Mostrando entradas con la etiqueta Noticias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Noticias. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de septiembre de 2026

PATRIARCA DE VENECIA DEFENDIENDO CONSTRUCCIÓN DE MEZQUITA


Una asociación musulmana vinculada a la comunidad local de Bangladés compró un antiguo aserradero en la Via Giustizia de la localidad veneciana de Mestre por 1,5 millones de euros para construir un centro islámico. Sin embargo, el sitio requeriría un cambio municipal de uso.
 
El alcalde de Venecia, Simone Venturini, dice que las condiciones para la aprobación no se cumplen actualmente, citando preocupaciones de planificación e integración.
  
El presidente de la asociación “Giovani per l’umanità”, Prince Howlader, amenazó con una huelga a finales de agosto. Afirmó que los trabajadores bangladesíes podrían perturbar el turismo, los hoteles y los restaurantes.
  
Sin embargo, los trabajadores y los sindicatos mostraron un apoyo limitado, y la protesta se puso en espera para las conversaciones.

Ya en 2017, habían amenazado con otra huelga, esta vez por el cierre de la mezquita en la vía Fogazzaro por la administración de Luigi Brugnaro (en la cual Venturini era asesor). Esta vez, consiguieron un lugar temporal en el antiguo centro de eventos PalaPlip en Carpenedo.

En una entrevista al canal Antena 3 el 15 de septiembre, el patriarca de Venecia Francesco Moraglia Cazzaniga expresó su apoyo a que los musulmanes tengan un lugar de culto: «Si una religión respeta la dignidad humana y a los más vulnerables, entonces tiene derecho a tener un lugar de culto».
  
  
De seguir esa lógica, entonces NO TIENEN ESE DERECHO. Basta mirar Arabia Saudita como ejemplo.

Y POR ESPAÑA, ¿QUÉ TAL LES VA, Y POR QUÉ MAL?

Noticias tomadas de distintas fuentes.

1.º EL NUEVO MAPA RELIGIOSO DE ESPAÑA: LOS ATEOS SUPERAN A LOS “CATÓLICOS PRACTICANTES”, QUE YA SON MUY ANCIANOS (Fuente: INFOVATICANA).
  

España registra un nuevo indicador del avance de la secularización. El 17,1% de los españoles se declara ateo, frente al 15,9% que se define como católico practicante, según el Barómetro de septiembre de 2026 del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). La encuesta, realizada sobre una muestra de 4.042 personas, sitúa así a los ateos 1,2 puntos por encima de los católicos practicantes.

El dato, sin embargo, no significa que los ateos sean más numerosos que los católicos en España. Otro 38,5% se define como católico no practicante, por lo que practicantes y no practicantes suman el 54,4% de los encuestados. A ellos se añaden un 3,2% de creyentes de otras religiones, mientras los agnósticos representan el 12,2% y los indiferentes o no creyentes, el 11,3%.

El 17,1% se declara ateo y el 15,9% católico practicante
La clasificación procede de una pregunta de autodefinición. El CIS pregunta directamente al entrevistado si se considera «católico/a practicante, católico/a no practicante, creyente de otra religión, agnóstico/a, indiferente o no creyente, o ateo/a». No establece, por tanto, un criterio previo de asistencia a Misa para decidir quién pertenece a la categoría de católico practicante.

La distribución completa deja ver la magnitud de la distancia entre identidad católica y práctica religiosa. De los 4.042 entrevistados, 642 se declararon católicos practicantes y 1.556 católicos no practicantes, frente a 692 ateos, 495 agnósticos, 458 indiferentes o no creyentes y 129 creyentes de otras religiones.

El barómetro ofrece también una marcada diferencia según la autoubicación ideológica. Entre quienes se sitúan en el extremo izquierdo de la escala, el 28,6% se declara ateo y el 8% católico practicante. En el extremo derecho, los porcentajes son del 9,9% y del 47,6%, respectivamente.

Más de la mitad de los creyentes no va nunca o casi nunca a Misa
El CIS pregunta posteriormente a quienes se han definido como católicos o creyentes de otra religión por su asistencia a Misa u otros oficios religiosos, excluyendo bodas, comuniones, funerales y otras ceremonias de carácter social. Sobre ese grupo de 2.327 personas, el 26,2% responde que nunca acude y otro 26,4% que lo hace casi nunca. El 23,6% asiste varias veces al año y el 8,8%, dos o tres veces al mes. Solo un 10,4% dice acudir todos los domingos y festivos y un 3,8%, varias veces por semana.

El desglose por identificación religiosa resulta especialmente significativo. Entre quienes se autodefinen como católicos practicantes, el 33,4% afirma acudir todos los domingos y festivos y el 10,3% varias veces por semana. Otro 22,9% lo hace dos o tres veces al mes y un 23,7%, varias veces al año. Incluso dentro de este grupo, un 3,6% reconoce no acudir nunca y un 5% casi nunca.

Entre los católicos no practicantes, por el contrario, el 34,8% no asiste nunca y el 35,8% casi nunca. Apenas el 1% afirma acudir todos los domingos y festivos.

Los católicos practicantes tienen un perfil más envejecido
La edad muestra otra diferencia considerable entre los distintos grupos. Los mayores de 75 años constituyen el 27% de todos los encuestados que se declaran católicos practicantes, pese a representar el 13,5% de la muestra total. Entre los ateos, ese grupo de edad supone únicamente el 5,6%.

La relación se invierte entre los más jóvenes. Las personas de 18 a 24 años representan el 7% del conjunto de católicos practicantes y el 12,5% del conjunto de ateos. Entre los 25 y 34 años, los porcentajes son del 7,4% y del 16,4%, respectivamente.

El nuevo barómetro dibuja, por tanto, una España en la que la identidad católica continúa siendo mayoritaria, pero con una brecha considerable entre pertenencia y práctica.
  
2.º ARZOBISPADO DE BARCELONA CEDE PARROQUIA PARA CONCIERTO CHAMÁNICO (Fuente: EL DEBATE).
   

«Que nos hayan concedido este espacio es realmente extraordinario y poco común». Kuyay Santosha es, al menos, honesta en una de sus últimas publicaciones en Instagram donde anuncia que la iglesia de San Pablo del Campo, en el barcelonés –y castigado– barrio del Raval, le ha abierto sus puertas para que esta noche dé un concierto con el que, asegura, puede sanar enfermedades. «Son cantos que funcionan como rezos u ofrendas para propiciar la sanación y la introspección», asegura.
  
La voz de alarma la ha dado el portal Germinans Germinabit, que sigue más puntualmente el ritmo de la Iglesia en Cataluña. Y es que, para conseguir el permiso que ha sorprendido a la propia Kuyay Santosha, la artista ha tenido que acudir al párroco responsable de esa iglesia, «el sacerdote Joan Cabot, el que tiene un montón de cargos diocesanos, a pesar de sus posicionamientos públicos contra el Magisterio de la Iglesia y su compromiso con los postulados de los movimientos de defensa de los llamados derechos de los colectivos homosexuales», afirma el digital catalán.

Se trata, por tanto, de un templo que depende del arzobispado de Barcelona, pastoreado por el cardenal Juan José Omella, y que acogerá esta noche el «concierto ritual» de esta «compositora, cantora y terapeuta musical especializada en la música medicina y los sonidos curativos orientados a la conexión espiritual». Todo esto, por supuesto, con su consabido rebozo orientalista, Nueva Era, chamánico, tántrico y de «alineamiento de energías». «Estoy aquí para compartir esta Medicina contigo», asegura en su web.
  
«Una bruja chamánica»
«Una bruja chamánica en la parroquia de Cabot», titula Germinans Germinabit, que aclara que no emplea ese término «como un insulto, sino solo como definición de una persona que dice tener unos poderes extraordinarios de curar y sanar a través de su música, que cataloga de medicina». «Para ello utiliza, entre otros instrumentos, ancestrales el tambor chamánico», prosigue.

Según el portal, «en esa parroquia no hay misa durante la semana, y solo una misa el domingo». «Así funcionan las parroquias de Cabot, como ya demostró en su etapa al frente de las parroquias de Poble Sec, donde las celebraciones eucarísticas se fueron reduciendo hasta casi la mínima expresión», denuncia el conocido portal catalán.

«Las Misas se van suprimiendo, las parroquias quedan para actividades culturales y políticas, pero es que este espectáculo del próximo viernes está en total contradicción con nuestra fe, por mucho que Cabot, gran defensor de una Iglesia multicultural, multirreligiosa, lgtbiera (sic), y nada católica, diga que esa espiritualidad, New Age y de dudosa credibilidad como curandera, es compatible con nuestra religión», subraya.

El portal hace otra observación interesante: «A estos sacerdotes, que reniegan de las apariciones de la Virgen y de los milagros de los santos, les parece la mar de normal que una señora con su música de instrumento chamánico cure a las personas». «En el fondo es aquello de que todo lo que no es católico es bien acogido en las iglesias de Cabot», sentencia.

A pesar de lo sofisticado de su nombre artístico, Kuyay Santosha nació en Barcelona hace 52 años. En su web se ofrece para «transformarte a través de la medicina de las artes del corazón». Todo expresado en un lenguaje farragoso, mesiánico, oscuro y pseudomístico. «Ella crea un espacio seguro donde, a través del movimiento consciente, la danza libre y la activación de la voz, te invita a escuchar profundamente a tu cuerpo, a habitarte más plenamente, a alinear tu energía y a reconectarte con tu verdad interior, creando las condiciones para expresar, celebrar y manifestar tu potencial», concluye. Un potencial nada cristiano que, esta noche, desplegará en un templo católico de Barcelona.

viernes, 18 de septiembre de 2026

CANTERBURY REVOCA PREMIO A LÍDER ISLÁMICO QUE ELOGIÓ A OSAMA BIN LADEN


La arzobispona anglicana cantuariense Sarah Elisabeth Bowser Mills de Mullally revocó el premio Huberto Walter para la Reconciliación y la Cooperación otorgado el 11 de Septiembre a Hafez Mohamed Tahir Mahmud Ashrafi, presidente del Consejo de Ulemas (jurisconsultos islámicos) de Pakistán y coordinador del Comité Nacional “Mensaje de Paz” en dicho país.

La decisión fue tomada seis días después de entregado el premio (para el que Ashrafi fue postulado antes de la posesión de Mullally, como anotó el anglicano Church Times) luego que se conociera que en el año 2007 Ashrafi, encabezando el Consejo de Ulemas de Pakistán, concediese a Osama bin Laden el título de Saíf Alá (سَيْف اللّٰه, “Espada de Dios”) en respuesta a que el gobierno británico hiciera caballero con el título de “sir” a Salmán Rushdie, el autor de los “Versos satánicos” sobre el cual pesa una condena a muerte emitida por el ayatolá Ruholá Jomeini en 1989 por blasfemia.

«Nos complace otorgar el título de Saíf Alá a Osama bin Laden después de que el Gobierno británico haya decidido conceder el título de “Sir” al blasfemo Rushdie. Es el título más alto para un guerrero musulmán», declaró entonces Ashrafi a la agencia AFP. En otra declaración de la época el clérigo islámico añadió: «Si Occidente puede dar el título de “Sir” a un blasfemo, entonces a un muyahidín que ha estado luchando por el islam contra los rusos, los estadounidenses y los británicos hay que darle el elevado título islámico de Saíf Alá».

Tales declaraciones fueron recordadas por los periódicos británicos Daily Telegraph y el Daily Mail, reprochándole además que la señora Bowser de Mullally, que tanto habla de la emancipación de la mujer, no se inmutase de que la esposa de Ashrafi y su hija estuviesen con el rostro cubierto y que los medios ni se molestaran en publicar sus nombres.

El diputado conservador para Suffolk Occidental y portavoz del ministerio de Justicia en la oposición Nicholas James “Nick” Timothy, fue de los primeros en denunciar el caso en la red social X:
«La ingenuidad de nuestras instituciones públicas al tratar con gente así es asombrosa. Pero no sorprendente.

Nuestros líderes deben afrontar la realidad de que no todas las culturas se basan en los mismos fundamentos que la nuestra, y no todas comparten nuestro deseo de cooperación y libertad.
  
Los líderes políticos y religiosos occidentales deberían defender con firmeza nuestros propios valores y logros, en lugar de pedir perdón por nuestra historia o de homenajear a quienes pretenden hacernos daño».
El doctor Ian Paul, teólogo anglicano y miembro del Sínodo General, reconoció al Telegraph que Ashrafi «ha contribuido a la reconciliación en Pakistán. Pero creo que a los miembros de la Iglesia de Inglaterra les resultará difícil comprender esto a la luz de sus declaraciones pasadas sobre la blasfemia, la pena de muerte y los atentados suicidas, y el hecho de que esté acompañado por una mujer con niqab. Esto dañará tanto la confianza de los anglicanos en su propia Iglesia como la reputación de la Iglesia de Inglaterra ante sus críticos y ante quienes la apoyan», afirmó.

Travis Frain, sobreviviente del atentado terrorista de 2017 en el puente de Westminster y fundador del proyecto Resilience in Unity, un grupo de apoyo a las víctimas del terrorismo, afirmó que se trataba de un “grave error de juicio” por parte de la Iglesia de Inglaterra:
«Otorgar un premio de “diálogo interreligioso y reconciliación” a un hombre que honró a Osama Bin Laden, el artífice de la miseria para tantas personas de todas las religiones y responsable de miles de muertes, demuestra un grave error de juicio por parte de la Iglesia, aún más grave si se tiene en cuenta que este premio se entregó en el 25 aniversario de los atentados del 11 de septiembre.

Insto a la Archidiócesis (de Canterbury) a reunirse con las víctimas del terrorismo para que comprendan el daño que este premio puede haberles causado y para que entiendan la labor real que realizan cientos de valientes supervivientes en todo el país para unir a personas de diferentes credos y orígenes bajo el lema de prevenir la propagación de la radicalización, muy lejos de aquellos que pretenden honrar a los autores de estos atroces ataques».

Más contundente se mostró Tim Dieppe, responsable de políticas públicas de Christian Concern. 
«Lo absurdo de esto es increíble. ¿Cómo puede un líder cristiano otorgar un premio a la reconciliación a alguien que ha honrado a Osama Bin Laden? ¿A alguien que apoya las draconianas leyes de blasfemia en Pakistán, que son fuente de persecución para los cristianos? Es evidente que Mullally desconoce tanto a Ashrafi como el islam.

La única justificación para reunirse con un hombre así es presionarlo sobre el trato que reciben los cristianos en Pakistán. No hay justificación alguna para otorgarle un premio. Mullally debería disculparse de inmediato con los cristianos perseguidos en Pakistán y exigir el fin de las draconianas leyes contra la blasfemia en ese país», 
cuestionó, aludiendo que los artículos 295-B y 295-C del Código Penal de Pakistán castigan las ofensas contra el islam con la pena de muerte obligatoria o la cadena perpetua, y se han aplicado de forma extensa contra las minorías cristianas en disputas personales.

En 2014, el periódico Dawn de Pakistán informó que, refiriéndose a la aparición de carteles en Lahore atribuidos al Dáesh propagando acusaciones falsas de blasfemia y sembrando el temor en la población, Ashrafi les dijo a los eruditos musulmanes: «La ley de blasfemia debe permanecer y quienes proponen su derogación no son ni bienintencionados de los no musulmanes ni del país… Nuestra postura es que quienes abusen de la ley formulando acusaciones falsas deben ser condenados a la pena de muerte, tal como se prescribe para los infractores de la ley».

Ayer 17, el Palacio de Lambeth emitió el siguiente comunicado:
«La semana pasada, el premio Hubert Walter a la Reconciliación y la Cooperación Interreligiosa fue entregado a Maulana (Nuestro Señor) Hafez Mohamed Tahir Mahmud Ashrafi en una ceremonia celebrada en el Palacio de Lambeth. El galardón reconoce el apoyo constante del imán Ashrafi a las minorías religiosas en Pakistán, en particular a la comunidad cristiana, un apoyo muy valorado por muchos cristianos en Pakistán, incluida la Iglesia Anglicana.

Es un principio fundamental del diálogo y la cooperación interreligiosa que debemos dialogar a pesar de nuestras profundas diferencias, y esto sigue siendo así. Sin embargo, han salido a la luz comentarios anteriores del Imam Ashrafi que han llevado al Palacio de Lambeth a reconsiderar este premio, y hoy podemos confirmar que ha sido retirado. Nos hemos puesto en contacto con el Imam Ashrafi para informarle de esta decisión. Continuamos orando por la comunidad cristiana en Pakistán y por todos aquellos que trabajan por el diálogo y la armonía interreligiosa en Pakistán y en todo el mundo».
Ashrafi, por su parte, aseguró que sus palabras fueron «totalmente sacadas de contexto» y calificó las críticas de «campaña injusta» promovida por hindúes y ahmadíes (una rama islámica considerada herética por los musulmanes). Un portavoz suyo explicó a AFP que aquel comentario no era «un respaldo a Bin Laden» (y que él nunca recibió oficialmente el título), sino que se hizo para explicar el dolor que sentían muchos musulmanes por el honor británico a Rushdie. Días antes, el clérigo había dedicado el premio a quienes trabajan por la paz y la armonía interreligiosa en todo el mundo, y lo había presentado como un reconocimiento al esfuerzo de los estudiosos musulmanes por «contrarrestar el extremismo y el terrorismo».

Y mientras, el Santuario de Nuestra Señora de Aparecida (Brasil) inauguró con fuegos artificiales los mosaicos del controvertido “artista” y presbítero exjesuita esloveno Marko Iván Rupnik Kaučič, y en Fátima (Portugal) conservan en exhibición los mosaicos que hizo para la basílica nueva (reforzando el apelativo de “igreja do Inferno” que ya tiene de por sí), igual que la capilla “Redemptóris Mater” en el Vaticano, decorada enteramente por él. Y si pasamos al elogio de la Iglesia Grecocatólica Ucraniana y la Fraternidad Sacerdotal de San Josafat (la rama bizantina de la FSSPX) a Stepán Bandera y demás colaboradores del nazismo so capa de nacionalismo ucraniano, para qué vamos a hablar…

EL INVIERNO ECLESIAL EN FRANCIA

Noticias tomadas de distintas fuentes.
  
1.º LA ARCHIDIÓCESIS DE LILA SE RECORTA EN UN 67%
  

El arzobispón Laurent Jean Marie Le Boulc’h anunció a finales de Agosto que la archidiócesis de Lila (Francia) pasará de contar con 106 parroquias a solo 30, y de 14 decanatos a 5, informó Tribune Chretiénne.
   
Las consultas se prolongarán hasta 2026, y está previsto que los nuevos límites se establezcan en 2027 y se pongan en práctica en el verano de 2028.
   
Esta reestructuración de gran envergadura se presenta como parte de la «renovación misionera» de la archidiócesis lanzada en 2025.
  
  

Las Hermanas de la Visitación se preparan para abandonar Nevers (Francia) después de más de cuatro siglos, informó Tribune Chretiénne.
  
Las hermanas restantes están vaciando su monasterio. Muebles, vajilla, mesas, armarios y otras pertenencias se venden en dos ventas “vide-couvent”, el 12 y 19 de Septiembre.
  
La partida sigue a una fuerte disminución en los números de vocaciones. A principios de 2025 solo quedaban cuatro monjas. El 15 de Marzo de 2025 se fueron dos hermanas ancianas, una a Thonon-les-Bains y la otra a Paray-le-Monial En ese momento, Sor Marie-Odile Blanchard, una de las dos monjas que quedaban, subrayó que esto no significaba aún el cierre, bromeando que los ornamentos morados de los sacerdotes «no eran los de un funeral» (recuérdese que en el Novus Ordo ya no usan ornamentos negros para el Réquiem).
  
Dieciocho meses después, la disposición del contenido del convento señala la partida inminente de la comunidad.
  
La fecha exacta en la que las últimas hermanas se irán no ha sido anunciada, ni tampoco el futuro del edificio.
  
La Orden de la Visitación de Nuestra Señora fue fundada en Annecy en 1610 por San Francisco de Sales y Santa Juana de Chantal. Las Visitandinas establecieron un monasterio en Nevers en 1620, convirtiéndolo en una de las primeras fundaciones de la orden.
  
La Revolución, la represión, el exilio y los traslados interrumpieron la presencia visitandina en Nevers.
  
La comunidad actual regresó a Nevers en 1935, y se trasladó al edificio actual sito en el número 49 de la Ruta de los Saucedales en 1993.
  
Un monumento superviviente de las primeras Visitandinas permanece en el centro de Nevers: la capilla de Santa María, construida entre 1639 y 1643, y hoy la única parte superviviente del antiguo convento de la Visitación.

¿Y ASÍ CREEN LOS “RECONOCER Y RESISTIR” (Y LOS “MATERIÁLITER”) QUE SON OBISPOS VÁLIDOS?

Noticas tomadas de GLORIA NEWS.

  

León XIV Riggitano-Prévost nombró el 17 de Septiembre al obispón Brendan John Cahill Dempsey, de 62 años, como el nuevo obispón de Joliet (Illinois) en remplazo de Ronald Aldon “Ron” Hicks Baer, que fue trasladado a Nueva York hace siete meses.
 
Nacido en Coral Gables (Florida), su familia se mudó a Houston en 1971, donde han residido desde entonces. “Instalado” presbítero el 19 de Mayo 1990 para la archidiócesis de Galveston-Houston por el arzobispón Joseph Anthony Fiorenza Galiano († 2018), ha sido obispón de la Diócesis de Victoria (Texas) desde su “instalación” el 29 de Junio de 2015 por el cardenal Daniel Nicholas DiNardo Green.

En Mayo de 2021, el tercero de los cinco hijos de Joseph Michael “Joe” Cahill († 2018) y Mary Joan Dempsey se unió a otros 67 obispomes estadounidenses para instar al presidente de la USCCB, el arzobispón José Horacio Gómez Velasco, a detener la discusión sobre la “dignidad eucarística”. Se trataba de negar la “Santa Comunión” a los políticos abortistas como el entonces presidente Joseph Robinette “Joe” Biden Finnegan.
 
El esfuerzo de la carta fracasó externamente mientras los obispones procedían con el debate. Pero la confrontación nacional sobre la “Comunión” para los políticos pro-aborto nunca se materializó.
  
Los obispones del otro lado de la disputa, incluidos los arzobispones Samuel Aquila y Salvatore Joseph Cordileone Giardina, criticaron públicamente la carta.
  
En Noviembre de 2025, el obispón Cahill le dijo a National Catholic Reporter que está “convencido de la no violencia”: «creo en Martin Luther King».
  
Similitudes con los protestantes
Al hablar del ecumenismo en 2023, Cahill dijo que los católicos «son hijos del Concilio Vaticano II».
  
Él trabaja con protestantes, ortodoxos y cristianos no confesionales porque «compartimos un vínculo en Jesucristo» y «Podemos hablar de nuestras diferencias, pero nos damos cuenta de que nuestras similitudes en Jesucristo son mayores que eso».
  
La inmigración es su causa más prominente
  
Además, ha trabajado como presidente de la “Comisión de Migración” de los obispones estadounidenses desde Noviembre de 2025.
  
El obispón Cahill ha insistido en una campaña de Noviembre de 2025 que «la dignidad humana no depende del estatus migratorio»: «Está dada por Dios y no se puede quitar». 

Y le dijo a las familias inmigrantes: «La Iglesia los ve, se preocupa por ustedes, y está con ustedes como hijos de Dios».
 
En Diciembre de 2025, describió a los obispones como unidos en su oposición a la “deportación masiva indiscriminada”. Cuando la administración estadounidense propuso una expansión masiva de la detención de inmigrantes, advirtió que «la idea de mantener a miles de familias en enormes almacenes debería desafiar la conciencia de todos los estadounidenses».
  
Lado “conservador”
Hay evidencia contradictoria: la diócesis de Cahill, Victoria, dirigió a los católicos que experimentaban atracción homosexual al grupo conservador ‘Courage’ para superar estas tentaciones.
  
Él asistió personalmente al Rally por la Vida de Texas 2023.
  
Su espiritualidad incluye la adoración eucarística, la consagración mariana, el rosario, la confesión y la Legión de María.
  
En una charla de 2021 a una audiencia conservadora, dijo: «Es bueno para nosotros hablar sobre el infierno. Es una posibilidad».
  
También pasó años celebrando misas para las Misioneras de la Caridad.
  
Felicitaciones desde el lado equivocado
El prominente columnista izquierdista de National Catholic Reporter, Michael Seán Winters, un crítico frecuente de las corrientes conservadoras, reaccionó favorablemente cuando Cahill fue nominado para presidir el Comité de Doctrina de la USCCB en 2020. Al llamar a Cahill y a su oponente, el obispón Daniel Ernesto Flores Dilley (de Brownsville), “dos buenas opciones”, Winters agregó: «También he escuchado cosas buenas sobre Cahill». Flores ganó.
  
Antes de las elecciones de la USCCB de 2024, Winters volvió a escribir positivamente sobre Cahill, señalando que había trabajado en inmigración con sus colegas obispones de Texas “durante años”.
  
  

El 15 de Septiembre, León XIV Riggitano-Prévost nombró a Michael Arsenio Saporito Rosanía, de 64 años, como nuevo obispón de Metuchen (Nueva Jersey), en reemplazo de James Francis III Checchio Galanaugh (otro “sobrino” de McCarrick), que había sido promovido a Nueva Orleans.
  
Saporito, de 64 años, es actualmente obispón titular de Luperciana (actual Henchir-Tebel, cerca de Keruán, Túnez) y auxiliar de la archidiócesis de Newark.
 
Conexión institucional con McCarrick
Nacido en Newark el 3 de Mayo de 1962 como el tercero de los siete hijos de los difuntos Arsenio C. “Arsie” Saporito († 2007) y Anna M. Rosanía († 2009), Michael entró en el seminario de la Inmaculada Concepción en la Universidad Seton Hall en 1987. El 30 de Mayo de 1992, el arzobispón Theodore McCarrick lo “instaló” presbítero.

En 1999, el homosexual McCarrick elevó al joven presbítero Saporito como subdirector de vocaciones.
  
Fundación del Ministerio Homosexual en la Parroquia
Durante el mandato de Saporito como pastor de la Iglesia de San José en Maplewood (2004-2011), la parroquia empleó a un hombre abiertamente homosexual como su director de tiempo completo de música y liturgia. Dijo que reveló la relación antes de ser contratado.
  
Además, como párroco de San José, Saporito fundó un grupo para homosexuales llamado “Ministerio Brazos Abiertos”. Un informe de 2011 señaló que el abrazo de la parroquia a los homosexuales vino bajo Saporito: «Sobre todo, según los feligreses, Saporito, a través de palabras y hechos, enfatizó abrazar la diversidad». Un ejemplo es una reunión parroquial periódica para los católicos homosexuales.
  
El ministerio homosexual “Brazos Abiertos” ha continuado después de que Saporito dejó la parroquia en 2011 hasta hoy. El sucesor fue anfitrión de Eucaristías del Orgullo y Rosarios del Arco Iris.
  
Uno de los obispones estadounidenses más pro-homosexuales
Francisco Bergoglio nombró a Saporito como obispón auxiliar de Newark el 27 de Febrero de 2020, lo que se convirtió en un escándalo en los medios católicos.

Su “instalación”, que estaba programada para el 5 de Mayo de ese año, fue pospuesta para el 30 de Junio a causa de la covidhisteria, y presidida por el cardenal Joseph William Tobin Kerwin C. Ss. R.
   
En Abril de 2026, el grupo homosexual “Ministerio Nuevos Caminos” informó que el obispón Saporito participó en sus reuniones cerradas de adoctrinamiento homosexual y transgénero.
  
Saporito se jactó de ello: «Ciertamente me sentí enriquecido por el intercambio de historias personales e información que se ofreció. Tuve muchas preguntas respondidas y todavía necesito tiempo para aprender más».
  
El “Ministerio Nuevos Caminos” dijo que esas reuniones de dos días, que comenzaron en 2023, tenían la intención de “educar” a los obispones sobre cuestiones homosexuales, y 17 obispones participaron. Los temas incluyeron teología moral, ideología de género, cuestiones de empleo, políticas escolares, presbíteros gais / monjas lesbianas.
  
Solo unos pocos obispones (incluyendo a Saporito) quisieron ser revelados como participantes.
  
El Vaticano lo sabe
El informe de 2026 fue traducido en varios idiomas, incluso por canales oficiales de la iglesia como KNA en Alemania.
  
Dado que el personal es política, el ascenso de hoy difícilmente puede ser visto como algo más que un respaldo papal a la ideología homosexual.

  

El 14 de Septiembre, León XIV Riggitano-Prévost nombró al obispón Pedro Luis Fuentes Valencia CP, de 58 años, como Ordinario Castrense para Bolivia.
 
El obispón pasionista ha servido como administrador apostólico del Ordinariato Militar desde 2022, junto con sus funciones como obispón titular de Temuniana (posiblemente Henchir-Temunia, Túnez) y auxiliar de la archidiócesis de La Paz.
  
“Instalado” presbítero el 19 de Junio de 2004 y obispón el 5 de Mayo de 2022 por el arzobispón paceño Percy Lorenzo Galván Flores, Fuentes representó a los obispones bolivianos en las dos sesiones del Sínodo sobre Sinodalidad en Roma en 2023 y 2024.
  
«La sinodalidad es la naturaleza de la Iglesia»
En Octubre de 2023 habló de tener «el valor de construir una iglesia diferente».
  
En Junio de 2024, definió la sinodalidad como «la naturaleza misma de la Iglesia».
  
En Julio de 2024, repitió: «El Sínodo sobre la sinodalidad es una manera de ser Iglesia». Y: «Esta es la identidad de la Iglesia: escucharse, compartir, caminar juntos, madurar juntos, crecer juntos».
  
“Comunión” para homosexuales
En Octubre de 2023, Fuentes habló de la “Comunión” para los adúlteros y los que «no están en plena comunión con la iglesia».
  
Según la Conferencia Episcopal de Bolivia, esto incluía «la situación de la comunidad LGBT».
  
El obispón Fuentes dijo:
«Esto sigue siendo objeto de debate, y la cuestión sigue abierta. Pero para entrar en la Comunión, uno debe reflexionar sobre su vida, no tanto en un sentido moralista, sino en términos de lo que significa ser cristiano, porque esa es la dirección en la que nos dirigimos: lo que significa ser bautizado y ser un seguidor del Señor».
Las mujeres diáconos son una cuestión abierta
En Julio de 2025, afirmó que «el debate sobre la participación de las mujeres en ministerios como el diaconado ha comenzado, aunque estos temas aún están en discusión».
  
Ya en Julio de 2024 había dicho a los obispones bolivianos que las mujeres diáconos son una cuestión abierta. Pensó que el Sínodo «aprobaría el acceso potencial de las mujeres al diaconado», pero «los delegados no pudieron estar de acuerdo».
  
En la misma presentación, el obispón Fuentes pidió una reforma estructural del ministerio y alternativas al ministerio en muchas comunidades y para las mujeres. Su ejemplo son las mujeres laicas autorizadas a bautizar, oficiar en bodas, dirigir una comunidad y ofrecer consejo.
  
Estos nuevos ministerios son «un signo de esperanza» en «conformidad con el espíritu de una Iglesia sinodal». 

Cambiar la Iglesia jerárquica
Fuentes habló además contra «una Iglesia muy clerical, muy jerárquica».
  
Los sacerdotes no fueron formados para el proceso sinodal y, por lo tanto, tienen que reprogramar sus mentes (“sacar esos chips”).

Dios habla en el Sínodo
En Enero de 2025, Fuentes calificó el Sínodo como “una segunda primavera”.
  
Escribió que el Espíritu Santo estaba guiando el Sínodo:
«No fue meramente una reunión de cardenales, obispos, sacerdotes, religiosas y laicos, sino algo querido por Dios, quien —a través de circunstancias y personas específicas— nos ha hablado y continúa hablándonos. Los invito a leer las conclusiones con una actitud positiva y una mente abierta».
  

El obispón Johan Jozef Bonny Lootens de Amberes (Bélgica) habló al diario belga La Libre Belgique el 14 de Septiembre sobre su plan, anunciado ya en Marzo, de “instalar” presbíteros a hombres casados para 2028.
  
En Junio informó de su curso de acción a dos cardenales de la Curia: el cardenal Lázaro You Heung-sik (prefecto del Dicasterio para el Clero) y el cardenal Mario Grech Attard (secretario general del Sínodo de los obispos).
   
Bonny afirma que el movimiento es impulsado “por necesidad”, señalando la aguda escasez de presbíteros en Flandes. La diócesis de Amberes tiene menos de 70 presbíteros menores de 70 años, dos tercios de los cuales son extranjeros.
  
Los cardenales respondieron que lo discutirían con León XIV Riggitano-Prévost.
  
El obispón Bonny ha identificado a varios candidatos para la “instalación” presbiteral. Están recibiendo una formación teológica y pastoral comparable a la de los seminaristas.

Bonny se justifica por un lado citando a los uniatos que ejercen en su diócesis o los conversos de otras denominaciones protestantes que fueron “ordenados” estando casados, y por el otro, apela a a «la salud psicosocial de los sacerdotes y la transparencia de su modo de vida», usando por ejemplo los escándalos de abuso tan endémicos en Bélgica.
  
La preparación se está llevando a cabo «de manera transparente pero discreta, lejos de los focos de los medios de comunicación», enfatiza.
  
«Los criterios aplicados a los candidatos son los mismos que para los diáconos permanentes», explica Bonny. Los candidatos deben tener al menos 35 años, tener el consentimiento de sus esposas y una vida familiar estable, y ya no tener hijos muy pequeños.

Preguntado por katholisch.de sobre un posible veto romano, Bonny aseguró que no actuará contra la eclesiología de la Iglesia. «Hay un Papa y es él quien dice sí o no», afirmó, antes de dejar la respuesta abierta. «Lo veremos en 2028».

Décadas atrás, el mismo Pablo VI Montini en su encíclica Sacerdotális cœlibátus de 1967 había refutado anticipadamente las justificaciones planteadas por Bonny, a saber:
  1. Siempre ha habido escasez (a los ojos terrenales) de sacerdotes, pero la solución se debe buscar en Dios, el Dueño de la mies. Ordenar a hombres casados para suplir la vacancia no mejora la situación, como tampoco lo ha hecho donde se introdujo tal.
  2. En los orientales, aunque ellos introdujeron la ordenación de hombres casados con el Concilio de Trullo del 692 (no reconocido por la Iglesia Romana), mantienen que los obispos y patriarcas son elegidos de entre los sacerdotes célibes, y si un sacerdote casado enviuda, no vuelve a casarse; mientras que el celibato (de origen apostólico) ha sido la norma propia de la Iglesia tanto en Oriente como en Occidente. Y respecto de los que son ordenados en otras denominaciones, cada caso es estudiado sin que por ello significase que se debía relajar la norma o pensar en su abolición.
  3. La responsabilidad en los escándalos del clero no recae en el celibato en sí, sino en un discernimiento insuficiente de los candidatos o en el modo en que los ministros viven su consagración. Y si bien la vocación nace de Dios, es el obispo que decide la aceptación del candidato según las normas establecidas por la Iglesia.

Y en Enero de 1970, cuando el Concilio Pastoral Holandés adoptó la “ordenación” de hombres casados, Montini lo rechazó de inmediato en su Audiencia general del 1 de Febrero y en su carta que envió al día siguiente a los obispos neerlandeses por medio del cardenal Villot. Un año después, cuando se planteó la cuestión en el Sínodo de los Obispos, fue rechazada por mayoría.
  
Ahora, sesenta años después, no hay respuesta prevostiana a Bonny como sí la tuvieron con la FSSPX y sus consagraciones episcopales en 1988 y 2026.

domingo, 13 de septiembre de 2026

BLASFEMA PIEZA “ARTÍSTICA” EXHIBIDA EN MARSELLA


Una escultura de dos metros de altura, de color rojo sangre, de Jesucristo sosteniendo dos subametralladoras Uzi se exhibe del 12 de Septiembre al 1 de Noviembre en la exposición “L’Aérosole” instalada en la sede de la antigua fábrica de jabones La Tulipe (El tulipán) de Marsella (Francia).
  
La blasfemia, llamada “Tu ne tueras point” (“No matarás”), fue hecha por el provocador francés James Colomina. Inicialmente se colocó fuera del lugar antes de ser trasladado al interior. Colomina afirma que el Cristo armado es una declaración contra la violencia. «Erigimos religiones, leyes, principios y prohibiciones, y luego hallamos miles de razones para transgredirlas», dijo.
  

Tres años atrás, hizo presentar en Venecia la “Red Virgin”, una imagen de la Virgen María con máscara de buceo y esnórquel para alertar del “calentamiento global” que presuntamente amenaza con hundir la ciudad. La obra, sin embargo, fue retirada pocas horas después de su instalación.
  

sábado, 12 de septiembre de 2026

EL MAGISTERIO EXTRAORDINARIO DEL VATICANO II (Refutación montiniana al “Reconocer y resistir”)

Presentamos un documento que ha pasado “de agache” en el radar del debate sobre el Vaticano II (en parte porque su única versión conocida es el original latino en Acta Apostólicæ Sedis vol. 57 (1965), n.º 13, págs. 867-871), y que por primera vez presentamos íntegramente en español:
EXHORTACIÓN APOSTÓLICA “Postréma Séssio”, DONDE SE HACEN PROVISIONES PARA EL RESULTADO INMEDIATO DEL CONCILIO ECUMÉNICO VATICANO II

A todos los Obispos que están en paz y comunión con la Sede Apostólica.

Venerables hermanos, saludos y bendición apostólica.

La sesión final del Concilio Ecuménico Vaticano II está llegando a su fin. Pronto se disolverá la asamblea más extensa de su tipo, que se reunió hace cuatro años en la tumba del apóstol Pedro para atender las expectativas, los deseos y las necesidades más graves y urgentes del pueblo cristiano. Y vosotros, Venerables Hermanos, regresaréis finalmente a vuestras sedes, después de una larga y fructífera labor, con justa alegría porque, gracias a vuestro trabajo, se han preparado instrumentos beneficiosos para la verdadera renovación de la Iglesia y la unidad de todos los cristianos, y para el establecimiento de la paz y el orden de los asuntos humanos de una manera más digna.

Mientras el Concilio Ecuménico, casi concluido, parece traer un nuevo y abundante derramamiento de vida espiritual a la Iglesia y al mundo, no podemos sino exhortar con espíritu paternal a los fieles cristianos a que eleven súplicas más frecuentes y urgentes a Dios. Deseamos, Venerables Hermanos, que esa ferviente devoción a la oración, a la que hemos exhortado repetidamente a los hijos de la Iglesia a lo largo del Concilio, no solo no cese, sino que arda con mayor intensidad en este tiempo, cuando la obra del Concilio está llegando a su fin; para que en estos días toda la Iglesia, reunida en todo el mundo, como lo estuvieron en su día los Apóstoles junto con María, la Madre de Jesús, y nosotros en el Cenáculo (Hch. 1, 14), se una en fervientes oraciones con los sucesores de Pedro y los Apóstoles, para obtener un nuevo Pentecostés, por el cual el rostro de la Esposa de Cristo y la sociedad de los hombres se renueven salvíficamente por la gracia del Espíritu Santo.

Y, ante todo, debemos agradecer a Dios Todopoderoso, quien, a lo largo de la celebración del Concilio, nunca dejó de estar presente en el Concilio Ecuménico con su divino auxilio y la abundancia de luces celestiales. En efecto, al considerar la inmensa labor que el Concilio ha realizado hasta ahora, Nos sentimos verdaderamente impresionados por los numerosos puntos doctrinales propuestos por el Magisterio extraordinario de la Iglesia, así como por las normas de disciplina sabiamente impartidas, las cuales, fielmente conservadas en la tradición eclesiástica, abren nuevos caminos para la acción de la Iglesia y sin duda contribuirán enormemente al bien de las almas.

Sin embargo, si nos fijamos en la opinión general con la que los profanos han seguido la celebración del Concilio, no nos alegra menos observar que el Concilio Ecuménico ha atraído tanto los intereses y pensamientos de los hombres hacia sí mismo, que en nuestros tiempos las cuestiones y preceptos de la Iglesia parecen ser de suma importancia para todos los hombres de noble voluntad que buscan sinceramente la verdad y se esfuerzan por contribuir a la verdadera prosperidad de la humanidad; lo cual, en efecto, ofrece a la Iglesia la oportunidad de entablar un diálogo fructífero con el mundo, es decir, con los pueblos y hombres de todas las religiones y civilizaciones, para que pueda aportar sus esfuerzos conjuntos a salvaguardar los verdaderos bienes de los hombres y a resolver las cuestiones humanas de manera más apropiada según la doctrina del Evangelio.

En efecto, la Iglesia Católica ha brillado con luz propia ante todas las naciones, como una ciudad sobre una colina (Cf. Mt. 5, 14), guardiana invencible de las verdades divinas y la dignidad humana. Tampoco es difícil prever el futuro desarrollo de la vida religiosa que se derivará de ello, cuando el pueblo de Dios se vea cada vez más imbuido de ese aliento sagrado de renovación espiritual que el Concilio ha despertado en la Iglesia.

Todas estas cosas, si bien reconfortan dulcísimo a todos aquellos por cuya obra la «diversa gracia de Dios» (1.ª Pe. 4, 10) ha fluido abundantemente en las almas de los fieles cristianos, al mismo tiempo nos exhortan a esforzarnos con todas nuestras fuerzas para que ningún obstáculo retrase ese río desbordante de gracias celestiales que hoy «alegra la ciudad de Dios» (Sal. 45, 5), ni disminuya en modo alguno el fervor con el que la Iglesia está hoy tan animada. Esto podría suceder si, tras el tiempo de debates y la aprobación de las leyes, el celo apostólico de los santos Pastores disminuyera progresivamente y no prestaran la debida atención a los deberes propios de ese tiempo, que seguirán a la celebración del Concilio. Pues el éxito del Concilio y sus frutos más beneficiosos para la vida de la Iglesia dependerán, más que de la multiplicidad de leyes, de la diligencia y el empeño con que estas se pongan en práctica en el futuro. Por supuesto, será necesario, sobre todo para los fieles cristianos, preparar prudentemente sus mentes para recibir las nuevas normas; despertar la inercia de aquellos que se niegan a adaptarse al nuevo rumbo de las cosas; frenar la intemperancia de otros que se entregan a innovaciones privadas más de lo debido, y que de este modo pueden perjudicar considerablemente la obra de renovación iniciada; contener el cambio de disciplina dentro de los límites prescritos por la autoridad legítima; y, finalmente, infundir en la mente de todos confianza en los sagrados Pastores e instar a la plena obediencia, que es testimonio del verdadero amor a la Iglesia y, al mismo tiempo, la garantía más segura de unidad y de un resultado feliz.

Basta con mencionar brevemente estos puntos, Venerables Hermanos, para que comprendáis la gravedad e importancia de las responsabilidades que os esperan. Se emprenderá una obra de inmensa envergadura que exige prudencia, perseverancia y sabiduría en vuestros consejos; pero también exige, con igual ahínco, el esfuerzo conjunto, entusiasta y magnánimo, de toda la comunidad que ha sido confiada a cada uno de vosotros. Pues el Concilio Ecuménico, al conferir a la vida espiritual y ritual de todos los hijos de la Iglesia, no puede prescindir del esfuerzo común de todos.

En este esfuerzo conjunto, no cabe duda de que los dilectísimos sacerdotes serán de mayor ayuda para sus pastores que otros, especialmente aquellos consagrados al cuidado de las almas. El Concilio Ecuménico, al haber emitido normas providenciales al respecto, les ha proporcionado un instrumento incomparable para ejercer las funciones del sacerdocio con mayor dignidad y eficacia; por lo tanto, que quienes deseen recibirlo y usarlo, se comprometan con resoluciones más firmes y animadas a alcanzar la santidad y a desempeñar el sagrado ministerio con espíritu hábil y generoso. Por nuestra experiencia pastoral, sabemos bien cuántos obreros de Cristo, verdaderamente dignos, han trabajado diligentemente en el cultivo de la tierra del Señor; tampoco ignoramos las dificultades y los sufrimientos a los que están sometidas las vidas de muchos, a menudo transcurridas en soledad, pobreza y entre las mentes hostiles de los hombres. Que estos amados hijos nuestros sepan que el Vicario de Cristo dirige sus pensamientos a ellos y ora constantemente a Dios por ellos. Sus penas, que a menudo están ocultas, pueden estarlo para los hombres, pero no para Dios, quien les prepara una digna recompensa por sus labores en el cielo.

También confiamos especialmente en la valiosa labor que todas las familias religiosas aportarán a este propósito. Pues de la floreciente vida religiosa la Iglesia recupera gran parte de su vigor, de su celo apostólico, de su ardor por la santidad. Como siempre, ahora más que nunca, la Iglesia necesita el testimonio público y social que imparte la vida religiosa, así como la ayuda que se debe brindar al clero diocesano en su apostolado. Que los ejemplos de quienes verdaderamente han renunciado al mundo brillen cada vez más, y demuestren con claridad que el reino de Dios no es de este mundo (Cf. Jn. 18, 30); ni que el celo apostólico que los inflama se limite a los confines de su propia comunidad, sino que se abra a todas las necesidades espirituales que aquejan a nuestra época.

Finalmente, depositamos nuestra gran esperanza en los fieles laicos consagrados al apostolado, a quienes acogemos con afecto paternal. El hecho de que el Concilio Ecuménico haya querido contar con ellos en la labor que les ha sido encomendada, y haya descrito extensamente su lugar y funciones en la Iglesia, demuestra claramente la importancia de los roles que ahora deben asignarse a los laicos. En verdad, la actividad pastoral de los ministros sagrados no puede alcanzar sus objetivos si no va acompañada por la actividad de los laicos, cuya tarea es ayudar a la Iglesia a llevar a cabo su ministerio sagrado, proveer sacerdotes según sus capacidades en aquellos lugares que sufren escasez de clero, y también encontrar nuevas vías y métodos para que la Iglesia pueda transmitir con mayor eficacia el mensaje de salvación a la gente de nuestro tiempo. Por lo tanto, exhortamos a estos hijos nuestros con espíritu paternal a que estén a la altura de esta gran hora del Concilio Ecuménico y a que cumplan con entusiasmo la esperanza y la expectativa que la Iglesia ha depositado en sí misma.

Venerables Hermanos, tenemos la firme esperanza de que vuestros hijos en Cristo, así como han compartido vuestras inquietudes sobre el resultado del Concilio hasta ahora, orando, temblando, esperando y alegrándose, así también, cuando regreséis a vuestros hogares, querrán colmaros de alegría con la generosidad de su valiosa ayuda. En efecto, esperamos fervientemente que a vuestro regreso a vuestra patria no falten testimonios públicos de honor y expresiones de gratitud, como sin duda lo exige la gran obra que habéis realizado junto a Nos con la mayor prudencia, sabiduría y habilidad, y como corresponde a quienes han abierto nuevas metas para la Iglesia y, al mismo tiempo, han mostrado a los hombres con tanta autoridad el camino correcto de la dignidad humana, el amor fraterno, la unidad y la paz. Por vosotros se ha suscitado una gran esperanza en la Iglesia y en el mundo; bienaventurados los que os presten ayuda para nutrirla, fortalecerla y perfeccionarla.

Pero en la ardua y sumamente seria tarea que les corresponde después del Concilio, sabéis, Venerables Hermanos, cuán desiguales son las facultades del hombre. Por lo tanto, la ejecución de las leyes del Concilio solo traerá los frutos deseados de la Iglesia de esta manera, es decir, si la ayuda del Divino Redentor viene en su auxilio, quien dijo: «Sin mí nada podéis hacer» (Jn. 15, 5), y si la acción del Espíritu Santo continúa influyendo profundamente, iluminando y fortaleciendo las almas de los sagrados Pastores también en el futuro. Por consiguiente, las oraciones, en las que consiste la comunión vital de la Iglesia, de manera especial, las oraciones dirigidas al Espíritu Santo, cuyo deber es dirigir los pasos de los seguidores de Cristo, declaran el deber que se les impone ante todo en este último tiempo del Concilio. De ahí que los fieles cristianos reciban fortaleza de lo alto para que puedan recorrer el camino que ahora se les presenta, llenos de esperanza; para que obedezcan con toda obediencia las exhortaciones de la Iglesia, que ahora desea especialmente que sus hijos sean dóciles en la obediencia, prontitud en la acción y magnánimos al soportar las dificultades que puedan surgir; para que finalmente obtengan de Dios una numerosa escuadra de santos, que, como Carlos Borromeo, sean ejemplo y estímulo del Pueblo cristiano en la fiel realización de los decretos conciliares, pues precisamente de esos hombres hay que esperar la verdadera renovación de la Iglesia, ardientemente deseada por el Concilio Ecuménico.

Por esta razón, Venerables Hermanos, hemos decretado que antes de la finalización del Concilio Ecuménico se proclamen solemnes súplicas durante tres días en todas las diócesis, parroquias y comunidades religiosas del mundo católico. Estas súplicas, que se celebrarán durante la próxima novena en honor de la Santísima Virgen María Inmaculada, no solo deberán tener como objetivo dar gracias a Dios y pedir nuevos dones celestiales, sino que también brindarán una oportunidad propicia para recordar a los fieles cristianos sus nuevos deberes y exhortarlos, uniendo sus esfuerzos a vuestras iniciativas, a poner en práctica con entusiasmo los salvíficos preceptos del Concilio Ecuménico en la vida cristiana, tanto privada como pública.

Finalmente, Venerables Hermanos, permitidnos también expresaros nuestro deseo de que vosotros, desde la Ciudad, transmitais a vuestros rebaños las advertencias y exhortaciones apropiadas sobre la celebración de tales súplicas; y, de hecho, para que cuando se celebre la solemne conclusión del Concilio Ecuménico en la Basílica del Vaticano, el mismo día y a la misma hora, toda la familia de católicos en todo el mundo se vea unida con una sola voz y una sola mente en ferviente oración con el Vicario de Cristo y con sus sagrados Pastores.

Sostenidos por esta esperanza, como testimonio de los dones divinos y de Nuestra benevolencia, os impartimos con el mayor amor en el Señor nuestra Bendición Apostólica a todos y cada uno de vosotros, Venerables Hermanos, y al clero y al pueblo confiados a vuestro cuidado.

Dado en Roma, en San Pedro, el 4 de noviembre, fiesta de San Carlos Borromeo, en el año 1965, tercero de Nuestro Pontificado. PABLO PP. VI.
   
Este documento adquiere gran importancia e interés porque, 33 días antes antes de concluir el Concilio Ladrón, Montini afirma que está grandemente admirado «por los numerosos puntos doctrinales propuestos por el Magisterio extraordinario de la Iglesia, así como por las normas de disciplina sabiamente impartidas», en claro contraste con lo que dirá en los 36 días posteriores a la clausura del mismo:
  • «[El Concilio] No pretendió resolver todos los problemas urgentes de la vida moderna; algunos de ellos se han reservado para un estudio posterior que la Iglesia tiene previsto realizar, muchos se presentaron en términos muy limitados y generales, y por ello están abiertos a una mayor investigación y a diversas aplicaciones.
       
    Pero hay que tener en cuenta un punto: la autoridad magisterial de la Iglesia, aun sin querer emitir pronunciamientos dogmáticos extraordinarios, ha dado a conocer su enseñanza autorizada sobre diversas cuestiones que hoy pesan sobre la conciencia y la actividad del hombre, entablando, por así decirlo, un diálogo con él, pero conservando siempre su propia autoridad y fuerza; ha hablado con la voz conciliadora y amigable de la caridad pastoral; su deseo ha sido ser escuchado y comprendido por todos; no se ha centrado únicamente en la comprensión intelectual, sino que también ha procurado expresarse con un estilo sencillo, actual y coloquial, derivado de la experiencia real y con un trato cordial que lo hace más vital, atractivo y persuasivo; ha hablado al hombre moderno tal como es» (Discurso de clausura del Concilio Vaticano II, 7 de Diciembre de 1965)
  • «Algunos se preguntan qué autoridad, qué cualificación teológica, quiso atribuir el Concilio a sus enseñanzas, sabiendo que evitó dar definiciones dogmáticas solemnes que comprometieran la infalibilidad del magisterio eclesiástico. Y la respuesta es conocida por quienes recuerdan la declaración conciliar del 6 de marzo de 1964, reiterada el 16 de noviembre de 1964: dado el carácter pastoral del Concilio, evitó pronunciar de manera extraordinaria dogmas investidos de infalibilidad; pero, no obstante, dotó a sus enseñanzas de la autoridad del magisterio ordinario supremo. Este magisterio ordinario, y por tanto manifiestamente auténtico, debe ser aceptado dócil y sinceramente por todos los fieles, de acuerdo con la intención del Concilio respecto a la naturaleza y los fines de cada documento» (Audiencia general, 12 de Enero de 1966).
Ahora, ¿qué es ese “Magisterio extraordinario” (u otras expresiones semejantes) del que hace referencia? El ejercicio solemne del oficio docente de la Iglesia, bien sea por declaraciones ex cáthedra por el Papa o las definiciones dogmáticas del Concilio general en comunión con él, que goza siempre de la infalibilidad en sí mismo (el Magisterio ordinario, en contraste, no siempre lo es, PERO no por eso deja de ser vinculante a los fieles).

Dejando a un lado la aparente contradicción de las declaraciones, debemos centrar nuestro análisis en que “Postréma Séssio” fue publicado en las Acta Apostólicæ Sedis, por lo que es un documento oficial con fuerza vinculante. Todo el que reconozca al Vaticano II y sus papas como legítimos, debe prestar su asentimiento a todo lo que digan que es verdadero, condenar lo que digan que es falso, permitir lo que este permita y abstenerse de lo que prohíbe.

Muchos de los “tradicionalistas”, en cambio, frente a las declaraciones del Concilio Vaticano II sobre la Iglesia, la liturgia sagrada, los efectos del bautismo, la legitimidad del ecumenismo y el cambio doctrinal que este implica, la relación de la Iglesia con otras religiones, la libertad religiosa y la dignidad humana, et álibi aliórum plurimórum, las consideran opcionales porque no han sido declaradas infaliblemente, tranquilizando así su conciencia. Tal proceder es falso no solamente porque los diez y seis documentos del Vaticano II fueron promulgados observando los tres requisitos para la infalibilidad establecidos en Pastor Ætérnus, sino también porque aun si no fuera el caso, no habría tampoco problema en aceptarlo, ni habrá posibilidad de decir que hay ruptura con la doctrina anterior o peligro al seguirlo.

En tal sentido, la pregunta debe reformularse: No es tanto «¿Se debe aceptar el Vaticano II?», sino «¿Es seguro aceptar el Vaticano II?», porque de la respuesta a esta viene la justificación para responder aquella. Si la respuesta es afirmativa, «apaga y vámonos». Pero si la respuesta es negativa (y en efecto, lo es), entonces EL VATICANO II NO ES LEGÍTIMO NI VIENE DE UN PAPA LEGÍTIMO:
  • «…Les recomiendo que se mantengan firmes en su determinación de ser hijos leales de la Iglesia de Jesucristo, en un tiempo en que tantos, quizás sin saberlo, se han mostrado desleales. Porque el primer y mayor criterio de la fe, la prueba definitiva e inexpugnable de la ortodoxia, es la obediencia al magisterio de la Iglesia, que es viva e infalible, ya que fue establecida por Cristo como columna et firmamentum veritatis, «columna y fundamento de la verdad» (1.ª Tim. 3, 15)» (San Pío X. Discurso Con vera soddisfazione a la 2.ª Convención de Universidades Católica, 10 de Mayo de 1909
  • «La cátedra es un asiento, algo elevado y solemne, desde el cual un maestro imparte enseñanza. Consideremos, pues, la cátedra desde la cual el primer Papa habló a los primeros cristianos, tal como Nos os hablamos ahora, exhortándoos a estar alerta contra el diablo, que anda como león rugiente buscando a quien devorar (1.ª Pe. 5, 8), y a ser firmes en la fe y no dejaros engañar por los falsos profetas (2.ª Pe. 2, 1). Esta enseñanza de Pedro perdura en sus sucesores y perdurará, inmutable, por siempre, pues esta es la misión que Cristo mismo encomendó a la cabeza de la Iglesia» (Pío XII, Audiencia general, 17 de Enero de 1940).
La realidad muestra que Montini dijo que el asentimiento al Vaticano II NO ERA OPCIONAL: Además de los documentos citados ut supra, también cuentan dos discursos dél:
  • «Continuamos meditando sobre las enseñanzas del Concilio porque estamos convencidos de que este evento constituye una “summa” para nuestro tiempo, un rico y autorizado compendio de doctrinas y normas para las necesidades de nuestro tiempo, y marca un momento característico y decisivo en el curso de la tradición católica por los tesoros de verdad que nos conserva del pasado y por aquellos que nos abre en el camino hacia el futuro (Audiencia general, 4 de Febrero de 1970).
  • «Por un lado, están quienes, bajo el pretexto de una mayor fidelidad a la Iglesia y al Magisterio, rechazan sistemáticamente las enseñanzas del Concilio, su aplicación y las reformas que de él se derivan, así como su gradual implementación por la Sede Apostólica y las Conferencias Episcopales, bajo nuestra autoridad, como lo quiso Cristo. La autoridad de la Iglesia se desacredita en nombre de una Tradición cuyo respeto solo se atestigua material y verbalmente; los fieles se alejan de los lazos de obediencia a la Sede de Pedro y a sus obispos legítimos; la autoridad de hoy se rechaza en nombre de la de ayer. Y el hecho es aún más grave, puesto que la oposición de la que hablamos no solo es alentada por algunos sacerdotes, sino que está liderada por un obispo, sin embargo siempre venerado por Nosotros, el arzobispo Marcel Lefebvre.
      
    Resulta muy doloroso constatarlo, pero ¿cómo no ver en tal actitud —cualesquiera que sean las intenciones de estas personas— que se colocan fuera de la obediencia y la comunión con el Sucesor de Pedro y, por lo tanto, con la Iglesia?
      
    Porque, lamentablemente, esta es la consecuencia lógica de afirmar que es preferible desobedecer con el pretexto de mantener intacta la fe, de trabajar a su manera para preservar la Iglesia Católica, negando al mismo tiempo su obediencia efectiva. ¡Y lo dicen abiertamente! Se atreven a afirmar que el Concilio Vaticano II no es vinculante; que la fe también está en peligro debido a las reformas y orientaciones posconciliares; que existe el deber de desobedecer para preservar ciertas tradiciones. ¿Qué tradiciones? ¡Es este grupo, y no el Papa, ni el Colegio Episcopal, ni el Concilio Ecuménico, el que establece cuál de las innumerables tradiciones debe considerarse la norma de fe! Como veis, venerables hermanos, esta actitud se erige como prueba de la voluntad divina que puso a Pedro y a sus legítimos sucesores a la cabeza de la Iglesia para confirmar a los hermanos en la fe y apacentar el rebaño universal (cf. Lc. 22, 32; Jn. 21, 15 ss.), lo que lo estableció como garante y custodio del depósito de la fe.
      
    Y esto es aún más grave, en particular, cuando se introduce la división, precisamente donde el amor de Cristo nos unió en uno, en la Liturgia y el Sacrificio Eucarístico, al negarse a cumplir con las normas definidas en el ámbito litúrgico. Es en nombre de la Tradición que pedimos a todos nuestros hijos, a todas las comunidades católicas, que celebren la Liturgia renovada con dignidad y fervor. La adopción del nuevo “Ordo Missæ” ciertamente no queda a discreción de los sacerdotes ni de los fieles: y la Instrucción del 14 de junio de 1971 preveía la celebración de la Misa en la forma antigua, con la autorización del ordinario, solo para sacerdotes ancianos o enfermos que ofrecieran el Sacrificio Divino sine populo. El nuevo Ordo fue promulgado para reemplazar al antiguo, después de una cuidadosa deliberación, siguiendo las peticiones del Concilio Vaticano II. De la misma manera, nuestro santo Predecesor Pío V había hecho obligatorio el Misal reformado bajo su autoridad, siguiendo el Concilio de Trento.
      
    Exigimos la misma disposición, con la misma autoridad suprema que nos proviene de Cristo Jesús, para aceptar todas las demás reformas litúrgicas, disciplinarias y pastorales que se han desarrollado en los últimos años en aplicación de los decretos conciliares. Cualquier iniciativa que pretenda obstaculizarlas no puede considerarse un servicio a la Iglesia; de hecho, le causa un grave daño.
       
    En varias ocasiones, directamente, a través de nuestros colaboradores y otros amigos, hemos llamado la atención de Monseñor Lefebvre sobre la gravedad de sus actitudes, la irregularidad de sus principales iniciativas actuales, la inconsistencia y a menudo la falsedad de las posiciones doctrinales en las que se basa, y el daño que estas causan a la Iglesia en su conjunto.
       
    Con profunda amargura, pero con esperanza paternal, nos dirigimos una vez más a este Hermano nuestro, a sus colaboradores y a quienes se han dejado influenciar por ellos. Ciertamente, creemos que muchos de estos fieles, al menos inicialmente, actuaron de buena fe; también comprendemos su apego sentimental a las formas habituales de culto o disciplina que durante mucho tiempo les habían servido de apoyo espiritual y en las que habían encontrado alimento espiritual. Pero confiamos en que podrán reflexionar con serenidad, sin prejuicios, y estarán dispuestos a admitir que hoy encontrarán el apoyo y el alimento que buscan en las formas renovadas que el Concilio Ecuménico Vaticano II y Nos mismos hemos decretado como necesarias para el bien de la Iglesia, su progreso en el mundo contemporáneo y su unidad. Por lo tanto, exhortamos una vez más a todos estos hermanos e hijos nuestros, les imploramos que tomen conciencia de las profundas heridas que de otro modo causan a la Iglesia, los invitamos nuevamente a reflexionar…
      
    Con profunda tristeza, pero con esperanza paternal, nos dirigimos una vez más a nuestro hermano Monseñor Marcel Lefebvre y a sus colaboradores; los invitamos a reflexionar sobre las serias advertencias de Cristo respecto a la unidad de la Iglesia (cf. Jn. 17, 21 ss.) y la obediencia debida al legítimo Pastor que Él ha puesto al frente del rebaño universal, como signo de la obediencia debida al Padre y al Hijo (cf. Lc. 10, 16). Los esperamos con el corazón abierto, con los brazos dispuestos a acogerlos: ¡que sepan redescubrir, con humildad y edificación, para alegría del Pueblo de Dios, el camino de la unidad y del amor!» (Alocución consistorial Ex quo die, 24 de Mayo de 1976).
Claro, no pretendemos (¡líbrenos Dios si quiera de pensarlo!) lograr que nadie siga a Pablo VI y acepte el concilio ni participe en la abominable liturgia del Novus Ordo. Simplemente pretendemos señalar la flagrante incongruencia en la postura de los lefebvristas y otros tradicionalistas (y neoconservadores) que defienden el reconocimiento y la resistencia. Intentan defender la fe tradicional, pero, al negarse a reconocer que los papas del Vaticano II debieron ser falsos papas, se ven obligados a negar esa fe distorsionando, o mejor dicho, denigrando, la verdadera doctrina sobre el papado. La única salida a este dilema es la conclusión teológica y canónica de la Sede Vacante.

Pasemos a otra parte de “Postréma Séssio”: La finalidad del documento es convocar a un triduo de oración «para obtener un nuevo Pentecostés, por el cual el rostro de la Esposa de Cristo y la sociedad de los hombres se renueven salvíficamente por la gracia del Espíritu Santo».

Montini repite la idea de un «nuevo Pentecostés», acuñada por su antecesor inmediato Juan XXIII bis Roncalli en su homilía de Pentecostés el 17 de Mayo de 1959. ¡Blasfemia! Pedir un «nuevo Pentecostés» es insinuar que no fue suficiente la acción del Espíritu Santo en la Iglesia desde el 15 de Mayo del año 33 (el Pentecostés original) y prolongada en los católicos individualmente considerados por medio de la Confirmación.

Sea esta, sin embargo, la oportunidad de reiterar una verdad: León XIII Pecci dijo en su encíclica “Divínum illud munus” que el Pentecostés no es el día en que nace la Iglesia Católica (nació cincuenta días antes en el Monte Calvario, el Viernes Santo 25 de Marzo del año 33, cuando el Costado de Nuestro Señor Jesucristo es traspasado con la lanza), sino el día en que esta se manifiesta por primera vez a todos los hombres de todas las naciones del mundo.

Entonces, si para la verdadera Iglesia Católica el día de Pentecostés es cuando se muestra por primera vez al mundo, la Pseudoiglesia nacida del Vaticano II tuvo su «nuevo Pentecostés» el día 21 de Noviembre de 1964, cuando en el número 8 del primer capítulo de la recién ratificada constitución dogmática “Lumen Géntium” sobre la Iglesia dice lo siguiente:
«Esta Iglesia, establecida y organizada en este mundo como una sociedad, subsiste en (subsístit in) la Iglesia católica, gobernada por el sucesor de Pedro y por los Obispos en comunión con él, si bien fuera de su estructura se encuentren muchos elementos de santidad y verdad que, como bienes propios de la Iglesia de Cristo, impelen hacia la unidad católica».

El “subsístit in” expresado en Lumen Géntium (que, si bien el padre Sebastiaan Peter Cornelis Tromp Lörper SJ, secretario general de la Comisión Doctrinal, lo hizo introducir en la sesión plenaria del 26 de Noviembre de 1963 a las 18:35h, procede en realidad del pastor luterano alemán Wilhelm Schmidt, quien la transmitió por escrito al cardenal Josef Frings por medio de su perito teológico Joseph Ratzinger) era una novedad extraña y contrapuesta a la identidad entre la Iglesia de Cristo y la Iglesia Católica sobre la cual Pío XII insistió en su encíclica “Humáni géneris in rebus” catorce años atrás. CA-TOR-CE AÑOS. Y esa novedad justifica un ecumenismo que no conduce a ABSOLUTAMENTE NADA, porque nunca se definió en qué consiste la unidad que ellos buscan, ni las partes implicadas están de acuerdo en el objeto y alcances de esa unidad.

Poco después de la clausura del Concilio Vaticano II, el propio Pablo VI habló de la “iglesia conciliar”, a cuya imagen los líderes católicos debían ahora “transformarse”. Y luego está la sorprendentemente sincera confesión de un cardenal polaco Karol Wojtyła que no se imaginaba que iba a ser el futuro Juan Pablo II (aunque algo debía barruntar), quien predicó en su sermón cuaresmal de 1976:
«La Iglesia del Dios viviente congrega a todos los hombres que, en cualquier forma, toman parte de esta maravillosa trascendencia del espíritu humano. Y todos ellos saben que nadie logrará colmar sus deseos más profundos. La manifestación de esta trascendencia de la persona humana la constituye la oración de fe, pero en ocasiones también el profundo silencio. Este silencio, que a veces parece separar al hombre de Dios, es no obstante un acto especial de la unión vital entre Dios y el espíritu humano. La Iglesia de nuestro tiempo se ha hecho particularmente consciente de esta verdad y, por ello, a su luz, ha logrado redefinir, en el Concilio Vaticano II, su propia naturaleza» [Signo de contradicción: Meditaciones (Trad. española de Vicente Manuel Fernández Hernández), 3.a edición. Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos 1979, pág. 24].
Y el reinante León XIV Riggitano-Prévost en su encíclica Magnífica Humánitas, también:
«El Concilio Vaticano II marcó un punto de inflexión en la forma en que la Iglesia se entiende a sí misma en el mundo contemporáneo. En la Constitución pastoral Gáudium et Spes nos presentó la imagen de una Iglesia cercana a la humanidad, comprometida con el mundo y dedicada a reflexionar no a partir de esquemas abstractos, sino de la realidad concreta de las situaciones históricas» (Magnífica Humánitas, n. 34).
En otra parte de la exhortación de “Postréma Séssio”, Montini expresa su esperanza de que su falso concilio «traiga un nuevo y abundante derramamiento de vida espiritual a la Iglesia y al mundo». Ahora, más de 60 años después, los resultados son innegables: la «Iglesia conciliar» de Montini ha causado una ruina doctrinal, moral, espiritual y litúrgica absoluta en millones de almas; sacramentos inválidos, inmoralidad en los ministros y la alineación con el sistema tan corrupto hasta el punto de la intrascendencia.

«Por sus frutos, los conoceréis».


Rvdo. P. JORGE RONDÓN SANTOS S. Ch. R.
12 de Septiembre de 2026 (Año Santo de Cristo Rey).
Fiesta del Santísimo Nombre de la Bienaventurada Virgen María; de San Guido de Anderlecht, peregrino; y de San Sacerdote, obispo de Lyon. Nacimiento del Ilmo. Sr. Don José de Cuero y Cayzedo, obispo de San Francisco de Quito y presidente del Estado de Quito. Tránsito de Miguel Juan Pellicer Blasco, beneficiario del Milagro de Calanda. Martirio del Beato Tomás de Zumárraga y Lazcano OP. Conquista de Mallorca por el rey Jaime I de Aragón; victoria de Castilla en el I Sitio de Gibraltar; coronación de Felipe II de España como rey de Portugal; victoria naval española sobre los corsarios neerlandeses en Pernambuco (Brasil); victoria de Juan III Sobieski de Polonia sobre los turcos otomanos en la batalla de Kahlenberg, y levantamiento del 2.º Sitio de Viena; victoria armenia y rescate por la Armada francesa en el asedio de la Colina de Moisés (Turquía). Fundación de la Hermandad del Señor del Santuario de Santa Catalina en Lima (Perú).

REUNIDO MANUSCRITO MEDIEVAL DESPUÉS DE SIETE SIGLOS

Noticia tomada de ABC (España).
  
EL LIBRO QUE SE REPARTIERON TRES IMPERIOS VUELVE A UNIRSE EN AQUILEA TRAS SIETE SIGLOS MUTILADO
Una muestra reconstruye cómo emperadores, dogi y patriarcas confundieron un códice del siglo VI con una obra original de San Marcos y lo transformaron en arma de legitimidad política.


La ciudad italiana de Aquilea recuperará uno de los libros más codiciados de la antigüedad, un manuscrito medieval del evangelio de San Marcos, que le perteneció durante varios siglos. Sus tres fragmentos, repartidos desde hace siete siglos entre Praga, Venecia y Cividale del Friuli, serán expuestos juntos durante seis semanas para narrar la fascinante historia de emperadores y patriarcas que se lo dividieron convencidos de que era el original que San Marcos escribió de su puño y letra.
  
«No nos limitamos a exponer una reliquia famosa, contamos cómo un libro ha forjado identidades y legitimado poderes», explica Cristiano Tiussi, uno de los comisarios de la exposición que se inaugura este sábado en el Palacio Meizlik y que ha sido presentada en el Pontificio Instituto de Arqueología Sacra, en Roma. También la otra comisaria, Martina Dlabajová, considera que este encuentro de fragmentos representa de alguna forma «la esencia de Europa, identidades diferentes que, al relacionarse entre sí, adquieren un significado nuevo y más profundo».
  
No era sólo devoción a San Marcos. Aquilea, ciudad que marca el umbral entre Oriente y Occidente y que fue puente entre el Mediterráneo y la cultura eslava, reúne estos fragmentos para explicar cómo tres potencias de la antigua Europa (el Patriarcado de Aquilea, la Serenísima República de Venecia y el Reino de Bohemia) construyeron parte de su prestigio en torno a la propiedad de este manuscrito.
   
En la Edad Media, el principal argumento para establecer jerarquías, jurisdicciones y primados de diócesis era si derivaban de la predicación de un apóstol o de uno de los grandes personajes del inicio del cristianismo. La presencia del libro en Aquilea reforzaba la antigua tradición de que San Marcos, discípulo de San Pedro, fue el primer evangelizador de esa región del norte del Adriático. Por ese motivo, en el año 827, el sínodo de Mantua reconoció a esta ciudad su supremacía sobre Grado.
   
Como Venecia la consideraba un posible rival, un año más tarde, en el año 828, comerciantes venecianos sustrajeron de Alejandría de Egipto los restos del evangelista y los llevaron a la laguna. Así se dotaba de un santo patrón de rango apostólico y de un fundamento ideológico sólido para reforzar el poderío de su República.
   
El manuscrito procede del “Codex Forojuliénsis” o “Evangeliario de Cividale” (manuscrito CXXXVIII). Se trata de un evangeliario del siglo VI, de formato casi cuadrado, escrito en letra uncial, la caligrafía reservada a los textos sagrados. Contenía los cuatro evangelios en la versión latina de San Jerónimo y es uno de los testimonios más antiguos de cómo estaban ordenados los evangelios en el Occidente latino. Probablemente, fue realizado en Rávena y allí conservado hasta que en la segunda mitad del siglo IX llegó a Aquilea, donde fue firmado por el patriarca Teodemaro.
  
Códice Forojuliense (Archivo histórico de Cividali del Friuli, manuscrito CXXXVIII).

Entre los siglos XII y XIII los siete pliegos del evangelio de San Marcos fueron extraídos y encuadernados aparte. Se trataba de cuarenta hojas cubiertas con una portada realizada con láminas de plata dorada. Era un ejemplar tan lujoso que parecía un relicario. Precisamente ese lujo hizo que muchos consideraran que aquellas páginas habían sido escritas por la propia mano del evangelista. Así lo recoge el inventario más antiguo del Tesoro patriarcal de Aquilea, del siglo XIV.

Esa errónea atribución fue también su maldición. En aquel entonces, una cosa era tener un evangeliario, y otra muy distinta, una «reliquia de contacto» que había tocado personalmente este discípulo de San Pedro. Este objeto transmitía a su dueño una autoridad espiritual que ningún otro título feudal o religioso podía conferir. El manuscrito se convirtió en botín de estado, no por su valor material sino por la legitimidad que garantizaba a quien lo tenía. Y así comenzó a ser troceado.
  
El primero que solicitó un trozo de reliquia fue el rey Carlos IV de Luxemburgo. En 1354, cuando iba de camino a Roma para recibir la corona imperial de manos del Papa, solicitó a su hermanastro Nicolás, patriarca de Aquilea, que le diera algunas páginas para enriquecer la catedral de San Vito en Praga. El patriarca no podía negarse al futuro emperador y argumentó ante su gente que desmembrar una reliquia no la daña. En Praga, ese fragmento entró en procesión solemne y fue conservado en un relicario de oro y gemas en el corazón sagrado del Reino de Bohemia, la tumba de San Venceslao. Actualmente está en el Archivo del Castillo de Praga.

El resto del manuscrito no se movió de Aquilea hasta que el 30 de mayo de 1420, el dogo de Venecia Tommaso Mocenigo conquistó la ciudad y lo reclamó argumentando que debía volver a manos de quien lo había escrito: deseaba ponerlo junto a la tumba del evangelista en la ciudad de los canales. La entrega significó la sumisión de Aquilea a Venecia y puso las bases para la institución del Patriarcado de Venecia. Para el fragmento, la humedad de la laguna resultó fatal, y en pocos siglos sus hojas se deterioraron hasta volverse ilegibles. Hoy estos restos se conservan en una vitrina relicario del Tesoro de San Marcos.  
  
Relicario del Evangeliario de San Marcos (Venecia, Tesoro de la Basílica de San Marcos).

Libro de vivos
Pero la exposición guarda otra sorpresa al visitante que se remonta a los orígenes del códice. Antes de que el evangeliario fuera desmembrado, siguiendo una costumbre medieval, fue utilizado como “Liber vitæ” (Libro de vivos) y en los márgenes de sus páginas se anotaron más de mil quinientos nombres de personas que habían pedido oraciones a la comunidad de monjes propietaria del libro. Eran probablemente benefactores y personajes ilustres que visitaron su monasterio y vieron la obra. Se mencionan personalidades de la segunda mitad del siglo IX y principios del X como el emperador del Sacro Romano Imperio Luis II “el Joven” y su consorte Ingelberga, el príncipe de la Gran Moravia Svatopluk y un embajador del rey de Bulgaria recién convertido.
   
Aunque la muestra “El Evangelio de Marcos. Siete siglos. Tres fragmentos. Un relato europeo” (Il vangelo di Marco. Sette secoli. Tre frammenti. Un racconto europeo) estará abierta hasta abril de 2027, la fragilidad del pergamino impone sus propias reglas al reencuentro. La luz y los rayos ultravioleta dañarían de forma irreversible las hojas de Praga y Cividale, así que los originales solo permanecerán expuestos durante las seis primeras semanas, antes de ser sustituidos por reproducciones digitales de alta resolución que permitirán hojear réplicas exactas del manuscrito.
  
Una oportunidad irrepetible para ver el libro que fundamentó la justificación política de un imperio, una república y un reino. Un recuerdo de cómo quienes lo instrumentalizaron probablemente se olvidaron de leerlo.