viernes, 1 de mayo de 2026

FALLECIÓ EL OBISPÓN MÁS VIEJO DE ESTADOS UNIDOS


En la mañana de hoy 1 de Mayo de 2026, falleció René Enrique José Gracida Derbes, obispón que fuera de Corpus Christi (Tejas, Estados Unidos), a la edad de 102 años.
  
Enrique José nació el 9 de Junio de 1923, segundo de los hijos de Enrique José “Pete” Gracida Carrizosa († 1967) y Mathilde Josephine Derbes Saizan († 1990). Un tío abuelo suyo paterno fue Mons. Vicente Fermín Márquez y Carrizosa († 1887), obispo de Antequera en Méjico.

Durante la Guerra Mundial, Gracida voló en 32 misiones sobre Alemania como parte del Cuerpo Aéreo del Ejército de los Estados Unidos (actual Fuerza Aérea de los Estados Unidos), primero como artillero de cola de los bombarderos B-17 y luego como ingeniero de vuelo, en el 359.º Escuadrón del 303.º Grupo Expedicionario Aéreo.
  
Después de la guerra, se matriculó en la Universidad de Houston para retomar los estudios de Arquitectura que iniciara en el Instituto Rice en 1942, obteniendo una licenciatura en Arquitectura en 1950 y realizando posgrado en . Después de graduarse, Gracida trabajó como arquitecto durante varios años.

En 1951 ingresó a la Orden de San Benito en la archiabadía de San Vicente en 1951 con oposición de su padre, que tenía aversión a la religión. Allí tomó el nombre religioso de René en honor de San Renato Goupil (hermano lego jesuita y uno de los Mártires norteamericanos) y profesó sus primeros votos el 2 de Julio de 1953, y los solemnes el 11 de Julio de 1956, siendo ordenado diácono en 1958 y sacerdote el 23 de Mayo de 1959 por Hugh Louis Lamb Coyle († 1959), obispo de Greensburg (Pensilvania).

En 1961, por objetar el diseño del proyecto de una nueva propiedad para la orden (que fue rechazado por el capítulo monástico), el archiabad Denis Omer Strittmatter Hoover († 1971) le dijo a Gracida que ya no podía permanecer en la orden, por lo que solicitó la dispensa de los votos monásticos y se incardinó en la archidiócesis de Miami.

El 6 de Diciembre de 1971, Pablo VI Montini lo nombró obispo titular de Masuccaba (Argelia) y auxiliar de la archidiócesis miamense, siendo consagrado el 25 de Enero de 1972 por el cardenal John Francis Dearden Gregory († 1988), arzobispo de Detroit (para ello se tuvo que derogar el canon 641). De ahí fue promovido como ordinario de la recién creada diócesis de Pensacola y Tallahassee el 1 de Octubre de 1975, tomando posesión el 6 de Noviembre de ese año; y finalmente fue trasladado a Corpus Christi (Tejas) el 19 de Mayo de 1989 como sucesor del obispo Thomas Joseph Drury Lannon († 1992), posesionándose el 11 de Junio.
  
El 1 de Abril de 1997, Gracida renunció a su diócesis, siendo sucedido por su coadjutor Roberto Octavio González Nieves OFM, el actual arzobispón de San Juan de Puerto Rico.

Después de su renuncia, en 2017 firmó la “corrección filial” sobre las herejías de la exhortación “Amóris Lætítia”, y en 2018 rechazó la propuesta de “excomulgar” a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) formulada por el entonces obispón de Tucson (Arizona) Edward Joseph Weisenburger Walters luego que la Conferencia Episcopal emitió una resolución contra las políticas migratorias del entonces presidente Donald Trump.
  
No fueron estas, sin embargo, las únicas controversias en torno a Gracida: Cuando fue obispón de Corpus Christi, en 1988 él y su diócesis fueron demandados porque supuestamente obligaron a cambiar el testimonio de un joven que denunció por acoso al presbítero John J. Feminelli Laregina (en 2019, fue incluído en la lista de clérigos “creíblemente acusados” de abuso de menores, y murió tres años después); en 1989 llamó a boicotear los productos de Pepsi porque en su publicidad usaban la canción “Like a Prayer” de Madonna (que él consideró una blasfemia); y al año siguiente fulminó la excomunión contra Rachel Vargas y el obstetra Ricardo Aquino por proveer servicios de aborto en una clínica dirigida por la primera. Y ya retirado, en 2019 la diócesis publicó una lista de presbíteros “creíblemente acusados” de abuso de menores, abarcando casos que ocurrieron durante su administración.
  
René Gracida fue sacerdote válido al ser ordenado con el Pontifical Romano tradicional, pero su episcopado no lo fue, como quiera que se siguió el nuevo rito de 1968 (y aunque años después dijo haberse empleado el Rito antiguo, la evidencia disponible en los documentos de la época permite deducir que se empleó el nuevo). Aparte, él pudo estar claro en la moral, pero no tuvo suficiente luz para discernir la situación de Apostasía generalizada posterior al Vaticano II, como quiera que si bien cuestionó la legitimidad de Francisco Bergoglio, lo hacía desde el criterio de su elección influenciada por la Mafia de San Galo, y reconocía como Papas legítimos a sus predecesores Juan XXIII bis Roncalli, Pablo VI Montini, Juan Pablo I Luciani, Juan Pablo II Wojtyła y Benedicto XVI Ratzinger, aún cuando aquél fue producto de estos.

POR LA OMISIÓN EN LA BIBLIA, SE CONOCE LA HEREJÍA DOMINANTE DE LA ÉPOCA

Traducción del artículo publicado en PILGRIM PRIEST.

LAS TRADUCCIONES DE LA BIBLIA DE LA CONFERENCIA DE OBISPOS CATÓLICOS DE LOS ESTADOS UNIDOS (USCCB).
  

Siempre se puede detectar la herejía predominante de cada época por lo que se omite de la Biblia. Así pues, antes de examinar las traducciones bíblicas de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB), veamos dos ejemplos de lo que los herejes han eliminado de sus propias versiones de la Biblia durante los últimos 500 años.

1) Los rebeldes protestantes eliminaron Macabeos debido al Purgatorio. Macabeos es como el “Corazón Valiente” del Antiguo Testamento. Es uno de los libros más emocionantes de la Biblia, así que nadie debería haberlo eliminado. Pero los herejes del siglo XVI, como Martín Lutero, eliminaron 1 y 2 Macabeos porque mostraban el Purgatorio y la necesidad del sacrificio por los muertos. Aquí está la Biblia:
«Debajo de la túnica de cada uno de los muertos hallaron símbolos sagrados de los ídolos de Jamnia, que la ley prohíbe a los judíos usar. Y a todos les quedó claro que esta era la razón por la que aquellos hombres habían caído. Entonces todos bendijeron los caminos del Señor, el Juez justo, que revela lo oculto; y se pusieron en súplica, orando para que el pecado cometido fuera borrado por completo» —2.º Mac. 12, 40-42a.
Básicamente, lo anterior indica que se encontraron amuletos de la suerte o talismanes supersticiosos sobre los cadáveres de soldados judíos caídos. Pero, dado que murieron por Israel, se entendía que estaban salvados. Sin embargo, debido a que su fe estaba contaminada por la superstición, se creía que debían ir al Purgatorio. Por lo tanto, quienes encontraron sus cadáveres oraron y se sacrificaron por ellos. Obviamente, esto no es algo que se haría por un mártir puro.

El señor Gary Michuta explica el drama histórico de lo sucedido en el siglo XVI con el pasaje anterior:
«Cuando Lutero se vio acorralado en un debate sobre el Purgatorio, su oponente, Johann Eck, citó el Segundo Libro de los Macabeos en contra de su postura. Lutero se vio obligado a declarar que el Segundo Libro de los Macabeos no podía incluirse en el debate por no ser canónico. Más adelante, durante el debate, Lutero apeló a San Jerónimo por haber rechazado los Macabeos (los concilios de Cartago, Hipona y Florencia los habían incluido como Escritura canónica). Al apelar a Jerónimo, también rechazó todos los demás libros que este había rechazado (Sabiduría, Eclesiástico, Baruc, Tobías, Judit, el Primer y Segundo Libro de los Macabeos, Daniel 13 y algunos pasajes de Ester)».
El artículo enlazado arriba explica con sutileza por qué San Jerónimo se equivocó. Básicamente, San Jerónimo cometió un error relacionado con un error en el manuscrito que desconocía. Obviamente, el Doctor de la Iglesia no cometió un error teológico. Pero Lutero lo convirtió en un error teológico, seleccionando fragmentos del pasado para respaldar su rechazo al dogma perenne del Purgatorio, presente no solo en la tradición, sino también en las Sagradas Escrituras.
   
Así pues, la herejía predilecta de la época protestante eliminó el libro de los Macabeos debido al Purgatorio (también puedes investigar los demás libros que los “reformadores” suprimieron de la Biblia católica).

2) Los mormones y los testigos de Jehová modificaron su Nuevo Testamento para rechazar la divinidad de Cristo.
 
Ni los mormones ni los testigos de Jehová son cristianos, ya que rechazan la Trinidad y la divinidad de Cristo. Los mormones surgieron en la década de 1830 y los testigos de Jehová en la de 1870. ¡Imagina lo tardías que son estas herejías! Y aun así, tienen el descaro de rechazar la divinidad de Cristo. Para llevar a cabo tal herejía, también creyeron que debían modificar la Biblia.
   
Como probablemente sepas, la mayoría de las Misas Latinas Tradicionales terminan con el Último Evangelio, Juan 1, sobre la Encarnación. El final de la Misa comienza con estas palabras: «In princípio erat Verbum, et Verbum erat apud Deum, et Deus erat Verbum…». Nótese que allí, «el Verbo era Dios». Sin embargo, lamentablemente, los Testigos de Jehová usan su propia traducción inventada de la Biblia, llamada Traducción del Nuevo Mundo, que cambia descaradamente las palabras «el Verbo era Dios» por «El Verbo era un dios».
   
¿Notas la sutil diferencia? Sorprendentemente, los líderes religiosos de los mormones y los testigos de Jehová admitirán con reticencia que son politeístas si se les presiona. Por lo tanto, creen que Cristo fue solo un dios, no el Dios verdadero y viviente. Para sustentar semejante herejía, obviamente tuvieron que modificar la Biblia muy tarde en la historia del cristianismo (puedes investigar cómo los mormones también desvirtuaron la Biblia y luego añadieron un montón de libros absurdos como el Libro de Moroni).

3) Una nueva Biblia de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) blanquea el más desordenado de todos los pecados sexuales.

¿Empiezas a notar un patrón? Como indica el subtítulo de mi artículo: «Siempre se puede detectar la herejía predominante de la época por lo que se omite de la Biblia». De igual modo, no debería ser descabellado afirmar que la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) podría tener cierta inclinación por la sodomía si siente la necesidad de promover una traducción bíblica ridícula para respaldar sus herejías morales.

Antes de abordar esa traducción, repasemos la historia de la despreciable Nueva Biblia Estadounidense (NAB en inglés). La NAB se introdujo por primera vez en el leccionario de lecturas bíblicas de las Misas del Novus Ordo (NOM) en Estados Unidos en la década de 1970. Pero desde 2002, la NAB ha sido la única edición aprobada en inglés para las Misas del Novus Ordo en Estados Unidos.
   
En primer lugar, esto es lamentable debido a los numerosos errores de traducción. Pero, en segundo lugar, y aún peor, sabemos que las notas a pie de página de la NAB promueven no solo un enfoque histórico-crítico de la Biblia (Alta Crítica), sino incluso un enfoque literario-crítico (Baja Crítica). En otras palabras, las notas a pie de página de la NAB niegan repetidamente la infalibilidad de las Escrituras y los milagros del Antiguo y Nuevo Testamento.
   
Además, al parecer, las regalías por esa traducción negligente y herética llenan los bolsillos de la USCCB con más de 2 millones de dólares al año. El medio The Pillar informó sobre cómo explotan a los fieles para obtener dinero por esa mala traducción: «La conferencia episcopal estadounidense comunicó a los obispos el mes pasado que si las parroquias desean reimprimir pasajes bíblicos en boletines o materiales de culto, deben pagar las tarifas de licencia de la USCCB por ese privilegio».

Sin embargo, el Novus Ordo en todos los países del mundo carece de pasajes bíblicos, independientemente de la traducción. John Lamont escribió recientemente: «Pasajes bíblicos incómodos presentes en el leccionario tradicional han sido eliminados del leccionario del Novus Ordo. Por ejemplo, no hay lecturas bíblicas en el Novus Ordo que condenen la sodomía y la recepción indigna de la Eucaristía, y Mateo 24, 15-35, que describe la llegada de falsos profetas, la persecución y el fin del mundo, ha sido eliminado».

Pero las cosas están a punto de cambiar aún más en 2027. Our Sunday Visitor informa: «Una nueva versión en inglés de la Biblia se publicará en 2027 con el nombre de The Catholic American Bible, según el obispo Steven J. Lopes, presidente del Comité de Culto Divino de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos… The Catholic American Bible [CAB] reemplazará a la New American Bible [NAB]».

Ahora llegamos a la traducción bíblica sumamente herética mencionada al comienzo de esta sección. La USCCB propone que los laicos adopten una nueva traducción bíblica para uso personal (no litúrgica, como la CAB) llamada Nueva Versión Estándar Revisada, edición actualizada (abreviada torpemente como NRSVue en inglés).

¿Por qué es tan malo? La FSSPX explica: «La reciente aprobación por parte de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) de una nueva traducción de la Biblia para uso no litúrgico ha generado controversia, ya que varios expertos critican la versión revisada por suavizar la enseñanza de la Iglesia sobre la homosexualidad».

O, si no te gusta la FSSPX, considera ahora cómo un sitio llamado Catholic Review (aparentemente una producción de la Archidiócesis de Baltimore) citó cómo incluso un erudito bíblico protestante llamado Robert A. J. Gagnon tenía problemas morales con la próxima NRSVue: «En una publicación de Facebook de 2022, Gagnon dijo que las actualizaciones de NRSVue servían para “blanquear la imagen de los homosexuales y eliminar la referencia clara a la práctica homosexual” tanto en 1.ª Cor. 6, 9 como en 1.ª Tim. 1, 10».

Sí, la traducción NRSVue omite deliberadamente que Dios mismo considera los actos sexuales desordenados un pecado grave. Estos herejes blanquean intencionadamente la Biblia, ocultando los pecados que claman al cielo por venganza.
   
En resumen, los protestantes eliminaron el Purgatorio de la Biblia porque les gusta imaginarse yendo directamente al Ciiielo tras un solo llamado al altar. Los Testigos de Jehová y los mormones eliminaron la divinidad de Cristo de la Biblia porque les gusta imaginarse a sí mismos como “un dios”. Y la USCCB eliminó la sodomía de su traducción de la Biblia porque… bueno, ya ves el patrón.

EL MESIANISMO JUDÍO EN LA GUERRA CONTRA IRÁN

Tomado de GLORIA TV. Traducción y adaptación propia.
   

La gueulá (en hebreo גְּאֻולָּה) designa la redención o la liberación en la tradición talmúdica. Corresponde al fin del exilio (en hebreo גּוֹלָה, golá) del pueblo judío aún disperso desde el reinado de Tito y a su regreso a una situación espiritual y material ideal.
  
Este concepto está profundamente arraigado en los textos bíblicos y en el pensamiento religioso talmúdico. 
  
La gueulá se entiende a menudo como una transformación global del mundo, incluyendo la paz universal, la justicia y la armonía entre los pueblos; y está estrechamente relacionada con la venida del Mesías, que según la tradición talmúdica, este último será un líder que restaurará a Israel y traerá una nueva era.
  
La gueulá implica también un acercamiento entre la humanidad y lo divino. En algunas interpretaciones, puede realizarse progresivamente a través de las acciones humanas.
  
Sigue siendo hoy una esperanza central y una noción fundamental en la espiritualidad talmúdica, a la vez que una posible explicación de por qué el régimen de Tel Aviv y su títere estadounidense atacaron Irán, desprendiéndose cuatro hipótesis:
  
Hipótesis 1: la gueulá como horizonte ideológico
Algunos ministros de la corriente nacional-religiosa de Israel (Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional y Smotricht, finanzas) pueden pensar la acción política en un horizonte de gueulá, es decir de redención colectiva, donde la soberanía judía sobre la tierra es percibida como una etapa histórica a cumplir. En este marco, la política no solo apunta a la gestión del presente, sino a la activación de un proceso considerado providencial.
  
Hipótesis 2: la crisis como acelerador
Una segunda hipótesis es que las tensiones militares, lejos de ser solo temidas, pueden ser interpretadas como momentos de aclaración histórica. La conflictividad, la intensificación de la seguridad y la ruptura con los compromisos anteriores se percibirían entonces como condiciones posibles, incluso necesarias, de la maduración de un orden más conforme a la promesa religiosa.
  
Hipótesis 3: la soberanía como imperativo sacralizado
Una tercera hipótesis es que la conquista o la consolidación territorial no se piensa como una opción táctica, sino como un imperativo sacralizado. En este esquema, la soberanía no es negociable como un interés político ordinario, porque está vinculada a una lectura mesiánica de la historia.
  
Hipótesis 4: el compromiso como retraso de la redención
Una cuarta hipótesis es que el compromiso territorial o diplomático puede ser interpretado no como una paz duradera, sino como un aplazamiento del momento redentor. Desde este punto de vista, la moderación política no es necesariamente valorada, porque podría ser vista como una suspensión del movimiento hacia la gueulá.
    
Por lo tanto, se podría escribir que algunos ministros se inscriben en un imaginario político donde la gueulá no es solo una creencia privada, sino una matriz de interpretación de las opciones públicas. Este imaginario puede favorecer una política de confrontación, de endurecimiento y de maximalismo territorial, dando a estas opciones una justificación religiosa superior a la lógica ordinaria racional del compromiso.