Noticia tomada de LA CRÓNICA DEL PARQUE (España). Comentario propio.
EL YACIMIENTO DE CABEZO MARÍA CONFIRMA LA EXISTENCIA DE UN MONASTERIO BIZANTINO ÚNICO EN ESPAÑA
Las últimas excavaciones arqueológicas realizadas en el yacimiento de Cabezo María, en el municipio almeriense de Antas, han confirmado la existencia de un importante complejo monástico bizantino que estuvo habitado entre los siglos V y VIII. El hallazgo supone uno de los descubrimientos arqueológicos más relevantes de los últimos años en Andalucía y aporta nuevas claves sobre la expansión del cristianismo en la Península Ibérica durante la Antigüedad tardía.
La segunda campaña de excavaciones, desarrollada por especialistas del laboratorio de arqueología biocultural MEMOLab de la Universidad de Granada dirigidos por el profesor José María Martín Civantos y el arqueólogo Julio Miguel Román Punzón, ha permitido documentar nuevas estructuras que refuerzan la hipótesis planteada durante los trabajos iniciados en 2025. Los investigadores sostienen que el enclave no fue un simple asentamiento rural, sino una gran comunidad monástica con una notable influencia religiosa, económica y social en el sureste peninsular.
Entre los descubrimientos más destacados figura una monumental basílica de tres naves orientada hacia levante, considerada por los arqueólogos como uno de los templos cristianos más antiguos localizados al sur del río Ebro. Los trabajos han permitido alcanzar el nivel original del edificio, localizar los restos de las columnas que separaban las naves y descubrir una impresionante escalinata de acceso que conectaba el templo con el valle, lo que evidencia la relevancia simbólica y visual que tuvo este espacio religioso.
La campaña también ha sacado a la luz nuevas dependencias vinculadas a la vida cotidiana de la comunidad, entre ellas un gran refectorio conectado con zonas de almacenamiento y cocina ya identificadas en anteriores intervenciones. Además, se han documentado habitaciones excavadas en la roca volcánica del cerro y otros espacios que apuntan a la existencia de una amplia población monástica acompañada por personal de servicio y actividades auxiliares.
Los materiales recuperados durante las excavaciones revelan asimismo la intensa conexión del enclave con distintos territorios del Mediterráneo. Entre los restos hallados aparecen cerámicas de lujo procedentes de lugares como Egipto, Siria, Palestina, Líbano o Túnez, lo que sugiere que la comunidad mantenía importantes relaciones comerciales y desempeñaba un papel destacado en las rutas marítimas de la época.
Para los responsables del proyecto, las dimensiones del conjunto y la riqueza de los hallazgos permiten plantear que Cabezo María pudo constituir uno de los principales centros de difusión del cristianismo católico durante el periodo bizantino, en una etapa histórica marcada por la presencia visigoda y los conflictos doctrinales existentes en Hispania.
Más allá de su relevancia científica, el descubrimiento abre nuevas oportunidades para la puesta en valor del patrimonio histórico de Antas. El objetivo de los investigadores pasa ahora por consolidar las estructuras descubiertas, avanzar en la musealización del yacimiento y convertir el enclave en un referente cultural y turístico para la provincia de Almería.
El hallazgo de Cabezo María contribuye además a arrojar luz sobre un periodo poco conocido de la historia del sureste peninsular, situado entre el final del mundo romano y la llegada de la cultura islámica, y refuerza la importancia de Almería como territorio clave en las conexiones entre la Península Ibérica y el Mediterráneo oriental durante la época bizantina.
COMENTARIO: El Levante español y las Baleares, así como las actuales Córdoba, Sevilla y Granada y la portuguesa ciudad de Portimão formaron parte de la Provincia de Spania (Província Spániæ/Επαρχία της Σπανίας), la parte más occidental del Imperio Romano oriental (la denominación “Imperio Bizantino” es muy posterior), que había sido conquistada por el emperador Justiniano (reinó entre el 527 y el 565) al Reino visigodo como parte de su campaña “Recuperátio Impérii”, pero con las campañas de reyes como Leovigildo y Recaredo, la provincia empezó a perder terreno hasta ser recuperada por Suintila en el 624 (si bien hubo una campaña del emperador Leoncio que fue rechazada por el conde Teodomiro, no se conoce la fecha en que aconteció –entre el 697 y 698, o hasta tan tarde como el 702–, y los historiadores consideran que fue un episodio ligado más a las guerras contra los árabes y bereberes que a recuperar la provincia perdida).






















