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sábado, 12 de octubre de 2019

¿POR QUÉ COINCIDE LA FIESTA NACIONAL DE ESPAÑA CON LA VIRGEN DEL PILAR?

Por César Cervera para ABC (España).
   
¿POR QUÉ COINCIDE LA FIESTA NACIONAL DE ESPAÑA CON LA VIRGEN DEL PILAR?
Cristobal Colón tomó posesión de Guanahani (Islas Bahamas) en esta fecha. Y aunque existe debate sobre quién debe ser la Reina de la Hispanidad, este título lo ostenta oficialmente la Virgen de Guadalupe.
  
Cristóbal Colón ante los Reyes Católicos en la corte de Barcelona (V. Turgis, siglo XIX).
  
El 12 de octubre 1492, festividad del Pilar, Cristóbal Colón hizo tierra en Guanahani, actualmente en las islas Bahamas, y tomó posesión en nombre de los Reyes Católicos. El navegante desconocía que se trataba de un nuevo continente y no podía imaginar la trascendencia de su acto. Colón, de hecho, creyó que había llegado a Cipango (Japón). Desde entonces, la fecha ha sido usada por diversos países iberoamericanos para celebrar el encuentro de las dos culturas que dieron lugar al Nuevo Continente. No en vano, cada país ha denominado la fiesta con distintos nombres en función de la conveniencia política, como por ejemplo «Día de la Madre Patria» o «Día del descubrimiento». En España, se eligió originariamente la designación de «Día de la Raza».
  
La denominación fue creada a propuesta del exministro español Faustino Rodríguez-San Pedro, como presidente de la Unión Ibero-Americana, que en 1913 pensó en una celebración que uniese a España e Iberoamérica, eligiendo para ello el día 12 de octubre. En 1918, la fiesta de la Raza alcanzó el rango de fiesta nacional.
  
La elección de ese nombre obedeció a que a principios del siglo XX el término de Hispanidad estaba fuera de uso. No fue hasta 1926 cuando un obispo vizcaíno, Zacarías de Vizcarra, recuperó el concepto de Hispanidad y propuso en un artículo de prensa publicado en Buenos Aires cambiar el nombre a la festividad. Cinco años después Ramiro de Maeztu, que había sido Embajador de España en Argentina, leyó el artículo e hizo suya la defensa del concepto Hispanidad.
  
En 1935 se celebró por primera vez en Madrid el Día de la Hispanidad y así se mantuvo durante el franquismo, si bien el decreto de 1918 firmado por el Rey Alfonso XIII, que establecía «la Fiesta de la Raza» con este nombre, siguió en vigor durante cuarenta años. «Dada la enorme trascendencia que el 12 de octubre significa para España y todos los pueblos de América hispana, el 12 de octubre será fiesta nacional, bajo el nombre de “Día de la Hispanidad”», dejó escrito la Presidencia del Gobierno de 9 de enero de 1958 en un decreto que corregía la confusión sobre el nombre de la festividad.
   
Con la llegada del periodo democrático surgió el debate de si era conveniente cambiar el Día de la Fiesta Nacional de España al 6 de diciembre, fecha en la que se aprobó la Constitución de 1978. No obstante, una ley publicada en 1987 ratificó el 12 de octubre como festividad asociada al Descubrimiento.
    
EL DEBATE SOBRE LA REINA DE LA HISPANIDAD
 
Nuestra Señora de Guadalupe de Extremadura, y Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza
   
Pero, ¿por qué coincide con la festividad de la Virgen del Pilar, patrona de Zaragoza y de la Guardia Civil? Se trata de una mera coincidencia, puesto que la virgen que ostenta el título de Reina de la Hispanidad es Santa María de Guadalupe de Extremadura, cuya festividad se celebra el 8 de septiembre. Así, el 12 de octubre de 1928, el cardenal Primado de España, Pedro Segura, como legado del Papa Pío XI, y en presencia del Rey Alfonso XIII, coronó canónicamente a Santa María de Guadalupe como «Hispaniárum Regína» o Reina de las Españas.
 
La íntima vinculación del santuario de Guadalupe, tanto con el descubrimiento de América como con su colonización y evangelización, está documentada, siendo así una de las causas invocadas por la Unesco el 11 de septiembre de 1993, cuando declaró a Guadalupe Patrimonio de la Humanidad. «Porque la famosa imagen de la Virgen de Guadalupe ha sido el símbolo más representativo de la cristianización de una gran parte del Nuevo Mundo», argumentó la Unesco.
   
Todavía hoy se mantiene vivo el debate teológico sobre cuál de las dos vírgenes debería gozar del título de patrona de la Hispanidad, en función de su importancia en el descubrimiento de América. Por su parte, el apóstol Santiago el Mayor es el patrón protector de España, así como el santo del Arma de Caballería y del Ejército de Tierra.

lunes, 27 de mayo de 2019

CRISTÓBAL COLÓN, ¿SANTO O COLONIZADOR SIN ESCRÚPULOS?

Traducción del artículo publicado por Luca Fumagalli para RADIO SPADA.
   
   
Los católicos siempre lo han considerado casi un santo evangelizador, los laicistas han visto en él, al contrario, un predador amoral, uno de los fundadores del colonialismo, un fautor del esclavismo. ¿Cuál es por tanto, la verdad sobre Cristóbal Colón?
   
La discusión sobre el personaje, en Italia como en el extranjero, resulta hoy casi cerrada. Colón no es más el celebrado soñador dedicado a superar los límites del mundo conocido, sino el primero de los conquistadores. Estudiosos de distintas extracciones han revolucionado definitivamente nuestro modo de mirar al Almirante, superando ciertas visiones irénicas del pasado; pero, en la mentalidad común, el aspecto heroico de la “conquista” permanece preponderante.
   
Del resto, Colón y su empresa han sellado una época: la llegada del Almirante sobre las playas de la isla de San Salvador ha sido verdaderamente escogida como la fecha convencional del fin del medioevo y del nacimiento de la modernidad, no sólo porque desde aquel momento la percepción del mundo no será más la misma, alargando perspectivas y mercados, sino también porque ha decretado el fin de la cultura fundada sobre la autoridad y el comienzo de otra, improntada sobre la experiencia (abriéndose así camino a Galileo, Copérnico y Newton).
  
Antonio Musarra, joven profesor de investigaciones de la Universidad de Florencia, se encarga de responder a todas las preguntas sobre Colón en su ensayo Processo a Colombo. Scoperta o sterminio? (con prefacio de Franco Cardini), realizando un juego procesal caracterizado por el escrutinio de un número considerable de pruebas, analizadas con escrúpulo y pasión. El objetivo es sobre todo el de reequilibrar el juicio sobre el personaje, que ciertamente no fue un tipo santo, pero tampoco un fautor del “holocausto” de los nativos americanos (como tal vez lo entienden aquellos estadounidenses [y latinoamericanos, N. del T.] que, en los últimos años, han derribado distintas estatuas dedicadas al Almirante).
   
Sobre todo el autor es hábil en huir de la tentación moralista-anacronista en la cual cae a menudo quien ama la divulgación histórica. Por ejemplo, ciertas decisiones de Colón y de la gente de su tiempo corren riesgo de ser juzgadas ligeramente como “racistas” y “genocidas”. Pero el racismo y el genocidio tienen una triste historia demasiado conectada al presente para poder resultar en categorías aplicables, sin enmendaduras, al siglo XV y al XVI.
  
Sin duda Colón fue un esclavista, cometió muchos abusos, se manchó de sangre de tantos inocentes. En este sentido, tal vez, puede ser tomado como un símbolo de la sed de expansión y conquista del hombre blanco, pero no fue un “genocida”. Fueron los conquistadores quienes obraron en tal sentido. Del resto, el espacio histórico en que maduró la empresa colombina revela una complejidad que es muy peligroso ignorar (como en cambio hace el vulgo). De hecho, las fuentes dicen que él tenía en mente cumplir una empresa nunca antes intentada y evangelizar las tierras remotas que hubiere encontrado; aspectos que ameritan ser tenidos en debida cuenta para no reducir a estereotipo la imagen del navegador genovés.
  
La realidad es que Cristóbal Colón fue un hombre de su tiempo, un tiempo lleno de contradicciones, y precisamente por esto, fascinante.
  
El libro: Antonio Musarra, Processo a Colombo. Scoperta o sterminio?, Viareggio, La Vela, 2018, 256 páginas, 15 Euros.
  

sábado, 12 de octubre de 2013

CINCO MITOS SOBRE CRISTÓBAL COLÓN Y EL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA, Y SU DEBIDA REFUTACIÓN

CELEBRANDO EL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA

Llegada de Cristóbal Colón al Nuevo Mundo

Traducción del artículo publicado por Benjamin Brousard en la edición 119 de la revista CRUSADE, de la Sociedad para la Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad (E. U. A.)

MITO: Colón navegaba para probar que el mundo era redondo./ REALIDAD: Cada persona educada a finales del siglo XV, sabía que la tierra era una esfera, un hecho conocido desde la antigüedad. Lo que estaba en disputa era la circunferencia de la Tierra, que Colón subestimó en una cuarta parte.

En tiempos de Cristóbal Colón, TODO INTELECTUAL SABÍA QUE LA TIERRA ERA REDONDA. El mito de que en la mal llamada ''Edad Media'' se enseñaba que la tierra era plana, fue puesto a rodar por los protestantes e iluministas del siglo XVIII en su campaña de desprestigio contra la Iglesia Católica.

MITO: La Reina Isabel vendió sus joyas de la corona para financiar el primer viaje./ REALIDAD: El tesoro real de España se agotó después de la finalización de la conquista de Granada a principios de 1492. Sin embargo, Luis de Santángel, el tesorero real, fue capaz de obtener financiación a través del acercamiento a las Sociedades de las Cruzadas en todo el Mediterráneo, así como otros financistas proveedores de fondos procedentes de España y otros países. La corona puso muy poco para financiar el viaje.

Como consecuencia de la Conquista de Granada, los tesoros de la Corona se agotaron. Por ello, si bien le reconocieron a Colón ciertos derechos, no le proporcionaron mucho dinero para la expedición.

MITO: Había un sacerdote a bordo de la Santa María en 1492./ REALIDAD: Debido a los peligros que implicaba, no había sacerdotes o frailes en el primer viaje, a pesar de la profunda piedad de Colón. Muchas de las pinturas del primer desembarco en el Nuevo Mundo en San Salvador muestran un sacerdote con Colón –contrario a los hechos-. Hubo cinco sacerdotes en el segundo viaje: el benedictino Padre Buil, el jerónimo Padre Ramón Pane y tres franciscanos.

No hubo sacerdotes en el primer viaje de Colón, sino desde el segundo viaje.

MITO: Colón introdujo la esclavitud al Nuevo Mundo./ REALIDAD: La esclavitud ya estaba muy extendida entre los indios nativos cuando Colón llegó. Colón fue insistente en el trato justo de los indígenas, una política que le ganó muchos enemigos como gobernador de La Española. Bartolomé de las Casas, un fraile español que trabajaba por la protección de los indios, se apresura a vituperar a sus compatriotas por sus abusos graves, pero está lleno nada más que de respeto y admiración por Colón. El sometimiento de masas y la importación de africanos a las Américas no comenzaron hasta una generación después de la muerte de Colón.

Fray Bartolomé de las Casas, al denunciar la esclavitud de los indígenas por los españoles, nunca acusó a Colón por ese cargo.

MITO: Colón murió en la miseria, en cadenas, en una prisión española./ REALIDAD: A pesar de que la corona española se retractó de algunos de los privilegios prometidos a Colón, él era relativamente rico en el momento de su muerte. A pesar de que regresó a España encadenado en 1500 después de su tercer viaje, el Rey y la Reina se disculparon por el malentendido y retiraron todos los cargos. El 20 de mayo de 1506, en la vigilia de la Ascensión, Cristóbal Colón yacía en su lecho de muerte en su apartamento en Valladolid, rodeado por sus compañeros franciscanos y sus hijos. A medida que los frailes cantaban las Completas, sus últimas palabras se hicieron eco de las de Cristo en la cruz: In manus tuas, Domine, commendo spiritum meum (En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu).

Cristóbal Colón fue asistido en su muerte por los frailes franciscanos, de los cuales recibió apoyo durante su vida y empresa.