Noticia tomada de GLORIA NEWS.
La Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén está cerrada desde el 28 de febrero. El régimen israelí anunció mediante un comunicado del jefe de la Administración Civil de Israel que «todos los lugares sagrados de la Ciudad Vieja de Jerusalén, incluido el Muro de las Lamentaciones, el Monte del Templo y la Iglesia del Santo Sepulcro, permanecerán cerrados» debido a la guerra israelí-estadounidense en curso contra Irán.
El 16 de marzo, Joseph Hazboun, director regional de la oficina de la Misión Pontificia para Palestina en Jerusalén, dijo a la Asociación Católica para el Bienestar en Oriente Próximo (CNEWA) que la decisión se tomó como precaución contra posibles ataques.
El 15 de marzo, fray Ibrahim Faltas, de la Custodia franciscana de Tierra Santa y ex-vicario del Patriarcado Latino de Jerusalén, dijo a VaticanNews.va que la iglesia nunca había estado cerrada por un período tan prolongado, a pesar de las guerras, tensiones y pandemias del pasado.
Los funcionarios de la Iglesia como Sami el-Yousef, director ejecutivo del Patriarcado Latino de Jerusalén, esperan que se permita que las liturgias de Semana Santa y Pascua continúen con la asistencia solo del clero, similar a las restricciones de Covid.
Desde 2022, el régimen de Benjamín “Bibi” Netanyáhu/Mileikowski Segal apuntalado por el sionismo religioso, ha implementado duras restricciones al culto cristiano particularmente en torno a los días de la Pascua. Aun antes de la guerra, el Patriarca Teófilo III Janópulos de la Iglesia Greco-Ortodoxa de Jerusalén informó a funcionarios diplomáticos sobre las restricciones sin precedentes que el gobierno israelí imponía al número de fieles que podían asistir a los actos litúrgicos durante la Pascua, restricciones acompañadas con agresiva presencia policial. ¿Y León XIV Riggitano-Prévost del Vaticano? «No tengo comentarios».

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