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viernes, 12 de octubre de 2018

¡UNÍOS CONTRA LOS JUDEOMASONES!

Traducción del artículo rescatado en BIBLIOTHEQUE DE COMBAT.
  
 
LA JUDEOMASONERÍA ES LA CONTRA-MORAL
Si creéis en el principio de moralidad que ordena el respeto de la propiedad, si preferís guardar lo poco que poseéis, si recusáis la máxima judeomasónica formulada por el Hermano Pierre-Joseph Proudhon «La propiedad, es el robo», máxima por la cual vuestro vecino puede legalmente instalarse en vuestra casa y poneros fuera de ella; y si, a la luz de los acontecimientos, veis que la aplicación matemática de esta máxima continúa después de quince años en Rusia [estamos en 1932] y en los países que padecen la revolución, que es lo mismo en Italia y en Sicilia, y que en la Francia misma un ensayo de este tipo se está intentando en el departamento de Landes, si veis estas cosas y si comprendéis finalmente la advertencia de los «Protocolos» confirmada por los hechos, uníos contra los Judíos y los Francmasones.
 
Si creéis en el principio de moralidad que ordena el respeto de sí mism y de los otros, si no estimáis que el hombre y la mujer sean nacidos para la prostitución, que la familia, bajo la presión judeomasónica del divorcio y de la unión libre, deba devenir un falansterio y un establo, en lugar de permanecer, como en el tiempo de nuestros padres, un santuario bendito; y si a la luz de los acontecimientos, veis que la búsqueda de placer que provoca el mundo después de la paz no es sino la aplicación obligada del plan de Israel, y que ina tal disolución de las costumbres puede hundir en un lago de miseria y de vergüenza a los que los Judíos no temen llamar «los cerdos de los Gentiles», si veis estas cosas y si comprendéis finalmente la advertencia de los «Protocolos» confirmada por los hechos, uníos contra los Judíos y los Francmasones.
  
LA JUDEOMASONERÍA ES EL CONTRA-ESTADO
Si creéis en el principio de orden y autoridad sin el cual ningún gobierno subsistiría, si recordais que los proponentes de la igualdad no tienen otro fin que el dominaros y reduciros a servidumbre, que los proponentes de la fraternidad son los sin-patria que reversaron nuestras fronteras para mejor introducir al extranjero, que los proponentes de la libertad son los sans-culottes qui substituyen a la verdadera libertad el liberalismo y la licencia para destruir la sociedad; y si, a la luz de los acontecimientos, veis que estos proponentes son los amos, que los lugares útiles e influyentes están universalmente entre las manos judías y masónicas, que ellos se apoderan de las municipalidades, de los consejos generales, de los consejos de prefectura, de las administraciones, de los ministerios, del Parlamento, de la enseñanza en todos los grados, de los Estudios Superiores, de las Grandes Escuelas, de las Academias, y que los Archivos Israelitas se hicieron gloriar, con el sr. Alexandre Millerand, de tener sangre judía en la Presidencia de la República; y si, mejor aún, siempre a la luz de los acontecimientos, veis que este control del Estado prepara por el plan judeomasónico la revolución social, llamada ayer la Gran Revolución, nombrada actualmente el Bolchevismo, mas conducente la una y el otro, en 1932 como en 1793, al régimen del Terror, que agrega fatalmente en nuestros días la guerra extranjera a la guerra civil; si veis las conmociones bolchevistas partir de Rusia, como de un volcán mundial, para levantar convulsivamente todos los pueblos, si veis estas cosas y si comprendéis finalmente la advertencia de los «Protocolos» confirmada por los hechos, uníos contra los Judíos y los Francmasones.
  
LA JUDEOMASONERÍA ES LA CONTRA-IGLESIA
Si creéis todavía en los principios religiosos de vuestra juventud, en vuestro catecismo que explica singularmente el plan de la Contra-Iglesia, si vos no pensáis que después de vuestra muerte valdréis menos que un perro vivo, si sentís vuestra alma inmortal volver en ciertas horas su vista hacia el cielo, donde nos atiende el Padre que nos ha creado; si tenéis fe en el Cristo crucificado que perdona, que bendice, que consuela, y si encontráis al pie de la cruz, en lágrimas pero de pie, a su Madre que es también vuestra Madre; si vuestro recuerdo os lleva en ocasiones a la iglesia donde habéis sido bautizados, confirmados y comulgados; si sentís luego, en un estremecimiento del alma, un dulce pesar del pasado; y si, a la luz de los acontecimientos, veis que, después de cincuenta años, están encarnizados en sacar el crucifijo de las escuelas, de las guarderías, de los pretorios, de los hospitales para echarlos a la calle, que han exiliado a los monjes y a las religiosas porque ellos oran y enseñan, que han hecho una ley intangible de separación para llegar a cerrar un día vuestras iglesias y a expulsar a vuestros sacerdotes, contra los cuales habéis podido escuchar demasiado complacientes los rumores infames, luego que son vuestros mejores amigos, luego que han hecho una ley intangible de escuelas laicas para criar, nos lo han dicho, las generaciones sin Dios, los bolcheviques de mañana, que en definitiva es a Cristo, es a Dios que han expulsado de Francia, y que es precisamente la aplicación rigurosa del plan judeomasónico; si veis estas cosas y si comprendéis finalmente la advertencia de los «Protocolos» confirmada por los hechos, uníos contra los Judíos y los Francmasones.
  
¿Mañana? No, el día de hoy, si no queréis ser sorprendidos por la «Gran Noche». Un ministro de la guerra, mejor advertido sin duda, parece decirnos, al presentar su dimisión, que el peligro se anunciaba para 1921. En 1924, como conclusión de la visita de Édouard Marie Herriot a Moscú, Trotsky dijo en una reunión comunista:
«El sr. Herriot sera proclamado Presidente del Consejo en Francia, y establecerá un régimen a la Kerensky, cuyo resultado será el triunfo de los comunistas sobre la Burguesía francesa».
   
Tened cuidado de despertar demasiado tarde.
 
Un supremo aviso. En la aurora de este nuevo año, la Iglesia nos recuerda estas palabras del Evangelio: «al día octavo, José le dio al Niño el nombre de Jesús», que quiere decir Salvador. Creed que el único Salvador es Cristo Jesús; Él solo resucitará la verdadera Francia, la francia centenaria y tradicional, la Francia que no es ni judía ni masona, la Francia católica.
  
Mons. ERNEST JOUIN. Le péril judéo-maçonnique (El peligro judeomasónico), París 1932, págs. 21-24 (Conclusión).

martes, 10 de julio de 2018

LA EXCLUSIÓN DE LA SANTA SEDE DE LA CONFERENCIA DE VERSALLES POR ORDEN MASÓNICA

Artículo publicado por Javier Navascués Pérez en INFOCATÓLICA. Las notas al pie de cada imagen son propias.
 
Sesión de firma del Tratado en el Salón de los Espejos del Palacio de Versalles (28 de Junio de 1919)
  
En noviembre de 1918 terminó la Primera Guerra Mundial con la victoria aliada (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia hasta 1917, Italia, Serbia, Rumanía entre muchos otros aliados menores) y la derrota del bando que fue conocido como «los Imperios Centrales» (Alemania, Austria, Hungría, Bulgaria y Turquía). Finalmente, la mucha mayor potencia humana, económica e industrial del bando aliado, sobre todo a partir de la entrada en guerra de Estados Unidos, acabó imponiéndose.
  
Se anunció que las potencias vencedoras iban a convocar una gran Conferencia diplomática en París para enero de 1919 en la que se llevaría a cabo la reorganización definitiva de Europa. Los dirigentes aliados anunciaron nada menos que la Conferencia «terminará para siempre con la guerra como amenaza para la humanidad». En teoría, la base política de la Conferencia iba a ser los «Catorce puntos de Wilson», promulgados por el presidente norteamericano Woodrow Wilson en enero de 1918 que preveían el castigo al gobierno imperial alemán, pero en teoría buscaban una paz sin grandes anexiones de territorio y en la que el bando perdedor encabezado por Alemania no fuera aplastado por las exigencias Aliadas.
   
Wilson era un masón de alto grado y por eso el citado documento incluía algunos «puntos» de neto origen masónico como, entre otros, la «consagración» de la democracia liberal como único sistema político posible y admisible y la formación de una Sociedad de Naciones como embrión de un gobierno mundial (la formación de un gobierno mundial que excluya a la Religión, algo que en parte consiguieron más tarde con la ONU, es una vieja aspiración masónica, por eso a los masones se les llama también «mundialistas»).
   
De izquierda a derecha, los culpables del Tratado de Versalles: Vittorio Emanuele Orlando Barabbino (Italia), David Lloyd George (Reino Unido), Georges Benjamin Clemenceau Gautreau (Francia), y Thomas Woodrow Wilson (Estados Unidos). Todos cuatro, FRANCMASONES.
   
Wilson logró el establecimiento de la Sociedad de Naciones, pero, en cambio, no consiguió su propósito de que la Conferencia fuera un tratado entre iguales y no una paz draconiana contra los vencidos ya que no conocía las promesas secretas que Londres y París habían ido haciendo al resto de sus aliados a cambio de su ayuda y que implicaban grandes pérdidas territoriales a costa de los países derrotados. Por eso los alemanes hablaron luego del «diktat» de Versalles, porque sus delegados allí no fueron invitados a negociar nada, sino simplemente a aceptar las condiciones impuestas por los Aliados.
 
Benedicto XV, el Papa de la Paz
Resultó trágico también y es un hecho poco conocido -lo cual es significativo- que la Santa Sede fuese deliberadamente excluida de la Conferencia de Versalles por los gobiernos Aliados, muy influidos por la masonería. El Papa era entonces Giacomo Della Chiesa, Benedicto XV, pidió participar en la Conferencia de Paz. Parece de sentido común que el Papa, que era la cabeza espiritual de la religión más extendida del mundo e incluía a millones de creyentes, también en los países vencedores, estuviera presente en una conferencia diplomática tan importante pero el sectarismo de las potencias aliadas lo impidió.
 
Y es que todo el mundo se daba cuenta de que la presencia del Papa habría ejercido un efecto moderador muy importante y hubiera impulsado un trato mucho más ecuánime hacia los países vencidos. Y eso es precisamente lo que trataban de evitar los gobiernos Aliados. Además, su presencia allí hubiera transmitido al mundo que los principales gobiernos occidentales reconocían la guía de la influencia espiritual del Papa como inspiradora moral de sus políticas. Y desde luego eso es algo que la masonería no estaba dispuesta a permitir.
  
Benedicto XV había sido elegido en el cónclave de agosto de 1914, tras la muerte del gran Papa San Pío X. Fue un cónclave celebrado bajo la terrible sombra de la Primera Guerra Mundial, que acababa de estallar y que amargó los últimos días de S Pío X. Probablemente la experiencia política y diplomática de Della Chiesa facilitó su elección.
  
Benedicto XV (Giacomo della Chiesa). San Malaquías de Armagh en su Profecía de los Papas le llamó «Relígio depopuláta» (la Religión devastada), tanto por la Gran Guerra que ocurrió durante su pontificado, como por las persecuciones religiosas que le tocó presenciar.
 
Entre otros destinos había sido secretario de la Nunciatura en España en la década de 1880, donde en Madrid se le había conocido como «el cura de las 2 pesetas» porque diariamente repartía esta cantidad, entonces importante (con la que se podía comer durante varios días), entre las familias más pobres del conocido como barrio de los Austrias de la capital española. Era doctor en Derecho y teólogo. Desde su elección su gran objetivo, que por desgracia no pudo lograr, fue mediar entre ambos bandos conseguir para conseguir que la Guerra terminara.
 
Guardó una exquisita neutralidad porque sabía que había muchos católicos en ambos bandos. Intentó que Alemania evacuara Bélgica y apoyó los intentos del emperador Carlos de Austria Hungría por negociar con Francia y lograr una paz equilibrada entre los países contendientes que a mediados de 1917 estuvieron a punto de fructificar pero que el masón primer ministro francés Ribot impidió casi en el último momento (lo que autores franceses han llamado «El sabotaje de la paz» y que sería motivo para otro artículo).
  
Por desgracia la guerra siguió un año más y aún morirían muchos cientos de miles de personas en ese año y medio. Sintió un gran disgusto cuando Italia se unió a la Guerra en el bando aliado en 1915, aunque tampoco lo condenó por prudencia política porque sabía que muchos católicos italianos apoyaban la guerra contra Austria en aquel momento por un mal entendido nacionalismo. Aunque con pena, permitió que todos los católicos de los países beligerantes cumplieran sus deberes militares con sus patrias respectivas.
 
Nombró Nuncio en Múnich al cardenal Pacelli futuro Pío XII. Cuando vio que los gobiernos beligerantes por su orgullo y egoísmo, con excepción de Austria (en favor de la cual intentó mediar en vano en las últimas semanas de la Guerra), no deseaban su mediación política, se volcó en la ayuda humanitaria en favor de los prisioneros, los heridos, las víctimas de la guerra y los desplazados, (en colaboración a veces con el rey de España Alfonso XIII). Pero el Papa y la Iglesia ganaron un gran prestigio universal en aquellos años porque todo el mundo fue testigo de sus nobles esfuerzos por la paz. El número de países que enviaron representaciones diplomáticas ante el Papa se dobló. La masonería internacional tampoco pudo olvidar más tarde, que en 1917 el Papa había aprobado el Código de Derecho Canónico que refundía la legislación de la Iglesia y en el que se condenaba de nuevo a la Masonería.
  
Finalmente, el Tratado de Versalles impondría durísimas indemnizaciones económicas a Alemania, además de grandes pérdidas territoriales y coloniales. Austria y Hungría fueron totalmente desmembradas. Naturalmente tanto sectarismo abonó un enorme resentimiento en Alemania que ayudaría mucho al posterior ascenso de Hitler al poder y en 1939 estallaría una guerra mucho peor aún. Y ello a pesar de que hubo personajes inteligentes en el propio bando Aliado que se daban cuenta del desastre posterior que traería aquel Tratado. El joven historiador británico Arnold Toynbee advirtió de lo peligroso que sería para el futuro humillar tanto a Alemania. Incluso el general Foch, comandante supremo del ejército francés, dijo con clarividencia: «Esto no es una paz, sino una tregua de 20 años hasta la próxima guerra». Fueron desoídos. Se impuso la «paz» de los gabinetes masónicos.
  
Protestas en Berlín contra el «diktat» de Versalles. Las odiosas condiciones impuestas por los Aliados a la Alemania derrotada facilitaron el ascenso de Adolf Hitler (quien se opuso al Tratado) al poder.
   
Todas esas terribles consecuencias se podrían haber evitado y la historia del siglo XX habría sido muy distinta si se hubiera buscado una paz mucho más justa, tal como quería Benedicto XV. La Santísima Virgen ya lo había advertido en Fátima cuando dijo que si la humanidad no se arrepentía de sus pecados dentro de 20 años llegaría una Guerra mucho peor aún que la Primera Guerra Mundial.

domingo, 17 de junio de 2018

SIONISMO: LA HISTORIA DE UN FANATISMO

  1. El capitalismo, instrumento de la explotación del hombre y causa de origen del comunismo, se basa en las teorías de los economistas judíos David Ricardo, Adam Smith y Milton Friedman.
  2. El marxismo, fase última y superior del capitalismo liberal y culminación del proceso de destrucción definitiva de nuestra civilización, fue creado por los judíos Isidoro Mordechai, alias Karl Marx, Feist Lassal alias Ferdinad Lasalle y Friedrich Engels e impuesto en forma sangrienta en Rusia por los judíos Ulianov alias Vladimir Ulianovich “Lenin”, León Bronstein alias Trotszki, Boris Rosenfeld alias Kamenev, Silberstein alias Bogdonov, Karl Sobelson alias Radek, Maxim Finkelstein alias Litvinov (1º presidente de la Liga de Naciones), etc, etc. De 554 cargos directivos los judíos controlaban 447. El dominio judío continuó -pese a supuestas desavenencias – de modo interrumpido en la URSS.
  3. La subversión bolchevique en Rusia fue financiada –como se ha probado incuestionablemente– por la banca judía: Jacobo Schiff Warburg, Kuhn-Loeb & Cia., Otto Khan, Jerónimo Hanaver, Max Breitung, Abraham Jivotovsky (suegro del “obrero” Trotsky), etc.
  4. Esto se explica si recordamos que el íntimo amigo del “proletario” Marx, fue su compañero de Logia Masónica, Max Rothschild. Ha sido el “ORO” del capitalismo judío y no el proletariado quien logró que 69 años después del Manifiesto Comunista, el marxismo estuviera en el poder en uno de los estados más poderosos de la tierra y que en 1945, a menos de 100 años del mismo, media humanidad gimiera bajo su yugo.
  5. El bolcheviquismo fue impulsado en China por el judío Mijaíl Gruzenberg, alias “Borodín”, y se apoderó del Estado gracias a los buenos oficios de los judíos Harry Salomón Truman (Presidente de los EEUU), Alger Hiss, Frank Coe, Victor Perlo, David Weintrub, Harry Hopkins, a la mayoría de los cuales se le comprobó ser agentes rojos.
  6. Simultáneamente con la subversión bolchevique rusa de 1917, se produjeron alzamientos en diversas naciones, en las cuales los judíos desempeñaron un rol protagónico, por ejemplo como en Alemania con Carl Liechnecht y Rosa Luxemburgo, en Hungría con el sádico Bela Khun, etc.
  7. El entregador de Rusia al comunismo fue el judío Alexandr Kerensky.
  8. La victoria comunista en Cuba del judío sefaradí marrano Fidel Castro Ruz (según reconoció el senador yankee judío, Jacobo Javits: “Nosotros financiamos a Fidel Castro”), fue posible gracias a la ayuda “americana”.
  9. La “revolución socialista” en Chile, tuvo como jefe al judío y masón grado 33 (ver La Nación del 14/09/73), Salvador Allende Gossens.
  10. El mundo fue empujado a las dos guerras mundiales por las camarillas judéo-masónicas, a cuyo cargo incluso estuvo el asesinato de Francisco José en Sarajevo, desencadenando la primera. La camarilla belicista franco-anglo-norteamericana fue conducida en el último conflicto por el judío-masón Franklin Delano Roosvelt, cuya esposa judía se confesaba abiertamente trotzskysta.
  11. Y fue también el judío Roosvelt quien junto con el masón y asalariado del judaísmo internacional, el tristemente célebre Winston Churchill y el criminal judío georgiano Joseph Stalin, quien después de asesinar despiadadamente a las indefensas poblaciones civiles de países ya vencidos (como en Dresden donde las bombas incendiarias de los “libertadores” masacraron a 6.000.000 de mujeres, ancianos y niños) entregaron en Yalta y Postdam medio planeta al comunismo, como lo reconoció en un discurso antes de su muerte uno de sus socios, el General Charles De Gaulle, el campeón de la deslealtad. ¿Cómo se explica que solo los bolcheviques cosecharon una victoria que no fue suya, sino de la banca judía norteamericana?
  12. Las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki -sin necesidad militar alguna- fueron arrojadas por orden del judío Truman.
  13. La entrega de Indochina y más recientemente Vietnam, Camboya, etc, a la peste roja, fue cínicamente realizada por el judío Kissinger. Inspirador también de la política procomunista de la Alemania “socialdemócrata” de la alta finanza “liderada” por el traidor de la Patria Willie Brandt (quien se hizo ciudadano noruego atacando desde el extranjero a su país en guerra), el amigo íntimo del espía soviético Günther Guillaume.
  14. Del presidente Wilson, francmasón de alto grado, el consejero oficial de todos los presidentes norteamericanos hasta su muerte durante el gobierno de Kennedy, fue el hebreo Bernard Baruch. Su sucesor, a partir de Kennedy (asesinado por el judío Lee H. Oswald, muerto a su vez por el judío Jack Ruby). Fue el ex secretario de Estado, el judío “alemán” Henry Kissinger.
  15. La Francmasonería es una institución al servicio de la subversión comunista y de la explotación de los pueblos por oligarquías financieras. Tanto su orígen, como su ritual y sus dirigentes principales son todos judíos.
  16. La rebelión juvenil comunista estudiantil en Francia fue dirigida por el judío Daniel Cohn-Bendit.
  17. El creador de la Tcheka fue el asesino judío Enoch Yehuda, alias Genrikh Yagoda.
  18. Julius y Ethel Rosenberg, judíos, fueron los que entregaron los secretos de la bomba atómica a la Unión Soviética.
  19. El “Psicoanálisis”, esa pseudociencia de la destrucción de la personalidad psíquica del ser humano, ha sido ideado por el judío Sigmund Freud y extendido en todo el mundo por sus pares raciales.
  20. El arte degenerado se debe a los hebreos, principalmente al sefaradí Pablo Picasso.
  21. Entre los demoledores de la filosofía occidental y envenenadores de las juventudes se encuentra los judeizantes Jean Paul Sartre y Herbert Marcusse.
  22. El precursor del “progresismo” cristiano, es decir, de la descomposición de la Iglesia y su ocupación por las fuerzas judeo-masónicas bolcheviques (cuyas consecuencias son los curas y los teólogos rojos de la guerrilla internacional), ha sido el judío “converso” Jacques Maritain.
  23. El espiritismo, esoterísmo aberrante y absurdo pero dotado de extraordinario poder de demolición y sometimiento sobre no pocos sectores de las poblaciones del orbe, se lo debemos al judío Alan Kardec…
  24. El 50% de los cabecillas de la mafia eran y son judíos (Ver Life, años 1950-51).
  25. Las más grandes estafas del siglo han sido realizadas por los judíos (Serge Alexandre Stavisky en Francia, Julius Barmat en Alemania, etc., etc…)
  26. El incalificable despojo de los territorios árabes fue realizado en forma brutal y cínica por el judaísmo mundial, ante la condena unánime de los pueblos, incluso de la propia ONU, fundada por ellos. 
  27. Las agencias noticiosas que controlan la información mundial (France Press, Reuters, Havas, etc, etc.) están en manos judías, así como la mayor parte de la prensa del mundo.
  28. La “Meca” del 7º arte, “Hollywood” está en un 95% en manos judías, las grandes compañías como “Metro Goldwin Meyer”, “Fox”, “Warner Bros.”, y los “talentosos” directores.

viernes, 8 de junio de 2018

PIETRO PAROLIN, INVITADO A LA REUNIÓN DEL CLUB BILDERBERG

Elementos tomados de INFOCATÓLICA y KONTRAINFO.
  
El Club Bilderberg, considerado por muchos como el gobierno del mundo en la sombra, celebra su reunión de este año en Turín (Italia) entre el 7 y el 10 de junio.
 
Entre las particularidades de las reuniones anuales del Club Bilderberg, figura la de que una vez comienza la reunión no es posible salir del hotel. Aceptar la invitación implica un compromiso de acudir, no comentar las deliberaciones y participar en todas las sesiones que se desarrollan.
 
La invitación es siempre nominal. Dentro del hotel donde se realiza la reunión no se puede ir con escolta. No se puede tampoco llegar en un coche propio. Se debe utilizar un vehículo proporcionado por la organización, que se distingue por tener una «B» en la luna delantera.
  
Entre los participantes de este año se encuentran: el ex secretario de Estado de los EEUU, Henry Kissinger; el rey Guillermo de Holanda; el Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg; directivos de Google y Facebook; presidentes de corporaciones petroleras (Shell, British Petroleum, Total); primeros ministros; presidentes de bancos internacionales (Goldman Sachs, Deutsche Bank, Santander, Lazard, KBC); el presidente del Foro Económico Mundial de Davos; ex-directores de la CIA y del servicio de inteligencia MI6 británico; el director de la UNESCO; CEO’s de medios de comunicación globales (Turner, The Wall Street Journal, The Washington Post, The Economist, Bloomberg, PRISA) y, por primera vez en 66 años, fue invitado el Secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin.
  
Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano (y probable sucesor de Bergoglio).
  
En total serán 128 participantes de 23 países.
    
Los temas de la agenda de este año reflejan las preocupaciones del sector bancario liberal-financiero en el mundo actual. Los títulos en negrita son los originales publicados por Bilderberg, en cursiva una breve interpretación de nuestra parte:
  1. El populismo en Europa: La emergencia de gobiernos “populistas” sean de izquierda o derecha, pero dispuestos a salirse de los planes de la globalización en pos de posturas proteccionistas, industrialistas o nacionalistas han venido siendo temas de estudio y preocupación para los encuentros Bilderberg.
  2. El desafío de la inequidad: La gobernanza de un mundo cada vez más injusto y desigual se convierte también en un problema. Es de suponer la participación del Secretario de Estado del Vaticano detrás de este tema.
  3. El futuro del trabajo: Frente a la robotización creciente de la producción y los límites al crecimiento en un planeta con recursos limitados, las sociedades deberán enfrentarse al problema del incremento de la desocupación. Al proyecto liberal-financiero del capitalismo le empiezan a sobrar varios millones de personas en el mundo. Este ha venido siendo también un tema de interés del Papa Francisco (la “cultura del descarte”).
  4. Inteligencia Artificial: La lista de invitados cuenta con especialistas del uso de la inteligencia artificial tanto a nivel civil como militar: de Google a Deep Mind, de Palantir Technologies al Secretario de la OTAN.
  5. EE.UU. ante las elecciones de medio término: En noviembre de 2018 se realizarán las elecciones legislativas para remplazar la Cámara de Representantes y un tercio del Senado norteamericanos. Para la élite liberal-financiera será una oportunidad crucial para intentar restarle poder a Donald Trump.
  6. El libre comercio: En el nuevo mundo de Trump y el brexit, la emergencia de los proteccionismos y nacionalismos, y los crecientes acuerdos entre Putin y Xi Jinping, la antigua globalización parece más muerta que viva.
  7. El liderazgo mundial de los EE.UU.: El sector globalista con base en Wall Street planteaba un sistema unipolar con centro en EE.UU., un proyecto cada día más imposible dada la emergencia de China y Rusia.
  8. Rusia: Siendo una de las primeras potencias nucleares mundiales, su rol bajo la dirección de Vladimir Putin, recientemente reelecto por el 75% de los rusos, es una creciente amenaza al orden liberal. De terminar de sellarse su camino a futuro con China y si logra desembarazarse del poder económico colonizado por Occidente en el interior de la propia Rusia, Putin daría la estocada final al proyecto unipolar de los EE.UU.
  9. Computación Cuántica: Es el nuevo paradigma de computación distinto al de la computación clásica basada en el binarismo de unos y ceros. La computación cuántica utiliza cúbits en lugar de bits, da lugar a nuevas puertas lógicas y nuevos algoritmos de mayor complejidad. Podrá usarse con fines militares, comunicaciones, criptografía y criptomonedas.
  10. Arabia Saudita e Irán: El enfrentamiento entre estos dos países podría devenir en la próxima gran guerra en Medio Oriente. Arabia Saudita mantiene una histórica alianza tanto con Israel como con Gran Bretaña, mientras que Irán se ha desplegado en Siria, Yemen, Líbano y Gaza, cercando a Israel, histórico protegido de EE.UU.
  11. El mundo de la “posverdad”: En un mundo en el que el 90% de la población se informa en base a los medios de comunicación que responden a los intereses de las grandes corporaciones la difusión de la “verdad” nunca fue un tema importante para Bilderberg, sí su manipulación. Este tema comenzó a ser estudiado cuando la emergencia de las redes sociales posibilitó la multiplicación de sitios, blogs y portales alternativos que rompieron el cerco mediático tradicional.
  12. “Acontecimientos actuales”: Espacio para el debate de temas misceláneos que siempre tienen su lugar en la agenda de Bilderberg.

De acuerdo a Daniel Estulin, analista y escritor de varios libros referidos a esta organización, entre ellos “La Historia Definitiva del Club Bilderberg”, agente de contrainteligencia ruso y productor del documental Bilderberg The Movie, consultado sobre el encuentro de este año, afirma que la reunión refleja también la impotencia del sector liberal-financiero de Occidente para seguir manteniendo el poder luego de la emergencia de China como potencia, el brexit, la elección de Trump en EEUU y la reelección de Putin en Rusia:
«Perdieron USA y perdieron el acceso al dinero. Su única forma de sobrevivir es el Quantitative Easing [N. del E.: la emisión monetaria masiva de la Reserva Federal]. Sin acceso a la máquina que imprime dinero, lo que ellos representan esta destinado a fracasar. Bilderberg ha perdido el acceso al poder y más importante aún el acceso al dinero. Trump, Putin (conservadores de derecha), China (socialismo nacional), Macron (el Napoleón III de los Rothschild) están todos en un equipo diferente. Sin acceso al dinero el modelo liberal no podrá sobrevivir. La única persona que es realmente importante allí es el eterno Henry Kissinger, un representante directo de los Rothschild y B’nai B’rith, planificadores del proyecto global conocido como New Jerusalem. El resto de los participantes son irrelevantes para el futuro del mundo, ya que representan el modelo fracasado liberal-bancario. El mundo lo dominan 300 familias. Los demás, el 2%, trabajan para ellos y dividen el mundo entre sí. El problema, es que con el desplome económico no habrá para todos. Así que tienen que pelearse entre sí para hacerse con lo poco que les queda. Por su parte, el Vaticano como parte del proyecto global de la Gran Europa [en alianza con la aristocracia y monarquías europeas] está luchando por su propia supervivencia. Bilderberg representa al fracasado modeloliberal-banquero-financiero de Bretton Woods  destinado al polvo de la historia. El enfrentamiento es entre proyectos globales post-Westfalia a nivel conceptual. Solo hay 3 salidas para la élite a la crisis actual: 1. Guerra [N. del E.: de tipo mundial como forma de desgravar deudas y resetear el sistema], 2. Nuevo modelo económico, 3. Cambio tecnológico NBIC [transhumanismo – nanotecnología, biotecnología, tecnología de la información y ciencia cognitiva]».

lunes, 19 de febrero de 2018

TRES LOGIAS EN EL PARLAMENTO INGLÉS

Traducción de la noticia publicada en THE GUARDIAN (Inglaterra)
   
  
Dos logias masónicas fundadas para miembros del Parlamento y periodistas de política continúnan operando secretamente en el Palacio de Westminster, conoció el diario The Guardian.
 
Según registros de la francmasonería, la logia New Welcome, que recluta parlamentarios [miembros de la Cámara de los Comunes, N. del T.], pares [Título otorgado por la Corona británica a los miembros de la Cámara de los Lores, N. del T.] y personal parlamentario; y la Gallery Lodge, establecida para cuerpos de prensa política conocido como el lobby, permanecen en actividad.
  
Una tercera logia llamada Alfred Robbins, que también fue fundada para los periodistas, también continúa reuniéndose regularmente en Londres.
  
Las indentidades de los miembros de estas tres logias permanecen en secreto fuera del mundo de la francmasonería, sin embargo, y tan reservados son los miembros de la Gallery Lodge que pocos periodistas que trabajan en el vestíbulo parecen conocer su existencia.
  
Un miembro activo de New Welcome dijo a The Guardian que sus miembros mantienen a los masones de la Gallery Lodge en igualdad de condiciones, en el entendido de que aunque son compañeros de hermandad, todavía son periodistas, y «no quieren que los periodistas escucharan sus conversaciones».
  
David Staples, director general de la Gran Logia Unida de Inglaterra (en inglés UGLE), el cuerpo gobernante de los francmasones de Inglaterra y Gales, dijo que no hay contradicción entre el ejercicio periodístico y la pertenencia a la francmasonería.
  
«Contrario a la percepción populista, ser francmasón ayuda a estos miembros en sus papeles de servidores de la sociedad en el sentido lato, incluyendo periodistas, políticos, policías y abogados, a ser mejores en sus trabajos alentándolos actuar como mejores personas. Su membresía es positiva tanto para ellos individualmente, como para la sociedad en su conjunto», afirmó.
   
Añadió que más francmasones declararían su pertenencia, si no temieran al prejuicio y la discriminación: «No debería haber conflicto entre una elección individual sobre si declarar su membresía o no con la capacidad individual de hacer bien su trabajo. Pero lo hay, porque algunos escogen creer otra cosa, y algunos de nuestros detractores lo hacen basados en el prejuicio ciego».
  
La revelación de que tanto los periodistas sobre política y los políticos son masones vino luego de que el saliente jefe de la Federación Policial de Inglaterra y Gales alegara que los francmasones estaban bloqueando las reformas en el aparato policial y frustrando el progreso de las mujeres y oficiales de comunidades negras y otras minorías étnicas.
   
Luego de tres años como presidente de la Federación Policial, Steve White dijo: «Encontré que habían personas que estaban fundamentalmente en contra de cualquier tipo de cambio y cualquier tipo de progreso, y resulta que siempre eran los francmasones».
   
La acusación motivó una airada negación por la UGLE. En una carta a la prensa, Staples dijo: «Nos enorgullece que a lo largo de la historia, cuando las personas han sufrido discriminación tanto en público como en su vida social, la francmasonería siembre los ha recibido en nuestras logias como iguales». Añadió que muchos francmasones eligen mantener su membresía en secreto con el fin de evitar ser discriminados.
 
En el Palacio de Westminster, los parlamentarios y pares no están obligados a declarar su afiliación a la masonería, aunque los directivos de los Comunes dicen que pueden revelar esta información voluntariamente en los registros de intereses financieros de cada cámara. Nadie actualmente lo hace.
  
Ni tampoco los periodistas políticos declaran su membresía masónica en el registro de intereses de los periodistas, que es mantenido por el Parlamento.
  
Cada una de las tres logias se reúnen cuatro veces al año en el Freemasons’ Hall, las oficinas centrales de la UGLE en Covent Garden, Londres.
 
La UGLE dijo que actualmente la Gallery Lodge tiene 45 miembros y la Alfred Robbins Lodge –que debe su nombre a un antiguo reportero y prominente masón– tiene 18 miembros.
  
«Desde el año 2000, ninguno de los miembros que han participado de alguna de estas dos logias se ha registrado como periodista o algo obviamente vinculado a la industria noticiosa», dijo el vocero.
   
Con todo, no está claro cuántos de sus miembros se unieron antes de ese año, y la UGLE no identificará a los miembros de las logias.
  
The Guardian sabe que entre los miembros fallecidos de la Gallery Lodge hay ex-periodistas del Times, el Daily Express, el Scotsman, y varios reporteros de Hansard [Especie de Gaceta legislativa en los países que siguen el modelo Westminster, N. del T.].
  
Mientras que la logia New Welcome tiene de 30 a 40 miembros, The Guardian conoce solamente que cuatro de sus miembros actuales son de la Cámara de los Comunes, y que ninguno de ellos son pares. La mayoría de los miembros de la logia son ex-parlamentarios, personal del Parlamento u oficiales de policía que han servido en el Palacio de Westminster. Los parlamentarios que son francmasones son miembros de otras logias, sin embargo.
  
Aunque la logia New Welcome fue fundada luego de la huelga general de 1926, para admitir a políticos del Partido Laborista que habían sido rechazados anteriormente para ingresar a la francmasonería, The Guardian sabe que ninguno de sus miembros actuales son laboristas.
  
Muchos han dicho que dejaron la masonería en la década de 1980, temiendo la pérdida de sus escaños si eran interogados por su afiliación mientras volvían a solicitar la postulación por el Partido Laborista entre elecciones generales, que se había convertido en un requisito al comienzo de esa década.
  
Al menos un parlamentario laborista dijo que tuvo que dejar la logia New Welcome cuando enfrentó en su momento la ratificación, y acordaba que su membresía permaneciese en suspenso para que pudiera ser tranquilamente readmitido una vez supiera que su asiento parlamentario estuviera seguro.

martes, 2 de enero de 2018

DIALOGAR CON MASONES, IDIOTEZ TOTAL

Traducción del artículo publicado en LA NUOVA BUSSOLA QUOTIDIANA.
 
  
Ha suscitado muchos interrogantes y perplejidad la iniciativa promovida por la Masonería siciliana de organizar un encuentro el pasado 12 de Noviembre con un obispo y un teólogo para discutir sobre puntos de cercanía y de lontananza entre el Gran Oriente y la Iglesia Católica. Pero no es la primera vez que los mandiles intentan pedir un diálogo con la Iglesia. Sucedió por ejemplo en 1977 y aún antes, en 1937, como está documentado por este escrito del Padre Paolo Siano para LA NUOVA BUSSOLA QUOTIDIANA. En entrambos casos la Iglesia refutó de plano una propuesta que preveía con arrogancia e intimidaciones, cierto morigeramiento del Papa frente a los Masones. Porque la doctrina masónica es inconciliable en todo aspecto con el Cristianismo. He aquí lo que sucedió entonces, para entender que este diálogo buscado por los grandes maestros en realidad esconde un abrazo mortal.
 
***
 
Hace cuarenta años (1977), en la ciudad de Palermo, la Editorial de “Il Vespro” publica la primera y única traduccióne en lengua italiana de la “Carta” (en realidad un libro) dirigida al Papa Pío XI en 1937 por el masón Albert Lantoine (1869-1949), miembro de la Gran Logia de Francia y grado 33 y último del Supremo Consejo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA) de Francia.
  
La edición italiana tiene un Prefacio del masón Giordano Gamberini (1913-2003), que entre 1961 y 1970 fue Gran Maestro del Gran Oriente de Italia – Palazzo Giustiniani (GOI), y en 1966 director de «Rivista Massonica» (órgano del GOI). Fue uno de los compiladores de la «Bibbia Concordata» (Mondadori, 1968) traduciendo el Evangelio de San Juan. Se empeñó en obtener para el GOI el reconocimiento de parte de la Gran Logia Unida de Inglaterra, que se obtuvo en 1972. Gamberini fue también “obispo” de la Iglesia Gnóstica de Italia con el nombre iniciático de «Tau Julianus» y 33° grado del REAA.
  
Como Lantoine, Gamberini 33º también propone un extraño armisticio entre la Iglesia y la Masonería, o sea, pretende que la Iglesia no hable más de la incompatiblidad entre el ser católico y el ser masón. Gamberini concluye su Prefacio haciendo suya una frase sibillina de Lantoine 33º, el cual afirma que en el día en que Hiram (el héroe y prototipo de los Maestros Masones) sucumba por segunda vez, también Cristo afrontará por segunda vez el ultraje de la turba... (cfr. G. Gamberini, Prefacio en A. Lantoine, Carta de un Masón al Papa. Giuseppe Mannino (editor). Editorial de “Il Vespro”, Palermo 1977, págs. 7-9).
  
Según Gamberini, Lantoine «da testimonio de la Masonería auténtica» (pág. 8) y es «el profeta» (pág. 9) sobre las relaciones entre la Masonería y la Iglesia. El libro de Lantoine 33º está permeado de la lógica iniciática de la “conciliátio oppositórum” (unión-identidad de los opuestos) por la cual Hiram & Cristo, la Masonería & la Iglesia, Lucifer & Dios, serían necesarios el uno al otro… Del texto de Lantoine se desprende que el futuro y la supervivencia de la Iglesia dependen de aceptar la propuesta masónica, de mandarle a los sacerdotes y eclesiásticos de bajar el tono frente a la Masonería…
  
Lantoine pronostica una tregua entre la Masonería y la Iglesia Católica a fin que entrambas no caigan bajo los golpes de los enemigos comunes: el comunismo y el nazismo (cf. A. Lantoine, Carta de un Masón al Papa, cit., pág. 29). Sin embargo, la “súplica” de Lantoine es extraña, ilógica, intimidatoria, amenazante; además parece que busca insinuar en Pío XI escrúpulos y complejos de culpa en el caso de no acoger el apelo masónico (cf. pág. 32).
  
Aunque pidiendo paz, Lantoine continúa acusando a la Iglesia de abusos de poder y de pecado grave contra la espiritualidad (cf. págs. 25-26)… Lantoine se revela como relativista: «Nosotros somos los exaltadores de una verdad que muta, vosotros los propagandistas de una verdad inmutable. Todo nos separa o parece separarnos» (pág. 32).
 
Luego Lantoine afirma que los masones y los católicos no deben ser enemigos, pero poco antes muestra una profunda aversión, suya y de la Masonería, ante la Iglesia en cuanto Dios no perdonó al Ángel rebelde y este no se rendirá jamás: «[…] ¿Debemos insistir aún en ser adversarios? ¡Quizá! Quizá… ¡toda vez que vuestro Dios no pudo perdonar al Ángel Rebelde, ni el Ángel Rebelde se rendirá jamás! ¿Debemos nosotros insistir aún en ser enemigos? ¡Ciertamente no!» (pág. 41, negrillas mías).
  
El espíritu de Lantoine está de parte de aquel Ángel, como se evidencia también en cualquier otro pasaje de su libro. Según Lantoine, la «élite» masónica y la católica deben aliarse «para el rescate de la belleza» y acantonar «divergencias de opiniones», «sectarismos» (cf. pág. 55). Pero después Lantoine admite que la Iglesia no puede aceptar el relativismo masónico: «No me hago soberbias ilusiones sobre el resultado de esta mi petició que quisiera hacer convivir la Duda y la Certeza. Pedir a la Iglesia dejar un poco al lado su intolerancia, significa creer contra toda lógica que Ella pueda abandonar el Monopolio de la verdad. Un sacrificio de tal género puede ser alguna vez más fácil para nosotros, para nosotros los masones que hacemos nuestro este pensamiento de [Gotthold Ephraim] Lessing: “El valor del hombre no se define, simplemente, por la verdad en cuya posesión cualquiera está o puede estar, sino en el esfuerzo honrado que ha realizado para llegar hasta la verdad. Así pues, no es por la posesión de la verdad sino por la constante investigación en pro de la verdad como se amplían sus fuerzas, y sólo en ellas consiste su siempre creciente perfeccionamiento”. Esta “búsqueda de la verdad”, que es el objetivo de nuestros trabajos, nos veta el orgullo de creerla inmutable» (págs. 55-56).
  
Lantoine espera que la Iglesia no se inmiscuya con los poderes políticos y que no ayude a tales poderes a perseguir a los masones… Después, coherente con la lógica de la unión de los opuestos, Lantoine observa: «El día en que Hiram sucumba por segunda vez bajo los golpes de sus hermanos malvados, vuestro Cristo afrontará, aunque Él por segunda vez, los ultrajes de la turba. Y la misma sepultura cerrará in ætérnum los restos de nuestro esplendor asesinado» (pág. 61).
 
Más adelante, Lantoine ribadisce la necesidad y unión de los opuestos: «Presionados como estamos por el instinto de examen, nosotros somos los servidores de Lucifer. Vosotros, los detentadores de la verdad, vosotros sois los servidores de Dios. Los dos maestros se completan. El uno tiene necesidad del otro. ¡No empujéis al Poder a exterminar a la Masonería! ¡Atended! Aquél día, para decirlo con Meleagro, vuestras vocinas de muerte explotarán: la muerte de Lucifer firmará la agonía de vuestro Dios» (pág. 65, negrillas mías).
 
Y luego Lantoine le pide al Papa silenciar a los sacerdotes que tienen aversión a la Masonería. Lantoine los describe como irascibles ante la paz, y presenta en cambio a los masones como pobres víctimas (cf. pág. 76)… Lantoine hace notar a Pío XI que mientras no silencie a aquellos sacerdotes, se acercará en la noche el cuchillo del matador: «Quizá todavía estamos a tiempo. ¡Papa! ¿No veis, en la oscuridad de la noche que se avecina, relucir el cuchillo del matador?» (pág. 76). No precisa cuál es el matador… Extraño modo de dialogar y de pedir la paz. ¿Pero qué tipo de paz? Hela aquí: ¡el no predicar más la incompatibilidad entre la Iglesia y la Masonería! ¿Pero qué verdadera paz, cuál auténtica cooperación es posible construir con quienes rechazan la Verdad inmutable y creen que Dios y Lucifer tienen necesidad el uno del otro?
  
P. Paolo María Siano FI.

sábado, 17 de junio de 2017

LOS JUDÍOS Y LA FRANCMASONERÍA

El encuentro judío con la Francmasonería comenzó en 1732. En la constitución de la fraternidad moderna de 1723, el clérigo presbiteriano James Anderson declaró que ningún miembro puede ser discriminado por su religión. Este principio universalista, mientras excluye a los ateos, requiere obediencia solamente a “la ley moral”. No parece, sin embargo, que el interés de Anderson del siglo XVIII en dejar de lado las controversias religiosas se extendiese más allá de evitar las diferencias entre denominaciones cristianas. En ese tiempo, los judíos vivían al margen de una sociedad europea en gran medida cristiana. Es dudoso que Anderson pensara incluirlos en la membresía de la fraternidad moderna. Con todo, su declaración “Acerca de Dios y la Religión” provee apoyo a su inclusión.
   
Los primeros masones judíos vinieron de la pequeña comunidad sefardí de Londres de mercaderes y financistas españoles y portugueses. Posterior a la devastación de las Guerras Civiles inglesas del siglo XVII, Oliver Cromwell invitó a los judíos, que fueron expulsados de Inglaterra en 1290, a restablecerse en el país y ayudar a reconstruir su economía. En 1732, un judío llamado Edward Rose fue admitido a la hermandad de Londres, creando alguna agitación. Se presentaron debates sobre la legitimidad de la membresía judía. El número de nombres judíos en las listas de miembros para 1740, algunos en posiciones de liderazgo, sugieren su aceptación. En 1759, más de la mitad de los veintitrés hombres que solicitaron a la Gran Logia de Londres formar una nueva logia eran judíos. A finales del siglo XVIII, un número creciente de judíos anglicanizantes participaban en la fraternidad.
 
La admisión de judíos a las logias masónicas fue producto de los grandes cambios sociales que llevaron a la creación de la fraternidad moderna. Como en el capítulo 1 se discutió, tan temprano como a finales del siglo XVII, los patrones tradicionales de la vida de comunidad se disolvieron en Inglaterra y subsecuentemente en toda Europa occidental, llevando a nuevas economías, nuevas formas de gobierno, y a disminuir la autoridad religiosa. A comienzos del siglo XVIII, Londres experimentó un crecimiento poblacional triple y un aumento de la diversidad social. En este nuevo ambiente social, los nobles, burgueses, artesanos y extranjeros se movían sin las restricciones de parentesco o comunidad de la temprana vida de aldea. Nuevas ideas que proclamaban una armonía natural entre los miembros de este mundo social redefinido ayudaron a esta fácil mezcla de población tan diversa. La francmasonería moderna fue una expresión de esta nueva visión social. Esto atrajo a hombres de la clase media en expansión que se habían separado del resto de la sociedad por su formación profesional, educación o mayor riqueza todavía que la que usualmente no tendrían en la burguesía terrateniente o en la nobleza.
  
Al mismo tiempo, un nuevo tipo de judío aparecía en la sociedad europea y buscaba la admisión en las logias masónicas. Este judío “moderno” rápidamente se ajustó a las actitudes y conductas de los gentiles. Anteriormente, leyes restrictivas habían prohibido a los judíos el participar en la mayoría de los aspectos de la vida social europea, mientras que sus prácticas tradicionales tenían poca afinidad con el universalismo de la francmasonería moderna. La historia de la participación judía en la sociedad europea corresponde con la historia de su ingreso en la fraternidad moderna. Mientras los judíos ganaban la emancipación civil, ellos persiguieron la insignia de respetabilidad social que la membresía masónica confería. En los orígenes de la fraternidad moderna, sólo unos pocos trataron de superar la barrera social de las logias. Después de los años 1780, sin embargo, los judíos aculturados se convirtieron en participantes permanentes en la vida social europea y en la hermandad masónica.
  
Un atractivo clave de la francmasonería para los judíos fue que buscaba proporcionar un terreno neutral para gentes de diferentes contextos religiosos y sociales para interactuar al tiempo que no violaba sus valores religiosos particulares. Además, el judío que entraba a una logia masónica encontraba aspectos de su herencia religiosa. La historia central del origen de la sociedad identificaba a sus miembros modernos como descendientes de los constructores judíos que edificaron un templo a Dios en el reinado del rey Salomón. Abrahán, Noé, David y otros héroes bíblicos son figuras significativas en esta historia mítica. Además, como Bill Williams escribió sobre el Mánchester dieciochesco, “la francmasonería fue tal vez el único cuerpo de opinión pública organizado en Mánchester que favoreció la integración de los foráneos (incluidos los judíos) en la sociedad local y buscó influenciar actitudes públicas a favor de ellos”. Tal aceptación no siempre fue la regla. Tan temprano como en 1752, logias individuales trataron de excluir a los judíos bajo la base de que la fraternidad era una organización cristiana. De hecho, los santos cristianos estaban en el mismo plano que los héroes judíos en la herencia de la fraternidad. Más notablemente, los masones reclaman a Juan Bautista y a Juan Evangelista como sus santos patronos, y celebran sus días de fiesta anualmente, el 24 de Junio y el 27 de Diciembre respectivamente.
 
Los judíos incómodos con la francmasonería cristiana llevaron a la creación ocasional de lo que será conocido como Logias judías. La aparición en 1756 de una antología de oraciones masónicas, que buscaban remplazar las oraciones cristianas al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo con oraciones judías que invocaban a Moisés como el maestro de una logia que le enseñó la Torá a sus seguidores, favoreció su desarrollo. La portada declara que las oraciones son para ser usadas en “logias judías”. Investigadores masónicos han señalado que la londinense Logia de Israel Nº 205, fundada en 1793, es la logia judía más antigua existente. Sus fundadores y miembros fueron en su mayoría hombres de negocios del East End. Tales logias característicamente se sujetaron a las leyes dietarias judías, evitaban reunirse durante el Sabbat o festividades judías, desplegaban el Antiguo Testamento y empleaban oraciones hebreas. Adicionalmente, ellas proporcionaban el significativo beneficio de ser un lugar de reunión para judíos de diferentes nacionales y contextos. Aunque los nombres judíos en las listas de miembros de logias prueban que para algunos, ni resoluciones antisemitas [sic] ni símbolos cristianos superaron los beneficios tangibles de participar en un grupo compuesto de miembros prominentes de la sociedad, la presencia de judíos en logias masónicas en este período puede entenderse mejor como la aparición de compromisos para ambos lados. Esto sugiere que las divisiones entre judíos y cristianos estaban debilitándose mientras discurría el siglo XVIII.
  
La historia de la Francmasonería judía en los Estados Unidos comienza para el tiempo en que los judíos sefardíes de España y Portugal fueron ganando aceptación en las nuevas logias masónicas de Inglaterra y Holanda. Para comienzos del siglo XVIII, la diáspora judía en el Atlántico de centros sefardíes en Portugal, España, Holanda e Inglaterra había establecido asentamientos en Brasil y las Indias occidentales. Los primeros judíos masones en Norteamérica cruzaron el Atlántico desde las comunidades sefardíes de Europa o vinieron hacia el norte desde las nuevas poblaciones en el Caribe y Suramérica. En la población urbana mixta de Nueva York; Savannah, Georgia; Charleston, Carolina del Sur; Filadelfia; y Newport, Rhode Island, los judíos recién llegados encontraron oportunidades económicas y un ambiente de tolerancia religiosa. Para 1790 se estima que casi mil quinientos judíos en Norteamérica, con no más que unos pocos cientos en cada uno de esos asentamientos. Borrando los patrones comunales sefardíes de la Península ibérica, las nuevas comunidades-sinagogas estadounidenses promovieron la identidad de grupo y la solidaridad judía. Al contrario que los sefardíes del Viejo Mundo, sin embargo, ellos recibieron judíos de diversos orígenes, incluyendo un creciente número de asquenazíes del centro y el oriente de Europa. Y a diferencia de las sinagogas medievales, que controlaban todos los aspectos de la vida judía, las comunidades-sinagogas que se desarrollaron en la América colonial, confinaron sus actividades a la esfera religiosa, apartadas del gran mundo social.
  
Los primeros judíos masones en Norteamérica fueron miembros prominentes de esas comunidades coloniales. En Newport, una oleada de migrantes judíos comenzada en 1740 resultó en la formación de la logia San Juan Nº 1 en 1749, menos de veinte años después de la admisión del primer judío en una logia de Londres. Sus miembros originales incluyeron a Aaron Lopez, Jacob Rodrigues Rivera, Moses Levy, Isaac Hart e Isaac Pollock, representando a cinco de las familias judías más importantes y comercialmente exitosas de la ciudad. Un historiador ha estimado que entre dos tercios y cinco sextos de los varones adultos de la comunidad judía de Newport de finales del siglo XVIII pertenecían a la hermandad masónica.
 
Moses Seixas, un prominente banquero, fue presidente de la congregación local Yeshuat Isral y maestro de la logia San Juan. Él era nieto de Abraham Mendes Seixas, facilitador de bolsa sefardí de Londres, e hijo de Isaac Mendes Seixas, que llegó a Nueva York en 1720 y casó con la rica familia asquenazí Levy. Su hermano Gershom Mendes Seixas fue el líder religioso de la congregación neoyorquina Sheraith Israel y un líder de la Revolución Americana. Después de la guerra, Moses fue instrumental para formar la Gran Logia de Rhode Island y sirvió como su gran maestro desde 1802 hasta 1807. Él es mejor conocido como el autor de dos cartas de bienvenida en ocasión de la visita de George Washington a Rhode Island en 1790, una de los masones y la otra de su sinagoga. La respuesta de Washington a la carta de la sinagoga cita la línea de Seixas “Ni sanción a la intransigencia, ni asistencia a la persecución”, que se convirtió en una declaración fundante de la libertad religiosa estadounidense.
 
Un patrón de prominentes inmigrantes participó en o creó tanto sinagogas y logias masónicas mientras se movilizaban en la nueva sociedad americana caracterizaron a los primeros judíos estadounidenses. Diecisiete de sus cincuenta y seis miembros, y la mayoría de los líderes, de la Sublime Logia de Perfección de Filadelfia (fundada en 1781) fueron también miembros fundadores de la sinagoga Mikve Israel de esa ciudad (1782). Ellos incluían a Mordecai M. Mordecai, que, reflejando los impulsos estadounidenses, desafió en varias ocasiones a los líderes de su congregación reclamando interpretar las leyes de Dios como él las entendía; el Teniente Coronel Solomon Bush, el oficial judío de más alto rango en el Ejército Continental; y Solomon Etting, el primer judío elegido como representante en el estado de Maryland. Para citar otro ejemplo, la colocación en 1793 de la primera piedra de la construcción de la nueva sinagoga Beth Elohim de Charleston “fue conducida con las reglas y regulaciones de la antigua y honorable fraternidad de los francmasones”. El comité de planeación incluyó a Moses C. Levy, presidente de la congregación y francmasón. Cuando la congregación Beth Elohim se organizó por primera vez, en 1750, eligió a Isaac Da Costa como lector. Él fue educado para el rabinado en Londres antes de arribar a Charleston en 1749. Miembro de una ilustre familia sefardí que jugó un papel importante en la judería de Londres, participó en la logia Rey Salomón de Charleston para 1753, y sus compañeros, los caballeros ingleses, lo eligieron tesorero en 1758. Un próspero mercader, Da Costa formó una sociedad mercantil con un hermano masón no judío en 1779. Durante la ocupación británica de Charleston, él rehusó tomar el juramento de lealtad británico, perdió sus propiedades y huyó a Filadelfia, donde se unió a la congregación Mikve Israel y a la Sublime Logia de Perfección del Rito Escocés.
  
La temprana identificación de los judíos estadounidenses con lo que se convirtió en la secuencia de altos grados masónicos del Rito Escocés puede ser rastreada a la influencia del judío sefardí Moses Michael Hays. Luego de llegar a los Estados Unidos desde Europa, él organizó la logia Rey David en Nueva York en 1769 y entonces la transfirió a Newport, donde sirvió como su maestro desde 1780 hasta 1782. En 1788, él fue elegido como gran maestro de la Gran Logia de Massachusetts, con el patriota de la Guerra Revolucionaria Paul Revere sirviéndole como gran maestro encargado. Las conexiones de Hays con la masonería probablemente comenzaron hacia 1768, cuando Henry Andrew Francken, que reclamó el título de “Inspector General Encargado sobre todas las Logias, Capítulos, Consejos y Grandes Consejos de los Grados superiores de la Antigua y Moderna Masonería Libre sobre la superficie de los dos hemisferios”, nombrándole uno de varios inspectores generales encargados para Norteamérica. Esos nombramientos fueron hechos con el objetivo de establecer la Orden del Real Secreto (posteriormente el Rito Escocés) em América, y los encargados tenían la autordad de nombrar a otros con poderes semejantes. Recuérdese que el escocés Andrew Michael Ramsay, que se convirtió el gran orador de la Gran Logia de Francia en 1740, inspiró estos grados (ver capítulo 3). El caballero Ramsay rechazó los orígenes operativos de la francmasonería y en cambio trazó su nacimiento a Palestina en tiempos de las Cruzadas. En 1781, Hays designó varios inspectores generales encargados judíos, incluyendo a Bush y Da Costa, para superintender la Orden del Real Secreto en varias jurisdicciones. En 1801, el Supremo Consejo de la Masonería de Rito Escocés, erigido sobre la Orden del Real Secreto, fue fundado en Charleston, contando entre sus nueve miembros originales con cuatro judíos. El nombramiento de Hays y otros para tales altos honores en América cuando los judíos estaban siendo perseguidos y expulsados a lo largo de Europa es otra indicación de la significación de la francmasonería para los judíos en la época colonial. Además, en lo que se llegó a conocer como la Jurisdicción Sureña del Rito Escocés en América, los judíos influenciaron en la francmasonería para modificar el contenido cristiano de algunos ritos para poder participar en ellos, de acuerdo a los editores del boletín del Supremo Consejo, “sin sacrificar su conciencia”.
 
David G. Hackett, That Religion in Which All Men Agree: Freemasonry in American Culture, capítulo 8. University of California Press, 2014. págs. 194-199.

viernes, 5 de mayo de 2017

LUCIFER DETRÁS DE LOS RITUALES MASÓNICOS; Y LA CONTINUIDAD POLÍTICA ZETAPÉ-RAJOY

Noticia tomada de ACTUALL
 
Alberto Bárcena, profesor de Historia, autor de «Iglesia y Masonería», sostiene que la ONU y otros organismos menos transparentes como el club Bilderberg son empleados para imponer leyes de carácter anticristiano al margen de los distintos parlamentos nacionales.
 
Autor de «Iglesia y masonería» (editorial San Román), el profesor de Historia Alberto Bárcena incide una y otra vez en la misma idea: lo importante no es saber quién pertenece a la masonería, sino atender a los hechos. Por sus frutos los conoceréis, dice el evangelio. Y ahí está lo nuclear, advertir cuáles son las ideas y postulados diseñados para acabar con veinte siglos de tradición judeocristiana (sic).
 
No es, desde luego, una tarea fácil. Pero Bárcena sostiene que la masonería cuenta con el apoyo de organismos internacionales como la ONU y otros menos transparentes como el club Bilderberg. Para lograr el objetivo final -la destrucción de la familia- la masonería cocina y más tarde impone su ingeniería social saltándose la soberanía nacional de los distintos parlamentos.
 
Una macabra jugada antidemocrática que impone una nueva moral al castigar sin tapujos al que se opone a los postulados del mundialismo y el nuevo orden mundial. De esta asfixia ideológica no se libran ni los colegios concertados o privados. ¿Les suena de algo la sanción al director de un colegio concertado por criticar la Ley Cifuentes?
 
Una estrategia aplicada en España (ideología de género y leyes LGTB, intromisión en la educación de los menores al margen de los padres, asignaturas como Educación para la ciudadanía…) desde hace al menos una década.
 
Este profesor de la Universidad CEU San Pablo de Madrid advierte, asimismo, de quienes desde dentro de la Iglesia reivindican la doble pertenencia, algo imposible, sostiene, por cuanto la pertenencia a la masonería implica la negación del cristianismo.
 
JAVIER TORRES: Escribe en su libro que quieren sustituir a Dios por el demonio. ¿Por qué les seduce el demonio?
ALBERTO BÁRCENA: Viendo los rituales masónicos acabas comprendiendo que dentro de la masonería se adora a Lucifer, aunque nunca lo llamen Satanás. El reclamo de la masonería es el ‘reclamo oculto’ que suministran al iniciado para hacerlo superior. Y en ese viaje iniciático se encuentran con Lucifer. Le pueden cambiar el nombre, pueden camuflarlo detrás de algunos rituales, pero en algunos queda muy claro, como cuando pisan el crucifijo.
 
J. T.: ¿Pisar un crucifijo?
A. B.: Un día tuve una conversación con el nieto de un masón de grado 33 que quería iniciarle. Le hablé de los rituales y me respondió: ‘Esta parte ya me la sé, Lucifer es quien trae la sabiduría al hombre en el paraíso y Dios es quien expulsa a los dos’. Para ellos Lucifer es el aliado del hombre. Le cuento otra anécdota.
 
J. T.: Adelante.
A. B.: Durante una conferencia en la que participé con un antiguo gran maestre de la Gran Logia de España, Tom Sarobe, leí el ritual masónico con pelos y señales porque me lo pidió una señora del público. Y al acabar, Sarobe, que se había presentado como masón, no dijo ni una palabra. Ahí supe que aquello que leí era verdad. Él había ido en representación de la masonería y si no dijo nada tras oírme suponemos que lo da por bueno.
 
J. T.: En estos ritos se habla de adoración al diablo. ¿Eso implica odiar a la Iglesia?
A. B.: No hay término medio y además está en el evangelio: o conmigo o contra mí. No se puede servir a dos señores: no se puede servir a Satanás, que se rebela contra Dios, y a Cristo. No hay posible doble pertenencia. Si no fuera así, ¿por qué pisan los crucifijos? ¿Por qué dicen en ese ritual ‘esta cruz, símbolo de muerte y destrucción, salga del mundo?’ ¿Por qué han perseguido a la Iglesia católica siempre? ¿Por qué han impuesto una moral completamente contraria a la doctrina social a la iglesia? La imposibilidad de doble pertenencia es manifiesta.
 
J. T.: ¿Es más eficaz actuar desde la sombra?
A. B.: Ahora ya están saliendo a la superficie. El parlamento balear votó una resolución a favor de la masonería hace unos días. El colegio de abogados de Madrid convocó una conferencia bajo el título «Católicos y masones» en la que invitaron al presidente del Supremo Consejo del grado 33 que iba acompañado de un jesuita que apoyaba sus tesis masónicas.
 
J. T.: Hay quien dice que las condenas de la Iglesia a la masonería están superadas.
A. B.: No es verdad: un masón francés pidió al Papa Francisco que derogue la última condena (sic) de 1983, aún en vigor. Los masones que piden la derogación dicen que van en la línea de monseñor Ravasi (al frente del Consejo de la Cultura del Vaticano). Este obispo mantiene que hay que abrirse al diálogo con los masones. Pero ese diálogo ya se mantuvo de 1974 a 1980 entre la Conferencia Episcopal de Alemania y la Gran Logia alemana. Los obispos concluyeron que era imposible la doble pertenencia.
 
J. T.: ¿Acaso hay dentro de la Iglesia una infiltración masónica?
A. B.: Claro. Es más fácil demoler la Iglesia desde dentro que desde fuera. Algunos lo hacen de forma consciente y otros son colaboradores que quizá no sean conscientes del alcance, gente equivocada. Han jugado al relativismo y la confusión es tan grande que ha sido caldo de cultivo para que eso suceda.
   
J. T.: ¿Y en la política? ¿Qué porcentaje de los españoles son masones?
A. B.: Actualmente el porcentaje es altísimo y no se corresponde con un partido en concreto. Si descartamos a ERC, que siempre lo ha sido, hay que destacar las políticas de Zapatero, que son promasónicas. Hizo una política laicista casi dictada por la logia el Gran Oriente de Francia. Zapatero reconoce en su biografía autorizada (la de Suso de Toro) que lo único digno de adoración es el hombre. Eso revela una gnosis antropocéntrica, la masónica.
  
J. T.: ¿La Fundación Ferrer Guardia fue la que diseñó la asignatura Educación para la Ciudadanía aprobada por Zapatero?
A. B.: Sí. Esta fundación parte de la exaltación de un personaje como Ferrer Guardia al que presentan como un mártir de la libertad cuando fue el que estuvo detrás de la Semana Trágica de Barcelona y del atentado contra Alfonso XIII y la reina Victoria.
 
J. T.: Volvamos a la asignatura, ¿qué supone?
A. B.: Esta asignatura supone formar en contravalores a los niños, lo que entra en colisión con el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus creencias. No tiene que ser el Estado el que los forme en valores, pero siempre han perseguido esta enseñanza laica. No olvidemos que en la Segunda República prohibieron a las órdenes religiosas impartir la docencia. Ahora incluso quieren formar a los niños en este nuevo sistema de valores.
 
J. T.: ¿Pero Zapatero es masón?
A. B.: Él dijo que no. Su abuelo sí, y eso no significa que él lo fuera. Pero más allá de nombres hay que analizar las políticas que aplica cada uno. La de Zapatero era una ingeniería social anticristiana y masónica que hoy sigue en pie porque Rajoy la ha consolidado. Lo que inició Zapatero es hoy ley en mucha comunidades autónomas. No hay que olvidar que el recurso que presentó Rajoy contra el matrimonio homosexual años después no le impidió mantener vigente esa misma ley.
 
J. T.: Dicen que el cambio de Rajoy obedece a un viaje a México en 2008.
A. B.: Se habla mucho de ese viaje a México, no sé realmente si se inició allí en la masonería o lo había hecho previamente. Pero no me gusta hablar sin comprobar las cosas. Lo único que sé de verdad es que se fue librando de los miembros del partido que eran abiertamente provida y poco después el partido comenzó a cambiar, ahora el PP es un partido tan relativista como el PSOE. A las pruebas me remito.
 
J. T.: O sea, lo esencial es qué política y no tanto la pertenencia de cada uno.
A. B.: Exacto. Igual sucede con Cifuentes. Aunque en Madrid haya una ley LGTB no quiere decir que ella pertenezca a una logia. Lo que hay que mirar es quiénes siguen sus políticas por carrerismo u otro motivo. Esto lo explica muy bien el obispo Reig Plá sobre la retirada de la reforma de la ley del aborto del PP. A su juicio ‘el PP está al servicio de la gobernanza transnacional del imperialismo económico que tiene una clara influencia del lobby gay’. Lo que se pretendía era que España no diera un paso adelante desmarcándose de políticas abortistas.
 
J. T.: ¿Por qué trabajan en la sombra? ¿Es más eficaz?
A. B.: Cuando se implantan determinadas políticas está muy estudiado el lenguaje con el que hay que hacerlo. Los expertos en Naciones Unidas de los que habla Marguerite Peeters en su libro «Marion-Ética» imponen su ley sin contar con los ciudadanos. Estos expertos crean los ‘consensos’ con las propias agencias de la ONU y celebran cumbres al margen de los parlamentos nacionales, así que esta implantación no tiene nada de democrático.
 
J. T.: Dice que el lenguaje es fundamental…
A. B.: Los expertos de los organismos internacionales les enseñan a introducir las palabras talismán: tolerancia, libertad, reconocimiento de derechos… Es un discurso construido aparentemente con un mensaje positivo. Saben muy bien como envolver el mensaje para que parezca un paso hacia adelante cuando en realidad son leyes antidemocráticas porque sancionan a quienes no están de acuerdo con ellas.
 
J. T.: ¿Cómo se une un político a la masonería, cuando ya está arriba o se les forma previamente para llegar allí?
A. B.: Hay de todo, algunos se inician en la logia pensando que les irá mejor en su carrera política; otros siguen las políticas dictadas desde las organizaciones pantalla de la masonería. El porcentaje de funcionarios masones en estas instituciones es altísimo y en los años 80 los laboristas británicos denunciaron que las carreras de sus diputados no prosperaban como debían porque promocionaban antes los que pertenecían a las logias al margen de antigüedad o méritos.
 
J. T.: Manuel Azaña sí lo reconoció.
A. B.: Él se inició una vez en el poder en 1932 y aunque en sus memorias ridiculiza los rituales masónicos, lo cierto es que se quedó.
 
J. T.: ¿Hasta qué punto los que participaron en el Pacto de San Sebastián sabían que la Constitución del 31 eran anticlerical?
A. B.: En las Cortes de la Segunda República llegó a haber hasta un 40% de diputados masones. Quien preside la comisión que redacta la Constitución de 1931, Luis Jiménez de Asúa, pertenecía a la Gran Logia Regional del Centro. En esa época casi todos los masones estaban en la izquierda, pero no en la derecha, ya que entonces era católica y consecuente con las condenas de los Papas.
 
J. T.: Se habla que en aquella época Franco quiso hacerse masón dos veces. ¿Es cierto?
A. B.: Es algo que se repite en los últimos años porque es una manera de descalificarle. Es obvio que es mentira, ¿alguien se puede creer que rechazaran a un general de su influencia? Más tarde, ya en el poder, Franco creó un tribunal para reprimir la masonería y el comunismo entre 1940 y 1963. Depuró a los masones y les prohibió que tuvieran cargos públicos. Su hermano Ramón sí fue masón.
 
J. T.: ¿Por qué sólo hay constancia de un único político español reciente, el socialista Jerónimo Saavedra?
A. B.: En los últimos años Saavedra lo ha manifestado dentro de la ‘campaña de normalización’. Pero hay muy pocos políticos que reconozcan serlo, quizá porque siguen pensando que tiene un coste. A Sagasta, cuando le acorrala en las Cortes Vázquez de Mella a finales del XIX y le pregunta si es masón, le cuesta reconocerlo, pero al final cede: «Lo fui, pero al ver que los Papas lo condenaban, lo dejé». En España han tenido mucho cuidado de reconocerlo.
 
J. T.: ¿No es un poco infantil creer que todos los ataques a la Iglesia vienen desde la masonería?
A. B.: Al menos la masonería ha estado siempre involucrada en esos ataques y en ocasiones incluso ha ido por delante. En el siglo XIX la masonería ya pedía el divorcio y el matrimonio civil. León XIII lo denunció en su encíclica «Humanum Genus». En Francia cuando se aprueba el aborto la ministra echó mano de un consejero masón, Pierre Simon, gran maestro del Gran Oriente francés, autor de «La vida ante todo», una obra para nada provida. En este libro reconoce que la ley del aborto es una victoria de la masonería sobre el pensamiento judeocristiano (sic).
 
J. T.: ¿Qué relación hay entre la masonería y el Nuevo Orden Mundial? ¿Está la masonería detrás de Soros, Rockefeller o Hillary Clinton?
A. B.: El proyecto mundialista está en la masonería desde siempre. En algunas logias con más intensidad, pero siempre han sido mundialistas y mesiánicos a su manera. Esa acumulación de poder es un proyecto masónico. Quieren llegar a una reforma de todo el sistema de valores en occidente que, en parte, ya han demolido desde los años 90. Para ello utilizan las grandes cumbres de la ONU sobre población, mujer… El Cairo y Pekín van enseñando el camino de lo que hay que hacer para acabar con el concepto de familia e implantar nuevos modelos, es una operación anticristiana.
 
J. T.: ¿Qué relación tiene el club Bilderberg en todo esto?
A. B.: Para entender este club hay que entender otra organización pantalla de la masonería: el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR) -paralelo al Tratado de Versalles-, que impulsó el club Bilderberg en los años 50. El asistente principal del presidente Wilson que estaba en París a propósito del Tratado de Versalles en 1919, el coronel Edward Mendel House, masón y de enorme poder, convocó a los representantes de las delegaciones americana e inglesa para los tratados, pero no a todos, sino a los que pertenecían a una organización pantalla de la masonería llamada ‘La tabla redonda’.
 
J. T.: ¿Qué sucedió en esa reunión?
A. B.: Se fundó el Consejo de Relaciones Exteriores, que en teoría se funda para mejorar el conocimiento del mundo en Estados Unidos. En realidad desde su origen ha sido un centro de poder oculto fundamental para entender la política norteamericana. La mitad de sus miembros son masones y la otra mitad sigue al pie de la letra sus políticas. Bilderberg es lo mismo pero a otro nivel. En el fondo tiene más poder el CFR. Ambos son foros de encuentro en el que se impulsan políticas entre financieros y políticas pro masónicas. Pero siempre al margen de los intereses nacionales y los parlamentos. Son poderes no elegidos, es una gobernanza transnacional por mucho que se disfracen de libertad y democracia.
 
J. T.: ¿Hay alguna manera eficaz de contrarrestar la masonería?
A. B.: Mi experiencia es que quien conoce estos datos, y lo digo por mis libros y conferencias, muestra un claro rechazo a la masonería. A nadie le gusta que le manipulen como marionetas ni saber que no tenemos control de nuestro futuro en tanto que país diseñado acorde a un sistema de valores contrario. Es fundamental darlo a conocer. Y el que sea creyente, que rece.

viernes, 3 de marzo de 2017

FRANÇOIS HOLLANDE CONFIESA: “MI PODER SE DEBE A LA MASONERÍA”

Tomado de FORO CATÓLICO
  
  
François Hollande visitó este lunes por la tarde la sede del Gran Oriente de Francia, un hecho que ha llamado la atención por su excepcionalidad: nunca antes un presidente de la IV o la V República Francesa había dado (o recibido) ese espaldarazo de las logias estando en el ejercicio de su cargo.
  
Hollande sí las visitó antes de las elecciones de 2012, pero entonces era solo candidato, y no fue el único que lo hizo. Y entonces hizo una declaración muy significativa:
Si se cree, como es mi caso, en la República, en algún momento hay que pasar por la masonería”.
 
La ocasión la brindaba ahora el tricentenario de la masonería, fundada el 24 de junio de 1717 en una taberna de Londres. Y sirvió para que el jefe del Estado francés evidenciase sus estrechos vínculos políticos con la organización y, sobre todo, identificase la ideología masónica con la constitución republicana. Algo que es inherente en mayor o menor grado a los distintos regímenes surgidos de la Revolución Francesa en el país transpirenaico, y en particular a la Tercera República (1870-1940), cuya legislación laicista, de impronta sectaria, sigue vigente. Pero después de la Segunda Guerra Mundial, cuando ha vivido su apogeo ha sido con Hollande.
 
De hecho, el todavía presidente ha impreso a su política un carácter marcadamente laicista que le había sido exigido por la misma masonería, según desveló Le Figaro en diciembre de 2012.
 
Pero este lunes, Hollande ha dado un paso más, al expresar explícitamente los vínculos entre la masonería y los llamados principios republicanos: “Mi presencia constituye un reconocimiento de lo que habéis aportado a la República. La República sabe cuánto os debe y siempre estaréis ahí para defenderla”. Una declaración que parece una advertencia contra Marine Le Pen, única candidata vetada expresamente por las logias, tanto en 2012 como en 2017.
 
Leyes hechas en las mismas logias
Este mismo lunes, en una entrevista publicada por Le Monde, Pierre Mollier, del Gran Oriente y conservador del Museo de la Masonería, visitado por Hollande antes de su discurso de treinta minutos a los hermanos, no podía ser más explícito:
Entre 1880 y 1914, la mayor parte de las grandes leyes que establecen las bases de nuestra sociedad democrática moderna (libertad de prensa, libertad de asociación, inicio de la protección social, escuela laica y gratuita) fueron concebidas primero y promovidas después por las logias”.
  
Algo que, según han dado a conocer ex masones franceses como Maurice Caillet y Serge Abad-Gallardo, sucedió posteriormente con las leyes del aborto o el “matrimonio” gay.
  
Ese armazón ideológico sigue vigente hoy, y es al que se refería Hollande. Pero Mollier precisa más: los vínculos entre el Gran Oriente y las instituciones de la República
“se reforzaron a partir de los años ochenta [en 1981 accedió François Mitterrand al Elíseo] y luego a principios de este siglo… Jacques Chirac, cuyo abuelo fue un miembro muy activo del Gran Oriente, dedicó una atención especial a los análisis propuestos por las obediencias masónicas y multiplicó sus reuniones con los responsables de la masonería francesa”.
  
¿Candidatos masones “no activos”?
Y, tras señalar que los valores del Frente Nacional francés “son contrarios al humanismo que está en el corazón de la filosofía masónica” y que es “una de las raras razones de exclusión del Gran Oriente”, afirma que ninguno de los aspirantes a ganar las elecciones del 23 de abril es “masón activo” (interesante precisión): “Que yo sepa”, añade.
 
El laicismo, “religión de la República”
En su discurso, Hollande reiteró su compromiso con el laicismo de Estado como componente esencial de la ideología republicana: “A partir de 2012 he procurado que pudiésemos llevar esa laicidad a todas partes, sobre todo a nuestras escuelas”, afirmó, sabedor de dónde lo decía.
 
En efecto, según Serge Moati, antiguo miembro del Gran Oriente, hay otras logias más “espiritualistas”, pero el presidente quiso acudir a ésta porque “esta logia fue la artífice de la ley de 1905” de separación de la Iglesia y Estado, ley que fue rechazada por San Pío X con la encíclica Veheménter Nos, porque colocaba a la Iglesia de Francia “en una situación indigna y lamentable” tras “los numerosos ataques dirigidos a las instituciones cristianas por las autoridades públicas”.
  
En una entrevista posterior a la visita y el dicurso presidenciales, el gran maestre del Gran Oriente de Francia, Christophe Habas, reiteraba la militancia laicista de la masonería e incluso aceptaba su anticlericalismo.
 
“Es un anticlericalismo circunstancial”, precisa (a partir del minuto 17:30), “si la Iglesia sale de sus competencias para entrar en el debate político. La laicidad consiste en la neutralidad confesional del Estado y correlativamente en la neutralidad política de la religión”.
  
Principio que tal vez sea masónico, pero no es católico, y en la encíclica citada San Pío X lo rechazaba citando a León XIII y su Inmortále Dei: “Error grande y de muy graves consecuencias es excluir a la Iglesia, obra del mismo Dios, de la vida social, de la legislación, de la educación de la juventud y de la familia”.
 
La ley de 1905 “significaba una victoria de la masonería infinitamente mayor que las representadas por la Constitución Civil del Clero y demás leyes contra la Iglesia aprobadas por la Asamblea [a partir de 1789]”, explica Alberto Bárcena, autor de Iglesia y Masonería. Las dos ciudades:
“Porque permaneció. Revestida de tolerancia, igualdad y filantropía; pero, por eso mismo, duradera bajo su camuflaje ‘democrático’ de persecución religiosa de perfil bajo”.
  
Durante la presidencia de Hollande, que con esta visita al Gran Oriente muestra cuáles han sido sus directrices, la masonería ha criticado el rechazo en la calle de los católicos al “matrimonio” homosexual (Manif pour Tous), a la eutanasia y al aborto. Siempre bajo la defensa de un “laicismo” que se ha vuelto a demostrar esencial al régimen.
 
Vincent Peillon, ministro de Educación entre 2012 y 2014 y ahora eurodiputado, lo dijo con claridad en su libro La Revolución no ha terminado:
La laicidad puede considerarse como la famosa religión de la República buscada después de la Revolución”.