domingo, 10 de mayo de 2026

JESUITAS TENÍAN QUE SER… CONGRESO DE YOGA EN LA CUNA DE SAN FRANCISCO JAVIER

 
Los monasterios y centros espirituales conciliares en España son cada vez más anfitriones de congresos de yoga y eventos inspirados en la Nueva Era.

La última controversia surgió después de que el castillo de Javier (Navarra), cuna de san Francisco Javier y centro de espiritualidad gestionado por los jesuitas, acogiera del 1 al 3 de Mayo el XII Congreso Ibérico de Yoga organizado por la Federación Española de Yoga Satsanga (FEYS). 

Según la prensa local, alrededor de 250 participantes asistieron a talleres con conciertos de mantras, espiritualidad oriental, meditación y prácticas de yoga, y un programa paralelo para niños.
  
Las imágenes muestran a los participantes meditando ante una imagen de Jesucristo junto a las de Buda y Krishna.

Se informó que las actividades incluyeron sesiones tituladas “Despertar del Alma”, “Mantras esenios” e “Invocación: 108 Saludos al Sol y 21 brillos del alma”.

Según el fundador de FEYS, Patricio Javier “Soma” Satrustegui Azpiroz, la elección del santuario de Javier no fue casual, y definió el lugar como «el marco ideal para un congreso que busca trascender fronteras y tradiciones».
  
El Debate menciona que reuniones similares también se han celebrado en propiedades como el monasterio marista de Santa María de Bellpuig de Las Avellanas de Os de Balaguer (Lérida), el santuario franciscano de Nuestra Señora de Aránzazu en Oñate (Guipúzcoa), y el Centro Internacional Teresiano-Sanjuanista en Ávila de los Carmelitas descalzos.

Al mismo tiempo, España continúa experimentando un fuerte declive en la vida religiosa, con un estimado de 8-10 conventos que cierran cada mes debido al envejecimiento de las comunidades (uno de estos, precisamente, el Centro de espiritualidad jesuita del Castillo de Javier).

EL EQUILIBRIO DE KARL BARTH ENTRE SU TEOLOGÍA Y SUS DOS MUJERES


El teólogo calvinista Karl Barth Sartorius († 1968), tan admirado de protestantes y conciliares por su teología conservadora [el protestante conservador cree en Dios y la Biblia], no era consecuente en su vida privada con su postura teológica.
  
Aún cuando en su obra magna Dogmática eclesial, tomo III/4, §54.1, Barth define el matrimonio como una «pareja de por vida», desde la década de 1970, era materia sabida en Europa que Barth mantuvo una relación adúltera con su asistente de investigación Charlotte von Kirschbaum mientras estuvo casado con Nelly Hoffmann, la madre de sus cinco hijos (matrimonio que le fue impuesto a Barth por su madre, luego que le impidieron casarse con Rösy Münger) durante 37 años. Su biógrafo y último asistente Eberhard Busch lo afirmó sin medias tintas:
«No hay duda que la intimidad que su relación con él causó particularmente fuertes demandas y exigencias en la paciencia de su esposa Nelly… Barth mismo no vaciló en asumir la responsabilidad y culpa por la situación que se había producido. Sin embargo, él pensó que aquello no podría ser cambiado. La situación tenía que ser aceptado y tolerado por los tres. El resultado fue que ellos llevaron una carga que les causó un sufrimiento horriblemente profundo. Las tensiones se levantaron, las cuales les agitaron, estremecieron y afectaron hasta el corazón. Evitar estos, al menos hasta cierto punto, fue una de las razones por qué  más adelante Barth y su secretaria Charlotte von Kirschbaum iban juntos a Bergli durante las vacaciones de verano» [Eberhard Busch, Karl Barth: His Life from Letters and Autobiographical Texts. (Karl Barth: Una vida desde sus cartas y textos autobiográficos). Fortress, Mineápolis 1976, págs. 185-186. Reedición: Wipf & Stock Publishers, 2005).
Pero cuando la teóloga protestante Christiane Tietz (quien fue asistente de Busch) presentó su conferencia de 2016 “Karl Barth y Charlotte von Kirschbaum” en la Sociedad Karl Barth de Norteamérica (conferencia cuyo texto publicó en Julio de 2017 la revista Theology Today, vol. 74/2, págs. 86-111) con parte de la correspondencia que le dieron Franziska y Markus Barth, los hijos sobrevivientes de Barth, y que publicó en su libro de 2021 bajo el título “Karl Barth: Una vida en conflicto”, la polémica se encendió en los Estados Unidos.

Barth y Von Kirschbaum (esta última trece años menor) se conocieron en 1925 por medio del capellán estudiantil de Múnich Georg Merz (que era padrino de uno de los hijos de Barth), y en 1926 ella empezó a trabajar como su asistente de investigación, revisando los manuscritos de las obras de Barth. Para 1927, Barth la llevó a su casa de Münster, viviendo con ellos hasta 1962, cuando Von Kirschbaum fue internada en una residencia psiquiátrica. En distintas ocasiones, tanto Nelly como Karl se plantearon el divorcio, pero nunca lo realizaron.

El propio Barth decía de esa situación:
«Tal como soy, nunca pude y todavía no puedo negar la realidad de mi matrimonio o la realidad de mi amor. Es cierto que estoy casado, que soy padre y abuelo. También es cierto que amo. Y es cierto, que estos dos hechos no concuerdan. Es por eso que después de algunas dudas al principio decidimos no resolver el problema con una separación en uno u otro lado» (En Teitz, “Karl Barth y Charlotte von Kirschbaum”, pág. 109).
  
Era el mismo Karl Barth que, ante la analogía del ser (todas las criaturas participan en distintos grados del ser de Dios) de Santo Tomás de Aquino y la primacía de la “experiencia religiosa” en el liberalismo protestante (padre del modernismo católico que haría estragos en el Vaticano II), oponía la distinción cualitativa y absoluta entre Dios y todo lo demás («Deus totáliter áliter», como decía su contemporáneo Rudolf Karl Bultmann Stern –a quien, sin embargo, criticaba porque buscaba “desmitificar el Evangelio”–). Ese mismo Barth que combatió a los “Cristianos alemanes” partidarios de Hitler afirmando el dominio absoluto de Cristo, no le dió la última palabra a la Revelación de Dios, sino a sus propios sentimientos desordenados en torno a su relación. Pero aún (si cabe), a su propio pecado, porque aunque sabía que estaba faltando a su esposa, escribió a Charlotte que:
«No es posible que esta relación sea realmente una obra del diablo, esto debe tener algún significado y un derecho genuino de ser, de que nosotros… no, solamente hablaré acerca de mi: De que yo te amo y no veo ninguna razón para detener esto» (En Teitz, “Karl Barth y Charlotte von Kirschbaum”, págs. 107, 109).

¡Y hasta se glorió de ello como que le ayudó en su teología!, pues dijo:

«El hecho mismo de que sea la mayor bendición terrenal que se me ha concedido en mi vida es al mismo tiempo el juicio más severo contra mi vida terrenal. […] Es muy posible, por lo tanto, que un elemento de experiencia, o mejor dicho: un elemento de experiencia vivida, se pueda encontrar en mi teología. Impidió, de una manera muy concreta, que me convirtiera en el legalista que podría haber sido en otras circunstancias» [Karl Barth - Charlotte von Kirschbaum: Briefwechsel (Karl Barth - Charlotte von Kirschbaum: Correspondencia), tomo I: 1925 - 1935. Rolf-Joachim Erler, editor. Zúrich 2008, págs. XX y ss.].
De ahí al “pecca fórtiter” de Lutero, poco había de distancia.
   
¿Y a todo esto, qué fue de Nelly? Reducida a la ama de casa y cuidadora de los hijos, soportó el rechazo de la sociedad, de la iglesia luterana, de la familia de su esposo, y las burlas y arrebatos de celos de Von Kirschbaum, que dijo de ella: «Parece una niña que, cuando le quitan un juguete, tira todo lo demás».
  
Hay una fotografía de Agosto de 1927 tomada por el pastor amigo Eduard Thurneysen que muestra al trío de los Barth-Hoffmann y Von Kirschbaum tomados de la mano frente a su casa de campo en el macizo del Harz, al centro-norte de Alemania. Y esta foto (que encabeza este artículo) muestra gráficamente lo que Anna Katharina Sartorius, la madre de Barth, le dijo en una carta: «¿Para qué es buena la más brillante teología, si ello ha de hacer naufragar el hogar de uno mismo?». Advertencia que fue en vano, porque nunca la atendió, como tampoco a San Gregorio Nacianceno, que decía:
«La discusión teológica no es para todos, sino solo para aquellos que han sido probados y han encontrado una base sólida en el estudio y, lo que es más importante, han experimentado, o al menos están experimentando, la purificación del cuerpo y del alma. Para quien no es puro, asirse a las cosas puras es peligroso, como lo es para los ojos débiles mirar el resplandor del sol». 
  
Su “relación de necesidad de trío” (si fue solo afectiva o también tuvo elementos sexuales, nunca se supo), no fue un caso único (se sabe que Paul Johannes Tillich Dürselen –que por su teología existencialista y transteísta estaba a las antípodas de Karl Barth– era tan roto en la fe como en la vida: era bisexual, consumidor de pornografía y mantuvo relaciones extramatrimoniales en secreto  incluso de su segunda esposa Johanna “Hannah” Werner Schulze ex de Gottschow –que, valgan verdades, tampoco era un dechado de virtud–) y aunque sea el más notorio, no fue, por lejos, el único conflicto de Barth en su vida y obra. De joven, tuvo que renunciar a su puesto de mediador porque cuando fue pastor en Safenwil (Suiza), se ponía del lado de los trabajadores y los sindicatos, por lo que los industriales y muchos de sus feligreses lo llamaron “pastor rojo”. Perdió la fe en sus profesores como Adolfo von Harnack porque estos eran liberales y apoyaban al Imperio alemán durante la Gran Guerra. Se unió al Partido Socialdemócrata Alemán en solidaridad contra el nazismo, y por negarse a hacer el saludo nazi, tuvo que renunciar a su cátedra en Gotinga y volver a su natal Basilea. Con su contemporáneo y compatriota Heinrich Emil Brunner, rompió porque este último creía que la razón y la reflexión sobre la experiencia natural y humana podían ser fuentes teológicas junto con la Revelación (algo que Barth rechazaba de plano, en parte por su lucha contra el nazismo), y por sus posturas contrapuestas sobre la respuesta al comunismo.
  
En la Iglesia Católica, los Padres y Doctores de la Iglesia acompañaban a la ortodoxia de su doctrina una vida honesta y ejemplar, donde la gracia de Dios resplandecía ante todos los hombres de todos los tiempos. Con los protestantes (aunque no todos, porque hay quien ve problemas en su teología) mil argucias para justificar con la teología, la mala vida de sus “gigantes” como Barth (que dicho sea de paso, era bisnieto de Johannes Burckhardt y descendiente de Enrique Bullinger). Aunque tengan pies de barro…

sábado, 9 de mayo de 2026

MEDIA VIENA ISLÁMICA, POR LA POLÍTICA MIGRATORIA AUSTRIACA (Juan Sobieski estaría revolcándose en su tumba)

Por Luca Volontè para LA NUOVA BUSSOLA QUOTIDIANA.
  
Una mezcla de liberal-socialismo y ayudas sociales abre las puertas de la capital austriaca al islam, donde se silencia la memoria de Sobieski y los profesores tienen dificultades para hacerse entender por muchos niños que no hablan alemán. La tendencia va en aumento, tal y como muestran los datos del periódico Die Presse.
  
Imagen ilustrativa.
  
Viena conquistada por los musulmanes, sin derramamiento de sangre, a pesar de que en su momento representó el corazón del catolicismo y que defendió la cristiandad europea precisamente de los intentos de conquista otomanos en 1529 y en 1683. Los últimos datos de la autoridad escolar municipal, publicados estos días por el diario Die Presse, muestran el avance de los musulmanes, que ya representan el 42% de los 114.000 alumnos de las escuelas públicas de Viena, mientras que los otros grupos principales están formados por niños “sin afiliación religiosa” (23%), los católicos (17%) y los cristianos ortodoxos (14%).

La tendencia es constante y crece un 0,8% al año desde hace varios años, como muestran los datos de abril de 2025, en los que ya se observaba que el 41,2% de los niños de las escuelas primarias y secundarias de la capital austriaca era de religión musulmana, lo que supone un aumento con respecto a 2024, cuando los niños musulmanes representaban el 39,4 %. Aumenta el número de niños musulmanes en la ciudad y, en esos mismos años, disminuyen, en medio punto porcentual cada uno, los grupos de niños que se identifican como católicos o cristianos. ¡Menos mal que en la última década nos han hablado de las crecientes conversiones y bautismos de musulmanes en Austria!

En las escuelas públicas, de secundaria y politécnicas, es decir, institutos técnicos y profesionales, casi la mitad de los estudiantes (49%) profesa la religión islámica. En las escuelas primarias públicas para niños de entre seis y diez años, los musulmanes representan el 39% de todos los alumnos. Mientras que en el pasado la mayoría de los musulmanes en Austria eran de origen turco, la reciente ola migratoria ha traído consigo un cambio y una mayor presencia de musulmanes de origen árabe, que es un islam más homogéneo, más centrado en el Corán y, en consecuencia, más rígido y radical. Esto también tendrá un impacto en la forma en que los estudiantes practican el islam en Viena. No es casualidad que en los periódicos y en los programas de televisión hayan salido a la luz, incluso recientemente, varios casos de estudiantes no musulmanes víctimas de acoso e insultos por parte de compañeros islamistas; en algunos casos, las chicas se ven obligadas a llevar el niqab para evitar vejaciones.

Las políticas administrativas del Ayuntamiento de Viena atraen a inmigrantes de países musulmanes con generosas políticas de bienestar social y familiar: solo en 2025, la ciudad de Viena gastó más de 1.200 millones de euros en subsidios sociales, la mayor parte de los cuales (el 67%) se destinó a ciudadanos no austriacos. En mayo del año pasado, el caso de una familia siria de trece personas en Viena que recibía 9.000 euros al mes en subsidios (libres de impuestos) provocó una ola de indignación, ya que una familia austriaca normal con padres trabajadores y once hijos nunca habría podido recibir una suma comparable. ¿Quién gobierna Viena? Viena está gobernada por una coalición liberal-socialista, entre el Partido Socialdemócrata (SPÖ) y el partido liberal NEOS, liderada por el alcalde y gobernador Michael Ludwig (SPÖ), en el cargo desde 2018.

La situación es tal que, a principios de 2026, el diario exxpress destacaba la falta de comprensión del alemán en las escuelas primarias de la capital, a pesar de que muchos de estos alumnos habían nacido en Austria y habían asistido a guarderías en el país durante más de dos años, denunciando así la existencia de culturas “extranjeras” en auge dentro del país, dado que el aprendizaje de la lengua nacional se considera cada vez menos una prioridad y el árabe se tolera cada vez más. El diario recuerda también las declaraciones de Harald Zierfuß, portavoz de educación del partido de centro-derecha en el Gobierno nacional ÖVP (Partido Popular), quien a su vez señalaba que, en algunas zonas urbanas, los resultados indican que «en una clase media de 22 niños, a menudo solo cinco entienden realmente al profesor». El partido democristiano pide, por tanto, que se introduzcan evaluaciones obligatorias de las competencias lingüísticas para todos los niños a partir de los tres años.

La eurodiputada del FPÖ, partido de derecha, Petra Steger, destacaba, por su parte, que los datos demostraban «el fracaso de la política migratoria». En este contexto inquietante, pero consecuencia de decisiones políticas concretas a favor de la sustitución étnico-cultural-religiosa del país, se inscribe la decisión del Ayuntamiento de Viena del pasado mes de enero que, tras años de debate, ha decidido no erigir una estatua en honor al rey polaco Juan III Sobieski, para que no pareciera islamófoba. Esto significa que la Viena liberal-socialista no honra a quien lideró la coalición cristiana el 12 de septiembre de 1683 que derrotó a los turcos a las puertas de Viena, salvando así a la cristiandad. «Venímus, vídimus, Deus vicit», escribía Sobieski en una carta al Papa Inocencio XI. Sin embargo, actualmente los únicos verdaderos vencedores (debido a la traición y la complicidad de los políticos liberal-socialistas en el poder) son los musulmanes conquistadores.

PASTOR NEOPENTECOSTAL “CONSAGRA” ESTATUA DE TRUMP


Un grupo de protestantes estadounidenses se reunió para “bendecir y dedicar” una estatua dorada en honor del presidente Donald Trump en su club de golf/sede presidencial alterna Doral en Mar-a-Lago (Florida) el día 7 de Mayo.

La ceremonia fue presidida por el teleevangelista John Mark Burns, pastor de la mega iglesia “Centro de Alabanza y Culto Cosecha” en Easly (Carolina del Sur) y cofundador de NOW Television Network.

Burns, que fue miembro de la junta directiva de “Pastores por Trump” y candidato a la Cámara de Representantes por los distritos 4.º y 3.º de Carolina del Sur, dijo que, lejos de ser «un becerro de oro», la estatua «se trata de un símbolo de la mano de Dios, y de resiliencia».

La estatua de 4,5 metros/15 pies de altura, llamada “Don Colossus”, fue esculpida en bronce y recubierta con pan de oro por el escultor Allan Cottrill, representando el momento en que Trump levanta el puño tras salir ileso del atentado en Pensilvania durante su campaña electoral.

El homenajeado no asistió, pero dió un discurso vía telefónica.

La estatua ha estado rodeada de controversia porque, a comienzo de año, Cottrill la retuvo porque los inversionistas de la criptomoneda meme “$PATRIOT” no le pagaron 90.000 dólares que eran parte del costo de su elaboración (alrededor de 400.000 dólares).

La estatua está destinada a “recorrer el país” antes de ser colocada permanentemente en la futura Biblioteca Presidencial Donald J. Trump en Miami.

Esta ceremonia se suma al rebautizo del aeropuerto internacional de Palm Beach como Aeropuerto Donald J. Trump, la inclusión de su firma en los billetes de dólar, y que su rostro aparecerá en una edición limitada de pasaportes conmemorativos del 250.º aniversario de la Independencia de Estados Unidos. Actos que al verse en otros países como Corea del Norte o Turkmenistán se denominarían “culto a la personalidad”. Y QUE LOS PROTESTANTES LLAMARÍAN “IDOLATRÍA” SI LOS CATÓLICOS LO HICIERAN…

viernes, 8 de mayo de 2026

PRESBÍTERO REPRENDIDO POR DECIRLE SUS VERDADES AL CARDENAL RYŚ


El presbítero Beniamin Sęktas (“instalado” el 30 de Mayo de 2020), párroco de la Asunción en Jabłonna Lacka (diócesis de Drohiczyn, Polonia) pidió públicamente la renuncia del cardenal cracoviense Grzegorz Wojciech Ryś.
  
León XIV Riggitano-Prévost había promovido al cardenal pro-homosexual Ryś (creado por Francisco Bergoglio el 30 de Septiembre de 2023) de Łódź a Cracovia en Noviembre de 2025.
   
En una carta abierta publicada a mediados de Diciembre de 2025, el presbítero Sęktas le pidió al cardenal que dimitiera. Llamó al cardenal Ryś un «colaborador público de los católicos del arco iris», del protestantismo calvinista y del chovinismo judío. Además, señaló que el purpurado promueve ministros laicos extraordinarios para distribuir la “Comunión”:
«Como uno de los dignatarios más altos de la Iglesia en Polonia, Su Eminencia Cardenal sigue escandalizando a muchos católicos. Usted se presenta como una autoridad en el debate público, pero me atrevo a decir que es una máscara que oculta el rostro cínico de un activista que busca ganarse el aplauso de las élites formadoras de opinión. Con frecuencia, Su Eminencia se refiere a las raíces comunes del cristianismo y el judaísmo contemporáneo. Sin embargo, no logro comprender cómo se puede conciliar el Antiguo Testamento con la búsqueda de un espacio de diálogo con aquellos que invocan el nombre de Dios para bendecir el pecado de Sodoma. (…) Hoy, junto con una parte significativa de mis compatriotas, temo el nombramiento para la Archidiócesis Metropolitana de Cracovia de un colaborador declarado de católicos de ideas progresistas, o más bien católicos solo de nombre».
Además, Sęktas hizo un llamamiento a los polacos el pasado 22 de Marzo rechazando la carta del cardenal Ryś conmemorando la visita de Wojtyła a la Gran Sinagoga de Roma:
«Os escribo con un sentido llamamiento en relación con la histórica desgracia que tuvo lugar el 22 de marzo de 2026. El quinto domingo de Cuaresma, se leyó en numerosas iglesias la Carta de la Conferencia Episcopal Polaca con motivo del 40 aniversario de la visita de Juan Pablo II a la Gran Sinagoga de Roma. Muchos de vosotros, al escuchar su contenido, experimentasteis sorpresa, tristeza e indignación. La ocasión para la que se escribió esta carta es impactante desde el principio. Los Pastores de la Iglesia en Polonia nos han llamado a conmemorar un aniversario que nosotros, como comunidad de creyentes, nunca antes habíamos celebrado. Este no fue el primer ni el décimo aniversario de la visita a la sinagoga, mucho menos es el centenario o el milenio. Además, el evento en sí no tuvo lugar en Polonia. Quizás sería apropiado celebrar este aniversario en Roma, y ​​solo en el edificio de la sinagoga visitada por el Papa, y con la iniciativa de sus anfitriones.
   
[…] Es fácil adivinar quién es el autor de esta carta: el cardenal Grzegorz Ryś, un conocido defensor de las comunidades judías y, como cabría suponer, portavoz de sus intereses. Ha recibido numerosos premios por su compromiso con el diálogo judío. Muchos católicos están escandalizados por su actitud y la forma en que ejerce su ministerio pastoral. Recientemente, se reunió con el activista transgénero Marek Minakowski, exministro de Defensa Nacional en el gobierno de Donald Tusk, Bogdan Klich y el rabino Michael Schudrich. El cardenal aparece con frecuencia en medios de comunicación que favorecen la perspectiva judía. Por escribir una carta condenando la oposición de los polacos a la acogida de inmigrantes ilegales, su fotografía apareció en la portada de la “Gazeta Wyborcza”.
   
Los escándalos que involucran al Cardenal Ryś se multiplican. Sin embargo, la aceptación de esto por parte del resto de los obispos polacos, como lo demuestra su última carta conjunta, es alarmante. Con su consentimiento y apoyo, se produjo una peligrosa provocación. Desde los púlpitos de las iglesias se afirmaba que el antisemitismo era y sigue siendo parte de la fe. […]
   
Es importante recordar que el antisemitismo como concepto no pertenece al ámbito religioso. Sin embargo, los autores de la carta pretenden que el antisemitismo en Polonia adquiera un significado teológico. Por ello, citan Nostra Ætáte, un documento conciliar sobre la relación de la Iglesia con otras religiones. En él se enumeran elementos verdaderos de las religiones no cristianas que pueden señalar a Cristo, pero no lo reemplazan. El valor salvífico de estas religiones es, en última instancia, débil debido a la mezcla de verdad y falsedad. Si bien la Ley y los Profetas, pero no todo el Antiguo Testamento (ya que el judaísmo rechaza los libros deuterocanónicos), constituyen la herencia material común de cristianos y judíos, los “hermanos mayores”, como Esaú, lo cambiaron por un plato de lentejas talmúdicas. Rechazaron al Señor Jesús como Mesías e Hijo de Dios y se aferraron a los comentarios de los rabinos, que oscurecían la verdad de la revelación divina contenida en las Escrituras. De esta manera, surgió una distinción civilizatoria entre cristianos y judíos.

El obispón Piotr Henryk Sawczuk Guberski de Drohiczyn convocó al presbítero Sęktas el 1 de Mayo y lo reprendió. El 4 de Mayo, la diócesis de Drohiczyn publicó una declaración firmada por su portavoz el presbítero Marcin Gołębiewski diciendo que el presbítero Sęktas había violado las directrices de medios adoptadas por la Conferencia Episcopal Polaca en 2023.
  
El obispón también le prohibió publicar contenido similar en el futuro.
  
Varios medios de comunicación católicos en Polonia describieron la respuesta disciplinaria pública contra Sęktas como inusualmente fuerte. Y el propio presbítero respondió:
«Dios bendiga a los periodistas católicos por divulgar el contenido previamente silenciado de mis llamamientos y cartas (…). A quienes, con suma seriedad, concilian la postura actual de la Iglesia, que siempre ha enseñado que los actos homosexuales son pecado, con la posibilidad de bendecir a parejas homosexuales (no a individuos) presentada en la Declaración de Fiducia Supplicans, les deseo abundancia de gracias de Dios. Que el Espíritu Santo les ayude a reconocer en esta práctica, perjudicial para muchas almas, un pecado contra Él, un acto sacrílego y una violación del segundo mandamiento de Dios».

LO QUE LES FALTABA: “ECUMENISMO DE PERVERSIÓN” EN LA JORNADA “CATÓLICA” ALEMANA

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  
El grupo de sadomasoquismo “Grupo de Trabajo Ecuménico sobre BDSM y Cristianismo” (Ökumenischer Arbeitskreis BDSM und Christentum) participará en el 104.º Congreso Católico Alemán (Katholikentag) en Wurzburgo del 13 al 17 de Mayo, informó el diario austriaco Express.
  
El Katholikentag es una de las mayores reuniones de “católicos” en Alemania. Incluye escándalos litúrgicos, discusiones políticas, eventos culturales y puestos de cientos de organizaciones diferentes.
  
El grupo de sadomasoquismo tendrá un puesto en la “Milla de la Iglesia” del 14 al 16 de Mayo. Sus miembros son “cristianos” de diversas denominaciones que discuten sexualidad y erotismo «particularmente en el campo de las preferencias sexuales sadomasoquistas».
  

Su objetivo es eliminar el tabú que rodea el tema y proporcionar información sobre las prácticas sadomasoquistas dentro de un contexto de “fe”.

Un artículo del Evangelische Zeitung de 2025 les “dio prensa” al publicar varios artículos favorables al grupo, diciendo que sus prácticas o el “poliamor” [= poligamia] pueden hallar revestimiento teológico y contexto eclesial.
  
También estarán presentes en el Katholikentag el “Grupo Ecuménico de Trabajo Homosexuales e Iglesia” (Ökumenische Arbeitsgruppe Homosexuelle und Kirche) y la “Red de Lesbianas Católicas” (Netzwerk katholischer Lesben), que se describe a sí misma como una red espiritual independiente, feminista y de “orientación católica” (lo que sea que eso es signifique).

EL PRESBÍTERO ROMPEHOGARES DE BROWNSVILLE

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
   
El presbítero Alejandro Flores, de la diócesis de de Brownsville (Tejas), ha sido acusado de mantener una relación extramatrimonial de 15 años con la esposa de un feligrés, lo que provocó que ella se divorciarse y abandonase a sus cinco hijos.
El presbítero llegó a ser conocido como “El Diablo”.
  
Una de las señales de que la Iglesia Sinodal del Nuevo Orden definitivamente NO es católica es que no defiende la familia. Tolera la sodomía y otros delitos sexuales cometidos por sus presbíteros contra menores, ignora el aborto, fomenta la transexualidad en niños confusos y minimiza las relaciones extramatrimoniales de sus presbíteros con mujeres (por no hablar de hombres) en sus parroquias.

Un ejemplo reciente ilustra esta situación. José “Joe” González, un esposo y padre de familia, ha presentado una demanda por más de un millón de dólares en concepto de daños y perjuicios contra la Diócesis de Brownsville (Tejas) alegando que él presbítero Alejandro F. Flores, hasta hace poco párroco de San José en Edimburgo, mantuvo una relación adúltera de quince años con su esposa Sylvia Vega. Esta relación provocó que Vega pidiera el divorcio y abandonase a sus cinco hijos. El presbítero, de moral inmoral (y que irónicamente, dirigía el Apostolado de Respeto a la Vida), llegó a ser conocido como “El Diablo” [Parte de la información para este Comentario proviene de Progress Times].

Católicos tradicionales, la Iglesia Conciliar no ha aprendido nada de su continuo Gran Holocausto Sexual y Malversación de Fondos. La diócesis de Brownsville (dirigida por el obispón Daniel Ernesto Flores Dilley) hizo exactamente lo que ha llevado a la bancarrota a las diócesis neoiglesianas, ha forzado el cierre de la mayoría de sus nuevas parroquias y ha encarcelado a varios de sus presbíteros: trasladar a los presbíteros corruptos a otra parroquia, donde pueden continuar con sus fechorías.

A FIN DE FORZARLO A RENUNCIAR, LE QUITARON DIÓCESIS A CARDENAL DE CENTROÁFRICA

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.

Un cardenal que no debe tomarse a la ligera por razones turbias.
El pseudopapa León XIV Riggitano-Prévost está intentando forzar al cardenal espiritano Dieudonné Nzapalainga de la República Centroafricana a abdicar, pero Nzapalainga se ha negado y Riggitano-Prévost es impotente para hacer algo al respecto, ya que ve su idealizada “unidad eclesial” y “cooperación fraterna” destrozadas.
   
Parece que el mundo se ha dado cuenta de que León XIV Riggitano-Prévost es un impostor del pseudopapado, que carece de autoridad. Recientemente, los Redentoristas Transalpinos lo han excluido, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X está a punto de hacerlo, y ahora su propio cardenal Dieudonne Nzapalainga C. S. Sp., de la República Centroafricana, se negó el 25 de Abril de 2026 a abdicar a la archidiócesis de Bangui, ordenándole Riggitano-Prévost.

Nzapalainga fue nombrado cardenal por Francisco Bergoglio el 19 de Noviembre de 2016, a la edad de 49 años, convirtiéndose en uno de los cardenales más jóvenes de la época. La Pseudoiglesia en Cemtroáfrica se encuentra ahora en un gran revuelo, ya que el Vaticano ha sido muy poco claro sobre los motivos por los que Riggitano-Prévost intenta forzar la abdicación de Nzapalainga [Parte de la información para este Comentario proviene de Katolisches].

Católicos tradicionales, la impotencia del pseudopapa León XIV Riggitano-Prévost es ahora evidente para todo el mundo. Su tan cacareada “unidad eclesial” y “cooperación fraterna” se han ido a la quinta porra. Ha sido incapaz de expulsar al cardenal. En su lugar, Riggitano-Prévost nombró como arzobispón coadjutor a Joseph Samedi SJ y ha creado tres nuevas diócesis (Bossangoa, Bouar y Mbaïki) como sufragáneas de la de Berbérati (promovida a Archidiócesis) a costa de la archidiócesis de Bangui para sortear la tenacidad del cardenal. Pero, como dice el aforismo jurídico, «En una disputa de propiedad, el poseedor se presume propietario hasta que se pruebe lo contrario», y el cardenal tiene el dinero y el apoyo popular.

jueves, 7 de mayo de 2026

LA EXCESIVA MISERICORDIA MUEVE A IRA A CRISTO

«Creo que nuestro Dulce Cristo en la tierra [el Papa] debería desarraigar dos cosas por las que se echa a perder la esposa de Cristo [la Santa Iglesia]. Una es la excesiva ternura y cuidado de los parientes en lo que es preciso que él en todo y por todo se mortifique. La segunda es la excesiva lenidad en la superabundancia de misericordia. ¡Ay!, ¡ay! Esta es la causa de que los miembros [de la Iglesia] se pudran, o sea, por no corregir. Cristo lleva muy a mal en especial tres perversos vicios: la inmundicia, la avaricia y la engreída soberbia que reinan en la esposa de Cristo, es decir, en los prelados que no se preocupan mas que de deleites, cargos y grandísimas riquezas. Ven que los demonios infernales se llevan las almas de sus súbditos y no les da cuidado porque se han convertido en lobos y revendedores de la sangre de Cristo. Se necesita justicia para corregirlos porque la demasía en piedad es grandísima crueldad»

SANTA CATALINA DE SIENA, Carta a Gerardo de Puy (Cardenal sobrino de Gregorio XI y nuncio en Toscana).

VANDALIZADA IGLESIA DE LA ERMITA EN CALI


Durante la mañana de ayer 6 de Mayo, un hombre de aproximadamente 30 años irrumpió y causó destrozos en la Ermita de Nuestra Señora de la Soledad en Santiago de Cali (Colombia).
  
El hombre, conocido con el alias de “Rasputín”, ingresó furtivamente a la iglesia alrededor de las 10:00h (hora local) y derribó un crucifijo y un Resucitado, además de las imágenes de Nuestra Señora de la Soledad (titular de la iglesia), de Nuestra Señora de la Salud (patrona de la archidiócesis de Cali) y de Santa Marta, además de romper el vidrio protector de la devota imagen del Señor de la Caña; y subió al altar mayor gritando que era el diablo y el 666 antes de ser detenido por la Policía.
   
En un breve comunicado, el arzobispón de Cali Luis Fernando Rodríguez Velásquez (sucesor del pro-comunista Darío de Jesús Monsalve Mejía) condenó el hecho como «un acto iconoclasta que va en contra de la fe de los fieles católicos y vulnera la “libre expresión” (sic) de los creyentes» (pero de la ofensa a Dios en las imágenes de Sus santos y en Su templo, no dijo ni jota), y anunció el cierre del templo hasta el sábado 9.
  
La Ermita de Nuestra Señora de la Soledad fue construida a fines del siglo XVII a las afueras de la ciudad de Cali (actualmente está en el centro), en el camino a Llano grande (actual Palmira), como destino de peregrinación por una pintura mural representando al Señor de la Caña. Su planta actual, de estilo neogótico inspirada en la iglesia mayor (Münster) de Nuestra Señora de Ulm (Alemania), fue encargada por el general Alfredo Vasquez Cobo y erigida entre 1942 y 1947, después que un terremoto destruyó la antigua iglesia el 7 de Junio de 1925, del cual sobrevivió la mencionada imagen, que detuvo la “Navidad Negra caleña”, la matanza y saqueo por las tropas del caudillo liberal radical David Peña Bustamante († 1878) el 25 de Diciembre de 1876, durante la “Guerra de las Escuelas” (una de las tantas guerras civiles que asolaron la Colombia del siglo XIX).
  
Señor de la Caña (Ermita de Nuestra Señora de la Soledad, Santiago de Cali).

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No es, sin embargo, el primer incidente ocurrido en la iglesia, declarada Bien de Interés Cultural de la ciudad. En el año 2017, un tal Harold Noguera alias “Rasputín” (no se sabe si sea el mismo individuo de esta vez, o si se trata de una coincidencia) irrumpió con un puñal en la mano e ingresó rompiendo una vidriera para robarse el dinero de las colectas y otros objetos de valor, pero al huir la cuerda que lo sostenía de la fachada se reventó y se introdujo el puñal en su pierna al caer de una altura de dos pisos. Ni tampoco sería el primer acto vandálico contra una iglesia en el Valle del Cauca: 
  • En el año 2023, en Palmira, la iglesia La Inmaculada Concepción del corregimiento de Palmaseca fue víctima de un incendio provocado que destruyó gran parte de su estructura, incluida la sacristía y el techo. Un año después, en el 2024, en Cali, se registró otro incendio en el complejo de la iglesia San Francisco, afectando la capilla.
  • En ese mismo año, la Capilla de San Antonio de Padua comenzó a ser blanco recurrente de ataques con piedras que rompían sus vidrieras, así como intentos de hurto de campanas y luminarias, generando preocupación entre la comunidad y las autoridades.
  • En Noviembre del 2025, el Monasterio de la Santísima Trinidad de las Carmelitas Descalzas de Cali fue escenario de un grave acto de profanación: delincuentes ingresaron, robaron objetos sagrados (copón y custodia) y tecnológicos (ordenador y teléfonos móviles), y vaciaron el copón con las hostias consagradas.
Aunque algunos se han indignado porque la Ermita sea usada ocasionalmente por la Iglesia Ortodoxa Serbia para sus servicios de culto, con el permiso de la Archidiócesis de Cali (después de todo, el Decreto deuterovaticano “Unitátis Redintegrátio” de 1964 y el wojtiliano Directorio para la aplicación de los principios y normas sobre el Ecumenismo de 1993 lo prevén y lo permiten). Pero aunque objetivamente esté mal, peor que el culto cismático es el Novus Ordo presidido allí cada semana, Y AHÍ SÍ ESTÁN CALLADOS. En fin, la hipocresía…

LO QUE HACEN TUS “HERMANOS MAYORES”…


Como si no fuese mucho con la destrucción de la cruz a las afueras de Debel (Líbano), se conoció que otro soldado de las Fuerzas de Ocupación Sionista (alias “Fuerzas de Defensa de Israel”) se hizo retratar poniendo un cigarrillo a una imagen de la Virgen mientras él fumaba.
  
La escena fue tomada en fotografía en algún momento durante la incursión armada sionista en esa misma aldea, pero fue publicada en redes sociales el día de ayer.
  
Ante la noticia, el portavoz de las Fuerzas de Ocupación anunció que, posterior a las investigaciones, se confirmó la autenticidad de la fotografía y tanto el protagonista de la escena como el fotógrafo serán sancionados, aparte de la enésima declaración de circunstancia que «las FDI respetan la libertad de culto, los templos y símbolos de todas las creencias, y que no tienen intenciones de dañar estructuras civiles, incluyendo los lugares de culto».
  
Días antes, un colono judío fue captado escupiendo al suelo y usando los dedos medios de sus manos para burlarse de la cruz frente a la catedral de Santiago, sede del Patriarcado Armenio de Jerusalén.
  
  
  
El hecho quedó grabado por las cámaras de seguridad y fue dado a conocer por el Gobernadorato de Jerusalén.
  
En los últimos años, debido al continuismo del régimen de Benjamín “Bibi” Netanyáhu/Mileikowski Segal (apuntalado por los partidos de ultraderecha religiosa y por el apoyo económico y militar estadounidense), se aumentaron las agresiones a los cristianos y musulmanes, así como actos vandálicos a lugares de culto en Jerusalén y los Territorios Ocupados por parte de colonos judíos.

Actualmente, casi 750.000 judíos (en su mayoría –aunque no exclusivamente– ultraortodoxos y de línea kahanista) habitan en colonias en la Cisjordania ocupada. De ellos, la tercera parte vive en la parte oriental de Jerusalén.

Mientras tanto, la Iglesia Deuterovaticana sigue llamando a los pérfidos judíos sus “hermanos mayores” (o “padres en la fe”, como los llamaba Ratzinger), diciendo que no necesitan el Evangelio, y rezando cada Viernes Santo «para que sigan perseverantes en el amor del nombre de Dios y la fidelidad de su Alianza» que, según ellos, permanece vigente.

PERITO DEL VATICANO II: «EL NOVUS ORDO ES UN ABORTO DEL CONCILIO».

Artículo tomado de GLORIA NEWS, ampliado en algunos puntos. Comentario propio.
   

Citas seleccionadas del libro A Wider View of Vatican II: Memories and Analysis of a Council Consultor (Una vista más amplia del Vaticano II: Memorias y análisis de un consultor del Concilio) por el archimandrita Bonifaas (en el siglo Johannes Jozef) Luykx Vanheukelom O. Præm., reeditado en inglés por Angelico Press (Brooklyn, NY) 2025.

Bonifaas Luykx (1915-2004) fue un canónigo regular premonstratense belga, profesor y erudito litúrgico. En las décadas de 1940 y 1950 fue una de las principales figuras del movimiento litúrgico (conoció y tuvo amistad, entre otros, con dom Lambert Beauduin OSB, fundador del monasterio de la Santa Cruz de Chevetogne) y enseñó durante muchos años en la Escuela de Verano de Liturgia de la Universidad de Notre Dame en Estados Unidos. De 1960 a 1971 sirvió como misionero en África, donde fundó el Monasterio de la Asunción y enseñó en la Universidad Lovanium en Kinshasa, Zaire (ahora República Democrática del Congo). A partir de 1959, fue miembro de la Comisión Preparatoria para la Liturgia y más tarde sirvió como consultor litúrgico y experto (perito) del arzobispo de Kinshasa Joseph-Albert Malula Bolumbu († 1989) en el Concilio Vaticano II, así como uno de los autores de la Constitución sobre la Sagrada Liturgia (Sacrosanctum Concilium).
  
Después del Concilio, se convirtió en miembro del Consílium ad exsequéndam Constitutiónem de sacra Litúrgia (Consejo para la Aplicación de la Constitución sobre la Sagrada Liturgia). Como institución paralela a la Sagrada Congregación de Ritos, el Consílium ejerció su mandato de forma autónoma hasta 1969. Informó directamente al Papa Pablo VI y, bajo la dirección del padre Aníbal Bugnini, fue responsable de la redacción de nuevos textos litúrgicos.
   
Después del Concilio, el archimandrita Bonifacio Luykx pasó muchos años luchando contra las distorsiones y las interpretaciones erróneas de la Constitución sobre la Sagrada Liturgia. De 1972 a 2000, sirvió como abad fundador del monasterio de la Santa Transfiguración (Monte Tabor) en el norte de California, que pertenece a la Iglesia greco-católica ucraniana. En 1988 se le concedió el título honorífico de Archimandrita, que en las Iglesias Orientales denota el padre espiritual de uno o más monasterios.
   
Luykx escribió estas memorias y ensayos analíticos entre 1995 y 1997. El 11 de Abril de 2004, domingo de Pascua, murió en el monasterio premonstratense de Postel (Bélgica).
   
Citas clave:
  • «La abadía de Maria Laach… fue el centro indiscutible del Movimiento Litúrgico y un foco de renovación espiritual para toda Europa Occidental. Un domingo cualquiera, ochenta autobuses repletos de buscadores espirituales visitaban Maria Laach, magnífica tanto por su entorno como por su culto. La liturgia se celebraba allí con una belleza inimaginable: impecable pero a la vez profundamente reverente, en medio de un amor fraternal digno y sincero. ¡Cuántas veces oí decir a los visitantes: “Esto es el paraíso en la tierra; no podría ser más hermoso”!
       
    Sin embargo, años después, un grupo de liturgistas alemanes, en su mayoría sacerdotes seculares, llegó a considerar que la orientación de Maria Laach no era suficientemente pastoral. Liderados por el activista monseñor Johannes Wagner, proclamaron con vehemencia que “la liturgia debe ser dirigida por el sacerdote; por lo tanto, los sacerdotes, no los monjes, deben liderar el movimiento”. Con el apoyo de algunos obispos alemanes, fundaron en la ciudad de Tréveris el Liturgisches Institut (Instituto Litúrgico), principalmente una escuela de enseñanza litúrgica superior, que se convirtió en un centro de actividad más que de oración y contemplación.

    Desde el principio existió una dolorosa rivalidad entre Tréveris y Maria Laach, debido en gran parte al mal carácter del líder del Instituto. Resultó especialmente angustioso que el Instituto hiciera declaraciones públicas contra Maria Laach, el padre Pius Parsch y otros, incluyéndome a mí, pues una hermosa característica de la renovación era la amistad, el apoyo mutuo y el respeto entre sus miembros, que esta envidia ridiculizó o destruyó (Monseñor Wagner se convirtió más tarde en una figura clave del Novus Ordo y fue quizás el modernista más elocuente de la comisión litúrgica tras el Concilio)» (págs. 26-27).
  • «El grave error de nuestros días es un excesivo énfasis en la participación exterior a la exclusión del interior. Este malentendido de la verdadera naturaleza de la “participación activa” ha resultado en la virtual eliminación de una actitud de oración y reverencia dentro del culto católico, en gran detrimento de los fieles» (pág. 35).
  • «El padre Annibale Bugnini, editor de la revista Ephemérides Litúrgicæ y profesor en varios institutos romanos, fue nuestro secretario [de la Comisión Preparatoria para la Liturgia previa al Concilio Vaticano II]. Era un hombre muy capaz y un político hábil, con un carisma especial para unir a las personas y superar las diferencias. Como veremos en las páginas siguientes, ejerció una fuerte (y a menudo problemática) influencia en la evolución litúrgica durante y después del Concilio» (págs. 45–46).
  • «Hubo una perfecta continuidad entre el período preconciliar y el Concilio mismo, pero después del Concilio esta continuidad crucial fue rota por las comisiones postconciliares» (pág. 80).
  • «La tendencia a alejarse de la adhesión a la CSL se extendió hasta la cúpula, llegando al secretario Annibale Bugnini. A lo largo del Movimiento Litúrgico, la Comisión Preparatoria para la Liturgia y el Consilium del Papa Juan XXIII (aquí se refiere a un organismo anterior, de 1962-63), el padre Bugnini había sido fiel a la Tradición y al Magisterio. Pero después del Concilio cambió. Basándome en mi amistad personal con él, creo que este cambio no surgió de una malicia deliberada, sino más bien de debilidad. Me parecía muy influenciable: si alguien lo empujaba en una dirección, iba en esa; si lo empujaban en la otra, iba en la otra.
       
    Pero el padre Bugnini también era político y ambicionaba el poder. Para conseguirlo, debía aparentar éxito, así que se aliaba con los más elocuentes y aparentemente poderosos. Estaba muy influenciado por los modernistas que se apartaron de la fidelidad a la CSL, entre los que destacaba Johannes Wagner, del Instituto de Tréveris en Alemania. Al poco tiempo, Bugnini dejó de invitar a las reuniones a aquellos miembros «reaccionarios» que se atrevían a adherirse al texto de la CSL o a los sólidos principios de la antropología religiosa. Lo sé con certeza, porque el obispo Malula y yo fuimos de los que caímos en desgracia ante él.
       
    ¿Qué papel desempeñamos el obispo Malula y yo en medio de esta creciente tensión y polarización? Al poco tiempo, el obispo Malula perdió todo deseo de participar en las subcomisiones. El grupo de académicos revolucionarios lo hacía sentir inútil; lo trataban como a un ignorante e incluso lo insultaban. Además, todo el trabajo de las subcomisiones iba en contra de la CSL y era inútil para los países de misión, especialmente los de África. El obispo Malula le hizo saber esto al secretario Bugnini en más de una ocasión. En tales ocasiones, Bugnini respondió al buen obispo con comentarios tan atroces que quedaron grabados para siempre en mi memoria:
    Bugnini: “Si no podéis poneros de acuerdo, cread vuestra propia comisión en África”.
    Malula: “¿De dónde sacará nuestra Iglesia, pobre como un mendigo, los fondos para hacer tal cosa, mientras ustedes aquí se valen del dinero de todo el rico Occidente?”
    Bugnini: “N’importe [no importa]. Aquí partimos de la premisa de que el hombre occidental moderno es el hombre por excelencia, el modelo de toda verdadera humanidad, para todos los países y culturas, y para todas las generaciones venideras.”
       
    Esa fue la gota que colmó el vaso. Furioso por semejante insulto arrogante y absurdo, el obispo Malula juró no volver jamás. Me autorizó a sustituirlo y me dio las instrucciones pertinentes. Supongo que el padre Bugnini y su gente se alegraron de librarse de un “enemigo”, según la nueva política de exclusión de los fieles a la Iglesia de San Luis.
       
    Volveremos más adelante a la reveladora respuesta del padre Bugnini al obispo Malula, pues quedó claro que su opinión sobre la supremacía y el valor normativo del hombre occidental moderno formaba parte de su agenda y, por consiguiente, de la agenda de las subcomisiones del Consílium que él supervisaba.
       
    Llegados a este punto, cabe plantearse la pregunta obvia y seria: ¿de dónde obtiene un hombre [el padre Bugnini], o un grupo, el derecho a imponer su forma de rezar o celebrar a toda la Iglesia occidental? Esta pregunta atañe a la dudosa validez, o al menos a la licitud, de gran parte del trabajo de las subcomisiones del Consílium, pues a menudo actuaron en contra de la CSL, la única norma autorizada dada por el Concilio» (págs 86–87).
  • «El Novus Ordo no es fiel a la Constitución sobre la Sagrada Liturgia (CSL), pero va sustancialmente más allá de los parámetros que CSL estableció para la reforma del rito de la Misa» (pág. 98).
  • «Una de las preguntas que el Papa Pablo VI hizo a estos protestantes [invitados como consultores al Consilium] fue si el rito de la Misa previsto, el Novus Ordo, acercaría o no a la Iglesia Católica a sus hermanos protestantes. Se afirma que el “sí” unánime de los protestantes inclinó la balanza hacia su introducción final. Personalmente, pregunté al Padre Louis Bouyer, cercano a Pablo VI, qué influyó en la decisión del Papa de elegir el Novus Ordo. Me dijo, en esencia, que los disidentes de las subcomisiones le habían instruido y convencido de que la Iglesia, y los protestantes, deseaban esta Misa. Así pues, el Papa dijo, en esencia: “Si es así, cedo”. El Novus Ordo, en efecto era ciertamente favorable a los esfuerzos ecuménicos con los protestantes, pero dañó gravemente esos esfuerzos con las Iglesias Orientales, contrariamente a la intención del Concilio» (pág. 99).
  • «Para muchos, la lengua vernácula fue la gran “salvadora” que eclipsó y justificó todos los demás cambios; sin embargo, lamentablemente, se convirtió en una especie de narcótico que los eximió del pensamiento crítico» (pág. 100).
  • «Tras el Concilio Vaticano II, la apisonadora del horizontalismo centrado en el hombre (en oposición al verticalismo centrado en Dios) ha aplastado todas las formas litúrgicas, pero su principal víctima es el Novus Ordo. Sus creadores cometieron un grave error al impulsar un “retorno a la sencillez” hasta el punto de empobrecer el ritual y destruir el sentido de celebración y misterio. En el pensamiento y la práctica occidentales modernos, la dimensión horizontal de la celebración parece excluir la dimensión vertical de la reverencia. Sin embargo, la verdadera liturgia y la verdadera celebración son precisamente la reconciliación de ambas: la participación activa de los fieles que comparten su ascenso a Dios y la integración del descenso de Dios a los hombres en la fe.

    El elemento de la verdadera celebración se ha perdido esencialmente en el Novus Ordo. La principal razón de esta separación del alma de la Misa, centrada en lo literario (y locuaz), es lo que Norbert Höslinger acertadamente denominó “el hombre poniéndose a sí mismo como motor principal en lugar de Dios”. El principal perjudicado en este proceso es el misterio, que debería ser, por el contrario, el objeto y contenido principal de la celebración. Nuestra actitud primordial ante el misterio debe ser la reverencia y el asombro, su entorno apropiado. Cuando estos faltan, la celebración, o lo que queda de ella, se precipita hacia su propia destrucción.

    Solo en un ambiente reverente y con tiempo suficiente, el fiel puede penetrar gradualmente en el significado oculto del misterio, mediante la aceptación religiosa y no solo la comprensión intelectual. Ignorando por completo este hecho, los autores del Novus Ordo, que no tenían ningún interés en la antropología religiosa, despojaron a la nueva Misa, en la medida de lo posible, de todo patrón antropológico propio del verdadero ritual. Aparentemente, consideraban los rituales actividades gratuitas e inútiles por carecer de utilidad y productividad» (pág. 104).
  • «Otro grave error de las subcomisiones del Consílium fue su enfoque histórico limitado y sesgado. ¡Debo ser muy valiente para atreverme a discrepar con sus prestigiosos historiadores y sus invenciones en los documentos posconciliares! Sin embargo, estoy capacitado para opinar sobre algunos de estos temas, pues me especialicé en ellos y dediqué mi vida al estudio de las fuentes litúrgicas originales, bajo la tutela de grandes eruditos, en los centros académicos europeos más distinguidos…

    Sin embargo, las subcomisiones, al privilegiar a testigos primitivos como Justino e Hipólito, pasaron por alto un hecho fundamental. Estos autores de los siglos II y III describen un rito muy esquemático y rudimentario, celebrado para un pequeño grupo de personas en un espacio reducido (principalmente las catacumbas), durante o bajo la amenaza de persecución. Estas circunstancias redujeron drásticamente el elemento celebratorio de la liturgia, es decir, a un marco austero; ejemplos de ello son la descripción esquemática de la Eucaristía por Justino y la Anáfora de Hipólito [atribución aún sostenida en la década de 1990, cuando Luykx escribió el libro, N. del T.] (el segundo canon de la liturgia romana actual). Ninguno de estos textos estaba pensado para una celebración completa, ni resulta adecuado para tal celebración en nuestros días. Sin embargo, los expertos litúrgicos tomaron estos textos abreviados como modelo para el nuevo rito de la Misa romana.

    Un error aún más grave es el siguiente: al limitarse a este rudimentario modelo inicial, las subcomisiones excluyeron la consideración de todo el desarrollo y crecimiento posterior de este núcleo primitivo, desde las catacumbas hasta su estilo monumental, adecuado para las basílicas. Descartaron especialmente la madurez carolingia posterior: una liturgia plena y madura. Sin embargo, fue esta liturgia madura —y no el primitivo modelo romano de la Iglesia primitiva— la que constituyó la base de la liturgia romana hasta Trento y más allá» (pág. 106).
  • «El altar orientado hacia el pueblo, sin embargo, es quizás el defecto más grave y la expresión del enfoque incorrecto del verdadero culto tan común en los cambios posteriores al Concilio… Un defecto teológico subyace a este cambio y a toda la nueva liturgia: la idea de que la liturgia es la “obra del pueblo” y, por lo tanto, horizontal (…) el verdadero significado de la palabra griega leitourgía es una “obra para el pueblo” vertical, un significado completamente distinto). En esta concepción, la celebración es una reunión horizontal del pueblo alrededor del altar; por lo tanto, el “contacto visual” entre el sacerdote y los fieles es esencial. La oración a Dios y una actitud de total orientación hacia Él en adoración y alabanza se consideran anticuadas y aburridas. Este debilitamiento o incluso la destrucción de la dimensión vertical se ha convertido quizás en la falsificación básica de la nueva liturgia, así como la destrucción de la verdadera Iglesia. Se podría decir que ahí radica el pecado original de la nueva liturgia y la corrupción de lo que el Concilio había pretendido. El gran liturgista alemán, monseñor Klaus Gamber, ha mostrado claramente lo que he experimentado y escrito aquí: el Novus Ordo es manifiestamente contrario a la intención de la CSL y no habría sido aprobado por los Padres del Concilio. Más bien, se vio obligado a la Iglesia Occidental por orden del Papa Pablo VI, para asegurar la buena voluntad de nuestros hermanos protestantes. Como escribió Gamber: “Mucho más radical que cualquier cambio litúrgico introducido por Lutero… fue la reorganización de nuestra propia liturgia, sobre todo los cambios fundamentales que se hicieron en la liturgia de la Misa. También demostró mucha menos comprensión de los lazos emocionales que los fieles tenían con el rito litúrgico tradicional”» (págs. 111-112).
  • «¿Cuál es la solución a este problema masivo? Sugiero que la pluriformidad, es decir, la coexistencia de diferentes formas de celebración litúrgica mientras se mantiene el núcleo esencial, podría ser una gran ayuda para la Iglesia occidental. […] El Papa Juan Pablo II adoptó de hecho el principio de la pluriformidad cuando restauró la Misa Tridentina en 1988» (pág. 113).
  • «La decisión del Papa no fue una concesión cuestionable a la presión de los tradicionalistas, sino una sabia decisión que se ajusta perfectamente a la tradición litúrgica romana y a las necesidades reales de la Iglesia… El cardenal Ratzinger también ha dado su apoyo, declarando que la antigua Misa es una parte viva y, de hecho, “integral” del culto y la tradición católica, y prediciendo que hará “su propia contribución característica a la renovación litúrgica llamada por el Concilio Vaticano II”» (pág. 115).
  • «La necesidad de reverencia explica el éxito fenomenal de las grabaciones de canto gregoriano, como la de Santo Domingo de Silos en 1991, en la que millones de personas en todo el mundo, especialmente jóvenes, redescubrieron al Dios de la belleza que aún cantaba en sus corazones. El canto gregoriano es la expresión musical de lo ancestral que se eleva hacia lo trascendente…

    El anhelo por la Misa Tridentina y el canto gregoriano demuestra la gran necesidad de buena música para una buena liturgia. Sin embargo, en nuestros días, innumerables celebrantes, directores musicales y comisiones litúrgicas siguen imponiendo música banal y de baja calidad a los fieles domingo tras domingo. La celebración occidental típica ha abandonado tan profundamente la reverencia y la belleza que la mayoría del clero y los laicos ya ni siquiera se dan cuenta de lo que se pierden» (pág. 118).
  • «La destrucción de lo sagrado es el asalto más profundo a la dignidad del hombre en su pensamiento y en su vida… Las consecuencias de este asalto son enormes y penetrantes. Por ejemplo, impone al hombre, que está hecho para el Más Allá, la naturalización de lo sobrenatural y la sobrenaturalización de lo natural, haciendo del hombre de este mundo la norma de todos los valores. Con esto viene el relativismo total de estos valores, que está en la base de nuestra inextricable crisis moderna» (pág. 119).
  • «Cuando la reverencia se ha ido, toda adoración se convierte solo en entretenimiento horizontal, una fiesta social. Aquí también los pobres, los pequeños, son las víctimas, ya que la obvia realidad de la vida que fluye de Dios en la adoración les es arrebatada por los “expertos” y los disidentes» (pág. 120).
  • «Los disidentes se alinearon con un ataque frontal contra la espiritualidad cristiana, lo que, por supuesto, resultó en la pérdida de la oración y la adoración devocional. Atacaron el espíritu de las Bienaventuranzas y el Magníficat y, de hecho, todos los acontecimientos en los que Dios irrumpe verticalmente en la conducta horizontal y egocéntrica del hombre» (pág. 128).
  • «Erróneos fundamentos teológicos de la nueva liturgia. […] Detrás de estas exageraciones revolucionarias se escondían tres principios típicamente occidentales pero falsos: (1) el concepto (à la Bugnini) de la superioridad y valor normativo del hombre moderno occidental y de su cultura para todas las demás culturas; (2) la ley inevitable y tiránica del cambio constante que algunos teólogos aplicaban a la liturgia, a la enseñanza de la Iglesia, a la exégesis y a la teología; y (3) la primacía de lo horizontal» (pág. 131).
  • «Los disidentes proclamaban que la única certeza que tenemos es “cómo nos sentimos en medio de todos estos cambios”, ya que para ellos los sentimientos humanos son normativos para la verdad y la vida. Su enfoque de la vida y, por ende, inevitablemente, del culto, era totalmente antropocéntrico. Creían que el culto debía captar la atención de la gente mediante el cambio constante y estar moldeado por sus sentimientos. Aquí entra en juego la ley antropológica de Jean Cazeneuve. Esta ley observa correctamente que uno de los requisitos fundamentales para un culto bueno y verdadero es su continuidad inmutable, su familiaridad. Los fieles necesitan saber qué esperar y no deben verse sometidos a sorpresas inesperadas. Si se viola esta ley, el culto se verá perjudicado, al igual que la vida espiritual de los creyentes» (pág. 133).
  • «La ley de Cazeneuve se fundamenta en la ley antropológica más profunda de continuidad y discontinuidad. En todas las culturas, el verdadero culto, como expresión de lo sagrado, reside esencialmente en la discontinuidad con lo profano (es decir, lo secular o no consagrado). Por eso, los fieles sienten profundamente la necesidad de que el sacerdote vista vestiduras litúrgicas y utilice un lenguaje y gestos dignos» (pág. 134).
  • «Lo profano se santifica mediante su sacramentalización: por ejemplo, el pan se convierte en el Cuerpo de Cristo, transformado de lo profano más común en la más elevada Realidad divina. Al otorgar esta dimensión divina a lo profano, el culto es, en sí mismo, creador de belleza. Esto explica por qué la tendencia interna de la nueva liturgia, a pesar de que afirma lo contrario, es en realidad la destrucción de la belleza divina que la Santa Tradición había acumulado en el culto de la Iglesia, y por qué las correcciones cosméticas no pueden resolver el problema de la nueva liturgia. El padre Bugnini y los defensores del cambio creían que el primer y verdadero fundamento del «buen culto» era su dimensión horizontal (es decir, centrada en el hombre), y que su dimensión vertical (centrada en Dios) era secundaria, derivada de la primera… Esta es quizás la causa principal de la demolición de la liturgia romana posconciliar. La primacía de lo horizontal es el principio básico de la agenda de la segunda fase posconciliar. En este principio, la primera dimensión de la liturgia es horizontal, como una acción social del pueblo para crear una participación terrenal entre los participantes. El resultado de la horizontalización del culto es la dimensión casi totalmente socializada y centrada en el hombre de la liturgia que se encuentra ahora en la mayoría de las parroquias. Pero esto destruye el significado más básico de toda adoración. Es una trágica desacralización del culto cristiano, donde el hombre, no Dios, es central, y la liturgia se convierte en un asunto de hogar, un espectáculo civil destinado a hacer que todos se sientan felices, como en algunos grupos protestantes» (pág. 135).
  • «El objetivo principal de la liturgia no es la reunión horizontal de personas, y ciertamente no su encuentro social; para eso existen otras ocasiones. El objetivo de la liturgia es nuestro acercamiento (vertical) a Dios en homenaje y súplica, y el acercamiento (igualmente vertical) de Dios a nosotros en forma de su Palabra y sus Misterios. En otras palabras, el culto es esencialmente nuestro ascenso vertical a Dios y el descenso igualmente vertical de Dios hacia nosotros; ambas acciones se producen en formas sacramentales, es decir, ontológicamente» (págs. 136–137).
  • «¿Por qué es la reacción cristiana, especialmente la de los obispos, tan débil y cobarde frente a esta venta al por mayor de la cultura cristiana? Es porque estamos siendo testigos, sobre todo, de una crisis de la gracia. […] El eje central de nuestra crisis poscristiana reside, pues, en la destrucción de este fundamento litúrgico de la vida humana. He aquí la clave: dado que la liturgia es la primera víctima de la crisis, restaurar el verdadero culto debe ser una de las primeras tareas en cualquier esfuerzo por superarla y recuperar la cultura auténtica; y este trabajo producirá los primeros beneficios. Si se comprende este hecho, se entenderá la importancia del análisis exhaustivo que realizo en este libro sobre la crisis litúrgica posconciliar. 
     
    El sacrificio y la oración —especialmente la contemplación y el misticismo— son elementos olvidados en la “nueva iglesia” y en el nuevo mundo postconciliares… Todo esto requiere una verdadera conversión. La conversión comprende dos movimientos: un alejamiento y un acercamiento. Debemos apartarnos de toda forma de vanidad y egocentrismo que han desnaturalizado la verdadera adoración y la verdadera Santa Tradición, incluyendo la visión de la Iglesia como una institución y la liturgia como su entretenimiento… Debemos priorizar la oración, la santidad y la reverencia en la liturgia, para entrar, en cuerpo y alma, en el misterio vivificante que se celebra.
    “La nueva liturgia amenaza con frustrar el encuentro con Cristo, pues desalienta la reverencia ante el misterio, excluye el asombro y prácticamente extingue el sentido de lo sagrado. Lo que realmente importa, sin duda, no es si los fieles se sienten cómodos en la Misa, sino si se ven atraídos de su vida cotidiana al mundo de Cristo; si su actitud es la respuesta de la máxima reverencia, si se imbuyen de la realidad de Cristo” [citando a Dietrich con Hildebrand en “El viñedo devastado”]» (págs. 144-145).
  • «El horizontalismo egocéntrico ha sido quizás el principio seminal de la crisis postconciliar. Este horizontalismo ha mermado gradualmente la vitalidad del cristianismo, como una trágica venganza por la altiva reprimenda del padre Bugnini al obispo Malula. Una vez arraigado este antropocentrismo, fue fácil excluir a Dios por completo. En este vacío se trasladó el relativismo igualitario del feminismo estridente; luego llegó la inculturación pagana que adaptó todo a la medida del hombre, no de Dios. Finalmente, irrumpió la Nueva Era, como la nueva religión en la que el hombre se convierte en su propio dios» (págs. 148-149).
  • «Esta imagen horizontal del hombre abraza la actitud de que el modelo para el hombre es el hombre científico que el padre Bugnini tenía en mente: el ser humano que se mantiene totalmente libre de toda dimensión de profundidad, de toda religión, historia y tradición, y que está más bien orientado totalmente hacia la realidad presente» (pág. 150).
  • «El culto es el vehículo objetivo y la expresión de los Misterios de la revelación y la salvación. Si el culto se despoja de su simbolismo y belleza, y especialmente de su continuidad con la Sagrada Tradición, los canales de la revelación y la salvación se bloquean. Esto ha ocurrido con frecuencia en la nueva liturgia, donde el elemento de fe se debilita o se destruye por el secularismo. La nueva liturgia a menudo se reduce a un esqueleto que pierde no solo su alimento ritual, sino también su atractivo para la fe tanto del ministro como de los fieles. Una liturgia tan empobrecida encaja perfectamente en un contexto secular, pero no en la continuidad de la Tradición cristiana» (págs. 152–153).
  • «Desde la primera publicación de las Anáforas alternativas (Plegarias Eucarísticas) tras el Concilio, he defendido la tesis, aparentemente lefebvrista, de que nadie tiene derecho a “componer” nuevas Anáforas. Estas oraciones pertenecen a los documentos patrísticos más importantes de la Iglesia primitiva como testes Traditiónis (testigos de la Tradición), una cualidad que ningún autor posterior puede apropiarse. Adaptar los cánones existentes puede ser permisible, pero componer otros nuevos no lo es» (pág. 161).
  • «Si, en cierto momento, especialmente bajo la presión de un “cambio de paradigma”, la alienación irrumpe en el culto y, en particular, en su lenguaje sagrado, no solo se ven gravemente comprometidos el culto y las Sagradas Escrituras, sino que también se rompe irreparablemente la continuidad creativa de una cultura que emana de sus misteriosas fuentes antropológicas… Los disidentes afirman que el hombre moderno necesita un cambio —un cambio constante y absoluto— y que debemos destruir todo lo que representa el retorno, la conservación y el mantenimiento de la tradición. Consideran que los Padres de la Iglesia representan lo opuesto a las necesidades del hombre moderno y de la Iglesia; por lo tanto, rechazan a los Padres y a la Sagrada Tradición como núcleo de toda cultura y, por ende, de toda inculturación» (págs. 162-163).
  • «El gran mensaje de nuestro tiempo es que Cristo es la única solución, y por lo tanto el cristianismo es la única valiosa contracultura. La adoración es el elemento más activo de la contracultura, como el principal portador, expresión y garantía del evangelio y la Santa Tradición. Por consiguiente, el culto de la Iglesia no puede ser el jardín experimental de teólogos, liturgistas y clérigos desorientados. Este es, por supuesto, precisamente el mensaje de todo este libro y, me atrevo a afirmar, la enseñanza misma de la Iglesia y de la Santa Tradición… La verdadera inculturación presupone la presencia de una cultura valiosa ya establecida, una cultura en viva continuidad con el mensaje que el cristianismo quiere transmitir. En el Occidente moderno, tal cultura ya no existe: tenemos una cultura de la muerte en lugar de una cultura de la vida, un horizontalismo centrado en el hombre en lugar de la verticalidad centrada en Dios de la oración y el evangelio, y el “tener” en lugar del “ser”» (pág. 168).
  • «La renovación litúrgica después del Vaticano II se ha vuelto como un aborto espontáneo o un bebé nacido muerto [El oratoriano francés Louis Bouyer se refirió en sus Memorias a la reforma litúrgica como l’avorton que nous produisîmes, “el aborto que trajimos”], a causa de la impaciencia antropocéntrica de los encargados de llevarla a su justa madurez. Creen únicamente en el “aquí y ahora” porque creen únicamente en sí mismos. Han rechazado las normas objetivas de la Sagrada Tradición y el poder creador del Espíritu Santo que en ella une el pasado con el presente, crea el futuro y, por lo tanto, es el alma de la verdadera cultura. La única creatividad de esta rebelión consiste en arrastrar lo sagrado (y con él, la verdadera cultura) al nivel de la calle» (pág. 169).
  • «La liturgia se ha convertido en un juguete en manos de estos movimientos destructivos, y los pobres y humildes se han convertido en víctimas de su juego pernicioso. Como ya mencioné, los disidentes reconocen la primacía y la necesidad supremas de la liturgia; por eso la utilizan como campo de batalla… Por lo tanto, imponer a nuestros pobres una liturgia totalmente horizontal (en un espacio profano, con música de mal gusto y lenguaje no teológico) es obligarlos a vivir en un mundo estéril de mentiras donde la Santa Tradición y el Espíritu de Dios se ahogan y la verdadera vida espiritual no puede florecer. No estoy diciendo que la reforma litúrgica abortada sea parte de este mundo de mentiras, sino que es más bien su víctima» (pág. 173).
  • «Las novedades modernas ocultan el misterio por su antropocentrismo, impidiendo así que este dé a luz su realidad mística en los participantes. La falsa libertad actual de improvisar la celebración es precisamente lo opuesto al espíritu litúrgico oriental… Un sacerdote oriental que celebra la liturgia… parece totalmente libre en su celebración, pero se guía por un sinfín de normas libremente aceptadas. Por lo tanto, la liturgia no es improvisada por él (aunque se entregue por completo a ella), sino que la recibe de la Sagrada Tradición, su amorosa maestra que lo hace verdaderamente libre ante Dios, los ángeles y la comunidad litúrgica» (págs. 181, 183).
  • «Ningún jerarca, desde un simple obispo hasta el Papa, puede inventar nada. Cada jerarca es un sucesor de los apóstoles, lo que significa que es ante todo un guardián y servidor de la Santa Tradición, un garante de la continuidad en la enseñanza, el culto, los sacramentos y la oración» (pág. 188).

COMENTARIO: Dejando de lado su optimismo por el motu “Ecclésia Dei”, su postura de “réspice Byzántium”, sus ataques por igual a la Nueva liturgia y a la antigua, y su propuesta de una Liturgia antigua en lengua vernácula, los comentarios de Luykx son de especial importancia como quiera que él fue no solo contemporáneo del Vaticano II, sino también parte del mismo (Luykx fue perito del arzobispo Malula en el Concilio, y lo ayudó a crear el “Rito zaireño”), por lo que su crítica es de peso en la cuestión y aporta más luces al estudio de la demolición litúrgica en y posterior al Concilio Ladrón.

miércoles, 6 de mayo de 2026

PRÉVOST, COMO BERGOGLIO, RESPALDA LA PERSECUCIÓN POR EL PARTIDO COMUNISTA CHINO

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
  
Una de las cientos de iglesias demolidas por el gobierno comunista chino con la ayuda y/o la complicidad de los pseudopapas Francisco Bergoglio y León XIV Riggitano-Prévost, conocidos públicamente por sus simpatías y vínculos con el marxismo.
El concordato de 2018 de la iglesia vaticana con el Partido Comunista Chino fue el golpe de gracia para la Iglesia Conciliar en la China comunista.
   
En estos tiempos, cabe preguntarse a quién es leal el pseudopapa León XIV Riggitano-Prévost. Ciertamente no es al Occidente cristiano, sino, al igual que su predecesor marxista, el pseudopapa Francisco Bergoglio, a la China comunista atea del Este, que ha intensificado la represión contra los neoiglesianos y los cristianos en general mediante un programa llamado “sinización” (derivado de Sina, la palabra latina para China).

Desde que Bergoglio y ahora Riggitano-Prévost se vendieron a los comunistas ateos en el Acuerdo Secreto provisional de 2018, con renovaciones bienales posteriores, el gobierno chino ha impuesto contra las comunidades religiosas control ideológico, vigilancia estricta y restricciones de viaje. El gobierno ha destruido miles de iglesias cristianas, ha allanado hogares para destruir crucifijos y ha arrestado, torturado y encarcelado a cristianos que se resisten.

En estas acciones tiránicas, la China comunista no ha tenido un aliado más firme que el Vaticano, y en particular los dos últimos papas marxistas. Bergoglio admitió abiertamente sus simpatías marxistas, y Riggitano-Prévost trabajó desde 1985 en Perú, país de tendencia comunista, del que obtuvo la ciudadanía en 2015.

Además, el Acuerdo Secreto transfirió prácticamente el nombramiento de los obispones al gobierno comunista ateo. Estos obispones desempeñan ahora un papel fundamental al obligar a los 12 millones de neoiglesianos en la China comunista a convertirse a la Asociación Patriótica Católica China, controlada por el Estado, y a jurar lealtad al Partido Comunista Chino. Cuando Bergoglio fue duramente cuestionado por su complicidad con el comunismo, simplemente desestimó las críticas [Human Rights Watch aportó información para este Comentario].

Católicos tradicionales, la situación se ha vuelto tan grave que los valientes, aunque equivocados, neoiglesianos han declarado que la propia Antiiglesia se ha vuelto tan perversa como los comunistas en su persecución. En lugar de enfrentarse al comunismo ateo, como hizo el Papa Pío XII en su Decreto contra el Comunismo de 1949, que excomulgó a los católicos que profesaban o apoyaban activamente la doctrina comunista, considerándolos apóstatas de la fe cristiana, los Pseudopapas presumiblemente caen bajo esa condena y permanecen excomulgados de la Iglesia Católica.

ISLAMISTAS DESTRUYEN IGLESIA EN MOZAMBIQUE

Noticia tomada de GLORIA NEWS.


Islamistas wahabíes atacaron la parroquia de San Luis de Montfort en el municipio de Meza (Cabo Delgado, Mozambique) el 30 de abril.
  
Según Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), los militantes de al-Shabáa (no relacionado con el grupo somalí del mismo nombre) entraron en la parroquia por la tarde y destruyeron la iglesia, las oficinas parroquiales, la residencia de los misioneros y el jardín de infancia. Los edificios fueron incendiados y la iglesia histórica fue reducida a escombros.
   
La parroquia fue fundada en 1946 y fue uno de los principales hitos católicos de la región.
   
António Juliasse Ferreira Sandramo, ordinario de la diócesis de Pemba, dijo que los civiles fueron capturados y obligados a escuchar discursos durante el ataque.
   
Los misioneros escolapios cameruneses que sirven en la parroquia no estaban presentes cuando llegaron los atacantes y salieron ilesos.
   
No hubo muertes confirmadas durante el ataque del 30 de Abril.
   
La insurgencia wahabí en Cabo Delgado ha continuado desde 2017 y ha causado miles de muertes y desplazado a más de un millón de personas. Funcionarios de la diócesis dicen que al menos 118 iglesias y capillas han sido destruidas durante el conflicto, incluyendo los 23 ataques acontecidos el año anterior.