viernes, 28 de marzo de 2014

WOJTYLA YA NO ES EL "SÚBITO". AHORA LO ES ADOLFO SUÁREZ

Noticia tomada de MEDITERRÁNEO DIGITAL (NOTA: Discrepamos ROTUNDAMENTE del autor y su criterio hagiográfico. En los próximos días, la verdadera historia del traidor)
  
Adolfo Suárez González, traidor a Dios, la Patria y al Generalísimo
      
De apestado y repudiado por sus propios contemporáneos... a elevado a los altares después de muerto (¿?). Reproducimos a continuación, debido a su innegable interés informativo y de manera literal, el extracto que El Padre Ángel García Rodríguez, de Mensajeros de La Paz, publicaba sobre la figura de Adolfo Suárez en la edición digital de Religión en Libertad.
    
"El día que muera, deberían promover el proceso de beatificacion de Suárez. La iglesia y las asociaciones de familia deberían promocionar a este hombre, porque fue un mártir de la política y en la familia. Si alguien se ha volcado siempre en la familia, hasta perder la salud, ha sido Suárez. yo le he visto llorar y sufrir con la enfermedad de sus familiares, pero no le he visto desesperado, lo cual es señal de una fortaleza inmensa". (...)
   
"Yo le había conocido como gobernador civil en Segovia, y posteriormente en la Secretaría de la Falange (...). Suárez había encandilado a todos, y un día me llamaron de Asturias para conocerle y comer con él, ya en Segovia. Y me ganó. Te reconozco que aún hoy, cuando debo votar, no sé votar a los partidos, porque yo era de Suárez. Yo siempre votaba a Suárez, incluso cuando en 1989 sacó tan pocos votos. Sabía que yo era fiel"
    
"Las amigas de Amparo, su mujer, decían que Adolfo Suárez era el yerno perfecto, el hijo o sobrino que todas hubieran querido tener en la familia. Era una persona deseada"
    
"Su mujer, Amparo, fue nuestra primera presidenta de honor. Recuerdo una anécdota de ella, en un cine de Madrid cuya recaudación iba para nuestra asociación. Estábamos en plenas elecciones, y ella, que fumaba, me pidió fuego. Y a mí no se me ocurrió otra cosa que darle lumbre con un mechero del PSOE '¿No tienes otra cosa?', me dijo riéndose. Yo no sabía donde meterme. Era una mujer muy humana, que tenía pánico a viajar, sobre todo en avión. Yo hice muchos viajes con ella, pero en tren. Nos ayudó mucho con los críos que tenían sida. Cada vez que se me moría un niño de sida me mandaba un ramo de flores a casa"
    
"Ahora parece que todos reivindican a Suárez (...) pero ha sido una de las personas, digan lo que quieran decir ahora con homenajes o reportajes de televisión, más traicionadas de España (...). Hoy muchos vienen con cuentos: ex ministros, políticos... y hasta los ciudadanos, porque durante muchos años dejamos a Suárez en la estacada, ignorado, y el pueblo no votó al hombre que trajo la Transición y que encima tuvo la valentía de dejar el Gobierno por amor a España"
        
"Por mucho que se diga, él pasó calamidades económicas, y entonces un ex presidente no tenía las atenciones de ahora: ni policías, ni coches oficiales, ni secretaria... Corría el riesgo de quedarse en la ruina. Después hubo historias de negocios, y al final los problemas para pagar las operaciones de su mujer y de su hija. Así que decir que la historia algún día hará justicia con Suárez, ¡es una chorrada! Lamentablemente, Suárez va a pasar a la historia más desapercibido que muchos, cuando hizo mucho más"
        
"Tengo una cosa clara. Los hombres, sean o no mandatarios, lo que de verdad agradecen, a la larga, es que quieran a los suyos y los suyos le quieran. Y Suárez quería mucho a su mujer y a sus hijos (...). Abandonó la política activa para dedicarse a su mujer y a su hija. Él jamás pidió favores, excepto para ellas".

jueves, 27 de marzo de 2014

MEDITACIONES PARA LA CUARESMA - VIERNES DE LA TERCERA SEMANA DE CUARESMA

MEDITACIONES PARA LA CUARESMA
     
Tomado de "Meditaciones para todos los días del año - Para uso del clero y de los fieles", P. Andrés Hamon, cura de San Sulpicio (Autor de las vidas de San Francisco de Sales y del Cardenal Cheverus). Segundo tomo: desde el Domingo de Septuagésima hasta el Segundo Domingo después de Pascua. Segunda Edición argentina, Editorial Guadalupe, Buenos Aires, 1962.
     
VIERNES DE LA TERCERA SEMANA DE CUARESMA
    
RESUMEN PARA LA VÍSPERA EN LA NOCHE
     
Meditaremos mañana sobre la devoción a las cinco llagas de Nuestro Señor, que la Iglesia ofrece en este día a nuestra piedad, y consideraremos: 1º Que nada hay más justo que esta devoción; 2°Que a ella están vinculadas las gracias más preciosas.
   
—En seguida tomaremos la resolución: 1° De tener un crucifijo a nuestra vista durante nuestro trabajo, mirarlo con amor, principalmente en nuestras tentaciones y penas, y posar con frecuencia nuestros labios en sus llagas venerables, sobre todo en la llaga del sagrado costado; 2º De practicar algunas mortificaciones en honra de las cinco Llagas. Nuestro ramillete espiritual serán las palabras de Isaías: “Nuestros pecados son la causa de sus heridas”.
     
MEDITACIÓN DE LA MAÑANA
         
Postrémonos delante de la Cruz de Nuestro Señor y tributemos nuestros homenajes de adoración, de gratitud y de amor a las llagas de los Pies, a las de las Manos y, sobre todo, a la del divino Costado. ¡Oh! ¡Qué venerables son estas llagas y cuán justo es que nuestros corazones se derritan de amor al contemplarlas! ¡Oh llagas sagradas!, yo no puedo honraros cuanto quisiera; pero os ofrezco los sentimientos piadosos con que os honraron María y San Juan en el descendimiento de la Cruz. Derecho tengo a ello, puesto que, siendo María mi madre y San Juan mi hermano, sus méritos son un bien de familia, del cual puedo disponer en favor mío.
   
PUNTO PRIMERO - NADA MÁS JUSTO QUE LA DEVOCIÓN A LAS CINCO LLAGAS
     
No se miraría como un hombre, sino como un monstruo sin corazón, a un hijo que viera con indiferencia, sin ningún movimiento de compasión, de gratitud y de amor las llagas que hubiera recibido su padre para salvarle de la mayor desgracia y granjearle al mismo tiempo los más grandes bienes. Tal sería, y aún peor, el cristiano que fuera indiferente para con las llagas del Salvador, pues Jesucristo recibió estas llagas sagradas para salvarnos del infierno y abrirnos el Cielo, para ofrecernos en ellas otras tantas fuentes de salvación, de donde podemos sacar gracia, fuerza y consuelos. “¡Oh alma cristiana! —exclama San Buenaventura— ¿Cómo al recuerdo de estas llagas puedes moderar tus ímpetus de amor? El amable Jesús se hace en los pies y en las manos grandes heridas para acogerte en ellas, y ¿Tú no te apresuras a entrar ahí? Se abrió el costado para darte su corazón, y ¿Tú no vas a unirte con él, corazón con corazón?” “En cuanto a mí —continúa el santo doctor— es ahí donde me gusta habitar; es ahí donde quiero hacer tres moradas: la primera, en los pies de mi Jesús; la segunda, en sus manos; la tercera, en su sagrado costado. Es ahí donde quiero tomar mi descanso; ahí velaré, leeré y conversaré”. ¡Oh llagas amabilísimas! Siempre los ojos de mi corazón estarán fijos en vosotras: durante el día, desde la salida del sol hasta su ocaso, y en la noche, tantas veces, cuantas se retire el sueño de mis párpados. Me estaré, sobre todo en la abertura del sagrado costado, para hablar ahí al corazón de mi Maestro y conseguir lo que quiera. “¡Oh Jesús! —Dice en el mismo sentido San Bernardo— vuestro Costado fue abierto para darnos entrada a vuestro Corazón y revelarnos por esta llaga visible la llaga invisible de vuestro amor. Yo aplicaré a ella mis labios y beberé la miel del amor y la unción de los consuelos divinos”. ¿Seremos nosotros los hijos de los santos si, después de tales ejemplos, no tenemos una tierna devoción a las cinco llagas?
       
PUNTO SEGUNDO - GRACIAS PROPIAS DE LA DEVOCIÓN A LAS CINCO LLAGAS
    
El alma encuentra en estas llagas todo lo que es necesario y útil para salvarse. “En ninguna parte he encontrado, dice San Agustín, remedio tan eficaz para todos los males del alma”. “Cualesquiera que sean las enfermedades espirituales, añade San Bernardo, la meditación asidua de las llagas del Salvador es su curación”. Mirarán mis Llagas, dice el mismo Jesucristo por su profeta, y se convertirán. “El Corazón de Jesús es un océano, y sus llagas son los canales por donde corren las aguas de la gracia y de la misericordia”, dice también San Bernardo. En esas llagas es, en efecto, donde se forma la fe viva; ahí es donde se dilata la confianza en Dios, ahí es, sobre todo donde la caridad se enciende como en su verdadera hoguera. A fuerza de considerar el exceso de amor que abrió estas llagas para nosotros, viles criaturas y miserables pecadores, el corazón se enciende todo y no se puede vivir más que de amor. También San Agustín llama a estas sagradas llagas “su refugio en las penas, su asilo en las tribulaciones, su remedio en las enfermedades del alma!”; de ahí sacó Santo Tomás de Aquino toda su ciencia; ahí San Francisco de Asís, a fuerza de meditar en ellas, llegó a ser, por los ardores seráficos de su caridad, un milagro de semejanza con Jesús crucificado; ahí San Buenaventura se llenó del espíritu de piedad que embalsama todos sus escritos; este digno discípulo de San Francisco gastó los pies de su crucifijo a fuerza de besarlos y no cesó de exhortar a todos los fieles a gustar por sí mismos los gozos inefables y la unción de piedad deliciosa que procura la devoción a las llagas sagradas. “Si no podéis, dice la Imitación de Cristo, elevaros a altas contemplaciones, permaneced humildemente en las llagas del Salvador: ahí encontraréis fuerza y consuelo”. ¿Son éstas nuestras disposiciones?

EL BARBERO DE PYONGYANG

NOTA: Pyongyang es la capital de Corea del Norte
    
Noticia tomada de INFOBAE (Argentina) 
    
    
Rapado en los lados y largo en el tope de la cabeza. Así es el peinado que impuso el dictador norcoreano Kim Jong-un como una marca de identidad para la población masculina según "el estilo de vida socialista"
    
Según Radio Free Asia, citada por la cadena británica BBC, los primeros obligados a acatar este tipo de medida fueron los estudiantes en Pyongyang, pero ahora el líder norcoreano habría extendido la norma obligatoria al resto de los habitantes. Hasta ahora, el régimen permitió sólo 10 tipos cortes de pelo para hombres y 18 para las mujeres.
    
"El corte de pelo de nuestros líderes es muy especial", dijo una fuente del gobierno de Corea del Norte, según la BBC. "No se ve bien en todos, ya que cada uno tiene un rostro y una forma de la cabeza diferente", agregó.
    
En 2005, cuando el líder supremo era Kim Jong-il, padre del actual gobernante, la televisión estatal norcoreana lanzó una serie titulada "Vamos a cortamos el cabello de acuerdo con el estilo de vida socialista", que promovía el pelo corto.
    
La propaganda capilar también fue reforzada con convocatorias en la prensa y radio para utilizar el "corte de cabello socialista". La serie de TV salió a las calles con cámaras ocultas para detectar a los ciudadanos "rebeldes" que rompían las normas e incluso propagó la falsa idea de que una cabellera larga quita energía al cerebro.

EL DEBER DEL CLERO EN LA GUERRA ES AUXILIAR ESPIRITUALMENTE A LA TROPA

Durante la Guerra Franco-Prusiana (1870), el fervor patriótico no distinguía estratos, ni ocupación. Incluso, hubo religiosos que con Rosario y fusil demostraron lealtad a su país.

Cromolitografía francesa de monjes-soldados (quizá con fin de propaganda)
     
Desde luego, esto NO ES ACONSEJABLE NI LÍCITO, como lo dice Santo Tomás de Aquino, puesto que el oficio de armas no es propio de los clérigos. PERO, sí en cambio, pueden ejercer como capellanes militares, administrando los sacramentos a la tropa.
    
El ministerio sacerdotal en la guerra abarca la oración y la administración de los Sacramentos a los combatientes
"Las órdenes de los clérigos están orientadas al servicio del altar, en el cual, bajo el sacramento, se presenta la pasión de Cristo según el testimonio del Apóstol: "Cuantas veces comáis este pan y bebáis el cáliz, otras tantas anunciaréis la muerte del Señor hasta que venga" (1 Cor 11, 26). Por eso desdice del clérigo matar o derramar sangre; más bien deben estar dispuestos para la efusión de su propia sangre por Cristo, a fin de imitar con obras lo que desempeñan por ministerio. Por eso está establecido que los derramadores de sangre, aun sin culpa por su parte, incurren en irregularidad. Mas a quien está destinado a un cargo no se le permite aquello que le hace no apto para el mismo. En consecuencia, bajo ningún título les es permitido a los clérigos tomar parte en la guerra, ordenada a verter sangre.
    
Los obispos y los clérigos pueden asistir a las guerras con autoridad del superior, no para combatir ellos con su propia mano, sino para atender con exhortaciones, absoluciones y otros auxilios espirituales; lo mismo que en la antigua ley se mandaba que los sacerdotes tocaran las trompetas en los combates (Jos 6,4). Y para esto se concedió a obispos y clérigos ir a la guerra. Que algunos personalmente combatan, es abusivo". (Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, Parte II-II, Cuestión 40, art. 2)

miércoles, 26 de marzo de 2014

MEDITACIONES PARA LA CUARESMA - JUEVES DE LA TERCERA SEMANA DE CUARESMA

MEDITACIONES PARA LA CUARESMA
       
Tomado de "Meditaciones para todos los días del año - Para uso del clero y de los fieles", P. Andrés Hamon, cura de San Sulpicio (Autor de las vidas de San Francisco de Sales y del Cardenal Cheverus). Segundo tomo: desde el Domingo de Septuagésima hasta el Segundo Domingo después de Pascua. Segunda Edición argentina, Editorial Guadalupe, Buenos Aires, 1962.
         
JUEVES DE LA TERCERA SEMANA DE CUARESMA
    

RESUMEN PARA LA VÍSPERA EN LA NOCHE
       
Meditaremos mañana un segundo motivo de contrición, y es el sumo desagrado que causan a Dios: 1° El pecado venial; 2° El pecado mortal.
      
—Tomaremos en seguida la resolución: 1º De evitar con gran cuidado las menores faltas veniales voluntarias, puesto que Dios les tiene tan grande horror; 2° De llorar todos los días de nuestra vida los pecados mortales que hemos tenido la desgracia de cometer en lo pasado. Sacaremos como ramillete espiritual las palabras del Salmista: “Mi pecado está siempre presente en mi pensamiento”.
      
MEDITACIÓN DE LA MAÑANA
     
Prosternémonos con temblor delante de la justicia de Dios, detestando el pecado con un odio implacable. ¡Oh Dios!, vuestra Justicia es más elevada que las montañas y más profunda que los abismos; sobrepuja a todo pensamiento. La adoro sin comprenderla; pero al mismo tiempo la amo, porque en Vos todo es amable. ¡Alabado y bendito seáis en vuestra justicia, como en vuestra bondad!
      
PUNTO PRIMERO - CÓMO EL PECADO, EN CUANTO ES OFENSA DE DIOS, ES DIGNO DE TODAS NUESTRAS LÁGRIMAS
        
Dios aborrece tanto el pecado venial, que en la otra vida lo castiga con penas que en la eternidad, casi son una especie de infierno, y cierra las puertas de su paraíso a almas queridas y amigas, hasta completar la expiación de las menores faltas. Lo aborrece a menudo con espantosas penas. La mujer de Lot se permitió una curiosidad inconsiderada, y en el acto fue herida de muerte. Un hombre es sorprendido recogiendo leña en día Sábado: “Sea lapidado y muera”, dice el Señor. Moisés concibe una ligera desconfianza de Dios: no entrará en la tierra prometida que había merecido ver por cuarenta años de servicios. Un profeta por complacencia, se queda un poco más de lo necesario donde lo habían enviado: un león sale de la selva y lo mata. David, por una secreta vanidad, hace levantar el censo de su pueblo: setenta mil hombres mueren de peste. ¡Oh Dios! ¿Qué es pecado venial delante de vuestra santidad infinita? ¡Cuán amargamente debemos llorar un mal que tanto os desagrada, y cuan justo es llevar, cada vez que vamos al santo tribunal, una viva contrición, acompañada de un firme propósito de corregirnos! ¿Es así cómo lo hacemos?
        
PUNTO SEGUNDO - CUÁNTO DEBEMOS LLORAR EL PECADO MORTAL, PORQUE DESAGRADA SUMAMENTE A DIOS
         
Cuando reflexionamos en los horrores del infierno, y consideramos que los que allí sufren tan increíbles tormentos eran hijos de Dios muy amados, y por quienes había dado toda su sangre, y que un sólo pecado mortal, convirtiendo tanto amor en un odio implacable, hará cargar sobre ellos, durante la eternidad, todo el peso de sus divinas venganzas, nos llenamos de estupor y exclamamos: “¡Cuánto os desagrada el pecado mortal! ¡Oh Dios mío! ¡Y con cuánto odio lo perseguís! Si del infierno levantamos el pensamiento al cielo, ¿Qué vemos? Lugares vacíos que antes ocupaban los ángeles, espíritus puros, brillantes y de una admirable belleza, revestidos de las más magníficas perfecciones, obra maestra de las manos de Dios. Un día se dejaron llevar por un pensamiento de orgullo, y al instante pronunció Dios contra ellos un decreto aterrador. Pero, Señor, si Vos los perdonáis, ellos os alabarán por toda la eternidad; y si los precipitáis en el infierno, blasfemarán de Vos siempre y arrastrarán a la condenación eterna a millones de hombres. —¡No importa! ¡Caigan al abismo! Pero no han cometido más que un solo pecado; es su primera falta, y aún no es más que pecado de pensamiento. —¡No importa! ¡Caigan al abismo! ¡Oh santidad de mi Dios, qué implacable es vuestro odio contra el pecado! Pero si así castigáis a los espíritus de vuestra corte, ¿Qué no debo temer yo el último de vuestros siervos, culpable de mil traiciones, yo que he pecado, no una vez y por pensamientos, sino millones de veces con todos mis sentidos, con todos los miembros de mi cuerpo, con todas las potencias de mi alma contra la mayor parte de vuestros mandamientos?”. Del cielo, despoblado así de una parte de sus habitantes, bajo al paraíso terrenal y veo allí el lugar que ocupaba Adán inocente. Un día tuvo la desgracia de ceder a una intemperancia, que en apariencia parece muy ligera: Comió un fruto contra la prohibición de Dios y en el acto perdió todas las gracias de su primer estado: Fue condenado a toda suerte de males, a la muerte misma, y no solamente él, sino también toda su posteridad. Todos los hombres hasta el fin del mundo, serán condenados a innumerables miserias, a la guerra, a la peste, al hambre, a las tempestades, a la ignorancia, a la concupiscencia; todos también habrían sido condenados para siempre sin la misericordia gratuita que nos ha rescatado. “¡Gran Dios, cuántos castigos a la vez por un solo pecado! Si, un solo pecado os ha desagradado hasta determinaros a echar tantas calamidades en el mundo, ¿Qué será de mis innumerables pecados? ¿Podré jamás llorarlos lo bastante y concebir de ellos una viva contrición?” Sin embargo, Dios mío, no es ahí donde se muestra en toda su intensidad el odio que tenéis al pecado. Tomo en la mano mi crucifijo y me digo: “Este, cuya imagen contemplo, era el Hijo único y muy amado de Dios; era Dios: pero, porque tomó sobre Sí la sombra del pecado, el Padre celestial descargó sobre Él todo el peso de su indignación; lo entregó a los más crueles tormentos, a las ignominias más espantosas, a la muerte, y muerte de Cruz. ¡Oh pecado, qué terrible eres delante de Dios! ¡Cuánto debo sentir y llorar el mal que he hecho, dejándote entrar en mi corazón! Si por la sola apariencia del pecado, Dios trató así a su propio Hijo, ¿Cómo por tantos pecados reales, tratará a un súbdito rebelde y despreciable como yo? Si el leño que no debía ser quemado pasó por tal hoguera, ¿Qué será del leño seco y a propósito para el fuego?” He ahí el motivo más poderoso de llorar el pecado y de concebir de él una amarga contrición.

PARA LA AGENDA: REUNIÓN OBAMA-BERGOGLIO EN EL VATICANO, JUEVES 27-MARZO, 10:30

Desde NATIONAL CATHOLIC REPORTER (Estados Unidos). Vía SIGNOS DE ESTOS TIEMPOS-FOROS DE LA VIRGEN (COMENTARIOS NUESTROS)
   
El presidente Obama visitará a Francisco I. HABRÁ PUNTOS COMUNES
    
El jueves próximo Obama visitará al "Papa" Francisco. Hay muchas cosas que los cristianos le pueden reprochar a Obama, desde la descristianización forzada que promueve, a la imposición de la anticoncepción, el aborto y la homosexualidad [MILES CHRISTI dixit: ¿Quién los mandó a votar por él?]. No obstante son temas tan grandes y en los que Obama basa tanto su política, que no es del todo razonable esperar sorpresas ni compromisos cumplibles.
     
Pero una cosa a tener en cuenta para esta reunión es la situación disimil en que llegan ambos líderes. Obama con su imagen nacional e internacional en caída, mientras que Francisco I emergiendo como un fuerte líder espiritual mundial. Y quizás esto pueda hacer que el norteamericano sienta la necesidad de pedir ayuda o aprovecharse de la popularidad de Francisco, quizás en especial en la crisis de Ucrania. [MILES CHRISTI dixit: Acordaos de Apocalipsis XIII]
      
Los líderes de dos principales superpotencias del mundo, una política y otra espiritual, se reunirán en Roma el jueves. Como con cualquier reunión internacional importante, los medios de comunicación se centrarán en las zonas de conflicto. Y los liberales y los conservadores tratarán de girar los resultados para apoyar sus causas.
        
Los conservadores predicen que el presidente Barack Obama recibirá una reprimenda del "Papa" Francisco sobre el aborto y sobre el mandato de anticonceptivos en el Obamacare, mientras que los liberales consideran que Obama y Francisco cantarán a dúo.
         
Esta no será la primera visita de Obama al Vaticano. Se reunió con Benedicto XVI en julio de 2009, y la visita se realizó sin problemas. El jesuita Federico Lombardi dijo a los reporteros después de la audiencia que “gran serenidad y gran cordialidad” caracterizaron la reunión. Ratzinger “parecía muy satisfecho de cómo estuvo la reunión.” Y dijo que el "Papa" mostró que Obama era “atento y dispuesto a escuchar.”
        
Según el comunicado del Vaticano emitido después de la reunión, los dos hombres discutieron cuestiones que representan
     
un gran desafío para el futuro de cada nación y para el verdadero progreso de los pueblos, como la defensa y promoción de la vida y el derecho a cumplir con el derecho de conciencia”. [MILES CHRISTI dixit: ¿Y los derechos de Dios, qué?]
       
En concreto, se analizaron los problemas del mundo manejados en la cumbre del G8 realizada ese año, así como la inmigración, la cuestión de la reunificación de las familias, y el proceso de paz en Oriente Medio “en lo que hubo un acuerdo general”.

También se discutieron
     
“el diálogo entre culturas y religiones, la crisis económica global y sus implicaciones éticas, la seguridad alimentaria, la ayuda al desarrollo –y el problema del tráfico de drogas– especialmente para África y América Latina”.
     
Por último, “se puso de relieve la importancia de educar a los jóvenes en todas partes sobre el valor de la tolerancia”, dijo Lombardi. [MILES CHRISTI dixit: En algunos países se habla de "Zona de tolerancia", refiriéndose a casas de vicio y de mancebía]
     
Benedicto XVI citó sus preocupaciones sobre el aborto, y Obama se comprometió a cumplir con su promesa de hacer todo lo posible para reducir el número de abortos. Lombardi llamó a la promesa de Obama “una demostración personal de compromiso” y un signo de “dar atención positiva a las posiciones de la Iglesia.” [MILES CHRISTI dixit: Valiente modo de cumplir su promesa. OBLIGANDO A MÉDICOS Y CLÍNCAS A PRACTICAR EL ABORTO]
     
La reunión debía durar sólo 15 minutos, pero los dos no pararon de hablar durante 35 minutos, lo cual siempre es una buena señal [MILES CHRISTI dixit: ¡NO ME HAGAS REIR!].
    
¿Hubo algún resultado verificable de los comproemisos en la realidad de los hechos y no sólo en las declaraciones? Los pesimistas dirán que la reunión fue solo para la foto y que no implicó un acercamiento ni un compromiso de Obama. Mientras que los optimistas dirán que quizás si no hubiera habido esta reunión las cosas hubieran sido peores en estos años.
       
Los desacuerdos (sic) entre la política que impulsa Obama y la del Vaticano son notorios, desde la promoción de los abortos a la anticoncepción, a la promoción de la homosexualidad y hacer la vista gorda ante las persecuciones religiosas en zonas como Oriente Medio e incluso en el propio Occidente.
               
No obstante parece que hay un punto concreto en el que las dos potencias están en sintonía, que es en el caso de Ucrania, donde ambas piensan que han perdido pie.
     
Obviamente, el gobierno de Obama quiere hacer hincapié en las áreas de acuerdo entre el presidente y el Papa.
       
“El presidente espera discutir con el Papa Francisco su compromiso común de lucha contra la pobreza y la creciente desigualdad”, dijo el comunicado de la Casa Blanca que anunciaba la reunión.
        
Sin embargo más en concreto, los principales temas de debate serán las cuestiones internacionales de paz y el desarrollo, especialmente Siria, Israel y Palestina, África, y ahora Ucrania.

martes, 25 de marzo de 2014

DECLARACIÓN CONJUNTA DEL ARZOBISPO MARCEL LEFEBVRE Y DE MONS. ANTONIO DE CASTRO-MAYER SOBRE ASÍS 1986

     
Roma nos ha hecho preguntar si teníamos la intención de proclamar nuestra ruptura con el Vaticano, en ocasión del Congreso de Asís.
     
Nos parece que la pregunta tendría mas bien que ser la siguiente: ¿Cree Ud. y tiene la intención de proclamar que el Congreso de Asís consuma la ruptura de las autoridades romanas con la Iglesia Católica?
        
Pues, por cierto, es esto lo que preocupa a aquellos que aun permanecen católicos.
      
Es bien evidente, en efecto, que desde el Concilio Vaticano II el Papa y los episcopados se alejan cada vez más netamente de sus predecesores.
       
Todo aquello que fue realizado por la Iglesia para defender la fe en los siglos pasados, y todo lo que fue realizado por los misioneros para difundirla, hasta el martirio inclusive, es considerado de ahora en más como una falta de la cual la Iglesia debería acusarse y hacerse perdonar.
       
La actitud de los once Papas que, desde 1789 hasta 1958, en sus documentos oficiales, han condenado la Revolución liberal, es considerado [hoy] como una falta de comprensión del espíritu cristiano que ha inspirado la Revolución.
    
De allí el giro completo de Roma a partir del Concilio Vaticano II, que nos hace repetir las palabras de Nuestro Señor a aquellos que venían a arrestarle: “Hæc est hora vestra et potéstas tenebrárum”, Luc. 22, 52-531.
      
Adoptando la religión liberal, del protestantismo y de la Revolución, los principios naturalistas de J. J. Rousseau, las libertades ateas de la Constitución de los Derechos del Hombre, el principio de la dignidad humana carente de relación con la verdad y la dignidad moral, las autoridades romanas vuelven la espalda a sus predecesores y rompen con la Iglesia Católica, poniéndose al servicio de los destructores de la Cristiandad y del Reinado universal de Nuestro Señor Jesucristo.
      
Los recientes actos de Juan Pablo II y de los episcopados nacionales ilustran este cambio radical de la concepción de la fe, de la Iglesia, del sacerdocio, del mundo, de la salvación por la gracia.
        
El colmo de esta ruptura con el magisterio anterior de la Iglesia se realizó en Asís, luego de la visita a la Sinagoga. El pecado público contra la unicidad de Dios, contra el Verbo encarnado y Su Iglesia, hace estremecer de horror: Juan Pablo II alentando a las falsas religiones a rezar a sus falsos dioses: escándalo sin medida y sin precedente.
       
Podríamos retomar aquí nuestra Declaración del 21 de noviembre de 1974, que permanece más actual que nunca.
        
Para nosotros, permaneciendo indefectiblemente adheridos a la Iglesia Católica y Romana de siempre, estamos obligados a constatar que esta religión modernista y liberal de la Roma moderna y conciliar, se aleja cada vez más de nosotros, que profesamos la fe católica de los once Papas que han condenado esta falsa religión.
        
Por lo tanto, la ruptura no viene de nosotros, sino de Pablo VI y de Juan Pablo II, que rompen con sus predecesores.
        
Este renegar de todo el pasado de la Iglesia por éstos dos Papas y los Obispos que los imitan, es una impiedad inconcebible y una humillación insoportable para aquellos que permanecen católicos, en la fidelidad a veinte siglos de profesión de la misma fe.
         
POR LO TANTO, CONSIDERAMOS COMO NULO TODO AQUELLO QUE HA SIDO INSPIRADO POR ESTE ESPÍRlTU DE NEGACIÓN: TODAS LAS REFORMAS POST-CONCILIARES Y TODOS LOS ACTOS DE ROMA QUE SE HAN REALIZADO SEGÚN ESTA IMPIEDAD.
       
Contemos con la gracia de Dios y el sufragio de la Virgen Fiel, de todos los mártires, de todos los Papas hasta el Concilio, de todos los Santos y santas fundadores de Ordenes contemplativas y misioneras, para que vengan en nuestra ayuda para la renovación de la Iglesia por la fidelidad integral a la Tradición.
         
+ Su Exc. MONS. MARCEL LEFEBVRE
Arzobispo-Obispo emérito de Tulle
         
+ Su Exc. MONS. ANTONIO DE CASTRO-MAYER
Obispo emérito de Campos
      
en perfecto acuerdo con la presente Declaración
Buenos Aires, 2 de diciembre de 1986.

MEDITACIONES PARA LA CUARESMA - MIÉRCOLES DE LA TERCERA SEMANA DE CUARESMA

MEDITACIONES PARA LA CUARESMA
       
Tomado de "Meditaciones para todos los días del año - Para uso del clero y de los fieles", P. Andrés Hamon, cura de San Sulpicio (Autor de las vidas de San Francisco de Sales y del Cardenal Cheverus). Segundo tomo: desde el Domingo de Septuagésima hasta el Segundo Domingo después de Pascua. Segunda Edición argentina, Editorial Guadalupe, Buenos Aires, 1962.
    
MIÉRCOLES DE LA TERCERA SEMANA DE CUARESMA
    
RESUMEN PARA LA VÍSPERA EN LA NOCHE
     
Como la contrición, para ser válida, debe estar basada en motivos de fe, según hemos visto en nuestra última meditación, consideraremos mañana el primero de estos motivos, y veremos: 1º Cómo el pecado, siendo ofensa de Dios, es un mal digno de todas nuestras lágrimas; 2° Cómo las circunstancias en que lo comete el pecador lo hacen aún más espantoso.
    
En seguida tomaremos la resolución: 1º De penetrarnos bien, antes de presentarnos al santo tribunal, de este gran motivo de contrición: 2º De recordarlo cada día, por la mañana y por la noche, para excitarnos a aborrecer el pecado. Nuestro ramillete espiritual serán las palabras del hijo pródigo: “Padre mío, he pecado contra el cielo y en vuestra presencia: ya no soy digno de ser llamado hijo vuestro”.
     
MEDITACIÓN DE LA MAÑANA
        
Adoremos a Nuestro Señor postrado de rodillas delante de la majestad de su Padre. En esta postura humilde le pide perdón por los ultrajes que le ha hecho el pecado; le ofrece repararlo y consiente en pagar Él la pena. Unámonos a los sentimientos de su corazón afligido y pidámosle nos haga participar de estas santas disposiciones.
        
PUNTO PRIMERO - COMO EL PECADO, EN CUANTO ES OFENSA DE DIOS, ES DIGNO DE TODAS NUESTRAS LAGRIMAS
        
1° ¡Ay, Dios mío! Aunque sólo hubiera faltado en las cosas de puro consejo, esto sería bastante para hacerme derramar todas mis lágrimas; porque ¿No es una irreverencia bien lamentable que, cuando me decís: “Haz esto, porque me será agradable; no hagas esto, porque me disgustarás”, tenga la insolencia de no doblegarme bajo la autoridad de vuestros deseos y no someterme sino cuando me ordenáis con la vara en la mano como a un vil esclavo, que sólo camina por miedo a las amenazas; como a un falso amigo, que no respeta los deseos de su amigo y no teme desagradarle? La insolencia es más vergonzosa aún, ¡oh Dios mío!, cuando, pasando de los consejos a las órdenes, me decís: "Haz esto, lo mando; no hagas esto otro, porque te lo prohíbo: si no obedeces, el fuego del purgatorio castigará tu voluntad rebelde"; y, sin embargo, tengo la audacia de hacer lo que me prohibís, y de omitir lo que me ordenáis. 2° ¡Oh Señor! yo, vil criatura, gusano de la tierra, a quien podéis anonadar con una mirada y a quien conserváis por pura misericordia, os desobedezco; yo, que quiero que todo se doblegue bajo mi propia voluntad y me indigno si mis criados no ejecutan en el instante mis más pequeñas órdenes, os desobedezco de frente, viendo por la fe la majestad de vuestras miradas fijas en mí; hago a vuestra vista lo que nunca querría hacer delante de un sirviente, y esto no una vez, sino mil veces todos los días! ¿No es ésta una falta que merece todas mis lágrimas? Sin embargo esto no es más que el pecado venial. 3° ¿Qué será, ¡oh Dios mío!, el pecado mortal? ¡Ay! aunque no hubiese cometido más que uno solo en mi vida, esto sería bastante para consagrar a las lágrimas de la contrición todo el resto de mi existencia. A lo menos, en el pecado venial, yo no renunciaba enteramente a vuestra amistad, no cambiaba mis derechos al Cielo por el infierno; pero aquí, veo que voy a romper enteramente con Vos, a incurrir en vuestro odio, a exponerme a vuestra terrible ira, y no lo tomo en cuenta. Si supiera que pecando desagradaba tanto al mundo como a Vos, que perjudicaba a mi honor, a mi fortuna, a mi bienestar, tanto como a mi inocencia, me guardaría bien de hacerlo. 4° ¡Y porque pecando no ofendo sino a Vos, y no pierdo sino vuestra amistad, me dejo arrastrar al pecado! ¡Perdón, Señor, de semejante desprecio! ¡Os veo desplegar contra mí, si peco, todo el poder de vuestras venganzas, toda la eternidad de vuestros castigos, y me doy gusto, a despecho de vuestras amenazas! ¡Veo que sólo pedís de mí cosas infinitamente justas, que mi conciencia me dicta, que mi razón aprueba, y desprecio vuestras órdenes a pesar de mi razón y de mi conciencia! ¡Os pospongo a un deleite pasajero, a un placer terreno e inmundo, que no trae al alma sino la desgracia con el remordimiento, y en este caso prevalece la pasión, y el lodo es preferido a Vos! ¡Oh crimen! ¡Oh trastorno! ¡Oh abismo de iniquidad! ¡Perdón, Señor y misericordia!
    
PUNTO SEGUNDO - LAS CIRCUNSTANCIAS EN QUE EL PECADOR OFENDE A DIOS, HACEN SU FALTA MAS HORRIBLE AÚN
      
1° HAY AQUÍ PERFIDIA, pues en el Bautismo y en tantas Confesiones y Comuniones, os había jurado fidelidad, y he aquí, ¡oh Dios mío!, que, después de tantos compromisos, ¡os he sido infiel! Oh fidelidad de promesas, ¿dónde estáis? ¡Oh votos violados! ¡Oh suprema felonía! ¡Oh cristiano desleal! ¡Oh traidor y perjuro! 2° HAY AQUÍ INGRATITUD en esto. Jesucristo murió por mí; Él se ha dado a sí mismo para mí en los Sacramentos; me ha alcanzado con sus gracias, y su amor me rodea día y noche con sus Gracias naturales y sobrenaturales; ¡Y yo, que estoy abrumado con sus favores, me he vuelto contra Él; he empleado sus propios dones, mi intelecto, mi voluntad, mis sentidos, en ofensas contra Él! ¡Oh horrible ingratitud! 3° ¡HAY AQUÍ REBELIÓN DEL SÚBDITO CONTRA SU SOBERANO; del hijo contra el mejor de los padres; del amigo contra el más fiel de los amigos; de la criatura contra el Criador; de la debilidad contra la omnipotencia; de la pequeñez contra la más infinita grandeza! Hay aquí incluso más que todo esto; HAY UN CRIMEN DE ALTA TRAICIÓN CONTRA LA DIVINA MAJESTAD. Hay aquí en cierto modo un doble deicidio: El primero, en que mis pecados, la causa de la muerte de Jesucristo, son como los verdugos que Lo clavaron en la Cruz por un crimen peor que el que cometieron los judíos, que no hubieran crucificado al Salvador si lo hubieran conocido; ¡Y sin embargo yo, que le conozco, Le he crucificado! El segundo deicidio consiste en que el pecador desea que Dios no conozca su pecado; y suponiendo que lo conozca, desea que Dios no lo deteste; y suponiendo que Él lo detesta, desea que Dios no le dé su castigo. Ahora bien, desear todo esto es desear que Dios sea despojado de su Conocimiento o de su Santidad o de su Poder. Esto es, consecuentemente, desear que Dios no sea Dios. ¡Qué horror! ¡Oh, cuán odioso, entonces es pecar! ¡Y que una firme resolución nos aliente a evitarlo mil veces más que los grandes males que pudieran sucedernos!

lunes, 24 de marzo de 2014

DEL AMOR AL HERMANO Y EL ODIO AL PECADO, POR SANTO TOMÁS DE AQUINO

Desde SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS
  
Santo Tomás de Aquino, "Doctor Angélico"
    
Al prójimo se le debe amor por lo que ha recibido de Dios, o sea, por la naturaleza y por la gracia, y no por lo que tiene de sí mismo o del diablo, o sea, por el pecado y la falta de justicia.
   
Por eso es licito odiar en el hermano el pecado y lo que conlleva de carencia de justicia divina; no se puede, empero, odiar en él, sin incurrir en pecado, ni la naturaleza misma de la gracia.

Pero el hecho mismo de odiar en el hermano la culpa y la deficiencia de bien, corresponden también al amor del mismo, ya que igual motivo hay para amar el bien y odiar el mal de una persona. De ahí que el odio al hermano en absoluto es siempre pecado.”
     
Santo Tomás de Aquino, "Suma Teológica" Sección II de la Parte II. Cuestión 34, art.3

MEDITACIONES PARA LA CUARESMA - MARTES DE LA TERCERA SEMANA DE CUARESMA

MEDITACIONES PARA LA CUARESMA
       
Tomado de "Meditaciones para todos los días del año - Para uso del clero y de los fieles", P. André Hamon, cura de San Sulpicio (Autor de las vidas de San Francisco de Sales y del Cardenal Cheverus). Segundo tomo: desde el Domingo de Septuagésima hasta el Segundo Domingo después de Pascua. Segunda Edición argentina, Editorial Guadalupe, Buenos Aires, 1962.
    
MARTES DE LA TERCERA SEMANA DE CUARESMA
    
RESUMEN PARA LA VÍSPERA EN LA NOCHE
          
Consideraremos, en nuestra próxima oración, otros dos caracteres esenciales de la contrición, y veremos que debe ser: 1º Suma en el aprecio; 2° Sobrenatural.
     
—Tomaremos en seguida la resolución: 1° De despertar en nuestra alma la fe en estas dos verdades y de conservar en nosotros el sentimiento habitual de ellas; 2º De hacer sobre esto actos explícitos todas las noches, en nuestro examen y cada vez que nos confesemos. Nuestro ramillete espiritual serán las palabras del Salmista: “Tengo horror al pecado y lo abomino”.
        
MEDITACIÓN DE LA MAÑANA
          
Adoremos a Jesucristo oprimido de dolor en el Huerto de los Olivos; ve los males espantosos que produce el pecado; el infierno abierto, el paraíso cerrado, Dios despreciado, el demonio entronizado; y esta vista le entristece hasta el punto que es menester que un ángel del cielo venga a confortarle. Tributemos a su amor afligido todos los homenajes de que son capaces nuestros corazones.
     
PUNTO PRIMERO - ES PRECISO LLEVAR A NUESTRAS CONFESIONES UNA CONTRICIÓN SUMA EN EL APRECIO
      
Llámase así la contrición por la cual tenemos más dolor de haber ofendido a Dios, que de todos los males del mundo. Y, ¿Qué cosa más justa, ¡oh Dios mío!, que semejante dolor? ¿Acaso no merecéis ser amado sobre todas las cosas? ¿Acaso hay en la tierra un mal comparable al pecado, o al infierno, que es su castigo? ¿Acaso la pérdida de la fortuna, de la reputación, la muerte misma de nuestros padres o de nuestros amigos, puede equiparse a la pérdida de vuestra gracia y de vuestra amistad, a la pérdida del Cielo por toda la eternidad, que es la consecuencia del pecado? No, sin duda. El simple buen sentido nos lo dice. No es, ciertamente, necesario, que el dolor de haber pecado sea tan sensible como el dolor de haber perdido un padre o una madre; Dios no nos pide sensibilidad, porque ella no depende de nosotros: pero sí pide que detestemos el pecado como el supremo mal y que estemos prontos a perderlo todo y a sufrirlo todo antes que cometerlo una sola vez. Tampoco es necesario representarse todos los males, como los tormentos de los mártires, para preguntarnos si estamos dispuestos a soportarlos antes que pecar, pues no tenemos actualmente la gracia necesaria para esta prueba. Basta decirse: “Si me encontrara en este caso pediría a Dios con todo mi corazón que me concediera esta gracia; y tengo la confianza de que no me la rehusaría, y esta confianza me da valor para decir: Todos los males antes que el pecado”. Examinemos si hemos llevado a nuestras confesiones esta contrición.
        
PUNTO SEGUNDO - DEBEMOS LLEVAR A NUESTRAS CONFESIONES UNA CONTRICIÓN SOBRENATURAL
        
Si, en efecto, nuestra contrición fuera puramente natural en su principio, no podría tener valor en el orden sobrenatural. Nuestra naturaleza sola no puede elevarse al orden sobrenatural: “No podemos por nosotros mismo, dice San Pablo, tener ni un pensamiento útil para la salvación, ni decir una sola palabra meritoria”. Es pues a Vos, ¡oh Espíritu divino!, a quien debemos pedir la verdadera contrición, y de Vos sólo debemos esperarla; pero con la condición de fundarla en motivos sobrenaturales como en su principio. Si sólo detestáramos el pecado porque nos ha hecho desgraciados, porque nos vemos atormentados de remordimientos y de inquietudes, arruinados en nuestra fortuna, en nuestra salud o reputación, sería una contrición vana y estéril. La contrición útil mira más arriba: por ella el alma, sacando de la fe sus motivos tiene un sumo horror al pecado y profundo pesar de haberlo cometido, porque, cometiéndolo, ha renunciado a la amistad de Dios y a participar del paraíso, se ha dado al demonio y expuesto a la eterna condenación, ha incurrido en el odio y la maldición del Creador y Padre celestial, ha sido la causa de la Pasión de Jesucristo, de sus angustias mortales en el Huerto de los Olivos y de su agonía en la Cruz; pero, sobre todo, porque ha desagradado a Dios, a quien ama sobre todas las cosas: porque ha ofendido su infinita majestad y ultrajado su bondad y amor. He aquí lo que pone al alma inconsolable por sus faltas, lo que quebranta y humilla su corazón, más allá de toda expresión (Salmo L, 19). “¡Oh Jesús, crucificado por mis pecados! Vos solo podéis excitar en mí estos sentimientos. Dejad caer en mi corazón algunas gotas de vuestra Sangre para ablandarlo; hablad a este corazón por todas vuestras Llagas, como por otras tantas bocas, y que estas llagas produzcan en mí la contrición sobrenatural que purifica al alma y la dispone a no vivir más que para Vos y a no amar sino a Vos”. Entremos aquí en nosotros mismos y veamos si hemos llevado a nuestras confesiones una contrición verdaderamente sobrenatural en sus principios y en sus motivos.

CONTRA LA RISA INMODERADA, POR SAN JUAN CRISÓSTOMO

Desde NACIONALISMO CATÓLICO SAN JUAN BAUTISTA
     
"El necio se ríe a carcajadas, pero el hombre sabio sonríe apenas y sin estrépito". (Eclesiástico XXI, 20)
     
I. Jesús lloró, pero no se cuenta que riera
      
Si así lloras también tú, serás imitador de tu divino dueño, que también lloró. Lloró sobre Lázaro y sobre Jerusalén y se turbó por la perdición de Judas. Muchas veces le vemos llorar, pero nunca reír, ni siquiera sonreír suavemente. Por lo menos, ninguno de los evangelistas nos lo cuenta. Por eso también Pablo nos dice de sí mismo, y otros lo confirman, que lloró, y hasta que lloró día y noche durante tres años (Hechos 20, 31); pero que riera, ni él nos lo cuenta de sí mismo en parte alguna ni otro santo alguno nos lo atestigua de él. Y como él, esos mismos santos. Sólo de Sara nos dice la Escritura que rió cuando fue reprendida; y del hijo de Noé, cuando pasó de libre a esclavo. No digo esto porque intente yo suprimir toda risa; sí, para que se evite su desmesura. ¿Cómo —dime por favor— puedes romper en carcajadas y divertirte disipadamente, cuando tienes que dar tan larga cuenta, cuando has de parecer ante aquel temeroso tribunal en que se te pedirá puntualmente razón de cuanto aquí hubieres hecho? Y es así que tendremos que dar cuenta de cuánto hayamos pecado voluntaria e involuntariamente: “El que me negare —dice el Señor— delante de los hombres, también yo le negaré a él delante de mi Padre, que está en los cielos”. (Mt 10, 35)...
       
No es laudable en el cristiano reir a carcajadas, siendo que Jesús mismo tuvo que llorar sangre y padecer horribles tormentos por causa de nuestros pecados
    
II. Provecho sacaremos de la tristeza
        
¿Y qué provecho —me replicas— sacaré de no reír y ponerme triste? El mayor provecho —te contesto—; y tan grande, que no es posible explicarlo con palabras. En los tribunales del mundo, dada la sentencia, por más que llores, no escaparás a la pena; pero en el tribunal de Dios, con sólo que te pongas triste, anulas la sentencia y alcanzas el perdón. De ahí que tantas veces nos hable Cristo de la tristeza y que llame bienaventurados a los que lloran, y desgraciados a los que ríen. No es este mundo un teatro de risa, ni nos hemos juntado en él para soltar la carcajada, sino para gemir y ganar con nuestros gemidos la herencia del reino de los cielos. Si tuvieras que parecer delante del emperador, no tendrías valor ni para sonreírte; ¿y, teniendo dentro de ti al Soberano de los ángeles, no estás temblando ni con el debido acatamiento? Le has irritado muchas veces, ¿y aún te ríes? ¿No comprendes que con eso le ofendes más que con los mismos pecados? Y, en efecto, más que a los que pecan, suele Dios detestar a los que después del pecado no sienten el menor remordimiento.
    
Nuestra vida debe emplearse para hacer penitencia y ser hallados dignos de la Patria celestial
     
Sin embargo, hay gentes tan estúpidas, que cuando nosotros les decimos esto, nos replican: “Pues a mí, que no me dé Dios llorar jamás, sino reír y divertirme durante toda la vida” ¿Puede haber algo más pueril que semejante idea? Porque no es Dios quien da las diversiones, sino el diablo. Oye, si no, lo que pasó a quienes se divertían: “Se sentó el pueblo —dice la Escritura— (Ex 32, 6). Tales fueron los sodomitas, tales los contemporáneos del diluvio. De aquéllos dice la Escritura: “En soberbia, en abundancia y en hartura de pan lozaneaban” (Ez 16, 49). Y los contemporáneos de Noé, no obstante ver durante tanto tiempo la construcción del arca, se divertían en plena inconsciencia, sin preocuparse rara nada de lo por venir. Por eso el diluvio, sobreviniendo de pronto, se los tragó a todos, y aquél fue el naufragio de toda la tierra.
    
III. La vida del cristiano es de combate y lucha, no de diversión y placer
    
No le pidáis, pues, a Dios lo que habéis de recibir del diablo. A Dios le toca daros un corazón contrito y humillado, un corazón sobrio y casto y recogido, arrepentido y compungido. Éstos son dones de Dios, éstos son los que nosotros señaladamente necesitamos. Un duro combate tenemos delante; nuestra lucha es contra las potencias invisibles; nuestra batalla, contra los espíritus del mal; contra los principados y potestades es nuestra guerra (Ef 6, 12).
   
El católico es llamado a la guerra, no al ocio
    
Mucho será si, viviendo fervorosos, vigilantes y alerta, podemos sostener su feroz acometida. Pero, si reímos y jugamos, si vivimos flojamente, antes de venir a las manos caeremos bajo el peso de nuestra propia indolencia. No es, pues, cosa nuestra reír continuamente y entregarnos a la molicie y al placer. Quédese eso para los farsantes de la escena, para las mujeres perdidas, para los hombres que con ese fin se han inventado: los parásitos y aduladores. Nada de eso dice con quienes son herederos del cielo, con quienes están inscritos en la ciudad de allá arriba, con los que llevan armadura espiritual; sí con los que se han consagrado al diablo. Él es el que ha hecho de eso una profesión para arrastrar a los soldados de Cristo y enervar los aceros de su fervor. A este fin ha construido teatros en las ciudades y ha amaestrado a sus bufones, y, tras perderlos a ellos, por su medio a la ciudad entera.
       
SAN JUAN CRISOSTOMO – “Homilías sobre el Evangelio de San Mateo”