: “Y vendremos a él y haremos morada en él” (Jn 14,23; Mt 13,23; Mc 4,20; Lc 8,15). Pienso que ha de entenderse por reino de Dios el bienestar espiritual de la mente que regula y ordena los sabios pensamientos. El reino de Cristo consiste en las sabias palabras dirigidas a quienes escuchan y en las buenas obras y otras virtudes que llevan a cabo. “Porque el Hijo de Dios es para nosotros sabiduría y justicia” (1Cor 1,30). El pecador, en cambio, está bajo la tiranía del príncipe de este mundo (1Cor 2,6. 8; 2Cor 4,4). Todo pecador se hace amigo de este mundo, porque no se entrega a aquel “que se entregó a sí mismo por nuestros pecados para librarnos de este perverso mundo conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre”, como se dice en la Carta a los gálatas (Ga 1,4). Quien libremente se somete a la tiranía del príncipe de este mundo está dominado por el pecado. Por lo cual, Pablo nos pide que no permanezcamos más en pecado, pues nos esclaviza. Nos amonesta en los siguientes términos: “No reine, pues el pecado en vuestro cuerpo mortal de modo que obedezcáis a sus apetencias” (Rm 6,12).
 
2. Con relación a las dos peticiones “santificado sea tu nombre” y “venga tu reino” dirá alguno que si llega el momento en que su oración es escuchada, según queda dicho, habrá llegado el tiempo en que sea santificado el nombre de Dios y, por tanto, habrá llegado su reino. Si esto sucede, ¿cómo podrá continuar pidiendo razonablemente por lo que ya está presente como si aún estuviese ausente y seguir diciendo “santificado sea tu nombre, venga tu Reino”? A esto se responde. Quien pide “palabras de ciencia o palabras de sabiduría” (1Cor 12,8) siempre lo pide con rectitud, pues siendo escuchado acrecentará su sabiduría y ciencia. Pero conocerá “en parte” solamente por mucho que pueda conseguir en la vida presente. Y lo perfecto, que hace desaparecer “lo que es en parte” aparecerá “entonces” cuando la mente contemple “cara a cara” las realidades inteligibles por encima de las percepciones sensibles (1Cor 13,9-12). De igual modo ninguno de nosotros podrá lograr que sea santificado el nombre de Dios y que venga su reino mientras no alcance la perfección del conocimiento y sabiduría, y probablemente de otras virtudes también.
  
Nos hallamos en camino de perfección siempre que “olvidando lo que está detrás nos lanzamos a lo que está por delante” (Flp 3,14). A medida que progresamos alcanzaremos la cima del reino de Dios cumpliéndose la palabra del apóstol: “Cuando Cristo entregue a Dios Padre el Reino... para que Dios sea todo en todo” (1Cor 15,24-28). Por lo cual oremos “sin cesar” (1 Tes 5,17) como divinizados por el Verbo y digamos a nuestro Padre que está en el cielo: “Santificado sea tu nombre, venga tu reino”.
  
3. Aclaremos un punto sobre el reino de Dios. Como no hay “relación entre la justicia y la iniquidad, ni entre la luz y las tinieblas, ni armonía entre Cristo y Belial” (2Cor 6,14-15) no pueden darse en el mismo sujeto reino de Dios y reino del pecado. Por tanto, si queremos que Dios reine en nosotros, “no reine en modo alguno el pecado en nuestro cuerpo mortal” (Rm 6,12) ni sigamos sus preceptos cuando llama a nuestra alma para obras de la carne y cosas contrarias a Dios. Antes bien “mortifiquemos nuestros miembros terrenos” (Col 3,5) y produzcamos frutos del Espíritu (Ga 5,22; Jn 15,8. 16) para que el Señor se pasee dentro de nosotros, como si en realidad fuésemos un paraíso espiritual (Gn 3,8; 2Cor 6,16). Reine él solo sobre nosotros con su Cristo entronizado en el alma a la derecha del poder espiritual que deseamos alcanzar. Allí reine hasta que todos sus enemigos lleguen a ser escabel de sus pies. Desaparezcan sus enemigos con su autoridad y poder (1Cor 15,24; Mt 26,64; Mc 14,62; Lc 22,69; Sal 110,1; Is 66,1). Esto puede suceder en cada uno de nosotros llegando a destruir el último enemigo que es la muerte, para que Cristo pueda decir en nosotros: “¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?” (1Cor 15,26. 55). Que lo corruptible en nosotros se vista de “incorruptibilidad”. “Que este ser mortal se revista de inmortalidad” (1Cor 15,53-54) para que reinando Dios en nosotros participemos de los bienes de la “regeneración y resurrección” (Mt 19,28)».
La Iglesia nunca ha dejado de pedir la venida del Reino de Dios, como quiera que en la Oración Dominical se dice: «Advéniat regnum tuum». Pero a continuación dice: «Fiat volúntas tua, sicut in cœlo et in terra». Y la voluntad de Dios es que Él debe reinar en todo hombre, aspecto, nación y lugar (incluso en el mismo Infierno), y ante su Santo Nombre se doble toda rodilla. La Voluntad de Dios también es que la Santa Madre Iglesia defina e interprete la Sana Doctrina, que se establezca el Orden Social Católico en todas las naciones, y que los Estados nacionales reconozcan que de Dios han recibido toda autoridad.
  
En cuanto a los himnos para el Divino Oficio en honor a Cristo Rey, el padre Vittorio Genovesi SJ compuso en 1925 el “Ætérna Imágo Altíssimi”, que se recita (o canta) en las Maitines:
  
LATÍN
Ætérna Imago Altíssimi,
Lumen, Deus, de Lúmine,
Tibi, Redémptor glória,
Honor, potéstas regia.
  
Tu solus ante sǽcula
Spes atque centrum témporum,
Cui jure sceptrum géntium
Pater supremum crédidit.
  
Tu flos pudícæ Vírginis,
Nostræ caput propáginis,
Lapis cadúcus vértice
Ac mole terras óccupans.
  
Diro tyránno súbdita,
Damnáta stirps mortálium,
Per te refrégit víncula
Sibíque cœlum víndicat.
  
Doctor, Sacérdos, Légifer
Præfers notátum sánguine
In veste «Princeps príncipum
Regúmque Rex Altíssimus».
  
Tibi voléntes súbdimur,
Qui jure cunctis ímperas:
Hæc cívium beátitas
Tuis subésse légibus.
    
Jesu, tibi sit glória,
Qui sceptra mundi témperas,
Cum Patre, et almo Spíritu,
In sempitérna sǽcula. Amen.
  
TRADUCCIÓN
Eterna imagen del Altísimo,
Oh Dios, Luz de Luz,
A Ti, Redentor, sea la gloria,
El honor y la potestad real.
 
A Ti solo, antes de todos los siglos,
Esperanza y centro de los tiempos,
A Ti, por derecho el Padre
Te confió el cetro de las naciones.
  
Tú, Flor de la Virgen castísima
Y Cabeza de nuestro linaje:
Tú, Piedra que cae del monte
Y Mole que ocupa las tierras.
  
Sometida a un cruel Tirano,
La raza condenada de los mortales,
Por Ti pudo romper las cadenas
Y vindicar el Cielo para sí.
  
Doctor, Sacerdote, Legislador,
Llevas en el vestido, marcado a Sangre:
«Príncipe de los príncipes
Y Altísimo Rey de los reyes».
  
A Ti, que por derecho gobiernas sobre todos,
Nos sometemos de todo corazón:
Que la felicidad de esta ciudad
Está en la sumisión a tus leyes.
  
A Ti, Jesús, que gobiernas los cetros del mundo,
Sea la gloria a Ti, con el Padre
Y el Espíritu Santo,
Por los siglos sempiternos. Amén.
  
De “Ætérna Imágo Altíssimi”, los modernistas en la Liturgia de las Horas remplazaron el segundo hemistiquio de la segunda estrofa por un admonitorio «Tibi voléntes súbdimur/Qui jure cunctis ímperas» (A ti, que por derecho imperas sobre todos, Queramos obedecer) y suprimieron las dos últimas estrofas.
   
Y aún más lejos llegaron al suprimir el himno “Vexílla Christus Ínclita” (también de la autoría del padre Genovesi, a partir del “Vexílla Regis” del Viernes Santo) de las Laudes:
  
LATÍN
Vexílla Christus ínclita
Late triúmphans éxplicat:
Gentes adéste súpplices,
Regíque regum pláudite.
  
Non Ille regna cládibus:
Non vi metúque súbdidit
Alto levátus stípite,
Amóre traxit ómnia.
  
O ter beáta cívitas
Cui rite Christus ímperat,
Quæ jussa pergit éxsequi
Edícta mundo cœ́litus!
  
Non arma flagrant ímpia,
Pax usque firmat fœ́dera,
Arrídet et concórdia,
Tutus stat ordo cívicus.
  
Servat fides connúbia,
Juvénta pubet íntegra,
Pudíca florent límina
Domésticis virtútibus.
  
Optáta nobis spléndeat
Lux ista, Rex dulcíssime:
Te, pace adépta cándida,
Adóret orbis súbditus.
  
Jesu, tibi sit glória,
Qui sceptra mundi témperas,
Cum Patre, et almo Spíritu,
In sempitérna sǽcula. Amen.
  
TRADUCCIÓN
Cristo triunfante despliega
Su ínclito estandarte:
Naciones, venid suplicantes,
Aplaudid al Rey de los reyes.
  
Él no reina es por los combates,
Ni somete por la fuerza o el miedo:
Elevado sobre una alta columna,
Atrae a todos por el amor.
   
¡Oh tres veces bienaventurada la ciudad
Donde Cristo impera plenamente,
Y que se emplea en obedecer las leyes
Que el Cielo dicta al mundo!
  
No arden las armas impías,
La paz confirma todas las alianzas,
Sonríe la concordia
Y se asegura el orden cívico.
  
La fidelidad guarda los matrimonios,
La juventud crece en la integridad,
Y florecen radiantes e intachables
Las virtudes domésticas.
    
Esta luz deseada, que brilla para nosotros,
Oh Rey dulcísimo:
Adórete el mundo sumiso,
Gozando de una paz radiante.
  
Y el himno “Te sæculórum Príncipem” (también del padre Genovesi), recitado en las Primeras y Segundas Vísperas de la Fiesta de Nuestro Señor Jesucristo, Rey:
  
LATÍN
Te sæculórum Príncipem,
Te, Christe, Regem géntium,
Te méntium, te córdium
Unum fatémur árbitrum.
  
Scelésta turba clámitat:
Regnáre Christum nólumus:
Te nos ovántes ómnium
Regem suprémum dícimus.
  
O Christe, Princeps Pácifer,
Mentes rebélles súbice:
Tuóque amóre dévios,
Ovíle in unum cóngrega.
  
Ad hoc cruénta ab árbore
Pendes apértis brácchiis,
Diráque fossum cúspide
Cor igne flagrans éxhibes.
  
Ad hoc in aris ábderis
Vini dapísque imágine,
Fundens salútem fíliis
Transverberáto péctore.
  
Te natiónum Prǽsides
Honóre tollant público,
Colant magístri, júdices,
Leges et artes éxprimant.
  
Submíssa regum fúlgeant
Tibi dicáta insígnia:
Mitíque sceptro pátriam
Domósque subde cívium.
  
Jesu, tibi sit glória,
Qui sceptra mundi témperas,
Cum Patre, et almo Spíritu,
In sempitérna sǽcula. Amen.

℣. Data est mihi omnis potéstas.
℞. In cœlo et in terra.

(In secundas Vesperas:
℣. Multiplicábitur ejus impérium.
℞. Et pacis non erit finis).
    
ORACIÓN
Omnípotens sempitérne Deus, qui in dilécto Fílio tuo, universórum Rege, ómnia instauráre voluísti: concéde propítius; ut cunctæ famíliæ géntium, peccáti vúlnere disgregátæ, ejus suavíssimo subdántur império: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus per ómnia sǽcula sæculórum. Amen
  
TRADUCCIÓN
A Ti, Príncipe de los siglos,
A Ti, oh Cristo, Rey de las gentes,
A Ti te confesamos único Señor
De las inteligencias y de los corazones.
  
Una turba criminal vocifera
“¡No queremos que reine Cristo!”,
Pero nosotros, con nuestras ovaciones,
Te proclamamos Rey supremo.
  
¡Oh Cristo, Príncipe de la Paz!
Somete a las almas rebeldes,
Y a los extraviados reúnelos con tu amor
En un solo redil.
    
Para eso estás colgado de un árbol
Sangriento con los brazos abiertos,
Y muestras tu Corazón por cruel lanza
Traspasado y ardiendo de amor.
  
Para eso te ocultas en los altares,
Bajo la figura del vino y del pan,
Derramando la salvación para tus hijos
Por tu traspasado pecho.
  
A Ti los que mandan en las naciones,
Te ensalcen con públicos honores,
Te honren los maestros y los jueces,
Te reproduzcan las leyes y las artes.
  
Las insignias regias,
Sumisas, a Ti se dediquen:
Y somete a tu suave cetro
La patria y las casas de los ciudadanos.
  
A Ti, Jesús, que gobiernas los cetros del mundo
Sea la gloria, con el Padre
Y el Espíritu Santo,
Por los siglos sempiternos. Amén.
   
℣. Me ha sido dado todo poder.
℞. En el cielo y en la tierra.

(En las segundas vísperas:
℣. Se multiplicará su imperio.
℞. Y la paz no tendrá fin).
  
ORACIÓN
Omnipotente y sempiterno Dios, que en tu amado Hijo, Rey universal quisiste restaurarlo todo: concédenos propicio que todos los pueblos, disgregados por la herida del pecado, se sometan a su suavísimo imperio. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
  
En “Te sæculórum Príncipem”, la Iglesia pide a Cristo que reúna a los extraviados en un solo redil (la Iglesia), por la cual murió en la Cruz, permanece oculto en la Divina Eucaristía e hizo brotar la gracia de la salvación, expesando en forma explícita la doctrina de Extra Ecclésiam Nulla Salus; y señala que la causa de todos los males sociales es el rechazo del mundo a la Realeza de Cristo (cf. Salmo II, 2-3), que por derecho debe gobernar sobre los poderes seculares y atrae la bienaventuranza a quienes se someten de grado a Sus mandatos (como lo expresa el himno “Ætérna Imágo Altíssimi”). Los modernistas hicieron en 1968 suprimir las palabras Scelésta turba (“Turba criminal”, o también “Turba depravada”) de la estrofa 2; y en 1971, cuando salió publicada la Liturgia de las Horas, suprimieron del todo la estrofa 2 y las tres últimas, además del cambio señalado arriba en la Oración.
     
Habíamos dicho al comienzo que luego del Vaticano II, toda referencia al Reinado Social de Cristo desapareció de un plumazo, sustituyéndola por un reinado venidero de carácter esjatológico. Y entonces, para ellos, ¿quién debe reinar hic et nunc (aquí y ahora) en la tierra? La Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, la Declararación Universal de los Derechos Humanos (y sus distintas versiones regionales en la OEA, la UE y la OUA), en última instancia, las Naciones Unidas (a la que Bergoglio dice que hay que obedecer). O lo que es lo mismo, ¡la Francmasonería (y la Judería Internacional, que está detrás de ella), que inspiró a todo lo anterior!. El padre Denis Fahey escribió:
«Que la preparación y el triunfo de la Revolución Francesa fueron obra de la francmasonería no necesita pruebas, puesto que los mismos masones presumen de ello [La Franc-Maçonnerie française et la Préparation de la Révolution, por el H∴ Gaston Martin. Cf. La dictadure des Puissances Occultes, por Léon de Poncins, págs. 80-95]. Consecuentemente, la Declaración de los Derechos del Hombre es un producto masónico. “Cuando cayó La Bastilla”, dijo Monsieur Bonnet, orador en la Asamblea del Gran Oriente en 1904, “la masonería tuvo el honor supremo de dar a la humanidad la carta que había elaborado amorosamente. Fue nuestro hermano, [Marie-Joseph Paul Yves Roch Gilbert du Motier, Marqués] de la Fayette, quien primero presentó el ‘proyecto de una declaración de los derechos naturales del hombre y del ciudadano viviente en sociedad’, para ser el primer capítulo de la Constitución. El 25 de agosto de 1789, la Asamblea Constituyente, de la cual más de 300 miembros eran masones, adoptó definitivamente, casi palabra por palabra, en la forma determinada en las Logias, el texto de la inmortal Declaración de los Derechos del Hombre”. Dado el naturalismo de la francmasonería, la Declaración, entonces, es simplemente una renuncia formal a la lealtad a Cristo Rey, a la Vida Sobrenatural, y a la membresía de su Cuerpo Místico. Por tanto, el Estado francés oficialmente declaró que no reconocía más ningun deber hacia Dios a través de Nuestro Señor Jesucristo, y no reconocía más la dignidad de miembro de Cristo en sus ciudadanos. Así se inauguró el ataque a la organización de la sociedad bajo Cristo Rey, que ha continuado hasta nuestros días» [Prólogo a Mons. GEORGE F. DILLON, Grand Orient Freemasonry Unmasked (Londres 1965), págs. 16-17].
Los cambios conciliares no sólo se reflejaron en la Misa y el Oficio de Cristo Rey, sino también en la Intercesión general del Viernes Santo: Originalmente, la invitación a orar por la Iglesia era: «Orémus, dilectíssimi nobis, pro Ecclésia sancta Dei: ut eam Deus et Dóminus noster pacificáre, adunáre, et custodíre dignétur toto orbe terrárum: subjíciens ei principátus et potestátes: detque nobis quietam et tranquíllam vitam degentibus, glorificáre Deum, Patrem Omnipoténtem» (Oremos, dilectísimos nuestros, por la Iglesia santa de Dios, para que Dios nuestro Señor se digne conservarla en la paz, unida, y defenderla por toda la redondez de la tierra: sujetando a ella los principados y las potestades, y concedernos que viviendo esta mortal vida con descanso y tranquilidad, glorifiquemos a Dios Padre todopoderoso).
  
En el Novus Ordo, esta fue cambiada a un: «Orémus, dilectíssimi nobis, pro Ecclésia sancta Dei, ut eam Deus et Dóminus noster pacificáre, adunáre et custodíre dignétur toto orbe terrárum, detque nobis, quiétam et tranquíllam vitam degéntibus, glorificáre Deum Patrem omnipoténtem» (Oremos, hermanos, por la Iglesia santa de Dios, para que el Señor le dé la paz, la mantenga en la unidad, la proteja en toda la tierra, y a todos nos conceda una vida confiada y serena, para gloria de Dios, Padre todopoderoso). Obviamente, sin la sujeción de los principados y potestades. Annibale Bugnini explica estos cambios:
«En el clima ecuménico del Vaticano II, algunas expresiones en los Orationes sollemnes del servicio del Viernes Santo les sonaron mal. Hubo solicitudes urgentes para atenuar algunas de las palabras. Siempre es desagradable tener que alterar textos venerables que durante siglos han alimentado efectivamente la devoción cristiana y tienen sobre ellos la fragancia espiritual de la época heroica de los comienzos de la Iglesia. Sobre todo, es difícil revisar las obras maestras literarias que no tienen parangón por su forma concisa. Sin embargo, se consideró necesario hacer frente a la tarea, para que nadie encontrara un motivo de incomodidad espiritual en la oración de la Iglesia. Las revisiones, limitadas a lo que era absolutamente necesario, fueron preparadas por el grupo de estudio 18 bis. En la Intercesión 1: “por la Iglesia”, la frase subjíciens ei principátus et potestátes (“sujetando a ella [la Iglesia] los principados y las potestades”) fue omitida: incluso aunque esta fue imspirada por lo que dice San Pablo sobre las “potestades angélicas” (Col. 2, 15), podría malinterpretarse como una referencia a un papel temporal que la Iglesia sí tuvo en otros períodos de la historia, pero que es anacrónico hoy» [La riforma liturgica, 1948-1975 (Edizioni Liturgiche - 00192 Roma, 1983), pág. 127].
Claro, la Realeza de Cristo y la sumisión de los principados y potestades a la Iglesia eran anacrónicos para un Pablo VI que declaró explícitamente a los gobernantes del mundo que la Iglesia no les pidió más que la libertad para perseguir su misión, para unos obispos que habían aprobado Dignitátis Humánæ, que en el aula conciliar era llamado (y con toda razón) el “Esquema Estadounidense”, por ser secuela de la herejía americanista, por ser creado casi completamente siguiendo al jesuita John Courtney Murray y contar con «el apoyo sólido y consistente de los obispos estadounidenses, y sus numerosas intervenciones», muy a pesar de las intervenciones del cardenal Giuseppe Siri:
«No podemos legitimar lo que Dios simplemente tolera; solo podemos tolerarlo, y eso dentro de los límites del bien común. Por lo tanto, no podemos aceptar el esquema propuesto en la medida en que recomienda la libertad para todos sin discriminación… Por lo tanto, deberíamos considerar más cuidadosamente la contribución de las fuentes teológicas a este problema de libertad religiosa y determinar si los contenidos de este esquema se pueden conciliar o no con la enseñanza de León XIII, Pío XI y Pío XII. De lo contrario, debilitamos nuestra propia autoridad y comprometemos nuestro esfuerzo apostólico».
el Arzobispo-Obispo de Valparaíso (Chile) Emilio Tagle Covarrubias, en nombre de 45 obispos latinoamericanos:
«Estoy muy en contra de este esquema. Simplemente reorganiza la versión anterior, y contiene una serie de contradicciones… Muchos pasajes son demasiado complacientes con las religiones falsas y corren el riesgo de ser indiferentes y de liberalismo. No parece posible otorgar los mismos derechos a todas las religiones indiscriminadamente. Solo la única Iglesia verdadera tiene derecho a la libertad religiosa, estrictamente hablando. Otras religiones solo pueden ser toleradas, dependiendo de las circunstancias y las personas».
y el cardenal Benjamín de Arriba y Castro, arzobispo de Tarragona (España):
«Este es probablemente el problema más delicado de todo el Consejo con respecto a la fe. Debemos afirmar claramente este principio básico: solo la Iglesia Católica tiene el deber y el derecho de predicar el Evangelio. Es por eso que el proselitismo por parte de los no católicos entre los católicos es ilícito y debe ser evitado por las autoridades civiles y por la Iglesia, como lo requiere el bien común… El Concilio debe tener cuidado de no decretar la ruina del catolicismo en aquellos países donde de hecho es la única religión».
  
No es exagerado decir que Courtney Murray estaba detrás de Dignitátis Humánæ, porque las intervenciones de los obispos estadounidenses escritas ¡por él mismo!, como dijera un prelado: «las voces eran las de los obispos de los Estados Unidos, pero ¡los pensamientos eran los de John Courtney Murray!», que diez años antes, en Enero de 1955, habían sido censurados por la Curia Jesuita en Roma por haber impugnado la doctrina sobre las relaciones Iglesia-Estado.
 
En conclusión, el “Cristo Rey” de los modernistas, tras de ser un mes tardío, no es el mismo de los Católicos. Y no tiene sentido la Realeza Social de Cristo en una iglesia que ha erigido como dogma de fe la Primera Enmienda constitucional de los Estados Unidos de América, país donde «la mayoría de los hombres han expulsado a Jesucristo y su santa ley de sus vidas... [donde] Nuestro Señor y Su santa ley no tienen lugar ni en la vida privada ni en la política», un estado que se ha convertido en «nada más que una multitud, que es su propio maestro y gobernante».
  
JORGE RONDÓN SANTOS
27 de Octubre de 2019
Fiesta de Nuestro Señor Jesucristo, Rey. Conmemoración de San Frumencio de Axum, Obispo y Evangelizador de Etiopía; y de San Elesbaam, rey y confesor. Víspera de los Santos Apóstoles Simón Zelote y Judas Tadeo. Aniversario de la batalla del Puente Milvio, y de la llegada de Cristóbal Colón a Cuba.