sábado, 21 de febrero de 2026

VÍA CRUCIS PROTESTANTES EN AMBOS LADOS DE LOS ALPES

Noticias tomadas de distintas fuentes.
 
1.º EL NUEVO VÍA CRUCIS DE LA BASÍLICA DE SAN PEDRO, HECHO POR UN PROTESTANTE SUIZO.
  

El cardenal Mauro Gambetti Gambarati OFM Conv., arcipreste de la Basílica de San Pedro en el Vaticano, inauguró en la tarde de ayer viernes 20 de Febrero, el nuevo Vía Crucis de la basílica, informó Vatican News.
 
La obra, encargada al artista suizo Manuel Andreas Dürr, de 39 años de edad, fue seleccionada mediante un concurso internacional convocado con motivo del 400 aniversario de la dedicación de San Pedro (1626-2026).

Se presentaron más de mil propuestas de 80 países, por artistas de distintas creencias religiosas, dijo el “monseñor” Orazio Pepe, secretario de la Fábrica de San Pedro. De ellos, se seleccionaron catorce semifinalistas que debían presentar dos bocetos (uno de la duodécima estación, y el otro libre), saliendo 13 finalistas:
  1. Tadeusz Boruta (Polonia),
  2. Amedeo Brogli (Italia),
  3. Marco Chiuchiarelli (Italia),
  4. Tule Clow (Estados Unidos),
  5. Antoni Cygan (Polonia),
  6. Giuseppe De Palma (Italia),
  7. Antonio Decinti Torrejón (Chile),
  8. Paweł Domaszewicz (Polonia),
  9. Manuel Andreas Dürr (Suiza),
  10. Emanuel Farrugia (Malta),
  11. Janusz Szpyt (Polonia),
  12. Giovanni Maria Tommasi Ferroni (Italia), y
  13. Carlos Ygoa y Cabatic (Filipinas)
Siendo Dürr (un calvinista) el finalmente elegido, llevándose además 120.000 euros.

Manuel Andreas es hijo del pastor calvinista Walter Martin Dürr, fundador de la Comunidad Ecuménica Jahu en Biel en 1970 luego de un “despertar carismático” en la casa del casa del maestro Jaabberg del Instituto de Reformas Bíblicas. Su hermano Simón es profesor invitado de Teología en el dominico Angélicum de Roma, y Oliver es pastor y director del Centro para la Fe y la Sociedad en la Universidad de Friburgo, cuyo objetivo es reformar la iglesia y transmitir el “poder renovador del Evangelio” a un público más amplio.
  
Los catorce lienzos, expuestos a lo largo de la nave central durante la Cuaresma, entran en diálogo con el espacio, la luz y la memoria figurativa de la Basílica.
  
2.º PAÍSES BAJOS: PRESENTACIÓN DE VÍA CRUCIS EN TEMPLO PROTESTANTE.
  

Desde el inicio de la Cuaresma hasta Pascua se puede contemplar en la nave de la “Iglesia vieja” de San Esteban en Borne (prov. Transisalania, Países Bajos) un Vía Crucis con el clásico número de catorce Estaciones del Vía Crucis, informó el sitio web de la congregación protestante local.

La artista visual Marijke van Dijk, de 67 años, creó en 2007 “Een diepe voor in de aarde. Weg van mensen” (Un surco profundo en la tierra. Lejos de la gente), su propia representación única del Vía Crucis. «Lo que hace que estas catorce Estaciones del Vía Crucis sean tan cautivadoras para mí es que, en última instancia, representan el sufrimiento humano, la indefensión, la desnudez y la vulnerabilidad, tanto mía como de los demás». Esto dio como resultado catorce pinturas cautivadoras, cada una con la misma paleta de colores: negro, gris, blanco y rojo.

El escritor y poeta de Achterhoek, Steven van Campen, escribió un texto para cada estación, siendo el tema del “en camino” esencial para él. Estos textos se incluyen en el libro, que también puede servir de guía para la visita a la iglesia y para una comprensión más profunda de las obras. Además de este avance, también se puede adquirir una pequeña selección de libros por 16 €. También se incluye información sobre cómo pedir el libro directamente a la editorial.
  
La exposición, que ha recorrido distintas iglesias de Países Bajos, se inaugurará el domingo 22 de Febrero a las 14:00h en la “Iglesia vieja” de San Esteban en Borne con una introducción del pastor calvinista Johan Meijer.

La obra de van Dijk recuerda al “Vía Crucis de Luithagen” elaborado por el artista expresionista belga Albert Servæs (y cuyas meditaciones fueron escritas por Tito Brandsma Postma O.Carm.) que suscitó la condena del Santo Oficio en 1921.

FILOMASÓNICO, PROMOVIDO A SASSARI


León XIV Riggitano-Prévost nombró hoy 21 de Febrero a Francesco Antonio Soddu, de 66 años, como arzobispón de Sassari (Cerdeña, Italia), tras un año de vacancia luego de que su anterior titular, Gian Franco Saba, fue nombrado ordinario militar de Italia.
  
Soddu nació el 24 de Octubre de 1959 en Chiaramonti de Cerdeña, y creció en la capital Sassari. Fue instalado presbítero el 24 de Abril de 1985 por el arzobispón de Sassari Salvatore Isgrò († 2024; ordenado sacerdote el 29 de Junio de 1953, “instalado” obispón el 21 de Junio de 1975 por el cardenal Sebastiano Sebastiano Baggio y Baggio).
  
De 2012 a 2021, fue director de la organización pro-inmigración Caritas Italiana y nombrado miembro del Pontificio Consejo “Cor Unum”
  
En Octubre de 2021, Francisco Bergoglio lo nombró obispón de Terni-Narni-Amelia, siendo “instalado” el 5 de Enero de 2022 por su predecesor Giuseppe Piemontese OFM Conv.

En Noviembre de 2022 fue elegido secretario general de la Conferencia Episcopal de Umbría.
  
Celebrando el Jubileo Masónico
El 27 de Septiembre de 2022, Soddu asistió a la inauguración de una nueva placa en la entrada a la Casa Masónica del Gran Oriente de Italia en Terni, acompañado de Santino Rizzo (Gran Oficial de Gran Logia y Gran Hospitalario del GOI), Luca Nicola Castiglione (presidente del Colegio Distrital de Venerables Maestros de Umbría), Gabriele Cardona (presidente del Consejo de Venerables Maestros de Terni), y numerosos “hermanos tres puntos”.

  
Las fotos publicadas por el Gran Oriente y los medios de comunicación locales mostraron al obispón Soddu en la ceremonia de inauguración junto a las autoridades civiles, incluidos el alcalde Leonardo Latini y el prefecto Giovanni Bruno, el diputado Raffaele Nevi y el consejero comunal de Bienestar Cristiano Ceccotti. Más tarde visitó uno de los “templos” internos de la logia, posando para la foto de circunstancia frente a las “dos columnas” Jaquín y Booz.
  
El Gran Maestro del Gran Oriente de Italia, Stefano Bisi, también estuvo presente, y sin importarle que Soddu estaba allí (o precisamente porque él estaba allí), dijo:
«Y hoy, como en el pasado, nuestro objetivo es siempre el mismo: celebrar todas las batallas por la libertad, empezando por la de 1870 con la Brecha de Puerta Pia que puso fin al dominio de la Iglesia, favoreciendo el nacimiento de una Italia libre y laica».
Según informes y declaraciones de la organización masónica, el obispón ofreció saludos, expresando la esperanza de que tales iniciativas puedan fomentar el diálogo y superar los prejuicios entre las diferentes comunidades.
  
Tras un escándalo, la Diócesis de Terni-Narni-Amelia emitió una “aclaración” pública donde se ataca a los fieles que se indignaron por la presencia de Soddu en un evento de la masonería, enemiga mortal de la Iglesia Católica desde su fundación, acusándolos de mal entender deliberadamente ese gesto:
«En cuanto a la inauguración de la nueva entrada de la sede del GOI en Terni, la lectura instrumental, deliberadamente mal entendida y mal interpretada, de la presencia de monseñor Soddu en este acto suscita asombro, desconcierto y amargura.
   
La lectura de los hechos, que ni siquiera ha tenido en cuenta el contenido de lo dicho por el obispo, tergiversa totalmente el sentido de su presencia, que, al no identificarse con un pensamiento diferente de la doctrina cristiana, ha tenido, en cambio, la única finalidad de dar testimonio de fidelidad al Evangelio y a la Iglesia, especialmente en este momento del camino sinodal que la caracteriza».
   

El historiador Roberto de Mattei criticó duramente el evento. Consideró que la presencia del obispón Soddu era más que un pequeño gesto de protocolo, viéndolo como un acto simbólico con implicaciones teológicas. De Mattei argumentó que un obispo que entra y participa en una ceremonia masónica podría ser percibido como una señal de relativismo o confusión doctrinal.
  
Tensiones entre facciones preceden el regreso de Soddu a Sassari
Silere non possum informó que el regreso de Soddu a su archidiócesis natal fue controvertido incluso antes de su nombramiento.
  
Durante la vacante de casi un año en Sassari, el nuncio apostólico para Italia y San Marino Petar Antun Rajič Mustapić supuestamente recibió numerosas cartas de presbíteros locales expresando preocupación por el nombramiento de un prelado sardo con vínculos establecidos con segmentos del clero diocesano.
   
Tales relaciones de larga data, sugiere el informe, podrían correr el riesgo de revivir viejas tensiones o dinámicas de facciones que habían de la anterior administración.
 
Durante su gobierno, el arzobispón Gianfranco Saba mantuvo a menudo una postura de “rector de seminario”, con la cual muchos presbíteros en la Archidiócesis de Sassari se han sentido tratados como seminaristas eternos, en un clima que ha alimentado facciones y divisiones.

LUZ EN LA CALLE…


El 5 de Febrero, León XIV Riggitano-Prévost  recibió a sacerdotes y monjes que representaban a las Iglesias ortodoxas orientales (armenios, coptos, etíopes, eritreos, siro-malankaras y siríacos), encabezados por los obispos Khajag Barsamián (legado pontificio de Europa occidental y representante de la Iglesia Apostólica Armenia ante la Santa Sede) y Bernabé El-Soryani (obispo de Roma y Turín de la Iglesia Copta Ortodoxa) que participaron en una visita de estudio organizada por el Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, a los cuales dijo lo siguiente:
«Queridos amigos, las diferencias históricas y culturales de nuestras Iglesias constituyen un espléndido mosaico de nuestra común herencia cristiana, que es algo que todos podemos apreciar. Al mismo tiempo, hemos de seguir sosteniéndonos recíprocamente, de modo que podamos crecer en nuestra fe compartida en Cristo, que es la fuente última de nuestra paz (cfr. Ef. 2, 14). Esto exige que aprendamos a “desarmarnos”. Como afirmó en una hermosa oración el Patriarca Atenágoras, pionero del movimiento ecuménico: “Estoy desarmado de la voluntad de tener razón, de justificarme descalificando a los demás”  haciendo “la guerra más dura, que es la guerra contra uno mismo”. Cuando eliminamos los prejuicios que tenemos en nuestro interior y desarmamos nuestros corazones, crecemos en caridad, colaboramos más estrechamente y reforzamos nuestros vínculos de unidad en Cristo. De este modo, la unidad de los cristianos se convierte también en un fermento para la paz en la tierra y la reconciliación de todos».
En la ocasión, él cita el poema-confesional “Estoy desarmado” del patriarca fanariota y abanderado del ecumenismo Atenágoras I Spyrou, cuyo texto es el siguiente:
  
FRANCÉS (Fuente: OLIVIER-MAURICE CLÉMENT, Dialogues avec le Patriarche Athénagoras I, París, Éd. Fayard 1969, pág. 183)
Il faut mener la guerre la plus dure
qui est la guerre contre soi-même.
Il faut arriver à se désarmer.

J’ai mené cette guerre pendant des années,
elle a été terrible,
mais je suis désarmé.

Je n’ai plus peur de rien,
car l’Amour chasse la peur.

Je suis désarmé de la volonté d’avoir raison,
de me justifier en disqualifiant les autres.
Je ne suis plus sur mes gardes,
jalousement crispé sur mes richesses.

J’accueille et je partage.
Je ne tiens pas particulièrement à mes idées, à mes projets,
si l’on m’en présente des meilleurs, ou plutôt non, pas meilleurs, mais bons,
j’accepte sans regrets.

J’ai renoncé au comparatif.
Ce qui est bon, vrai, réel, est toujours le meilleur pour moi.

C’est pourquoi je n’ai plus peur.
Quand on n’a plus rien, on n’a plus peur.

Si l’on se désarme, si l’on se dépossède,
si l’on s’ouvre au Dieu Homme qui fait toutes choses nouvelles,
alors, Lui, efface le mauvais passé
et nous rend un temps neuf où tout est possible.

TRADUCCIÓN (Javier Melloni Ribas SJ)
Hay que hacer la guerra más dura,
Que es la guerra contra uno mismo.
Hay que llegar a desarmarse.

Yo he hecho esta guerra durante muchos años.
Ha sido terrible.
Pero ahora estoy desarmado.
  
Ya no tengo miedo a nada,
Ya que el Amor destruye el temor. 
  
Estoy desarmado de la voluntad de tener razón,
De justificarme descalificando a los demás.
No estoy en guardia,
Celosamente crispado sobre mis riquezas.
  
Acojo y comparto.
No me aferro a mis ideas ni a mis proyectos.
Si me presentan otros mejores, o ni siquiera mejores sino buenos,
Los acepto sin pesar.
  
He renunciado a hacer comparaciones.
Lo que es bueno, verdadero, real, para mí siempre es lo mejor.
  
Por eso ya no tengo miedo.
Cuando ya no se tiene nada, ya no se tiene temor.
  
Si nos desarmamos, si nos desposeemos, 
Si nos abrimos al hombre-Dios que hace nuevas todas las cosas,
Nos da un tiempo nuevo
En el que todo es posible.

Pero todas esas palabras bonitas son nada cuando se trata no tanto a la FSSPX, sino siquiera a los que buscan mantener la poca catolicidad que les queda dentro de la misma iglesia Sinodal que Riggitano-Prévost dirige actualmente.

Los católicos confiesan que Jesucristo el Señor fundó solo una Iglesia, que es Una, Santa, Católica y Apostólica. Y esta NO ES la del Vaticano II.

SUÁREZ CONTRA LA SUPRESIÓN DE “Mystérium Fídei” EN EL CANON DE LA MISA


Cuando los católicos tradicionales nos involucramos en discusión con los defensores del Novus Ordo, nuestro argumento primario es que el Novus Ordo removió deliberadamente las palabras “Mystériun Fídei” (Misterio de Fe) de la fórmula de la consagración del Vino, trasladándola como preludio para la Aclamación memorial, que ellos responden de una de estas formas:
  • «Morten tuam annuntiámus Dómine, et tuam resurrectiónem confitémur, donec vénias» [Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven, Señor Jesús], la más comúnmente empleada en el Novus Ordo; o 
  • «Quotiescúmque manducámus panem hunc et cálicem bíbimus, mortem tuam annuntiámus, Dómine, donec vénias» [Cada vez que comemos de este pan y bebemos de este cáliz, anunciamos tu muerte, Señor, hasta que vuelvas] (Personalmente, sólo la oímos decir unas tres o cuatro veces, si mucho); o
  • «Salvátor mundi, salva nos, qui per crucem et resurrectiónem tuam liberásti nos» [Salvador del mundo, sálvanos, que por tu Cruz y tu resurrección nos has liberado].
En respuesta, los apologistas del Novus Ordo típicamente presentan una serie de supuestas defensas.
  1. «Cristo no usó la expresión “misterio de fe”». Esto lo argumentan James Likoudis Markatos y Kenneth Dean Whitehead Allen:
    «La expresión “misterio de fe” es evidentemente tomada originalmente de San Pablo, que también dice que los diáconos “deben ser honestos, sin doblez, ni aficionados a mucho vino, ni codiciosos de ganancia, sino que guarden el misterio de la fe con recta conciencia” (1 Tim. 3:8-9). Puede haber muchas conexiones entre el hecho que San Pablo usó esta frase para los diáconos y el hecho que algunos académicos crean que estas palabras fueron originalmente insertadas en la Misa en este punto para ser proclamadas por el diácono anunciando que la consagración ha tenido lugar (los fieles no podían ver al sacerdote en este punto, como aún es el caso en la Iglesia Bizantina griega). Con todo, el eminente historiador de la Misa del Rito Romano, el padre Joseph Jungmann SJ, es de la opinión que “la explicación de que la expresión era originalmente dicha por el diácono para revelar a la congregación lo que ha sido realizado en el altar, que fue ocultado por las cortinas, es poesía y no historia. La frase se halla inserta en los textos más antiguos de los sacramentarios [latinos], y mencionada incluso en el siglo VII. Solo falta en alguna fuente posterior. […] Cómo o por qué se hizo esta inserción, o qué evento externo la ocasionó, no se puede afirmar con facilidad” (The Mass and the Roman Rite, págs. 421-422). Sin embargo, lo que parece ser cierto es que estas palabras no son las de Nuestro Señor en la institución de la Eucaristía. Ninguno de los relatos escriturales de la institución registra estas palabras: no se encuentran en otras fórmulas de Consagración reconocidas como válidas por la Iglesia; y por tanto, no se requieren para una Consagración válida. Es por esto que estas palabras que no están entre las que fueron dichas por Nuestro Señor fueron trasladadas en la edición revisada del Misal Romano que contiene el Nuevo Orden de la Misa. “La expresión ‘Mystérium Fídei’, sacada fuera del contexto de las palabras del Señor y dicha por el sacerdote, sirve de introducción a la aclamación de los fieles”, explicó el Papa Pablo VI en su Constitución Apostólica Missále Románum de 1969 (ver Apéndice 1)» [James Likoudis & Kenneth Whitehead, The Pope, the Council, and the Mass: Answers to Questions the “Traditionalists” Have Asked / El Papa, el Concilio y la Misa: Respuestas a preguntas planteadas por los “tradicionalistas”, pregunta 11.ª (3.ª ed. revisada). Steubenville, Ohio. Emmaus Road Publishing Co. 2006, págs. 125–126. Traducción propia; negrillas fuera del texto].
  2. «Aun si Cristo usó la expresión “misterio de fe”, esta se puede remover legítimamente». Sin comentarios.
Contra la primera afirmación está el Papa Inocencio III, Carta “Cum Marthæ circa” a Juan III Bellasmanos de Canterbury, arzobispo emérito de Lyon, 29 de noviembre de 1202 (Denz. 414–415):
  
LATÍN
«Quæsivísti síquidem, quis formæ verbórum, quam ipse Christus expréssit, cum in Corpus et Sánguinem suum panem transsubstantiávit et vinum, (cum) illud in cánone Missæ, quo Ecclésia útitur generális, adjécerit, quod nullus Evangelistárum légitur expressísse… In cánone Missæ sermo iste vidélicet “mystérium fídei” verbis ipsíus interpósitus invénitur. […] Sane multa tam de verbis quam de factis domínicis invénimus ab Evangelístis omíssa, quæ Apóstoli vel supplévisse verbo vel facto expressísse legúntur. […] Ex eo áutem verbo, de quo movit tua fratérnitas quæstionem, vidélicet “mysterium fidei”, muniméntum erróris quídam tráhere putavérunt, dicéntes in sacraménto altáris non esse Córporis Christi et Sánguinis veritátem, sed imáginem tantum, et spéciem et figúram, pro eo, quod Scriptúra ínterdum commémorat, id, quod in altári suscípitur, esse sacraméntum et mystérium et exémplum. Sed tales ex eo láqueum erróris incúrrunt, quod nec auctoritátes Scriptúræ conveniénter intélligunt, nec sacraménta Dei susíipiunt reverénter, Scriptúras et virtútem Dei páriter nesciéntes (cf. Mt 22, 29). […] Dícitur tamen “mystérium fídei”, quóniam et áliud ibi créditur, quam cernátur, et áliud cernítur, quam crédatur. Cernítur enim spécies panis et vini, et créditur véritas carnis et sánguinis Christi, ac virtus unitátis et caritátis. […] 

Distinguéndum est tamen subtíliter inter tria, quæ sunt in hoc sacraménto discréta, vidélicet formam visíbilem, veritátem córporis et virtútem spirituálem. Forma est panis et vini, véritas carnis et sánguinis, virtus unitátis et caritátis. Primum est “sacraméntum et non res”. Secúndum est “sacraméntum et res”. Tértium est “res et non sacraméntum”. Sed primum est sacraméntum géminæ rei. Secúndum áutem est sacraméntum uníus, et altérius res exsístit. Tértium vero est res gémini sacraménti. Crédimus ígitur, quod formam verbórum, sicut in cánone repéritur, et a Christo Apóstoli, et ab ipsis eórum accéperint successóres».
TRADUCCIÓN
«Nos preguntas quién añadió en el Canon de la Misa a la forma de las palabras que expresó Cristo mismo cuando transustanció el pan y el vino en su Cuerpo y Sangre, lo que no se lee haber expresado ninguno de los Evangelistas… En el canon de la Misa, se halla interpuesta la expresión “mystérium fídei” a las palabras mismas… A la verdad, muchas son las cosas que vemos haber omitido los Evangelistas tanto de las palabras como de los hechos del Señor, que se lee haber suplido luego los Apóstoles de palabra o haber expresado de hecho. Ahora bien, de esa palabra sobre la que tu paternidad pregunta, es decir, “mystérium fídei”, algunos pensaron sacar un apoyo para su error, diciendo que en el sacramento del altar no está la verdad del Cuerpo y de la Sangre de Cristo, sino solamente la imagen, la apariencia y la figura, fundándose en que a veces la Escritura recuerda que lo que se recibe en el altar es sacramento, misterio y ejemplo. Pero los tales caen en el lazo del error, porque ni entienden convenientemente las autoridades de la Escritura ni reciben reverentemente los sacramentos de Dios, ignorando a par las Escrituras y el Poder de Dios (Mt 22, 29)… Dícese, sin embargo, “misterio de fe”, porque allí se cree otra cosa de la que se ve y se ve otra cosa de la que se cree. Porque se ve la apariencia de pan y vino y se cree la verdad de la carne y de la sangre de Cristo, y la virtud de la unidad y de la caridad…

Hay que distinguir, sin embargo, sutilmente entre las tres cosas distintas que hay en este sacramento: la forma visible, la verdad del cuerpo y la virtud espiritual. La forma es la del pan y el vino; la verdad, la de la carne y la sangre; la virtud, la de la unidad y la caridad. Lo primero es “signo y no realidad”. Lo segundo es “signo y realidad”. Lo tercero es “realidad y no signo”. Pero lo primero es signo de entrambas realidades. Lo segundo es signo de lo tercero y realidad de lo primero. Lo tercero es realidad de entrambos signos. Creemos, pues, que la forma de las palabras, tal, como se encuentra en el Canon, la recibieron de Cristo los Apóstoles, y de éstos, sus sucesores».

Y contra la segunda, el padre Francisco Suárez SJ: Opus liturgicum IV: De sacramentis, disputa LXXXIII, sección 2.ª “El Canon Romano”. Maguncia, 1599, Pág. 1103

LATÍN
«Concílium Tridentínum sessióne 22., cap. 4, canon. 6. propter hæréticos hujus témporis, qui infestíssimi funt in hunc Missæ cánonem, singulári Providéntia quátuor de illo speciáliter docet, ac defínit, quæ a nobis bréviter sunt declaránda, confirmánda, ac defendénda. Primum est, Ecclésiam Cathólicam multis ante sǽculis illum instituísse. Secúndum est, constáre hunc cánonem ex Christi verbis, Apostolórum traditiónibus, et Sanctórum Pontíficum piis institutiónibus. Tértium est, esse ab omni erróre purum. Quártum, nihil in eo esse, quod non máxime sanctitátem, ac pietátem redóleat, méntesque offeréntium in Deum érigat. Vocátur áutem Canon Missæ totum id, quod in Missáli légitur ab illis verbis: Te ígitur clementíssime Pater, úsque ad consumptiónem Sacraménti: vocátur áutem Canon, quía est velúti régula præscrípta et servánda in actióne hujus sacrifícii, qua voce usus est D. Gregórius lib. 7. Epistolárum, Epist. 63. in his verbis, Mox, ínquit, post cánonem, oratiónem Domínicam dici statuístis. Quæ verba non sunt Gregórii, sed aliórum, quos refert, et in eis significátur, cánonem sólitum fuísse finíri in posterióri hóstiæ elevatióne, post quam immediáte Domínica orátio recitátur, ipse vero Gregórii inférius, Mox, ínquit, post precem oratiónem Domínicam dícimus; unde vidétur, ipsum cánonem, precem appelláre, de quo infra vidébimus. At vero Isidórus 1. offícium Órdinem Missæ seu oratiónem, áppellat. Et Vigílio Papa, in Epist. ad Euthério vocat, Órdinem Precum in celebritáte Missárum. Optátus vero, liber 2. contra Parmeniánum, vocat legítimum, quod in sacramentórum mystério prætériri non potest: vocátur étiam áctio sacra a Walfrído Strabóne, c. 22. de rebus Ecclesiásticis, quía in ea parte Missæ dícitur, in qua sacrifícium confícitur: usus vero máxime obtínuit nomen, Cánonis, qui máxime accommodátus est, propter ratiónem dictam».
TRADUCCIÓN
«El Concilio de Trento, sesión 22, cap. IV y canon 6, por cuenta de los herejes de este tiempo, que son hostilísimos hacia este Canon de la Misa, con singular previsión enseña y define cuatro cosas en particular respecto a él, que dentro de poco serán declaradas, confirmadas y defendidas por nosotros. La primera es: la Iglesia Católica lo instituyó hace muchos siglos. Segundo: este Canon está compuesto por las palabras de Cristo, las tradiciones de los Apóstoles, y las piadosas instituciones de los Santos Pontífices. Tercero: está puro de todo error. Cuarto: Nada hay en él que no esté henchido de santidad y piedad, y eleva a Dios las almas de los oferentes. Ahora, lo que se denomina Canon de la Misa es toda la parte que se lee en el Misal desde las palabras Te ígitur, clementíssime Pater, hasta la consumición del Sacramento: y es llamado Canon porque es como si fuera una regla prescrita y para ser observada en la acción de este sacrificio, y este nombre es usado por San Gregorio en el libro séptimo de sus Epístolas, epist. 63 con estas palabras: “Luego del Canon, has establecido que se diga la Oración dominical” [el Padre nuestro]. Estas palabras no son de San Gregorio, sino de los otros que él menciona, y en ellas se significa que el Canon se acostumbraba finalizar en la elevación posterior de la hostia, luego de la cual inmediatamente se reza la Oración dominical: pero San Gregorio dice a continuación: “Después de la oración, decimos la Oración dominical”, de ahí que parece él llamar Canon a la oración, respecto de la cual veremos más adelante. Con todo, San Isidoro, en el primer libro de los Oficios lo llama “Orden de la Misa o la Oración”. Y el Papa Vigilio, en la Epístola a Euterio, lo llama “Orden de las oraciones en la celebración de las Misas”. Y Optato, en su libro segundo contra Parmeniano, lo llama “legítimo, que no puede ser omitido en el misterio de los sacramento”; también es llamado “acción sagrada” por Valfrido Estrabón, cap. 22. de las Cosas Eclesiásticas, porque se dice en la parte de la Misa en que se confecciona el sacrificio; pero el uso prevalente es la palabra Canon, que es la más adecuada de todas, por la razón dicha».

viernes, 20 de febrero de 2026

SI EN LOS LATINOS LLUEVE, EN LOS CALDEOS NO ESCAMPA…


El obispón iraquí Mar Manuel Juan Chalita, de la Eparquía Caldea de San Pedro Apóstol de San Diego (Estados Unidos) está siendo investigado tanto por la justicia seglar de Estados Unidos como por el Vaticano por presunta malversación de fondos y por acusaciones de mala conducta personal, reveló The Pillar Catholic.
  
Manuel Juan Chalita (en siriaco ܥܰܡܰܢܽܘܐܝܶܠ ܚܰܢܳܐ ܫܰܠܺܝܛܳܐ; en árabe ايمانويل حنّا شاليتا) nació el 11 de Noviembre de 1956 en Peroz-Shapur, una aldea en el Kurdistán iraquí que se convirtió al catolicismo caldeo en 1830. “Instalado” presbítero el 31 de Mayo de 1984 por Juan Pablo II Wojtyła, se mudó a Estados Unidos en 1987 después de su doctorado en teología bíblica en la Pontificia Universidad Urbaniana de Roma, incardinándose en la eparquía de Santo Tomás Apóstol de Detroit. Fue nombrado segundo eparca de San Tadeo de Toronto (Canadá) por Bergoglio el 15 de Enero de 2015, siendo “instalado” obispón el 6 de Febrero siguiente por el patriarca Luis Rafael Sako, y dos años y medio después, en medio de tensas luchas por el liderazgo, trasladado a la eparquía de San Pedro Apóstol en San Diego en remplazo de Mar Sarhad José Hormisdas Jammo (renunció en 2016, murió en 2025) posesionándose el 29 de Agosto de 2017.
  
Las investigaciones empezaron por movimientos irregulares en las cuentas de la catedral caldea de San Pedro, en El Cajón (California), que en la práctica funciona también como centro administrativo de la eparquía. Resulta que se arrendó un salón parroquial por 33.990 dólares mensuales, y el consejo económico encontró en Noviembre de 2024 que el alquiler no era pagado por la empresa que suscribió el contrato, sino por una caridad de la diócesis, por medio de la cual Chalita “reembolsaba” los pagos que recibía directamente.

El informe presentó que al menos 427.345 dólares fueron manejados de este modo, aunque otras operaciones cuestionadas podrían elevar significativamente la cifra hasta un millón de dólares. Incluso, se halló un cheque de 7.500 dólares girado por Chalita a la churrasquería “Fogo de Chão”, y 30.000 recibidos directamente de los fieles por misas perpetuas de difuntos, que después reembolsó a la cuenta diocesana.
  
Los hallazgos fueron informados al Nuncio en Estados Unidos el cardenal Christophe Pierre, y a la Oficina del Comisario del condado de San Diego. La investigación penal seglar está buscando si hay conducta punible. 

Por su parte, el expediente enviado al Vaticano incluye otras denuncias sobre conductas personales consideradas impropias para un obispo, como visitas frecuentes a “Hong Kong”, un club nocturno en Tijuana, al otro lado de la frontera, señalado por la prensa local de ofrecer servicios de prostitución y estar vinculado a la trata de personas. Wade Dudley investigador privado y ex agente del FBI, afirmó haber documentado desplazamientos reiterados de Chalita hacia ese lugar durante horas nocturnas y parqueando su coche en un estacionamiento reservado a los socios del club, hasta una decena de veces en un mes. Al ser confrontado por los hechos, varió la frecuencia a “dos veces por semana”.

También se da cuenta de una cuenta bancaria conjunta mantenida durante años con su antigua secretaria parroquial en Míchigan, con un superávit de 40.000 por depósitos de Chalita, y una relación de cercanía personal, como visitas de la mujer a Toronto (Canadá), donde ella se quedaba en un hotel o en la casa de él; o que cuando él fue trasladado a San Diego, ella se mudó también, y va a visitarla hasta varias veces por semana, entrando a su casa por la cochera y tratando a los hijos de ella como si fueran los suyos.

Inclusive, hay fieles denunciando que Chalita realizó prácticas de quiromancia (lectura de manos) durante una peregrinación, que supuestamente había aprendido como seminarista. La quiromancia es un género de adivinación (perteneciente a la superstición), que está prohibida por la Sagrada Escritura al ser contraria al Primer mandamiento de la Ley de Dios: «Yo soy Yahvé tu Dios. No tendrás otros dioses delante de Mí», y que incluso Bergoglio llamó «una idolatría de nuestro tiempo» en el 2018.

El proceso canónico fue encargado por el Dicasterio para las Iglesias Orientales al arzobispón de Los Ángeles, José Horacio Gómez Velasco. 
 
Shaleta ha presentado su renuncia a la eparquía a mediados de Enero a solicitud del Vaticano, pero esta no le ha sido aceptada. En parte porque el controvertido patriarca caldeo Luis Rafael Sako mantiene reserva sobre las acusaciones calificándolas de desconfianza y descrédito hacia él y producto del “puritanismo” estadounidense en materia de administración financiera, y mueve fichas en Roma e Irak para que, si no permanece en San Diego, tenga un cargo en la Curia Patriarcal de Bagdad.
  
Chalita es amigo del patriarca Sako, que le obtuvo el nombramiento como eparca de San Diego. A cambio, él sostiene el ministerio de Sako en Irak, país donde es blanco de críticas por su postura política.
  
Creada en 2002 tras la división de la Eparquía de Detroit, la Eparquía Caldea de San Pedro Apóstol de San Diego abarca la mitad occidental de Estados Unidos, contando con 70.000 fieles y 20 clérigos. Fue además la primera diócesis caldea en adoptar la reforma del rito caldeo de 2006 por el patriarca Mar Manuel III Dely (y la única que la conservó luego de otra reforma ¡ocho años después! por su sucesor Mar Luis Rafael I Sako, siguiendo el capítulo 39 del Sínodo para Oriente Medio de 2010), en el marco de la “novusordización” que se ha presentado en los ritos orientales después del Vaticano II.

OUELLET: «DEL GOBIERNO LAICO EN LA IGLESIA, DONDE DIJE “DIGO”, DIGO “DIEGO”»

Noticia tomada de GLORIA NEWS.

«Mis palabras se las llevó el viento, como se quiere llevar mi solideo».
  
El cardenal canadiense Marc Amand Ouellet Michaud PSS, ex prefecto de la Congregación para los Obispos, respaldó el gobierno laico en la Iglesa Sinodal con los mismos argumentos con los que lo criticó anteriormente, señaló ‘The Pillar Catholic’.
  
Ouellet defendió el 16 de Noviembre en Vatican News la idea de laicos en puestos de autoridad en la Curia Romana como un «desarrollo guiado por el Espíritu», «un gesto profético» y un «avance eclesiológico»
  
Hace solo cuatro años, llegó con los mismos argumentos a la conclusión opuesta.
  
Crítica anterior de la “mentalidad jurídica”
En 2022, el cardenal Gianfranco Ghirlanda, jesuita y canonista, escribió en defensa de las novedades de Francisco Bergoglio que la autoridad de gobierno en la Iglesia recae en el papa, quien puede delegar su autoridad a quien considere prudente, y no proviene del sacramento del Orden.
   
En Agosto de 2022, Ouellet refutó en L’Osservatore Romano esta “mentalidad jurídica”. La idea sería «una revolución copernicana en el gobierno de la Iglesia, no en continuidad o incluso en contra del desarrollo eclesiológico del Concilio Vaticano II».
   
«En cuanto al gobierno de la curia romana», escribió entonces, «no basta decir que la misión canónica confiada por el Santo Padre es suficiente para establecer el poder de jurisdicción de toda autoridad ejercida en los dicasterios».
   
Un revés sorprendente
El lunes pasado, el cardenal Ouellet escribió que «la autoridad del Espíritu Santo actúa más allá del vínculo establecido entre el ministerio ordenado y el gobierno de la Iglesia».
  
Ahora cree que «la teología sacramental sufre de un déficit pneumatológico».
  
El cambio bergogliano marca «el comienzo del reconocimiento de la autoridad de los carismas por parte de la autoridad jerárquica», escribió Ouellet.
  
Según él, el Papa «discierne la autoridad del Espíritu Santo actuando más allá del vínculo establecido entre el ministerio ordenado y el gobierno de la Iglesia».
   
Sincronización y señales del Vaticano
‘The Pillar Catholic’ pregunta cuál es la diferencia práctica entre la teoría del gobierno por mandato papal sostenida por el cardenal Ghirlanda, y el “carisma reconocido por la autoridad suprema” que Ouellet enfatizó esta semana.
  
Y: «Es difícil imaginar que el ensayo de Ouellet haya sido escrito espontáneamente, y coincidentemente aceptado para su publicación en el sitio oficial de noticias del Vaticano para corresponder con el anuncio de la confirmación de León de tres mujeres para servir en el Dicasterio que una vez dirigió».
  
Conclusión: «No parece probable que León tenga la intención de poner fin al precedente de su predecesor para los nombramientos de laicos senior».

LA TRADICIÓN ORAL PRECEDE A LA ESCRITURA

Predicación de San Pedro (fresco de Tommaso di Cristoforo Fini, “Masolino da Panicale”. Florencia, capilla Brancacci de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen).
  
«Para decidir qué escritos habían de tener cabida en esta colección canónica, había que poderse referir por parte eclesiástica a un principio objetivo, inatacable, y ese principio se halló en la tradición eclesiástica [J. RANFT, Der Ursprung des katholischen Traditionsbegriffes (Wurzburgo 1931); H. Von CAMPENHAUSEN, Kirchliches Amt (Tubinga 1953), págs. 163-194; A. EHRHARDT, The Apostolic Succession in the First Two Centuries of the Church (Londres 1953), y particularmente H.E.W. TURNER, The Pattern of Truth (Londres 1954), págs. 241-258, 322-348]. Sólo podían ser reconocidos como canónicos aquellos escritos que remontaran a la era apostólica, y que, desde muy temprano, hubieran sido particularmente apreciados en la tradición de las iglesias. Garantes de la autenticidad de tales tradiciones sólo podían ser a su vez aquellos dirigentes de iglesias que, en serie no interrumpida, remontaran hasta los apóstoles. Con este principio de la sucesión apostólica se aseguró, positivamente, la tradición como elemento esencial de la vida de fe y de la teología en la Iglesia; y, negativamente, se despojó de toda autoridad al torrente de apócrifos y escritos doctrinales gnósticos, y se los echó de la Iglesia, pues en ningún caso podían presentar títulos de haber sido reconocidos por los testigos y guardianes de la tradición apostólica en las iglesia». 

P. KARL BAUS. Manual de Historia de la Iglesia (Hubert Jedin, editor), tomo I: “De la Iglesia primitiva a los comienzos de la Gran Iglesia”, 1.ª Parte: “Los comienzos”, Período tercero “La era pos-apostólica”, cap. XV. Traducción española por Juan Ruiz Bueno CMF. Barcelona, ed. Herder 1966, pág. 301. Nihil obstat por el P. Dr. Ángel Fábrega y Grau, Censor; e Imprimátur por el Canónigo Dr. Alejandro Pech Ferrer, Canciller-Secretario del Arzobispado, por mandato del Ilmo. Sr. Dr. Gregorio Modrego y Casaús, Arzobispo de Barcelona y Procurador en Cortes, 1 de Junio de 1965.

jueves, 19 de febrero de 2026

MENZINGEN: «NO PODEMOS ACCEDER AL DIÁLOGO COMO VOSOTROS LO QUERÉIS AHORA»

La Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) rechazó la propuesta/exigencia del cardenal Víctor Manuel “Tucho” Fernández Martinelli, prefecto del Dicasterio vaticano para la Doctrina de la Fe de suspender las consagraciones episcopales programadas para el 1 de Julio a cambio de un “diálogo doctrinal”.
  
La decisión fue expresada en un comunicado fechado a hoy 19 de Febrero:
Fraternidad Sacerdotal San Pío X
 
COMUNICADO SOBRE LA RESPUESTA DEL CONSEJO GENERAL DE LA FRATERNIDAD SAN PÍO X A LA PROPUESTA DEL DICASTERIO PARA LA DOCTRINA DE LA FE
   
Durante la reunión celebrada el pasado 12 de febrero entre el Padre Pagliarani, Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, y Su Eminencia el Cardenal Víctor Manuel Fernández, Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, organizada tras el anuncio de las futuras consagraciones episcopales para la Fraternidad, este último propuso «un camino de diálogo específicamente teológico, según una metodología muy precisa, […] para poner de relieve los mínimos necesarios para la plena comunión con la Iglesia católica», condicionando este diálogo a la suspensión de las consagraciones episcopales anunciadas.
   
A petición del Prefecto del Dicasterio, el Superior General presentó esta propuesta a los miembros de su Consejo, y se tomó el tiempo necesario para evaluarla.
   
El 18 de febrero, el Padre Pagliarani envió su respuesta por escrito al Cardenal, acompañada de varios anexos y firmada por los cinco miembros del consejo general.
   
Dado que la cuestión es ahora de dominio público, a raíz del comunicado publicado por la Santa Sede el 12 de febrero, parece oportuno hacer público también el contenido de esta carta y sus anexos, a fin de permitir a los fieles interesados conocer con precisión la respuesta dada.
  
El Superior General confía esta situación a la oración de los miembros de la Fraternidad y de todos los fieles. Pide que el rezo del rosario, así como los sacrificios del tiempo de Cuaresma que comienza, se ofrezcan especialmente por el Santo Padre, por el bien de la Santa Iglesia y para preparar dignamente las almas para la ceremonia del 1 de julio.

Menzingen, 19 de febrero de 2026 
    
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El día anterior, el Consejo general (confirmado por el padre Pagliarani, los padres Christian Bouchacourt y Franz Schmidberger, y los obispos Bernard Fellay Voegele y Alfonso de Galarreta Genua) emitió la siguiente carta:
Fraternidad Sacerdotal San Pío X
 
RESPUESTA DEL CONSEJO GENERAL DE LA FRATERNIDAD SAN PÍO X AL PREFECTO DEL DICASTERIO PARA LA DOCTRINA DE LA FE.

Menzingen, 18 de febrero de 2026
Miércoles de Ceniza
   
Eminencia Reverendísima,
   
Ante todo, le agradezco haberme recibido el pasado 12 de febrero, así como haber hecho público el contenido de nuestro encuentro, lo cual favorece una perfecta transparencia en la comunicación.
   
No puedo sino acoger favorablemente la apertura a una discusión doctrinal, manifestada hoy por la Santa Sede, por la sencilla razón de que fui yo mismo quien la propuso hace exactamente siete años, en una carta fechada el 17 de enero de 2019 [1]. En aquel momento, el Dicasterio no mostró realmente interés por tal discusión, aduciendo —de forma oral— que era imposible llegar a un acuerdo doctrinal entre la Santa Sede y la Fraternidad San Pío X.
   
Por parte de la Fraternidad, una discusión doctrinal era —y sigue siendo— deseable y útil. En efecto, aunque no se llegue a un acuerdo, los intercambios fraternos permiten conocerse mejor mutuamente, afinar y profundizar los propios argumentos, comprender mejor el espíritu y las intenciones que animan las posiciones del interlocutor, sobre todo su amor real por la Verdad, por las almas y por la Iglesia. Esto se aplica, en todo momento, para ambas partes.
   
Esa era precisamente mi intención en 2019, cuando sugerí una discusión en un momento sereno y pacífico, sin la presión o la amenaza de una posible excomunión que habría hecho el diálogo un poco menos libre, lo cual, lamentablemente, sucede hoy.
   
Dicho esto, aunque me alegra, por supuesto, esta nueva apertura al diálogo y la respuesta positiva a mi propuesta de 2019, no puedo aceptar, por honestidad intelectual y fidelidad sacerdotal, ante Dios y ante las almas, la perspectiva y los objetivos en nombre de los cuales el Dicasterio propone reanudar el diálogo en la situación actual; ni tampoco, por otra parte, el aplazamiento de la fecha del 1 de julio.
    
Le expongo respetuosamente las razones, a las que añadiré algunas consideraciones complementarias.
  1. Ambos sabemos de antemano que no podemos ponernos de acuerdo en materia doctrinal, especialmente en lo que se refiere a las orientaciones fundamentales adoptadas desde el Concilio Vaticano II. Este desacuerdo, por parte de la Fraternidad, no constituye una simple divergencia de opiniones, sino un verdadero caso de conciencia, nacido de lo que resulta ser una ruptura con la Tradición de la Iglesia. Lamentablemente, este complejo nudo se ha vuelto aún más inextricable con los desarrollos doctrinales y pastorales surgidos durante los últimos pontificados.
       
    Por lo tanto, no veo cómo un proceso de diálogo común podría conducir a determinar conjuntamente cuáles serían «los mínimos necesarios para la plena comunión con la Iglesia católica», ya que, como usted mismo ha recordado con franqueza, los textos del Concilio no pueden ser corregidos, ni puede cuestionarse la legitimidad de la reforma litúrgica.
       
  2. Se entiende que este diálogo debería permitir aclarar la interpretación del Concilio Vaticano II. Pero esta ya está claramente establecida en el posconcilio y en los sucesivos documentos de la Santa Sede. El Concilio Vaticano II no es un conjunto de textos libremente interpretables: ha sido recibido, desarrollado y aplicado durante sesenta años por los papas que se han sucedido, según orientaciones doctrinales y pastorales precisas.
       
    Esta lectura oficial se expresa, por ejemplo, en textos importantes como Redemptor Hominis, Ut Unum Sint, Evangelii Gaudium o Amoris Lætitia. Se manifiesta igualmente en la reforma litúrgica, comprendida a la luz de los principios reafirmados en Traditionis Custodes. Todos estos documentos muestran que el marco doctrinal y pastoral en el que la Santa Sede pretende situar cualquier discusión ya está determinado.
       
  3. El diálogo propuesto se presenta hoy en circunstancias que no pueden ignorarse. En efecto, llevamos siete años esperando una respuesta favorable a la propuesta de discusión doctrinal formulada en 2019. Más recientemente, escribimos en dos ocasiones al Santo Padre: primero para solicitar una audiencia, y luego para exponer con claridad y respeto nuestras necesidades y la situación concreta de la Fraternidad.
       
    Sin embargo, tras un largo silencio, solo cuando se mencionan las consagraciones episcopales se propone la reanudación del diálogo, que aparece, por tanto, como dilatorio y condicionado. En efecto, la mano tendida para la apertura al diálogo va acompañada, lamentablemente, de otra mano ya dispuesta a infligir sanciones. Se habla de ruptura de la comunión, de cisma [2] y de «graves consecuencias». Más aún, esta amenaza es ahora pública, lo cual crea una presión difícilmente compatible con un verdadero deseo de intercambios fraternos y de diálogo constructivo.
       
  4. Por otra parte, no nos parece posible entablar un diálogo para definir cuáles serían los mínimos necesarios para la comunión eclesial, simplemente porque esa tarea no nos corresponde. A lo largo de los siglos, los criterios de pertenencia a la Iglesia han sido establecidos y definidos por el Magisterio. Aquello que debía creerse de forma obligatoria para ser católico siempre se ha enseñado con autoridad, en constante fidelidad a la Tradición.
       
    Por lo tanto, no vemos cómo estos criterios podrían ser objeto de un discernimiento común mediante el diálogo, ni cómo podrían ser reevaluados hoy en día hasta el punto de no corresponder ya a lo que la Tradición de la Iglesia siempre ha enseñado y que nosotros deseamos observar fielmente, en nuestro lugar.
       
  5. Finalmente, si se prevé un diálogo con vistas a llegar a una declaración doctrinal que la Fraternidad pueda aceptar, en relación con el Concilio Vaticano II, no podemos ignorar los precedentes históricos de los esfuerzos realizados en este sentido. En particular, quisiera llamar su atención sobre el más reciente: la Santa Sede y la Fraternidad recorrieron un largo camino de diálogo, iniciado en 2009, particularmente intenso durante dos años, y luego continuado de manera más esporádica hasta el 6 de junio de 2017. Durante todos esos años, se buscó alcanzar lo que el Dicasterio propone ahora.
       
    Sin embargo, todo terminó drásticamente con una decisión unilateral por parte del prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el Cardenal Müller, quien, en junio de 2017, estableció solemnemente, a su manera, los «mínimos necesarios para la plena comunión con la Iglesia católica», incluyendo explícitamente todo el Concilio y el posconcilio [3]. Esto demuestra que, si se insiste en un diálogo doctrinal demasiado forzado y sin la suficiente serenidad, a largo plazo, en lugar de obtener un resultado satisfactorio, solo se conseguirá agravar la situación.
   
Así pues, ante la constatación compartida de que no podemos llegar a un acuerdo sobre la doctrina, me parece que el único punto en el que podemos coincidir es el de la caridad hacia las almas y hacia la Iglesia.
   
Como cardenal y obispo, usted es ante todo un pastor: permítame dirigirme a usted en ese título. La Fraternidad es una realidad objetiva: existe. Por eso, a lo largo de los años, los Sumos Pontífices han tomado nota de su existencia y, mediante actos concretos y significativos, han reconocido el valor del bien que puede realizar, a pesar de su situación canónica. Es también por eso que hoy estamos dialogando.
   
Esta misma Fraternidad le pide únicamente poder continuar haciendo ese mismo bien a las almas a las que administra los santos sacramentos. No le pide nada más, ningún privilegio, ni siquiera una regularización canónica que, en el estado actual de las cosas, es impracticable debido a las divergencias doctrinales. La Fraternidad no puede abandonar a las almas. La necesidad de las consagraciones es una necesidad concreta a corto plazo para la supervivencia de la Tradición, al servicio de la Santa Iglesia católica.
   
Podemos estar de acuerdo en un punto: ninguno de nosotros desea reabrir heridas. No repetiré aquí todo lo que ya hemos expresado en la carta dirigida al Papa León XIV, de la que usted tiene conocimiento directo. Subrayo solamente que, en la situación actual, el único camino realmente practicable es el de la caridad.
   
Durante la última década, el Papa Francisco y usted mismo han abogado ampliamente por «la escucha» y la comprensión de las situaciones particulares, complejas, excepcionales, ajenas a los esquemas ordinarios. También han deseado que el derecho se utilice siempre de forma pastoral, flexible y razonable, sin pretender resolverlo todo con automatismos jurídicos y esquemas preestablecidos. La Fraternidad no le pide otra cosa en este momento, y sobre todo no lo pide para sí misma: lo solicita por esas almas, respecto de las cuales, como ya se ha prometido al Santo Padre, no tiene otra intención que hacerlas verdaderas hijas de la Iglesia romana.
   
Finalmente, hay otro punto en el que también estamos de acuerdo, y que debe alentarnos: el tiempo que nos separa del 1 de julio es un tiempo de oración. Es un momento en el que imploramos al Cielo una gracia especial y, por parte de la Santa Sede, comprensión. Rezo especialmente por usted al Espíritu Santo y —no lo tome como una provocación— a su santísima esposa, la Mediadora de todas las gracias.
   
Deseo agradecerle sinceramente la atención que me ha dispensado y el interés que tenga a bien mostrar a la presente cuestión.
   
Reciba, Eminencia Reverendísima, la expresión de mis más distinguidos saludos y de mi devoción en el Señor.
   
Davide Pagliarani, Superior General
+ Alfonso de Galarreta, Primer Asistente General
Christian Bouchacourt, Segundo Asistente General
+ Bernard Fellay, Primer Consejero General, Ex Superior General
Franz Schmidberger, Segundo Consejero General, Ex Superior General 
    
[2] «La Fraternidad, sin embargo, se defiende de toda acusación de cisma y considera, apoyándose en toda la teología tradicional y en la enseñanza constante de la Iglesia, que una consagración episcopal no autorizada por la Santa Sede, cuando no va acompañada ni de una intención cismática ni de la colación de la jurisdicción, no constituye una ruptura de la comunión de la Iglesia». Cf. Anexo II: Artículo “Orden y Jurisdicción: La inanidad de la acusación de cisma”.

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Una vez más, se muestra que el problema principal no es la Misa en latín o consagraciones episcopales, sino la eclesiología subyacente en ambas partes: De un lado, el neogalicanismo de la Fraternidad, que “está y no está en cisma” con los hombres que dice reconocer como Papas y Obispos ordinarios, mencionar en su liturgia y tener su fotografía en la rectoría prioral. Por el otro, el latitudinarismo (o “Broad Church”, como dirían los anglicanos) de la secta del Vaticano II, que afirma que la Fraternidad “está y no está en cisma” con ella, pero contemporáneamente predica que fuera de ella cualquiera se puede salvar y que Dios quiere que existan varias religiones (y por ende, varias denominaciones y facciones de una misma Iglesia, mal que les pese a algunos conciliares que vociferarán «El espíritu de Lutero está vivito y coleando en ellos», o clamarán que «les tiraron la granada de mano» a sus planes para mantener la franquicia) que deben gozar de libertad. En una palabra, NINGUNO DE LOS DOS ESTÁ POR LA ECLESIOLOGÍA DE LA IGLESIA CATÓLICA.

CESÓ LA INIQUIDAD DE STIKA


Antier 17 de Febrero de 2026, falleció el obispón demérito de Knoxville (Tenesí) Richard Frank “Rick” Stika Musielak (de jersey turquesa) a los 68 años de edad, producto de los problemas de salud que padeció durante mucho tiempo, incluyendo obesidad, diabetes insulinodependiente (usó bomba de insulina), neuropatía y problemas cardíacos (tuvo cirugía de baipás en 2004, sufrió un infarto en 2009 mientras viajaba por Florida –producto del cual perdió la visión en el ojo derecho–, y afrontó una cirugía de corazón abierto nueve años después).
   
Richard nació en San Luis (Misuri) el 4 de Julio de 1957, tercero de los cuatro hijos (uno de ellos adoptado) de Frank Joseph Stika Vilimek († 1986; de ascendencia bohemia) y Helen Sophia Eileen Musielak Smugala († 1991; de ascendencia polaca). Graduado de Bachillerato de Ciencias [= Tecnólogo] en Negocios de la Universidad de San Luis en 1979, ingresó al Seminario Kenrick-Glennon en Shrewsbury (siempre en Misuri), siendo “instalado” diácono el 1 de Mayo de 1985 por el cardenal John Joseph Carberry O’Keefe († 1998), y presbítero el 14 de Diciembre siguiente por el arzobispón de San Luis John Lawrence May Allare († 1994). Benedicto XVI Ratzinger lo nombró obispón de Knoxville el 12 de Enero de 2009, siendo “instalado” el 19 de Marzo por el cardenal de Filadelfia Justin Francis Rigali White (para el cual Stika fue canciller y secretario privado cuando estuvo en San Luis).
  
Stika dirigió la diócesis durante casi 15 años hasta el 27 de Junio de 2023 (durante su gobierno, se construyó la catedral del Sagrado Corazón de Jesús –que de un presupuesto inicial de 22 millones de dólares pasó a costar 42 millones, que la diócesis deberá pagar durante los próximos 50 años–), cuando fue obligado a renunciar a causa de varias denuncias que motivaron un proceso canónico bajo el motu próprio “Vox estis lux mundi”. Aun así, mantuvo hasta su muerte que renunció por sus problemas de salud, y reveló que fue víctima de abuso sexual por un fraile agustino cuando estudiaba en la Preparatoria del Seminario menor San Agustín en Holanda (Míchigan).
  
Los problemas para Stika comenzaron en 2021 cuando fue acusado de proteger al seminarista polaco Wojciech “Wojtek” Kamil Sobczuk (recomendado por el cardenal de Cracovia y secretario privado de Wojtyła, Stanisław Jan Dziwisz Bielarczyk, desde el antiguo Seminario polaco de los Santos Cirilo y Metodio de Orchard Lake, Míchigan –había sido expulsado antes del seminario de la Compañía de Jesús–) acusado de múltiples violaciones (entre ellos, a un ex seminarista), enviándolo a estudiar al seminario San Meinrado en Indiana, sugiriéndole comunicarse por Snapchat e interfiriendo en el proceso y amenazando a los testigos. Stika afirmó que creía que el acusado era inocente, cuando los registros fiscales de la diócesis de Knoxville indican que, entre 2018 y 2020, Stika asignó 4.000 dólares en fondos diocesanos en forma de regalos en efectivo a Sobczuk (que vivía en la misma casa que él y su protector Rigali), así como cargarle a una tarjeta de crédito a nombre de la diócesis la compra de una computadora portátil de 2.000 dólares Sobczuk, más de 30.000 dólares en el pago de la factura telefónica, gastos de viaje (entre ellos acompañar a Stika en su visita Ad límina al Vaticano en 2019 –para lo cual le obtuvo poder faltar a clases más de una semana–, y un viaje de vacaciones por diez días luego de haberlo despedido), reparaciones de automóviles, “gastos de cumpleaños” y otras erogaciones personales, además del estipendio mensual de entre 600 y mil dólares (trato de favor que, dicho sea de paso, no tenía ninguno de los demás seminaristas de la diócesis). Si bien no se halló conducta criminal, Sobczuk fue expulsado finalmente del seminario y se cambió el nombre, producto de lo que Stika llamó «la destrucción de su reputación por parte de su propio clero».
   
Ítem lo anterior, fue acusado por sus presbíteros de malos manejos financieros, abuso de autoridad y amenazas a la prensa. Y en Abril de 2022, fue acusado ante la justicia seglar de encubrir por dos años al presbítero indio Antony Devassey Punnackal CMI, el cual fue acusado de acoso sexual agravado a una feligresa en la parroquia de Santa María de Gatlinburg en el año 2020. 
  
Por otra parte, Stika tuvo una personalidad extraña y narcisista, haciéndose famoso por sus publicaciones contradictorias en Twitter, luego de las cuales bloqueó su cuenta para que nadie le respondiera.
  • El 5 de Julio de 2019, escribió acerca de la posibilidad de “instalar” presbíteros a hombres casados: «Alguien me preguntó acerca que la Iglesia ordene a hombres casados para la Amazonía. Puesto que la Iglesia ya tiene sacerdotes casados en el mundo, no veo por qué no. Negar la Eucaristía por la disciplina de la Iglesia a un área remota está mal. ¿Qué es más importante: un clero célibe que no es capaz de visitar áreas remotas más que una vez al año, u ordenar ancianos casados de la tribu que puedan celebrar la Misa?»; pero el 11 de Septiembre, le respondió al cardenal muniqués Reinhard Marx que proponía EXACTAMENTE LO MISMO QUE ÉL: «Lo siento, cardenal Marx, pero el celibato jamás debería ser eliminado».
  • Él negó públicamente las verdades de la fe: cuestionado por el hecho que el 70% de los estadounidenses no cree en la Presencia Real (que de todos modos NO  EXISTE en el Novus Ordo), Stika respondió heréticamente: «La Misa no es para adorar a Jesús». Al día siguiente, se “rectificó” diciendo: «Nosotros adoramos a Jesús. Nosotros adoramos al Padre», bloqueando su cuenta de Twitter y denunciando supuestas amenazas de muerte.
  • Durante la covidhisteria, insistió en obligatoriedad de la “comunión” en la mano so pena de inadmisión para “comulgar”, y pretendió introducirla en el rito roncalliano. 
  • Stika recibió a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, pero en Mayo de 2021 equiparó a su fundador Marcel Lefebvre con Miguel Cerulario, Martín Lutero y Enrique VIII.
  • En respuesta al activista homosexualista James “Jim” Martin Spano SJ que criticaba que los presbíteros jóvenes se acercan más al rito antiguo, Stika le dijo: «¿Y qué han hecho los sacerdotes de la denominada “era del Vaticano II”? Destruyeron iglesias, quemaron libros, embrutecieron las celebraciones litúrgicas, ahuyentaron a la gente con banderas, ornamentos feos, y perdieron el sentido de lo sagrado. Sé verídico y equilibrado. ¡Grande es la Iglesia».
En Diciembre de 2019, publicó una tarjeta de Navidad (que encabeza este artículo) en la que se mostraba a sí mismo y a su amigo y protector el cardenal Rigali (quién renunció a la archidiócesis de Filadelfia en 2011 acusado de encubrimiento de casos de abusos) vestidos casualmente y rodeados de tres caniches.
  
«DIJO JESÚS A SUS DISCÍPULOS: AL QUE ESCANDALIZARE A ALGUNO DE ESTOS PEQUEÑITOS QUE CREEN EN MÍ, MUCHO MEJOR LE FUERA QUE LE ATARAN AL CUELLO UNA DE ESAS RUEDAS DE MOLINO QUE MUEVE UN ASNO, Y LO ECHARAN AL MAR» (Evangelio según San Marcos IX, 42; Versión de Mons. Félix Torres Amat).

PAYASEANDO EN PLENO CULTO (AUN CON 78 A CUESTAS)


El domingo 15 de Febrero, el presbítero Anton “Toni” Straeten, de 78 años, celebró un servicio de carnaval en la iglesia Santa María en Düren (Diócesis de Aquisgrán, Alemania).
  
Disfrazado de payaso y con una nariz roja, Straeten (“instalado” presbítero el 26 de Octubre de 1975) dio su sermón en forma de rima. La Cena Novus Ordo incluyó canciones de carnaval por la banda Raritäten.
  
La diócesis de Aquisgrán está actualmente arruinada por el obispón Helmut Karl Dieser.

miércoles, 18 de febrero de 2026

OPISPO PIERRE ROY A LA FSSPX: «CONTINUAD CON LAS CONSAGRACIONES, SIN MANDATO DE IMPÍOS».

El obispo canadiense Pierre Roch Roy escribió el pasado 12 de Febrero una carta abierta a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, instándolos a seguir el camino que les diera su fundador Marcel Lefebvre y continuar adelante con las consagraciones episcopales del 1 de Julio (Texto procedente de MISIÓN NUESTRA SEÑORA DE LA ALEGRÍA; traducción española por ILUSTRACIÓN DIVINA):


CARTA ABIERTA A LA FSSPX

12 de febrero de 2026

Estimados miembros de la Fraternidad San Pío X:

«¡Soy yo, el acusado, quien tendría que juzgaros!».

Esta reflexión del arzobispo Lefebvre en 1975 resuena con fuerza más de cincuenta años después, cuando vuestra comunidad se prepara para enfrentarse una vez más a «la serpiente romana», en palabras del arzobispo Lefebvre, en una contienda en la que, una vez más, la Fraternidad San Pío X es tratada como sospechosa, acusada y culpable incluso antes de ser juzgada.

¿No es hora de poner en práctica la gran sabiduría que demostró el arzobispo Lefebvre al hacer esta declaración? «¡Soy yo, el acusado, quien tendría que juzgaros!». ¿Fueron estas palabras mera retórica por parte de vuestro fundador? ¿Cuánto tiempo más tendrá que aparecer vuestra Fraternidad como acusada, y cuándo asumirá finalmente su verdadero papel, que es más bien juzgar a los infieles que nos proponen una nueva religión, sustancialmente diferente de la Religión que fue divinamente revelada?

Hasta que no se reconozca que los infieles, aquellos que no profesan abiertamente la fe católica, no tienen autoridad en la Iglesia de Cristo, los fieles que han confiado sus almas a vuestro ministerio estarán sumidos en la mayor confusión, atormentados entre el temor de adherirse a los herejes o separarse de la comunión con el Romano Pontífice. «La fe está en la sencillez», dijo San Hilario de Poitiers. Los herejes no son las autoridades legítimas de la Iglesia. Por lo tanto, es necesario separarse claramente de ellos y dar pleno sentido a las palabras pronunciadas por los superiores de su comunidad en 1988: «Por otra parte, nunca hemos querido pertenecer a este sistema que se autodenomina Iglesia conciliar y se define por el Novus Ordo Missæ, el ecumenismo indiferentista y la secularización de toda la Sociedad. Sí, no tenemos parte, nullam partem habémus, en el panteón de religiones de Asís».

«Quitad al malvado de entre vosotros» (I Cor. 5:12). Durante demasiado tiempo se ha hecho creer a las almas que los fieles y los infieles pueden coexistir indefinidamente dentro de la Iglesia; que los que profesan la verdadera fe pueden tolerar a los promotores de la herejía dentro de la Iglesia. Esta situación debe terminar. Vuestra Fraternidad representa a la mayoría de los clérigos de la Tradición. Tenéis un papel que desempeñar en reunir a vuestros hermanos en una asamblea santa que finalmente rechace oficialmente a los promotores de la herejía dentro de la Iglesia. Su papel no es mantener discusiones con alguien que se presenta como el guardián de la doctrina de la fe, pero que en realidad es uno de sus muchos sepultureros, como ha demostrado recientemente al negar a la Virgen María, nuestra Madre en el Cielo, sus títulos de Mediadora y Corredentora. ¿Habría entablado el arzobispo Lefebvre un diálogo con un hombre que ha escrito y publicado libros que ofenden el sexto mandamiento del Decálogo? ¿No es legítimo plantearse esta pregunta?

Es el momento. La Iglesia debe unirse, y ustedes pueden desempeñar un papel importante para revertir esta crisis sin precedentes que la aflige. Es hora de dejar de desempeñar el papel de acusado y asumir el papel de juez, junto con todos sus hermanos en la fe reunidos en una asamblea sagrada. Es hora de condenar por herejía y anatematizar a los llamados detentadores de la autoridad que pronto habrán provocado la pérdida de la poca fe que queda en las almas. No dejen a la Santa Iglesia y a las almas de los fieles en esta situación espantosa en la que se les hace creer que la autoridad de Cristo puede ser cautiva de manos impías, como si la Iglesia no fuera una sociedad perfecta, dotada de todos los medios necesarios para cumplir su misión divina. ¿Y qué podría ser más necesario para la Iglesia que expulsar a los herejes de su seno?

Sí, consagren obispos. Háganlo sin el mandato de los impíos. Reconozcan públicamente su total falta de autoridad sobre la Iglesia, pues los fieles no están bajo el yugo de los infieles. Reúnan a sus hermanos dispersos y dejen que la Iglesia reunida pronuncie el juicio liberador que permitirá que la unidad católica florezca una vez más. Que los infieles sean convocados a comparecer y sean destituidos por el poder de Dios, que no puede fallar a su Iglesia. Que se le dé a la Iglesia una cabeza visible y segura, y que el eclipse de la verdadera Iglesia llegue finalmente a su fin.

Depende de ustedes hacer que estas palabras del arzobispo Lefebvre sean proféticas y no meras palabras retóricas. Depende de ustedes vengar su memoria, tan injustamente difamada. ¡Que sus hijos pongan en práctica su intuición inspirada por el Dios de los ejércitos!

«¡Soy yo, el acusado, quien tendría que juzgaros!».

Unam, Sanctam, Cathólicam et Apostólicam Ecclésiam.

Monseñor Pierre Roy. 
Obviamente, el problema de fondo está en que si la del Vaticano II NO ES LA IGLESIA CATÓLICA (y de hecho, NO LO ES), la FSSPX tampoco está en mejor posición.

PRESIDENTE DE LA CÁMARA BAJA A PRÉVOST: «LAS FRONTERAS DE LOS PAÍSES SON BÍBLICAS».

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.

Cuando el pseudopapa León XIV Riggitano-Prévost citó mal la Biblia, el presidente de la Cámara de Representantes de EE. UU., Mike Johnson (aquí retratado con su mano sobre la Biblia) corrigió el marxismo/modernismo de ñRiggitano-Prévost dándole al pseudopapa una lección teológica sobre el claro significado de la Epístola de San Pablo a los Romanos.
Como resultado, Riggitano-Prévost ha permanecido en silencio.
  
El pseudopapa León XIV Riggitano-Prévost, al igual que sus predecesores de la Pseudoiglesia, corrompe la doctrina de la Iglesia para adaptarla a sus objetivos políticos. Su predecesor, el pseudopapa Francisco Bergoglio, cayó en la misma trampa. Bergoglio pensó que le enseñaría al presidente estadounidense Donald J. Trump una falsa teología de la Nueva Iglesia cuando le dijo que debía “construir puentes, no muros”. En aquel entonces, el presidente intentaba evitar la invasión masiva a Estados Unidos de unos 20 millones de inmigrantes ilegales, muchos de ellos delincuentes, enfermos mentales, narcotraficantes y traficantes de menores.

Cuando un periodista interrogó al presidente sobre la declaración de Bergoglio, este sonrió y replicó: «Es extraño que diga eso. Tiene un gran muro alrededor de su país». De esta forma, el presidente le dio a Bergoglio una lección de historia romana, ya que Bergoglio era el beneficiario de la Muralla Leonina, construida fuera del Muro Aureliano, construido por el emperador romano del siglo III con una altura de 8 metros y un grosor de 3,5 metros. ¡Bergoglio y su sucesor, Riggitano-Prévost, aún no han acogido a ningún inmigrante ilegal, porque arruinaría el turismo del Vaticano!

El 3 de Febrero de 2026, citando Mateo 25, Riggitano-Prévost, siguiendo el ejemplo de Bergoglio, se burló del presidente por no dejar entrar a una masa de inmigrantes ilegales delincuentes. Cuando un periodista le preguntó al presidente de la Cámara de Representantes de EE. UU., el representante republicano por el distrito 4 de Luisiana James Michael “Mike” Johnson Messina, sobre la declaración prevostiana, Johnson, un brillante abogado constitucionalista y bautista sureño, estaba listo para darle al pseudopapa una lección sobre el capítulo 13 de la Carta de San Pablo a los Romanos. Sin pestañear, Johnson declaró: «Es bíblico y correcto» que un país evite las invasiones fronterizas ilegales. Luego, Johnson le ofreció a Prevost una disertación teológica basada en las Escrituras:
«Las fronteras y los muros son bíblicos. Desde el Antiguo Testamento hasta el Nuevo, Dios nos ha permitido establecer nuestras sociedades civiles y tener naciones separadas. La inmigración no está mal vista en las Escrituras. De hecho, es bienvenida. Debemos acoger al peregrino y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Lo que también es importante en la Biblia es que la asimilación sea esperada, anticipada y apropiada.
  
Cuando la gente cita pasajes del Antiguo Testamento, dice: “bueno, se supone que debes cuidar al peregrino y al prójimo, tratarlos como a ti mismo, acogerlos”. Sí, pero esa es una advertencia a las personas, no a las autoridades civiles.
   
Las Escrituras otorgan autoridad a las autoridades civiles para mantener el orden. Romanos 13 dice que las autoridades civiles son agentes de la ira de Dios para castigar al malhechor. Y dice que si haces el bien, no tienes temor de las autoridades civiles, pero estas son necesarias.
   
Las fronteras soberanas son bíblicas, buenas y justas, y lo son precisamente porque… no es porque odiemos a la gente de afuera; es porque amamos a la gente de adentro. Nosotros mismos deberíamos amar a nuestro prójimo como individuos, pero como autoridad civil, el gobierno debe hacer cumplir la ley.

Y eso es bíblico, es correcto y justo. Y me complace tener este largo debate con quien quiera y cuando quiera» 
[Parte de la información para este comentario fue aportada por Raw Story].
  
Católicos tradicionales, es raro que funcionarios gubernamentales se enfrenten con tanta fuerza, contundencia y elocuencia a un pseudopapa marxista/modernista de la iglesia apóstata. Sin embargo, el presidente de la Cámara baja Johnson lo hizo, y Riggitano-Prévost quedó relegado al silencio. El presidente Trump lo hizo, y Bergoglio quedó relegado al silencio. No sorprende que estos pseudopapas hayan demostrado ser tan deficientes en teología católica como en doctrina, liturgia y moral católicas, que incluso sean los protestantes los que se las recuerden.

GLETTLER PONE AVIÓN Y ROPA SUCIA EN IGLESIAS DE INNSBRUCK


Durante la Cuaresma de 2026, la instalación „Trauerfetzen“ (Traje de luto) del “artista” vienés Jakob Kirchmayr se puede ver en la catedral de San Santiago en Innsbruck (Austria) como velo cuaresmal*.
  
La obra consiste en 20 telas de algodón quemadas, tratadas con humo, frotadas con cenizas, tierra y carbón y desgastadas por la lluvia cosidas juntas en una estructura de 140 metros cuadrados suspendida con una cuerda dentro del espacio de la catedral.
  

La diócesis de Innsbruck es arruinada por el obispón/artista frustrado Hermann Glettler Schartner Comm. l’Emm., cuya cuenta personal de Instagram presentó la puesta en escena y explicó de esta forma: 
«El fruncido y arrugado de las telas ha creado una obra de arte con una cualidad escultórica. Domina el espacio a la vez que se aleja, flotando ante nosotros como un cuerpo frágil y herido. Y nos conmueve con sus evidentes marcas de herida.
  
¿Son estas las grandes amenazas apocalípticas de nuestro tiempo que presenciamos indirectamente aquí? ¿El potencial destructivo que puede incendiarlo todo? ¿O vemos lo que queda de las sábanas en las casas y hospitales devastados por la guerra? No lo sabemos. Parecen ser telas de añoranza, un anhelo de encontrar refugio de nuevo, donde sea y con quien sea. “Nuestro mundo parece haber llegado a un punto de inflexión, y debemos tener cuidado de que nuestra sociedad no se desintegre como resultado”, dice Jakob Kirchmayr, y añade, señalando la tela: “Quizás un signo de esperanza, porque las muchas reliquias que dejó el fuego destructor se han cosido en una sola entidad: las costuras como cicatrices en las heridas”. ¿Un nuevo comienzo después del incendio?».

  
  
El color azul ultramarino según el autor, representa simbólicamente la fragilidad del ecosistema en una Tierra vista como una nave (y aquí habla Glettler) que «está a punto de despegar. Un movimiento en contra de la violencia y la destrucción que actualmente se ciernen sobre el mundo. Y una imagen de un anhelo indomable: ¡por la paz, Dios, la justicia, la humanidad o cualquier otra cosa!».

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Esto cuatro días después de haber asistido a la presentación del espectáculo musical “Sister Act” en el teatro junto al lago de Paznaun. Finalizada la función, compartió con los actores y bailó con “Ramona”, el actor principal.
   

Glettler describió la obra como «una historia conmovedora de transformaciones asombrosas. Trata sobre las “hermanas” que encuentran una mayor libertad, una iglesia que recibe una sorprendente actualización y, en definitiva, una historia que honra a quienes han dedicado sus vidas a servir al prójimo en nombre de Dios».

“Sister Act” (conocida en Hispanoamérica como “Cambio de Hábito” y en España como “Sister Act: Una monja de cuidado”) es una ¿duología? cómica protagonizada por la actriz Whoopi Goldberg en los años 1990 que trata de (destripe de película de hace 35 años) cómo Deloris Wilson (cantante de un cabaret en Reno, Nevada bajo el nombre artístico “Deloris VanCartier” y amante del mafioso Vincent LaRocca) se refugia en el convento de clarisas Santa Catalina en un barrio bajo de San Francisco como parte del Programa de Protección de Testigos luego de declarar haber presenciado un asesinato ordenado por su amante, con quien rompe al saber que es un hombre casado. En el convento, bajo la identidad de la hermana Mary Clarence, asume como directora del coro y adapta los himnos a las modas de la época, ganando fama y popularidad entre la gente, pero también la aversión de la superiora y que la banda de LaRocca la secuestre, secuestro del cual las monjas la rescatan a tiempo para presentarse ante Juan Pablo II, que viajó a Estados Unidos nada más para oírla. Un año después, en la secuela “Sister Act 2: Back in the Habit” (conocida en Hispanoamérica como “Cambio de Hábito 2: De vuelta al convento” y en España como “Sister Act 2: Más locura en el convento”), las monjas vuelven a contactarla para ofrecerle asumir como profesora de música en la escuela parroquial San Francisco (donde Deloris estudió cuando era niña) y salvarla así del cierre que el administrador buscaba obtener de la archidiócesis para retirarse temprano.

La serie fílmica es una alegoría del efecto que tuvieron las reformas del Concilio Vaticano II en ambientes tradicionales como un convento de clausura. La acogida inconsiderada de las reformas liberales so pretexto de “abrirse al mundo” tuvo como consecuencia no la conversión del mundo, sino la “mundanización” de la institución eclesiástica y la destrucción de lo sagrado, hasta el punto de ser irreconocible para los que conocieron la Iglesia en el pasado.

CUESTIÓN ÚNICA
* El velo cuaresmal (“Fastentuch” en alemán;  “Velum quadragesimále” en latín) es un lienzo que se colgaba del coro separando el presbiterio del resto de la iglesia luego del Oficio de Completas del primer domingo de Cuaresma, como un ejercicio de penitencia para la congregación, dado que no veían la misa, sino que solo podían oírla. Desde 1976, con la campaña de colectas de la caridad alemana “Miséreor”, esta costumbre alemana proveniente de Armenia (en el rito armenio, el velo se extiende en las completas del sábado antes del primer domingo de la Gran Cuaresma, y la Divina Liturgia se celebra detrás de él, y los fieles no comulgan), que decayó durante el siglo XVIII (aunque la revuelta protestante contribuyó grandemente a su declive, dado que el monje maldito Martín Lutero lo calificó de “charlatanería”) retornó “aggiornada” a las iglesias del área germano-hablante. Un ejemplar de 1560 se conserva en la iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Villoslada de Cameros (La Rioja, España).