viernes, 1 de mayo de 2026

POR LA OMISIÓN EN LA BIBLIA, SE CONOCE LA HEREJÍA DOMINANTE DE LA ÉPOCA

Traducción del artículo publicado en PILGRIM PRIEST.

LAS TRADUCCIONES DE LA BIBLIA DE LA CONFERENCIA DE OBISPOS CATÓLICOS DE LOS ESTADOS UNIDOS (USCCB).
  

Siempre se puede detectar la herejía predominante de cada época por lo que se omite de la Biblia. Así pues, antes de examinar las traducciones bíblicas de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB), veamos dos ejemplos de lo que los herejes han eliminado de sus propias versiones de la Biblia durante los últimos 500 años.

1) Los rebeldes protestantes eliminaron Macabeos debido al Purgatorio. Macabeos es como el “Corazón Valiente” del Antiguo Testamento. Es uno de los libros más emocionantes de la Biblia, así que nadie debería haberlo eliminado. Pero los herejes del siglo XVI, como Martín Lutero, eliminaron 1 y 2 Macabeos porque mostraban el Purgatorio y la necesidad del sacrificio por los muertos. Aquí está la Biblia:
«Debajo de la túnica de cada uno de los muertos hallaron símbolos sagrados de los ídolos de Jamnia, que la ley prohíbe a los judíos usar. Y a todos les quedó claro que esta era la razón por la que aquellos hombres habían caído. Entonces todos bendijeron los caminos del Señor, el Juez justo, que revela lo oculto; y se pusieron en súplica, orando para que el pecado cometido fuera borrado por completo» —2.º Mac. 12, 40-42a.
Básicamente, lo anterior indica que se encontraron amuletos de la suerte o talismanes supersticiosos sobre los cadáveres de soldados judíos caídos. Pero, dado que murieron por Israel, se entendía que estaban salvados. Sin embargo, debido a que su fe estaba contaminada por la superstición, se creía que debían ir al Purgatorio. Por lo tanto, quienes encontraron sus cadáveres oraron y se sacrificaron por ellos. Obviamente, esto no es algo que se haría por un mártir puro.

El señor Gary Michuta explica el drama histórico de lo sucedido en el siglo XVI con el pasaje anterior:
«Cuando Lutero se vio acorralado en un debate sobre el Purgatorio, su oponente, Johann Eck, citó el Segundo Libro de los Macabeos en contra de su postura. Lutero se vio obligado a declarar que el Segundo Libro de los Macabeos no podía incluirse en el debate por no ser canónico. Más adelante, durante el debate, Lutero apeló a San Jerónimo por haber rechazado los Macabeos (los concilios de Cartago, Hipona y Florencia los habían incluido como Escritura canónica). Al apelar a Jerónimo, también rechazó todos los demás libros que este había rechazado (Sabiduría, Eclesiástico, Baruc, Tobías, Judit, el Primer y Segundo Libro de los Macabeos, Daniel 13 y algunos pasajes de Ester)».
El artículo enlazado arriba explica con sutileza por qué San Jerónimo se equivocó. Básicamente, San Jerónimo cometió un error relacionado con un error en el manuscrito que desconocía. Obviamente, el Doctor de la Iglesia no cometió un error teológico. Pero Lutero lo convirtió en un error teológico, seleccionando fragmentos del pasado para respaldar su rechazo al dogma perenne del Purgatorio, presente no solo en la tradición, sino también en las Sagradas Escrituras.
   
Así pues, la herejía predilecta de la época protestante eliminó el libro de los Macabeos debido al Purgatorio (también puedes investigar los demás libros que los “reformadores” suprimieron de la Biblia católica).

2) Los mormones y los testigos de Jehová modificaron su Nuevo Testamento para rechazar la divinidad de Cristo.
 
Ni los mormones ni los testigos de Jehová son cristianos, ya que rechazan la Trinidad y la divinidad de Cristo. Los mormones surgieron en la década de 1830 y los testigos de Jehová en la de 1870. ¡Imagina lo tardías que son estas herejías! Y aun así, tienen el descaro de rechazar la divinidad de Cristo. Para llevar a cabo tal herejía, también creyeron que debían modificar la Biblia.
   
Como probablemente sepas, la mayoría de las Misas Latinas Tradicionales terminan con el Último Evangelio, Juan 1, sobre la Encarnación. El final de la Misa comienza con estas palabras: «In princípio erat Verbum, et Verbum erat apud Deum, et Deus erat Verbum…». Nótese que allí, «el Verbo era Dios». Sin embargo, lamentablemente, los Testigos de Jehová usan su propia traducción inventada de la Biblia, llamada Traducción del Nuevo Mundo, que cambia descaradamente las palabras «el Verbo era Dios» por «El Verbo era un dios».
   
¿Notas la sutil diferencia? Sorprendentemente, los líderes religiosos de los mormones y los testigos de Jehová admitirán con reticencia que son politeístas si se les presiona. Por lo tanto, creen que Cristo fue solo un dios, no el Dios verdadero y viviente. Para sustentar semejante herejía, obviamente tuvieron que modificar la Biblia muy tarde en la historia del cristianismo (puedes investigar cómo los mormones también desvirtuaron la Biblia y luego añadieron un montón de libros absurdos como el Libro de Moroni).

3) Una nueva Biblia de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) blanquea el más desordenado de todos los pecados sexuales.

¿Empiezas a notar un patrón? Como indica el subtítulo de mi artículo: «Siempre se puede detectar la herejía predominante de la época por lo que se omite de la Biblia». De igual modo, no debería ser descabellado afirmar que la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) podría tener cierta inclinación por la sodomía si siente la necesidad de promover una traducción bíblica ridícula para respaldar sus herejías morales.

Antes de abordar esa traducción, repasemos la historia de la despreciable Nueva Biblia Estadounidense (NAB en inglés). La NAB se introdujo por primera vez en el leccionario de lecturas bíblicas de las Misas del Novus Ordo (NOM) en Estados Unidos en la década de 1970. Pero desde 2002, la NAB ha sido la única edición aprobada en inglés para las Misas del Novus Ordo en Estados Unidos.
   
En primer lugar, esto es lamentable debido a los numerosos errores de traducción. Pero, en segundo lugar, y aún peor, sabemos que las notas a pie de página de la NAB promueven no solo un enfoque histórico-crítico de la Biblia (Alta Crítica), sino incluso un enfoque literario-crítico (Baja Crítica). En otras palabras, las notas a pie de página de la NAB niegan repetidamente la infalibilidad de las Escrituras y los milagros del Antiguo y Nuevo Testamento.
   
Además, al parecer, las regalías por esa traducción negligente y herética llenan los bolsillos de la USCCB con más de 2 millones de dólares al año. El medio The Pillar informó sobre cómo explotan a los fieles para obtener dinero por esa mala traducción: «La conferencia episcopal estadounidense comunicó a los obispos el mes pasado que si las parroquias desean reimprimir pasajes bíblicos en boletines o materiales de culto, deben pagar las tarifas de licencia de la USCCB por ese privilegio».

Sin embargo, el Novus Ordo en todos los países del mundo carece de pasajes bíblicos, independientemente de la traducción. John Lamont escribió recientemente: «Pasajes bíblicos incómodos presentes en el leccionario tradicional han sido eliminados del leccionario del Novus Ordo. Por ejemplo, no hay lecturas bíblicas en el Novus Ordo que condenen la sodomía y la recepción indigna de la Eucaristía, y Mateo 24, 15-35, que describe la llegada de falsos profetas, la persecución y el fin del mundo, ha sido eliminado».

Pero las cosas están a punto de cambiar aún más en 2027. Our Sunday Visitor informa: «Una nueva versión en inglés de la Biblia se publicará en 2027 con el nombre de The Catholic American Bible, según el obispo Steven J. Lopes, presidente del Comité de Culto Divino de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos… The Catholic American Bible [CAB] reemplazará a la New American Bible [NAB]».

Ahora llegamos a la traducción bíblica sumamente herética mencionada al comienzo de esta sección. La USCCB propone que los laicos adopten una nueva traducción bíblica para uso personal (no litúrgica, como la CAB) llamada Nueva Versión Estándar Revisada, edición actualizada (abreviada torpemente como NRSVue en inglés).

¿Por qué es tan malo? La FSSPX explica: «La reciente aprobación por parte de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) de una nueva traducción de la Biblia para uso no litúrgico ha generado controversia, ya que varios expertos critican la versión revisada por suavizar la enseñanza de la Iglesia sobre la homosexualidad».

O, si no te gusta la FSSPX, considera ahora cómo un sitio llamado Catholic Review (aparentemente una producción de la Archidiócesis de Baltimore) citó cómo incluso un erudito bíblico protestante llamado Robert A. J. Gagnon tenía problemas morales con la próxima NRSVue: «En una publicación de Facebook de 2022, Gagnon dijo que las actualizaciones de NRSVue servían para “blanquear la imagen de los homosexuales y eliminar la referencia clara a la práctica homosexual” tanto en 1.ª Cor. 6, 9 como en 1.ª Tim. 1, 10».

Sí, la traducción NRSVue omite deliberadamente que Dios mismo considera los actos sexuales desordenados un pecado grave. Estos herejes blanquean intencionadamente la Biblia, ocultando los pecados que claman al cielo por venganza.
   
En resumen, los protestantes eliminaron el Purgatorio de la Biblia porque les gusta imaginarse yendo directamente al Ciiielo tras un solo llamado al altar. Los Testigos de Jehová y los mormones eliminaron la divinidad de Cristo de la Biblia porque les gusta imaginarse a sí mismos como “un dios”. Y la USCCB eliminó la sodomía de su traducción de la Biblia porque… bueno, ya ves el patrón.

EL MESIANISMO JUDÍO EN LA GUERRA CONTRA IRÁN

Tomado de GLORIA TV. Traducción y adaptación propia.
   

La gueulá (en hebreo גְּאֻולָּה) designa la redención o la liberación en la tradición talmúdica. Corresponde al fin del exilio (en hebreo גּוֹלָה, golá) del pueblo judío aún disperso desde el reinado de Tito y a su regreso a una situación espiritual y material ideal.
  
Este concepto está profundamente arraigado en los textos bíblicos y en el pensamiento religioso talmúdico. 
  
La gueulá se entiende a menudo como una transformación global del mundo, incluyendo la paz universal, la justicia y la armonía entre los pueblos; y está estrechamente relacionada con la venida del Mesías, que según la tradición talmúdica, este último será un líder que restaurará a Israel y traerá una nueva era.
  
La gueulá implica también un acercamiento entre la humanidad y lo divino. En algunas interpretaciones, puede realizarse progresivamente a través de las acciones humanas.
  
Sigue siendo hoy una esperanza central y una noción fundamental en la espiritualidad talmúdica, a la vez que una posible explicación de por qué el régimen de Tel Aviv y su títere estadounidense atacaron Irán, desprendiéndose cuatro hipótesis:
  
Hipótesis 1: la gueulá como horizonte ideológico
Algunos ministros de la corriente nacional-religiosa de Israel (Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional y Smotricht, finanzas) pueden pensar la acción política en un horizonte de gueulá, es decir de redención colectiva, donde la soberanía judía sobre la tierra es percibida como una etapa histórica a cumplir. En este marco, la política no solo apunta a la gestión del presente, sino a la activación de un proceso considerado providencial.
  
Hipótesis 2: la crisis como acelerador
Una segunda hipótesis es que las tensiones militares, lejos de ser solo temidas, pueden ser interpretadas como momentos de aclaración histórica. La conflictividad, la intensificación de la seguridad y la ruptura con los compromisos anteriores se percibirían entonces como condiciones posibles, incluso necesarias, de la maduración de un orden más conforme a la promesa religiosa.
  
Hipótesis 3: la soberanía como imperativo sacralizado
Una tercera hipótesis es que la conquista o la consolidación territorial no se piensa como una opción táctica, sino como un imperativo sacralizado. En este esquema, la soberanía no es negociable como un interés político ordinario, porque está vinculada a una lectura mesiánica de la historia.
  
Hipótesis 4: el compromiso como retraso de la redención
Una cuarta hipótesis es que el compromiso territorial o diplomático puede ser interpretado no como una paz duradera, sino como un aplazamiento del momento redentor. Desde este punto de vista, la moderación política no es necesariamente valorada, porque podría ser vista como una suspensión del movimiento hacia la gueulá.
    
Por lo tanto, se podría escribir que algunos ministros se inscriben en un imaginario político donde la gueulá no es solo una creencia privada, sino una matriz de interpretación de las opciones públicas. Este imaginario puede favorecer una política de confrontación, de endurecimiento y de maximalismo territorial, dando a estas opciones una justificación religiosa superior a la lógica ordinaria racional del compromiso.

jueves, 30 de abril de 2026

EL TERCER CIERRE (ESTA VEZ DEFINITIVO) DE LAS CARMELITAS DE COMPIÈGNE

  
La histórica comunidad carmelita de Compiègne, que ahora tiene su sede en Jonquières (Picardía, Francia) está cerrando, informó el 21 de Abril Jacques Raymond Germain Benoît-Gonnin Poncet Comm. l’Emm., obispón de Beauvais, Noyón y Senlis en el sitio web de la diócesis.

Las seis monjas restantes han anunciado que se irán debido al envejecimiento de la comunidad y a la falta de nuevas vocaciones.
  
Erigido el 21 de Abril de 1641 en la casa del Toisón de Oro como la quincuagésima tercera fundación carmelita en Francia, el Carmelo de la Anunciación es más conocido por las dieciséis monjas mártires de Compiègne que fueron ejecutadas durante la Revolución Francesa el 17 de Julio de 1794.

Durante más de 18 meses, hasta el día de su muerte, las monjas dirigidas por la madre Teresa de San Agustín (en el siglo María Magdalena Claudina Lidoine) realizaron un acto diario de consagración, ofreciendo sus vidas a Dios para que la paz pudiera ser restaurada en la Iglesia y en el Estado. Diez y seis días después, un Maximiliano Robespierre amordazado (en su desesperación intentó suicidarse de un disparo, fracturándose solo la mandíbula), caído en desgracia y cargado de maldiciones acabó su vida en la guillotina, poniendo fin así al Terreur que él mismo instigó.
  
Beatificadas el 27 de Mayo de 1906 por San Pío X, las Mártires de Compiègne son conocidas en todo el mundo gracias, en gran parte, a la obra de teatro de Georges Bernanos y a la ópera de Francis Poulenc, Diálogos de las Carmelitas, basada en la novela “La última del cadalso” de la escritora alemana conversa Gertrud von Le Fort.

Un breve intento de restaurar el Carmelo de Compiègne en 1835 tuvo una corta duración. Finalmente, el 18 de Enero de 1867, algunas monjas del Carmelo de Troyes se instalaron en la calle San Lázaro de Compiègne. La construcción del monasterio duró 16 años, desde 1872 hasta la inauguración de la capilla en 1888. En 1992, debido al deterioro del edificio, las monjas vendieron el monasterio y construyeron uno nuevo en Jonquières, un pequeño pueblo a unos diez kilómetros de Compiègne, donde se establecieron desde entonces.
   
Las monjas se irán en los próximos meses, no todas a la vez.

«SI VUESTROS HIJOS PIDEN PAN, ¿LE DARÍAIS UNA PIEDRA?». EL VATICANO Y ALEMANIA SÍ LO HARÍAN

Noticias tomadas de distintas fuentes.
   
1.º ANTE LA ESCASEZ DE CLÉRIGOS, EL NUEVO PLAN DE ESTUDIOS ALEMAN PROPONE EXAMEN PSICOLÓGICO Y MÁS SINODALIDAD.
  

El 28 de Abril, la Conferencia Episcopal Alemana (DBK) publicó una nueva ‘Ratio Nationalis Institutionis Sacerdotalis’, un documento de 203 páginas que reforma la formación presbiteral en Alemania y reemplaza las anteriores directrices de 111 páginas de 2003. 
  
Aprobadas por el Dicasterio para el Clero del Vaticano el 11 de Marzo, las nuevas normas son vinculantes para las 27 diócesis de Alemania.
   
La reforma se produce en medio de un colapso a largo plazo en las vocaciones sacerdotales. Alemania ordenó 557 sacerdotes en 1962 y 303 en 1970. Para 2015, ese número había caído a 58, y para 2025 a solo 25, la cifra más baja que se tenga registro.
  
Al mismo tiempo, el número de agentes pastorales laicos aumentó de aproximadamente 5.200 en 1990 a 7.516 en 2021, e incluye hoy a los travestis.
   
La nueva Ratio incluye secciones ampliadas sobre psicología, prevención de abusos, sexualidad, sinodalidad y práctica pastoral.
   
Exige exámenes psicológicos para los candidatos y pone un nuevo énfasis en la madurez emocional, los límites y la prevención del abuso.
   
El documento señala explícitamente que, según un estudio pastoral alemán, la proporción de tipos de personalidad psicológicamente “seguros” entre los sacerdotes es significativamente menor que en la población general (págs. 29–30).
   
Los candidatos deben someterse a una evaluación psicológica durante el proceso de admisión (pág. 193).
  
Sobre la sexualidad, el documento afirma:
«El desafío de integrar la propia sexualidad en una vida casta y célibe es una tarea para toda la vida. Para la admisión definitiva al ministerio sacerdotal se requiere, por tanto, un manejo suficientemente maduro de la propia sexualidad, así como el respeto a la sexualidad de los demás» (págs. 60-61).
El documento no discute directamente la homosexualidad. Solo una nota al pie se refiere a la instrucción del Vaticano de 2005 contra la admisión de hombres con tendencias homosexuales a los seminarios (pág. 60, nota al pie 80).
   
Las mujeres deben desempeñar un papel mayor en la formación presbiteral, como quiera que la Ratio afirma que las mujeres deben participar no solo en la formación en sí, sino también en la admisión de los candidatos al seminario (pág. 191).
   
El obispón de Fulda Michael Gerber, responsable de la comisión para vocaciones y servicios eclesiales de la DBK, dijo que el documento busca preparar a los sacerdotes para operar en un contexto sinodal. «El desarrollo de una existencia dialógica es esencial para un futuro sacerdote» (pág. 8).
  
También presenta el sacerdocio ordenado en relación con la comunidad eclesial más amplia, tratando de colocarlo en “relación fructífera” con el “sacerdocio común de los fieles” (pág. 9). 
  
El texto advierte a los candidatos contra reaccionar a la incertidumbre moderna “deslizándose en fundamentalismos religiosos o políticos” (pág. 23).
  
Finalmente, el documento redefine el seminario menos como un edificio y más como una experiencia de comunidad, afirmando que la formación del seminario puede tomar forma concreta en otros lugares “en el mundo de hoy” (págs. 91-92).

2.º PARA LAS CRISIS EN LAS FAMILIAS, EL VATICANO RECOMIENDA COMPOSTA Y PLUVIÓMETRO.
  

El Vaticano publicó el 27 de Abril el manual “Ecología Integral en la Vida de la Familia”, instando a las familias católicas a adoptar prácticas enfocadas al medio ambiente como el compostaje, la recolección de agua de lluvia y el monitoreo de las lluvias como parte de una “conversión ecológica”.
  
Publicado conjuntamente por el Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral y el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, el texto presenta el cuidado de la creación y la vida sostenible como parte integral de la vida y la santidad de la familia cristiana.
   

La presentación, por los cardenales Michael Félix Czerny Hayek SJ y Kevin Joseph Farrell Kirwan, lejos de partir de la crisis vocacional en el matrimonio, el descenso de la natalidad, el abuso de menores en el seno familiar (muchísimo más frecuente que en el ámbito eclesial, valga señalar), la pérdida de confianza en la Iglesia o la desintegración del vínculo matrimonial, toma como punto de referencia la pasada coronaplandemia y la necesidad de «un enfoque basado en la ecología integral» según la exhortación pos-sinodal “Amóris Lætítia” y las encíclicas bergoglianas “Laudato sii” y “Laudáte Deum”.
  
El manual tiene siete puntos pergeñados de ideología:
  1. El crecimiento demográfico como un “no problema” y el consumismo como el verdadero enemigo.
    Dice en el capítulo II:
    «Existe una tendencia actual a considerar el crecimiento demográfico como la principal amenaza para la humanidad. En cambio, la atención debería centrarse en el consumismo extremo [y] la contaminación».
    Si bien el documento cita posteriormente críticas al aborto, a la anticoncepción y a la esterilización, el planteamiento general traduce al lenguaje eclesial el esquema estándar del pensamiento occidental del decrecimiento: el problema no es el exceso de seres humanos, sino el exceso de consumo, presentado acá como si fuera la única postura compatible con el Evangelio. 
  2. “Multilateralismo desde abajo” y presión política. 
    Citando Laudate Deum, el documento invita en su capítulo VII a las familias a ejercer «presión sobre los líderes y los gobiernos, y [a] contrarrestar la influencia negativa del marketing y la información falsa» y a «unir fuerzas con fines de defensa, campañas, sensibilización y participación de las autoridades locales y los responsables de la toma de decisiones».
       
    Tampoco se trata de defender el “réspice polum” ni el establecimiento, PERO bajo esta luz, entonces, las familias cristianas se convierten ante todo en agentes de movilización política y ambiental, subordinando así su rol lugar de oración, de catequesis, de transmisión del depósito de la fe.
  3. La pandemia invocada como paradigma interpretativo. 
    Lejos de ser neutral, la inclusión en la Presentación de la referencia a «los efectos de la reciente pandemia» como prueba de la necesidad de una «ecología integral» confirma la percepción de que el corona fue la ocasión de los gobiernos y el Vaticano para consolidar un vocabulario globalista particular («todo está conectado», «hogar común», «fragilidad sistémica»), con implicaciones muy específicas para la gobernanza política y económica global. Más, pretende que las familias analicen su situación desde ese marco conceptual.
  4. La sexualidad reducida a una subsección del medio ambiente. 
    La defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural, el rechazo al aborto, la gestación subrogada, la eutanasia y las técnicas de reproducción asistida se encuentra intercalada en el capítulo II entre reflexiones sobre el tráfico de especies en peligro de extinción y la dignidad de los trabajadores, con un efecto inevitable: la defensa de la vida humana pasa de ser el fundamento antropológico para todo discurso sobre la naturaleza, a uno más entre muchos compromisos ecológicos, desdibujando así la jerarquía de valores.
  5. Lenguaje que oscila entre la catequesis y el lenguaje de las oenegés. 
    El documento está plagado de fórmulas que perfectamente pueden aparecer en un panfleto de Greenpeace o las Naciones Unidas sin cambiarles una sola coma: “transición”, “sostenibilidad”, “resiliencia” (palabra que la usan tanto y las más veces sin saber qué significa), “incidencia política”, “parte interesada” (en la forma de “tomadores de decisiones”), “empoderamiento” (traducido como “responsabilizar/fortalecer”). 
       
    Incluso se propone abiertamente: «Trabajar proactivamente para apoyar y empoderar (¿responsabilizar/fortalecer?) a las mujeres». Cosa que más parece a los “Objetivos de Desarrollo Sostenible” que al Evangelio.
  6. Gandhi citado en lugar de los santos. 
    En el Capítulo IV, en un manual para familias católicas, el llamado a «vivir sencillamente para que otros puedan vivir sencillamente» se atribuye a “Mahatma Gandhi”. Tantos ejemplos católicos que hay, y tantos santos que hay, para venir a citar a un riquitillo jugando al pobre gurú (aparte de pervertido, filonazi, maltratador y apólogo de la violencia) como lo fue Mohandas Gandhi es, como mínimo, un síntoma de una sensibilidad que busca su legitimidad fuera de su propio hogar, y como máximo, tanto como citar a Marcial Maciel, Luis Alfredo Garavito o a Jeffrey Epstein como ejemplo de protección de menores.
  7. La «conversión ecológica» como sello distintivo de la vida cristiana. 
    El documento afirma: «Vivir nuestra vocación de ser protectores de la obra de Dios… no es un aspecto opcional ni secundario de nuestra experiencia cristiana». Y añade: «la degradación del medio ambiente puede ser pecaminosa». 
       
    Aparte que la misma idea de la ecología fue creada por el biólogo Ernst Heinrich Philipp August Haeckel Sethe (miembro honorario de la Sociedad Alemana para la Higiene Racial de Alfred Julius Ploetz Born, que promovió la eugenesia), y que los “pecados ecológicos” (introducidos por el “patriarca verde” Bartolomé I Archondonis de los Fanariotas) no resisten un examen teológico, el énfasis en la supuesta “conversión ecológica” termina por superponerse y desplazar la conversión en sí misma: es decir, la conversión del pecado, del mundo, del viejo yo al nuevo hombre renacido en Cristo: «Por tanto, si alguno está en Cristo ya es una criatura nueva, se acabo lo que era viejo, y todo viene a ser nuevo; pues que todo ha sido renovado. Desnudaos del hombre viejo con sus acciones, y vestíos del nuevo, de aquel que por el conocimiento de la fe se renueva según la imagen del Señor que le creó» (cf. 2.ª Cor. V, 17; Col. III, 9-10. Versión de Mons. Félix Torres Amat). En el documento, el vocabulario de la conversión casi siempre lleva el apellido «ecológico».

Sin embargo, los VERDADEROS problemas de las familias en los tiempos presentes son vistos de pasada en el documento: crisis de fe, crisis económica y crisis educacional. Y el documento, ante ellos, no ofrece la única solución católicamente acertada: la conversión a Cristo y su Iglesia, quedándose con la misma altura que un folleto de Greenpeace, las Naciones Unidas o el Departamento de Medio ambiente local. Con una cruz encima, pero a la misma altura que ese folleto de los organismos de marras.

ESCOLIO: A pesar de su “Cántico de las creaturas” y episodios como la predicación a las aves, el lobo eugubino (de Gubbio) y el cordero de Jacoba, San Francisco de Asís no era un jipi ni ecologista avant la lettre como lo pinta la opinión generalizada. Para él, el centro de su vida y obra fue Dios. Y de Santa Hildegarda, ¿para qué vamos a hablar?

RECONSTRUYEN ANTIGUO MANUSCRITO DE LAS CARTAS DE SAN PABLO

Elementos tomados de TRIBUNE CHRÉTIENNE y otras fuentes.
   

Un descubrimiento científico ha revelado fragmentos olvidados de uno de los manuscritos más antiguos del Nuevo Testamento. Gracias a tecnología de vanguardia, los investigadores han arrojado nueva luz sobre cómo los primeros cristianos leían y comprendían las Escrituras. Un equipo internacional liderado por la Universidad de Glasgow anunció el 28 de abril de 2026 que había reconstruido con éxito 42 páginas perdidas de un antiguo manuscrito que contenía las cartas del apóstol San Pablo.

Este importante avance concierne al Códice H, un documento griego que data del siglo VI, considerado un valioso testimonio de la transmisión de los textos del Nuevo Testamento.

El manuscrito, también conocido como Códice Coisliniano (por su segundo propietario Henri-Charles du Cambout, 3.º Duque de Coislin y Obispo de Metz) o Uncial griego 015 (sistema Gregory-Åland), fue desmantelado entre los años 1217 y 1218 por Macario, un monje que habitó el monasterio de la Gran Laura de San Atanasio, en el Monte Athos. Sus páginas de pergamino, entintadas de nuevo, se reutilizaron para encuadernar otros libros como el comentario de San Gregorio de Nisa sobre los Cánticos y el comentario de Metrófanes de Esmirna al Eclesiastés, una práctica común en una época en que los materiales de escritura eran escasos y caros.
  
Gran parte del manuscrito se perdió en ese reciclaje, y por un incendio posterior a la explosión de la abadía de San Germán de los Prados en París en el año 1792 (los revolucionarios convirtieron la abadía en prisión y depósito de pólvora), por lo que fragmentos restantes se dispersaron entre varias bibliotecas europeas, como son:
  • Italia (Turín, Biblioteca Nacional Universitaria, Fondo José Pasini, manuscrito BI 05),
  • Grecia (Monte Athos, Gran Laura, Fragmento 1),
  • Rusia (Moscú, Biblioteca Estatal Rusa, Fondo 270 (Pedro Sebastiánov), N.º 70.1 y Museo Histórico Estatal, Fondo del Santo Sínodo, manuscrito griego de Vladímir 563; y San Petersburgo, Biblioteca Nacional de Rusia, Fondo N.º 906/Griego 14), 
  • Ucrania (Kiev, Biblioteca Nacional Vladímir Vernadski, Fondo 301 (Museo Arqueológico Eclesiástico de la Academia Teológica de Kiev), 26п),
  • y Francia (París, Biblioteca Nacional de Francia, Manuscrito Coislin 202 y Suplemento Griego 1074).
Y los pasajes conservados son los siguientes:
  • 1.ª Cor. 10:22–29, 11:9–16;
  • 2.ª Cor. 4:2–7, 10:5–11:8, 11:12–12:4;
  • Gál. 1:1–10, 2:9–20, 4:27–5:10;
  • Col. 1:26–2:8, 2:20–3:11;
  • 1.ª Tes. 2:9–13, 4:5–11;
  • 1.ª Tim. 1:7–2:13, 3:7–13, 6:9–13;
  • 2.ª Tim. 2:1–9;
  • Tito 1:1–3, 1:15–2:5, 3:13–15;
  • Hebr. 1:3–8, 2:9–16, 3:13–18, 4:12–15, 10:1–7, 10:32–38, 12:10–15, 13:24–25.
Su redescubrimiento se basa en el uso de imágenes multiespectrales, una tecnología capaz de revelar rastros de tinta invisibles a simple vista. Los investigadores aprovecharon un fenómeno particular: durante el proceso medieval de re-entintado, los productos químicos de la nueva tinta dejaban impresiones simétricas en las páginas opuestas. Estos “textos fantasma”, capturados en diversas longitudes de onda, desde el ultravioleta hasta el infrarrojo, permitieron a los investigadores reconstruir pasajes perdidos durante siglos.

Los hallazgos ofrecen valiosas perspectivas sobre la historia del texto bíblico. Las páginas recuperadas contienen pasajes conocidos de las cartas de San Pablo, así como estructuras de lectura antiguas, incluyendo algunas de las primeras listas de capítulos, que difieren de las que se usan hoy en día (Antes de adoptarse el modelo de capítulos y versos del arzobispo cantuariense Esteban Langton y el editor Roberto de Estienne, los capítulos se dividían según el contenido de la narración, y los versos se distribuían de tal manera que las palabras hicieran sentido completo o pudiesen pronunciarse de una sola vez).
 
También dan testimonio del trabajo de los escribas del siglo VI, revelando correcciones, anotaciones y métodos de estudio de las Escrituras.
  
El Códice H incluye además lo que los estudiosos denominan el “aparato eutaliano”, un conjunto de prefacios, marcadores textuales y notas explicativas diseñadas por Eutalio, obispo de Sulca (cerca de Asuán, Alto Egipto), para guiar a los lectores en su comprensión de los textos sagrados. A Eutalio, que siguió el modelo de secciones de Amonio de Alejandría para los Evangelios y lo aplicó a los demás libros del Nuevo Testamento (excepto el Apocalipsis) se le adjudica el colofón luego de la epístola a Tito (Códice Coisliniano 202, folio 14):
  

GRIEGO 
Ἔγραψα καὶ ἐξεθέμην στειχηρὸν κατὰ δύναμιν τόδε τὸ τεῦχος Παύλου τοῦ ἀποστόλου πρὸς ἐγγραμμὸν καὶ εὐκαταλημπτὸν ἀνάγνωσιν· τῶν καθ᾽ ἡμᾶς ἀδελφῶν παρ᾽ ὧν ἁπάντων τολμῆς· συνγνώμην αἰτῶ· εὐχῇ τῇ ὑπὲρ ἐμῶν· τὴν συνπεριφορὰν κομιζόμενος· 

Ἀντεβλήθη δὲ ἡ βίβλος· πρὸς τὸ ἐν Καισαρίᾳ ἀντίγραφον· τῆς βιβλιοθήκης τοῦ ἁγίου Παμφίλου· χειρὶ γεγραμμένον αὑτοῦ.
  
TRADUCCIÓN 
Escribí y edité en versos este volumen del Apóstol San Pablo tan cuidadosamente como fue posible, con el propósito de una lectura fácil y línea por línea del texto de nuestro hermano, y a todos les pido perdón por mi audacia, para que mediante la oración pueda recibir aceptación de mi trabajo.
  
Este libro ha sido comparado con la copia hallada en Cesarea, perteneciente a la biblioteca de San Pánfilo, escrita de su puño y letra.

Para confirmar la antigüedad del manuscrito (que ha sido frecuentemente citado en la crítica bíblica), se realizó una datación por radiocarbono con expertos en París, lo que validó su origen en el siglo VI postulado por los historiadores y lingüistas.
  
El proyecto, llevado a cabo en colaboración con la Biblioteca Electrónica de Manuscritos Antiguos (en inglés Early Manuscripts Electronic Library, EMEL) y apoyado por varias organizaciones de investigación, también contó con el respaldo del Monasterio de la Gran Laura, que aún conserva algunos de los folios.
  
Ya está disponible una edición digital de acceso abierto del manuscrito y se está preparando una publicación impresa. Este descubrimiento, considerado invaluable por los investigadores, permite una mejor comprensión no solo del contenido de las Escrituras, sino también de su transmisión y apropiación por las primeras comunidades cristianas.

LOS LÍMITES DE LA POTESTAD PAPAL. TRADICIÓN CATÓLICA VS. “RECONOCER Y RESISTIR”

Traducción del artículo publicado en NOVUS ORDO WATCH.

Los expertos semitradicionalistas de hoy en día disfrutan pontificando (valga la redundancia) sobre los límites del Papado. El Papa no puede hacer lo que le plazca, señalan (con razón) y, por lo tanto, se sienten (erróneamente) justificados en su postura teológicamente desastrosa de reconocer a Jorge Bergoglio como Papa (Francisco), al tiempo que se resisten a su magisterio, sus actos de gobierno, sus canonizaciones y sus prescripciones litúrgicas cuando creen que se desvían de lo que debería enseñar y legislar.
   
Sin embargo, lo que debería hacer y enseñar en su supuesta función papal no es algo en lo que los semitradicionalistas siempre estén de acuerdo, por supuesto, porque si bien una cosa es decir que el Papa «debe conformarse a la Tradición», no está tan claro qué significa esto en la práctica. Por mencionar solo un ejemplo, aunque prácticamente todos los que reconocen y se resisten al Novus Ordo Missae (Nueva Misa) de Pablo VI se oponen , los semitradicionalistas no se ponen de acuerdo entre sí sobre si volver al Misal de 1962, al de 1955 o al anterior a 1955.
   
Aunque uno podría imaginar que los libros litúrgicos del Papa San Pío X (1903-1914) son el modelo a seguir para los tradicionalistas que defienden el principio de "reconocer y resistir", donde la responsabilidad es absoluta, incluso allí algunos autoproclamados "correctores" papales han comenzado a objetar: el sofista teológico Dr. Peter Kwasniewski , por ejemplo, ha tenido el descaro de acusar al gran San Pío X de "modernismo litúrgico" por su drástica revisión del Breviario Romano en 1911; y el editor de One Peter Five, Timothy S. Flanders, ha llegado incluso a opinar que "el movimiento tradicionalista debería intentar alcanzar el modelo de diversidad litúrgica pre-Trento [¡!]" que fue suprimido por el Papa San Pío V en su famosa bula Quo Primum en 1570. ¡Es increíble!
   
La regla de la fe: ¿Quién enseña a quién?
Una vez que se adopta la actitud de reconocer y resistir, se abren las compuertas y las fichas de dominó comienzan a caer. En efecto, en última instancia, nada escapa al escrutinio y juicio de estos autoproclamados «guardianes de la Tradición», pues al final la fuerza de la lógica siempre resulta irresistible: ¿Por qué se nos permite examinar el Concilio Vaticano II pero no el Vaticano I? ¿Por qué se nos permite rechazar los libros litúrgicos de un Papa pero no los de otro? Si el Papa enseña disparates hoy, ¿cómo sabemos que no los enseñaba hace 800 años?

En otras palabras: ¿hasta qué punto es «tradicional» lo suficientemente tradicional para los semitradicionales? (Y aquí debemos tener en cuenta que el hecho de que algo sea antiguo o se haya hecho en el pasado no significa que también sea tradicional ). Como señala San Roberto Belarmino en su gran obra sobre el Papado: «¿Quién juzgará si el Papa ha enseñado bien o mal? Porque no corresponde a las ovejas juzgar si el pastor se extravía…» ( De Romano Pontifice , Libro IV, Capítulo 3; traducción de Grant).
  
La postura de reconocer y resistir presupone o implica, de forma totalmente errónea , que cada fiel, en última instancia, juzga los actos del Papa reinante, especialmente los de su magisterio, de modo que si determina que cierto documento o enseñanza no es «suficientemente tradicional», puede anularlo, decirle al resto de la Iglesia que no lo siga y irse por su cuenta, ¡supuestamente por la Tradición! Pero ¿dónde enseña la Iglesia Católica semejante absurda idea? ¡ En ninguna parte , por supuesto!

Más bien, la santa Iglesia romana enseña todo lo contrario, como dejó claro el Papa León XIII en una carta al Arzobispo de París fechada el 17 de junio de 1885:
«Por ciertos indicios, no es difícil concluir que entre los católicos —sin duda como consecuencia de los males actuales— hay algunos que, lejos de estar satisfechos con su condición de «súbditos» en la Iglesia, se creen capaces de participar en su gobierno, o al menos, piensan que tienen derecho a examinar y juzgar a su antojo los actos de autoridad . Una opinión equivocada, sin duda. Si prevaleciera, causaría un daño gravísimo a la Iglesia de Dios , en la cual, por la manifiesta voluntad de su Divino Fundador, se distinguen de manera absoluta dos partes: el maestro y el enseñado, el Pastor y el rebaño, entre los cuales hay uno que es la cabeza y el Pastor Supremo de todos.
   
A los pastores se les concedió todo el poder de enseñar, juzgar y dirigir; a los fieles se les impuso el deber de seguir sus enseñanzas, de someterse dócilmente a su juicio y de dejarse gobernar, corregir y guiar por ellos en el camino de la salvación. Así, es absolutamente necesario que los fieles sencillos se sometan de mente y corazón a sus pastores, y que estos, a su vez, se sometan con ellos al Pastor Supremo. En esta subordinación y dependencia reside el orden y la vida de la Iglesia; en ella se encuentra la condición indispensable del bienestar y del buen gobierno. Por el contrario, si quienes no tienen derecho a hacerlo se arrogan autoridad, si se atreven a ser jueces y maestros, si los subordinados en el gobierno de la Iglesia universal intentan ejercer una influencia distinta a la de la autoridad suprema, se produce una inversión del verdadero orden, muchas mentes se confunden y las almas se desvían del camino correcto» (Papa León XIII, Carta Epistola Tua ; subrayado añadido.)
En un discurso pronunciado ante estudiantes universitarios católicos en 1909, el Papa San Pío X exhortó a sus jóvenes oyentes:
«…Les recomiendo que se mantengan firmes en su determinación de ser hijos leales de la Iglesia de Jesucristo, en un tiempo en que tantos, quizás sin saberlo, se han mostrado desleales. Porque el primer y mayor criterio de la fe, la prueba definitiva e inexpugnable de la ortodoxia, es la obediencia al magisterio de la Iglesia, que es viva e infalible , ya que fue establecida por Cristo como columna et firmamentum veritatis , “columna y fundamento de la verdad” (1 Tim 3:15).
   
Jesucristo, que conocía nuestra debilidad, que vino al mundo para predicar el evangelio sobre todo a los pobres, escogió para la difusión del cristianismo un medio muy sencillo, adaptado a la capacidad de todos los hombres y adecuado a todas las épocas: un medio que no requería ni aprendizaje, ni investigación, ni cultura, ni racionalización, sino solo oídos dispuestos a oír y sencillez de corazón para obedecer. Por eso san Pablo dice: fides ex auditu (Rom 10,17), la fe no viene por lo que se ve, sino por lo que se oye, de la autoridad viva de la Iglesia, una sociedad visible compuesta de maestros y discípulos, de gobernantes y gobernados, de pastores, ovejas y corderos. El mismo Jesucristo ha encomendado a sus discípulos el deber de escuchar las instrucciones de sus maestros, a los súbditos la sumisión a los dictados de los gobernantes, a las ovejas y corderos la de seguir con docilidad las huellas de sus pastores. Y a los pastores, a los gobernantes y a los maestros les ha dicho: Docete omnes gentes. Spiritus veritatis docebit vos omnem veritatem. Ecce ego vobiscum sum usque ad consummationem sæculi (Mt 28:19-20): “Id, enseñad a todas las naciones. El Espíritu de verdad os enseñará toda la verdad. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”.
    
De estos hechos se desprende el profundo desvío de aquellos católicos que, en nombre de la crítica histórica y filosófica y de ese espíritu tendencioso que ha invadido todos los ámbitos, colocan en primer plano la cuestión religiosa misma, insinuando que mediante el estudio y la investigación debemos formar una conciencia religiosa acorde con nuestros tiempos, o, como ellos dicen, “moderna”. Así, con un sistema de sofismas y errores, falsifican el concepto de obediencia inculcado por la Iglesia; se arrogan el derecho de juzgar las acciones de la autoridad, incluso hasta el punto de ridiculizarlas; se atribuyen la misión de imponer una reforma, misión que no han recibido ni de Dios ni de ninguna autoridad . Limitan la obediencia a acciones puramente externas, aun cuando no resistan a la autoridad ni se rebelen contra ella, oponiendo el juicio erróneo de algún individuo sin competencia real, o de su propia conciencia interior engañada por vanas sutilezas, al juicio y mandato de aquel que, por mandato divino, es su legítimo juez, maestro y pastor» (Papa Pío X, Discurso Con Vera Soddisfazione , 10 de mayo de 1909; en Acta Apostolicae Sedis, vol. I (1909) , págs. 461-464; subrayado añadido. Traducción tomada de Papal Teachings: The Church , nn. 716-720; cursiva dada).
El Papa Benedicto XV también hizo hincapié en esto:
«Todos saben a quién le ha sido conferido por Dios el magisterio de la Iglesia: él, por lo tanto, tiene pleno derecho a hablar como desee y cuando lo considere oportuno. El deber de los demás es escucharlo con reverencia cuando habla y poner en práctica sus enseñanzas» (Papa Benedicto XV, Encíclica Ad Beatissimi , n. 22)
De manera similar, en un discurso a la Congregación General de la Compañía de Jesús el 10 de septiembre de 1957, el Papa Pío XII criticó la idea de escrutar libremente los actos de la Santa Sede («libre investigación»). Su Santidad elogió a los jesuitas por su ortodoxia y gran lealtad al Papa (¡cómo han cambiado los tiempos!), diciendo:
«Entre las glorias de vuestros predecesores —de las que podéis estar legítimamente orgullosos y que procuráis emular— destaca especialmente el hecho de que vuestra Compañía [de Jesús], siempre fiel a la Cátedra de Pedro, se haya esforzado por preservar intacta, enseñar, defender y promover la doctrina propuesta por el Pontífice de esa [Santa] Sede , a la cual, «debido a su preeminencia autoritativa, toda Iglesia —y, por tanto, los fieles de todas partes— deben converger» [San Ireneo]. Y os habéis negado a tolerar novedades peligrosas o cualquier innovación que no haya sido debidamente probada. También es digno de elogio que, en materia de disciplina eclesiástica, estéis deseosos de brindar a la Sede Apostólica esa perfecta obediencia de acción, voluntad y juicio que tanto contribuye «a una dirección más segura del Espíritu Santo» [ Fórmula del Instituto , en la Carta Apostólica Exposcit Debitum del Papa Julio III ].
   
Que nadie os prive de esta reputación de sana doctrina y devota obediencia al Vicario de Cristo. Que jamás haya lugar entre vosotros para ese espíritu orgulloso de «libre investigación», más propio de una mentalidad heterodoxa que de una católica, y que no duda en someter a su propio juicio crítico incluso las normas emitidas por la Sede Apostólica» (Papa Pío XII, Alocución a todos ; traducción al inglés de The Pope Speaks , vol. 4, n.º 4 [Primavera de 1958], pp. 447-448 ).
Es evidente que corresponde al Papa aplicar la remota regla de la fe —la Sagrada Escritura y la Sagrada Tradición— al aquí y ahora, a las necesidades y circunstancias de los tiempos, a los problemas teológicos concretos a medida que surgen, explicando y aclarando el contenido de la Revelación Divina, protegiéndola de la distorsión y defendiéndola contra las herejías y otros errores. De este modo, el Papa se convierte en la próxima regla de la fe para toda la Iglesia, razón por la cual todos deben someterse a las enseñanzas y decisiones doctrinales de la Santa Sede Romana.
  • «… Los cristianos … reciben su regla de fe de la Iglesia , por cuya autoridad y bajo cuya guía son conscientes de que han alcanzado la verdad sin lugar a dudas. …
       
    Sin embargo, determinar cuáles son las doctrinas divinamente reveladas corresponde a la Iglesia maestra, a quien Dios ha confiado la custodia e interpretación de sus palabras. Pero el maestro supremo en la Iglesia es el Romano Pontífice. Por lo tanto, la unión de mentes requiere, junto con una perfecta concordancia en la única fe, completa sumisión y obediencia de la voluntad a la Iglesia y al Romano Pontífice, como a Dios mismo. Esta obediencia, no obstante, debe ser perfecta, porque la fe misma la exige y tiene en común con ella que no puede darse a medias; es más, si no fuera absoluta y perfecta en todo, podría llamarse obediencia, pero su esencia desaparecería…
       
    Al definir los límites de la obediencia debida a los pastores de almas, pero sobre todo a la autoridad del Romano Pontífice, no debe suponerse que solo debe ceder en relación con dogmas cuya negación obstinada no puede separarse del delito de herejía. Es más, no basta con asentir sincera y firmemente a doctrinas que, aunque no estén definidas por ninguna declaración solemne de la Iglesia, son propuestas por ella a la creencia, como divinamente reveladas, en su enseñanza común y universal, y que el Concilio Vaticano I declaró que deben creerse «con fe católica y divina». Pero esto también debe considerarse entre los deberes de los cristianos: dejarse gobernar y dirigir por la autoridad y el liderazgo de los obispos y, sobre todo, de la Sede Apostólica. … Por lo tanto, corresponde al Papa juzgar con autoridad qué contienen los sagrados oráculos, así como qué doctrinas están en armonía con ellos y cuáles en desacuerdo ; Y también, por la misma razón, para mostrar qué cosas deben aceptarse como correctas y cuáles deben rechazarse como inútiles; qué es necesario hacer y qué evitar para alcanzar la salvación eterna. Porque, de otro modo, no habría un intérprete certero de los mandamientos de Dios, ni un guía seguro que mostrara al hombre el camino que debe seguir (Papa León XIII, Encíclica Sapientiae Christianae , nn. 21, 22, 24; subrayado añadido).
  • Esta madre y maestra de todas las iglesias siempre ha conservado íntegra e intacta la fe que le fue confiada por Cristo el Señor . Además, la ha enseñado a los fieles, mostrando a todos la verdad y el camino de la salvación. Puesto que todo sacerdocio tiene su origen en esta iglesia, allí reside también toda la esencia de la religión cristiana. El liderazgo de la Sede Apostólica siempre ha sido activo y, por lo tanto, debido a su autoridad preeminente, toda la Iglesia debe estar de acuerdo con él . Los fieles que viven en todas partes constituyen la Iglesia entera. Quien no se une a esta Iglesia, se dispersa (Papa Pío IX, Encíclica Qui Pluribus , n. 11; subrayado añadido).
Por supuesto, es enteramente gracias a la ayuda divina que el magisterio papal necesariamente se ajustará a la remota regla de la fe:
  • Los pontífices romanos también, según lo sugerían las circunstancias del momento o el estado de las cosas, a veces convocando concilios ecuménicos o consultando la opinión de las iglesias dispersas por todo el mundo, a veces mediante sínodos especiales, a veces aprovechando otros medios útiles provistos por la divina providencia, definieron como doctrinas a sostener aquellas cosas que, con la ayuda de Dios , sabían que estaban en consonancia con las Sagradas Escrituras y las tradiciones apostólicas (Concilio Vaticano I, Constitución Dogmática Pastor Aeternus , Capítulo 4 ; subrayado añadido).
  • En la Iglesia Católica, el cristianismo se encarna. Se identifica con esa sociedad perfecta, espiritual y soberana, que es el cuerpo místico de Jesucristo y que tiene por cabeza visible al Romano Pontífice, sucesor del Príncipe de los Apóstoles. Es la continuación de la misión del Salvador, hija y heredera de su redención. Ha predicado el Evangelio y lo ha defendido al precio de su sangre, y fuerte en la asistencia divina y en la inmortalidad que le ha sido prometida, no hace concesiones al error, sino que permanece fiel a los mandamientos que ha recibido de llevar la doctrina de Jesucristo hasta los confines del mundo y hasta el fin de los tiempos, y de protegerla en su inviolable integridad (Papa León XIII, Carta Apostólica Annum Ingressi ; subrayado añadido).
  • …[E]ste sagrado Oficio de Maestro en materia de fe y moral debe ser el criterio próximo y universal de verdad para todos los teólogos, puesto que a él le ha sido confiado por Cristo Nuestro Señor todo el depósito de la fe —la Sagrada Escritura y la divina Tradición— para ser preservado, custodiado e interpretado….
       
    Tampoco debe pensarse que lo expuesto en las encíclicas no exige consentimiento por sí mismo, puesto que al escribirlas los Papas no ejercen la suprema autoridad de su Magisterio. Pues estas materias se enseñan con la autoridad ordinaria del Magisterio, de la cual es cierto decir: «El que os oye a vosotros, me oye a mí» [Lc 10,16]; y, en general, lo que se expone e inculca en las encíclicas ya pertenece, por otras razones, a la doctrina católica (Papa Pío XII, Encíclica Humani Generis , nn. 18, 20).
Estas enseñanzas son sumamente razonables y fáciles de entender.
   
Buenos pastores y falsos pastores
Obviamente, no es de las ovejas de quienes deben guiar al pastor, sino del pastor de quienes deben guiar a las ovejas: «En todas las épocas se ha predicado como enseñanza del Evangelio que las ovejas fueron confiadas a Pedro por Cristo para que él les proveyera alimento, no Pedro quien fue confiado a las ovejas para recibir de ellas su alimento espiritual» (Papa Pío VI, Bula Super Soliditate ).

Nuestro Señor es el «Buen Pastor» (Jn 10:11). Su Vicario participa necesariamente de ese papel de una manera singularmente privilegiada. Tal como nuestro Salvador estableció su Iglesia, el Papa jamás podría ser un pastor corrupto o malvado, en el sentido de que sus enseñanzas oficiales pudieran negar el Evangelio o desviar a las ovejas, llevando finalmente a las almas al infierno. Eso sería imposible. Después de todo, Cristo nunca dijo que el Buen Pastor pudiera convertirse en un «Mal Pastor» y extraviar al rebaño. Sin embargo, sí nos advirtió sobre…
  • extraños a quienes las ovejas no siguen porque no es su pastor: “Pero al extraño no lo siguen, sino que huyen de él, porque no conocen la voz de los extraños” (Jn 10:5).
  • jornaleros que huyen cuando ataca el lobo: “Pero el jornalero, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, deja las ovejas y huye; y el lobo las arrebata y las dispersa. Pero el jornalero huye, porque es jornalero, y no le importan las ovejas” (Jn 10:12-13).
  • Lobos que atacan y buscan devorar el rebaño, pero se disfrazan de ovejas: «Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces» (Mt 7:15); «Id: He aquí, yo os envío como corderos en medio de lobos» (Lc 10:3); «Sé que, después de mi partida, entrarán en medio de vosotros lobos rapaces que no perdonarán al rebaño» (Hch 20:29).
Además, san Pablo advirtió sobre los «falsos apóstoles, obreros fraudulentos que se disfrazan de apóstoles de Cristo. Y no es de extrañar, pues Satanás mismo se disfraza de ángel de luz» (2 Corintios    11:12-13).
  
Así, el Nuevo Testamento nos advierte sobre extranjeros , mercenarios , lobos , falsos apóstoles e incluso el diablo disfrazado de ángel bueno. Pero en ninguna parte leemos que el verdadero pastor se vuelva «malo» de tal manera que las ovejas dejen de seguir al Buen Pastor y a su Vicario. Todo lo contrario, de hecho. Cristo enseñó: «Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo; y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo» (Mt 16:19).
   
Así pues, la enseñanza del Papa, si bien no siempre es infalible, está garantizada en conformidad con la Revelación Divina y, por lo tanto, nunca se aparta de la remota regla de la Fe, al menos en el sentido y en la medida en que no puede enseñar en su magisterio nada perjudicial para las almas. De otro modo, Dios jamás podría exigir ni aprobar la verdadera obediencia que los católicos deben rendir al Papa, y la enseñanza católica sobre el Papado sería falsa y, de hecho, sumamente peligrosa.
   
Ya hemos tratado este tema en numerosas ocasiones, por lo que no es necesario repetir los argumentos aquí. Los siguientes enlaces ofrecen una pequeña muestra del contenido disponible en este sitio:
El Papado, limitado por Dios, no por el hombre.
Siempre debemos tener presente que el Papado no es una institución humana. Fue establecido por Dios mismo. Él lo creó, lo dotó de sus dones y gracias especiales, que permiten a la Iglesia brillar con todo su esplendor como la «luz del mundo» (Mt 5:14), como la «ciudad situada sobre un monte» (Mt 5:14), ¡y en efecto, como la «columna y fundamento de la verdad» (1 Tim 3:15)!

Lo que estamos viviendo hoy solo puede explicarse partiendo de la premisa de que el hombre ampliamente reconocido como el Papa de la Iglesia Católica no es, de hecho, el Papa, y que ha sido así desde 1958, cuando el Cardenal Angelo Roncalli se presentó al mundo como el "Papa" Juan XXIII .

El pasado domingo, el padre Michael DeSaye , un antiguo presbítero del Novus Ordo que se convirtió en un verdadero sacerdote católico , pronunció un sermón fenomenal sobre este tema, explicando de forma muy elocuente y convincente por qué solo la postura sedevacante puede dar sentido ortodoxo al caos infernal que hemos presenciado durante décadas:
  
Resulta verdaderamente asombroso cuántos supuestos expertos católicos tradicionales hay ahora en las redes sociales que rechazan esta doctrina sobre el Papado, o que quizás ni siquiera la conocen, ¡o simplemente no les importa! Nombres como Michael Matt, Taylor Marshall, Kennedy Hall, Eric Sammons, TS Flanders, Peter Kwasniewski, Matt Gaspers, Brian McCall, Christopher Ferrara y el "padre" John Hunwicke pertenecen sin duda al grupo de los "sospechosos habituales" en este sentido.

Entonces, ¿significa todo lo anterior que el Papa puede hacer lo que quiera? Depende. Hay diferentes maneras de entender el concepto de que el Papa haga lo que quiera, y la pregunta debe responderse afirmativa o negativamente según cómo se entienda .

Podemos observar esta ambigüedad en acción en una reciente publicación del blog del «Padre» Hunwicke, en la que este antiguo anglicano convertido en sacerdote del Novus Ordo compartió una cita del Padre Adrian Fortescue (1874-1923) . Hunwicke malinterpreta la cita, creyendo que constituye un poderoso respaldo a su propia postura de resistencia, cuando en realidad apoya la postura sedevacante.
«…incluso en asuntos religiosos, el Papa está sujeto, en gran medida, a la constitución divina de la Iglesia. Hay muchas cosas que el Papa no puede hacer en materia religiosa. No puede modificar, ni tocar de ninguna manera, un solo punto de la revelación que Cristo dio a la Iglesia; su función es únicamente protegerla de ataques y falsas interpretaciones. Creemos que Dios lo guiará de tal forma que sus decisiones de esta naturaleza no serán más que una defensa o desarrollo de lo que Cristo reveló. El Papa no puede ni crear ni eliminar un sacramento, no puede afectar la esencia de un sacramento de ninguna manera. No puede tocar la Biblia; no puede quitar ni añadir texto a las Sagradas Escrituras. No tiene nueva inspiración ni revelación. Su función es creer en la revelación de Cristo, como todos los católicos la creen, y defenderla contra la herejía» (P. Adrian Fortescue, El Papado Temprano al Sínodo de Calcedonia en 451 [Londres: Burns, Oates and Washbourne Ltd, 1920], pág. 11; citado en Rev. John Hunwicke, “P. Adrian Fortescue de nuevo” , El Enriquecimiento Mutuo del P. Hunwicke , 27 de febrero de 2024; subrayado añadido).
En efecto, hay muchas cosas que el Papa no puede hacer. Pero por “no puede” se entiende, literalmente, que no es capaz de hacerlas; es decir, Nuestro Señor lo impedirá. Por eso, el P. Fortescue señala que «Dios lo guiará de tal manera que sus decisiones de esta naturaleza no serán más que una defensa o desarrollo de lo que Cristo reveló». Esta es precisamente la ayuda divina que mencionamos antes, mediante la cual el Buen Pastor asegura que la enseñanza de su Vicario siempre se ajuste a la Revelación Divina; es decir, que siempre será seguro acogerla y nunca desviar a la Iglesia. ¡Después de todo, el Papado es creación de Dios, no del hombre!

Cuando los semitradicionalistas dicen que el Papa “no puede” hacer esto o aquello, generalmente quieren decir que sí puede hacerlo, pero no tiene permitido; y, por lo tanto, si viola la prohibición, entonces de alguna manera no cuenta, y la enseñanza, ley o directiva “prohibida” básicamente se anula porque está extralimitándose en sus funciones. La nulidad de tales decretos “no vinculantes” debe ser reconocida entonces por los subordinados del Papa —preferiblemente cardenales y obispos, pero al final incluso los laicos servirán—.

Por lo tanto, los que reconocen y se resisten a veces emiten peticiones, cartas abiertas, estudios que acusan al “Papa” de herejía, etc., llegando incluso a publicar sus propios catecismos paralelos que corrigen la enseñanza “papal”. Ejemplos recientes de esto incluyen las respuestas semitradicionales a Amoris Laetitia , al cambio en la enseñanza sobre la pena de muerte , a Traditionis Custodes , a Desiderio Desideravi y a Fiducia Supplicans ; y luego está el catecismo CREDO del "obispo" Atanasio Schneider .
  
En cuanto a la recién publicada declaración Dignitas Infinita sobre la dignidad humana, el Dr. Kwasniewski no dudó en juzgar su contenido en Twitter, mientras que Kennedy Hall la calificó de «herética y satánica» en YouTube. ¡Menuda muestra de sumisión de mente y corazón a las enseñanzas del Romano Pontífice y de «escucharlo con reverencia cuando habla»!

Es evidente que, por muy bien intencionada que sea la postura de cualquier persona que reconozca y se resista al Papado, su posición teológica ridiculiza cruelmente al Papado y reduce esta institución sagrada a la condición de un cargo mayormente ceremonial, sin poder real por sí mismo, y mucho menos con ayuda divina. Pero el Concilio Vaticano I es claro:
«Así pues, si alguien dice que el Romano Pontífice tiene meramente un oficio de supervisión y guía, y no el pleno y supremo poder de jurisdicción sobre toda la Iglesia, y esto no solo en materia de fe y moral, sino también en lo que concierne a la disciplina y el gobierno de la Iglesia dispersa por todo el mundo; o que solo posee la parte principal, pero no la plenitud absoluta, de este poder supremo; o que este poder suyo no es ordinario e inmediato tanto sobre todas y cada una de las Iglesias como sobre todos y cada uno de los pastores y fieles: sea anatema» (Vaticano I, Pastor Aeternus , Capítulo 3 )
Para ilustrar mejor lo que significa que la autoridad del Papa esté limitada en el ejercicio oficial de su cargo —enseñar (doctrina), legislar (ley) y santificar (culto)—, compararemos ambas posturas en los siguientes dos esquemas. Para mayor claridad y sencillez, nos centraremos en la autoridad docente del Papa , pero los argumentos son esencialmente los mismos para su poder legislativo y santificador .

Los límites del poder papal según la doctrina católica tradicional.
  • El Papa instruye a toda la Iglesia mediante documentos oficiales y públicos (encíclicas, bulas, discursos transcritos, etc.).
  • Aun cuando no sea infalible, la enseñanza del Papa es autoritativa en sí misma porque es la enseñanza del hombre que es el maestro legítimo y pastor de todos los cristianos.
  • Todo católico debe asentir a la enseñanza, no solo externamente sino también internamente.
  • La asistencia divina al Papado garantiza que la enseñanza será, al menos, segura para que todos los católicos la acepten.
  • Cuando la enseñanza no es infalible, en situaciones excepcionales los teólogos competentes pueden suspender su asentimiento interno (aunque sigan manifestándolo externamente) y someter sus objeciones al Santo Oficio para su evaluación, estando dispuestos a dar su asentimiento interno una vez que el Santo Oficio dé a conocer su decisión.
  • El poder papal está limitado en la medida en que la asistencia divina impedirá que el Papa enseñe algo que pueda ser perjudicial para las almas.
  • -> El Papa controla a toda la Iglesia.
  • –> El Papado es de inmenso beneficio para las almas, manteniéndolas unidas a Cristo a través de su Vicario.
Los límites del poder papal según la doctrina del "reconocer y resistir".
  • El Papa instruye a toda la Iglesia mediante documentos oficiales y públicos (encíclicas, bulas, discursos transcritos, etc.).
  • Más allá de las definiciones dogmáticas ex cathedra , que son infalibles, no hay nada que impida al Papa enseñar lo que quiera, incluso las herejías y blasfemias más viles.
  • Que una enseñanza papal sea autoritativa o no depende de si es correcta.
  • Cuando se publica una enseñanza no infalible, todo católico debe examinarla cuidadosamente para ver si contiene algo blasfemo, herético, satánico, impío, inmoral, peligroso o de cualquier otra forma objetable. Hay expertos autoproclamados dispuestos a ayudar a tomar la decisión correcta; elija a su experto favorito en el tema de reconocer y resistir (hay clérigos y laicos disponibles), pero elija sabiamente, ya que no todos están de acuerdo entre sí.
  • Cuando el Papa enseña algo manifiestamente falso, herético, blasfemo o de cualquier otra forma malvado o perjudicial, los fieles deben negarse a aceptar la enseñanza, protestar contra ella y unirse en torno a cualquier obispo de ideas afines que puedan encontrar; quien, a pesar de todo, se adhiera a la falsa enseñanza papal es un disidente porque la enseñanza es falsa.
  • La asistencia divina garantiza que siempre habrá alguien, en algún lugar, que resista la malvada enseñanza papal y defienda la verdadera doctrina católica. ¡Hurra!
  • El poder papal está limitado en la medida en que al Papa no se le permite hacer cosas tan desagradables.
  • -> Los fieles controlan al Papa, protegiendo a la Iglesia.
  • -> El Papado es potencialmente dañino y peligroso, al menos inútil por ser poco fiable y carecer de credibilidad.
¿Cuál de estas dos diferentes interpretaciones de los límites del poder papal se encuentra en el magisterio de la Iglesia anterior al Concilio Vaticano II y en los manuales de teología aprobados, etc., y cuál no cuenta con tal respaldo y, por lo tanto, debe ser minuciosamente reconstruida a partir de diversas fuentes por personas como el "Padre" Chad Ripperger y el Dr. Peter Kwasniewski?

Aquí quizás deberíamos mencionar el curioso episodio en el que el Papa Pío IX reaccionó a un discurso pronunciado por el Cardenal Filippo Guidi durante el Concilio Vaticano I: «¡Yo soy la tradición! ¡Yo soy la Iglesia!». (Para más detalles, véase Dom Cuthbert Butler, El Concilio Vaticano 1869-1870 [Westminster, MD: The Newman Press, 1962], págs. 353-355).

Una vez más vemos que, si bien "defender la tradición católica" está de moda entre los semitradicionalistas, pocos de ellos se molestan en consultar , y mucho menos en seguir , la enseñanza católica tradicional.

¿Porqué es eso?

miércoles, 29 de abril de 2026

ATACAN A MONJA CERCA A LA PUERTA DE SIÓN


Ayer 28 de Abril, una monja francesa de 48 años fue asaltada en el Barrio Armenio de la Ciudad Vieja de Jerusalén, en un incidente que la policía israelí calificó de “racialmente motivado”.

Según relató el presbítero Olivier Poquillon OP, director de la Escuela Francesa de Investigación Bíblica y Arqueológica de Jerusalén, alrededor de las 17:45 (hora local), la religiosa, investigadora del instituto dominico, caminaba cerca de la Puerta de Sión cuando «sintió que alguien se acercó detrás de ella y la arrojó con todas sus fuerzas a una roca, y mientras estaba en el suelo, el hombre empezó a patearla repetidamente», produciéndole hematomas en la parte derecha del rostro.
  
La policía israelí identificó y detuvo al agresor, un hombre de 36 años, y solicitó ante el Tribunal de Primera Instancia de Jerusalén la prórroga de su detención para adelantar las investigaciones. Si bien no reveló la identidad del atacante y su nacionalidad, es evidente que es un judío ultraortodoxo, residente en la zona ocupada de Jerusalén Este.

Poquillon denunció el hecho como un asalto gratuito, que fue fuertemente condenado por el consulado francés en Jerusalén, el cual exigió que «el responsable sea llevado ante la justicia por este acto y que se haga justicia» y el Ministerio de Asuntos exteriores de Israel, que dijo que «el país sigue comprometido en salvaguardar la libertad de religión y la libertad de culto para todas las creencias» (¿le creemos o no?).
  
Por su parte, la Facultad de Humanidades de la Universidad Hebrea de Jerusalén emitió un comunicado en el que expresó su profunda conmoción y condena a lo ocurrido, y deploró que cada vez más estos ataques sean parte del paisaje. «Este no es un incidente aislado, sino parte de un patrón problemático de creciente hostilidad hacia la comunidad cristiana y sus símbolos», dijo.
  
Una fuente diplomática europea en Jerusalén señaló que la agresión «ocurrió en un contexto donde los actos anticristianos se han convertido en un lugar común, con insultos y escupitajos por extremistas judíos dirigidos a clérigos en traje religioso presentándose todos los días».

Sita en cercanías del Barrio Armenio y el Barrio Judío, la Puerta de Sión (en hebreo שַׁעַר צִיּוֹן, Shaar Zion; en árabe صِهْيُون‎ بَاب, Bab Shihyun) o Puerta del Profeta David (en hebreo שַׁעַר דָּוִד, Shaar Dawid; en árabe بَاب النَّبِيّ دَاوُد, Bab an-Nabi Dawud) fue restaurada en 1540 por el sultán Solimán, y es una de las siete puertas históricas de la Ciudad Vieja de Jerusalén. Debe su nombre a que conduce al Monte Sión, donde se encuentran la tumba del Rey David, el Cenáculo y la abadía benedictina de Santa María de Sión o de la Dormición de Nuestra Señora (que ha sido blanco de ataques vandálicos por extremistas nacionalistas judíos).

A comienzos de mes, se dio a conocer una foto en que un soldado de las Fuerzas de Defensa de Israel destruyó a mazazos un crucifijo en las afueras de la aldea libanesa. Semanas después, una investigación hizo suspender por treinta días a los dos implicados (no por el hecho en sí, sino más bien POR HACERLO PÚBLICO).

FACÓN Y ALFAJOR: “TUCHO” RECICLANDO A GANTIN FRENTE A LA FRATER


El cardenal pro-homosexual Víctor Manuel “Tucho” Fernández Martinelli, autor de pornografía “suave” y prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, afirmó que el Vaticano se está preparando para los clérigos que abandonarían la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X después de la consagración episcopal en Écône el 1 de julio.
  
Según Nico Spuntoni, el dicasterio está planeando un arreglo para «la atención pastoral de las personas (es decir, el clero) vinculadas a la Fraternidad que no tienen intención de permanecer en ella tras una nueva ruptura con Roma».
  
Según él, Riggitano-Prévost tratará a la FSSPX como cismáticos e impondrá penas canónicas. Spuntoni no averiguó con sus fuentes si la excomunión prevista se aplicaría solo a los obispos o también a otros clérigos.
  
En su momento, la antigua Pontificia Comisión “Ecclésia Dei” y sus institutos (Fraternidad Sacerdotal San Pedro, Instituto del Buen Pastor, Instituto Cristo Rey y Sumo Sacerdote, Fraternidad San Vicente Ferrer, Administración Apostólica Personal San Juan María Vianney, las abadías benedictinas de Le Barroux y Fontgombault, Redentoristas Transalpinos) fueron el arreglo establecido por el Vaticano «para facilitar la plena comunión eclesial de los sacerdotes, seminaristas, comunidades, religiosos o religiosas, que hasta ahora estaban ligados de distintas formas a la Fraternidad fundada por el arzobispo Lefebvre y que deseen permanecer unidos al Sucesor de Pedro en la Iglesia católica, conservando sus tradiciones espirituales y litúrgicas» (cf. Motu próprio “Ecclésia Dei adflícta”, núm. 6.º lit. “a”, 2 de Julio de 1988). Pero con la absorción de la Comisión por el Dicasterio, el motu “Traditiónis Custódes” y personajes como Arthur Roche, Michael Martín OFM Conv. o el propio “Tucho” y un largo et cœ́tera cœtérisque, tal arreglo salió mal parado (y peor pagado).

Y por otra parte, ¿ofrecerá “Tucho” algún “arreglo pastoral” para los que estaban ligados a la Conferencia Episcopal Alemana o con el obispón Bonny de Amberes, constituidos como están en cisma de facto, y desean permanecer «una cum fámulo tuo Papa nostro Leóne»? Esperad sentados…

OBISPÓN DE ALMERÍA CEDE ERMITA A LOS ANGLICANOS


Fiel a su ecumenismo vergonzante de vieja data, el obispón de Almería (España) Antonio Gómez Cantero firmó un convenio que permitirá a la Iglesia Española Reformada Episcopal (perteneciente a la Comunión Anglicana dirigida por Sarah Elisabeth Bowser de Mullally) utilizar la ermita de Nuestra Señora del Carmen, situada en Aguadulce, cerca de Roquetas de Mar, como lugar estable de culto, informó la diócesis.
  
El convenio fue firmado junto con el líder de la mencionada denominación, el obispón anglicano Carlos López Lozano (que hasta 1989 fue ministro de la Unión Evangélica Bautista de España, en presencia del diácono Carlos Romero, responsable de la comunidad anglicana en la provincia, y el director de la Delegación episcopal de Ecumenismo, José Antonio Díaz Alonso.

Construida en 1890 para no desplazarse al municipio de Enix, la ermita de Nuestra Señora del Carmen en Aguadulce fue el centro de la vida espiritual y la práctica religiosa de Roquetas de Mar hasta la creación de la parroquia de San Luis Gonzaga (donde ocasionalmente se reunían los anglicanos de allí). En la fiesta de la Virgen del Carmen, la imagen es trasladada desde la parroquia hasta la ermita.

El diario local La voz de Almería señala que desde la Diócesis de Almería detallan que el uso del pequeño templo será compartido con la comunidad anglicana en Almería. 

Si bien hubo algunos españoles relacionados con el anglicanismo en el siglo XVI (Francisco de Encinas, Casiodoro de Reina, Cipriano de Valera y Antonio del Corro –este último sobrino del inquisidor sevillano del mismo nombre–), la Iglesia Española Episcopal Reformada fue fundada el 2 de Marzo de 1880 por el sacerdote escolapio apóstata Juan Bautista Cabrera Ivars, quien fue “instalado” obispón anglicano por el arzobispón anglicano de Dublín William Conyngham Plunkett catorce años después de su elección en el sínodo fundacional de Sevilla (presidido por Enrique Chancey Riley, obispón de la Iglesia Episcopal de Méjico). Dependiente de la Iglesia Anglicana de Irlanda desde su fundación, apenas hasta 1980 pasó a ser parte de la Comunión Anglicana como “iglesia extraprovincial” (exenta), y posteriormente adhirió también a la Unión veterocatólica de Utrecht y a la Comunión de Porvoo de los luteranos escandinavos.

Desde su fundación, la IERE ha estado fuertemente relacionada con la masonería. Masón fue su fundador Cabrera Ivars (que perteneció a la misma logia que el diputado liberal Práxedes Mariano Mateo-Sagasta y Escolar; y a cuya “instalación” episcopal asistieron los masones de la época), como lo son su actual presidente López Lozano, sus presbíteros Rafael Arencón Edo en Salamanca y Rubén Baides Legidos en Reus, y su director de revista Javier Otaola Bajeneta, ex Gran Maestro de la Gran Logia Simbólica Española.

Otras cesiones hechas a los anglicanos fueron la iglesia de Santo Tomás Cantuariense (que fue la primera dedicada al mártir fuera de Inglaterra) en Salamanca; y la iglesia de San Félix de Solovio en Santiago de Compostela (la iglesia más antigua en pie de la ciudad, y donde el ermitaño Pelayo divisó la estrella señalando la colina donde se hallaron los restos del Apóstol Santiago y sus discípulos Atanasio y Teodoro). Todo en virtud del decreto “Unitátis redintegrátio” del Vaticano II, el Directorio de Ecumenismo de 1993, y las disposiciones de la entreguista Conferencia Episcopal Española  que prefiere ver los templos en manos de herejes, infieles o del Estado (cuando no convertidos en restaurantes, teatros o ya de plano, demolidos) antes que ver celebrar en ellos una Misa Latina Tradicional.