jueves, 17 de mayo de 2018

NOVENA EN HONOR DE SANTA MARIANA DE JESÚS PAREDES, LA AZUCENA DE QUITO

Adaptación de la Novena publicada por el Padre José María Anglés en 1895. Las oraciones de cada día fueron tomadas del Compendio della vita della Beata Marianna di Gesù detta Il Giglio del Quito, de Giuseppe Boero SJ, Verona 1863.
 
NOVENA EN HONOR DE SANTA MARIANA DE JESÚS PAREDES, LA AZUCENA DE QUITO
  
  
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, crucificado por mi amor, que no quieres la muerte del pecador sino que se convierta a Ti y viva la verdadera vida de gracia; ten misericordia y perdóname por tu Sagrado Corazón, manantial de bondad y mansedumbre, las innumerables culpas que he cometido hasta el presente; que yo las detesto de corazón, todas en general, cada una de ellas en particular, y proponga, auxiliado por tu divina gracia, antes morir que pecar. Amén.
   
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Dulcísimo Jesús mío, que, como nos apacientas entre las azucenas, pusiste los ojos desde la eternidad en la fragantísima azucena de Quito, Santa Mariana, y luego de que le diste el ser, la previniste con todas las bendiciones de dulzura que sueles derramar sobre las almas en las que has de poner tu trono. Heme aquí­ postrado entre las sagradas aras, implorando tu divina misericordia por los méritos de tu fiel sierva y amantísima esposa Mariana. Dame, Señor, que por la perfecta imitación de sus heroicas virtudes, sea yo buen olor tuyo en todo lugar, para que en todas partes sea glorificado por mí tu santo Nombre. Amén.
  
DÍA PRIMERO - 17 DE MAYO
Oh Lirio de pureza, Santa Mariana, que consagraste tus más tiernos años a Jesús y María, y poniendo todas tus delicias en la oración y la piedad fuiste creciendo siempre en santidad; impétrame la gracia de que también done a Jesús y María mis años juveniles, y mediante la piedad y la oración crezca siempre más en el divino servicio. Amén. Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria.
 
GOZOS EN HONOR DE SANTA MARIANA DE JESÚS, LA AZUCENA DE QUITO
  
A la feliz mansión,
Do moras noche y día,
Al divino Corazón,
Sé, Mariana, nuestra guía
.
  
Como la blanca azucena
Los jardines donde crece
Con sus galas embellece
Y de su fragancia llena,
Tal de Quito la región
Inundaste de alegría.
Al divino Corazón,
Sé, Mariana, nuestra guía
.
  
De tu celestial Esposo
El Corazón fue tu estrella;
De allí una viva centella
Prendió en tu pecho dichoso,
Sí, del nuevo Salomón
El amor te consumía.
Al divino Corazón,
Sé, Mariana, nuestra guía
.
  
¡Con qué gozo tu alma pura
Desde tus años más tiernos
Unióse en lazos eternos
Al Dios de toda hermosura!
Tu Esposo para esta unión
De virtudes te atavía.
Al divino Corazón,
Sé, Mariana, nuestra guía
.
  
A mil y mil quiere tu alma
Las puertas abrir del Cielo;
Anhela tu noble celo
De mártir sangrienta palma:
Ir por esto al Marañón
Pretendes con bizarría.
Al divino Corazón,
Sé, Mariana, nuestra guía
.
  
Al ver sufrir a tu Amado
En la Cruz tantos dolores,
Ejerces tiernos rigores
En tu cuerpo delicado;
Tu sustento es la oración,
Tu cama la tierra fría.
Al divino Corazón,
Sé, Mariana, nuestra guía
.
  
Como el ave aprisionada
Suspira por la pradera
Donde celebrar espera
Su libertad recobrada,
Tu alma así de su prisión
Verse suelta ya quería.
Al divino Corazón,
Sé, Mariana, nuestra guía
.
  
Para recrear tu mente,
Si el puro labio entonaba
Himnos que el cielo dictaba
A tu corazón ardiente,
Responden a la canción
Las aves con su armonía.
Al divino Corazón,
Sé, Mariana, nuestra guía
.
 
Subes a la alta Jerusalén
Cual de incienso vaga nube,
A Dios te lleva un querube,
Y Dios corona tu sien,
Y a Sí mismo en galardón
Te se da desde aquel día.
Al divino Corazón,
Sé, Mariana, nuestra guía
.
  
De su virtud celestial
En pos alegres volemos;
Igual gloria gozaremos,
Ceñiremos lauro igual.
Ten, Mariana, compasión
Del pueblo que en ti confía.
Al divino Corazón,
Sé, Mariana, nuestra guía
.
  
A la feliz mansión,
Do moras noche y día,
Al divino Corazón,
Sé, Mariana, nuestra guía
.
 
Antífona: Ven, esposa de Cristo, recibe la corona que el Señor te preparó para toda la eternidad.
. Ruega por nosotros, bienaventurada Santa Mariana.
℟. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
  
ORACIÓN
¡Oh Dios!, que hasta en medio de los lazos del mundo quisiste que la bienaventurada Mariana floreciese como lirio entre las espinas, por su virginal castidad y asidua penitencia; concédenos por sus méritos e intercesión, que nos apartemos de los vicios y sigamos la senda de las virtudes. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
DÍA SEGUNDO - 18 DE MAYO
Por la señal...
Acto de Contrición y Oración Inicial
   
Oh Lirio de pureza, Santa Mariana, que con sumo horror aborreciste el pecado, y conservaste la candidez de la bautismal estola, alcánzame un odio santo contra el pecado, para que nunca contamine mi alma, sino que la conserve pura y limpia de toda culpa Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria.
  
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
   
DÍA TERCERO - 19 DE MAYO
Por la señal...
Acto de Contrición y Oración Inicial
 
Oh Lirio de pureza, Santa Mariana, que tanto amaste la más bellíssima de las virtudes, cual es la castidad, que hiciste voto perpetuo de ella a los siete años, y angélicamente viviste como esposa purísima de Jesús, obtenme tal amor a la castidad, que me haga pronto a hacer y padecer cualquier cosa antes que menoscabar en lo más mínimo tan bella virtud. Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria.
   
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
  
DÍA CUARTO - 20 DE MAYO
Por la señal...
Acto de Contrición y Oración Inicial
 
Oh Lirio de pureza, Santa Mariana, que por afecto a la santa castidad amaste el retiro y la soledad, huyendo de toda vanidad y pompa mundana, y de todo divertimento y compañía peligrosa, alcánzame un veraz desprecio de las vanas apariciones, una fuga constante de todo peligro, para que en el retiro y el recogimiento viva para Jesús en pureza y castidad. Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria.
  
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
       
DÍA QUINTO - 21 DE MAYO
Por la señal...
Acto de Contrición y Oración Inicial
 
Oh Lirio de pureza, Santa Mariana, que custodiaste el tesoro de la castidad con tal modestia en tu persona, y con tal guardia sobre los sentidos que mereciste el título de Ángel, obtenme la gracia de imitar tu ejemplo de tal manera que la santa modestia resplandezca en cada una de mis miradas, palabras y actos, para edificación de los demás. Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria.
  
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
  
DÍA SEXTO - 22 DE MAYO
Por la señal...
Acto de Contrición y Oración Inicial
 
Oh Lirio de pureza, Santa Mariana, que para conservar tu inocencia y virginidad te guardaste bajo el manto de María, y la honraste y amaste con encendidísimo afecto más que filial, impétrame una verdadera devoción y filial confianza hacia María Santísima, para que en medio de tantos peligros pueda merecer su protección y su amor. Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria.
  
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
    
DÍA SÉPTIMO - 23 DE MAYO
Por la señal...
Acto de Contrición y Oración Inicial
 
Oh Lirio de pureza y tambièn prodigio de penitencia, Santa Mariana, que con admirables invenciones crucificaste tu cuerpo inocente, y le ofreciste como víctima a Dios, alcánzame el espíritu de la cristiana mortificación, para poner en fuga las delicadezas, los caminos y los placeres de los sentidos, y en cambio castigue este mi cuerpo rebelde, y haga a Dios un sacrificio agradable. Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria.
  
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
   
DÍA OCTAVO - 24 DE MAYO
Por la señal...
Acto de Contrición y Oración Inicial
 
Oh Lirio de pureza, Santa Mariana, que en todas las cosas te dejaste dirigir por la obediencia a tus superiores y confesores hasta exponer generosa la propia vida, concédeme el domar la soberbia y obstinación, y de dejarme guiar en todo y por todo por la santa obediencia a aquellos que Dios ha puesto en su lugar para gobernarme. Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria.
  
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
   
DÍA NOVENO - 25 DE MAYO
Por la señal...
Acto de Contrición y Oración Inicial
 
Oh Lirio de pureza, y Esposa purísima de Jesús, Santa Mariana, que toda inflamada de amor por tu divino Esposo, viviste para Él solo, y a Él consagraste los pensamientos, afectos, obras y todo tu ser, mereciendo por ello extraordinarias señales de predilección, obténme el poder apartar de la mente y el corazón todo pensamiento y afecto mundano, y comenzar a ser también totalmente de Jesús, y amarle a Él solo en vida y por toda la eternidad. Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria.
  
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.

miércoles, 16 de mayo de 2018

ORACIÓN PARA PEDIR A DIOS EL BUEN USO DE LAS ENFERMEDADES


I. Señor, cuyo espíritu es tan bueno y tan dulce en todas las cosas, y que sois tan misericordioso, que no solamente los sucesos prósperos, sino también las desgracias mismas que llegan a vuestros elegidos son los efectos de vuestra Misericordia, concededme la gracia de no comportarme como pagano en el estado al que vuestra Justicia me ha reducido; que, como verdadero Cristiano, os reconozca como mi Padre y mi Dios, en cualquier estado en que me encuentre, puesto que el cambio de mi condición no aporta nada a la vuestra, que Vos sois el mismo, aunque yo sea sujeto a mudanza, y que no sois menos Dios cuando afligís y cuando castigais, que cuando consolais y usáis de indulgencia.
  
II. Vos me habéis dado la salud para serviros, y yo le he dado un uso profano. Vos me enviáis en este momento la enfermedad para corregirme: no permitais que la use para irritaros con mi impaciencia. He usado mal mi salud, y Vos me habéis castigado justamente. No sufráis que use mal de vuestro castigo. Y dado que la corrupción de mi naturaleza es tal que me torna perniciosos vuestros favores, haced, ¡oh Dios mío!, que vuestra Gracia todopoderosa torne salutíferos los castigos que me enviáis. Si ha estado mi corazón lleno del afecto al mundo, ante el cual he tenido algún vigor, aniquilad este vigor para mi salvación, y volvedme incapaz de gozar del mundo, sea por la debilidad del cuerpo, sea por celo de caridad, para no gozar sino a Vos solo.
  
III. ¡Oh Dios, ante quien debo rendir cuenta exacta de mi vida al final de ésta, y al fin del mundo! ¡Oh Dios, que dejáis subsistir el mundo y todas sus cosas para el disfrute de vuestros elegidos, o para castigar a los pecadores! ¡Oh Dios, que dejáis endurecer a los pecadores en el uso delectable y criminal del mundo! ¡Oh Dios, que hacéis morir nuestros cuerpos, y que en la hora de la muerte separáis nuestra alma de todo lo que amaba en el mundo! ¡Oh Dios, que me desprendéis en este último momento de mi vida, de todas las cosas a las cuales me he aferrado, y donde había puesto mi corazón! ¡Oh Dios, que debéis consumar en el último día el cielo y la tierra, y todas las creaturas que contienen, para mostrarle a todos los hombres que nada subsiste fuera de Vos, y que nada es digno de amor sino Vos, puesto que nada es duradero sino Vos! ¡Oh Dios, que debéis destruir todos los ídolos vanos, y todos estos funestos objetos de nuestras pasiones! Yo os alabo, Dios mío, y os bendigo todos los días de mi vida, porque os plugo prevenir en mi favor este día espantoso en que destruiréis a mi vista todas las cosas, en la debilidad a que Vos me habéis reducido. Yo os alabo, Dios mío, y os bendigo todos los días de mi vida, porque os plugo reducirme a la incapacidad de gozar las dulzuras de la salud, y de los placeres del mundo; y que vos habéis destruido en cierta manera, para mi beneficio, los ídolos engañosos que Vos aniquilaréis efectivamente para la confusión de los malvados en el día de vuestra cólera. Haced, Señor, que me juzgue a mí mismo luego de esta destrucción que habéis hecho a mi vista, a fin que no me juzguéis después de la entera destrucción que haréis de mi vida y del mundo. Porque, Señor, como en el instante de mi muerte me encontraré separado del mundo, desnudo de todas las cosas, solo ante vuestra Presencia, para responder ante vuestra Justicia por todos los movimientos de mi corazón, haced que me considere en esta enfermedad como en una especie de muerte, separado del mundo, desnudo de todos los objetos de mis apegos, solo ante vuestra Presencia para implorar de vuestra Misericordia la conversión de mi corazón; y que así tenga una extrema consolación de que me enviáis en este momento una especie de muerte para ejercer vuestra Misericordia, antes que me enviéis efectivamente la muerte para ejercer vuestro Juicio. Haced pues, ¡oh Dios mío!, que como habéis prevenido mi muerte, prevenga yo el rigor de vuestra sentencia; y que me examine antes de vuestro Juicio, para encontrar misericordia ante vuestra Presencia.
 
IV. Haced, ¡oh Dios mío!, que adore en silencio la orden de vuestra Providencia sobre la conducta de mi vida; que vuestro flagelo me consuele; y que habiendo vivido en la amargura de mis pecados ante la paz, guste las dulzuras celestiales de vuestra Gracia durante los males salutíferos con que me afligís. Mas yo reconozco, Dios mío, que mi corazón está tan endurecido y lleno de ideas, de cuidados, de inquietudes y de apego al mundo, que la enfermedad no más que la salud, ni los discursos, ni los libros, ni vuestras sagradas Escrituras, ni vuestro Evangelio, ni vuestros más santos Misterios, ni las limosnas, ni los ayunos, ni las mortificaciones, ni los milagros, ni el uso de los Sacramentos, ni el sacrificio de vuestro Cuerpo, ni todos mis esfuerzos, ni los de todo el mundo unidos, nada pueden para comenzar mi conversión si Vos no acompañáis todas estas cosas con la extraordinaria asistencia de vuestra Gracia. Es por eso, Dios mío, que me dirijo a Vos, Dios Omnipotente, para pediros un don que ni todas las creaturas juntas pueden concederme. Yo no tendría la osadía de dirigiros si algún otro los pudiera satisfacer. Mas, Dios mío, como la conversión de mi corazón que yo os pido, es una obra que que supera todos los esfuerzos de la naturaleza, no puedo dirigirme sino al Autor y al Maestro todopoderoso de la naturaleza y de mi corazón. ¿A quién llamaré, Señor, a quién recurriré, sino es a Vos? Todo lo que no es Dios no puede llenar mi expectación. Es a Dios mismo quien llamo y busco; es a Vos solo que me dirijo para obteneros. Abrid mi corazón, Señor; entrad en esta plaza rebelde que los vicios han ocupado. Ellos la tienen sujeta; entrad como en la casa del fuerte (el demonio); pero atad previamente al fuerte y poderoso enemigo que la controla, y tomad enseguida los tesoros que hayan allí. Señor, tomad mis afectos que el mundo había robado; robadme este tesoro, o mejor, recuperadlo, porque es a Vos quien le pertenece, como un tributo que os debo, puesto que vuestra imagen está impresa. Vos la habéis formado, Señor, en el momento de mi Bautismo que es como mi segundo nacimiento; mas ella está toda borrada. La idea del mundo está tan grabada que la vuestra no es más reconocible. Vos solo habéis podido crear mi alma: Vos solo podéis crearla de nuevo. Vos solo habéis podido formar vuestra imagen: Vos solo podéis reformarla, y reimprimir vuestro retrato borrado, esto es, a Jesucristo mi Salvador, que es vuestra imagen y el caracter de vuestra Substancia.
  
V. Oh Dios mío, ¡qué corazón es tan feliz, que pueda amar un objeto tan amable que no le deshonre en nada y cuyo apego a él es tan saludable! Sé que no puedo amar al mundo sin disgustaros, sin perjudicarme ni deshonrarme; y nada menos que el mundo es todavía el objeto de mi delectación. Oh Dios mío, ¡qué alma es feliz porque Vos sois su delectación, puesto que ella pudo abandonarse en vuestro amor, no solamente sin escrúpulo, sino incluso con mérito! Que su felicidad es firme y duradera, puesto que su esperanza no será frustrada, porque Vos no seréis destruido jamás, y que ni la vida ni la muerte la separarán jamás del objeto de sus deseos; y en el mismo momento que llevará a los malvados con sus ídolos a una ruina común, unirá a los justos con Vos en una gloria común; y que, como los unos perecerán con los objetos perecederos a los cuales se aferraron, los otros permanecerán eternamente con el objeto eterno y existente por sí mismo al cual se han unido estrechamente. ¡Ah! ¡Qué felices son los que con toda libertad y una inclinación invencible de su voluntad aman perfecta y libremente a Aquel a quinen están obligados a amar necesariamente!
  
VI. Acabad, ¡oh Dios mío!, los buenos movimientos que me dais. Sed en ellos el fin como sois su principio. Coronad vuestros propios dones; porque yo reconozco que son vuestros dones. Sí, Dios mío; y lejos de pretender que mis oraciones tengan el mérito de obligaros a concedérmelos necesariamente, reconozco muy humildemente que he dado a las creaturas mi corazón, que habíes formado para Vos y no para el mundo ni para mí mismo, no puedo esperar ninguna gracia sino de vuestra Misericordia, porque no tengo nada en mí que Vos no me hayáis dado, y que todos los movimientos naturales de mi corazón se dirijan hacia las criaturas o a mí mismo, no pueden menos que irritaros. Os doy rendidas gracias, Dios mío, por los buenos movimientos que me habéis dado, y por lo mismo que me habéis dado.
  
VII. Tocad mi corazón con el arrepentimiento de mis faltas, porque, sin este dolor interior, los males exteriores con que Vos tocáis mi cuerpo me serán una nueva ocasión de pecado. Hacedme conocer bien que los males del cuerpo no son otra cosa que la punición y la figura general de los males del alma. Pero haced, Señor, que ellos sean también el remedio, y me hagan considerar, en los dolores que siento, aquellos que no sentí en mi alma, toda enferma y cubierta de úlceras. Porque, Señor, la más grande de sus enfermedades es esta insensibilidad, y esta extrema debilidad que le había privado de todo sentimiento de sus propias miserias. Hacédmelas sentir vivamente, y que el resto de mi vida sea una penitencia continua para lavar las ofensas que he cometido.
  
VIII. Señor, aunque mi vida pasada ha estado exenta de grandes crímenes, porque habéis alejado de mí las ocasiones, ella os ha sido no menos odiosa por su negligencia continua, por el mal uso de vuestros augustísimos Sacramentos, por el desprecio de vuestra Palabra y de vuestras inspiraciones, por la ociosidad y la inutilidad total de mis acciones y de mis pensamientos, por la entera pérdida del tiempo que me habéis dado para adoraros, pabra buscar en todas mis ocupaciones los medios para complaceros, y para hacer penitencia de las faltas que se cometen todos los días, y que son ordinarias incluso a los más justos, de suerte que su vida debe ser una penitencia continua sin la cual ellos están en peligro de ser privados de su justicia. Así, Dios mío, os he sido contrario siempre.
  
IX. Sí, Señor, hasta ahora he sido sordo a vuestras inspiraciones: he despreciado vuestros oráculos; he juzgado lo contrario a lo que Vos juzgáis; he contradicho las santas máximas que habéis traído al mundo del seno de vuestro Padre Eterno, y sobre las cuales juzgaréis al mundo. Vos dijísteis: «Bienaventurados los que lloran, y desdichados los que tienen consuelo» (Lucas VI, 21 y 24). Y yo me he dicho: «Desdichados los que lloran, y muy dichosos los que son consolados». He dicho: «Felices los que disfrutan de una fortuna ventajosa, de una reputación gloriosa y de una salud robusta». ¿Y por qué los he reputado dichosos, si no porque todas estas ventajas les brindan una facilidad muy amplia de gozar de las creaturas, esto es, de ofenderos? Sí, Señor, confieso que he estimado la salud como un bien, no porque ella es un medio fácil para serviros con utilidad, para consumir mis atenciones y vigilias en vuestro servicio y para asistir al prójimo; sino porque con su favor podía abandonarme con maneras de retenerme en la abundancia de las delicias de la vida, t en mejor gustar de los funestos placeres. Dadme la gracia, Señor, de reformar mi razón corrompida, y de conformar mis sentimientos a los vuestros. Que me considere dichoso en la aflicción y que, en la imposibilidad de salir, purifiquéis en tal modo mis sentimientos que no repugnen más a los vuestros; y que así os encuentre dentro de mí mismo, puesto que no puedo buscaros afuera a causa de mi debilidad. Porque, Señor, vuestro Reino está en vuestros fieles; y yo le encontraré en mí mismo si encuentro vuestro Espíritu y vuestros sentimientos.
  
X. Pero, Señor, ¿qué haría yo para obligaros a difundir vuestro Espíritu sobre esta miserable tierra? Todo lo que soy os es odioso, y no encuentro nada en mí que os pueda agradar. No veo nada, Señor, solamente mis dolores que tienen alguna semejanza con los vuestros. Considerad pues los males que sufro y los que me amenazan. Mirad con ojos de misericordia las llagas que vuestra mano me ha hecho, ¡oh mi Salvador, que habéis amado vuestros sufrimientos en la muerte! ¡Oh Dios, que os habéis hecho hombre para sufrir más que hombre alguno por la salvación de los hombres! ¡Oh Dios, que os habéis encarnado después del pecado de los hombres y que no habéis tomado cuerpo sino para sufrir todos los males que nuestros pecados han merecido! ¡Oh Dios, que amáis tanto los cuerpos que sufren, que habéis elegido para Vos el cuerpo más abrumado de sufrimientos que jamás ha habido en el mundo! Tened por agradable mi cuerpo, no por él mismo, ni por todo lo que él contiene, porque todo es digno de vuestra cólera, sino por los males que padece, que solamente pueden ser dignos de vuestro amor. Amad mis sufrimientos, Señor, y que mis males os inviten a visitarme. Mas para completar la preparación de vuestra morada, haced, oh mi Salvador, que si mi cuerpo tiene algo en común con el vuestro, que sufrió por mis ofensas, mi alma también tenga algo en común con la vuestra, que ella esté entristecida por las mismas ofensas; y que yo sufra con Vos, y como Vos, y en mi cuerpo, y en mi alma, por los pecados que he cometido.
  
XI. Dadme la gracia, Señor, de gozar vuestras consolaciones en mis sufrimientos, a fin de que sufra como Cristiano. No pido ser exento de los dolores, porque ésta es la recompensa de los Santos: pido no ser abandonado a los dolores de la naturaleza sin las consolaciones de vuestro Espíritu, porque ésta es la maldición de los Judíos y de los Paganos. No pido tener una plenitud de consolación sin sufrimiento alguno, porque esta es la vida de la gloria. No pido tampoco una plenitud de males sin consolación, porque éste es un estado de Judaísmo; sino que os pido, Señor, sentir enteramente en conjunto los dolores de la naturaleza por mis pecados, y las consolaciones de vuestro Espíritu por vuestra gracia, porque éste es el verdadero estado de Cristianismo. Que no padezca los dolores sin consolación, si no que sienta los dolores y la consolación al tiempo, para llegar finalmente a no sentir más que vuestras consolaciones sin dolor alguno. Porque, Señor, antes de la venida de vuestro único Hijo, Vos habéis dejado languidecer al mundo en los sufrimientos naturales sin consolación: actualmente, por la gracia de vuestro único Hijo, consolais y endulzais los sufrimientos de vuestros fieles; y colmais de una purísima bienaventuranza a vuestros Santos en la gloria de vuestro único Hijo. Estos son los admirables grados por los cuales conducís vuestras obras. Vos me habéis sacado del primero: hacedme pasar por el segundo, para llegar al tercero. Señor, esta es la gracia que os pido.
    
XII. No permitáis que esté en tal distancia de Vos, que pueda considerar vuestra alma triste hasta la muerte, y vuestro cuerpo abatido por la muerte a causa de mis propios pecados, sin regocijarme de sufrir en mi cuerpo y en mi alma. Porque, ¿qué habrá de más vergonzoso y de más ordinario en los cristianos y en mí mismo, que mientras Vos derramasteis vuestra Sangre para la expiación de nuestras culpas, nosotros vivamos en los deleites; y que los Cristianos que hacen profesión de ser vuestros, que los que por el bautismo han renunciado al mundo para serviros, que los que han jurado solemnemente a la vista de la Iglesia vivir y morir con Vos, que los que han profesado creer que el mundo os ha perseguido y crucificado, que los que creen que os habéis expuesto a la cólera de Dios y a la crueldad de los hombres para redimirlos de sus crímenes; que aquellos, digo, que creen todas estas verdades, que consideran vuestro cuerpo como la hostia que se entregó por su salvación, que consideran sus placeres y los pecados del mundo como el único objeto de vuestros sufrimientos, y al mundo mismo como vuestro verdugo, busquen lisonjear sus cuerpos con esos mismos placeres, entre ese mismo mundo; y que los que no podrían, sin estremecese de horror, ver un hombre acariciar y querer al asesino de su padre que se había entregado para darle la vida, puedan vivir como yo lo había hecho, con una plena alegría en medio de un mundo que sé verdaderamente fue el asesino de Aquél a quien reconozco por mi Dios y mi Padre, que se entregó por mi propia salvación, y que llevó en su persona la pena de nuestras iniquidades? Es justo, Señor, que hayais interrumpido una alegría tan criminal que aquella en la cual reposaba a la sombra de la muerte.
 
XIII. Apartad de mí, Señor, la tristeza que el amor propio me pueda dar por mis propios sufrimientos, y las cosas del mundo que no aprovechan las inclinaciones de mi corazón, que no mira sino vuestra gloria. En cambio, poned en mí una tristeza conforme a la vuestra; que mis dolores sirvan para aplacar vuestra ira. Hacedlos una ocasión para mi salvación y conversión, servent à apaiser votre colère. Faites-en une occasion de mon salut et de ma conversion. Que en adelante no desee salud ni vida si no es para emplearla y consumirla por Vos, en Vos y con Vos. No os pido ni salud ni enfermedad, ni vida ni muerte, si no que dispongáis de mi salud y de mi enfermedad, de mi vida y de mi muerte, para vuestra gloria, para mi salvación, y para la utilidad de la Iglesia y de vuestros Santos, donde espero por vuestra gracia tener una porción. Vos solo sabéis lo que más necesito: Vos sois el soberano maestro, haced lo que queráis. Dadme, quitadme; mas conformad mi voluntad a la vuestra; y que, con una sumisión humilde y perfecta, y con una santa confianza, me disponga a recibir las órdenes de vuestra providencia eter,a y que adore igualmente todo cuanto venga de Vos.
  
XIV. Haced, Dios mío, que con uniformidad de espíritu siempre reciba igualmente toda suerte de eventos, puesto que no sabemos lo que debemos pedir, y que no pueda desear uno más que el otro sin presunción, y sin volverme juez y responsable de las consecuencias que vuestra sabiduría ha querido justamente ocultarme. Señor, sé que no sé si no una cosa: que son buenos para el que os sirve, y que son malas para el que os ofende. Después de esto no sé qué es mejor o peor en todas las cosas. No sé si me es más provechosa la salud o la enfermedad, los bienes o la pobreza, ni todas las cosas del mundo. Este es un discernimiento que supera las fuerzas de los hombres y de los Ángeles, y que está oculta en los secretos de vuestra providencia que adoro y que no quiero escrutar.
  
XV. Haced pues, Señor, que tal como soy me conforme a vuestra voluntad; y que estando enfermo como estoy, os glorifique en mis sufrimientos. Sin ellos no puedo llegar a la gloria; y Vos mismo, Salvador mío, no habéis querido llegar sino por ellos. Es por las señales de vuestros padecimientos que habéis sido reconocido por vuestros discípulos; y es por los sufrimientos que reconocéis también a los que son vuestros discípulos. Reconocedme pues por vuestro discípulo en los males que afronto en mi cuerpo y en mi espíritu por las ofensas que he cometido. Y, puesto que nada es agradadable a Dios si no es ofrecido por Vos, unid mi voluntad a la vuestra, y mis dolores a los que habéis sufrido. Haced que los míos se conviertan en los vuestros. Unidme a Vos; llenadme de Vos y de vuestro Espíritu Santo. Entrad en mi corazón y en mi alma, para sufrir mis padecimientos, y para continuar completando en mí lo que os faltó sufrir en vuestra Pasión, que completáis en vuestros miembros hasta la consumación perfecta de vuestro Cuerpo; a fin que siendo plenamente vuestro no sea más yo quien vive y sufre, sino que seais Vos quien vive y sufre en mí, ¡oh mi Salvador!; y que así, teniendo alguna pequeña parte en vuestros sufrimientos, me llenéis enteramente de la gloria que ellos os adquirieron, en la cual vivís con el Padre y el Espíritu Santo, por todos los siglos de los siglos. Amén.
  
Œuvres de Blaise Pascal, Tomo II. París, imprenta general de Charles Lahure, 1864, págs. 28-34. Traducción nuestra

domingo, 13 de mayo de 2018

BEATA IMELDA LAMBERTINI, PATRONA DE LOS PRIMEROS COMULGANTES

[Dijo Jesús:] «Mi carne es verdadera comida, y mi sangre verdadera bebida: el que come mi carne y bebe mi sangre, mora en mí, y yo en él» (Juan 6, 56-57).
 
Beata Imelda Lambertini
  
La beata Imelda, patrona de la primera comunión, pertenecía a una de las más antiguas familias de Bolonia. Era hija del conde Egano Lambertini y de Castora Galuzzi. Desde muy niña dio muestras de excepcional piedad; era muy amante de la oración y acostumbraba a retirarse en un rincón de la casa, donde se había construido un pequeño oratorio con flores e imágenes. A los nueve años, sus padres, accedieron a su deseo y la enviaron a educarse al convento dominicano de Val di Pietra. Allí se ganó Imelda el cariño de todos, y su fervor edificó mucho a las religiosas. La joven tenía especial devoción a la presencia eucarística de Cristo en la misa y en el tabernáculo. Imelda deseaba ardientemente hacer la primera comunión, pero, según la costumbre de la época, ésta no podía tener lugar antes de cumplir los doce años. Imelda exclamaba algunas veces: «¿Cómo es posible recibir a Jesús y no morir de gozo?».
  
Cuando tenía once años, Imelda asistió, con el resto de la comunidad, a la misa de la vigilia de la Ascensión (12 de Mayo de 1333). Como era la más joven, fue la única que no recibió la comunión. Las religiosas se disponían ya a salir de la capilla, cuando vieron que una hostia volaba hasta Imelda, quien se hallaba absorta en oración, cerca del tabernáculo. Inmediatamente le hicieron notar al sacerdote que había celebrado la misa, el cual, impresionado por el milagro, dio inmediatamente a Imelda la primera comunión, que fue también la última. La emoción que produjo a la beata la presencia de Cristo fue demasiado grande. Fulminada por un ataque al corazón, Imelda cayó por tierra; cuando las religiosas acudieron a levantarla la encontraron muerta.
 
Los bolandistas insertaron en Acta Sanctórum (mayo, vol. III) un artículo sobre la beata Imelda, en razón de la antigüedad de su culto, aunque éste no fue confirmado oficialmente sino hasta 1826, mediante decreto del Papa León XII. En 1910, San Pío X la proclamó patrona de los primeros comulgantes. Existen varias biografías de tipo devoto, como las de Jean-Joseph Lataste OP (1889), Domenico Corsini (1892), Hieronymus Maria Wilms OP (1925) y Tommaso Alfonsi OP (1927). Ver sobre todo Marianne Constance de Ganay, Les Bienheureuses Dominicaines (1913), págs. 145-152. También hay un corto artículo en John Procter OP, Lives of Dominican Saints, págs. 259-262.
  
REFLEXIÓN
La admirable historia de la Beata Imelda testifica, además de la pureza y disposición necesaria para recibir a Jesús Sacramentado, la necesidad y eficacia del Sacerdocio sacramental. Hubiera sido algo pequeño para Dios poner directamente la Hostia flotante directamente en la lengua de Imelda, pero el anhelo y el amor de un hombre a Dios no es suficiente para suavizar su Corazón. Es aquí que el Sacerdote concluye que la voluntad de Dios evidentemente va más allá de las reglas existentes, que el Sacerdote es aquí el profeta y hace el milagro, revistiéndose con los ornamentos de salvación y dándoles este Sacramento. Esta es su tarea.
  
ORACIÓN (del Misal Dominico)
Oh Señor Jesucristo, que recibiste en el Cielo a la bienaventurada virgen Imelda, herida de ardiente caridad, tras alimentarla admirablemente con la inmaculada Hostia: haz que por su intercesión nos acerquemos a la sagrada Mesa con la misma caridad, para que deseemos morir y merezcamos estar contigo, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

sábado, 12 de mayo de 2018

¿CUÁNDO ESTADOS UNIDOS DEJARÁ DE SER VASALLO DE ISRAEL?

Columna publicada por Germán Gorráiz López en ALERTA DIGITAL. La caricatura pertenece a su autor.
 
 
El actual sistema dominante o establishment estadounidense utilizaría la dictadura invisible del consumismo compulsivo de bienes materiales para anular los ideales del individuo primigenio y transformarlo en un ser acrítico, miedoso y conformista que pasará a engrosar ineludiblemente las filas de una sociedad homogénea, uniforme y fácilmente manipulable mediante las técnicas de manipulación de masas, teniendo como pilar de su sistema político la sucesiva alternancia en el Poder del Partido Demócrata y del Republicano (ambos fagocitados por el lobby judío), con lo que la sorpresiva victoria de Donald Trump ante Hillary Clinton representó para Israel “perder una valiosa amiga para ganar un amigo mejor”, Donald Trump, el tapado de la AIPAC.
  
¿Es EEUU el vasallo de Israel?
El Magnicidio de Kennedy tuvo como daño colateral el nacimiento de un sistema político tutelado por el “Poder en la sombra”, quedando desde entonces como rehenes todos lo sucesivos Presidentes electos de EE.UU., según la confesión realizada por el primer Ministro israelí Ariel Sharon al entonces Ministro del Exteriores Shimon Peres en octubre del 2001: “Nosotros, el pueblo judío, controlamos Estados Unidos y los estadounidenses los saben”, teniendo como fuente la radio israelí “Kol Israel”, sirviéndose de lobbys de presión entre los que descollaría la American Israel Public Affairs Committee (AIPAC).
  
La AIPAC sería el más influyente grupo de presión pro-ísraelí en EE.UU. pues cuenta con más de 100.000 miembros (150 de ellos dedicados exclusivamente a presionar al Congreso, a la Casa Blanca y todos los organismos administrativos en la toma de decisiones políticas que puedan afectar a los intereses del Estado de Israel) y aunque siempre se ha creído que la AIPAC sería un “gobierno virtual” que teledirigiría la política exterior de EE.UU. en función de los intereses israelíes, la realidad sería que el lobby pro-israelí tiene verdadero peso en los ámbitos del poder porque EE.UU. e Israel casi siempre han compartido idénticos intereses geopolíticos desde la fundación del Estado de Israel en 1.948. Así, EE.UU. contaría con Israel para mantener a los Estados árabes de Oriente Próximo bajo la amenaza constante de ataque, (asegurándose de paso que se mantengan serviles ante Washington) e Israel no podría seguir existiendo en su forma actual sin el fuerte apoyo político y material que recibe de EE.UU. (unos 3.800 millones de dólares anuales en ayuda militar).
  
Sin embargo, durante el segundo mandato de Obama, asistimos a la escenificación de un “desencuentro en las formas” Israelí-EE.UU. debido al concepto geopolítico imperante en la Administración Obama y cuyo cerebro sería el ex-Consejero de Seguridad Nacional del presidente Carter, Zbigniew Brzezinski. Así, Brzezinski en un discurso ante al Consejo Nacional Irano-estadounidense (NIAC), afirmó que “creo que los EE.UU. tiene derecho a decidir su propia política de seguridad nacional y no seguir cual mula estúpida lo que hagan los israelíes”. Además, Brzezinski, estaría enfrentado con los lobbys neoconservadores republicano y judío de EE.UU. y con su habitual mordacidad habría desacreditado la miopía geoestratégica de ambos grupos de presión al afirmar que “están tan obsesionados con Israel, el Golfo Pérsico, Irak e Irán que han perdido de vista el cuadro global: la verdadera potencia en el mundo es Rusia y China, los únicos países con una verdadera capacidad de resistir a Estados Unidos e Inglaterra y sobre los cuales tendrían que fijar su atención”.
  
Donald Trump, el tapado de la AIPAC
Theodor Herzl es considerado el Padre del actual Estado de Israel y fundador del sionismo y en su libro “El Estado judío: ensayo de una solución moderna de la cuestión judía”, propuso la creación de un Estado judío independiente y soberano para todos los judíos del mundo al tiempo que promovió la creación de la OSM (Organización Sionista Mundial) y en su obra “La vieja Nueva Tierra” (1902), sienta las bases del actual Estado judío como una utopía de nación moderna, democrática y próspera en la que se proyectaba al pueblo judío dentro del contexto de la búsqueda de derechos para las minorías nacionales de la época que carecían de estado, como los armenios y los árabes.
 
Sin embargo, aurora-israel.co/il, denuncia que “ la política aislacionista del primer ministro, Biniamín Netanyahu, parece estar en las antípodas de los fundadores del sionismo, tales como Teodoro Herzl y Chaim Weizmman, que incluyeron al movimiento dentro del espectro progresista en el campo de la diplomacia, con lo que la pregunta es si puede revertirse peligroso el aislamiento diplomático de Israel con una política que sea contraria al inmovilismo y el encerramiento”.
  
El Gobierno de Netanyahu aspira a resucitar el endemismo del Gran Israel (Eretz Israel), ente que intentaría aunar los conceptos antitéticos del atavismo del Gran Israel (Eretz Israel), que bebería de las fuentes de Génesis 15:18, que señala que “hace 4.000 años, el título de propiedad de toda la tierra existente entre el Río Nilo de Egipto y el Río Eúfrates fue legado al patriarca hebreo Abraham y trasferida posteriormente a sus descendientes”, doctrina que tendría como principal adalid a Isaac Shamir al defender que “Judea y Samaria (términos bíblicos de la actual Cisjordania) son parte integral de la tierra de Israel. No han sido capturadas ni van a ser devueltas a nadie”. En dicha doctrina se basarían los postulados actuales del partido Likud liderado por Netanyahu quien aspira a convertir a Jerusalén en la “capital indivisible del nuevo Israel”, tras la invasión de su parte oriental tras la Guerra de los Seis Días (1.967) por lo que la Administración Trump podría en breve inaugurar la Embajada Estadounidense en Jerusalem, lo que conllevará una nueva intifada palestina y el repudio de la comunidad internacional.
 
¿Irán en el punto de mira del Pentágono?
Irán adquirió una dimensión de potencia regional gracias a la política errática de Estados Unidos en Iraq (fruto de la miopía política de la Administración Busch obsesionada con el Eje del Mal), al eliminar a sus rivales ideológicos, los radicales talibanes suníes y a Sadam Husein con el subsiguiente vacío de poder en la zona, por lo que ha reafirmado su derecho inalienable a la nuclearización, pero tras la elección de Hasan Rowhani como nuevo Presidente electo de Irán se abrió un escenario nuevo y una oportunidad para la resolución del contencioso nuclear EE.UU.-Israel-Irán.
  
Así, sería factible retomar el acuerdo de cooperación energética del 2010 entre Irak, Irán y Siria para la construcción del gasoducto de South Pars a Homms que conectaría el Golfo Pérsico con el Mar Mediterráneo y permitiría la llegada del gas iraní a la Unión Europea relativizando de paso la importancia estratégica de Turquía dentro del Proyecto del Gasoducto Trans-Adriático (TAP) así como el papel relevante de Arabia Saudí y Emiratos Árabes como suministradores de crudo a Occidente, intento que será torpedeado por Turquía, Arabia Saudí, Emiratos Árabes e Israel.
  
Sin embargo, el Congreso y Senado de EE.UU. aprobaron una declaración preparada por el senador republicano Lindsey Graham y el democráta Robert Menéndez que señalaba con rotundidad que “si Israel se ve obligado a defenderse y emprender una acción (contra Irán), EE.UU. estará a su lado para apoyarlo de forma militar y diplomáticamente”, lo que conllevará el aumento de la presión del lobby pro-israelí de EE.UU. (AIPAC) para proceder a la desestabilización de Irán por métodos expeditivos. Para ello, el Senado de EE.UU. renovó de forma unánime hasta el 2.026 la Ley de Sanciones contra Irán (ISA por sus siglas en inglés) y tras el lanzamiento de un nuevo misil balístico por Irán, Trump amplió las sanciones contra varias empresas iraníes relacionadas con los misiles balísticos sin violar el Acuerdo Nuclear firmado entre el G+5 e Irán en 2.015, conocido como Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA por sus siglas en inglés). Acuerdo que la Administración Trump abandonará en breve y que tendrá como efectos colaterales el estrangulamiento de las exportaciones del crudo iraní y su entrada en la órbita de influencia de Putin.
  
Sin embargo, todo ello serían simples fuegos de artificio para distraer la atención del maquiavélico Plan esbozado por la Alianza anglo-judía en 1960 pues Siria, Libia e Irak serían tan sólo el cebo del plan anglo-judío para atraer tanto a Rusia como a China y provocar un gran conflicto regional que marcará el devenir de la zona en los próximos años y que sería un nuevo episodio local que se enmarcaría en el retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría EE.UU.-Rusia. Así, según un informe del portal Veterans Today, “Israel estaría trasladando armas de defensa aérea, artillería de largo alcance, helicópteros y aviones de combate F-15 a Erbil, capital del Kurdistán iraquí para una guerra más amplia contra Irak e Irán” al tiempo que los Presidentes de Irán y Turquía, Rohani y Erdogan amenazaron con tomar “medidas más fuertes” para evitar que el nuevo Kurdistán se convierta en portaaviones de Israel en una próxima guerra contra los Gobiernos chiitas de Irak e Irán.
  
Dicha Guerra involucrará a ambas superpotencias (EE.UU. y Rusia) contando como colabores necesarios a las potencias regionales (Israel, Siria, Egipto, Jordania, Arabia Saudí e Irán), abarcando el espacio geográfico que se extiende desde el arco mediterráneo (Libia, Siria y Líbano) hasta Yemen y Somalia y teniendo a Irak como epicentro (rememorando la Guerra de Vietnam con Lyndon B. Johnson (1.963-1.969) y cuyo desenlace podría tener como efectos colaterales el diseño de una nueva cartografía favorable a los intereses geopolíticos de EE.UU., Gran Bretaña e Israel con la implementación del Gran Israel (“Eretz Israel”).

viernes, 11 de mayo de 2018

CANCILLER DE LA ORDEN DE MALTA, CONDENADO POR FALSO TESTIMONIO

Noticia tomada de IL MESSAGGERO. Traducción tomada de INFOVATICANA
  
OTRA TEMPESTAD SOBRE LOS CABALLEROS DE MALTA: TRIBUNAL ALEMÁN ACUSA DE FALSO TESTIMONIO AL GRAN CANCILLER
 
Albretch Freiherr von Boeselager, Gran Canciller de la Orden de Malta
 
Franca Giansoldati
Corresponsal en el Vaticano.
Continúa la saga por entregas de la guerra interna de los nobles caballeros de Malta, en la que no faltan golpes bajos. Era de esperar que la elección del Gran Maestro, que tuvo lugar la semana pasada bajo la égida del Papa -seguida, inmediatamente, por la peregrinación colectiva a Lourdes para prestar servicio a los enfermos-, no bastara para aplacar las corrientes internas que piden justicia. Sí, porque después del voto y la llegada del nuevo Gran Maestro en la persona del noble italiano Giacomo Dalla Torre del Tempio di Sanguinetto, un estudioso moderado y culto que hizo voto de castidad, pobreza y obediencia para entrar, a principios de los años noventa, en la orden caballeresca más antigua, la minoría que se oponía desde hace tiempo a la hegemonía alemana pide la cabeza del actual Gran Canciller, el barón Von Boeselager.
 
El motivo de un paso tan drástico reside en una sentencia emitida por un tribunal alemán, según la cual es culpable de falso testimonio por haber mentido, reiteradamente, acerca de un complejo asunto interno que concierne a la autorización para distribuir preservativos por parte de una de las organizaciones humanitarias -el Malteser- que trabaja en zonas de guerra. Quien ha llevado ante el juez al barón alemán Boeselager -al que se debe, fundamentalmente, la conjura de palacio que hizo caer la cabeza del precedente Gran Maestro, el inglés Matthew Festing, con el apoyo del Vaticano- ha sido una agencia periodística austríaca, kath.net, decidida a defenderse de las acusaciones y a demostrar la verdad, a saber: que el noble alemán sabía que los preservativos se distribuían a pesar de la prohibición expresa de la Congregación para la Doctrina de la Fe, visto que se trata de un aspecto contrario a las indicaciones del Magisterio.
  
No podemos mantener en el cargo a un Gran Canciller que, según lo que ha afirmado un tribunal civil alemán, ha mentido. Por lo tanto, debe presentar su dimisión”, se lee en un email interno enviado a todos los miembros de la Orden. De aquí que se hayan elevado las solicitudes de dimisión. El nuevo Gran Maestro tiene ya sobre su mesa un fascículo de quejas y peticiones contra el Gran Canciller que goza del apoyo del cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, y del influyente hermano Georg von Boeselager, uno de los miembros laicos del IOR en el consejo de superintendencia y, también, jefe de los supervisores de Merck Finck & Privatbankiers AG de Múnich. En resumen, la saga procede a la espera de entender cómo acabará todo.

SAN FRANCISCO DE JERÓNIMO, PREDICADOR JESUITA

San Francisco de Jerónimo
 
San Francisco de Jerónimo nació en Grottaglie, cerca de Taranto, en 1642. Este elocuente misionero jesuita, al que llamaban “el apóstol de Nápoles”, se distinguió por su ilimitado celo en favor de la conversión de los pecadores y por su amor a los pobres, los enfermos y los oprimidos.
 
En 1666, antes de cumplir los 24 años de edad, San Francisco recibió la ordenación sacerdotal. Durante los cinco años siguientes, enseñó en el “Collegio dei Nobili”, que los jesuítas tenían en Nápoles. A los 28 años ingresó en la Compañía de Jesús. De 1671 a 1674, ayudó en el trabajo misional al célebre predicador Agnello Bruno. Al concluir sus estudios de teología, los superiores le nombraron predicador de la Iglesia del Gesú Nuovo, de Nápoles. Se dice que convertía por lo menos a unos 400 pecadores al año. El Santo visitaba las prisiones, los hospitales y no vacilaba en seguir a los pecadores hasta los antros del vicio, donde algunas veces fue brutalmente maltratado. Además de sus misiones y Ejercicios, predicaba sin cesar en las iglesias y plazas, porque las multitudes que le seguían arrebatadas por su elocuencia, no cabían en el sagrado recinto. Fue el predicador más popular de su época: al bendecir a San Alfonso de Ligorio, le predijo que llegaría a los noventa años y que haría gran bien a la Iglesia.
 
San Francisco murió a los 74 años de edad y fue sepultado en la Iglesia de los jesuitas de Nápoles. El Papa Gregorio XVI lo canonizó en 1839.
 
ORACIÓN
Oh Dios, que para la salvación de las almas hiciste al bienaventurado Francisco eximio pregonero de tu Palabra, concédenos por su intercesión, que continuamente podamos ponderar en nuestros corazones los mandatos de tu ley, y que fielmente los pongamos por obra. Por J. C. N. S. Amén.

jueves, 10 de mayo de 2018

VELORIOS DEL OPUS JUDEI

Ya habíamos hablado un poco sobre el carácter judío -o al menos, judaizante- de “La Obra” en sus honras fúnebres. Ahora detallemos en la práctica del velorio, que, como en muchas otras cosas, traen a colación -cuando no son un préstamo directo- las ordenanzas talmúdicas.
 
Se lee en el libro Regole Ebraiche di Lutto: appunti di un corso del Seminario Davide Almagià (Reglas judías de luto: apuntes de un curso del Seminario Davide Almagià) -prologado y revisado nada menos que por Riccardo Shemuel “No quiero que oren por los judíos el Viernes Santo, ni que hablen negativamente de los fariseos; mucho menos que canonicen a Pío XII ni que repatriaran los restos de Víctor Manuel III” Di Segni Dascali, Gran Rabino de Roma-, Carucci Editori, Roma 1980, pág. 17, párrafo 2º, lo siguiente:
  
TRADUCCIÓN: «Los usos concernientes al cuidado de los difuntos se destacan por una extrema simplicidad (Rabino Hayim David haLevi, Meqor Hayim haShalem, tomo V, pág. 355). Cerca de 20 minutos después del deceso, el cadáver es despojado, revestido con un lienzo blanco y luego tendido en el suelo».
  
A continuación, las honras fúnebres del rabino jasídico Avrohom Yaakov Friedman (fallecido el 1 de Enero de 2013):
 
   
Comparemos con los velorios de los líderes del Opus Dei:
  1. José María Escriba y Albás, a. “San Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer, III Marqués -I español- de Peralta [1]”, Prelado doméstico de Su Santidad (fallecido el 26 de Junio de 1975)

    Álvaro del Portillo de rodillas ante el cadáver de Escriba
     
  2. Álvaro del Portillo y Díez de Sollano, Alférez provisional del Arma de Ingenieros [2], Caballero de Gracia y devoción de la Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, Rodas y Malta [3], y Obispo titular de Vita (fallecido el 23 de Marzo de 1994)
     
    Wojtyla Katzorowsky rindiéndole sus honores a Álvaro del Portillo
      
  3. Javier Echevarría Rodríguez, doctor In utróque juris y Obispo titular de Cilibia (fallecido el 12 de Diciembre de 2016)

    Fernándo Ocáriz Braña (actual Prelado de “La Obra”), oficiando las exequias de su antecesor
Si bien no se observan del todo las disposiciones talmúdicas -no hay lienzo blanco, y las exequias de Echevarría se hicieron tres días después-, el hecho es que los velorios de los tres líderes opusinos conservan el elemento esencial del funeral judío: el cuerpo es velado en el suelo. Por ello, no está descaminado quien acuñara el término “Opus Judei” para referirse a la fundación de Escriba.
  
NOTAS
[1] El Marquesado de Peralta fue un título nobiliario del Sacro Imperio Romano Germánico otorgado mediante Real Cédula el 18 de Febrero de 1738 por el emperador Carlos VI de Austria en favor del jerezano -y no oscense- Don Juan Tomás de Peralta y Franco de Medina, en recompensa a su lealtad a la causa austracista durante la Guerra de Sucesión. Al morir este último en 1743 sin descendencia directa, se extinguió el título, que fue rehabilitado como título de la Iglesia por el Papa León XIII mediante Breve del 29 de Noviembre de 1883 en favor del Ministro Plenipotenciario costarricense en España, Don Manuel María de Peralta y Alfaro (que murió en 1930, sin descendencia). Y finalmente, fue establecido el 3 de Agosto de 1968 como título español en favor de José María Escriba y Albás, concesión obtenida del Ministerio de Justicia en forma irregular (Escriba adujo en la solicitud de rehabilitación que el marquesado fue creado el 14 de Mayo de 1718, 20 años antes de la fecha verdadera -haciendo pasar como español un título de origen austríaco-). Cuatro años después, José María transmite el marquesado a su hermano Santiago, quien falleció en 1994, y como ninguno de sus descendientes reclamó el título, se extinguió plenamente en el derecho.
[2] Alférez provisional era un rango militar creado por la Junta de Defensa Nacional en Septiembre de 1936, para suplir de oficiales al Bando Nacional, ostentando tal grado durante la guerra. Álvaro del Portillo ingresó a la academia militar de Fuentes Blancas (Burgos) el 10 de Noviembre de 1938, graduándose como Alférez Provisional mediante resolución del Ministerio de Defensa publicada en el B.O.E. Nº1, del 1 de Enero de 1939 -Año de la Victoria-, pág. 8, siendo destacado a Cigales (Valladolid) el 11 del mismo mes, donde permaneció hasta el 28 de Marzo como jefe de regimiento; y algunos de sus conmilitones (Rafael Termes Carreró, Félix Peig Plans) adhirieron después a “La Obra”.
[3] Refiere el historiador Ricardo de la Cierva en su libro Los Años Mentidos que Álvaro del Portillo fue admitido en 1963 en la Orden de Malta por su ascendencia noble en todos sus cuatro costados. Escriba, muy a pesar de su anhelo, no lo consiguió. Tal vez por ello decidió bregar por el marquesado.

PROFECÍA DE SAN ÁNGEL JEROSOLIMITANO, MÁRTIR CARMELITA

San Ángel Jerosolimitano, mártir Carmelita
 
Refiere el Venerable Enoc, Patriarca de Jerusalén, en su Vida de San Ángel Carmelita, y lo repite el Padre Juan Bautista Lezzana en sus Anales de la Orden Carmelita, que en el año de gracia 1219, reinando el Papa Honorio III y el Sacro Emperador Federico IX, teniendo cinco años el fraile carmelita San Ángel Jerosolimitano de vivir en el desierto, en altísima contemplación y realizando ininterrumpidas oraciones fervientes, mereció ver a Nuestro Señor, rodeado de un gran cortejo de Ángeles y de Bienaventurados, y le dijo: 
«Bastante, ¡oh Ángel!, has permanecido en estas cuevas, bastante te has dedicado a la contemplación con provecho de tu alma. Es necesario ahora, con toda prontitud y celeridad, cumplir todo lo que te ha destinado mi Eterno Padre (que te eligió en la gloria). Prepárate pues a padecer en Licata, castillo de la diócesis de Agrigento en la isla de Sicilia, donde recibirás la corona del martirio, muchas privaciones, sudores y fatigas en la defensa de la Verdad, y en predicarle al mundo la voluntad de mi Eterno Padre.

Te dirigirás primero a Jerusalén, y en las iglesias del Oriente reafirmarás a los fieles en todo lo que es voluntad de mi Eterno Padre. A su tiempo, Atanasio, Patriarca de Alejandría, te entregará por mandato mío las reliquias de San Juan Bautista, San Jeremías, San Jorge y Santa Catalina, como también la imagen de mi Madre pintada por mi discípulo San Lucas a instancia y devoción de la virgen Santa Tecla, discípula del Apóstol San Pablo; no siendo conveniente que las mismas permanezcan en aquellos templos, los cuales serán profanados, contaminados y deshonrados por la impiedad de los bárbaros, que presto enfurecerán contra los sagrarios. Transportarás estas reliquias a Italia, en la antigua ciudad de Roma, y las entregarás al Sumo Pontífice Honorio, y a Federico de Claramonte.
  
Luego te dirigirás a Sicilia, donde, predicando el Evangelio, exclamarás con celo contra las vilezas enormes de los cristianos, a los cuales echarás en cara los horrendos sacrilegios, los execrables incestos, las durezas de corazón, las irreverencias hacia mi Nombre, la inobservancia de las leyes, su falta de temor de Dios, y la casi nula Fe que tienen.
    
Se multiplican, ¡oh Ángel!, tantos excesos, que queda sumamente ofendido mi Eterno Padre, y esto por la falta de quienes con celo católico los reprenda. Por lo cual, predicando mi ley, exclamarás en abominación y detestación de los impíos y sacrílegos; y si obstinados persisten en el mal, anúnciales que mi Eterno Padre está para desenvainar la espada y vengará con furor las ofensas hechas contra su divina Majestad».
 
Habiendo recibido las órdenes de Cristo y entendido la voluntad del Padre, San Ángel se postró reverente a los pies de Cristo, adorándole con pureza y humildad, y ofrecióse obediente a morir por la gloria del Nombre de Dios, y a dedicarse con toda fuerza y fervor para que todos conocieran la voluntad de Dios. Pero, conmiserándose por el infeliz estado de Jerusalén, los Santos Lugares y el Cristianismo, le suplicó al Redentor que los sustrajere de las manos de los bárbaros, en atención a que Él los había consagrado con su Pasión.
  
Ante esto, Jesús le predijo que los Santos Lugares serían invadidos por los Agarenos (musulmanes), y luego por el Imperio Otomano; y los males que recibirá la Cristiandad en castigo de sus culpas:
«Sabe, ¡oh Ángel, siervo mío!, y predícalo a mis seguidores con constante corazón y celo por mi Ley, que la ciudad de Jerusalén permanecerá largo tiempo bajo el dominio de los Agarenos, la cual, no mucho tiempo después de haberla poseído, será por ellos casi totalmente arrasada y destruida. La misma Judea, Samaria, Galilea y toda la Tierra de la promesa, Capadocia y Egipto, con muchos otros reinos y muchas provincias de Asia y del África, pasados pocos años, pasarán totalmente al poder de los Ismaelitas, y todos los lugares donde ves ahora celebrar mis alabanzas, esto es, los monasterios, los hospicios, las iglesias y los santuarios, serán abatidos y destruidos.
 
Los ritos cristianos quedarán casi completamente abolidos en todas partes; y, poco tiempo después, toda aquella parte del mundo denominada Asia Menor caerá bajo el dominio de Mahoma por obra de los Otomanos, cuyos sucesores invadirán la Grecia teniéndola casi totalmente ocupada y poseída, creciendo siempre más su poder por mar y tierra, e infundirán terror a casi todos los pueblos y naciones, envolviendo en su dominio hasta el reino de Albania, la Dalmacia y la Rascia (Serbia).
 
No mucho después, la misma ciudad de Jerusalén, con todo lo que está en poder de los Ismaelitas, caerá bajo la dominación de los Otomanos, los cuales seguirán expugnando las más conocidas fortalezas de los Cristianos. La Hungría misma será por ellos invadida más y más veces, asaltada y casi destruida, en señal de que Europa sentirá terror y molestia.
 
La Italia incluso, en cuyo seno yace la Sede de Pedro, vendrá por largo tiempo y muchas veces azotadas por largas y horrendas guerras, y será espectadora de incendios, derramamiento de sangre, ruina y un casi total exterminio. Pestes, carestías y divisiones precederán y acompañarán estos estragos y desastres, porque han exacerbado hasta lo sumo el corazón de mi Padre, que se vengará con ira y furor sobre los hijos ingratos e indignos.
 
Acaecerán estos castigos por las abominaciones, y principalmente por la enormidad de aquellos que hacen de la Cristiandad una Babilonia, disipan el Santuario, siembran iniquidad, odio y rencor en el pueblo, y lo escoltan y conducen hacia la impiedad, las más torpes inmundicias, maldades y pecados».
 
Afligido el Santo al escuchar de la boca de Cristo los flagelos que vendrían al Cristianismo, preguntóle con lágrimas y suspiros cuándo vendrá el enojo divino, a fin de aprovecharse con mayor celo en la predicación, a fin de enmendar a tiempo de aquellas maldades provocatrices de tan dolorosos eventos. Cristo le responde:
  • Cuando la Iglesia, gastado y perdido el antiguo esplendor, devenga a ser poco menos que una viuda, derelicta y abandonada;
  • Cuando el solio pontificio, y principalmente su reino, tenga muchos pretendientes, y vengan estos a contender entre sí;
  • Cuando, bajo manto de santidad y religión, sean engañados los pueblos por personas hipócritas, y la Iglesia esté cundida de sectas, en las cuales alzarán el trono la soberbia, la ambición y la lascivia, con toda la comitiva de los vicios;
  • Cuando los príncipes, divididos entre sí, entren a contienda el uno contra el otro por el dominio, y estén los monarcas contrarios entre sí y surja pontífice contra pontífice, será turbada plenamente la paz y quietud de los pueblos, cuyas discordias internas serán ocasión de estragos y ruinas;
  • Cuando las herejías sean prevalentes prácticamente en todas partes y la verdadera Fe poco menos que extinta, y los súbditos, con sus soberanos o regidores, estén pervertidos por las vanidades y locuras;
  • Entonces será el tiempo en el que mi Eterno Padre desfogará su ira y furor, y permitirá que sus hijos ingratos sean atormentados por los enemigos de mi Nombre.
«Todo esto, ¡oh Ángel!, predicarás con constancia e intrepidez al pueblo cristiano, para que sepan que los castigos preanunciados son debidos a sus culpas», agregó el Señor.
  
Al oir los terribles castigos amenazados, el Santo se volvió a Jesucristo conmovido y aterrado, y le oró así:
«¡Ay, Señor, ten piedad de tu Iglesia; aleja tu ira de tu pueblo, por el cual misericordiosamente has padecido tanto; libra de tales flagelos a tus hijos que redimiste a precio de sangre! Envía finalmente a quien libere Jerusalén, tu ciudad santa, y la saque de la esclavitud y del poder de sus enemigos».

Ante esto, el Divino Salvador respondió: «Luego que mi pueblo reconozca sus propios errores y contrito haga penitencia de sus pecados, abrace la justicia y persevere en ella, vendrá el que debe liberarlos y a la santa ciudad; él establecerá la paz entre las gentes, y será la consolación de los justos».
   
Profundamente conmovido, con santo ardor replicó San Ángel: «¿Quién será aquel hombre que habrá de liberar tu ciudad?». Y Cristo le respondió benignamente:
«Vendrá un Rey de la antigua gente y estirpe Francesa, insigne por su piedad ante Dios; éste será bien recibido y amado por todos los príncipes cristianos profesantes de la fe ortodoxa. Crecerá sobremanera su poder por mar y tierra, ayudará a la Iglesia a recuerar sus pertenencias más indispensables ya de hecho prácticamente perdidas, y junto al Romano Pontífice, purgará a la Cristiandad de sus errores, y restituirá a la Iglesia en aquel estado que fue siempre deseado por los buenos.
  
Él reunirá ejércitos, y los enviará a donde sea necesario; gran multitud armada le seguirá voluntariamente; en estos combates aquellos que derramen su sangre en honor de mi Nombre tendrán gloria y premio sempiterno.
  
En cuanto este monarca, habiendo alistado una poderosa flota, cruzará el mar, liberará la santa ciudad de Jerusalén, restablecerá mi culto y reedificará las iglesias destruidas».
  
Habiendo dicho Cristo todo esto, desapareció a la vista de San Ángel en una nube candidísima.
  
Fuente: Mons. CARLO DOMENICO CERRI, Misionero Apostólico (compilador). Il vaticinatore. Nuova raccolta di profezie e predizioni. Turín, Tipografía de Francesco Martinengo y Cía., 1862. págs. 268 a 274 (Traducción nuestra).
  
COMENTARIO: Sin entrar a pronunciarnos en cuanto al tema del “Gran Monarca”, hemos de admirar que la profecía de San Ángel Jerosolimitano describe detalladamente cómo se ha expandido el Islam en tierras europeas, las disensiones entre los gobernantes de los países de la antigua Cristiandad, y cómo la Fe Católica Tradicional se ha reducido a mínimas proporciones por causa de las herejías e inmoralidades de la secta deuterovaticana. Todo esto precisamente en castigo por la Apostasía que ha calado en el seno de la Iglesia.
  
Como San Ángel, nosotros los que formamos parte del Remanente Católico, debemos perseverar en el apostolado al que Dios Uno y Trino nos ha llamado en estos tiempos finales, proclamando la Oración y Creencia tradicional y combatiendo el error, aún cuando por la Fe debamos recibir el martirio.

lunes, 7 de mayo de 2018

DOS ARTÍCULOS DE LA PRENSA ITALIANA SOBRE LA HOMOSEXUALIDAD DE PABLO VI

1º EL SERVICIO SECRETO ITALIANO SABÍA DE LA HOMOSEXUALIDAD DE MONTINI/PABLO VI
 
EL DOSSIER SOBRE UN INTENTO DE CHANTAJE A PABLO VI (Diario CORRIERE DELLA SERA, 27 de enero de 2006)
 El semanario «L’Espresso» relee las cartas del general Manes, contentivas de rumores sobre una relación homosexual de Montini, y que Saragat estuvo dispuesto a aprovechar. Jannuzzi: son solamente murmuraciones.
 
Dino Martiriano
Corresponsal político de CORRIERE DELLA SERA
Las cartas secretas del general Giorgio Manes, dos valijas llenas de sobres amarillentos, sacan a relucir viejas noticias escandalosas que en 1967 describían el intento de chantajear a Pablo VI por su presunta relación homosexual, como escribiese entonces el francés Roger Peyrefitte, con el actor Paolo Carlini: «El Papa presiona sobre Aldo Moro (entonces presidente del Consejo de Ministros, N. del R.)... La Democracia Cristiana quería salvarlo, pero S. está decidido», escribía en su agenda el vicecomandante general de los Carabinieri Manes citando la fuente «Ururi», que era el lugar de origen del ministro socialdemócrata Mario Tanassi. Ahora, aquellos viejos fascículos, ya escandalosos del primer ministro Felice Casson en los tiempos de las investigaciones sobre la Operación Gladio y de la comisión Stragi, han sido individualizados por el Espresso que hoy publica un amplio artículo de Riccardo Bocca y plantea la hipótesis de un mandante excelente para aquella operación de inteligencia: «Es conjeturable que detrás de aquella “S.” esté el presidente de la República Giuseppe Saragat, que de Tanassi era compañero de partido».
 
Pablo VI y Giuseppe Saragat. Es el 21 de marzo de 1966: Pablo VI se reune con el presidente Saragat, en el Quirinal, después que éste pronunciara su discurso de posesión. En los encuentros entre los dos hubo momentos de tensión. A Nixon, en 1969, Saragat dirá que el Papa no es de fiar porque es abierto a los comunistas
  
MONSEÑOR MACCHI - Corría el año 1967, tres años después del presunto intento de golpe de Estado atribuído al general Giovanni De Lorenzo. El general Manes, escribe el semanario, confió a sus familiares otro aspecto del «íncubo de Montini». Refiere Renato Manes, hijo del alto oficial muerto en 1969: «Señaló a una relación de Montini con una monja conocida en África, una situación de la cual poquísimos estaban al corriente y que fue antes de su nombramiento como Pontífice». Eran, aquellos, tiempos difíciles para las instituciones republicanas, se respiraba en todas partes una «atmósfera de SIFAR» [Servicio de Informaciones de las Fuerzas Armadas, organismo de inteligencia italiano creado en la posguerra y disuelto en 1966, N. del T.]. Y aún hoy es difícil encontrar confirmación en aquella intriga de espionaje que habría puesto en seria dificultad al jefe de la Iglesia. No habla monseñor Pasquale Macchi, que fue cercano a Montini casi desde 1954 y después le siguió en el Vaticano hasta el año de su muerte, 1978. «Monseñor Macchi nunca se preocupó sobre estas noticias», dice su asistente, Luciano Vaccaro, que todavía refiere una frase a menudo pronunciada por el ex secretario de Pablo VI ante la circulación de ciertos rumores: «Aquí se necesitaría pasar jornadas enteras para desmentir...».
 
EL PLAN SOLO - Siempre en el 1967, Manes fue encargado por el comandante general Carlo Ciglieri de indagar sobre la fuga de noticias en el interior del Arma que permitían en el Espresso la primicia sobre el «Plan Solo» y sobre la presunta tentativa de golpe de 1964. Uno de los autores de aquel golpe periodístico es Lino Jannuzzi, que en 1969, una vez elegido diputado junto al director Eugenio Scalfari, tuvo la casualidad de ver morir entre sus brazos al general Manes: «Estábamos en la Cámara de diputados y él se cayó así, sobre un diván del Transatlántico [Salón de la Cámara de Diputados en el Palacio de Montecitorio, N. del T.], antes de poder referirse a la comisión Alessi. Fue una muerte absolutamente natural, no tenía nada que agregar al informe escrito que llegó al primer ministro Occorsio pero que no fue nunca leído por el tribunal que nos condenó». Relata Jannuzzi: «La investigación de Manes consideraba los audios de los interrogatorios de los coroneles y de los generales que habían admitido haber sido convocados por De Lorenzo para una serie de reuniones secretas». ¿Y las noticias sobre Pablo VI? Para Jannuzzi, aquella historia «era marginal en el informe Manes: eran murmuraciones. La tesis de Peyrefitte era que Carlini fuese el amigo del Papa pero no me parece que Manes hubiese indagado sobre esto. Incluso, no había prueba alguna que confirmase aquellas voces».
  
Giovanni De Lorenzo. Jefe del SIFAR por 7 años, comandante del Arma de Carabineros, en el 64 ideó el «plan Solo». Descubierto el escándalo, fue destituido.
  
2º ESCRITOR ITALIANO: «PAOLO CARLINI ME DIJO QUE ÉL Y PABLO VI FUERON AMANTES».
  
PABLO VI TUVO UN AMANTE: ERA EL ACTOR PAOLO CARLINI (Diario LA VOCE D’ITALIA, 30 de noviembre de 2009)
La relación, iniciada cuando Montini era arzobispo de Milán, prosiguió también cuando devino en Papa.
 
Marco Marsili
Fundador y director de LA VOCE D’ITALIA.
  
Paolo Carlini y Pablo VI
 
Cuando era arzobispo de Milán, Giovanni Montini tuvo una “afectuosa” relación con un actor. Es una de las historias “escondidas” de Peccati scarlatti -Pecados escarlatas- (Edizioni libreria Croce, Roma), la última novela del escritor sardo Biagio Arixi. El futuro Pablo VI (Montini subirá al solio petrino el 21 de julio de 1963) tuvo una apasionada y sincera relación con Paolo Carlini, iniciada en Milán a mitad de los años 50’, cuando Pío XII nombró a Montini arzobispo de Milán, en remplazo del desaparecido Alfredo Ildefonso Schuster. La relación prosiguió también cuando, a la muerte de Pío XII, el cónclave eligió como papa, el 28 de octubre de 1958, al anciano patriarca de Venecia, Ángelo Giuseppe Roncalli, el cuale tuvo en grande estima a Montini (entre los dos había una amistad consolidada casi desde 1925), hasta el punto de elevarlo al cardenalato. El actor romañol, según cuanto recordó en el programa Voce Arixi, le habría confesado dos tentativas para asesinarlo por parte de los servicios secretos italianos (el Presidente de la Repúbica Giuseppe Saragat habría tenido conocimiento de tal relación clandestina).
  
Carlini comenzó su carrera de actor en el cine, a los 18 años, con un papel secundario en el filme Addio giovinezza! -¡Adiós juventud!- (1940) al cual siguieron una cuarentena de películas, siempre en papeles de no gran importancia, entre las cuales están Vacanze romane -Vacaciones en Roma- (1953), La baia di Napoli -Todo comenzó en Nápoles- (1960) y Don Camillo e i giovani d’oggi -Don Camilo y los jóvenes de hoy- (1972). Luego en los años cincuenta pasó al teatro, donde tuvo buenas críticas. Pero la gran popularidad para Carlini llegó en 1957 con la televisión, gracias al dramatizado Il romanzo di un giovane povero -La novela de un joven pobre-, basado en la novela homónima de Octave Feuillet y dirigido por Silverio Blasi. Por su interpretación obtiene el premio “Micrófono de plata”. Desde entonces tuvo parte en numerosos programas televisivos exitosos, aunque en papeles no siempre protagónicos.
  
La relación secreta entre Pablo VI y Carlini fue narrada por el mismo actor –fallecido como consecuencia de una trombosis el 3 de noviembre de 1979, poco después de la muerte de Pablo VI, sucedida el 6 de agosto del año precedente– a Arixi, que ha querido así rendir homenaje al amigo desaparecido en su último libro, presentado el sábado en la librería milanesa Pier Pour Hom. La novela es la afortunada secuela de Figlio di vescovo -Hijo de obispo-, el libro-escándalo, junto a la sexta edición, que llevado al autor de Villasor a la cima en los años ’90, con 30 mil copias vendidas hasta hoy. Relaciones homosexuales entre altos prelados, sodomía, pedofilia, pero también amor y pasión son algunas de las historias narradas en la última obra del escritor sardo, que mimetiza la realidad entre las líneas de la novela. A los lectores más perspicaces sorprenderán los protagonistas de los escándalos nunca emergidos de la Curia romana.

SAN ESTANISLAO, OBISPO Y MÁRTIR

«Va a venir tiempo en que quien os matare se persuada hacer un obsequio a Dios». (Juan 16, 2)

Martirio de San Estanislao de Cracovia
   
San Estanislao, obispo de Cracovia, reprendió valientemente al rey Boleslao por su mala vida. Este príncipe, para vengarse, sobornó a dos falsos testigos y los hizo declarar que el santo poseía un terreno que no le pertenecía. San Estanislao resucitó a quien se lo había vendido, y con este testimonio irrecusable confundió a sus acusadores. Este milagro no convirtió a Boleslao; irritado éste porque el santo lo había excomulgado, le dio muerte con sus propias manos en momentos en que celebraba el Santo Sacrificio de la misa. Sucedió en 1079.
  
MEDITACIÓN SOBRE LOS PELIGROS QUE SE HALLAN EN EL MUNDO
I. Ese hombre a quien San Estanislao resucitara, prefirió morir nuevamente volviendo al Purgatorio antes que vivir entre tantas ocasiones de condenarse. Y, en verdad, tenía razón, pues hay peligro de condenarse en todas las edades y en todas las condiciones. ¿Cuál es tu edad, cuál es tu condición? ¿En qué estado de vida te alistaste? Ten cuidado con los peligros que te amenazan. Si aún estás libre de todo compromiso, elige el género de vida más seguro y más libre de las ocasiones de ofender a Dios.
  
II. No hay sitio en este mundo donde no se pueda ofender a Dios. Adán pecó en el paraíso terrenal, y los ángeles pecaron en el Cielo. Se ofende a Dios en los poblados, en la soledad, en las cabañas de los pastores, en los palacios de los magnates, en las iglesias y en las casas consagradas a Dios. En todas partes encuéntrase al demonio, en todas partes se llevan sus cadenas. Y nos holgamos en este camino en el que estamos siempre expuestos a caer en el precipicio; en este mar, en el que somos incesantemente azotados por la tempestad, sin saber a qué puerto arribaremos, ni en qué escollo naufragaremos.
 
III. Para estar seguro entre tantos peligros, apártate de la multitud, gusta de la soledad: es el ambiente de la virtud. Si no puedes llegar a tanto, frecuenta a los hombres lo menos posible, y acuérdate que Dios está en todas partes. «Si quieres cometer pecados, busca un lugar en donde no te pueda ver Dios, y haz entonces lo que quieras» (San Agustín).
 
La huida del pecado. Orad por por las almas del Purgatorio.
  
ORACIÓN
Oh Dios, en cuyo honor sucumbió el glorioso obispo Estanislao bajo la espada de un impío, haced, os lo suplicamos, que todos los que imploren su socorro consigan el saludable efecto de su pedido. Por J. C. N. S. Amén.