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jueves, 2 de enero de 2020

SECUENCIA «Appáruit hódie» EN HONOR A LA CIRCUNCISIÓN DEL SEÑOR

La Circuncisión de Jesús (Giovanni Bellini)
  
Secuencia compuesta por Juan Gersón, Doctor de Teología y Canciller de la Universidad de París.
    
LATÍN
Appáruit hódie
Mira virtus grátiæ,
Quæ Deum circúmcidit.
  
Nomen ei cœ́licum,
Nomen et salvíficum,
Quod est Jesus, indídit.
   
Nomen salus hómini,
Nomen quod os Dómini
Ab ætérno nóminat.
  
Dudum Matri Núminis
Hoc et sponso Vírginis
Ángelus denúntiat.
  
Tu néquam vim Zábuli,
Tu peccátum sǽculi
Nomen sacrum súperas.
  
Jesu, nostrum prétium,
Jesu, spes mœréntium,
Mentes sana míseras.
  
Quod deest in hómine
Supple tuo nómine,
Quod est salutíferum.
  
Tua circumcísio
Cordis sit præcísio,
Éfficax cautérium.
  
Sánguis fusus sórdidos
Lavet, riget áridos,
Mœstis det solátium.
  
Anni nunc inítio,
Pro felíci xénio
Para, Jesu, prǽmium.
Amen. Allelúja.
   
TRADUCCIÓN
Apareció hoy
La admirable virtud de la gracia
En la Circuncisión de un Dios.
  
Le es dado el Nombre de Jesús,
Un Nombre célico,
Un Nombre que es salvífico.
   
Este nombre importa la Salvación al hombre:
Es el Nombre que la boca del Señor
Ha pronunciado desde la eternidad.
   
El Ángel lo reveló,
Meses atrás, a la Madre de Dios,
Y al Esposo de la Virgen.
  
¡Oh Nombre Sagrado!, tú vencerás
El poder maligno de satanás,
Y los pecados del mundo.
  
¡Jesús, nuestro rescate!,
¡Jesús, esperanza de los afligidos!,
Sana nuestras almas enfermas.
  
Lo que carece el hombre,
Súplelo por tu Nombre,
Que es salutífero.
 
Que tu Circuncisión
Purifique nuestro corazón
Y cauterice sus llagas.
 
Que tu Sangre derramada lave nuestra sordidez,
Riegue nuestra aridez,
Y consuele nuestras aflicciones.
 
En este comienzo de año,
Por una feliz hospitalidad,
Prepara, ¡oh Jesús!, nuestra recompensa.
Amén. Aleluya.
 
DOM PRÓSPERO GUÉGANGER OSB. El Año Litúrgico (1ª Edición francesa), Sección segunda “Tiempo de Navidad”, parte I. Le Mans-París 1845, págs. 443-444. Traducción propia.

sábado, 2 de noviembre de 2019

SECUENCIA «Languéntibus in Purgatório»

  
«Languéntibus in Purgatório» es una secuencia a la Santísima Virgen para los fieles difuntos, compuesta por dom Juan IV de Langoueznou, abad del monasterio benedictino de Landevenec a mediados del siglo XIV, muerto en olor de santidad.
 
De esta secuencia existen varias versiones diferentes (de hecho, hace parte de un himno más extenso), por lo que aquí hemos decidido fusionar las distintas versiones y presentar una versión completa.
   
LATÍN
Languéntibus in Purgatório,
Qui purgántur ardóre nímio,
Et torquéntur gravi supplício,
Subvéniat tua compássio:
O María!
  
Porta cœli tu, Virgo, díceris,
O Beáta, succúrre míseris
Qui torméntis urgéntur ásperis,
Educ eos de domo cárceris,
O María!
 
Fons es patens qui culpas ábluis,
Omnes juvas et nullum réspuis:
Manum tuam exténde mórtuis,
Qui sub pœnis lánguent contínuis:
O María!
  
Summi Regis mater et fília,
Cujus supplex omnipoténtia
Per Fílium ímpetrat ómnia,
Sis defúnctis semper propítia,
O María!
   
Ad te, pia, suspírant mórtui,
Cupiéntes de pœnis érui,
Et adésse tuo conspéctui,
Æternísque gáudiis pérfrui:
O María!
   
Geméntibus, Mater, accélera,
Pietátis osténde víscera:
Illos Jesus, per sua vúlnera
Ut sanáre dignétur ímpetra:
O María!
 
Tu vera spes ad te clamántium:
Ad te clamat turba sodálium,
Pro frátribus, ut places Fílium,
Et cœléste det eis prǽmium:
O María!
 
Fac lácrymæ quas bona réspicis,
Quas fúndimus ad pedes Júdicis,
Mox exstínguant vim flammæ víndicis,
Ut jungántur choris Angélicis:
O María!
 
Et cum fiet stricta discússio,
In treméndo Dei judício,
Judicánti súpplica Fílio,
Ut cum Sanctis sit nobis pórtio:
O María!
Amen.
   
℣. Ora pro defúnctis et pro nobis, sancta Dei Génitrix.
℟. Ut digni efficiámur promisiónibus Christi.
℣. Dómine, exáudi oratiónem meam.
℟. Et clamor meus ad te véniat.
  
ORATIO
Deus, véniæ largítor et humánæ salútis amátor, quǽsumus cleméntiam tuam, ut nostræ congregatiónis fratres, propínquos et benefactóres, qui ex hoc seculo transiérunt, beáta María semper Vírgine intercedénte, cum ómnibus Sanctis tuis, ad perpétuæ beatitúdinis consórtium perveníre concédas. Per Christum Dóminum nostrum. Amen.
  
TRADUCCIÓN
A los que sufren en el Purgatorio,
Que purifica la llama ardiente
Y que afrontan tormentos tan duros:
Dígnese socorrer tu compasión,
¡Oh María!
  
Tú que eres llamada Puerta del Cielo,
Oh bienaventurada, secoure a los desdichados
Que afrontan duros tormentos,
Hazlos salir de esta prisión,
¡Oh María!
 
Fuente abierta a todos, donde se lavan los pecados,
A todos ayudas y a ninguno rechazas:
Hacia los muertos que gimen en sus suplicios
Sin tregua, extiende tu mano,
¡Oh María!
   
Madre e hija del sumo Rey,
Cuya suplicante omnipotencia
Impetra todo del Hijo,
Se siempre propicia a los difuntos,
¡Oh María!
 
A Ti suspiran piadosamente los difuntos,
En su deseo de ver acabar sus males,
Para contemplar tus dulces rasgos
Y gustar junto a Ti las alegrías eternas,
¡Oh María!
 
Acude, oh Madre, a sus gemidos;
Ten para ellos entrañas de piedad:
Obtén de Jesús que por sus llagas
Se digne curarlos,
¡Oh María!
  
Tú eres la verdadera esperanza de los que te claman:
Entiende las voces numerosas que te suplican
Apaciguar a tu Hijo, y obtener la recompensa
Celestial para sus amigos y hermanos,
¡Oh María!
  
Has que las buenas lágrimas
Que derramamos a los pies del Juez
Apaguen el ardor de la llama vengadora
Para unirnos a los coros angélicos,
¡Oh María!
  
Y luego que se haga el severo examen
En el terrible juicio de Dios,
Implora a tu Hijo que será nuestro Juez,
Para que con los Santos sea nuestra parte,
¡Oh María!
Amén.
  
℣. Ruega por los difuntos y por nosotros, Santa Madre de Dios.
℟. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
℣. Señor, escucha mi oración.
℟. Y llegue a ti mi clamor.
  
ORACIÓN
Oh Dios, que concedes el perdón de los pecados, y que quieres la salvación de los hombres, imploramos tu clemencia, para que por la intecesión de la bienaventurada siempre Virgen María, y la de todos los Santos, hagas que lleguen a participar de la eterna bienaventuranza todos nuestros hermanos, parientes y bienhechores difuntos que estén en comunión con nosotros, y hayan partido de esta vida a la otra. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

sábado, 29 de junio de 2019

SECUENCIA “Laetabúnda, canant pie”, DEL CORAZÓN DE MARÍA

  
San Juan Eudes, en el tomo XI de sus Obras Completas, compuso una Misa y Oficio en honor del Corazón de María, que era celebrada inicialmente el día 8 de Febrero en la diócesis de Coutances y en la orden Eudista.
  
SECUENCIA “Lætabúnda, canant pie”

LATÍN
Lætabúnda,
Canant pie,
Corda cuncta,
Cor Maríæ.

Cor amándum,
Omni corde:
Cor laudándum,
Omni mente.

Cor ætérni Núminis
En factum est Vírginis
Cor ætérnum.

Hæc est Virgo sápiens,
Hæc est Virgo rápiens
Cor divínum.

Consors Patris déxteræ,
Fit Matris Deíparæ
Cor et Natus.

Flos cordis Altíssimi,
Flos cordis Vírginei,
Flos et fructus.

Cordis nostri gáudium,
Exílii solátium,
Cor Maríæ.

Amóris oráculum,
Vexíllam, signáculum;
Liber vitæ.

Charitátis spéculum;
Thesáurus charismátum;
Thronus Christi.

Rubus ignem proférens,
Incombústus permánens,
Fornax cœli.

O fornax mirífica!
In te manent sócia,
Ros, et flamma.

Ros mire vivíficans,
Flamma beatíficans
Corda pura.

Infundátur ómnibus
Ros ille pectóribus:
Accendátur córdibus:
Flamma sacra.

O Jesu, Cor Maríæ!
Ros, ignis, fons grátiæ,
Ure, purga, pósside
Corda cuncta.

O amor, própera,
Ubíque ímpera
In terris, ut super sídera.

Nova præcórdia,
Nova fac ómnia:
Ut Jesum láudent, cum María.
Amen. Allelúja.

TRADUCCIÓN
Exulten de gozo
Las almas todas,
Con piadosos cánticos,
Al Corazón de María.
   
Corazón que es digno de ser amado
Por todo corazón:
Corazón que es digno de ser alabado
Por toda alma.
 
¡Mirad! La Voluntad eterna de Dios
Ha hecho eterno el Corazón
De la Virgen.
  
Esta es la Virgen sabia,
Esta es la Virgen que guía
Al Corazón divino.
 
El que está a la diestra del Padre,
Se hizo de la Virgen Madre
Alma e Hijo.
 
El corazón del Hijo del Altísimo,
Ornamento es del virginal corazón,
Flor y fruto.
 
Es el Corazón de María
El gozo de nuestros corazones
Y consuelo en nuestro exilio.
  
Oráculo de amor,
Bandera y señal;
Libro de la vida.
  
Espejo de caridad;
Tesoro de la gracia;
Trono de Cristo.
  
Zarza que aunque porta fuego
Permanece incombusta,
Horno del Cielo.
  
¡Oh admirable horno!
En ti permanecen juntos
El rocío y la llama.
 
Admirable rocío vivificante,
Llama que santifica
Y purifica los corazones.
 
Infunde el rocío
En todos los corazones:
Enciende en las almas
La llama de Amor Santo.
 
¡Oh Jesús, Corazón de María!
Rosa, fuego, fuente de gracia,
Inflama, purifica y toma el control
De todos los corazones.

Oh amor, acelera
Tu imperio en todas partes
En la tierra, como sobre el Cielo.
 
Renueva los corazones,
Haz nuevas todas las cosas:
Para que alaben a Jesús con María.
Amen. Aleluya.

lunes, 24 de junio de 2019

PREFACIO DE LA NATIVIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA

El nacimiento de San Juan Bautista (Maestro de Miraflores, parte del retablo de San Juan Bautista. Madrid, Museo del Prado).

En Francia, especialmente en la Sede Primada lugdunense (Lyon tiene por patrono de su catedral a San Juan Bautista), en el día de su Natividad y durante la Octava -siempre que no se ordene otro en el Propio de la Misa del día- se reza este prefacio, que resumen las gracias recibidas y el ministerio que realizara el Precursor de Nuestro Salvador, al que reconoció y señaló desde antes de nacer.

LATÍN: Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque gratias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus: Et tuam in beáto Joánne Baptísta Præcursóre magnificéntiam collaudáre, qui vocem Matris Dómini nondum éditus sensit, et adhuc clauso útero, advéntum salútis humánæ prophética exsulatióne significávit. Qui et genetricis sterilitátem concéptus ábstulit, et patris linguam natus absólvit, solúsque ómnium prophetárum Redemptórem mundi, quem prænuntiávit, osténdit. Et ut sacrae purificatiónis efféctum aquárum natúra concíperet, sanctificándis Jordánis fluéntis, ipsum baptísmo baptísmatis lavit auctórem. Et ídeo cum Ángelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia cœléstis exércitus hymnum glóriæ tuæ cánimus, sine fine dicéntes:

TRADUCCIÓN: Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable darte gracias siempre y en todo lugar, Señor Santo, Padre omnipotente y eterno Dios. Y alabar tu magnificencia también en el bienaventurado Juan el Bautista, el Precursor, quien, aún no nacido, oyó la voz de la Madre del Señor y, todavía en el seno materno, anunció con profética exultación el advenimiento de la salvación de los hombres: Cuya concepción removió la esterilidad de su madre, y cuyo nacimiento desató la lengua de su padre: quien entre todos los profetas fue el único que señaló al Redentor del mundo, al cual anunció: y, para que la naturaleza del agua pudiese tener el efecto de sagrada purificación para los que serán santificados en la corriente del Jordán, lavó en el bautismo al mismo Autor del Bautismo. Y por eso, con los Ángeles y los Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, cantamos un himno a tu gloria diciendo sin cesar: Santo...

viernes, 21 de junio de 2019

TESOROS EUCARÍSTICOS DE LIEJA

Refiere Édouard Lavalleye en su libro La Fête-Dieu, sainte Julienne et l’église Saint Martin à Liége, esquisses historiques (Corpus Christi, Santa Juliana y la iglesia de San Martín en Lieja), escrito con motivo del sexto centenario de la institución de la Fiesta del Santísimo Sacramento en la diócesis de Lieja (año 1246), que en su antiguo Misal diocesano de 1552 había una Misa propia que tenía la secuencia Laureáta plebs fidélis en lugar de la tomista Lauda Sion Salvatórem presente en la Misa Romana.

LATÍN
Laureáta plebs fidélis
Sacraménto Christi carnis,
Laude regem glóriæ.
Nam cum regnans sit in cœlis,
Cum efféctu suæ mortis
Se præbet cotídie.
   
Ut prétium pro peccátis
Fiat virtus Passiónis
Et augméntum grátiæ,
Missa confert ista nobis;
Ergo digne sit solémnis
Missæ cultus hódie.
  
Hoc signávit vitæ lignum,
Melchísedech panem vinum,
Ut placáret Trinum-Unum,
Ófferens altíssimo;
Aser quóque pínguis cibus
Delícias dans régibus,
Nam regális est hic cibus
Pane sacratíssimo.
 
Et hoc quidem designávit
Agnus sine mácula,
Quem edéndum immolávit
Quóndam lex mosáica.
Agnus legis jam cessávit,
Supérvenit grátia,
Christi Sánguis dum manávit
Mundi tollens crímina.
  
Caro cujus tam seréna
Nobis esca sit amœ́na
Fídei mystério.
Quam próvide manna cœli
Figurávit Israëli
Nóbili præságio.
  
Esca fuit temporális
In desérto datum manna,
Christus panis est perénnis
Dans ætérna gáudia.
Hic est panis salutáris,
Per quem datur nobis vita,
Hic est calix speciális
Cujus potus grátia.
 
Hic est esus páuperum,
Nullum quǽrens prétium
Sed mentes fidélium,
Pacis præbens cópiam.
O dulce convívium
Supernórum cívium,
In terris viáticum
Nos ducens ad Pátriam.
 
Vitæ via, lux perénnis,
Sátians reféctio,
Christe, confer vitam nobis
Hoc sacro convívio.
Ut ætérno cum supérnis
Perfruámur gáudio,
Quod osténdet deitátis
Manifésta vísio.
 
Vive panis, vivax unda,
Vera vitis et fœcúnda,
Vitæ da subsídia.
Sic nos pasce, sic nos munda,
Ut a morte nos secúnda
Tua salvet grátia.
  
Nam efféctus tuæ mortis
Nos emúndat a peccátis
Per Missæ mystéria.
Summæ templum Trinitátis
Sempitérnam confer nobis
Glóriam in pátria.
 
Jesu, decus Angelórum,
Spoliátor Infernórum
Humíli victória,
Honor Cœli, lux Sanctórum,
Salus mundi, fons bonórum,
Tibi laus et glória. Amen.
  
TRADUCCIÓN
Tu corona es, pueblo fiel,
El Sacramento del Cuerpo de Cristo,
Alaba al Rey de la Gloria.
Aunque reina en el Cielo,
Con el fruto de su muerte
Se entrega cada día.
   
El rescate por los pecados
Se vuelve en virtud de la Pasión
Y aumento de gracia,
La Misa nos concede esto;
Por eso hágase con solemnidad
Hoy el culto de la Misa.
  
Figurado en el árbol de la vida,
En el pan y vino que Melquisedec
Ofreció al Altísimo
Para aplacar al Dios Trino y Uno;
En el pingüe pan de Aser
Que es grato a los reyes,
Pero real alimento es
Este sacratísimo Pan.
 
Y también fue figurado
En el cordero sin defecto,
Que para comerse fue inmolado
Bajo la Ley de Moisés.
Cesó ya el cordero de la ley,
Superado por la gracia,
La Sangre que Cristo derramó
Quita los pecados del mundo.
  
Su carne sin mácula
Sea nuestro ameno alimento
En el Misterio de la Fe,
Del cual el maná provisto del Cielo
Para el pueblo de Israel
Figura y noble presagio fue.
  
El maná que en el desierto se dio
Era un alimento temporero,
Cristo es el Pan perenne
Que nos da el gozo eterno.
Este es el pan salvífico
Que nos da la vida,
Este es el cáliz precioso
Del que se bebe la gracia.
 
Este es el alimento de los pobres,
No busca otro precio
Que las almas de sus fieles,
Y les retorna abundante paz.
Oh dulce convivio
De los célicos moradores
Y Viático en la tierra,
Condúcenos a la eterna Patria.
 
Camino de la vida, Luz eterna,
Oh Cristo, confiérenos la vida
En este sacro banquete
Que sacia plenamente.
Para que en la eternidad obtengamos
Con los bienaventurados el gozo
De contemplar claramente
La visión beatífica de Dios.
 
Pan vivo, bebida vivificante,
Vid verdadera y fecunda,
Reanima nuestra vida.
Apaciéntanos y purifícanos,
Para que tu gracia nos salve
De la muerte segunda.
  
En el Misterio del Altar,
Que el fruto de tu muerte
Nos remita nuestros pecados.
Templo de la suma Trinidad,
Concédenos la sempiterna gloria
En la Patria celestial.
 
A Ti, Jesús, decoro de los Ángeles,
Que por tu humildad venciste
Y al Infierno despojaste,
Honor del Cielo, Luz de los Santos,
Salvador del mundo, fuente de todo bien,
Sea la alabanza y la gloria. Amen.

jueves, 20 de junio de 2019

PREFACIO DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO

   
A diferencia del Rito Romano (que asigna para el Corpus Christi y su octava el prefacio de la Natividad), la liturgia neogalicana (en particular el Rito de Lyon y los usos de Poitiers y Beauvais) tiene un Prefacio propio para el Corpus Christi (y su Octava) y la Misa de Desagravio al Santísimo Sacramento, el cual es una rescensión del antiguo Sacramentario Gelasiano. En este prefacio, se expresa y reafirma la doctrina sobre el Sacrificio de Cristo en la Cruz, Oblación pura y perfecta que abolió para siempre las innumerables víctimas prescritas en la Ley mosaica, Sacrificio que es renovado de modo incruento en la Santa Misa:
  
PRÆFÁTIO DE SANCTÍSSIMO SACRAMÉNTO: Vere dignum et justum est, ǽquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus, per Christum Dóminum nostrum. Qui, remótis carnálium victimárum inánibus umbris, Corpus et Sánguinem suum nobis in Sacrifícium commendávit: ut in omni loco offerátur nómini tuo, quæ tibi sola complácuit, Oblátio munda. In hoc ígitur inscrutábilis sapiéntiæ, et imménsæ caritátis mystério, idípsum quod semel in Cruce perfécit, non cessat mirabíliter operári, ipse Ófferens, ipse et Oblátio. Et nos, unam secum hóstiam efféctos, ad sacrum invítat convívium, in quo ipse cibus noster súmitur, recólitur memória Passiónis ejus, mens implétur grátia, et futúræ glóriæ nobis pignus datur. Et ídeo cum Ángelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia cœléstis exércitus, hymnum glóriæ tuæ cánimus, sine fine dicéntes. [Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar, oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios, por Cristo, Señor nuestro. Que habiendo removido la sombra de las inútiles víctimas, nos encomendó como Sacrificio su Cuerpo y su Sangre, para que en todo lugar se ofrezca en tu Nombre la única Ofrenda pura que Te complace. Pues en este misterio de su inescrutable Sabiduría e inmensa Caridad, no cesa de operarse maravillosamente el Sacrificio realizado en la Cruz, donde Él se mismo se ofreció como Oblación. Y a nosotros, hechos con Él una misma hostia, nos invita a este sagrado banquete en el cual se nos da por alimento, renovando la memoria de su Pasión, para llenar nuestras almas de su Gracia y darnos la prenda de la Gloria futura. Por eso, unidos a los Ángeles y los Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, junto con toda la celestial milicia, cantamos un himno a tu Gloria diciendo sin cesar].

sábado, 1 de diciembre de 2018

SECUENCIA «Mœsta Sion muta vocem», DEL PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO

La Anunciación (Miniatura perteneciente al Codice Corale 2, siglo XIV)
  
Secuencia tomada del antiguo Eucologio de Lisieux, año 1818. Traducción nuestra.
    
LATÍN
Mœsta Sion, muta vocem,
Sume psalmum, et felícem
Dic vicem mortálium.
  
Lapsus homo suspirábat,
Cœlo pulsus exulábat;
Fert Deus auxílium.
  
Quem Prophétæ prædicárunt,
Quem tot annos expectárunt,
Justum pluunt sídera.
  
Radix Jesse mittit florem:
Terra profert Salvatórem:
Virgo fit puérpera.
   
Hic languóres nostros suscípiet;
Hic ætérnam pacem stabíliet,
Omne scelus ábluet.
   
Hic decrétum nobis contrárium,
Quo peccáti fit mors stipéndium,
Immolátus díluet.
  
Qui Redémptor expectáris,
O spes rebus in amáris!
Instant mala, quid moráris?
Veni, lapsos érige.
 
Et tu, Virgo paritúra,
Dei mater mox futúra,
Mater virgo permansúra,
Invocántes prótege. Amen.
  
TRADUCCIÓN
Sion afligida, cambia tu voz,
Toma los salmos, para cantar
El retorno de la felicidad a los mortales.
   
El hombre caído suspiraba,
Llamando a la cerrada puerta del Cielo,
Ahora Dios le da sus auxilios.
 
Los astros hacen descender al Justo
Aquel que predijeron los profetas,
Aquel a quien esperaron por tantos años.

La rama de Jesé produjo una flor:
La tierra manifiesta al Salvador:
La Virgen ha dado a luz.
 
Vino a tomar nuestras debilidades;
Vino a establecer la paz eterna;
Vino a lavar todos los crímenes.
 
Por su inmolación diluyó
El decreto que nos era contrario,
Por el cual la muerte era el pago del pecado.
   
Tú que eres esperado como Redentor,
¡Oh esperanza de todas las amarguras!
Preguntan los malvados, ¿por qué tardas?
Ven, levanta a los caídos.

Y tú, Virgen que darás a luz,
Pronto serás la Madre de Dios,
Madre que permanece Virgen:
Protege a los que te invocan. Amén.

miércoles, 24 de octubre de 2018

SECUENCIA “Instar infidélium”, DE LA MISA DE ESPONSALES

Oración de Tobías y Sara (Jan Steen-Museo Brideus, La Haya)
 
Muchos misales neogalicanos, como el de Poitiers de 1767, los de Le Mans de 1785 y 1835, y el de París de 1841, contienen en el texto de la Misa de Esponsales una secuencia sobre la santidad del matrimonio, instando a que este estado se asuma con pureza y virginidad (de ahí que jamás se cantaba dicha prosa en segundas nupcias).
 
Esta secuencia, como podemos apreciar, está basada en las palabras de San Rafael Arcángel a Tobías hijo (Tobías 6, 17-22), donde le señala que el demonio solamente ejerce poder en los que asumen el matrimonio para satisfacer su concupiscencia, y que los fieles de Dios deben prepararse en castidad y oración, para recibir la bendición y gracia anejas al sacramento, y tener hijos santos. A este propósito, la Iglesia consagra precisamente a San Rafael Arcángel como abogado y protector de los pretendientes y de los matrimonios.
  
SECUENCIA “Instar infidélium”, DE LA MISA DE ESPONSALES (Bajo la melodía de “Veni, Sancte Spíritus”)
  
LATÍN
Instar infidélium
Deum nesciéntium
Nefas sanctos núbere.
Dǽmoni subjáceat,
Brutus cujus áudeat
Mens Deum exclúdere.
 
Huc ades, et fórtibus
Hostem liga fúnibus,
Sacræ dux milítiæ.
Deus, ipse vénias;
Has ades ad núptias,
Fons, o Christe, grátiæ.
  
Magnum o mystérium!
O Dei consórtium
In Christo cum hómine!
O sacra commércia
Christi cum Ecclésia,
Vírginis cum vírgine!
 
Vir uxórem díligat,
Sóciam dux dírigat,
Christus ut Ecclésiam.
Christo crux, oppróbria;
Puram ut Ecclésia
Conséquatur glóriam.
 
Christum ut Ecclésia;
Dócilis ad ómnia,
Uxor virum tímeat.
Metum amor páriat;
Læta mens obœ́diat;
Cor apértum páteat.
 
Jam duo non éritis;
Unum corpus stábitis:
Sit et unus spíritus.
Purus omni mácula,
Casta servet víncula
Thorus Deo cógnitus.
  
Quidquid hic est cárneum,
Et e terra térreum,
Tollet mors propínquior.
Sacraménti píetas,
Spíritus socíetas
Mortem vincet fórtior.
  
Hic, si præsis, próspera;
Si recédis, áspera
Erunt, Deus, ómnia.
Quod sacrat oblátio,
Firmet benedíctio
Et mansúra grátia. Amen.
  
TRADUCCIÓN
Nefando es entre los santos casarse
Imitando a los infieles
Que a Dios desconocen.
Aquellos que, cual insensatos, osan
Excluir a Dios de sus almas
Merecen estar sujetos al demonio.
  
Oh jefe de la sacra milicia,
Haz sentir aquí tu presencia,
Atando y alejando al enemigo de las almas.
Oh Cristo Dios, preside tú
Y, con tu gracia
Santifica estas nupcias.
  
¡Oh magno misterio este,
En el que, por Cristo,
Dios se une al hombre!
¡Oh sagrado consorcio
De Cristo, virgen
Y su virginal Iglesia!
  
Que el hombre ame a su esposa,
Y dirija a su compañera,
Como Cristo a su Iglesia.
Cristo, con su Cruz y oprobios,
Consiguió la gloria
Para su pura Iglesia.
  
La mujer reverencie a su esposo,
Siendo dócil en todo lo razonable,
Como la Iglesia lo es a Cristo.
De este temor nace el amor casto;
Obedeciendo con alma alegre
Y con corazón sincero.
  
Vosotros ya no seréis dos;
Seréis un solo cuerpo
Y un sólo espíritu.
Guardando el vínculo casto,
Conservad sin mancha el lecho
Ante los ojos de Dios.
  
La muerte, que está próxima,
Aquí destruirá lo carnal,
Y lo terreno a la tierra volverá.
La piedad del Sacramento
Y la unión de las almas
Vencen con más fuerzas a la muerte.
  
He aquí, oh Dios, que todo
Si nos diriges, próspero será;
Si de nosotros te apartas, áspero.
Que esta sacra oblación
Afirme la bendición,
Y asegure la gracia. Amén.

martes, 12 de septiembre de 2017

SECUENCIA “Gáudii Primórdium”, DE LA NATIVIDAD DE SANTA MARÍA

El Misal Parisino de 1738 (y a partir de él, todos los Misales galicanos) contaba con la siguiente Secuencia en la Misa de la Natividad de la Bienaventurada Virgen María (Tomo IV, pags. 145-150), que desde el Introito de la misma (Salmo 88, 3-4 & 1) anuncia la predestinación de que María fue objeto para ser la Madre de Dios.
  
LATÍN
Gáudii primórdium
Et salútis núntium
Diem nostræ cánimus.
Quæ dat hora Vírginem,
Spondet Deum hóminem:
En venit quem quǽrimus.
  
Quam in Matrem éligit,
Hujus ortum dírigit
Deus omnis grátiæ.
Domum quam inhábitet,
Mox e qua nos vísitet,
Ornat sol justítiæ.
  
Quot micat lumínibus,
Suis Deus úsibus
Quod vas fingit glóriæ.
Quot latent mirácula!
Fiet hæc nubécula
In vim magnam plúviæ.
   
Benedícta fília,
Tota plena grátia,
Tota sine mácula:
Cœli quod jam hábitas,
Pande nobis sémitas
Prece, Virgo, sédula.
  
Iram promerúimus;
Christe, pacem pétimus:
Hanc da, Matris précibus.
Ut in nobis máneas,
Corda nostra prǽbeas
Pura culpis ómnibus.
Amen. Allelúja.
   
TRADUCCIÓN
Cantemos en este día
A la aurora de nuestra alegría,
Que presagia nuestra salvación.
Esta hora que nos da la Virgen
Nos promete al Dios Hombre;
Aquél que deseamos pronto vendrá.
  
El Dios de toda gracia
Que la eligió como Madre
Dirige su nacimiento.
El sol de justicia adorna
La morada que habitará,
Y de donde vendrá pronto a visitarnos.
  
¡Con cuantas luces no brilla
Este vaso de gloria
Que formó Dios para su propio uso!
¡Cuantas ocultas maravillas!
Esta nubecilla traerá
Con fuerza una magna lluvia.
  
Oh Hija bendita,
Toda llena de gracia,
Y toda sin mancha.
Desde el cielo donde ya habitas,
Abre para nosotros los senderos
Por tu intercesión activa, ¡Oh Virgen María!
  
Incurrido hemos en la cólera celeste,
¡Oh Cristo!, pedimos tu paz:
Concédenosla por las súplicas de tu Madre,
Para que en nosotros permanezca,
Concede a nuestros corazones permanecer
Purificados de toda culpa.
Amén. Aleluya.

martes, 15 de agosto de 2017

SECUENCIA “Índuant Justítiam”, EN HONOR A LA ASUNCIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN SANTA MARÍA

Secuencia introducida en el Misal Parisino por el Cardenal Louis Antoine de Noailles en 1706.
  

LATÍN
Índuant justítiam,
Prædícent lætítiam
Qui minístrant Númini.
 
It in suam réquiem,
Infert cœlo fáciem
Arca viva Dómini.
  
Christum, cum huc vénerat,
Quo mater suscéperat,
Non est venter púrior.
  
In quo, dum hinc révocat,
Matrem Christus cóllocat,
Thronus non est célsior.
  
Quæ te, Christe, génuit,
Quæ lacténtem áluit,
Nunc beátam dícimus.
  
Immo, quod credíderit,
Quod sibi vilúerit,
Hinc beátam nóvimus.
 
O præ muliéribus,
Quin et præ cœlítibus,
Benedícta fília.
 
Hauris unde plénior,
Hoc e fonte crébior
Stillet in nos grátia.
 
A Deum ut ádeant,
Per te vota tránseant:
Non fas matrem réjici.
  
Amet tuam Gálliam,
Regi det justítiam,
Plebi pacem súpplici.
Amen. Allelúja.
 
TRADUCCIÓN
Revestidos de justicia
Proclaman la alegría
Los ministros del Altísimo.
  
Yendo a su retiro,
Dirige su faz hacia el Cielo
El Arca viva del Señor.
 
Ningún seno más puro
Que el que recibió a Cristo
Se encontró en este mundo.
 
Ningún trono el más elevado
Este que Cristo a su Madre le ofrece
Luego de llamarla de aquí abajo.
 
A la que te engendró, oh Cristo,
Y con su leche te alimentó,
Nosotros llamamos Bienaventurada.
  
Mas ¡quién podrá creer
Que aquella que se humilló
es la que nosotros proclamamos Bienaventurada!
 
Tú, oh Hija, eres bendita,
Más que las mujeres de la tierra,
Más que los moradores del Cielo.
 
En la fuente de la gracia,
De la cual tú eres llena,
Infúndela en nosotros abundantemente.
 
Para llegar hasta Dios,
Que por ti atiende nuestras oraciones:
Él no puede rechazar a su Madre.
    
Ámete la Galia tuya,
Dale justicia a sus reyes,
Y paz a su pueblo orante.
Amén. Aleluya.