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miércoles, 23 de noviembre de 2022

NOVENA EN HONOR A NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA “DIVINA ENFERMERA”

Novena publicada en Sevilla por  la imprenta de Vázquez e Hidalgo en 1792.
   
MODO DE HACER ESTA NOVENA.
Todos los que determinaren hacer esta Novena han de procurar confesar y comulgar el primero, y último día de ella; y si no tuvieren oportunidad, el día que dentro de ella pudieren; pues mediante la gracia que a los bien dispuestos comunican estos Santos Sacramentos, obligarán más a Dios, para que por la intercesión poderosa de su amantísima Madre conceda piadoso el más feliz cumplimiento a sus peticiones, y atienda benéfico a sus rendidas súplicas.

Por lo que puestos con la mayor veneración ante esta Sacra Emperatriz, habiéndose persignado, dirán el Acto de Contrición siguiente.
   
NOVENA EN HONOR A NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA “DIVINA ENFERMERA”
   
   
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
ACTO DE CONTRICIÓN
Dulce Jesús mío, Dios: Inmenso, amantísimo Padre de piedad, a vuestros Divinos Pies llega arrepentido el mayor y más ingrato pecador. Ya Rey mío, conozco cuá grandes fueron mis yerros; pues siendo polvo, y ceniza, me levanté contra Vos, de lo que me pesa una y mil veces, por haber ofendido a un Dios tan bueno.

No sé, Señor, cómo no se me parte el corazón de dolor al considerarlo. Ea, amoroso dueño, dadme vuestra poderosa mano, para que yo permanezca en los propósitos que desde hoy hago, de nunca, nunca más pecar. Espero (¡oh Bondad infinita!) de vuestra imponderable Misericordia, y de la poderosa intercesión de María Santísima mi Señora y Madre de la ESPERANZA, a quien pongo por mi intercesora y Abogada, que me habéis de perdonar. Misericordia, Dios mío, misericordia, Señor.
   
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh Virgen Benditísima! ¡Oh Refugio y Esperanza de pecadores! Postrados a tus Sagrados pies te suplicamos, por la honra que tienes de ser Madre de Dios, y de Virgen perpetua y sin mancilla, que cuando Nuestras almas pecadoras salieren de la cárcel de estos cuerpos mortales, por tu pureza, hermosísima Señora, las recibas y acojas en tus preciosisimos brazos, y las guardes y defiendas de todas las acusasiones de los infernales espíritus. Ven, Señora y Madre nuestra, en aquella hora acompañada de todos los Ciudadanos de la Corte Celestial, y llévanos por el camino derecho y seguro, y preséntanos ante el acatamiento de tu preciosísimo Hijo, para que su Majestad nos perdone. Muéstrale, Señora, los Sagrados Pechos que le diste. ¿No podremos, Señora y Madre de Pecadores, por ventura alguna, al punto de nuestra muerte encomendarte nuestras almas? De ahora para entonces te las encomendamos. ¡Oh Madre de misericordia! ¡Oh Esperanza nuestra! ¡Oh Virgen Purísima y Dulcísima! No nos desampares en aquella hora, ni permitas Señora, se pierda en nosotros el Sagrado fruto de la preciosísima Sangre que de ti tomó, y por nosotros derramó Jesucristo tu Benditísimo Hijo, y Señor nuestro. Amén.

DÍA PRIMERO
¡Oh Hermosísima Princesa, Madre y Señora mía de la ESPERANZA, Sol resplandeciente y claro, que a vista del Divino Sol de Justicia Cristo Jesús, Hijo amantísimo vuestro, ilumináis esta Celestial Jerusalén! Confiado llego a vuestras Divinas Aras, a suplicaros rendido, que como brillante Sol, iluminéis mi entendimiento, para que yo llegue a conocer lo mucho que a Dios debo, y lo ingrato que le he sido: para que purificados mis yerros, mediante una buena y dolorosa confesion, camine siempre con la claridad de la Divina gracia por el camino seguro de mi eterna salvación, hasta que mediante Vos, se cumplan mis esperanzas de ir a verle y gozarle, con vuestra adorable compañia, en la Gloria. Amén.
    
Ahora se ha de rezar con toda devoción tres Ave Marías gloriadas, en reverencia y memoria de los fervientes deseos que tuvo María Santisima Nuestra Señora de ver nacido a su Sacratísimo Hijo, para bien y consuelo de todo el linaje humano.

OFRECIMIENTO
Emperatriz Soberana, Reina y Señora de las jerarquías Angélicas, única ESPERANZA de los mortales; recibid, Madre amorosa, estas tres gloriadas Ave Marias, que mi afectuoso corazón presenta en el tribunal benigno de vuestra nativa misericordia, las cuales ofrezco en reverencia de los fervorosísimos deseos que tuvisteis de ver nacido a vuestro Divino Hijo, y mi Redentor Soberano Jesucristo, para que con su milagroso nacimiento viese cumplidas las esperanzas de su total remedio todo el linaje huniano. ¡Oh, bendita sea vuestra piedad! Alabada seáis de todas las criaturas por todas las eternidades. Ea, Señora y Abogada mía, haced que a vuestra imitación se encienda mi corazón en vivos y fervorosos deseos de agradar a mi Dios, dándole todo mi corazón, para no amar ni querer otra cosa más que a Su Majestad, y a Vos, Virgen purísima, pues en vuestra poderosa intercesión espero encontrar aumento en las virtudes, aborrecimiento a las culpas, acierto en el cumplimiento de mis obligaciones, desprecio del mundo y sus vanidades, aprecio de la gracia, una ajustada vida, una dichosa muerte, y finalmente, la gracia y favor especial que os pido en esta Novena. Atended, Señora, a mis súplicas; no despreciéis mis humildes ruegos, y volved vuestros misericordiosos ojos a mis peticiones, para que por Vos las conceda piadoso vuestro amantísimo Hijo Jesucristo, que con el Padre, y el Espiritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona: Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
℣. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
℞. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
  
ORACIÓN
Oh Dios, que quisiste que tu Verbo tomase carne en las entrañas de la bienaventurada Virgen María, anunciándoselo el ángel; concede a tus fieles suplicantes, que todos los que la creemos verdadera Madre de Dios, recibamos el auxilio de su intercesión. Por el mismo Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
   
AL GLORIOSO SEÑOR SAN JOSÉ, DICHOSÍSIMO ESPOSO DE ESTA GRAN SEÑORA.
Antífona: José, hijo de David, no temas recibir a María como tu esposa, porque el hijo que nació de ella es del Espíritu Santo.
℣. Lo constituyó Señor de su casa.
℟. Y Príncipe de su heredad.
    
ORACIÓN
Te suplicamos, Señor, que nos ayuden los méritos del esposo de tu Santísima Madre, a fin de que nos sea dado por su intercesión lo que nuestras posibilidades no obtienen. Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.
     
***
  
SALVE QUE SE CANTA EN EL ROSARIO DE MARÍA SANTÍSIMA DE LA ESPERANZA DE SEÑOR SAN MARTÍN
   
DIOS te salve, Reina y Madre
De misericordia llena,
Vida, y Dulzura benigna,
Y ESPERANZA nuestra cierta,
Dios te salve, a tí llamamos
Desterrados hijos de Eva;
A ti suspiramos siempre
Gimiendo con ansias tiernas
En este valle, Señora,
De lágrimas, y miserias.
Ea, pues, Dulce ESPERANZA,
Divina Abogada nuestra,
Esos tus hermosos Ojos
Vuelve a nosotros serena;
Y después de este destierro
En el Cielo nos le muestra
A Jesús, fruto Bendito
De tu vientre, Aurora bella.
¡Oh Clementísima Madre!
¡Oh Pía ESPERANZA nuestra!
¡Oh siempre Virgen María!
Por nosotros a Dios ruega,
Para que seamos dignos
De alcanzar la Gloria eterna.
   
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

DÍA SEGUNDO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración para todos los días.
  
Virgen purísima, LUNA la más clara y hermosa, que sin la más leve mengua de tus resplandores, desde el primer instante de tu Ser, te concebiste libre de toda mácula de culpa, para que alumbrando a los más rebeldes pecadores en la tenebrosa noche de sus delitos, a vista de tu luminosa claridad, y a influjos de tu poderosa intercesión, lograsen las más seguras esperanzas de su salvación eterna: por esta tan milagrosa excelencia, con que te adornó la Beatísima Trinidad, te ruego, Madre y Señora mía, hagas de forma que todos los pecadores, conociendo su mal estado, se conviertan a la penitencia más verdadera: y asimismo, que no llegue yo a ser comprehendido en las oscuras tinieblas de tal noche; antes sí, permaneciendo en el santo temor de Dios, conserve en mi alma la joya hermosa de la gracia, con la que me prepare para ir a gozar de tu presencia en las eternas delicias de la Gloria. Amén.
   
Tres Ave Marías gloriados. El Ofrecimiento, las Oraciones y la Salve se dirán todos los días.
   
DÍA TERCERO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración para todos los días.
  
¡Oh Divina MARÍA! Astro radiante, ESTRELLA la más refulgente y vistosa, que como a Norte fijo de nuestras esperanzas, te puso Dios en el gremio de su Iglesia, para que a todos los que transitan por el proceloso mar de este mundo, sirvieses de segura guía para la Gloria: por este especialísimo favor, que recibisteis de la Trinidad Inmensa, os suplico Madre piadosísima, que libréis benévola a todos los que devotos os veneramos, de tantos y tan multiplicados peligros, cuantos nos cercan en este proceloso mar de miserias, para que por vuestra intercesión misericordiosa no llegue a zozobrar la nave de nuestra alma, combatida de tan continuas tormentas de tentaciones; antes sí, llegando al puerto seguro de una bien preparada muerte, sea esta medio para ir a alabaros, en compañia de los Ángeles, y Santos en la Bienaventuranza.
   
Tres Ave Marías gloriados. El Ofrecimiento, las Oraciones y la Salve se dirán todos los días.
   
DÍA CUARTO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración para todos los días.
  
¡Oh Madre dichosisima de Jesús! Fortísima TORRE de David, que guarnecida de millares de escudos, proteges valerosa a tus devotos. Torre la más elevada y hermosa, que para la guarda de su misteriosa viña te colocó el Señor en medio de ella: por esta tan milagrosa excelencia que Dios quiso comunicarte, te pido Emperatriz Soberana, que me alcances de Su Majestad fortaleza, y constancia en mis propósitos, para que a pesar de los enemigos de mi alma, Mundo, Demonio, y Carne, me mantenga, como fuerte torre, en cumplirlos. Ea Señora mía, defendedme de tan poderosos contrarios con el valeroso escudo de vuestra protección. Dadme valor para que las cuentas de vuestro Santisimo Rosario me sirvan de belicosa artilleria, con que me defienda de todos sus asaltos, pues saliendo de estos victorioso, lograré ir a daros las gracias en la Patria Celestial. Amén.
   
Tres Ave Marías gloriados. El Ofrecimiento, las Oraciones y la Salve se dirán todos los días.

DÍA QUINTO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración para todos los días.
  
Esclarecidísima Aurora, ESPEJO terso y sin mancha, en que se mira gustosa la Individua Trinidad, colocándote como ejemplar milagroso, a vista de los mortales, para que poniendo estos los ojos de su consideración en el terso cristal de tus clarísimas Virtudes, aficionados de su hermosura se aprestasen gustosos a seguirlas, para asegurar así los candores de la más cristalina pureza: por esta excelente prerrogativa con que el Señor te enriqueció, te ruego humildemente, amorosísima Señora me alcances de Su Majestad Divina, que yo conserve la acendrada pureza que como necesaria se requiere para llegar como se debe a la Sagrada Mesa del Altar, y el colmo de todas las virtudes, para que estas me sirvan de escala, por la que cumpliendo mis esperanzas, suba después de esta penosa vida, a recrearme en el Espejo bellisimo de tu hermosura en la Celestial Jerusalén. Amén.
   
Tres Ave Marías gloriados. El Ofrecimiento, las Oraciones y la Salve se dirán todos los días.
    
DÍA SEXTO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración para todos los días.
  
¡Oh Clementisiina Madre! ¡Oh Virgen MARÍA! FUENTE la más perenne y copiosa, que colocada por Dios en medio del Paraiso de su Iglesia, con los colmos de tus superabundantes raudales, inundas todas las almas que quieren aprovecharse de riego tan Divino: por este especial favor que Su Majestad gustó de comunicarte, te suplico, Emperatriz Soberana, que no me prives del riego de las aguas de tu poderosa intercesión, para que fecundado mi entendimiento conozca las manchas de culpas que afean mi alma; y conocidas, las lave y purifique en las misericordiosas aguas de la más dolorosa penitencia, para que convertidos mis ojos en dos fuentes, y llorando con copiosas lágrimas mis yerros, asegure por Ti, Señora mía, las más ciertas esperanzas del perdon, y juntamente ir a gozar de la clara vista de Dios, y tuya en la Gloria. Amén.
   
Tres Ave Marías gloriados. El Ofrecimiento, las Oraciones y la Salve se dirán todos los días.
    
DÍA SÉPTIMO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración para todos los días.
  
Amabilísima Madre de Clemencia, Dulcisima Virgen MARÍA, ROSA la más fragrante y hermosa, que sin la pensión de toda espina de culpa, os puso el Señor en el ameno jardín de su Iglesia, para que franqueáseis la olorosa suavidad de vuestro Patrocinio a todo el linaje humano, dándoles a entender en lo rojo del dolor que a esta hermosa Flor (representación vuestra) adorna su encendida llama de amor de Dios, que atesoráis en vuestro amante Corazón: y en los dorados granos que la esmaltan, la nativa caridad y amor compasivo, con que siempre mirasteis a los míseros hijos de Adán: por esta prerrogativa admirable; con que la Divina Majestad os adornó, os suplico reverente, ¡oh Señora mía!, que las punzantes espinas de las culpas no hallen lugar en mi alma; antes sí, encendido mi corazón en fuego de amor Divino, y abrazado con el escudo de caridad para con mis prójimos, de tal suerte cumpla con estos dos Divinos preceptos, que todas mis obras sean un oloroso y acepto sacrificio a los ojos de vuestro amantísimo Hijo Jesús, en cuya companía espero me franquearéis vuestras fragrancias en la Gloria. Amén.
   
Tres Ave Marías gloriados. El Ofrecimiento, las Oraciones y la Salve se dirán todos los días.
   
DÍA OCTAVO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración para todos los días.
  
Altísima Reina y Señora mía, asilo poderoso de pecadores, que para TRONO del Unigénito del Eterno Padre fuisteis elegida, por ser Vos la más digna de todas las criaturas, y merecisteis que tan Alta Majestad tuviese por Trono (por nueve continuos meses) el Virgíneo Tálamo de vuestro Sacro vientre, permaneciendo siempre en Vos los eficaces deseos de verle nacido, para consuelo, paz y alegría de los Ángeles y hombres, anteponiendo con vuestro maternal amor el bien de estos a la posesion feliz en que os hallábais de contener en vuestro Sacro Regazo prenda tan Divina: por este alto favor con que el Padre de las luces os quiso enriquecer, os ruego, Protectora mía, que me alcancéis de la Alta Majestad se digne de purificar mi corazón de todo afecto terreno, para que llegue tan preparado y dispuesto a recibir en la Sacra Mesa del Altar el Divinísimo Cuerpo de vuestro amado Hijo Jesucristo, que merezca ser trono agradable para Su Majestad Santisima. Y asimismo, que me conceda todas las gracias que por tan alto Sacramento se comunican, para que (saliendo de él formidable para los Demonios) me libre de sus asechanzas, y por Vos finalmente asegure el trono de la Bienaventuranza. Amén.
   
Tres Ave Marías gloriados. El Ofrecimiento, las Oraciones y la Salve se dirán todos los días.
   
DÍA NOVENO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración para todos los días.
  
¡Oh Esposa la más amada del Espíritu Santo! Singularísimo consuelo de los afligidos, ARCA la más Divina y milagrosa, en que se conservó por el tiempo de nueve meses el más Divino Maná: Misteriosa Arca de Noé, que para que los hombres se refugiasen y se preservasen del diluvio de trabajos y tentaciones, con que en este valle de miserias son de continuo combatidos, te señaló aquel amoroso Padre Dios para su Tutelar y Patrona: por esta tan especial prerrogativa te suplico, Madre amorosa, que como maravillosa Arca, me acojas al sagrado de tu proteccion, para que no me anegue en tan deshecho y ruinos) diluvio; antes si, amparado de Vos, salga a puerto seguro, mediante una total resignación en la voluntad Divina para sufrir los trabajos, y una fortaleza invencible para rechazar las tentaciones, para que viviendo en amor y gracia del Señor en esta vida, consiga ir a celebrar vuestro glorioso Título de la ESPERANZA en la Gloria. Amén.
   
Tres Ave Marías gloriados. El Ofrecimiento, las Oraciones y la Salve se dirán todos los días.

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