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miércoles, 5 de agosto de 2026

INAUGURADO EL DIÁLOGO VATICANO-CONFUCIANISTA

El Dicasterio para el Diálogo Interreligioso celebró el pasado 4 y 5 de agosto en Universidad de Sogang (escritura hangul 서강 대학교; escritura hanja 西江 大學校, Universidad del Río Oeste) de Seúl (Corea del Sur) el coloquio «Diálogo sobre la contribución del cristianismo y el confucianismo a una sociedad ideal: Nuevo Cielo, Nueva Tierra y Gran Unidad», en coordinación con la Conferencia Episcopal Católica de Corea, la Universidad de Sogang y la Academia Confuciana Coreana.
   
El coloquio, que tuvo sesiones dedicadas a la fraternidad, el ejercicio de la autoridad y la responsabilidad respecto a la creación, tomando como punto de partida la visión cristiana del «cielo nuevo y tierra nueva» del libro del Apocalipsis y el ideal confuciano de la “Gran Unidad” (大同/Dàtóng), presente en el Libro de los Ritos, se enmarca en una serie de iniciativas promovidas por el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso en torno al confucianismo.

En enero de 2024 el organismo reunió por primera vez un grupo de estudio con el objetivo de elaborar orientaciones para el diálogo entre católicos y confucianos. Posteriormente, en 2025, impulsó en Taiwán un taller internacional dedicado a esas directrices y a las perspectivas futuras de esta relación. En este último, el subsecretario Paulin Batairwa Kubuya sostuvo que algunos aspectos de la ética confuciana constituyen un punto de encuentro para el diálogo con el cristianismo:
«El cristianismo y el confucianismo son tradiciones de sabiduría. La ética confuciana es muy sólida en aspectos como el comportamiento personal, la formación de buenos ciudadanos y la organización de la vida social. Encontramos que estos aspectos corresponden al cristianismo».

Si bien se discute si el confucianismo es una religión o una filosofía que enfatiza la formación moral de la persona, la piedad filial, el respeto a los antepasados y la armonía de las relaciones sociales, hay estudiosos que concluyen que es una doctrina filosófica y sociopolítica con características religiosas, ya que Confucio († 479 a. de C.; nacido Kǒng Qiū / 孔丘. Confucio es la transliteración de su título Kǒng Fūzǐ / 孔夫子 “Maestro Kong”) considera los actos y relaciones humanas como manifestación de lo sagrado, porque son expresión de la moral humana anclada en el Cielo como principio absoluto impersonal (de ahí que se considere al confucianismo como una religión panteista y no teísta), no menos que la filosofía/ideología de Estado en las antiguas monarquías absolutistas de China, Corea y Japón.

Según la World Religion Database, en 2025 había aproximadamente 8,75 millones de personas que se identificaban con esta tradición, concentradas principalmente en Corea del Sur, China, Myanmar, Tailandia y Japón.

DEMANDAN A DOS OBISPOS POR 10 MILLONES DE DÓLARES POR ABUSO EN LOS AÑOS 70

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.

Dos obispos de Springfield (Massachusetts) han sido acusados ​​de manera creíble de obligar a un niño de 4 a 5 años a realizar numerosos actos sexuales en el orfanato diocesano de Brightside. 
Los viles prelados le dijeron al niño: «Si lo cuentas, Dios no te perdonará».
  
El 8 de julio de 2026, el obispo de Springfield (Massachusetts) Christopher Joseph Weldon Dwyer († 1982; gobernó entre 1950 y 1977) y su sucesor inmediato el obispón Joseph Francis Maguire Wenger († 2014; gobernó entre 1977 y 1991) fueron demandados civilmente de manera póstuma por Shawn Senuta, que los acusa de haber abusado sexualmente de él en los años 70. La demanda persigue una indemnización de diez millones de dólares.

Senuta acusa a los dos prelados de haberle agredido sexualmente en más de 50 ocasiones en el orfanato de Brightside, operado por la Diócesis, cuando tenía entre 4 y 5 años. El obispón Weldon ya había sido señalado en un caso similar en 2023, presentado por un joven que sirvió de monaguillo en los años 60. Incluso la Diócesis de Springfield tuvo que admitir la credibilidad de las acusaciones después de años de negación [Parte de la información para este comentario fue proporcionada por WWLP News].

Católicos tradicionalistas, según contó Senuta, Weldon y Maguire fueron tan viles que le dijeron al niño que no los delatara porque «Dios no te perdonará». No es la primera vez que esta táctica de blasfemia por parte de los dos prelados es utilizada por cardenales, obispones, presbíteros, religiosas y laicos de autoridad contra los niños para aterrorizarlos. Los niños quedan así completamente traumatizados y sus vidas arruinadas.

REVOCAN TRASLADO DE EXJEFE DIPLOMÁTICO DE LA ORTODOXIA RUSA A BRASIL

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  

La Iglesia Ortodoxa Rusa revocó su decisión de Junio de asignar a su ex jefe de relaciones exteriores a dos parroquias ortodoxas rusas en el estado de Río Grande del Sur (Brasil).
 
En cambio, el patriarca Cirilo I Gundiáyev ha asignado a Hilarión Alféyev, de 60 años, al Monasterio de la Exaltación de la Cruz, cerca de Moscú.
  
La última reasignación se produce después de una serie de controversias que involucraron al otrora poderoso diplomático de la Iglesia ortodoxa.
 
El 24 de Mayo, la policía checa detuvo a Hilarión en Karlovy Vary/Karlsbad después de registrar su automóvil y encontrar cuatro contenedores que contenían un polvo blanco. Las autoridades checas posteriormente identificaron la sustancia como cocaína. Hilarion fue liberado sin cargos después de dos días, mientras que la investigación sigue en curso. Él niega cualquier participación y dice que fue víctima de una provocación.
  
Hilarión ya había sido removido como metropólita de Budapest y Hungría en 2024 después de que un ex asistente masculino lo acusara de mala conducta homosexual e irregularidades financieras. Las alegaciones fueron acompañadas por afirmaciones de que Hilarion vivía un estilo de vida opulento y acumulaba una cantidad significativa de dinero en efectivo y propiedades. Él ha negado todas las acusaciones.
  
Desde 2009 hasta 2022, Hilarión encabezó el Departamento de Relaciones Exteriores Eclesiásticas del Patriarcado de Moscú y fue considerado uno de los jerarcas más influyentes de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Fue un interlocutor frecuente con el Vaticano y una vez fue visto como un posible sucesor del patriarca Cirilo.

VATICANISTA: «EL 65% DE LOS CARDENALES SON IGNORANTES DEL LATÍN»

Francesco Capozza, vaticanista del diario italiano Il Tempo, publicó en su cuenta de Facebook que el 65% de los cardenales no saben latín, ni mucho menos inglés. Solo hablan su idioma nativo:
«🚨EXCLUSIVA:
  
👉🏼Mis investigaciones duraron varios meses, y he consultado seminarios, universidades, congregaciones y otras instituciones. El resultado es vergonzoso: más del 65% del actual Colegio cardenalicio no sabe ni media palabra de latín, nunca lo ha estudiado y no lo comprende. Esta es la pesada herencia de Bergoglio, que ha dado a la Iglesia purpurados ignorantes, sin arte ni parte, ígnaros del hecho que el latín es el idioma oficial de la Iglesia. Además, esta gente ni siquiera sabe hablar inglés, sino solamente su idioma nacional. Ignorantes, carentes de competencias específicas, sin ninguna base jurídica, teológica o litúrgica. Esta es la Iglesia de hoy, y si León XIV no hace una depuración, será un drama mucho peor que los doce años pasados».
  

Aunque el dato es revelador (pero sin mayores pruebas), lo que importa es y debe ser (sin menoscabo de lo anterior) que el 100% de los actuales cardenales son APÓSTATAS de la Fe católica, igual que lo fueron los que, por acción y omisión reconocieron, respaldaron, implementaron y/o toleraron al Concilio Ladrón y sus falsos papas, por más que hablasen fluidamente en latín, tuviesen méritos para el cargo, o tuviesen conocimiento de teología, cánones, liturgia o Sagrada Escritura. Y Riggitano-Prévost, que es llamado León XIV por los conciliares y el resto del mundo que no es católico [= sede vacante], es tan apóstata como ellos, salió de la entraña de Bergoglio y a él debe su obispado en Chiclayo (Perú) y el capelo.

martes, 4 de agosto de 2026

CIERRAN CINCO CENTROS JESUITAS EN ESPAÑA

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
  
Desde la Edad Media, multitudes de fieles católicos solían peregrinar a Santiago de Compostela.
Hoy en día, los peregrinos neoiglesianos son relativamente pocos y los jesuitas responsables están cerrando en Compostela y abandonando España por falta de personal.
  
El 16 de Julio de 2026, los jesuitas arrupe-bergoglianos anunciaron el cierre de cinco de sus comunidades en España en tan solo los últimos tres meses, mientras que la rama izquierdista radical jesuita, tanto en España como en el resto del mundo, se encamina hacia su extinción. Es posible que los jesuitas abandonen España definitivamente, ya que han anunciado que no pueden mantener su presencia con el personal actual.

Entre los cierres se encuentra el de Murcia, que había estado en funcionamiento durante cinco siglos. Fue fundado en 1555, en vida del propio fundador español de los jesuitas, San Ignacio de Loyola. El superior provincial de los jesuitas arrupe-bergoglianos Enrique Puiggrós Llavinés anunció que «la reducción del número de religiosos disponibles» impedía su continuidad. La comunidad de Santiago de Compostela, famoso lugar de peregrinación desde la Edad Media, también cerrará sus puertas, al igual que otras tres comunidades en Gijón, Zaragoza y Barcelona [Parte de la información para este Comentario proviene de InfoVaticana].

Católicos tradicionales, las órdenes religiosas de la Deuterovaticanidad están desapareciendo: los jesuitas, los dominicos, los benedictinos, los franciscanos y otras similares. Muchas ya han desaparecido. Pocos jóvenes desean entregar sus vidas a una Iglesia Novusordita, que sin duda NO es la Iglesia Católica de San Ignacio ni la de ningún otro católico auténtico de los últimos 2000 años. Además, la posibilidad de que los seminaristas sean violados o agredidos sexualmente por el clero neoiglesiano, desde presbíteros hasta cardenales, es una posibilidad muy real a la que los jóvenes inteligentes detestan exponerse.

EN NADA SE DISTINGUE LA CÁRITAS FRANCESA DE LA SOLIDARIDAD COMUNISTA


El diario francés Tribune Chrétienne señaló en un artículo que el Secours Catholique (Socorro Católico), la rama francesa de la Cáritas, es poco y nada distinguible de la caridad comunista Socorro Popular francés (no confundir con la organización afín a la guerrilla maoísta peruana Sendero Luminoso).
  
Fundado en 1946 por el capellán general del ejército francés Jean Charles François Rodhain Bour († 1977; ordenado sacerdote en 1924), el Secours Catholique nació como una obra de la Iglesia inspirada explícitamente en el Evangelio y en la caridad cristiana. Sin embargo, el artículo señala que con los años, la organización ha puesto el acento casi exclusivamente en la acción social y en la influencia política sobre cuestiones como la inmigración, la pobreza o la exclusión, relegando a un segundo plano la dimensión evangelizadora y espiritual que justificó su creación, por lo que en la práctica es indistinguible de la organización comunista heredera de la sección francesa del Socorro Rojo Internacional.

Ejemplo fehaciente de esto es que cada año, el Secours Catholique (cuyo lema por sus 80 años de existencia es “80 años de Revolución fraternal”) organiza campamentos de verano para familias de todas las religiones, siguiendo lo que ellos llaman «vivir la espiritualidad del encuentro», siendo el tema del campamento de este año es “La odisea de la ecología y la pobreza”.
  
Y no solo por lo que hacen y dicen es que estas dos organizaciones son prácticamente intercambiables, sino por lo que esta calla: el Secours Catholique no se pronunció cuando el rais (dictador) francés Emmanuel Macron Noguès “consagró” el aborto como derecho constitucional, y tampoco intervino cuando en el país se debatía sobre la legalización de la “muerte asistida” [= eutanasia].
  
Esta deriva política y doctrinal ha causado que, por primera vez desde su fundación, la Cáritas francesa anunció el pasado Noviembre un plan de reestructuración para eliminar 130 puestos de trabajo en la organización debido a la disminución de las aportaciones, al aumento de los gastos y a dificultades financieras. 
  
«Hay que hacerse una pregunta ineludible: si una organización católica deja poco a poco de anunciar a Cristo para adoptar el discurso de una ONG humanitaria y militante de izquierdas, ¿no termina por perder lo que justifica precisamente la colaboración de muchos donantes?», señala el artículo.

El proceso de secularización de la Cáritas no se circunscribe a Francia solamente. Ya de por sí es sintomático en España y otros países. Todo por consecuencia del Vaticano II y la “Teología de la Liberación”, que dejaron de lado a Dios y el establecimiento de Su reino para poner el centro en el hombre y su existencia terrenal. Y en ese sentido, el filósofo colombiano Nicolás Gómez Dávila dijo con toda verdad: «Si se trata meramente de organizar un paraíso terrenal, los curas sobran. El diablo basta» (Escolios a un texto implícito II, 197 d).

lunes, 3 de agosto de 2026

INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y LA REINTERPRETACIÓN MODERNISTA DE LA HISTORIA CATÓLICA

Traducción del artículo del padre Thomas John Ojeka.
   
Tras haber entrenado las mentes para aceptar la ambigüedad, los modernistas advierten ahora, a través de su comandante en jefe, que la ambigüedad es peligrosa. Lo que la IA hace o pretende hacer, los modernistas ya lo han hecho espiritualmente durante décadas, reivindicando el nombre católico y fingiendo enseñar con autoridad católica.

Prólogo: Un párrafo de especial interés
Muchos entusiastas del aggiornamento modernista han publicado artículos promocionales en alabanza de la primera supuesta encíclica del Imitador de León, Magnífica Humanitas.
  
En conjunto, demuestran cómo los puntos clave giran abrumadoramente en torno a la antropología, la ética natural y la civilización cotidiana, y menos en torno a lo sobrenatural del hombre y su fin último.
   
Cuando se habla de Cristo, se le presenta principalmente como el modelo de la auténtica humanidad y la comunión relacional. Si bien hay algo de verdad en esto, el énfasis es meramente existencial y personalista, más que profundamente redentor, sacrificial o dogmático. La Cruz se presenta más como una lección de autenticidad humana que como la satisfacción ofrecida por el pecado y el medio de redención sobrenatural.
   
Mientras tanto, los temas centrales del documento revelan una serie de profundas ironías:
  • Tras haber entrenado las mentes para aceptar la ambigüedad, los modernistas advierten ahora que la ambigüedad es peligrosa.
  • El documento también advierte que la IA podría convertirse en una herramienta para nuevas formas de esclavitud: dominación sutil mediante datos, control del pensamiento y manipulación del comportamiento humano. Esta preocupación está justificada.
  • Pero guarda un extraño silencio sobre una esclavitud más profunda que ya está en marcha: la esclavitud del indiferentismo modernista.
De hecho, lo que la IA hace o pretende hacer tecnológicamente [verdad fluida, realidad a medida, consenso fabricado], los modernistas ya lo han hecho espiritualmente durante décadas, mientras se aferraban al nombre católico y fingían enseñar con autoridad católica.
   
Ahora, en medio de sus prioridades mundanas características del aggiornamento modernista, un párrafo en particular del documento ha recibido una atención excepcional debido a su apelación a las sensibilidades panafricanas: el párrafo 176. A la luz de este infame párrafo, leemos frases como:
  • «El Papa León pide disculpas por el papel histórico de la Iglesia en la esclavitud».
  • «El Papa León XIV ofrece una disculpa histórica por el papel del Vaticano en la legitimación de la esclavitud».
  • «Tuvieron que transcurrir dieciocho siglos para que se reconociera explícitamente su total incompatibilidad con la esclavitud».
  • «El Papa León ha reforzado la credibilidad moral de la Iglesia con esta admisión y disculpa».
  • «Tras décadas de activismo, los negros recibieron una disculpa largamente esperada del Papa León XIV por el papel de la Iglesia Católica en el comercio transatlántico de esclavos».
Los titulares revelan la premisa subyacente al discurso: La verdad moral avanza históricamente.
  
De este modo:
  • La Iglesia medieval es moralmente inferior,
  • La era moderna es moralmente superior,
  • La conciencia ética actual juzga el pasado.
Esto es fundamentalmente incompatible con la comprensión católica tradicional de que:
  • La revelación está completa,
  • La verdad es perenne,
  • La doctrina se desarrolla orgánicamente pero no muta,
  • La Iglesia es maestra de las naciones, no alumna de la modernidad secular.
La precisión y la distinción son esenciales. La cuestión no radica en si existieron abusos en la historia, pues sin duda existieron; sino en si se puede presentar a la propia Iglesia como moralmente “tardía” en el descubrimiento de la verdad, como si la revelación divina requiriera siglos de evolución ética antes de volverse inteligible.

Esta implicación atenta directamente contra la doctrina católica relativa a la indefectibilidad y la asistencia divina concedida a la Iglesia. Por ello, es necesario analizar este párrafo en particular para brindar la claridad necesaria a las personas de buena voluntad.

EL PÁRRAFO QUE SUSCITA ESPECIAL PREOCUPACIÓN

El texto dice lo siguiente:
«La Iglesia, a medida que su doctrina fue madurando, fue tomando conciencia, progresivamente, de la gravedad de estas realidades. Es cierto que los acontecimientos del pasado no pueden juzgarse de forma ahistórica, como si todos los criterios que se han ido madurando con el tiempo hubieran estado siempre disponibles. Sin embargo, no podemos negar ni minimizar el retraso con el que la Iglesia y la sociedad condenaron el flagelo de la esclavitud. Si en la Antigüedad y en la Edad Media muchas personas e instituciones eclesiásticas tuvieron esclavos, ya en la Edad Moderna la Sede Apostólica romana, instada por las peticiones de los soberanos, intervino en varias ocasiones para regular y legitimar las modalidades de sometimiento y, en algunos casos, de reducción a la esclavitud de los “infieles”. Hubo que esperar hasta el siglo XIX para encontrar una condena formal, absoluta y universal de la esclavitud, en particular con León XIII. Esto constituye un claro ejemplo de los progresos de la Iglesia en la comprensión de las verdades perennes de la Revelación que ella custodia. Aunque no encontramos homogeneidad en la cuestión en sí —habiendo tolerado durante mucho tiempo la esclavitud y llegando sólo posteriormente a condenarla de manera absoluta—, existe una continuidad a lo largo de toda la historia en cuanto a la convicción acerca de la dignidad de todo ser humano, creado a imagen de Dios, aunque sin haber logrado, en dieciocho siglos, explicitar de manera oficial la total incompatibilidad de la esclavitud con dicha dignidad. Se trata de una herida en la memoria cristiana a la que no podemos considerarnos ajenos. Es inevitable sentir un profundo dolor al considerar el enorme sufrimiento y humillación que la esclavitud ha significado para tantas personas, en contraste con la dignidad sin límites de cada una de ellas, amadas infinitamente por el Señor. Por eso, en nombre de la Iglesia, pido sinceramente perdón» (Magnífica Humánitas, párrafo 176).

La tesis central del párrafo
El párrafo plantea esencialmente cinco afirmaciones principales:
  1. La Iglesia fue evolucionando gradualmente en su postura moral respecto a la esclavitud.
  2. Las épocas anteriores carecían de los criterios morales que adquirieron las generaciones posteriores.
  3. La Iglesia toleró o legitimó la esclavitud durante siglos.
  4. La condena universal surgió recién en el siglo XIX.
  5. Por lo tanto, la Iglesia debe pedir perdón por su fracaso histórico.
Cada uno de estos puntos debe distinguirse cuidadosamente.

Primera distinción: La esclavitud no es una única realidad.
El mundo moderno comete una falacia histórica constante: Considera que todas las formas de servidumbre históricas son moralmente idénticas a la esclavitud racial propia del comercio moderno de esclavos en el Atlántico.

Esto es falso.

Históricamente, la palabra “esclavitud” abarcaba condiciones radicalmente diferentes.

A. Servidumbre doméstica antigua
En la antigüedad muchos “esclavos”:
  • Poseían propiedades,
  • Recibían educación,
  • Ocupaban cargos administrativos,
  • Podían comprar su libertad,
  • A menudo vivían mejor que los campesinos libres.
Esto no convierte la esclavitud en algo ideal. Pero significa que la servidumbre antigua no puede equipararse simplemente con la deshumanización industrializada moderna.

B. Servidumbre penal o por deudas
Surgieron algunas formas de servidumbre:
  • de la guerra,
  • castigo penal,
  • deuda,
  • o dependencia contractual voluntaria.
Históricamente, la Iglesia toleró ciertas formas de estos acuerdos bajo estrictas limitaciones morales.

C. Esclavitud racial de bienes muebles
Lo que surgió posteriormente en algunas partes del mundo colonial, especialmente la esclavitud perpetua basada en la raza que reducía a los hombres a ganado comercial, fue algo mucho más brutal y moralmente desordenado.

Los católicos tradicionalistas deben distinguir estas realidades en lugar de reducir toda la historia a una sola categoría cargada de emotividad.

El modernismo se nutre de la desaparición de las distinciones.

La teología católica depende de hacerlas.

¿Descubrió la Iglesia la dignidad humana de forma gradual?
Aquí reside el problema teológico más grave.

En este párrafo, el imitador modernista de León sugiere con fuerza que la Iglesia solo despertó lentamente a la dignidad del hombre a través de la evolución histórica. Pero la doctrina católica tradicional enseña lo contrario.

La Iglesia no descubrió la dignidad humana en el siglo XIX. La enseñó desde sus inicios porque la recibió de la Revelación divina.

Desde la antigüedad la Iglesia proclamó que:
  • El hombre es creado a imagen y semejanza de Dios (Génesis 1:27),
  • Cada alma posee un destino inmortal,
  • Cristo murió por todos los hombres,
  • El bautismo trasciende la raza y la condición social,
  • Los amos están obligados por la justicia hacia los sirvientes,
  • La crueldad es pecado,
  • Ningún ser humano puede ser tratado como una simple cosa.
Así enseña el Apóstol San Pablo: «Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre… porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.» (Gálatas 3:28).

Y de nuevo: «Amos, traten a sus siervos con justicia e igualdad.» (Colosenses 4:1).

Estos principios fueron revolucionarios en el mundo pagano, donde a menudo se consideraba a los esclavos jurídicamente como instrumentos en lugar de personas con un destino sobrenatural igualitario.

El cristianismo no comenzó predicando la revolución social, sino transformando los fundamentos morales de la civilización misma.

Esa distinción es crucial.
  
Santo Tomás de Aquino sobre la esclavitud
Santo Tomás de Aquino trató la esclavitud con meticulosa precisión metafísica y jurídica.

En la Suma Teológica (parte I, cuestión 96, art. 4.º), Tomás de Aquino enseña que, según el orden original de la creación anterior al pecado, el hombre no fue creado para la servidumbre. El hombre, como criatura racional, está naturalmente orientado hacia la libertad, no hacia la dominación como un instrumento brutal.

Sin embargo, tras la Caída, podrían surgir formas de servidumbre dentro de la sociedad humana caída con fines de orden, castigo o utilidad social.

Asimismo, en la Suma Teológica (parte II-IIæ, cuestión 57, art. 3.º), explica que la esclavitud no pertenece al derecho natural primario, sino al jus géntium, el derecho de gentes; es decir, una institución jurídica humana tolerada dentro de las condiciones caídas de la historia.

Esta es una distinción crucial.

Santo Tomás de Aquino no enseña que algunos hombres son intrínsecamente infrahumanos. Al contrario, todos los hombres poseen por igual una naturaleza racional y llevan la imagen de Dios.
  
Siguiendo a San Agustín, el Aquinate entiende la esclavitud principalmente como una consecuencia del pecado y del desorden social, y no como parte del designio primordial de Dios para la humanidad.

Así, la teología católica tradicional siempre se distinguió entre:
  • la dignidad ontológica de la persona,
y
  • la condición civil o jurídica en la que pueda existir esa persona.
Al igual que en los debates modernos seculares, los modernistas eclesiásticos también suelen difuminar estas distinciones.

El verdadero significado del desarrollo doctrinal
Una comprensión genuinamente católica del desarrollo doctrinal significa:
  • Articulación más clara,
  • Aplicación más completa de los principios perennes, y
  • Una condena más precisa de los abusos.
No significa:
  • Que la Revelación esté en evolución,
  • La Iglesia despierta moralmente de siglos de oscuridad, o
  • Que el cristianismo aprenda la dignidad humana del liberalismo moderno.
Esa idea es evolucionismo modernista.

Cuando papas posteriores condenaron con mayor claridad las formas cada vez más brutales y racializadas de esclavitud, esto representó desarrollo en la aplicación, no el descubrimiento de una verdad moral previamente desconocida.

Los principios ya estaban incorporados en:
  • El Génesis,
  • El Evangelio,
  • La teología patrística,
  • La filosofía escolástica, y
  • La doctrina sacramental.
De hecho, la civilización moderna heredó su concepto de dignidad humana universal en gran medida de la metafísica cristiana.

La ironía es profunda: El liberalismo moderno condena con frecuencia al cristianismo utilizando categorías morales que el propio cristianismo legó al mundo.

El error de juzgar la Cristiandad con los criterios de la modernidad liberal.
El párrafo afirma, y ​​con razón, que «Los acontecimientos del pasado no pueden juzgarse de forma anacrónica».
  
Sin embargo, casi de inmediato procede a comparar la cristiandad con el vocabulario moral de la modernidad liberal.
   
Esta contradicción no es casual. Refleja un método de distracción claramente modernista: rechazar verbalmente el anacronismo mientras se somete, en la práctica, la historia católica a los estándares ideológicos modernos.

El hombre moderno juzga habitualmente la cristiandad medieval a través de lentes ajenas a la época misma:
  • El igualitarismo ilustrado,
  • El individualismo liberal,
  • Las nociones seculares de derechos autónomos, y
  • Un sentimiento humanitario poscristiano desvinculado del Evangelio.
En este marco, la Cristiandad no se considera una civilización orientada hacia el reinado de Cristo y la salvación de las almas, sino un intento fallido de democracia moderna. De este modo, se falsea todo el orden histórico.

El resultado es un tribunal moral profundamente selectivo:
  • Los imperios paganos son “productos de su tiempo”,
  • Las atrocidades revolucionarias se excusan como “necesidad histórica”,
  • El colonialismo secular se contextualiza,
  • Las masacres comunistas se relativizan,
  • Sin embargo, solo la cristiandad es convocada sin cesar ante el tribunal del sentimiento liberal moderno.
Así, se recuerdan las Cruzadas mientras se minimiza la expansión islámica. Se denuncia la Inquisición mientras se romantiza el terror revolucionario. Los castigos medievales se presentan como bárbaros, mientras que la matanza mecanizada moderna, el aborto y la tiranía ideológica se tratan como desafortunados excesos del progreso.

Esta indignación selectiva revela algo más profundo: la modernidad no se limita a criticar a la cristiandad por fallos particulares; le molesta el principio mismo de una sociedad públicamente sujeta a Jesucristo y a su Iglesia.

Por lo tanto, un católico debe rechazar este marco histórico distorsionado. Ciertamente, existieron pecados y abusos individuales dentro de las sociedades cristianas, pues la Iglesia siempre ha tenido pecadores. Pero la cristiandad debe ser juzgada según sus propios principios sobrenaturales, objetivos y circunstancias históricas; no según los dogmas de la modernidad liberal, que surgieron de una civilización que ya había abandonado a Cristo.

En efecto, una de las grandes ironías de la modernidad es esta: El mundo moderno toma prestados muchos de sus instintos morales del cristianismo, al tiempo que condena la misma civilización cristiana que los engendró.

¡Qué comedia tan triste!

La Sede Apostólica y la “legitimación” de la esclavitud
Otra distinción necesaria: Las intervenciones papales en materia de esclavitud fueron a menudo respuestas jurídicas o políticas a realidades geopolíticas complejas.

Esto no significa que la Iglesia enseñó la esclavitud como un ideal, o que aprobaba dogmáticamente la explotación racial.

Numerosos documentos papales condenaban los abusos contra los pueblos indígenas. De hecho, León XIII, en «In Plúrimis», ofrece un testimonio en el que invoca explícitamente a sus predecesores para demostrar que la Iglesia llevaba mucho tiempo conteniendo, condenando y combatiendo la esclavitud, tanto en principio como en la práctica.
  • Papa Eugenio IV (Sicut Dudum, 1435): Condena la esclavitud de los cristianos recién convertidos y ordena su liberación inmediata bajo pena de excomunión. No se trata de una mera desaprobación, sino de un juicio moral coercitivo.
  • Papa Pablo III (Sublimis Deus, 1537): Declara que los pueblos indígenas son plenamente humanos, capaces de tener fe e injustamente esclavizados. Una afirmación doctrinal de la dignidad humana frente a la esclavitud racializada.
  • Papa Urbano VIII (Commissum Nobis, 1639): Prohíbe la esclavitud de los pueblos indígenas y refuerza las censuras previas. Se trata de continuidad y aplicación, no de novedad.
  • Papa Benedicto XIV (Immensa Pastorum, 1741): Reprende la opresión y la esclavitud vinculadas a la explotación colonial. Su aplicación moral se está ampliando al abuso sistémico.
  • Papa Pío VII (Congreso de Viena, 1815): Insta a la abolición del comercio de esclavos mediante la diplomacia. El papado actúa en el ámbito internacional contra la esclavitud.
  • Papa Gregorio XVI (In Supremo Apostolatus, 1839): Condena explícitamente la trata de esclavos y prohíbe la participación católica. Una denuncia clara y universal de este comercio.
  • El Papa Pío IX mantiene y refuerza estas condenas.
La enseñanza se conserva, no se redescubre.

La realidad histórica en torno a las condenas papales de la esclavitud injusta, el secuestro y la crueldad es compleja y presenta aspectos diversos.

Las narrativas modernistas lo simplifican en: «La Iglesia apoyó la esclavitud hasta que la moral moderna la corrigió».

Es fácil ver que se trata de una propaganda secular deplorable y no de historia católica seria.

Mientras tanto, uno de los hechos más ignorados en las condenas modernas de la cristiandad es la inmensa labor realizada por las órdenes religiosas católicas para el rescate y la liberación de esclavos. Órdenes como los Mercedarios y los Trinitarios fueron fundadas con la aprobación papal precisamente para redimir a los cautivos, a menudo ofreciendo sus propias vidas a cambio de cristianos encarcelados y esclavizados.

Durante siglos de conflicto en el Mediterráneo y más allá, innumerables sacerdotes, monjes y frailes agotaron los recursos de la Iglesia para liberar a esclavos del cautiverio musulmán y otras formas de servidumbre. Sin embargo, los relatos modernos rara vez mencionan estas heroicas obras de misericordia. Los pecados de la Iglesia, aunque falsamente imputados, se repiten sin cesar; sus sacrificios, en cambio, se entierran silenciosamente. Esta memoria selectiva no ilumina la historia: la distorsiona.

El papa León XIII y el siglo XIX
El párrafo invoca al Papa León XIII como si el siglo XIX hubiera marcado el momento en que la Iglesia finalmente “alcanzó” la verdad moral respecto a la esclavitud. Pero este planteamiento es profundamente engañoso.

Como ya se ha demostrado, sin duda las condenas papales se volvieron más explícitas y universales en su tono durante ese período. Sin embargo, la explicitud no es lo mismo que la invención doctrinal.

El siglo XIX fue testigo de la expansión de formas de esclavitud caracterizadas por:
  • La explotación industrial a una escala sin precedentes,
  • Teorías racistas disfrazadas de ciencia,
  • El tráfico comercial colonial de poblaciones enteras, y
  • La deshumanización sistemática impulsada por la maquinaria económica moderna.
Lo que antes existía en formas jurídicas más localizadas se transformó en vastos sistemas ideológicos y comerciales de degradación humana. El mundo moderno mecanizó la crueldad.
   
Ante estos acontecimientos, la Iglesia habló con creciente precisión y urgencia. Pero esto no se debía a que la revelación divina hubiera madurado repentinamente tras dieciocho siglos de vacilación moral. Más bien, los principios perennes ya contenidos en el Apocalipsis se estaban aplicando de forma más explícita a las nuevas circunstancias históricas.

La distinción es crucial.

La Iglesia no «descubrió» la dignidad humana en el siglo XIX. Siempre había enseñado que el hombre fue creado a imagen de Dios, redimido por Cristo y destinado a la unión sobrenatural con Él. De estas verdades emanan los principios morales que condenan la degradación de la persona humana.

Así pues, cuando papas posteriores condenaron la esclavitud moderna con mayor claridad, no estaban corrigiendo el Evangelio ni superando la sabiduría moral de siglos anteriores. Simplemente estaban desarrollando las implicaciones de verdades que ya habían sido confiadas a la Iglesia desde sus inicios.

Esto es un auténtico desarrollo doctrinal: una aclaración orgánica sin mutación de principios.

Sin embargo, la narrativa modernista defendida por el Imitador de León propone sutilmente algo mucho más radical: que la propia Iglesia era moralmente deficiente hasta que fue iluminada por la conciencia humanitaria moderna.

Esa sugerencia trastoca por completo la comprensión católica de la Revelación y la Tradición. Transforma a la Iglesia, de maestra con ayuda divina, en una institución histórica gradualmente educada por la civilización secular.

Ante esta distorsión modernista, los católicos deben insistir en la distinción necesaria: El crecimiento en la aplicación explícita no es una evolución de la verdad misma. La bellota se convierte en roble; no se convierte en otra especie.

La peligrosa fórmula modernista: «La Iglesia aprendió de la historia». Este es el verdadero peligro teológico.

La teología modernista reemplaza sutilmente la Revelación divina con la conciencia histórica.

Trata la doctrina casi como si fuera una conciencia social en constante evolución.

Así pues, la Iglesia se presenta como:
  • Moralmente inmadura en la antigüedad,
  • Progresivamente iluminada a través de la experiencia histórica, y
  • Finalmente, se llegó a la ética humanitaria moderna.
Esto socava la confianza en:
  • La perfección de la Revelación,
  • La constancia de la doctrina católica, y
  • La dirección divina de la Iglesia.
La teología católica tradicional enseña, en cambio, que:
  • La Revelación concluyó con los Apóstoles,
  • La doctrina puede profundizarse en su expresión, pero la Verdad misma no evoluciona.
La Iglesia puede explicarlo. Ella no se reinventa moralmente.

«Una herida en la memoria cristiana»
Esta expresión proviene de un lenguaje penitencial característico del modernismo.

Ciertamente, los cristianos han pecado. Ciertamente, se han cometido injusticias.

Pero los modernistas hablan como si la propia Iglesia fuera moralmente culpable como institución defectuosa, en lugar de distinguir entre la doctrina divina y los miembros pecadores.
   
La teología católica hace esta distinción con mucho cuidado.

La Iglesia es santa porque:
  • Su Fundador es santo,
  • Su doctrina es santa,
  • Sus sacramentos son sagrados.
Sus miembros pueden ser pecadores.

La retórica modernista y secular desdibuja esta distinción y habla de “la Iglesia” casi como una criminal histórica colectiva que necesita una disculpa perpetua ante el mundo moderno.

Esto se hace para dañar el prestigio católico y debilitar la confianza en la constitución divina de la Iglesia.

La obsesión modernista con la culpa católica
Otra característica llamativa de la mentalidad modernista es su persistente fijación en la culpa católica. Ciertos temas históricos son continuamente puestos bajo un foco acusatorio:
  • las Cruzadas,
  • la Inquisición,
  • esclavitud,
  • expansión colonial,
  • actividad misionera,
  • estados confesionales.
Estos temas se repiten sin cesar como acusaciones morales contra la propia civilización católica.

Sin embargo, la selectividad resulta reveladora.

Las mismas voces que hablan incesantemente sobre los pecados de la cristiandad a menudo mantienen una curiosa moderación respecto a: 
  • La barbarie y crueldad ritual del paganismo,
  • Los sistemas masivos de esclavitud islámica que se extienden a lo largo de los siglos,
  • La violencia exterminadora del comunismo ateo,
  • Las masacres revolucionarias nacidas de la ideología secular,
  • El imperialismo y explotación económica liberal,
  • La matanza industrializada del aborto,
  • La industria mundial de la pornografía,
  • La destrucción del matrimonio y la vida familiar, y
  • Los regímenes modernos construidos explícitamente sobre la base del ateísmo.
El desequilibrio es demasiado sistemático como para ser accidental.

La cuestión no radica en si los católicos reconocen los abusos históricos. Los católicos comprometidos no niegan la pecaminosidad humana a lo largo de la historia. La Iglesia siempre ha reconocido que sus hijos pueden traicionar las verdades que enseña. Sin embargo, el modernismo aborda la historia con un enfoque completamente distinto: no la purificación a través de la verdad, sino la reconciliación con el espíritu de la época mediante la autoacusación perpetua.

Por lo tanto, la civilización católica histórica queda permanentemente en el banquillo de los acusados, mientras que la civilización secular moderna asume el papel de juez moral.

Esta inversión conlleva enormes consecuencias psicológicas.

Un pueblo al que se le enseña a considerar su propia civilización principalmente a través del prisma de la culpa perderá gradualmente el instinto de preservación. Así, los católicos se convierten en:
  • Avergonzados de la Cristiandad,
  • Avergonzados de la autoridad católica,
  • Avergonzados del celo misionero,
  • Avergonzados de la jerarquía,
  • Avergonzado de la certeza moral,
  • Avergonzados incluso de la sola idea de una civilización públicamente orientada hacia Cristo.
El resultado es una parálisis civilizatoria.

Una sociedad privada de confianza histórica no puede defender sus instituciones, transmitir su cultura ni resistir ideologías hostiles. Una vez que una civilización aprende a despreciar sus propios fundamentos, la rendición es solo cuestión de tiempo.

Por eso, el tratamiento modernista de la historia nunca es meramente académico. Tiene una función pedagógica. Adiestra a los católicos para que vean el orden secular moderno como moralmente ilustrado, y la época de la civilización católica como fundamentalmente opresiva e inferior.

En ese contexto, el arrepentimiento deja de significar la conversión a Cristo y se convierte, en cambio, en una sumisión ideológica a la modernidad.

Conclusión católica tradicional apropiada
Una postura católica tradicional equilibrada afirmaría:

Puntos verdaderos
  • En la historia se han producido graves abusos.
  • Los cristianos a veces fallaban moralmente.
  • Ciertas formas de esclavitud eran profundamente contrarias a la caridad y la justicia cristianas.
  • Las condenas explícitas se fueron desarrollando con el tiempo.
Pero también:
  • La Iglesia siempre enseñó la dignidad humana.
  • La doctrina no evolucionó del error a la verdad.
  • Las formas históricas de servidumbre no eran todas idénticas.
  • Las narrativas modernistas exageran la culpa eclesiástica.
  • La Iglesia jamás debe ser retratada como moralmente ilustrada por la modernidad secular.
  • La Iglesia civilizó a las naciones mucho antes de que existiera el liberalismo moderno.
  • De hecho, muchos de los instintos morales que ahora se utilizan como arma contra la historia católica nacieron precisamente de la civilización cristiana.
Ahí reside la gran ironía: la modernidad se apropia de la moral cristiana mientras repudia la cristiandad misma. Del mismo modo, los modernistas se apropian del nombre católico mientras socavan el catolicismo en cada detalle: doctrina, historia, disciplina, autoridad, culto, ¡en todo!

No al imitador modernista de la reinterpretación de la historia católica que hizo León XIII.

No al modernismo, la síntesis de todas las herejías.

No a los modernistas, los más perniciosos adversarios de la Iglesia.

Sin duda, la IA debe seguir siendo una herramienta subordinada al destino eterno del hombre, no una fuerza que remodele la verdad, la moral y la naturaleza humana según el poder tecnocrático.

Pero aquellos que pasaron décadas normalizando la ambigüedad teológica, el indiferentismo religioso y el relativismo doctrinal tienen poca credibilidad moral a la hora de advertir al mundo sobre los peligros de las realidades sintéticas y la verdad manipulada.

Una civilización no puede defender por mucho tiempo la realidad objetiva después de haber debilitado sistemáticamente el concepto mismo de verdad religiosa objetiva.

Por lo tanto, los católicos no deben dejarse llevar por la puesta en escena modernista: la crisis más profunda de nuestra época no comenzó con la inteligencia artificial, sino con el abandono de la claridad respecto a Dios, la verdad, la Iglesia y la salvación de las almas; un abandono del cual los modernistas son los principales propagadores.
  
¡Piénsalo!

FISCAL DE FLORIDA A LOS OBISPOS DEL ESTADO: «SI OBLIGAIS A LAS VACUNAS EN VUESTROS COLEGIOS, ESTOS PERDERÁN LA SUBVENCIÓN ESTATAL».


El fiscal general del estado de Florida, James William Uthmeier, advirtió a los obispones del estado que la negativa de las escuelas “católicas” a conceder exenciones religiosas a los mandatos de vacunación es «preocupante y puede descalificarlas para recibir becas y vales estatales».

«Como católico, confío en que las enseñanzas de la Iglesia Católica no exigen que las escuelas católicas obliguen a los estudiantes a recibir vacunas derivadas del tejido de niños abortados en contra de las objeciones religiosas sinceras de sus padres», escribió el fiscal general en su carta al director ejecutivo de la Conferencia, Michael B. Sheedy, el 31 de Julio. Carta que publicó en sus redes sociales.
  

    
TRADUCCIÓN
ESTADO DE FLORIDA

JAMES UTHMEIER
FISCAL GENERAL

31 de julio de 2026

Michael B. Sheedy
Director Ejecutivo
Conferencia de Obispos Católicos de Florida
201 West Park Avenue, Tallahassee, Florida 32301-7715

Estimado Sr. Sheedy:

Me ha llegado información de que las escuelas católicas en Florida podrían negarse a otorgar exenciones religiosas a los requisitos de vacunación para el próximo año escolar. Al menos una diócesis parece haber adoptado la postura ofrecida por el Centro Nacional Católico de Bioética: «Las escuelas católicas o una diócesis católica no pueden otorgar una exención de vacunación por motivos religiosos, ya que la Iglesia Católica no enseña que el uso de vacunas producidas en líneas celulares derivadas de tejido de un feto abortado sea intrínsecamente malo» [1]. Tal política, de ser cierta, es preocupante porque la ley de Florida exige que las escuelas públicas y privadas eximan a los estudiantes de los requisitos de vacunación contenidos en la sección 1003.22(3) de los Estatutos de Florida, si un padre tiene una objeción religiosa. Específicamente, la sección 1003.22(5)(a) establece que los requisitos de vacunación escolar «no se aplicarán» si el «padre del niño objeta por escrito que la administración de agentes inmunizantes entra en conflicto con sus principios o prácticas religiosas».

Por supuesto, una escuela religiosa puede reclamar una exención del requisito de otorgar exenciones religiosas si otorgar dicha exención violara los principios religiosos de la escuela [2]. Pero como católico, confío en que las enseñanzas de la Iglesia Católica no exigen que las escuelas católicas obliguen a los estudiantes a tomar vacunas derivadas del tejido de niños abortados en contra de las objeciones religiosas sinceras de sus padres. De hecho, la Congregación para la Doctrina de la Fe ha declarado que «la razón práctica hace evidente que la vacunación no es, como regla, una obligación moral» [3]. Al no tener ninguna razón religiosa legítima para negarse a conceder exenciones religiosas para la administración de vacunas derivadas del aborto, las escuelas católicas de Florida deberían cumplir con la ley de Florida.

Como la Iglesia Católica ha reconocido, muchas vacunas se fabrican utilizando tejido fetal humano derivado de abortos electivos [4]. La Iglesia Católica ha enseñado consistentemente durante milenios que «[e]n el momento de la concepción, la vida de todo ser humano debe ser respetada de manera absoluta» y que «nadie puede, bajo ninguna circunstancia, reclamar para sí el derecho de destruir a un ser humano inocente» [5]. Por esta razón, la Iglesia Católica ha alentado históricamente a los fieles a abstenerse del uso de vacunas producidas a partir de tejido fetal abortado [6], al tiempo que reconoce la permisibilidad moral de usar dichas vacunas en ciertas circunstancias [7]. Pero incluso si las vacunas derivadas del aborto pueden ser permisibles, la enseñanza de la Iglesia también reconoce que nadie debe ser obligado a tomar una vacuna «si viola la santidad de su conciencia» [8]. Según una arquidiócesis, «la negación de adaptaciones religiosas, o las acciones punitivas o adversas contra el personal tomadas contra quienes plantean objeciones serias basadas en la conciencia, serían moralmente reprobables» [9].

Recientemente, el Papa León XIV habló sobre cómo los derechos humanos son «inviolables», «universales» e «inalienables» [10]. Afirmó que «[s]on las personas las que importan, cada una de ellas, junto con sus familias. Los movimientos sociales, las ideologías comunitarias y las grandes proclamaciones políticas a favor de una población son inútiles a menos que conduzcan al florecimiento de las personas, hombres y mujeres, con sus derechos inalienables», y añadió que «todo hombre y toda mujer posee una dignidad inalienable, junto con derechos que ningún poder humano puede traicionar o anular» [11]. También habló el año pasado sobre la importancia de la familia, afirmando que «el papel insustituible de la familia en la Iglesia y la sociedad merece el apoyo de ambas» [12]. La Iglesia Católica ha sostenido durante mucho tiempo que «el papel de los padres en la educación es de tal importancia que es casi imposible proporcionar un sustituto adecuado» [13]. La Iglesia también ha enseñado en relación con el Cuarto Mandamiento que «[e]l respeto y afecto de los padres se expresan en el cuidado y la atención que dedican a la crianza de sus hijos pequeños y a la atención de sus necesidades físicas y espirituales» [14].

Son estos derechos y la obligación de los padres como principales educadores de sus hijos los que el Estado de Florida protege cuando respeta la capacidad de los padres para eximir a sus hijos de los calendarios de vacunación obligatorios, independientemente de cuán remota sea la cooperación material con el aborto [15]. Las leyes justas, dice Aquino, son vinculantes para todos los hombres en conciencia, y destaca la directiva de Proverbios 8:15: «Por mí reinan los reyes, y los legisladores decretan cosas justas» [16]. Por el contrario, las instituciones dirigidas por la Iglesia Católica ahora amenazan con imponer una carga indebida a los padres que, en la práctica, les negaría el derecho fundamental a elegir una escuela que corresponda a sus propias convicciones [17].

Debido a que la enseñanza de la Iglesia obliga a la Iglesia a respetar el derecho de conciencia de las personas que, por razones morales o religiosas, se oponen al uso de vacunas derivadas del aborto, no existe una base religiosa para rechazar la objeción de conciencia religiosa de una persona por negarse a recibir dichas vacunas. El respeto por los derechos de los padres y sus objeciones de conciencia y morales puede incluir objeciones distintas de las preocupaciones provida detalladas en este documento [18]. Por lo tanto, insto a las escuelas católicas a cumplir con la ley de Florida que permite exenciones religiosas a las políticas de vacunación escolar. El incumplimiento podría poner en peligro la elegibilidad para los programas estatales de becas educativas [19]. Si la Conferencia, a pesar de ello, se niega a cumplir con la ley de Florida, por favor, indique claramente los fundamentos religiosos por los cuales las escuelas católicas pueden obligar a las personas a tomar vacunas derivadas de abortos en contra de sus profundas objeciones morales y religiosas.

Por favor, proporcione una respuesta por escrito a más tardar el 7 de agosto de 2026.

Atentamente,

[Fdo.] JAMES UTHMEIER
Fiscal General

Copias: 
  • Arzobispo Thomas Wenski, Arquidiócesis de Miami;
  • Obispo Erik Pohlmeier, Diócesis de San Agustín;
  • Obispo Gregory Parkes, Diócesis de San Petersburgo;
  • Obispo John Noonan, Diócesis de Orlando; 
  • Obispo William Wack, Diócesis de Pensacola-Tallahassee;
  • Obispo Manuel de Jesús Rodríguez, Diócesis de Palm Beach;
  • Obispo Frank Dewane, Diócesis de Venecia; 
  • Dr. Henry Mack, Comisionado de Educación.
   
_______________
[1] School Politics, Immunizations (Políticas escolares e Inmunizaciones), DIÓCESIS CATÓLICA DE PENSACOLA-TALLAHASSEE, files.ecatholic.com/14111/documents/2018/11/Immunization%20-%20Pol-icy%20310.pdf?t=1542643445000 (última visita: 30 de julio de 2026) (énfasis añadido).
[2] Véase Flynn vs. Estevez, Southern Reportero, vol. 221, Serie 3.ª, 1241 (Tribunal de Apelaciones de Distrito de Florida, Distrito 1, 2017).
[3] Nota sobre la moralidad del uso de algunas vacunas contra la COVID-19, CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE (21 de diciembre de 2020), 5, vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_20201221_nota-vaccini-anticovid_en.html#. 
[4] Reflexiones morales sobre las vacunas preparadas a partir de células derivadas de fetos humanos abortados, PONTIFICIA ACADEMIA PARA LA VIDA (5 de junio de 2005), mycatholicdoctor.com/wp-content/uploads/2018/12/vaticanresponse1.pdf
[5] Cardenal Joseph Ratzinger, Instrucción sobre el respeto a la vida humana en su origen y sobre la dignidad de la procreación: Respuestas a ciertas preguntas de actualidad, CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE (22 de febrero de 1987), vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_19870222_respect-for-human-life_en.html. (énfasis añadido).
[6] Véase PONTIFICIA ACADEMIA PARA LA VIDA, supra nota 3, pág. 7 (en relación con las enfermedades para las que «no hay vacunas alternativas disponibles y éticamente aceptables, es correcto abstenerse de usar estas vacunas si se puede hacer sin causar a los niños, e indirectamente a la población en su conjunto, riesgos significativos para su salud»).
[7] Mons. Timothy P. Broglio, Arquidiócesis para los Servicios Militares, EE. UU., Declaración sobre las vacunas contra el coronavirus y la santidad de la conciencia (12 de octubre de 2021), files.milarch.org/archbishop/abp-statement-on-covid19-vaccines-and-conscience-12oct2021.pdf, indicando que la «Congregación para la Doctrina de la Fe examinó estas preocupaciones morales y juzgó que recibir estas vacunas “no constituye cooperación formal con el aborto y, por lo tanto, no es pecaminoso”»).
[8] Ibíd.
[9] Ibíd.
[10] Papa León XIV, Magnífica Humánitas, 55, vatican.va/content/leo-xiv/en/encyclicals/documents/20260515-magnifica-humanitas.html.
[11] Ibíd., págs. 58, 59.
[12] Vatican News, 19 de noviembre de 2025, Audiencia General - Papa León XIV, youtube.com/watch?v=vesgag-eiSg.
[13] Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2221.
[14] Ibíd., n. 2228
[15] Ibíd., n. 2223
[16] Suma Teológica, parte I-II, cuestión 96, art. 4
[17] Catecismo, n. 2229.
[18] Ibíd., n. 1782 («El hombre tiene derecho a actuar en conciencia y en libertad para tomar personalmente decisiones morales. No debe ser obligado a actuar en contra de su conciencia. Tampoco debe ser impedido de actuar según su conciencia, especialmente en asuntos religiosos»).
[19] § 1002.421, Estatutos de Florida.
  
Uthmeier citó varios documentos eclesiásticos, incluida la nota de 2020 de la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe sobre la moralidad de las vacunas contra la COVID- 19, y la encíclica “Magnífica Humánitas” de León XIV Riggitano-Prévost sobre la dignidad humana y los derechos inalienables, y subrayó las enseñanzas de la Iglesia respecto al papel de los padres como principales educadores de sus hijos.
  
Asimismo, destacó que el estado de la Florida busca proteger la facultad de los padres de eximir a sus hijos de los requisitos obligatorios de vacunación y sostuvo que la Iglesia Conciliar está imponiendo «una carga indebida a los padres» al negarles su «derecho fundamental a elegir una escuela acorde con sus propias convicciones».

«La ley de Florida permite exenciones por razones religiosas a las políticas de vacunación escolar. El incumplimiento de esta disposición podría poner en peligro la elegibilidad para participar en los programas estatales de becas educativas», establece la carta publicada por el fiscal.

Si los obispos «se niegan a cumplir con la ley de Florida» deben indicar «claramente los fundamentos religiosos por los que las escuelas católicas pueden obligar a las personas a recibir vacunas derivadas de abortos en contra de sus profundas objeciones morales y religiosas», añadió.
  
«Por favor, enviar una respuesta por escrito a más tardar el 7 de agosto de 2026», concluyó el fiscal general.
  
La Conferencia de Obispos Católicos de Florida anunció que está preparando una respuesta al fiscal general, pero aclaró que las escuelas están cumpliendo con la legislación estadual: «Tengan la seguridad de que las escuelas católicas de Florida operan de conformidad con la ley y las enseñanzas de la Iglesia».

Según cifras de la Archidiócesis de Miami, el 95% de los alumnos de las escuelas católicas reciben alguna beca estatal, de los cuales la gran mayoría reciben 6.500 dólares en vales educativos que cubren el monto de la matrícula.

La carta del fiscal se publicó al día siguiente de anunciar una investigación penal contra el exdirector del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas y zar anti-covid Anthony Stephen Fauci Abys luego que este se escudase cien veces tras la Quinta Enmienda para no declarar ante el Comité de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales del Senado estadounidense, arriesgándose a un eventual desacato ante el Congreso. «La falta de sinceridad de Fauci ante el Congreso es increíble. Mi oficina ha iniciado una investigación sobre el Dr. Fauci. Ya es hora de que sepamos la verdad sobre lo que ocurrió durante la pandemia de COVID-19», escribió en su cuenta de Twitter/X.

El pasado 3 de Septiembre, el cirujano general estatal, Joseph Abiodun Ladapo, anunció el pasado Septiembre que el gobernador Ron DeSantis «trabajará para poner fin a todos los mandatos de vacunación establecidos por la ley» de Florida, y los comparó con la esclavitud. «Todos y cada uno de ellos son erróneos y rezuman desdén y esclavitud. Si queremos avanzar hacia un mundo perfecto, un mundo mejor, no podemos hacerlo esclavizando a la gente con filosofías terribles y arrebatándoles sus libertades», dijo.

domingo, 2 de agosto de 2026

PRÉVOST, CADA VEZ MENOS CATÓLICO…

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.

En el concierto del pseudopapa León XIV Riggitano-Prévost en su castillo de Castel Gandolfo se presentó la enésima versión coral del emblemático himno protestante “Amazing Grace” dirigida por tenor Andrea Bocelli Aringhieri.
Si su cantante estrella es ciego físico, Riggitano-Prévost se muestra indiferente ante protestantes, judíos, infieles y paganos, mientras que desprecia el verdadero catolicismo.
  
¿Acaso el pseudopapa León XIV Riggitano-Prévost sabe que se supone que es católico? No, parece que ha contraído una fiebre ecuménica peor incluso que su mentor, Francisco Bergoglio. Riggitano-Prévost se muestra indiferente ante protestantes, judíos, infieles y paganos, mientras que desprecia el verdadero catolicismo.

El 29 de Julio de 2026, Riggitano-Prévost ofreció un concierto titulado “Cántico de la Paz” en su castillo de Castel Gandolfo, donde se interpretó el himno más emblemático del protestantismo, “Amazing Grace”. El tenor Andrea Bocelli Aringhieri, oriundo de la secta deuterovaticana, entonó el himno protestante acompañado por un coro completo [Parte de la información para este comentario fue proporcionada por Music Times].

Católicos tradicionalistas, este evento se celebró en los jardines del castillo, ahora llamado “Borgo Laudato si’” en honor a la encíclica ambientalista del apóstata pseudopapa Francisco Bergoglio que glorificó el movimiento ecologista e incluso incluyó un poema en latín que alababa a la diosa de la naturaleza. Como veis, la herejía ecuménica del Anticoncilio Vaticano II («todos adoramos a los mismos dioses; todas las religiones son verdaderas»), impulsada especialmente por Bergoglio y Riggitano-Prévost, incluye el paganismo, el panteísmo e incluso el ateísmo.

CARDENAL ZUPPI: «DEBEMOS ENCONTRAR UNA MEDIACIÓN PARA LA EUTANASIA»


En el programa de pódcast “Il Fienile” (El pajar) del exministro de Políticas agrícolas, alimentarias y forestales de Italia y expresidente regional del Véneto (Italia) Luca Zaia Lisetto, el presidente de la Conferencia Episcopal Italiana y arzobispón de Bolonia Matteo María Zuppi Fumagalli dijo que quiere “una mediación” para la legislación sobre la eutanasia en su país, recoge el diario oligárquico romanos La Repubblica.

Zuppi expresa que la Iglesia se opone a la eutanasia y el suicidio asistido, y que si bien una sentencia del Tribunal Constitucional de 2019 ordena que el Parlamento reglamente sobre la materia, aún no hay nada definido. Zaia le responde que en todo caso, la sentencia existe y la eutanasia existe bajo los requisitos previstos por ella, y le pregunta qué le diría a una persona que opta por el suicidio asistido, a lo que el cardenal contesta:
«Sé bien que los que están enfermos no esperan la ley. También hay regiones que actúan de manera fragmentada. Y de hecho, digo que la política debe encontrar una mediación… y sí, he conocido a gente enferma que quería irse. En estos casos, se necesita respeto. La única opción que puedes tomar es estar cerca de aquellos que están sufriendo, lo que no significa renunciar a tus principios».
  
Y sobre el testamento biológico o disposiciones anticipadas de tratamiento, dice que esta figura es «muy poco usada», al tiempo que expresa «la total condena de la atención médica inútil, una idea prometeica que hace mal a la humanidad: a veces los médicos lo hacen para no tener problemas».

viernes, 31 de julio de 2026

NO TUVO TIEMPO PARA REUNIRSE CON LA FSSPX, Y SÍ CON UNA PUNKERA


León XIV Riggitano-Prévost recibió en audiencia privada a la cantante estadounidense Patricia Lee “Patti” Smith Williams, conocida como “la sacerdotisa del rock” y “la madrina del punk”.

La audiencia, en la que conversaron sobre paz, los derechos humanos, la justicia social y hasta hubo tiempo para bromas (Bob le preguntó a Patti: «¿Tú también hablas inglés?»), fue descrita por el subsecretario del Dicasterio para la Cultura y exeditor de la jesuita revista Civiltà Cattolica Antonio Spadaro como «el encuentro de dos personas que resultaron ser viejos amigos».
  
Dos meses antes, mientras su coterráneo Bob conmemoraba su primer año desde que salió por el balcón de la Basílica de San Pedro como el séptimo sucesor de Roncalli, ella inauguraba el pabellón de la Santa Sede para la Bienal de Venecia en la iglesia de los Carmelitas Descalzos, igual que hizo en 2014.
  
Smith nació en Chicago y fue criada como testejehovista (aunque su padre biológico –no el señor Grant Smith– era un soldado judío asquenazí del 766.º Escuadrón de Bombardeo de la Fuerza Aérea), abandonando toda religión en la adolescencia, aunque posteriormente se identificó como budista tibetana. Ella interpreta canciones como “Because the night” (coescrita con Bruce Springsteen y que habla de un amor totalmente lujurioso) y “Gloria” (escrita en 1975, que abre con estas palabras: «Jesús murió por los pecados de alguien, / pero no por los míos»).

Por contra, Riggitano-Prévost NUNCA TUVO TIEMPO para reunirse con el padre Pagliarani, superior general de la FSSPX. Para lo que a él le importa…

PROMOCIÓN EPISCOPAL DE LA CORRUPCIÓN MORAL, A AMBOS LADOS DEL RÍO

Noticias tomadas de GLORIA NEWS.
  
     

La Diócesis de Providencia en Rhode Island está llevando a cabo una serie de “Sesiones de Escucha” para homosexuales y sus amigos en las parroquias de San Raimundo en Providencia (28 de Junio), Cristo Rey en Kingston (26 de Julio), Santísima Trinidad en Woonsocket (30 de Agosto), y Santa María de la Bahía en Warren (27 de Septiembre).
 
Según el sitio web diocesano, el obispón Bruce Alan Lewandoski Czelusta C. Ss. R., de 59 años (“instalado” presbítero el 7 de Mayo de 1994 por William George Curlin Lamont, y obispón el 18 de Agosto de 2020 por el arzobispón William Edward Lori), está presidiendo cada reunión, que incluye la celebración de la cena Novus Ordo compartir en grupos pequeños y una cena comunitaria.
  
El anuncio diocesano se abre con las famosas palabras de Francisco Bergoglio: “Todos, Todos, Todos”.
  
El Instituto Lepanto preguntó a la diócesis si la confesión estaría disponible y si los participantes serían invitados al arrepentimiento y la conversión de acuerdo con la doctrina católica.
  
En lugar de responder a esas preguntas, el director de comunicaciones diocesano Michael F. Kieloch solo respondió: «Como obispo diocesano, el obispo Lewandowski tiene la responsabilidad pastoral de conocer y comprender las necesidades espirituales de todas las almas confiadas a su cuidado».
  
Desde 1985, la postura de los obispones de Providencia en Rhode Island ha estado en una cuesta abajo:
  • Louis Edward Gélineau Baribault († 2024; gobernó entre 1972 y 1997): En 1985, se opuso a una ordenanza de la ciudad contra la discriminación a los homosexuales, diciendo que apoyar la norma era respaldar un estilo de vida pecaminoso. Diez años después, cuando el Senado de Rhode Island aprobó un proyecto de ley sobre los derechos de los LGBT, dijo que si el objetivo «brindar protección contra la discriminación injusta, que actualmente no está contemplada en nuestras leyes, entonces esas leyes deberían modificarse».
  • Robert Edward Mulvee Bath († 2018; gobernó entre 1997 y 2005): No se conoce pronunciamiento en absoluto.
  • Thomas Joseph Tobin Bradley (gobernó entre 2005 y 2023): Cuando el presidente Barack Obama dijo que respaldaba las “uniones homosexuales”, Tobin dijo que era «el día más triste de la historia estadounidense». En 2019, trinó que los católicos no debían participar en los eventos del “Orgullo Gay” porque eran contrarios a la doctrina y la moral católica. Dos días después, ante la presión (recibió 88.000 comentarios en su mayoría críticos –entre ellos los actores Mia Farrow y Wilson Cruz, acusándolo de intolerante y encubridor de abusos– y el presidente del desfile del “Orgullo” del estado le pidió la renuncia a la diócesis), dijo lamentar que sus comentarios «fueran tan controversiales y ofensivos para algunos», pero no se retractó, afirmando que era su deber como obispo «enseñar la fe en una forma clara y compasiva».
  • Richard “Richie” Garth Henning (gobernó entre 2023 y 2024): Durante su breve estadía (fue trasladado después a Boston), no se pronunció en casi ningún tema, excepto la solicitud de prohibición de las armas de asalto, la defensa de la vida, y describió a su antecesor como «demasiado franco».
  
  

El arzobispón de Morelia (México) José Armando Álvarez Cano, de 66 años, recibió recientemente al grupo homosexual Otro Rebaño, informó El Sol de Morelia el 16 de junio.
  
El coordinador del grupo, Erick Eduardo Ramírez Ballesteros, está orgulloso de sus pecados homosexuales. Después de la reunión con el arzobispón Álvarez, el grupo dijo que estaba "lleno de esperanza". Elogió la disposición del arzobispón a escuchar la ideología homosexual y el encuentro con los homosexuales.
  
“Instalado” presbítero el 8 de Febrero de 1986 por el obispo José Esaúl Robles Jiménez y obispón el 30 de Enero de 2012 por el entonces nuncio Christophe Louis Yves Georges Pierre, Álvarez tiene un historial de apoyo a la homosexualidad.
  
Controversia en 2025 bajo el arzobispón anterior
En 2025, cuando la Archidiócesis de Morelia era dirigida por Carlos Garfias Merlos, de 75 años, el grupo Otro Rebaño participó en una marcha homosexual en Morelia.
  
El entonces arzobispón Garfias explicó que las personas homosexuales recibían atención pastoral, pero que estaban “enfermas”. Durante su liderazgo, las parroquias se negaron a albergar servicios homosexuales dentro de las iglesias.
  
En ese momento, José Armando Álvarez ya había llegado como arzobispón coadjutor. Había sido nombrado por Francisco Bergoglio en Enero de ese año. El prefecto para los Obispos en ese momento era el cardenal Roberto Francisco Riggitano-Prévost Martínez OSA, responsable de la selección de los candidatos.
  
Promocionado como conocido activista homosexual
Antes de ser arzobispón coadjutor de Morelia, Álvarez fue obispón de Huautla, y posteriormente de Tampico. Allí, respaldó públicamente la declaración homosexual “Fidúcia súpplicans” (2023), lo que era inusual en México.
  
El obispón dijo que su diócesis implementaría la “Fidúcia súpplicans” y admitió que tales “bendiciones” ya se están dando «en muchas parroquias a personas que están en unión con otra persona del mismo sexo».
  
También dijo: «Nadie está excluido de la gracia de Dios… estamos viviendo en tiempos nuevos».
  
Sucesión bajo Riggitano-Prévost
A pesar de –o tal vez por causa de– su perfil como facilitador homosexual, Riggitano-Prévost lo nombró arzobispón de Morelia en Enero de 2026, el mismo día que el obispón Garfias Merlos cumplió 75 años.
  
A los pocos meses de asumir el cargo, Álvarez se reunió con representantes del grupo homosexual Otro Rebaño.