Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
Un Jueves Santo del Novus Ordo: El entonces obispón Richard “Richie” Garth Henning rompe la tradición apostólica lavando los pies de las niñas al estilo “DEI” (Diversidad, Equidad e Inclusión) en lugar de los de los hombres en la catedral de Providencia (Rhode Island).
En la década de 1950, Aníbal Bugnini recibió una comisión de Pío XII para hacer cambios significativos en la Santa Misa, el Oficio Divino y los Sacramentos.
Bugnini era un conocido “progresista” en la liturgia, pero Pío XII lo nombró de todos modos.
«Estimados padres de TRADITIO: Un sacerdote católico tradicional afirmó recientemente que Aníbal Bugnini era “solo un subsecretario” y que no tenía responsabilidad alguna por los devastadores cambios en la Sagrada Liturgia, en particular en la Semana Santa; el calendario y las rúbricas de la Santa Misa; la Vigilia Pascual; el Oficio Divino; y los Sacramentos. ¿Cuál fue exactamente el papel de Bugnini bajo el pontificado de Pío XII en la imposición de las impías aberraciones realizadas en el Rito Romano Tradicional durante la década de 1950, antes del Anticoncilio Vaticano II?» (Tad).
RESPUESTA DE LOS PADRES DE TRADITIO: Es totalmente erróneo afirmar que Aníbal Bugnini era simplemente un subsecretario. Por el contrario, fue nombrado personalmente por Pío XII el 28 de Mayo de 1948 como Secretario de la Pontificia Commissio pro Generali Liturgica Instauratione (Comisión para la Renovación Litúrgica General), lo que podría denominarse la Comisión de la Reforma (en el sentido protestante). Como indica el nombre de la Comisión, Pío XII tenía claramente en mente cambios profundos en la liturgia romana. En la práctica de la Curia Romana, es el Secretario, no el Presidente, quien ostenta la autoridad superior, como ocurre en la mayoría de los sistemas parlamentarios europeos. Bugnini era conocido por su postura progresista en materia litúrgica, pero Pío XII lo nombró de todos modos.
De hecho, las “reformas” litúrgicas de Pío XII se toparon con una fuerte oposición al ser impuestas. Por ejemplo, amplias congregaciones en Gran Bretaña e Italia, en particular, se negaron rotundamente a implementar la protestantización de la Semana Santa de 1955. Cuando Juan XXIII accedió al papado, despidió de inmediato a Bugnini de su puesto como profesor de liturgia en la Pontificia Universidad Lateranense porque «sus ideas litúrgicas se consideraban demasiado progresistas». Incluso la drástica reforma de la Misa, conocida como la “Misa de 1962”, no fue obra de Juan XXIII, sino de Pío XII.
Una visión objetiva de los hechos históricos revela que Pío XII designó personalmente a Bugnini para realizar precisamente la tarea que desempeñó: “reformar” la liturgia romana de tal manera que sirviera de trampolín para lo que primero se convirtió en la corrupta y semi-novusordita Nueva Misa Latina de 1962, y luego, tras el Anticoncilio Vaticano II, en la “Nueva Misa” protestante-masónico-pagana de 1969, que aún hoy es el servicio oficial de la Iglesia Sinodal del Nuevo Orden. Ni siquiera el Vaticano II fue idea original de Juan XXIII. Fue el propio Pío XII quien quiso convocar el Anticoncilio, pero los cardenales más influyentes de la curia lo disuadieron en el último momento.

En vez de decir barbaridades, mejor vea esto https://youtu.be/peje765ZkG0?si=6nXts1HgE2NaBJj1
ResponderEliminarPodéis discurrir siglos y siglos, eso no cambia nada los hechos: la “Reforma de 1955” (cuya cabeza de puente fue precisamente la “Reforma de la Semana Santa”) fue hecha por Bugnini como un ensayo del Novus Ordo, y él mismo dijo era «la primera ocasión de la inauguración de una nueva forma de concebir la liturgia».
EliminarAparte, como lo dijimos a una co-feligrés suya, y lo repetimos hasta más allá del cansancio:
«¿Se niega el reconocimiento a las reformas pacelli-bugninianas (porque fueron hechas CON BUGNINI) por puro y simple capricho, o porque estas (al ser leyes Eclesiásticas, por ende, leyes HUMANAS y susceptibles a defectos y vicios) prueban ser inconvenientes y nocivas, amén de ser la primera etapa del Novus Ordo que tuvo en el mismo Pío XII un precursor (como el mismo Montini y Wojtyła reconocen)?
Si el rechazo es por capricho, entonces ¿con qué autoridad moral se exige rechazar el Novus Ordo, que es su consecuencia? (lo accesorio sigue la suerte de lo principal); pero si es por la segunda, estaréis dando coces contra el aguijón».
PD. Mayor barbaridad es exigir adhesión a la Reforma litúrgica si no se obedece a TODAS las reformas posteriores (incluida la Instrucción “Música sacra” de Septiembre de 1958); aparte de posar con la fachada de sedevacantistas mientras en privado se exige adhesión a “La Tesis”.