martes, 17 de febrero de 2026

«NULO DE PLENO DERECHO» (ARZOBISPÓN DE CORRIENTES SOBRE “MATRIMONIO” DE DOS TRANS)


El “matrimonio” de los transexuales “Solange” Ayala (nacido varón, pero auto-identificado como mujer) e “Isaías” Díaz Núñez (nacida mujer, pero auto-identificada como varón) en la parroquia de Nuestra Señora de Pompeya (Corrientes, Argentina), no tiene efecto y será anulado por decreto, dijo el arzobispón correntino José Adolfo Larregaín OFM Conv.
  
Tal “matrimonio” es nulo ipso facto (por el mismo hecho) porque no cumple con los requisitos de materia y forma necesarios para un sacramento válido, dijo Larregaín: «Eso sucede automáticamente, pero se emitirá un decreto formal» para dejar constancia.
  
El arzobispón enfatizó que dar la bienvenida a “todos” en la Iglesia no significa que los sacramentos puedan administrarse cuando no se cumplan las condiciones esenciales.
   
«Es importante tener en cuenta la declaración Fidúcia Súpplicans del Papa Francisco con respecto a las bendiciones y la necesidad de evitar la confusión con el rito del matrimonio», dijo.

“Solange”  e “Isaías” se “casaron” el 28 de Enero en la Parroquia Nuestra Señora de Pompeya de la ciudad de Corrientes, en ceremonia presenciada por el presbítero fray Fernando Luis Gómez OFM Cap. quien supuestamente consultó al arzobispado de antemano y no encontró ningún impedimento canónico basado en el sexo biológico.
  
Sin embargo, después de que la noticia de la ceremonia se hizo pública, la archidiócesis abrió una investigación

MUCHO FLORO PARA NO DECIR NADA


En la conferencia de prensa de la Pontificia Academia para la Vida posterior a su asamblea general anual con el tema “Atención sanitaria para todos: Sostenibilidad y Equidad”, la periodista estadounidense Hannah Brockhaus, corresponsal vaticana de EWTN News (antigua Catholic News Agency), preguntó lo siguiente:
«Mi pregunta se dirige a cualquiera que quiera responder. Varios obispos estadounidenses han criticado a la Universidad de Notre Dame por nombrar a una profesora que apoya el aborto legalizado. Por eso quiero preguntar: ¿qué responsabilidad tienen las universidades católicas para garantizar que su personal sostenga la doctrina católica sobre la dignidad de la vida? Gracias».
Ante la pregunta, surgida por el polémico nombramiento de la pro-aborto Susan L. Ostermann como directora del Instituto “Justin R. Liu” para Asia y Estudios Asiáticos de la Universidad de Notre Dame, el flamante presidente de dicha institución vaticana, el “monseñor” Renzo Pegoraro (foto), respondió:
«Gracias por su pregunta. Necesitamos un diálogo y entender, junto con la universidad y los académicos, cómo abordar y manejar estas situaciones.
   
Conocemos todas las preguntas y debates sobre el aborto, y cómo formar un enfoque ético que lo considera como una práctica no aceptable. Por otra parte, debemos también preguntar, en el área de la prevención, por qué todavía es un problema (cuáles son las razones), y en qué manera los profesionales, como también los involucrados en la oración y otras áreas, pueden entender, prevenir, explicar y evitar una visión que es muy reduccionista.

El aborto no puede ser visto solo como un problema médico o individual: es un problema de todos, de la comunidad y de la sociedad en su conjunto. Necesitamos considerar cómo ayudar a las mujeres, pero también a las parejas, a fin de evitar la idea que el aborto puede ser una solución para un embarazo difícil o para un verdadero problema. El objetivo es evitar la idea que el aborto es la única solución de eso.

Entonces, este es un reto grande, y tratamos de ver cómo mantener un debate sobre esto y cómo poner un énfasis mayor en los aspectos éticos y sociales, no enfocándonos inmediatamente solo en el aspecto legal del problema».
Pegoraro fue nombrado presidente de la Pontificia Academia para la Vida por León XIV Riggitano-Prévost cuando apenas pasaron diez y nueve, DI-EZ Y NUE-VE días de su “elección” como sucesor de Bergoglio. Entró en remplazo del arzobispón Vincenzo Paglia Cinelli.

La respuesta, como se usaba en tiempos de Bergoglio, una verdadera “hamburguesa de nada” y no guardó la más mínima relación con la materia de la pregunta. Más fácil y breve (y hasta honesto) hubiese sido decir: «En otras épocas, se hubiese demandado a las instituciones que procedan con coherencia o que se quiten el marbete de “católicas”. En otras épocas. Ahora, porque estamos urgidos de dinero, y ni siquiera seguimos la moral que decimos predicar, ya no la exigimos». O decir «Siguiente pregunta» y llamar a los de seguridad (o a cualquier matón, sea de barrio o sifrino enchufado como Ricardo José Cisneros Rendiles).

ESPERANZA SÍ, CERTEZA NO: REFUTANDO LA PRESUNCIÓN PROTESTANTE DE SALVACIÓN

Reflexión por por João Christian Franco. Traducción propia. Textos bíblicos tomados de la Versión de Mons. Félix Torres Amat.
   

«UN DÍA QUE SE LLAMA HOY
No conoces el día de mañana.
El ayer ya pasó. Hoy es el día favorable.
Cree, ahora, en Cristo, y ten la certeza de que estarás con Él por toda la eternidad».
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Un pequeño fragmento, de pocas palabras, aparentemente inofensivo, motivacional y hasta bonito, pero que contiene tantas herejías y encierra en sí mismo ideas nefastas. 
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Parte I - Cuatro herejías notorias
De inmediato, se notan al menos cuatro herejías, ¡y la herejía es siempre pecado gravísimo! (Tt 3, 10-11):
  1. Presunción CIERTA de la salvación: Que además de pecado contra el Espíritu Santo (Mt 12, 31-32), es también orgullo (Eclo 3, 27-28). (1Cor 10, 12; Fl 2, 12)
  2. Falso principio del “Sola fide”: Salvación solamente por la fe (Stgo. 2, 14.17.24.26) (y una fe falsa y subjetivista), sin necesidad de conversión (Mt 3, 8), santificación (Hb 12, 14), práctica de buenas obras (Mt 25, 31-46) ni abandono de pecado (1Jo 3, 6-9).
  3. Una “Fe” espuria, entendida como confesión pública o sentimiento: Como si bastase una confesión pública de creencia en Cristo (Mt 7, 21; Lc 6, 46) (semejante al islamismo) o alguna convicción subjetiva en un Cristo vago para salvarse.
  4. Cristo sin Iglesia: Como si fuese posible ser cristiano sin adherir a la Iglesia de Cristo (Mt 18, 17), la cual es visible, pública, oficial, dotada de jerarquía (Hch. 20, 28), canonicidad y estructura. Como si fuese posible ser cristiano sin ser miembro del Cuerpo Místico de Cristo (1Cor 12, 12.27; Ef 1, 22-23), el cual, en la tierra, poseyó visibilidad y la forma de una sociedad perfecta, organizada y jerárquica. Como si fuese posible incluso creer en Cristo sin saber lo que realmente enseñó; y como si para saber lo que Él realmente enseñó bastase leer la Biblia, sin necesidad de la Iglesia para transmitir una enseñanza e interpretación infalibles (2 Pe. 1, 20), siendo ella, como se sabe, columna y apoyo de la Verdad (1Tm 3, 15).
  
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Parte II - Esperanza de la salvación
Nadie puede tener CERTEZA de salvación, sino ESPERANZA (Rm 8,24). Si el mismo San Pablo dice acerca de las 3 virtudes teologales (fe, esperanza y caridad) (1Cor 13,13), esta ESPERANZA solo puede referirse a la esperanza de salvación (Cl 1,27). Si es esperanza, no puede ser certeza (Hb 11,1). Eso es herejía protestante.
   
Además, otros versículos bíblicos enfatizan que maldita es la condición del hombre: no sabe si es digno de amor o de odio de Dios (Ecl 9,1). Otros incluso llaman la atención a la necesidad de vigilar, pues el demonio está presto para devorar nuestra alma (1Pd 5,8).
  1. Rom. 8, 24: «Porque hasta ahora no somos salvos, sino en esperanza. Y no se dice que alguno tenga esperanza de aquello que ya ve y posee; pues lo que uno ya ve o tiene, ¿cómo lo podrá esperar?».
    Incluso, podríamos decir: La esperanza que es certeza, no es esperanza.
      
  2. 1. Cor. 13, 13: «Ahora permanecen estas tres virtudes: la fe, la esperanza y la caridad; pero de las tres la caridad es la más excelente de todas».
    Primero, que San Pablo no llama virtud a la certeza, sino a la esperanza. Y no podía ser diferente, puesto que no es posible una certeza virtuosa. Solo hay virtud en la esperanza justamente porque no es certeza. En verdad, en ningún lugar de la Biblia se dice que la salvación es una certeza. Se ve, pues, que, para sustentar un falso principio protestante, cual es el de “Sola fide”, el protestantismo contrarió el de “Sola Scriptúra”, manifestando así hipocresías y contradicciones intrínsecas e insolubles.
       
  3. Col. 1, 27: «A quienes Dios ha querido hacer patentes las riquezas de la gloria de este misterio entre las naciones, el cual no es otra cosa que Cristo, hecho por la fe la esperanza de vuestra gloria».
    La salvación consiste en el goce de la gloria divina. Ahora, Si San Pablo habla de “esperanza de la gloria”, su palabra encuentra un sinónimo y un eco perfecto en la doctrina católica de la esperanza de salvación.
       
  4. Hebr. 11, 1: «Es, pues, la fe el fundamento o firme persuasión de las cosas que se esperan, y un convencimiento de las cosas que no se ven».
    La fe es necesaria para la salvación (aunque no suficiente, como engañosamente enseña la serpiente protestante). Esta es la razón para que San Pablo afirme que ella es el fundamento de la salvación, esto es, de las cosas que se esperan. ¿Y qué espera el fiel cristiano si no la salvación? Todo lo demás es vanidad.
       
  5. Ecle. 9, 1: «Todas estas cosas traté en mi corazón, poniendo todo cuidado en averiguarlas. Los justos y los sabios, y las obras de ellos, están en las manos de Dios; y con ello no sabe el hombre si es digno de amor o de odio».
    Si el amor de Dios anhela salvarnos y el santo odio se da en la condenación eterna, por consiguiente no es posible que el hombre, con o sin fe, sepa con certeza su destino eterno.
       
  6. 1. Pe. 5, 8: «Sed sobrios, y estad en continua vela; porque vuestro enemigo el diablo anda girando como león rugiente alrededor de vosotros, en busca de para que devorar».
    Tal exhortación la dirige San Pedro a los cristianos, los cuales se han ya adherido a la fe, recibido el bautismo, ingresado al seno de la Iglesia y sometido a los legítimos pastores (y no a los lobos: falsos pastores autoproclamados del protestantismo). Si la fe bastase para la salvación, no habría por qué vigilar y tampoco temer las insidias del demonio. Las acciones del adversario no se limitan a defecciones en la fe, sino también a tentaciones en pecados contra la moral. 
       
  7. 1. Cor. 10, 12: «Mire, pues, no caiga el que piensa estar firme en la fe». 
    Nuevamente: Si por caída debemos entender los pecados contra la moral, y si hay necesidad de vigilar; luego, solo se puede tal porque los pecados impiden la salvación incluso de aquellos que ya creen.
En suma, ninguno de los versos ut supra harían sentido si no fuese por el hecho que ningún cristiano sobre la tierra puede presumir de la salvación, ni tener certeza de ella (1Cor 10,12).
   
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Parte III - La hipocresía del solaescriturismo
Finalmente, rechazando la Iglesia de Dios y la tradición oral (2Ts 2,15), hipócritamente los protestantes rechazaron también la Biblia (2Pd 1,20–21), escogiendo versos, ignorando otros, cerrando los ojos a todo aquello que en las Escrituras confirma la divindad de la Iglesia Católica y condena las sendas heréticas del nefando protestantismo.
   
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Parte IV - Rectificando el fragmento
   
“UN DÍA QUE SE LLAMA HOY
  
No conoces el día de mañana, puesto que el futuro pertenece a Dios. Conviértete hoy, no aplaces la conversión. Ora y confía en Dios, no temas. Dios está contigo mientras estuvieres con Él, esto es, en auténtica piedad cristiana. No presumas la salvación, mucho menos la salvación sin méritos, que es pecado contra el Espíritu Santo. Tampoco desesperes de la salvación, por más pecador que seas, pues desesperar de la salvación también es pecado contra el Espíritu Santo.
   
El ayer ya pasó. Haz penitencia, enmiéndate, retráctate y repara tus pecados.
  
Cree ahora en Cristo, adhiere a la fe, asiente a la enseñanza infalible de la Iglesia Católica, sométete a los legítimos pastores, bautízate, confiesa tus pecados, haz penitencia y ten la esperanza de que estarás con Él por toda la eternidad, contemplando la Sagrada Faz y viendo la Luz de gloria de Aquel que tanto te amó, y que se encarnó, padeció y murió en una cruz por ti, para salvarte.
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Hódie X Cras: Como se expresa en la iconografía de San Expedito, pisotea la tentación de posponer para mañana (Cras) tu conversión. Que la gracia divina te ayude a apresurar para hoy (hódie) tu decisión de romper definitivamente con el pecado».
  

CONTINUISMO Y GINECOCRACIA DE PRÉVOST

Tomado de distintas fuentes.


León XIV nombró el 14 de Febrero a sor Simona Brambilla ISMC miembro del Dicasterio para los Obispos, en remplazo de sor Yvonne Reungoat FMA, quien cumplió 81 años de edad. También confirmó a numerosos miembros anteriores, incluidos los escandalosamente pro-homosexuales Cardenales Cupich, Tobin, Fernández, Grech, Tolentino de Mendonça, Cobo o Heung-sik.
  • Nombramiento
    • Sor Simona Brambilla ISMC (60 años) — Prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica
  • Miembros confirmados — Cardenales
    • Pietro Parolin Miotti (71 años) — Secretario de Estado del Vaticano
    • Kurt Koch Bühlmann (75 años) — Prefecto del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos
    • João Braz de Aviz Hack (78 años) — Prefecto Emérito del Dicasterio para la Vida Consagrada
    • Sérgio da Rocha Veronesi (66 años) — Arzobispón de San Salvador de Bahía (Brasil)
    • Blase Joseph Cupich Mayhan (76 años) — Arzobispón de Chicago (Estados Unidos)
    • Joseph William Tobin Kerwin C.Ss.R.  (73 años) — Arzobispón de Newark (Estados Unidos)
    • Juan José Omella y Omella (79 años) — Arzobispón de Barcelona (España)
    • Lars Anders Arborelius Unander OCD (76 años) — Obispón de Estocolmo (Suecia)
    • José Advíncula y Fuerte OP (73 años) — Arzobispón de Manila (Filipinas)
    • Augusto Paolo Lojudice (61 años) — Arzobispón de Siena y Obispón de Montepulciano (Italia)
    • Jean-Marc Aveline (67 años) — Arzobispón de Marsella (Francia)
    • Oscar Cantoni (75 años) — Obispón de Como (Italia)
    • Grzegorz Wojciech Ryś (62 años) — Arzobispón de Cracovia (Polonia)
    • José Cobo Cano (60 años) — Arzobispón de Madrid (España)
    • José Tolentino Calaça de Mendonça TOSD (60 años) — Prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación
    • Mario Grech Attard (68 años) — Secretario general del Sínodo de los Obispos 
    • Arthur Roche (75 años) — Prefecto del Dicasterio para el Culto Divino
    • Lázaro You Heung-sik (74 años) — Prefecto del Dicasterio para el Clero
    • Claudio Gugerotti (70 años) — Prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales
    • Víctor Manuel “Tucho” Fernández Martinelli (63 años) — Orefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe
    • Paul Emil Tscherrig Bregy (79 años) — Nuncio apostólico en Italia y San Marino 
    • Rolandas Makrickas (54 años) — Arcipreste de la basílica papal de Santa María la Mayor
  • Miembros confirmados — Clérigos
    • Dražen Kutleša Ćurić (57 años) — Arzobispón de Zagreb (Croacia)
    • Jorge Ignacio García Cuerva (75 años) — Arzobispón de Buenos Aires (Argentina)
    • Félix Anton Genn Künster (75 años) — Obispón emérito de Münster (Alemania)
    • Paul Desmond Tighe Johnson (68 años) — Secretario del Dicasterio para la Cultura y la Educación
    • José Antonio Satué Huerto (58 años) — Obispón de Málaga (España)
    • Donato Ogliari OSB (69 años) — Abad del monasterio de San Pablo Extramuros
  • Miembros confirmados — Otros
    • Sor Raffaella Petrini FSE (57 años) — Presidenta de la Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano
    • María Lía Zervino (75 años) —  Ex presidenta de la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas

2.º “REDOBLANDO LA APUESTA POR LAS REFORMAS DE FRANCISCO (Dr. Phil Lawler, fundador y editor general de CATHOLIC CULTURE).
  
Al convertirse en prefecto del Dicasterio para los Obispos, el entonces cardenal Prévost heredó los miembros de dicho dicasterio nombrados por el papa Francisco. Si el nuevo pontífice hubiera querido cambiar la composición del grupo y, por ende, el tipo de clérigos elegidos para convertirse en obispos diocesanos, podría haberlo hecho la semana pasada, al realizar sus propios nombramientos para el dicasterio. No lo hizo.

En lugar de elegir a su propio equipo, el Papa León confirmó a treinta de los treinta y un miembros del dicasterio elegidos por el Papa Francisco (la única excepción fue una religiosa que, a sus 81 años, había superado la edad de elegibilidad). Los únicos estadounidenses en el panel son los cardenales Blase Cupich, de Chicago, y Joseph Tobin, de Newark. Así que los católicos estadounidenses que se han estado preguntando si el nuevo Papa nombrará un tipo diferente de obispos ya no deberían dudarlo.

Para cubrir la vacante en el dicasterio, el Papa León tomó otra decisión que reafirmó firmemente la dirección tomada por el Papa Francisco: nombró a la Hermana Simona Brambilla, quien, casualmente, fue la controvertida elección del Papa Francisco para prefecta del Dicasterio para los Religiosos (oficialmente conocido como Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica). Este nombramiento, en octubre de 2023, supuso un gran impacto para la Curia Romana; por primera vez, una mujer estaba al frente de un dicasterio vaticano.

Todos los cargos de la Curia Romana están a disposición del Pontífice, ayudándolo a llevar a cabo su labor de guiar y gobernar la Iglesia universal. Sin embargo, dado que en la práctica los dicasterios vaticanos ejercen cierta autoridad de gobierno propia, los puestos de liderazgo se habían reservado tradicionalmente para los obispos, quienes, como sucesores de los Apóstoles, tenían autoridad para participar con el Romano Pontífice en el gobierno de la Iglesia. El Concilio Vaticano II confirmó que los jefes de las principales congregaciones vaticanas (como se las llamaba entonces) debían ser siempre cardenales, miembros del organismo encargado de asesorar al Pontífice. La exclusión de las mujeres (y de los hombres laicos) de estos cargos no era una cuestión de discriminación, sino un reconocimiento de la autoridad única que confiere el sacramento de la ordenación episcopal.

Sin embargo, en 2022, el papa Francisco anuló esa política. En Prædicáte Evangélium, la constitución apostólica con la que reformó la Curia Romana, estableció una distinción entre los poderes sacramentales conferidos por la ordenación y los poderes de gobierno, que podían ser ejercidos por alguien no ordenado. Como con muchos otros cambios introducidos por el papa Francisco, Prædicáte Evangélium no explicó completamente la distinción entre ambos roles. Sin embargo, el documento sí aclaró que tanto mujeres como laicos podían ser nombrados prefectos, al menos para cargos no directamente relacionados con la administración de los sacramentos.

Dado que el nombramiento de sor Brambilla había suscitado dudas y recelo en Roma, algunos observadores del Vaticano cuestionaron si el Papa León confirmaría su puesto en el Dicasterio para los Religiosos. Esa pregunta también ha sido respondida.

De hecho, hoy (ayer) el servicio Vatican News publicó un ensayo del cardenal Marc Ouellet, que ofrece una reflexión teológica sobre el nombramiento de una religiosa para dirigir un dicasterio. El cardenal Ouellet (quien, como recordarán los lectores, precedió al papa León como prefecto del Dicasterio para los Obispos) reconoció que «esta iniciativa contradice la costumbre ancestral de confiar cargos de autoridad a ministros ordenados». No obstante, ofreció su pleno apoyo al «gesto profético del papa Francisco».

La práctica tradicional de reservar los altos cargos curiales a los obispos, escribió el cardenal, «no significa que el sacramento del Orden Sagrado sea la fuente exclusiva de todo gobierno en la Iglesia». El papa Francisco, explicó, veía «la autoridad del Espíritu Santo actuando más allá del vínculo establecido entre el ministerio ordenado y el gobierno de la Iglesia».

La interpretación tradicional de la autoridad dentro de la Iglesia, basada en la creencia de que la guía del Espíritu Santo se confiere de manera especial mediante la ordenación episcopal, se establece claramente en el Catecismo y el Código de Derecho Canónico. Sin embargo, el cardenal Ouellet argumenta que esta interpretación podría reflejar una comprensión inadecuada de cómo el Espíritu Santo obra a través del “Pueblo de Dios”. Escribe:
«El enfoque canónico no parece inclinado a considerar al Espíritu Santo como otra cosa que el garante global de la Institución; [porque] parece carecer de medios para discernir los signos del Espíritu, sus mociones personales y comunitarias, los carismas particulares con los que dota a los miembros del Cuerpo de Cristo…».
El cardenal argumenta convincentemente que no todas las funciones del gobierno del Vaticano requieren la autoridad conferida por la ordenación sacramental: «por ejemplo, en la gestión de recursos humanos, la administración de justicia, el discernimiento cultural y político, la administración financiera y el diálogo ecuménico». Muchos laicos católicos podrían pensar que podrían desempeñar un mejor trabajo que los obispos en esos campos, y muchos podrían tener razón. Pero el hecho de que algunos laicos católicos puedan estar mejor capacitados que los obispos para ciertas responsabilidades de gobierno deja abierta la pregunta de dónde termina la competencia profesional y dónde comienza la guía del Espíritu Santo. Esta innovación, como tantas otras introducidas por el papa Francisco, ha planteado nuevas preguntas sobre la naturaleza de la autoridad de la Iglesia, y las ha dejado sin respuesta.

  
En los últimos años, en la Curia Romana, se han producido una serie de nombramientos que nunca hubiéramos deseado. No se trata de decisiones cuestionables basadas en la sensibilidad o la ideología, sino de perfiles objetivamente inadecuados: personas colocadas en puestos cruciales sin las cualificaciones fundamentales para mantenerlos, sin una estatura acorde con el cargo, sin esa credibilidad que, en la Iglesia, no es tanto un motivo de orgullo como una condición para gobernar.

El poder del gobierno: un asunto no resuelto
El quid de la cuestión se hace aún más evidente cuando se intenta normalizar la idea de que el poder gobernante funciona como en las organizaciones civiles, regulado por criterios de gestión y estándares genéricamente “institucionales”. Benedicto XVI, en su catequesis sobre el munus regéndi, recordó un principio fundamental: el gobierno eclesial surge de un mandato y una forma, no de una investidura sociológica. El sacerdote está llamado a «liderar con la autoridad de Cristo, no con la suya propia». Esta frase basta para aclarar que la autoridad en la Iglesia no coincide con una delegación de poder en el sentido moderno, porque permanece ligada a un origen y una responsabilidad que no se agotan en el hombre.

La Iglesia ejerce la autoridad «no por derecho propio, sino en nombre de Jesucristo»: esto no es un detalle devocional, sino la estructura misma del gobierno eclesial. Y, de hecho, al abordar la cuestión de la jerarquía, el Papa rechazó la reducción jurídico-administrativa y la definió como lo que es: una «estructura de autoridad sacramental» ordenada según los tres grados del sacramento del Orden. Aquí entra directamente en juego la cuestión del poder de jurisdicción: si la jerarquía es sacramental, entonces el gobierno no puede concebirse como una función neutral, transferible con la misma lógica con la que se asigna un puesto en cualquier aparato humano. Benedicto XVI aclaró que el auténtico significado de jerarquía no es dominio: «el verdadero significado… es “origen sagrado”». Y especificó inequívocamente: «esta autoridad no proviene del hombre mismo… se origina en lo sagrado, en el Sacramento». Si la autoridad de gobierno tiene un origen sacramental, no puede reducirse simplemente a una mera capacidad organizativa, ni tratarse como un poder conferido y gestionado según categorías ajenas a su naturaleza. No solo eso. Benedicto XVI vinculó este origen a una forma de vínculo, de obediencia, que impide la transformación del gobierno eclesiástico en una práctica arbitraria o autolegitimada. Lo dijo claramente incluso al hablar del Papa: «El Papa... no puede hacer lo que quiera». Y es precisamente este giro el que ha allanado el camino para la crisis actual. Francisco ha actuado como si el Papa pudiera disponer del orden eclesiástico a su antojo; y, paso a paso, este enfoque también está emergiendo en el juicio de Sloane Avenue. Silere non possum lo dijo desde el principio: el Pontífice no es un legislador libre de toda restricción, sino que permanece sujeto a la ley divina y a la ley natural , que delimitan y califican el ejercicio de su poder. El mismo principio llevó a Prædicáte Evangélium: el centro de gravedad se desplaza del Orden Sagrado al nombramiento papal. En esta lógica, el poder de gobierno ya no derivaría del sacramento, sino del acto administrativo con el que el Papa confiere una tarea. Es una construcción que pretende reemplazar el origen sagrado de la autoridad por una fuente meramente humana, de toma de decisiones. Esto, sin embargo, no se sostiene. Es una posición falsa, y cualquiera que la repita hoy tiene un deber básico: explicarla y demostrarla sobre la base del derecho sacramental, la teología y el derecho canónico. No bastan las fórmulas, ni basta invocar la Constitución Apostólica: aquí tocamos la arquitectura misma de la autoridad en la Iglesia. Benedicto XVI reiteró que la autoridad siempre se ejerce «con responsabilidad ante Dios» y, al separarse de la referencia a lo Trascendente, «inevitablemente termina volviéndose contra el hombre». Presentar el poder de gobierno como una simple competencia gerencial significa desplazar el enfoque del orden sacramental a un modelo funcional, un cambio de paradigma que Benedicto XVI considera peligroso y, aún más, teológicamente incoherente.
   
La ideología de la mujer “con una mirada peculiar”
Estos nombramientos se promueven con la misma ideología que, durante años, ha guiado algunas reformas en la formación sacerdotal: la idea de que las mujeres garantizan una “mirada femenina”, “una mirada maternal”, “una mejor mirada”. Es una tesis vacía, útil más para justificar las propias ideologías que para mejorar realmente los procesos de nombramiento de los sucesores de los Apóstoles o la formación de los futuros sacerdotes. Y, sobre todo, es producto del mismo mecanismo que en el pasado impuso una prohibición absoluta del acceso de las mujeres a los seminarios porque «inducirían al clero a la tentación». Hoy, se intenta la maniobra contraria, como si su mera presencia pudiera producir automáticamente equilibrio, crecimiento, incluso afecto. Algunos aún no han comprendido que la mayoría de esas mujeres que son «literalmente arrojadas a los seminarios» son mujeres ideológicas y, a menudo, más amargadas que las feministas que marchan en la plaza. Un seminarista, al ver a estas mujeres, solo aprenderá a odiarlas, nada más. Pero sabemos que la Iglesia nunca aprende de sus errores: el marco cambia, el gusano permanece intacto.

La idea de que existe una “mirada femenina” que los hombres, clérigos y obispos no poseen pertenece a una imaginación católica que durante décadas ha insistido en una representación estereotipada de la familia: la mujer como una madre naturalmente acogedora, el hombre como un padre inevitablemente autoritario y fuerte. Ese modelo, en realidad, está desgastado desde hace mucho tiempo , si no completamente desaparecido; sin embargo, sobrevive como un reflejo condicionado, capaz de negar incluso la evidencia.

Lo vemos incluso en los dicasterios, donde la retórica de la “mirada” a menudo termina traduciéndose en frágiles criterios de evaluación, confiados al sentimiento. La escena es de sobra conocida, y un clérigo la relata sin temor: «Ese obispo me sonrió, luego es bueno; ese sacerdote es gruñón, luego nunca lo querría como obispo». Cuando se le pregunta por qué, la respuesta es desarmante: «Me respondió con rudeza», «Me trató con frialdad», «No me escuchó». Un episodio, quizás un mal día —como todos tenemos—, se convierte en una sentencia. De esta manera, el criterio pasa del discernimiento al sentimiento , y el juicio se reduce a la impresión», explica. Luego añade: «Esta deriva emerge claramente incluso cuando llegan informes y cartas: textos larguísimos, llenos de… emociones, rencor, ira y resentimiento, con poco espacio para los hechos y su verificación. No es un rasgo exclusivo de las mujeres, pero es un hecho que son más propensas a este tipo de “lectura de la situación”. También ocurre entre sacerdotes y religiosos, aunque en mucha menor medida. Precisamente por eso, confiar los nombramientos episcopales a evaluaciones basadas en “cómo me siento” significa ceder un paso decisivo a criterios inestables y fácilmente manipulables. Si la motivación es la “mirada”, el órgano de discernimiento se ve arrastrado a un ejercicio de identidad. Un dicasterio funciona cuando selecciona competencias y responsabilidades, no cuando colecciona símbolos».

¿Queremos obispos más competentes o queremos la aprobación de los medios de comunicación?
Un segundo punto se refiere a la obsesión, cultivada en los últimos años, con la aprobación de los medios de comunicación y la “gente común” que ve a la Iglesia con desprecio. Las personas aportan experiencias diferentes basadas en su historia, rol, cultura y educación; no automáticamente en función del género. Un ministerio no mejora “por cuotas”; mejora cuando incluye perfiles con habilidades relevantes y una verdadera capacidad de evaluación. En cambio, hemos optado por desviar la atención hacia pequeñas noticias capaces de generar “me gusta”, mientras que el núcleo del problema permanece desenfocado. El resultado es evidente para quienes experimentan la Iglesia real. Basta pensar en cierta serie de nombramientos episcopales —por ejemplo, los numerosos obispos de Apulia y Basilicata nombrados por Francisco en los últimos años— que, en términos de gobernanza y relaciones, están resultando ser un desastre. Un verdadero desastre. Bastará con preguntarles a los sacerdotes, pero también a los mismos laicos que quizás, al principio, aplaudieron esas decisiones. Dejando de lado las infatuaciones de Bergoglio que ni siquiera pasaron por el Dicasterio, muchos han sido perfiles respaldados por miembros del Dicasterio como Raffaella Petrini, Yvonne Reungoat y Maria Lia Zervino.

Hoy, diócesis enteras están en un estado de desesperación: desde los consejos de participación hasta los párrocos en las comunidades más remotas. Hay obispos que abusan de las conciencias de sus colaboradores y organizan verdaderos juegos de poder, tanto con laicos comprometidos como con sus sacerdotes. En algunos lugares, incluso hay docenas de sacerdotes dispuestos a mudarse a otro lugar, solo para escapar de dinámicas que se han vuelto insoportables. Y hay obispos eméritos tratados como si fueran un obstáculo, humillados a pesar de sus años de episcopado y su edad. Estos son los resultados de estos miembros elegidos por ideología o amistad, y no por su competencia. Incluir a las mujeres solo por ser mujeres, sin ninguna competencia específica, significa reducir todo a puro simbolismo.

El munus no se puede improvisar
La evaluación de los candidatos al episcopado se refiere a un munus que, por su naturaleza, entrelaza la enseñanza, la santificación y el gobierno: el Código recuerda que los obispos son constituidos pastores «para ser… maestros de doctrina , sacerdotes del culto sagrado y ministros de gobierno» (can. 375 §1) y que con la consagración episcopal «reciben… los oficios de enseñar y de gobierno», ejercidos «en comunión jerárquica con la Cabeza y los miembros del Colegio» (can. 375 §2). Por esta razón, es razonable que el núcleo del juicio recaiga en quienes conocen el ministerio episcopal desde dentro y tienen la responsabilidad colegial del mismo. Benedicto XVI recordó que Cristo quiso que «el Colegio Apostólico, hoy los obispos, en comunión con el Sucesor de Pedro… participen» en el cuidado del Pueblo de Dios, y que la autoridad se ejerce «en nombre de Jesucristo», como un servicio. El procedimiento canónico confirma esta arquitectura: la consulta es “común y secreta” entre los Obispos (can. 377 §2), el Legado Pontificio recoge las opiniones del Metropolitano y de los Sufragáneos y escucha a las organizaciones e individuos, solicitando “si… conviene” también la opinión de los demás (can. 377 §3); luego el criterio sigue siendo la idoneidad objetiva requerida (can. 378 §1) y “el juicio definitivo… pertenece a la Sede Apostólica” (can. 378 §2).

El clero sigue sin ser escuchado
Hay un punto crucial: en los últimos años, el clero ha sido progresivamente marginado, mientras que el sacerdote sigue siendo el principal colaborador del obispo. El Ordinario es quien desempeña un papel fundamental, podríamos decir vital, en la vida del clero diocesano. En los últimos años, hemos visto a demasiados prelados buscar la aprobación del pueblo, con quien a menudo entran en contacto casi exclusivamente en ceremonias, sin saber, sin embargo, cómo mantener una relación real, cotidiana y franca con los presbíteros. Y mientras la vida de una diócesis se sustenta en el ministerio silencioso del clero, la pregunta más sencilla —«¿quién es verdaderamente idóneo para ser obispo?»— ya no se les plantea a los sacerdotes: se la planteamos a las monjas o a los laicos. ¿Por qué?

Los sacerdotes son los colaboradores diarios: ven el estilo de gobierno, la capacidad de delegar, la gestión de conflictos, la sobriedad, la relación con el dinero, el respeto a las personas, el equilibrio humano. Aquí, trabajamos a través de la observación continua, no de impresiones ocasionales. Y el Código requiere específicamente escuchar la retroalimentación interna calificada, a través de figuras y organismos del clero como los consultores y el capítulo. La calidad de los nombramientos se decide por la calidad de la información: cuentan unas pocas opiniones razonadas y detalladas, no una acumulación de impresiones genéricas, vagas e infundadas.

Como hemos mencionado, en los últimos años, las mujeres ya han estado presentes en el Dicasterio gracias a los extraños cambios regulatorios de Ghirlanda: Yvonne Reungoat (nombramiento finalizado el 13 de enero de 2025), Maria Lia Zervino y  Raffaella Petrini. Mirando los nombramientos hechos en los últimos años, la experiencia no ha dado los resultados que se prometieron.
   
Los problemas críticos de la Hermana Brambilla: el autoritarismo 
Incluir al Prefecto del Dicasterio para la Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica entre los miembros del Dicasterio para los Obispos tiene sin duda sentido, dado que muchos religiosos son llamados al episcopado. Se espera que esta práctica disminuya en los próximos años en comparación con años anteriores, cuando las órdenes franciscanas contaban con más obispos que sacerdotes o laicos.

Sin embargo, el problema persiste: se optó por colocar a una monja al frente de dicho Dicasterio, llamada en realidad a supervisar un área que afecta directamente al poder de jurisdicción, que en la Iglesia está vinculado al Orden Sagrado (can. 129 §1 CIC). La hermana Tiziana Merletti también trabaja en el mismo Dicasterio y, a lo largo de los años —desde el contexto del Movimiento de los Focolares, del que proviene—, ha mostrado un enfoque ideológico y una preocupante falta de familiaridad con el derecho canónico, a pesar de haber obtenido algunas cualificaciones. No hay que olvidar que, en ese marco, Francisco había insertado, sin un plan creíble, la figura del cardenal Ángel Fernández Artime SDB, más para “aparcarlo” que para un proyecto a favor de la vida consagrada: Bergoglio primero decidió promoverlo y luego buscó un puesto donde colocarlo. Puestos que, además, están aumentando hoy en día, considerando que no tiene nada que hacer en la Plaza Pío XII. Y esto precisamente en el Dicasterio que debería ser más eficiente , dado que hoy en día la vida religiosa y la vida monástica…
    
Están en constante crisis. No se trata, en primer lugar, de una crisis de números: es una crisis de carisma vivido, de identidad reconocible, de fidelidad concreta. En demasiadas congregaciones, el nombre del fundador y el del instituto se han convertido en etiquetas decorativas, desconectadas de la verdadera actividad de sus miembros. Las peculiaridades de las familias religiosas son ahora desconocidas incluso para los propios miembros. Un misionero de la Consolata y un franciscano no viven vidas diferentes. E incluso los signos se convierten en campo de batalla para batallas ideológicas, como si quitarse el hábito o el velo religioso fuera la conquista de algún tipo de libertad. La secularización avanza, y mientras tanto el Dicasterio no funciona: un gobierno compuesto por religiosos inevitablemente termina operando según la lógica de la pertenencia, con cada uno mirando a su propia “familia” con especial consideración. Al frente de ese Dicasterio debe haber un cardenal del clero secular, para garantizar una verdadera condición de tercero. El Secretario debe ser un arzobispo que conozca verdaderamente —por experiencia, no por rumores— la vida monástica y religiosa. No se necesitan pro-prefectos ni cifras inventadas para garantizar un salario. La Iglesia es un lugar de servicio, no un mercado para ascender. Pero, hablando en serio, ¿qué pueden entender de la vida monástica de las carmelitas o los monjes cartujos una misionera de la Consolata y una monja franciscana de los Pobres quienes, cada mañana, parecen más interesados ​​en peinarse el tupé para presumir (algunas sin velo, otras con él asomando por debajo) que en bajar a la capilla a rezar?
                                        
Más allá de todo esto, persisten otros problemas críticos. Dentro del Dicasterio, los propios colaboradores de la Hermana Brambilla describen una gestión improvisada y laboriosa, marcada por un clima que contrasta marcadamente con la imagen pública. Dicen que «detrás de los videos para redes sociales y esa sonrisa empalagosa mostrada en cámara», hay dinámicas de represalia, actitudes hoscas llenas de ira y decisiones dictadas más por la necesidad de reiterar “quién manda” —hasta el punto del verdadero autoritarismo— que por un gobierno guiado por la preocupación paternal por los religiosos, monjes y monjas. Además, fuera de los muros del palacio, hay varios religiosos, monjes y monjas que denuncian un dicasterio cada vez menos orientado a su tarea de apoyo a la vida religiosa y cada vez más marcado por una impronta ideológica, con la sensación de un sistema que protege a los “amigos” y se aprovecha de quienes no tienen contactos ni apoyo interno. Se citan como casos emblemáticos lo que sucedió con el padre Luigi Gaetani y lo que se atribuyó a la historia del padre Mauro Giuseppe Lepori en el caso de las monjas de Vittorio Véneto.

INCENDIO EN IGLESIA DE ALEMANIA


El miércoles 28 de Enero, alrededor de las 15:40, se descubrieron dos incendios provocados en la iglesia de San Pedro en Huttenheim, una localidad de Philippsburg (Baden Wurtemberg, Alemania), uno de ellos directamente sobre el altar. Afortunadamente, los incendios se extinguieron antes de causar daños mayores.

Según la policía, dos desconocidos provocaron intencionalmente dos incendios distintos dentro de la iglesia. Un visitante se percató del incidente y alertó de inmediato a los servicios de emergencia, lo que provocó el despliegue de los bomberos locales.

Se inició un incendio cerca de la entrada de la iglesia, donde se prendieron panfletos, mientras que otro se inició en el altar de Santa María, prendiendo fuego al mantel. Gracias a la rápida reacción de los transeúntes, ambos incendios fueron controlados antes de la llegada de los bomberos de Philippsburg y Waghäusel.
  

La policía confirmó que los incendios fueron provocados deliberadamente, pero al momento de informar no se había identificado a ningún sospechoso y las investigaciones estaban en curso. Se estiman daños de alrededor de 8.000 euros.
  
La iglesia de San Pedro fue diseñada por Johann Leonhard Stahl y construida en dos años, siendo consagrada por el cardenal Franz Christoph von Hutten, príncipe-obispo de Espira, el 4 de Noviembre de 1763.
  

ABORTISTA MAZZUCATO DISERTARÁ EN LA ASAMBLEA DE ACADEMIA VATICANA

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  

La Pontificia Academia para la Vida celebra su asamblea plenaria los días 16 y 17 de Febrero.
   
León XIV Riggitano-Prévost recibió a los participantes el 16 de Febrero y pronunció un discurso. Se refirió a la “familia universal” y pidió el fortalecimiento de las entidades internacionales, incluidas “las organizaciones supranacionales dedicadas a la protección y promoción de la salud”.
   
León XIV continúa con el personal de su predecesor Francisco
La reunión anual de la Academia se combina con un taller centrado en un tema específico. Este año, el tema fue “Atención sanitaria para todos: sostenibilidad y equidad”.
  
La activista pro-aborto ítalo-estadounidense Mariana Francesca Mazzucato Bardella está entre los oradores. Ella preside el Consejo sobre la Economía de la Salud para Todos de la Organización Mundial de la Salud desde su creación en 2020.
  
Francisco Bergoglio nombró a Mazzucato en 2022 como miembro de la Academia Pontificia, y luego defendió la decisión durante una conferencia de prensa.
   
Defensores de los anticonceptivos
John Nkengasong, virólogo camerunés y ex coordinador mundial de los Estados Unidos para la lucha contra el SIDA, y Sheila Dinotshe Tlou, enfermera  botsuana y copresidenta de la Coalición Mundial para la Prevención del VIH desde su creación en 2017 hasta 2024, también hablarán en la asamblea de 2026.
  
La industria del aborto “Planned Parenthood” dio la bienvenida al nombramiento del presidente “Joe” Biden de Nkengasong como coordinador global de SIDA de los Estados Unidos en 2021.
  
Después de su nombramiento en 2022 a la Academia, Catholic News Agency (hoy EWTN News) informó que Tlou fue descrita como “una franca defensora del control artificial de la natalidad”.

Crítico de la eutanasia… que desea morir a los 75
Otro de los oradores será el estadounidense Ezekiel Jonathan “Zeke” Emanuel Smulevitz, vicerrector de Iniciativas Globales de la Universidad de Pensilvania y director del Departamento de Ética Médica y Políticas de Salud, y miembro del Comité Asesor de la COVID-19 de Biden. Él hablará sobre “Diseño de sistemas de salud universales y de alto funcionamiento: Lo que EE. UU., China y otros países pueden enseñarnos”.
  
Si bien rechaza la eutanasia como “darwinismo social” y sostiene que el Juramento hipocrático desmonta la teoría de que la oposición a la eutanasia es moderna, Emanuel (hijo de Benjamin M. Emanuel, un pediatra miembro de la organización paramilitar sionista Irgún –que cambió su apellido de Auerbach a Emanuel luego que su hermano de ese nombre muriera durante la Revuelta Palestina de 1936–, y la activista Marsha Smulevitz), declaró en 2014 que rechazará todo tratamiento médico (incluso antibióticos) después de los 75 años. Desde entonces, ha mantenido esa postura.

CINCUENTA GATOS EN LA CATEDRAL DE OAKLAND ESTE DOMINGO

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
  
Mientras Cristo “el Extraterrestre” observa en la Catedral de Oakland (California), apenas cincuenta nuevos feligreses asisten al rito dominical en una Catedral multimillonaria con capacidad para casi 2000 personas.
Oakland, junto con las diócesis de San Francisco, Sacramento, Santa Rosa y Stockton, en el norte de California, se declararon en bancarrota y probablemente se verán obligadas a vender propiedades para cumplir con las sentencias por delitos sexuales cometidos por pedófilos.
  
Es mucho peor de lo que pensaban. La Iglesia Novusordita se está derrumbando por completo. Como ejemplo común, la Diócesis de Oakland (California) publicó un video de su servicio dominical del 15 de Rebrero de 2026, al que llamó “Sexto Domingo del Tiempo Ordinario”, ya que la Iglesia Novusordita, en su alteración del calendario de 1969, suprimió el antiguo tiempo penitencial precuaresmal de la Septuagésima, que se remonta a San Benito en el siglo VI.

Cuando el presbítero entró para simular la Cena Novus Ordo, había menos de 50 neoiglesianos en la multimillonaria Catedral “Cristo de la Luz”, construida en 2008 con capacidad para casi 2000 personas. Oakland, al igual que San Francisco, Santa Rosa, Sacramento y Stockton en el norte de California, se declaró en bancarrota y, al igual que ellos, probablemente se verá obligada por los tribunales a subastar propiedades para cumplir con las sentencias a favor de los niños que han violado, sodomizado y agredido [Parte de la información para este Comentario proviene de la Diócesis de Oakland, California].

Católicos tradicionales, esta es la historia real del colapso de la Iglesia del Nuevo Orden, ahora rebautizada como la Iglesia Sinodal de la Nueva Era, que nunca se cuenta debido a la falsa propaganda difundida por la enorme maquinaria mediática del Vaticano. La falsa Iglesia está en serios problemas, no solo en Estados Unidos, que en su día tuvo una de las mayores poblaciones católicas, sino en todo el mundo. Ahora, los pecados de la Antiiglesia la están alcanzando. Incluso el propio Vaticano está al borde de la bancarrota, como muestran encuestas recientes. Los neoiglesianos están abandonando en masa la falsa doctrina, liturgia y moral de la Iglesia Sinodal, que sin duda NO es la Iglesia Católica.

lunes, 16 de febrero de 2026

PRESIDENTE DE UNA VOCE: «LA FRATER NOS DAÑÓ EL NEGOCIO».

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  

«Hemos esperado pacientemente a que el Papa León XIV considere relajar las restricciones de la Misa Latina; y ahora la FSSPX ha lanzado una granada de mano en esto», dijo el filósofo británico Alexander Joseph Ranald Shaw Rich, Presidente de la Federación Internacional “Una Voce” en un simposio sobre renovación litúrgica celebrado el 12 de Febrero en la Iglesia del Oratorio de Londres.
  
Teme que la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) y los conciliares diocesanos de rito romano estén siendo “mezclados”: «No tenemos ninguna influencia sobre su razonamiento ni su ritmo, y su enfoque es completamente distinto. Pero corremos el riesgo de que nos agrupen personas a quienes les da igual una cosa u otra».
  
Hablando con Our Sunday Visitor hoy 16 de Febrero, el hijo menor de los difuntos Thomas Donald Mackay Shaw (3.º barón Craigmyle) y Anthea Esther Christine Theresa Richardson Rich soñaba con una concesión “silenciosa y sutil, pero rápida” sobre el rito romano por parte de León XIV Riggitano-Prévost.
  
Culpó a la FSSPX por endurecer las actitudes entre algunos obispones y cardenales, que ahora podrían ver a todos los partidarios de rito romano como “manchados de desaprobación”.
   
«No estamos buscando ningún tipo de victoria, solo que se nos permita seguir siendo una pequeña parte de la Iglesia, contribuyendo a nuestra manera», dijo.
  
Pero «de mis tratos semanales con nuestros obispos, sin embargo, tristemente no he detectado que se suavicen las posiciones oficiales».
  
Si bien el cardenal Raymond Leo “Bully” Burke Nicks simuló la “Misa de 1962” en el altar de la Cátedra de San Pedro el pasado Octubre en el marco de la XIV Peregrinación anual “Summórum Pontíficum”, desde Mayo de 2025 no había ninguna indicación de que Riggitano-Prévost aflojara las restricciones sobre el rito romano. Al contrario, su amigo el presbítero español Alejandro Moral Antón, prior general de la Orden de San Agustín, dijo en Junio de 2025 sobre el rito romano: «Creo que está excluido que este tema resurja bajo León XIV».

PROMOTOR DE LA AGENDA 2030 Y DEL ECUMENISMO, NUEVO OBISPÓN DE CABO VERDE

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  

León XIV Riggitano-Prévost nombró hoy al caboverdiano Teodoro Mendes Tavares, de 62 años, como obispón de Santiago de Cabo Verde, reemplazando a Arlindo Gomes Furtado (primer cardenal de su país), cuya renuncia por edad fue aceptada.
  
Cabo Verde es un país insular en el Océano Atlántico central, frente a la costa oeste de África, compuesto por diez islas volcánicas.
  
Nacido el 7 de Enero de 1964 en San Miguel Arcángel (isla Santiago, Cabo Verde), Tavares hizo sus votos en la Congregación del Espíritu Santo (Espiritanos) el 8 de Septiembre de 1986. Fue “instalado” presbítero el 11 de Julio de 1993 y enviado como misionero a Brasil en 1994, a la Prelatura de Tefé (edo. Amazonas).
  
En 1995, obtuvo una licenciatura en “ecumenismo” en el Trinity College de Dublín. Su tesis magistral fue sobre “Iglesias y política migratoria europea a la luz de los acuerdos de Schengen y Dublín”.
  
En 2011, Benedicto XVI Ratzinger lo nombró obispón titular de Verbe de Panfilia y auxiliar en la archidiócesis de Belén de Pará (Brasil). En aquel entonces, el sitio web católico Fratres In Unum describió el nombramiento como anticatólico. Fue “instalado” el 8 de Mayo de ese año en su natal Isla de Santiago por el arzobispón Alberto Taveira Corrêa.
  
Francisco Bergoglio lo promovió en 2015 como Coadjutor y luego obispón de Punta de Piedras (Brasil).
  
Signatario de la Declaración COP30
  
 
En Noviembre de 2025, Tavares fue incluido como uno de los obispones que firmaron una declaración conjunta de la Iglesia Sinodal en la reunión COP30 patrocinada por la ONU en Belén de Pará.
  
El Sínodo Amazónico es un “Hito Histórico”
Tavares participó en el Sínodo Amazónico en 2019. Hablando con Vatican News, describió el Sínodo como un “hito histórico” que da visibilidad al “grito de la Amazonía”.
  
«La Tierra es hogar común… Las religiones sirven a la fraternidad»
En Mayo de 2021, en una entrevista a la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB), sugirió que todas las diócesis deberían tener equipos y grupos pastorales “ecuménicos” para organizar oraciones y celebraciones “ecuménicas”.
   
También dijo:
«El Santo Padre dice que la Tierra es nuestra casa común, y que todos somos hermanos y hermanas. En la encíclica Fratelli tutti, reitera claramente que es posible un camino de paz entre las religiones. Incluso afirma que los líderes religiosos están llamados a ser verdaderos dialogantes, desempeñando un papel activo en la construcción de la paz, no solo como intermediarios, sino como auténticos mediadores que buscan la paz como su objetivo final. Además, afirma que las religiones están al servicio de la fraternidad en el mundo».
«Francisco es ecuménico... Sigue este Camino»
En 2023, Tavares dijo al portal carismático Canção Nova que Bergoglio establece un “ejemplo brillante” para «el camino que debemos seguir a favor del ecumenismo y el diálogo interreligioso en nuestra búsqueda de la unidad en la diversidad».
  
Cree que «el mundo de hoy, profundamente dividido, espera de las Iglesias y de las religiones, de los miembros de otras confesiones y de nosotros, los cristianos católicos, en particular, que promovamos una cultura del encuentro, del diálogo, de la fraternidad, de la amistad social y de la paz».
   
«No ser ecuménico es desobedecer el Magisterio»
En Abril de 2024, habló en otra celebración interreligiosa (abajo), según Tv Aparecida:
«Sobre todo, esta celebración muestra la apertura de la Iglesia Católica al diálogo entre cristianos y personas de otras religiones. Quiero reiterar lo que el Papa Francisco ha subrayado: la importancia de vivir una cultura del encuentro, del diálogo, de la fraternidad y de la amistad social. Las religiones deben contribuir a la fraternidad, a la paz y al bien en el mundo, y nunca lo contrario. Por lo tanto, la gran bandera de la Iglesia Católica es la paz, la fraternidad y la unidad».

En Septiembre de 2025, dijo en una conferencia ecuménica, según informó la CNBB: «El ecumenismo es esencial para la Iglesia. No ser ecuménicos es desobedecer el magisterio y ir contra la voluntad de Cristo, que oró por la unidad de sus discípulos».
  
Salvación en diferentes tradiciones religiosas
Hablando con las Editoras Paulinas, Tavares dijo que la declaración “Nostra Ætáte” del Vaticano II es la Carta Magna para el diálogo interreligioso:
«Representó un cambio de paradigma: del eclesiocentrismo y del exclusivismo al reconocimiento del valor de las religiones no cristianas. La Iglesia anuncia a Cristo, pero respeta y estima a las otras confesiones religiosas. La Declaración introdujo una visión más inclusiva, reconociendo la acción de Dios en la historia de la salvación, que se realiza bajo diferentes nombres y en diferentes tradiciones».

PRESBÍTERO IRLANDÉS RIDICULIZA LA COMUNIÓN


El presbítero Patrick “Pat” Fitzgerald CP, administrador parroquial del convento pasionista de San Pablo de la Cruz en Monte Argos (Dublín, Irlanda), se hizo tendencia en Twitter al publicarse un fragmento de homilía donde minimizó el valor de la Misa comparándola con un comedero de animales:
«Nosotros no venimos a Misa para adorar a Dios, de eso no se trata. Es de compartir una comida. Hay mucho tiempo para adorarlo a Él y eso, es algo para otras ocasiones. Este es un tiempo para compartir una comida, tomando las palabras de la Ultima Cena: “Tomad y comed, todos de él”. ¡Cuán lejos [hemos llegado, de], cuando pasamos de eso [y] teníamos gente alineada en los comulgatorios y se alimentaban de la misma forma (y no quiero parecer irrespetuoso con la gente, pero… tenemos que decirlo) en que alimentamos a los animales, llevándoles la Eucaristía a ellos y poniéndola en sus bocas en la misma forma en que alimentaríamos a los animales».
A lo cual el presbítero dominico Thomas Petri le respondió vía Twitter: «No, la Misa es un culto a Dios. Y es precisamente a través de esa ofrenda que Dios se entrega a nosotros y nos restaura a quienes fuimos creados para ser».
  

Y John Henry Westen, editor principal de Life Site News, agregó: «El mismo Cristo eligió ser recostado en un pesebre, que es un comedero para animales, y Él mismo tomó esa imagen cuando dijo a San Pedro: “Apacienta mis ovejas”. Entonces puedes decir que Él no dijo: “Que se alimenten ellos mismos”. El lenguaje de ser alimentado es bíblico, como animales bebés. Esto habla de dependencia, humildad y confianza».
  
La tendencia de ver la Eucaristía como una cena comunal procedente del protestantismo fue adoptada en los años 1960 y 1970 producto precisamente de la redacción original del número 7.º de la Instrucción General del Misal Romano, y cuyo espíritu permanece en el Novus Ordo a pesar de las reediciones de 1970, 1975 y 2002:
«Cena domínica sive Missa est sacra synáxis seu congregátio pópuli Dei in unum conveniéntis, sacerdóte prǽside, ad memoriále Dómini celebrándum. Quare de sanctæ Ecclésiæ locáli congregatióne eminénter valet promíssio Christi: “Ubi sunt duo vel tres congregáti in nómine meo, ibi sum in médio eórum” (Mt. 18, 20). [La cena del Señor, o Misa, es el encuentro sagrado o congregación de la asamblea del pueblo de Dios, con presidencia del sacerdote, para celebrar el memorial del Señor. Por esta razón, se aplica eminentemente a tal reunión local de la santa Iglesia la promesa de Cristo: “Donde se reúnen dos o tres en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos” (Mt. 18, 20)]» (Negrillas fuera del texto).
Y se arraigó con himnos como “Table of Plenty” del exjesuita Daniel Laurent “Dan” Schutte Vanhimbergen, o “Señor, te ofrecemos el vino y el pan”, del sacerdote-presbítero carismático José María Goicoechea Aizcorbe C.Ss.R. Lo cual hace “justificar” e insensibilizar a los fieles ante los abusos litúrgicos tan inherentes y endémicos al Novus Ordo.
  
En cuanto a “Pat”… que siga lo que está escrito en 1.ª Corintios 11, 34: «Si alguno tiene hambre, y no le basta la cena frugal que hacen los demás, o no puede por motivo justo esperar tanto, coma en casa». O si gusta, hay hartos restaurantes, bares y pubs en Dublín para atascarse de estofado, tocino y col, o cigalas con Guiness. Como el animal que él es…

“ACÓLITAS” EN LA PRIMERA VISITA DE PRÉVOST A SU DIÓCESIS


Ayer domingo 15 de Febrero, León XIV celebró el servicio Novus Ordo correspondiente al 6.º Domingo del “Tiempo Ordinario” (para ellos no existe el período de Septuagésima) en la parroquia Santa María Regína Pacis de Ostia-Lido durante una visita pastoral como sedicente “Obispo de Roma”. Fue recibido por el cardenal vicario para la Diócesis de Roma Baldassarre “Baldo” Reina y el párroco Giovanni Patané SAC.
  
Un detalle llamó la atención en particular: mujeres adultas con maquillaje y zapatillas de deporte sirvieron en el altar.
   

Aunque no carece de precedentes (y su predecesor inmediato Francisco Bergoglio lo “legitimó” en 2021), es poco común que tales mujeres sirvan en una Eucaristía Papal. No había ocurrido durante el pontificado de León XIV hasta entonces.
  
El sacerdocio, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, ha sido reservado para los hombres (y por ello, las órdenes menores han estado asociadas al Sacramento del Orden). Incluso, en la Ley de Moisés, estaba prohibido bajo pena de muerte que los laicos sirvieran en el altar. Pero al (re)introducirse el uso de las “acólitas” (condenado desde la Iglesia primitiva) en la Iglesia Conciliar después del Vaticano II, se abrió el camino a la introducción del presbiterado femenino, “insensibilizando” a los fieles al respecto, como contara el padre Malachi Martin en una entrevista: «En una parroquia, vi a una mujer que durante la Misa estaba en el altar al lado del sacerdote y le hacía de ayudante en todo. Un día faltará el sacerdote, ella celebrará la Misa y la gente lo verá como normal».

EL VALOR DEL TIEMPO

PUNTO I
«Hijo mío —nos dice el Espíritu Santo—, procura emplear bien el tiempo, que es la cosa más preciosa y el don más grande que que puede Dios otorgar a un hombre en esta vida». Hasta los gentiles conocieron cuánto valía el tiempo, pues Séneca dijo que no había precio que igualase al valor del tiempo: «Nullum témporis prétium». Pero mejor que los gentiles han estimado y conocido los santos su mucho valer. Decía San Bernardino de Siena que «un momento de tiempo vale tanto como Dios, porque a cada instante puede el hombre, con un acto de contrición o de amor, adquirir la divina gracia y la gloria eterna: Módico témpore potest homo lucrári grátiam, et glóriam. Tempus tantum valet, quántum Deus, quíppe in témpore bene consúmpto comparátur Deus». 

El tiempo es un tesoro que solamente se halla en esta vida, pues en la otra no existe, ni en el infierno ni en el Cielo. «¡Oh, si tuviésemos una hora! O, si darétur hora!». Tal es el grito de los condenados en el infierno. ¡Qué no darían por una hora de tiempo, en la cual pudieran reparar su ruina! Mas esta hora no la tendrán jamás. En el Cielo no hay lamentos; mas si los bienaventurados pudieran llorar, llorarían, a buen seguro, por haber perdido durante la vida el tiempo en el cual podían haber adquirido mayor grado de gloria; pero tampoco ellos podrán alcanzar este tiempo. Después de muerta se apareció una religiosa benedictina, radiante de gloria, a cierta persona y le dijo que nadaba en delicias, pero que, si le fuese dado desear alguna cosa, solamente desearía tornar a la vida y padecer mucho para merecer más gloria, y añadió que se daría por dichosa el poder sufrir hasta el día del Juicio todos los dolores que había experimentado en su última enfermedad para lograr la gloria que corresponde al mérito de una sola Ave María [1]. 

Y tú, hermano mío, ¿en qué malgastas el tiempo? ¿Por qué lo que puedes hacer hoy lo dejas para mañana? No te olvides de que el tiempo pasado desapareció ya y no es tuyo; el que está por venir tampoco está en tu poder; sólo tienes el tiempo presente para obrar el bien. «¡Oh insensato! —dice San Bernardo—, ¿por qué presumes de lo futuro, como si Dios hubiera puesto en tus manos la presidencia de los tiempos? Quid de futuro miser præsúmis, tánquam Pater témpora in tua posúerit potestáte?». A lo cual añade San Agustín: «¿Cómo puedes prometerte un día tú, que no tienes una hora? Diem tenes, qui horam non tenes?». ¿Cómo puedes prometerte el día de mañana, si no sabes si te queda todavía una hora de vida? Por lo cual concluye Santa Teresa diciendo: «Si hoy no estás preparado para morir, teme una muerte desgraciada».

PUNTO II
No hay nada más precioso que el tiempo, ni tampoco hay cosa más menospreciada y menos estimada de los mundanos. Esto es lo que deplora San Bernardo cuando dice: «Nada hay más precioso que el tiempo y nada más vilmente estimado: Nihil pretiósius témpore, sed nihil vílius æstimátur»; y luego añade: «Uno tras otro se deslizan los días de salud para nunca más volver: Tránseunt dies salútis, et nemo recógitat sibi períre diem, et núnquam reditúrum». Ved a ese jugador que gasta días y noches en el juego. Preguntadle qué hace, y os responderá: «Matar el tiempo». Ved a ese otro vago que pasa las horas muertas en la calle, atisbando a ver quién pasa, si no es que se entretiene en hablar de cosas obscenas o a lo menos inútiles. Si le preguntáis qué hace, os responderá que está pasando el tiempo. ¡Desgraciados! De esta suerte pierden tantos días, días que no volverán jamás.

¡Tiempo menospreciado, en el trance de la muerte serás buscado y apetecido por los mundanos! Suspirarán entonces por otro año, por otro mes, por otro día, mas no lo tendrán; y oirán, por toda respuesta, aquella voz terrible: «Ya no habrá más tiempo: Tempus non erit ámplius». ¡Cuánto pagarían estos desventurados porque se les concediese todavía una semana más, otro día de tiempo, para mejor ajustar las cuentas de su alma! «Entonces, para lograr una hora de tiempo, darían —dice San Lorenzo Justiniano— todos sus bienes, riquezas, honores, placeres: Erogáret opes, honóres, delícias pro una hórula». Mas ni esta hora tendrán de tregua. «Apresúrate —le dirá el sacerdote que le asista—, apresúrate, sal presto de esta tierra, que ya no queda tiempo: Proficíscere, ánima christiána, de hoc mundo».

Por esto nos exhorta el Sabio a que nos acordemos de Dios y procuremos su gracia y amistad antes que desaparezca la luz. «Acuérdate de tu Creador antes que se oscurezca el sol y desaparezca la luz: Meménto creatóris tui, ántequam tenebréscat sol, et lumen» (Eccl. 12, 1). ¡Qué dolor no siente el viajero, al saber que ha perdido el camino, cuando le vienen encima las tinieblas de la noche y no tiene tiempo de remediar el yerro! Este género de angustia acometerá en la hora de la muerte al que ha vivido muchos años en el mundo sin emplearlos en el servicio de Dios. «Vendrá la noche —dice el Señor—, en la cual nadie puede obrar: Venit nox, in qua nemo potest operári». (Joann. 9, 4). Esta noche fatal será para él la hora de la muerte, en la cual no podrá ya hacer nada «Y contra mí llamó al tiempo: Vocávit advérsum me tempus», dice el Profeta (Thren. 1, 15). Pasará entonces por delante de su conciencia el tiempo que ha tenido y que lo ha empleado en daño de su alma. Le vendrán a la memoria tantas luces, tantas gracias que ha recibido de Dios para hacerse santo, y no ha querido aprovecharse de ellas; y en aquel momento se verá imposibilitado de hacer el bien. Entonces, gimiendo, dirá: «¡Loco de mí! ¿Qué es lo que he hecho? ¡Oh tiempo perdido! ¡Toda tu vida está perdida! ¡Perdí los años en que podía haberme santificado! No lo hice, y ahora ya se acabó el tiempo». Pero ¿de qué le servirán entonces estos suspiros y lamentos, cuando está acabándose para él la escena de este mundo, y la lámpara de su vida despide los últimos fulgores, y el moribundo está para entrar en el momento del cual depende toda la eternidad?

PUNTO III 
«Caminad —nos dice Jesucristo— mientras tengáis luz: Ambuláte dum lucem habétis» (Joann. 12, 35). Es menester que caminemos por las vías del Señor mientras tengamos luz, esto es, durante la vida, porque la luz se apaga en la hora de la muerte. Entonces no es tiempo de prepararse, sino de estar ya preparado. «Estad preparados: Estóte paráti», nos dice el Señor. En la hora de la muerte no se puede hacer cosa de provecho: lo hecho, hecho está. ¡Oh Dios!, si a uno trajesen la triste nueva de que dentro de poco se iba a ventilar un proceso del cual depende su vida y toda su fortuna, ¿qué prisa no so daría para buscar un buen abogado que hiciese valer su razón ante los ministros de justicia y ver el medio de que la sentencia le fuera favorable? Estarnos seguros que muy en breve, tal vez ahora mismo, se ha de tratar la causa que más nos importa: del negocio de nuestra salvación. ¿Y perdemos el tiempo?

Pero dirás: «Yo soy joven todavía; más tarde me daré a Dios». Pero ¿ignoras por ventura —te diré yo— que el Señor maldijo a la higuera porque no llevaba fruto, aun cuando, como lo advierte el Evangelio, «no era el tiempo de los higos: Non enim erat tempus ficírum»? (Marc. 11, 13). Con lo cual quiso el Señor declararnos que el hombre, aun en los años de su juventud, debe dar frutos de buenas obras; de otra suerte será maldito y en lo por venir no dará frutos, como no los dio la higuera. «Nunca jamás coma ya nadie fruto de ti: Jam non ámplius in ætérnum ex te fructum quíspiam mandúcet". Así dijo el Redentor al árbol, y de esta suerte maldice al que, llamado por Él, le resiste. ¡Cosa digna de admiración! El demonio tiene por breve el tiempo de nuestra vida, y por eso no pierde ni un instante para tentarnos. «El diablo bajó a vosotros y está lleno de furor sabiendo que le queda poco tiempo: Descéndit diábolus ad vos habens iram magnam, sciens quod módicum tempus habet» (Apoc. 12, 12). Y mientras el enemigo no malogra un momento para perdernos, ¿malograremos nosotros el tiempo que Dios nos ha dado para salvarnos?

«¿Y qué mal hago yo?», preguntará otro. Pues qué, ¿no es un mal perder el tiempo en juegos, en conversaciones inútiles, que nada aprovechan al alma? ¿Por ventura te da Dios el tiempo para que lo malgastes? «No —dice el Espíritu Santo—; del buen don no pierdas ni la más mínima parte: Non te prætéreat partícula boni diéi» (Eccli. 4). Los obreros de que nos habla San Mateo no hacían cosa mala: solamente perdían el tiempo, y, sin embargo, fueron reprendidos por el dueño de la viña, que les dijo: «¿Por qué estáis aquí ociosos todo el día? Quid hic statis tota die otiósi?» (Matth. 20). En el día del juicio Jesucristo nos pedirá cuenta de toda palabra ociosa. Todo el tiempo que no se emplea en el servicio de Dios es tiempo perdido. «Mira como perdido—dice San Bernardo—todo el tiempo en que no has pensado en Dios: Omne tempus, quo de Deo non cogitásti, cógita te perdídisse». Por eso nos exhorta el Señor y nos dice: Cuanto pueda hacer tu mano, hazlo sin demora, porque ni para obra ni pensamiento habrá lugar en el sepulcro, hacia el cual corres apresuradamente: «Quodcúnque fácere potest manus tua, instánter operáre, quia nec opus, nec rátio erunt apud ínferos, quo tu próperas» (Eccl. 9, 10). Decía la venerable Madre Sor Juana de la Santísima Trinidad, carmelita descalza [2], que en la vida de los santos no hay el día de mañana, que sólo se halla en la vida de los pecadores, los cuales siempre están diciendo: «Mañana, mañana», y así les asalta la muerte. «Ahora es el tiempo favorable —dice el Apóstol—: Ecce nunc tempus acceptábile» (2.ª Cor. 6, 2). «Si oyereis hoy la voz del Señor —dice el Salmista—, no queráis endurecer vuestros corazones: Hódie si vocem ejus audiéritis, nolíte obduráre corda vestra» (Ps. 94, 8). Dios te exhorta hoy a obrar el bien; hazlo hoy, porque bien puede ser que mañana no sea ya tiempo, o que Dios no te llame más. 
  
Si en lo pasado, por tu desgracia, has gastado el tiempo en ofender a Dios, procura llorarlo todo lo que te queda de vida, como se propuso hacerlo el rey Ezequías: «Repasaré, ¡oh Dios mío!, delante de Ti con amargura de mi alma, todos los año; de mi vida: Recogitábo tibi omnes annos meos in amaritúdine ánimæ meæ» (Is. 38, 15). Dios te alarga la vida a fin de que repares el tiempo perdido. «Recobrad el tiempo perdido —dice San Pablo a los Efesios—, porque los días de vuestra vida son malos: Rediméntes tempus, quóniam dies mali sunt» (Ephes. 5, 16). Comentando San Anselmo este texto, dice: «Recobrarás el tiempo si haces lo que has descuidado hacer: Tempus rédimes, si quæ fácere neglexísti, fácias». «Si bien San Pablo —dice San Jerónimo— fue en orden el último de los Apóstoles, los aventajó a todos en mérito, porque después de su vocación trabajó más que todos: Páulus novíssimus in órdine, prior in méritis, quía plus in ómnibus laborávit».
   
Consideremos, a lo menos, ya que otra cosa no hagamos, que a cada momento podemos alcanzar nuevos méritos para la vida eterna. Si te fuera dado en propiedad tantas tierras como pudieras recorrer en una jornada o tanto dinero como pudieras contar en un día, ¡con qué afán te pondrías a la obra! Pues bien, a cada momento puedes adquirir tesoros eternos, ¿y pierdes el tiempo? Lo que puedes hacer hoy no lo dejes para el día de mañana, porque el día de hoy será para ti perdido y no tornará más. Cuando hablaban delante de San Francisco de Borja de cosas mundanas, elevaba su corazón hacia Dios y se entretenía con Él en santos afectos; de suerte que si al fin le preguntaban su parecer no sabía qué responder. Un día que por ello le amonestaron dijo: «Antes prefiero pasar por corto de ingenio que perder una partecita de tiempo: Malo rudis vocári, quam témporis jactúram pati».

SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIOPreparación para la muerte, 2.ª parte, consideración XI. Traducción de Tomás Ramos C.Ss.R., 4.ª Ed. española. Madrid, El Perpetuo Socorro, 1943.

NOTAS [De la traducción española]
[1] La visión que narra Tobías Löhner SJ se refiere a un varón muy piadoso que había sufrido tres años de gota.
[2] Esta Sor Juana pertenecía por su nacimiento a las casas de los duques de Béjar y del Infantado. Murió en Medina del Campo el 10 de mayo de 1628.

domingo, 15 de febrero de 2026

NUEVAMENTE EN BRETE LA MEZQUITA DE RIPOLL


El imán de la mezquita Annur de Ripoll (Gerona, España) ʿAllāl el-Kartit, de 44 años, fue detenido por los Mozos de Escuadra (Policía autónoma de Cataluña) el 12 de Febrero acusado de agresión sexual a una menor de 13 años, informaron medios españoles dos días después.

El-Kartit, de origen marroquí y profesor de árabe en el centro islámico local, le tocó los pechos a la menor y le mordió la mejilla el pasado 7 de Febrero, mientras asistía a clases.

La víctima le contó a sus padres lo sucedido, y denunció el hecho a la comisaría local, y detuvieron a El Kartit el jueves siguiente.
  
La magistrada Marina Jimena Gutierrez, del juzgado de Primera instancia e Instrucción N.º 1 de Ripoll le dio libertad provisional sin fianza, aunque le prohibió acercarse a una distancia menor de 150 metros de la menor y comunicarse con ella mientras se desarrolla la investigación, además de no salir del país y presentarse cada vez que lo requiera el despacho.

Por su parte, los directivos de la mezquita lo despidieron de sus cargos y le vetaron la entrada.
  
La alcaldesa de Ripoll y diputada en el Parlamento catalán Silvia Orriols y Serra, perteneciente al partido nacionalista de derecha Alianza Catalana, dijo que ella se enteró del caso y la identidad del agresor por una fuente informal y no por las autoridades: «Que me entere gracias a una marroquí y no gracias al Departamento de Interior de que el imán que predica en Ripoll ha sido detenido por presunta agresión sexual a una menor, es inverosímil e inadmisible. Y que esta noticia no abra el telediario, aún más…», criticando a la consejera de Interior y Seguridad de la Generalidad de Cataluña, Nuria Parlon Gil, quien le respondió diciendo que, al ser una denuncia particular y no una captura por un operativo policial, debía manejarse de esa forma.

Orriols insistió en la necesidad de ilegalizar la Comunidad Musulmana Annur de Ripoll y cerrar su mezquita, señalando que esta representa una amenaza a la seguridad ciudadana:
«Una asociación islámica que primero contrata a un terrorista y después a un presunto pederasta no está capacitada para gestionar ninguna mezquita. En cualquier país decente, este centro de culto ya estaría cerrado (por haber permitido los llamamientos a matar infieles) y la asociación ilegalizada».
Asimismo, el ayuntamiento anunció que se apersonará en el caso como parte civil.
  
La mezquita Annur es la misma en la que predicaba el imán marroquí Abdelbaki Es Satty, considerado el cerebro de los atentados terroristas de la Rambla de Barcelona y Cambrils (Tarragona) entre el 17 y el 18 de Agosto de 2017, que dejaron 24 muertos y 135 heridos. Es Satty, que murió el día anterior cuando explotó una bomba que estaba armando en Alcanar para otros atentados en la Basílica de la Sagrada Familia y en la Torre Eiffel de París, se radicalizó antes de llegar a la localidad belga de Vilvoorde, donde intentó ejercer de imán en 2016, antes de establecerse en Ripoll y reclutar a varios jóvenes residentes para perpetrar los ataques.