jueves, 17 de marzo de 2016

¡INSÓLITO! ARZOBISPO ORTODOXO GRIEGO APARECIÓ EN PÚBLICO SIN ENGÓLPION

Aparente y alegadamente, el Arzobispo Jerónimo II de Atenas y toda la Grecia, primado de la Iglesia Ortodoxa Griega, ha caído víctima de la propaganda anticristiana y antihelénica, además del correctismo político.
  
Jerónimo II de Atenas (en el centro y de barba larga) repartiendo alimentos a los refugiados asentados en el Pireo. (No, no ha sido retocada la foto).
 
En días recientes, Jerónimo II visitó los arrabales en el Pireo y dio alimentos a los más necesitados. Hasta allí todo bien: Un prelado de la Iglesia socorriendo a los pobres, siguiendo el mandato de Jesús. Pero hay un problema, además de que él es cismático: Al contrario que en TODAS sus otras apariciones, y contrario a la ortopraxis, no portaba el Engólpion, una cruz o cualquier otra insignia de la Ortodoxia.
  
El Engólpion (ἐγκόλπιον, sobre el pecho) es un medallón que por lo general contiene un icono de la Madre de Dios (algunos tienen un icono de Cristo o el de la Cruz) rodeado de joyas y rematado con una mitra o corona de estilo bizantino. Esta insignia es usada por los prelados ortodoxos y católicos de rito oriental como parte de su sotana o hábito coral (como la cruz pectoral en los prelados católicos de rito latino). Cuando celebran la Divina Liturgia, el engólpion es acompañado con la cruz pectoral. (En la foto, el Patriarca Daniel de Rumanía con hábito de coro, portando las dos engólpia y la cruz pectoral).

Atentando parangonar a Anticristo Bergoglio, quien cuando se reune con sus "hermanos mayores" oculta su cruz (que es fea y satánica, vale decir) para no ofenderlos, Jerónimo II de Atenas removió de sí en esta oportunidad sus insignias cristianas para no escandalizar a los inmigrantes ilegales (mayormente muslimes) que llegan desde Medio Oriente y norte de África con altivez y desprecio al cristianismo. 
  
Vale decir que para muchos griegos, Jerónimo II ha sido todo lo contrario que su antecesor, el finado Arzobispo Cristódulo, que en más de una ocasión había criticado las políticas anticristianas y antipatriotas provenientes de la globalización norteamericana (prohibición de la enseñanza religiosa, matrimonio y adopción a los homosexuales e incentivos a la inmigración), a la par que deploraba el intento turco de ingresar a la Unión Europea. Grecia, además, había sufrido casi cuatro siglos de opresión bajo el mandato de la Sublime Puerta (los turcos otomanos), y la guerra contra Turquía en 1921.

JERARQUÍA CONCILIAR PARAGUAYA ES CÓMPLICE DE LOS ABUSOS DE FERNANDO LUGO

Noticia tomada de ADN Paraguayo
  
JERARQUÍA DE LA IGLESIA ES CÓMPLICE DE LOS ABUSOS QUE COMETE LUGO
 
 
La Iglesia Católica paraguaya (sic), con los obispos en la cabeza, nunca asumió una posición en relación a los abusos que cometió Fernando Lugo, cuando aún era miembro el clero. El exobispo utilizó la estructura de la misma para realizar su campaña que lo llevó a la presidencia de la República en 2008. Se comprobó que mantuvo relaciones amorosas con varias mujeres y hasta tuvo hijos cuando aún vestía la sotana. Pero los obispos se callaron. El actual senador nuevamente está usando el mismo libreto y una vez más cúpula eclesial se llama al silencio, permitiendo que una vez más los feligreses sea utilizados para objetivos políticos.
  
Lugo le estafó al pueblo como presidente, sin embargo logró un escaño en el congreso y sigue colgado de los recursos públicos. Se presentó como el candidato diferente, el candidato del cambio, de la honestidad y la ética. Pero al final resultó ser un gran mentiroso. Le vendió a la gente la imagen del impoluto y en la actualidad, pero en la actualidad el único que le cree son los representantes de la Iglesia Católica (sic) de nuestro país, que todavía le hace loas e incluso quiere intimar a la Justicia para protegerlo en el tema de la masacre de Curuguaty.
  
Se presentó como el hombre del cambio, representando a la sinceridad y a la honestidad, sin embargo, luego saltaron al tapete que siendo obispo se metía con menores de edad, mujeres casadas y desamparadas. Además tenía unos cuantos hijos no reconocidos, esto demuestra que Lugo siempre fue un mentiroso.
 
METIDO EN LOS TURBIOS
En junio de 2013, la familia Lindstrom acusó al expresidente Fernando Lugo de ser “el padre biológico” del grupo delictivo, autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). Ramón Lindstrom acusó al expresidente Fernando Lugo de haber promovido y apañado las acciones de los criminales. “Lugo es el padre biológico de esta mierda que se llama EPP”, manifestó visiblemente afectado.
  
OTRA MENTIRA
El senador Fernando Lugo decía en el 2006 que la reelección del entonces mandatario Nicanor Duarte Frutos (ANR) era ilegal. Sin embargo, días pasados afirmó que puede candidatarse sin modificar la Constitución Nacional y que este año tomará la decisión.
  
Cuando era obispo de la Iglesia Católica en el departamento de San Pedro, Fernando Lugo encabezó una manifestación en Asunción contra Duarte Frutos (ANR), quien buscaba su reelección vía enmienda constitucional. Frente a 40.000 personas calificó de absurda y descabellada la intención del entonces presidente de la República.
  
A diez años de exteriorizar públicamente su postura, ahora cambia de parecer y sostiene ahora que ni siquiera tiene impedimento constitucional para volver a candidatarse a la Presidencia de la República, cargo del cual fue destituido el 22 de junio de 2012 vía “juicio político” por supuesto mal desempeño de sus funciones.
   
Incluso afirma que Nicanor, Juan Carlos Wasmosy y otros están también en condiciones de volver a presentarse sin necesidad de modificar la Constitución.
  
Sin embargo, el Art. 229 de la Constitución nacional señala lo siguiente: “El Presidente de la República y el Vicepresidente durarán cinco años improrrogables en el ejercicio de sus funciones, a contar desde el quince de agosto siguiente a las elecciones. No podrán ser reelectos en ningún caso”.
    
SE BURLÓ DE LA IGLESIA
Lugo utilizó los medios que tiene la iglesia católica para mejorar el mundo y el bien a la sociedad, que son la predicación de la palabra de Dios y los sacramentos, para llegar al poder y convertir el gobierno en libertinaje. No se le conoce muchas obras de mejorías sino hechos de corrupción, fiestas con modelos y nepotismo, en este último caso metió a más d 32 parientes en las instituciones públicas con jugosos salarios.
   
Hizo todo esto, a sabiendas que los sacerdotes y los obispos tienen prohibida esa actividad. Hace un siglo que está la prohibición. Antes, los religiosos participaban de los consejos revolucionarios, como en la época de la Independencia. El mismo Papa era el rey de media Italia. Fue un progreso de la Iglesia el haberse apartado de la actividad política volviendo a los orígenes. Sin embargo, Lugo se burló de este gran logro.

martes, 15 de marzo de 2016

VATICANO: "HACEMOS SANTOS POR DINERO"

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
 
EL VATICANO HA ADMITIDO QUE ACEPTÓ SOBORNOS PARA CREAR NUEVOS SANTOS, PERO A PESAR DE ELLO, FRANCISCO BERGOGLIO ARRESTA A LOS DOS PERIODISTAS QUE DESTAPARON EL ESCÁNDALO.
  
Francisco Bergoglio ha arrestado a dos periodistas italianos: Gianluigi Nuzzi (izquierda) y Emiliano Fittipaldi, por publicar que el Vaticano ha estado aceptando aceptando sobornos de hasta 1 millón de dólares por crear falsos “Santos” en la Nueva iglesia.  
Entre estos están el non sancto Wojtyla/Juan Pablo II y la conocida sincretista, falsa santa, Teresa de Calcuta.
Wojtyla mismo creó 482 falsos santos del Novus Ordo

Como los Padres de TRADITIO han estado informando durante años, el proceso para nombrar nuevos santos en la neo-iglesia es completamente falso y corrupto. Entre las revelaciones que han asombrado a la prensa internacional, la iglesia conciliar admite que ha estado aceptando sobornos de hasta $ 1'000.000 USD para hacer estos nuevos falsos santos -entre ellos el non-sancto Wojtyla y la conocida sincretista Teresa de Calcuta-.
  
El Vaticano ha revelado que en promedio ha estado aceptando sobornos de 750.000 dólares, para crear falsos santos del Novus Ordo. El régimen de Francisco Bergoglio, contrario a la falsa imagen rosa con que a menudo se le retrata en la prensa, en realidad se está hundiendo rápidamente, a medida que cada vez más conciliares abandonan la secta bergogliana del Novus Ordo debido al Gran y Permanente Holocausto sexual y de Malversación y por su magisterio marxista. La mala administración y la corrupción se convirtieron en moneda corriente bajo Ratzinger Tauber/Benedicto XVI y Francisco Bergoglio, cuyos procesos de “canonizaciones” han favorecido a candidatos a la “santidad” de países ricos.
 
Cuando los periodistas italianos Gianluigi Nuzzi y Emiliano Fittipaldi documentaron los sobornos en sus libros Los mercaderes del templo y Avaricia, respectivamente, Francisco Bergoglio decidió enjuiciar a los dos periodistas dentro del Vaticano por la publicación de documentos supuestamente “confidenciales”. En un caso, un funcionario involucrado en un proceso de “canonización” cobró un millón de dólares. Bergoglio publicó nuevas regulaciones el 10 de marzo de 2015, para cubrir el dinero exigido, pero no hizo nada para detener los pagos por los procedimientos de los nuevos falsos santos, y no retiró la imputación contra los periodistas Nuzzi y Fittipaldi, que denunciarion la corrupción.
 
Los procesos corruptos para hacer nuevos santos comenzaron bajo Wojtyla en 1983 -por medio de uno de estos procedimientos, el mismo Wojtyla se convirtió en un non sancto en 2014-, y son famosos por falsificar incluso “milagros” para favorecer opciones politizadas. Wojtyla, durante su cuarto de siglo en el “pontificado”, hizo hasta 482 nuevos santos, más que todos sus predecesores juntos en 2000 años. La corrupción de su régimen se refleja en el filme Spotlight, que ganó el Oscar a la mejor película en 2015 [Parte de la información para este Comentario fue aportado por Reuters y Associated Press].

Verdaderos católicos, todo este dinero está siendo adquirido ilícitamente por los Antipapas y el Vaticano apóstata para procesos en los que ni siquiera declaran santos católicos válidos. Los procesos son nulos, como todo lo que se hizo después del conciliábulo Vaticano, que falsificó la Iglesia Católica con la institución anticatólica de una falsa Iglesia del Novus Ordo desde 1965. Para más información, haga clic en La Canonización, desde un punto de vista Católico Tradicional.

lunes, 14 de marzo de 2016

EL ODIO A LA VERDAD ES PORQUE EL EGOÍSMO QUIERE SER LEY

Tomado de FORO CATÓLICO
   
EL TEMOR DE LA VERDAD
 
La gente teme a Dios porque es la Divina Verdad; ese temor les hace pasar la vida en la mediocridad, en la indiferencia y falta de fe. San Pablo mencionó esto escribiendo a los Gálatas: “¿Me he creado enemigos entre vosotros por decir la verdad?” (Gál. IV, 16). Hay una diferencia entre nuestro alejamiento de Dios por ser la Bondad y por ser la Verdad.
  
La Bondad es temida, pero no puede ser plenamente odiada, porque incluso al rechazar la perfecta Bondad aún se ama un bien imperfecto; el temor es suscitado porque sospechamos que el Bien máximo de Dios apartará de nosotros algunos bienes menores, a los que amamos.
  
Pero la Verdad no es tanto temida cuanto es odiada, porque es hiriente y repugna al ego.
  
El hombre, incapaz de soportar lo que se llama la “terrible verdad” acerca de sí mismo, concibe un odio contra la verdad misma. Aun cuando disfrace esa actitud con el aparente paliativo de agnosticismo, o con la desesperación que siempre sigue a la arrogancia, y con el violento cinismo y el odio de toda la vida, ese hombre huye de la verdad por el temor de las exigencias que pueda hacerle.
   
La verdad puede ser odiada por cualquiera de estas tres razones:
  • A causa de nuestro orgullo intelectual, que se niega a admitir que una posición, una vez adoptada puede ser falsa. (…) Con el tiempo esto lleva al prejuicio y al empecinamiento irrazonado, lo que ciega a la mente respecto de la Verdad, mediante el odio.
  • También se puede odiar a la verdad porque su aceptación requeriría que abandonáramos nuestros malos caminos. Así como el alcohólico odiará a la verdad de que el alcoholismo ha arruinado su salud, y por lo tanto debe dejarlo, así se puede odiar a la verdad que se halla en Cristo, en su Iglesia, porque exige un modo de vida contrario al modo adoptado de pecado y disolución. 
  • También se puede odiar a la verdad cuando implica que otra Mente conoce la verdad de nuestras faltas, y no puede ser engañada por el falso exterior de piedad con que se engaña al mundo. Esto explica por qué tanta gente odia la doctrina del Juicio Final o se niega a creer en el Infierno como lugar de castigo. La verdad de Dios que conoce lo que realmente son, les repugna tanto que sus mentes son capaces de construir un credo personal, descabellado, que esté de acuerdo a sus alocados modos de vida. El bien nunca niega la verdad del Infierno, pero el mal lo hace frecuentemente a fin de aquietar su intranquila conciencia. 
 
En todos los casos mencionados la Verdad es odiada porque el egoísta desea ser ley en sí mismo, y eludir así la responsabilidad, o también porque desea continuar una vida equivocada y errada que la Verdad condena, o también porque desea que nadie más sepa la verdad acerca de él.
  
Ninguno querrá admitir, con palabras explícitas, que teme a la Bondad u odia a la Verdad, porque ambas son admirables en sí mismas para todos nosotros. Pero la mente recurre a racionalismos para justificar su rechazo de lo verdadero. Todas las personas no religiosas o antirreligiosas son escapistas; temerosas de inquirir, de buscar la Verdad o de seguir la virtud, racionalizan su escapismo mediante la indiferencia o la burla, el ridículo o la persecución.
  
La forma más popular de cubrir el odio a la Verdad y el temor de la Bondad consiste en la indiferencia, que todos los “cerebros” denominan agnosticismo, negando que exista la Verdad. Con una cultivada indiferencia respecto de la distinción entre verdad y error, anhelan tornarse inmunes de toda responsabilidad en lo que hace al modo cómo viven. Pero la negación estudiada a distinguir entre justo e injusto, en realidad de verdad no es indiferencia o neutralidad: es una aceptación de lo injusto, de lo erróneo.
    
La burla y el ridículo de la religión forman otro medio mediante el cual el temor de la Bondad y el odio de la verdad dentro de nuestro corazón, son proyectados a la Bondad y a la Verdad existentes fuera de nuestro corazón. Las personas virtuosas, piadosas y religiosas frecuentemente son ridiculizadas y mofadas en las oficinas y fábricas. Rebajando la bondad de los demás, esos burladores esperan justificar su propia carencia de bondad.
  
Pero el que se mofa de la Bondad o la Verdad Divinas, ya ha desenraizado a las mismas de su propia alma. Todavía sobrevive la posteridad de Herodes: Al verse confrontados con una Verdad que acusa, calman sus conciencias cubriendo a Cristo con una túnica de loco. El mal no puede soportar la visión de la Bondad, porque es un juicio de culpabilidad, un reproche para la maldad que no se arrepiente, por eso siempre al hallarse con ella quiere envilecerla y abusar de la misma. Búsquese la religión que es perseguida por el espíritu mundano y se hallará así la religión Divina. Si Nuestro Señor no hubiera sido la Bondad perfecta nunca hubiera sido crucificado.
  
El tercer tipo de “escapismo” o huída de la Verdad, es el ateísmo, tan violento en su odio que si pudiera destruiría a la Verdad y a la Bondad. Hasta el siglo presente sólo se negaba de un modo general uno u otro aspecto de la verdad, a un mismo tiempo; ahora se hace oposición a la Verdad total. Se ha cumplido la advertencia del Señor: “Vendrá un tiempo en que todo el que os condene a muerte proclamará que está realizando un acto de culto a Dios” (Juan XVI, 2).
  
Estar en pecado y temer al pecado puede ser un camino hacia la Bondad; pero estar en pecado y temer a la Bondad y odiar a la Verdad, es demoníaco. San Agustín, quien durante su juventud luchó contra la Verdad Divina, conoció por qué hay hombres que odian a la Verdad, puesto que él la odió durante tantos años y su respuesta es la siguiente:   
Los hombres aman a la Verdad cuando ella ilumina, la odian cuando la misma reprueba. Aman a la Verdad cuando se descubre dentro de ellos, y la odian cuando los descubre a ellos. De ahí que ella haya de pagarles, que a ellos, quienes no querrían ser manifestados, contra su voluntad los haga manifiestos, y se vuelva manifiesta a ellos. Sí, de ese modo la mente del hombre, ciega y enferma, alocada y mal favorecida, desea ser ocultada, pero no lo logrará.
  
Es dable preguntar si en toda la literatura hay un ejemplo más claro de cómo los hombres temen a la Bondad y odian a la Verdad que en la historia de Juan el Bautista. Nuestro Señor alabó la bondad de Juan, diciendo: “Entre los nacidos de mujer nadie es superior a Juan el bautista” (Lucas, VII, 28).
  
Un día ese hombre bueno fue invitado a hablar en la corte de Herodes, ante una audiencia de gente rica, con muchas personas divorciadas y muchas casadas otra vez. El sermón fue breve: señalando con un dedo al Rey, el Bautista profirió con voz de trueno esta verdad: “No está bien que vivas con la mujer de tu hermano”. Un minuto después Juan estaba encadenado. Pocos meses más tarde, intoxicado Herodes por el vino y por las sensuales danzas de Salomé, prometió a su hermosa hijastra que le concedería cualesquiera cosa le pidiese, y aconsejada por su madre le dijo Salomé: “Dame la cabeza de Juan el Bautista”. El mal siempre matará a la bondad cuando ésta se ha convertido en reproche. La de la virtud es una carrera peligrosa.
  
Mons. Fulton J. Sheen. “Eleva tu corazón: Por qué el ego teme el mejoramiento” (Editorial Difusión, Bs. As., 1956)

EL INTERROGATORIO JUDAICO A FELLAY

¡INAUDITO! NI RANGEL NI RIFÁN, QUIENES SEPULTARON IDEOLÓGICAMENTE AL LEÓN DE CAMPOS, PASARON POR ESA SITUACIÓN CUANDO DEFECCIONARON ANTE ROMA.
  
Bernard Fellay es interrogado por el periodista inglés Tim Sebastian, presentador del programa Conflict Zone en el canal Deutsche Welle, sobre temas como el modernismo, los judíos y el "pontificado" de Bergoglio. Presa de los nervios y de la sevicia del entrevistador, Fellay intenta parecer simpático, pero no lo logra: sus ojos delatan nerviosismo, habla deshilvanadamente, le echa los muertos a Williamson y acepta que injurien a Mons. Lefebvre, del cual es indigno sucesor.

https://www.youtube.com/watch?v=g0eTadAYK6o
Clic sobre la imagen para acceder al vídeo
 
Monseñor Fellay y compañía, bienvenidos a la Iglesia Conciliar del Vaticano II, donde la voluntad de los judíos prevalece sobre el mismo pontificado y ser políticamente incorrecto es castigado con la excomunión y el ostracismo.

Sin más la entrevista, traducida y transcrita por NON POSSUMUS (Notas propias).
TIM SEBASTIAN: Monseñor Fellay, bienvenido a Conflict Zone.
Mons. BERNARD FELLAY: Gracias
T. S.: Permítame regresar un par de años, en diciembre de 2012 dio un discurso que dice: “Los judíos estuvieron entre aquellos que a través de los siglos han sido enemigos de la Iglesia”. ¿Por qué dijo eso?
Mons. B. F.: Lo dije. Creo que esto causó mucha controversia por nada.
T. S.: ¡Como usted sabía que pasaría!
Mons. B. F.: No, porque no fue para nada mi intención. Mi intención fue solamente presentar que los judíos mirarían a la Iglesia como enemiga, pero no presentarlo del otro lado. Tal vez no me expresé correctamente.
T. S.: Pero usted no se disculpó por toda la indignación y la preocupación que esto causó.
Mons. B. F.: No, hicimos una corrección. Dijimos, primero es erróneo pretender que yo apuntaba hacia cada judío o el pueblo judío, eso es erróneo. No es lo que quise decir.
T. S.: ¿Entonces está culpando a la prensa?
Mons. B. F.: No.
T. S.: Está culpando a la prensa por recogerlo.
Mons. B. F.: Posiblemente, este reportero específico que dijo que yo habría dicho “el pueblo judío” y yo nunca dije “el pueblo judío”.
T. S.: Roma lo miró mal también. El vocero del Vaticano dijo que es imposible hablar de los judíos como enemigos de la Iglesia, Federico Lombardi.
Mons. B. F.: Claro, y yo dije que esa nunca fue mi intención. Nunca.
T. S.: ¿Cómo puede leer tan mal las reacciones? Cuando usted dice judíos como enemigos, la gente lo toma como un insulto religioso. Es un insulto religioso ¿no es así?
Mons. B. F.: Está equivocado. Yo nunca intenté [eso], en la conferencia de la cual fue tomada, yo no hablo de los judíos, hablé acerca de la situación de la Iglesia, y fue presentada como personas que se oponían a nuestra aceptación a regresar a la Iglesia, y entre esas personas hay algunas organizaciones judías…
T. S.: No enemigos.
Mons. B. F.: No, eso es otra…
T. S.: Eso es lo que dijo.
Mons. B. F.: Sí, pero ellos fueron puestos en el mismo grupo con los masones y los modernistas. Entonces no solo estaba dirigida a los judíos como si ellos fueran los enemigos. No.
T. S.: No, usted está esparciendo el odio alrededor un poquito...
Mons. B. F.: No... digamos... es una presentación equivocada de lo que dije.
T. S.: La Liga antidifamación no lo tomó muy bien, lo llamaron “antisemita contumaz”.
Mons. B. F.: Sí porque está todo, ¿cómo dicen? el historial de Mons. Williamson…
T. S.: Monseñor Williamson fue consagrado al mismo tiempo que usted
Mons. B. F.: Sí, y yo difiero totalmente de su posición en, digamos, la cuestión judía. Entonces…
T. S.: Él es un hombre que minimiza el holocausto.
Mons. B. F.: Usted podría decir eso, sí.
T. S.: Un negador del holocausto, de hecho.
Mons. B. F.: Pienso que sí.
T. S.: Usted no lo tomó muy en serio cuando él lo dijo, ¿verdad?
Mons. B. F.: No.
T. S.: ¿Por qué no? ¿Porque usted está acostumbrado a escuchar esa clase de comentarios antisemitas en su Iglesia?
Mons. B. F.: No. Y realmente lo siento que usted trate de presentar a la Fraternidad como antisemita porque no lo es.
T. S.: Le estoy planteando esta pregunta.
Mons. B. F.: Le estoy respondiendo porque…
T. S.: A Roma no le gustó lo que usted dijo. Y a la Liga Antidifamación y otras organizaciones judías tampoco les gustó.
Mons. B. F.: A mí tampoco me gusta. Esa no es mi posición sobre los judíos. No es la mía. Es una mala presentación de las cosas.
T. S.: Pero ¿puede ver el por qué cuando se ve hacia atrás en la historia de la organización y hay simpatía por gente que es cercana a los nazis, como el criminal de guerra que fue albergado en uno de sus edificios en Francia? [Nota de MILES CHRISTI: Se refiere a Paul Touvier, capturado por la policía francesa en 1989 acusado de ejecutar a siete partisanos judíos en 1944. Antes de su captura, fue acogido en el priorato de Niza. A su muerte, en 1996, la Misa de Réquiem fue oficiada por el Padre Philipe Laguérie, actual director del Instituto del Buen Pastor.]
Mons. B. F.: Sin el conocimiento de los superiores. Yo no sabía. No sabía acerca de eso.
T. S.: La excusa fue que se debió a un acto de caridad hacia un hombre sin hogar. ¿Y nadie sabía quién era?
Mons. B. F.: No, no lo sabíamos.
T. S.: Un francés convicto por crímenes contra la humanidad.
Mons. B. F.: No lo sabía. Lo siento, pero así fue como ocurrieron las cosas.
T. S.: En 1990, Marcel Lefebvre, que fue fundador de su organización, fue convicto por difamar la comunidad musulmana, tuvo que pagar una multa de 5000 euros. Esta no es la mejor publicidad para su grupo, ¿no es así?
Mons. B. F.: Sí. Y es una de las cosas menos felices, pero…
T. S.: Importa mucho la gente que fue difamada.
Mons. B. F.: Yo diría, deberían los medios, que trabajan para estar allí, que vieran objetivamente, en vez de estas cosas como lo de los musulmanes -que fue solamente, digamos, una advertencia, acerca de... de nuevo: no todos los musulmanes... hay otras cuestiones, esto no es lo nuestro, esto no es lo que hacemos.
T. S.: Pero han herido e insultado en todo el mundo y usted no se disculpa, no he podido encontrar una sola disculpa además de lo Monseñor Williamson. Pero vea, Monseñor Tissier de Mallerais, otro de los obispos, cuando dijo en 1997: “la Iglesia, por su parte, ha condenado, en todos los tiempos, la matanza de judíos, incluso cuando sus graves defectos los hicieron odiosos a las naciones donde se establecieron”. ¿No es eso antisemitismo?
Mons. B. F.: No. No lo creo así. Desde el punto de vista histórico ¿es verdad, no lo es, está limitado a un punto en la historia o…?
T. S.: “Cuando sus graves defectos los hicieron odiosos”
Mons. B. F.: Mire, tenemos todos los días gente que se comporta, de cualquier país, que se comporta de manera odiosa.
T. S.: Pero usted habló de los judíos, y dos obispos que fueron consagrados con usted hablaron de los judíos, uno que fue tal vergüenza para usted que tuvo que enviarlo de regreso a Londres para mantenerlo callado y en un rincón, por decirlo así.
Mons. B. F.: En ese tiempo.
T. S.: ¿En ese tiempo?
Mons. B. F.: Sí. 
T. S.: Entonces esas opiniones estaban bien mientras que no las expresara.
Mons. B. F.: No, no estaban bien. No. No estaban bien. No. Nosotros no estamos de acuerdo. No estaban bien. Pero es verdad, no le di importancia a esto porque…
T. S.: Porque ustedes estaban acostumbrados.
Mons. B. F.: No, no es verdad, no es porque estábamos acostumbrados, pero no es nuestro pan de cada día, realmente no lo es.
T. S.: Monseñor Fellay: Canon 218 del Código de Derecho Canónico. ¿Le es familiar? [Nota de MILES CHRISTI: La prueba de que Tim Sebastian es judío: procede igual que el diablo cuando tentó a Cristo citándole las Escrituras. Ese canon del código de 1917 señala que 
El Romano Pontífice, Sucesor de San Pedro en el primado, no tiene sólo el primado de honor, sino suprema y plena potestad jurisdiccional sobre la Iglesia universal en materia de fe y costumbres, al tiempo en lo que refiere a la disciplina y el régimen de la Iglesia extendida por todo el orbe.

Esta potestad es, por tanto, verdaderamente episcopal, ordinaria e inmediata en todas y cada una de las iglesias, por tanto, sobre todos y cada uno de los pastores y fieles, independiente de cualquier autoridad humana”.]
Mons. B. F.: Si usted lo dice así, no.
T. S.: Fue autorizado por el papa que le dio el nombre a su organización: Pio X. ¿Y qué dice sobre la autoridad del papa? Permítame recordarle: La define como la suprema y más completa jurisdicción en la Iglesia, tanto en materia de fe como de moral y en aquello que afecte la disciplina y el gobierno de la Iglesia en todo el mundo.
Mons. B. F.: Ajá.
T. S.: ¿Entonces por qué usted cuestiona la autoridad del papa Francisco?
Mons. B. F.: Mire, nosotros no cuestionamos la autoridad. Lo que cuestionamos son ciertos actos realizados con más o menos autoridad, nunca hechos con la máxima autoridad. Entonces los actos…
T. S.: Cuestionan el Vaticano II, las reformas que trajo en los 60, que obliga a todos los católicos, usted lo sabe: obliga a todos los católicos.
Mons. B. F.: No, no es obligatorio. Si usted mira -es una parte de los documentos del concilio-, incluso los obispos del Concilio no dicen si este concilio es infalible o no lo es. Y usted tiene como parte de los documentos del Concilio, una declaración del secretario del Concilio que establece que es infalible en el Concilio lo que el Concilio dice que es infalible. Y no hay lugar en donde lo diga. Por supuesto, es infalible lo que era infalible antes, lo que es absolutamente normal, entonces lo que era dogma antes sigue siendo dogma. El Concilio mismo no quiso atar la infalibilidad.
T. S.: Usted dijo en octubre de 2013: “El estado de la Iglesia es un verdadero desastre y el papa actual lo está haciendo diez mil veces peor”. Esa es una falta de respeto enorme a la autoridad de este papa. ¿No es así?
Mons. B. F.: Podría parecer irrespetuoso solo…
T. S.: Por supuesto que es una falta de respeto.
Mons. B. F.: Es una declaración.
T. S.: Diciendo que es un desastre.
Mons. B. F.: Sí.
T. S.: Justo en contra de sus propias reglas que dicen: “La FSSPX humildemente se somete a la autoridad del papa, guardián supremo de la fe y le da el respeto que se debe a la cabeza elegida de la Iglesia de Dios”. Y luego le dice desastre.
Mons. B. F.: Sí.
T. S.: Eso no es darle el respeto que se debe a la cabeza elegida de la Iglesia de Dios. Este es un insulto, ¿no es así?
Mons. B. F.: No, no es un insulto. Y el Papa…
T. S.: ¿Esto es reverencia para usted? Decirle que es un desastre.
Mons. B. F.: No, no es un insulto. No es un insulto. Es una expresión de discrepancia, sí.
T. S.: Es peor que eso: “está haciendo las cosas diez mil veces peor”.
Mons. B. F.: Sí por supuesto, es una expresión retórica, lo reconozco.
T. S.: ¿Usted cree que Pío X hubiera tolerado y soportado una insubordinación de esta clase de uno de sus obispos? ¿Un obispo que él hubiera excomulgado?
Mons. B. F.: Yo cuestiono la palabra insubordinación, no es una insubordinación. [Nota de MILES CHRISTI: Sí lo es. Es una insubordinación lícita y obligatoria, además, porque en Cum ex Apostolátus se determina que si una autoridad eclesiástica o secular se aparta de la Fe, los súbditos quedan exonerados del deber de obediencia, so pena de incurrir en las mismas sanciones canónicas que sus gobernantes.]
T. S.: Falta de respeto.
Mons. B. F.: Bueno sí… Diría que no es el mayor de los respetos, pero yo realmente le muestro mi respeto, lo hago. [Nota de MILES CHRISTI: Sin palabras]
T. S.: Y luego a sus espaldas le dice que es un desastre.
Mons. B. F.: No es a sus espaldas, realmente…
T. S.: Pero no se lo diría en su cara ¿verdad?
Mons. B. F.: No.
T. S.: Entonces es a sus espaldas.
Mons. B. F.: No, no se puede decir eso porque él lo sabe.
T. S.: Pero parece, Mons. Fellay, que usted toma y escoge cuáles aspectos de la Tradición quiere seguir. ¿No es verdad?
Mons. B. F.: Deme un ejemplo.
T. S.: Pues le estoy poniendo el ejemplo de que usted promete darle toda la reverencia debida reverencia a la cabeza elegida de la Iglesia de Dios y luego usted dice que es un desastre. Pero usted apoya la misa tridentina en latín, entonces usted toma y escoge qué reglas de la Iglesia sigue y cuáles ignora.
Mons. B. F.: No, yo no estoy de acuerdo con usted. Porque, digamos, el punto determinante de por qué acepto algo y digo aquí hay un problema, es la enseñanza de la Iglesia, no soy yo. Es lo que la Iglesia ha enseñado a través de los siglos, es el Magisterio, es lo que los papas dicen, y es por eso que nosotros expresamos a las autoridades en Roma nuestro problema, a nosotros nos gustaría obedecer, pero tenemos un problema de conciencia. Porque está pidiendo lo contrario a lo que hicieron sus predecesores.
T. S.: En este punto su humilde sumisión a la autoridad del papa se va por la ventana.
Mons. B. F.: No, yo no iría tan lejos. Es decir, usted tiene que entender las palabras, la humilde sumisión es… La verdad suena muy bien, pero creo que nos comportamos no diferente a cualquier otro católico, no creo que nuestro comportamiento u oposición al papa sea muy diferente a cualquier otro. [Nota de MILES CHRISTI: Sin palabras]
T. S.: ¿No es esto arrogante de su parte?
Mons. B. F.: No, no.
T. S.: Usted no tiene la responsabilidad de dirigir una Iglesia. [Nota de MILES CHRISTI: Ni usted la de un canal de televisión.]
Mons. B. F.: Bueno, yo tengo…
T. S.: Usted no tiene la responsabilidad del Vaticano. [Nota de MILES CHRISTI: Señor Sebastian, usted tampoco tiene la responsabilidad del Deutsche Welle.] Usted y su secta aparentemente son los únicos que conocen el verdadero camino de la cristiandad, es increíble, los cardenales y el papa no lo saben como usted.
Mons. B. F.: Es una caricatura la que usted inventó. Estamos en discusiones con Roma. Y nosotros sabemos lo que ellos piensan de nosotros. Y ahora mismo estamos en discusiones con Roma.
T. S.: Han estado discutiendo durante años.
Mons. B. F.: Sí. Entonces nosotros sabemos lo que ellos piensan. Y ellos no dicen lo que usted acaba de decir. Ellos nos consideran católicos, no como una secta.
T. S.: Usted fue excomulgado.
Mons. B. F.: Sí, provisionalmente… [Nota de MILES CHRISTI: Monseñor Lefebvre sostuvo que esa excomunión era nula y sin efecto. Y aún si no se pronunciara, igual lo era, al provenir de alguien sin autoridad. En cambio, Fellay sí la reconoce como válida. Dicho en una palabra, Fellay se acusa de cismático frente a la secta vaticana.]
T. S.: Pero la excomunión fue levantada.
Mons. B. F.: Sí. [Nota de MILES CHRISTI: Decir “Nos levantaron la excomunión” es reconocerle efectos jurídicos al decreto de la Roma modernista, y por ende, que la FSSPX es cismática.]
T. S.: Es una sanción automática de la Iglesia, ¿no? Excomulgar.
Mons. B. F.: Para una persona sí, pero no al grupo, el grupo nunca fue excomulgado. [Nota de MILES CHRISTI: Remitirse a las dos notas previas.]
T. S.: Ustedes fueron advertidos que si seguían adelante con las consagraciones serían excomulgados.
Mons. B. F.: Sí.
T. S.: Y ustedes siguieron adelante y lo hicieron y se pusieron en contra de la Iglesia.
Mons. B. F.: Sí. [Nota de MILES CHRISTI: ¿A cuál de las dos Iglesias se refiere: a la Inmaculada Iglesia Católica o a la Prostituta Iglesia conciliar]
T. S.: Y usted no se arrepiente por haber hecho esto.
Mons. B. F.: No, no lo creo.
T. S.: El papa Francisco: ¿qué hay en contra de él que es tal desastre? ¿Es porque dijo que la Iglesia se había obsesionado con el aborto, el matrimonio homosexual y la contraconcepción? ¿Es esto lo que no le gusta de él?
Mons. B. F.: No es cuestión de no gustar. Él está a cargo del gobierno de la Iglesia, entonces está encargado de que la Iglesia haga su trabajo, el deber de la Iglesia es salvar almas, es su principal preocupación, llevar a las almas al Cielo. Y recordar a este mundo los Mandamientos de Dios. La Iglesia es la voz de Dios y cuando él lo hace -y lo hace mucho, muchas veces- yo estoy muy contento. [Nota de MILES CHRISTI: Sí, “está contento”, porque ambos hacen un mismo trabajo. El uno demuele lo poco que de Católico tenía la iglesia deuterovaticana y el otro destruye el legado de Mons. Lefebvre.]
T. S.: Él critica a la Iglesia por poner al Dogma antes que el amor y por priorizar doctrinas morales a servir a los pobres y marginados.
Mons. B. F.: Sí…
T. S.: ¿No es eso lo que usted hace?
Mons. B. F.: No.
T. S.: Usted pone el dogma primero que el amor.
Mons. B. F.: No, los dos van juntos, está equivocado poner oposición entre los dos, ellos van juntos. La verdad sin el amor no hace nada, pero el amor sin la verdad también está equivocado. Son necesarios los dos, es necesario el dogma y es necesario también el amor.
T. S.: Usted pasa el tiempo hablando, usted habla de doctrina dentro de la Iglesia, usted habla de la Misa en Latín, usted habla acerca de los males del Vaticano II, como usted los ve. Pero usted parece ignorar el hecho de que en una centena de países alrededor del mundo los cristianos son perseguidos diariamente.
Mons. B. F.: Oh y nosotros sufrimos con ellos, ¿sabe que nosotros…
T. S.: Sufren con ellos pero nunca dicen nada respecto a ellos.
Mons. B. F.: Sí, lo hacemos.
T. S.: ¿Cuándo?
Mons. B. F.: Podemos ver, desde el principio…
T. S.: ¿Cuándo? No encontré nada…
Mons. B. F.: Desde que hablamos de la persecución de los comunistas contra los cristianos, no empezó hoy que los cristianos están sufriendo.
T. S.: El sufrimiento es mayor ahora que otro tiempo de la historia reciente.
Mons. B. F.: Sí, ahora mismo es muy intenso.
T. S.: Y en muchos países.
Mons. B. F.: Sí, es enorme.
T. S.: ¿Y qué piensa usted que le importa más a Dios, la Misa en latín o la persecución de los cristianos? ¿Qué cree que le importa más?
Mons. B. F.: Le importa todo.
T. S.: ¿Qué cree que le importa más, el dogma o el amor?
Mons. B. F.: No me gusta como… usted está oponiendo dos cosas que no pueden oponerse. Me rehúso a entrar en esta clase de razonamiento antagónico, no está bien. Esa no es mi posición. Como dije, Dios es el Dios de la verdad pero igualmente el Dios del amor. Y San Juan dice “quien ama a Dios, lo conoce”.
T. S.: Quisiera preguntarle, si me lo permite, su actitud hacia la homosexualidad. ¿Por qué está en contra de la gente que siente atracción por el mismo sexo? ¿Por qué es anatema para usted?
Mons. B. F.: Hay que distinguir dos cosas. Si nos presentamos como católicos, estamos obligados a representar la enseñanza de la Iglesia en este punto, no lo que nosotros pensamos sino lo que enseña la Iglesia. Y a través de todas las épocas. Y estamos regidos por la moral que no cambia. Y distinguimos dos cosas que es muy importante distinguir. Primero, cuando alguien es -esto pertenece a la enseñanza de la Iglesia- todos los que llegan al mundo vienen con una terrible marca, una herencia terrible que es el pecado original. Todos, cada hombre, y lo heredamos de…
T. S.: Por eso usted dice que los derechos humanos no son absolutos.
Mons. B. F.: Mmm… no, porque los derechos de Dios están antes que los derechos humanos, en ese sentido... pero van juntos… [Nota de MILES CHRISTI: Falso a decir no más. Los derechos humanos, nacidos del liberalismo masónico, van en contravía de los Derechos de Dios.] pero usted puede tener gente… bueno, todos tienen malas tendencias y puede tener gente que tiene tendencias, diría, contra la naturaleza. Ok, la tienen, no significa que sean malos por eso, ellos necesitan por supuesto hacer lo que pueden para dominar esto, distinguimos esto de…
T. S.: Pero usted dijo en 2010 que el problema de la Iglesia no es el celibato, sino la homosexualidad. Si se quiere evitar abusos, hay que mantener a los homosexuales fuera del sacerdocio.
Mons. B. F.: Sí, y todavía… [Nota de MILES CHRISTI: Y muy bien que retuviste a Urrutigoyti, aún cuando el Padre Morelo denunció los escándalos que cometía en La Reja.]
T. S.: Usted confunde dos cosas, porque el abuso es lo que hace un pedófilo, lo que es un crimen, la homosexualidad es una orientación sexual. Son cosas diferentes. ¿No es así?
Mons. B. F.: Sí estoy de acuerdo que hay que distinguir esto y forzosamente muchas veces esta distinción no se hace entre, como dije…
T. S.: No lo hizo aquí, ¿verdad?
Mons. B. F.: Bueno, diría, conforme pasa el tiempo nos volvemos más precisos, había un tiempo en que cuando decíamos que alguien es homosexual significaría el acto, y no solamente esta tendencia, hay que distinguir y decir: acto homosexual, acto pedófilo, yo distingo ambos.
T. S.: ¿Pero cómo los obispos de la Iglesia católica impulsan principios sobre la sexualidad cuando cubren sus propios crímenes en esta área? ¿Cómo tienen la autoridad moral para hacerlo?
Mons. B. F.: Distingamos de nuevo: la ley de la Iglesia siempre ha sido muy clara. De acuerdo a la Ley Canónica, podemos ver que la ley canónica la pedofilia y también la homosexualidad es fuertemente condenada.
T. S.: Pero siguieron haciéndolo por muchos años.
Mons. B. F.: Algunas personas no aplican la ley de la Iglesia. Fueron infieles a la ley que están obligados a seguir. [Nota de MILES CHRISTI: Tú también fuiste infiel a la Ley de la Iglesia en ese sentido.]
T. S.: ¿Se avergüenza de ello?
Mons. B. F.: Sí, realmente no estoy contento con eso. Sí.
T. S.: ¿Se le cae la cara de vergüenza?
Mons. B. F.: Oh sí.
T. S.: ¿Y acerca de la igualdad, Mons. Fellay?
Mons. B. F.: ¿Qué quiere decir con igualdad?
T. S.: La igualdad entre hombre y mujer. Pio X tiene sus puntos de vista acerca de la igualdad. No pensaba que hubiera algunos ¿no es así?
Mons. B. F.: Está equivocado.
T. S.: La mujer nunca puede ser el igual que el hombre -dice- y no puede gozar de derechos iguales. Algunas pocas mujeres que quieren legislar y las que lo han hecho, solo pueden ser calificadas de excéntricas.
Mons. B. F.: Bueno tiene que distinguir las cosas, cuando habla de derechos.
T. S.: Usted está de acuerdo con eso.
Mons. B. F.: Hay que hacer distinciones. Muchas cosas pueden aclararse cuando se distinguen las cosas. Y aquí en esta cuestión de mujeres y hombres está claro que el hombre no es una mujer y la mujer no es un hombre. Si uno tiene, diría, habilidades o cualidades que les ayudan a hacer ciertos trabajos, bueno no trabajos, operaciones, acciones…
T. S.: Entonces usted está de acuerdo con lo que él dijo.
Mons. B. F.: Estoy explicando lo que significa.
T. S.: Sí pero él dice que pocas mujeres que quieren legislar. Ahora el mundo está lleno de mujeres que legislan.
Mons. B. F.: Está lleno, sí.
T. S.: Entonces usted no puede sostener esta declaración ,¿o sí? No se puede continuar, es anticuado.
Mons. B. F.: Es entenderlo. Qué quiso decir. Él hizo una aplicación para ese tiempo, el fundamento del significado de estas cosas entre el hombre y la mujer. Como seres humanos, son absolutamente iguales. Y San Pio X lo habría dicho. Como seres humanos tienen exactamente los mismos derechos.
T. S.: Mi punto es: estas declaraciones, estas actitudes que hacen ustedes parte del tradicionalismo, necesitan actualizarse.
Mons. B. F.: En ciertos puntos, sí. [Nota de MILES CHRISTI: Típico de un rallié.]
T. S.: Pero usted es anti modernista, usted dijo que están dispuestos a escribir el Credo con su sangre y a firmar el juramento antimodernista, eso es lo que usted dijo.
Mons. B. F.: Sí pero ¿qué es anti modernismo? Es apuntar el error…
T. S.: Es tomar y escoger.
Mons. B. F.: El modernismo es un error religioso. No tiene nada que ver con el mundo moderno. Nosotros tomamos aviones, usamos computadoras, tenemos Smartphone, y… si eso es modernismo, está bien, ¿ve?
T. S.: El modernismo es también hablar con otras fes, lo que a usted no le gusta…
Mons. B. F.: ¡Seguro, nosotros lo hacemos, lo hacemos todo el tiempo! ¡Sí, lo hacemos! Pero discretamente. Y hacemos amigos. No hay problema. [Nota de NON POSSUMUS, a la cual adherimos: ¡Increíble respuesta, propia de un político liberal, y absolutamente indigna del sucesor de Mons. Lefebvre!]
T. S.: Y le tomó al Vaticano casi 15 años para reconocer el estado de esta realidad, casi quince años.
Mons. B. F.: Bueno, eso es normal. No estoy molesto con eso.
T. S.: Monseñor, usted habla acerca del pecado, herejía, el camino correcto, ¿cuáles son sus pecados?
Mons. B. F.: ¿Mis pecados?... oh… probablemente… probablemente que hablo mucho… Sí eso dicen. [Nota de MILES CHRISTI: ¡Ay, no, tenemos ante nosotros a San Bernardo Fellay! “Hablo mucho” es una imperfección. Pero no es más que una mentira.]
T. S.: ¿Hablar mucho?
Mons. B. F.: Sí. Dar esta impresión de ser demasiado seguro de mí mismo. [Nota de NON POSSUMUS, a la cual adherimos: ¿Como en esta entrevista patética, Monseñor?] (ininteligible) Tengo que mejorar, mucho, definitivamente, no hay problema. [Nota de MILES CHRISTI: ¿Te parece poco el modernismo que estás introduciendo en la Fraternidad, Bernie?]
T. S.: Muchas gracias...

sábado, 12 de marzo de 2016

SIETE ORACIONES DE SAN GREGORIO MAGNO SOBRE LA PASIÓN DE CRISTO

Esta oración (tomada de Coeleste Palmétum y del antiguo Misal Romano de 1517) fue compuesta por San Gregorio Magno, y se encontraba en muchos misales y Libros de Horas medievales, acompañada con la imagen de la aparición de Nuestro Señor en el sepulcro ante San Gregorio en el momento de la Consagración, escena inmortalizada como Imágo Pietátis; y con indulgencias inmensas (de ¡56.000 años! -14.000 por el mismo Papa San Gregorio, otros tantos por Nicolás V, y Sixto IV las duplicó-) cada vez que se rezase:

SEPTEM PRECATIÓNES SANCTI GREGÓRII DE PASSIÓNE DÓMINI NOSTRI JESU CHRISTI
(SIETE ORACIONES DE SAN GREGORIO MAGNO SOBRE LA PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO)
   
O Dómine Jesu Christe, adóro te in Cruce pendéntem, corónam spíneam in cápite portántem. Déprecor te, ut tua Crux líberet me ab Ángelo percutiénte. Amen. Pater noster et Ave María.
  
O Dómine Jesu Christe, adóro te in Cruce vulnerátum, felle et acéto potátum. Deprecor te, ut vúlnera tua sint remédium ánimæ meæ. Amen. Pater noster et Ave María.
  
O Dómine Jesu Christe, rogo te propter illam amaritúdinem Passiónis tuæ, quam pro me misérrimo mortis sustinuísti in Cruce, máxime in illa hora quando ánima sanctíssima de benedícto córpore est egressa. Miserére ánimæ meæ in egréssu suo de córpore meo, et perduc eam in vitam ætérnam. Amen. Pater noster et Ave María.
 
O Dómine Jesu Christe, adóro te descendéntem ad Ínferos et tuos inde liberántem captívos. Déprecor te, ut illuc núnquam me patiáris introíre. Amen. Pater noster et Ave María.
  
O Dómine Jesu Christe, adóro te in sepúlchro pósitum, myrrha et aromátibus cónditum. Déprecor te, ut tua mors sit vita mea. Amen. Pater noster et Ave María.
 
O Dómine Jesu Christe, adóro te a morte resurgéntem et in Cœlum ascendéntem, sedentémque ad déxteram Patris. Déprecor te, miserére mei, ut illuc te séqui et tibi præsentári mérear. Amen. Pater noster et Ave María.
 
O Dómine Jesu Christe, Pastor bone, justos consérva, peccatóres justifica, ómnibus fidélibus miserére, et propítius esto mihi mísero et indígno peccatóri. Amen. Pater noster et Ave María.
  
TRADUCCIÓN
Oh Señor Jesucristo, yo os adoro pendiente en la Cruz, portando en vuestra cabeza la Corona de Espinas. Os ruego que por vuestra Cruz me libréis del ángel castigador. Amén. Padre nuestro y Ave María.
  
Oh Señor Jesucristo, yo os adoro llagado en la Cruz, recibiendo para beber hiel y vinagre. Os ruego que vuestras llagas sean el remedio de mi alma. Amén. Padre nuestro y Ave María.
  
Oh Señor Jesucristo, os ruego por la amargura de vuestra Pasión, que por mí, misérimo pecador, padecísteis en la Cruz, sobre todo en la hora cuando vuestra Alma santísima salió de vuestro benditísimo Cuerpo, tened piedad de mi alma cuando abandone mi cuerpo, y conducidla a la vida eterna.  Amén. Padre nuestro y Ave María.
  
Oh Señor Jesucristo, yo os adoro descendiendo a los Infiernos, para liberar a los que allí estaban cautivos. Os suplico que no permitáis que entre a padecer en ese lugar. Amén. Padre nuestro y Ave María.
  
Oh Señor Jesucristo, yo os adoro yacente en el Sepulcro, ungido con mirra y especies aromáticas. Os ruego que vuestra muerte sea mi vida. Amén. Padre nuestro y Ave María.
  
Oh Señor Jesucristo, yo os adoro resurgiendo de la muerte, ascendiendo a los Cielos, y sentado a la diestra de Dios Padre. Os pido que tengáis misericordia de mí, para que sea digno de seguiros y de estar con Vos. Amén. Padre nuestro y Ave María.
  
Oh Señor Jesucristo, Buen Pastor, que conserváis a los justos y justificáis a los pecadores, tened piedad de todos los fieles, y sed propicio conmigo, miserable e indigno pecador. Amén. Padre nuestro y Ave María.

HANS KÜNG, NI AÚN ESTANDO AD PORTAS DEL INFIERNO, CEJA EN SU ODIO E IMPIEDAD (Tampoco de hacer el ridículo)

El apóstata suizo Hans Küng, inmamable hasta para Wojtyla Katz/Juan Pablo II, retornó a los titulares al solicitarle a Judas Bergoglio el renunciar a la Infalibilidad pontificia.
  
Reir por no llorar: la única reacción que provoca Hans "King Küng" cada vez que mueve su lengua y pluma viperinas.
  
Apenas es obvio recordarle a ese viejo teologastro soberbio e impenitente, coterráneo y discípulo del maldito Ulrico Zuinglio algunas cosas:
  1. Un dogma de fe NO PUEDE REVOCARSE por el devenir de los tiempos, y quien pretenda y sienta lo contrario, ANATHÉMA SIT.
  2. La Infalibilidad pontificia es una gracia particular que el Espíritu Santo concedió a San Pedro y sus sucesores (hasta la muerte de Pío XII) en razón de su oficio y como tal, es irrenunciable (a menos claro, se peque contra la Fe).
  3. Sin Infalibilidad, sería equívoca cualquier pronunciamiento de renuncia al ejercicio de la misma. Así, la pretensión de Küng es RIDÍCULA.
  4. Roncalli/Juan XXIII bis y sus sucesores son herejes, cismáticos y apóstatas. Por tanto, ninguno es Papa, y para el Católico, sus decretos y pronunciamientos no tienen valor alguno.
  5. Bergoglio JAMÁS ha ejercido (ni le interesa hacerlo alguna vez) la Infalibilidad pontificia.
  6. Vd. ya tiene citatorio para el Juicio particular, y la fecha es inminente. Así que le conviene más ir suplicando a Dios que le perdone sus blasfemias, en vez de estar atizando las llamas que le esperan en el Infierno.
 
Tomado de EL PAÍS (España) - Vía FORO CATÓLICO
  
Por Hans Küng
 
Seguramente comprenderá que, llegado al final de mis días y movido por una profunda simpatía hacia usted, quiera, ahora que todavía estoy a tiempo, hacerle llegar mi ruego de que se proceda a una discusión libre y seria sobre la infalibilidad.
 
Es apenas concebible que el papa Francisco hubiera pretendido establecer una definición de la infalibilidad papal como la que, en el siglo XIX, promoviera Pío IX con buenas y no tan buenas mañas. Tampoco es imaginable que Francisco tuviera interés, como Pío XII, en la definición de un dogma infalible acerca de María. Lo concebible es, más bien, que el papa Francisco (como en su día Juan XXIII ante los estudiantes del Pontificio Colegio Griego) declarase con una sonrisa: “Ío non sono infallibile” —“Yo no soy infalible”—. En vista del asombro de los estudiantes, el papa Juan añadió: “Solo soy infalible cuando defino ex cathedra, pero nunca lo haré”.
  
El 18 de diciembre de 1979 el papa Juan Pablo II me retiró la licencia eclesiástica por haber cuestionado la infalibilidad papal. En el segundo volumen de mis memorias, Verdad controvertida, demuestro, apoyándome en una extensa documentación, que se trataba de una acción urdida con precisión y en secreto, jurídicamente impugnable, teológicamente infundada y políticamente contraproducente. El debate acerca de la revocación de la missio canonica y de la infalibilidad se prolongó todavía bastante tiempo. Pero mi reputación ante el pueblo creyente no pudo ser destruida. Y tal como yo había predicho, no han cesado las discusiones en torno a las grandes reformas pendientes. Al contrario: se han agudizado fuertemente bajo los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI. Estas son las que yo mencionaba entonces: el entendimiento entre las distintas confesiones; el mutuo reconocimiento de los ministerios y de las distintas celebraciones de la eucaristía; las cuestiones del divorcio y de la ordenación de las mujeres; el celibato obligatorio y la catastrófica falta de sacerdotes, y, sobre todo, el gobierno de la Iglesia católica. Y preguntaba: “¿A dónde conducís a nuestra Iglesia?”.
 
Estas demandas tienen ahora la misma actualidad que hace 35 años. Pero el motivo decisivo de la incapacidad de introducir reformas en todos estos planos sigue siendo, hoy como ayer, la doctrina de la infalibilidad del magisterio, que ha deparado a nuestra Iglesia un largo invierno. Igual que Juan XXIII entonces, intenta hoy el papa Francisco, con todas sus fuerzas, insuflar aire fresco a la Iglesia. Y topa con una resistencia masiva, como sucedió en el último sínodo mundial de los obispos de octubre de 2015. No nos engañemos: sin una re-visión constructiva del dogma de la infalibilidad apenas será posible una verdadera renovación.
  
Tanto más sorprendente resulta entonces que la discusión sobre la infalibilidad haya desaparecido del mapa. Muchos teólogos católicos, temerosos de sanciones amenazantes como las dirigidas contra mí, apenas se han ocupado ya críticamente con la ideología de la infalibilidad, y la jerarquía procura siempre que es posible evitar este tema impopular en la Iglesia y la sociedad. Solo en contadas ocasiones ha invocado expresamente Joseph Ratzinger, como prefecto de la fe, esa doctrina. Pero el tabú de la infalibilidad ha bloqueado de manera tácita desde el Concilio Vaticano II todas las reformas que hubieran exigido revisar posiciones dogmáticas anteriores. Esto no vale solo para la encíclica Humanae vitae, contraria a la anticoncepción, sino también para los sacramentos y el monopolio del magisterio “auténtico”, o para la relación entre sacerdocio particular y universal; sino que atañe asimismo a la estructura sinodal de la Iglesia y a la pretensión absoluta de poder del papa, así como a la relación con otras confesiones y religiones y con el mundo laico en general. Por eso se vuelve más acuciante que nunca la pregunta: “¿Hacia dónde se dirige a comienzos del siglo XXI esta Iglesia que sigue teniendo la fijación del dogma de la infalibilidad?”. La época antimoderna, anunciada por el Concilio Vaticano I, ha concluido hoy de una vez por todas.
  
Ahora que cumplo 88 años, puedo decir que no he escatimado esfuerzos para reunir en el quinto volumen de mis Obras completas los numerosos textos pertinentes, ordenarlos cronológica y temáticamente según las distintas fases de la discusión y aclararlos a través del contexto biográfico. Con este libro en la mano quisiera ahora repetir un llamamiento al Papa que, a lo largo de decenios de discusión teológica y político-eclesiástica, he formulado en múltiples ocasiones siempre en vano. Ruego encarecidamente al papa Francisco, quien siempre me ha respondido fraternalmente:
Acepte esta amplia documentación y permita que tenga lugar en nuestra Iglesia una discusión libre, imparcial y desprejuiciada de todas las cuestiones pendientes y reprimidas que tienen que ver con el dogma de la infalibilidad. De este modo se podría regenerar honestamente el problemático legado vaticano de los últimos 150 años y enmendarlo en el sentido de la Sagrada Escritura y de la tradición ecuménica. No se trata de un relativismo trivial que socava los cimientos éticos de la Iglesia y la sociedad. Pero tampoco de un inmisericorde dogmatismo que mata el espíritu empecinándose en la letra, que impide una renovación a fondo de la vida y la enseñanza de la Iglesia y bloquea cualquier avance serio en el terreno del ecumenismo. Y mucho menos se trata para mí de que se me dé personalmente la razón. Está en juego el bien de la Iglesia y de la ecúmene.
  
Soy muy consciente de que mi ruego posiblemente le resulte inoportuno a alguien que como usted, en palabras de un buen conocedor de los asuntos vaticanos, vive entre lobos. Pero, confrontado el pasado año con los males de la curia e incluso con los escándalos, ha confirmado usted con valentía su voluntad de reforma en el discurso de Navidad pronunciado el 21 de diciembre de 2015 ante la curia romana: ‘Considero que es mi obligación afirmar que esto ha sido —y lo será siempre— motivo de sincera reflexión y decisivas medidas. La reforma seguirá adelante con determinación, lucidez y resolución, porque Ecclesia semper reformanda’.
  
No quisiera exacerbar, en detrimento de todo realismo, las esperanzas que abrigan muchos en nuestra Iglesia; la cuestión de la infalibilidad no admite en la Iglesia católica una solución de la noche a la mañana. Pero afortunadamente es usted casi 10 años más joven que yo y, como espero, me sobrevivirá. Y seguramente comprenderá que en mi condición de teólogo, llegado al final de mis días y movido por una profunda simpatía hacia usted y su labor pastoral, quiera, ahora que todavía estoy a tiempo, hacerle llegar mi ruego de que se proceda a una discusión libre y seria sobre la infalibilidad, tal como queda fundamentada, de la mejor manera posible, en el presente volumen: non in destructionem, sed in aedificationem ecclesiae, ‘no para la destrucción, sino para la edificación de la Iglesia’. Esto significaría para mí el cumplimiento de una esperanza a la que nunca he renunciado”.

miércoles, 9 de marzo de 2016

ACTITUDES DEL FELIGRÉS EN LA MISA TRADICIONAL

Es de todos sabido que en el templo hay que guardar la debida compostura, y los manuales de urbanidad y buenas costumbres detallan algunas materias, pero en una Misa tradicional hay unas actitudes que los fieles deben asumir en cada momento del Santo Sacrificio.
  
Advierte que estas posturas no son una prescipción universal, sino consuetudinarias, y como tal, pueden diferir en cierta forma de un lugar a otro. Quienes pueden asistir a una Misa Tradicional deberían seguir las costumbres del lugar.
  
RÚBRICAS PARA LA CONGREGACIÓN EN UNA MISA BAJA O REZADA.
DE PIE: Luego que el Sacerdote ingrese al santuario.
DE RODILLAS: Oraciones al pie del Altar.
DE PIE: Gloria; sentarse cuando el sacerdote lo hace, de pie cuando el sacerdote se levante y para las Oraciones Colectas.
SENTARSE: Epístola, Gradual, Aleluya/Tracto.
DE PIE: Evangelio.
SENTARSE: Durante los anuncios y sermón (cuando los haya).
DE PIE: Credo; de rodillas en Et incarnátus est... hasta Et homo factus est.
SENTARSE: Después del Orémus antes de la antífona del Ofertorio.
DE RODILLAS: Desde el Sanctus (la campanilla suena tres veces).
DE PIE: Cuando el Sacerdote canta Per ómnia sǽcula sæculórum antes del Pater Noster. 
DE RODILLAS: Desde el Agnus Dei.
SENTARSE: Después de la Comunión cuando el Sacerdote ha completado la purificación con vino y agua.
DE PIE: Cuando el Sacerdote dice Dóminus Vobíscum antes de la Oración Postcomunión.
DE RODILLAS: En la Bendición final; signarse cuando el Sacerdote lo hace.
DE PIE: Ante el último Evangelio; de rodillas en Et verbum caro factum est, de pie en Et habitávit in nobis (cuando el último Evangelio es el comienzo del Evangelio de San Juan).
DE RODILLAS: Ante las Preces leoninas.
DE PIE: Hasta que el Sacerdote abandone el santuario.
  
RÚBRICAS PARA LA CONGREGACIÓN EN UNA MISA CANTADA O EN MISA MAYOR.
DE RODILLAS: En el Aspérges; cuando se dé la aspersión, de pie, inclinarse, y hacer la Señal de la Cruz; sentarse mientras el Sacerdote se cambia los ornamentos.
DE RODILLAS: Oraciones al pie del Altar.
DE PIE: Gloria; sentarse cuando el sacerdote lo hace, de pie cuando el sacerdote se levante y para las Oraciones Colectas.
SENTARSE: Epístola, Gradual, Aleluya/Tracto.
DE PIE: Cuando el Sacerdote canta el Dóminus Vobíscum antes del Evangelio.
SENTARSE: Durante los anuncios y el sermón (cuando los haya).
DE PIE: Credo; de rodillas en Et incarnátus est... hasta Et homo factus est, de pie cuando el Sacerdote se levanta.
SENTARSE: Después del Orémus antes de la antífona del Ofertorio; de pie momentáneamente durante la incensación del pueblo en la Misa Mayor.
DE PIE: Cuando el Sacerdote canta el Per ómnia sǽcula sæculórum antes del Prefacio.
DE RODILLAS: Sanctus (la campanilla suena tres veces).
DE PIE: Cuando el Sacerdote canta Per ómnia sǽcula sæculórum antes del Pater Noster.
DE RODILLAS: Desde el Agnus Dei.
DE PIE: Cuando el Sacerdote canta el Dóminus Vobíscum antes de la Oración Postcomunión.
DE RODILLAS: En la Bendición final; signarse cuando el Sacerdote lo hace.
DE PIE: Ante el último Evangelio; de rodillas en Et verbum caro factum est, de pie en Et habitávit in nobis (cuando el último Evangelio es el comienzo del Evangelio de San Juan).

lunes, 7 de marzo de 2016

SE TEME LA BONDAD DIVINA POR POR HUIRLE A LA CRUZ

EL TEMOR DE LA BONDAD
  
Todos han experimentado ese temor en el orden físico. No tememos a la bondad misma, pero sí al dolor que es su precio. Se teme la extracción de un diente y una operación médica, porque los buenos efectos que deseamos no aparecerán si no hemos pasado por un momento o un espacio de tiempo en el que hemos de sufrir.
 
De una manera semejante, el bien espiritual puede ser temido porque demandará un desenraizamiento doloroso de lo que es malo.
  
Como algunos se acostumbran a vivir en la suciedad, así otros se acostumbran al pecado; y como algunos temen limpiar sus casas y habitaciones, así temen otros la Confesión.
 
Este temor de la Bondad se halla presente en muchos niveles o estados de la vida espiritual. Siempre que hay algo que deba ser rendido y entregado, sea algo pecaminoso o que lleva al pecado, como el orgullo, la lujuria, la avaricia, o algo sólo medianamente egoísta… entonces el alma se muestra renuente a tener que hacer estos sacrificios éticos y morales que demanda la religión. Dios es temido porque es la Bondad, y la Bondad no tolera imperfecciones en nosotros. Si Dios fuera de mentalidad ancha y cómoda acerca de que fuéramos injustos con el prójimo, o fuera tolerante acerca del divorcio y nos autorizara un segundo y tercer matrimonio, entonces nadie temería a ese amable y paciente abuelo, Dios. Pero el alma se distancia de un Dios que no puede ser engañado, ni sobornado, lo teme, no porque no sea bueno, sino porque es demasiado bueno, porque es la Bondad misma.
  
Dios nos ama demasiado para dejarnos que estemos confortablemente en nuestros pecados. Vemos que el violinista, precisamente porque desea obtener los mejores sonidos de su violín, estira las cuerdas con disciplina dolorosa hasta que producen la nota perfecta.
 
Si Nuestro Señor fuera liberal con nuestros pecados y los tomara ligeramente, nunca habría sido sentenciado a la muerte de la cruz. Tuvo por lo menos cinco buenas oportunidades para dejarnos como nos hallábamos: pudo haberse plegado a los fariseos o cortejado a los herodianos, también pudo haber renunciado a su Autoridad Divina ante Pilatos, o haber hablado ante el malvado Herodes o finalmente, haber descendido de la Cruz en lugar de pagar en ella la pena de muerte por los pecados. No ha de maravillar que, ante esa persistente y resuelta Bondad, los que se hallaban cerca de la Cruz exclamaran: “Desciende, desciende de la Cruz y creeremos”. Querían una Cruz sin un Crucificado, un Maestro pero no un Salvador, un Púlpito pero no un Confesionario, una Comunión, pero nunca un Sacrificio.
  
La Bondad demanda que seamos perfectos, y nada inferior satisfará a Dios. El pensamiento de los grandes cambios que eso exigirá en nosotros, es capaz de asustar. Tememos al dolor más de lo que queremos la curación que traerá consigo.

domingo, 6 de marzo de 2016

DOS LADRONES CON CLÉRIMAN

Traducción de los Comentarios de los Padres de TRADITIO.

1° FILIPINAS: EL PÁRROCO ES UN SAQUEADOR DE TUMBAS

Un cementerio o Campo Santo, considerado Tesoro Cultural Nacional de las Filipinas, fue desacrado por un presbítero conciliar y diez cómplices para robar en las tumbas de los fieles difuntos.
Después que en 1968, la iglesia deuterovaticana dejara de ordenar Sacerdotes y comenzara instalar presbíteros protestantizados, TODO EL INFIERNO SE VOLCÓ SOBRE LA SECTA MONTINIANA, y muchos presbíteros, por no hablar de los "obispos", "cardenales" y Antipapas se tornaron en pedófilos, saqueadores de tumbas, lavadores de dinero y cómplices de criminales.
  
Un presbítero de la seudo-Iglesia en las Filipinas ha sido arrestado por irrespetar a los muertos en el antiguo "Campo Santo" de San Joaquín en la ciudad de Iloílo. El imputado, quien responde al nombre de Nelson Silvela no solamente intentó robar por sí mismo, sino que como pastor de la parroquia de San Joaquín, permitió a un grupo de diez hombres el desacrar el cementerio, que fue declarado Tesoro Nacional Cultural mediante el Acta de Herencia Nacional Cultural de 2009.
 
La Policía local sorprendió en flagrancia al presbítero Silvela y sus diez secuaces el pasado 24 de Febrero, cuando estaban en proceso de excavar un agujero de 15 metros de profundidad dentro del cementerio, que data del período colonial español. El presbítero y sus partícipes son ahora habitantes de la cárcel de San Joaquín. [Parte de la información para este Comentario proviene de UCA News].
  
Verdaderos Católicos, antes de que el Conciliábulo remplazara como institución a la Iglesia Católica con la Iglesia Conciliar del Novus Ordo en 1964, los sacerdotes protegían los cementerios católicos y los cuerpos de los fieles difuntos que eran sepultados allí. Después que en 1968, la iglesia deuterovaticana dejara de ordenar Sacerdotes y comenzara instalar presbíteros protestantizados, TODO EL INFIERNO SE VOLCÓ SOBRE LA SECTA MONTINIANA, y muchos presbíteros, por no hablar de los "obispos", "cardenales" y Antipapas se tornaron en pedófilos, saqueadores de tumbas, lavadores de dinero y cómplices de criminales.
  
2° NÁPOLES: "BERGOGLIO, NO TE METÁS CON LOS TESOROS DE NUESTRO SANTO"
  
Miles de napolitanos se tomaron la Capilla de San Genaro en la catedral de Nápoles, para impedir que Francisco Bergoglio se robara los tesoros del santo mártir para llenar las arcas de su secta, empobrecidas por un ocaso precipitado.
Cada vez más, muchos conciliares ahora ven a Bergoglio como el enseñante de doctrinas heréticas y apoyador de la pedofilia que él es.
  
La gente de Nápoles, Italia, ha llamado a Francisco Bergoglio ladrón por intentar robarse los tesoros consagrados a San Genaro, patrono de la ciudad. Miles de manifestantes se tomaron ayer 5 la capilla de San Genaro en la Catedral de Santa María Asunta en un esfuerzo de impedir que Bergoglio tomara el control del tesoro sagrado desplegado en el museo del santo, que se dice es más valioso que las joyas de la Corona británica. Los tesoros fueron donados por reyes y nobles en honor del santo. Aparte de varios bustos de santos hechos de plata, hay numerosos collares y pendientes engastados de gemas, y la mitra dorada del obispo, que tiene 3.326 diamantes, 164 rubíes y casi 200 esmeraldas.
 
La catedral de Nápoles fue construída en el siglo XIII y alberga una capilla en honor de San Genaro, un mártir de la Iglesia, que fue decapitado en el año 305 durante las persecuciones decretadas por el emperador Diocleciano. La capilla no sólo fue erigida con el dinero de la ciudad, sino que también ha sido presidida por una Diputación de doce ciudadanos laicos y el alcalde, y es el lugar donde se encuentra una de las colecciones de arte religioso más grandes del mundo. También es el sitio donde se realiza tres veces al año la ceremonia de ostensión de una ampolla de vidrio que contiene la sangre coagulada de San Genaro, y que milagrosamente vuelve a ser líquida.
  
El director del Museo del Tesoro de San Genaro denunció públicamente el bergogliano intento de robo, consistente en que dentro de la Diputación habrán cinco prelados nombrados por Roma, equiparándose así a una Fábrica catedralicia: "Nosotros estamos protegiendo una institución multicentenaria; no permitiremos ninguna interferencia de la Iglesia o del gobierno". El alcalde de Nápoles y jefe de la Diputación del Tesoro del Santo declaró que hará todo lo posible para "asegurar que lo que nos ha dado San Genaro no sea mermado". [Parte de la información para este Comentario proviene de la AFP].
  
Verdaderos Católicos, como la iglesia del Novísimo Orden de Francisco Bergoglio continúa desmoronándose, necesita robar dinero de donde sea. No es de maravillarse que el Antipapa Marxista quiera poner sus inmundas manos en los tesoros de la Verdadera Iglesia Católica. Los diezmos y donativos de la iglesia conciliar están cayendo en forma irremisible, toda vez que más y más conciliares ven ahora a Bergoglio como el enseñante de doctrinas heréticas y apoyador de la pedofilia que él es.

EL ALMA ENTREGADA A DIOS

Aquellas palabras

Ya toda me entregué y di
y de tal suerte he trocado,
que es mi amado para mí,
y yo soy para mi amado.
  
Cuando el dulce cazador
me tiró y dejó rendida,
en los brazos del amor
mi alma quedó caída.

Y cobrando nueva vida
de tal manera he trocado
que es mi amado para mí,
y yo soy para mi amado.

Hirióme con una flecha
enherbolada de amor,
y mi alma quedo hecha
una con su Criador,

ya no quiero otro amor
pues a mi Dios me he entregado,
y mi amado es para mi,
y yo soy para mi amado.
SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS Y DE LA SANTA FAZ

jueves, 3 de marzo de 2016

INSTITUCIÓN DE LA FIESTA NACIONAL EN HONOR DE LOS MÁRTIRES DE LA TRADICIÓN

Tomado de CÍRCULO TRADICIONALISTA PEDRO MENÉNDEZ DE AVILÉS
  
 
Venecia, 5 de noviembre de 1895
Muy querido Cerralbo: Ya te rogué por telégrafo dieras las gracias en mi nombre a los muchísimos que de todo España me felicitaron ayer por mi fiesta.
Al reiterarlas por escrito, quiero comunicarte un pensamiento que, desde hace mucho tiempo, deseo encerrar en forma concreta...
¡Cuántas veces encerrado en mi despacho, en las largas horas de mi largo destierro, fijos los ojos en el Estandarte de Carlos V, rodeado de otras 50 Banderas, tintas en sangre nobilísima, que representan el heroísmo de un gran pueblo, evoco la memoria de los que han caído como buenos, combatiendo por Dios, la Patria y el Rey!
Los Ollo y los Ulibarri, los Francesch y los Andéchaga, los Lozano, los Egaña y los Balanzátegui, nos han legado una herencia de gloria que contribuirá, en parte no pequeña, al triunfo definitivo que con su martirio prepararon.
Y al fin cada uno de esos héroes ha dejado en la historia una página en que resplandece su nombre. En cambio, ¡cuántos centenares de valerosos soldados, no menos heroicos, he visto caer junto a mí, segados por las balas, besando mi mano como si en ella quisieran dejarme con su último aliento su último saludo a la patria! ¡A cuántos he estrechado sobre mi corazón en su agonía! ¡Cuántos rostros marciales de hijos del pueblo, apagándose en la muerte con sublime estoicismo cristiano, llevo indeleblemente grabados en lo más hondo de mi pecho, sin que pueda poner un nombre sobre aquellas varoniles figuras!
Todos morían al grito de ¡viva la religión! ¡viva España! ¡viva el Rey!
Con la misma sagrada invocación en los labios, cuántos otros han entregado el alma a Dios, mártires incruentos, en los hospitales, en la emigración, en las cárceles, en la miseria, matados aún más que por el hambre, por las humillaciones, y todo por no faltar a la fe jurada, por ser fieles al honor, por no doblar la rodilla ante la usurpación triunfante!
Nosotros, continuadores de su obra y herederos de las aspiraciones de todos ellos, tenemos el deber ineludible de honrar su memoria.
Con este objeto propóngome que se instituya una fiesta nacional en honor de los mártires que desde el principio del siglo XIX han perecido a la sombra de la bandera de Dios, Patria y Rey en los campos de batalla y en el destierro, en los calabozos y en los hospitales, y designo para celebrarla el 10 de marzo de cada año, día en que se conmemora el aniversario de la muerte de mi abuelo Carlos V.
Nadie mejor que aquel inolvidable antepasado mío personifica la lucha gigantesca sostenida contra la revolución por la verdadera España durante nuestro siglo.
En los albores de éste, digno émulo de los héroes de la Independencia por su entereza y por su inflexibilidad en el cumplimiento del deber, irguióse enfrente  de Napoleón, que en el apogeo de su poder no consiguió doblegarle, como encarnación augusta de la monarquía española.
En el segundo período de su vida ejemplar, reinando su hermano, fué también, en la primera grada del Trono, celoso custodio de las virtudes y tradiciones monárquicas, a la par que modelo de súbditos.
Y, por último, a la muerte de Fernando VII capitaneó la guerra de los siete años, que ha servido para dar nombre gráfico y definitivo a los defensores de la bandera de la antigua España: los carlistas.
Estas razones me han determinado a escoger la fecha del 10 de Marzo...
Ya conoces mi deseo, mi querido Cerralbo. Hazlo saber de antemano, como Representante mío, a nuestras Juntas, a nuestros Círculos y a nuestra prensa, para que se preparen a celebrar, desde el año próximo, con la solemnidad debida, esta fiesta nacional.
En ella debemos procurar sufragios a las almas de los que nos han precedido en esta lucha secular, y honrar su memoria en todas las maneras imaginables para que sirvan de estímulo y ejemplo a los jóvenes y mantengan vivo en ellos el fuego sagrado del amor a Dios, a la Patria y al Rey...
Obra del corazón ha de ser esta fiesta, y con tributos del corazón hemos de celebrarla, más que con ostentosas manifestaciones. La fe, la gratitud y el entusiasmo reemplazarán en ella con creces el fausto y la pompa, que no se avienen bien ni con los gustos de la gran familia carlista, ni con la situación en que se halla por su desinterés sublime.
Dame cuenta, te ruego, de todas las adhesiones que recibas de esta idea y de los preparativos que se hagan en los diferentes puntos de España para que esta fiesta nacional, que yo, desde el destierro, presidiré con todo el fervor de mi alma.
Guárdete Dios, como muy de corazón lo desea
Tu afectísimo
Carlos
  
Su Majestad Católica don Carlos VII, por la Gracia de Dios, Rey de las Españas

miércoles, 2 de marzo de 2016

POEMA "Oh buen Jesús"

Esta oración escrita en poema, reune los elementos de una preparación próxima para la Comunión, a saber:
  1. Acto de Fe (creer que Nuestro Señor está real y verdaderamente presente en la Hostia Consagrada).
  2. Acto de Humildad (reconocer que no merecemos participar del Santo Sacramento).
  3. Acto de Contrición (pesar de haber ofendido a Dios por ser quien es).
  4. Acto de Deseo (anhelo ferviente de recibir a Jesús Sacramentado).
  5. Acto de Esperanza (confianza incondicional en la Divina Providencia).
  6. Acto de Caridad (amar a Dios sobre todas las cosas).

POEMA "Oh buen Jesús"
    
¡Oh buen Jesús! Yo creo firmemente 
Que por mi bien estás en el Altar;
Que das tu Cuerpo y Sangre juntamente 
Al alma fiel en celestial manjar. (bis)
   
Indigno soy, confieso avergonzado, 
De recibir la Santa Comunión;
Jesús, que ves mi nada y mi pecado, 
Prepara Tú mi pobre corazón.(bis)
   
Pequé, Señor, ingrato te he ofendido, 
Infiel te fui, confieso mi maldad;
Contrito ya, perdón, Señor, te pido, 
Eres mi Dios, apelo a tu bondad. (bis)
  
Dulce maná y celestial comida; 
Gozo y salud de quien te come bien;
Ven sin tardar, mi Dios, mi luz, mi guía, 
Desciende a mí, hasta mi pecho ven. (bis)
   
Espero en Tí, piadoso Jesús mío, 
Oigo tu voz que dice: "Ven a mí";
Porque eres fiel, por eso en Tí confio, 
Todo, Señor, lo espero yo de Tí. (bis)
  
Oh buen Pastor, amable y fino amante, 
Mi corazón se abraza en santo ardor;
Si te olvidé, hoy juro que constante 
He de vivir tan sólo de tu amor. (bis)

Hermano León de Jesús, F. S. C.

martes, 1 de marzo de 2016

COMPRENDER LA DEMOCRACIA LIBERAL CON UNA SOLA IMAGEN

Idea tomada de BIBLIOTHÈQUE DE COMBAT - Texto de CATÓLICOS ALERTA
  
 
"Estoy aquí para traer la DEMOCRACIA, y cuando terminemos de bombardear y de matar a tu pueblo, nos llevaremos el petróleo y pondremos aquí un gobierno fantoche controlado por los bancos como en los Estados Unidos de Norteamérica. De esa forma, tú serás libre como lo soy yo"...