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domingo, 14 de abril de 2024

MES DE LA PASIÓN DE CRISTO – DÍA DECIMOCUARTO

Traducción a partir del libro L’Année Pieuse, del padre Francisco de Ligny, publicado en Amiens por la imprenta de Alfredo Caron en 1851.
   
  
DÍA DECIMOCUARTO: A las siete horas, Jesús es puesto en paralelo con Barrabás.
  
PENSAMIENTOS PRÁCTICOS
Considera, ¡oh alma mía!, que los judíos clamaban: «No queremos a Jesús, danos a Barrabás». Muchos cristianos todavía usan un lenguaje similar, si no entre la gente, entre menos en el secreto de sus corazones. Así que tú mismo preferiste a Barrabás antes que a Jesús, cuando, por tu propio placer has descuidado el servicio de Dios; cuando, para agradar a los hombres, descuidaste el cumplimiento de tus deberes, cuando amaste más a la criatura que a Dios, quien sin embargo es digno de todo tu amor. Persigue a Barrabás; destruye tus malas inclinaciones, y haz vivir a Jesús en tu corazón: porque Jesús merece preferencia sobre todas las cosas, y compararlo con un reino sería un gran crimen.
         
ORACIÓN
Jesús, mi Salvador y mi Dios, sois arrastrado como el más vil de los criminales, de tribunal en tribunal; en todas partes sois colmado de humillaciones y abrumados por ultrajes, y en todas partes, por vuestra parte, el mismo silencio y la misma dulzura. Pero todas estas torturas son para Vos menos terribles que la que ver a un Barrabás preferido por vuestro pueblo, por este pueblo amado al que habéis venido a enseñar y salvar: «Crucifícale, ¡que sea crucificado!». ¿Qué palabras más insultantes, más sensibles a Vuestro Corazón, que sólo buscaba derramar y repartir beneficios? Una vez Os hice el mismo insulto, ¡oh Dios mío!, cuando cometí un pecado mortal, preferí el mundo a Vos, mis pasiones, el demonio; Consentí a vuestros tormentos, a vuestras torturas, siguiendo mis inclinaciones criminales. Os pido perdón por haberos tratado a Vos, la vida y esperanza de mi alma, a Vos a quien amaría, si fuera posible, con un amor infinito. Si el mundo Os rechaza, mi Jesús, venid a mí y Os recibiré en mi corazón, Os adoraré como a mi primer principio y el tesoro de los bienes celestiales. Porque Os reconozco como mi Señor y mi Dios entre ladrones; y, si bien se prefiere al homicida, confieso que sois Vos el autor de vida eterna y Padre del siglo futuro. Entrad, ¡oh mi amado Jesús!, en mi alma que Os pertenece; vivid y reinad en mi corazón del cual Vos sois el dueño y soberano Señor; no es sino con Vos que encontraré la verdadera felicidad y el descanso eterno. Amén.
      
PRÁCTICA: De vez en cuando durante el día, fija tu mirada en la imagen de Jesús crucificado y bésala con tierno amor. Haz con devoción el Vía crucis (Indulgencia plenaria). 

ASPIRACIÓN: Señor Jesús, me amasteis hasta morir por mí; hacedme amaros al menos hasta el punto de vivir para Vos.

LETANÍA DE LA PASIÓN DE CRISTO
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
    
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
   
Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios, ten piedad de nosotros.
  
Jesús, que has instituido el santísimo Sacramento del altar en memoria de tu pasión, ten piedad de nosotros.
Jesús, que saliste del cenáculo para morir, ten piedad de nosotros.
Jesús, orando en el Olivete, ten piedad de nosotros.
Jesús, consolado por un ángel, ten piedad de nosotros.
Jesús, sudando sangre y agua, ten piedad de nosotros.
Jesús, vendido y traicionado por Judas, ten piedad de nosotros.
Jesús, apresado y atado por los soldados, ten piedad de nosotros.
Jesús, abandonado por tus discípulos, ten piedad de nosotros.
Jesús, presentado a Anás y Caifás, ten piedad de nosotros.
Jesús, golpeado por un criado, ten piedad de nosotros.
Jesús, acusado por falsos testigos, ten piedad de nosotros.
Jesús, juzgado digno de muerte, ten piedad de nosotros.
Jesús, ultrajado, golpeado durante la noche, ten piedad de nosotros.
Jesús, negado tres veces por San Pedro, ten piedad de nosotros.
Jesús, despreciado por Herodes, ten piedad de nosotros.
Jesús, vestido con una túnica blanca, ten piedad de nosotros.
Jesús, a quien Barrabás fue preferido, ten piedad de nosotros.
Jesús, azotado, ten piedad de nosotros.
Jesús, magullado por nuestros crímenes, ten piedad de nosotros.
Jesús, vestido con púrpura, ten piedad de nosotros.
Jesús, coronado de espinas, ten piedad de nosotros.
Jesús, golpeado con una caña, ten piedad de nosotros.
Jesús, presentado al pueblo, ten piedad de nosotros.
Jesús, condenado a muerte por Pilato, ten piedad de nosotros.
Jesús, entregado a la voluntad de los judíos, ten piedad de nosotros.
Jesús, cargado con la Cruz, ten piedad de nosotros.
Jesús, conducido al Calvario, ten piedad de nosotros.
Jesús, despojado de tus ropas, ten piedad de nosotros.
Jesús, atado a la Cruz, ten piedad de nosotros.
Jesús, levantado en la Cruz, ten piedad de nosotros.
Jesús, que oraste por tus enemigos, ten piedad de nosotros.
Jesús, puesto en el rango de malhechores, ten piedad de nosotros.
Jesús, blasfemado en la Cruz, ten piedad de nosotros.
Jesús, que prometiste paraíso al buen ladrón, ten piedad de nosotros.
Jesús, que recomendaste a tu Madre a San Juan, ten piedad de nosotros.
Jesús, abandonado por tu Padre, ten piedad de nosotros.
Jesús, ebrio de vinagre en tu sed, ten piedad de nosotros.
Jesús, que dijiste: Todo está consumado, ten piedad de nosotros.
Jesús, que has encomendado tu alma a tu Padre, ten piedad de nosotros.
Jesús, obediente hasta la muerte en la Cruz, ten piedad de nosotros.
Jesús, muerto en la Cruz, ten piedad de nosotros.
Jesús, traspasado con una lanza, ten piedad de nosotros.
Jesús, que manifestaste tu poder después de tu muerte, ten piedad de nosotros.
Jesús, descendido de la Cruz, ten piedad de nosotros.
Jesús, sepultado, ten piedad de nosotros.
   
Sednos propicio, perdónanos Señor.
Sednos propicio, escúchanos Señor.
    
De todo mal, líbranos, Señor.
De todo pecado, líbranos, Señor.
De la pestilencia, del hambre y de la guerra, líbranos, Señor.
De todo peligro del alma y del cuerpo, líbranos, Señor.
De la muerte eterna, líbranos, Señor.
Por tus trabajos y tus vigilias, líbranos, Señor.
Por tus dolorosos azotes, líbranos, Señor.
Por tu coronación de espinas, líbranos, Señor.
Por tu sed, tus lágrimas y tu desnudez, líbranos, Señor.
Por tu preciosa muerte y tu Cruz, líbranos, Señor.
Por tu Preciosísima Sangre, líbranos, Señor.
Por tus santísimas llagas, líbranos, Señor.
   
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros, Señor.
    
℣. Adorámoste, oh Cristo, y bendecímoste.
℟. Porque redimiste al mundo por tu Cruz.
   
ORACIÓN
Adorable Jesús, sufriendo y muriendo por Amor por nosotros, concédenos la gracia de sufrir contigo y por Ti; para que, viviendo, sufriendo y muriendo en Tu Amor, seamos eternamente felices Contigo y en Ti. Amén.

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