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viernes, 30 de enero de 2026

MES DEL NIÑO JESÚS DE PRAGA – DÍA TRIGÉSIMO

*MES DE ENERO*
*CONSAGRADO AL* *MILAGROSO NIÑO JESÚS DE PRAGA*
*(DIA TRIGÉSIMO)*

*Compuesto por el Pbro. Fr. Gabriel de Jesús (en el siglo Bernardo Román Izquierdo) OCD.*

*OBLACIÓN*
Os contemplo, os reverencio, os adoro en vuestra Santa Infancia, oh, Jesús, mi salvador. Admiro con el silencio de la admiración este prodigioso estado de humildad, lo tomo por principio, por tipo, por modelo de lo que quiero parecer a los ojos de los hombres: á El me dedico, á El me consagro de la manera más especial a fin de conseguir gracia para mí, salud y protección particular. Protesto delante de Vos que el mayor deseo de mi alma es vivir pequeño, ignorado, y olvidado del mundo, pues sé que sólo, a este precio tendré mi parte en las delicias eternas que reserváis a los niños y a los que se os parecen.
  
*DÍA TRIGÉSIMO*
*EL MILAGROSO NIÑO JESÚS DE PRAGA Y LA DEVOCIÓN A LA VIRGEN*
Todas las imágenes de Jesucristo en especial las del Niño Jesús, no están gritando a voces y diciendo muy al oído del alma que no hay madre como su Madre, que no hay madre como María. Y siempre debió ser así, ya que como refiere el Evangelio, cierto día, en presencia de Jesús, se levantó una mujer de entre la multitud, y haciéndose eco de ella, exclamó: "Bienaventurada las entrañas que te llevaron y los pechos que te amamantaron". ¿Y qué es tener devoción a la Virgen? Es honrarla y ensalzarla como Dios quiere que la honremos y ensalzemos, o sea honrado en ella a su misma e Inmaculada Concepción, admirando en ella la obra maestra de la mano creadora, y amando en ella a la Virgen sin mancha, por cuyo medio se obró nuestra copiosa redención. Estas consideraciones son las que siempre han levantado en el pecho del hombre tempestad de aplausos y perpetuos himnos de amor de Dios, del que sin cesar desciende abundante y continua lluvia de gracias sobre la tierra.

SANTA TERESA CÓMO AMÓ A LA VIRGEN CON OBRAS POR AMOR DEL NIÑO JESÚS
Son muchos los que aman a la Virgen Santísima con ese amor que cuesta poco, como es rezarle ciertas oraciones en determinados tiempos; y muy pocos los que cifran su amor en imitarla en sus excelsas virtudes y en hacer y sufrir mucho a ella. Santa Teresa fue principalmente de estos últimos. Poquísimo escribió de la Virgen. Casi nada lo que dijo ella en sus escritos inmortales. Pero ¡cuánto hizo! ¡Qué de empresas acometió, y qué arduas todas ellas para honrar y enaltecer a la Virgen del Carmen y su Orden! Treinta y dos conventos fundó, para que con ellos se bendijese y alabase al Reina del Carmelo; pero después ella de haber vencido treinta y dos mil dificultades en cada uno. Y en las menores de ellas fueron las sufridas en caminos y posadas, ya que en aquellos tiempos no se conocía esa pasmosa facilidad para viajar ni ese confort en los viajes que ahora. La Santa, mejor que nadie, pudo repetir y hacer suyo el apotegma español, tratándose de la devoción a la Virgen: Obras son amores y no buenas razones.

*INVOCACIÓN AL NIÑO JESÚS.*
-Amor de Jesús Niño, abrasad mi corazón.
-Bondad de Jesús Niño, atraed mi corazón.
-Caridad de Jesús Niño, perdonad a mi corazón.
-Paciencia de Jesús Niño, soportad mi corazón.
-Providencia de Jesús Niño, velad sobre mi corazón.
-Reino de Jesús Niño, estableceos en mi corazón.
-Santidad de Jesús Niño, purificad mi corazón.
-Poder omnísono de Jesús Niño, afirmaos en mi corazón.
-Voluntad de Jesús Niño, disponed de mi corazón.
-Celo de Jesús Niño, devorad mi corazón.

*El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. Jesús está ante nosotros, venid y adorémosle. Bendito y alabado sea por siempre Jesús. Amen.*

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