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miércoles, 4 de septiembre de 2019

URBANO VIII Y SU APOYO AL PROTESTANTISMO, O LA ANTIHISPANIDAD PONTIFICIA COMO CAUSA DE LA DERROTA EN LA GUERRA DE LOS 30 AÑOS

  
«El lado más oscuro del pontificado de Urbano VIII es su intervención en el desarrollo de la guerra de los 30 años, que justifica la afirmación de que al menos indirectamente favoreció el protestantismo, y, gracias a este favor, fue posible la derrota definitiva de las armas católicas y el resultado catastrófico de la paz de Westfalia. En efecto, Urbano VIII era contrario a la política de España y de los Habsburgo y, por el contrario simpatizaba con Richelieu y la política de Francia. Por esto no veía con buenos ojos el triunfo de los Habsburgos, que significaba el de la causa católica frente a los libres de sus protestantes, por suponer que de este modo se rompía el equilibrio de las potencias católicas de Europa.
  
Esta política de Urbano VIII lo llevó al fin al extremo de que cuando, en la última etapa de la guerra de los treinta años, Francia se puso con todo su poder al lado de los protestantes, aún entonces siguió favoreciéndolos, al menos indirectamente, y oponiéndose a los Habsburgos…. de hecho, gracias al apoyo que recibió de Richelieu el partido protestante y al favor que significaba para Richelieu esta “neutralidad” de Urbano VIII, los católicos fueron vencidos en definitiva por los protestantes».
  
(BERNARDINO LLORCA VIVES SJ, RICARDO GARCÍA VILLOSLADA SJ y FRANCISCO JAVIER MONTALBÁN SJ. Historia de la Iglesia Católica, Tomo III-Edad Nueva. BAC, Madrid, 1960, pág. 869)

1 comentario:

  1. La mayor culpa le cabe a Francia, que ya desde el rey Francisco I se alió hasta con el demonio con tal de socavar la autoridad y el poder del imperio. Esas antiguas casas nobiliarias parece que no transmitieron las virtudes cristianas como debería ser... Falló el principio nobiliario... O es que en realidad no existe sistema perfecto de gobierno.

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