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jueves, 5 de septiembre de 2019

NOVENA AL SANTO CRISTO DE LA EXPIRACIÓN

Novena compuesta en 1754 por Fray Braulio de Herrera OP, Misionero Apostólico y Prior del Convento de San José de la Orden de Predicadores en Cartagena de Indias, e impresa por un devoto del Santo Cristo de la Expiración en 1764 con aprobación eclesiástica; reimpresa en 1913 por la Tipografía Mogollón en Magangué. Reimprimátur concedido el 6 de Agosto de 1912 por el Padre José María Muñoz, Provicario General de la Archidiócesis de Cartagena.
  
PRÓLOGO AL LECTOR
Llegué, lector mío, a esta ciudad de Cartagena, a los principios de Febrero del año de mil setecientos cincuenta y tres; y viniendo como Misionero Apostólico a estos Reinos, encontré en el Convento de Predicadores, de esta ciudad la devotísima y milagrosísima Imagen de Nuestro Señor Crucificado con el título de la Expiración, simulacro ciertamente tan devoto, que ninguno puede poner en él los ojos sin que interiormente se mude.
  
Sucedió en dicha ciudad en el año siguiente de mil setecientos cincuenta y cuatro una epidemia de viruelas, de que se llenaban las sepulturas de personas. Para templar el Divino enojo, en el Convento varias veces se sacó a Nuestra Señora del Rosario por las calles. El nobilísimo Cabildo de esta ciudad puso en Novena al Señor San Roque Confesor; pero nada templó el Divino enojo, porque siempre proseguía el contagio, hasta que haciendo Novena (que es esta que se imprime) a esta milagrosa Imagen del Santo Cristo de la Expiración, cesó totalmente el accidente, dando a entender Dios la intercesión de esta milagrosa Imagen.
  
El origen de esta Santa Imagen, según la tradición que hay en este Convento, es milagroso y así singularísimo. Es el caso (según refiere la tradición) que en este Convento se retiró un hombre, que dijo era Estatuario. Salían los hermanos del Noviciado todas las semanas a paseo por la puerta que llaman del Sol, y a las orillas del mar encontraron un tronco desechado y arrojado de sus olas, y luego les vino a la imaginación que de aquel madero se podía formar la imagen de un Santo Cristo, teniendo artífice dentro del mismo Convento.
   
Comunicaron con el Estatuario el pensamiento, y preguntándoles por la longitud del tronco, dijo no era bueno, pues debía tener dos palmos más de largo. Salieron otro día a paseo y movidos de la curiosidad, fueron al sitio, y midiéndolo encontraron tenía ya un palmo más de largo. Trajeron la noticia al artífice; pero no tenía la longitud suficiente. Tercera vez lo volvieron a registrar y encontraron ya palmo y medio de creces; hasta que prosiguiendo las visitas del madero en las salidas, encontraron había crecido hasta tener longitud necesaria. Contentos con esto los Religiosos hicieron conducir el madero al Convento, y requiriendo el disimulado Artífice, para la hechura, se mandó este cerrar en un cuarto, y dispuso que ninguno entrase en él; antes bien dijo, que la comida se la dieran por una ventana. Así estuvo muchos días cerrado; pero advirtiendo los Religiosos, que en el cuarto no se oía ruido, ni golpe alguno, abrieron la puerta, y no encontraron al disimulado artífice; pero sí la comida, y esta milagrosa y devota Imagen de Nuestro Señor Jesucristo al tiempo de expirar, de lo que infirieron sería el Artífice algún Ángel, que envió Dios a este Convento, para la formación de este devoto Simulacro del Santo Cristo de la Expiración. Esta es la tradición, que ha llegado a nosotros de nuestros mayores.
  
Lo que es digno de reparar, que esta Santa Imagen, siendo tan antigua, del mismo modelo que salió de las manos del Artífice, sin aber permitido que la retocasen, pues aún el tiempo que lo consume todo, no ha tenido entrada en la encarnación de este devoto Simulacro. También es de admirar, que habiendo querido la devoción ponerle clavos de plata en Pies y Manos se han encontrado al otro día sobre la Mesa del Altar, quedando la Santa Imagen mantenida por sí misma en el Sagrado Madero de la Cruz.
  
Los prodigios que obra Dios por medio de esta Imagen, son muchos y no sería fácil comprenderlos en el breve volumen de un Novenario; por lo que los omito, no sin sentimiento, porque encenderían más la devoción a esta Santa Imagen, que es el fin que tengo, en que salga a la luz este Novenario.
 
ADVERTENCIA PARA HACER ESTA NOVENA
Esta Novena del Santo Cristo de la Expiración se hace en el Convento de San José, orden de Predicadores de la ciudad de Cartagena, nueve días antes de la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, en cuyo día se celebra y venera esta Santa y milagrosa Imagen; pero cualquier persona la puede hacer en su casa en cualquier tiempo del año.
   
Para conseguir las gracias y favores que se desean alcanzar en las Novenas, es preciso entre en ellas, quien las hace, con una santa indiferencia; pues no sabiendo nosotros lo que hemos de pedir, se ha de suplicar se alcance este Don de Dios, mediante la intercesión del Santo a quien se hace el Novenario.
    
También se ha de disponer la persona que hace la Novena para ponerse en gracia mediante los Santos Sacramentos de la Penitencia y Eucaristía, para lo cual serán muy del caso dos cosas:
  
La primera, todos los días hacer examen de conciencia, y una vez que la tenga bien examinada, confesar todas sus culpas con dolor, verdad, integridad y un propósito firme de la enmienda. La segunda, meditar cada día un paso de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo y acompañarlo con una obra de Mortificación; y si esto no se pudiere, con una obra de Misericordia; que disponiéndole de esta suerte, puede vivir asegurado que alcanzará el favor que solicita en el Novenario.
  
NOVENA DE LA MILAGROSA Y DEVOTA IMAGEN DEL SANTO CRISTO DE LA EXPIRACIÓN
  
  
Hecha la Señal de la Cruz, se dirá todos los días el Acto de Contrición:
   
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
¿Quién dará agua a mis ojos, para que deshecho mi corazón en lágrimas, llore amargamente la fealdad de mis culpas? ¿Quién iluminará mi entendimiento con un rayo de Soberana Luz, y quién encenderá la tibieza de mi voluntad, con una ascua del Divino Amor para que conociendo la infinita gravedad de mis ofensas, pueda dignamente aborrecerlas y detestarlas? ¡Oh Altísimo y Clementísimo Dios! ¡Rey de los Reyes y Señor de los Señores! ¡Oh eterna Sabiduría del Padre, que asentada sobre los Serafines, penetráis con la claridad de vuestra vista en los Abismos, y no hay cosa que no esté patente a vuestros Ojos! Vos, Señor, tan grande amador de todo lo que criásteis y mucho más de mí que me redimísteis, inclinad ahora esos clementísimos ojos y abrid esos Divinos Oídos, para oir los clamores de este pobre y vil pecador. ¡Señor, Dios mío, ninguna cosa desea más mi alma que amaros, porque ninguna cosa hay en Vos más debida, ni más necesaria, que este amor! Criásteisme para que os amase, Enseñásteisme también, Salvador mío, que no os podía amar si no os conocía, y mucho menos si os injuriaba. Pues ¿quién me dará que así os conozca? ¿Quién más bueno que Vos? ¿Quién es el Esposo de nuestras almas, el puerto de nuestros deseos, el centro de nuestros corazones, el último fin de nuestra vida, nuestra última felicidad, sino Vos? ¿Pues qué haré yo, Dios mío, para alcanzar este conocimiento? ¿Cómo os conoceré, pues no puedo veros? ¿Cómo os podré mirar con ojos tan flacos? ¿Quién me dará alas como de Paloma, para que yo pueda volar a Dios, supuesto, Dios mío, que cada día os ofendo y no os amo? Confieso, Dios mío, esta injusticia; y digo con fervorosos deseos de desenojaros, que me pesa. Pésame, Señor, de haberos ofendido: Misericordia, Señor, misericordia. Apartad, Señor, Dios mío, de mis delitos la indignada severidad de vuestros Ojos, para que llorando mis culpas, logre la final gracia, con que alabe a Dios eternamente en la Gloria. Amén.
  
Se rezan tres Padrenuestros gloriados.
 
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Dulcísimo Jesús, Divino Redentor, que estáis en esa Cruz expirando por mí: Yo, humilde criatura vuestra y vil gusanillo, postrándome a vuestros Sagrados Pies, adoro vuestra Pasión, y con especialidad las agonías que padecisteis al tiempo de expirar, como representa esta Venerable y Milagrosa Imagen, que por disposición Angélica quiso fabricarse y quedarse en esta Ciudad de Cartagena; Yo os doy, Jesús mío, infinitas gracias por haber sufrido por mi redención, que os atasen las manos como a inocentísimo Cordero, que os coronasen de espinas para que de las heridas de vuestra sagrada Cabeza saliesen fuentes de salud en la mayor enfermedad; y que después de azotado, coronado de espinas y despreciado del Pueblo, para llevar la Cruz os pusieron las Vestiduras propias, para que siendo más conocido, fuérais más despreciado y afrentado, hasta que en la Cruz expirásteis por mi amor: Suplícoos, Señor, por vuestras santísimas penas y dolores, me concedáis una fe viva con que crea en Vos como en verdad infalible: una firme esperanza con que solo estriben en Vos mis deseos como en infinito poder: una caridad verdadera, con que os ame sobre todas las cosas como a bondad suma, y a mis prójimos con santo amor como a mí mismo. También, Señor, pido a vuestra soberana piedad, me concedáis el favor que solicito conseguir en esta Novena, si conviene para vuestra Gloria y salvación de mi alma. Este es el memorial que os presento, Dios mío, que vivís y reináis con Dios Padre en unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
   
Ahora cada uno pide con el corazón la gracia que desea conseguir en esta Novena.
   
DÍA PRIMERO - 5 DE SEPTIEMBRE
ORACIÓN
¡Oh Soberano Libertador de las almas! Adoro la prodigiosa humildad con que os dejásteis conducir desde Getsemaní ante Antás, Caifás, Pilatos y Herodes, y de nuevo a Pilatos, gobernador débil, que os condenó a muerte luego de reconoceros inocente y de lavarse las manos y dejar libre al criminal  Barrabás, señal de liberación de tantos pecadores, con vuestra cruelísima muerte. Beso vuestras manos santísimas, hoy atadas, que criaron los cielos y obraron tantos prodigios, y también venero vuestra paciencia y mansedumbre, permitiendo que por mi amor os llegasen a crucificar. Quisiera, Señor, a costa de mil vidas, haberos excusado tantas afrentas y penas. Suplícoos, Señor, por esta vuestra humildad y paciencia, me déis estas virtudes y me concedáis el buen suceso que deseo, de lo que en esta Novena os pido. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
 
DÍA SEGUNDO - 6 DE SEPTIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, tres Padrenuestros gloriados y Oración para todos los días.
  
ORACIÓN
Oh Liberalísimo Jesús, que para concedernos los mayores beneficios, quisisteis que os prendiesen y atasen las manos, y para más favorecernos, dispusísteis que un madero seco y desechado, que creció por sí mismo, sirviera para formar este Sagrado Simulacro de la Expiración. Deseando, Señor, desagraviaros de aquella injuria, y daros gracias de esta fineza, adoro vuestra Omnipotencia y convoco a los Ángeles y a los hombres para alabar lo infinito de vuestro amor. Suplícoos, Señor, me concedáis que yo tenga atadas las manos de mis obras para todo lo que no fuere serviros y agradaros, y que por vuestras Manos, nunca más liberales, que cuanto más aprisionadas, me concedáis el favor que deseo conseguir en esta Novena de vuestra soberana piedad. Amén.
   
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
DÍA TERCERO - 7 DE SEPTIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, tres Padrenuestros gloriados y Oración para todos los días.
  
ORACIÓN
Oh amantísimo Señor, que en vuestra Pasión orásteis tres veces en Getsemaní a vuestro Padre que pasase el Cáliz de la Cruz, si era posible, pero que se hiciese en todo su santísima Voluntad! ¡Oh Señor, que mostrásteis vuestra Omnipotencia en el Huerto de los Olivos, postrando por tierra a vuestros enemigos, y al dejaros prender cuidásteis de la libertad de vuestros Discípulos, mandando a los soldados los dejasen libres. ¡Oh valientísimo Jesús, que de las tres caídas os levantásteis para anmarnos a no permanecer en el pecado, del que librásteis al buen ladrón en la Cruz y al tiempo de expirar pedísteis perdón al Padre Eterno por los mismos que os crucificaban, queriendo para Vos todas las penas, y para los vuestros toda la soltura y la Gloria, para cuyo beneficio nos dejásteis la memoria en esa Sagrada y Devota Imagen. Suplícoos, Señor, que mi ingratitud no ate las manos de vuestra piedad, para que no nos neguéis en cualquier necesidad el favor; y también os suplico por las agonías que padecísteis al tiempo de expirar, me concedáis la gracia que os pido en esta Novena. Amén.
   
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
DÍA CUARTO - 8 DE SEPTIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, tres Padrenuestros gloriados y Oración para todos los días.
  
ORACIÓN
Oh Rey de los Reyes, Cielos y Tierra, que sufrísteis por mi amor pusiesen en vuestra Sagrada Cabeza una Corona de penetrantes espinas para que el hombre, que por la culpa quedó sujeto a sufrir las espinas de las enfermedades y miserias, consiguiese el estar libre de todo y tener corona de Gloria con Vos en el Cielo, compartisteis las penas y alegrías con María caminodel Calvario, en la Cruz y en la mañana feliz de vuestra Resurrección, que dejásteis buestro Rostro divino en el paño de la bienaventurada Verónica y consolásteis a las hijas de Jerusalén, nos entregásteis a María y nos la disteis por Madre. Y dispusísteis con altísima providencia poner en esta ciudad vuestra prodigiosa Imagen de la Expiración. Yo os deseo desagraviar de aquella afrenta y daros gracias de esta misericordia; y para esto pido a todas las criaturas os adoren por verdadero Dios, Creador de los Ángeles y Redentor de los hombres. Suplícoos, Rey Divino, me ayudéis para que no desmerezca yo con mis obras la Corona de la Gloria, que ganó tal Corona de Espinas, como pusieron en vuestra Sagrada Cabeza; que en este andar hacia Vos consiga el consuelo de vuestra asistencia y de vuestra Madre santísima, de Verónica y de tantos Santos que lograron subir hasta el calvario de su perfección y el trono del Cielo, y que me concedáis la gracia, que como a poderosísimo Rey de la Gloria os pido en esta Novena. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
 
DÍA QUINTO - 9 DE SEPTIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, tres Padrenuestros gloriados y Oración para todos los días.
  
ORACIÓN
Oh Inocentísimo Cordero de Dios, que entre las espinas de vuestra Corona os ofrecisteis para el sacrificio sangriento de la Redención, para que el hombre, como Isaac, quedase libre del golpe de la Espada de la Divina Justicia, y quisisteis para el socorro de nuestras miserias, que os venerasen expirando en esa Imagen Sagrada nuestras almas. Vos que, cargado con la Cruz de vuestro suplicio como Isaac con la leña para el sacrificio, fuisteis ayudado por el dichoso Cririneo. Yo os adoro con la más profunda reverencia de cuerpo y alma, confesando que no teniendo, ni pudiendo tener culpa alguna, solo por mi amor padecisteis tantas penas. Suplícoos, Señor, que las Fuentes de Sangre que salieron de vuestra Divina Cabeza rieguen la tierra de mi corazón, para que yo os sepa desagraviar de la afrenta de la Corona de Espinas con flores y frutos de virtudes cristianas. Y por vuestra Corona de Espinas os pido el buen despacho de lo que solicito en esta Novena. Amén.
   
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
DÍA SEXTO - 10 DE SEPTIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, tres Padrenuestros gloriados y Oración para todos los días.
  
ORACIÓN
Oh Redentor Divino, que mejor que antes entre las espinas de la zarza cuidábais del rescate y alivio de vuestro Pueblo, solicitáis ahora la Redención del Mundo, con esas heridas de la flagelación y cercado de las espinas con que fue herida vuestra Sagrada Cabeza, hasta que os puso para expirar, cubierto de agonías. Yo adoro ese Cuerpo todo flagelado y ese sagrado y traspasado Cerebro, de quien tiemblan las Potestades del Cielo, y quiero reparar también con sentido de redención esos golpes, insultos y salivazos e ignominas sufridas por mí el Jueves y Vierenes Santo en vuestro cuerpo y sobre todo en vuestra delicadísima alma, venerando al mismo tiempo las ansias que tuvisteis por mi redención, y la piedad y misericordia con que quisisteis quedase en Cartagena esa Imagen vuestra; para que buscándoos en ella, tuviéramostodos auxilio en las necesidades y socorro en las tribulaciones. Suplícoos, Señor, no permitáis que mis malos pensamientos os vuelvan a sofocar con agonías y a renovar vuestros dolores y afrentas. Y también os pido me concedáis el favor por cuya causa os hago esta Novena, si así fuere vuestra voluntad santísima. Amén.
   
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
DÍA SÉPTIMO - 11 DE SEPTIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, tres Padrenuestros gloriados y Oración para todos los días.
  
ORACIÓN
Oh Santísimo Hijo de Dios, que vestido para nuestro remedio de carne humana; después de haberos despreciado el Rey Herodes, mandándoos vestir de blanco como a loco, después de haberos cubierto de sangre Pilatos con cinco mil azotes, después que los soldados os vistieron la púrpura por escarnio y afrenta, y después de haber sido despojado antes de la crucifixión para mayor ignominia y así expiar mejor nuestros pecados de impureza; quisisteis que un Artífice desconocido y de un tronco milagroso os formase expirando, para que con vuestros dolores fuérais remedio de nuestras agonías y enfermedades. Suplícoos, Señor, me deis fortaleza para despreciar los vanos juicios del mundo, y para perdonar por vuestro amor todos los agravios que me hicieren mis enemigos, pidiéndoos también por vuestros méritos infinitos, lo que en esta Novena os vengo a rogar, confiado en vuestra Clemencia soberana. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
DÍA OCTAVO - 12 DE SEPTIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, tres Padrenuestros gloriados y Oración para todos los días.
  
ORACIÓN
¡Oh Lirio hermoso de los valles! ¡Flor bellísima de Nazaret!, que vestido de más gloria que Salomón de riqueza, humillásteis vuestra Soberanía a los oprobios que decían los Judíos cuando salisteis para el Calvario con vuestras Vestiduras propias, enriqueciendo con vuestras excelentísimas Virtudes el Tesoro de la Iglesia, y alentando a los fieles a padecer por la gloria de vuestro Padre todo género de mortificaciones; y como Árbol de la vida, que en el Paraíso Terrenal plantó la Divina Providencia para desterrar dolencias, fuisteis enarbolado en la Cruz y acá en Cartagena quisisteis que de un tronco desechado se hiciera esa Imagen sagrada, en donde pusisteis remedio para todas las enfermedades del Pueblo. Yo os estimo de mi parte, y en nombre de todo el Pueblo Cristiano, estos ejemplos de amor que nos disteis en toda la vida y concluisteis con los brazos abiertos, y también deseo que os alabe todo el mundo, para corresponder las finezas que alargáis en esa Imagen Sagrada. Suplícoos, Señor, me deis una codicia santa de gracia y merecimientos para que no deje de hacer todo aquello que conociere ser de vuestro santo servicio, y me concedáis lo que en esta Novena deseo conseguir. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
DÍA NOVENO - 13 DE SEPTIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, tres Padrenuestros gloriados y Oración para todos los días.
  
ORACIÓN
Oh Señor Todopoderoso, que para gloria y bien de vuestras criaturas vestís de claridad a los Ángeles, de Virtudes los Santos, de nubes los cielos, de plumas las aves, de hojas a los árboles y a la tierra de flores y hermosura; que con grande amor entregásteis vuestra vida pot nosotros muriendo en el madero de la Cruz y permitiendo que toda la naturaleza se estremeciera en fuerte movimiento y la tierra se cubriera de tinieblas; y para manifestación grande de vuestra providencia dispusisteis que creciendo un tronco seco, sirviera para formar esa Imagen santa, consuelo universal de Cartagena. Yo reverencio con toda mi alma el deseo que tuvisteis de vestiros de mayores afrentas por mi bien y de expirar en la Cruz por mi amor. Suplícoos, Señor, me deis verdadero espíritu para meditar vuestra Pasión y aprender en ella lecciones importantes para vivir conforme a vuestra santísima voluntad, detestando todo pecado de pensamiento, palabra y obra, y que me otorguéis con misericordia lo que en esta Novena deseo conseguir de vuestra soberana piedad. Amén.
 
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

1 comentario:

  1. Muchas gracias por publicar. Mientras vivi en Cartagena, mi mama me inculco a creer en esta novena , que es poderosa y muy hermosa. gracias por compartir. junto con ella se suele hacer la oracion a los enfermos, que tambien es muy hermosa. Si la puede agregar a este Blog seria fabuloso. Gracias
    ORACIÓN POR LOS ENFERMOS
    Santo Cristo de la Expiración, creemos que estás vivo y resucitado. Tu eres la plenitud de la vida. Tu eres la salud. Tú eres la salud de los enfermos. Tú eres la resurrección y la vida. Ten compasión de nosotros. Señor, bendícenos, y haz que podamos recobrar la salud, que crezca nuestra fe, y que nos abramos a las maravillas de tu amor, para que seamos también testimonio de tu poder y de tu compasión. Sánanos en el alma. Danos la vida, en abundancia. Te lo pedimos por la intercesión de María Santísima tu Madre, la Virgen del dolor que estaba presente, de pie, junto a tu cruz; que fue la primera en contemplar tus santas llagas, y a la que nos diste por madre. Hoy, Santo Cristo de Expiración, te presentamos con fe todos nuestros males y te pedimos que nos sanes completamente. Te pedimos para la gloria del padre del cielo, que sanes también los enfermos de nuestra familia y nuestros amigos. Haz que crezcan en la fe, en la esperanza y que recobren la salud para la gloria de tu nombre. Estamos tan seguros de tu amor, que antes de conocer el resultado de nuestra oración, te decimos con fe absoluta; Gracias, Santo Cristo de la Expiración, por todo aquello que has hecho y hará por nosotros y por cada uno de ellos. Gracias por los enfermos que estás sanando ahora, gracias por aquellos que estás visitando con tu misericordia.

    Hoy Padre, te pedimos por el amor que tienes a tu hijo Jesucristo, que infundas sobre nosotros tu Espíritu Santo, para que el amor de tu amor salvífico penetre en lo más íntimo de de nuestro corazón. Tu que sanas los corazones destrozados y vendas las heridas, sana aquí y ahora nuestra alma, nuestra mente, nuestra memoria y todo nuestro espíritu. Entra en nosotros, señor Jesús, como entraste en aquella casa donde estaban tus discípulos llenos de miedo. Tu apareciste en medio de ellos y les dijiste: “paz a vosotros”. Entra en nuestro corazón y danos tu paz; llénanos de tu amor. Pasa por nuestra vida y sana nuestro corazón.

    Sabemos, señor Jesús, que tú lo haces siempre cuando te lo pedimos; y hoy lo estamos pidiendo con María nuestra madre que estaba en las bodas de Caná, cuando no había más vino. Cambia nuestro corazón y danos un corazón generoso, un corazón afable, lleno de bondad, un corazón nuevo. Te agradecemos, Santo Cristo de la Expiración: porque nos sanas, porque nos liberas, porque rompes las cadenas de nuetras esclavitudes u nos das la verdadera libertad a los hijos de Dios. AMÉN.

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