viernes, 15 de mayo de 2026

LA CRISIS CONCILIAR IRLANDESA: BAJAN LOS MATRIMONIOS

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
  
Maynooth, el único seminario que queda en la otrora católica Irlanda, está casi vacío desde el Anticoncilio Vaticano II y el depredador pseudopontificado de Benedicto XVI Ratzinger, quien permitió que los presbíteros conciliares irlandeses violaran y sodomizaran a niños irlandeses, incluyendo orfanatos enteros de niños ciegos y sordos.
  
El veneno que representa la Nueva Iglesia Sinodal del Nuevo Orden prácticamente ha aniquilado el catolicismo en la Isla Esmeralda. Irlanda, antes del Anticoncilio Vaticano II (1962-1965), era conocido como uno de los países más católicos, pero ahora se está volviendo loca de matrimonios (fornicación) desde que la apóstata Nueva Iglesia del Nuevo Orden reemplazó a la Iglesia Católica en 1964. El número de matrimonios conciliares se ha desplomado un 51% en los diez años que terminaron en 2024. Solo se registraron 6.425 matrimonios conciliares en 2024, en comparación con 13.071 en 2014. En el país en su conjunto, los matrimonios han disminuido un poco menos del 8%.

Irlanda abandonó la Pseudoiglesia tras el Anticoncilio, pero sobre todo durante el pseudopontificado de Benedicto XVI Ratzinger (2005-2013). Ratzinger, como prefecto de la Doctrina de la Fe, fue responsable de investigar y sancionar las decenas de miles de delitos sexuales perpetrados contra niños por presbíteros y obispones, pero prácticamente no hizo nada para detener o castigar a los culpables. Incluso se registraron varios casos sonados de orfanatos irlandeses para ciegos y sordos en los que los niños fueron violados, sodomizados y agredidos sexualmente de forma brutal.

Los irlandeses estaban tan enfadados con la Iglesia Conciliar, y en particular con Ratzinger, que el entonces Primer Ministro Enda Kenny McGinley le prohibió la entrada a Irlanda para un Congreso eucarístico del Novus Ordo en 2012. El Primer Ministro declaró ante el Oireachtas (Parlamento irlandés) que no podía proteger a Ratzinger de un posible asesinato [Parte de la información para este Comentario fue aportada por Life Site News].

Católicos tradicionales, los católicos irlandeses, han abandonado la Antiiglesia en cifras devastadoras. La asistencia a misa, que rondaba el 91% en la época del Anticoncilio, se desplomó a tan solo un 24% cuando Ratzinger abdicó del papado y la Misa del Nuevo Orden sustituyó a la Misa Latina Tradicional. El escaso número de seminaristas ha provocado el cierre de todos los seminarios excepto uno, el Seminario de Maynooth, en el que solo hay cuatro candidatos al presbiterado neoiglesiano (la Iglesia Conciliar dejó de ordenar sacerdotes en 1968, cuando sustituyó el Rito por una instalación de ministros presbíteros de corte protestante).

EL ECUMÉNICO “ELEFANTE BLANCO AMBROSIANO” DE MILÁN


El arzobispón de Milán Mario Enrico Delpini Caruggi presentó el proyecto para un “Monasterio Ambrosiano” como parte del futuro Distrito de Innovación de Milán (MIND, por su acrónimo en inglés –¿Por qué todo tiene que ser en inglés?–), un nicho científico y tecnológico que se construirá en el otrora emplazamiento de la Exposición Universal de 2015.

El diseño fue confiado al arquitecto italiano Stefano Boeri, conocido por sus diseños futuristas y ecológicos como el del futuro Museo de Tecnología de Xi’an (China).
  
El complejo monástico de 2.700m² (de los cuales 1.100m² se destinarán a espacios públicos abiertos) incluirá varios elementos novedosos: un claustro triangular, una «biblioteca de las religiones», jardines interreligiosos, espacios abiertos al diálogo cultural y una iglesia de diseño contemporáneo. La simbología será poco convencional y aún menos cristiana. Por ejemplo, en el jardín interreligioso cada tradición monoteísta estará representada simbólicamente por una planta distinta.
  

La archidiócesis de Milán presentó el proyecto en el monasterio de Santa María de Claraval como un lugar de encuentro entre espiritualidad, cultura, ciencia y reflexión para el siglo XXI. El arzobispón Delpini afirmó que el objetivo es responder a los desafíos del mundo moderno creando un espacio donde puedan convivir distintas tradiciones religiosas y culturales (cosa que el mismo San Ambrosio rechazaría a latigazo limpio).

Las críticas de diversos medios “católicos”, como la Nuova Bussola Quotidiana, Tribune Chrétienne o Infocatólica, no se han hecho esperar y con justa razón (aunque, como los neoconservadores que son, no ven que eso es otra consecuencia más del Vaticano II y sus documentos “Nostra Ætáte” y “Unitátis Redintegrátio”). Este supuesto “monasterio del futuro” (que será un verdadero “elefante blanco” a costa del 8×1.000 de los fieles italianos) más parece un gran centro comercial interreligioso a semejanza de la “Casa de la Familia Abrahámica” en Emiratos Árabes Unidos (que si antes la visitaban poquísimos turistas, ahora menos irán por la guerra), donde cada visitante elige lo que más le convence o más le apetece ese día, porque para el “Hombre Moderno”™ lo importante es consumir religión, sea la que sea. 

Aparte de eso, ya nos dirán quiénes lo ocuparán, porque con la caída libre que en las últimas décadas presentan las vocaciones religiosas en la Iglesia Conciliar (y que por eso monasterios como Nuestra Señora de la Trapa o el Carmelo de la Anunciación de Compiègne están cerrando sus puertas para el 2028)…

SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE


El fundador de los Hermanos de las Escuelas Cristianas nació en Reims, el 30 de abril de 1651. Sus padres Luis de La Salle y Nicolasa Moët de Brouillet descendían de familias nobles. Bajo la dirección de su piadosa madre, Juan Bautista dio desde niño muestras de una piedad anunciadora de que, un día, sería sacerdote. A los once años de edad, recibió la tonsura y, a los dieciséis, fue nombrado miembro del capítulo de la catedral de Reims ocupando el sitial número 21, que seis siglos atrás hubiera ocupado San Bruno. En 1670, ingresó en el seminario de San Sulpicio en París; ocho años después fue ordenado sacerdote. Su noble figura, su educación refinada, su cultura y las relaciones de su familia, parecían destinar al joven a una brillante carrera de dignidades eclesiásticas. Pero Dios tenía otros designios sobre él, aunque Juan Bautista no sospechaba nada hasta el momento en que uno de los canónigos de Reims, en su lecho de muerte, le confió la dirección de una escuela y un orfanatorio de niñas y el cuidado de las religiosas encargadas de ellos.

En 1679, Juan Bautista conoció a Adrián Nyel, un laico que había ido a Reims a fundar una escuela de niños pobres. El canónigo de la Salle le alentó cuanto pudo y así pronto se inauguraron dos escuelas, tal vez un poco prematuramente. El joven canónigo tomó cada vez mayor interés en la obra y empezó a ocuparse de los siete profesores que trabajaban en las escuelas. En 1681 alquiló una casa para ellos, los invitaba a comer a la suya y, poco a poco, les infundió los altos ideales educativos que empezaban a tomar forma en su mente. A pesar de que los modales un tanto groseros de los profesores le molestaban, el santo les ofreció alojamiento en su propia casa para poder vigilar de cerca su trabajo. El resultado fue desalentador, pues dos de los hermanos del santo partieron al punto para no convivir con aquellos palurdos y, cinco de los profesores le abandonaron al poco tiempo, porque no querían o no podían someterse a la severa disciplina que el santo les imponía. El reformador supo esperar y Dios premió su paciencia. Al poco tiempo, se presentaron otros candidatos para formar el primer núcleo de la nueva congregación. El santo abandonó la casa paterna y se fue a vivir con sus profesores en un edificio de la Calle Nueva. El movimiento se dio a conocer gradualmente y empezaron a llegar peticiones de diferentes ciudades para que enviase a sus profesores. En parte, por razón de sus múltiples ocupaciones, y en parte también, para no disfrutar de rentas y asemejarse a sus discípulos, San Juan renunció a su canonjía.

En seguida se le planteó el problema de cómo debía emplear su fortuna personal, que no deseaba conservar. ¿Debía consagrarla al desarrollo de la incipiente congregación, o más bien darla a los pobres? El santo fue a París a consultar al P. Barré, un hombre de Dios muy interesado en la educación, cuyos consejos le habían ayudado en otras ocasiones. El P. Barré se opuso absolutamente a la idea de que el santo emplease sus bienes en su propia fundación. Juan Bautista de la Salle, después de pedir fervorosamente a Dios que le iluminase, determinó vender sus posesiones y distribuir el producto entre los pobres. Su ayuda no pudo ser más oportuna, pues la región de Champaña atravesaba por un período de carestía. A partir de entonces, la vida de Juan Bautista fue todavía más austera. Como estaba acostumbrado a comer muy bien, tenia que ayunar hasta que el hambre le obligaba a comer cualquier platillo, por mal preparado que estuviese.

Pronto inauguró cuatro escuelas. Pero su principal problema era la formación de los profesores. Finalmente, en una junta con doce de sus hijos, se decidió a redactar una regla provisional. Según ella los profesores harían anualmente un voto de obediencia hasta que se viese claramente si tenían o no vocación. En la misma junta se adoptó para la nueva congregación el nombre de Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. La primera prueba que sufrieron fue una epidemia. El santo la atribuyó a su falta de previsión y convenció a sus hijos para que eligiesen a otro superior; pero el vicario general de la diócesis le obligó a tomar de nuevo el gobierno, en cuanto la noticia llegó a sus oídos. A decir verdad, eran muy necesarias la prudencia y la habilidad de San Juan Bautista de la Salle, pues las circunstancias iban a hacer que la nueva congregación se desarrollase mucho más de prisa de lo que se había previsto y que ampliase, al mismo tiempo, su campo de actividades. Hasta entonces, los miembros de la congregación habían sido hombres maduros; pero por aquella época empezaron a presentarse candidatos de quince a veinte años. Por una parte, hubiese sido una lástima rechazar aquellas vocaciones tan prometedoras; pero por la otra, era imposible que hombres tan jóvenes pudiesen adaptarse al rigor de una regla trazada para hombres maduros. Para resolver el problema, San Juan Bautista instituyó, en 1685, una especie de noviciado. Reservó para los jóvenes una casa especial, redactó para ellos una regla más sencilla, y los puso bajo el cuidado de un hermano con experiencia, aunque él conservaba la supervisión general. Pero al poco tiempo, se presentó otro problema semejante y a la vez diferente. Los párrocos de los alrededores enviaban al santo algunos jóvenes para que los formase como profesores y los enviase después, a enseñar en sus parroquias. San Juan Bautista fundó otra casa especial para ese tipo de candidatos y se encargó de su formación. Así quedó establecido en Reims, en 1687, el primer instituto para la formación de profesores, al que siguieron el de París (1699) y el de San Dionisio (1709).

Entre tanto, había proseguido el trabajo de la enseñanza de los niños pobres en Reims. En 1688, a instancias del párroco de San Sulpicio de París, San Juan Bautista fundó una escuela en dicha parroquia. En realidad se trataba de la última de las escuelas fundadas anteriormente por M. Olier, que se clausuraron una tras otra por falta de profesores suficientemente preparados. El éxito de los Hermanos de las Escuelas Cristianas fue tan grande, que pronto abrieron otra escuela en el mismo barrio. San Juan Bautista confió la dirección de las escuelas de París al hermano Enrique L’Heureux, hombre muy dotado y capaz, a quien el fundador había escogido por sucesor y estaba preparando para el sacerdocio. San Juan Bautista de la Salle tenía la intención de formar algunos sacerdotes para que se encargasen de la dirección de cada una de las casas, pero la inesperada muerte del hermano L’Heureux le hizo pensar que Dios no quería que pusiese en práctica ese proyecto. Después de muchas oraciones, el santo llegó a la conclusión de que la congregación debía limitarse estrictamente a la enseñanza y que era mejor excluir de ella las diferencias entre sacerdotes y hermanos. Así pues, el fundador decretó que ni los Hermanos de las Escuelas Cristianas podían ordenarse sacerdotes en ningún caso, ni la congregación podía recibir a ningún sacerdote. Tal vez sea éste el mayor sacrificio que puede exigirse de una congregación masculina. El decreto sigue en vigor en nuestros días. Durante la estancia del fundador en París, habían surgido algunas dificultades en Reims. Esto movió a San Juan Bautista a comprar una casa en Vaugirard, a donde los hermanos pudiesen retirarse de tiempo en tiempo para recuperar las fuerzas del cuerpo y del espíritu. Con el tiempo, esa casa se convirtió también en noviciado. Ahí fue donde, hacia 1695, redactó el fundador las reglas definitivas, en las que hablaba ya de votos perpetuos. También escribió ahí su tratado sobre la “Dirección de Escuelas”, en el que su sistema revolucionario de la educación en las escuelas primarias, que aun produce magníficos frutos en la actualidad, tomó su forma definitiva. El sistema de San Juan Bautista de la Salle venía a reemplazar el método de instrucción individual y el llamado “sistema simultáneo”; insistía en la necesidad de que los alumnos guardasen silencio durante las clases y daba la debida importancia al aprendizaje de las lenguas vernáculas, pues hasta entonces el latín ocupaba el primer puesto. Los Hermanos de las Escuelas Cristianas se habían dedicado exclusivamente a los niños pobres. Pero en 1698, el rey Jacobo II de Inglaterra, que estaba desterrado en Francia, pidió al santo que abriese una escuela para los hijos de sus partidarios irlandeses. San Juan Bautista inauguró entonces una escuela para cincuenta niños de la nobleza. Por la misma época fundó la primera “Academia Dominical” para los artesanos jóvenes; en ella se impartía la instrucción secundaria, la enseñanza del catecismo y se consagraba, naturalmente, algún tiempo al juego. Las Academias Dominicales llegaron a ser muy populares.

San Juan Bautista había tenido que hacer frente a muchas pruebas. A las defecciones de algunos de sus discípulos se añadía el rencor de los profesores laicos (como los Maestros Calígrafos y los Maestros de Escuelas Menores) quienes consideraban la actividad del santo como una intrusión en su propio campo. En una ocasión la conducta imprudente de dos hermanos que ocupaban puestos de importancia, puso en peligro la vida misma de la congregación. El arzobispo de París Luis Antonio de Noailles recibió quejas de que se trataba a los novicios con demasiado rigor y mandó al vicario general Pirot para que hiciese investigaciones. Los mismos novicios testimoniaron, unánimemente, en favor de su superior; pero el vicario general, que tenía ciertos prejuicios contra la congregación, presentó un informe desfavorable. El arzobispo procedió a deponer del superiorato a San Juan Bautista, quien acogió la sentencia sin una palabra de queja. Pero cuando el vicario general trató de imponer como superior a un extraño, el padre Bricot originario de Lyon, todos los hermanos declararon por unanimidad que su verdadero superior era el P. de la Salle y que estaban decididos a abandonar la congregación antes de que aceptar a otro. Posteriormente, el santo les obligó a someterse formalmente; entretanto, el arzobispo echó tierra al asunto y San Juan Bautista fue, como siempre, el superior. Poco después, al trasladarse el noviciado de Vaugirard a una casa más grande en París, así como al fundarse ahí unas escuelas relacionadas con él, los profesores laicos, los jansenistas y todos los que se oponían a la educación de los pobres, organizaron un violento ataque contra la congregación. San Juan Bautista se vio envuelto en una serie de procesos y tuvo que cerrar todas sus casas y escuelas de París. Al cabo de algún tiempo se calmó la tempestad, tan súbitamente como se había desatado y, los Hermanos de las Escuelas Cristianas volvieron a la capital, donde ampliaron todavía más sus instituciones.

En otros países, la congregación se había desarrollado constantemente. En 1700, el hermano Gabriel Drolin había fundado una escuela en Roma. En Francia se habían abierto las escuelas de Aviñón, Calais, Languedoc, Provenza, Ruán y Dijón. En 1705, se trasladó el noviciado a Saint-Yon, en Ruán, donde se inauguró también un internado y un instituto para jóvenes difíciles, que más tarde se transformó en reformatorio. Tales fueron los principios de la congregación de enseñanza más grande que existe actualmente en la Iglesia. Sus obras comprenden desde las escuelas primarias hasta las Universidades. En 1717, San Juan Bautista renunció al cargo de superior. A partir de ese momento, no volvió a dar una sola orden y vivió como el más humilde de los hermanos. Se dedicó entonces a la formación de los novicios y de los internos, para quienes escribió varios libros, entre los que se cuenta un método de oración mental. Era aquella una época particularmente importante de la espiritualidad francesa. En la obra de San Juan Bautista de la Salle se advierte la influencia de Bérulle y de Olier, de la “escuela francesa” de Raneé y de los jesuítas, pero sobre todo, ¡del canónigo Nicolás Roland y del fraile Nicolás Barré, que eran amigos personales del santo! Uno de los rasgos de San Juan Bautista que deben señalarse fue su oposición al jansenismo, manifestada, sobre todo, por la propaganda que hizo a la comunión frecuente y aun diaria. En la cuaresma de 1719, el santo sufrió varios ataques de asma y reumatismo, pero no dejó de practicar las austeridades habituales. Poco después tuvo un accidente que le dejó muy débil. El Señor le llamó a Sí el 7 de abril de 1719, que era Viernes Santo, a los sesenta y seis años de edad.

El ejemplo de San Juan Bautista nos obliga a un examen de conciencia: ¿Hacemos algo por la enseñanza católica, tan necesaria? ¿Estamos dispuestos a aceptar los sacrificios que nos imponga la educación católica de nuestros hijos, a pesar de todas las dificultades y hostilidades que suscita? La Iglesia demostró su aprecio por el carácter de ese pensador y hombre de acción tan importante en la historia de la educación, al canonizarle, en 1900. La fiesta de San Juan Bautista de la Salle se celebra en toda la Iglesia de occidente. En 1950, Pío XII le declaró celestial patrono de todos los que se dedican a la enseñanza.

Abundan las buenas biografías de San Juan Bautista de la Salle, especialmente en francés. Todas ellas se basan en la que escribió J. B. Blain, su íntimo amigo, en 1733. Entre las obras modernas la más importante es, probablemente, la de J. Guibert, Histoire de St. Jean Baptiste de la Salle (1900). Más breves son las biografías de A. Delaire (1900), en la colección Les Saints; F. Laudet (1929), y G. Bernoville (1944). El esbozo biográfico de Francis Thompson fue reeditado en 1911; pero la mejor biografía inglesa es la del historiador W. J. Battersby, De la Salle, vol. I (1945), Educador: vol. II (1950), Santo y escritor; vol. III (1952), cartas y documentos.
  
ORACIÓN 
Oh Dios, que para dar cristiana educación a los pobres, y afianzar a la juventud en el camino de la verdad, suscitasteis a San Juan Bautista de la Salle, vuestro confesor, y por él enriquecisteis con una nueva familia religiosa a vuestra Iglesia; dignaos concedernos por la eficacia de su intercesión y de sus ejemplos que, ardiendo en celo de vuestra gloria y de la salvación de las almas, lleguemos a ser partícipes de su corona en el Cielo.  Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

jueves, 14 de mayo de 2026

POR QUÉ HUBO 40 DÍAS ANTES DE LA ASCENSIÓN


«Cristo  ascendió cuarenta días después de su resurrección. ¿Por qué esperó tanto? Para mostrarse vivo tras su pasión, superando numerosas pruebas; para establecer la comunidad cristiana; para entregar al apóstol Pedro las llaves y el timón de la Iglesia; para instituir el sacramento de la penitencia y los demás que aún quedaban; para instruir a los apóstoles y prepararlos para la venida del Espíritu Santo; y, finalmente, para recomendarnos con mayor intensidad su caridad y humildad. En efecto, estas virtudes brillaron con mayor esplendor en el Señor en aquellos últimos días, cuando ya vivía la vida de los ángeles no solo en espíritu sino también en cuerpo, y aun así conversaba con frecuencia y gran familiaridad con sus discípulos, hombres mortales y humildes».

SAN ROBERTO BELARMINO. Ópera ómnia, Tomo IX. París, Editora Luis Vives 1872, pág. 237

“TUCHO” Vs. PAGLIARANI (PELEA DE ECLESIOLOGÍA ERRADA).

Ayer 13 de Mayo, el prefecto para la Deformación de la Fe deuterovaticana y pornógrafo suave Víctor Manuel “Tucho” Fernández Martinelli publicó una nota insistiendo en que las consagraciones episcopales programadas por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X son “actos cismáticos”, citando el derogado motu próprio “Ecclésia Del adflícta” (traducción no oficial):
Declaración de Su Eminencia Víctor Manuel Card. Fernández, Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, 13.05.2026

En relación con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, se reitera lo ya comunicado. Las ordenaciones episcopales anunciadas por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X no cuentan con el correspondiente mandato pontificio. Este gesto constituirá «un acto cismático» (Juan Pablo II, Ecclesia Dei, n. 3) y «la adhesión formal al cisma constituye una grave ofensa a Dios y comporta la excomunión establecida por el derecho de la Iglesia» (ibíd., 5c; cf. Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, Nota explicativa, 24 de agosto de 1996).

El Santo Padre continúa pidiendo en sus oraciones al Espíritu Santo que ilumine a los responsables de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X para que rectifiquen la gravísima decisión que han tomado.

Desde el Vaticano, 13 de mayo de 2026
En respuesta, la Fraternidad recordó en su sitio web el caso de las consagraciones episcopales realizadas en Castelgandolfo por el cardenal Josef Slipyj para la Iglesia Grecocatólica Ucraniana el 2 de Abril de 1977 (SIN SANCIÓN CANÓNICA ALGUNA), y emitió la siguiente declaración de fe hoy jueves de la Ascensión del Señor:
DECLARACIÓN DE FE CATÓLICA DIRIGIDA A SU SANTIDAD EL PAPA LEÓN XIV POR EL P. DAVIDE PAGLIARANI, SUPERIOR GENERAL DE LA FRATERNIDAD SACERDOTAL SAN PÍO X
  
Beatísimo Padre,
   
Desde hace más de cincuenta años, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X se esfuerza por exponer ante la Santa Sede su conflicto de conciencia frente a los errores que destruyen la fe y la moral católicas. Desgraciadamente, todas las conversaciones emprendidas han permanecido sin resultado, y las preocupaciones expresadas no han recibido respuesta verdaderamente satisfactoria.
   
Desde hace más de cincuenta años, la única solución realmente contemplada por la Santa Sede parece haber sido la imposición de sanciones canónicas. Con gran pesar por nuestra parte, nos parece que el derecho canónico es utilizado no para confirmar en la fe, sino para apartar de ella.
    
Por medio del texto que sigue, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X desea expresar a Vuestra Santidad, filial y sinceramente, en las circunstancias actuales, su adhesión a la fe católica, sin ocultar nada ni a Vuestra Santidad ni a la Iglesia universal.

La Fraternidad pone esta sencilla Declaración de Fe en vuestras manos. Nos parece que corresponde al mínimo indispensable para poder estar en comunión con la Iglesia, llamarnos verdaderamente católicos y, por consiguiente, hijos vuestros.

No tenemos otro deseo que vivir y ser confirmados en la fe católica romana.
«Así pues, permaneciendo firmemente arraigados y establecidos en la verdadera fe católica, esforzaos por ser siempre dignos ministros del sacrificio divino y de la Iglesia de Dios, que es el Cuerpo de Cristo. 

Porque, como dice el Apóstol “Todo lo que no procede de la fe es pecado”, [1] cismático y fuera de la unidad de la Iglesia» [2].

DECLARACIÓN DE FE CATÓLICA
  
En el nombre de Nuestro Señor Jesucristo, Sabiduría divina y Verbo encarnado, que quiso una sola religión, que hizo definitivamente caduca la Antigua Alianza, que fundó una sola Iglesia, que triunfó sobre Satanás, que venció al mundo, que permanece con nosotros hasta el fin de los tiempos y que volverá para juzgar a vivos y muertos.

Él, Imagen perfecta del Padre e Hijo de Dios hecho hombre, ha sido constituido único Redentor y Salvador del mundo por la Encarnación y por la oblación voluntaria del sacrificio de la Cruz. Nuestro Señor satisface la justicia divina derramando su preciosísima Sangre, y es en esa Sangre donde establece la Nueva y Eterna Alianza, aboliendo la Antigua. Él es, por consiguiente, el único Mediador entre Dios y los hombres y el único camino para llegar al Padre. Sólo quien le conoce, conoce al Padre.

Por decreto divino, la Santísima Virgen María ha sido asociada directa e íntimamente a toda la obra de la Redención; por ello, negar esta asociación —en los términos recibidos de la Tradición— equivale a alterar la misma noción de Redención tal como la Providencia divina la ha querido.

No existe más que una sola fe y una sola Iglesia por las cuales podamos salvarnos. Fuera de la Iglesia católica romana, y sin la profesión de la fe que ella siempre ha enseñado, no hay salvación ni remisión de los pecados.

Por consiguiente, todo hombre debe ser miembro de la Iglesia católica para salvar su alma, y no existe más que un solo bautismo como medio para ser incorporado a ella. Esta necesidad afecta a toda la humanidad sin excepción e incluye indistintamente a cristianos, judíos, musulmanes, paganos y ateos.
   
El mandato recibido por los Apóstoles de predicar el Evangelio a todo hombre y convertirlo a la fe católica permanece válido hasta el fin de los tiempos y responde a la necesidad más absoluta y urgente que existe en el mundo. «El que creyere y fuere bautizado, se salvará; el que no creyere será condenado» [3]. Por tanto, renunciar a cumplir este mandato constituye el más grave de los crímenes contra la humanidad.

La Iglesia romana es la única que posee simultáneamente las cuatro notas que caracterizan a la Iglesia fundada por Jesucristo: la Unidad, la Santidad, la Catolicidad y la Apostolicidad.

Su unidad deriva esencialmente de la adhesión de todos sus miembros a la única y verdadera fe, fielmente conservada, enseñada y transmitida por la jerarquía católica a lo largo de los siglos.

La negación de una sola verdad de fe destruye la fe misma y hace radicalmente imposible toda comunión con la Iglesia católica.

La única vía posible para restablecer la unidad entre cristianos de distintas confesiones consiste en el llamamiento apremiante y caritativo dirigido a los no católicos para que profesen la única y verdadera fe en el seno de la única y verdadera Iglesia.

De ningún modo la Iglesia católica puede ser considerada o tratada en pie de igualdad con un falso culto o una falsa Iglesia.

Solamente el Romano Pontífice, Vicario de Cristo, posee la autoridad suprema sobre toda la Iglesia. Sólo él confiere directamente a los demás miembros de la jerarquía católica la jurisdicción sobre las almas.
   
«El Espíritu Santo no fue prometido a los sucesores de Pedro para que dieran a conocer, por medio de su revelación, una nueva doctrina, sino para que, con su ayuda, guardaran inviolablemente y expusieran fielmente la revelación transmitida por los apóstoles, es decir, el depósito de la fe» [4].
  
A una sola fe corresponde un solo culto, expresión suprema, auténtica y perfecta de esa misma fe.

La Santa Misa es la perpetuación en el tiempo del sacrificio de la Cruz, ofrecido por muchos y renovado sobre el altar. Aunque ofrecido de manera incruenta, el santo sacrificio de la Misa es esencialmente expiatorio y propiciatorio. Ningún otro culto proporciona la adoración perfecta. Ningún otro culto que no esté en relación con él es agradable a Dios. Ningún otro medio es suficiente para la santificación de las almas.

Por consiguiente, el santo sacrificio de la Misa no puede en modo alguno reducirse a una simple conmemoración, a una comida espiritual, a una asamblea sagrada celebrada por el pueblo o a la celebración del misterio pascual sin sacrificio, sin satisfacción de la justicia divina, sin expiación de los pecados, sin propiciación y sin la Cruz.

La ayuda proporcionada a las almas por los sacramentos de la Iglesia católica es suficiente en toda circunstancia y en toda época para permitir a los fieles vivir en estado de gracia.

La ley moral contenida en el Decálogo y perfeccionada en el Sermón de la Montaña es la única practicable para obtener la salvación de las almas. Todo otro código moral —por ejemplo, fundado en el respeto de la creación o en los derechos de la persona humana— es radicalmente insuficiente para santificar y salvar un alma. De ningún modo puede reemplazar la única y verdadera ley moral.

A ejemplo de San Juan Bautista, la verdadera caridad nos obliga a advertir a los pecadores y a no renunciar jamás a emplear los medios necesarios para salvar sus almas.

Quien come el Cuerpo de Nuestro Señor y bebe su Sangre en estado de pecado come y bebe su propia condenación, y ninguna autoridad puede modificar esta ley contenida en la enseñanza de san Pablo y en la Tradición.

El pecado impuro contra naturaleza es de tal gravedad que clama siempre y en toda circunstancia venganza ante Dios, y es radicalmente incompatible con toda forma de amor auténtico y cristiano. Por ello, semejante «modo de vida» no puede en modo alguno ser reconocido como un don de Dios. Una pareja que practique este vicio debe ser ayudada a liberarse de él y no puede, en ningún caso, ser bendecida —formal o informalmente— por los ministros de la Iglesia.

La sumisión de las instituciones y de las naciones, como tales, a la autoridad de Nuestro Señor Jesucristo deriva directamente de la Encarnación y de la Redención. Por ello, la laicidad de las instituciones y de las naciones constituye una negación implícita de la divinidad y de la realeza universal de Nuestro Señor.

La Cristiandad no es un simple fenómeno histórico, sino el único orden querido por Dios entre los hombres.

No es la Iglesia la que debe conformarse al mundo, sino el mundo el que debe ser transformado por la Iglesia.
   
Es en esta fe y en estos principios en los que pedimos ser instruidos y confirmados por quien ha recibido el carisma para hacerlo.
Con la ayuda de Nuestro Señor, preferimos la muerte antes que renunciar a ella.
En esta fe inmutable deseamos vivir y morir, esperando que dé paso a la visión directa de la eterna e inmutable Verdad.

Menzingen, 14 de mayo de 2026,
en la fiesta de la Ascensión de Nuestro Señor.
      
P. Davide Pagliarani
  
NOTAS
[1] Rm. 14, 23.
[2] Pontifical Romano, Amonestación a los ordenandos al subdiaconado.
[3] Mc. 16, 16.
[4] Pastor Ætérnus, cap. IV.
  
Nuevamente, y no dejaremos de repetirlo, tanto la Iglesia Conciliar/Sinodal como la Fraternidad Sacerdotal San Pío X están errados en la eclesiología (y cualquier llamado a diálogo chocará con sendas paredes); y representan por un lado la obediencia ciega y servil donde cualquier otra cosa es traición, y por el otro el “reconocer y resistir” secundum quid erigiéndose como juez y magisterio paralelo. La única postura válida y racional es la resistencia simple y absoluta, rechazando tanto el error modernista como las derivas que en respuesta a él se han presentado. En una palabra, la Sede Vacante.

Y valgan verdades: es la hora y “Tucho” no ha llamado a reconsiderar sus “actos cismáticos” a la Conferencia Episcopal Alemanaal obispón Bonny de Amberes. Y ni digamos que al Partido Comunista Chino.

LA EMBAJADA PRO-SODOMÍA BRITÁNICA EN EL VATICANO


El gobierno británico anunció el 11 de Mayo que Tarandip “Tammy” Kaur Sandhu se convertirá en el próximo embajador de Gran Bretaña ante la Santa Sede a finales de este año, reemplazando a Christopher John “Chris” Trott.
  
En 2021 fue nombrada miembro de la Orden del Imperio Británico por sus servicios a la “diversidad e inclusión” dentro de la Oficina de Asuntos Exteriores (donde ingresó en el año 2005) después de haber presidido la red de raza y etnicidad del cuerpo diplomático británico.
  
Sandhu, quien más recientemente sirvió como cónsul general británico en San Francisco, se convirtió en una prominente defensora pública del activismo homosexual.
  
En los eventos del “Mes de la Historia LGBT” en San Francisco en Octubre de 2024, Sandhu se describió a sí misma como una “aliada” y dijo que el presunto acoso a los travestis tiene que parar.
  
También participó en actividades relacionadas con el “Triángulo rosado”, símbolo histórico utilizado por los LGBT, elogió los “derechos LGBTQ+ duramente conquistados” y destacó la participación de Gran Bretaña en el desfile del “Orgullo” de San Francisco.
  
En otro mensaje del “Orgullo”, Sandhu escribió que el Reino Unido «se muestra a favor de los derechos LGBT, en casa y en todo el mundo», y agregó: «La visibilidad importa. La seguridad importa. El amor importa».
  
Sandhu parece provenir de un fondo sije panyabí, aunque ella no ha discutido públicamente su religión.

SAN MIGUEL DE GARICOITZ, CONFESOR

Miguel Garicoitz nació en Ibarre, villorrio del país vasco-francés, el 15 de abril de 1797. La Revolución Francesa estaba en su apogeo. La religión era perseguida. Los sacerdotes escaseaban y tenían que actuar en la clandestinidad. Ello explica que, con ser sus padres excelentes cristianos, tuviera Miguel seis meses cuando recibió el santo bautismo. Por cierto que, al sentir correr sobre su frente el agua bautismal, la criatura, en un arrebato de cólera, arrancó una hoja del ritual. Reacción instintiva de su temperamento de cántabro, fogoso y violento.
   
Otras tendrá en su niñez menos inconscientes. Con la misma mano robará un paquete de agujas a un baratillero y le arrebatará a su hermanito una hermosa manzana; en otra ocasión sus puños le servirán de arma terrible, y nada menos que contra el maestro del barrio; éste era partidario de «la letra con sangre entra». Un día los alumnos se confabulan, Miguel los capitanea: el plan era caer todos a la vez sobre el dómine, a última hora los demás se zafan y dejan solo a Miguel; nuestro héroe no retrocede; se abalanza sobre la víctima y venga cumplidamente a sus compañeros.
   
Por lo demás, Miguel era un buen muchacho. Pero esas intemperancias encerraban su peligro; había que cortarlas. Afortunadamente tenía a su lado una madre que, para corregirlo, le llevaba a la cocina y, enseñándole las llamas voraces del hogar, le decía: «Mira, Miguel: en un fuego mucho más terrible serán castigados los niños que roban y abusan de su fuerza». Miguel escarmentó. Más tarde llegaría a decir: «Sin mi santa madre reconozco que hubiera terminado por ser un malvado». Sin su madre y sin la gracia de Dios, que le trabajaba a fondo y le iba modelando un alma grande, un alma eucarística y sacerdotal.
   
Recibió la primera comunión a los catorce años; pero para los tiempos que corrían, muy marcados de resabios jansenistas, fue una comunión precoz, y, para Miguel, una nueva victoria, ganada a fuerza de piedad y de formación religiosa.
   
La batalla por el sacerdocio sería más dura aún. La pobreza de sus padres, impotentes para costearle los estudios, Miguel la venció alternando las clases con el servicio doméstico, primero en la rectoría de Saint Palais, más adelante en el palacio episcopal de Bayona. y, siempre, robando horas a la noche para estudiar. Sudó, se quemó las cejas, pero pudo con la maraña de la frase latina y pronto alcanzó a los seminaristas más aventajados. Y, en el trasfondo de su ascensión al altar, su lucha heroica por la santidad. El testimonio de sus condiscípulos es explícito. «Miguel —dice uno— no es un santo por hacer: es un santo hecho y derecho». «Para todos nosotros —añade otro— Miguel era nuestro San Luis Gonzaga».
   
El 20 de diciembre de 1823 Miguel se ordenaba de sacerdote. Su primer destino, coadjutor, en Cambó, de un párroco anciano y tullido, esto es, coadjutor en funciones de párroco, pero sin la categoría de tal. La situación ideal para el celo y la humildad de Garicoitz. En seguida pone manos a la obra. Habla desde el púlpito y en el confesionario; pero de forma que su dirección espiritual se integre en su predicación. Un ejemplo de su táctica: se guarda muy bien de fulminar desde el púlpito contra el abuso inveterado del baile; se contenta con prevenir contra los peligros próximos de pecado, y, en el confesionario, ataca el mal con las razones directas que las conciencias exigen. Catequiza a los niños, asiste a los enfermos, y, si es preciso, sale precipitadamente de la iglesia, revestido de sobrepelliz, monta a caballo y se lanza como una exhalación, barranco abajo, en auxilio de un accidentado.
  
Su celo le inspira intuiciones audaces y proféticas; fomenta la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, impulsa las almas a la comunión frecuente, así lucha contra la frialdad del jansenismo. Pero no es éste el único enemigo. Hay en la parroquia cierto librepensador de tipo volteriano que, solapadamente, se entrega a una labor de zapa y pretende desacreditar la religión. Miguel Garicoitz estudia el caso, reza, se macera, prepara su requisitoria y acude, en secreto, a la guarida del lobo vestido con pieles de cordero, lo desenmascara y… lo convierte. Hubo quien trató de malquistar al párroco con su coadjutor, tachando a éste de prepotente. No cabía especie más burda. Todas las mañanas Miguel acompañaba al venerable anciano a la iglesia y le ayudaba con la fuerza de sus brazos a subir las gradas del altar.
 
Va a comenzar el curso 1825-1826 en el Seminario Mayor de Betharram. Al lado del superior hace falta un prefecto de estudios y un director espiritual. El señor obispo no vacila. El abate Garicoitz es el hombre de las situaciones delicadas. Ya lo tenemos en Betharram con toda la carga abrumadora de la responsabilidad, pero, una vez más, sin el cargo. Miguel está en su elemento. Como por arte de magia, la obra recibe empuje y altura. Los seminaristas estudian, aprenden, se forman, se santifican.
   
Es que el nuevo prefecto exhorta, censura, orienta; pero, sobre todo, vive su vida sacerdotal con una convicción y una ejemplaridad que arrastran. En esto muere el superior. Garicoitz, a fuerza de obedecer, ha aprendido a mandar. El obispo le nombra rector. A los pocos meses surge una situación nueva. El filosofado es trasladado a Bayona; el nuevo rector sigue con los teólogos; uno tras otro, éstos se van ordenando y, a fines de 1833, Miguel queda con un solo compañero de armas, constituido, como él decía, «superior de las cuatro paredes de un vasto edificio». Es la hora de Dios.
   
De tiempo atrás, a la vista de las necesidad de la Iglesia, viene Miguel acariciando la idea de asociarse unos compañeros y formar con ellos un equipo de misioneros, un «escuadrón volante» dispuesto a acudir, a la menor señal de obispos y párrocos, a cualquier punto donde las almas necesiten su ayuda. No deja de ser extraña esta iniciativa en un hombre que, como se ha visto, gusta de puestos subalternos. Miguel ha sido siempre el hombre de la obediencia. Para que ahora esté madurando el proyecto de fundación de una Comunidad ha tenido que oír en su alma la voz imperiosa del mismo Dios. Así es, en efecto.
   
En unos ejercicios espirituales de treinta días, practicados en Toulouse, el padre jesuita con quien ha consultado el caso ha sido terminante: «Dios os quiere más que jesuita; seguiréis vuestra primera inspiración; seréis padre de una familia religiosa hermana de la nuestra».
   
Los treinta años que le quedan de vida Miguel los dedicará a la gestación y alumbramiento de la Congregación de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús, hija de su alma grande. Esa obra será el signo de su vida, pero será también el drama que revelará la plenitud de su santidad, el heroísmo de su obediencia.
   
La idea de Miguel era dotar a su Congregación de la solidez y estabilidad de unas reglas canónicas centradas en los tres votos de religión perpetuos y en el refrendo de la correspondiente aprobación de Roma; quería darle los fundamentos de una obra que aspira a perdurar y la libertad de movimientos que necesita el celo de un apóstol. Pero, precisamente, el obispo de Bayona, su superior jerárquico, porque apreciaba en su justo valor la capacidad apostólica del santo de Betharram, porque le amaba como al mejor de sus hijos, lo quería para sí solo, para su diócesis, y veía que, al pasar a depender de Roma, ya no podría manejarlo a su voluntad. Contradicción aparente que Miguel resolvió a lo santo.
   
Enamorado de la obediencia, no se enfrentó con la autoridad legítima inmediata, no recurrió a Roma; adoptó las Constituciones episcopales, insuficientes para su deseo de perfección, en el rigor de su letra, pero supo extraer de ellas el espíritu que vivifica, lo asimiló y lo infundió en sus hijos, haciendo de ellos unos religiosos de cuerpo entero, dispuestos a las mayores empresas apostólicas.
   
El trabajo no faltaba. Predicación popular en villas y aldeas; educación de la juventud en colegios y escuelas; redención de la clase obrera en talleres y granjas agrícolas, abrían campo dilatado a misioneros y educadores. Miguel lo dirigía todo, a todas partes acudía, y todo salía bien gracias a sus dotes de organizador: voluntad enérgica y perseverante, juicio recto y certero, sencillez y nobleza de modales, bondad y firmeza en el trato. Pronto echó de ver el prelado que con aquellos hombres de Dios se podía contar. Casualmente buscaba un grupo aguerrido de misioneros que enviar a la República Argentina, donde los vascos emigrados a las riberas del Plata los necesitaban para conservar la fe de sus mayores. Miguel Garicoitz fue requerido. No vaciló. Los suyos tampoco, y allá emigraron también los primeros betharramitas.
   
Con santa envidia los vio marchar el padre Garicoitz; él tenía que permanecer en Betharram, dedicado a consolidar su obra, a darle, sobre todo, una estructura espiritual que le asegurara una vitalidad robusta a prueba de cualquier contingencia, ya fuera ésa la muerte del fundador. Mientras vive él su santidad se basta para guiar la nave por derrotero seguro; para las generaciones venideras el fundador lega a su familia la luz de sus consignas. No es que San Miguel haya forjado una espiritualidad nueva.
   
Su doctrina es la clásica que ha hecho a los santos, pero bien se puede decir que ha dejado impreso en ella un sello personal que la caracteriza. Su lema fue la voluntad de Dios; pero Miguel Garicoitz quiere que esta Voluntad Santa se cumpla con aquellas disposiciones que adornaron al Corazón de Jesús y al de su Madre en el misterio de la Encarnación. El Ecce venio del Corazón de Cristo y el Ecce ancilla de María enardecían a Miguel. En esos dos gritos del corazón recogía él la voz auténtica de la obediencia perfecta: Obediencia pronta, generosa; obediencia, sobre todo, de amor; la obediencia que él practicó en grado heroico, pues murió sin ver a su familia espiritual libre de la tutela del obispo.
   
Por abrumador que fuese el trabajo que le imponían la fundación del nuevo Instituto y la formación de sus hijos, el celo incansable que le devoraba le dio arrestos para consagrarse a la santificación de otras muchas almas. Durante treinta años dedicó varias horas diarias a la dirección espiritual del noviciado que las Hijas de la Cruz tenían a corta distancia de Betharram. En el mismo Betharram su confesonario se veía asediado, su fama de santo atraía lo mismo a los pecadores y descreídos que a las almas virtuosas; a todos acogía con una paciencia y un celo dignos del santo Cura de Ars.
   
En esa labor oscura y agotadora, no menos que en su copiosa correspondencia, brillaban siempre sus dotes de auténtico maestro de espíritu y, no pocas veces, los carismas de su penetración de conciencias y de su visión profética. Con firmeza y suavidad inculcó a las almas las devociones básicas del cristianismo, la cruz y la Santísima Virgen. ¡Que bien le vino el tener por centro geográfico de su vida sacerdotal el maravilloso paraje de Betharram, antiquísimo santuario dedicado a Nuestra Señora del Bello Ramo, que eso significa Betharram, y, a la vez, venerado Vía Crucis, cuyas estaciones van escalando la sombreada colina que cobija la capilla mariana! ¡Y qué bien trabajó nuestro Santo por la cruz y por María! Su devoción, perfectamente armonizada con un gusto artístico depurado, nos ha legado dos obras maestras del gran artista Renoir: una Madonna de mármol blanco, con el Niño Jesús, que desde su retablo sonríe al peregrino, y los templetes del Calvario, que, cual estuches primorosos, engastan los bajorrelieves patéticos de las escenas de la Pasión.
   
Miguel acaba de cumplir sesenta y seis años. El trabajo, las austeridades, las pruebas habían ido barrenando su organismo de acero, pero seguía infatigable su labor. Tuvo que venir el Señor a imponerle el descanso. Una madrugada le dio un acceso de tos violenta en extremo. Acuden los padres de la Comunidad, el enfermo se confiesa, recibe la extremaunción y, pronunciando las primeras palabras del Miserere, entrega su alma a Dios. Era el alborear de la Ascensión, 14 de mayo de 1863. Ochenta y cuatro años más tarde el Papa Pío XII le inscribió en el Catálogo de los Santos.
 
JULIÁN ALCORTA SCJ. Año Cristiano, Tomo II, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, 1966.

miércoles, 13 de mayo de 2026

CUENTOS SUFÍES A FALTA DE EVANGELIO EN FRANCIA


En la iglesia parroquial de Nuestra Señora de los Ángeles de Courbons, cerca de Digne-Les Bains (Francia) tuvo lugar el pasado domingo 10 de Mayo un evento de lectura de relatos sufíes organizado por la asociación de vecinos local, informó Tribune Chrétienne.

El evento combinó música, canto y lecturas de relatos sufíes adaptados por Henri Noël Gougaud Étiennette († 2024). El periódico local (La Provence) elogió la velada como «una inmersión en el mundo de las narrativas sufíes» y «un verdadero viaje interior». Un «viaje interior», en efecto, hacia el sincretismo (mezcla de creencias y prácticas religiosas inconexas entre sí) y la apostasía.

El sufismo es un cuerpo de prácticas místicas conformado por distintas corrientes ascéticas del islam, a veces denominado el “islam del corazón” o “misticismo islámico”, muy centrado en la contemplación, la purificación del corazón y el intento de lograr una experiencia personal directa o mística de la divinidad. Sus enseñanzas son transmitidas a través de cuentos y poemas. Los famosos derviches giróvagos de la orden Mevleví pertenecen a esta corriente, como también la orden Bektashí que influyó en los jenízaros, las tropas de élite del Imperio turco-otomano.

martes, 12 de mayo de 2026

DETENIDOS PAREJA DE SODOMITAS POR ABUSO DE MENORES


La pareja de homosexuales Joshua Lee Gilliam y Ronald Wayne Lynch Jr. fueron arrestados en Erwin (Carolina del Norte) por cargos de abuso sexual infantil después de investigaciones cibernéticas por el Negociado Estadual de Investigaciones de Carolina del Norte, informaron medios locales.
   
Según su biografía pública de Twitter, Gilliam y Lynch (ambos de 39 años) se “casaron” en 2020 y tienen cinco “hijos”.

De acuerdo a la orden de arresto, Gilliam indujo y alentó a un joven de 15 años a participar en actividades sexuales para una actuación en vivo, produciendo material que contenía representaciones visuales de dichas actividades. Su orden de arresto también lo acusa de cometer un delito sexual con un niño de 6 años y de realizar un acto lascivo contra este, mientras Lynch tomaba fotos y las distribuía posteriormente vía internet. Los hechos habían ocurrido en Septiembre de 2025.
  
Los cargos de Gilliam: 
  • Explotación sexual en primer grado de un menor
  • Delito sexual estatutario de primer grado
  • Libertades indecentes con un niño 
Los cargos de Lynch:
  • Dos cargos de explotación sexual en primer grado de un menor
  • Un cargo de explotación sexual en segundo grado de un menor 
Según la oficina del Alguacil del condado de Harnett (Carolina del Norte), la investigación está en curso, por lo que los cargos pueden aumentar o agravarse.
  
Todavía no se sabe si alguno de “sus” hijos estaba entre las víctimas.

SON MÁS LOS CONCILIARES QUE SE SALEN QUE LOS QUE ENTRAN

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
   
Según el último estudio del Centro de Investigación Pew, la Iglesia Conciliar está en caída libre en todo el mundo.
Son más las personas que, particularmente en Hispanoamérica, África y Europa Occidental, la abandonan que las que ingresan.
Quienes se unieron a la Antiiglesia en la infancia se están convirtiendo en protestantes o “sin afiliación” en la edad adulta.
Sin embargo, algunos se han convertido en católicos tradicionales formales, asistiendo a la Misa Latina Tradicional y a los sacramentos latinos tradicionales completamente fuera de la Pseudoiglesia.
  
El prestigioso Centro de Investigación Pew, que lleva más de 20 años estudiando las tendencias religiosas, publicó el 23 de Abril de 2026 un informe demoledor sobre la falsa Iglesia Sinodal del Nuevo Orden: en la mayoría de los países, más adultos abandonan la Iglesia Conciliar que los que se unen a ella. Gran parte de esta pérdida se debe a lo que la encuesta denomina “cambio de religión”, que ocurre cuando los neoiglesianos se identifican en la edad adulta con una religión diferente a aquella en la que fueron criados durante su infancia.

Antes del Anticoncilio Vaticano II, la mayoría de los católicos eran católicos de toda la vida, pero ahora muchos han abandonado la Iglesia institucional (Nueva Iglesia), convirtiéndose en protestantes o sin afiliación religiosa. Sin embargo, algunos se han convertido en católicos tradicionalistas formales, asistiendo a la Misa Latina Tradicional y recibiendo los sacramentos latinos tradicionales completamente al margen de la Antiiglesia [Parte de la información para este Comentario proviene de National Catholic Register].

Católicos tradicionales, en Estados Unidos apenas la mitad de los criados en la fe católica, en su mayoría antes de que la Iglesia Novusordita reemplazara a la Iglesia Católica como la iglesia “institucional” en 1964, han permanecido en la Iglesia Conciliar. Irónicamente, en Hispanoamérica, un mayor número de neoiglesianos ha abandonado esta iglesia. África también ha experimentado un gran abandono, al igual que Europa Occidental. El pseudopapa León XIV Riggitano-Prévost y su secta sinodal solo han estado jugando con fuego mientras su iglesia se encamina hacia su merecida desaparición, ya que sin duda NO es la Iglesia Católica. Y ahora, cada vez más personas reconocen este hecho indiscutible.

CONDENAN EXPRESBÍTERO HAITIANO POR ABUSO EN ESPAÑA

La Audiencia Provincial de Madrid condenó a once años de prisión al expresbítero haitiano Wooby Oreste Jacques Oris por una serie de delitos sexuales cometidos contra una feligresa de origen colombiano que acudió a la parroquia en busca de ayuda de Cáritas entre 2020 y 2022.

Además, estará sometido a 10 años de libertad vigilada una vez cumpla la condena privativa de libertad. Tampoco podrá acercarse a la víctima durante 12 años. Asimismo, deberá resarcir a la mujer con 40.000 euros, en concepto de responsabilidad civil.

Por otra parte, Jacques fue absuelto de las acusaciones de otras tres mujeres al considerar el tribunal que los hechos denunciados por ellas (comentarios, insinuaciones o conductas inapropiadas) «carecen de relevancia penal» o no suponen agresión sexual según el marco jurídico aplicado.

El tribunal consideró probado que el acusado se aprovechó de la vulnerabilidad extrema de la víctima para forzarla a mantener relaciones sexuales a cambio de gestionar ayudas básicas del programa Cáritas de la iglesia conciliar española. 

Según los hechos probados, el acusado ofrecía recursos como vales de comida o alojamiento en viviendas parroquiales a cambio de favores sexuales, utilizando frases como «ya sabes cómo me tienes que pagar» o «si quieres que te ayude, ya sabes lo que tienes que hacer».

Las denunciantes eran mayoritariamente mujeres jóvenes, inmigrantes y en situación administrativa irregular, lo que aumentaba su indefensión ante el poder que el presbítero ejercía sobre los recursos de la Cáritas.

Tras conocerse las primeras denuncias y la apertura de la investigación judicial, el Arzobispado de Madrid lo apartó cautelarmente de sus funciones como párroco de San Pedro Regalado y San José de Calasanz en 2024 y le prohibió ejercer en público el ministerio. Posteriormente, el proceso canónico concluyó con la reducción al estado laical.

Wooby Oreste Jacques Oris (conocido como “Padre Ubi”) nació en Puerto Príncipe (Haití) el 29 de Septiembre de 1971 y ha desarrollado gran parte de su carrera profesional y eclesiástica en España, donde estudió en el kikoseminario “Redemptóris Mater” de Madrid y fue “instalado” presbítero el 17 de Mayo de 2003 por el cardenal Antonio María Rouco Varela. Es conocido por su labor como párroco en el distrito de Puente de Vallecas (donde fue visitado por el alcalde pepé de Madrid José Luis Martínez-Almeida Navasqüés durante la coronapandemia) después de estar en Venecia y Francia, y por liderar iniciativas de apoyo a la diáspora haitiana a través de organizaciones como la Fundación “Zanmi Ayiti.ES” (Amigos de Haití). Además, es representante internacional del partido Fusión de los Socialdemócratas Haitianos.

lunes, 11 de mayo de 2026

COMO ACOSTUMBRAN, EL VATICANO FELICITANDO POR FIESTA BUDISTA


Siguiendo la línea del diálogo interreligioso iniciada con la declaración “Nostra Ætáte” del Vaticano II y reforzada desde los tiempos de Juan Pablo II Wojtyła (que empezó esa práctica del mensaje a los budistas el 6 de Mayo de 1984), el Vaticano publicó el mensaje anual que enviara el cardenal curial indio Mar George Jacob Koovakad, prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, con motivo de la fiesta budista del Vesak, que conmemora el nacimiento, iluminación y muerte de Siddharta Gautama.

El mensaje, que combina citas del Evangelio con textos budistas, pone el acento en conceptos como la fraternidad universal, la reconciliación y la colaboración entre religiones frente a los conflictos del mundo contemporáneo; y propone a budistas y cristianos trabajar juntos por una paz “desarmada y desarmante”.
BUDISTAS Y CRISTIANOS POR UNA PAZ “DESARMADA Y DESARMANTE”

Queridos amigos Budistas,

Como en años anteriores, nos complace extender nuestros más sinceros saludos y buenos deseos en la gozosa celebración de Vesak. Esta solemne Fiesta, que conmemora el nacimiento, la iluminación y el tránsito de Buda, es una invitación a renovar el camino de la sabiduría, la compasión y la paz.

La paz no es simplemente la ausencia de guerra, sino un don que busca habitar en el corazón humano: una presencia silenciosa pero poderosa que ilumina y transforma. De hecho, como señaló el Papa León XIV, «La paz existe, quiere habitar en nosotros, tiene el suave poder de iluminar y ensanchar la inteligencia, resiste a la violencia y la vence. La paz tiene el aliento de lo eterno; mientras al mal se le grita “basta”, a la paz se le susurra “para siempre”» (Mensaje para la 59.ª Jornada Mundial de la Paz, 1 de enero de 2026). Incluso cuando parece frágil, como una pequeña llama amenazada por las tormentas de odio y miedo, la paz debe ser protegida y cultivada. Esta es la paz a la que estamos llamados: una paz desarmada y desarmante, que no se basa en la fuerza, sino que brota de la verdad, la compasión y la confianza mutua.

Sin embargo, en nuestro tiempo no podemos ignorar las sombras que pesan sobre el mundo. Las guerras, la violencia, el creciente nacionalismo etnorreligioso y la instrumentalización de la religión siguen hiriendo nuestra humanidad común. En un mundo que parece cada vez más frágil y a veces marcado por una preocupante sensación de regresión, el llamado a la paz se vuelve cada vez más urgente. Es aquí donde nuestras tradiciones espirituales pueden ofrecer una contribución vital. La bondad es realmente desarmante; rompe el ciclo de sospechas y abre caminos donde no parecía posible. En su expresión más auténtica, nuestras tradiciones nos invitan a purificar nuestros corazones de la hostilidad, a traspasar las fronteras y a reconocernos como miembros de una única familia humana.

Desde este punto de vista, las enseñanzas del Buda ofrecen un camino iluminador. Buda enseña: «Porque el odio no es vencido por el odio: el odio es vencido por el amor. Esta es una ley eterna» (Dhammapada 5). Y de nuevo: «Que nadie engañe ni desprecie a nadie […] Que nadie le desee ningún daño a nadie, Ya sea con ira o al reaccionar con odio» (Sutta Nipata 1.8 – Metta Sutta). Para los cristianos, Jesús llama a sus discípulos a «Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan» (Mateo 5,44) y proclama: «Bienaventurados los que trabajan por la paz» (Mateo 5,9). Ambas tradiciones convergen en señalar hacia una paz que se vive, una que desarma los corazones antes que las manos.

Un camino así requiere algo más que simples palabras; exige un cambio de actitud y un compromiso con acciones concretas. Los responsables religiosos están llamados a ser auténticos interlocutores en el diálogo y verdaderos artífices de la reconciliación. Junto con todos los creyentes, estamos invitados a convertirnos en artífices de la paz: no como observadores pasivos, sino como testigos valientes capaces de facilitar el encuentro, sanar las heridas y reconstruir la confianza.

Como ciudadanos y creyentes, compartimos la responsabilidad de promover la paz, hacer frente a la injusticia e instar a quienes ejercen el poder a que no alimenten las divisiones, sino que busquen el diálogo en lugar del enfrentamiento. Asimismo, debemos evitar convertirnos en cómplices por silencio o por miedo. Cada comunidad está, por tanto, llamada a crecer como un lugar donde la hostilidad se supere mediante el encuentro, donde se practique la justicia y se custodie el perdón como un tesoro.

Cultivar una paz desarmada y desarmante significa también alimentar sus fuentes más profundas: la oración, la contemplación y la transformación interior. Es una paz que se vive a diario: en los gestos de amabilidad, en la paciencia, en el rechazo del odio y de la venganza, y en el valor de tener esperanza. Porque la paz no es una ilusión ni un ideal lejano; es una posibilidad real, ya a nuestro alcance, que espera ser acogida y compartida.

Con este espíritu, renovamos nuestra esperanza de que, gracias a nuestro compromiso común, budistas y cristianos puedan convertirse cada vez más en testigos de esta paz desarmante, una paz que cura las heridas, sana las relaciones y abre nuevos horizontes para la humanidad.

Que vuestra celebración del Vesak esté llena de serenidad y alegría, y que nos inspire a todos a recorrer juntos este camino.

¡Os deseamos una celebración del Vesak rica en bendiciones y fructífera!

Vaticano, 1 de mayo de 2026

George Jacob Card. Koovakad
Prefecto

Mons. Indunil Janakaratne Kodithuwakku Kankanamalage
Secretario

San Pedro no habría mandado nunca un mensaje felicitando a los sacerdotes de Zeus y Afrodita por la fiesta cívico-religiosa de las Apaturias (“Engaño” o “Del parentesco común” en griego) que tenían lugar del 11 al 13 de Pianepsión (Octubre/Noviembre) o a los seguidores de los misterios de Isis por las fiestas Isia en Noviembre, como tampoco al Sumo Sacerdote judío por la Pascua o el Yom Kipur. Pero por estos actos relativistas y relativizantes, se puede ver claramente que la del Vaticano II NO ES LA IGLESIA CATÓLICA, sino una institución impostora, apóstata y apostatizante.

domingo, 10 de mayo de 2026

JESUITAS TENÍAN QUE SER… CONGRESO DE YOGA EN LA CUNA DE SAN FRANCISCO JAVIER

 
Los monasterios y centros espirituales conciliares en España son cada vez más anfitriones de congresos de yoga y eventos inspirados en la Nueva Era.

La última controversia surgió después de que el castillo de Javier (Navarra), cuna de san Francisco Javier y centro de espiritualidad gestionado por los jesuitas, acogiera del 1 al 3 de Mayo el XII Congreso Ibérico de Yoga organizado por la Federación Española de Yoga Satsanga (FEYS). 

Según la prensa local, alrededor de 250 participantes asistieron a talleres con conciertos de mantras, espiritualidad oriental, meditación y prácticas de yoga, y un programa paralelo para niños.
  
Las imágenes muestran a los participantes meditando ante una imagen de Jesucristo junto a las de Buda y Krishna.

Se informó que las actividades incluyeron sesiones tituladas “Despertar del Alma”, “Mantras esenios” e “Invocación: 108 Saludos al Sol y 21 brillos del alma”.

Según el fundador de FEYS, Patricio Javier “Soma” Satrustegui Azpiroz, la elección del santuario de Javier no fue casual, y definió el lugar como «el marco ideal para un congreso que busca trascender fronteras y tradiciones».
  
El Debate menciona que reuniones similares también se han celebrado en propiedades como el monasterio marista de Santa María de Bellpuig de Las Avellanas de Os de Balaguer (Lérida), el santuario franciscano de Nuestra Señora de Aránzazu en Oñate (Guipúzcoa), y el Centro Internacional Teresiano-Sanjuanista en Ávila de los Carmelitas descalzos.

Al mismo tiempo, España continúa experimentando un fuerte declive en la vida religiosa, con un estimado de 8-10 conventos que cierran cada mes debido al envejecimiento de las comunidades (uno de estos, precisamente, el Centro de espiritualidad jesuita del Castillo de Javier).

EL EQUILIBRIO DE KARL BARTH ENTRE SU TEOLOGÍA Y SUS DOS MUJERES (O LA INCOHERENCIA MORAL DE LOS TEÓLOGOS PROTESTANTES ADMIRADOS POR ALGUNOS “CATÓLICOS”)


El teólogo calvinista Karl Barth Sartorius († 1968), tan admirado de protestantes y conciliares por su teología conservadora [el protestante conservador cree en Dios y la Biblia], no era consecuente en su vida privada con su postura teológica.
  
Aún cuando en su obra magna Dogmática eclesial, tomo III/4, §54.1, Barth define el matrimonio como una «pareja de por vida», desde la década de 1970, era materia sabida en Europa que Barth mantuvo una relación adúltera con su asistente de investigación Charlotte von Kirschbaum mientras estuvo casado con Nelly Hoffmann, la madre de sus cinco hijos (matrimonio que le fue impuesto a Barth por su madre, luego que le impidieron casarse con Rösy Münger) durante 37 años. Su biógrafo y último asistente Eberhard Busch lo afirmó sin medias tintas:
«No hay duda que la intimidad que su relación con él causó particularmente fuertes demandas y exigencias en la paciencia de su esposa Nelly… Barth mismo no vaciló en asumir la responsabilidad y culpa por la situación que se había producido. Sin embargo, él pensó que aquello no podría ser cambiado. La situación tenía que ser aceptado y tolerado por los tres. El resultado fue que ellos llevaron una carga que les causó un sufrimiento horriblemente profundo. Las tensiones se levantaron, las cuales les agitaron, estremecieron y afectaron hasta el corazón. Evitar estos, al menos hasta cierto punto, fue una de las razones por qué  más adelante Barth y su secretaria Charlotte von Kirschbaum iban juntos a Bergli durante las vacaciones de verano» [Eberhard Busch, Karl Barth: His Life from Letters and Autobiographical Texts. (Karl Barth: Una vida desde sus cartas y textos autobiográficos). Fortress, Mineápolis 1976, págs. 185-186. Reedición: Wipf & Stock Publishers, 2005).
Pero cuando la teóloga protestante Christiane Tietz (quien fue asistente de Busch) presentó su conferencia de 2016 “Karl Barth y Charlotte von Kirschbaum” en la Sociedad Karl Barth de Norteamérica (conferencia cuyo texto publicó en Julio de 2017 la revista Theology Today, vol. 74/2, págs. 86-111) con parte de la correspondencia que le dieron Franziska y Markus Barth, los hijos sobrevivientes de Barth, y que publicó en su libro de 2021 bajo el título “Karl Barth: Una vida en conflicto”, la polémica se encendió en los Estados Unidos.

Barth y Von Kirschbaum (esta última trece años menor) se conocieron en 1925 por medio del capellán estudiantil de Múnich Georg Merz (que era padrino de uno de los hijos de Barth), y en 1926 ella empezó a trabajar como su asistente de investigación, revisando los manuscritos de las obras de Barth. Para 1927, Barth la llevó a su casa de Münster, viviendo con ellos hasta 1962, cuando Von Kirschbaum fue internada en una residencia psiquiátrica. En distintas ocasiones, tanto Nelly como Karl se plantearon el divorcio, pero nunca lo realizaron.

El propio Barth decía de esa situación:
«Tal como soy, nunca pude y todavía no puedo negar la realidad de mi matrimonio o la realidad de mi amor. Es cierto que estoy casado, que soy padre y abuelo. También es cierto que amo. Y es cierto, que estos dos hechos no concuerdan. Es por eso que después de algunas dudas al principio decidimos no resolver el problema con una separación en uno u otro lado» (En Teitz, “Karl Barth y Charlotte von Kirschbaum”, pág. 109).
  
Era el mismo Karl Barth que, ante la analogía del ser (todas las criaturas participan en distintos grados del ser de Dios) de Santo Tomás de Aquino y la primacía de la “experiencia religiosa” en el liberalismo protestante (padre del modernismo católico que haría estragos en el Vaticano II), oponía la distinción cualitativa y absoluta entre Dios y todo lo demás («Deus totáliter áliter», como decía su contemporáneo Rudolf Karl Bultmann Stern –a quien, sin embargo, criticaba porque buscaba “desmitificar el Evangelio”–). Ese mismo Barth que combatió a los “Cristianos alemanes” partidarios de Hitler afirmando el dominio absoluto de Cristo, no le dió la última palabra a la Revelación de Dios, sino a sus propios sentimientos desordenados en torno a su relación. Pero aún (si cabe), a su propio pecado, porque aunque sabía que estaba faltando a su esposa, escribió a Charlotte que:
«No es posible que esta relación sea realmente una obra del diablo, esto debe tener algún significado y un derecho genuino de ser, de que nosotros… no, solamente hablaré acerca de mi: De que yo te amo y no veo ninguna razón para detener esto» (En Teitz, “Karl Barth y Charlotte von Kirschbaum”, págs. 107, 109).

¡Y hasta se glorió de ello como que le ayudó en su teología!, pues dijo:

«El hecho mismo de que sea la mayor bendición terrenal que se me ha concedido en mi vida es al mismo tiempo el juicio más severo contra mi vida terrenal. […] Es muy posible, por lo tanto, que un elemento de experiencia, o mejor dicho: un elemento de experiencia vivida, se pueda encontrar en mi teología. Impidió, de una manera muy concreta, que me convirtiera en el legalista que podría haber sido en otras circunstancias» [Karl Barth - Charlotte von Kirschbaum: Briefwechsel (Karl Barth - Charlotte von Kirschbaum: Correspondencia), tomo I: 1925 - 1935. Rolf-Joachim Erler, editor. Zúrich 2008, págs. XX y ss.].
De ahí al “pecca fórtiter” de Lutero, poco había de distancia.
   
¿Y a todo esto, qué fue de Nelly? Reducida a la ama de casa y cuidadora de los hijos, soportó el rechazo de la sociedad, de la iglesia luterana, de la familia de su esposo, y las burlas y arrebatos de celos de Von Kirschbaum, que dijo de ella: «Parece una niña que, cuando le quitan un juguete, tira todo lo demás».
  
Hay una fotografía de Agosto de 1927 tomada por el pastor amigo Eduard Thurneysen que muestra al trío de los Barth-Hoffmann y Von Kirschbaum tomados de la mano frente a su casa de campo en el macizo del Harz, al centro-norte de Alemania. Y esta foto (que encabeza este artículo) muestra gráficamente lo que Anna Katharina Sartorius, la madre de Barth, le dijo en una carta: «¿Para qué es buena la más brillante teología, si ello ha de hacer naufragar el hogar de uno mismo?». Advertencia que fue en vano, porque nunca la atendió, como tampoco a San Gregorio Nacianceno, que decía:
«La discusión teológica no es para todos, sino solo para aquellos que han sido probados y han encontrado una base sólida en el estudio y, lo que es más importante, han experimentado, o al menos están experimentando, la purificación del cuerpo y del alma. Para quien no es puro, asirse a las cosas puras es peligroso, como lo es para los ojos débiles mirar el resplandor del sol». 
  
Su “relación de necesidad de trío” (si fue solo afectiva o también tuvo elementos sexuales, nunca se supo), no fue un caso único (se sabe que Paul Johannes Tillich Dürselen –que por su teología existencialista y transteísta estaba a las antípodas de Karl Barth– era tan roto en la fe como en la vida: era bisexual, consumidor de pornografía y mantuvo relaciones extramatrimoniales en secreto incluso de su segunda esposa Johanna “Hannah” Werner Schulze ex de Gottschow –que, valgan verdades, tampoco era un dechado de virtud–) y aunque sea el más notorio, no fue, por lejos, el único conflicto de Barth en su vida y obra. De joven, tuvo que renunciar a su puesto de mediador porque cuando fue pastor en Safenwil (Suiza), se ponía del lado de los trabajadores y los sindicatos, por lo que los industriales y muchos de sus feligreses lo llamaron “pastor rojo”. Perdió la fe en sus profesores como Adolfo von Harnack porque estos eran liberales y apoyaban al Imperio alemán durante la Gran Guerra. Se unió al Partido Socialdemócrata Alemán en solidaridad contra el nazismo, y por negarse a hacer el saludo nazi, tuvo que renunciar a su cátedra en Gotinga y volver a su natal Basilea. Con su contemporáneo y compatriota Heinrich Emil Brunner, rompió porque este último creía que la razón y la reflexión sobre la experiencia natural y humana podían ser fuentes teológicas junto con la Revelación (algo que Barth rechazaba de plano, en parte por su lucha contra el nazismo), y por sus posturas contrapuestas sobre la respuesta al comunismo.
  
En la Iglesia Católica, los Padres y Doctores de la Iglesia acompañaban a la ortodoxia de su doctrina una vida honesta y ejemplar, donde la gracia de Dios resplandecía ante todos los hombres de todos los tiempos. Con los protestantes (aunque no todos, porque hay quien ve problemas en su teología), lo contrario: recurren a mil argucias para justificar con la teología, la mala vida de sus “gigantes” como Barth (que dicho sea de paso, era bisnieto de Johannes Burckhardt y descendiente de Enrique Bullinger) y conservar su autoridad. Aunque tengan pies de barro…

sábado, 9 de mayo de 2026

MEDIA VIENA ISLÁMICA, POR LA POLÍTICA MIGRATORIA AUSTRIACA (Juan Sobieski estaría revolcándose en su tumba)

Por Luca Volontè para LA NUOVA BUSSOLA QUOTIDIANA.
  
Una mezcla de liberal-socialismo y ayudas sociales abre las puertas de la capital austriaca al islam, donde se silencia la memoria de Sobieski y los profesores tienen dificultades para hacerse entender por muchos niños que no hablan alemán. La tendencia va en aumento, tal y como muestran los datos del periódico Die Presse.
  
Imagen ilustrativa.
  
Viena conquistada por los musulmanes, sin derramamiento de sangre, a pesar de que en su momento representó el corazón del catolicismo y que defendió la cristiandad europea precisamente de los intentos de conquista otomanos en 1529 y en 1683. Los últimos datos de la autoridad escolar municipal, publicados estos días por el diario Die Presse, muestran el avance de los musulmanes, que ya representan el 42% de los 114.000 alumnos de las escuelas públicas de Viena, mientras que los otros grupos principales están formados por niños “sin afiliación religiosa” (23%), los católicos (17%) y los cristianos ortodoxos (14%).

La tendencia es constante y crece un 0,8% al año desde hace varios años, como muestran los datos de abril de 2025, en los que ya se observaba que el 41,2% de los niños de las escuelas primarias y secundarias de la capital austriaca era de religión musulmana, lo que supone un aumento con respecto a 2024, cuando los niños musulmanes representaban el 39,4 %. Aumenta el número de niños musulmanes en la ciudad y, en esos mismos años, disminuyen, en medio punto porcentual cada uno, los grupos de niños que se identifican como católicos o cristianos. ¡Menos mal que en la última década nos han hablado de las crecientes conversiones y bautismos de musulmanes en Austria!

En las escuelas públicas, de secundaria y politécnicas, es decir, institutos técnicos y profesionales, casi la mitad de los estudiantes (49%) profesa la religión islámica. En las escuelas primarias públicas para niños de entre seis y diez años, los musulmanes representan el 39% de todos los alumnos. Mientras que en el pasado la mayoría de los musulmanes en Austria eran de origen turco, la reciente ola migratoria ha traído consigo un cambio y una mayor presencia de musulmanes de origen árabe, que es un islam más homogéneo, más centrado en el Corán y, en consecuencia, más rígido y radical. Esto también tendrá un impacto en la forma en que los estudiantes practican el islam en Viena. No es casualidad que en los periódicos y en los programas de televisión hayan salido a la luz, incluso recientemente, varios casos de estudiantes no musulmanes víctimas de acoso e insultos por parte de compañeros islamistas; en algunos casos, las chicas se ven obligadas a llevar el niqab para evitar vejaciones.

Las políticas administrativas del Ayuntamiento de Viena atraen a inmigrantes de países musulmanes con generosas políticas de bienestar social y familiar: solo en 2025, la ciudad de Viena gastó más de 1.200 millones de euros en subsidios sociales, la mayor parte de los cuales (el 67%) se destinó a ciudadanos no austriacos. En mayo del año pasado, el caso de una familia siria de trece personas en Viena que recibía 9.000 euros al mes en subsidios (libres de impuestos) provocó una ola de indignación, ya que una familia austriaca normal con padres trabajadores y once hijos nunca habría podido recibir una suma comparable. ¿Quién gobierna Viena? Viena está gobernada por una coalición liberal-socialista, entre el Partido Socialdemócrata (SPÖ) y el partido liberal NEOS, liderada por el alcalde y gobernador Michael Ludwig (SPÖ), en el cargo desde 2018.

La situación es tal que, a principios de 2026, el diario exxpress destacaba la falta de comprensión del alemán en las escuelas primarias de la capital, a pesar de que muchos de estos alumnos habían nacido en Austria y habían asistido a guarderías en el país durante más de dos años, denunciando así la existencia de culturas “extranjeras” en auge dentro del país, dado que el aprendizaje de la lengua nacional se considera cada vez menos una prioridad y el árabe se tolera cada vez más. El diario recuerda también las declaraciones de Harald Zierfuß, portavoz de educación del partido de centro-derecha en el Gobierno nacional ÖVP (Partido Popular), quien a su vez señalaba que, en algunas zonas urbanas, los resultados indican que «en una clase media de 22 niños, a menudo solo cinco entienden realmente al profesor». El partido democristiano pide, por tanto, que se introduzcan evaluaciones obligatorias de las competencias lingüísticas para todos los niños a partir de los tres años.

La eurodiputada del FPÖ, partido de derecha, Petra Steger, destacaba, por su parte, que los datos demostraban «el fracaso de la política migratoria». En este contexto inquietante, pero consecuencia de decisiones políticas concretas a favor de la sustitución étnico-cultural-religiosa del país, se inscribe la decisión del Ayuntamiento de Viena del pasado mes de enero que, tras años de debate, ha decidido no erigir una estatua en honor al rey polaco Juan III Sobieski, para que no pareciera islamófoba. Esto significa que la Viena liberal-socialista no honra a quien lideró la coalición cristiana el 12 de septiembre de 1683 que derrotó a los turcos a las puertas de Viena, salvando así a la cristiandad. «Venímus, vídimus, Deus vicit», escribía Sobieski en una carta al Papa Inocencio XI. Sin embargo, actualmente los únicos verdaderos vencedores (debido a la traición y la complicidad de los políticos liberal-socialistas en el poder) son los musulmanes conquistadores.