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martes, 10 de septiembre de 2019

BERGOGLIO VESTIDO DE LEOPARDO EN MOZAMBIQUE

Traducción del artículo publicado en ROMAN CATHOLIC IMPERIALIST.
   
UNA ONZA
 (Leopardo ligero y veloz cubierto con una piel manchada)
    
Repuesto un poco el cuerpo fatigado,
seguí el camino por la yerma loma,
siempre afirmando el pie de más abajo.
Y vi, casi al principio de la cuesta,
una onza ligera y muy veloz,
que de una piel con pintas se cubría;
y de delante no se me apartaba,
mas de tal modo me cortaba el paso,
que muchas veces quise dar la vuelta.
(DANTE ALIGHIERI. La Divina Comedia, Infierno, canto I, 28-36)
    
SOBRE LA SALIDA DEL SACERDOTE DE LA SACRISTÍA, ARREGLADO Y REVESTIDO, CON SUS SANTOS ORNAMENTOS.
  
Cómo el Sacerdote representa a nuestro bendito Salvador.
Por el Sacerdote, como los Doctores dijo, se entiende nuestro bendito Salvador. Por el pueblo: el mundo. Y por el Altar: el monte del Calvario, donde Él fue crucificado para nuestra redención.
   
Cómo su salida d la Sacristía, representa a nuestro Salvador viniendo del Cielo
El Sacerdote saliendo de la Sacristía, así revestido con sus santos hábitos, significa a nuestro Salvador saliendo del seno de su Padre celestial y entrando al mundo, para tomar nuestra naturaleza sobre Él.
  
Cómo sus manos, unidas ante su pechoh, representa el afecto con el cual nuestro Salvador oró por nosotros.
Él procede reverentemente, con sus manos unidas ante su pecho: para representarnos la gran devoción y ferviente afecto con el cual nuestro Salvador siempre oraba a su Padre celestial por nosotros: Exaudítus est enim pro reveréntia sua. Así fue oído por su reverencia (Hebreos 5, 8).
  
Cómo sus santos vestidos representan las santas virtudes de nuestro Salvador.
Sus santos vestidos y ornamentos significan las santas virtudes, y demás perfecciones, que gloriosísimamente brillaban en nuestro Salvador. De lo cual está escrito, diciendo: Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros (y nosotros hemos visto su gloria, la gloria como el Hijo unigénito del Padre), lleno de gracia y verdad (Juan 1, 14).
  
La diversidad de los ornamentos no sólo significa la diversidad de virtudes y perfecciones que estaban contenidas en Cristo nuestro Salvador, pero también la diversidad de dolores y tormentos que Él soportó por nosotros: como ya ha sido declarado.
  
Cunánto honor y reverencia en aquellos que reciben y sostienen el cuerpo de Cristo.
Y porque así como Dios Omnipotente dio un mandamiento expreso a los Sacerdotes de la ley antigua de que no debían acercarse a su Altar, para ofrecer en él, sin antes estar lavados y revestidos, no cono sus ropas profanas, sino con sus santos ornamentos, ¿entonces no es lo más conveniente que los Sacerdotes de la nueva Ley deban estar peculiarmente adornados, y por tanto disponerse con mucha más reverencia, para sostener y tocar el preciosísimo cuerpo de nuestro Redentor y Salvador Jesús, que lo que los antiguos Sacerdotes y profetas hacían, con la carne de obejas y bueyes, o el cuerpo de una bestia bruta?
   
Nuestros Sacerdotes, por tanto, van al Altar, así aparejados, presentando ante nuestros ojos a nuestro Salvador Jesús, como estuvo en su Pasión, y consecuentemente, aquellos que se burlan del Sacerdote, representando así a Cristo ante nosotros, no hacen distinto a lo que entonces los malvados judíos al burlarse y reírse del mismo Cristo. Y aunque esos judíos ponían todos esos ornamentos sobre nuestro Salvador para despreciarlo y más deshonrarlo, todavía la santa Madre de Cristo y sus benditos Apóstoles lo amaron y reverencian mucho más enteramente, para soportar tales reproches y vergüenzas por nuesta salvación: así que estos hombres, hoy en día, cuyas mentes están enteramente vueltas contra la Iglesia Católica, se burlarán quizá del Sacerdote de pie ante el Altar en tal aparejo, pero contra sabiduría, el pueblo verdaderamente Cristiano y Católico estima y honra mucho más al que, por ordenación de Dios, lo exaltó a tan alta dignidad como para presentarnos tan grande misterio.
  
Para concluir, los hábitos sacerdotaes (tan ofensivos para los herejes de nuestro tiempo) fueron tan respetados por Alejandro Magno (aunque pagano e idólatra) al ir a Jerusalén con deliberación a arruniarla, que se detuvo por la sola vista de los vestidos pontificales del Sumo Sacerdote, y tocado instantáneamente por el temor de Dios, se apeó de su caballo, sobre el suelo, como si fuera a pedir perdón por su siniestro designio, y le concedió a la ciudad y el país de los judíos todos los privilegios, franquicias e inmunidades que posiblemente ellos pudieron desear, como testifica Josefo, libro 11, cap. 8.
  
JOHN HEIGHAM. A Devout Exposition Of The Holy Masse. St-Omer 1622
  
NUEVA IRREVERENCIA A LA MISA
El presbítero [excomulgado] Greg Reynolds libera la eucaristía de la maldición del clericalismo
Para empezar, iniciamos y acabamos con una procesión. ¿Por qué? Los rituales no tienen que tener un propósito práctico, pero al menos deben tener algún significado simbólico. En mi opinión, todas esas procesiones parecen llevar la atención a la superioridad y el estatus real implícito del sacerdote ordenado. ¿Por qué no puede el celebrante solamente caminar antes de la Misa y tomar su puesto, como cualquiera otro? Alguien anunciando el himno de apertura simplemente indica que es tiempo de levantarse y comenzar el ritual sagrado. Los sacerdotes estando sentados en tronos, o al menos en sillas elaboradas, claramente los separa de aquellos que están para servir, los miembros del real sacerdocio. ¿Puedes imaginar a Jesús en la Última Cena reclinado en un asiento elaborado separado? Por supuesto que no. Los tronos especiales simbolizan una actitud elitista y exclusiva. El trono de Jesús en la tierra fue la cruz. Los sacerdotes sentándose en tronos hoy es una señal de presunción. Fuente: NATIONAL CATHOLIC REPORTER, 5 de Marzo de 2016
   
¿Santos ornamentos o una moda femenina?
 
UNA ONZA
    
COMENTARIO PERSONAL: La imagen inicial (tomada en Maputo, Mozambique el 6 de Septiembre) muestra el vacío moral, la vanidad y el desperdicio de la iglesia bergogliana en toda su estupidez: Bergoglio haciendo la mejor parodia de sí mismo al querer complacer a los nativos con vestidos con tema de leopardo diseñados por la religiosa Alzira Macuacua FMM (y la férula es adecuadamente simple para tal audiencia). Sólo le faltaba pintarse la cara, togar el bongó y ponerse algunos aros en la nariz como el chamán que es.

1 comentario:

  1. Más todavía, Bergoglio así vestido hace recordar la bestia de Apocalipsis XIII, 1-2: «Y vi una bestia que subía del mar, la cual tenía siete cabezas y diez cuernos, y sobre los cuernos diez diademas, y sobre las cabezas nombres de blasfemia. Esta bestia que vi, era semejante a un leopardo, y sus pies como los de oso, y su boca como la de león». Bestia que viene a ser la descrita implícitamente en Daniel 7, 7.

    Bergoglio es nacido en Buenos Aires, ciudad sita en la ribera occidental del estuario del Río de La Plata (llamado “Mar dulce” por su descubridor Juan Díaz de Solís en 1516), y es semejante al leopardo por su celeridad al atacar los cimientos de la fe, con pies de oso (sus ministros y sus fuerzas de seguridad) para aplastar lo triturado con su boca de león (con sus palabras mata a las almas).

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