lunes, 4 de mayo de 2026

CLÉRIGOS Y FIELES POLACOS RECHAZAN LA CLAUDICACIÓN DE SUS OBISPONES ANTE LOS JUDÍOS

La paga de Judas (estilo de Gerard Seghers SJ).

La más reciente carta pastoral de la Conferencia Episcopal Polaca encontró un férreo rechazo del clero y los fieles, informó Radical Fidelity.
   
La misiva había sido publicada el pasado 21 de Marzo, en conmemoración de los 40 años de la visita de Juan Pablo II Wojtyła a la Gran Sinagoga de Roma acaecida el 13 de Abril de 1986, y decía:
  1. «Los judíos siguen siendo amados por Dios, quien los ha llamado con una vocación irrevocable. Porque Dios, fiel a sus promesas, no ha revocado la Primera Alianza. Israel sigue siendo el pueblo elegido» (Evangelii Gaudium, 247. 
  2. «No hay duda de que los judíos participan de la salvación de Dios, pero cómo esto puede ser posible sin una confesión explícita de Cristo es y seguirá siendo un misterio insondable de Dios» (Documento “Porque los dones de la gracia y el llamado de Dios son irrevocables”, 36. Comisión de la Santa Sede para las Relaciones Religiosas con el Judaísmo, 10 de Diciembre de 2015).

Aunque no se conocieron las cifras oficiales, un gran número de presbíteros no leyó la carta en el sermón dominical, justificándose en que no recibieron mandato de leerla en público; y muchos fieles interpretaron la carta como una ofensa y renuncia al mandato misionero de Cristo.

Como era de esperarse, no faltaron palmeros de la misiva, pergeñada por el cardenal Grzegorz Ryś, presidente del Comité para el Diálogo con el Judaísmo de la Conferencia Episcopal Polaca. El presbítero jesuita Grzegorz Kramer comentó que nunca había escuchado tantas reacciones negativas a una carta pastoral y afirmó que la palabra «judíos» había despertado lo que había permanecido oculto en algunos corazones durante mucho tiempo; y la Sociedad Jan Karski comparó la reacción adversa con la resistencia que se mostró en su momento contra la famosa carta de reconciliación de los obispos polacos a Alemania en 1965.
  
Ryś, por su parte, dijo que la Conferencia Episcopal Polaca no decía nada nuevo, sino que repetía la enseñanza oficial de Roma desde la declaración Nostra Ætáte del Vaticano II, y añadió condescendientemente que las reacciones se debían a la “falta de catequesis” sobre ella.

La realidad es que desde San Pablo hasta Pío XII inclusive, la doctrina católica en cuanto a los judíos es totalmente contraria a lo que introdujo el Vaticano II, a saber:
  1. Si bien es cierto que Dios escogió al pueblo judío en el Antiguo Testamento para confiarles la Ley y los Profetas que anunciaban la venida de Cristo, ellos Lo rechazaron y dieron muerte en la Cruz por mano de los romanos, que cuarenta años después destruirían el Templo en que tanto confiaban. Con la muerte de Cristo, se establece el Nuevo Testamento anulando el anterior, y la Iglesia Católica (conformada por los gentiles y los judíos convertidos al Evangelio) pasó a ser el nuevo Pueblo de Dios, por lo que el Antiguo Testamento con sus ceremonias y leyes dejó de tener virtud salvífica.
  2. Ayer 3 de Mayo, los conciliares oyeron como el Evangelio de su 5.º Domingo de Pascua ciclo “A” el pasaje de San Juan XIV, 1-12 (ellos no celebran la Invención de la Santa Cruz). En el verso sexto, Nuestro Señor dijo claramente: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí», no «Yo soy uno de los tantos caminos», ni tampoco «La Ley de Moisés será el otro camino al Padre». Afirmar que los judíos se pueden salvar sin Cristo es una falsedad y un Evangelio distinto, incurriendo en el anatema, la maldición que lanzó San Pablo (que precisamente se gloriaba de «no saber y predicar más que Jesucristo, y Éste crucificado»), además de implicar que él Evangelio y la Iglesia no sirven de nada.
Pero, si eso no te convence a ti, conciliar, vamos a los hechos, que están a la vista de todos. Mira cómo tus “Hermanos Mayores” responden a la claudicación de tu iglesia que llamas “católica” sin serlo:
  • El año pasado, los casos de agresión a los cristianos en Israel han aumentado en un 63%. Estos casos comprenden escupitajos (60%), insultos y amenazas verbales (18%), vandalismo a símbolos cristianos (12%), agresión física (5%), profanación de iglesias y cementerios (3%), y acoso virtual (2%).
  • En línea con lo anterior, una monja francesa fue empujada al suelo y agarrada a patadas por un colono judío mientras caminaba por la Puerta de Sion. La religiosa fue llevada al hospital, y el atacante detenido por la policía.
  • Fuera de Israel, la invasión de propiedades y la destrucción de iglesias y centros de enseñanza, amén de los actos vandálicos contra los crucifijos e imágenes religiosas en la Palestina ocupada y el Líbano son parte del paisaje. ¿Qué han dicho tu “Papa León” y tu “mesías” Trump? ¡NI MÚ!
Así las cosas, los obispones polacos tienen ahí su paga por cobardes y entreguistas. Y al cardenal Ryś, WYPIERDALAĆ! (¡LÁRGATE/A TOMAR POR SACO!).

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