sábado, 25 de junio de 2022

ANULADA “Roe”, PERO EL VATICANO ¿ENTRISTECIDO? POR ELLO

Ayer 24 de Junio de 2022, fiesta del Sagrado Corazón de Jesús (por tal razón, la Natividad de San Juan Bautista fue transferida para el día de hoy 25), la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos en una decisión de 6 (Brett Kavanaught Murphy, Neil McGill Gorsuch, Amy Coney-Barrett Vath, Samuel Anthony Alito Jr. Fradusco,  Clarence Thomas Williams y John Glover Roberts Jr. Podrasky) contra 3 (Elena Kagan Gittelman, Stephen Gerald Breyer Roberts y Sonia María Sotomayor Báez), revocaron el fallo Roe vs. Wade de 1973 (aborto legal durante las 24 semanas de gestación) y el fallo Planned Parenthood vs. Casey de 1992 (ratificación de la sentencia anterior).
   
Jueces de la Corte Suprema de Estados Unidos, y su votación en el caso Dobbs vs. Jackson (Fuente: Asuntos Legales-La República).
   
El juez Samuel Anthony Alito Jr. redactó la opinión mayoritaria de la Corte sobre el caso Dobbs vs. Organización para la Salud de las Mujeres Jackson (enfocado en la oposición de esta última a la ley estadual de 2018 que prohíbe el aborto después de la semana 15 de gestación), diciendo: 
«Sostenemos que [las sentencias] Roe y Casey deben ser anuladas. La Constitución no hace referencia al aborto, y ningún derecho semejante está implícitamente protegido por ninguna provisión constitucional, incluyendo la única en la cual los defensores de Roe y Casey ahora se apoyan principalmente (la Cláusula del Debido Proceso de la XIV Enmienda). [Roe] usurpó el poder de abordar una cuestión de profunda importancia moral y social que la Constitución deja inequívocamente para el pueblo».
La decisión Dobbs no ilegaliza el aborto per se, sino que deja en cada estado la potestad de regular sobre el tema, y se espera que más de 26 de los 50 estados de la Unión Americana prohíban o restrinjan severamente el aborto, que se convirtió en la nueva bandera del partido del burro para las elecciones legislativas de medio término, las cuales tendrán lugar el próximo Noviembre. Misuri fue el primer estado en prohibirlo totalmente después de la sentencia.
 
Ante esta sentencia, la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos redactó enseguida una nota de prensa expresando su alivio y alegría, e incluso el “cardenal” Blase Cupich de Chicago la ponderó positivamente, como también el nuevo “cardenal” Robert McElroy de San Diego, CA. Las reacciones de ira fueron por parte de tres personajes que se presentan como “católicos devotos”, pero que sostienen posturas notoriamente anticatólicas:
  • el “presidente” Joe Biden afirmó desde la Casa Blanca: «Hoy la Corte Suprema “quitó expresamente un derecho constitucional” del pueblo estadounidense que ya había reconocido. Ellos no se limitaron en simplemente quitarlo (lo que nunca se había hecho a un derecho tan importante para muchos estadounidenses), sino que hicieron que este sea un día triste para la Corte y para el país»,
  • la representante Alexandria Ocasio Cortez (Demócrata-Nueva York), que se hizo presente ante el edificio de la Corte Suprema, calificó la decisión como “ilegítima” y pidió a los colectivos abortistas que “salgan a la calle” y provoquen disturbios (por tal razón, desde días antes, el Departamento de Seguridad Nacional ha contactado a las parroquias para que elaborasen planes de seguridad frente a posibles ataques vandálicos),
  • y la vocera de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi (Demócrata-California), estuvo a punto de llorar, cuando dijo: «No hay objeto en decir “Buenos días”, porque ciertamente no lo es. Esta mañana, la extremista Corte Suprema está eviscerando los derechos de los estadounidenses y poniendo en peligro su salud y seguridad, pero el Congreso [la Cámara de Representantes] continuará actuando para vencer este extremismo y proteger al pueblo estadounidense. Hoy la Corte Suprema controlada por los republicanos ha conseguido su extremadamente oscuro objetivo de desgarrar el derecho de las mujeres a tomar sus propias decisiones sobre salud reproductiva. Por Donald Trump, Mitch McConnell, y su súper mayoría del partido republicano en la Corte Suprema, las mujeres estadounidenses hoy tienen menos libertades que sus madres con Roe. En su intento por destruirla, los republicanos radicales están avanzando con su cruzada para criminalizar la libertad en salud».
 
Por su parte, la Pontificia Academia para la Vida (que Francisco Bergoglio ha convertido en un club abstracto e insípido en 2016) encabezada por el arzobispón homosexualista Vincenzo Paglia mostró su desazón toda vez que publicó una declaración extraña y mediocre, cuya traducción dice así:
ABORTO EN ESTADOS UNIDOS: NOTA DE PRENSA DEL 24 DE JUNIO DE 2022 
  
Respecto a la decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos que modificó la postura legal Roe vs. Wade de 1973 sobre el tema del aborto, la Pontificia Academia para la Vida presenta la siguiente declaración
   
La Pontificia Academia para la Vida se une a la declaración de los obispos estadounidenses sobre la decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos. Como declararon el arzobispo [José] H. Gomez y el arzobispo [William E.] Lori:
“Es un tiempo para sanar heridas y reparar divisiones sociales; es un momento de reflexión razonada y diálogo civil, y de unirnos para construir una sociedad y una economía que apoyen el matrimonio y la familia, y donde cada mujer tenga el apoyo y los recursos que necesita para traer con amor a su hijo a este mundo”.
La opinión de la Corte sobre el tema del aborto sigue suscitando acalorados debates. El hecho que un país grande con una larga tradición democrática haya cambiado su postura sobre este tema también desafía al mundo entero. No está bien que el problema se deje de lado sin una consideración general adecuada. La protección y defensa de la vida humana no es un tema que pueda permanecer confinado al ejercicio de derechos individuales sino que es un ua materia de amplio significado social. Después de 50 años, es importante reabrir un debate sin ideología sobre el lugar que la protección de la vida tiene en una sociedad civil para preguntarnos qué tipo de coexistencia y sociedad queremos construir.
   
Es una cuestión de desarrollar decisiones políticas que promuevan condiciones de existencia a favor de la vida sin caer en posiciones ideológicas a prióri. Esto también significa asegurar una educación sexual adecuada, garantizar una atención médica accesible para todos y preparar medidas legislativas para proteger la familia y la maternidad, superando las desigualdades existentes. Necesitamos una asistencia sólida a las madres, parejas y los niños no nacidos que involucre a toda la comunidad, alentar la posibilidad para las madres en dificultad para llevar adelante el embarazo y confiar los hijos a aquellos que puedan garantizar su crecimiento.
   
El arzobispo (sic) Paglia dijo: “frente a la sociedad occidental que está perdiendo su pasión por la vida, este acto es una poderosa invitación para reflexionar juntos sobre el serio y urgente asunto de la generatividad humana y las condiciones que la hacen posible; al elegir la vida, nuestra responsabilidad por el futuro de la humanidad está en juego”.
   
Ciudad del Vaticano, 24 de Junio de 2022
Analicemos: La Pontificia Academia para la Vida (que desde 2016 eliminó el requisito de firmar una declaración para sostener las enseñanzas a favor de la vida, e incluyó un enfoque sobre el medio ambiente) cita la declaración de la USCCB, pero omite que esta señaló a Roe como «una ley injusta que ha permitido a algunos decidir si otros pueden vivir o morir; esta política ha resultado en la muerte de decenas de millones de niños no nacidos, generaciones a las que se les negó el derecho incluso a nacer».
 
El comunicado enuncia también:
«Es una cuestión de desarrollar decisiones políticas que promuevan condiciones de existencia a favor de la vida sin caer en posiciones ideológicas a prióri. Esto también significa asegurar una educación sexual adecuada, garantizar una atención médica accesible para todos y preparar medidas legislativas para proteger la familia y la maternidad, superando las desigualdades existentes».
Los términos “educación sexual adecuada”, “atención médica accesible” y “superar las desigualdades existentes” son de uso habitual por los defensores del aborto para propugnar su ideología anticonceptiva. 
 
Pero no es algo fuera de lo común con el Vaticano gobernado por Francisco Bergoglio, que al tiempo que se refiere al aborto como un acto de sicariato, sus palabras, acciones, omisiones y énfasis muestran que para él es algo que no es la gran cosa, mucho menos algo sobre “qué obsesionarse”. Y por otra parte, su mantra de «Dios no se cansa de perdonar» (aunado que con la carta “Misericórdia et míseraextendió para siempre a sus presbíteros el poder “absolver” el aborto) es algo que “nunca se cansa” de repetir.
   

No ha faltado quien insinúe que la sentencia de ayer tiene algo que ver con la “Consagración de Rusia y Ucrania al Inmaculado Corazón de María” del pasado 25 de Marzo. Pero, además de ser una “consagración” vacía, tal noción podría ser tomada por Bergoglio para apaciguar a los neoconservadores y hacerlos olvidar de sus continuas apostasías y blasfemias.
  
Sobra decir, que esta noticia no es el final, sino el comienzo. Pero aun así, es motivo de dar gracias a Dios nuestro Señor.
Que el Sagrado Corazón de Jesús en el Santísimo Sacramento sea alabado, adorado y amado con agradecido afecto, en todo momento, en todos los tabernáculos del mundo, hasta el fin de los tiempos. Amén (100 días de Indulgencia, una vez al día).
Para la redacción de este artículo se empleó material de NOVUS ORDO WATCH, GLORIA NEWS y otras fuentes.

jueves, 23 de junio de 2022

LA ANTICATÓLICA ARCHIDIÓCESIS DE ESTRASBURGO, INTERVENIDA

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  

Francisco Bergoglio ha ordenado una visita apostólica a la archidiócesis de Estrasburgo (Francia), la cual es justificada por “información recibida por la Santa Sede y relacionada al gobierno pastoral”
  
Esta comenzará el 27 de Junio. Según France Bleu de Alsacia, la inspección se enfocará en los métodos de administración del [anticatólico] arzobispón Luc Ravel Fabre CRSV, quien el pasado Abril hizo propaganda electoral por el presidente Macron, y es considerado “demasiado estricto” por algunos.
  
También están siendo discutidos aspectos del manejo financiero de la diócesis. Los visitadores son Stanislas Marie Georges Jude Lalanne Martin-Saur (diócesis de Pontoise) y Joël Michel Marie Luc Mercier (Secretario emérito de la Congregación para el Clero).
  
El 19 de Mayo, Ravel despidió al ecónomo diocesano, Jacques Bourrier, quien después habló de una ausencia de un diálogo social en la diócesis y de una falta total de administración.
   

TRADUCCIÓN
Comunicado de la Nunciatura Apostólica en Francia
   
Ante la información recibida por la Santa Sede y relacionada al gobierno pastoral de la Archidiócesis de Estrasburgo, el Santo Padre, después de haber oído al Dicasterio para los Obispos, ha ordenado una Visita Apostólica a la archidiócesis.
    
El cargo de Visitador fue confiado al obispo de Pontoise, S. Exc. Mons. Stanislas Lalanne, quien será asistido por S. Exc. Mons. Joël Mercier, Secretario emérito del Dicasterio para el Clero.
    
La Visita Apostólica se desarrollará a partir del 27 de Junio de 2022. Esta decisión pontificia es la expresión de la solicitud del Papa Francisco respecto de la Iglesia particular de Estrasburgo y con el fin de ayudarla a cumplir su misión de testigo del Señor Resucitado.
   
París, 23 de Junio de 2022
  
(Fdo. y Sell.) Celestino Migliore, Nuncio Apostólico en Francia.

TRIDUO A NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO

Triduo editado en México por Román Araújo en 1893. Su Santidad Pío IX concedió a cada una de estas tres oraciones, el 17 de Mayo de 1866, cien días de indulgencia, una vez al día, aplicable a las almas de Purgatorio.
   
INTRODUCCIÓN
La milagrosa imagen de María Santísima, bajo la advocación del Perpetuo Socorro, que antiguamente se veneraba en la Isla de Creta, de allá fue llevada a Roma y allí por trescientos años venerada en la Iglesia de San Mateo. Esta iglesia, durante la revolución francesa fue destruida y la Venerable Imagen quedó sin culto y olvidada por espacio de sesenta años, hasta que el 26 de abril de 1866, por orden de Su Santidad Pío IX, fue nuevamente expuesta a la veneración de los fieles en la Iglesia de los Reverendos Padres Redentoristas, dedicada a su fundador San Alfonso María de Ligorio.
   
Desde aquel día la devoción hacia la milagrosa Imagen se aumentó y propagó de modo extraordinario, y por medio de la misma, la Santísima Virgen obtuvo y confirió muchos favores a sus devotos.
   
El Capítulo de la Basílica de San Pedro, que goza exclusivamente el privilegio de coronar las Sacras Imágenes, coronó solemnemente dicha Imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, con una corona de oro, el día 23 de junio de 1867.
   
TRIDUO A NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO
   
   
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
ACTO DE CONTRICION
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador Padre y Redentor mío, he aquí a vuestros pies a un pobre pecador, que tanto ha entristecido vuestro amante corazón. ¡Ay!, amable Jesús, ¿cómo he podido ofenderos y llenar de amargura ese corazón que me ama tanto y nada ha perdonado para conseguir mi amor? ¡Cuán grande ha sido mi ingratitud! Mas, ¡oh Salvador mío!, consolaos, consolaos, os diré que ahora me hallo arrepentido: tanta pena experimento por los disgustos que os he causado, que quisiera morir de puro dolor y contrición, ¡oh mi Jesús! ¡quién me diera llorar el pecado como Vos lo habéis llorado en vuestra vida mortal! Me pesa en el alma de haberos ofendido. Padre Eterno, en satisfacción de mis culpas, os ofrezco la pena y el dolor que por ellas ha sentido el Corazón de Vuestro Divino Hijo. Y vos ¡oh amoroso Jesús!, dadme tal terror del pecado, que en adelante me haga evitar aun las faltas más ligeras. Lejos de mi corazón, afectos terrenales; yo no quiero amar sino a mi bondadoso Redentor. ¡Oh Jesús mío! Ayudadme, fortalecedme y perdonadme.
Madre mía del Perpetuo Socorro, interceded por mí y alcanzadme el perdón de mis pecados.
    
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh Santísima Virgen María!, que, para inspirarnos una confianza sin límites, quisisteis formar el dulcísimo nombre de Madre del Perpetuo Socorro, yo os suplico me socorráis en todo tiempo y en todo lugar; en mis tentaciones, después de mis caídas; en mis dificultades, en todas las miserias de la vida, y sobre todo en el trance de la muerte. Concededme, ¡oh amorosa Madre!, el pensamiento y la costumbre de recurrir siempre a Vos; porque estoy cierto de que si soy fiel en invocaros. Vos seréis fiel en socorrerme. Obtenedme, pues, esta gracia de las gracias, la de acudir a Vos sin cesar con la confianza de un hijo, a fin de que, por la virtud de mi súplica constante, obtenga vuestro perpetuo socorro y la perseverancia final. Bendecidme, ¡oh tierna y cuidadosa Madre!, y rogad por mí ahora y en la hora de mi muerte. Así sea.

DÍA PRIMERO
¡Oh Madre del Perpetuo Socorro!, he aquí a vuestros pies, un pobre pecador que a Vos recurre y en Vos confía. ¡Oh Madre de misericordia!, tened piedad de mí; oigo que todos os llaman Refugio y Esperanza de los pecadores: sed, pues mi refugio y mi esperanza. Socorredme por amor a Jesucristo: Dad la mano aun infeliz caído que a Vos se encomienda y se os consagra como siervo perpetuo. Bendigo y doy gracias a Dios que por su misericordia me ha inspirado esta confianza en Vos, la cual yo tengo por prenda de mi eterna salvación.  ¡Ah! Yo, miserable, ¡he caído hasta ahora tantas veces por no haber acudido a Vos! Sé que con vuestro socorro venceré; sé que me auxiliareis, si a Vos me encomiendo; pero temo que en las ocasiones peligrosas deje de invocaros y así me pierda. Esta gracia, pues, os pido; sí, encarecidamente os suplico que en los asaltos del infierno siempre recurra a Vos y os diga: María, ayudadme, Madre del Perpetuo Socorro, no permitáis que pierda a mi Dios. Cinco Ave Marías.

℣. Nos habéis sido dada, Señora, como refugio.
. Como auxilio oportuno en la tribulación.
   
ORACIÓN
Dios Omnipotente y misericordioso, que nos disteis a venerar la Imagen de vuestra bienaventurada Madre, bajo el título especial del Perpetuo Socorro, concedednos propicio que, en todas las vicisitudes de nuestra peregrinación en esta vida, seamos de tal manera asistidos por la continua protección de la misma Inmaculada y siempre Virgen María, que merezcamos conseguir los premios de vuestra eterna redención. Vos que vivís y reináis por los siglos de los siglos. Amén.
    
ORACIÓN EN FORMA DE LETANÍA A LA VIRGEN DEL PERPETUO SOCORRO
¡Oh Madre del Perpetuo Socorro!, ese Nombre que lleváis hace que mi corazón rebose en confianza para con Vos. Heme, pues, aquí a vuestros pies. Vengo a manifestaros todas las necesidades de mi vida y las de mi muerte. Vengo a invocar vuestro maternal socorro para que me protejáis en todas ellas. Dignaos, Madre mía, escucharme desde lo alto de los cielos.
℣. En todas mis dificultades, penas y miserias,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. En el momento peligroso de la tentación, para que yo resista,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Si tuviere la desgracia de pecar, para que pronto me levante,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Si algún lazo funesto me cautivare en el servicio del demonio, para que luego lo rompa,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa! 
℣. Si tardare en convertirme, para que pronto me rinda,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Si fuere esclavo de una pasión tiránica, para que triunfe de ella,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Si fuere un hijo pródigo endurecido y encenegado en el vicio, para que vuelva a mi padre,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Si viviere en la tibieza, para que Jesucristo no me vomite de su boca,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Si tuviere la desgracia de vivir en el sacrilegio, para que tenga valor de confesarme bien,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Cuando me olvidare o descuidare de acudir a Vos, para que pronto lo haga,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Si alguna vez me relajare en vuestro servicio, para que luego vuelva a enfervorizarme,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. En la obligación de confesarme, para que fielmente cumpla con ella,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. En la obligación de recibir la Sagrada Comunión, para cumplirla digna y fervorosamente,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Para que conserve o recobre la castidad,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Para que logre amar a Dios con todo mi corazón,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Para que, por amor a Dios, me conforme en todo con su santa voluntad,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. En todos mis pensamientos, acciones, negocios,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Para que cumpla fielmente todas las obligaciones de mi estado,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Si la enfermedad afligiere mi cuerpo y postrare mi alma,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Si el pesar y la tristeza se apoderan de mí,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Si el mundo me hiciere sufrir,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Si Dios me afligiere con penas interiores,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Si la Providencia me probare con la pobreza o reveses de la fortuna,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Si encontrare en mi propia familia motivos de aflicción,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Si fuere humillado, contrariado o maltratado,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Para que consiga la conversión y alivio de los que amo,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Para que procure la libertad de las almas del Purgatorio,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Para que coopere a la salvación de los pecadores,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Para que alcance la gracia de la perseverancia final,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Para que nunca me olvide de pedir esta gracia,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Cuando llegue mi última enfermedad,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Cuando esté próximo a la muerte,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. En las últimas tentaciones que precedan y acompañen a mi agonía,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Al exhalar el último suspiro,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Cuando me presente a vuestro Hijo para ser juzgado,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Cuando padezca en el Purgatorio,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. En todo tiempo y en todo lugar,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Para que os sirva, os ame y os invoque siempre,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Para que ame a Jesucristo,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
℣. Para que os haga amar y servir de muchos cristianos,
. Venid a mi socorro, ¡oh Madre bondadosa!
    
Seáis amada, seáis alabada, seáis invocada, seáis eternamente bendita, ¡Oh Virgen del Perpetuo Socorro!, mi esperanza, mi amor, mi Madre, mi refugio y mi vida. Amén.

BREVE ORACIÓN A LA VIRGEN DEL PERPETUO SOCORRO
Santísima Virgen del Perpetuo Socorro, Madre mía amantísima y esperanza mía, yo me acojo bajo vuestro manto, y bajo vuestro manto yo quiero vivir y morir. No permitáis, ¡oh amada Madre mía! Que ni hoy ni jamás ofenda a vuestro divino Hijo, y dadme siempre vuestra santa bendición.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
DÍA SEGUNDO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración para todos los días.
   
¡Oh Madre del Perpetuo Socorro!, concededme que yo pueda siempre invocar vuestro poderosísimo Nombre, ya que Vuestro Nombre es el socorro del que vive, y la salvación del moribundo. ¡Ah! María purísima, María dulcísima, haced que vuestro nombre sea de hoy en adelante el aliento de mi vida. Apresuraos, Señora, a socorrerme cada vez que os llame, pues en todas las tentaciones que me asalten, y en todas las necesidades que me agobien, jamás quiero dejar de llamaros, repitiendo siempre: ¡María, María! ¡Qué fortaleza, qué dulzura, qué confianza, qué ternura siente mi alma con sólo invocaros, con sólo pensar en Vos! Agradezco al Señor que para bien mío os ha dado ese nombre tan dulce, tan amable y tan poderoso. Mas no me contento con pronunciar solamente vuestro Nombre, quiero pronunciarlo con amor, quiero que el amor me recuerde que siempre debo llamaros: Madre del Perpetuo Socorro. 

Rezar cinco Ave Marías. Las demás Oraciones se dirán todos los días.

DÍA TERCERO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración para todos los días.
   
¡Oh Madre del Perpetuo Socorro! Vos sois la dispensadora de todas las gracias que Dios nos concede a nosotros miserables. Si Él os ha hecho tan poderosa, tan rica y tan benigna, es para que nos socorráis en nuestras miserias. Vos sois la abogada de los reos más miserables y abandonados que a Vos acuden: socorredme, pues, a mí, ya que a Vos me encomiendo. En vuestras manos pongo mi eterna salvación, a Vos entrego mi alma. Contadme en el número de vuestros siervos predilectos, acogedme bajo vuestra protección y esto me basta; sí, porque si Vos me socorréis, nada temo; no temo mis pecados porque Vos me obtendréis el perdón; no temo los demonios porque Vos sois más poderosa que todo el Infierno; no temo ni al mismo juez Jesucristo, porque a una súplica vuestra Él se aplaca. Sólo temo que por mi negligencia deje de encomendarme a Vos y así me pierda. Alcanzadme, Señora mía, el perdón de mis pecados, el amor a Jesucristo, la perseverancia final, y la gracia de acudir siempre a Vos ¡oh Madre del Perpetuo Socorro!

Rezar cinco Ave Marías. Las demás Oraciones se dirán todos los días.

miércoles, 22 de junio de 2022

LA AUTORIDAD PAPAL, NI ILIMITADA NI ARBITRARIA

Un tema que aún entre los católicos es confuso, y cada vez que es mencionado produce resquemor en algunos, es el de los límites de la autoridad papal. El tema surgió en el contexto de la Querella de las Investiduras, y durante la Escolástica hubo varias teorías sobre el tema. El cardenal Hergenröther, en el tomo V de su Historia Universal de la Iglesia, dedica un artículo a este particular:
«[…] Mas aunque fuese suma la plenitud de la potestad pontificia, bajo ningún concepto era ni ilimitada ni arbitraria. Ella era contenida en el deber de la ley divina sobre todo, como muchas veces vinieron a declarar Alejandro III e Inocencio III, por tanto, por las leyes antiguas de la Iglesia, que la Sede Apostólica debía mantener hasta que no fuse necesario hacer cambios por alguna fuerte razón; y aun por la opinión pública, la cual siempre era de respetar en la lucha, y finalmente por el sentimiento del propio deber y de la terrible rendición de cuentas [i]. El Papa era en verdad, según Juan de Salisbury, “siervo de los siervos de Dios, todo absorto en las fatigas y en el trabajo y precisamente porque mucho él podía, poquísimo le era lícito” [ii]. Él debía atender prontísimo lo que fuese más urgente para la Iglesia, que no a lo que le fuese lícito para sí [iii]; debía conjugar dulzura y rigor, misericordia y justicia, respetar los derechos vigentes, conservar su propia reputación y preocuparse por mantener su dignidad de padre de la cristiandad. Y que los Papas en verdad fuesen más que nunca lejanos de creerse libres de todo vínculo y absolutos, lo prueban sus muchas declaraciones, y el respeto que tenían al espíritu y a las usanzas tanto de la Iglesia, como de los pueblos cristianos, y la buena voluntad con que escuchaban las francas remostraciones, aunque frecuentemente de reproche, que les eran hechas. Así Pascual II con humildad en 1111 los reproches que le movieron; Eugenio III las amonestaciones de San Bernardo, Adriano IV las de Juan de Salisbury, e Inocencio IV el animoso memorial del obispo Roberto de Lincoln [iv]. En su voluntad, el papa era obligado a conjugar con sabiduría según la equidad natural a una rigurosa justicia; el juez debía recordar que a un tiempo era padre y vicario del Salvador del mundo. Y conforme a esto Inocencio III decía: “Por esto Dios ha puesto en la apostólica Sede la plenitud del poder, a fin que después de maduro examen de las circunstancias, de las personas, de las cosas, de los tiempos y lugares distintos ora usase el rigor, ora antepusiese la dulzura, y cuando dejase libre el curso a la justicia, cuando hiciese gracias, según lo estimase mejor, conforme a la diversidad de las causas, proceder en diferente forma [v]. […]».
   
Card. JOSÉ HERGENRÖTHER HORSCH, Historia universal de la Iglesia, vol. 5: “El ápice del poder eclesiástico-político de los Papas, las Cruzadas y la Escolástica”.
  
NOTAS 
[i] Límites del jus divínum: Alex. III, C. 4 De usúris V, 19; Innoc. III, c. 13 de restitutióne spoliátum II, 13; 1. XV, Ep. 617 ad reg. Franc.; Joann. Saresb., Ep. 198 ad Alex. III. Límites por los cánones: Paschal. II, ap. Mansi l. c. XX, 1099; Migne l. c. CLXIII, ep. 225, p. 24; Innoc. III, Sermo in assumpt. Opinión pública: Innoc. III, L. IX, ep. 74, p. 893. Peso de la dignidad pontificia: Alex. IV, Const. Románus Póntifex, del año 1256. 
[ii] Joann. Saresb., Polycr. VIII, 23, p. 811, 813: Si in summa poténtia mínima licéntia est, profécto qui légibus præest, nulli subjícitur, sed ab illícitis árctius coarctátur. Ergo et Románo Pontífici mínimum, eo ipso quod plúrimum, licet. 
[iii] Innoc. III, L. VI, Ep. 16 (Migne l. c. CCXV, 23): Sic Apostólicæ Sedes auctoritátem própriam moderátur, ut plus quod expédit, quam quod licet atténdens, poténtiam suam públicæ utilitáti confórmet. 
[iv] Joann. Saresb., Polycráticus VI, 24, p. 623-625. Robert. Lincoln., Ep. 113, 114. 
[v] Innoc. III, L. VII, Ep. 119; cf. l. VIII, Ep. 137; l. XVI, Ep. 74.

martes, 21 de junio de 2022

TESTIMONIO DE SAN ROBERTO BELARMINO SOBRE SAN LUIS GONZAGA


Carta de San Roberto Belarmino al padre Virgilio Cepari SJ, autor de la Vida del bienaventurado San Luis Gonzaga:
Muy Reverendo Padre mío,
    
Con mucho gusto responderé a lo que V. R. me pregunta, porque juzgo que es gloria de Dios nuestro Señor que se sepan los favores que su Divina Majestad hace a sus siervos. Yo confesé largo tiempo a nuestro dulcísimo y santísimo hermano Luis Gonzaga, y una vez le confesé generalmente de toda su vida, y me ayudaba a Misa, trataba y comunicaba conmigo con afecto y gusto de cosas de nuestro Señor. Por la noticia de estas confesiones, y por la comunicación y trato que con él tuve me parece que con toda verdad se pueden afirmar de él las cosas siguientes.
    
Lo primero, que en toda su vida no hizo pecado mortal, y esto lo tengo por cierto desde la edad de siete años hasta su muerte; y en cuanto a los siete primeros años (en los cuales aún no tenía aquel conocimiento tan particular de Dios como después) téngolo por conjeturas, porque no es verosímil que en aquella edad pecase mortalmente; principalmente teniéndole ya Dios señalado para una pureza tan grande como tuvo. Lo segundo, que desde el séptimo año de su vida en el cual (como él me decia) se había convertido del mundo a Dios; vivió vida perfecta. Lo tercero, que jamas sintió estímulo de carne. Lo cuarto, que de ordinario no tenía ni sentía distracción en la oración y contemplación, la cual por la mayor parte tenía de rodillas sin arrimarse a nada. Lo quinto, que fue un dechado de obediencia, de humildad, de mortificación, de abstinencia, de prudencia, de devoción, de pureza.
     
En los últimos días de su vida tuvo un consuelo tan excesivo representándosele la gloria de los bienaventurados, que le pareció no haber durado un cuarto de hora habiendo durado casi toda la noche. En el mismo tiempo habiendo muerto el padre Ludovico Corbineli, y preguntándole yo qué juzgaba de aquella alma, él con gran resolución me respondió: Pasó solamente por el Purgatorio. Y conociéndole yo la condición y cuán considerado era en sus palabras, y el recato tan extraordinario que tenía para no afirmar lo que podía ser dudoso, tuve por cierto que lo había sabido por revelación; pero no le quise, apretar más por no darle ocasión de vanagloria. Otras muchas cosas pudiera decir que dejo por no asegurarme de mi memoria. En conclusión, yo tengo para mí que él se fue derecho al Cielo, y siempre tuve escrúpulo de rogar por su alma pareciéndome, que hacía injuria a la gracia de Dios que reconocí en ella; y al contrario jamás tuve escrúpulo de encomendarme á él, porque tengo gran confianza en sus oraciones.

V. R. me encomiende a nuestro Señor.
   
De palacio, a 17 de octubre de 1601.
   
De V. R.
   
Hermano afectísimo en Cristo,
Roberto card. Belarmino

NO NOS ARREPENTIMOS DE SER CATÓLICOS

«Nadie, en su lecho de muerte, se arrepintió jamás de haber sido Católico» (SANTO TOMÁS MORO).

lunes, 20 de junio de 2022

RÉQUIEM POR COLOMBIA


Los resultados de las elecciones de ayer 19 de Junio, en que ganó Gustavo Francisco Petro Urrego son, además de la evidencia que la democracia NO SIRVE PARA NADA, el juicio de Dios contra Colombia por sus muchos pecados y apostasía (entre ellos la despenalización del aborto hasta la semana 24, superando a Argentina, México y España, o la eutanasia y suicidio asistido aún en enfermedades no terminales), además de la agenda globalista 2030 impulsada consciente o inconscientemente por el saliente presidente Iván Duque Márquez, el cual siguió a sus mentores Juan Manuel Santos Calderón y George Soros, y cuyas malas políticas (entre ellas el abortado proyecto de reforma tributaria que disparó las protestas y actos vandálicos que asolaron el país junto con la plandemia el año pasado) hicieron que el grueso la población se entregara a los cantos de sirena que conducirán inevitablemente a un destino incierto.
      
A ese resultado además hay que sumarle la propaganda de los medios áulicos de la oligarquía y los apóstatas comunistoides de la Conferencia Episcopal, y la falta de oración de los pocos católicos que conocieron y conocen la Verdad.
   
No os extrañeis si esta bitácora esté más espaciada en sus notas o de plano quede en puntos suspensivos. Pero mientras podamos seguir publicando, esta tribuna estará dando guerra donde quiera que estemos. Y si algo, permanecerá como memorial para que resplandezca la Verdad.
  
Una vez más, reiteramos nuestra declaración del 27 de Diciembre de 2016 “NO LES TENEMOS MIEDO”, que transcribimos nuevamente:
«Vienen tiempos más peligrosos que los actuales, porque el Nuevo Orden Judeo-Masónico del Anticristo y la Ramera Deuterovaticana están impulsando con furor sus malditos designios. Sabemos que por denunciar y condenar sus errores, crímenes y herejías corremos gran riesgo, pero que quede clara una cosa: NO LES TENEMOS MIEDO:
  • Si nos van a matar, QUE NOS MATEN.
  • Si nos van a encarcelar, QUE VENGAN A ARRESTARNOS.
  • Si nos van a exiliar, TENEMOS LA MALETA HECHA PARA PARTIR, Y NUESTRA PATRIA ES EL CIELO.
  • Si nos excluyen de la sociedad, NUNCA QUISIMOS SER SUS BORREGOS.
  • Si nos van a difamar, NOS IMPORTA MUCHO NI POCO LO QUE PIENSEN DE NOSOTROS.
  • Pueden hacer lo que quieran, pero…
 
LA PERSECUCIÓN DEMUESTRA QUE TENEMOS RAZÓN, Y QUE ELLOS SON UNOS COBARDES.
ELLOS ODIAN LA VERDAD, Y QUIEREN SILENCIARNOS POR ELLO.
DESDE LA TUMBA SE OIRÁ NUESTRA VOZ CONDENÁNDOLOS.
CRISTO VENCIÓ Y VENCERÁ».
A los hermanos de Colombia, resignación ante la mano justiciera de Dios, que si os castiga como hijos por un momento, es para que no se colme la medida que de otro modo haría vuestro juicio más severo como las demás naciones. Y los que votaron por Petro, disfruten la excomunión que Pío XII fulminó contra el comunismo.
   
QUE DIOS OS AYUDE.

NOVENA EN HONOR A LOS SANTOS APÓSTOLES PEDRO Y PABLO

Traducción de la Novena publicada en Montreal en 1867, con Imprimátur concedido por Mons. Ignacio Bourget Paradis, Obispo de Montreal.
   
NOVENA EN HONOR A LOS SANTOS APÓSTOLES PEDRO Y PABLO
  


Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
℣. Oh Dios, ven en mi auxilio.
℟. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén. 
  
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Criador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quien sois, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa, Señor, de todo corazón de haberos ofendido, y propongo firmemente de nunca más pecar, y de apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, y de confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta, y restituir y satisfacer si algo debiere; y por vuestro amor perdono a mis enemigos, y ofrezco vuestra santísima Pasión y muerte, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados. Y como os lo suplico, así confío en vuestra bondad y misericordia infinita que me los perdonaréis, por los merecimientos de vuestra preciosísima Sangre, y me daréis gracia para enmendarme y perseverar hasta la muerte. Amén.
 
DÍA PRIMERO – 20 DE JUNIO
Gloriosos Príncipes de los Apóstoles, San Pedro y San Pablo, que habéis sido los primeros para predicar la doctrina celestial, y quienes primero la pusisteis en práctica; cuyas acciones no tuvieron otro motivo que la divina voluntad, cuya muerte fue un holocausto de la más generosa obediencia, obtened para nosotros, ¡oh discípulos privilegiados de Jesucristo!, ese espíritu evangélico de perfecta obediencia, el cual muestra que somos fieles imitadores de vuestros ejemplos; concedednos que cumplamos la divina voluntad en todas las cosas hasta nuestra muerte, que después de haber seguido fielmente a Jesucristo con vosotros en la tierra, podamos ser recibidos en el Cielo, para cantar las victorias de la divina misericordia, victorias recervadas para los que son verdaderamente obedientes. Amén. Padre nuestro, Ave María y Gloria.
   
ORACIÓN
Santísimos Príncipes de los Apóstoles, San Pedro y San Pablo, nosotros, vuestros siervos humildes y devotos, bendecimos, alabamos y damos gracias a Nuestro Señor Jesucristo por haberos designado como protectores y patronos de la Iglesia Católica. Habéis sido por todo el mundo los primeros predicadores de las verdades evangélicas, los fundadores de la Religión Cristiana, habéis sido los más perfectos modelos de todas las virtudes, y los principales ministros de las grandes misericordias de Dios. Santísimos Príncipes de los Apóstoles, maestros, abogados y padres nuestros, desde las alturas de vuestros resplandecientes tronos donde estáis sentados en el reino celestial, mirad con ojos de misericordia a toda la Iglesia Católica. Que vuestros oídos, que vuestros ojos estén contínuamente sobre ella: mirad sus necesidades, escuchad sus oraciones, oíd sus votos. Orad sin cesar e implorad de Dios todo tipo de favores para la Cristiandad. Vosotros la establecisteis, la habéis preservado hasta este día, y también preservaréis en medio de ella la cátedra infalible de las verdades eternas. Extended sobre el que esté sentado en esa cátedra y la gobierna, extended sobre él vuestra mano benévola, y dadle esa espada dorada de la Divinidad, que exterminará gloriosamente a todos los enemigos de la verdad. Que la fe, la paz y la caridad de Jesucristo reinen en este mundo por vuestra intercesión; proteged a todos los habitantes de esta ciudad, a todos los miembros de la diócesis, y concededle que estas mismas virtudes divinas reinen, en medio de nosotros en una forma especial, para que por vuestra intercesión, nosotros y todos nuestros hermanos en Jesucristo, puedan cumplir Sus preceptos evangélicos y, por tanto, tengan la felicidad de compartir con vosotros el reino eterno. Amén.
  
Antífona: En este día subió al patíbulo de la cruz Simón Pedro, en este día voló gozoso a Jesucristo el Portero de los cielos; en este día el Apóstol Pablo, lumbrera del mundo, inclinando la cabeza, fue coronado con el martirio por el nombre de Jesucristo.
℣. Ellos han anunciado las obras de Dios.
℟. Y tuvieron entendimiento de Sus obras.
  
ORACIÓN
Oh Señor, atiende nuestras súplicas, y llenos de confianza en tu misericordia, te pedimos en tu bondad, por la intercesión de los santos Apóstoles Pedro y Pablo, que nos asistas desde tu trono celestial. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
   
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
     
DÍA SEGUNDO – 21 DE JUNIO
Por la señal…
℣. Oh Dios, ven en mi auxilio.
℟. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
   
«Haced penitencia por vuestros pecados»: He aquí, ¡oh San Pedro!, cuál ha sido la conclusión de tu primer sermón, y he aquí cuál es la máxima fundamental que nunca cesaste de anunciar a todos los hombres durante todo el curso de tu Apostolado. Oh glorioso San Pablo, al justificar ante el rey Agripa tu predicación, has sido capaz de decirle que consistía principalmente en anunciar la penitencia a los hombres, y conducirlos a volver a Dios y hacer obras de arrepentimiento sincero. Oh Santos Apóstoles, vosotros nos dais también estas instrucciones en vuestras divinas Epístolas. Que vuestras palabras celestiales tengan influencia irresistible en nuestros corazones, que un temor general se mantenga en nosotros, y derramemos lágrimas de contrición y perseveremos en la imitación de vuestro ardor en hacer penitencia, para obtener en el Cielo aquel gozo reservado para los que en la tierra derramaron lágrimas de dolor. Amén. Padre nuestro, Ave María y Gloria.
     
La Oración se rezará todos los días.
    
DÍA TERCERO – 22 DE JUNIO
Por la señal…
℣. Oh Dios, ven en mi auxilio.
℟. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
  
Gloriosos Príncipes de los Apóstoles, San Pedro y San Pablo, vosotros habéis sido para todo el mundo, y en una forma especial para Roma, los ministros del Evangelio de Jesucristo, y los primeros fundadores de Su fe. Miradnos, santos Apóstoles, con la misma bondad que tuvisteis hacia los primeros cristianos. Obtenednos esa fe viva, eficaz, sincera y generosa que los santificó por el ministerio de vuestro Apostolado. Ellos fueron un monumento glorioso del poder de vuestro Apostólico ministerio; concedendos que nosotro, también, seamos un monumento no menos admirable de vuestra poderosa protección. Que nuestras acciones y costumbres reflejen las acciones y costumbres de estos felices cristianos, puesto que estamos unidos enteramente a ellos por la práctica de la misma fe divina; y obtenednos la gracia de ser en el Cielo, con Jesucristo, herederos de la eterna felicidad que gozan, después de haber sido, en la tierra, por la misericordia de Dios, herederos de su fe. Amén. Padre nuestro, Ave María y Gloria.
     
La Oración se rezará todos los días.
   
DÍA CUARTO – 23 DE JUNIO
Por la señal…
℣. Oh Dios, ven en mi auxilio.
℟. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
   
Tú nos dices en las Epístolas, ¡oh glorioso Príncipe de los Apóstoles, San Pedro!: «Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su gran misericordia nos ha regenerado en una esperanza viva por emdio de la resurrección de Jesucristo de la muerte a una herencia incorruptible». Y tú, glorioso San Pablo, quien, escribiste a los fieles que en el camino del Señor encontramos muchas tribulaciones, pero con la esperanza podemos vencerlas, porque la esperanza no nos engaña. Oh Santos Apóstoles, vosotros habéis poseído muy perfectamente esa divina virtud, vosotros sentísteis en la tierra sus admirabilísimos efectos, y habéis sido abundantemente recompensados en el Cielo. Por esa heroica esperanza que Jesucristo os dio en la tierra, por los gloriosos frutos que la virtud dio a vuestro Apostolado, y por la gran recompensa almacenada para vosotros en el Cielo, obtenednos a todos una esperanza cristiana, firme y generosa por la gracia para observar la ley de Dios y merecer la salvación eterna; que esa esperanza nos aliente y nos haga siempre corresponder fielmente a la gracia y obtener la posesión de la herencia eterna en el Cielo. Amén. Padre nuestro, Ave María y Gloria.
     
La Oración se rezará todos los días.
     
DÍA QUINTO – 24 DE JUNIO
Por la señal…
℣. Oh Dios, ven en mi auxilio.
℟. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Gloriosos Príncipes de los Apóstoles, San Pedro y San Pablo, perfectísimos modelos de paciencia cristiana, vosotros habéis mostrado por el continuo y heroico ejercicio de esa virtud, que fuisteis verdaderos ministros de Dios y Sus dignos embajadores a los hombres, para predicarles las verdades eternas. Toda la tierra ha presenciado los prodigiosos ejemplos de paciencia que habéis dado, pero Roma ha sido su teatro más que otras naciones y en una forma especial por casi veinte siglos. Roma continúa recordando y honrando piadosamente las casas, prisiones, cadenas y cruces que habéis consagrado por los más heroicos actos de paciencia; estos mismos de paciencia indujeron a una incontable multitud de romanos a abrazar la fe de Jesucristo, y tan ardientemente la abrazaron, que un gran número de ellos la selló con su sangre, y rivalizaron con vosotros en paciencia por el martirio. Que vuestros ejemplos siempre ejerzan un gran poder sobre todos nosotros, como lo hizo sobre nuestros gloriosos predecesores y que tantos monumentos sagrados de vuestra paciencia preservados en esta augusta Urbe, siempre retengan para esta, con el honor de haber albergado pacíficamente en su seno al Vicario de Jesucristo, la gloria inefable de ser nuevamente el centro de la verdad para el mundo entero; que estos monumentos, mientras tengan la gran influencia de vuestra virtud, nos exciten a abrazar valientemente la cruz y caminar generosamente por las huellas de Jesucristo hasta que lleguemos, con vosotros, a Su reino y encontrar en Él nuestro descanso eterno. Amén. Padre nuestro, Ave María y Gloria.
     
La Oración se rezará todos los días.
    
DÍA SEXTO – 25 DE JUNIO
Por la señal…
℣. Oh Dios, ven en mi auxilio.
℟. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
   
Gloriosos Príncipes de los Apóstoles, San Pedro y San Pablo, a vuestra predicación, a vuestro celo, la Iglesia Católica debe su propagación, su establecimiento y su preservación. San Pedro, poco antes de sacrificar tu vida por Jesucristo, prometiste con tu celo verdaderamente paternal, tener siempre presente en tu alma a todos los cristianos, y acordarte siempre de ellos en el gozo del Señor. Tu celo, ¡oh San Pablo!, te movió a proveer, mientras estuviste en la tierra, por las necesidades no solo de los que vivían entonces, sino también de los que existirían en los tiempos venideros. Que vuestro afectuoso cuidado sea constante para nosotros también; haced por nosotros lo que habéis prometido; que Dios Omnipotente, por vuestra intercesión, nos muestre su beneficencia, como hizo antiguamente a tantas naciones, por medio de vuestra predicación. Que el Señor de a sus ministros esa virtud que Él os dio, que preserve en toda la Iglesia que la santa Religión establecida por vuestra dedicación, y puedan todas las naciones confesar y adorar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, uno en esencia, pero Dios en tres personas distintas. Amén. Padre nuestro, Ave María y Gloria.
     
La Oración se rezará todos los días.
    
DÍA SÉPTIMO – 26 DE JUNIO
Por la señal…
℣. Oh Dios, ven en mi auxilio.
℟. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
   
Gloriosos Príncipes de los Apóstoles, San Pedro y San Pablo, los dichosos habitantes de Roma son el más admirable y más glorioso monumento de vuestra caridad benévola. La Roma antigua y soberbia bebió el infame cáliz de todo tipo de disipación e impiedad; ella se embriagó con la sangre de incontables mártires de Jesucristo, y en castigo de tant maldad y demasiados sacrilegios, ella ha sido arruinada y no existe más. La Roma de hoy debe su existencia y su gloria a la Sede Apostólica, a vuestros restos, a vuestras tumbas santificadas, ¡oh Príncipes de los Apóstoles! Mirad pues a vuestra ciudad y continuad concediéndole el favor de vuestra protección. Desterrad de esta ciudad y sus habitantes los vicios que arruinaron a la Roma antigua, la Roma culpable. Que sus habitantes crezcan firmes y perfectos en todas las virtudes que deben brillar en la metrópoli de la santa Religión de Jesucristo, y hagan así más y más venerable la Suprema Cátedra de la Verdad. Tomad bajo vuestra especial protección a los Obispos y todos los pastores de almas, los Reyes y todos los que gobiernan las naciones de la tierra, las naciones cristianas, que honren la religión por una vida santa, que los infieles, cismáticos y herejes puedan venir al conocimiento de la verdad, que todos los justos puedan perseverar en la justicia, los pecadores se conviertan y finalmente todos los fieles, vivos y difuntos, puedan llegar a la eterna gloria despubés de haber pertenecido, por toda su vida, a la Religión que habéis establecido. Amén. Padre nuestro, Ave María y Gloria.
     
La Oración se rezará todos los días.
   
DÍA OCTAVO – 27 DE JUNIO
Por la señal…
℣. Oh Dios, ven en mi auxilio.
℟. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
    
Oh gloriosos Príncipes de los Apóstoles, San Pedro y San Pablo, para mostrar vuestra gloriosa protección, para tener vuestro poder amado y temido al mismo tiempo por todo el mundo y especialmente por Roma, habéis levantado a San León Magno, para humillar la soberbia y detener la furia de Atila que amenazó arruinar enteramente a Italia, y principalmente Roma. El bárbaro os vio entonces de pie al lado del venerable Pontífice, él os vio armados con la espada del Señor, vio la actitud formidable con la cual vosotros amenazasteis su vida si se negaba a obedecer. El bárbaro palideció, tembló, respetó a León, lo honró, obedeció su mandato, y para gran asombro del mundo, se devolvió. Así salvasteis a Roma de una matanza y de todo tipo de calamidades. ¡Oh admirable poder! ¡Oh confusión de la humana soberbia! ¡Oh gloria de la protección Apostólica! Dignaos, oh Santos Apóstoles, levantar por nosotros estas misericordiosas manos tan terribles a vuestros enemigos. Asistidnos y defendednos contra los enemigos de Jesucristo, humilladlos por vuestra voz poderosa, confundidlos y llevadlos a sentimientos de arrepentimiento, para que ellos también, reconociendo y confesando a Jesucristo, puedan tener la dicha de santificarse y trabajar seguros en su salvación. Amén. Padre nuestro, Ave María y Gloria.
     
La Oración se rezará todos los días.
   
DÍA NOVENO – 28 DE JUNIO
Por la señal…
℣. Oh Dios, ven en mi auxilio.
℟. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
   
Gloriosos Príncipes de los Apóstoles, San Pedro y San Pablo, vosotros obtuvisteis del Señor las más preciosas y más abundantes gracias del espíritu de Jesucristo. Ese espíritu es un espíritu de amor y caridad; el espíritu de amor y caridad animó incesantemente vuestras acciones apostólicas. Por este espíritu santificasteis al mundo entero y a Roma en particular. En este teatro del mundo, confinados en prisiones o cargados con cadenas, conducidos al cadalso o entregados a los verdugos mostrasteis a los hombres lo que el amor de Jesucristo puede realizar en el corazón cristiano. Como un monumento perenne de ese amor, deseasteis que Roma heredase vuestros restos mortales: deseasteis que vuestros venerables restos reposasen allí, que vuestras sagradas tumbas sean glorificadas. ¡Ah!, que estos preciosos monumentos no nos sean inútiles, y que este suelo, consagrado por vuestra sangre y por el más sublime y perfectísimo acto de vuestro amor por Dios, sea siempre fertilizado por esa divina caridad. Que esa caridad, por vuestra intercesión, inflame todos los corazones; que estos días, dedicados al recuerdo de vuestra divina caridad, pasen para nosotros en el ejercicio continuo de esa virtud; que el espíritu del amor por Jesucristo anime los días que tengamos que pasar en la tierra y que nuestro último acto aquí en la tierra sea de perfecta caridad, cerrando nuestro período mortal y comenzando estos días inmortales cuando seamos capaces, con vosotros, de amar, bendecir y dar gracias al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo por siempre y para siempre. Amén. Padre nuestro, Ave María y Gloria.
  
***
  
Con rescripto de 28 de julio de 1778, por órgano de la Secretaría de Memoriales, el pontífice Pío VI concede 100 días de indulgencia a los fieles cristianos que, contritos, rezaren, a lo menos una vez al día, la siguiente Oración con un Padre nuestro, Ave María y Gloria en honor de los santos apóstoles Pedro y Pablo; y una indulgencia plenaria en cualquier fiesta de San Pedro o de San Pablo, o en uno de los nueve días precedentes, o bien en la octava siguiente, si confesados y comulgados visitaren devotamente una iglesia o altar dedicado a dichos santos Apóstoles, y allí rezaren la mencionada Oración, etc., rogando por la Santa Iglesia.
  
¡Oh santos apóstoles Pedro y Pablo! Yo N. os elijo hoy y para siempre por mis especiales protectores y abogados: y me alegro humildemente tanto con Vos, San Pedro, príncipe de los Apóstoles, porque sois aquella piedra sobre la cual edificó Dios su Iglesia; como con Vos, San Pablo, escogido por Dios para vaso de eleccion y predicador de la verdad en todo el mundo. Alcanzadme, os suplico, una fe viva, una esperanza firme y una caridad perfecta, una total abnegación de mí mismo, desprecio del mundo, paciencia en las adversidades y humildad en la prosperidad; atención en el orar, pureza de corazón, recta intención en las obras, diligencia en el cumplimiento de las obligaciones de mi estado, constancia en los propósitos, resignación a la voluntad de Dios y perseverancia en la divina gracia hasta la muerte; para que, mediante vuestra intercesión y vuestros méritos gloriosos, pueda vencer las tentaciones del mundo, del demonio y de la carne, me haga digno de presentarme ante el supremo y eterno Pastor de las almas Jesucristo, que con el Padre y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos, para gozarle y amarle eternamente. Amén. Padre nuestro, Ave María y Gloria.

domingo, 19 de junio de 2022

DÉFICIT ECONÓMICO Y ADMINISTRATIVO (Y JABALÍES RONDANDO) EN EL VATICANO

Noticias tomadas de distintas fuentes.
 
1.º POR AHORA, LOS OBJETIVOS NO FUERON LOGRADOS: DÉFICIT POR EL ÓBOLO 2021, 18 MILLONES DE EUROS.
   
  
El Óbolo de San Pedro, es decir, las donaciones ofrecidas por los fieles al Vaticano -consistentes en la colecta realizada el día de San Pedro y San Pablo, transferencias electrónicas, herencias- fue de 46,9 millones de euros en 2021, mientras que los gastos ascendieron a 65,3 millones de euros, lo que produjo un déficit de 18,4 millones de euros. Así se presentó en el informe correspondiente al año fiscal 2021.
  
La mayor parte del dinero (29,3%) provino de Estados Unidos, aunque Francisco Bergoglio critica regularmente a la Iglesia estadounidense, y la desconfianza de los estadounidenses hacia el Óbolo de San Pedro es cada vez más creciente merced al Gran Holocausto Sexual y Malversación de Dinero imperante en el Vaticano y las iglesias locales (para muestra, el caso del edificio Sloane Avenue en Londres por el cual está siendo juzgado el cardenal Giovanni Angelo Becciu, o la remodelación del ático de casi 700m² del ex-secretario de Estado Tarcisio Bertone Borio SDB, pagado con fondos desviados del hospital infantil Bambino Gesù).
  
Italia ocupó el segundo lugar (11,3%), mientras que los alemanes, la iglesia más rica del mundo, quedó en el tercer lugar, contribuyendo sólo con el 5,2%.
   
De los gastos, de 55,5 millones de euros fueron destinados al “Apoyo de la Misión apostólica” (réctius, financiamiento de la Curia y asistencia a diócesis en dificultades financieras) y 9,8 millones de euros a proyectos de asistencia directa. Por el primer concepto, la Curia romana recibió 44,6 millones de euros (¡CASI 95,09% DE LOS INGRESOS DEL ÓBOLO!), y las ayudas a las diócesis fueron de 10,9 millones de euros.
   
El déficit de 18,4 millones de euros, que fue cubierto con las ganancias del portafolio de bienes raíces de la Santa Sede, es el más grande en un solo año desde el 2015, cuando el desbalance entre ingresos y gastos empezó a presentarse en forma sostenida, hasta llegar a un porcentaje acumulado de 23%.
   
El Óbolo de San Pedro tiene un origen que se pierde en la historia de Inglaterra (su primera mención latina como “Denárius Sancti Petri” fue en el año 1031, en una carta desde Roma por el rey Canuto el Grande al clero inglés), pero se sabe que en el año 725, el rey Ina de Wessex dio una limosna en su peregrinación a Roma con motivo de la conversión de sus súbditos; y en el 794, el rey Offa de Mercia hizo una colecta en sus dominios en penitencia por haber mandado asesinar a San Etelberto II, rey de Anglia Oriental, instigado por su esposa Cynethryth. Colectas que se recogían el 1 de Agosto, fiesta de San Pedro ad Víncula (de ahí su nombre), y que siguieron haciendo hasta su abolición por Enrique VIII en 1534 e Isabel I en 1559. En 1871, Pío IX oficializó esta costumbre (revivida en 1860 por iniciativa de los católicos de Inglaterra, Bélgica, Francia y Austria) con la encíclica Sæpe venerábilis tras la pérdida de los Estados Pontificios. 
  
2.º LA CURIA VATICANA, COMO SI ESTUVIERA EN SEDE VACANTE: NO HAY NOMBRAMIENTOS TRAS REESTRUCTURACIÓN DESPÓTICA.
   
  
National Catholic Reporter informó en un artículo que luego de la entrada en vigencia de Prædicáte Evangélium el 5 de Junio, se esperaba que Francisco Bergoglio hiciera nombramientos de personal para su Curia modernizada. Pero las operaciones curiales han sido en esencia, puestas en suspenso. Los prefectos de los recién creados y/o renombrados “Dicasterios” no saben qué pasa o qué hacer, porque tampoco les han asignado competencias ni hay normas transitorias.
     
La impresión que dan tantas demoras en la Curia es que operase el “nihil innovétur” propio de la Sede Vacante. Pero hay otro elemento fáctico evidenciado: la “colegialidad” que pretendía la apóstata secta del Vaticano II ha desaparecido, por tantos decretos motu próprio, rescriptos ex audiéntia y otros documentos inmediatos de Francisco Bergoglio, con los que ha gobernado desde hace 9 años. Bergoglio, narcisista, paranoide y vengativo, ha acumulado tanto poder que ahora está abrumado por el mismo.
   
Agrégase a esta situación que el verano se acerca, y la Curia Romana entra de vacaciones hasta fines de Agosto, cuando se daría un Consistorio ensombrecido por el viaje bergogliano a L’Aquila el 28 de dicho mes, que ha despertado rumores de renuncia, y que Bergoglio esté previendo nuevas normas para el período de Sede Vacante, entre ellas reducir el umbral de votos para el Cónclave después del segundo día de votaciones.
   
En todo caso, a los Católicos verdaderos, los que rechazamos la apostasía entronizada en el Vaticano II, nada nos preocupa al respecto, porque Bergoglio no es Papa, y su iglesia no es la Iglesia Católica (algo tan notorio excepto para los ciegos voluntarios y de dura cerviz que se obstinan contra la evidencia), más de lo que es el “arzobispo” anglicano de Canterbury, el Gran Rabino de Israel o el Patriarca Supremo budista de Tailandia.
   
3.º LA PLAGA DE JABALÍES SALVAJES, A LAS PUERTAS DEL VATICANO.
   

Dos semanas atrás, se había reportado que Roma ha sido recientemente invadida por jabalíes salvajes, que pueden pesar hasta 100 kilos y embestir con sus colmillos con consecuencias letales. Ahora medios italianos y de otras latitudes informan que los jabalíes han llegado hasta el Castillo de San Ángel (antiguo Mausoleo de Adriano), sito a un tiro de piedra del Vaticano, donde un ejemplar que rondaba las inmediaciones fue abatido por elementos de las policías locales de Roma Capital y Roma Metropolitana, desatando las protestas airadas de los animalistas y del consejero Daniele Diaco (Movimiento 5 Estrellas).
   
Según la asociación Coldiretti, que agrupa a los granjeros italianos, en la península hay alrededor de 2,3 millones de jabalíes salvajes, de los cuales 23.000 viven a las afueras de Roma. Adicional, hay preocupación porque el Instituto Zooprofiláctico Experimental de Umbría y las Marcas (IZSUM, por sus siglas en italiano) halló que tres cadáveres de jabalíes dieron positivo al virus de la Fiebre Porcina Africana, que causa graves riesgos para la producción porcícola. Por tal motivo, las autoridades establecieron “zonas rojas” y medidas como prohibiciones de pícnic, toques de queda y sellado de contenedores de basura.
   
Incluso, en los últimos meses se han reportado ataques en el residencial Balduina, detrás del Vaticano. Por ejemplo, una mujer fue embestida por una jabalí hembra mientras sacaba la basura, por lo que tuvo que ser llevada al hospital.