lunes, 5 de agosto de 2019

EL TINGLADO DEL CUMPLEAÑOS DE LA “GOSPA” MESOROPOLITANA

De acuerdo a San Daniel Profeta, una de las señales del Anticristo es que éste pretenderá cambiar los tiempos y las fiestas. Un ejemplo de esto es que a instancias del fenómeno de las falsas apariciones de Međugorje, ha hecho carrera la invención modernista de afirmar que la Santísima Virgen María nació no el 8 de Septiembre (como ha seguido la Iglesia en su liturgia desde sus inicios), sino el 5 de Agosto (dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor). Pero el obispado de Mostar ha tenido el buen sentido (por ahora) de rechazar y condenar tal despropósito.
  
Hemos traducido del italiano este artículo del Obispado de Mostar-Duvno y Trebinje-Mrkan (Bosnia y Herzegovina), donde se relata el origen y desarrollo de este engaño orquestado por los franciscanos locales de Međugorje. Aunque rechazamos, como es lógico, el corrimiento que hacen del Anno Dómini, el artículo es interesante en sí, como muestra que es de que la apostasía nace de la desobediencia y es seguida por la insensatez.
   
MOSTAR: LAS FANTASÍAS SOBRE EL “CUMPLEAÑOS DE LA VIRGEN”, O CÓMO SURGIÓ EL “FESTIVAL DE LOS JÓVENES”
  
Foto: Natividad de la Virgen María - Jean-Jacques Sorg, iglesia de San Esteban en Rosheim (Bajo Rin, Francia)

Las fantasías de Vlašić sobre el cumpleaños de la Gospa.
La Iglesia Católica, según el Liber Pontificális, festeja la Natividad de la Bienaventurada Virgen María casi desde el siglo VII, desde los tiempos del Papa Sergio I (687-701). En Oriente, en Constantinopla, incluso algunas décadas antes.
 
Según la “Crónica de las apariciones en la parroquia de Međugorje”, en las apariciones la presunta “aparente” dice que el 2000º cumpleaños de la Virgen fue el 5 de Agosto de 1984. El capellán de entonces, fray Tomislav Vlašić, ha transmitido tal invención incluso al Papa en Roma y al obispo Žanić en Mostar[1], antes de ser sancionado en los años 2008-2009, con la dimisión de la Orden franciscana y del Orden sacerdotal [por sospecha de herejía y cisma, por difusión de doctrina dudosa, manipulación de conciencias, misticismo sospechoso, desobediencia a órdenes legítimas y cargos contra sextum (contra el sexto mandamiento), N. del T.]. He haquí lo que leemos en la Crónica, conducida por el padre Vlašić y por el padre Slavko Barbarić.
   
Los buenos deseos para la fiesta de la Natividad, 8 de Septiembre de 1981. Hay dos informes oficiales diferentes: el de Vlašić y el de René Laurentin. Vlašić en la Crónica escribe:
«Visiones - Los videntes han tenido el encuentro con la Virgen. El pequeño Jakov le ha hecho las felicitaciones por su cumpleaños. Ella estaba toda exultante y ha dicho que este es uno de sus días más felices. Ha exhortado a los videntes a la perseverancia en la fe y en la oración».
Sobre el mismo evento, [refiere] diversamente del todo René Laurentin (1917-2017), “historiador” de los fenómenos de Međugorje:
«Cumpleaños de la Virgen. El 8 de Septiembre, en la fiesta de la Natividad, la Virgen aparece con el niño Jesús. Es exactamente en casa de Jakov. También está Vicka: “Querida Gospa, te deseo un feliz cumpleaños”- le dice familiarmente tendiéndole la mano. La Virgen toma su mano extendida, pero Vicka no se atreve a hacer otro tanto, y Jakov confuso por su audacia le pide que no hable».
- ¡Vicka en cambio le dice todo a Laurentin, y él en su libro! [2]
  
Saludos de cumpleaños:
«8 de Septiembre de 1982 (Miércoles). De los videntes faltaban Mirjana e Ivica [Ivanka]. Los otros estaban presentes en el encuentro. Han tenido la visión. La Virgen estaba particularmente solemne. Los jóvenes le han felicitado por su cumpleaños. No hubo mensajes particulares» (pág. 247).
- Por tanto, el 8 de Septiembre de 1981 y 1982 la “Gospa de Međugorje” regularmente festeja su cumpleaños como toda la Iglesia Católica celebra la fiesta de su Natividad, el 8 de Septiembre. Incluso exteriormente estaba “toda exultante. También para el año siguiente, esta festividad continuará siendo caracterizada por el esplendor de la solemnidad y por la alegría por el cumpleaños. Como vemos:
«8 de Septiembre de 1983. (Jueves). Cuatro videntes han tenido la visión. Dicen que la Virgen estaba particularmente feliz. No ha dado mensajes especiales» (pág. 601).
- La “aparente” también para la Natividad del 1983 ha mantenido los vestidos solemnes del cumpleaños de los años precedentes, pero no hubo ningna felicitación de los “videntes”. Evidentemente se prepara algo detrás de la cortina por parte de la misma aparición de Međugorje y por parte de los “videntes de Međugorje” y de parte del “hacedor de mitos” [mistificatore] Tomislav Vlašić. Podemos ver lo que Vlašić escribe:

El cumpleaños de la Virgen no es el día de la Natividad, sino el 5 de Agosto, Nuestra Señora de las Nieves. Escribe el padre Tomislav:
«28 de Mayo de 1984. (Lunes). Hoy he visitado al padre obispo Pavao Žanić. Le he llevado la última parte del Diario de Jelena y de Marijana Vasilj. Le he llevado también el mensaje de la Gospa dado a Jelena por ella, para el Santo Padre y para el público cristiano, en base al cual el 2000º cumpleaños de la Virgen es el 5 de Agosto de 1984. 
  
El P. Obispo -prosigue Vlašić- rechaza a prióri el mensaje, esto es, no lo cree. A mí me ha prohibido verbalmente hablar, y ha dicho que me lo prohibirá también por escrito. El mensaje lo hará enviar, con el otro material, a la Congregación [para la Doctrina de la Fe]. 
  
Cuando le rogué que entendiera que nosotros los operadores pastorales no podemos ser indiferentes hacia los mensajes que pedían a la gente convertirse, él dijo poco después así: “Aquí no está la Virgen. Yo asumo la responsabilidad… ninguno está obligado a creer en las apariciones privadas…”. El P. Obispo tenía miles de razones para no creernos. Y ninguna razón lo mueve a creernos. Así ha hecho. 
  
Le he pedido que alguno de la Comisión interrogue y estudie el fenómeno de Jelena (Jelena ya desde un año y medio encuentra a la Virgen ¡y ni el p. Obispo ni ningún miembro ha hablado con ella!). Él ha hecho un gesto con la mano, diciendo que hay cientos de tales videntes. Le he pedido también que hable con todos los videntes, puesto que ellos harán saber pronto de grandes eventos. Ha respondido que él con ellos no tiene nada que hablar» (pág. 835).
- He aquí el anuncio solemne del “cumpleaños de la Virgen”, para el 5 de Agosto de 1984. Si por tanto el 2000º cumpleaños de la Virgen de Medjugorje era en 1984, esto quiere decir que tenía 16 años antes del inicio de la Nueva era, esto es, antes de Cristo. Habría tenido por tanto 16 años cuando dio a luz a Jesucristo. Pero como según los documentos históricos actuales, el Nacimiento de Jesús se ubica entre el año 7 y el año 6 “antes de Cristo”, esto significa que necesitaría restarle estos 6-7 años de la edad de la Virgen. Según tal fantasía de Međugorje, la Virgen habría dado a luz a Jesús a la edad de 9 o 10 años. He aquí cuáles errores nacieron de las fantasías de Vlašić. ¡Pero los fanáticos de Međugorje están prontos a creer también en las invenciones más increíbles!
    
Pero aquí en cuanto a Vlašić no es uno el punto sino dos:
«14 de Junio de 1984. (Jueves). 6. No proclamaremos por ahora la declaración-mensaje sobre el 2000º cumpleaños de la Virgen, hasta que la autoridad eclesiástica no lo apruebe o el mismo Cielo provea que tal día sea evidentemente preparado» (pág. 854).
- La autoridad eclesiástica, sin embargo, no lo ha aprobado ni en aquella hora ni en el futuro. Todavía la aparición de Vlašić ha rápidamente pedido que el 2000º cumpleaños de ella se festejase en modo particular.
«27 de Junio de 1984. (Viernes). Los videntes han tenido la visión juntos. No hubo mensajes particulares. Iván ha tenido esta tarde la visión sobre el lugar de las apariciones. La visión sucedió a las 22:30h. La Virgen ha dicho esto: “Yo continúo queriendo permanecer con mis elegidos en la iglesia, para difundir aquí, a través suyo, la Buena nueva…” (El deseo de la Virgen se refiere al intento del obispo Žanić de sacar a los videntes de la iglesia). “Estad en paz en este tiempo y no os pongáis nerviosos, porque mi hijo Jesús en este tiempo obra fuertemente en esta parroquia y en el pueblo donde está…” La Virgen, dice Iván, ha también pedido que para su 2000º cumpleaños, esto es, el 5 de Agosto de 1984, nos preparemos en forma particular. Ha pedido que en estos días se ore y se haga abstinencia, que el domingo se reciba la comunión con el corazón puro, para que Jesús pueda obrar en las personas. Iván ha transmitido que la Virgen ha dicho que habrán conversiones y señales en los hombres» (págs. 905-906).
- La “Gospa de Međugorje” va directamente contra las disposiciones del Obispo; tanto aquella que impone que los videntes, con sus “apariciones”, sean retirados de la iglesia, como la que prohíbe que se divulgue la fantasía sobre el cambio del cumpleaños litúrgico de la Virgen. Después de la intervención del Obispo, sin embargo, una semana antes del presunto cumpleaños, no hubo avisos del altar.
«29 de Julio de 1984. (Domingo). Nosotros no hemos anunciado el cumpleaños de la Virgen (2000º) para el 5 de Agosto porque el Obispo lo ha prohibido. Hemos solo alentado a la gente, para que aquel domingo, primer domingo -domingo de la reconciliación-, sea de veras un día de reconciliación» (pág. 908).
- La aparición de Vlašić ha obedecido a las disposiciones del Obispo, pero solo tácticamente. Ha dicho que “desde el altar no se habla por orden del Obispo”, para no irritarlo.
«30 de Julio de 1984. (Lunes). Iván ha tenido de nuevo la visión sobre el lugar de las apariciones a las 22:00h. “Con él estaba el grupo de oración, algunas monjas, alguna gente y yo”, escribe Vlašić. La aparición duró 15 minutos. En cierto punto Iván ha dicho que la Virgen ha dicho que cada uno en silencio exponga sus problemas y deseos. Todos habíamos orado en silencio. Después de la aparición, Iván ha dicho que la Virgen ha pedido que de su 2000º cumpleaños no se hable desde el altar a causa del Obispo, pero que la gente sea incitada a la conversión y a la oración. Dice que ella ha pedido especialmente a la juventud de la parroquia más oraciones. Ha dicho también que su Hijo Jesús atraería por sí sola a la gente aquí» (pág. 909).
- Sin embargo, la “aparición” de Međugorje y su mistificador Vlašić, infringiendo las disposiciones eclesiásticas, “privadamente” festejará el “cumpleaños” de la supuesta Virgen, que estaba “inusualmente feliz”, y por causa de los deseos privados, “florida de felicidad”.
«5 de Agosto de 1984. (Domingo). Todos los cinco videntes han tenido juntos la misma visión. Todos dicen que la Virgen estaba muy feliz, como raras veces. A cada uno de los videntes ha dicho palabras particulares. A Marija: “¡Orad! Abridme vuestro corazón y pedid. Yo ruego a mi Hijo Jesús para que os conceda gracias. Orad con fe”. La habíamos felicitado por el cumpleaños. Ella está florida de felicidad» (pág. 917).
- Es evidente que también Vlašić, promotor, propagador y mistificador de los fenómenos de Međugorje, ha plasmado su “aparición”, en las visiones de los “videntes”, según su contumacia, doblez y mitificación. ¡Públicamente no, privadamente sí!
  
¿Qué sobre la Inmaculada Concepción? El Obispo Žanić preguntó sobre esto en 1984. He aquí lo que fray Tomislav Vlašić dijo sobre ello:
«El 8 de Diciembre de 1983. (Jueves). Los cinco videntes han tenido la visión en común. La Virgen estaba vestida solemnemente, como para todas las grandes solemnidades» (pág. 677).
- Si la “aparente” de Međugorje cambia el cumpleaños de la verdadera Virgen, celebrado el 8 de Septiembre, entonces debería también cambiar la fecha de su Inmaculada Concepción, y en consecuencia debería trasladarla del 8 de Diciembre al 5 de Noviembre, para que todo concuerde en alguna forma con la fecha litúrgica del cumpleaños. Supuestamente ella nació el 5 de Agosto del año 16 A. de C., lo que significa que debería haber nacido después de menos de 8 meses de gestación.
 
La Iglesia no ha aceptado nada de las “apariciones” de Međugorje, los mensajes, el cumpleaños, la biografía, los secretos, los grandes signos, sino que oficialmente ha proclamado que en base a todas las comisiones canónicas de investigación no se puede afirmar que se trate de “apariciones o revelaciones sobrenaturales”.
  
Vale la pena recordar que, en el contexto del inventado “cumpleaños” del 5 de Agosto, se ha comenzado a organizar el Mladifest, el Festival de los jóvenes en Međugorje, a comienzos del mismo mes. ¡Se reúnen jóvenes de todo el mundo para darle a la “Gospa” el feliz cumpleaños! He aquí cómo sucedió todo, según la Crónica de las apariciones: 
  
El primer encuentro de jóvenes.
«5 de Agosto de 1989. (Sábado). A las 18.00h inició en la capilla del cementerio Kovačica la adoración perpetua organizada por los jóvenes. Mañana comienza la novena a la Virgen con muchos jóvenes, luego de la cual termina el año de los jóvenes, pedido por la Virgen en la fiesta de la Asunción de 1988, al final del Año Mariano» (págs. 209-210).
- ¿Qué clase de abuso litúrgico es que en la capilla del cementerio de Kovačica se organice “la adoración perpetua”? ¿A quién se le vino a la mente tal idea y con qué permiso y aprobación eclesiástica?
  
Del texto podemos deducir que tal adoración fue “organizada por los jóvenes”, que habían “muchos jóvenes”, que fue al final del “año de los jóvenes”, y que el año precedente, al final del Año Mariano (1987-1988), la “aparición” de Među
gorje expresamente pidió iniciar un “año de los jóvenes”, que, según la Crónica, duraría desde la Asunción de 1988 a la Asunción de 1989.
  
El segundo encuentro de jóvenes, 1990. “Fray Tomislav Vlašić dirige toda la semana”, leemos bajo la fecha del 30 de Julio de 1990. Al final del “festival” está escrito con fecha 6 de Agosto:
«A las 14:00h se han reunido los organizadores con fray Tomislav Vlašić y Slavko [Barbarić]. Habíamos decidido tomar la misma semana (el año próximo). Se han propuesto varios temas. Hemos decidido publicar a final del año un programa detallado. Sentimos la necesidad de continuar con estos encuentros, porque son importantes. Serán organizados seminarios antes del Festival para los organizadores».
- No tiene sentido que fray Tomislav, que no está en Herzegovina desde 1987, y vino de la Italia, no solo esté directamente involucrado en el “fenómeno de Međugorje” todavía en 1990, sino que sea tan familiar con la comunidad Franciscana de Međugorje que él personalmente dirija toda la semana y el festival de los jóvenes.
  
El tercer encuentro de jóvenes, 1991. La Crónica de las apariciones, conducida en 1991 por el padre Slavko Barbarić (1946-2000), alias capellán de Humac, permanezca en blanco, sin entradas desde el 25 de Julio al 5 de Agosto. Con fecha del 6 de Agosto de 1991 está escrito en la Crónica:
«Muchos jóvenes pasaron toda la noche asistiendo a la santa misa. A las 5:15h habíamos comenzado a cantar las letanías, y “Hemos venido por ti, oh Madre querida”. La santa misa presidida por fray Tomislav Vlašić. Ha hablado con tono exhortativo de la cruz, de la paz y de la transfiguración. Concelebrantes: 21. Mucha gente del pueblo, en total cerca de 1500-2000 personas. Fray Leonard Orec nuevamente dirigió una palabra a todos los jóvenes, invitándolos a vivir en paz y propagarla a los demás. Entonces todos recitamos el Credo y siete Padre nuestros. Distribuímos tres grandes panes, un signo de comunión».
El cuarto encuentro de jóvenes, 1992. Escribe fray Slavko Barbarić:
«5 de Agosto de 1992. (Miércoles). El cumpleaños de la Virgen. A las 21:30h inició el festival en honor del cumpleaños de la Virgen. La iglesia estaba llena. Todo en perfecto orden. Han participado solistas y grupos. Han cantado los jóvenes de Međugorje, la comunidad de Elvira [Petrozzi], Martin Pero [Boras] y Mile [Cirko], que han dirigido el canto durante el festival y han también cantado dos cantos con los jóvenes. Apareció también un grupo alemán. Los solistas fueron Mirko de Čitluk, Gino de Italia, Dajan de los Estados Unidos, Cristina de Argentina. También las monjas cantaron una canción. Todas las canciones eran en honor de la Virgen. Dos religiosos, uno francés y uno italiano, miembros de la comunidad de las Bienaventuranzas, cantaron en hebreo, y también un grupo juvenil de Irlanda. Al final todos fueron entusiastas de la banda de Mostar. Han cantado tres canciones: “A la Gospa”, una dalmatina y “En el combate…”. Entusiasmo de todos. Después del programa habíamos distribuido flores a todos y, en el curso de la procesión, cantando las pusimos ante la estatua de la Virgen. Fue conmovedor, visto con participación. A las 11:30h acabamos. Muchos jóvenes salieron de la iglesia hacia la colina de Križevac».
  
Bajo la fecha del 6 agosto de 1992 en la Crónica:
«Muchos han pernoctado sobre el Križevac rezando y cantando. A las 5:00h exactas inició la oración común- Recitamos los misterios gloriosos del rosario. A las 5:45h con el despuntar del sol iniciamos la santa misa, presidida por fray Slavko. Han concelebrado 15 sacerdotes. Se reunieron 1.500 peregrinos y parroquianos. Habíamos traducido todo en italiano, alemán, inglés y francés. Al final Marija Pavlović ha recitado el Credo y los 7 Padre nuestros. Hacia las 7:00h acabamos. Los jóvenes seguían cantando. Así concluyó el IV Mladifest en situación de guerra. Gracias a Dios por María. Los jóvenes reabrieron Međugorje».
- Por esta prueba escrita es evidente que al menos algunos franciscanos de Međugorje han firmemente decidido celebrar el “cumpleaños” de la Gospa el 5 de Agosto, poniéndose fuera de todo el mundo católico ortodoxo, siguiendo “apariciones” no reconocidas por la Iglesia, para organizar todo y llevar jóvenes de todo el mundo para hacer “el festival en honor del cumpleaños de la Virgen”, para “darle a la Madre el feliz cumpleaños”, ofreciéndoles de paso también otros contenidos…
 
Conclusión. A inicios de agosto de 2009 sobre un portal “católico” apareció esta noticia:
«El tema: El Festival de los jóvenes en Međugorje. En Međugorje, en la iglesia parroquial de San Santiago Apóstol ha comenzado el denominado festival de los jóvenes, organizado por los franciscanos del lugar, los cuales afirman que en  su parroquia aparece la Virgen y da mensajes ya por casi 30 años.
  
El obispo de Mostar ha recientemente declarado que este festival será el último porque él lo vetará. Aquí, lástima que no se podrá celebrar tan solemnemente y según la celebración el denominado cumpleaños de la Virgen el 5 de agosto, según la revelación de la “vidente” Vicka.
  
Del resto para ellos no tenía ninguna importancia el hecho de que la Iglesia lo celebre el 8 de septiembre. Todavía para ellos la “vidente” Vicka es una autoridad más grande».

Al respecto se pregunta uno de los lectores del portal: «¿También este año habrá una torta para el cumpleaños de la Virgen y cantarán el Happy birthday durante la misa?».
 
- El Obispo no ha declarado nunca que aquél sería el último festival, sino que ha declarado muchas veces que tal festival de los jóvenes se organiza a espaldas y sin aprobación del Ordinario del lugar y que se organiza en el contexto de las invenciones y fantasías acerca del presunto cumpleaños de la Virgen.
 
La Curia diocesana de Mostar
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NOTAS
[1] Carta de Tomislav Vlašić al obispo Pavao Žanić, 22 de Agosto de 1984.
[2] René Laurentin, Historia y mensaje de las apariciones de Medjugorje, Brescia, 1987, pág. 94.

domingo, 4 de agosto de 2019

ORACIÓN A SAN PÍO X

  
Glorioso Papa de la Eucaristía, San Pío X, tú quisiste “restaurar todas las cosas en Cristo”. Obten para mí un verdadero amor a Jesús, tanto que pueda vivir solo para Él. Ayúdame a adquirir un vivo fervor y una sincera voluntad para esforzarme por la santidad de vida, y que pueda aprovecharme de las riquezas de la Sagrada Eucaristía en sacrificio y sacramento. Por tu amor a María, Madre y Reina de todos, inflama mi corazón con tierna devoción a Ella. Bendito modelo del sacerdocio, obtén para nosotros santos y dedicados sacerdotes, y aumenta las vocaciones a la vida religiosa. Disipa la confusión y el odio y la ansiedad, e inclina nuestros corazones a la paz y concordia, para que todas las naciones se pongan bajo el dulce reino de Cristo. Amén.
  
San Pío X, ruega por mí.

AMAR SIGNIFICA BUSCAR EL BIEN DE AQUELLOS A QUIENES AMAMOS

«Sabido es que el cristianismo se resume en el gran Mandamiento: “Amarás al Señor tu Dios de todo corazón... y al prójimo como a tí mismo”.
   
Amar significa buscar el bien de aquellos a quienes amamos. El hombre debe, entonces, buscar primero el bien de Dios y después el bien del hombre. El bien de Dios es que su nombre sea bendecido y glorificado en los hechos por el cumplimiento de su ley. El bien del hombre es que le sean reconocidos todos los derechos que buscan al logro de su bienestar eterno y temporal.
 
Si es así, faltaría al mandamiento del Amor aquel padre que no reprimiera a su hijo que viola los derechos de Dios o los derechos de su Madre. No cumpliría con la caridad el padre que no castiga, si es necesario, al hijo que no respeta a su madre o que maltrata a sus hermanos. No cumple con la caridad el gobernante que no cuida los intereses de la patria o que no previene y castiga los atropellos de los malos ciudadanos.
   
Caridad no es sentimentalismo que consiente todos los errores y atropellos de los demás. Caridad es procurar eficazmente el bien real (eterno y temporal) de los demás y odiar en todo momento el mal».

PADRE JULIO MEINVIELLE. El judío en el misterio de la Historia, Epílogo.

LOS NUEVE MODOS DE ORAR DE SANTO DOMINGO

Tratado de autor desconocido, traducido al Español en el siglo XIV. Las miniaturas provienen del Códice Rossiano 03, guardado en la Biblioteca Apostólica Vaticana

INTRODUCCIÓN
Copiosamente y abastadamente fue dicho y compuesto de los santos doctores Agustín, Ambrosio, Hilario, Gregorio, Isidoro, Juan Crisóstomo y Juan Damasceno, y Bernardo, y de otros doctores y devotos varones, así griegos como latinos, de la santa oración: en cuanto a su encomendación, declaración, provecho, manera y aparejamiento, y más de sus impedimentos. Mas los honrados doctores fray Tomás de Aquino y fray Alberto en sus libros, y fray Guillermo en el tratado de las virtudes, muchas cosas prosiguieron de la oración devotamente y con mucha ciencia.

Mas de la manera de orar según que el alma posee el cuerpo y los miembros del cuerpo, porque más devotamente sea elevada a Dios, porque el ánima mueva el cuerpo y sea movida del cuerpo, y porque el ánima se ponga algunas veces en el éxtasis de contemplación como si estuviese fuera del cuerpo, así como San Pablo (2 Cor 12, 2) algunas veces era arrebatado del cuerpo en la contemplación de la voluntad, según que el profeta David (Sal. 30, 23), según la cual manera muchas veces Santo Domingo oraba, algunas cosas habemos de decir y demostrar para aquellos que le quisieren imitar y con devota devoción usar.

Cierto los santos del Viejo Testamento y del Nuevo Testamento son hallados orar en tales maneras, porque la tal manera de orar enciende la devoción. Así uno a otro algunas veces el ánima despertaba el cuerpo y algunas veces el cuerpo despertaba el ánima. Y este tal modo hacía a Santo Domingo envolverse en lágrimas, y le encendía en fervor de caridad y buena voluntad, en tanto que no se pudiese contener que los miembros del cuerpo no manifestasen la devoción por ciertas señales. Y por la fuerza de la voluntad que oraba, algunas veces se levantaba en peticiones, ruegos y dando gracias (1 Tim 2, 1).

Los modos de orar son estos, sin otros modos que tenía muy devotos y comunes en la celebración de la misa y en el rezo de la salmodia de David, a do era muchas veces arrobado súbitamente sobre sí, y hablar con Dios era visto y con los ángeles en las horas canónicas, o en el coro, o en el camino.
 
MODO PRIMERO
La primera manera de orar de padre santo Domingo fue humillándose delante el altar, así como si Jesucristo significado por el altar verdaderamente estuviese allí y personalmente, y non solamente en señal.

Sabía el santo Padre que la oración del que se humilla traspasa las nubes (Sir. 35, 21). Decía algunas veces a los frailes aquel dicho de la profetisa y santa mujer Judit “Oh Señor Dios, siempre te plugo el ruego de los mansos y humildes” (Judit 9, 16). Por humildad acanzó la cananea lo que quiso y demandó (Matt. 15, 21-28), y el hijo desgastador con su padre (Luc. 15, 18-24), y el que dijo: “Señor, no soy digno que tú entres en mi casa” (Matt. 8, 8). Señor, humilla mucho mi espíritu, porque, Señor, delante de ti soy humillado hasta ahora (Ps. 108, 107).

Y así el padre bendito Santo Domingo, levantado el cuerpo, inclinaba su cabeza y las renes muy humilmente a la su cabeza Jesucristo, considerando la obra servil a que es obligado y la excelencia de Jesucristo, y todo se daba a su reverencia.

Y esto enseñaba hacer a los frailes, cuando pasasen ante la humillación del crucifijo, porque el Señor Jesucristo por nosotros humillado mayormente nos viese humillados a su majestad. Ítem mandaba a los frailes humillarse así ante toda la Trinidad, cuando se dijese solemnemente: Glória Patri, et Fílio, et Spíritui Sancto.

Y este modo como aquí está figurado en esta siguiente figura era comienzo de su devoción, inclinando bien profundo, como aparece en esta demostración:


MODO SEGUNDO
Oraba muchas veces Santo Domingo lanzándose todo en la tierra, inclinado sobre su cara, y conpungíase en su corazón, y reprendíase a sí mismo, y decía algunas veces tan alto –tanto que le oían- aquellas palabras del santo Evangelio: Deus, propítius esto mihi peccatóri (Luc. 18, 13). Y piadosamente y con reverencia recordaba las palabras del profeta David: “Yo soy el que pequé e hizo mal” (II Reg. 24, 17). Y lloraba y gemía fuertemente, y decía: “No soy digno de ver la altura del cielo por la mucha copia de mis peccados, porque yo excité tu ira e hice el mal delante de ti” (Oración de Manasés 10-12). Y de aquel salmo Deus áuribus nostris, etc., fuerte y devotamente decía: Quóniam humiliáta, “porque es humillada en el polvo nuestra alma, allegóse a la tierra nuestro vientre” (Ps. 44, 26). Y más: Adhesit paviménto etc., “allegóse al templo de Dios mi alma, dame espíritu de vida, Señor, según tu palabra” (Ps. 119, 25).

Queriendo algunas veces enseñar a los frailes con cuánta reverencia deben orar, decía:
Aquellos magos, reyes devotos, entrando en la casa hallaron el Niño con María su madre (Matt. 2, 11). Cierto es que hallamos Hombre Dios con María su sierva. Venid, y adoremos, y lancémonos en prostración delante de Dios, y lloremos ante el Señor que nos hizo (Ps. 95, 6).
  
Amonestaba a los novicios y decía:
Si no pudiéseis llorar vuestros pecados, que no los tenéis, muchos son pecadores para ordenarlos a misericordia y caridad. Por los cuales gimieron los profetas y los ángeles; por los cuales cuando los vio Jesucristo lloró amargamente (Luc. 19, 41), y el santo David así lloraba diciendo: “Vi los traspasadores de la ley y comencéme a consumir” (Ps. 119, 158).
Este tal modo de postración en suelo ante el altar aparece en esta figura:
  

MODO TERCERO
Por esta razón Santo Domingo se levantaba de tierra y dábase disciplina con una cadena de hierro, diciendo: Disciplína tua corréxit me in finem (Sal 18, 36).
 
Y de allí toda la Orden estatuyó y ordenó que todos los frailes, en memoria del ejemplo de Santo Domingo, honrándolo y diciendo el salmo Miserére mei, Deus o De profúndis, recibiesen en todos los días feriales después de completas con varas de mimbre sobre el hombro desnudo disciplina por sus culpas propias o por las ajenas de cuyas limosnas viven.
  
Y de este santo ejemplo no se debe ninguno arredrar, por inocente que sea.

Y de este ejemplo y manera de este santo, ésta es la demostración y figura.
 

MODO CUARTO
Después de esto, Santo Domingo ante el altar en la iglesia o en el capítulo, inclinado el rostro al crucifijo, con grande acatamiento miraba al crucifijo, hincadas las rodillas, otra y otra vez y cien veces. Y bien algunas veces desde completorio (21:00h) hasta la media noche, ahora levantándose, ahora arrodillándose, así como San Pablo apóstol y así como el leproso del Evangelio que decía, hincado de rodillas: Dómine, si vis potes me mundáre (Marc. 1, 40). Y así como San Esteban, puestos las rodillas en tierra, llamó con gran voz y dijo: “Señor, no le cuentes este peccado” (Acta 7, 59).
  
Invadía a Padre Santo Domingo una inmensa confianza de la misericordia de Dios, por sí y por todos los pecadores, y por conservación de los frailes novicios, los cuales enviaba a predicar palabra de salud y a salud de las almas y conversión.
  
Y no podía, algunas veces, detener la voz, mas oíanla los frailes cuando decía: “A ti, Señor, llamaré. No calles a mí, que cuando callaras de mí pareceré a los que descienden en el lago” (Ad te Dómine clamábo, ne síleas a me, etc. [Ps. 28, 1]), y otras palabras de la santa Escritura. Algunas veces hablaba en su corazón, y la voz no la oían (I Reg. 1, 13). Y holgaba en aquel estar de hinojos, maravillado en el corazón, algunas veces prolongado tienpo. Y algunas veces en aquella manera de orar parecía en su gesto que con el corazón pasaba los cielos, y luego parecía espacioso en gozo y limpiándose las lágrimas que le corrían. Parecía como se ponía en gran deseo alegre, así como el que viene con muy gran sed cuando viene a la fuente, y así como el peregrino cuando viene cerca de la posada y cuando llega a su tierra. Y convalecía y esforzábase y muy compuestamente acerca de la honestidad se movía, levantándose en pie y arrodillándose.
  
Y tanto era acostumbrado genollar, hincar los hinojos, que en el camino y en las posadas después de los trabajos de los caminos, y cuando los otros dormían en el camino y se holgaban, así como acostumbrado a su arte y a su singular oficio, se tornaba a las inclinaciones y genollaciones.
  
Con este ejemplo, enseñaba a los frailes más por obra que por palabra, en esta manera que aquí está por figura que se sigue. Este es el más común modo de orar que Padre Santo Domingo hacía y más devoto, y que más los santos usaron sin peligro corporal y sin cansación.


MODO QUINTO
Estaba algunas veces padre santo Domingo delante del altar cuando estaba en el convento, todo el cuerpo enhiesto sobre sus pies no arrimado ni allegado a otra cosa, teniendo algunas veces las manos tendidas ante su pechos en manera de libro abierto. Y así se había en la manera estar enhiesto así como si leyese ante el Señor Dios con gran reverencia y dovotamente. Parecía entonces que en la oración pensaba las palabras de Dios y así como si a sí mismo dulcemente las contase. Acostumbró en sí bien aquella manera del Señor, que se lee en Lucas, scílicet quod intrávit, entró Jesucristo según su costumbre un día sábado en la sinagoga, y levantóse a leer (Lc 4, 16). Y en el salmo se lee: “Estudo enhiesto en silencio en pies, y cesó la ira y furor” (Sal 106, 30).
  
Algunas veces juntaba las manos, tendiéndolas ante los ojos fuertemente restringidas, constringendo a sí mismo. Algunas veces las manos y los hombros levantaba, según que es costumbre al sacerdote cuando dice la misa, así como si quisiese hincar las orejas a entender con más diligencia alguna cosa que otro dijese.
  
Entonces pensarías, si vieses la devoción del que está en pies orando al Cielo derecho, pensarías ver el profeta con el ángel o con Dios, cuándo hablando, ahora oyendo, ahora cuidando en silencio de estas cosas que le fuesen reveladas.
   
Y si, cuando estaba en el camino, hurtaba algún tiempo escondidamente para orar, estando en sus pies con toda voluntad súbitamente oraba en el Cielo, y luego le oirías hablar tan dulcemente y muy delicadamente alguna palabra de la médula del dulzor de la santa Escritura, que parecía que las oía de la fuente del Salvador (Is 12, 3).
   
Y con este ejemplo los frailes mucho eran amonestados y movidos ante la faz de su padre y su maestro, y más devotos muy bien se informaban a orar con reverencia y continuamente, sicut óculi ancíllæ in mánibus dóminæ suæ, “así como los ojos de la servidora en las manos de su señora, y así como los ojos de los servidores en las manos de sus señores” (Sal 123, 2).
  

MODO SEXTO
Algunas veces fue visto estar orando padre Santo Domingo según que oí a aquel que lo vio con mis orejas, que estando el bendito padre Santo Domingo los brazos tendidos y las palmas a semejanza de cruz mucho intenso, estando enhiesto sobre sus pies cuanto él podía.
  
En esta manera oraba cuando resucitó Dios por su oración el mozo de Nápoles en Roma, en San Sixto, en la sacristía; y en la iglesia en la celebración de la misa, cuando fue levantado de la tierra en el aire. Así nos lo contó aquella devota y santa sor Cecilia, que estaba presente y lo vio con otra mucha gente. Así como Elías cuando resucitó el hijo de la viuda, extendióse y púsose sobre el mozo (3 Reg. 17, 21). En esta manera oraba cuando cerca de Tolosa libró los peregrinos de inglesa tierra del peligro, cuando hubieran de morir en el río, según que en otra manera es escrito. En esta manera oraba el muy noble dulce Jesús estando en la cruz, scílicet extendidos los brazos y las manos y las palmas, y con valiente clamor y con lágrimas fue oído por su reverencia (Heb. 5, 7).
  
Este modo no lo frecuentaba muchas veces el varón siervo de Dios Santo Domingo, salvo cuando conocía por virtud de la oración y con espíritu divino que se hacía alguna cosa grande y maravillosa. Y no dejaba a los frailes así orar, ni se lo aconsejaba.
  
Y cuando suscitó aquel mozo orando, y estando levantado tendidos los brazos y las manos en manera de cruz, no sabemos qué cosas dijo. Por ventura dijo aquellas palabras del profeta Elías: “Oh Señor Dios mío, torne yo -te ruego- el ánima de este joven en sus entrañas” (3 Reg. 17, 21), así como guardó su manera en orar. Mas los frailes y las sorores y los señores cardenales, y los otros que vieron el modo de oración no acostumbrado a ellos y maravilloso, no pararon mientes ni aprendieron las palabras que dijo. Después conveníales preguntar de ellas a Santo Domingo, porque en este hecho mucho se demostró a ellos todos temeroso y reverendo, honroso.
  
Mas aquellas palabras que en el Salterio hacen mención de este modo de orar pesadamente y gravemente y maduramente las decía y con discreción, y son éstas: Dómine Deus salútis meæ, in die clamávi ad te, et nocte coram te, “Señor, Dios de mi salud, llamé a ti en el día y en la noche delante de ti”. Hasta en este lugar: Clamávi ad te, Dómine, tota die, expándi ad te manus meas, “llamé a ti, Señor, todo el día, tendí a ti mis manos” (Sal 88, 2, 10). Item: Dómine, exáudi oratiónem meam, áuribus pércipe obsecratiónem etc., hasta donde dice: Expándi manus meas ad te, ánima mea sicut terra sine áqua tibi (Sal 143, 1, 6-7).
  
Por estas palabras pudiera cualquier devoto orador entender la doctrina de este padre en orando con este modo, cuando se quisiese mover a Dios maravillosamente por virtud de la oración, o mayormente cuando sintiese, con alguna inspiración oculta de Dios, movimiento en sí a alguna singular gracia o por sí o por otro alguno, enseñado de la doctrina de David, del fuego de Elías, de la caridad de Jesucristo, de la devoción de Santo Domingo, según que parece en esta figura siguiente:
  

MODO SÉPTIMO
Hallábanlo muchas veces orando, todo levantado al cielo, en manera de saeta electa lanzada del arco tendido contra arriba derecha (Isa. 49, 2). Así estaba levantadas las manos sobre la cabeza bien extendidas y ajuntadas en uno, o algún tanto las manos abiertas tendidas de ancho, así como para recibir alguna cosa del cielo.
  
Y creen que le acrecentaba Dios la gracia y era arrebatado en espíritu, y ganaba de Dios, por la Orden que comenzó, los dones del Espíritu Santo, y quietos y delectables en los hechos de santidad consigo y con los frailes (Matth. 5, 3-10). Porque con la muy alta pobreza cada uno se tuviese por bienaventurado, en amargoso luto, en grave persecución, en mucha hambre y sed de justicia, en triste misericordia, y fuesen devotos y delectosos en guardar los preceptos, en acabar y cumplir los consejos santos del Evangelio. Parecía entonces Santo Domingo padre que entraba arrebatadamente en el lugar Santo de los santos y en el tercer cielo (II Cor. 12, 2), porque después de aquella oración, en corregir, en dispensar, en predicar manera de profeta tenía, según que en los milagros fue remembrado.
  
Mas una cosa es aquí de poner para edificación. Después de tal oración, el maestro Domingo demandó consejo de los frailes sobre algunas cosas que había de hacer en Bolonia, según su costumbre. Porque, según decía, alguna cosa es revelada a uno que no es a otro revelado entre los santos hombres, según aparece en los profetas. Y así, estando en el consejo, vino el sacristán. Llamó uno de los que estaban en el consejo a la iglesia de las mujeres, pienso que a oir confesiones. Y llamólo locamente, mas no lo llamó así que lo oyese el bendito maestro Santo Domingo. Llamólo así:
-Una hermosa mujer os demanda, id enseguida.
Movido en el espíritu, Santo Domingo afligíase en sí mismo, e hiciéronle reverencia los consejeros. Entonces mandó venir al sacristán y díjole:
-¿Qué dijiste?
Respondió él:
-Demandé el sacerdote a la iglesia.
Y el padre dijo:
-Acúsate a ti mismo y confiesa tu culpa, la cual vino hasta tu boca. Cuidaste que estuviera oculto. Dios, que hizo todas las cosas, hizo que no se me escondiesen las palabras que tú cuidabas tener escondidas.
Y disciplinólo allí muy fuertemente y por mucho tiempo, hasta que los que ahí estaban fueron movidos a compasión por los azotes. Y díjole:
-Anda, hijo, aprendiste ya cómo mirar con atención a la mujer, porque no juzgues del color. Ora tú para que Dios te haga casto en los ojos tuyos.
Así conoció la cosa oculta, así corrigió al loco, enseñó al que había castigado, así como había visto en la oración. Y maravilláronse los frailes cómo así dijo que había de hacer. Y dijo el santo maestro:
-Nuestra justicia comparada es a la justicia divina así como suciedad al oro (Isa. 64, 6).
Así es que el santo padre no tardaba mucho en aquel modo de orar, mas tornábase en sí mísmo, así como si viniese de luenga tierra y  así como peregrino parecía al mundo. Y ligeramente se podía entender en su gesto y en las costumbres.
  
Mas algunas veces, cuando oraba, claramente le oían los frailes que decía como el profeta: Exáudi vocem deprecatiónis meæ dum oro ad te, et dum extóllo manus meas a tu santo templo, “oí, Señor, la voz de la mi oración cuando yo oro a ti y cuando alzo las manos a tu santo templo” (Ps. 28, 2). Y enseñaba con palabra y con ejemplo a los frailes así orar, diciendo: Ecce nunc benedícite Dóminum omnes servi Dómini, in nocte extóllite manus vestras in sancta, et benedícite Dóminum (Ps. 134, 1-2). Y decía aquel salmo: Dómine clamávi ad te, exáudi me, inténde voci meæ cum clamávero ad te, dirigátur orátio mea sicut incénsum in conspectu tuo, elevátio mánuum meárum sacrifícium vespertínum (Sal 141, 1-2).
 
Y porque esto sea mejor entendido, esta figura lo enseña:
  

MODO OCTAVO
Era otro modo de orar a nuestro Padre Santo Domingo hermoso y devoto y grato.
  
Después de las horas canónicas y después de las gracias que se hacen comúnmente después de comer, el mesurado y devoto Padre con espíritu de devoción, espíritu el cual tomara de las palabras de Dios que se cantaban en el coro o en el refectorio, luego se ponía en algún logar solitario, en la celda o en otro lugar para leer u orar hablando consigo y estando con Dios.
  
Y posábase tan quieto y abría algún libro ante su cara y signábase del signo de la Cruz, y leía y consolábase en su voluntad muy dulcemente, así como si oyese al Señor Dios hablar, así como se dice en el salmo: Áudiam quid loquátur in me Dóminus Deus, porque hablará pacem in plebem suam, “Oiré lo que hablará en mí el Señor Dios, porque hablará paz en su pueblo y sobre sus santos, y en aquellos que se tornan a su corazón” (Sal 85, 9).
  
Y así como si disputase con otro compañero con gesto y voluntad, ora parecía con furia, ora quieto y oidor atento, y luchar y reír y llorar y aguzar la cara y fijar los ojos y bajarlos, y luego hablar en silencio y golpearse el pecho. Si alguno intentaba verle ocultamente, parecíale Padre Santo Domingo así como Moisés cuando entraba al medio del desierto, y mirase la zarza arder y al Señor hablar y humillarse a sí mismo (Ex. 3, 1s). Y tan de pronto este profético siervo de Dios era levantado de la lección a la oración y de la oración a la contemplación. Y leyendo así solo, honraba el libro e inclinábase al libro y besaba el libro algunas veces, mayormente si era  un códice de los Evangelios o si leía las palabras que el Señor Jesuc risto por su boca decía.
  
Algunas veces tornaba la cara y escondíala. Algunas veces ponía la cara en sus manos y cubríala un poco colgando la capilla sobre los ojos. Y entonces hacíase todo afligido y lleno de deseo, y así como que daba gracias a la excelente persona de los beneficios recibidos, levantábase un poco con reverencia y se inclinaba. Y, todo consolado y quieto en sí mismo, otra vez tornaba a leer en el libro, según aparece en esta figura:
  
   
MODO NOVENO
Este tal modo guardaba Padre Santo Domingo mudándose de tierra en tierra, y mayormente cuando estaba en algún yermo y jugaba con sus meditaciones en su contemplación.
  
Y decía algunas veces a sus compañeros en el camino: Escrito es en el profeta Oseas: “traerla he al yermo y hablaré a su corazón” (Oseas 2, 14).
  
Y algunas veces se apartaba del conpañero y se iba delante, o se quedaba las más veces detrás gran trecho, lejos. Y yendo oraba de pie y andaba, y en su meditación encendíase fuego (Sal 39, 4). Y esto le venía en tal oración, así como si espantase las chispas o las moscas de su cara, y por eso se signaba muchas veces con el signo de la Cruz.
  
Recordaban los frailes que en este modo de orar ganó el santo padre cumplimiento de santa Escritura, y la miel y el grano de su entendimiento, y la oculta familiaridad del Espíritu Santo en conocer las cosas escondidas y ocultas.
  
 
Una vez aconteció –que traíamos una cosa de muchas que dejamos-, el diablo vino a la iglesia de los frailes predicadores en Bolonia en forma de mancebo que tenía costumbres vanas y locas, y demandó un confesor. Y trajéronle uno a uno hasta cinco sacerdotes, ahora uno y ahora otro. Y fue así la razón, porque ensució e inflamó y enojó al primero con sus palabras, que levantóse de la confesión y no le quiso oir hasta el fin aquellas abominaciones. Y así hizo el segundo, y el tercero, y el cuarto y el quinto. Callando se iban y nunca quisieron revelar esta confesión, porque, de la parte de los confesores que oían aquella confesión, sacramental era, a pesar que el diablo la hacía.
  
Entonces Santo Domingo era en el convento presente. Allegóse a él el sacristán, querellándose contra los sacerdotes, porque cinco no pudieron oir a un pecador. Díjole al bendito padre Santo Domingo:
-Mas grande escándalo es; predican los frailes sacerdotes penitencia, y no quieren a los pecadores poner penitencia.
Y levantóse padre Domingo de la lección y oración y contemplación, pienso que sabedor ya de aquel negocio, y vino a oir la confesión del diablo. Y como entró en la iglesia, allegose a él el diablo y luego le reconoció el santo padre, y díjole:
-Oh maligno espíritu, ¿por qué tientas y pruebas a los siervos de Dios con esta fingida piedad?
Y maltrátalo muy duramente, y el diablo allí luego desapareció y dejó la iglesia con gran hedor, olor de piedra de azufre. Y luego fue aplacado el sacristán sobre el desdén [que el diablo demostraba y escarnio] contra los sacerdotes.

sábado, 3 de agosto de 2019

DEL USO DE LOS SACRAMENTALES

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO

Algunos Católicos tratan al Escapulario y las Medallas poco más que de “talismanes” o “amuletos” paganos.
En tal actitud hay un sabor a Superstición, que es un pecado contra la virtud de la Religión.
Si acaso, estas personas están obteniendo muy poco beneficio del Escapulario porque la verdadera disposición religiosa les falta por ignorancia o deliberadamente.
  
Queridos Padres de TRADITIO: ¿Cuán necesario es el Escapulario de Nuestra Señora del Carmen? He estado llevando la Medalla de la Virgen Milagrosa y la Medalla de San Benito por más de 30 años, pero estoy siendo presionada por supuestos católicos tradicionalistas, que parecen estar obsesionados conmigo para que me ponga el Escapulario Carmelita. ¿Cuántos sacramentales debo tener en el cuello para la salvación eterna? (Carol)
 
Respuesta de los Padres de TRADITIO.
La pregunta te sorprenderá y también a estos católicos tradicionalistas obsesionados: ¡NINGUNO! La Iglesia no enseña que ningún objeto per se salvará a nadie. Lo que salva al Católico es vivir cercano a Dios, particularmente al Santo Sacrificio de la Misa, a los Sacramentos, y a la moral y las virtudes cristianas. Esto es todo lo que Nuestro Señor pide. Él dijo que si queremos salvarnos, debemos “guardar los Mandamientos”. Él no dijo nada de llevar objetos. De hecho, ridiculizó a los devotos del templo por hacerlo tan hipócritamente (Mateo 23, 5).
 
Para ser investido del Escapulario café, debes acceder a convertirte en un cuasi-Terciario de la Orden Carmelita a través de la Confraternidad de Nuestra Señora del Carmen. Debes vestir fielmente el Escapulario, rezar diariamente el Offícium Parvum Beátæ Maríæ Vírginis/Oficio parvo de la Bienaventurada Virgen María (no, no es el Rosario), y llevar una vida casta según tu estado particular.
  
Incluso muchos católicos tradicionales son inconscientes de los requerimientos de la Confraternidad del Escapulario y por eso tratan al Escapulario poco más que un “talismán” o “amuleto” pagano. En tal actitud hay un sabor a Superstición, que es un pecado contra la virtud de la Religión. Si acaso, estas personas están obteniendo muy poco beneficio del Escapulario porque la verdadera disposición religiosa les falta por ignorancia o deliberadamente. Y como apuntara el Papa Pío XI, «[…] La Virgen ama a los que la aman, y nadie puede esperar confiadamente su ayuda en la muerte si en la vida no se iniciare en su amistad, ora evitando la culpa, ora haciendo algo que ceda en su honor» (Carta Apostólica Petis tu quídem a Fray Elías Magennis OCarm., con motivo del VI centenario del Privilegio Sabatino, 18 de marzo de 1922), por lo que para merecer gozar del Privilegio Sabatino, es necesario observar las condiciones indicadas anteriormente.

NOVENA EN HONOR A SANTA CLARA DE ASÍS

Novena dispuesta por un devoto de la Santa, e impresa en Murcia por Antonia Ramírez, viuda de Felipe Teruel, a expensas del Monasterio de Santa Clara la Real de dicha ciudad. Con aprobación eclesiástica.
   
NOVENA DE LA SERÁFICA MADRE SANTA CLARA DE ASÍS

   
Para que los Fieles con más seguridad cojan los frutos de esta Novena, se dispondrán para ella confesando y comulgando el primer día, u otro del Novenario; haciendo especial oración a la gloriosa Virgen y esclarecida Madre Santa Clara, a fin de impretrar, y por su intercesión, lo que necesitan y más les convenga. Y se podrán preparar con los actos siguientes, sacados del Ejercicio cotidiano con que ofrecía a Dios sus obras el Santísimo Padre, el Señor Inocencio Undécimo:
 
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
 
Yo os adoro, Dios mío, Santísima Trinidad, Padre, Hijo, y Espíritu Santo, tres Personas y un solo Dios, en quien creo; y que el Hijo de Dios se hizo Hombre para redimirnos; y ha de juzgarnos, y dar a cada uno el premio o castigo según sus obras.
 
Me humillo en el abismo de mi nada, reconociendo el infinito ser y perfección de vuestra Majestad. Os creo firmísimamente, y pondré mil vidas por defender y testificar todo aquello que os habéis dignado de hacerme entender por medio de la Sagrada Escritura y de vuestra Santa Iglesia. Pongo toda mi esperanza en Vos, y cuanto puedo haber de bienes espirituales y temporales, así en esta vida como en la otra, todo lo deseo, espero, y quiero solo de vuestra mano, Dios mío, vida mía y sola esperanza mía.
  
A Vos entrego, por hoy y para siempre, mi cuerpo y mi alma, mis potencias, memoria, entendimiento y voluntad; y todos mis sentidos. Protesto que no consiento, ni quiero consentir, en cuanto es en mí, en cosa que sea la más mínima ofensa de vuestra Majestad. Propongo firmemente emplearme con todo mi ser en servicio y gloria vuestra. Estoy pronto a recibir cualquier trabajo que me venga de vuestras manos, por daros gusto. Querría emplearme todo, a fin que vuestra Majestad fuese servido, glorificado y amado de todos los hombres del Mundo. Me gozo sumamente de vuestra eterna felicidad, y me alegro que seáis tan glorioso en el Cielo y en la tierra. Os doy infinitas gracias por los beneficios que yo, y todo el mundo recibimos de vuestra Majestad.
  
Amo a vuestra bondad por sí misma, y ser dignísima de ser amada, con todo el afecto de mi corazón y de mi alma; y quisiera saberos amar, como os han amado los Ángeles y Justos; con el amor de los cuales junto con el imperfectísimo amor mío, ofrezco a vuestra Majestad, con los méritos de los Santos, de la Virgen Santísima, y de Cristo, Señor nuestro, mis obras, para siempre bañándolas con la preciosa Sangre de Jesús mi Redentor.
   
Tengo intención de lograr cuantas Indulgencias puedo en las ocasiones y obras de este día: y aplicarlas, por modo de sufragio por las Almas del Purgatorio. También tengo intención de ofrecer todo aquello que puedo en penitencia y satisfacción de mis pecados.
 
Dios mío, por ser Vos minutamente digno de ser amado y servido; porque sois quien sois, y os amo y aprecio sobre todo cuanto puedo amar: me pesa, y me arrepiento con el dolor mas íntimo y verdadero de todos mis pecados; y los detesto, y aborrezco más que a cuantos males hay. Pido humildemente perdón a vuestra Majestad: y propongo firmemente nunca más ofenderos en adelante. Quedo en vuestras Llagas, Jesús mío, tenedme, y dilatadme dentro de ellas hoy, y siempre; hasta que me concedáis veros y amaros eternamente. Amén.

DÍA PRIMERO - 3 DE AGOSTO
Estando la gloriosa Virgen Santa Clara en las entrañas de su madre, orando ésta delante de un Crucifijo, pidiendo a su Majestad la sacase con buen suceso de los peligros del parto: la respondió el Señor en voz sensible, que no temiese, porque pariría con felicidad, y sería el Oriente de una luz clarísima que ilustraría al universo mundo. Nació la Santa Niña, y su nacimiento causó a los ciudadanos de Asís, su Patria, extraordinario jubilo, como presagio cierto de que en ella les nacía la protectora, para su consuelo, amparo y defensa.
  
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Señor mío Jesucristo, Candor de la luz eterna y espejo sin mancha, que con el baño de vuestros Divinos resplandores, ilustrasteis al alma de Santa Clara, previniéndola con bendiciones de dulzura, para que como imagen vuestra, naciese santificada (como piadosamente se cree): humildemente os suplico, por sus altos merecimientos, iluminéis mi entendimiento con el conocimiento de vuestra infinita bondad, y de la malicia de mi pecado; para que amando lo bueno, y aborreciendo lo malo, nunca os ofenda, y siempre os ame de todo corazón. Amén.
 
Rezar cinco Padre nuestros y cinco Avemarías, seguidos por la oración siguiente:
 
ORACIÓN PARA CONCLUSIÓN
Gloriosa y esclarecida Santa Clara, Esposa del Cordero de Dios, imagen viva de María Santísima, y a su imitación fecunda Madre espiritual, Caudillo de Vírgenes Sagradas; fuente de pureza, que riega las místicas plantas del ameno y seráfico Paraíso; Antorcha luminosa, que con el candor de la luz eterna alumbra al universo con rayos de santidad y doctrina destruyendo las sombras de la malicia. Aurora preclarísima y Luna hermosa, que creció con los aumentos de la gracia, adornada con el regimen y presidencia de virgíneas estrellas en la noche de este siglo. Sol escogido para ilustrar al Cielo de la Iglesia. Norte fijo que guía a la Patria Celestial. Huerto cerrado a la culpa, cercado con el vallado espinoso de ásperas penitencias, donde el Divino Labrador cultiva cándidas azucenas y flores maravillosas, en quien tiene sus delicias. Vara de la virtud de Dios, operativa de admirables portentos. Palma victoriosa que triunfasteis de las vanidades del mundo, de las astucias del Demonio y halagos de la carne. Ínclita Capitana y Ejército ordenado y terrible contra los enemigos visibles e invisibles. Protectora del Pueblo Cristiano, y terror de los Infieles, armada con la espada del Pan del Cielo y con el escudo impenetrable de la Fe. Seminario de castos deseos, Maestra de virtudes heroicas y ejemplar de la Evangélica perfección: Humildemente os suplico, por los merecimientos de nuestro Señor Jesucristo, y por vuestra poderosa intercesión, nos alcancéis lo que os pedimos en esta Novena, para la mayor gloria de Dios y bien de nuestras almas. Y caso que por nuestra ignorancia, no acertemos a pedir lo que nos conviene, encaminad nuestra petición al más recto fin y cumplimiento del Divino beneplácito, en el cual nos resignamos y conformamos en todo y por todo; pues nuestra intención es solo obtener de la Divina misericordia lo que más conduzca al cumplimiento de su santísima voluntad. Amén.

GOZOS DE LA SERÁFICA MADRE SANTA CLARA DE ASÍS
 
Pues sois del hermoso Amor
Esposa escogida y rara:
Purísima Virgen Clara,
Escuchad nuestro clamor.
  
Asís admiró en su oriente
Que en vos nació peregrina
La luz que al Orbe ilumina,
Cifra del Omnipotente
La gracia os dió lo luciente
De su Divino candor:
Purísima Virgen Clara,
Escuchad nuestro clamor.
  
Clara Aurora, Esclarecida
Amanecéis luminosa,
A ser como Luna, hermosa;
Y como Sol, escogida.
De la claridad vestida,
Alumbráis con su esplendor:
Purísima Virgen Clara,
Escuchad nuestro clamor.
  
De Maria, Virgen bella,
Sois diseño portentoso;
Y para hallar al Esposo
La seguís con buena estrella.
Vestigio sois de su huella,
Atraída de su olor:
Purísima Virgen Clara,
Escuchad nuestro clamor.
  
El Jardinero Sagrado
Os hizo Místico Huerto,
A la Caridad abierto,
Y a toda culpa cerrado.
En Vos se mira plantado,
Para sus delicias, Flor:
Purísima Virgen Clara,
Escuchad nuestro clamor.
  
Deliciosa os considero,
Gracia, como Paraíso,
Donde el segundo Adán quiso
Se renovase el primero.
Pues en Vos el áspid fiero
Nunca marchitó el verdor:
Purísima Virgen Clara,
Escuchad nuestro clamor.
  
En el fuego de su celo,
Un Serafín os inflama,
Y creciendo en Vos la llama,
Buscó su esfera en el Cielo.
Despreciando lo del suelo
Con impulso superior:
Purísima Virgen Clara,
Escuchad nuestro clamor.
  
De Vírgenes Capitana,
Para hacer al mundo guerra,
En su Custodia os encierra
Francisco en edad temprana.
Del siglo y su gloria vana
Lográis el triunfo mayor:
Purísima Virgen Clara,
Escuchad nuestro clamor.
  
A Jesús en la aspereza
De su Pasión dolorosa
Imitáis, cual fiel Esposa,
Herida de su fineza.
De aquí copias la belleza,
Siendo pincel el Amor:
Purísima Virgen Clara,
Escuchad nuestro clamor.
  
Nuevo Fénix renacido
Entre la flamante aroma,
Meditáis como Paloma,
Haciendo canto al gemido.
En la viva piedra nido
Ponéis, libre del Azor:
Purísima Virgen Clara,
Escuchad nuestro clamor.
  
Para oprimir la violencia
Del pérfido Mahometano,
Con la Custodia en la mano
Castigaisteis su insolencia,
Salvando así a la inocencia,
Armada del Salvador:
Purísima Virgen Clara,
Escuchad nuestro clamor.
  
En los brazos del Esposo,
Al Tálamo inmaculado
Volais, y estais a su lado
Sentada en Trono glorioso,
Donde en eterno reposo
Reináis con gloria y honor:
Purísima Virgen Clara,
Escuchad nuestro clamor.
  
La Iglesia festiva aclama,
Con la voz de la verdad,
Los frutos de santidad,
Que en Vos coge, admira y ama.
Vuestros milagros la fama
Publica en dulce tenor:
Purísima Virgen Clara,
Escuchad nuestro clamor.
  
Por caridad os rogamos
Escuchad nuestro clamor,
CLARA sois, cuyo favor
Con humildad imploramos:
Y en él, por Vos esperamos,
Lograr lo bueno y mejor:
Purísima Virgen Clara,
Escuchad nuestro clamor.
  
Pues sois del hermoso Amor
Esposa escogida y rara:
Purísima Virgen Clara,
Escuchad nuestro clamor.

℣. Ruega por nosotros, bienaventurada Santa Clara.
℟. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

ORACIÓN
Te suplicamos, Señor, que por la intervención de tu bienaventurada Virgen Santa Clara, cuyo natalicio al cielo recordamos, hagas a tus siervos partícipes de su gozo en el Cielo y coherederos de tu Hijo Unigénito, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
DÍA SEGUNDO - 4 DE AGOSTO
Por la señal...
Oración inicial.
   
Nacida que fue la Santa Virgen, convinieron sus Padres en que en el Bautismo se llamase Clara; nombre nuevo, que con el efecto desempeñó al Oráculo Divino, por tener su origen del Padre de las Lumbres, como luciente anuncio de su admirable santidad; pues vino a ser desde el primer paso que dio en la tierra, sagrado vestigio de la Reina del Cielo, como insigne imitadora de sus preclarísimas virtudes.
  
ORACIÓN
Amantísimo Jesús mío, que con el esmalte de vuestra Sangre y virtud de vuestro santísimo Nombre adornasteis y hermoseásteis para vuestro Tálamo a la Niña Santa Clara, para que al punto que rayó en su feliz oriente, alumbrase con la claridad de sus heroicas obras el camino recto de la Bienaventuranza: Con profundo rendimiento (interpuesta su poderosa intercesión) os ruego, renovéis en mí el nombre glorioso de Cristiano que recibí en el Santo Bautismo, para que atendiendo a la profesión que hice en él, y obligaciones que contraje, las cumpla en todo y por todo, desnudándome del hombre viejo y sus malos actos, y vistiéndome a Vos, que sois hombre nuevo, en novedad de vida y costumbres. Amén.
 
Rezar cinco Padre nuestros y Ave Marías. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA TERCERO - 5 DE AGOSTO
Por la señal...
Oración inicial.
   
Con el fecundo rocío de la gracia crecía Santa Clara, mística Planta, con el cultivo y buena educación de Hortelana, su madre, y el oculto Magisterio del Espíritu Santo, en cuyos purísimos incendios abrasada, desde sus primeros años se consagró víctima inocente en las Aras de caridad, empleada en la consideración de la Pasión y muerte de su Divino Esposo; en cuyo ejercicio se liquidaba su corazón amante por los ojos, aspirando fervorosa con penitencias superiores a su tierna edad a copiar en su alma la dolorosa imagen de su amado, para transformarse en él por amor y dolor.
 
ORACIÓN
Dulcísimo Redentor mío, que con las eficacias de vuestro santo amor hicisteis crecer a la Niña Santa Clara, de claridad en claridad, como de virtud en virtud, no solo para sí, sino también para la común edificación. Yo os pido, piadosísimo Señor, que por esta vuestra escogida Esposa, os digneis de apartar de mí todo lo que me impide para llegarme a Vos; aumentando en mi alma la Fe viva, la Esperanza cierta y la Caridad ardiente, para que por este medio, muerto a todo lo visible, solo viva en Vos, y Vos en mí crucificado. Amén.
 
Rezar cinco Padre nuestros y Ave Marías. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA CUARTO - 6 DE AGOSTO
Por la señal...
Oración inicial.
   
Siendo la bendita Virgen Santa Clara de edad de diez y siete años, por consejo del Seráfico Padre San Francisco, enardecida en sus Seráficos ardores, resolvió abrazar los rigores de la vida Apostólica, pisando con generoso desprecio todo lo caduco y perecedero; para cuyo fin, atropellando todos los inconvenientes, se huyó sola de la casa de sus Padres y se fue al Templo de Santa María de Porciuncula, donde estaba el Santo Patriarca, y donde desnudándose de las galas, se vistió el áspero sayal de penitencia, para celebrar las bodas con su Divino Esposo; haciendo medianera de sus desposorios a María Santísima; y poniéndose a la sombra de su protección, quedó totalmente consagrada y dedicada a Dios en estado de Religiosa.
 
ORACIÓN
Altísimo Señor y Dios eterno, que fuerte y suavemente dispusisteis el virginal corazón de la Santa doncella Clara, para que abandonando las mundanas vanidades y los fueros de la carne y sangre, sin temer los peligros que le amenazaban, se arrojase en brazos de vuestra providencia, para seguiros en el estado de la mayor perfección. Contrito y humillado os suplico me concedáis los esfuerzos de vuestra gracia, para que a su imitación desprecie yo los bienes terrenos y sensuales apetitos, y aprecie con digna estimación las Celestiales y eternas delicias, siguiendo vuestros Mandamientos y consejos por el camino de la mortificación de sentidos y potencias, implorando para ello el auxilio eficacísimo de vuestra Santísima Madre, por quien espero merecerlo. Amén.
 
Rezar cinco Padre nuestros y Ave Marías. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
 
DÍA QUINTO - 7 DE AGOSTO
Por la señal...
Oración inicial.
   
El Seráfico Patriarca San Francisco, para asegurar a su nueva discípula de la injusta violencia de sus Padres, la depositó en un Convento de Monjas Benedictinas, donde la Santa Virgen se puso con toda confianza a los pies de un Crucifijo, pidiéndole fortaleza para entrar en la batalla que le esperaba, por lo mal que habían sentido sus parientes la piadosa fuga que hizo de su casa: por lo que conspirados contra ella, ya con caricias, y ya con amenazas, pretendieron vencer su constancia; apartándola de sus Santos propósitos. Pero defendida de la Divina diestra, cantó la victoria, logrando por despojos del triunfo traer a su dictamen a su hermana la Venerable Inés, en cuya compañía encerrada en la Ermita de San Damián, dieron principio al Apostólico instituto de su Sagrada Religión.

ORACIÓN
Clementísimo Dios, que con propicia dignación escucháis las súplicas de vuestros siervos y los fortalecéis, asistiéndoles en el conflicto de la tribulación, para que peleando con perseverancia, alcancen la corona de justicia, como lo hicisteis con vuestra Esposa Santa Clara: Yo os suplico, inclinéis vuestra atención a mis humildes ruegos, para que armado con vuestra virtud, resista mi flaqueza a las lisonjas del mundo, a los engaños del Demonio, y a los halagos de la carne; y abrazado con las asperezas de la Cruz, os consagre en sus aras el corazón en suave holocausto y víctima de perfecta caridad. Amén.
 
Rezar cinco Padre nuestros y Ave Marías. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
 
DÍA SEXTO - 8 DE AGOSTO
Por la señal...
Oración inicial.
   
Puesta en clausura la gloriosa Santa Clara (siendo la primera que la guardo por voto), emprendió una vida más Angélica que humana; y fueron tantos los resplandores de santidad con que comenzó a lucir, y tan activa la fragante suavidad de sus virtudes, que con la luz del desengaño alumbradas y de sus ungüentos atraídas, muchas doncellas la siguieron en el nuevo instituto, despreciando (movidas de su ejemplo) las falacias del siglo, emprendiendo el estado de la perfección cristiana, en la secuela de su Insigne Capitana, para conseguir la conquista del Reino de los Cielos, con las armas de la obediencia, pobreza, castidad y perpetua clausura.
   
ORACIÓN
Amabilísimo Jesus mío, que como flor del campo Virginal de María Santísima, cultivada por obra del Espíritu Santo, nacisteis pobre de bienes temporales, para enriquecernos de virtudes; y os humillasteis a obedecer a los hombres para nuestra enseñanza: Con todo el afecto de mi corazon os ruego infundáis en mi alma aquel generoso espíritu que comunicasteis a vuestra esclarecida esposa Santa Clara; para que con total resolución obedezca vuestros Mandamientos y por Vos a mis superiores, desprecie los terrenos por los Celestiales, y adorne vuestro Tálamo con la hermosa gala de la castidad, cerrando las puertas de los sentidos a todo lo visible. Amén.
 
Rezar cinco Padre nuestros y Ave Marías. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
 
DÍA SÉPTIMO - 9 DE AGOSTO
Por la señal...
Oración inicial.
   
Crecía más y más la fama de la santidad de la Seráfica Madre, al paso que se aumentaba el número de sus hijas y conventos que se fundaban solo a expensas de la Divina providencia, en suma pobreza y austeridad. Dioles el Seráfico Patriarca Regla, que aprobaron y confirmaron los sumos Pontífices, sin admitir la Santa dispensación en sus rigores. Obrando el Señor estupendas maravillas en crédito de su Apostólico celo: con el cual en aquel Virgíneo Jardín brillaba como la rosa entre las flores; y en aquel nuevo Cielo lucía como el Sol entre las Estrellas, siendo sagrada admiración del mundo, que ya percibía los influjos de esta portentosa luz.

ORACIÓN
¡Oh Buen Jesús, hermosura de los Ángeles!, que tenéis puestas vuestras delicias en estar entre los hijos de los hombres, y especialmente entre las Azucenas Cándidas de la virginidad, apacentándose de su pureza como inmaculado Cordero, cuando como Pastor las apacentáis con vuestra Deífica Carne y Sangre que engendra vírgenes: Yo os suplico, Bondad infinita, sembréis en el terreno de mi alma los castos deseos de serviros y amaros en toda pureza de pensamientos, palabras y obras, como lo hicisteis con vuestra esposa Santa Clara y sus devotas hijas; para que por su intercesión logre yo habitéis en el retiro de mi corazón, sin hallar en él cosa que ofenda vuestros Divinos ojos. Amén.
 
Rezar cinco Padre nuestros y Ave Marías. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
 
DÍA OCTAVO - 10 DE AGOSTO
Por la señal...
Oración inicial.
   
Haciéndose cargo la Santa Madre de que el Señor la puso en el candelero de la Prelacía para alumbrar la casa de Dios con sus santos ejemplos, vestida de un grosero saco y totalmente descalza, emprendió una vida más para la admiración que para la imitación: pues su sueño era brevísimo, su oración larga y fervorosa, ilustrada en ella con favores Celestiales. Su cama la tierra desnuda, su almohada un madero, sus ayunos continuos, y tanta su abstinencia que aun no comía para alimentarse. Ceñíase a raíz de sus virginales carnes la piel de un cerdudo, cortadas las cerdas, y otros ásperos cilicios; y esto padeciendo calentura continua por espacio de veinte y ocho años. Y en fin, trataba a su cuerpo como pudiera hacerlo el más cruel tirano, viviendo como de milagro.
 
ORACIÓN
Señor mío Jesucristo, Padre de misericordia y Dios de toda consolación, que con tanta gracia fortalecisteis la flaqueza de Santa Clara, haciéndola mujer fuerte, para dejar en ella en vuestra Iglesia un dechado de verdadera penitencia, y un ejemplar de perfección Evangélica. Por sus grandes merecimientos os pido y suplico apartéis de mí el amor desordenado que tengo a mi carne, para que sujeta a las leyes del espíritu, castigue con rigor las ofensas que he cometido contra Vos, mortificando mis apetitos desordenados, corrigiendo la libertad de mis sentidos, y empleando mis potencias solamente en conoceros y amaros, teniendo esculpido en mi memoria lo que Vos padecisteis por mí, para alentarme a padecer por Vos. Amén.
 
Rezar cinco Padre nuestros y Ave Marías. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
 
DÍA NOVENO - 11 DE AGOSTO
Por la señal...
Oración inicial.
   
Puesta la gloriosa Virgen Santa Clara en la última enfermedad, la honró en la tierra el Sumo Pontífice, Vicario de Cristo, visitándola personalmente, acompañado de toda su Curia, cosa pocas veces vista; pero ¿qué mucho, si los Reyes del Cielo, Jesús y María, la asistían en su cabecera? En esta ocasión entró en la pobre celda de la Santa un Coro de Santas Vírgenes, a las cuales presidía su Divina Capitana, María Santísima, con imponderable hermosura, ceñida la frente con Corona Imperial, que acercándose a la enferma, y echándola los brazos, la acarició con inefable benignidad. Y las demás Vírgenes, dándola los parabienes de sus eternos desposorios, adornaron el Tálamo con un palio preciosísimo para el Rey de la Gloria, en cuyas manos entregó su alma purísima, que acompañada de tan sagrada Comitiva, voló a los Cielos, donde vive en perpetuas eternidades.
 
ORACIÓN
Dulcísimo Jesús, Esposo amantísimo de las almas, que con eterno galardón premiasteis los merecimientos de vuestra Esposa Santa Clara, no sólo con el culto y honra de la Iglesia Mílitante, sino también con la gloria de la Triunfante: Yo os suplico os dignéis de asistirme y favorecerme en la hora de mi muerte, para que venciendo sus horrores y los peligros de la vida, salga hermoseada con la Estola de la inmortalidad, a gozar de vuestra presencia, en compañía de vuestra Santísima Madre y demás Bienaventurados, por los siglos de los siglos. Amén.
 
Rezar cinco Padre nuestros y Ave Marías. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

viernes, 2 de agosto de 2019

QUIEN IGNORA LA RELIGIÓN ES PORQUE QUIERE

«¡Ah desdichado [católico]! Si viviste en la ignorancia [de tu religión], fue sencillamente porque no quisiste instruirte, porque no quisiste aprovecharte de las instrucciones o huiste de ellas ¡Vete, desgraciado, vete! Tus excusas solo sirven para hacerte aun más digno aún de maldición! Vete, hijo maldito, al Infierno, a arder en él con tu ignorancia».
 
SAN JUAN MARÍA VIANNEY.

jueves, 1 de agosto de 2019

EXCUSAR LOS DEFECTOS PROPIOS ES FRUTO DE LA SOBERBIA

«Compara un santo [San Pedro Damiano] a los que se excusan al erizo, que cuando siente que le quieren tomar o tocar, encoge con grandísima velocidad la cabeza y los pies, y queda por todas partes rodeado de espinas, hecho una bola, que no le podréis tomar ni tocar, sin punzaros primero. De esta manera, dice este santo, son los que se excusan, que si los queréis tocar, y les decís la falta que hicieron, luego se defienden como el erizo. Y unas veces os punzarán a vos, dándoos a entender que también vos habéis menester aquello; otras diciéndoos que también hay regla que no reprenda uno a otro; otras diciendo que otros hacen mayores faltas y se disimulan. Llegaos a tocar al erizo y veréis si punza. 
   
Todo esto nace de la mucha soberbia que tenemos, que no querríamos que se supiesen nuestras faltas, ni ser tenidos por defectuosos, y más nos pesa de que se sepan y de la estima que por ello perdemos, que de haberlas hecho, y así las procuramos encubrir y excusar cuanto podemos.
   
Y hay algunos tan inmortificados en esto, que aun antes que les digan nada, ellos previenen y se excusan, y quieren dar razón de lo que  les pueden oponer; “si hice aquello fue por esto, y si hice lo otro, fue por esotro”. ¿Quién os pica ahora que así saltáis? El estímulo y aguijón de la soberbia que tienen allá dentro en las entrañas, eso les pica y les hace saltar con eso, aun antes de tiempo».
 
SAN ALONSO RODRÍGUEZ SJ, Ejercicio de perfección y virtudes cristianas, tomo II, tratado III, capítulo XXVIII, página 320.