Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
El presbítero llegó a ser conocido como “El Diablo”.
Una de las señales de que la Iglesia Sinodal del Nuevo Orden definitivamente NO es católica es que no defiende la familia. Tolera la sodomía y otros delitos sexuales cometidos por sus presbíteros contra menores, ignora el aborto, fomenta la transexualidad en niños confusos y minimiza las relaciones extramatrimoniales de sus presbíteros con mujeres (por no hablar de hombres) en sus parroquias.
Un ejemplo reciente ilustra esta situación. José “Joe” González, un esposo y padre de familia, ha presentado una demanda por más de un millón de dólares en concepto de daños y perjuicios contra la Diócesis de Brownsville (Tejas) alegando que él presbítero Alejandro F. Flores, hasta hace poco párroco de San José en Edimburgo, mantuvo una relación adúltera de quince años con su esposa Sylvia Vega. Esta relación provocó que Vega pidiera el divorcio y abandonase a sus cinco hijos. El presbítero, de moral inmoral (y que irónicamente, dirigía el Apostolado de Respeto a la Vida), llegó a ser conocido como “El Diablo” [Parte de la información para este Comentario proviene de Progress Times].
Católicos tradicionales, la Iglesia Conciliar no ha aprendido nada de su continuo Gran Holocausto Sexual y Malversación de Fondos. La diócesis de Brownsville (dirigida por el obispón Daniel Ernesto Flores Dilley) hizo exactamente lo que ha llevado a la bancarrota a las diócesis neoiglesianas, ha forzado el cierre de la mayoría de sus nuevas parroquias y ha encarcelado a varios de sus presbíteros: trasladar a los presbíteros corruptos a otra parroquia, donde pueden continuar con sus fechorías.

Lo menos que podría hacer era buscar a una no casada 💀
ResponderEliminarMal desde todo punto de vista, pero esperable que cosas como estas pasen en ellos…
ResponderEliminarDespués de todo, al no tener órdenes válidas, sus presbíteros-ministros no reciben la gracia de estado aneja que les permite soportar las obligaciones propias del clero.