Páginas

domingo, 24 de marzo de 2019

LOS ERRORES DEL CAMINO NEOCATECUMENAL: TESTIMONIO DE UNA BRASILEÑA

Traducción del artículo publicado en Italiano en OSSERVATORIO SUL CAMMINO NEOCATECUMENALE SECONDO VERITÀ. La autora, la brasileña Amanda Serra, reconoce como Papas Católicos a los dirigentes de la religión del Vaticano II y dice que ama al Camino, aun estando fuera, y espera que un día corrijan sus errores (cosa que dudamos suceda). Pero bueno, otro testimonio más de alguien QUE ESTUVO DENTRO DEL NEOCATECUMENALISMO Y HABLA CON PROPIEDAD (ya que los kikistas dicen que hablan de ellos sin conocerlos).
   
Es difícil decir adiós
  
Este texto parecerá largo, pero me ayuda a liberarme de las cosas que me han hecho reflexionar sobre nuestro reciente abandonar el Camino Neocatecumenal, en el cual he participado por diez llargos años. Quisiera deciros que continuaré amando el Camino, sea o no sea parte de mi historia, y que he aprendido muchas cosas de ellos, y que creo (y espero) que un día sus errores puedan ser corregidos en modo que puedan servir fielmente a la Iglesia. Dividiré el texto en los siguientes argumentos: por qué entré, qué me ha gustado, cosas que he encontrado extrañas o fastidiosas, cosas que me entretienen, cosa penso che vada fatto. Tal vez este texto interesará sólo a aquellos que conocen el movimiento, pido excusas a los lectores que no estén interesados en el tema.
  
Por qué adherí al Camino
 
Fui inducida por un anuncio que fue hecho después de la Misa por una denominada "catequista" que dice tener nueve hijos. El argumento me pareció convincente, sentíamos la necesidad de profundizar la fe y al mismo tiempo estaba curiosa de saber qué la había movido a tener tantos hijos. Había vivido con mi familia casi desde niña y siempre frecuentábamos la iglesia. Convencí también a mi hermana y a dos amigos nuestras para que adhirireran. En ningún punto del anuncio oí mencionar la entrada en un movimiento: había entendido que se trataba sólo de catequesis.
   
Advertimos una cierta profundidad en sus denominadas "catequesis" y un montón de elocuencia en nuestros denominados "catequistas", que dijeron cosas para nuestra vida personal y nos enseñaron buenos cantos casi desde la "catequesis" inicial. Así, después de la "convivencia" inicial, aceptamos la invitación de continuar.
  
Qué me gustaba del Camino
   
(Hablaré en pasado porque ya lo he abandonado, incluso si considero que algunas de estas cosas sean buenas todavía):
  • Me gustaban los cantos, que verdaderamente tocaban el corazón, y muchos de ellos eran tomados directamente de la Biblia, especialmente de los salmos, así acabábamos por reconocer una buena parte de los salmos precisamente a causa de los santos. Esto era bueno porque teníamos siempre un versículo en la cabeza para cualquier momento de la vida.
  • Las preparaciones de la Palabra, que nos imponían tener un constante y profundo contacto con ella, que ayudaba a vencer la pereza.
  • El hecho que hubiéramos personas de edades diferentes, así que no estábamos cerrados en clichés típicos de una franja de edad. En las comunidades donde he "caminado" (estuve en tres comunidades diferentes), habían siempre personas muy ancianas, parejas y jóvenes; algunas mujeres tenían gusto en hablar conmigo y me agradaba la oportunidad de interactuar con ellas.
  • La seriedad sobre las cosas de Dios, reflejada por nuestro modo de vestir, el comportamiento durante las predicaciones, organizar los lugares donde se realizarán las celebraciones y las preparaciones.
  • La seriedad en los momentos de silencio, en las convivencias y la scrutátio, porque podíamos sentir a Dios hablar, antes del ruido de la jornada en la cual no se tiene la oportunidad de consentración.
  • El siempre presente impulso a proclamar la Palabra de Dios, a través de los anuncios en las plazas, las invitaciones a las denominadas "catequesis" y a las peregrinaciones, dado que esta era la principal llamada de Cristo y esperábamos salvar más almas.
  • Los anuncios de Adviento, Pascua y Cuaresma, que nos daban la oportunidad di guardar seriamente el tiempo litúrgico que se estaba avecinando.
  • Las celebraciones penitenciales periódicas, que nos quitaban las preocupaciones de ir a confesarse.
  • Los cuadros de Kiko (algunos, por lo menos), que representaban varios pasajes de la Biblia y parecían también más profundos después de las "catequesis" que nos hacían llevar; dado que no teníamos muchos cuadros de calidad disponibles de otros pintores y concíamos solo los de Kiko, habíamos usado muchos de estos últimos.
  • La oportunidad de confiar con seguridad nuestras experiencias y enseñar junto a los hermanos en los giros de experiencias, así que era posible alentar las tensiones de guardar ciertas cosas y también el poder seguir el propio crecimiento espiritual.
  • La valorización del transmitir la fe a los niños, que hacíamos orar con nosotros, y hacer resonar la Palabra y participar verdaderamente en las celebraciones.
  • La oración de las Laudes, que había descubierto solamente en el Camino.
  • El difundir la idea que la Iglesia tiene a la concepción, que es tan difícil para otros cristianos. En seguida he descubierto que esta apertura a la vida no es vivida solo en el Camino, sino también por tantos otros católicos.
Qué he encontrado de extraño o fastidioso aunque no lo sabría describir
  • La obsesión por los pequeños detalles que había que seguir religiosamente, como el arreglo de los ornamentos de la mesa y de los tapetes, mientras que no teníamos el mismo cuidado sobre la Misa comunitaria parroquial. Esta fue la primera extrañeza que noté.
  • El hecho de que no podíamos cantar los cantos del Camino (que tanto me gustaban) en las Misas parroquiales, ni podíamos cantar los cantos de la Misa parroquial en las Eucaristías del Camino.
  • La obsesión con la obediencia a los denominados "catequistas" y no necesariamente a los sacerdotes y los obispos, con la excusa de que los dichos "catequistas" te fueron dados por Dios y conocían bien tu vida (y por eso es que eran buenos para ti) y los obispos no. Una cosa que yo considero peligrosa.
  • La falta de celo por el altar de la Iglesia (como los cantores que deliberadamente se sentaban en la sede reservada al sacerdote para tocar los instrumentos en el momento de la danza-corro).
  • El no utilizar el altar de la Iglesia, donde Cristo cada día es inmolado, con la excusa de la nueva estética, y por tanto el uso de otra mesa en el centro de la iglesia.
  • La prohibición de arrodillarse en la consagración en las liturgias neocatecumenales, con el pretecto que sería una fiesta: esto es, el significado de tales liturgias era diverso de aquellas a las que normalmente voy.
  • La prohibición de responder a la plegaria Eucarística, con el pretexto de que aquellas celebradas según los iniciadores no lo prevén (pero aquí en Brasil debemos seguir las líneas guía de la liturgia de la Conferencia Episcopal Brasileña, desde que la comunidad neocatecumenal dice ser obediente al obispo local...).
  • El no permitir la interactividad durante las denominadas "catequesis" (ninguno puede hacer nada, ni preguntar, ni escribir, ni beber un sorbo de agua: solo escuchar), y por cuanto pudiera ser lo que se ha dicho, se generaba un cierto autoritarismo de parte de los proclamados "catequistas".
  • La confusión sobre el hecho de que aquellos que han ya completado enteramente el itinerario catequético católico (desde la Primera Comunión a la Confirmación), incluso los mismos sacerdotes, deben afrontar en su totalidad el itinerario neocatecumenal comenzando desde las "catequesis iniciales", como si nada de lo que ya habían vivido fuese válido.
  • La idea expresa siempre en modo explícito de que el Camino es el único grupo (incluso si no quiere ser llamado así) que te dará verdaderamente la fe, que te hará conocer a Cristo, que te haría comprender tu historia y conocer la palabra del Señor (incluso si este último punto no fuese dicho en las famosas "catequesis", las personas más sencillas que os participan así entenderán y dirán).
  • El hecho de que en los días de las Jornadas Mundiales de la Juventud se le da mucha más importancia a las actividades neocatecumenales que al programa de la JMJ.
  • El hecho de no haber nunca promovido eventos de la parroquia por iniciativa neocatecumenal (por piedad de los participantes habíamos tal vez colaborado en algunos eventos parroquiales, pero eso no era alentado por los iniciadores).
  • La obsesión de no poder hablar de cuestiones de fe en las resonancias y en los anuncios, sino solo de la propia experiencia personal, si bien lo que nos ha tocado no tenía qué ver necesariamente con la vida personal (tenemos por ejemplo, el caso de un presbítero que interrumpe la resonancia de una mujer para decirle que ella debía hablar solo de la vida propia).
  • El hecho de deber mentir sobre la colecta de dinero (y los objetos que vender para dar algo a los pobres), o inventar rarezas con la excusa de reunir fondos para los encuentros vocacionales. También debiendo hacer el bien con "la mano derecha que no sepa lo que hace la izquierda", me sentía verdaderamente mal por deber inventar mentiras por algo que sinceramente veía como un forzamiento a mí misma.
  • La importancia dada a tantas cosas, pero sin alguna mención de la importancia del diezmo a la parroquia (más adelante entendí el por qué).
  • El hecho de que no había consenso entre los iniciadores (Carmen siempre reprobaba y criticaba a Kiko).
  • El hecho de que en algunos cuadros el rostro de Cristo es la cara de Kiko.
  • Mientras yo tenía necesidad de un minuto de recogimiento después de la Comunión, ninguno advertía la necesidad de ello, y en mi caso, me tocaba continuar cantando y tocando.
  • El hecho de que la Eucaristía con la liturgia domenical sea celebrada el sábado por la tarde, tal vez también a las tres de la tarde con la excusa de que el domingo comienza el sábado por la tarde.
  • Nuestro compromiso en la parroquia (como catequistas parroquiales y miembros del coro parroquial) estaba muy a menudo en conflicto con las convivenzcias y las preparaciones.
   
Qué me había hecho permanecer en el Camino
   
Todas las cosas que me gustaban, las cuales mencioné arriba, y la consideración de que ele movimiento neocatecumenal era parte de la historia de toda mi vida adulta: después de todo me casé en el movimiento, y en el movimiento he bautizado a mis dos hijos. Además, el sacerdote que había bendecido nuestro matrimonio, nos había amonestado varias veces: "no salgáis del Camino", por lo cual tenía miedo de abandonarlo.
 
Qué me indujo a dejar el Camino

Casi desde la época en que éramos novios, mi marido me decía siempre que si hubiese visto que el Camino no era fiel a la Iglesia, lo hubiera dejado, porque él siembre fue un católico practicante, rezaba las Laudes, era acólito y siempre había participado en la vida de la parroquia. Entró en el Camino porque en la época había dicho que me habría casado con alguno del Camino. Estaba preocupada porque en el fondo sabía que el Camino contenía diversos puntos dudosos y que un día él se había dado cuenta. No había modo de explicarle todo en todos sus detalles. Nos fue dicho que todas las cintas del Camino eran teóricamente tomadas del RICA (Rito de la Iniciación Cristiana de Adultos), pero por cuanto había leído y releído el RICA veía que no tienen nada en común.
  
En breve, con el avanzar en las cintas del Camino, nos eran revelados secretos, esto es, nos eran pedidas cosas haciendo presión a fin que las hagamos, todo con la excusa del crecimiento de nuestra fe. No es una modalidad católica porque nuestra Iglesia no nos esconde nada, y también porque solamente Dios conoce la fe de cada uno y no hay modo de nivelar la fe de todos, por ejemplo la fe del joven rico; en cuyo caso específico Jesús ve su apego y por eso le dice que venda sus bienes. Los denominados "catequistias" llegaban a la insensatez de decirle a un pobre: "pero tú tienes este zapato, o aquel bolso, véndelos". Esto acontece en el primer escrutinio, y lo hacemos tal como nos fue pedido. Y cuando llegó el segundo escrutinio, iniciaron los encuentros cada día de la semana. Estaba preocupada por aquellos hermanos de comunidad que tenían parientes que no estaban en el Camino. Éramos inducidos a decir a los proclamados "catequistas" los pecados que fueron perdonados, comprendidos los que se dicen solo en el confesionario, y se hablaba incluso de la frecuencia de la intimidad de las parejas.

   
Todo esto llevó a mi marido a preguntarse cómo los laicos debían entrar a conocimientos de tantos detalles de nuestra vida íntima, y no había motivo por el cual no podíams estar de acuerdo con él. Luego nos llovía sobre el tejado del deber dar literalmente el diez por ciento de todos nuestros bienes a la comunidad, en nombre de la comunión de los bienes, y de aquel 10%, el 10% a la iglesia local (ejemplo: si ganaba 1000, debía dar 90 a la comunidad y 10 a la iglesia). Esto implica varios problemas que no pueden ser mencionados todos aquí. Sé por cierto que alguno de los hermanos leerá esto y me considerará una traidora. No quiero sentirme mal por eso. Las preguntas que intenté plantear fueron:
  • ¿por qué no dar este 10% a la iglesia donde hagamos el Camino, visto que somos parte de la Iglesia?
  • ¿por qué el Camino piensa que debemos esperar diez años antes de saber por qué hemos dado el Diezmo?
  • ¿es verdaderamente necesario para las personas con estipendios más altos dar, no sé, mil dólares en el saco negro cada mes?
  • la Iglesia, en el Catecismo, sugiere escoger sumas adecuadas a las necesidades de la Iglesia local y de acuerdo con la condición y la generosidad de cada uno, y no necesariamente "el diez por ciento exacto".
En resumen, todo esto culminó con una pausa de reflexión, no fuimos a la comunidad por dos meses. Mi marido me decía todavía que si hubiese querido salir, podía hacerlo. Pero no podía dormir: lloraba, me sentía culpable. He leído tantísimo, he hecho algunas investigaciones, he hablado con personas que habían abandonado el Camino. He leído tantos testimonios de personas que salieron del Camino, en las cuales llegúe a identificarme bajo tantos aspectos, en italiano, en español y en inglés. Historias de parroquias destruidas a causa del Camino -tantísimas-. Evidencias de que el Camino no está más atrayendo gente, y que el boom de los años '70 lo está constriñendo a adaptarse. Ciertos blogs contra el Camino son extremadamente violentos y atacan persiguiendo sin necesidad, y por eso algunas veces fui tentada a volver sobre mis pasos. Pero también he encontrado tantos buenos argumentos, especialmente algunos extraidos de los discursos y de los escritos de los iniciadores. Algunos ejemplos:
 
* Kiko hace burla de la Misa Católica:
…«Recuerdo la Misa que escuchaba en Madrid en la Iglesia del Buen Suceso. Todo en latín; pasados diez minutos, sonaba una campanilla y todos nos arrodillábamos para la consagración; justo después volvía a sonar la campanilla; después siete minutos más y el vecino de al lado hacía la señal de la cruz, lo que significaba que la Misa había terminado. Pensad en la época en que no había Palabra porque era en latín; no había homilía ni oración de los fieles, ni beso de la paz, ni anáfora en lengua vernácula; el pan en forma de papel, nadie comulgaba, el cáliz lo bebía sólo el sacerdote, etc.»

Citas de las "Orientaciones para los equipos de catequistas" (Apuntes tomados de las cintas de los encuentros tenidos por Kiko y Carmen para orientar los equipos de catequistas de Madrid en febrero de 1972) de la página 315… y nunca realmente contradichos por Kiko hasta hoy.
* Carmen hace burla de Jesús en el Tabernáculo:
«El pan es para el banquete, para llevarnos a la Pascua. La presencia real es siempre un medio para llevarnos a un fin, que es la Pascua. No es un absoluto, Jesucristo está presente en función del misterio pascual. Sin embargo, desde Trento se celebra la Misa para consagrar y tener presente a Jesucristo y meterlo en el tabernáculo».
«...En muchos conventos de monjes se dice la misa para llenar el tabernáculo. Hemos transformado la Eucaristía que era un canto al Cristo glorioso, en el divino prisionero del tabernáculo...»

(ibid., páginas 329-330)
E incluso
«¡Basta! Quizá un día TENDREMOS QUE SALIR DE LAS PARROQUIAS. Iremos a los paganos (…) Como en Japón, que estamos viviendo en las casas».

Kiko Argüello, Anuncio de Pascua 2017
He reflexionado sobre estas cosas y todas las otras que ya me habían despertado perplejidad, y habíamos decidido salir juntos a decir adiós a la comunidad neocatecumenal, en el curso de los giros de experiencias, hablando de lo que nos ha inducido a abandonar el Camino, pero diciendo querer permanecer en contacto porque al menos habíamos aprendido a amarlos. Fue muy difícil, y aún hoy no sé si hubo falta de caridad y si habríamos mejor debido dejarlo sin decir nada como han hecho los otros que lo han abandonado.
  
Qué cosas pienso pueden funcionar todavía
  
Al reflexionar sobre por qué los papas no han prohibido el Camino, recuerdo aquel pasaje en el cual Jesús dice de aquellos que no lo siguen: "quien no está contra vosotros, está por vosotros" (Lc. 9,50; y también: "quien no está conmigo está contra ", cfr. Lc. 11,23). Pueden haber errores e incomprensiones, pero al ver estos millones de personas fervientes en la sed de Dios, que dicen ser católicos, nos parece que hay algo de bueno que por eso no puede ser simplemente exterminado. Sabía que al comienzo la Iglesia habría querido formalizar el Camino como una asociación de lacios mientras Carmen quería que fuese una Iniciación a la Vida Cristiana. Podría equivocarme, pero si el Camino se hubiera convertido en una asociación laical como la Renovación Carismática, la Comunidad Shalom, etc., y no hubiesen todas aquellas cintas sino que mantuviese solo la experiencia de las cosas que he dicho me son agradables, sería grande y habría tenido muchos menos problemas. Además, si todo el celo por las liturgias neocatecumenales fuese dirigido a la Misa del domingo en la parroquia, y los cantos fuesen adaptados a los ritmos locales y usados en la Misa, cualquiera los podría apreciar. A mí me gustan los cantos de Shalom, y en la Misa de la parroquia los canto. En síntesis, pienso que el Camino podría aún funcionar. No digo que un día retornaré, sino que la gente que participa de vosotros con tanto amor y dedicación podría participar con más comunión católica.


Consideraciones conclusivas
  
Todavía me estoy adaptando a la vida sin el Camino. Al comienzo me faltaba, pero ahora en cambio tengo un gran alivio, porque puedo dedicarme más a la familia sin el peso de vivir una realidad paralela a la Iglesia. Espero que me comprendáis, y si he dicho algo que no os garba perdonadme. Escribid en los comentarios quienes estéis de acuerdo o en desacuerdo sobre esto, tendré la humildad de responder. ¡Os abrazo a todos, Dios os bendiga!

AMANDA SERRA

17 comentarios:

  1. Hermana en Cristo, te felicito por tu valor para dejar el camino. Nosotros fuimos expulsados después de 20 años por discutir con el catequista esos errores doctrinales que no son más que herejías https://adelantelafe.com/expulsado-del-camino-neocatecumenal-por-defender-la-fe/.
    Es realmente difícil, pues se cortan todos tus lazos afectivos, aunque pedí mantenerlos (estaban los padrinos de mis hijos), y esto forma parte del castigo por dejar la secta. Pero hoy estamos felices dentro de otra parroquia y con la tranquilidad de no tener que obedecer de forma ciega a unos catequistas que pretenden ser 'la voz de Dios" y que son infalibles y la consabida frase de "crucificar la razón".
    Ya te digo que llegado un punto era el camino se había convertido en "nuestra cruz", sobre todo al comprobar la descomunion e incluso el desprecio a todo lo que no fuera camino, dentro de la parroquia. Ánimo que el Señor te espera y no abandones las buenas costumbres que has aprendido. El rezo de la liturgia diaria, yo (utilizo el
    móvil la app EPREX), frecuenta la misa y la confesión (que no podíamos hacer debidamente por falta de tiempo, en las celebraciones penitenciales, que solo eran un tramite, sin verdadero examen de conciencia ni arrepentimiento, ni propósito de enmienda pues nos decían que no podíamos cambiar. Ya te digo que tú paso por el camino se como un trampolín para descubrir la verdadera vida de fe.

    ResponderEliminar
  2. Bsts yo estoy en situación q voy dejar el camino,estudié apologetica y medi cuenta q tergiversan las palabras y usan fuera del contexto biblico, y ahora gracias a Dios por este tu comentario Sra anima salir del camino, y voy continuar como adorador, en la Iglesia católica,

    ResponderEliminar
  3. buenas tardes te felicito por la desicion y el camino tiene obligamente que reformarse en todos los hanbitos

    ResponderEliminar
  4. Que triste leer esto .... El camino me enseñó mucho, en especial a conocer y amar Dios.
    Darme cuenta de lo valiosa que es la palabra cuando se sabe escudriñar... Bendiciones

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El diablo y sus agentes en la tierra (los que enseñan falsa doctrina) también saben «lo valiosa que es la palabra», pero de nada les sirve porque ellos la tuercen para su perdición (cf. II Pedro III, 16).

      Eliminar
  5. Yo me ciento catecúmeno a un no estando en el camino nadie me expulso es como cuando el señor te hablo y te a yu dado tanto , no he ido mas porque por adultero ,infiel, y por el pandemonio me ha engañado casi pierdo mi matrimonio cualquier momento vuelvo otra vez

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy buena reflexion hermano lo felicito

      Eliminar
    2. Qué lástima, 5:50, que no hayas seguido yendo a pesar de ser adúltero e infiel, porque como dice Carmen Hernández: “No importa que seas un pecador empedernido, Dios te ama así” (siguiendo el luterano “Esto peccátor et pecca fórtiter, sed fórtius fide et gáude in Christo”). Si fueras católico de verdad, te dirían que estás en pecado mortal y debes abstenerte de la comunión hasta que te arrepientas, te reconcilies con tu esposa y cortes de tajo con toda ocasión de pecado.

      Eliminar
  6. Ninguno, entendió, que lástima, evidentemente sois unos soberbios y saben una cosa ?, quien obedece, no se equivoc, de todas maneras el camino no es para todo el mundo, está inspirado por el Espiritu Santo, para los que realmente son pobres, porque de ellos es el Reino de Dios.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿«El camino (sic) no es para todo el mundo»? Tienes toda la razón, porque como enseñan allí al inicio de sus kikatequesis, «El Camino no es para caridades y esas cositas de beatorros, buenazos, religiosos rezanderos de misa de 12. El Camino es para pecadores y malvados», porque, como se ve por tantos testimonios, allí la Caridad, consistente en el amor a Dios sobre todas las cosas y en Él y por Él, amar al prójimo como a sí mismo, brilla por su ausencia.

      Gracias por ponernos sobreaviso, para no ir por ese camino ancho a la perdición.

      Eliminar
  7. Dices, 6:12, «Quien obedece, no se equivoc (sic)». Entonces ¿por qué no obedecéis a la jerarquía eclesiástica cuando os manda a ser parte de la vida comunitaria y litúrgica de las parroquias en vez de reuniros por aparte y de noche, cual sociedad secreta o mafia? ¿Por qué os empecináis en una liturgia que no ha sido aprobada específicamente por Roma (porque no es lo mismo aprobar los Estatutos –que dicho sea de paso, fueron aprobados ad experiméntum por cinco años– que aprobar vuestras tenidas semanales? ¿Por qué cuando los obispos os llaman a someteros a la disciplina común, decís «Nos están persiguiendo»? ¿Por qué preferís vuestros Mamotretos en lugar del Catecismo de la Iglesia Católica? Y actualmente, ¿Por qué no aguardáis el proceso ordinario de beatificación y canonización, en vez de estar creando culto para Carmen Hernández como hacéis promoviendo peregrinaciones a su tumba, publicando estampas con su retrato (práctica que es común de los que con desdén llamáis «misadocieros») y llamándola «nuestra Madre Santísima» (título que le corresponde exclusivamente a la Santísima Virgen María)? ¿Por qué no acatáis el decreto del Dicasterio para los Laicos fechado 11 de Junio de los corrientes, que establece un máximo de 5 años para los cuadros directivos de las Asociaciones Internacionales de Fieles y movimientos con personalidad jurídica que entran en su competencia (para que no digáis «eso no nos concierne a nosotros»)? La verdadera obediencia (que es una decisión tomada en la libertad y EN NINGÚN MOMENTO SIGNIFICA SACRIFICAR LA RAZÓN) implica Comunión con la Iglesia, Columna y apoyo de la Verdad, la cual por mandato de Dios no puede disponer nada adverso a la salvación. Proceder en sentido diverso a esto, como hacéis, es SOBERBIA, la cual no viene del Espíritu Santo, sino del diablo.

    Y si «el camino» (en la misma minúscula que TÚ pusiste, y que ojalá) es «para los que realmente son pobres, porque de ellos es el Reino de Dios» (cuando Jesucristo el Señor, en sus Bienaventuranzas, habla es de los «pobres de espíritu», no tanto de la pobreza material), ¿qué lugar tiene la amistad con los ricos y poderosos de este mundo como George Pell, Józef Wesołowski, Gerhard Müller, Christoph Schönborn, Anthony Sablan Apuron, José Luis del Palacio y Pérez-Medel, y Juan Carlos Varela (que algunos de ellos cayeran en desgracia, poco importa? ¿Cómo se explica la existencia del Domus Galilǽæ, Domus Jerúsalem y ahora la iglesia del despoblado Fuentes de Carbonero (haciendo tabla rasa de aquellas Palomeras Altas de vuestro mito fundacional –que era un vecindario pobre, no se niega, pero no tan antro de perdición como lo llamaba Kiko–), o que Kiko viaje en primera clase y se hospede en hoteles cinco estrellas? No es sino por el Dinero que sacáis con el diezmo que exigís sea «el diez por ciento exacto» de los bienes y del sueldo, y encima sin rendir cuentas de a qué se va (cuando aún el mismo Francisco el 19 de Octubre de 2017 recordó que LA SALVACIÓN ES UN DON GRATUITO DE DIOS). Más interés en los pobres muestra la “Teología de la Liberación” que vuestro “Camino Neocatecumenal”, que con toda razón alguien llamó SECTA DE RICOS (porque si de algo te damos razón es que dices «el camino no es para todo el mundo»), que NO VIENE DEL ESPÍRITU SANTO (por lo menos no del que se movía sobre las aguas antes de la Creación, del que habló por los Profetas del Antiguo Testamento, de cuya obra y gracia la Santísima Virgen María concibió, del que descendió sobre Jesús cuando fue bautizado en el Jordán y sobre los Apóstoles el día de Pentecostés).

    Sabemos que no querrás responder este cuestionario si no es con la misma perorata de «sois unos soberbios», «no entendéis el Camino porque no lo habéis experimentado», «estáis resistiendo al Espíritu Santo y erigiéndoos como jueces de la Iglesia», etc.; ya nos las sabemos, y somos inmunes a ellas. Lo ponemos para que al menos se sepa que hay quien habla verdad, y que sois una familia contumaz, de rostro duro y a propósito para irritar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así hay que enfrentarlos, hermano. Si a ellos no les gusta que la Iglesia modernista a la que pertenecen, que terminen la Aliyá (migración a Israel) y se hagan judíos completos, en vez de seguir de marranos parasitándola.

      Y para más inri, la “misionera en Adidas” Carmen Hernández (que se llevaba con poco gusto con Kiko Argüello y le cuestionaba su mito fundacional), como relató José Luis Díez Moreno en “Camino Neocatecumenal: Llamados a salvar esta generación”, se salió de las Misioneras de Cristo Jesús porque no aceptó las normas de la nueva dirigencia de dicho Instituto; y por medio del sacerdote-presbítero Pedro Farnés Scherer (que por cierto, fue miembro del grupo que creó el Novus Ordo Missæ, y el directo responsable del origen de las ukas) introdujo el Vaticano II en Kiko y sus neocatecumenales.

      Al kiko, que ojalá en su próxima kikonvivencia mensual confiese públicamente entrar en un sitio de “beatos misadocieros” sin conocimiento de sus superiores y referirse al “Camino” en minúscula.

      Eliminar
  8. LA PAZ.. de echo no todos son para el camino, recuerdas el canto de el Sembrador , Algunas semillas caen en tierra y otras en espina y otras se quedan en el camino , pero igual El señor te bendice estés donde estés , Lo importante es que te sientas bien o dentro del Neocatecumenado , Bendiciones y la paz en Cristo.

    ResponderEliminar
  9. No os dejes engañar por el enemigo, en su lenguaje te darás cuenta.. La paz en Cristo hermana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Evidentemente, ella no se dejó engañar por el enemigo, ni por el lenguaje que él usa.

      Eliminar
  10. Me parece tonto lo que critican del camino neocatecumenal no es mas que celo religioso. Si estuviera mal lo que hace el camino neocatecumenal el papa no lo habria aprobado. Como dice el padre fortea: un mal conocimiento del bien te lleva al mal y eso es lo que les pasa a los que critican al camino. Quieres juzgar al camino pues juzguen al papa. Y empezando por el santo papa juan pablo segundo.

    ResponderEliminar
  11. Pravia, se trasluce en tu comentario que en el Camino Neocatecumenal no solo son tenidas en menos las normas litúrgicas y canónicas de la Iglesia a que dicen pertenecer, sino también las de la ortografía. Pero entrando en materia, ese argumento «a la autoridad» solo confirma que aquel «santo papa Juan Pablo II» no fue realmente Papa de la Iglesia Católica, porque UN VERDADERO PAPA NO APRUEBA ALGO QUE PERJUDICA A LA IGLESIA, y él aprobó muchas cosas malas, muchos errores y a muchos hacedores de iniquidad con apariencia de piedad como el Opus Dei, los Legionarios de Cristo o el Sodalicio de Vida Cristiana, instituciones y movimientos que bajo un escrutinio diligente y detallado merecerían la supresión y sanciones canónicas a sus fundadores. Pero como a partir del Vaticano II todo se relajó… De aquellos polvos, estos lodos.

    Y sí, nuestras críticas son porque nos devora el celo: EL CELO POR LA GLORIA DE DIOS, EL CELO POR LA INCOLUMIDAD DE LA IGLESIA CATÓLICA, EL CELO POR LA SALVACIÓN DE LAS ALMAS. Más, el juicio no es por apariencias, sino conforme a verdad, la verdad que no soportais y que percibís como insulto y ataque.

    ResponderEliminar

Preferiblemente, los comentarios (y sus respuestas) deben guardar relación al contenido del artículo. De otro modo, su publicación dependerá de la pertinencia del contenido. La blasfemia está estrictamente prohibida. La administración del blog se reserva el derecho de publicación (sin que necesariamente signifique adhesión a su contenido), y renuncia expresa e irrevocablemente a TODA responsabilidad (civil, penal, administrativa, canónica, etc.) por comentarios que no sean de su autoría.