martes, 5 de febrero de 2019

FRANCISCO BERGOGLIO FIRMA DECLARACIÓN SOBRE LA “FRATERNIDAD HUMANA” CON LÍDER MUSULMÁN

Extracto de la noticia publicada por Andrea Tornielli para VATICAN NEWS. Fotografías provenientes de la agencia REUTERS.
  
   
El “Documento sobre la hermandad humana, por la paz mundial y la convivencia común” firmado esta tarde (ayer) en Abu Dhabi por el Papa Francisco y el Gran Imán de al-Azhar Ahmed el-Tayeb no es solo un hito en las relaciones entre el cristianismo y el islam, sino que representa también un mensaje con un fuerte impacto en la escena internacional. En el prefacio, después de haber afirmado que «La fe lleva al creyente a ver en el otro a un hermano al que apoyar y amar», se habla de este texto como «un documento razonado con sinceridad y seriedad», que invita a «todas las personas que llevan en el corazón la fe en Dios y fe en la fraternidad humana a unirse y a trabajar juntos».
 
El documento comienza con una serie de invocaciones: el Papa y el Gran Imán hablan “en nombre de Dios que creó a todos los seres humanos iguales en derechos, deberes y dignidad”, “en nombre de la inocente alma humana que Dios ha prohibido matar”, “en nombre de los pobres”, de “los huérfanos y las viudas, de los refugiados y los exiliados, de todas las víctimas de las guerras” y “de las persecuciones”. Al-Azhar junto con la Iglesia Católicadeclaran adoptar la cultura del diálogo como camino; colaboración común como conducta; conocimiento mutuo como método y criterio”.
 
Al reconocer los pasos positivos tomados por la civilización moderna, la declaración enfatiza el «deterioro de la ética, que condiciona la acción internacional, y el debilitamiento de los valores espirituales y el sentido de responsabilidad», que lleva a muchos a «caer en el vórtice del extremismo ateo y agnóstico, o en el integralismo religioso, en el extremismo y en el fundamentalismo ciego». El extremismo religioso y nacional, junto con la intolerancia «han producido las señales de una “tercera guerra mundial en pedazos”».
 
La Declaración atestigua que «la libertad es un derecho de toda persona: todos disfrutan de la libertad de creencia, pensamiento, expresión y acción. El pluralismo y la diversidad de religión, color, sexo, raza y lenguaje son una sabia voluntad divina». Es a partir de la “Sabiduría divina” que «deriva el derecho a la libertad de creencia y la libertad de ser diferente. Por esta razón, se condena el hecho de obligar a las personas a adherirse a una determinada religión o cultura, así como a imponer un estilo de civilización que otros no aceptan».
 
Luego testimonia que «la protección de los lugares de culto -templos, iglesias y mezquitas- es un deber garantizado por las religiones, los valores humanos, las leyes y las convenciones internacionales. Cualquier intento de atacar los lugares de culto o amenazarlos con atentados, explosiones o demoliciones es una desviación de las enseñanzas de las religiones, así como una clara violación del derecho internacional».
 
El documento afirma que «es necesario comprometerse a establecer en nuestras sociedades el concepto de ciudadanía plena y renunciar al uso discriminatorio del término minorías, que trae consigo las semillas de sentirse aislado y de la inferioridad».
 
Finalmente, «Al-Azhar y la Iglesia Católica exigen que este Documento sea objeto de investigación y reflexión en todas las escuelas, universidades e institutos de educación y formación». Y esperan que la Declaración se convierta en un «símbolo del abrazo entre Oriente y Occidente, entre el Norte y el Sur».

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La declaración puede leerse a continuación (Traducción oficial del Vaticano). Sí, perdonad que os aburramos trayendo el documento, pero a efectos de nuestro análisis lo publicamos en su totalidad.
DOCUMENTO SOBRE LA FRATERNIDAD HUMANA, POR LA PAZ MUNDIAL Y LA CONVIVENCIA COMÚN
 
 
PREFACIO
La fe lleva al creyente a ver en el otro a un hermano que debe sostener y amar. Por la fe en Dios, que ha creado el universo, las criaturas y todos los seres humanos —iguales por su misericordia—, el creyente está llamado a expresar esta fraternidad humana, protegiendo la creación y todo el universo y ayudando a todas las personas, especialmente las más necesitadas y pobres.
   
Desde este valor trascendente, en distintos encuentros presididos por una atmósfera de fraternidad y amistad, hemos compartido las alegrías, las tristezas y los problemas del mundo contemporáneo, en el campo del progreso científico y técnico, de las conquistas terapéuticas, de la era digital, de los medios de comunicación de masas, de las comunicaciones; en el ámbito de la pobreza, de las guerras y de los padecimientos de muchos hermanos y hermanas de distintas partes del mundo, a causa de la carrera de armamento, de las injusticias sociales, de la corrupción, de las desigualdades, del degrado moral, del terrorismo, de la discriminación, del extremismo y de otros muchos motivos.
   
De estos diálogos fraternos y sinceros que hemos tenido, y del encuentro lleno de esperanza en un futuro luminoso para todos los seres humanos, ha nacido la idea de este «Documento sobre la Fraternidad Humana». Un documento pensado con sinceridad y seriedad para que sea una declaración común de una voluntad buena y leal, de modo que invite a todas las personas que llevan en el corazón la fe en Dios y la fe en la fraternidad humana a unirse y a trabajar juntas, para que sea una guía para las nuevas generaciones hacia una cultura de respeto recíproco, en la comprensión de la inmensa gracia divina que hace hermanos a todos los seres humanos.
   
DOCUMENTO
En el nombre de Dios que ha creado todos los seres humanos iguales en los derechos, en los deberes y en la dignidad, y los ha llamado a convivir como hermanos entre ellos, para poblar la tierra y difundir en ella los valores del bien, la caridad y la paz.
   
En el nombre de la inocente alma humana que Dios ha prohibido matar, afirmando que quien mata a una persona es como si hubiese matado a toda la humanidad y quien salva a una es como si hubiese salvado a la humanidad entera.
   
En el nombre de los pobres, de los desdichados, de los necesitados y de los marginados que Dios ha ordenado socorrer como un deber requerido a todos los hombres y en modo particular a cada hombre acaudalado y acomodado.
   
En el nombre de los huérfanos, de las viudas, de los refugiados y de los exiliados de sus casas y de sus pueblos; de todas las víctimas de las guerras, las persecuciones y las injusticias; de los débiles, de cuantos viven en el miedo, de los prisioneros de guerra y de los torturados en cualquier parte del mundo, sin distinción alguna.
   
En el nombre de los pueblos que han perdido la seguridad, la paz y la convivencia común, siendo víctimas de la destrucción, de la ruina y de las guerras.
   
En nombre de la «fraternidad humana» que abraza a todos los hombres, los une y los hace iguales.
   
En el nombre de esta fraternidad golpeada por las políticas de integrismo y división y por los sistemas de ganancia insaciable y las tendencias ideológicas odiosas, que manipulan las acciones y los destinos de los hombres.
    
En el nombre de la libertad, que Dios ha dado a todos los seres humanos, creándolos libres y distinguiéndolos con ella.
   
En el nombre de la justicia y de la misericordia, fundamentos de la prosperidad y quicios de la fe.
   
En el nombre de todas las personas de buena voluntad, presentes en cada rincón de la tierra.
  
En el nombre de Dios y de todo esto, Al-Azhar al-Sharif —con los musulmanes de Oriente y Occidente—, junto a la Iglesia Católica —con los católicos de Oriente y Occidente—, declaran asumir la cultura del diálogo como camino; la colaboración común como conducta; el conocimiento recíproco como método y criterio.
   
Nosotros —creyentes en Dios, en el encuentro final con él y en su juicio—, desde nuestra responsabilidad religiosa y moral, y a través de este Documento, pedimos a nosotros mismos y a los líderes del mundo, a los artífices de la política internacional y de la economía mundial, comprometerse seriamente para difundir la cultura de la tolerancia, de la convivencia y de la paz; intervenir lo antes posible para parar el derramamiento de sangre inocente y poner fin a las guerras, a los conflictos, a la degradación ambiental y a la decadencia cultural y moral que el mundo vive actualmente.
     
Nos dirigimos a los intelectuales, a los filósofos, a los hombres de religión, a los artistas, a los trabajadores de los medios de comunicación y a los hombres de cultura de cada parte del mundo, para que redescubran los valores de la paz, de la justicia, del bien, de la belleza, de la fraternidad humana y de la convivencia común, con vistas a confirmar la importancia de tales valores como ancla de salvación para todos y buscar difundirlos en todas partes.
    
Esta Declaración, partiendo de una reflexión profunda sobre nuestra realidad contemporánea, valorando sus éxitos y viviendo sus dolores, sus catástrofes y calamidades, cree firmemente que entre las causas más importantes de la crisis del mundo moderno están una conciencia humana anestesiada y un alejamiento de los valores religiosos, además del predominio del individualismo y de las filosofías materialistas que divinizan al hombre y ponen los valores mundanos y materiales en el lugar de los principios supremos y trascendentes.
    
Nosotros, aun reconociendo los pasos positivos que nuestra civilización moderna ha realizado en los campos de la ciencia, la tecnología, la medicina, la industria y del bienestar, en particular en los países desarrollados, subrayamos que, junto a tales progresos históricos, grandes y valiosos, se constata un deterioro de la ética, que condiciona la acción internacional, y un debilitamiento de los valores espirituales y del sentido de responsabilidad. Todo eso contribuye a que se difunda una sensación general de frustración, de soledad y de desesperación, llevando a muchos a caer o en la vorágine del extremismo ateo o agnóstico, o bien en el fundamentalismo religioso, en el extremismo o en el integrismo ciego, llevando así a otras personas a ceder a formas de dependencia y de autodestrucción individual y colectiva.
   
La historia afirma que el extremismo religioso y nacional y la intolerancia han producido en el mundo, tanto en Occidente como en Oriente, lo que podrían llamarse los signos de una «tercera guerra mundial a trozos», signos que, en diversas partes del mundo y en distintas condiciones trágicas, han comenzado a mostrar su rostro cruel; situaciones de las que no se conoce con precisión cuántas víctimas, viudas y huérfanos hayan producido. Asimismo, hay otras zonas que se preparan a convertirse en escenario de nuevos conflictos, donde nacen focos de tensión y se acumulan armas y municiones, en una situación mundial dominada por la incertidumbre, la desilusión y el miedo al futuro y controlada por intereses económicos miopes.
   
También afirmamos que las fuertes crisis políticas, la injusticia y la falta de una distribución equitativa de los recursos naturales —de los que se beneficia solo una minoría de ricos, en detrimento de la mayoría de los pueblos de la tierra— han causado, y continúan haciéndolo, gran número de enfermos, necesitados y muertos, provocando crisis letales de las que son víctimas diversos países, no obstante las riquezas naturales y los recursos que caracterizan a las jóvenes generaciones. Con respecto a las crisis que llevan a la muerte a millones de niños, reducidos ya a esqueletos humanos —a causa de la pobreza y del hambre—, reina un silencio internacional inaceptable.
    
En este contexto, es evidente que la familia es esencial, como núcleo fundamental de la sociedad y de la humanidad, para engendrar hijos, criarlos, educarlos, ofrecerles una moral sólida y la protección familiar. Atacar la institución familiar, despreciándola o dudando de la importancia de su rol, representa uno de los males más peligrosos de nuestra época.
   
Declaramos también la importancia de reavivar el sentido religioso y la necesidad de reanimarlo en los corazones de las nuevas generaciones, a través de la educación sana y la adhesión a los valores morales y a las enseñanzas religiosas adecuadas, para que se afronten las tendencias individualistas, egoístas, conflictivas, el radicalismo y el extremismo ciego en todas sus formas y manifestaciones.
   
El primer y más importante objetivo de las religiones es el de creer en Dios, honrarlo y llamar a todos los hombres a creer que este universo depende de un Dios que lo gobierna, es el Creador que nos ha plasmado con su sabiduría divina y nos ha concedido el don de la vida para conservarlo. Un don que nadie tiene el derecho de quitar, amenazar o manipular a su antojo, al contrario, todos deben proteger el don de la vida desde su inicio hasta su muerte natural. Por eso, condenamos todas las prácticas que amenazan la vida como los genocidios, los actos terroristas, las migraciones forzosas, el tráfico de órganos humanos, el aborto y la eutanasia, y las políticas que sostienen todo esto.
    
Además, declaramos —firmemente— que las religiones no incitan nunca a la guerra y no instan a sentimientos de odio, hostilidad, extremismo, ni invitan a la violencia o al derramamiento de sangre. Estas desgracias son fruto de la desviación de las enseñanzas religiosas, del uso político de las religiones y también de las interpretaciones de grupos religiosos que han abusado —en algunas fases de la historia— de la influencia del sentimiento religioso en los corazones de los hombres para llevarlos a realizar algo que no tiene nada que ver con la verdad de la religión, para alcanzar fines políticos y económicos mundanos y miopes. Por esto, nosotros pedimos a todos que cese la instrumentalización de las religiones para incitar al odio, a la violencia, al extremismo o al fanatismo ciego y que se deje de usar el nombre de Dios para justificar actos de homicidio, exilio, terrorismo y opresión. Lo pedimos por nuestra fe común en Dios, que no ha creado a los hombres para que sean torturados o humillados en su vida y durante su existencia. En efecto, Dios, el Omnipotente, no necesita ser defendido por nadie y no desea que su nombre sea usado para aterrorizar a la gente.
    
Este Documento, siguiendo los Documentos Internacionales precedentes que han destacado la importancia del rol de las religiones en la construcción de la paz mundial, declara lo siguiente:
  • La fuerte convicción de que las enseñanzas verdaderas de las religiones invitan a permanecer anclados en los valores de la paz; a sostener los valores del conocimiento recíproco, de la fraternidad humana y de la convivencia común; a restablecer la sabiduría, la justicia y la caridad y a despertar el sentido de la religiosidad entre los jóvenes, para defender a las nuevas generaciones del dominio del pensamiento materialista, del peligro de las políticas de la codicia de la ganancia insaciable y de la indiferencia, basadas en la ley de la fuerza y no en la fuerza de la ley.
  • La libertad es un derecho de toda persona: todos disfrutan de la libertad de credo, de pensamiento, de expresión y de acción. El pluralismo y la diversidad de religión, color, sexo, raza y lengua son expresión de una sabia voluntad divina, con la que Dios creó a los seres humanos. Esta Sabiduría Divina es la fuente de la que proviene el derecho a la libertad de credo y a la libertad de ser diferente. Por esto se condena el hecho de que se obligue a la gente a adherir a una religión o cultura determinada, como también de que se imponga un estilo de civilización que los demás no aceptan.
  • La justicia basada en la misericordia es el camino para lograr una vida digna a la que todo ser humano tiene derecho.
  • El diálogo, la comprensión, la difusión de la cultura de la tolerancia, de la aceptación del otro y de la convivencia entre los seres humanos contribuirían notablemente a que se reduzcan muchos problemas económicos, sociales, políticos y ambientales que asedian a gran parte del género humano.
  • El diálogo entre los creyentes significa encontrarse en el enorme espacio de los valores espirituales, humanos y sociales comunes, e invertirlo en la difusión de las virtudes morales más altas, pedidas por las religiones; significa también evitar las discusiones inútiles.
  • La protección de lugares de culto —templos, iglesias y mezquitas— es un deber garantizado por las religiones, los valores humanos, las leyes y las convenciones internacionales. Cualquier intento de atacar los lugares de culto o amenazarlos con atentados, explosiones o demoliciones es una desviación de las enseñanzas de las religiones, como también una clara violación del derecho internacional.
  • El terrorismo execrable que amenaza la seguridad de las personas, tanto en Oriente como en Occidente, tanto en el Norte como en el Sur, propagando el pánico, el terror y el pesimismo no es a causa de la religión —aun cuando los terroristas la utilizan—, sino de las interpretaciones equivocadas de los textos religiosos, políticas de hambre, pobreza, injusticia, opresión, arrogancia; por esto es necesario interrumpir el apoyo a los movimientos terroristas a través del suministro de dinero, armas, planes o justificaciones y también la cobertura de los medios, y considerar esto como crímenes internacionales que amenazan la seguridad y la paz mundiales. Tal terrorismo debe ser condenado en todas sus formas y manifestaciones.
  • El concepto de ciudadanía se basa en la igualdad de derechos y deberes bajo cuya protección todos disfrutan de la justicia. Por esta razón, es necesario comprometernos para establecer en nuestra sociedad el concepto de plena ciudadanía y renunciar al uso discriminatorio de la palabra minorías, que trae consigo las semillas de sentirse aislado e inferior; prepara el terreno para la hostilidad y la discordia y quita los logros y los derechos religiosos y civiles de algunos ciudadanos al discriminarlos.
  • La relación entre Occidente y Oriente es una necesidad mutua indiscutible, que no puede ser sustituida ni descuidada, de modo que ambos puedan enriquecerse mutuamente a través del intercambio y el diálogo de las culturas. El Occidente podría encontrar en la civilización del Oriente los remedios para algunas de sus enfermedades espirituales y religiosas causadas por la dominación del materialismo. Y el Oriente podría encontrar en la civilización del Occidente tantos elementos que pueden ayudarlo a salvarse de la debilidad, la división, el conflicto y el declive científico, técnico y cultural. Es importante prestar atención a las diferencias religiosas, culturales e históricas que son un componente esencial en la formación de la personalidad, la cultura y la civilización oriental; y es importante consolidar los derechos humanos generales y comunes, para ayudar a garantizar una vida digna para todos los hombres en Oriente y en Occidente, evitando el uso de políticas de doble medida.
  • Es una necesidad indispensable reconocer el derecho de las mujeres a la educación, al trabajo y al ejercicio de sus derechos políticos. Además, se debe trabajar para liberarla de presiones históricas y sociales contrarias a los principios de la propia fe y dignidad. También es necesario protegerla de la explotación sexual y tratarla como una mercancía o un medio de placer o ganancia económica. Por esta razón, deben detenerse todas las prácticas inhumanas y las costumbres vulgares que humillan la dignidad de las mujeres y trabajar para cambiar las leyes que impiden a las mujeres disfrutar plenamente de sus derechos.
  • La protección de los derechos fundamentales de los niños a crecer en un entorno familiar, a la alimentación, a la educación y al cuidado es un deber de la familia y de la sociedad. Estos derechos deben garantizarse y protegerse para que no falten ni se nieguen a ningún niño en ninguna parte del mundo. Debe ser condenada cualquier práctica que viole la dignidad de los niños o sus derechos. También es importante estar alerta contra los peligros a los que están expuestos — especialmente en el ámbito digital—, y considerar como delito el tráfico de su inocencia y cualquier violación de su infancia.
  • La protección de los derechos de los ancianos, de los débiles, los discapacitados y los oprimidos es una necesidad religiosa y social que debe garantizarse y protegerse a través de legislaciones rigurosas y la aplicación de las convenciones internacionales al respecto.
  
Con este fin, la Iglesia Católica y al-Azhar, a través de la cooperación conjunta, anuncian y prometen llevar este Documento a las Autoridades, a los líderes influyentes, a los hombres de religión de todo el mundo, a las organizaciones regionales e internacionales competentes, a las organizaciones de la sociedad civil, a las instituciones religiosas y a los exponentes del pensamiento; y participar en la difusión de los principios de esta Declaración a todos los niveles regionales e internacionales, instándolos a convertirlos en políticas, decisiones, textos legislativos, planes de estudio y materiales de comunicación.
  
Al-Azhar y la Iglesia Católica piden que este Documento sea objeto de investigación y reflexión en todas las escuelas, universidades e institutos de educación y formación, para que se ayude a crear nuevas generaciones que traigan el bien y la paz, y defiendan en todas partes los derechos de los oprimidos y de los últimos.
  
En conclusión, deseamos que:
  • esta Declaración sea una invitación a la reconciliación y a la fraternidad entre todos los creyentes, incluso entre creyentes y no creyentes, y entre todas las personas de buena voluntad;
  • sea un llamamiento a toda conciencia viva que repudia la violencia aberrante y el extremismo ciego; llamamiento a quien ama los valores de la tolerancia y la fraternidad, promovidos y alentados por las religiones;
  • sea un testimonio de la grandeza de la fe en Dios que une los corazones divididos y eleva el espíritu humano;
  • sea un símbolo del abrazo entre Oriente y Occidente, entre el Norte y el Sur y entre todos los que creen que Dios nos ha creado para conocernos, para cooperar entre nosotros y para vivir como hermanos que se aman.
  
Esto es lo que esperamos e intentamos realizar para alcanzar una paz universal que disfruten todas las personas en esta vida.
 
Abu Dhabi, 4 de febrero de 2019
 
(Fdo.) Su Santidad Papa FRANCISCO
 
(Fdo.) Gran Imán de al-Azhar AHMED EL-TAYEB
  
Este documento, además de ser una clara manifestación de fraternidad y filantropía masónica, provoca las más destempladas risotadas al leerlo, precisamente porque está plagado de una cursilería barata que no la compra nadie de puro manida que está y por la incoherencia de un Bergoglio que necesita remozar su ya deteriorada imagen pública a causa de los escándalos mediante golpes de opinión y giras de viaje cual rockstar.
  
Por otra parte, el-Tayeb (como tampoco la Universidad al-Azhar) ni siquiera es reconocido unánimemente como autoridad moral de todos los musulmanes, toda vez que además de la diferencia OBVIA entre sunníes, chiíes, jariyíes y sufíes (y las demás ramas que se derivan de cada una de ellas), el pretendido Califato del Dáesh señaló que el-Tayeb se prestó al juego del apaciguamiento que lidera Bergoglio, en contravía y disolución del mandato coránico de la yihad como guerra santa contra los infieles, cosa que inclusive el escritor Fernando Vallejo reconoce:
«Es cierto que el versículo 257 del sura 2 del Corán dice: “No se puede imponer la religión por la fuerza”. Pero este es un versículo de cuando Mahoma era una mansa paloma sin ningún poder, y fue abolido por otros posteriores, de cuando sí lo tenía y se había vuelo un halcón sanguinario, como el versículo 5 del sura 9 que dice: “Mata a los infieles donde los encuentres”. O el versículo 12 del sura 8 que dice: “Yo sembraré el terror en los infieles y vosotros cortad sus cabezas”. O el versículo 37 del sura 5 que dice: “A los que le hacen la guerra a Alá y a su profeta, mátalos, crucifícalos, córtales las manos y los pies”. O el versículo 4 del sura 47 que dice: “Cuando te encuentres infieles, mátalos y haz con ellos una carnicería”». (FERNANDO VALLEJO, La puta de Babilonia, pág. 231)

Además, es de recordar que el Cristianismo y el Islam son totalmente contrapuestos porque a diferencia del Dios cristiano (Uno en esencia y Tres en persona) que ama paternalmente a los hombres creados a su imagen y semejanza, tanto que envió a su Hijo para liberarlos mediante su sacrificio en la Cruz y que quiere que todos sean salvos y gocen de la Visión Beatífica, Alá, el dios de los musulmanes es un Zeus solitario al cual hay que someterse como esclavos (de hecho, las palabras Islam -إِسْلَام- y Musulmán -مُسْلِم- significan “sumisión” y “el que se somete” respectivamente) y que ofrece una poligamia celestial y deleites en contrapartida a la inmolación en la yihad.

Súmese a lo anterior el aspecto práctico: la islámica es una sociedad donde las mujeres son sujeto de discriminación y violencia (lo que se refleja en prácticas como la poligamia, la mutilación genital, los matrimonios forzados -¡incluso temporales!- y los denominados “crímenes de honor”), los hijos son criados para sacrificarse en la guerra como suicidas, la ciencia y la cultura son pasto de las llamas por considerarse contrarios al Corán, y la disidencia es considerada terrorismo. En síntesis, como dijera San Juan Bosco, Mahoma degrada y envilece la naturaleza humana, y cifrando la felicidad en los placeres carnales, reduce al hombre al grado de los animales inmundos.
 
Volviendo al punto doctrinal, la declaración contiene las siguientes desviaciones:
  • Parte y desarrolla la idea de que la gracia divina une a toda la humanidad, cuando la naturaleza es lo único que los une. La gracia es la que hace de los regenerados por el bautismo hijos adoptivos de Dios, como enseña San Pablo: «pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. Porque todos los que han sido bautizados en Cristo, están revestidos de Cristo» (Gálatas 3: 26-27; cf. Romanos 8: 15).
  • Asegura que la división religiosa ha traído males al mundo. En realidad, como señalara Pío XI en su encíclica Quas Primas (la que instituyó la fiesta de Cristo Rey), «los males múltiples en el mundo [se deben] al hecho de que la mayoría de los hombres [han] expulsado a Jesucristo y su santa ley de sus vidas».
  • Aunque se rechaza el genocidio, el aborto y la eutanasia como atentados contra la vida como don de Dios, ¿por qué Bergoglio, quien considera inmoral la pena de muerte, no la incluyó en la declaración? ¡Porque forma parte inherente del derecho penal islámico en general, y de los Emiratos Árabes Unidos en particular!
  • Bergoglio superó a sus antecesores conciliares. Al decir que «El pluralismo y la diversidad de religión, color, sexo, raza y lengua son expresión de una sabia voluntad divina, con la que Dios creó a los seres humanos», rebasó incluso a su propio predicador, el padre Rainiero Cantalamessa OFM Cap., quien en la predicación del Viernes Santo 29 de Marzo de 2002, ante Wojtyla, dijo que las falsas religiones «no son meramente toleradas por Dios … sino positivamente queridas por Él como expresión de la riqueza inagotable de Su gracia y Su voluntad para que todos sean salvos; y cada uno tiene el derecho de considerar verdadera la propia religión y de difundirla». Eso es contrario a la verdad constatable en la Sagrada Escritura, que enseña que si bien Dios toleró el error en tiempos pasados, nunca dejó de manifestar la religión verdadera, y en la plenitud de los tiempos envió a su Hijo Jesús para anunciar el Evangelio; que las lenguas distintas de las naciones fueron en castigo a la soberbia de construir la Torre de Babel por un capricho de Nemrod; y que Dios hizo hombre y mujer (NADA MÁS). En una palabra, Bergoglio afirma que Dios es el autor del mal, o en otras palabras, IDENTIFICA A DIOS CON EL DIABLO.
  • Dice además que «Dios no necesita que lo defiendan». Dios no necesita que se le adore (de hecho, Él no tiene necesidad de nada), pero lo exige, y no de cualquier forma: EN ESPÍRITU Y EN VERDAD (San Juan 4: 23-24) DENTRO DE LA IGLESIA CATÓLICA. Así, Dios puede exigir perfectamente la defensa de su honra incluso castigando a los que lo impidan, y toda criatura está obligada a ello, pues es uno de sus derechos.
 
Así pues, estamos ante un documento herético, blasfemo y contrario a la realidad fáctica que, si por un lado obligará solamente a el-Tayeb (de pronto a su mezquita y la universidad cairotas de al-Azhar), y los que decidan seguir su “islam de papel” (QUE SERÁN LOS MENOS), en cuanto a su contraparte sólo compromete a Bergoglio y su secta, la Iglesia Conciliar del Vaticano II, que NO ES LA VERDADERA IGLESIA UNA, SANTA, CATÓLICA Y APOSTÓLICA.
      
JORGE RONDÓN SANTOS
5 de Febrero de 2019
Fiesta de Santa Águeda de Catania, Virgen y Mártir; y de San Felipe de Jesús OFM y sus compañeros, Protomártires del Japón. Dedicación de la catedral de Nuestra Señora en Tortosa de Siria por San Pedro, y Milagro de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Haití.

LA LUZ NO NACE DE LA DIALÉCTICA

«De la discusión nace la luz, dice un lugar común. Ese es también un pensamiento de dialéctica, que ve en la estrechez de una hendidura en la roca, no la dificultad, sino la propia fuente. La luz sólo puede nacer en el objeto luminoso, y la discusión sólo puede dificultar la llegada del rayo luminoso al sujeto. Si yo pronunciara una conferencia de media hora sobre los progresos de la luminotecnia, empleando lámparas a gas, dudo que los oyentes se sintieran más iluminados que si me decidiera a apretar simplemente un interruptor. El elogio de la discusión se basa en la idea de que es necesaria la interposición entre el sujeto y el objeto, de un segundo sujeto, y que solamente de ese dualismo de sujetos, de esa posibilidad de dialogar, saldrá la realidad plena del objeto. Este fenómeno es una vez más, la sustitución de la verdad por la opinión. Una cosa en que dos sujetos estuvieran de acuerdo es más verdadera por eso, o sólo es verdadera entre ellos por eso. De ahí nace el mito, que es una cosa sobre la cual mucha gente está de acuerdo, pero que no importa si corresponde a alguna objetividad absoluta.
 
Los contrasentidos de la dialéctica son monótonos, y por cualquier aspecto en que se tome la cuestión se llega a resultados parecidos. Se abandona al mito para hablar en la discusión, y surge el mito como resultado. Se comienza a hablar de luz, y se concluye hablando nuevamente con opiniones. Dirá el lector que estoy obsesionado por dos o tres ideas, y que por eso ellas vuelven a mí sin cesar; pero me defiendo: quien está obsesionado no soy yo, es el mundo no cristiano que insiste en ver en la dialéctica, en la contradicción, en el subjetivismo, en la discusión, las raíces de su sabiduría.
 
Esta objeción ataca a veces a los mismos católicos, que acaban por pensar también que de la discusión nace la luz, y por eso se juzgan obligados a discutir su doctrina por las esquinas de la incredulidad como una forma de apostolado. Con ese modo de pensar, ninguno de nosotros tendría sosiego: tendríamos que conocer todas las ramas de la ciencia, prever todos los aspectos de la mala voluntad, para saber en cada ocasión cómo responder al ataque del adversario, tendríamos que ser esgrimistas de la verdad cristiana, conocer lances secretos, y saber manejar mejor que nadie el florete de la retórica.
 
Días atrás, un individuo medianamente instruido, un médico de algún renombre, viendo en mi estante unos pocos volúmenes de Teología, me preguntó con toda sinceridad si yo no corría el riesgo de perder la Fe con la lectura de aquellos tratados. En su idea –que tal vez aun hoy conserve como una de sus más robustas convicciones- religión es fervor voluntarista metido dentro de los nervios o nacido de disposiciones fisiológicas del sujeto. (…)
 
La luz no nace de la discusión. San Ambrosio dice que el pecado entró en el mundo porque Eva discutió al Verbo Eterno, y dialogó con el tentador. Hay también en el Evangelio de San Mateo un pasaje que siempre me sorprendió: Simón Pedro intenta discutir la Pasión del Señor, y oye una palabra terrible de Cristo: Vade retro, Satana!
 
La respuesta me parecía desproporcionada, irritada, porque al final de cuentas, Pedro había hablado sobre el propio interés del Señor Jesús, intentando ahorrar su sangre. Pero ahora veo que Simón Pedro estaba haciendo dialéctica delante de la Pasión. Más tarde el mismo Pedro querrá discutir el Lavatorio de los pies, y nuevamente es advertido de que no tendrá parte en el Reino, si insistiera en sus opiniones personales.
 
No se debe sacar como conclusión, no obstante, por lo que dije antes, que nosotros afirmamos un fervor irracionalista y que nos faltan palabras para ayudar al prójimo en sus dificultades intelectuales. Afirmamos, al contrario, con todas nuestras fuerzas, la credibilidad del dogma, sostenemos que la inteligencia humana está adecuada a la Fe, garantizamos recursos para aclarar y enseñar. Vamos aún más lejos, afirmando que los católicos poseen el único recurso. Exigimos no obstante, la buena voluntad, para que nuestra conversación tienda hacia una conversión, para que nuestra pedagogía no se transforme en “ping-pong” de malicias. La condición indispensable para la transmisión de una palabra cristiana es el deseo verdadero de oír».

GUSTAVO CORÇÃO. “El descubrimiento del otro”.

lunes, 4 de febrero de 2019

UNA HISTORIETA BLASFEMA: DC PRESENTA A JESÚS COMO FRACASADO

Noticia tomada de CATÓLICOS ALERTA.
  
BLASFEMA AL PRESENTAR A N. S. JESUCRISTO COMO UN FRACASADO
  
 
DC Comics ha revelado que entre sus nuevos lanzamientos para marzo del 2019 figura Second Coming, un cómic centrado en nada menos que Jesucristo, mostándolo como un fracasado y aprendiz de superhéroe.
  
La serie a cargo de Vertigo Comics es escrita por Mark Russell (autor de God Is Disappointed in You, Apocrypha Now, reboot de Prez, The Flintstones) y dibujada por el artista Richard Pace. El resumen de la historieta publicado en el sitio oficial de DC Comics señala:
«Sé testigo del regreso de Jesucristo, al Él ser enviado en una misión muy sagrada de Dios para aprender lo que se requiere para convertirse en el verdadero mesías de la humanidad, convirtiéndose en el compañero de piso del salvador favorito del mundo: ¡el todopoderoso superhéroe Sun-Man, el último hijo de Krispex! Pero cuando Cristo regresa a la Tierra, se sorprende al descubrir qué ha sido de su evangelio y, ahora, pretende aclarar las cosa»s.
  
El argumento del cómic blasfemo es que Dios está molesto por el “fracaso” de Jesús (C. A.: Se ve que lo escucharon a Francisco: “El fracaso de la Cruz”) y decide enviarle una segunda vez a ver si arregla el mundo. En palabras de Russell:
«Dios estaba tan molesto con la actuación de Jesús la primera vez que vino a la Tierra, ya que fue arrestado tan pronto y crucificado poco después, que lo ha mantenido encerrado desde entonces (…) 2000 años después, Dios ve a un superhéroe en la tierra y le dice a Jesús: “eso es lo que quiero que hagas”. Y le envío de nuevo a la tierra para que aprendiera de superhéroe».
Pero esta vez le pone una especie de tutor o mentor: un superhéroe del que supuestamente Jesús debería de aprender.
  
No sólo eso, sino que además, arremete contra la Iglesia, de la que dice que tiene a Jesús “como una mascota”.
    
¿Se imaginan el revuelo que se habría organizado si se lanzara un cómic sobre Mahoma?
  
Se trata de un burdo intento de ridiculizar la religión para elevar las ventas.
  
En principio está prevista una serie de 6 comics, pero Rusell explicó lo siguiente:
«El objetivo es convertirlo en un proceso continuo si la reacción es positiva».
ACTUALIZACIÓN: El cómic fue cancelado el 13 de Febrero.

SIN JURISDICCIÓN ORDINARIA NO SE PUEDE ELEGIR PAPA

Los Obispos sin jurisdicción no pueden elegir al Papa.
Hemos visto que en circunstancias anormales la elección del Papa –según el pensamiento de los teólogos que han tratado la cuestión– corresponde al Concilio general imperfecto, es decir, a los Obispos y prelados que gozan, en la Iglesia misma, de jurisdicción. El Papa es en efecto Obispo de la Iglesia universal: es entonces normal que excepcionalmente lo elijan los prelados de la Iglesia universal que, con él y por debajo de él, gobiernan una porción del rebaño. Hemos visto también que, por la naturaleza misma de las cosas, y en consecuencia de cuanto se ha dicho, están excluidos del número de los electores per accidens del Papa, los Obispos titulares, Obispos consagrados con mandato romano pero privados de jurisdicción en la Iglesia.
  
Con mayor razón están excluidos del número de los electores –precisamente por estar excluidos del Concilio general– los Obispos consagrados sin mandato romano en las condiciones excepcionales de actual vacancia (formal) de la Sede Apostólica. Tales Obispos han sido en efecto consagrados válidamente y también, en nuestra opinión –al menos en algunos casos– lícitamente; pero están sin embargo –en el modo más absoluto– privados de jurisdicción, puesto que el Obispo recibe de Dios la jurisdicción solamente por mediación del Papa, la cual queda excluida en nuestro caso (14). Estando privados de jurisdicción, ellos no pertenecen a la jerarquía de la Iglesia según la jurisdicción, por lo que no son miembros de derecho del Concilio y no están entonces habilitados para elegir válidamente al Papa, ni siquiera en casos extraordinarios.
   
Este punto de doctrina, ya establecido por sí mismo, es confirmado por la imposibilidad práctica de elegir a un Papa seguro y no dudoso siguiendo esta vía. ¿Quien podrá establecer de manera cierta, entre los numerosos Obispos que han sido y serán todavía consagrados de esta manera, quienes tienen el derecho de participar en la elección y quienes no lo tienen? ¿Quién tiene el derecho de convocar al Cónclave y quien no lo tiene? ¿Quién puede ser considerado como legítimamente consagrado y quien no? En ausencia de criterio de discernimiento (el mandato romano, la sede residencial) no hay límites en sí para estas consagraciones, ni por parte de quien las puede autorizar (el Papa) ni en lo que concierne a la porción de territorio a gobernar (la diócesis). El número de los electores puede entonces crecer desmesuradamente sin garantía alguna de su catolicidad, como concretamente ha sucedido. Y de hecho ya se ha procedido a diversas elecciones que no tuvieron mayor efecto, ni siquiera entre los partidarios del “conclavismo”, siempre listos para “dar el paso”, pero solamente en teoría.
  
Con mayor razón, los laicos no pueden elegir al Papa.
Si los Obispos titulares, aun nombrados por el Papa, no pueden elegir al Papa, si tampoco pueden los Obispos meramente consagrados sin mandato romano, menos podrán los simples sacerdotes. En cuanto a los laicos, están excluidos de manera todavía más radical de cualquier elección eclesiástica.
  
Esta conclusión es confirmada por el derecho positivo de la Iglesia, tanto en lo que concierne a toda elección eclesiástica en general como en lo que concierne a la elección del Papa.
   
A propósito de toda elección eclesiástica, el canon 166 estipula que “si los laicos, contra la libertad canónica, se inmiscuyeran de cualquier modo en una elección eclesiástica, la elección es inválida por el derecho mismo” (Si láici contra canónicam libertátem electióni ecclesiásticæ quóque modo sese immiscúerint, eléctio ipso jure inválida est).
   
A propósito de la elección papal, la autoridad la tiene la constitución Vacánte Sede Apostólica, promulgada por San Pío X el 25 de diciembre de 1904. El principio general es expresado en el nº 27: “El derecho de elegir al Romano Pontífice corresponde única y exclusivamente (privatíve) a los Cardenales de la Santa Romana Iglesia, estando absolutamente excluida y apartada la intervención de cualquier otra dignidad eclesiástica o potestad laica de cualquier grado u orden”. En el nº 81, San Pío X renueva la condenación del llamado derecho de Veto o de Exclusiva del poder laico ya sancionado por él mismo en la Constitución Commíssum nobis del 20 de enero de 1904, y concluye: “Esta prohibición queremos que sea extendida a cualquier intervención, intercesión u otro modo por el cual la autoridad laica de cualquier orden o grado quisiera inmiscuirse en la elección del Pontífice”. El Santo Papa hace alusión a lo sucedido durante el Cónclave que lo eligió al Sumo Pontificado, cuando el Emperador Francisco José, por intermedio del Cardenal Arzobispo de Cracovia, puso su veto a la elección del cardenal Mariano Rampolla del Tindaro, antiguo secretario de Estado de León XIII. En la Constitución Commíssum, San Pío X afirma que ese presunto derecho de “Veto”, ya condenado por sus predecesores Pío IV (In eligéndis), Gregorio XV (Ætérni Patris), Clemente XII (Apostolátus offícium) y Pío IX (In hac sublími, Licet per Apostólicas y Consultúri), es contrario a la libertad de la Iglesia. Su oficio, escribe el Santo Pontífice, es el de procurar que “la vida de la Iglesia se desarrolle de manera absolutamente libre, alejada de toda intervención externa, como lo quiso su Divino Fundador, y como lo requiere absolutamente su excelsa misión. Ahora bien, si hay una función en la vida de la Iglesia que requiere más que cualquier otra de esta libertad, debe reconocerse sin duda alguna que es aquella que concierne a la elección del Romano Pontífice; en efecto ‘no se trata de un miembro, sino de todo el cuerpo, cuándo se trata de la cabeza’ (Gregorio XV, Æterni Patris)”. La exclusión de la intervención de las autoridades civiles incluye naturalmente la de cualquier otro miembro del laicado: “Establecemos que no es lícito a nadie, ni tampoco a los jefes de estado, bajo cualquier pretexto, interponerse o injerirse en la grave cuestión de la elección del Romano Pontífice”.
  
Como se ve, la exclusión de toda intervención laica es considerada por San Pío X no como una disposición transitoria, sino como absolutamente necesaria para que la Iglesia sea como la quiso su Fundador, Jesucristo.
   
Lo establecido por el Código de derecho canónico y por San Pío X es perfectamente conforme con toda la tradición. El Código mismo remite al Corpus juris canónici (el antiguo derecho eclesiástico), donde las decretales de Gregorio IX (libro I, título VI, de electióne et elécti potestáte) prevén la invalidez de la elección realizada por laicos: el capítulo 43 cita al IV Concilio de Letrán de 1215 (Constitución XXV: “Quienquiera consintiera a su propia elección hecha abusivamente por el poder secular, contra la libertad canónica, pierde la elección y se vuelve inelegible…”); el capítulo 56 cita un documento de Gregorio IX de 1226 por el cual se declara inválida la elección de un obispo hecha por laicos y por canónigos, según una costumbre mejor llamada “corrupción”.
   
Podríamos citar otros documentos eclesiásticos a este propósito, entre los cuales diversos Concilios ecuménicos: el segundo Concilio de Nicea del año 787 (DS 604), el segundo de Constantinopla del año 870 (DS 659), el primer Concilio de Letrán, de 1123, contra las investiduras de los laicos (DS 712) …
   
Si en el pasado la Iglesia debió defender su libertad de la influencia de los Príncipes en las elecciones, con la Revolución ella tuvo que defenderla de la pretensión democrática de hacer elegir a los Obispos por el pueblo. Es así que el Papa Pío VI, por el Breve Quod aliquántulum del 10 de marzo de 1791, condena la Constitución civil del clero votada por la Asamblea nacional. El Papa Braschi ligaba, no por casualidad, las decisiones en la materia de los revolucionarios franceses con los errores más antiguos de Wyclif, Marsilio de Padua, Jean de Jandun y Calvino (cfr. Insegnamenti Pontifici, La Chiesa, 81-82, y Pío VI, Écrits sur la Révolution française, Ed. Pamphiliennes, págs. 16-20).
  
¿Cuál es entonces el valor de la participación popular en ciertas antiguas elecciones? Lo recuerda nuevamente Journet:
“A través del tiempo tomaron parte en la elección, a diversos títulos: el clero romano (por un título que parece primero y directo), el pueblo (pero en cuanto daba su consentimiento y su aprobación a la elección hecha por el clero), los príncipes seculares (sea de manera lícita dando simplemente su consentimiento y su apoyo al elegido; sea de manera abusiva prohibiendo, como hizo Justiniano, que el elegido fuera consagrado antes de la aprobación del emperador), finalmente los cardenales, que son los primeros entre los clérigos romanos, de suerte que es al clero romano que hoy es de nuevo confiada la elección del Papa” (op. cit., pág. 977) (15).
  
Entonces, para el pueblo de los fieles, un voto solamente consultivo o aprobativo; y es así por una exigencia dogmática fundada en la distinción y la subordinación que existen en la Iglesia entre clero y fieles, distinción que es de derecho divino. Es lo que recuerda, entre otras cosas, un teólogo romano, el Cardenal Mazzella:
“En tercer lugar, de los mismos documentos se sigue, sea la distinción entre Clérigos y Laicos, sea el hecho de que la jerarquía constituida en el orden clerical es de derecho divino; y entonces que por el mismo derecho divino la forma democrática está excluida del gobierno de la Iglesia. Esta forma democrática subsiste cuando la autoridad suprema se halla en toda la multitud; no en cuanto que toda la multitud mande y gobierne en acto, lo que sería imposible; sino ‘en cuanto que, como dice Belarmino (de Rom. Pont., l. 1, c. 6), allí donde está en vigor el régimen popular, los magistrados son constituidos por el pueblo mismo, y reciben de éste su autoridad; no pudiendo legislar por sí mismo, el pueblo debe al menos instituir representantes que lo hagan en su nombre’. Pero, supuesta una jerarquía divinamente constituida en el orden clerical, es a esta y no a todo el pueblo que la autoridad ha sido comunicada por Cristo; y por consiguiente, es por institución de Cristo que el derecho de constituir a los gobernantes no reside en el pueblo, y que éstos no gobiernen la Iglesia en nombre del pueblo. Para una mejor comprensión de lo dicho, observamos:
1) como dice Belarmino (de mem. Eccles., l. 1, c. 2), ‘en la creación de los Obispos se contienen tres cosas: la elección, la ordenación y la vocación o misión; la elección no es otra cosa que la designación de una persona determinada a la prelatura eclesiástica; la ordenación es una ceremonia sagrada por la cual, mediante un rito determinado, el futuro Obispo es ungido y consagrado; la misión o vocación confiere la jurisdicción, y por el hecho mismo hace al pastor y al prelado’.
2) Así, el hecho de elegir, de pedir y de dar testimonio, son cosas muy diferentes. En efecto, quien da testimonio en favor de alguien o pide que el tal sea elegido, no le confiere un derecho a obtener una dignidad; sino que cumple solamente la función de una persona que alaba y pide. Aquel que elige, en cambio, llama canónicamente a la dignidad, y confiere un verdadero derecho a recibirla (…)” (16).
  
En resumen, en las elecciones eclesiásticas el pueblo puede dar testimonio de las cualidades de un sujeto (testimónium reddére) y pedir su elección (petére), pero no puede en absoluto votar en una elección canónica y elegir entonces a un candidato para un cargo eclesiástico dándole el derecho de recibir –en cuanto persona elegida– dicho cargo. Y esta conclusión se funda en un principio que pertenece a la fe y a la voluntad del Señor: es decir, el hecho de que la Iglesia no es una sociedad democrática sino jerárquica (e incluso monárquica) (17), fundada en la distinción –de derecho divino– entre Clérigos y Laicos. Los “tradicionalistas” que atribuyen a personas que no forman parte de la jerarquía de jurisdicción, e incluso a simples fieles, el poder de elegir hasta al Sumo Pontífice, están paradójicamente contaminados con la herejía de una Iglesia democrática tan difundida entre los “modernistas”, del estilo “comunidad de base” o “la Iglesia somos nosotros”.

Padre FRANCESCO RICOSSA, IMBC. La elección del Papa (fragmento). Revista Sodalitium, Nº 55 de la edición italiana (54 francesa).
  
NOTAS (del original)
[14] Como ya he probado en otra parte (F. RICOSSA, Le consacrazioni episcopali, C.L.S., Verrua Savoia, 1997), la Iglesia enseña que el Obispo no recibe la jurisdicción mediante la Consagración, sino sólo mediante el Papa, aunque el Vaticano II enseñe lo contrario. Contra esta doctrina, enseñada repetidamente por el magisterio ordinario, no sirve de nada objetar con ejemplos históricos de elecciones (y consagraciones) episcopales durante la sede vacante. Estas elecciones demuestran sólo la no ilicitud –en caso de sede vacante por ejemplo– de consagraciones episcopales, pero no demuestran que los elegidos gozaran de la jurisdicción episcopal, que sólo recibieron, con la confirmación de su elección canónica, del nuevo Papa. Esto no impide que hayan podido creer de buena fe tener jurisdicción ya antes de la confirmación papal, dado que la doctrina que defendemos (según la cual la jurisdicción episcopal viene del Papa y no de la consagración) ha sido precisada por el magisterio en períodos posteriores a estos hechos históricos, mientras que todavía era discutida en el Concilio de Trento. Señalo entre otras cosas que la doctrina de Cayetano a este propósito –también en esto fiel discípulo de Santo Tomás– es la que acabamos de recordar (cfr. no 267).
   
[15] Journet concluye remitiendo al Dictionnaire de théologie catholique, en la voz Election des papes, para “una exposición histórica de las diversas condiciones en las cuales los papas han sido elegidos”. Aprovecho para señalar cuan decepcionante es el DTC en la cuestión que estamos tratando (y no es el único caso). El redactor de la voz “elección de los papas” se limita en efecto a una exposición histórica, omitiendo en cambio los puntos de vista teológicos y dogmáticos que son mucho más importantes: un punto de vista que ha inducido a error –por omisión– a muchos lectores e investigadores.
   
[16] Camillo Card. MAZZELLA, De Religióne et Ecclésia, Prælectiónes Scholástico-Dogmáticæ, Roma, 1880. Agradezco a Mons. Sanborn que me señaló esta cita hace años (mientras que es a mí que pertenece toda falta por los errores de traducción).
   
[17] Cfr. SAN PÍO X, ep. Ex quo nono, 26/12/1910, DS 3555, donde se condena el error opuesto profesado por los cismáticos orientales. Recientemente, en cambio, Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ha negado que la Iglesia sea monárquica.

domingo, 3 de febrero de 2019

ESCÁNDALOS CONCILIARES EN ESTADOS UNIDOS

Traducción de las noticias publicadas en CHURCH MILITANT.
  
DIRECTOR DE LA Mother Cabrini Health Foundation DE NY ESTÁ SALPICADO POR ESCÁNDALO (1 de Febrero de 2019)
El director de una de las fundaciones más ricas de los Estados Unidos está vinculado a múltiples escándalos presbiteriales en Nueva York, y los críticos piden que sea retirado de su cargo.
 
Monseñor Gregory Mustaciuolo, antiguo vicario general de la archidiócesis de Nueva York, es actualmente director de la Mother Cabrini Health Foundation, con activos de $3.2 mil millones de dólares (todo en efectivo). Está entre las primeras 25 fundaciones que más subvenciones reciben en los Estados Unidos, y la fundación dirigida por principios católicos más grande del mundo.

Gregory Mustaciuolo
  
Colin Ambrose acaba de ser nombrado Jefe de Inversiones de Cabrini, dejando su puesto en la United Jewish Appeal Federation de Nueva York. Los actuales directores incluyen a Alfred Kelly (presidente de VISA), Samuel DiPiazza (ex presidente de PriceWaterhouseCoopers) y Catherine Kinney (anterior presidenta del NY Stock Exchange). La junta incluye también a Carla Harris (vicepresidenta en Morgan Stanley), junto con los obispos de Nueva York.
  
Alfred Kelly (arriba a la izquierda), Carla Harris (arriba a la derecha), Catherine Kinney (abajo a la izquierda), Samuel DiPiazza (abajo a la derecha)
 
Aunque la Forma fiscal 990 (Devolución de organización exenta del impuesto de renta) de Cabrini aún no está disponible al público y los salarios individuales no pueden ser revelados, los directivos de las entidades no lucrativas con patrimonio similar reciben en salario y otras compensaciones al menos $1’000.000 USD al año.
  
ENLODADO POR ESCÁNDALO
La carrera de Mustaciuolo comenzó mucho antes de su ordenación sacerdotal, cuando era el seminarista favorito del rector, el entonces Mons. Edwin O’Brien (actualmente cardenal y gran maestre incumbente de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén) a mediados de la década de 1980. O’Brien fue mencionado recientemente en el testimonio del ex-nuncio Arz. Carlo María Viganò como miembro de la “corriente homosexual” eclesiástica. O’Brien fue también acusado por Mons. Gene Gomulka, que sirvió como capellán en la Marina cuando O’Brien dirigía la Archidiócesis para los Servicios Militares de los Estados Unidos, por encubrir el verdadero número de presbíteros abusadores.
  
Según varios ex-seminaristas, Mustaciuolo disfrutó una relación inusualmente cercana con O’Brien, y era el único seminarista a quien se le permitía pasear su labrador, ganándole el mote derogatorio de “mascota”.
  
Mustaciuolo continuaría su ascenso en la escalera eclesial al ser elevado al estatus de “chico de oro” bajo el cardenal Edward Egan, quien tuvo un especial interés en él al igual que su compañero de larga data, Mons. Michael Hull, que fue bañado con privilegios especiales por Mustaciuolo.
 
Michael F. Hull
  
Los primeros informes salieron a la luz en la primavera de 2014. señalando que Hull había desaparecido de la archidiócesis, dejando en su paso interrogantes de malversación de dinero parroquial para financiar una costosa renovación de su rectoría, como también rumores de robarse las donaciones del Centro Sheen.
  
Mientras Hull fue profesor de Sagrada Escritura en el Seminario San José en Dunwoodie, Mustaciuolo alegadamente obtuvo para Hull el curato en la iglesia del Ángel Custodio, donde Hull comenzó una costosa renovación de su rectoría, y la fuente de financiación permaneció en el misterio. Durante la renovación, Mustaciuolo supuetamente permitió a Hull arrendar un apartamento en lugar de tenerlo viviendo ahí, como se acostumbra, en una rectoría vecina.
  
También se dijo que Mustaciuolo le había asegurado un tercer puesto a tiempo completo para Hull (como director del Centro Sheen, un complejo de espectáculos artísticos en el bajo Manhattan que costó alrededor de $20 millones de dólares para convertirlo de un refugio para sin techo manejado por Catholic Charities). Este rol fue adquirido a pesar del hecho de que Hull no tenía experiencia previa en el teatro que pudiera calificarlo para el empleo.
 
Iglesia del Ángel Custodio, con la rectoría en la siguiente puerta, donde Mons. Hull realizó renovaciones costosas con fondos alegadamente tomados de la parroquia y del Centro Sheen.
  
A pesar del secreto a voces de que Hull había desviado donaciones del Centro Sheen y de su propia parroquia para financiar las renovaciones de su rectoría, la archidiócesis nunca condujo una auditoría en la parroquia del Ángel Custodio después de la desaparición de Hull, alegadamente por insistencia de Mustaciuolo, omisión aún advertida por el clero neoyorquino, que cree que los malos manejos financieros serían expuestos si tal auditoría fuese hecha.
  
Hull desde entonces dejó la iglesia católica, ministrando en la iglesia episcopal escocesa, y está casado y tiene un hijo.
  
Mustaciuolo también está vinculado al escándalo del Rev. Peter Miqueli que afectó a Nueva York hace varios años. Miqueli renunció en desgracia en 2016 después de una demanda presentada por sus feligreses que lo acusaban de malversar casi un millón de dólares para usarlos en drogas y el prostituto “gay por dinero” Keith Crist. Tatyana Gudin, ex-novia de Crist, ha confirmado que Crist frecuentaba encuentros sexuales gais por dinero con Miqueli, incluso le mostró a Church Militant mensajes de texto de Crist discutiendo su uso de drogas y sus “fiestas” con el presbítero
  
Según Gudin, los encuentros incluían citas sexuales por $1.000 USD, $300 dólares en whiskey y la droga Dilaudid (hidromorfona).
   
Múltiples fuentes que han hablado abiertamente y bajo anonimato con Church Militant confirman que Mustaciuolo, entonces vicario general y la segunda persona más poderosa en la archidiócesis de Nueva York, había sabido de atrás sobre las malversaciones de Miqueli y también de sus encuentros con el prostituto Keith Crist.
  
«Bueno, no es secreto entre el clero archidiocesano de Nueva York que Mons. Mustaciuolo es de hecho el protector de Peter Miqueli», dijo una fuente archidiocesana que habló con Church Militant. «Es un hecho muy bien sabido que ha sido probado».
   
De hecho, Mustaciuolo, Miqueli y Crist fueron vinculados con el card. O’Brien, que frecuentemente viajaba de Roma (cuando era rector del Pontificio Colegio Norteamericano) para oficiar Misas de Confirmación en la pequeña y aislada parroquia del rev. Miqueli en Roosevelt Island (inusual para un cardenal de tan alto rango). Crist, a quien se le prohibió estar en propiedades archidiocesanas, se dice que recibía a O’Brien en el aeropuerto durante cada visita, y estaba presente en “cenas especiales” con el pequeño grupo de amigos de O’Brien, que invariablemente incluía a Miqueli, junto con el obispo Gerald Walsh, Vicario para el Clero, y otros de la curia.
  
Rev. Peter Miqueli (izquierda), Keith Crist (arriba a la derecha), Tatyana Gudin con Crist (abajo a la derecha)
  
Los parroquianos han confirmado que Miqueli y Crist fueron abiertos sobre sus estadías con O’Brien cuando viajaban en Roma. Y múltiples parroquianos una vez testificaron que Crist asustó a un católico en la parroquia de Miqueli con el cual tuvo una pelea, espetándole «Le diré a O’Brien, y O’Brien te destruirá».
 
«[Miqueli] estuvo actuando con impunidad», le dijo la fuente archidiocesana a Church Militant, «tanto en su asignación previa antes de llegar al Bronx (actuó con impunidad incluso en Manhattan). Él estuvo aquí por muchos, muchos años, e hizo tanto que toda la comunidad le mantuvo como rehén, una comunidad muy pequeña que trató de hacer su mejor esfuerzo dentro de sus medios para informar lo que pasaba allí con él».
      
Cuando los fieles elevaron quejas contra Miqueli con la archidiócesis, éstas aparentemente se detenían en el escritorio de Mons. Mustaciuolo.
  
La fiscal de distrito de Bronx, Darcel Clark, inició una investigación sobre las alegaciones de Miqueli, encontrándolo culpable de apropiarse ilícitamente más de $22.000 de sus feligreses (el hurto mayor en la ley de NY que acarrea una sentencia de dos a siete años en prisión), pero ella detuvo su investigación criminal con pocas explicaciones, nunca investigó a los testigos oculares del mal manejo financiera ni preguntaron para ver vivir a los encuentros sexuales alimentado por drogas entre Crist y Miqueli.

Darcel Clark, Fiscal de distrito del Bronx, con el Card. Timothy Dolan.
  
Según un parroquiano de Manhattan, «[A]lguien anónimamente dejó copias de los documentos financieros del rev. Miqueli en su buzón mostrando que el presbítero tenía un portafolio de inversión por un valor aproximado de $700.000 dólares, adicional a la propiedad de una casa en Brick, Nueva Jersey que adquirió al contado por $264.000» (esto a pesar del hecho de que los feligreses pensaban que como presbítero Miqueli solamente hacía $32.000 anualmente). Ninguna de estas evidencias fue investigada por Clark.
   
Una auditoría archidiocesana fue hecha en la parroquia Santa Francisca Cabrini parish en Roosevelt Island luego de que Miqueli la dejara para convertirse en pastor de Santa Juana Francisca de Chantal en el Bronx. El auditor encontró evidencia de proceder criminal por Miqueli, pero el arzobispado, alegadamente bajo Mustaciuolo, se dice que ocultó la evidencia.
     
La oficina de Clark ha sido golpeada por alegaciones de corrupción y prevaricato, con la empleada Crystal Rivera denunciando a Clark el año pasado por juergas de alcohol y sexo en la oficina del Fiscal del Distrito del Bronx, con fiscales presentándose ebrios en la corte, e infidelidad marital difundida en la oficina (todo con el conocimiento y permisividad de Clark).
   
El escándalo causó que la Asociación Benéfica de Sargentos de Nueva York (Sergeants Benevolent Association, SBA) cancelara una reunión con Clark y pidiera su remoción.
 
«El gobernador tiene que hacer una limpieza a fondo en la oficina del Fiscal del Distrito del Bronx», dijo en su momento el presidente de la SBA Ed Mullins. «La policía no puede trabajar con esta fiscal de distrito, y eso habla a su competencia como ente acusador».
 
Aunque el paradero actual de Miqueli es desconocido, fuentes han afirmado que está en Guest House, un centro de rehabilitación para clérigos con problemas en Michigan.
  
Alegadamente Mustaciuolo también está conectado con el rev. Gary Mead, atrapado en un una operación encubierta de sexo gay hace más de una década, pero posteriormente promovido a jefe de la televisión archidiocesana.

Leed nuestra cobertura completa: Escándalo de malversación por presbítero gay de NY

Gary M. Mead
   
Informes policiales de 2007 muestran que Mead (quien para la época trabajaba en la parroquia San Gregorio Barbarigo en Garnerville) fue encontrado realizando actos lascivos en un baño público fuera de la carretera Interestatal 684 (una reconocida guarida para cancaneos -relaciones casuales en espacios públicos- gay) en el adinerado condado Westchester, donde solicitó sexo de un policía encubierto y trató de toquetearlo. Él fue arrestado y acusado de holgazanería y tocamientos forzados.
  
Mead fue removido como vicario parroquial de San Gregorio Barbarigo, y su caso fue subsecuentemente sellado por la archidiócesis. Se desvaneció por varios años. Pero en 2012, a pesar de sus antecedentes, fue nombrado en la prestigiosa posición de director de Instructional Television (ITV), la estación televisiva oficial archdiocesana, que regularmente transmite charlas del cardenal Timothy Dolan y otros programas locales.
  
Fuentes internas confirman que Mustaciuolo, quien ha tenido una buena amistad con Mead, fue instrumental en asegurar la posición de Mead, a pesar del hecho de que Mead no tiene casi experiencia en los medios.
  
UN NUEVO ROL
Church Militant soltó la primicia en Septiembre que Mustaciuolo dejó su puesto como vicario general para asumir en Mother Cabrini Health Foundation. La nota fue confirmada poco después tanto por el el cardenal Timothy Dolan y Mustaciuolo, forzados a hacer el anuncio de su nuevo rol mucho antes de lo planeado.
 
«[M]ientras personalmente esperaba el consejo de Monseñor Mustaciuolo», escribió Dolan, «Confío que él hará incluso mayor bien a la Iglesia en su nuevo papel que lo que ha sido capaz de hacer durante sus casi veinticinco años de servicio en la curia».
  
Cabrini fue creada tras la venta de Fidelis Care, una red católica no lucrativa de servicios de salud, a la corporación seglar Centene en 2018. La venta fue marcada por una amarga disputa entre el Card. Dolan y el gobernador Andrew Cuomo, que insistió en que el estado tenía derecho a una porción de la negociación, arguyendo que Fidelis construyó su negocio a partir del Medicaid. Cuomo inicialmente pidió el 80 por cien, causando que Dolan amenazara con retractar el negocio. Cuomo eventualmente transó por $2.000 millones ($1,5 mil millones de los obispos y $500 millones de Centene), mientras los obispos recibieron $3,2 mil millones.
   
Cabrini promete dar $150 millones de dólares al año en subvenciones a los neoyorquinos necesitados. La cifra representa casi el 5 por cien de los activos de la fundación.
   
Directivos y miembros de la Mother Cabrini Health Foundation:
  • Alfred Kelly: akelly@visa.com
  • Samuel DiPiazza: sam@dipiazza.net
  • Carla Harris: carla.harris@morganstanley.com
  
EL VATICANO ATENTA ENCUBRIR A McCARRICK (3 de Enero de 2019)
 
   
Church Militant ha sabido de fuentes extremadamente confiables que la investigación del Vaticano sobre el ex-cardenal caído en desgracia Theodore McCarrick parece haber ido a modo encubierto.
  
En un increíble giro de eventos, ahora los investigadores eclesiales están presentando las acusaciones contra McCarrick por un ex-monaguillo como no creíbles. Pero lo que está probando ser asombroso es la base lógica.
  
El caso como fue presentado a Church Militant es que el entonces monaguillo de 16 fue a la catedral de San Patricio de Nueva York para buscar a McCarrick y servir en la Misa de medianoche en 1972, donde McCarrick lo tocó y acarició en la sacristía.
  
Aun cuando el chico no fue a San Patricio con intenciones sexuales en mente, los investigadores para el Vaticano están hilando los detalles en tal manera que se pueda decir que McCarrick está al menos parcialmente exonerado, cuando no totalmente, porque el chaval se presentó a McCarrick y McCarrick no lo persiguió.
  
Adicionalmente, ellos dicen que puesto que el chico tenía 16, se levanta ahora una pregunta respecto a la edad de consentimiento y si esto podía ser visto como abuso sexual de un menor.
  
Los investigadores ahora parecen estar echando por tierra ambas partes de las acusaciones: ¿fue un “abuso" real, y el joven era realmente menor?
  
Los que cuentan con un conocimiento profundo de la investigación están diciendo que eso es parte de un “encubrimiento", afirmando que el Vaticano está tratando de difundir el acoso como una forma de sexo consensuado (un tema que de hecho fue presentado por el cardenal Blase Cupich de Chicago en la convención de los obispos en Baltimore el pasado Noviembre, que las relaciones homosexuales consentidas involucrando a un presbítero son un asunto diferente)
  
La repercusión de estas últimas noticias han enviado olas de choque en el mundo eclesiástico, especialmente en la archidiócesis de Nueva York, que públicamente anunció las noticias sobre McCarrick el pasado 20 de Junio.
  
La acusación del cardenal neoyorquino Timothy Dolan, con evidencia creíble contra McCarrick quedó severamente comprometida por el modo en que el Vaticano estaba manejando el caso.
  
Y este es el por qué: la semana pasada, James Grein, víctima por mucho tiempo de McCarrick, fue entrevistado por el vicario judicial archidiocesano de Nueva York Richard Welch, sobre detalles que rodean su abuso a manos McCarrick.
   
Mientras el caso original de Dolan contra McCarrick fue destruido por los investigadores vaticanos, Dolan necesitó ponerlo junto a otro caso y hacerlo rápido. Éste tenía que ser seguro, y en el caso de James Grein, lo encontró.
   
La historia de Grein apareció primero en The New York Times, pero no lo identificó por su nombre completo. Su primera aparición pública completa fue en el encuentro Silence Stops Now en Baltimore, organizado por Church Militant y una coalición de grupos de laicos preocupados.
  
En su discurso en el encuentro, Grein dio detalles del abuso homosexual que padeció por parte de McCarrick durante más de una década. También presentó detalles adicionales en un vídeo en YouTube con el Dr. Taylor Marshall.
  
Entre el artículo del New York Times, su discurso en el encuentro, su entrevista con Taylor Marshall y una entrevista adicional que concedió a Church Militant posterior a su testimonio contra McCarrick la semana pasada, parece que Dolan tendría su caso seguro.
  
Pero lo que es extremadamente diciente (y también perturbador) según los conocedores, es que la respuesta inmediata del Vaticano parece ser querer encubrir, o por lo menos desacreditar y minimizar, los cargos contra McCarrick, y eso, dijeron muchos Católicos fieles a Church Militant, es una gran señal de que el Vaticano está más preocupado por ocultar que por la verdad.
  
En el momento de escribir estas líneas (3 de Enero), los obispos de Estados Unidos están en un retiro ordenado por el Papa Francisco de una semana en el seminario de Mundelein en Chicago sobre abuso sexual, y en solo seis semanas, la reunión sobre abusos sexuales tendrá lugar en Roma.
  
Dados estos últimos desarrollos y filtraciones, muchos están pensando que todo esto es solo una gran cortina de humo, que Roma no tiene ningún interés real sobre este asunto, adoptando demasiado fácilmente un enfoque de “desprestigiar a la víctima” y contentándose con tratar este escándalo solamente como un “American thing” que será olvidado muy pronto.
  
Conclusión: Roma y el Papa Francisco son el problema aquí (Roma, el Papa Francisco y la cultura homosexual clerical que domina a la iglesia).
  
Permaneced conectados a Church Militant para más noticias mientras se desarrollan los acontecimientos.

CASO ORDEN DE MALTA: WIKILEAKS REVELÓ LA CARTA-TRAMPA DE BERGOGLIO AL CARDENAL BURKE

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  
  
El 30 de enero WikiLeaks publicó la carta del papa Francisco fechada en diciembre de 2016 al cardenal Raymond Burke, en ese entonces patrono de la Orden de Malta.
  
La carta comenta la famosa controversia 2016/2017 de la Orden, provocada por el Gran Canciller de la Orden, Albrecht Boeselager, quien había aprobado la distribución de preservativos y anticonceptivos en Myanmar.
  
Como consecuencia de ello, el gran maestre Matthew Festing le pidió a Boeselager su renuncia. Pero Boeselager apeló a Francisco, quien lo reinstaló en su cargo y echó a Festing en enero del 2017.
  
La carta da a conocer fue escrita al cardenal Burke más de un mes antes del despido.
  
En la carta, Francisco le hace creer a Burke que él, Francisco, estaría “muy decepcionado si Boeselager hubiese sabido que se distribuían anticonceptivos y no le hubiera puesto fin a eso.
  
Pero la carta resultó ser una estafa, porque al final Francisco apoyó al distribuidor de preservativos y castigó a los reformadores.
  
  
TRADUCCIÓN

  
6 de Diciembre de 2016
ESTRICTAMENTE CONFIDENCIAL

Eminentísima Alteza,
   
Con esta carta, le presento una copia auténtica de la carta, fechada a 1 de Diciembre de 2016, que recibí de Su Santidad el Papa Francisco el 5 de Diciembre de 2016, con relación a su profunda preocupación por la Soberana Orden Militar de Malta y su fidelidad a su naturaleza como una orden religiosa laica y su lazo cercano con la Santa Sede. Él había presentado a profundidad su preocupación en la audiencia que me concedió el pasado 10 de Noviembre.
  
Como advertirá Vd., me pidió trabajar con usted para realizar la vigilancia necesaria sobre la vida y labores de la Orden, indicando especialmente la purificación de un espíritu mundano y del uso de métodos y medios contrarios a la ley moral. Es mi intención trabajar prontamente con Vd. en dirigir las varias preocupaciones del Santo Padre.
  
Como representante del Romano Pontífice para la Soberana Orden Militar de Malta, estoy profundamente preocupado por que el gran don de la Orden a la Iglesia esté resguardado y promovido, según su larga y noble tradición, para el bien de los miembros individuales y de la Iglesia universal. Dada la gravedad del asunto, le pido su total cooperación, salvo que el Santo Padre lo encuentre necesario para dirigir directamente su preocupación mediante una visita a la Orden.
  
Invocando la bendición de Dios sobre Vd., su familia, su consagración religiosa y todas sus obras en favor de la Orden, y permanezco confiando sus intenciones a Nuestra Señora de Filermo, San Miguel Arcángel, San José, San Juan Bautista, San Mateo Apóstol y Evangelista, y el Beato Gerardo, fundador de nuestra Orden.
  
Devotamente suyo en el Sagrado Corazón de Jesús,
  
(Fdo.) RAYMOND LEO Card. BURKE
Cardenal Patrón de la Soberana Orden de Malta
  
(Con anexo)
  
COPIA: Reverendísimo Jean LAFFITIE
  
____________________________
Su Eminentísima Alteza
Frey Matthew FESTING
Príncipe y Gran Maestre
Soberana Orden Militar de Malta
Palacio Magistral
Vìa Condotti, 68
00187 ROMA
  
ANEXO:
   
Al Venerado Hermano
el Sr. Cardenal RAYMOND LEO BURKE
Patrono de la Soberana Orden Militar de Malta
  
Como ya he tenido ocasión de manifestarle durante la audiencia del 10 de Noviembre u.s., deseo aquí recordarle que tengo fuertemente en mi corazón que la histórica y benemérita Soberana Orden Militar de Malta sea siempre más fiel a su naturaleza de Orden religioso laical, dedicada a la promoción de  la gloria de Dios mediante la santificación de los miembros, el servicio a la Fe y al Santo Padre y el socorro al prójimo (Carta Constitucional, Art. 2 parágrafo 1).
  
 En este sentido, es importante que en el seno de la Orden se refuerce el auténtico espíritu religioso y el estrecho vínculo con el Romano Pontífice, según el don del Espíritu Santo concedido a ella en el momento de su fundación y reconocimiento por mi venerado Predecesor el Papa Pascual II.
  
Ruego por eso a Vuestra Eminencia, en calidad de Cardenal Patrono, a fin de que, en colaboración con el Príncipe Gran Maestre de la Orden, desarrolle a tal fin la oportuna vigilancia, en ejecución de su obligación de promover los intereses espirituales de la Orden y de sus miembros, y las relaciones entre la Santa Sede y la Orden (Carta Constitucional, Art. 4 parágrafo 4).
   
En particular, se deberá evitar que en la Orden se introduzcan manifestaciones de espíritu mundano, como la pertenecia a asociaciones, movimientos y organizaciones contrarias a la fe católica o de estampa relativista. Si ello debiera verificarse, se invitarán a los Caballeros que eventualmente fuesen miembros de tales asociaciones, movimientos y organizaciones a retirar su adhesión, siendo ella incompatible con la fe católica y la pertenencia a la Orden.
  
Conviene además tener particularmente cuidado que en las iniciativas y obras asistenciales de la Orden no sean empleados y difundido métodos y medios contrarios a la ley moral. Si en el pasado surgió algún problema en este ámbito, deseo que pueda ser completamente resuelto. Me disgustaría sinceramente, de hecho, si algunos altos Oficiales -como Él mismo me ha referido- aunque sabiendo de esta praxis, concernientes sobre todo a la distribución de anticonceptivos de cualquier tipo, no sean hasta ahora intervenidas para ponerle fin. No dudo sin embargo que, siguiendo el principio paulino de hablar la verdad en la caridad (Efe. 4, 15), se deberá entrar en diálogo con ellos y obtener las necesarias rectificaciones. [Subrayas en la traducción inglesa].
 
Vuestra Eminencia no omitirá, en fin, junto a los responsables de la Orden, el explicar en forma siempre más evidente el estrecho vínculo que une a la Soberana Orden Militar de Malta con el Romano Pontífice, tanto en su estructura como en su funcionamiento, a fin de que pueda proseguir eficazmente en la realización de su doble finalidad de defensa de la fe y de atención a los necesitados, especialmente de los enfermos.
  
Le estaré agradecido si Ella quiere continuar teniéndome informado sobre estas materias, mientras voluntario Le aseguro mi oración y Le imparto la Bendición Apostólica, que extiendo al Príncipe Gran Maestro y a todos los miembros de la Orden.
  
Del Vaticano, 1 de Diciembre de 2016.
  
(Fdo.) FRANCISCO

sábado, 2 de febrero de 2019

POEMA “Alguno recordará”, SOBRE EL HORROR DEL ABORTO

Traducción del poema publicado por Massimo Micaletti para RADIO SPADA; y lo traemos en ocasión de que el gobernador del estado de Nueva York, el demócrata Andrew Mark Cuomo Raffa (y miembro de la iglesia conciliar) legalizó el aborto EN CUALQUIER MOMENTO DEL EMBARAZO, y de que Bergoglio afirmara en su vuelo de regreso de la JMJ que los bebés abortados van al Cielo, negando la sólida doctrina Católica que define que van al Limbo (así el Ratzinger tan idolatrado y añorado por algunos diga que no existe).
  
“ALGUNO RECORDARÁ”
  
 
Alguno recordará estos tiempos de bestias
que campean desmembrando criaturas
en el vientre de quien lo pide.
  
Alguno recordará estos tiempos de madres
que piden muerte y masacre
para el más bello don y para sí.
  
Alguno recordará estos tiempos de hombres
que firman muerte y masacre,
gozosos, elegantes, vivos, cebados.
 
Alguno recordará estos tiempos de citas:
“no es muerte, no es masacre,
solo progreso, derechos y felicidad”.
   
Pero alguno recordará.
   
Que la historia antes o después se escribe sola,
y no pierde ni una palabra:
hombres, madres, bestias y citas,
este tiempo para todos tan superior,
esta calavera con las órbitas vacías,
será llamado verdaderamente con el nombre de horror.
  
Alguno recordará.
Y será una niña,
o será su papá.

JEFE DE LA ORTODOXIA EN CHEQUIA Y ESLOVAQUIA APELA A UN CONCILIO PAN-ORTODOXO

Traducción del artículo publicado en BYZANTINE, TEXAS.
    
Metropólita  Rostislav (Arzobispo de Prešov y Eslovaquia)
  
El metropólita Rostislav (Arzobispo de Prešov y Eslovaquia) dio respuestas muy diplomáticas y medidas como invariablemente hace. La mayoría de las respuesta que escucho de los primados alrededor del mundo, me mueve a pensar que veremos pocos "lados" escogidos y más llamados al proceso conciliar para hacer aquello para lo que fue diseñado el proceso conciliar: resolver disputas. "Pedimos por ahora" reunión. "Sentémonos y discutamos a fondo la cuestión".
(ROC) - El 31 de Enero de 2019, luego del encuentro con Su Santidad el Patriarca Cirilo de Moscú y todas las Rusias, el Primado de la Iglesia Ortodoxa de las Tierras checas y Eslovaquia respondió a varias preguntas de los periodistas.
PERIODISTA: Su Beatitud, me gustaría preguntarle por la cuestión más candente, sobre la situación eclesiástica en Ucrania. Sé que este asunto fue incluido en la agenda de una sesión del Santo Sínodo de su iglesia. ¿Qué decisión será tomada: apoyar o no a la recientemente establecida “iglesia ortodoxa de Ucrania”?
M. ROSTISLAV: El Santo Sínodo dela Iglesia Ortodoxa de las Tierras checas y Eslovaquia tuvo su sesión antes de ayer (29 de Enero), y los miembros del Sínodo me encargaron una responsabilidad para apelar a los representantes de todas las Iglesias Ortodoxas locales con una petición para convenir en un encuentro pan-ortodoxo sobre la cuestión ucraniana. Hasta que todos los asuntos en la vida eclesial ucraniana sean discutidos y se tome una decisión conciliar, nuestra posición permanecerá inmutable.
  
Quisiera expresar mi apoyo a Su Beatitud el Metropólita Onofre de Kiev y Toda Ucrania. Somos vecinos de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana [del Patriarcado de Moscú]. Habiendo oído sobre las persecuciones causadas por lo que ocurrió el pasado Diciembre, hemos estado orando y esperando que se encuentre en el futuro cercano la solución al problema creado en la vida eclesial ucraniana por el auto-denominado “concilio de unificación”.
    
P.: ¿Piensa que es posible restaurar la comunión entre el Patriarcado Ecuménico y el Patriarcado de Moscú? ¿Cómo puede hallarse el consenso?
M. R: No es solamente posible; es necesario restaurar la comunión. Creo que sin diálogo, encuentros y discuciones de todos los problemas relacionados con Ucrania y su vida eclesiástica no puede haber progreso.
 
P.: Hay otro aspecto importante. Hasta donde sabemos, muchos ciudadanos ucranianos con sus familias están migrando a la República Checa y Eslovaquia, integrándose a sí mismas en las comunidades ortodoxas locales. ¿Cómo los recibe? Cuéntenos sobre ello.
M. R: Los aceptamos a todos. Aunque, somos categóricos en nuestra actitud al cisma: No hay lugar para él en la vida eclesial. Cualquier cisma puede solamente ser sanado por el arrepentimiento y el retorno a la Iglesia canónica. Decimos también a los que vienen de Ucrania que, si estuvieron conectados de una manera con las organizaciones cismáticas en su país, les explicamos qué es el cisma y lo que tienen que hacer para guardarse de él.

viernes, 1 de febrero de 2019

OBISPO CONCILIAR SE RETIRA EN ESCUELA DE LA FRATER

Noticia tomada de NON POSSUMUS.
    
La página oficial de Facebook del distrito alemán de la FSSPX, anuncia que Mons. Huonder se retirará en una escuela perteneciente a la FSSPX en Suiza. Captura de pantalla:
   
  
Traducción: «Después de su tiempo en Chur, Mons. Vitus Huonder se retirará a una escuela de nuestra Fraternidad Sacerdotal». 

Luego da el enlace a un artículo del sitio Kath.net, mismo que fue publicado por nosotros acá.

En tanto, en su última Carta de los Amigos y Benefactores (enero de 2019), el P. Benoit de Jorna, superior del distrito de Francia, dice:
«Se oye aquí y allá, y sobre todo en Internet, que la Fraternidad San Pío X se desvía, que traiciona, que es infiel a Mons. Lefebvre y al combate de la fe, ¡qué sé yo! Basta con abrir los ojos y los oídos para ver que no es así: los sacerdotes de la Fraternidad permanecen en la misma línea de la cresta que su Fundador les indicó, con el mismo apego a la Roma católica y a su Tradición, y el mismo rechazo a las novedades perjudiciales que, desgraciadamente, siguen destruyendo a la Iglesia».

DEL GUSANO DE LA CONCIENCIA O LOS REMORDIMIENTOS DE LOS CONDENADOS

PRIMER REMORDIMIENTO DEL CONDENADO: DE LO POCO QUE HAY QUE HACER PARA SALVARSE
1. Aparecióse un día un condenado a San Uberto, y le dijo: que dos eran los remordimientos que más le atormentaban en el Infierno: 1º Lo poco que tenía que haber hecho para salvarse. 2º Lo poco por lo que se había condenado. Lo mismo escribió Santo Tomás: Principaáliter dolébunt quod pro níhilo damnáti sunt, et facíllime vitam póterant cónsequi sempitérnam. Será lo que más sentirán, haberse condenado por tan poca cosa, y considerar cuán fácilmente podían haberse salvado. Contraigámonos ahora a considerar el primer remordimiento, a saber: cuan breves y efímeras fueron las satisfacciones o placeres por los cuales se condenaron los prescitos. Los desgraciados repetirán inútilmente: Si me hubiese abstenido de aquel deleite, si hubiese vencido aquel respeto humano, si hubiese huido de aquella ocasión o aquella mala compañía, no me hubiera condenado. Si hubiese frecuentado los sacramentos, si hubiese hecho confesión de mis culpas todos los meses, si hubiese recurrido a Dios en la tentación, no hubiera caído en ella. Mil veces hice propósito de hacerlo así; pero nunca lo cumplí, y por esta razón me he condenado.
   
2. Crecerá el tormento que le causará esta reflexión, con el recuerdo de los buenos ejemplos que viera en otros jóvenes sus contemporáneos, que llevaron una vida casta y ejemplar, en medio de los peligros del mundo. Crecerá espiritualmente la pena, con la memoria de todos los dones que el Señor le concedió para obtener la salvación como salud, bienes de fortuna, padres honrados, ingenio despejado, todo lo cual le concedió Dios, no para vivir entregado a los placeres de la tierra, sino para que los empleara en provecho de su alma. Recordará, además, las santas inspiraciones que tuvo para enmendarse, y la vida larga para llorar sus culpas. Pero el ángel del Señor que le hará saber, que pasó ya para él el tiempo de la salvación: Et ángelus quem vidi stantem… jurávit per vivéntem in sæcula sæculórum… quia tempus non erit ámplius (Apocal. x, 6).
   
3. ¡Oh, que espadas tan crueles serán todos estos beneficios recibidos, para el corazón del infeliz condenado, cuando se vea encerrado en la cárcel obscura del Infierno, y conozca que ya perdió la ocasión de evitar su eterna condenación! ¡Cómo, dirá llorando de desesperación en compañía de los otros, condenados del Infierno: Tránssiit messis, finíta est æstas, et nos salváti non sumus! Pasó el tiempo de recoger méritos para la vida eterna; pasó el estío en que pudimos haber asegurado nuestra salvación; pero no conseguimos salvarnos, y ha llegado nuestro invierno, un invierno eterno, en el que tenemos que vivir infelices para siempre, mientras Dios sea Dios.
   
4. El desgraciado dirá también: ¡Oh cuán necio he sido! Si las penas que he sufrido para satisfacer mis caprichos, las hubiese sufrido por Dios; si las fatigas toleradas para condenarme, las hubiese empleado en la consecución de mi salvación, ¡que contento me hallaría al presente! Más yo no hallo ahora sino remordimientos y penas, que me atormentan y me atormentarán por toda la eternidad. Finalmente, dirá: yo podía ser feliz para siempre, y tendré que ser eternamente desgraciado. ¡Oh cuanto más afligirá al condenado este pensamiento, que el fuego y todos los otros tormentos del Infierno!
   
SEGUNDO REMORDIMIENTO DEL CONDENADO: DE LO POCO PORQUE UNO SE PIERDE
5. Mandó el rey Saúl, estando acampado, que nadie, bajo la pena de la vida, tomase alimento alguno. Jonatás, su hijo, que era joven y tenía hambre, comió un poco de miel. Sabiéndolo el padre, quiso que se ejecutara la orden que había dado, y que fuese juzgado el hijo. Viéndose el infeliz condenado a muerte, lloraba, diciendo: Gustans gustávi paulúlum mellis, et ecce mórior (I. Reg. XVI, 43). He gustado un poquito de miel, y he aquí que voy a morir por eso. Empero, movido a compasión de Jonatás, todo el pueblo, medió con el padre y le libertó de la muerte. Mas para el pobre condenado no hay ni habrá jamás quien se mueva a compasión, ni se interponga con Dios para librarle de la muerte eterna del Infierno: todas las criaturas se gozarán en la justicia de su castigo, por haber él querido perder a Dios y el Paraíso por un placer pasajero.
  
6. La Escritura dice, que después de haberse alimentado Esaú de aquel plato de lentejas, por el que había vendido su primogenitura, se puso a gritar atormentado del dolor y del remordimiento por la pérdida que había experimentado: Irrúgiit clamóre magno (Gen. XXVII, 34) ¡Que rugidos y gritos tan desesperados dará el condenado, al pensar que por unos pocos, breves y emponzoñados placeres perdió el reino eterno del Paraíso, y se ve condenado para siempre a una muerte eterna!
  
7. Continuamente estará el desgraciado pensando el Infierno, en la causa de su triste perdición. A los que vivimos en este mundo, la vida pasada nos parece un momento, un sueño. ¿Qué parecerán, pues, al condenado los cincuenta o sesenta años de vida que habrá pasado en este mundo, cuando se halle en el abismo de la eternidad, y hayan pasado por él ciento, y mil millones de años de penas; y verá, no obstante, que el tiempo de su condena no ha hecho más que principiar, porque no ha de tener fin? Y aún aquellos pocos años que vivió en el mundo ¿estuvieron acaso llenos de placeres? ¿Acaso, cuando vivía en desgracia de Dios se gozaba en sus pecados? Unos breves momentos; y todo el tiempo restante no es más que angustia y dolor para quien vive lejos de Dios. ¿Qué parecerán, pues, al infeliz condenado, aquellos breves momentos de placer cuando se vea sepultado en aquel abismo de fuego?
  
8. ¿Quid prófuit supérbia, aut divitiárum jactántia? Transiérunt ómnia illa tamquam umbra (Sap. V, 8 y 9). ¡Ay de mí! dirá él: ¿de qué me ha servido la soberbia, o que provecho me ha traído la vana ostentación de mis riquezas? Pasaron como sombra todas aquellas cosas y de nada me han aprovechado. Sólo me duraron unos breves momentos, y me hicieron pasar una vida amarga sobre la tierra; y ahora ¡tengo que estar ardiendo en este horno para siempre, desesperado y abandonado de todos!
   
TERCER REMORDIMIENTO DEL CONDENADO: DEL GRAN BIEN QUE PERDIÓ POR SU CULPA
9. La infeliz princesa Isabel de Inglaterra, obcecada de la pasión de reinar, dijo cierto día: “Deme el Señor cuarenta años de reinado y renuncio al Paraíso”. Ya reinó los cuarenta años la desgraciada; más al presente, que está encarcelada en el Infierno, seguramente que no habrá de estar contenta de haber renunciado al Paraíso. ¡Oh cuán afligida estará al pensar, que por haber sido reina cuarenta años ha perdido el reino eterno de los Cielos! Los miserables condenados, dice San Pedro Crisólogo, sufren más por la pérdida que voluntariamente hicieron del Paraíso, que por las penas que experimentan en el abismo del infierno.
   
10. La principal pena que se siente en el Infierno es, las de haber perdido a Dios, aquel bien infinito que forma las delicias del Paraíso. San Bruno dice: Addántur torménta torméntis, et Deo non privéntur (Serm. de judic. final). Se contentarían los condenados si se añadiesen mil Infiernos al que están sufriendo con tal de que no se les privase de la vista de Dios: porque su Infierno principal consiste, en verse para siempre privados de la presencia de Dios por su culpa. Santa Teresa decía, que si uno pierde por culpa propia cualquier bagatela, por ejemplo una moneda o una sortija de poco valor, se aflige mucho, y no puede consolarse, pensando que ha perdido ésto por su culpa propia. ¿Cuál será pues, la pena del condenado al pensar, que ha perdido un bien infinito, un bien, que es Dios mismo, por su propia culpa?
  
11. Verá que Dios quería salvarle, y había puesto en su mano la elección de la vida o de la muerte eterna, como dice el Eclesiástico (XV, 18) Ante hóminem vita et mors… quod plácuerit ei, dábitur illi. Verá por tanto, haber dependido de él hacerse eternamente feliz, y que él se ha condenado por no haber querido salvarse. Hemos errado el camino de la salvación, dirá a sus infelices compañeros en el Infierno, puesto que nos separamos de él, perdiendo por nuestra culpa el Cielo y a Dios. Esta pena les hará decir: Non est pax óssibus meis a fácie peccatórum meórum (Ps. XXXXVII, 4). Se me estremecen los huesos cuando considero mis pecados. Por esto no verán objeto que les inspire más horror que ellos mismos; y probarán la pena con que amenaza el Señor a los pecadores: Stútuam te contra fáciem tuam (Ps. XLIX, 21).
   
12. Hermanos míos, si hasta aquí habéis incurrido en la necedad de querer perder a Dios por un gesto efímero y despreciable, no sigáis en esa necedad y procurad poner presto remedio, puesto que le hay. Temblad; porque ¿quién sabe si Dios os abandonará y os perderéis para siempre, si desde ahora no determináis mudar de vida? Cuando el demonio os tiente, acordaos del Infierno, y recurrid a Jesucristo y a María Santísima, implorando su ayuda, y ellos os librarán del pecado, que es el mayor de los males y la puerta del Infierno.
  
SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO. Sermón del Domingo III después de la Epifanía. En Sermones abreviados para todas las domínicas del año, tomo I. Pons. y Cª. Libreros y Editores, Madrid-Barcelona 1847, págs. 92-27.