domingo, 7 de junio de 2026

¿DÓNDE ESTABA EL FANTASMÓN SARAH TODOS ESTOS AÑOS?

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
  
«Mea Máxima Culpa» (Por mi grandísima culpa): Los neoconservadores en el clero neoiglesiano, como el cardenal Robert Sarah (arriba), parlotean, pero no hacen nada.
Son unos vendidos a la apóstata Iglesia sinodal de del Nuevo Orden, siempre y cuando consigan una tarjeta de membresía y, tal vez, un pequeño rincón o grieta en la parte trasera de alguna iglesia modernista.
   
Los neoiglesianos de tendencia izquierdista, marxista y modernista, son sin duda exasperantes, pero no ocultan su apostasía de la fe católica. Son tal como se muestran. Pero aún más exasperantes son los neoconservadores, tanto laicos como clérigos, que se venden a la apóstata Iglesia Sinodal del Nuevo Orden con tal de obtener una tarjeta de membresía y, tal vez, un pequeño rincón en la trastienda de alguna iglesia modernista.

Ya sabéis a qué tipo de personas nos referimos: neoiglesianos como el cardenal Robert Sarah Nemelo, el cardenal Raymond Leo “Ray Bully” Burke Nicks y el obispón Atanasio Antonio Schneider Trautmann. También podemos incluir a Bernard Fellay Voegele y Alfonso de Galarreta Genúa, de la Neo-Fraternidad Sacerdotal San Pío X, quienes, incluso ante una supuesta “excomunión” neoiglesiana, se niegan a denunciar la apostasía de dicha organización respecto a la fe católica. Son, para usar la vieja expresión, «mucho ruido y pocas nueces», en contraposición a la virtud romana de “facta, non verba” (hechos, no palabras).

El cardenal Sarah ha ejercido como obispón conciliar desde 1979, durante 47 años. Ha presenciado todo desde el Anticoncilio Vaticano II. En 2010 fue elevado a cardenal y dirigió nada menos que tres dicasterios curiales para los pseudopapas. Pero solo desde su jubilación en 2021 se ha pronunciado —y mucho menos ha hecho algo— sobre lo que el 4 de Mayo de 2026 denominó el “paganismo” que se infiltró en la Iglesia [Conciliar], reduciendo su falsa “liturgia” (Misa Novus Ordo) a mero “entretenimiento”. Cuando tuvo poder en la Antiiglesia, no hizo nada [Parte de la información para este Comentario proviene de Life Site News].

Católicos tradicionales, la ironía de la situación resulta ridícula cuando el cardenal Sarah afirma: 
«Este paganismo se reconoce por varios signos: la difuminación del sentido del pecado, la incomodidad ante la afirmación de la verdad revelada, la trivialización de la liturgia, la fascinación por las categorías mundanas y el olvido del propósito sobrenatural de la Iglesia. Cuando Dios deja de ser lo primero, incluso dentro de la Iglesia, todo lo demás se corrompe».
Todos sabemos que esta descripción caracterizó desde sus inicios a la falsa Iglesia del Nuevo Orden, fabricada en 1964 en el Anticoncilio Vaticano II. No surgió solo en los últimos cinco años. ¿Acaso Sarah estaba tan absorto en su alto cargo que hizo la vista gorda ante lo que ahora, ya retirado, llama “reconocible”?

¿QUÉ DIRÍA EL SANTO CURA DE ARS SOBRE ESTO?

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
  
El presbítero Richard Storey, de la parroquia “Santo Cura de Ars” en Kansas City (Kansas), fue sorprendido en flagrancia robando 160.000 dólares de la colecta y del fondo para los pobres, mientras el Gran Holocausto Sexual y Malversación de fondos conciliar continúa imparable bajo el mandato del falso Papa León XIV Riggitano-Prévost.
  
El Gran Holocausto Sexual y Malversación de fondos conciliar continúa imparable bajo el falso Papa León XIV Riggitano-Prévost, a pesar de que la Iglesia Sinodal pretende, principalmente mediante el silencio, engañar al público haciéndole creer que ha terminado. Pero no, cada día se perpetra un nuevo delito sexual o malversación de fondos por parte de un obispón, presbítero, diácono o religioso neoiglesiano.

El 23 de Mayo de 2026, el presbítero Richard Storey Byrne (“instalado” el 29 de Mayo de 2004) fue arrestado, fichado y acusado de hurto mayor de 160.000 dólares estadounidenses de la colecta y la caja de limosnas de su antigua parroquia “Santo Cura de Ars” en Leawood (Archidiócesis de Kansas City, Kansas). “Ric Short Story”, hijo de los difuntos John Conway StoreyMildred Louise “Mickey” Byrne se enfrenta a cuatro años de prisión estatal [Parte de la información para este Comentario proviene del National Catholic Register].
  
Católicos tradicionalistas, Storey ya había sido apartado de su cargo en medio de una investigación criminal relacionada con otro adulto en el año 2022. El arzobispón William Shawn McKnight O’Reilly no comentó sobre esa curiosa declaración policial acerca de un cómplice, aunque al menos McKnight tuvo la responsabilidad de realizar una auditoría, que descubrió el robo. ¿Acaso debemos preguntarnos qué diría el párroco conocido como el “Cura de Ars”, San Juan Vianney, sobre semejante crimen?

sábado, 6 de junio de 2026

EL PAPEL DE LA MUJER, DESDE EL PUNTO DE VISTA CATÓLICO TRADICIONAL

Traducción del artículo publicado en INTROIBO AD ALTARE DEI.
   
EL PAPEL DE LAS MUJERES 
  
Santa Juana de Arco
   
El confuso obispo de “Reconocer y Resistir” Richard Williamson (1940-2025) fue uno de los cuatro sacerdotes que el arzobispo Lefebvre consagró como obispo el 30 de junio de 1988. Conocí a Williamson cuando era sacerdote en 1985. Me pareció un patán pomposo cuya alta opinión de sí mismo solo era superada por sus extrañas e inmaduras ideas. Cada sábado, durante años después de su expulsión de la FSSPX, el desconcertado obispo enviaba sus “Comentarios Eléison” a sus seguidores por correo electrónico, supuestamente para convencer a todos de que solo su organización tenía la situación posterior al Concilio Vaticano II bien resuelta, y para advertir a la gente que se mantuviera alejada del sedevacantismo. Comenzaba casi cada número de sus “Comentarios” con alguna rima infantil. He aquí una pequeña muestra:
  • Una vez desechada la misa sacrificial, ¿cómo podrían los católicos pobres no extraviarse?
  • La verdad, cuando es verdadera, excluye toda contradicción. La “verdad” que admite error es una verdad-ficción.
  • Mientras Menzingen es hechizado por las sirenas de Roma, para mantener la fe, que los prevenidos estén preparados.
Era una especie de Eminem eclesiástico, pero sin las grandes ventas de discos. Al rapero malvado con educación primaria se le podían perdonar sus diatribas ilógicas, pero no a Williamson, que era culto y clérigo. Por ejemplo, el obispo Williamson dio origen a lo que el difunto padre Cekada llamó “mentevacantismo”: «la mente está vacía».

Williamson ideó una forma original de eludir la lógica férrea de la postura sedevacantista: los “papas” conciliares no son culpables de herejía debido a una “degeneración mental” que les impide darse cuenta de que son herejes. Por ilógicas y descabelladas que fueran sus ideas, sus peores opiniones se referían a las mujeres.

Según el padre John Rizzo, alumno de Williamson en 1983, cuando el seminario de la FSSPX estaba en Ridgefield (Connecticut), el entonces padre Williamson hizo el siguiente comentario:
«“Él siempre insistía en que las mujeres no debían usar pantalones, porque eso sería ocasión de pecado, que las mujeres casadas debían someterse a sus maridos hasta tal punto —nunca lo olvidaré— que si la esposa se portaba mal, el marido debía estar dispuesto a pegarle”, dijo» (cf. npr.org/2009/02/25/101139679/former-student-bishop-often-attacked-judaism#:~:text=%22He%20was%20always%20insisting%20that,tendencies%2C'%20%22%20he%20said; Énfasis mío).
Creo firmemente que el padre Rizzo dice la verdad. Williamson hacía comentarios denigrantes sobre las mujeres constantemente. Algunos ejemplos:
  • Se oponía firmemente a que las mujeres cursaran estudios superiores, como asistir a la universidad.
  • Él pensaba que las mujeres eran ignorantes y en una ocasión afirmó que una mujer puede «imitar bien el manejo de ideas, pero entonces no estará pensando correctamente como una mujer».
  • Afirmó que las mujeres no pueden ser profesionales porque son vanidosas y que, supuestamente, son buenas en eso: «¿Se revisó esta abogada el peinado antes de entrar al juzgado? Si lo hizo, es una abogada distraída. Si no lo hizo, es una mujer muy desequilibrada».
(Véase theguardian.com/world/2009/feb/25/catholic-bishop-richard-williamson#:~:text=Last%20year%20he%20described%20as,she%20is%20one%20distorted%20woman.%22)

¿Por qué menciono las ideas de un obispo “R&R” que falleció el año pasado? En los últimos años, y cada vez con mayor vehemencia, algunos tradicionalistas (hombres y mujeres) creen que la visión distorsionada de Williamson sobre la mujer es la enseñanza de la Iglesia. No lo es. El propósito de esta publicación es demostrar el papel de la mujer en la sociedad. Ningún tradicionalista puede negar que la ley divina positiva excluye a las mujeres del clero. Jamás podrá existir una diaconisa, sacerdotisa, obispa, cardenala o papisa válida. Esta publicación se centrará exclusivamente en el papel de la mujer en el hogar y en la sociedad actual.
  
La única pregunta dispositiva que debe responderse tiene dos partes: (a) ¿Puede una mujer trabajar fuera del hogar? Si es así, (b) ¿Existen trabajos que le estén prohibidos a una mujer, especialmente aquellos en los que ejerce autoridad sobre los hombres? A continuación, intento responder a esta pregunta. En tiempos sin papa, someto mi opinión al Juicio de la Santa Madre Iglesia, si un verdadero papa volviera a reinar, y acataré la decisión del Magisterio como verdadero católico. 

LAS MUJERES Y LA LEY NATURAL
  
Aquí os presentamos una definición sencilla y directa de la Enciclopedia Católica de 1913:
Según Santo Tomás, la ley natural no es «sino otra cosa que la participación de la criatura racional en la ley eterna» (I-II.91.2). La ley eterna es la sabiduría de Dios, en cuanto norma rectora de todo movimiento y acción. Cuando Dios quiso dar existencia a las criaturas, quiso ordenarlas y dirigirlas hacia un fin. En el caso de las cosas inanimadas, esta dirección divina está prevista en la naturaleza que Dios les ha dado; en ellas reina el determinismo. Como el resto de la creación, el hombre [aquí «hombre» se refiere a «seres humanos de cualquier sexo»]  está destinado por Dios a un fin y recibe de Él una dirección hacia este fin. Esta ordenación es de un carácter acorde con su naturaleza libre e inteligente. En virtud de su inteligencia y libre albedrío, el hombre es dueño de su conducta. A diferencia de las cosas del mundo meramente material, puede variar su acción, actuar o abstenerse de actuar según le plazca. Sin embargo, no es un ser sin ley en un universo ordenado. En la esencia misma de su naturaleza, él también posee una ley establecida, que refleja la ordenación y dirección de todas las cosas: la ley eterna. La norma que Dios ha prescrito para nuestra conducta se halla, pues, en nuestra propia naturaleza. Aquellas acciones que se ajustan a sus tendencias nos conducen a nuestro destino y, por lo tanto, se consideran correctas y moralmente buenas; aquellas que contradicen nuestra naturaleza son erróneas e inmorales.

Hay tradicionalistas que argumentan que el trabajo femenino fuera del hogar o en puestos de autoridad es contrario a la ley natural. Afirman que las mujeres solo pueden trabajar fuera del hogar cuando sea absolutamente necesario para sobrevivir y que nunca deben tener una ocupación en la que tengan subordinados varones. Algunos no solo dicen que es incorrecto que las mujeres ocupen cargos electos, sino que tampoco deberían tener derecho al voto.  Como argumento definitivo, citan declaraciones papales en las que el pontífice expresó su desaprobación del voto femenino. 

La mejor manera de determinar si el trabajo de las mujeres fuera del hogar (más allá de la necesidad de supervivencia) y su ocupación de puestos de poder contravienen la Ley Natural sería examinar las enseñanzas del último papa verdadero, Su Santidad el Papa Pío XII (1939-1958). 
 
EL USO DE LAS ALOCUCIONES POR EL PAPA PÍO XII
   
El papa Pío XII, el último verdadero papa de la Iglesia Católica antes de la Gran Apostasía, utilizó la alocución con mayor frecuencia, a medida que surgían nuevos medios de comunicación. Durante su pontificado, realizó (sin contar las canonizaciones) dos declaraciones ex cathedra, una de las cuales fue Munificentissimus Deus, que definió el dogma de la Asunción de la Santísima Virgen María, en cuerpo y alma, al Cielo. La mayoría de los teólogos consideran que Sacramentum Ordinis  de 1947 fue infalible, ya que estableció la materia y la forma exactas para los tres grados del sacerdocio y proporcionó el lenguaje definitivo que vincula a los católicos para siempre en este tema. 
   
¿Cuál es el valor doctrinal de los decretos no infalibles cuando el Magisterio Ordinario se pronuncia al respecto? He aquí una cita importante de la encíclica Humáni Géneris (1950):
«Tampoco debe pensarse que lo expuesto en las encíclicas no exige consentimiento por sí mismo, puesto que al escribirlas los Papas no ejercen la suprema autoridad de su Magisterio. Pues estas cuestiones se enseñan con la autoridad ordinaria del Magisterio, de la que es cierto decir: “El que os oye, me oye a mí”; y, en general, lo que se expone e inculca en las encíclicas ya pertenece, por otras razones, a la doctrina católica. Pero si los Sumos Pontífices, en sus documentos oficiales, juzgan deliberadamente una cuestión que hasta entonces estaba en disputa, es evidente que dicha cuestión, según la voluntad de los Pontífices, ya no puede considerarse un tema abierto a debate entre los teólogos» (párr. 20; énfasis mío). 
En su tratado “Enseñanza auténtica del Magisterio”, el teólogo Anthony Charles Cotter SJ enseña:
«El Papa [Pío XII] no duda de que los teólogos católicos a quienes se refiere en la encíclica [Humáni Géneris] están dispuestos a acatar las decisiones definitivas del Magisterio, las transmitidas  solemnemente.  No son ni herejes ni cismáticos. Sin embargo, se queja de que ignoren las declaraciones papales que les llegan con menor autoridad, como las encíclicas. Si teólogos de renombre han discrepado en el pasado, eso presupone que solo una definición solemne puede zanjar la cuestión; y mientras no se presente tal definición, se presume que cada uno es libre de interpretar los documentos papales según su propia interpretación de la Tradición. 
   
En respuesta, el Papa les recuerda que las encíclicas, además de contener a menudo cuestiones dogmáticas, pueden tener como objetivo dirimir puntos hasta entonces controvertidos, y que tales decisiones exigen de sí mismas un asentimiento positivo por parte de los fieles, incluidos los teólogos. Al publicarlas, los papas ejercen lo que técnicamente se conoce como el Magisterio Ordinario o Auténtico, del cual se puede decir con razón: “El que os escucha a vosotros, me escucha a mí”» (Citado en Teología moral contemporánea, [1962], vol. I, págs. 24-26). 
El teólogo Cotter señala que, si bien la declaración papal se refiere principalmente a las encíclicas, no se limita a ellas. Más bien, abarca todo el ámbito del llamado Magisterio Ordinario del Santo Padre. Por lo tanto, todo lo expresado podría aplicarse a los mensajes radiofónicos y alocuciones papales; sin embargo, dado el papel tan destacado que estos han desempeñado en la enseñanza papal (especialmente bajo el pontificado de Pío XII), merecen una atención especial. El propio Pío XII dejó muy claro que sus discursos, incluso cuando se dirigen a grupos pequeños, pueden contener enseñanza autorizada para toda la Iglesia. 

En su mensaje radiofónico sobre la educación de la conciencia cristiana, el Papa Pío XII dijo:
«Sin embargo, conscientes del derecho y el deber de la Sede Apostólica de intervenir con autoridad, cuando sea necesario, en cuestiones morales, en la alocución del pasado 29 de octubre nos propusimos iluminar las conciencias de los hombres sobre los problemas de la vida matrimonial. Con la misma autoridad declaramos hoy a los educadores y también a los jóvenes que el mandamiento divino de la pureza de alma y cuerpo sigue vigente, sin ninguna otra obligación menor, para la juventud actual. 

Según el teólogo Hurth (consultor de la Suprema Sagrada Congregación del Santo Oficio y acérrimo antimodernista), los discursos y alocuciones papales por radio tienen el mismo valor doctrinal que las encíclicas: son parte integral de la enseñanza ordinaria del Papa y, como tales, aunque no infalibles,  requieren aceptación tanto interna como externa.  (Ibid.,  pág. 26). 
LA ENSEÑANZA DEL PAPA PÍO XII
    
Dos discursos ponen de manifiesto la enseñanza de la Iglesia sobre el papel de la mujer en la sociedad: un discurso de Su Santidad el Papa Pío XII a la Unión Mundial de Organizaciones Católicas de Mujeres, del 24 de abril de 1952, y un discurso a las integrantes de diversas asociaciones católicas de mujeres, del 21 de octubre de 1945.
   
Estos son los puntos más relevantes de las enseñanzas del Papa Pío XII:
  • En su Discurso de 1945, el pontífice dejó claro que su intención era enseñar sobre los deberes de la mujer en la vida social y política. (Todo el énfasis en el texto de los Discursos es mío - Introibo).
    «Vuestra numerosa presencia ante Nosotros, queridas hijas, adquiere un significado especial dadas las circunstancias actuales. Pues, además de la alegría que siempre nos produce recibiros, bendeciros y ofreceros nuestro consejo paternal, hoy sentimos la necesidad, en respuesta a vuestras apremiantes peticiones, de dirigirnos a vosotras sobre un tema de suma importancia para nuestros tiempos: los deberes de la mujer en la vida social y política. Nosotros mismos habíamos anhelado esta oportunidad, pues la agitación febril de un presente convulso, y aún más la incertidumbre del futuro, han otorgado a la posición de la mujer un interés central tanto para los amigos como para los enemigos de Cristo y su Iglesia».
    Hombres y mujeres tienen la misma dignidad y poseen cualidades diferentes pero complementarias.
    «Como hijos de Dios, el hombre y la mujer poseen una dignidad en la que son absolutamente iguales; y son iguales también en lo que respecta al fin supremo de la vida humana, que es la unión eterna con Dios en la felicidad del Cielo… Pero el hombre y la mujer no pueden mantener ni perfeccionar esta dignidad igualitaria a menos que respeten y hagan uso de las cualidades distintivas que la naturaleza ha otorgado a cada sexo: cualidades físicas y espirituales que son indestructibles y están tan coordinadas que su relación mutua no puede alterarse sin que la propia naturaleza intervenga para restablecerla».
    El Papa elogia a la mujer en la vida religiosa y también a las mujeres que permanecen solteras:
    «Y, sin embargo, durante casi veinte siglos, hemos visto a miles y miles de hombres y mujeres, entre los mejores, renunciar libremente a formar una familia y a los sagrados deberes y derechos del matrimonio para seguir el consejo de Cristo. ¿Acaso se ve comprometido el bienestar común de las naciones y el bien de la Iglesia por ello? Al contrario. Estas almas generosas reconocen la unión de los sexos en el matrimonio como un gran bien. Si se apartan del camino ordinario, si abandonan la senda trillada, no es para abandonar el servicio a la humanidad, sino para consagrarse a ella con total entrega y abnegación, en una actividad incomparablemente más amplia, de hecho, universal y que lo abarca todo.
       
    Pero también está la joven católica que permanece soltera a pesar de sí misma; y ella también, si cree firmemente en la Providencia de su Padre Celestial, reconoce la voz del Maestro en la vida que le ha tocado vivir. “El Maestro está aquí y te llama” [Juan 11:28]. Y responde a la llamada; abandona el bello sueño de su adolescencia y juventud, renuncia a la esperanza de tener un compañero fiel con quien compartir su vida, de formar un hogar y una familia. En la imposibilidad del matrimonio discierne su propia vocación y, triste pero resignada, también ella se consagra por completo a las formas más elevadas y variadas de beneficencia».
    La función natural de la mujer es ser madre, ya sea física o espiritual/moralmente.
    «Ya sea casada o soltera, la función de la mujer se define claramente en las características propias de su sexo, en sus inclinaciones y poderes especiales. Trabaja codo a codo con el hombre, pero a su manera y según su vocación natural. Ahora bien, la función de la mujer, su camino, su vocación natural, es la maternidad. Toda mujer está llamada a ser madre, madre en el sentido físico, o madre en un sentido más espiritual y elevado, pero real al fin y al cabo».
    El Papa deplora las condiciones desfavorables para la familia y la dignidad de la mujer. Tanto el comunismo como el capitalismo han tenido efectos perjudiciales sobre la mujer, de tal manera que no puede criar a sus hijos adecuadamente.
    «Que la vida pública se ha desarrollado desde hace tiempo de una manera desfavorable para el verdadero bienestar de la familia y de la mujer es indiscutible… ¡Restituyámosle cuanto antes a la mujer el lugar de honor que le corresponde en el hogar como ama de casa y madre! Este es el clamor universal de hoy. Es como si el mundo hubiera despertado repentinamente, alarmado y horrorizado, al ver las consecuencias de un progreso material y técnico del que hasta entonces se había sentido tan orgulloso».
    El Papa condena las consecuencias de la vida de una mujer que ha abandonado sus deberes de esposa y madre para trabajar. La hija de esta mujer no estará preparada para la vida de esposa y madre.
    «Y esto no es todo. Su madre, con el paso de los años, ha envejecido prematuramente; está agotada y quebrantada por las penas, las ansiedades y el trabajo que ha sobrepasado sus fuerzas. Cuando ve a su hija regresar a casa muy tarde por la noche, lejos de encontrar en ella apoyo y consuelo, debe levantarse y cumplir con todas las tareas domésticas de alguien que no está acostumbrada ni capacitada para el trabajo de una mujer y ama de casa. El padre no estará en mejor situación cuando la edad avanzada, la enfermedad, la debilidad y el desempleo lo hayan obligado a depender para su escaso sustento de la buena o mala voluntad de sus hijos. ¡Cómo se destrona la augusta y sagrada autoridad del padre y la madre de su trono!»
    Sin embargo, dadas las circunstancias actuales [1945], en muchos casos las mujeres deben trabajar para sobrevivir. Esta es la situación actual. ¿Deberían las mujeres renunciar a trabajar para mejorar la sociedad? ¡No! Tienen el deber positivo de participar activamente en la sociedad moderna y contribuir a su mejora con las características propias del sexo femenino.
    «¿Debemos, pues, concluir, mujeres y niñas católicas, que debéis resistir la corriente que, os guste o no, os arrastra hacia la vida social y política? Ciertamente no. Lo cierto es que la mujer se mantiene alejada del hogar, no solo por su emancipación declarada, sino a menudo también por la necesidad vital de ganarse el pan de cada día. Por lo tanto, es inútil predicar su regreso al hogar mientras persistan las condiciones que, en muchos casos, la obligan a permanecer ausente. Y aquí reside el primer aspecto de la misión en la vida social y política que ahora se os presenta. Os habéis incorporado repentinamente a esta vida pública, forzadas por los cambios sociales que hemos presenciado. No importa: estáis llamadas a participar en ella. ¿Dejaríais a otras mujeres, a aquellas que activamente orquestan la ruina del hogar o al menos la conspiran, el monopolio de la organización de la estructura social, en la que la familia constituye el elemento principal de su unidad económica, jurídica, espiritual y moral? El destino de la familia, el destino de la sociedad humana, está en juego; y está en tus manos: “Tua res ágitur!”
       
    Por lo tanto, toda mujer sin excepción tiene la obligación —¡una estricta obligación de conciencia, ojo!— de no permanecer al margen; toda mujer debe pasar a la acción, cada una a su manera, y unirse para contener las mareas que amenazan con engullir el hogar, para luchar contra las doctrinas que socavan sus cimientos, para preparar, organizar y completar su restauración».
    Se insta a las mujeres a trabajar codo con codo con los hombres para el progreso de la sociedad.
    «Este es uno de los motivos que impulsan a la mujer católica a emprender el nuevo camino que ahora se abre a su actividad. Pero hay otro: su dignidad como mujer. Le corresponde trabajar con el hombre por el bienestar de la sociedad, en la que goza de una dignidad igual a la de él, y aquí cada sexo tiene un papel que desempeñar según su naturaleza, sus cualidades distintivas, sus capacidades físicas, intelectuales y morales. Ambos sexos tienen el derecho y el deber de trabajar juntos por el bien de la sociedad, por el bien de la nación. Pero es evidente que, si bien el hombre, por temperamento, está más capacitado para ocuparse de los asuntos externos y los asuntos públicos, en general la mujer posee una mayor comprensión de los delicados problemas de la vida doméstica y familiar, y una mayor seguridad para resolverlos; lo cual, por supuesto, no niega que algunas mujeres puedan demostrar gran capacidad en todos los ámbitos de la vida pública.
       
    No se trata tanto de que cada sexo esté llamado a una tarea diferente; la diferencia radica más bien en su manera de juzgar y llegar a aplicaciones concretas y prácticas. Tomemos el caso de los derechos civiles, por ejemplo; actualmente son iguales para ambos sexos. Pero imaginemos cuánto más inteligente y eficazmente se utilizarían estos derechos si hombres y mujeres aunaran sus recursos para ejercerlos. La sensibilidad y delicadeza propias de la mujer tal vez sesguen su juicio hacia sus impresiones, tendiendo así al prejuicio de una visión amplia y clara, una decisión fría o una prudencia previsora; pero, por otro lado, son herramientas muy valiosas para discernir las necesidades, aspiraciones y peligros propios del ámbito de la vida doméstica, la asistencia pública y la religión».
    Se abre un amplio abanico de posibilidades para las mujeres en el ámbito público. Aquí el Papa alude a las mujeres solteras. También puede aplicarse a las mujeres que trabajan o que tienen hijos adultos.
    «Se ha observado que el trabajo de la mujer se centra principalmente en las tareas y ocupaciones de la vida doméstica, las cuales contribuyen de manera significativa, y más de lo que generalmente se reconoce, a los verdaderos intereses de la comunidad. Sin embargo, para promover esos intereses se requiere un mayor número de mujeres que dispongan de más tiempo libre y, por lo tanto, puedan dedicarse a esta tarea de forma más directa y completa.

    ¿Y dónde podríamos encontrar a estas mujeres sino especialmente [Por supuesto, no decimos exclusivamente] entre aquellas a las que nos hemos referido: aquellas sobre las que la fuerza de las circunstancias ha impuesto una vocación misteriosa; aquellas a quienes los acontecimientos han destinado a una vida de soledad que no estaba en sus pensamientos ni aspiraciones, y que amenazaba con convertirse en nada más que una existencia egoísta, inútil y sin propósito? Y ahora, he aquí, se revela su misión en la actualidad: una misión multifacética, combativa y que exige todas sus energías; una misión que pueden emprender con mayor facilidad que muchas de sus hermanas, ocupadas como están con las responsabilidades familiares y la educación de sus hijos, o sometidas al yugo de una regla religiosa.
       
    Algunas de estas mujeres se han dedicado hasta ahora, con un celo a menudo admirable, a actividades parroquiales; otras, dotadas de una visión aún más amplia, se han involucrado en una labor más extensa de mejora moral y social. La guerra, con sus calamitosas consecuencias, ha provocado un gran aumento en el número de estas mujeres. Muchos hombres valientes han perdido la vida en este terrible conflicto, otros han regresado discapacitados o enfermos; por lo tanto, muchas jóvenes esperarán en vano el regreso de un esposo y anhelarán la llegada de nuevos jóvenes que alegren un hogar solitario. Y precisamente en este momento, nuevas necesidades, creadas por la incorporación de la mujer a la vida civil y política, han surgido y requieren su ayuda. ¿Es esto una mera coincidencia? ¿O debemos ver en ello una disposición de la Divina Providencia?
       
    De este modo, se abre un amplio campo para la actividad de la mujer, una actividad principalmente intelectual o principalmente práctica, según las capacidades y cualidades de cada individuo. Estudiar y explicar el lugar y la función de la mujer en la sociedad, sus derechos y obligaciones; ser guía y maestra de sus hermanas; corregir ideas, disipar prejuicios, aclarar confusiones; exponer y difundir la enseñanza de la Iglesia, como el medio más seguro para vencer el error, la ilusión y la falsedad, y como el método más eficaz para contrarrestar las tácticas empleadas por los enemigos de la fe y la moral católicas: esta es una tarea inmensa y de suma importancia, sin la cual el apostolado activo, por muy celoso que sea, solo dará resultados precarios.
       
    Pero la acción directa también es necesaria; de lo contrario, la sana doctrina y las convicciones firmes resultarán estériles o, en el mejor de los casos, darán poco fruto. Esta acción directa, esta cooperación efectiva en la vida social y política, no altera en absoluto el carácter distintivo de la actividad de la mujer. Asociada al trabajo del hombre en el ámbito de las instituciones civiles, se dedicará especialmente a asuntos que requieren tacto, delicadeza, instinto maternal, en lugar de rigidez administrativa. En cuestiones como la dignidad de la mujer, el honor y la integridad de la niña, la protección y la educación del niño, ¿quién mejor que una mujer puede comprender lo que se necesita? […] Su participación real en la vida social y política depende en gran medida de la legislación estatal y la administración municipal. Por consiguiente, el voto es para la mujer católica un medio importante para cumplir con sus estrictas obligaciones de conciencia, especialmente en la actualidad».
      
  • En otro discurso de 1952, el Papa Pío XII reitera que las mujeres están en la sociedad, no solo en el hogar, y que pueden traer la paz al mundo.
    «Existe también una actividad externa, pues si en otras épocas la influencia de la mujer se limitaba al hogar y su entorno, en nuestros días se extiende (nos guste o no) a ámbitos aún más amplios: la vida pública y social, los parlamentos, los tribunales, el periodismo, las profesiones y los oficios. Que las mujeres lleven su labor de paz a cada una de estas esferas. Si todas las mujeres pasaran de ese sentimiento innato que las hace aborrecer la guerra a la acción concreta para impedirla, sería imposible que la suma de tales esfuerzos imponentes, que ponen en juego las fuerzas más adecuadas para conmover la voluntad, es decir, la piedad y el amor, no alcanzara su fin».   
Principios básicos enseñados por el Papa Pío XII:
  • Hombres y mujeres tienen igual dignidad y valor.
  • Hombres y mujeres tienen talentos complementarios.
  • Estos talentos deben utilizarse para el mejoramiento de la sociedad.
  • Las mujeres tienen una vocación maternal, física o espiritual.
  • Dadas las circunstancias actuales, las mujeres deben trabajar
  • Las mujeres tienen el deber positivo de trabajar junto a los hombres para hacer del mundo un lugar católico.
  • Las mujeres tienen un amplio abanico de oportunidades laborales.
  • El ideal de esposa y madre debe ser defendido y nunca denigrado.
  • Las mujeres pueden y deben votar.
Para aquellos que objetan que los Discursos no son infalibles y no hay que creerlos, O PEOR AÚN, que el Papa Pío XII enseñó algo inmoral, malvado y contrario a la Ley Natural, tienen problemas insuperables.

Cristo dijo a los apóstoles: «El que os escucha a vosotros, me escucha a mí; y el que os desprecia a vosotros, me desprecia a mí; y el que me desprecia a mí, desprecia al que me envió» (Lucas 10:16). Esto significa que todo católico puede y debe escuchar las enseñanzas de la Iglesia como enseñanzas del mismo Cristo. ¿Qué sucede si un papa no enseña infaliblemente? Sin embargo, tales enseñanzas están protegidas por el Espíritu Santo para que no enseñen ninguna doctrina perniciosa. Esto significa que la Iglesia no puede enseñar nada que sea contrario a la doctrina o la moral católica, y que sería pecado aceptar. La Iglesia tampoco puede imponer disciplinas perversas, prescribiendo así algo malo a los fieles, haciendo que su observancia sea pecaminosa; ni puede dar nada que constituya un incentivo a la impiedad. 

Esto descarta por completo cualquier posibilidad de que el papa enseñe herejía, pues la protección del Espíritu Santo lo impide. El teólogo Fenton enseña:
«A la responsabilidad del Santo Padre de cuidar de las ovejas del redil de Cristo, corresponde, por parte de los miembros de la Iglesia, la obligación fundamental de seguir sus directrices, tanto en materia doctrinal como disciplinaria. En este ámbito, Dios ha concedido al Santo Padre una infalibilidad distinta del carisma de la infalibilidad doctrinal en sentido estricto. Ha organizado la Iglesia de tal manera que quienes siguen las directrices dadas a todo el reino de Dios en la tierra jamás se verán en la situación de arruinarse espiritualmente por esta obediencia. Nuestro Señor habita en su Iglesia de tal modo que quienes obedecen las directrices disciplinarias y doctrinales de esta comunidad jamás podrán desagradar a Dios por su adhesión a las enseñanzas y los mandamientos dados a la Iglesia militante universal. Por consiguiente, no existe razón válida para desestimar ni siquiera la autoridad docente, aunque no sea infalible, del vicario de Cristo en la tierra» (Véase The American Ecclesiastical Review [agosto de 1949], “La autoridad doctrinal de las encíclicas papales, parte I”, págs. 144-145). 
Por lo tanto, la protección del Espíritu Santo impide que el Papa enseñe herejía a la Iglesia. Solo en su calidad de teólogo particular podría enseñar herejía. Si se afirma falsamente que estos Discursos no son realmente enseñanzas del Papa, sino que habla a título personal, y que enseñó algo contrario a la Ley Natural o a la Fe, prepárense para convertirse en promotores de la vacante. 
  
Eugenio Pacelli no sería el papa. Como enseña San Alfonso María de Ligorio: «Si un papa, como persona privada, cayera en herejía, caería inmediatamente del pontificado» (Véase  Obras Completas 9:232; el énfasis es mío). 

Conclusión: Si bien lo ideal para las mujeres es ser madres en casa o monjas, nada les impide trabajar fuera del hogar cuando sea necesario o cuando no perjudique a su familia. Además, las mujeres solteras tienen un amplio abanico de opciones laborales. Todas las mujeres católicas están llamadas a participar activamente en la sociedad junto con los hombres para construir un mundo mejor y más católico. Las mujeres pueden y deben votar. 

¿Pueden las mujeres ocupar puestos de autoridad sobre los hombres? Este tema se tratará en la siguiente sección de esta publicación.

LAS MUJERES EN LA AUTORIDAD
  
Cabe señalar que en sus Discursos el Papa Pío XII no afirmó que las mujeres no pudieran ocupar puestos de autoridad sobre los hombres. Sin embargo, la ausencia de una condena no equivale a una aprobación. La historia de la Iglesia demuestra que las mujeres han ejercido posiciones de autoridad sobre los hombres, como lo atestiguan reinas católicas y el ejemplo de Santa Juana de Arco, entre otras. 

Reinas católicas
1. La reina Blanca de Francia gobernó el reino como regente en nombre de su santo hijo (el rey San Luis IX) entre 1226 y 1235, y es considerada por los historiadores como una de las gobernantes más astutas e inteligentes. Su hábil diplomacia le proporcionó a su hijo un reino más fuerte que nunca cuando ascendió al trono a los 21 años. Mientras desempeñaba funciones propias de un hombre, educó a su hijo para que fuera canonizado (el rey San Luis IX le atribuye específicamente a su madre su profunda devoción a la fe) y su hija se convirtió en la beata Isabel de Francia. Tuvo un total de 12 hijos.

2. La reina Margarita de Francia gobernó el reino mientras el rey San Luis luchaba en las Cruzadas. Además de ser madre de once hijos, se la considera una excelente gobernante. El lema de su santo esposo era: «Todo por Dios, todo por Francia, todo por Margarita», anteponiendo a su esposa a todo excepto a Dios y a la patria.

3. Santa Elena fue una emperatriz romana que utilizó su influencia para difundir el cristianismo y construir iglesias. También fue la madre de Constantino el Grande.

Podría dar muchos más ejemplos, pero basta con demostrar que la Iglesia permite que las mujeres tengan autoridad y, por lo tanto, no puede ser contrario a la Ley Natural ni pecaminoso. 

Mujeres católicas que lideraron a los hombres en la batalla.
1.  Santa Juana de Arco (1412-1431): Conocida como la “Doncella de Orleans”, afirmaba recibir guía divina del Cielo y escuchar voces que le decían que dirigiera a las tropas francesas contra los ingleses. Fue comandante militar. Hizo mucho más que simplemente aconsejar. Aquí presentamos a tres historiadores que han escrito sobre el papel de Santa Juana como comandante militar y que dirigió a hombres en batalla:
(a) El Dr. Kelly Robert DeVries (n. 1956) recibió su doctorado de la Universidad de Toronto y es un experto en la guerra de la Edad Media. Véase su libro de 1999 titulado Joan of Arc: A Military Leader (Juana de Arco: una líder militar).
(b) La Dra. Regine Pernoud (1909-1998) recibió su doctorado de la Sorbona en 1935. Léase su libro Joan of Arc: Her Story (Juana de Arco: Su historia), publicado en 1986.
(c) Jonathan Sumption (n. 1948) Fue miembro del Magdalen College de Oxford de 1971 a 1975, donde se dedicó a la docencia y la escritura, antes de ejercer como abogado. Credenciales como historiador: A pesar de no poseer un doctorado en historia (doctorado en derecho), es un historiador de renombre y galardonado (ganador del Premio Wolfson de Historia), conocido por su historia de la Guerra de los Cien Años en cinco volúmenes. La aborda en profundidad en The Hundred Years War, Volume 5: Triumph and Illusion (La Guerra de los Cien Años, Tomo V: “Triunfo e ilusión”), publicado en 2023.
Dios eligió a una mujer para liderar el ejército. Pudo haber elegido a un hombre, pero no lo hizo. Por lo tanto, que una mujer lidere a un hombre no es contrario a la ley natural ni pecaminoso. Si lo fuera, Dios no lo habría permitido; de hecho, no podría haberlo permitido ni una sola vez. 

2.  Matilde de Toscana, vicaria imperial y virreina de Italia (1046-1115). Poderosa noble medieval y partidaria clave del papado, Matilde frecuentemente comandaba personalmente a sus ejércitos para defender los intereses de la Iglesia, ganándose la reputación de condesa guerrera.

3. Juana de Flandes (1295–1374): Condesa de Montfort, dirigió tropas durante la Guerra de Sucesión Bretona. Es famosa por aparecer representada con armadura, al frente de 300 hombres, atacando un campamento enemigo y actuando como líder directa en combate.

4. La reina Isabel de Castilla fue reina de Castilla y León desde 1474 hasta su muerte en 1504. Conocida como “Isabel la Católica”, participó activamente en el mando de operaciones militares durante la Reconquista en España, dirigiendo con frecuencia la estrategia de las tropas y visitando el frente de batalla para inspirar a sus hombres.

Conclusión
Por lo tanto, las mujeres pueden ocupar puestos de autoridad sobre los hombres. Si una mujer puede ser Jefa de Estado o dirigir un ejército, sin duda puede liderar en funciones menos importantes. 

POR QUÉ ES BUENO QUE LAS MUJERES TENGAN EDUCACIÓN Y ESTÉN PREPARADAS PARA EL MUNDO LABORAL
  
La Santa Madre Iglesia, siempre solícita por el bienestar de sus hijos, les permitirá adaptarse al mundo de manera no pecaminosa cuando las circunstancias así lo dicten. Como enseñó el Papa Pío XII en su Discurso de 1952:
«También existe una actividad externa, porque si en otras épocas la influencia de las mujeres se limitaba a su hogar y a los alrededores del mismo, en nuestros días se extiende (nos guste o no) a ámbitos aún más amplios: a la vida pública y social, a los parlamentos, a los tribunales, al periodismo, a las profesiones y a los oficios»
Desde la caída de los países católicos tras el Concilio Vaticano II, se ha vuelto extremadamente difícil para un hombre mantener a una familia con un solo ingreso. Además, la tasa de divorcios es altísima. El divorcio y la separación no son desconocidos, ni siquiera entre los tradicionalistas.
   
Estas son las posibilidades:
  • La vida religiosa. No existen muchas órdenes tradicionalistas. Sin embargo, es posible ingresar a una y tener vocación religiosa. ¡Qué vida tan maravillosa! La hermana mayor del padre DePauw fue una monja misionera médica en lo que entonces se llamaba el Congo Belga. Dedicó cincuenta años de su vida a la conversión de personas en África. Recibió una educación formal y se convirtió en médica. ¡Era capaz de ayudar a las personas tanto física como espiritualmente! Imaginen un colegio tradicionalista donde monjas instruidas pudieran guiar el desarrollo de las jóvenes.
       
  • La vida matrimonial. Es muy difícil encontrar una pareja adecuada. Los tradicionalistas son un grupo pequeño. La mayoría de los tradicionalistas que se casan deben tener un cónyuge perteneciente a la secta del Concilio Vaticano II, a la secta protestante, etc., que esté dispuesto a firmar los votos del Derecho Canónico y contraer matrimonio mixto. Esto es tolerado por la Iglesia y es más necesario ahora que nunca, incluso más que antes del Concilio Vaticano II, cuando los católicos eran numerosos.

    Otro factor que dificulta el matrimonio es el elevado número de personas divorciadas, así como la presencia de miembros de sectas del Concilio Vaticano II con “nulidades” fraudulentas. Según diversas fuentes, la tasa de divorcios en Estados Unidos para los primeros matrimonios es del 40-42%. Esta estadística es algo que el Papa Pío XII jamás habría imaginado el año de su muerte (1958). (Véase, por ejemplo, pewresearch.org/short-reads/2025/10/16/8-facts-about-divorce-in-the-united-states). 
       
    Las personas con estudios universitarios tienen menos probabilidades de divorciarse, especialmente cuando ambos cónyuges tienen estudios superiores. Todavía existen buenas universidades con gente de bien, como el St. Mary's College en Kansas, dirigido por la FSSPX. Tanto mi esposa como yo tenemos una sólida formación académica y no nos dejamos influenciar negativamente por las instituciones a las que asistimos. Tener una fe sólida es fundamental. Las mujeres también pueden encontrar un buen hombre en su carrera profesional y luego quedarse en casa después de casarse y tener hijos. Cuando los hijos crezcan, pueden retomar su carrera y contribuir al mundo, como afirmó el Papa Pío XII. 
       
    Además, ¿qué pasa si la mujer es abandonada por su esposo? Se casa recién salida de la universidad a los 22, tiene cuatro hijos a los 29 y él la deja. También podría ser un padre irresponsable. ¿Y ahora qué? ¿Cómo puede esta mujer mantener a su familia? No todos tienen padres adinerados. Si tiene un título universitario, puede conseguir un trabajo decente para no terminar viviendo en una vivienda social y dependiendo de la asistencia pública (una verdadera pesadilla, especialmente para los niños). 
      
  • La soltería. Hay mujeres que no tienen vocación religiosa y nunca encuentran un hombre decente con quien casarse. Estas mujeres, en particular, pueden usar sus talentos únicos para hacer del mundo un lugar mejor y más católico, ya que disponen de mucho tiempo para dedicarse a ello.
Esto no es feminismo, es la realidad. Si un hombre gana un buen sueldo y puede mantener a una esposa/madre que se quede en casa con varios hijos, que Dios lo bendiga abundantemente. Pero este no es el caso de la mayoría. 
   
Finalmente, quiero decir que hay mujeres que son una vergüenza para su género. Lamentablemente, existen mujeres ambiciosas que persiguen el dinero, desprecian a Dios, odian a los niños, apoyan el aborto y son misándricas convencidas. Conozco a muchas; trabajo y vivo rodeado de ellas. Sin embargo, también hay mujeres como mi esposa, educada en una universidad de élite, profesional, cristiana por encima de todo y que marca la diferencia en el mundo.
  
OBJECIONES CONSIDERADAS Y RESPONDIDAS
  
Objeción: ¿Quieres mujeres en la batalla? ¿Quiénes serán las futuras madres? 
Respuesta: No, no estoy abogando por que las mujeres sean soldados. Las mujeres no deberían luchar a menos que sea necesario, pero no les está fuera de lugar serlo. La cuestión es que las mujeres pueden liderar en la batalla, no que sea prudente o imprescindible que lo hagan. Dios no tenía por qué llamar a Juana de Arco a la batalla, pero lo hizo. Podría haber elegido a un hombre. Así pues, incluso los puestos de liderazgo más difíciles pueden ser desempeñados por mujeres.

Objeción: La biología dicta que las mujeres no pueden hacer las mismas cosas que los hombres.
Respuesta: Estoy de acuerdo. Trabajos como la construcción, el trabajo en plataformas petrolíferas, etc., requieren una fuerza física que las mujeres nunca tendrán como los hombres. Estos trabajos deberían ser desempeñados por hombres, a menos que una necesidad absoluta exija que una mujer los realice. En los deportes, las mujeres no tienen cabida compitiendo con los hombres en fútbol americano, boxeo, etc. Podrían sufrir lesiones graves o incluso la muerte (Sin embargo, en mi opinión, una mujer sí podría competir en deportes como los bolos, el billar y otros deportes sin contacto).
  
Objeción: Según los teólogos McHugh y Callan,  «las mujeres no deberían ser obligadas a desempeñar una ocupación que no sea apropiada para su sexo».
Respuesta: Sí, las mujeres no deberían ser obligadas a hacer nada. Las ocupaciones que requieren fuerza física deberían dejarse para los hombres.

Objeción: El gobierno de las reinas sobre los hombres es una excepción histórica.
Respuesta: Una excepción que demuestra que las mujeres pueden liderar. Si fuera contrario a la Ley Natural o a la Ley Divina Positiva, los papas lo habrían condenado. En cambio, las reinas católicas fueron muy respetadas por la Iglesia.

Objeción: El papa San Pío X dijo en 1906 a una feminista austriaca: «¿Electoras, diputadas? ¡Oh, no!… ¿Mujeres en los Parlamentos? ¡Lo que nos faltaba! ¡Los hombres ya han causado suficiente confusión allí! ¡Imaginen lo que pasaría si hubiera mujeres!» (Steven Hause y Anne Kenny, The Development of the Catholic Women’s Suffrage Movement, págs. 11-30). Asimismo,  en 1909, el papa San Pío X dijo a los políticos franceses: «“Las mujeres nunca podrán ser iguales a los hombres”, dijo el Papa [San Pío X], “y, por lo tanto, no podrán gozar de igualdad de derechos. Pocas mujeres desearían legislar, y las que lo hicieran serían consideradas excéntricas”» (New York Times, 22 de abril de 1909). ¿Cómo es posible que tanto el Papa San Pío X como el Papa Pío XII tengan razón? 
Respuesta: El contexto es clave. En 1909, el Papa San Pío X intentaba preservar los roles de género tradicionales y existían muchos países católicos. En 1945, el Papa Pío XII se enfrentaba a la realidad de un mundo cada vez más secularizado, en el que las mujeres se incorporaban al mercado laboral tras la Primera Guerra Mundial y, sobre todo, tras la Segunda. Ambos papas creían en la diferenciación de género, pero Pío XII extendió esa diferencia al considerar que las mujeres eran necesarias en la vida pública para proteger el tejido social; y lo eran, tanto entonces como ahora. En retrospectiva, se podría decir que el Papa Pío XII fue visionario. Tan solo 17 años después de su Discurso de 1947, nacería la secta del Concilio Vaticano II, que desharía todo lo católico. 

Objeción: El hombre es la cabeza de familia, y San Pablo nos dice que las mujeres ni siquiera pueden hablar en la iglesia. ¿Cómo puede una mujer gobernar sobre los hombres? ¿Y si fuera la jefa de su marido en la empresa donde ambos trabajan? Es un desorden.
Respuesta: Distingo que el hombre es la cabeza de familia, lo cual se admite; que no puede estar sujeto a su esposa fuera del hogar mediante una directiva aplicable únicamente al trabajo, lo cual niego. No creo que sea ideal que marido y mujer trabajen juntos; uno puede trabajar lejos del otro. Hombres y mujeres tienen roles complementarios. La mujer da a luz y cría a los seres humanos en el plano físico. Los hombres dan vida espiritual y consuelan a las almas como sacerdotes en la Iglesia. Los hombres tienen autoridad en la Iglesia y, si están casados, en el hogar. Esta autoridad no se extiende de manera absoluta fuera del hogar ni en el ámbito secular. 

CONCLUSIÓN
  
Hombres y mujeres poseen diferencias complementarias. Deben usar sus talentos y trabajar juntos para hacer del mundo un lugar más católico. Si bien la mujer está sujeta al marido, esto no le da derecho a maltratarla ni a propinarle una paliza al estilo de Williamson. Lo que dijo Williamson es ilegal en Estados Unidos y profundamente inmoral en todas partes. Las mujeres nunca podrán ser clérigas, pero no se les impide ejercer muchas otras profesiones. 

Oremos como  Santa Teresa de Lisieux:  “Jesús, ayúdame a simplificar mi vida aprendiendo lo que Tú quieres que sea y convirtiéndome en esa persona”.

PRÉVOST ELOGIA INEXISTENTE “DIÁLOGO CULTURAL Y RELIGIOSO” EN LA ESPAÑA MUSULMANA


En su discurso ante la sedicente “Casa Real Española”, autoridades civiles y el cuerpo diplomático en el Palacio Real de Oriente de España, León XIV Riggitano-Prévost retrató la opresiva ocupación islámica de España (711-1492) como lugar de confrontación, pero también de diálogo y encuentro entre religiones:
«La presencia del islam en la Península ibérica, por ejemplo, constituyó una realidad política, cultural y religiosa de larga duración. Durante ese periodo no sólo hubo confrontación, sino que se intentó crear un espacio de contacto, conversación y diálogo sobre el sentido de la verdad entre cristianos, musulmanes y judíos. En la escuela de traductores de Alfonso X “el Sabio”, expertos pertenecientes a las tres religiones colaboraron en la traducción del rico patrimonio árabe, griego y hebreo, contribuyendo a la difusión de textos como, entre otros, los de los filósofos Averroes (1126-1198) y Maimónides (1138-1204). En particular, ciudades como Córdoba y Toledo se convirtieron en lugares de mediación entre lenguas, religiones y saberes. Pero esta es la verdad que cuentan las ciudades europeas, su estratificación histórica, el tejido de solidaridad que a lo largo de los siglos ha conformado sus diferencias, transformando los inevitables conflictos en puntos de partida».

En realidad, al-Ándalus era una “edad oscura” comparable a la del Dáesh en sus territorios ocupados. A más de la consabida persecución a los cristianos y judíos (que habían colaborado con la invasión del 711), ciudadanos de segunda categoría que eran y son bajo la Umma (Nación islámica), hay que recordar que bajo la influencia de los faquha (jurisconsultos islámicos), el duque Almanzor al servicio del califa Hishán II incendió la biblioteca califal de Granada en el año 1009 por contener literatura visigoda y obras de filosofía “no ortodoxas” para el islam fundamentalista, y bajo la dominación almohade (1147-1269), Averroes fue encarcelado y desterrado mientras sus obras fueron destruidas (¿por qué entonces solo sobreviven las traducciones hebrea y latina, y no así los originales en árabe?) y Maimónides fue obligado a partir al exilio. Y en cuanto a la Escuela de Toledo de Alfonso X, las matemáticas y la historia son exactas: Toledo había sido reconquistada para la fe cristiana por Alfonso VI “El Bravo” de León y Castilla en 1085, del cual “El Sabio” era descendiente de octava generación. Además, España nació de luchas, y sobrevivió por las luchas: la guerra íbero-romana, la invasión de los visigodos, la Reconquista, la Guerra de Sucesión, la Guerra del Francés, las Carlistadas y la Guerra civil, por lo que la imagen de la dominación islámica de España como una “edad dorada” de la cultura y la tolerancia avant la lettre es en realidad pura y dura propaganda creada por la Inglaterra protestante y masónica contra la España católica. ¿Y Riggitano-Prévost? ¡SUSPENDIÓ HISTORIA, SACÓ “F” (Fail)!

HALLAN MUERTO A OBISPÓN DE MOZAMBIQUE


El obispón Osório Citora Afonso ICM, ordinario de la diócesis de Quelimane (Mozambique), fue muerto a tiros en las primeras horas del 6 de Junio a la edad de 54 años, informó el diario El País de Mozambique.
  
Según los informes de la Policía provincial de Zambezia y el Servicio Nacional de Investigación Criminal (SERNIC) de Mozambique, Afonso fue encontrado muerto en un pasillo de la residencia episcopal. La información inicial indica que sufrió la herida de bala en el pecho, procedente de un rifle de asalto tipo AKM, sin identificarse aún a los autores del crimen.
  
El arzobispón Inácio Saúre IMC de Nampula, Presidente de la Conferencia Episcopal de Mozambique, confirmó la muerte del obispón, diciendo que las circunstancias aún no se han aclarado, por lo que no podía llamarlo asesinato.
  
Nacido el 6 de Mayo de 1972 en la entonces provincia ultramarina portuguesa de Mozambique, profesó en los Misioneros de la Consolata el 17 de Junio de 2001 y fue “instalado” presbítero el 3 de Noviembre de 2002. Fue “instalado” obispón titular de Pucia en Numidia (cerca al oasis de Negrina, Argelia) y auxiliar de la Archidiócesis de Maputo el 28 de Enero de 2024 por el cardenal Luis Antonio “Chito” Tagle y Gokim. León XIV lo nombró obispón diocesano de Quelimane, en el centro oriente del país, el 6 de Julio de 2025, tomando posesión el 31 de Agosto. Al momento de su muerte, estaba a cuatro días de cumplir dos meses como Administrador Apostólico “sede vacante” de la Archidiócesis de Beira, tras la renuncia del arzobispón ítalo-argentino Claudio Dalla Zuanna SCJ por enfermedad.

LOS “VALORES EUROPEOS” DE ZELENSKI: EXALTAR EL GENOCIDIO Y EL COLABORACIONISMO NAZI


Un grupo de eurodiputados encabezado por la política polaca Anna Mirosława Bryłka solicitó a la presidenta del Parlamento Europeo Roberta Tedesco-Triccas Bezzina de Metsola revocar la condecoración de la Orden del Mérito Europeo al presidente ilegítimo de Ucrania Vladímir Zelenski debido a que exaltó a una organización genocida.

Bryłka, miembro del Movimiento Nacional y de la coalición Patriotas por Europa, cuestionó que se le otrogase tal distinción a Zelenski (otorgada también a los polacos Lech Wałęsa y Jerzy Buzek) por su «excepcional contribución a la integración europea y los valores europeos» y por «promover y defender los principios consagrados en los Tratados [de la Unión]» mientras en su propio país exalta el genocidio y la “limpieza étnica” al designar al Centro Independiente de Operaciones Especiales “Norte” de las Fuerzas Especiales ucranias como “Héroes del Ejército Nacional de Ucrania” mediante el decreto 440 del 26 de Mayo, haber repatriado y sepultado con honores militares los restos del líder nacionalista Andrés Melnyk desde Luxemburgo y buscar repatriar desde Países Bajos y Múnich los de Eugenio Konoválets y Stepán Bandera respectivamente.

La moción cuenta con el apoyo de los eurodiputados polacos, entre ellos Adam Bielan, Beata Szydło, Stanisław Tyszka, Dominik Tarczyński, Grzegorz Braun y Tobiasz Bocheński, como también de sus pares de otros países de la Unión.

Adicionalmente, el presidente de Polonia Karol Nawrocki criticó la decisión de Zelenski calificándola como «el mejor material y oxígeno abundante para la propaganda rusa» y la prueba que «demuestra que quienes afirmaban que Ucrania debía unirse a la Unión Europea sin expectativas estaban muy equivocados», y propuso presentar una moción revocatoria de la concesión de la Orden del Águila Blanca (la máxima y más antigua condecoración polaca) a Zelenski otorgada por su antecesor Andrzej Duda 2023, durante el capítulo extraordinario del 8 de Junio. 

El Ejército Nacional de Ucrania (en inglés y ucraniano UNA; no confundir con el Ejército Popular de Ucrania comandado por Simón Petliura entre 1917 y 1920, responsable de los pogromos durante la Guerra Civil Rusa) fue el brazo armado del Comité Nacional Ucraniano creado en 1945 por el ministro del Reich para los Territorios Orientales Ocupados Alfred Rosemberg, que agrupó bajo el mando del general Pablo Shandruk a los sobrevivientes de otros grupos colaboracionistas de los nazis como la 14.ª División de Granaderos Waffen-SS “Galizia”, el Ejército Ucraniano de Liberación y la facción banderista de la Organización de Nacionalistas Ucranianos que fueron responsables de las Masacres de Volinia y Galizia Oriental, donde fueron asesinados decenas de miles de polacos, eslovacos, judíos, rutenos, rusos y ucranianos antinazis. 
  
En los últimos años, los gobiernos pro-occidentales de Ucrania han exaltado a figuras y movimientos nacionalistas que estuvieron relacionados con el nazismo, y desde la guerra, se ha intensificado tal procedimiento. Y la Iglesia tampoco se salva, porque la Fraternidad Sacerdotal San Josafat (rama oriental de la FSSPX) también exaltó a Stepán Bandera.

viernes, 5 de junio de 2026

DIPUTADO REFORMISTA ISRAELÍ CITANDO A TRUMP: «EL “PUTO LOCO” DE NETANYAHU NOS LLEVÓ A DONDE ESTAMOS»

Elementos tomados de RUSSIA TODAY y otras fuentes.
  
El rabino reformista y diputado de la oposición israelí Gilad Kariv Shaar subió al estrado del Knéset, el Parlamento de Israel, y citó las palabras del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamando a Benjamín Netanyahu “puto loco”, por continuar con sus ataques contra el Líbano.
  
«“¿Qué diablos estás haciendo? Eres un puto loco. Si no fuera por mí, estarías en prisión. Te estoy salvando el pellejo”: Esta es la “liga diferente” de Netanyahu, esta es nuestra realidad. El presidente de EE.UU. le dice al primer ministro de Israel que es un puto loco. ¿A eso hemos llegado?», declaró el funcionario israelí durante un debate sobre la propuesta del gobierno para la división de las funciones del Fiscal General.
  
Y al responderle a uno que trató de desmentirlo que esa cita provenía de fuentes de la Casa Blanca, continuó: «Vosotros nos habéis traído hasta aquí. En mi discurso anterior dije que el presidente Joe Biden dijo “no” y Trump está diciendo “no”. Pero Biden le dijo que “no” a Irán y Hezbolá. ¿A quién le dice “no” Trump? A Netanyahu, al Tzahal (las Fuerzas de Defensa de Israel) y al Knéset. Son Har-Meléj, te veo a la cara. Es sobre ti. Déjame continuar. ¿Qué estás haciendo en la coalición? ¿Es esto lo que estáis haciendo para ser elegidos como Ben Gurión? Resolverlo vosotros, grandes sabios». 

Limor Son Har-Meléj (nacida Elmaléh Beit Eini) es diputada del partido ultraderechista y kahanista Fuerza Judía (liderado por el ministro de Seguridad nacional Itamar Ben Gvir/Hana Shangeloff) y vicepresidenta del Knéset. Ella la autora de la ley que penaliza con la muerte a los palestinos culpables de terrorismo, mientras que elogió como “un hombre santo” al colono judío Amirán Ben-Uliel, condenado en 2020 a tres cadenas perpetuas por el ataque con cócteles Molotov en Duma (cerca de Nápoles de Palestina) el 31 de Julio de 2015 en el que murieron el bebé Alí Dawabsheh y sus padres Saad y Reham. Y en el pasado 3 de Marzo de 2026, con ocasión del Purim (el carnaval de los judíos), se disfrazó con un overol del Servicio de Prisiones sosteniendo una cuerda de nudo corredizo y una jeringa de inyección letal, mientras su segundo esposo Judá Son lo hacía con un fusil, un avión y una casa con las etiquetas “Ocupación militar” (כִּיבּוּשׁ), “Deportación” (גֵּירוּשׁ) y “Asentamiento” (הִתְיָישְּׁבוּת) respectivamente, homenajeando al terrorista judeo-estadounidense Baruc Kopel/Benjamín Carl Goldstein.
   

Finalmente, Kariv cuestionó a la coalición de gobierno si el acuerdo de cese al fuego impuesto por Estados Unidos a Israel hubiera sido suscrito semanas antes de las muertes de los quince soldados de las FDI en Gaza. «¿Recordáis que Netanyahu dijo “Un paso a la vez”? Primero un golpe judicial, y luego negociaremos con Hamás. Lo que os ha interesado a vosotros en estos cuatro años es vuestra guerra contra el sistema judicial, no contra los enemigos de Israel. Y vuestra juspá (osadía) desde el 7 de octubre (de 2023), después de vuestro “Un paso a la vez”, es continuar el golpe judicial después de 2.000 israelíes asesinados y caídos. ¿Y todavía tenéis el descaro de traer aquí legislación relacionada con el golpe judicial? Vuestras manos están llenas de sangre. Vosotros habéis priorizado la guerra contra el Fiscal General por sobre la guerra contra Hamás. ¡Vergüenza para vosotros! ¡Pueblo sanguinario!».

Previamente, se reportó que Trump había criticado duramente a Netanyahu durante una llamada telefónica, en la que lo llamó «puto loco» por la escalada contra el Líbano. «¿Qué diablos estás haciendo? ¡Eres un puto loco! Si no fuera por mí, ahora estarías en prisión. Te estoy salvando el pellejo de ésta. Ahora todo el mundo te odia. Todo el mundo odia a Israel por esto», le dijo. Además, habría frenado el plan israelí de bombardear Beirut, advirtiendo que hacerlo «aislaría aún más a Israel». Posteriormente, el mandatario estadounidense confirmó las declaraciones. 

EL MARTIRIO DE SAN JUAN FISHER Y SANTO TOMÁS MORO


Divisó Enrique VIII que la usurpación del primado papal fuese detestada por todos los católicos, e incluso por Lutero y Calvino, y por tanto ordenó que se escribiera un libro en defensa de su autoridad, y se hallaron muchos, unos espontáneamente, y otros por fuerza. Quería incluso que su pariente el cardenal Reinaldo Pole escribirse en su favor, pero él valientemente se negó, y en cambio escribió cuatro libros titulados Por la defensa de la unidad eclesiástica, con los que se granjeó tanto odio del rey que lo declaró traidor a la patria y reo de lesa majestad, y buscó muchas veces hacerlo asesinar; y al no conseguirlo, hizo matar a su madre Margarita Plantagenet, a su hermano Enrique Pole, 1.º barón de Montagu, y a su tío, y por esa causa su familia fue afligida y casi extinta. 
  
Persiguió tiránicamente a los religiosos por la misma razón, y precisamente a los cartujos, los franciscanos y los brigidinos, quienes en esa persecución fueron convertidos en mártires [1] junto con Juan Fisher, obispo de Rochester, y Tomás Moro, a quienes mandó decapitar en el año 1534 [2]. Fisher, estando en prisión, había sido nombrado cardenal por Pablo III; Enrique, al enterarse de esto, rápidamente lo mandó condenar a muerte.

Está escrito que Fisher, cuando tuvo que salir de prisión para ir a la ejecución, se visitó con sus mejores ropas, diciendo que así iba a su boda, y como era viejo y estaba demacrado por los sufrimientos de la prisión, necesitaba un bastón en el que apoyarse, pero cuando vio el cadalso, dijo estas palabras arrojando el bastón: «Eja, pedes, offícium fácite, parum itíneris jam restat» (Ea, pies, haced vuestro oficio, que ya queda poco camino). Y luego, de pie en el cadalso, antes de ser decapitado, alzó los ojos al cielo y entonó el Te Deum laudámus, en acción de gracias a Dios que le permitía morir por la santa fe; y habiendo terminado, generosamente sometió su cabeza al hacha, que luego fue colocada en un poste y expuesta en el Puente de Londres; y se dice que cuanto más tiempo permanecía allí, más floreciente y viva parecía, por lo que se ordenó que la retiraran de allí lo antes posible [3].

Similar a esta gloriosa muerte fue la de Tomás Moro. Cuando le informaron del día en que el obispo de Rochester fue condenado a muerte, dijo: «Señor, no soy digno de tanta gloria, pero espero que me hagas digno de ella». Su esposa Margarita fue a tentarlo a prisión para complacer al rey; pero él la rechazaba constantemente. Después de catorce meses en prisión fue llevado a juicio; respondió allí con fortaleza y fue condenado a perder la cabeza. Entonces, encontrándose ya cerca del cadalso, dijo amablemente a un hombre que estaba cerca: «Amigo, ayúdame a subir, pues para bajar no necesitaré ayuda». Subió al cadalso y allí protestó ante la audiencia que moría por la fe católica; y después de haber recitado el Miserére, tal hombre fue decapitado en medio de los lamentos de toda Inglaterra [4].

SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO. Historia de las herejías, cap. XI “Herejías del siglo XVI”, art. 4.º “Del cisma de Inglaterra”, § 1, n. 112.
 
NOTAS
[1] Card. VICENTE LUDOVICO GOTTI OP, La verdadera Iglesia de Jesucristo demostrada por signos y dogmas, tomo I, cap. CXIII, §. 2, n. 22. NATALE ALEXANDRE OP, Historia eclesiástica, tomo XIX (edición revisada y corregida por Costantino Roncaglia, Lucca, 1739), cap. XIII, art. 3.º, n. 5.
[2] Mons. SANTIAGO BENIGNO BOSSUET, Historia de las variaciones de las iglesias protestantes, lib. VII, n. 11. GOTTI, loc. cit.
[3] NICOLÁS SANDERS, Historia y progreso del cisma anglicano, lib. I, pag. 135. GOTTI, ibid.
[4] SANDERS y GOTTI, loc. cit., n. 23.

jueves, 4 de junio de 2026

McELROY CENSURA OPINIÓN DE “EXORCISTA” SOBRE LOS OVNIS


El arzobispón de Washington DC Robert Walter McElroy Sheppherd removió al “monseñor” Stephen Joseph Rossetti Skillings (derecha) del cargo de “exorcista” oficial de la archidiócesis por afirmar en un vídeo el 29 de Mayo que muchos de los supuestos avistamientos de ovnis (objetos voladores no identificados) eran en realidad manifestaciones de demonios.
  
En un escueto comunicado, McElroy dijo que las declaraciones de Rossetti (“instalado” presbítero en 1984 para la diócesis de Siracusa en Nueva York) «socavaban la doctrina de la Iglesia sobre el diablo, la posesión y el exorcismo», sin dar más explicaciones. Asimismo, rescindió el contrato con el Centro de Renovación Espiritual San Miguel dirigido por Rossetti.

En respuesta, el hijo de los fallecidos Helene Agatha Skillings y Joseph Angelo Rossetti se disculpó por las palabras que emitió en el vídeo (que fue puesto como privado en su canal de YouTube), y agradeció la confianza que la archidiócesis de Washington le depositó durante 19 años.

El vídeo en cuestión presentaba a Rosseti respondiendo así sobre la cuestión de los avistamientos de ovnis y la posibilidad de vida extraterrestre en el contexto de la segunda publicación por el gobierno estadounidense de documentos desclasificados del Pentágono sobre la materia:
«Aquí hay peligro. Como exorcista, quiero advertir sobre ese peligro. Y es que a los demonios les gusta esconderse… Ellos no quieren que nosotros sepamos lo que están haciendo porque son más efectivos cuando no nos damos cuenta. Ellos pueden hallar cómo meterse en tu cabeza, ya sabes, y manipular las cosas en el mundo para influenciarnos a hacer el mal. Personalmente, creo que muchos, si no la mayoría de estos avistamientos ovnis son en realidad demonios».
  
Aparte que la decisión de McElroy (que no es precisamente de los adictos a la doctrina) se muestra autoritaria, carente de fundamento y desproporcionada (y que estas desclasificaciones sean más una maniobra de distracción del gobierno estadounidense que otra cosa), es un hecho que, a diferencia de los ángeles (que no pueden ser redimidos), no hay otras criaturas con alma racional y espiritual (y, por tanto, sujetos de redención) fuera de los seres humanos; y de haberlas, ciertamente Dios lo hubiese revelado y proporcionádoles los medios para extender a éstas la obra redentora de Cristo.
  
Ítem, la Sagrada Escritura muestra desde el Génesis hasta el Apocalipsis que satanás el diablo, aún siendo una criatura espiritual (y por tanto, no pudiendo asumir forma corpórea) puede emplear elementos de la realidad sensible para engañar (recuérdese que se valió de la serpiente para inducir a nuestros primeros padres Adán y Eva a comer del árbol del bien y el mal), y que en los últimos tiempos se verán prodigios y señales para preparar y apuntalar el reinado del Anticristo y el pontificado del Falso Profeta, engañando y distrayendo incluso a los mismos elegidos. Pero sus engaños solo son en la medida y por el tiempo que Dios le permite actuar, y su final será el ser arrojado al Infierno, donde será atormentado por toda la eternidad junto con los que le siguieron en su rebelión.

“MONTSE” ALVARADO, PORTAVOZ DEL SIONISMO CONCILIAR ESTADOUNIDENSE

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  

La nueva prefecta del Dicasterio para la Comunicación de León XIV Riggitano-Prévost, la méjico-estadounidense María Montserrat “Montse” Alvarado, proviene de un ecosistema estadounidense distinto.
  
Nacida en la Ciudad de Méjico el 13 de Noviembre de 1986, se convirtió en ciudadana estadounidense en 2008.
 
La formación de Becket
Antes de llegar a EWTN en 2023, Alvarado pasó aproximadamente catorce años en el Fondo Becket para la Libertad Religiosa, eventualmente sirviendo como Vicepresidente y Director Ejecutivo.
  
La organización ha representado a católicos, judíos, musulmanes, sijes, protestantes y otros en casos constitucionales ante la Corte Suprema de los Estados Unidos.
  
Al aceptar el Premio del Instituto para la Libertad Religiosa (una oenegé fundada en 2016 por el exdiplomático estadounidense Thomas F. Farr) al Impacto de la Libertad Religiosa en 2024, declaró: «Encontrar la fe profunda de personas de otras tradiciones cambió mi corazón para siempre».
  
Miembro de la Junta Directiva del Instituto Acton
Alvarado es miembro de la junta directiva del Instituto Acton, que representa el libre mercado, el antisocialismo, el libertarianismo estadounidense y, en general, una visión pro-israelí. Fue fundado en 1990 por Robert Alan Sirico Cappelluzzo (hermano del fallecido actor Gennaro Anthony “Tony” Sirico Jr., que interpretó a Peter Paul “Pauli Walnut” Gualtieri en la serie “Los Soprano”), un exministro pentecostal homosexual que se convirtió en presbítero el año anterior.
  
El Instituto Acton lleva el nombre del católico disidente John Emerich Edward Dalberg-Acton, 1.º barón Acton y 13.º marqués de Groppoli, más conocido como Lord Acton (1834-1902), que fue un líder del catolicismo liberal en el siglo XIX y alumno y amigo del teólogo e historiador alemán Johann Joseph Ignaz II von Döllinger Schuster (1799-1890), uno de los fundadores de la Iglesia Veterocatólica.
 
Muchos de los donantes prominentes de Acton (DonorsTrust, la Fundación Harry Bradley, y la Fundación DeVos) son partidarios de Israel u operan dentro de redes donde la filantropía pro-israelí es común.
  
El Instituto Acton ha hablado en contra de las restricciones a la pornografía en línea.
  
En el Consejo asesor de Philos
Las biografías públicas han enumerado a Alvarado como miembro de la Junta asesora de Asuntos Hispanos del Proyecto Philos.
  
Fundado en 2014 por Robert Nicholson, el Proyecto Philos es posiblemente una de las organizaciones cristianas pro-sionistas más influyentes en los Estados Unidos. La misión declarada es fortalecer las relaciones “judeocristianas” (sic), combatir el antisemitismo y fomentar el apoyo a Israel.
  
Un “financiador principal” del Proyecto Philos es la Fundación Paul E. Singer. La propia misión de la Fundación Paul E. Singer incluye el apoyo al «futuro de Israel como un estado judío y democrático». La fundación Singer enumera explícitamente la igualdad LGBT como una prioridad de financiación junto con Israel y las causas judías (después de todo, su fundador Paul Elliott Singer es judío).
  
Según la propia Alvarado, Philos está «muy a favor de defender a la comunidad judía» y enseña «sobre formas suaves de antisemitismo, que creo que es realmente importante».
   
Alvarado critica enfoques “pre-Juan Pablo II”
Después de los ataques del 7 de Octubre de 2023, Alvarado le dijo al Religion News Service que comenzó a monitorear el contenido del periodista Nicholas Joseph “Nick” Fuentes Chicco debido a lo que vio como desarrollos preocupantes en algunas discusiones católicas en línea.
   
Alvarado observó lo que describió como: «extrañas discusiones en línea en nombre de las comunidades católicas alineadas con la extrema derecha» que tomaron «un giro feo».
  
Criticó lo que vio como un resurgimiento de las actitudes anti-judías y pidió una respuesta institucional más fuerte de los líderes católicos.
  
Más notablemente: «Me gustaría ver a cada líder católico de una organización importante salir y decir “Esto estaba mal. Debemos disculparnos y hacer un plan para seguir adelante”», afirmó.
  
Después de eso, bajo su liderazgo, la rama estadounidense de EWTN transmitió más de un mes de programación sobre el antisemitismo y la historia del Holocausto, con académicos e historiadores judíos, para contrarrestar la “retórica peligrosa” de Fuentes.
  
«Con Nick, ha sido preocupante verlo sumergirse profundamente en una comprensión pre-Juan Pablo II de quién es el pueblo judío y a lo que la iglesia [sinodal] nos llama como católicos y más ampliamente como cristianos», dijo Alvarado.
   
En un vídeo de Agosto de 2022 en Youtube, dijo a Simone Rizkallah, directora de la rama católica de Philos y de la Coalición de Católicos Contra el Antisemitismo (CCAA en inglés) en el Instituto sobre la Religión y la Democracia, que «la idea de que todos los judíos deberían convertirse en cristianos es obviamente errónea».

DOS LITURGIAS HERMANAS, Y UN EXTRAÑO

Traducción del artículo publicado el 4 de Junio de 2018 por Peter Kwasńiewski en NEW LITURGICAL MOVEMENT.
  
LA LITURGIA BIZANTINA, LA LITURGIA ROMANA TRADICIONAL Y EL NOVUS ORDO: DOS HERMANOS, Y UN EXTRAÑO
   
Para mí, y creo que para la mayoría de los tradicionalistas, es obvio que la Divina Liturgia bizantina y la Misa romana tradicional están espiritualmente emparentadas, y que el Novus Ordo se aparta de la herencia que comparten.

Sin embargo, a veces uno se encuentra con católicos bizantinos que, engañados por similitudes superficiales entre la liturgia bizantina y el Novus Ordo (por ejemplo, que a menudo se celebran en una lengua vernácula pronunciada audiblemente) y por las evidentes diferencias entre la liturgia bizantina y el rito romano tradicional (por ejemplo, que hay mucho más silencio en este último que en el primero, y que el pueblo parece desempeñar un papel más “activo” en uno que en el otro), sostienen que las liturgias bizantina y del Novus Ordo son espiritualmente más afines y, por lo tanto, cuando se les presenta la opción, eligen el usus recéntior romano sobre el usus antíquior. De hecho, los protagonistas y apologistas de la reforma litúrgica romana a menudo pretenden ser admiradores de la tradición oriental y les gusta señalar las muchas características aparentemente “orientales” de la liturgia neorromana.

Ahora bien, si es cierto que la liturgia bizantina y la liturgia latina tradicional tienen mucho más en común entre sí que cualquiera de ellas con el Novus Ordo, deberíamos poder afirmar con precisión en qué consiste esta similitud. Propongo que podemos verla en los siguientes principios, que primero enumeraré y luego explicaré:
  1. El principio de Tradición;
  2. El principio de Misterio;
  3. El principio de Lenguaje elevado;
  4. El principio de Integridad o estabilidad ritual;
  5. El principio de Densidad;
  6. El principio de Preparación adecuada y repetida;
  7. El principio de Veracidad;
  8. El principio de Jerarquía;
  9. El principio de Paralelismo; y
  10. El principio de Separación.

1.º Principio de Tradición. Ambas son el resultado del desarrollo orgánico de un antiguo núcleo apostólico, transmitido a través de siglos de fe viva; a pesar de las atribuciones de una u otra liturgia a santos famosos como San Juan Crisóstomo o San Basilio, en realidad el rito es obra de muchos que no podemos nombrar. Ninguna liturgia bizantina ni romana clásica es producto de un comité de expertos vanguardistas alejados del pueblo y cautivos de teorías de moda que hace tiempo que han quedado obsoletas. Podemos llamar a esto el principio de la tradición, de recibir lo que se transmite. En pocas palabras: no es que una liturgia sea buena porque la autoridad de la Iglesia la considere buena; más bien, la Iglesia sabe que es buena porque la ha recibido. Aquí atacamos la raíz de ese extraño ultramontanismo en Occidente que considera la liturgia como nada más que lo que la autoridad papal ha promulgado, como si la liturgia fuera una arcilla infinitamente maleable cuya forma se deja enteramente a la voluntad del escultor. Antes de Pablo VI, la autoridad papal promulgaba lo que ya era conocido y amado como tradicional en la Iglesia Latina [1].

2.º Principio de Misterio. Cada una de estas liturgias exhibe el principio del misterio: la liturgia es palpablemente sagrada, una obra y una maravilla que Dios hace en medio de nosotros, a la cual el hombre está permitido unirse con temor y temblor. La liturgia tradicional es como una nube en la que Dios habita, y a la que Moisés se atreve a acercarse. No hay sensación de una reunión con una agenda, dirigida por gerentes de empresa, caracterizada por mucha lectura de textos y reparto de tareas. Nos postramos en tierra santa ante la zarza ardiente de la autorrevelación divina.

3.º Principio del Lenguaje elevado. Las oraciones y lecturas de las liturgias tradicionales orientales y occidentales son cantadas por cantores, diáconos, subdiáconos y coros, o susurradas en el santuario por el sacerdote, pero nunca simplemente recitadas como las noticias diarias o una lección escolar. Parte de esta elevación es el uso de lo que podríamos llamar “lenguaje elevado”. En Oriente, toma la forma de exquisitas composiciones poéticas; en Occidente, de venerables locuciones latinas. El latín es tan verdadera, propia y definitivamente la lengua de la Iglesia Católica Romana como las lenguas vernáculas lo son las lenguas de los ritos orientales [NOTA (del autor): Algunos lectores han objetado mi afirmación de que las lenguas de los ritos orientales deberían llamarse vernáculas sin ninguna especificación. Véase la nota *** adjunta a este artículo]. Algo que ha perdurado durante 1600 años en Occidente no es una casualidad, sino un principio constitutivo, como declaró el mismísimo Papa San Juan XXIII en su Constitución Apostólica Véterum Sapiéntia, firmada en el altar de San Pedro en 1962. Quienes siguen el usus antíquior son plenamente conscientes del poderoso efecto que ejerce sobre los fieles el uso ceremonial de una lengua antigua que ha adquirido una fuerza numinosa con el paso del tiempo. El hecho mismo de que esta lengua esté especialmente apartada, consagrada, por así decirlo, para el culto público a Dios, representa objetivamente e induce subjetivamente esa separación entre lo sagrado y lo profano que constituye la esencia de la religión sacrificial.

4.º Principio de Integridad ritual. Tanto la Divina Liturgia como la Misa tradicional en latín preexisten a cualquier celebración dada como ritos determinados y completamente articulados que el clero y el pueblo siguen con humilde obediencia. Las oraciones, antífonas, lecturas, gestos y cantos son fijos y prescritos; sobre todo, la oración más sagrada, la anáfora, es inmutable (en Occidente) o está determinada por el calendario litúrgico (en Oriente). De esta manera, las preferencias o elecciones personales del celebrante nunca dirigen la acción. También podemos llamar a esto el principio de estabilidad, ya que la integridad ritual garantiza al clero y al pueblo una roca inamovible sobre la cual pueden edificar su vida espiritual.

5.º Principio de Densidad. La antigua liturgia romana, y de igual modo la antigua bizantina, está impregnada de contenido dogmático, moral y ascético-místico. Las oraciones son densas, ricas y llenas de religiosidad. Son un tapiz poético de las Escrituras y otras expresiones devotas. El Novus Ordo es claramente exiguo en comparación. Pensad en los diversos troparios de la tradición bizantina, o en la riqueza de antífonas propias en el Rito Romano, y en las colectas, secretas y postcomuniones, casi ninguna de las cuales sobrevivió intacta al bisturí censurador del Consílium [2].

6.º Principio de Preparación. Estrechamente relacionado con lo anterior está el principio de la preparación adecuada y repetida. Tanto en Oriente como en Occidente, el clero y los ministros se preparan minuciosamente antes de la liturgia para su labor, ya sea en una mesa auxiliar preparando las ofrendas con abundantes oraciones, o al pie del altar recitando el Salmo 42, el Confíteor y oraciones en las gradas. ¿Cómo podría alguien imaginar simplemente salir de la sacristía y caminar directamente hacia el altar, como si no fuera gran cosa? ¿Como si uno fuera a un almuerzo de recaudación de fondos?

Como bien señaló Catherine Pickstock, la repetición de oraciones en todas las liturgias auténticas es deliberada y de inmensa importancia espiritual. La liturgia bizantina presenta al sacerdote orando frecuentemente en secreto de principio a fin, preparándose una y otra vez para el siguiente paso maravilloso que debe dar en los misterios de Cristo. La auténtica liturgia romana no es diferente, con su amplio Ofertorio, sus tres oraciones de preparación para la comunión, oraciones de ablución, Pláceat tibi y Último Evangelio. Es bien sabido que encontramos mucha repetición de ciertas oraciones en la Divina Liturgia y en el usus antíquior romano: en la primera, letanías de «Señor, ten piedad» o «Concédelo, Señor» [la Gran Letanía y la Pequeña Letanía respectivamente, N. del T.], en el segundo, el Kyrie nueve veces, el triple Confíteor, el triple «Dómine, non sum dignus» (repetido dos veces para indicar la distinción entre la comunión del sacerdote y la de los fieles) [3].

7.º Principio de Veracidad. Toda la esencia del mensaje del Evangelio está presente en los leccionarios tradicionales, tanto en las partes consideradas “difíciles” como en las más sencillas. En el Novus Ordo, como es bien sabido, la Escritura se edita considerablemente para adaptarse a los prejuicios modernos [4]. En términos más generales, la lex orándi tradicional contiene y transmite con vigor apostólico la lex credéndi completa de la Iglesia Católica, sin ninguna edición para las sensibilidades contemporáneas. Así, por citar un ejemplo entre muchos, la condenación de Judas y la posibilidad real del infierno para cualquiera de nosotros se enseñan sin vacilar, mientras que los salmos de imprecación dirigidos contra nuestros enemigos espirituales se utilizan con frecuencia. Este tipo de contenido se elimina o se reduce drásticamente en el Novus Ordo [5]. En este sentido, el Novus Ordo no logra transmitir la plenitud de la Fe tal como la encontramos en la Escritura, los Padres, los Concilios y los Doctores de la Iglesia. De esta forma, falla en su función de lex orándi de la Iglesia ortodoxa.

De hecho, muchas doctrinas de la fe se ven y se oyen  en las liturgias antiguas, mientras que en el contexto de la liturgia neorromana deben estudiarse y aceptarse ciegamente, porque el rito mismo no las hace evidentes. Como ejemplos, consideremos la veneración que se debe rendir a los santos, o la adoración de latría que se debe mostrar al Santísimo Sacramento. Quien asiste a la liturgia bizantina o a la romana tradicional tendrá una experiencia visceral de la venerabilidad de los santos y la adorabilidad de la Eucaristía. En contraste, el Novus Ordo ha reducido sistemáticamente el énfasis en los santos [6], así como los signos de reverencia que se deben rendir a los impresionantes misterios de Cristo.
   
8.º El principio de Jerarquía se manifiesta en la clara división de roles para sacerdote, diácono, subdiácono, acólito, cantor, etc. Esta diversidad de roles, no intercambiables, se ve gravemente confusa y diluida en el Novus Ordo, con sus normas laxas sobre la función de los laicos en el santuario. Ni la liturgia bizantina ni la auténtica liturgia romana permiten que los laicos sin ornamentos entren arbitrariamente en el santuario y realicen actos propios del clero, sobre todo la manipulación de la Santísima Eucaristía. Por el contrario, la identidad del sacerdote como mediador entre Dios y el hombre se respeta plenamente y se demuestra en la práctica, y la identidad del laico como participante activo en el sacrificio también se respeta y se demuestra en la práctica.

La liturgia es una verdadera encarnación de la eclesiología, en lugar de una alternativa imaginaria a ella. Nunca se podría derivar una explicación coherente y consistente de la naturaleza jerárquica del Cuerpo Místico del Novus Ordo, mientras que es fácil hacerlo tanto de la Divina Liturgia como de la Misa Romana tradicional. La participación, por lo tanto, se entiende de una manera fundamentalmente diferente en las liturgias tradicionales y en el rito neorromano. La visión correcta es que la participación debe corresponder a los distintos roles de las diversas partes del cuerpo, y que esto debe ser visible para todos en la vestimenta, el porte, el lugar y las tareas asignadas —y no asignadas— a los participantes [7].

9.º El Principio de Paralelismo, que está en consonancia con el de jerarquía. En cualquier liturgia auténtica oriental u occidental, encontramos que varias cosas a menudo suceden simultáneamente (o para usar el término técnico, hay “liturgia paralela”). El diácono está dirigiendo una letanía cuando el sacerdote está recitando sus propias oraciones; el pueblo está cantando el Sanctus mientras el sacerdote ha comenzado el Canon. Quienes asisten a liturgias bizantinas o latinas tradicionales llegan a ver la liturgia como una acción de múltiples capas compuesta por muchas acciones individuales que convergen en un objetivo común. Definitivamente no es una secuencia lógica de actos discretos, donde solo se permite que ocurra una cosa a la vez (como en la liturgia “secuencial” o “modular”, ejemplificada en el Novus Ordo) [8].

10.º Principio de Separación. Todas las liturgias cristianas auténticas conservan y hacen uso ritual de la teología inscrita en la arquitectura del templo de la Antigua Alianza, que, como enseña la Epístola a los Hebreos, se recapitula en Cristo y, por lo tanto, se simboliza para siempre en nuestro sacrificio eucarístico. En Oriente, la separación del santuario o lugar santo de la nave es más evidente debido a la presencia de un iconostasio por el que solo ciertos clérigos pueden entrar. En Occidente, las cortinas dieron paso al coro, que en la mayoría de los lugares se reducía a la barandilla de la comunión, pero siempre el santuario permaneció inaccesible, elevado y prohibido para los laicos. Además, en la liturgia occidental, el iconostasio visual ha dado paso a un “iconostasio sonoro” de latín alternado con silencio. Tanto el lenguaje hierático como la ausencia envolvente de sonido extienden un velo sobre el lugar más sagrado y protegen los misterios sagrados de la profanación de un trato superficial. Así, aunque las liturgias orientales y occidentales logran este «velado de nuestros rostros a la Presencia» de maneras diferentes, ambas son sumamente eficaces para conseguirlo, atrayendo poderosamente la atención del fiel hacia la gloria oculta de Dios.
  
Más allá de estos principios, que evidentemente apuntan a la esencia misma del culto divino, existe un sinfín de elementos que no son necesariamente característicos del Novus Ordo, pero que lo acompañan en el 99% de sus manifestaciones, como la postura versus pópulum. Tras cincuenta años de clérigos frente al pueblo casi siempre y en todas partes, con reproches papales a quienes se atreven a pensar diferente, ni siquiera el defensor más optimista de la Reforma de la Reforma puede sostener que la postura versus pópulum no tipifique el Novus Ordo en la mente de sus artífices, implementadores y usuarios finales.

El siguiente cuadro resume nuestros hallazgos. (Hacer clic para ampliar).

Comparada con el Novus Ordo, la liturgia bizantina parece un rey al lado de un mendigo, un Rembrandt al lado de una caricatura, un festín después de una hambruna. Pero comparada con el rito romano tradicional en todo su intrincado esplendor y solemnidad reglamentada, es una igual en la mesa de la tradición. Hacemos una injusticia a la obra del Espíritu Santo en la Iglesia occidental al hablar como si la liturgia bizantina fuera el “modelo ideal”, cuando el rito romano en su plenitud —¡lamentablemente, tan raramente visto por los católicos romanos! — es su igual. En cambio, es el Novus Ordo el que debería ser rechazado, pues no tiene derecho a sentarse a la mesa real de los auténticos ritos litúrgicos.
   
Si alguien objeta en este punto que el Novus Ordo puede celebrarse de una manera que esté “en continuidad” con la tradición romana precedente (y por lo tanto de una manera no muy diferente a la Divina Liturgia), mi respuesta es simple. Varios de los diez principios resumidos anteriormente no están incorporados en absoluto por el Novus Ordo, y esto es intencional (aquí incluiría al menos el 1, 4, 5, 6, 7 y 9); mientras que los principios restantes (2, 3, 8 y 10) podrían aplicarse o no, dependiendo de quién sea el “presidente”. En resumen, son posibles, pero no necesarios. Este hecho, en sí mismo, ya demuestra el carácter profundamente antitradicional del Novus Ordo, cuya coherencia con la tradición depende de las decisiones libres de su celebrante, en lugar de basarse en la adhesión a una regla fija [9]. Así, el Novus Ordo podría ofrecerse de forma cuasi tradicional, mientras que las liturgias bizantina y romana tradicional [Se sustituyó el término “tridentina” por “romana” dado que decir “Misa Tridentina” es erróneo, puesto que Trento no inventó nada, sino que codificó y canonizó la Liturgia Romana existente, N. del T.] deben ofrecerse de forma tradicional; no hay opción al respecto [10].

En esa única diferencia, podemos ver la brecha casi infinita que separa el Rito Romano moderno de cualquier rito histórico del cristianismo, oriental u occidental. Su falta de densidad doctrinal, moral, rubrical y ceremonial, su estructura modular-lineal-racionalista y su “opcionitis” lo separan esencialmente de la esfera de la cultura sagrada que comparten el usus antíquior romano y la Divina Liturgia bizantina. Podríamos adaptar a esta situación las palabras de Abrahán en la parábola de Dios y Lázaro: «Entre nosotros y vosotros hay un gran abismo, de modo que el que quiere pasar de aquí a vosotros, no puede, ni de allá venir aquí» (Lc. 16, 26).

Lo verdaderamente sorprendente, considerando lo anterior, es la cantidad de católicos bizantinos y supuestos expertos en liturgia oriental —entre ellos Robert Taft SJ— que favorecen la liturgia romana “reformada”, pasando por alto las enormes discrepancias y contradicciones entre sus principios de composición y ejecución y los que, como he demostrado, son comunes a la liturgia bizantina y latina tradicional. De hecho, no es exagerado afirmar que la liturgia paulina, tanto en su conjunto como en sus particularidades, es una deformación de la liturgia latina que no puede clasificarse dentro de los auténticos ritos católicos históricos. Por lo tanto, resulta una profunda incoherencia que los católicos bizantinos prefieran el Novus Ordo por características secundarias o terciarias, ignorando, tolerando o incluso aparentando aprobar sus desviaciones de los principios fundamentales de la liturgia clásica.

Esto no es una mera especulación. Como sabemos, los liturgistas llevan décadas hablando de cómo “reformar” los ritos católicos orientales para adaptarlos al Sacrosánctum Concílium y a los principios de la Bauhaus de Bugnini. La combinación de un prejuicio a favor del pluralismo multicultural, el conservadurismo inherente a Oriente y la falta de una autoridad centralizada capaz de imponer cambios litúrgicos trascendentales ha evitado, por ahora, que los ritos orientales sufran los peores excesos de la reforma litúrgica. Pero esta frágil paz podría no durar para siempre, especialmente si la jerarquía eclesiástica continúa mostrando la arrogancia y la miopía que la han aquejado durante los últimos cincuenta años. Por lo tanto, es imprescindible que todo cristiano oriental y todo simpatizante romano comprenda los errores que dieron origen a los ritos paulinos y que están profundamente arraigados en ellos, y que se oponga a cualquier reducción, compromiso o novedad en su propia vida litúrgica.

Volviendo al principio: los católicos bizantinos que aman su propia tradición litúrgica harían bien en familiarizarse con la tradición litúrgica occidental, tal como se conserva y transmite según el usus antíquior, y —precisamente por amor a lo común entre Oriente y Occidente— evitar la liturgia neorromana, con su mezcla de anticuarianismo inconsistente y novedades modernas, su disonancia cognitiva y su ruptura con la tradición cristiana. No es sino una contradicción con las tradiciones griega y latina, que contradice verdades dogmáticas y morales ancestrales que la liturgia siempre ha manifestado e inculcado en los fieles. Los católicos romanos y bizantinos saben que están seguros, en buenas manos, al asistir a los ritos auténticos de los demás; pero ninguno puede sentirse seguro asistiendo al Novus Ordo.

Concluyo con las palabras de Martin Mosebach: «Todo esfuerzo por alcanzar el ecumenismo, por necesario que sea, debe comenzar no con encuentros llamativos con jerarcas orientales, sino con la restauración de la liturgia latina, que representa la verdadera conexión entre las iglesias latina y griega» [11].

NOTAS
[1] Geoffrey Hull en The Banished Heart (El corazón desterrado) muestra que el problema de la injerencia papal en la liturgia se remonta a muchos siglos atrás. Sin embargo, reconoce el abismo que separa cualquier cosa hecha por los papas anteriores a Pablo VI de la monstruosa ruptura introducida por Montini. Hay una diferencia de naturaleza, no solo de grado. Conozco a un filósofo católico que sostiene que la única razón por la que un rito de la Misa es válido es porque el Papa lo ha declarado así, y que si el Papa quisiera vaciar todo el contenido del rito y reemplazarlo con algo totalmente diferente, sería un verdadero rito católico siempre que contuviera las palabras de la consagración.
[2] Carl Olson hizo esta observación: «Habiendo asistido a una parroquia bizantina durante casi 20 años, es interesante que, si bien las liturgias orientales no son silenciosas como la Misa en latín —de hecho, hay poco silencio en una liturgia bizantina—, las similitudes y convergencias más profundas se encuentran en la reverencia, la trascendencia y la riqueza teológica. Francamente, escuchar muchas de las oraciones que se dicen en una Misa del Novus Ordo me deja sin palabras. Dicho de otro modo, tanto la Divina Liturgia como la Misa en latín hablan a la mente, al corazón y a los sentidos de maneras misteriosas y profundas que, si bien son algo subjetivas hasta cierto punto, están al servicio de la verdad objetiva y la realidad divina».
[3] Soy muy consciente de que estas oraciones se fueron construyendo con el tiempo y que, por ejemplo, el Último Evangelio fue una adición relativamente tardía. Pero todas las adiciones se hicieron por una buena razón, como quiera que se hicieron bajo la suave influencia del Espíritu Santo. Eliminarlas después de que se hubieran añadido de manera apropiada y armoniosa y se hubieran convertido en parte fija del rito durante siglos no es otra cosa que un repudio de su contenido teológico y función litúrgica, y por lo tanto un pecado contra el Espíritu Santo. Sacrosánctum Concílium se equivoca al afirmar que la liturgia contiene “repeticiones inútiles” que deben ser purgadas. En realidad, cualquiera que entre en oración en las repeticiones de la antigua liturgia comprende su propósito, que nunca ha presentado ninguna dificultad para los cristianos hasta las suposiciones estrechamente racionalistas y utilitarias de los tiempos modernos.
[4] Véase mi artículo “Historia de dos leccionarios: medidas cualitativas versus cuantitativas” para más información sobre este aspecto problemático del leccionario revisado.
[5] Sobre Judas, véase mi artículo “Mentiras malditas: sobre el destino de Judas Iscariote”; Sobre la omisión de salmos, véase mi artículo “La omisión de salmos ‘difíciles’ y la dilución del Salterio”.
[6] El Canon Romano, al igual que la anáfora de la Divina Liturgia de San Juan Crisóstomo, menciona a muchos santos. Las neoanáforas reducen drásticamente este homenaje y súplica.
[7] En Sacrosánctum Concílium, sin embargo, la participación se vuelve ideológica porque se exalta por encima de todos los demás principios, lo que inevitablemente causa distorsión y corrupción: «En la restauración y promoción de la sagrada liturgia, esta participación plena y activa de todo el pueblo es el objetivo que debe considerarse antes que todo lo demás» (n.º 14); compárese esta afirmación con Tra le sollecitudini del Papa San Pío X: «Consideramos necesario proveer ante todo lo demás por la santidad y dignidad del templo». Quizás un concepto mejor que participación sería asistencia: cada miembro del cuerpo asiste en la liturgia, cada uno según su lugar. Pertenecer es una categoría más básica que hacer, así como nuestra inserción en Cristo en el bautismo es más básica para nuestra identidad que cualquier acto particular que realicemos.
[8] Hay muy pocos momentos en que el sacerdote puede estar haciendo algo en el Novus Ordo cuando el pueblo y/o el coro están haciendo otra cosa: la oración antes del Evangelio, durante el aleluya; las oraciones del ofertorio, si se está cantando un canto; la ruptura de la hostia mientras se canta el Agnus Dei. Pero el número de tales momentos se ha reducido drásticamente y su contenido eucológico ha sido vaciado.
[9] Así como una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil, una liturgia llena de opciones es tan buena como la peor de esas opciones. No debe juzgarse por lo que podría ser si se tomaran muchas decisiones improbables, sino por lo que suele ser cuando se toman decisiones habituales
[10] Esto no quiere decir, por supuesto, que el rito romano tradicional siempre se ofrecerá de una manera edificante o estéticamente apropiada, pero eso no es algo que se pueda garantizar en ningún rito, pues seguimos tratando con seres humanos en su variedad y fragilidad. Más bien, me refiero a las reglas y costumbres que rigen las ceremonias como tales.
[11] De la próxima edición revisada y ampliada de The Heresy of Formlessness: The Roman Liturgy and Its Enemy (La herejía de la falta de forma: La Liturgia Romana y su enemigo), Angelico Press 2018, pág. 187. En otra parte del mismo libro, Mosebach dice: «Es característico de este siglo que, justo cuando se aplicaba el hacha al verde árbol de la liturgia, se formulaban las ideas más profundas sobre ella, aunque no en la Iglesia romana, sino en la Iglesia bizantina. Por un lado, un papa se atrevió a interferir en la liturgia. Por otro, la ortodoxia, separada del papa por el cisma, preservó la liturgia y la teología litúrgica a través de las terribles pruebas del siglo. Para un católico que se niega a aceptar las conclusiones fáciles del cínico, estos hechos plantean un enigma desconcertante. Uno se siente tentado a hablar de un misterio trágico, aunque la palabra “trágico” no encaja en un contexto cristiano. La Misa de San Gregorio Magno, la antigua liturgia latina, se encuentra ahora en la “margen lunática” de la Iglesia romana, mientras que la Divina Liturgia de San Juan Crisóstomo está viva en todo su esplendor en el mismo corazón de la Iglesia Ortodoxa. La idea de que tenemos algo que aprender de la Ortodoxia no es popular. Pero debemos acostumbrarnos a estudiar —y estudiar a fondo— lo que la Iglesia Bizantina tiene que decir sobre las imágenes sagradas y la liturgia. Esto es igualmente relevante para el Rito Latino; de hecho, parece que solo podemos conocer el Rito Latino en toda su realidad llena del Espíritu si lo contemplamos desde la perspectiva oriental» (Ibid., pág. 57).
  
NOTA *** sobre las lenguas vernáculas en Oriente
A raíz de los comentarios sobre este artículo, me cuestiono la veracidad de mi afirmación de que el uso de la lengua vernácula es tan característico de los ritos orientales como del Novus Ordo en su gran cantidad de traducciones a lenguas modernas. Si bien es cierto que en muchos ámbitos lingüísticos se utiliza la lengua vernácula (como cuando se celebra la Divina Liturgia en inglés, en todo Estados Unidos), existen demasiadas excepciones.
  • Las iglesias y patriarcados de habla griega utilizan el griego litúrgico, no la lengua vernácula. Algunos patriarcados usan el árabe y otros junto con el griego.
  • Las iglesias ortodoxas eslavas siempre han utilizado exclusivamente el eslavo eclesiástico litúrgico. Recientemente, los modernistas orientales lograron introducir lenguas vernáculas, pero no en todas partes. Los rusos siguen utilizando únicamente el eslavo. Si bien serbios, búlgaros, macedonios, bielorrusos y ucranianos utilizan muchas lenguas vernáculas, el eslavo aún se usa. 
  • La Iglesia Ortodoxa Rumana utilizó el eslavo eclesiástico/griego litúrgico desde el siglo X hasta el siglo XVII, cuando fue reemplazado por el rumano (que, sin embargo, estaba influenciado por el eslavo eclesiástico, lo que lo hacía bastante ajeno a la lengua vernácula).
  • La Iglesia Ortodoxa Georgiana utiliza el antiguo georgiano literario como lengua litúrgica.
  • Los coptos ortodoxos utilizan el copto literario como lengua litúrgica. Si bien su uso disminuyó durante el largo dominio musulmán (siendo reemplazado por el árabe), aún se conserva y se está reintroduciendo.
  • Los ortodoxos etíopes utilizan el ge’ez como lengua litúrgica, no como una de las muchas lenguas vernáculas.
  • Los sirios ortodoxos utilizan el árabe clásico sirio. El uso del árabe está relacionado con siglos de dominio musulmán.
  • Los armenios utilizan un armenio literario clásico.
Además, ¿qué entendemos por “lengua vernácula”? El antiguo eslavo eclesiástico, por ejemplo, se creó para que los eslavos pudieran comprender la liturgia, pero al mismo tiempo, se creó para traducir un griego litúrgico muy elaborado. Históricamente, en la mayoría de las culturas existía, por definición, una gran brecha entre la lengua literaria y la lengua hablada, mucho mayor que la que es típica hoy en día, tanto porque hoy en día hay más personas alfabetizadas como porque la lengua literaria elevada prácticamente ha desaparecido.

NOTA ADICIONAL:
Un lector me envió este enlace, que respalda muchos de los puntos expuestos en este artículo mediante una cuidada selección de fragmentos alternados de liturgias romanas y ortodoxas tradicionales.