Páginas

sábado, 13 de mayo de 2023

LOS QUE DESHONRAN A CRISTO COMENZARON DESPRECIANDO A LA VIRGEN MARÍA


«El testimonio de tres siglos confirma el hecho, como señaló puntualmente el erudito cardenal Newman, que “los católicos que han honrado a la Madre todavía adoran al Hijo; mientras que aquellos que han cesado de confesar al Hijo, comenzaron por burlarse de la Madre” (Cf. Discursos dirigidos a las Congregaciones mixtas, Discurso XVII: “Las Glorias de María por causa de su Hijo”)» (PÍO XII, Radiomensaje al I Congreso Mariano de la Unión Sudafricana, 4 de Mayo de 1952).
   
«Si María es la Madre de Dios, Cristo debe ser literalmente Emmanuel, Dios con nosotros. De ahí que, al pasar el tiempo, y los malos espíritus y falsos profetas se hicieron más fuertes y temerarios, y encontraron un camino hacia el mismo cuerpo católico, entonces la Iglesia no pudo hallar un modo más efectivo y seguro que el de usar esta palabra Deípara (Madre de Dios) contra ellos; y, por otra parte, cuando ellos emergieron nuevamente del reino de las tinieblas, y tramaron la total subversión de la fe cristiana en el siglo XVI, entonces no pudieron hallar modo en verdad más expediente para su odioso propósito que envilecer y blasfemar de las prerrogativas de María, porque ellos sabían muy bien que, si podían conseguir de una vez que el mundo deshonrase a la Madre, le seguiría de cerca el deshonor del Hijo. La Iglesia y satanás coinciden en esto, que el Hijo y la Madre iban juntos; y la experiencia de tres siglos ha confirmado su testimonio, porque los católicos que han honrado a la Madre todavía adoran al Hijo, mientras que los protestantes, que ahora han cesado de confesar al Hijo, comenzaron por burlarse de la Madre» (Card. JOHN HENRY NEWMAN, Discursos dirigidos a las Congregaciones mixtas, Discurso XVII: “Las Glorias de María por causa de su Hijo”. Londres, Nueva York y Bombay, Longmans, Green & Co., 1906, pág. 347).

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preferiblemente, los comentarios (y sus respuestas) deben guardar relación al contenido del artículo. De otro modo, su publicación dependerá de la pertinencia del contenido. La blasfemia está estrictamente prohibida. La administración del blog se reserva el derecho de publicación (sin que necesariamente signifique adhesión a su contenido), y renuncia expresa e irrevocablemente a TODA responsabilidad (civil, penal, administrativa, canónica, etc.) por comentarios que no sean de su autoría.