miércoles, 23 de septiembre de 2026

AL CHARAA A TRUMP: «¿POR QUÉ NO LE ENTREGAS NUEVA JERSEY A LOS ISRAELÍES? DESPUÉS DE TODO, NO VOTAN POR TI»

Noticia tomada de RUSSIA TODAY.
  

El presidente de Siria, Ahmed Huseín al-Charaa, reveló este martes una anécdota que tuvo lugar durante un encuentro con el presidente estadounidense Donald Trump, a quien habría sugerido en broma que entregara el estado de Nueva Jersey a Israel, cuestionando de esa forma la soberanía israelí de los Altos del Golán, territorio sirio ocupado y controlado por el país hebreo.

Al-Charaa reconoció que Trump «se puso del lado de Siria, apoyó a Siria, y emitió una resolución o decisión histórica para levantar las sanciones contra Siria y tener una relación muy única con ella». Sin embargo, en su declaración pública el mandatario recordó un episodio durante una visita a la Casa Blanca: «Hice una broma, y cuando [Trump] dijo de los Altos del Golán que tienen la soberanía de Israel, le dije: ¿Por qué no le das Nueva Jersey a los israelíes?”».

En este contexto, Al-Charaa argumentó que Trump no posee los Altos del Golán para entregarlos, pero sí es dueño de Nueva Jersey. «Y creo que Nueva Jersey está lleno de demócratas, y no están votando por Trump, así que sería bueno dárselo a los israelíes. Así que al menos esto es algo que posees, pero el presidente Trump no posee los Altos del Golán», recalcó.

Más allá de la broma, el mandatario sirio dejó clara su posición sobre el territorio disputado: «Los Altos del Golán son propiedad de su propia gente, así que ni el presidente sirio ni el presidente estadounidense ni ninguna otra persona puede abandonarlos o entregarlos a otros».

El territorio en disputa entre Tel Aviv y Damasco es una región montañosa de 1.800 kilómetros cuadrados situada en el sur de Siria y norte de Israel. Su mayor parte se encuentra a la altura de más de 1.000 metros sobre el nivel del mar y es una zona estratégica que cuenta con un yacimiento de petróleo con un potencial volumen de más de un billón de barriles y, sobre todo, representa una importante fuente de agua para Israel.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha expresado en retiradas ocasiones sus reivindicaciones sobre los Altos de Golán. «Los Altos del Golán serán para siempre una parte inseparable de Israel», afirmó en 2024.

Una creciente tensión enfrenta a Israel con Siria tras la caída del Gobierno de Bashar al-Ásad en diciembre de 2024. Desde entonces, Israel ha ampliado su presencia militar en el sur de Siria y ha llevado a cabo ataques contra objetivos sirios, justificando sus acciones por razones de seguridad y por la necesidad de proteger a la población drusa. Damasco, por su parte, exige la retirada de las fuerzas israelíes y el respeto a la soberanía siria.

Sin embargo, la ONU y la mayoría de la comunidad internacional siguen considerando a los Altos del Golán como un territorio en disputa entre Tel Aviv y Damasco desde 1967, como territorio sirio ocupado, sin reconocer la soberanía israelí. Rusia, la Unión Europea y Siria mantienen esta posición. Estados Unidos reconoció la soberanía israelí en 2019, y en agosto de 2026, Colombia se convirtió en el segundo país en hacerlo.

ENCÍCLICA “Pacem, Dei munus pulchérrimum”, SOBRE LA RESTAURACIÓN CRISTIANA DE LA PAZ

Cuando el cardenal Giacomo della Chiesa fue elegido el 3 de septiembre de 1914 como el papa Benedicto XV, la Gran Guerra tenía poco más de dos meses de iniciada. Y desde entonces, realizó muchos intentos para conseguir el cese de las hostilidades como enunció en su primera encíclica, Ad beatissimi apostolorum, fechada en la fiesta de Todos los Santos de 1914, y a ellas siguieron continuas gestiones realizadas a través de diplomáticos vaticanos, apoyándose en los políticos más favorables hacia la paz.

Desde el primer momento el papa declaró la neutralidad que seguiría la Iglesia, sin que eso le impidiera la defensa de los oprimidos y su condena de las deportaciones de civiles. Intentó siempre eludir la extensión del conflicto, y por ello trató de evitar la entrada de Italia en la guerra; pero a estos deseos del papa, el gobierno italiano respondió haciendo incluir a Italia en el tratado de Londres (26 de abril de 1915), por el que se unían a Francia y Gran Bretaña, con la obligación de rechazar cualquier intervención pacificadora del papa.[1]

Con la entrada de Estados Unidos en la guerra (5 de abril de 1917) y la deposición de los zares por la revolución rusa el conflicto bélico parecía haber entrado en un impasse, y el papa aprovechó ese momento para formular una propuesta de paz, expuesta en una Nota fechada el 1 de agosto de 1917, en ella se contemplaba:
  1. Desarme y arbitraje obligatorio para resolver las disputas entre las naciones; sanciones para quienes no lo aceptase.
  2. Libertad garantizada de los mares.
  3. Condonación recíproca de los daños y gastos de la guerra.
  4. Restitución de los territorios ocupados
  5. Regulación de las cuestiones territoriales en armonía con las aspiraciones de los pueblos..
  6. Examen particular de las cuestiones territoriales de Polonia, los Balcanes y Armenia.
Gonzalo Redondo 1979, p. 158.
El plan fue rechazado por los aliados, que incluso acusaron al papa de tratar de salvar a los Imperios Centrales; en enero de 1918, el presidente de los Estados Unidos, W. Wilson, hacía público su plan de paz, que con sus 14 puntos, era en realidad una imposición de los vencedores, como se verificó mediante el tratado de Versalles firmado el 28 de junio de 1919 e impuesto en la Alemania de Weimar; y al cual siguieron otros acuerdos con las restantes naciones derrotadas: Austria (19 de septiembre de 1919), Bulgaria (27 de noviembre de 1919), Hungría (2 de junio de 1920) y Turquía (10 de agosto de 1920).

Es en este contexto en el que Benedicto XV publica la encíclica Pacem, Dei munus pulchérrimum, donde instó a que la paz no se basara únicamente en pactos políticos o la fuerza, sino en los principios cristianos del amor al prójimo, el perdón mutuo y la caridad evangélica, y abogó por la reintegración de todas las naciones a una familia humana unida, pidiendo el fin de las enemistades de la guerra.

Los acontecimientos posteriores, y la situación actual han hecho recordar cuánta razón tenía el Papa Della Chiesa al señalar que una paz basada solamente en intereses económicos o de geopolítica estará condenada a fracasar, en castigo justo por hacer planes sin contar con el consejo de Dios y los preceptos de la Iglesia.

CARTA ENCÍCLICA Pacem, Dei munus pulchérrimum, DEL SUMO PONTÍFICE BENEDICTO XV, SOBRE LA RESTAURACIÓN CRISTIANA DE LA PAZ Y LA RECONCILIACIÓN

A los Patriarcas, Primados, Arzobispos, Obispos y Ordinarios en paz y comunión con la Santa Sede.

Venerables Hermanos, Salud y Bendición Apostólica.

1. La paz, este hermoso don de Dios, que, como dice San Agustín, «es el más consolador, el más deseable y el más excelente de todos» [1], esa paz que ha sido durante más de cuatro años el deseo de los buenos y el objeto de la oración de los fieles y de las lágrimas de las madres, ha empezado a brillar al fin sobre los pueblos. Nos somos los primeros en alegrarnos de ello. Pero esta paterna alegría se ve turbada por muchos motivos muy dolorosos. Porque, si bien la guerra ha cesado de alguna manera en casi todos los pueblos y se han firmado algunos tratados de paz, subsisten, sin embargo, todavía las semillas del antiguo odio. Y, como sabéis muy bien, venerables hermanos, no hay paz estable, no hay tratados firmes, por muy laboriosas y prolongadas que hayan sido las negociaciones y por muy solemne que haya sido la promulgación de esa paz y de esos tratados, si al mismo tiempo no cesan el odio y la enemistad mediante una reconciliación basada en la mutua caridad. De este asunto, que es de extraordinaria importancia para el bien común, queremos hablaros, venerables hermanos, advirtiendo al mismo tiempo a los pueblos que están confiados a vuestros cuidados.

2. Desde que por secreto designio de Dios fuimos elevados a la dignidad de esta Cátedra, nunca hemos dejado, durante la conflagración bélica, de procurar, en la medida de nuestras posibilidades, que todos los pueblos de la tierra recuperasen los fraternos lazos de unas cordiales relaciones. Hemos rogado insistentemente, hemos repetido nuestras exhortaciones, hemos propuesto los medios para lograr una amistosa reconciliación, hemos hecho, finalmente, con el favor de Dios, todo lo posible para facilitar a la humanidad el acceso a una paz justa, honrosa y duradera. Al mismo tiempo hemos procurado, con afecto de padre, llevar a todos los pueblos un poco de alivio en medio de los dolores y de las desgracias de toda clase que se han seguido como consecuencia de esta descomunal lucha. Pues bien: el mismo amor de Jesucristo, que desde el comienzo de nuestro difícil pontificado nos impulsó a trabajar por el retorno de la paz o a mitigar los horrores de la guerra, es el que hoy, conseguida ya en cierto modo una paz precaria, nos mueve a exhortar a todos los hijos de la Iglesia, y también a todos los hombres del mundo, para que abandonen el odio inveterado y recobren el amor mutuo y la concordia.

EVANGELIO DE PAZ - CARIDAD
3. No hacen falta muchos argumentos para demostrar los gravísimos daños que sobrevendrían a la humanidad si, firmada la paz, persistiesen latentes el odio y la enemistad en las relaciones internacionales. Prescindimos de los daños que se seguirían en todos los campos del progreso y de la civilización, como, por ejemplo, el comercio, la industria, el arte y las letras, cuyo florecimiento exige como condición previa la libre y tranquila convivencia de todas las naciones. Lo peor de todo sería la gravísima herida que recibiría la esencia y la vida del cristianismo, cuya fuerza reside por completo en la caridad, como lo indica hecho de que la predicación de la ley cristiana recibe el nombre de «Evangelio de la paz» (Ef 6 15).

EL MANDAMIENTO NUEVO
4. Porque, como bien sabéis y Nos os hemos recordado muchas veces, la enseñanza más repetida y más insistente de Jesucristo a sus discípulos fue la del precepto de la caridad fraterna, porque esta caridad es el resumen de todos los demás preceptos; el mismo Jesucristo lo llamaba nuevo y suyo, y quiso que fuese como el carácter distintivo de los cristianos, que los distinguiese fácilmente de todos los demás hombres. Fue este precepto el que, al morir, otorgó a sus discípulos como testamento, y les pidió que se amaran mutuamente y con este amor procuraran imitar aquella inefable unidad que existe entre las divinas personas en el seno de la Trinidad: «Que todos sean uno, como nosotros somos uno..., para que también ellos sean consumados en la unidad» (Jn 17 21-23).

5. Por esta razón, los apóstoles, siguiendo las huellas de su divino Maestro y formados personalmente en su escuela, fueron extraordinariamente fieles en urgir la exhortación de este precepto a los fieles: «Ante todo, tened los unos para !os otros ferviente caridad» (1.ª Pe 4,8). «Por encima de todas estas cosas, vestíos de la caridad, que es vínculo de perfección (Col 3,14). Carísimos, amémonos unos a otros, porque la caridad procede de Dios» (1.ª Jn 4,7). Nuestros hermanos de los primeros tiempos fueron exactos seguidores este mandato de Cristo y de los apóstoles, pues, a pesar de las diversas y aun contrarias nacionalidades a que pertenecían, vivían en una perfecta concordia, borrando con un olvido voluntario todo motivo de discusión. Esta unanimidad de inteligencias y de corazones ofrecía un admirable contraste con los odios mortales que ardían en el seno de sociedad humana de aquella época.

6. Ahora bien: todo lo que hemos dicho para urgir el precepto del amor mutuo vale también para urgir el perdón de las injurias, perdón que ha urgido personalmente el Señor. «Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos; haced el bien a los que os odian, y orad por los que os persiguen y os calumnian, para que seáis hijos de vuestro Padre, que está en los cielos, que hace salir el sol sobre malos y buenos» (Mt 5,44-45). De aquí procede el grave aviso del apóstol San Juan: «Todo el que aborrece a su hermano es homicida, y ya sabéis que todo homicida no tiene en sí la vida eterna» (1.ª Jn 3,15). Finalmente, ha sido el mismo Jesucristo quien nos ha enseñado a orar, de tal manera que la medida del perdón de nuestros pecados quede dada por el perdón que concedamos al prójimo. «Perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores» (Mt 6,12). Y si a veces resulta muy trabajoso y muy difícil el cumplimiento de esta ley, tenemos como remedio para vencer esta dificultad no sólo el eficaz auxilio de la gracia ganada por el Señor, sino también el ejemplo del mismo Salvador, quien, estando pendiente en la cruz, excusaba a los mismos que injusta e indignamente le atormentaban, diciendo así a su Padre: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen» (Lc 23,24). Nos, por tanto, que debemos ser los primeros en imitar la misericordia y la benignidad de Jesucristo, cuya representación, sin mérito alguno, tenemos, perdonamos de todo corazón, siguiendo el ejemplo del Redentor, a todos y a cada uno de nuestros enemigos que, de una manera consciente o inconsciente, han ofendido u ofenden nuestra persona o nuestra acción con toda clase de injurias: a todos ellos los abrazamos con suma benevolencia y amor, sin dejar ocasión alguna para hacerles el bien que esté a nuestro alcance. Es necesario que los cristianos dignos de este nombre observen la misma norma de conducta con todos aquellos que durante la guerra les ofendieron de cualquier manera.

7. Porque la caridad cristiana no se limita a apagar el odio hacia los enemigos y tratarlos como hermanos; quiere, además, hacerles positivamente el bien, siguiendo las huellas de nuestro Redentor, el cual «pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el demonio» (Hech. 10, 38) y coronó el curso de su vida mortal, gastada toda ella en proporcionar los mayores beneficios a los hombres, derramando por ellos su sangre. Por lo cual dice San Juan: «En esto hemos conocido la caridad de Dios, en que El dio su vida por nosotros, y nosotros debemos dar nuestra vida por nuestros hermanos. El que tuviere bienes de este mundo y viendo a su hermano pasar necesidad le cierra sus entrañas, ¿cómo mora en él la caridad de Dios? Hijitos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de obra y de verdad» (1.ª Jn 3, 16-18). No ha habido época de la historia en que sea más necesario «dilatar los senos de la caridad» como en estos días de universal angustia y dolor; ni tal vez ha sido nunca tan necesaria como hoy día al género humano una beneficencia abierta a todos, nacida de un sincero amor al prójimo y llena toda ella de un espíritu de sacrificio y abnegación. Porque, si contemplamos los lugares recorridos por el azote furioso de la guerra, vemos por todas partes inmensos territorios cubiertos de ruinas, desolación y abandono; pueblos enteros que carecen de comida, de vestido y de casa; viudas y huérfanos innumerables, necesitados de todo auxilio, y una increíble muchedumbre de débiles, especialmente pequeñuelos y niños, que con sus cuerpos maltrechos dan testimonio de la atrocidad de esta guerra.

8. El que contempla las ingentes miserias que pesan hoy día sobre la humanidad, recuerda espontáneamente a aquel viajero evangélico (Cf. Lc 10, 30ss) que, bajando de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de los ladrones y, robado y malherido por éstos, quedó tendido medio muerto en el camino. La semejanza entre ambos cuadros es muy notable, y así como el samaritano, movido a compasión, se acercó al herido, curó y vendó sus heridas, lo llevó a la posada y pagó los gastos de su curación, así también es necesario ahora que Jesucristo, de quien era figura e imagen el piadoso samaritano, sane las heridas de la humanidad.

LA CARIDAD DE LA IGLESIA
9. La Iglesia reivindica para sí, como misión propia, esta labor de curar las heridas de la humanidad, porque es la heredera del espíritu de Jesucristo; la Iglesia, decimos, cuya vida toda está entretejida con una admirable variedad de obras de beneficencia, porque «como verdadera madre de los cristianos, alberga una ternura tan amorosa por el prójimo, que para las más diversas enfermedades espirituales de las almas tiene presta en todo momento la eficaz medicina»; y así «educa y enseña a la infancia con dulzura, a la juventud con fortaleza, a la ancianidad con placentera calma, ajustando el remedio a las necesidades corporales y espirituales de cada uno» [2]. Estas obras de la beneficencia cristiana suavizan los espíritus y poseen por esto mismo una extraordinaria eficacia para devolver a los pueblos la tranquilidad pública.

10. Por lo cual, venerables hermanos, os suplicamos y os conjuramos en las entrañas de caridad de Jesucristo a que consagréis vuestros más solícitos cuidados a la labor de exhortar a los fieles que os están confiados, para que no sólo olviden los odios y perdonen las injurias, sino además para que practiquen con la mayor eficacia posible todas las obras de la beneficencia cristiana que sirvan de ayuda a los necesitados, de consuelo a los afligidos, de protección a los débiles, y que lleven, finalmente, a todos los que han sufrido las gravísimas consecuencias de la guerra, un socorro adecuado y lo más variado que sea posible. Es deseo nuestro muy principal que exhortéis a vuestros sacerdotes, como ministros que son de la paz cristiana, para que prediquen con insistencia el precepto que contiene la esencia de la vida cristiana, es decir, la predicación del amor al prójimo y a los mismos enemigos, y para que, «haciéndose todo a todos» (1.ª Cor 9,22), precedan a los demás con su ejemplo y declaren por todas partes una guerra implacable a la enemistad y al odio. Al obrar así, los sacerdotes agradarán al corazón amantísimo de Jesús y a aquel que, aunque indigno, hace las veces de Cristo en la tierra. En esta materia debéis también advertir y exhortar con insistencia a los escritores, publicistas y periodistas católicos, «para que, como escogidos de Dios, santos y amados, procuren revestirse de entrañas de misericordia y benignidad» (Col 3,12) y procuren reflejar esta benignidad en sus escritos. Por lo cual deben abstenerse no sólo de toda falsa acusación, sino también de toda intemperancia e injuria en las palabras, porque esta intemperancia no sólo es contraria a la ley de Cristo, sino que además puede abrir cicatrices mal cerradas, sobre todo cuando los espíritus, exacerbados por heridas aún recientes, tienen una gran sensibilidad para las más leves injurias.

LA CARIDAD ENTRE LAS NACIONES
11. Las advertencias que en esta carta hemos hecho a los particulares sobre el deber de practicar la caridad, queremos dirigirlas también a los pueblos que han sufrido la prueba de esta guerra prolongada, para que, suprimidas, dentro de lo posible, las causas de la discordia —y salvos, por supuesto, los principios de la justicia—, reanuden entre sí los lazos de unas amistosas relaciones. Porque el Evangelio no presenta una ley de la caridad para las personas particulares y otra ley distinta para los Estados y las naciones, que en definitiva están compuestas por hombres particulares. Terminada ya la guerra, no sólo la caridad, sino también una cierta necesidad parece inclinar a los pueblos hacia el establecimiento de una determinada conciliación universal entre todos ellos. Porque hoy más que nunca están los pueblos unidos por el doble vínculo natural de una común indigencia y una común benevolencia, dados el gran progreso de la civilización y el maravilloso incremento de las comunicaciones.

12. Este olvido de las ofensas y esta fraterna reconciliación de los pueblos, prescritos por la ley de Jesucristo y exigidos por la misma convivencia social, han sido recordados sin descanso, como hemos dicho, por esta Santa Sede Apostólica durante todo el curso de la guerra. Esta Santa Sede no ha permitido que este precepto quede olvidado por los odios o las enemistades, y ahora, después de firmados los tratados de paz, promueve y predica con mayor insistencia este doble deber, como lo prueban las cartas dirigidas hace poco tiempo al episcopado de Alemania [3] y al cardenal arzobispo de París [4]. Y como hoy día la unión entre las naciones civilizadas se ve garantizada y acrecentada por la frecuente costumbre de celebrar reuniones y conferencias entre los jefes de los gobiernos para tratar de los asuntos de mayor importancia, Nos, después de considerar atentamente y en su conjunto el cambio de las circunstancias y las grandes tendencias de los tiempos actuales, para contribuir a esta unión de los pueblos y no mostrarnos ajenos a esta tendencia, hemos decidido suavizar hasta cierto punto las rigurosas condiciones que, por la usurpación del poder temporal de la Sede Apostólica, fueron justamente establecidas por nuestros predecesores, prohibiendo las visitas solemnes de los jefes de Estado católicos a Roma. Pero declaramos abiertamente que esta indulgencia nuestra, aconsejada y casi exigida por las gravísimas circunstancias que atraviesa la humanidad, no debe ser interpretada en modo alguno como una tácita abdicación de los sagrados derechos de la Sede Apostólica, como si en el anormal estado actual de cosas la Sede Apostólica renunciase definitivamente a ellos. Por el contrario, aprovechando esta ocasión, «Nos renovamos las protestas que nuestros predecesores formularon repetidas veces, movidos no por humanos intereses, sino por la santidad del deber; y las renovamos por las mismas causas, para defender los derechos y la dignidad de la Sede Apostólica», y de nuevo pedimos con la mayor insistencia que, pues ha sido firmada la paz entre las naciones, «cese para la cabeza de la Iglesia esta situación anormal, que daña gravemente, por más de una razón, a la misma tranquilidad de los pueblos» [5].

13. Restablecida así la situación, reconocido de nuevo el orden de la justicia y de la caridad y reconciliados los pueblos entre sí, es de desear, venerables hermanos, que todos los Estados olviden sus mutuos recelos y constituyan una sola sociedad o, mejor, una familia de pueblos, para garantizar la independencia de cada uno y conservar el orden en la sociedad humana. Son motivos para crear esta sociedad de pueblos, entre otros muchos que omitimos, la misma necesidad, universalmente reconocida, de suprimir o reducir al menos los enormes presupuestos militares, que resultan ya insoportables para los Estados, y acabar de esta manera para siempre con las desastrosas guerras modernas, o por lo menos alejar lo más remotamente posible el peligro de la guerra, y asegurar a todos los pueblos, dentro de sus justos límites, la independencia y la integridad de sus propios territorios.

14. Unidas de este modo las naciones según los principios de la ley cristiana, todas las empresas que acometan en pro de la justicia y de la caridad tendrán la adhesión y la colaboración activa de la Iglesia, la cual es ejemplar perfectísimo de sociedad universal y posee, por su misma naturaleza y sus instituciones, una eficacia extraordinaria para unir a los hombres, no sólo en lo concerniente a la eterna salvación de éstos, sino también en todo lo relativo a su felicidad temporal, pues la Iglesia sabe llevar a los hombres a través de los bienes temporales de tal manera que no pierdan los bienes eternos. La historia demuestra que los pueblos bárbaros de la antigua Europa, desde que empezaron a recibir el penetrante influjo del espíritu de la Iglesia, fueron apagando poco a poco las múltiples y profundas diferencias y discordias que los dividían, y, constituyendo, finalmente, una única sociedad; dieron origen a la Europa cristiana, la cual, bajo la guía segura de la Iglesia, respetó y conservó las características propias de cada nación y logró establecer, sin embargo, una unidad creadora de una gloriosa prosperidad. Con toda razón dice San Agustín: «Esta ciudad celestial, mientras camina por este mundo, llama a su seno a ciudadanos de todos los pueblos, y con todas las lenguas reúne una sociedad peregrinante, sin preocuparse por las diversidades de las leyes, costumbres e instituciones que sirven para lograr y conservar la paz terrena, y sin anular o destruir, antes bien, respetando y conservando todas las diferencias nacionales que están ordenadas al mismo fin de la paz terrena, con tal que no constituyan un impedimento para el ejercicio de la religión que ordena adorar a Dios como a supremo y verdadero Señor» [6]. El mismo santo Doctor apostrofa a la Iglesia con estas palabra: «Tú unes a los ciudadanos, a los pueblos y a los hombres con el recuerdo de unos primeros padres comunes, no sólo con el vínculo de la unión social, sino también con el lazo del parentesco fraterno» [7].

EXHORTACIÓN FINAL Y BENDICIÓN APOSTÓLICA
15. Por lo cual, volviendo al punto de partida de esta nuestra carta, exhortamos en primer lugar, con afecto de Padre, a todos nuestros hijos y les conjuramos, en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo, para que se decidan a olvidar voluntariamente toda rivalidad y toda injuria recíproca y a unirse con el estrecho vínculo de la caridad cristiana, para la cual no hay nadie extranjero. En segundo lugar exhortamos encarecidamente a todas las naciones para que, bajo el influjo de la benevolencia cristiana, establezcan entre sí una paz verdadera, constituyendo una alianza que, bajo los auspicios de la justicia, sea duradera. Por último, hacemos un llamamiento a todos los hombres y a todas las naciones para que de alma y corazón se unan a la Iglesia católica, y por medio de ésta a Cristo, Redentor del género humano; de esta manera, con toda verdad podremos dirigirles las palabras de San Pablo a los Efesios: «Ahora, por Cristo Jesús, los que en un tiempo estabais lejos, habéis sido acercados por la sangre de Cristo; pues El es nuestra paz, que hizo de los dos pueblos uno, derribando el muro de la separación... dando muerte en sí mismo a la enemistad. Y viniendo nos anunció la paz a los de lejos y la paz a los de cerca» (Ef 2,13ss). Igualmente oportunas son las palabras que el mismo Apóstol dirige a los Colosenses: «No os engañéis unos a otros; despojaos del hombre viejo con todas sus obras y vestíos del nuevo, que sin cesar se renueva para lograr el perfecto conocimiento según la imagen de su Creador, en quien no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro o escita, siervo o libre, porque Cristo lo es todo en todos» (Col 3,9-11).

16. Entre tanto, confiados en el patrocinio de la Inmaculada Virgen María, que hace poco hemos ordenado fuese invocada universalmente como Reina de la Paz, y en el de los tres nuevos santos [8] que hemos canonizado recientemente, suplicamos con humildad al Espíritu consolador que «conceda propicio a la Iglesia el don de la unidad y de la paz» [9] y renueve la faz de la tierra con una nueva efusión de su amor para la común salvación de todos.

Como auspicio de este don celestial, y como prenda de nuestra paterna benevolencia, con todo el corazón damos a vosotros, venerables hermanos, al clero y a vuestro pueblo la bendición apostólica.

Dado en Roma, junto a San Pedro, el 23 de mayo, fiesta de Pentecostés de 1920, año sexto de nuestro pontificado. BENEDICTO  PP. XV.
  
NOTAS
[1] San Agustín, La ciudad de Dios, libro XIX, cap. 11.
[2] San Agustín, De las costumbres de la Iglesia Católica I, cap. 30.
[3] Carta apostólica Diúturni Luctuosíssimique, 15 de julio de 1919 (AAS 11 [1919], págs. 305-306).
[4] Epístola Amor ille singuláris, 7 de octubre de 1919 (AAS 11 [1919], págs. 412-414).
[5] Encíclica Ad beatíssimi Apostolórum Príncipis cáthedram, 1 de noviembre de 1914 (AAS 6 [1914], pág. 580).
[6] San Agustín, La ciudad de Dios, libro XIX, cap. 17.
[7] San Agusín, De las costumbres de la Iglesia Católica I, cap. 30.
[8] San Gabriel de la Dolorosa, Santa Margarita María Alacoque y Santa Juana de Arco. 
[9] Secreta de la misa de la fiesta del Corpus Christi.

martes, 22 de septiembre de 2026

BEATO PABLO CHONG HA-SANG, MÁRTIR EN COREA


Pablo Chong Ha-Sang (escritura hangul 정하상 바오로; escritura hanja 丁夏祥 保羅) nació en 1795. Su padre Agustín Chong Yak-Chong (escritura hangul 정약종 아우구스티노; escritura hanja 丁若鍾 希波的奧古斯丁), autor del “Jugyo Yoji” (escritura hangul 쥬교요지; escritura hanja 主敎要旨, literalmente Lo esencial de las enseñanzas del Señor”), el primer catecismo coreano, fue martirizado el 8 de abril de 1801, y su madre Cecilia Yu So-Sa (escritura hangul 유소사 체칠리아; escritura hanja 柳召史 聖則濟利亞) el 23 de noviembre de 1839. Su hermana Isabel Chong Chong-Hye (escritura hangul 정하상 바오로; escritura hanja 丁夏祥 保羅) fue también martirizada el mismo año. Su hermano Carlos Chong Chol-Sang (escritura hangul 정철상 가롤로; escritura hanja 丁哲祥 查爾斯) fue también martirizado en 1801 junto con su padre.
    
Después del martirio del padre, la familia sufrió mucho. Todas sus propiedades fueron confiscadas, y la familia vivió de un lado para otro en extrema pobreza. A los 20 años dejó a su madre y su hermana y se fue a Seúl. Intentó reconstruir la Iglesia Católica que luchaba sin sacerdotes. Decidió intentar traer misioneros al país para revitalizar la Iglesia.
   
En 1816 fue a Pekín y pidió al obispo enviar misioneros a Corea. Allí fue solemnemente confirmado. En su visita a Pekín obtuvo el permiso del obispo Joaquim da Souza Saraiva (蘇薩・薩萊瓦) CM para el envío de un sacerdote a Corea. Pero éste murió antes de entrar. Más tarde Pablo y otros enviaron una carta al Papa pidiéndole el envío de misioneros. Al mismo tiempo siguieron insistiendo ante el obispo de Pekín. Finalmente sus voces fueron escuchadas en Roma. En 1831 fue establecido el Vicariato Apostólico de Corea y la misión fue encomendada a las Misiones Extranjeras de París.
   
El obispo Lorenzo Imbert (범세형;范世亨, Beomsehyung) decidió hacerlo sacerdote. Le enseñó latín y teología. Sin embargo surgió una nueva persecución y el obispo debió escapar.
   
Previendo un inminente arresto, escribió con 3400 caracteres chinos “Una carta al Primer Ministro” (Sangjaesangseo, escritura hangul 상재상서; escritura hanja 上宰相書), primer libro de apologética en Corea, dirigido al primer ministro Yi Ji-Yeon (이지연; 李止淵), principal instigador de la persecución de en el año quinto del rey Heonjong (1839). Publicado en 1890 por el obispo Giovanni Timoleone Raimondi dell’Acqua (高雷門/Gāo Léimén) de Hong Kong, incluso los enemigos de la Iglesia quedaron impresionados de su contenido, que reflejaba una amplia erudición y citas de la literatura oficial:
Me inclino y digo: La razón por la que Mencio (孟子) rechazó a Yangzi (楊子) y Mozi (墨子)[1] como herejes fue el temor de que sus ideas perjudicaran la erudición confuciana, y la razón por la que Han Yu derrotó a [Buda] Shakyamuni y Laozi fue el temor de que sus ideas confundieran al público en general. Cuando los antiguos señores establecían leyes y prohibiciones, siempre investigaban su significado y razón, y si eran perjudiciales. Si algo es conforme a la rectitud, incluso si son las palabras de un leñador, es algo que un sabio no debe aceptar ni rechazar. Entonces, ¿qué significa prohibir la Iglesia Católica en nuestro país?

Arriba, sin siquiera preguntar sobre su significado y principios, la tildaron de herejía con palabras extremadamente crueles y establecieron una gran ley, y mientras asesinaban a muchas personas alrededor del año de Sin-Yu [año 1801], nadie intentó averiguar sus orígenes y tradiciones. ¡Oh! Si aprendemos este Camino, ¿dañará al confucianismo? ¿Confundirá a la gente común? Este Camino es el que todos, desde el Emperador hasta la gente común, deben usar y practicar a diario, por lo que no puede considerarse dañino ni confuso. Ahora bien, me atrevo a afirmar brevemente que este Camino no es erróneo.

Generalmente, existe un gobernante en el cielo y la tierra desde el principio, y aquí hay tres pruebas: primero, todas las cosas; y segundo, el buen conocimiento [2]. En tercer lugar, está la Biblia.

¿Por qué digo que todas las cosas son evidencia?

Usemos una casa como analogía.

Una casa tiene pilares, cimientos, vigas y cabrios, una puerta principal, un biombo, paredes y cercas, y hay huecos y la longitud son exactamente los mismos, y las partes redondas y cuadradas encajan en la estructura.

Pero si dices: «Los pilares y las piedras de cimiento, las vigas y los cabrios, la puerta, el biombo, las paredes y las cercas, todo surgió por sí solo, todo en perfecta armonía», entonces esto es claramente palabrería de un loco.

Ahora bien, los cielos y la tierra de este mundo son como una gran casa.

Entonces, ¿cómo pudieron las aves, bestias, animales y plantas de formas extrañas surgir por sí solos?

Si realmente fuera creado espontáneamente, ¿cómo podrían el sol, la luna y las estrellas no desviarse de sus órbitas? ¿Cómo podrían las cuatro estaciones, primavera, verano, otoño e invierno, no romper sus ciclos? Entonces, ¿quién gobierna el ascenso y la caída, la prosperidad y la decadencia, y quién otorga la desgracia y la buena fortuna? Si lo que el cielo ha creado es silencioso e inodoro, y si las personas no pueden verlo y adivinarlo aproximadamente y decir que ocurrió naturalmente, ¿cómo es esto diferente de un hijo póstumo que no cree en su padre porque no lo ha visto? Las personas no escatiman admiración y elogios cuando ven una pieza de escritura sobresaliente o una pintura maravillosa, y ciertamente preguntan de quién es la obra y nunca la pasan por alto a la ligera. Pero ¿por qué nadie, desde los tiempos antiguos hasta el presente, ha cuestionado jamás al autor de todas estas cosas densas, exuberantes e innumerables en el universo, que también son excelentes escritos y maravillosas pinturas? No hay nada en el mundo que no esté compuesto de estos cuatro elementos: calidad (質), apariencia (貌), creación (作) y propósito (爲). La calidad es material, la apariencia es figura, el trabajo es creación y el propósito es uso [3]. Si nos examinamos detenidamente a nosotros mismos y profundizamos en los objetos, descubrimos que nada es diferente. ¿Cómo pudo este vasto mundo, cielo y tierra, ser creado por alguien? Así es como sabemos que hay un gobernante sobre todas las cosas. ¿Y por qué usamos el sol como evidencia? Si la luz del día se oscurece repentinamente y caen relámpagos y truenos, hasta un niño abrirá los ojos de miedo, temblará y se sentirá impotente. Esto demuestra que Aquel que gobierna la recompensa y el castigo, el bien y el mal, está grabado en los corazones y las mentes de los seres humanos. Incluso los hombres y mujeres que viven entre la gente común, cuando se encuentran en apuros o en momentos de gran angustia o injusticia, inevitablemente exclamarán: «¡Oh, Cielo!» y expresarán su dolor. Esto se debe a que no pueden ocultar su corazón original y su naturaleza innata. Por lo tanto, saben incluso sin que se les enseñe, y saben incluso sin aprender. Lo único que desconocen es cómo servir y temer. Así es como podemos conocer la existencia de Dios a través de la conciencia. ¿Por qué usamos la Biblia como evidencia? Las historias de sabios como el emperador Yao, el emperador Shun, el rey Yu, el rey Tang, el rey Wu, el rey Wen, el duque de Zhou y Confucio en la antigua China se han transmitido a través de escrituras y libros históricos. Si no fuera por ellos, ¿quién sabría qué tipo de preceptos (心法) transmitieron el emperador Yao, el emperador Shun, el rey Yu, el rey Tang, el rey Wen, el rey Wu, el duque de Zhou y Confucio, y qué leyes establecieron?

La ley y los preceptos fueron escritos en bambú y seda y registrados en libros, por lo que los leemos, los imitamos y creemos en ellos con la misma firmeza que el oro y la piedra.
   
En nuestra Iglesia Católica, también se han transmitido las Escrituras.

Desde la creación del cielo y la tierra, los registros históricos no se han interrumpido, por lo que podemos examinar el Antiguo y el Nuevo Testamento en detalle, e incluso ahora, todos los hogares los memorizan. Incluso si llenáramos nuestras casas con ellos hasta el punto de hacer sudar un buey, no habría ningún daño. Sin embargo, nuestra gente desconfía porque no ha visto tal contenido en absoluto en las escrituras y libros de historia chinos, pero ¿no se dice esto también en las escrituras y libros de historia chinos?
   
El Libro de los Cambios (周易) dice: «Lo ofrezco al Cielo», el Libro de las odas (詩經) dice: «Lo dirijo al Emperador Supremo», y el Libro de los Documentos (書經) dice: «Lo ofrezco al Emperador Supremo». ¿Acaso no dijo Confucio: «Si pecas contra el Cielo, no habrá a quién rezar»? Las frases «respetar al Cielo», «temer al Cielo», «seguir al Cielo» y «sostener al Cielo» se mezclan en los escritos de las Cien Escuelas de Pensamiento (諸子百家), así que ¿de qué hay que preocuparse si la historia occidental no se está transmitiendo?

Incluso si la historia occidental se hubiera transmitido en el pasado lejano, se habría perdido por completo debido a las inundaciones durante el reinado del Emperador Yao y la Quema de Libros y Entierro de Eruditos Confucianos (焚書坑儒) de Qin Shi Huang y no se habría transmitido. En el período de los Tres Reinos de China, en el estado Wu de Sun Quan en el Año del Cuervo Rojo (赤烏年間) se descubrió la Cruz de Hierro [4]. En el noveno año de la era Zhenguan (貞觀) de la dinastía Tang [año 635], el nestorianismo era tan popular que todos, desde los funcionarios del gobierno hasta la gente común del campo, lo aceptaban y lo servían, realizando ritos a gran escala y erigiendo monumentos nestorianos [6].

Incluso personas virtuosas como Wei Zheng y Fang Xuanling creían en él sin dudarlo.

Asimismo, durante el período Wanli de la dinastía Ming [año 1573], los misioneros occidentales llegaron y dejaron tras de sí numerosos escritos que se han transmitido en China hasta nuestros días. Han pasado más de 50 años desde que Dios ayudó silenciosamente a Oriente, y milagrosamente, nuestro país ha tenido la fortuna de disfrutar de las mismas bendiciones. Por eso, podemos saber a través de la Biblia que existe un Gobernante. Mediante las tres evidencias anteriores, podemos ver claramente que existe un Gobernante, y también podemos saber que Dios creó el cielo y la tierra para difundir sus bendiciones y manifestar su virtud. Creó los cielos para cubrir mi cabeza, la tierra para sostener mis pies, el sol, la luna y las estrellas para iluminarme, y me dio plantas, aves, animales, oro, plata, cobre y hierro para mi uso. Hemos recibido tanta gracia desde el vientre de nuestra madre hasta que crecimos, y es infinita. ¿Cuál debería ser nuestro deber como seres humanos? Sin embargo, si solo soportamos los cielos, pisamos la tierra y vivimos de ella, ¿cuán doloroso es abandonar la gran gracia que nos dio origen? Para usar una analogía, si un padre construye una casa y mantiene a su hijo, pero este vive en ella y usa los bienes, creyéndose arrogantemente grande, sin darse cuenta de que sirve a sus padres y corresponde a su gracia, ¿se le consideraría filial? ¿O infiel? Hasta lo más pequeño que nos mantiene vivos en este mundo se debe al poder de Dios. Incluso sin considerar las recompensas después de la muerte, la gracia que recibimos ahora ya es inmensa e incomparable. Entonces, ¿cómo podemos corresponder siquiera a una diezmilésima parte de esa gracia sirviendo y sirviendo hasta la muerte? Respetar y servir no es en absoluto una tarea absurdamente difícil, ni se trata de buscar cosas extrañas ni hacerlas extrañas. Se trata simplemente de corregir errores pasados, renovarse y seguir los mandamientos de Dios.

Los Mandamientos son los diez mandamientos que Dios nos enseñó a través de la revelación.
  
Primero, adorar al único Dios sobre todas las cosas. Segundo, no jurar en falso invocando el santo nombre de Dios. Tercero, observar el día del bautismo. Cuarto, honrar a tus padres con piedad filial. Quinto, no asesinar. Sexto, no cometas adulterio. Séptimo, no robes. Octavo, no des falso testimonio. Noveno, no codicies la esposa de otro. Finalmente, no codicies la propiedad ajena.

Estos diez mandamientos, resumidos, se reducen a dos cosas: amar a Dios sobre todas las cosas y amar al prójimo como a ti mismo.

Los tres mandamientos anteriores son los procedimientos para adorar y servir a Dios, y los siete siguientes son los estudios para el autocultivo y la reflexión.

Las Cuatro Cosas Nobles de la familia Yan [7], y los Nueve pensamientos de Daiji [8] no se pueden comparar a esto. La lealtad, el perdón, la piedad filial, el amor fraternal, la benevolencia, la rectitud, la corrección y la sabiduría están contenidas en él, y no falta ni una sola pizca. Si se practica este camino en un hogar, el hogar estará en orden; si se practica en una nación, la nación será gobernada; si se practica en todo el mundo, el mundo entero estará en paz. Ni uno solo de los Diez Mandamientos puede ser transgredido, y está prohibido no solo con el cuerpo, sino aún más con la mente. Todos los errores humanos surgen de la mente y conducen a malas acciones. Las faltas de la mayoría de las personas surgen de sus propias mentes y perjudican sus acciones. Las leyes mundanas pueden gobernar las acciones, pero no la mente. Solo los mandamientos de Dios pueden gobernar las acciones y también la mente.

Sin embargo, la mente humana es frágil y los principios son vagos, por lo que puede cometer pecado en un instante, y los deseos personales y las emociones erróneas lo tientan en todas partes. Nos tientan con el orgullo, nos tientan con la ira, nos tientan con la avaricia, nos tientan con la codicia, nos tientan con los celos, nos tientan con la tacañería y nos tientan con la pereza, todo lo cual nos lleva a un lugar donde pereceremos y pereceremos. Si no nos protegemos constantemente contra estas tentaciones y las rechazamos, nunca escaparemos del pozo del pecado. Por lo tanto, debemos luchar contra las tentaciones hasta que muramos, sin cejar ni un momento en nuestra lucha. Si ganamos la lucha, alcanzaremos el mérito; si fallamos, cometeremos pecado.

El juicio del mérito y el pecado se pasará el día de la muerte del cuerpo. Dios es muy justo y no recompensa sino a quienes han hecho el bien, y Dios es muy recto y no castiga sino a quienes han hecho el mal.

Si el alma desapareciera después de la muerte del cuerpo, ¿quién sería recompensado y castigado? Esto también muestra que el alma no desaparece.

Generalmente, hay tres tipos de almas: primero, el alma viviente (生魂), segundo, el alma despierta (覺魂), y tercero, el alma espiritual (靈魂) [9]. El alma viviente es el alma de las plantas y los árboles que nace y crece pero no sabe ni se da cuenta. El alma despierta es el alma de los animales que puede saber y darse cuenta pero no conoce los principios rectos o el bien y el mal. Sin embargo, el alma espiritual es el alma de los humanos que da nacimiento y crecimiento, nos permite saber y darnos cuenta, y nos permite discernir el bien y el mal y seguir los principios. Entre todas las cosas, los humanos son los más preciados, y la razón por la que los humanos son considerados preciosos es debido a su alma divina. Esta es la naturaleza otorgada por el cielo, dada a nosotros en el vientre materno. ¿Cómo podría decaer y desaparecer como las plantas y los animales? Incluso los antiguos eruditos confucianos sabían que hay tres tipos de almas y que el alma no desaparece. Por lo tanto, se dice que «las tres almas se dispersan repetidamente» y también que «el alma asciende al cielo y el espíritu desciende a la tierra» [10]. Por lo tanto, es evidente que hay tres almas y que el alma no muere. Entonces, si no muere ni desaparece, ¿adónde va finalmente? Las almas de las personas buenas ascienden para ser recompensadas, y las almas de las personas malvadas van a ser castigadas en la tierra. La recompensa es la dicha eterna del cielo, y el castigo es el tormento eterno del infierno.
   
Si no crees en la existencia del cielo y el infierno porque no los has visto, ¿en qué se diferencia esto de una persona ciega que no cree en la existencia del sol en el cielo porque no lo ha visto? Si un hecho es razonable, lo creerás incluso sin verlo, pero si no lo es, no lo creerás incluso si lo has visto. Por lo tanto, creer o no en un hecho no depende de si lo hemos visto o no, sino únicamente de si se ajusta a la razón. Si realmente seguimos la razón, podremos sentarnos y contar el solsticio de invierno dentro de mil años. ¿Por qué debemos verlo con nuestros propios ojos?
   
En la mayoría de los países, hay recompensas y castigos. Quienes han alcanzado méritos son promovidos y reciben puestos oficiales y recompensas, mientras que quienes han cometido delitos son encarcelados y castigados. Si el rey de un país tiene el poder de recompensar y castigar, ¿cuánto más lo tendrá el gran gobernante del cielo y la tierra? Sus recompensas son una dicha eterna e ilimitada, incomparable con las posiciones y recompensas mundanas, y sus castigos son un sufrimiento eterno e ilimitado, incomparable con las prisiones y castigos mundanos. Una vez que se toma la decisión de ascender al cielo o descender a la tierra, ya no se puede cambiar. Es triste. ¿Cómo no llorar, sabiendo claramente que el alma es inmortal, pero sin saber dónde debe morar? Ahora podemos ver que hay recompensa eterna y castigo eterno, que todos los asuntos mundanos carecen de sentido.

La vida humana dura solo cien años como máximo, pero si nos dejamos llevar por el egoísmo y la codicia, nos angustiamos por lo que aún no hemos obtenido, y si ya lo hemos obtenido, nos preocupa perderlo, sin darnos cuenta de la proximidad de la vejez. Una vez que este cuerpo muera, toda la riqueza, el honor y la fama serán en vano. Además, ¿cuán vanos son estos bienes, honores y fama, que no podemos alcanzar ni siquiera buscándolos toda la vida? ¿Cómo puede nuestra visión estar tan oscurecida, ser tan difícil de percibir? ¡Ah! Las bendiciones terrenales son imperfectas, pero las celestiales son perfectas y completas. Las bendiciones terrenales son fugaces, pero las celestiales son eternas. ¿Cómo puede ser lo mismo buscar las imperfectas y fugaces bendiciones terrenales que buscar las perfectas y eternas bendiciones celestiales?

Aunque no podamos alcanzar la dicha eterna del cielo, si tan solo no sufriéramos las consecuencias de caer en el infierno, valdría la pena disfrutar de la breve gloria de esta vida. Pero ¿qué podemos hacer, si el castigo eterno del infierno es inevitable?

¿De qué sirve no darnos cuenta de esto en nuestra necedad mientras vivimos, solo para lamentarlo después de la muerte? Es por eso que, incluso cuando nos enfrentamos a hachas por delante y ollas hirviendo por detrás, siempre ha habido mártires que se negaron firmemente a apostatar. Esta es una prueba de que el catolicismo es la religión verdadera. En una palabra, es la más santa, universal, universalmente justa, universalmente verdadera, universalmente perfecta y la única y única religión.

Entonces, ¿por qué se le llama la más santa Iglesia? Porque es una Iglesia establecida por Dios mismo, y desde los tiempos antiguos, muchos santos han proclamado continuamente sus principios justos, establecido sus leyes y dado testimonio de ella con sus vidas, puede decirse que es la más santa.

¿Por qué se le llama la más universal? Porque es el deber que todos, nobles o comunes, sabios o necios, jóvenes o viejos, este u oeste, sur o norte, deben seguir, puede decirse que es la más universal.

¿Y por qué se le llama la más justa? Es tan clara e imparcial que no hay la más mínima irregularidad o desviación, por lo que puede decirse que es extremadamente justa.

¿Por qué se dice que es extremadamente verdadera? Aunque no hay país en el mundo sin religión, hay muchos que enseñan cosas que no son ciertas.

Laozi y Zhuangzi enseñaron la vacuidad y se equivocaron, los inmortales y Buda se equivocaron porque eran absurdos, y los trucos de las Cien Escuelas de Pensamiento ni siquiera vale la pena mencionarlos. Sin embargo, la doctrina del catolicismo es verdadera y sin falsedad, y no se desvía en absoluto, por lo que puede decirse que es extremadamente verdadera.

¿Por qué se dice que es extremadamente perfecta? Para usar una analogía, otras religiones pueden tener ramas pero no ramitas, hojas pero no flores, flores pero no frutos, cabeza y cola no están conectados, y principio y fin no están conectados. Solo el catolicismo tiene ramas, ramitas, hojas, flores y frutos, y toda la historia del cielo y la tierra, los fantasmas y los asuntos humanos, así como el pasado, el presente y el futuro, todo ello plenamente presente y completo. Es verdaderamente perfecto.
   
Sin embargo, es triste que llames al oro y al jade “fragmentos de tejas” y a la comida deliciosa “residuos”. ¿Qué significa esto? También los calumnian, diciendo que no tienen padre ni gobernante. Esto demuestra una falta de comprensión del verdadero significado del catolicismo.
   
El cuarto de los Diez Mandamientos dice: «Honra a tus padres con piedad filial». Los dos caracteres, “lealtad y piedad filial” (忠孝), son principios inmutables durante diez mil generaciones. Cumplir la voluntad y el cuerpo de los padres es un deber de un hijo, y como creyente en la religión, uno debe esforzarse aún más.
   
Por lo tanto, servir a los padres con cortesía y devoción, servirlos con todas las fuerzas, se convierte en lealtad al gobernante, y uno no se atreve a arriesgar la vida ni siquiera a saltar al fuego. Si no lo hacemos, estamos quebrantando los mandamientos. ¿Podemos decir realmente que no tenemos padre ni gobernante? ¿Acaso simplemente porque el pueblo hizo lo que el gobernante prohibió, y los hijos hicieron lo que el padre prohibió, decimos tal cosa? Esto también requiere aclaración.

Hay puestos altos y bajos, y tareas ligeras y pesadas. En una familia, el padre es el más importante, pero quien está por encima de él es el gobernante. En un país, el gobernante es el más importante, pero quien está por encima de él es el Gran Rey del Cielo y la Tierra. Si seguimos las órdenes del padre pero desobedecemos las del rey, el pecado será grave. Si seguimos las órdenes del rey pero desobedecemos al gran rey del Cielo y la Tierra, el pecado será incomparablemente mayor. Por lo tanto, debemos servir a Dios, no desobedecer deliberadamente las órdenes del rey, sino porque era inevitable. ¿Es correcto decir que no tenemos padre ni gobernante por esta única razón?
   
También se dice que los bienes circulan y las relaciones sexuales se comparten, y que la circulación de bienes es algo que ha formado parte del país desde la antigüedad, incluso por un solo día.

Las personas solo pueden vivir ayudándose mutuamente cuando circulan bienes y servicios entre ellas. Si no hubiera circulación de bienes, ¿cuántas personas vivirían en todo el país?

Esta es una ley desagradable para el futuro, así que ¿no debería prohibirse?

Además, ni siquiera los animales tienen relaciones sexuales, así que ¿cómo pueden criticarnos así, a nosotros, que creemos en la Iglesia Católica? El sexto de los Diez Mandamientos dice: «No cometerás fornicación», y el noveno: «No desearás la mujer de otro». El sexto mandamiento advierte contra la inmoralidad sexual, y el noveno contra ella con la mente.

La Iglesia Católica prohíbe estrictamente la fornicación, pero difunde rumores de relaciones sexuales. ¿Dónde ha habido jamás una enseñanza que corrompa tanto la ética y altere la ley?

Sea el Camino verdadero o falso, sea la doctrina torcida o recta, se arrincona, y la gente lo empuja y lo bloquea con palabras absurdas. ¿Acaso no es porque es un Camino extraño que lo hacen? Así como el oro se convierte en un tesoro independientemente de su origen, siempre que su pureza sea buena, el Camino es verdadero mientras sea sagrado, independientemente de la región.

Entonces, ¿cómo puede haber fronteras entre países al difundir el Camino?

China ha permitido la entrada y salida de personas de muchos países, y nunca ha prohibido la entrada de extranjeros que han llegado y se han establecido en muchos lugares.

Sin embargo, en nuestro país, los males del budismo han persistido durante mucho tiempo, y los templos y santuarios de todo el país son extremadamente extravagantes, desperdiciando sus recursos en la fabricación de estatuas de Buda de oro y de bronce. Incluso entre las religiones de las regiones occidentales, el budismo es una herejía. Plagiaron las letras de la Iglesia Católica e imitaron sus leyes, pero el significado y la razón fueron distorsionados, y la ética y la disciplina fueron trastocadas. Esto es realmente la púrpura que oscurece el rojo, la cizaña que arruina el arroz. Pretenden ser buenos o malos y amenazan a la gente, y ahora se ha convertido en un extraño mal. ¿Por qué, mientras chamanes, geománticos, adivinos y fisonomistas seducen a las mujeres y les roban su dinero y posesiones, lo tratan como nada, mientras que la Iglesia Católica por sí sola no es tolerante ni generosa? ¿Será porque perjudica a la familia? ¿Será porque perjudica al país? Examinando sus acciones y hechos, se puede saber qué clase de persona son y qué principios defienden. Entonces, ¿hemos tramado traición? ¿Hemos cometido obscenidad? ¿Hemos robado? ¿Hemos cometido asesinato? ¿Por qué nos castigan con tanta dureza, exigiendo que traicionemos a Dios? Dios es el gran padre y gobernante de todas las cosas. Los sabios de la antigüedad también le sirvieron con fervor y le ofrecieron sacrificios, entonces ¿por qué solo estas personas sufren hoy tal humillación? Cuando la nación estaba en peligro debido a la hambruna y la sequía, nuestro rey trabajó día y noche, estableciendo gobiernos benévolos, y su amor por la vida impregnó incluso los corazones del pueblo. ¿Acaso quienes creen en esta religión no son hijos de nuestro rey? Tristemente, incluso cuando han llegado a esto, ¿no sientes la más mínima compasión? Mueren en prisión y son ejecutados sin cesar a las puertas de la ciudad, lágrimas de sangre forman zanjas y el lamento resuena en los cielos. Padres lloran por sus hijos, y hermanos mayores lloran por sus hermanos menores, como personas en pobreza sin un lugar adonde ir. ¿Qué clase de escena es esta en este mundo puro y bueno? Es nuestro deber sacrificar nuestras vidas para dar testimonio de las verdaderas enseñanzas del Señor y revelar Su gloria. Este cuerpo también morirá, pero si morimos en silencio sin siquiera levantar la cabeza y proclamar extensamente en este momento, cuando podemos hablar, por muy presuntuosamente que lo hagamos, no tendremos forma de arrojar luz sobre estos pensamientos inmensos durante cien años. Me postro y te imploro que leas esto atentamente con una luz y disciernas si es verdadero y recto o falso y malvado. Luego, repórtalo al tribunal y difundelo entre el pueblo. Además, te ruego mil veces, diez mil veces, que utilices los mejores medios posibles para suspender la prohibición, levantar las órdenes de arresto y liberar a los presos, para que todo el pueblo disfrute de paz, alegría y gozo. También te ruego que la Iglesia Católica prohíba ofrecer comida y bebida a los pies de los muertos. Si no podemos servir el alma de una persona viva con comida y bebida, ¿cuánto más serviremos el alma después de la muerte? La comida es el alimento del cuerpo y la boca, y la moral es el alimento del alma. Por muy filial que sea un niño, no puede ofrecer comida deliciosa a sus padres dormidos, porque no puede comer ni beber mientras duerme. Si esto es así incluso mientras duerme, ¿cuánto más cuando está completamente dormido? Por lo tanto, el arroz, el mijo y las frutas abundantes no son vanos ni falsos, así que ¿cómo puede un hijo servir a sus padres fallecidos con una etiqueta vana y falsa?

Las tablas ancestrales de los supuestos eruditos y funcionarios también están prohibidas por la Iglesia Católica.
    
Las tablas ancestrales no tienen nada que ver con la energía ni el cuerpo de los padres, ni con la gracia de haberlos engendrado y criado.
  
¿Cuán importante es el nombre de los padres? ¿Podemos decir que son nuestros verdaderos padres cuando están tallados por un artesano y pintados con pintura y tinta? Es irrazonable y mi conciencia no me lo permite, así que prefiero pecar contra los eruditos que contra la Iglesia Católica.
   
El 1 de junio de 1839 fue arrestado. Como era considerado uno de los que habían introducido misioneros extranjeros en Corea, las torturas que recibió fueron mucho más severas. Fue finalmente decapitado en Seúl el 22 de septiembre de 1839, a la edad de 45 años.
   
REFLEXIÓN
De modo admirable, Dios nuestro Señor y Creador llamó y condujo a esta familia por el camino de la fe católica. Son un gran ejemplo para todos los cristianos. Se entregaron al Amor Divino de Dios y enfrentaron con fortaleza todas las pruebas que se le presentaron, inclusive la muerte. Dieron su vida por amor a nuestro Señor y lograron perseverar hasta la muerte en el cumplimiento de los mandatos de Dios.
  
NOTAS
[1] Mozi fue el fundador del moísmo, una de las Cien Escuelas de Pensamiento en la China pre-unificación. Estudió las ideas de Confucio en su juventud, pero criticó el confucianismo y creó una escuela aparte. Este mohismo no era solo una escuela de pensamiento, sino también una secta religiosa que sostenía doctrinas que sustentaban las diez mil creencias de la dinastía Zhou. Incluso durante el Período de Primaveras y Otoños y el Período de los Reinos Combatientes, gozó de la misma popularidad que el confucianismo, pero sufrió graves daños durante la Quema de Libros y el Entierro de los Eruditos Confucianos de la dinastía Qin, y fue completamente destruido con la llegada de la dinastía Han Occidental. Mencio rechazaba a Yang Zhu como un individualista extremo que despreciaba al rey, y Mozi era para él un comunalista extremo que no distinguía entre relaciones cercanas y lejanas, despreciando así al padre, y por lo tanto los consideraba herejes. Pablo Chong Ha-Sang menciona esto porque su padre fue perseguido por esos mismos cargos.
[2] Se refiere al conocimiento moral innato, propuesto por Mencio desde la perspectiva de la teoría de la bondad innata, afirmando que existe un conocimiento moral innato que se adquiere sin pensa. Aquí, se hace referencia a él en el Yangmingismo (en chino 陽明學/yángmíng xué, también conocido como “Escuela de la mente”), y se refiere a la esencia de la mente.
[3] Alusión a las cuatro causas planteadas por Aristóteles y que continuó hasta Santo Tomás de Aquino: causa material (ὓλη/hyle), causa formal (εἶδος, eîdos), causa eficiente o motriz (κινοῦν, kinoun)[, y causa final (τέλος, télos).
[4] Año 238. Sin embargo, este relato recogido por el académico Yi Kyugyeong en su obra Oju yeonmun changjeon sango (오주연문장전산고; 五洲 衍文 長箋 散稿, “Manuscritos dispersos y notas de Oju”) no está registrado en libros históricos contemporáneos como los Registros de los Tres Reinos y el Libro de los Han Posteriores.
[5] Año 635, durante el emperador Taizong.
[6] La “Estela a la propagación en China de la luminosa religión de los Daqin” (大秦 景教 流行 中國 碑 / Dàqín jǐngjiào liúxíng Zhōngguó bēi), más conocida como Estela nestoriana de Xian.
[7] No veas, ni oigas, ni hables, ni hagas nada que no sea ejemplo.
[8] Las nueve cosas en las que un caballero debe pensar son: ver con claridad, escuchar con sabiduría, mirar con calidez, ser respetuoso, hablar con lealtad, actuar con respeto, preguntar ante la duda, pensar en las dificultades cuando se está enojado, y pensar en la rectitud cuando se ven las ganancias.
[9] Esto describe la división tripartita del alma desde Aristóteles. Es decir, el alma vegetativa con capacidad de crecimiento, el alma animal con capacidad de sensación y el alma humana con capacidad de razón.
[10] En Xúnzǐ (c. 310 - c. 230 a. de C.; nacido Xún Kuàng) se encuentra una idea similar: «El agua y el fuego tienen energía pero no vida; la hierba y los árboles tienen vida pero no percepción; y las aves y los animales salvajes tienen percepción pero no rectitud. Sin embargo, los humanos tienen energía, vida, percepción y rectitud. Por lo tanto, son los más nobles del mundo» (Libro de Xúnzǐ, vol. V, capítulo IX, “El sistema real”). No obstante, se centra en la moralidad en sí misma, más que en la capacidad racional, y dado que Xunzi ya era considerado un hereje en Joseon por sintetizar el taoísmo y el moísmo con el pensamiento confuciano temprano (comparándose en cierta forma con Aristóteles), resulta difícil considerar esta lógica como una propuesta bajo su influencia.

lunes, 21 de septiembre de 2026

¿EL OTOÑO DEL PATRIARCA SIROCATÓLICO?


Moran Mar Ignacio José III Younan de Antioquía de los Sirocatólicos podría ser el primer patriarca uniato en ser depuesto en aplicación del motu próprio “Mútua Concórdia” del 29 de Agosto, público 

Según escribió el vaticanista italiano Nico Spuntoni en i, el proceso de remoción fue invocado el 4 de Septiembre por el obispo elector de más antigüedad de esta iglesia (aunque no reveló nombres, se sabe que el obispo sirocatólico más antiguo con voz y voto en aplicación del motu próprio “Jam pridem” –el “Ingravescéntem Ætátem” oriental–es el archieparca de Alepo Mar Dionisio Antonio Chahda, consagrado el 16 de Diciembre de 2001 en remplazo de Mar Dionisio Rabula Antonio Beylouni), acusándolo de no convocar al sínodo en los últimos tres años.

Chahda hizo convocar a los obispos para finales de Septiembre o comienzos de Octubre.

En un comunicado (traducido a continuación), Younan respondió a las acusaciones diciendo que inicialmente convocó al Sínodo para Noviembre de 2024, pero que con acuerdo de los obispos fue pospuesto a Julio de 2025 debido a la guerra en el Líbano (y se celebró en Roma); y el 23 de Julio de 2026 (36 días antes de promulgarse “Mútua Concórdia, el Sínodo Permanente acordó convocar un Sínodo General Ordinario en la segunda quincena de Noviembre), extendiéndose por su parte una invitación a los Padres Sinodales el 2 de Septiembre para convocar un Sínodo del 17 al 20 de Noviembre:
  
  
TRADUCCIÓN
PATRIARCADO SIROCATÓLICO DE ANTIOQUÍA

Aclaración que refuta las acusaciones, mentiras y calumnias dirigidas contra el Patriarcado.
    
El Patriarcado Sirocatólico de Antioquía desea aclarar que los datos y la información precisos y correctos sobre Su Beatitud el Patriarca y la Sede Patriarcal se obtienen exclusivamente de este sitio web y de esta página oficial del Patriarcado, y de ningún otro.
    
Por lo tanto, el Patriarcado refuta lo que se ha publicado y lo que pueda publicarse en términos de escritos, declaraciones, afirmaciones, invenciones y mentiras que confunden a la opinión pública y distorsionan los hechos que son tan claros como el sol al mediodía.
    
El Patriarcado, si bien por el momento se abstiene de responder a estas acusaciones, calumnias, mentiras y abusos verbales obscenos, se reserva el derecho de responder y tomar medidas en el momento oportuno contra quienes los promuevan y difundan.
    
Respecto a la afirmación de que Su Beatitud el Patriarca no convocó un Sínodo en los últimos tres años, esto carece totalmente de fundamento. Su Beatitud sí convocó un Sínodo para Noviembre de 2024, pero posteriormente se acordó con los Padres posponerlo hasta Julio de 2025 debido a la guerra en el Líbano, fecha en la que se celebró un Sínodo en Roma. En la reunión del Sínodo Permanente celebrada el 23 de Julio de 2026 (antes de la publicación de la Carta Apostólica de Su Santidad el Papa León XIV el 29 de Agosto), los Padres acordaron convocar un Sínodo General Ordinario en la segunda quincena de noviembre. En consecuencia, Su Beatitud extendió una invitación a los Padres el 2 de Septiembre para convocar un Sínodo del 17 al 20 de Noviembre de 2026. Por lo tanto, esta aclaración era necesaria.
  
Beirut, 17 de Septiembre de 2026.

[Fdo.]
[Sell.] Secretaría del Patriarcado Sirocatólico de Antioquía
     
_______________________________________
Sede permanente: Calle de Damasco - Museo, Código postal 116-5087, 1106-2010 Beirut, Líbano • Tel.: +961 1 615 892 - 615 894 • Fax: +961 1 616 573
Residencia de verano: Monasterio de Charfé, Darun-Harissa, Líbano • Tel. +961 9 263 040 • Fax: +961 9 263 966
Correo electrónico: info@syr-cath.org • Sitio web: www.syr-cath.org

Como sea, el panorama está abierto: Si Jonás logra persuadir a los demás obispos para que se reúnan en Noviembre, quedará por ver cómo organizar el gobierno eclesiástico. Pero de prosperar la convocatoria de Chahda, deberá reunir ⅔ de la votación para remover a Jonás, pero la decisión final está en manos del Vaticano.

La Iglesia Sirocatólica de Antioquía cuenta actualmente con 160.000 fieles, la mayoría en Siria, Irak y Líbano. En Estados Unidos viven alrededor de 16.000 siro-católicos, atendidos por 11 parroquias de la Eparquía de Nuestra Señora de la Liberación, dependiente directamente del Patriarcado de Antioquía de los Sirocatólicos.

sábado, 19 de septiembre de 2026

PATRIARCA DE VENECIA DEFENDIENDO CONSTRUCCIÓN DE MEZQUITA


Una asociación musulmana vinculada a la comunidad local de Bangladés compró un antiguo aserradero en la Via Giustizia de la localidad veneciana de Mestre por 1,5 millones de euros para construir un centro islámico. Sin embargo, el sitio requeriría un cambio municipal de uso.
 
El alcalde de Venecia, Simone Venturini, dice que las condiciones para la aprobación no se cumplen actualmente, citando preocupaciones de planificación e integración.
  
El presidente de la asociación “Giovani per l’umanità”, Prince Howlader, amenazó con una huelga a finales de agosto. Afirmó que los trabajadores bangladesíes podrían perturbar el turismo, los hoteles y los restaurantes.
  
Sin embargo, los trabajadores y los sindicatos mostraron un apoyo limitado, y la protesta se puso en espera para las conversaciones.

Ya en 2017, habían amenazado con otra huelga, esta vez por el cierre de la mezquita en la vía Fogazzaro por la administración de Luigi Brugnaro (en la cual Venturini era asesor). Esta vez, consiguieron un lugar temporal en el antiguo centro de eventos PalaPlip en Carpenedo.

En una entrevista al canal Antena 3 el 15 de septiembre, el patriarca de Venecia Francesco Moraglia Cazzaniga expresó su apoyo a que los musulmanes tengan un lugar de culto: «Si una religión respeta la dignidad humana y a los más vulnerables, entonces tiene derecho a tener un lugar de culto».
  
  
De seguir esa lógica, entonces NO TIENEN ESE DERECHO. Basta mirar Arabia Saudita como ejemplo.

DEL ABUSO DE EXHIBIR BANDERAS NO RELIGIOSAS EN EL PRESBITERIO

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
  
La bandera del Estado de la Ciudad del Vaticano NO es propiamente una bandera religiosa, ya que representa no una religión sino una entidad gubernamental.
El derecho canónico general prohíbe las banderas no religiosas en el presbiterio.
Este principio se violó con frecuencia en lugares como Estados Unidos y Francia.
  
«Estimados padres de TRADITIO: ¿Acaso las iglesias, capillas y oratorios católicos tradicionales izan la bandera del Vaticano en sus presbiterios? ¿No sería eso una hipocresía mayúscula? ¿Está siquiera permitida la presencia de banderas en el presbiterio?».

RESPUESTA DE LOS PADRES DE TRADITIO: Como norma general desde hace siglos, solo se permiten banderas religiosas en las iglesias católicas. La bandera del Estado de la Ciudad del Vaticano no es propiamente una bandera religiosa, ya que no representa una religión, sino una entidad gubernamental: el Estado de la Ciudad del Vaticano, constituido más recientemente en 1929 mediante el Pacto de Letrán entre Pío XI y el dictador italiano Benito Mussolini.
   
En ciertas zonas, como en el territorio misionero de los Estados Unidos de América, se toleraba localmente la violación de la ley general, que a menudo incluía la exhibición de la bandera nacional en el presbiterio. Estas prácticas siempre causaban escándalo, pues no hay razón para exhibir banderas no religiosas en el santuario de Dios. Incluso en la Iglesia Novusordita, esta costumbre, en los pocos lugares donde existía en contravención de la norma general, parece haber caído en desuso.
  
No tenemos conocimiento de la presencia de tales banderas en el presbiterio en el caso de iglesias, capillas y oratorios católicos verdaderamente tradicionales, es decir, aquellos no asociados con la falsa Iglesia del Nuevo Orden, llamada oficialmente desde 2024 Iglesia Sinodal, que ciertamente NO es la Iglesia Católica.
  
Si has visto un ejemplo así, tendrías todo el derecho a cuestionar la hipocresía que implica. Resulta irónico que la bandera del Estado de la Ciudad del Vaticano contenga entre sus insignias la tiara papal, que Pablo VI Montini regaló en 1965 al final del Anticoncilio Vaticano II, justo cuando la apóstata Iglesia del Nuevo Orden se instauró para reemplazar a la Iglesia Católica como Iglesia institucional.

Y POR ESPAÑA, ¿QUÉ TAL LES VA, Y POR QUÉ MAL?

Noticias tomadas de distintas fuentes.

1.º EL NUEVO MAPA RELIGIOSO DE ESPAÑA: LOS ATEOS SUPERAN A LOS “CATÓLICOS PRACTICANTES”, QUE YA SON MUY ANCIANOS (Fuente: INFOVATICANA).
  

España registra un nuevo indicador del avance de la secularización. El 17,1% de los españoles se declara ateo, frente al 15,9% que se define como católico practicante, según el Barómetro de septiembre de 2026 del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). La encuesta, realizada sobre una muestra de 4.042 personas, sitúa así a los ateos 1,2 puntos por encima de los católicos practicantes.

El dato, sin embargo, no significa que los ateos sean más numerosos que los católicos en España. Otro 38,5% se define como católico no practicante, por lo que practicantes y no practicantes suman el 54,4% de los encuestados. A ellos se añaden un 3,2% de creyentes de otras religiones, mientras los agnósticos representan el 12,2% y los indiferentes o no creyentes, el 11,3%.

El 17,1% se declara ateo y el 15,9% católico practicante
La clasificación procede de una pregunta de autodefinición. El CIS pregunta directamente al entrevistado si se considera «católico/a practicante, católico/a no practicante, creyente de otra religión, agnóstico/a, indiferente o no creyente, o ateo/a». No establece, por tanto, un criterio previo de asistencia a Misa para decidir quién pertenece a la categoría de católico practicante.

La distribución completa deja ver la magnitud de la distancia entre identidad católica y práctica religiosa. De los 4.042 entrevistados, 642 se declararon católicos practicantes y 1.556 católicos no practicantes, frente a 692 ateos, 495 agnósticos, 458 indiferentes o no creyentes y 129 creyentes de otras religiones.

El barómetro ofrece también una marcada diferencia según la autoubicación ideológica. Entre quienes se sitúan en el extremo izquierdo de la escala, el 28,6% se declara ateo y el 8% católico practicante. En el extremo derecho, los porcentajes son del 9,9% y del 47,6%, respectivamente.

Más de la mitad de los creyentes no va nunca o casi nunca a Misa
El CIS pregunta posteriormente a quienes se han definido como católicos o creyentes de otra religión por su asistencia a Misa u otros oficios religiosos, excluyendo bodas, comuniones, funerales y otras ceremonias de carácter social. Sobre ese grupo de 2.327 personas, el 26,2% responde que nunca acude y otro 26,4% que lo hace casi nunca. El 23,6% asiste varias veces al año y el 8,8%, dos o tres veces al mes. Solo un 10,4% dice acudir todos los domingos y festivos y un 3,8%, varias veces por semana.

El desglose por identificación religiosa resulta especialmente significativo. Entre quienes se autodefinen como católicos practicantes, el 33,4% afirma acudir todos los domingos y festivos y el 10,3% varias veces por semana. Otro 22,9% lo hace dos o tres veces al mes y un 23,7%, varias veces al año. Incluso dentro de este grupo, un 3,6% reconoce no acudir nunca y un 5% casi nunca.

Entre los católicos no practicantes, por el contrario, el 34,8% no asiste nunca y el 35,8% casi nunca. Apenas el 1% afirma acudir todos los domingos y festivos.

Los católicos practicantes tienen un perfil más envejecido
La edad muestra otra diferencia considerable entre los distintos grupos. Los mayores de 75 años constituyen el 27% de todos los encuestados que se declaran católicos practicantes, pese a representar el 13,5% de la muestra total. Entre los ateos, ese grupo de edad supone únicamente el 5,6%.

La relación se invierte entre los más jóvenes. Las personas de 18 a 24 años representan el 7% del conjunto de católicos practicantes y el 12,5% del conjunto de ateos. Entre los 25 y 34 años, los porcentajes son del 7,4% y del 16,4%, respectivamente.

El nuevo barómetro dibuja, por tanto, una España en la que la identidad católica continúa siendo mayoritaria, pero con una brecha considerable entre pertenencia y práctica.
  
2.º ARZOBISPADO DE BARCELONA CEDE PARROQUIA PARA CONCIERTO CHAMÁNICO (Fuente: EL DEBATE).
   

«Que nos hayan concedido este espacio es realmente extraordinario y poco común». Kuyay Santosha es, al menos, honesta en una de sus últimas publicaciones en Instagram donde anuncia que la iglesia de San Pablo del Campo, en el barcelonés –y castigado– barrio del Raval, le ha abierto sus puertas para que esta noche dé un concierto con el que, asegura, puede sanar enfermedades. «Son cantos que funcionan como rezos u ofrendas para propiciar la sanación y la introspección», asegura.
  
La voz de alarma la ha dado el portal Germinans Germinabit, que sigue más puntualmente el ritmo de la Iglesia en Cataluña. Y es que, para conseguir el permiso que ha sorprendido a la propia Kuyay Santosha, la artista ha tenido que acudir al párroco responsable de esa iglesia, «el sacerdote Joan Cabot, el que tiene un montón de cargos diocesanos, a pesar de sus posicionamientos públicos contra el Magisterio de la Iglesia y su compromiso con los postulados de los movimientos de defensa de los llamados derechos de los colectivos homosexuales», afirma el digital catalán.

Se trata, por tanto, de un templo que depende del arzobispado de Barcelona, pastoreado por el cardenal Juan José Omella, y que acogerá esta noche el «concierto ritual» de esta «compositora, cantora y terapeuta musical especializada en la música medicina y los sonidos curativos orientados a la conexión espiritual». Todo esto, por supuesto, con su consabido rebozo orientalista, Nueva Era, chamánico, tántrico y de «alineamiento de energías». «Estoy aquí para compartir esta Medicina contigo», asegura en su web.
  
«Una bruja chamánica»
«Una bruja chamánica en la parroquia de Cabot», titula Germinans Germinabit, que aclara que no emplea ese término «como un insulto, sino solo como definición de una persona que dice tener unos poderes extraordinarios de curar y sanar a través de su música, que cataloga de medicina». «Para ello utiliza, entre otros instrumentos, ancestrales el tambor chamánico», prosigue.

Según el portal, «en esa parroquia no hay misa durante la semana, y solo una misa el domingo». «Así funcionan las parroquias de Cabot, como ya demostró en su etapa al frente de las parroquias de Poble Sec, donde las celebraciones eucarísticas se fueron reduciendo hasta casi la mínima expresión», denuncia el conocido portal catalán.

«Las Misas se van suprimiendo, las parroquias quedan para actividades culturales y políticas, pero es que este espectáculo del próximo viernes está en total contradicción con nuestra fe, por mucho que Cabot, gran defensor de una Iglesia multicultural, multirreligiosa, lgtbiera (sic), y nada católica, diga que esa espiritualidad, New Age y de dudosa credibilidad como curandera, es compatible con nuestra religión», subraya.

El portal hace otra observación interesante: «A estos sacerdotes, que reniegan de las apariciones de la Virgen y de los milagros de los santos, les parece la mar de normal que una señora con su música de instrumento chamánico cure a las personas». «En el fondo es aquello de que todo lo que no es católico es bien acogido en las iglesias de Cabot», sentencia.

A pesar de lo sofisticado de su nombre artístico, Kuyay Santosha nació en Barcelona hace 52 años. En su web se ofrece para «transformarte a través de la medicina de las artes del corazón». Todo expresado en un lenguaje farragoso, mesiánico, oscuro y pseudomístico. «Ella crea un espacio seguro donde, a través del movimiento consciente, la danza libre y la activación de la voz, te invita a escuchar profundamente a tu cuerpo, a habitarte más plenamente, a alinear tu energía y a reconectarte con tu verdad interior, creando las condiciones para expresar, celebrar y manifestar tu potencial», concluye. Un potencial nada cristiano que, esta noche, desplegará en un templo católico de Barcelona.

viernes, 18 de septiembre de 2026

CANTERBURY REVOCA PREMIO A LÍDER ISLÁMICO QUE ELOGIÓ A OSAMA BIN LADEN


La arzobispona anglicana cantuariense Sarah Elisabeth Bowser Mills de Mullally revocó el premio Huberto Walter para la Reconciliación y la Cooperación otorgado el 11 de Septiembre a Hafez Mohamed Tahir Mahmud Ashrafi, presidente del Consejo de Ulemas (jurisconsultos islámicos) de Pakistán y coordinador del Comité Nacional “Mensaje de Paz” en dicho país.

La decisión fue tomada seis días después de entregado el premio (para el que Ashrafi fue postulado antes de la posesión de Mullally, como anotó el anglicano Church Times) luego que se conociera que en el año 2007 Ashrafi, encabezando el Consejo de Ulemas de Pakistán, concediese a Osama bin Laden el título de Saíf Alá (سَيْف اللّٰه, “Espada de Dios”) en respuesta a que el gobierno británico hiciera caballero con el título de “sir” a Salmán Rushdie, el autor de los “Versos satánicos” sobre el cual pesa una condena a muerte emitida por el ayatolá Ruholá Jomeini en 1989 por blasfemia.

«Nos complace otorgar el título de Saíf Alá a Osama bin Laden después de que el Gobierno británico haya decidido conceder el título de “Sir” al blasfemo Rushdie. Es el título más alto para un guerrero musulmán», declaró entonces Ashrafi a la agencia AFP. En otra declaración de la época el clérigo islámico añadió: «Si Occidente puede dar el título de “Sir” a un blasfemo, entonces a un muyahidín que ha estado luchando por el islam contra los rusos, los estadounidenses y los británicos hay que darle el elevado título islámico de Saíf Alá».

Tales declaraciones fueron recordadas por los periódicos británicos Daily Telegraph y el Daily Mail, reprochándole además que la señora Bowser de Mullally, que tanto habla de la emancipación de la mujer, no se inmutase de que la esposa de Ashrafi y su hija estuviesen con el rostro cubierto y que los medios ni se molestaran en publicar sus nombres.

El diputado conservador para Suffolk Occidental y portavoz del ministerio de Justicia en la oposición Nicholas James “Nick” Timothy, fue de los primeros en denunciar el caso en la red social X:
«La ingenuidad de nuestras instituciones públicas al tratar con gente así es asombrosa. Pero no sorprendente.

Nuestros líderes deben afrontar la realidad de que no todas las culturas se basan en los mismos fundamentos que la nuestra, y no todas comparten nuestro deseo de cooperación y libertad.
  
Los líderes políticos y religiosos occidentales deberían defender con firmeza nuestros propios valores y logros, en lugar de pedir perdón por nuestra historia o de homenajear a quienes pretenden hacernos daño».
El doctor Ian Paul, teólogo anglicano y miembro del Sínodo General, reconoció al Telegraph que Ashrafi «ha contribuido a la reconciliación en Pakistán. Pero creo que a los miembros de la Iglesia de Inglaterra les resultará difícil comprender esto a la luz de sus declaraciones pasadas sobre la blasfemia, la pena de muerte y los atentados suicidas, y el hecho de que esté acompañado por una mujer con niqab. Esto dañará tanto la confianza de los anglicanos en su propia Iglesia como la reputación de la Iglesia de Inglaterra ante sus críticos y ante quienes la apoyan», afirmó.

Travis Frain, sobreviviente del atentado terrorista de 2017 en el puente de Westminster y fundador del proyecto Resilience in Unity, un grupo de apoyo a las víctimas del terrorismo, afirmó que se trataba de un “grave error de juicio” por parte de la Iglesia de Inglaterra:
«Otorgar un premio de “diálogo interreligioso y reconciliación” a un hombre que honró a Osama Bin Laden, el artífice de la miseria para tantas personas de todas las religiones y responsable de miles de muertes, demuestra un grave error de juicio por parte de la Iglesia, aún más grave si se tiene en cuenta que este premio se entregó en el 25 aniversario de los atentados del 11 de septiembre.

Insto a la Archidiócesis (de Canterbury) a reunirse con las víctimas del terrorismo para que comprendan el daño que este premio puede haberles causado y para que entiendan la labor real que realizan cientos de valientes supervivientes en todo el país para unir a personas de diferentes credos y orígenes bajo el lema de prevenir la propagación de la radicalización, muy lejos de aquellos que pretenden honrar a los autores de estos atroces ataques».

Más contundente se mostró Tim Dieppe, responsable de políticas públicas de Christian Concern. 
«Lo absurdo de esto es increíble. ¿Cómo puede un líder cristiano otorgar un premio a la reconciliación a alguien que ha honrado a Osama Bin Laden? ¿A alguien que apoya las draconianas leyes de blasfemia en Pakistán, que son fuente de persecución para los cristianos? Es evidente que Mullally desconoce tanto a Ashrafi como el islam.

La única justificación para reunirse con un hombre así es presionarlo sobre el trato que reciben los cristianos en Pakistán. No hay justificación alguna para otorgarle un premio. Mullally debería disculparse de inmediato con los cristianos perseguidos en Pakistán y exigir el fin de las draconianas leyes contra la blasfemia en ese país», 
cuestionó, aludiendo que los artículos 295-B y 295-C del Código Penal de Pakistán castigan las ofensas contra el islam con la pena de muerte obligatoria o la cadena perpetua, y se han aplicado de forma extensa contra las minorías cristianas en disputas personales.

En 2014, el periódico Dawn de Pakistán informó que, refiriéndose a la aparición de carteles en Lahore atribuidos al Dáesh propagando acusaciones falsas de blasfemia y sembrando el temor en la población, Ashrafi les dijo a los eruditos musulmanes: «La ley de blasfemia debe permanecer y quienes proponen su derogación no son ni bienintencionados de los no musulmanes ni del país… Nuestra postura es que quienes abusen de la ley formulando acusaciones falsas deben ser condenados a la pena de muerte, tal como se prescribe para los infractores de la ley».

Ayer 17, el Palacio de Lambeth emitió el siguiente comunicado:
«La semana pasada, el premio Hubert Walter a la Reconciliación y la Cooperación Interreligiosa fue entregado a Maulana (Nuestro Señor) Hafez Mohamed Tahir Mahmud Ashrafi en una ceremonia celebrada en el Palacio de Lambeth. El galardón reconoce el apoyo constante del imán Ashrafi a las minorías religiosas en Pakistán, en particular a la comunidad cristiana, un apoyo muy valorado por muchos cristianos en Pakistán, incluida la Iglesia Anglicana.

Es un principio fundamental del diálogo y la cooperación interreligiosa que debemos dialogar a pesar de nuestras profundas diferencias, y esto sigue siendo así. Sin embargo, han salido a la luz comentarios anteriores del Imam Ashrafi que han llevado al Palacio de Lambeth a reconsiderar este premio, y hoy podemos confirmar que ha sido retirado. Nos hemos puesto en contacto con el Imam Ashrafi para informarle de esta decisión. Continuamos orando por la comunidad cristiana en Pakistán y por todos aquellos que trabajan por el diálogo y la armonía interreligiosa en Pakistán y en todo el mundo».
Ashrafi, por su parte, aseguró que sus palabras fueron «totalmente sacadas de contexto» y calificó las críticas de «campaña injusta» promovida por hindúes y ahmadíes (una rama islámica considerada herética por los musulmanes). Un portavoz suyo explicó a AFP que aquel comentario no era «un respaldo a Bin Laden» (y que él nunca recibió oficialmente el título), sino que se hizo para explicar el dolor que sentían muchos musulmanes por el honor británico a Rushdie. Días antes, el clérigo había dedicado el premio a quienes trabajan por la paz y la armonía interreligiosa en todo el mundo, y lo había presentado como un reconocimiento al esfuerzo de los estudiosos musulmanes por «contrarrestar el extremismo y el terrorismo».

Y mientras, el Santuario de Nuestra Señora de Aparecida (Brasil) inauguró con fuegos artificiales los mosaicos del controvertido “artista” y presbítero exjesuita esloveno Marko Iván Rupnik Kaučič, y en Fátima (Portugal) conservan en exhibición los mosaicos que hizo para la basílica nueva (reforzando el apelativo de “igreja do Inferno” que ya tiene de por sí), igual que la capilla “Redemptóris Mater” en el Vaticano, decorada enteramente por él. Y si pasamos al elogio de la Iglesia Grecocatólica Ucraniana y la Fraternidad Sacerdotal de San Josafat (la rama bizantina de la FSSPX) a Stepán Bandera y demás colaboradores del nazismo so capa de nacionalismo ucraniano, para qué vamos a hablar…