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martes, 12 de septiembre de 2017

SECUENCIA “Gáudii Primórdium”, DE LA NATIVIDAD DE SANTA MARÍA

El Misal Parisino de 1738 (y a partir de él, todos los Misales galicanos) contaba con la siguiente Secuencia en la Misa de la Natividad de la Bienaventurada Virgen María (Tomo IV, pags. 145-150), que desde el Introito de la misma (Salmo 88, 3-4 & 1) anuncia la predestinación de que María fue objeto para ser la Madre de Dios.
  
LATÍN
Gáudii primórdium
Et salútis núntium
Diem nostræ cánimus.
Quæ dat hora Vírginem,
Spondet Deum hóminem:
En venit quem quǽrimus.
  
Quam in Matrem éligit,
Hujus ortum dírigit
Deus omnis grátiæ.
Domum quam inhábitet,
Mox e qua nos vísitet,
Ornat sol justítiæ.
  
Quot micat lumínibus,
Suis Deus úsibus
Quod vas fingit glóriæ.
Quot latent mirácula!
Fiet hæc nubécula
In vim magnam plúviæ.
   
Benedícta fília,
Tota plena grátia,
Tota sine mácula:
Cœli quod jam hábitas,
Pande nobis sémitas
Prece, Virgo, sédula.
  
Iram promerúimus;
Christe, pacem pétimus:
Hanc da, Matris précibus.
Ut in nobis máneas,
Corda nostra prǽbeas
Pura culpis ómnibus.
Amen. Allelúja.
   
TRADUCCIÓN
Cantemos en este día
A la aurora de nuestra alegría,
Que presagia nuestra salvación.
Esta hora que nos da la Virgen
Nos promete al Dios Hombre;
Aquél que deseamos pronto vendrá.
  
El Dios de toda gracia
Que la eligió como Madre
Dirige su nacimiento.
El sol de justicia adorna
La morada que habitará,
Y de donde vendrá pronto a visitarnos.
  
¡Con cuantas luces no brilla
Este vaso de gloria
Que formó Dios para su propio uso!
¡Cuantas ocultas maravillas!
Esta nubecilla traerá
Con fuerza una magna lluvia.
  
Oh Hija bendita,
Toda llena de gracia,
Y toda sin mancha.
Desde el cielo donde ya habitas,
Abre para nosotros los senderos
Por tu intercesión activa, ¡Oh Virgen María!
  
Incurrido hemos en la cólera celeste,
¡Oh Cristo!, pedimos tu paz:
Concédenosla por las súplicas de tu Madre,
Para que en nosotros permanezca,
Concede a nuestros corazones permanecer
Purificados de toda culpa.
Amén. Aleluya.

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