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sábado, 19 de septiembre de 2026

DEL ABUSO DE EXHIBIR BANDERAS NO RELIGIOSAS EN EL PRESBITERIO

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
  
La bandera del Estado de la Ciudad del Vaticano NO es propiamente una bandera religiosa, ya que representa no una religión sino una entidad gubernamental.
El derecho canónico general prohíbe las banderas no religiosas en el presbiterio.
Este principio se violó con frecuencia en lugares como Estados Unidos y Francia.
  
«Estimados padres de TRADITIO: ¿Acaso las iglesias, capillas y oratorios católicos tradicionales izan la bandera del Vaticano en sus presbiterios? ¿No sería eso una hipocresía mayúscula? ¿Está siquiera permitida la presencia de banderas en el presbiterio?».

RESPUESTA DE LOS PADRES DE TRADITIO: Como norma general desde hace siglos, solo se permiten banderas religiosas en las iglesias católicas. La bandera del Estado de la Ciudad del Vaticano no es propiamente una bandera religiosa, ya que no representa una religión, sino una entidad gubernamental: el Estado de la Ciudad del Vaticano, constituido más recientemente en 1929 mediante el Pacto de Letrán entre Pío XI y el dictador italiano Benito Mussolini.
   
En ciertas zonas, como en el territorio misionero de los Estados Unidos de América, se toleraba localmente la violación de la ley general, que a menudo incluía la exhibición de la bandera nacional en el presbiterio. Estas prácticas siempre causaban escándalo, pues no hay razón para exhibir banderas no religiosas en el santuario de Dios. Incluso en la Iglesia Novusordita, esta costumbre, en los pocos lugares donde existía en contravención de la norma general, parece haber caído en desuso.
  
No tenemos conocimiento de la presencia de tales banderas en el presbiterio en el caso de iglesias, capillas y oratorios católicos verdaderamente tradicionales, es decir, aquellos no asociados con la falsa Iglesia del Nuevo Orden, llamada oficialmente desde 2024 Iglesia Sinodal, que ciertamente NO es la Iglesia Católica.
  
Si has visto un ejemplo así, tendrías todo el derecho a cuestionar la hipocresía que implica. Resulta irónico que la bandera del Estado de la Ciudad del Vaticano contenga entre sus insignias la tiara papal, que Pablo VI Montini regaló en 1965 al final del Anticoncilio Vaticano II, justo cuando la apóstata Iglesia del Nuevo Orden se instauró para reemplazar a la Iglesia Católica como Iglesia institucional.

viernes, 18 de septiembre de 2026

UTILIDAD DE LAS PERSECUCIONES PARA MANTENER LA INTEGRIDAD DE LA FE

Traducción del artículo publicado en RADIO SPADA.
  
Comentario de Mario Victorino* sobre la exhortación de San Pablo: «Por tanto, os ruego que no os desaniméis por las tribulaciones que tengo por vosotros, las cuales son vuestra gloria» (Ef. III, 13):
«Recordó la exhortación que debía dar a todos para fortalecerlos. “Por esta razón”, dice, “ya que a mí, el menor de todos los santos, se me ha dado esta gracia para predicar el evangelio a los gentiles, etc.”, “por lo cual”, es decir, por esta razón, “os ruego que no os desaniméis por las tribulaciones”.
  
Quienes siguen a Pablo podrían, en efecto, desanimarse mucho en su fe al saber que este mismo Pablo está pasando por tribulaciones. Porque si aquel que predica, que anuncia el Evangelio, que ha sido elegido por Dios, soporta muchas cosas y se ve agobiado por peligros, dificultades y muchas otras tribulaciones, quienes lo siguen se asustan mucho y comienzan a tener una fe no del todo firme, pensando que ellos mismos podrían estar en peligro y sufrir gravemente, puesto que incluso aquel que anuncia el Evangelio y predica con tanta gracia está experimentando tribulaciones.
 
“Por lo tanto, os pido —dice—, por lo que me ha sido revelado, que no desfallezcais en mis tribulaciones, tribulaciones que, sin embargo, sufro no por mis propios méritos ni por mi culpa, sino porque son débiles en la fe o aún vacilan y, no sé cómo, les añaden otras cosas. Por esta razón, soporto las tribulaciones, queriendo llamarlos de nuevo a la verdadera doctrina y a su observancia, para que no se aparten de Cristo, para que no añadan nada a Cristo y para que pongan su esperanza solo en Cristo”.
  
“Esto —dice— no es mi gloria, sino la vuestra”. Por lo tanto, puesto que las tribulaciones son su gloria, dice: “Es vuestra tarea aseguraros de que, mediante mi esfuerzo, mi trabajo y mi ser ejercitado por las tribulaciones, alcancéis vuestra gloria”».
Comentario a la Epístola de San Pablo a los Efesios, libro primero, cap. III, v. 13. En Migne, Patrología Latina 8, col. 1267C-D.

CUESTIÓN ÚNICA
* Cayo Mario Victorino “El Africano” (c. 280/290 – Roma, después del 362 d. C.), retórico latino, filósofo neoplatónico y teólogo de origen africano, fue un célebre maestro de la elocuencia en Roma (donde se erigió una estatua suya en el Foro de Trajano, de la cual hablaría San Agustín en el libro octavo de sus Confesiones). Su conversión al cristianismo fue sensacional alrededor del año 355 debido a su avanzada edad. Tras el edicto del emperador Juliano Apóstata de 362, que prohibía a los cristianos enseñar literatura clásica, decidió abandonar su puesto docente. Pionero en la aplicación de categorías neoplatónicas al dogma de la Trinidad y la cristología traduciendo al latín expresiones teológicas y filosóficas griegas (v. g. consubstantiális de ὁμοούσιος, consisténtia de σύστασις, essentiálitas de ὀντότης), fue también uno de los primeros autores latinos en recopilar comentarios sistemáticos sobre las Cartas de San Pablo.

lunes, 14 de septiembre de 2026

LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

Exaltación de la Santa Cruz (Juan de Valdés Leal, coro alto de la iglesia de San Jorge del Hospital de la Caridad, Sevilla).
  
«A fines del imperio de Focas, habiendo Cosroes, rey de los Persas, ocupado Egipto y el Africa, apoderóse también de Jerusalén, exterminando a miles de cristianos, y se llevó a Persia la Cruz del Señor con que santa Elena había enriquecido el monte Calvario. A Focas, le sucedió Heraclio. Reducido éste al último extremo por las calamidades de la, guerra, solicitó la paz bajo las más duras condiciones, sin lograr obtenerla de Cosroes, engreído por sus victorias. Acudió entonces a Dios con ayunos y oraciones, implorando su ayuda en tan apurada situación. Y por inspiración divina reunió un ejército, con el cual atacó al enemigo, derrotando a tres generales de Cosroes con sus huestes.

Cuando Cosroes, abatido bajo el peso de estas derrotas, se aprestaba en su huida a atravesar el Tigris, asocióse al trono su hijo Medarsés. Furioso entonces, al verse postergado, el hijo mayor, Siroés, preparó una asechanza a su padre y a su hermano; y no tardó en alcanzarles en su huida, deteniéndoles y dándoles muerte. Pidió entonces ser reconocido rey por Heraclio, a lo cual accedió éste mediante ciertas condiciones siendo la primera la restitución de la Cruz del Señor. Así, pues, la Cruz fue recuperada catorce años después de haber caído en poder de los Persas; y al volver Heraclio a Jerusalén, llevóla sobre sus hombros al cerro adonde el mismo Salvador la subiera.

Ocurrió en esta ocasión un estupendo milagro digno de recordación. Iba Heraclio cargado de oro y pedrerías, cuando de súbito sintió una fuerza que le detenía junto a la puerta que da acceso al camino del Calvario. Y cuanto más se empeñaba en andar, más. imposible se le hacía dar un paso, con gran asombro del propio Heraclio y de la multitud allí presente; hasta que Zacarías, Obispo de Jerusalén, tomando la palabra, dijo: “Considera, oh emperador, que los arreos de triunfo con que llevas la Cruz, distan mucho de imitar la pobreza y humildad de Jesucristo”. Despojándose entonces Heraclio de sus ricas vestiduras, descalzo y sencillamente vestido, anduvo sin dificultad lo restante del camino, y volvió a colocar la Cruz en el Calvario, en el mismo lugar de donde la habían quitado los Persas. La fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, que se celebraba todos los años en este día, adquirió desde entonces mayor esplendor, en memoria de haber sido la Cruz colocada de nuevo por Heraclio en el lugar donde la levantó por vez primera el Salvador».

Divino Oficio, lecciones 4.ª, 5.ª y 6.ª de las Maitines de la Exaltación de la Santa Cruz. Traducción de Dom Alfonso María de Gubianas y Santandréu OSB, Breviario Romano, vol. II, págs. 979-980. Barcelona, Editorial Litúrgica Española S. A., 1936. Nihil Obstat de la orden por Dom Remigio Aixelá OSB S. Th. D., censor de la Orden, e Imprimátur por Dom Mauro Etcheverry OSB, Abad general de la Congregación Subiacense, el 27 de Noviembre de 1935. Nihil Obstat diocesano por Agustín Mas Folch CO, censor, e Imprimátur por el Ilmo. Sr. Dr. Don Manuel Irurita Almándoz, Obispo de Barcelona y Mártir de la Fe, el 3 de Diciembre de 1935.

domingo, 13 de septiembre de 2026

ORACIÓN PARA PEDIR LA LLUVIA

Moisés haciendo brotar agua de la roca (Bartolomé Esteban Murillo, óleo sobre lienzo. Sevilla, Iglesia de San Jorge del Hospital de la Caridad).

Tomado del Manual de Filotea, del canónigo Giuseppe Riva, Penitenciario de la Catedral de Milán. Traducción propia.

Dios eterno y omnipotente, que volando con vuestro Espíritu sobre las aguas, las hicisteis fuente de fecundidad y ministras de vida, mandándoles luego a producir los peces, los reptiles y volátiles, y y haciéndolas correr en cuatro ríos, las confiasteis bañar toda la tierra para que no dejase nunca de producir lo necesario para el humano sustento, mirad con ojos de compasión la miseria a la cual todo está reducido, y aquella más terrible que nos amenaza, la sequedad que nos aflige por tanto tiempo. En los campos polvorientos ya se secan las semillas de toda riqueza; en el aire abrasador se adensan los influjos más maléficos; en los ganados obligados a cebarse de alimentos inconvenientes es inminente el contagio más desolador; en nuestros cuerpos privados de salud, se insinúan los principios de los contagios; y las ciudades y campos están espantados. Atended, ¡oh Señor!, los gemidos de tantos inocentes que nunca han provocado vuestra cólera, y los suspiros de los pobres pecadores que, sinceramente aborreciendo sus propios pecados, os conjuran suspender aquellos flagelos que conocen haber merecido. Así como con el descubrimiento de la desconocida fuente salvasteis a Agar e Ismael que ya agonizaba por la sed, con una perenne fuente hecha manar de los peñascos consolasteis a Israel peregrinante bajo Moisés en el desierto y, con abundantísima lluvia, liberasteis de los horrores del hambre a Samaria en los tiempos de Elías, consoladnos a todos, ahora, cubriendo nuestro cielo con nubes benéficas, y haces que ellas difundan sobre nuestros campos las anheladas aguas restauradoras. Concedednos, por los méritos de Aquel que se llama “Fuente de agua viva”, Cristo Jesús, concedednos sin dilación una gracia tan importante, para que, liberados de aquel flagelo que padecemos al presente y amenaza empeorar en el futuro, no tengamos otra hambre y otra sed que la de la justicia, que será saciada por Vos con las perpetuas delectaciones del Paraíso. Padre nuestro, Ave María y Gloria.

sábado, 12 de septiembre de 2026

REUNIDO MANUSCRITO MEDIEVAL DESPUÉS DE SIETE SIGLOS

Noticia tomada de ABC (España).
  
EL LIBRO QUE SE REPARTIERON TRES IMPERIOS VUELVE A UNIRSE EN AQUILEA TRAS SIETE SIGLOS MUTILADO
Una muestra reconstruye cómo emperadores, dogi y patriarcas confundieron un códice del siglo VI con una obra original de San Marcos y lo transformaron en arma de legitimidad política.


La ciudad italiana de Aquilea recuperará uno de los libros más codiciados de la antigüedad, un manuscrito medieval del evangelio de San Marcos, que le perteneció durante varios siglos. Sus tres fragmentos, repartidos desde hace siete siglos entre Praga, Venecia y Cividale del Friuli, serán expuestos juntos durante seis semanas para narrar la fascinante historia de emperadores y patriarcas que se lo dividieron convencidos de que era el original que San Marcos escribió de su puño y letra.
  
«No nos limitamos a exponer una reliquia famosa, contamos cómo un libro ha forjado identidades y legitimado poderes», explica Cristiano Tiussi, uno de los comisarios de la exposición que se inaugura este sábado en el Palacio Meizlik y que ha sido presentada en el Pontificio Instituto de Arqueología Sacra, en Roma. También la otra comisaria, Martina Dlabajová, considera que este encuentro de fragmentos representa de alguna forma «la esencia de Europa, identidades diferentes que, al relacionarse entre sí, adquieren un significado nuevo y más profundo».
  
No era sólo devoción a San Marcos. Aquilea, ciudad que marca el umbral entre Oriente y Occidente y que fue puente entre el Mediterráneo y la cultura eslava, reúne estos fragmentos para explicar cómo tres potencias de la antigua Europa (el Patriarcado de Aquilea, la Serenísima República de Venecia y el Reino de Bohemia) construyeron parte de su prestigio en torno a la propiedad de este manuscrito.
   
En la Edad Media, el principal argumento para establecer jerarquías, jurisdicciones y primados de diócesis era si derivaban de la predicación de un apóstol o de uno de los grandes personajes del inicio del cristianismo. La presencia del libro en Aquilea reforzaba la antigua tradición de que San Marcos, discípulo de San Pedro, fue el primer evangelizador de esa región del norte del Adriático. Por ese motivo, en el año 827, el sínodo de Mantua reconoció a esta ciudad su supremacía sobre Grado.
   
Como Venecia la consideraba un posible rival, un año más tarde, en el año 828, comerciantes venecianos sustrajeron de Alejandría de Egipto los restos del evangelista y los llevaron a la laguna. Así se dotaba de un santo patrón de rango apostólico y de un fundamento ideológico sólido para reforzar el poderío de su República.
   
El manuscrito procede del “Codex Forojuliénsis” o “Evangeliario de Cividale” (manuscrito CXXXVIII). Se trata de un evangeliario del siglo VI, de formato casi cuadrado, escrito en letra uncial, la caligrafía reservada a los textos sagrados. Contenía los cuatro evangelios en la versión latina de San Jerónimo y es uno de los testimonios más antiguos de cómo estaban ordenados los evangelios en el Occidente latino. Probablemente, fue realizado en Rávena y allí conservado hasta que en la segunda mitad del siglo IX llegó a Aquilea, donde fue firmado por el patriarca Teodemaro.
  
Códice Forojuliense (Archivo histórico de Cividali del Friuli, manuscrito CXXXVIII).

Entre los siglos XII y XIII los siete pliegos del evangelio de San Marcos fueron extraídos y encuadernados aparte. Se trataba de cuarenta hojas cubiertas con una portada realizada con láminas de plata dorada. Era un ejemplar tan lujoso que parecía un relicario. Precisamente ese lujo hizo que muchos consideraran que aquellas páginas habían sido escritas por la propia mano del evangelista. Así lo recoge el inventario más antiguo del Tesoro patriarcal de Aquilea, del siglo XIV.

Esa errónea atribución fue también su maldición. En aquel entonces, una cosa era tener un evangeliario, y otra muy distinta, una «reliquia de contacto» que había tocado personalmente este discípulo de San Pedro. Este objeto transmitía a su dueño una autoridad espiritual que ningún otro título feudal o religioso podía conferir. El manuscrito se convirtió en botín de estado, no por su valor material sino por la legitimidad que garantizaba a quien lo tenía. Y así comenzó a ser troceado.
  
El primero que solicitó un trozo de reliquia fue el rey Carlos IV de Luxemburgo. En 1354, cuando iba de camino a Roma para recibir la corona imperial de manos del Papa, solicitó a su hermanastro Nicolás, patriarca de Aquilea, que le diera algunas páginas para enriquecer la catedral de San Vito en Praga. El patriarca no podía negarse al futuro emperador y argumentó ante su gente que desmembrar una reliquia no la daña. En Praga, ese fragmento entró en procesión solemne y fue conservado en un relicario de oro y gemas en el corazón sagrado del Reino de Bohemia, la tumba de San Venceslao. Actualmente está en el Archivo del Castillo de Praga.

El resto del manuscrito no se movió de Aquilea hasta que el 30 de mayo de 1420, el dogo de Venecia Tommaso Mocenigo conquistó la ciudad y lo reclamó argumentando que debía volver a manos de quien lo había escrito: deseaba ponerlo junto a la tumba del evangelista en la ciudad de los canales. La entrega significó la sumisión de Aquilea a Venecia y puso las bases para la institución del Patriarcado de Venecia. Para el fragmento, la humedad de la laguna resultó fatal, y en pocos siglos sus hojas se deterioraron hasta volverse ilegibles. Hoy estos restos se conservan en una vitrina relicario del Tesoro de San Marcos.  
  
Relicario del Evangeliario de San Marcos (Venecia, Tesoro de la Basílica de San Marcos).

Libro de vivos
Pero la exposición guarda otra sorpresa al visitante que se remonta a los orígenes del códice. Antes de que el evangeliario fuera desmembrado, siguiendo una costumbre medieval, fue utilizado como “Liber vitæ” (Libro de vivos) y en los márgenes de sus páginas se anotaron más de mil quinientos nombres de personas que habían pedido oraciones a la comunidad de monjes propietaria del libro. Eran probablemente benefactores y personajes ilustres que visitaron su monasterio y vieron la obra. Se mencionan personalidades de la segunda mitad del siglo IX y principios del X como el emperador del Sacro Romano Imperio Luis II “el Joven” y su consorte Ingelberga, el príncipe de la Gran Moravia Svatopluk y un embajador del rey de Bulgaria recién convertido.
   
Aunque la muestra “El Evangelio de Marcos. Siete siglos. Tres fragmentos. Un relato europeo” (Il vangelo di Marco. Sette secoli. Tre frammenti. Un racconto europeo) estará abierta hasta abril de 2027, la fragilidad del pergamino impone sus propias reglas al reencuentro. La luz y los rayos ultravioleta dañarían de forma irreversible las hojas de Praga y Cividale, así que los originales solo permanecerán expuestos durante las seis primeras semanas, antes de ser sustituidos por reproducciones digitales de alta resolución que permitirán hojear réplicas exactas del manuscrito.
  
Una oportunidad irrepetible para ver el libro que fundamentó la justificación política de un imperio, una república y un reino. Un recuerdo de cómo quienes lo instrumentalizaron probablemente se olvidaron de leerlo.

viernes, 11 de septiembre de 2026

NOVENA EN HONOR A SAN EUSTAQUIO

Novena dispuesta por Don Antonio Rodríguez, Cura de la Iglesia Parroquial de San Eustaquio en Sanlúcar la Mayor, y publicada en Sevilla por Manuel Nicolás Vásquez y Compañía hacia 1775, con las debidas licencias.
   
ADVERTENCIAS PARA HACER LA NOVENA
  • Primera: El fin de hacer esta Novena es el que debemos tener en todos nuestros pensamientos, palabras, a saber a mayor honra y Gloria de Dios. 
  • Segunda: Particularmente se: ha de hacer con el fin de alcanzar de Dios aquella gracia que más necesitamos, y que más nos convenga para nuestra salvación, poniendo por intercesor a San Eustaquio.
  • Tercera: Han de animarse todos a ser muy devotos del Santo, procurando la conservación y aumento de la Hermandad; y a que haya un amor mutuo entre los Cofrades.
  • Cuarta: ofrecer al Santo algunas mortificaciones: como refrenar los ojos, oídos y lengua, y el Lunes, Miércoles y Viernes ayunar o ponerse algún cilicio, o usar de la disciplina.
  • Quinta: Hacer examen de conciencia todas las noches, y prepararse para una buena Confesión, o particular o general, con el dictamen del Confesor.
  • Sexta y última: Disponerse con gran fervor para recibir el Santísimo Sacramento de la Eucaristía el último día de la Novena, o en alguno de ella.
   
NOVENA AL GLORIOSO MÁRTIR SAN EUSTAQUIO
   

Hincados de rodillas delante de alguna Imagen de San Eustaquio, se persignarán y harán el Acto de Contrición.
     
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
    
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Criador y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido: propongo firmemente de nunca más pecar, y de apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, y de confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta: ofrézcoos mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados; y así como os lo suplico, así confío en vuestra bondad y misericordia infinita me los perdonaréis, por los merecimientos de vuestra preciosísima Sangre, Pasión y Muerte, y me daréis gracia para enmendarme y para perseverar en vuestro santo servicio hasta la muerte. Amén.
   
ORACIÓN INICIAL
Gloriosísimo Eustaquio: a vos, Santo mío, llegamos con la confianza que sois nuestro Patrono y Tutelar. Es verdad que no os hemos correspondido; pero Santo mío, si hasta aquí hemos sido tibios en obsequiaros, no será así de aquí adelante. El conocimiento de un Abogado tan amante y benefactor nos está impeliendo a tributaros los homenajes que nuestras fuerzas alcancen; y así confiados, os suplicamos, intercedáis con Nuestro Buen Jesús, nos conceda gracias especiales, con que seamos dichosos eternamente, y en especial lo que pedimos en esta Novena, si ha de ser para mayor gloria de Dios, honor vuestro, y bien de mi alma. Amén.
   
Nota. La Oración antecedente la dirán solamente aquellos, de cuyos Pueblos San Eustaquio es Patrono.
  
DÍA PRIMERO – 11 DE SEPTIEMBRE
Jesús mío dulcísimo: que tan liberal os manifestasteis con Nuestro Glorioso Santo, cuando caminando por las densas nieblas del Gentilismo, lo llamasteis amoroso al gremio de Nuestra Católica Iglesia, reprendiéndole dulcemente su ceguedad, cual a otro Pablo, a que cooperó del mismo modo, manifestándose tan dócil a la gracia, que desde aquel punto abjuró el paganismo, y propuso seguiros a Vos. Ofrézcoos, Padre amantísimo; los méritos de (nuestro Patrono) Señor San Eustaquio, y singularmente aquella docilidad y prontitud, con que cooperó a vuestra gracia y llamamiento. Os suplico, Señor, me concedáis que yo oiga atento vuestra voz, obedeciendo siempre a vuestro llamamiento, y que yo consiga lo que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra, honor del Santo, y bien de mi alma. Amén.
   
Ahora se rezarán cinco Padre nuestros y cinco Ave  Marías, en memoria de las cinco llagas de Nuestro Señor Jesucristo, y en obsequio del Santo; y al fin pida cada uno lo que dicte su voluntad.
  
ORACIÓN
Jesús mío Dulcísimo, Vos que en todas tiempos habéis manifestado el aprecio de vuestros escogidos, haced, se acredite en mí la protección de este Glorioso Mártir (y Patrono nuestro). Atended, Señor, a sus méritos y nuestras necesidades, miradnos con ojos de misericordia, a la que nos acogemos, confiados, que sois Padre piadosísimo, y que habéis dicho que el que pidiere, recibirá: recibamos de Vos esta gracia. Amén.
  
GOZOS EN HONOR A SAN EUSTAQUIO MÁRTIR
   
Pues un singular portento
A nuestra fe vais a llevar,
Válganos vuestro valimiento,
Eustaquio, mártir preclaro.
   
Brillaba vuestro valor
En la milicia pagana,
Y en soldado de la cristiana
Os convirtió el Señor:
Tocándoos un día el corazón
Cuando ibais a cazar.
Válganos vuestro valimiento,
Eustaquio, mártir preclaro.
   
Mientras un ciervo perseguíais
En sus astas habíais visto
La imagen de Jesucristo
Llena de de vivo resplandor.
Al santo punto os convirtió,
Viendo hecho tan singular.
Válganos vuestro valimiento,
Eustaquio, mártir preclaro.
   
Vuestra esposa os ha imitado
Y vuestros dos hijos también
Abrazando la santa fe
De Jesús crucificado;
Después al lugar habéis vuelto
De donde el ciervo se os mostró.
Válganos vuestro valimiento,
Eustaquio, mártir preclaro.
   
Habéis a vuestra esposa perdido
Y vuestros dos hijos amados,
Pobreza y calamidades
Sobre vos han venido:
Tales pruebas nunca han rendido
Vuestra paciencia ejemplar.
Válganos vuestro valimiento,
Eustaquio, mártir preclaro.
   
En medio de angustias tales
Os sostenía el buen Dios,
Y un día su voz
Aligeró vuestros males:
A los pendones imperiales
De nuevo os vais a alistar.
Válganos vuestro valimiento,
Eustaquio, mártir preclaro.
   
En cierta expedición,
A la esposa e hijos hallasteis,
Y a todos al punto abrazasteis
Lleno vuestro corazón de emoción:
Premiando Dios aquí abajo
Los trabajos que pasasteis.
Válganos vuestro valimiento,
Eustaquio, mártir preclaro.
  
En vano los paganos trataron
De haceros renegar de la fe,
Sus artes no pudieron nada
Mas firme siempre os hallaron.
Ni a los suplicios que apelaron
Os pudieron dominar.
Válganos vuestro valimiento,
Eustaquio, mártir preclaro.
  
Junto con vuestros hijos y esposa
Al circo os bajaron
De donde unos leones llegaron
Y ¡cosa milagrosa!,
Ninguno la cabeza osa levantar
Por más que los han excitado.
Válganos vuestro valimiento,
Eustaquio, mártir preclaro.
  
De bronce un toro formado
En él fuisteis metido,
Y abrasado por las llamas
Vuestra vida hubo acabado:
Volando a la eternidad
Vuestro espíritu a gozar.
Válganos vuestro valimiento,
Eustaquio, mártir preclaro.
  
¡Oh Mártir!, gran defensor
De nuestra fe sagrada,
Vos que con la sangre habéis sellado,
Alcanzadnos este valor
En estos tiempos, en que el error
Todo lo quiere avasallar.
Válganos vuestro valimiento,
Eustaquio, mártir preclaro.
  
Pues un singular portento
A nuestra fe vais a llevar,
Válganos vuestro valimiento,
Eustaquio, mártir preclaro.
     
Antífona: Este Santo, por la ley de su Dios luchó hasta la muerte, y no temió a las palabras de los impíos, porque estaba fundado sobre firmísima piedra.
   
℣. Lo coronasteis, Señor, de gloria y honor.
℟. Lo pusisteis sobre las obras de vuestras manos.
   
ORACIÓN
Concedednos os suplicamos, oh Dios Omnipotente, que por la intercesión de vuestro bienaventurado Mártir San Eustaquio, seamos libres de toda adversidad en el cuerpo, y purificadas nuestras almas de todo mal pensamiento. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
      
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

DÍA SEGUNDO – 12 DE SEPTIEMBRE
Por la señal…
Acto de contrición.
  
Jesús mío dulcísimo: que proveísteis a nuestro Glorioso Santo de tanta conformidad al intimarle la pérdida de sus abundantes bienes, de sus elevados puestos, de su mujer e hijos, y las miserias a que había de ser reducido, que no se turbó al escuchar de Vos estas desgracias. Ofrézcoos los méritos de (nuestro Patrono) Señor San Eustaquio, y singularmente aquella conformidad con que abrazó los infortunios que le esperaban. Os suplico, Señor, me concedáis auxilios y gracias para que mi voluntad siempre este unida a la vuestra, conformándome en todo con vuestras disposiciones, y que yo consiga lo que pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra, honor del Santo, y bien de mi alma. Amén.
  
Rezar cinco Padre nuestros y cinco Ave  Marías. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA TERCERO – 13 DE SEPTIEMBRE
Por la señal…
Acto de contrición.
  
Jesús mío dulcísimo: que tan abundantemente proveisteis a nuestro Glorioso Santo de fortaleza, resistiendo cual otro Job los recios golpes que el demonio le descargaba, pues habiendo obtenido licencia del Cielo, no dejó piedra por mover a fin de vencer su constancia hasta dejarlo solo y reducido a comer el pan con su propio trabajo corporal el que con tanta opulencia había sido servido. Ofrézcoos, Padre amantísimo, los méritos (de nuestro Patrono) Señor San Eustaquio, y singularmente aquella fortaleza con que venció los asaltos del enemigo común. Os suplico, Señor, me concedais esta virtud para resistir los encantos halagüeños del mundo, los ardides astutos del demonio, y los falsos placeres de la carne; y lo que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra, honor del Santo, y bien de mi Alma. Amén.
  
Rezar cinco Padre nuestros y cinco Ave  Marías. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA CUARTO – 14 DE SEPTIEMBRE
Por la señal…
Acto de contrición.
  
Jesús mío dulcísimo: que concedisteis a nuestro Glorioso Santo un corazón tan despegado de todos los bienes de este mundo, que en medio de la mayor pobreza a que se vio reducido, no solo no apetecía algún alivio si no se hallaba muy contento, siendo de este modo, no solo pobre en el efecto, sino también en el afecto. Ofrézcoos, Padre mío amantísimo, los méritos de (nuestro Patrono) Señor San Eustaquio, singularmente aquella pobreza tan heroica que nada deseaba de todos los bienes que el mundo ofrece. Os suplico, me concedáis un amor grande a esta santa virtud; no apeteciendo más que lo que Vos fuereis servido concederme; llevando con resignación los infortunios que es voluntad vuestra que yo padezca, y que yo consiga lo bue os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra, honor del Santo, y bien de mi Alma. Amén.
  
Rezar cinco Padre nuestros y cinco Ave  Marías. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA QUINTO – 15 DE SEPTIEMBRE
Por la señal…
Acto de contrición.
  
Jesús mío dulcísimo: que concedisteis a Nuestro Glorioso Santo tanta luz, que conociéndoos a Vos y a sí mismo, hacía tan poco aprecio de sí de su alto nacimiento, y honores, que buscándolo de orden del Emperador Trajano para darle el comando de sus tropas, no quería ser conocido, sino conservarse en la vida oculta y oscura que profesaba; siendo oficial de un Labrador. Ofrézcoos, Padre mío  amantísimo, los méritos de (nuestro Patrono) Señor San Eustaquio, y singularmente aquella humildad tan profunda, que nada apetecía de los honores que el mundo ofrece. Os suplico, Señor, me concedáis esta virtud en tanto grado, que despreciándome a mí mismo, en nada me envanezca, antes sí todo lo bueno que haya en mí, lo refiera a Vos, dandoos la honra y gloria; y que yo consiga lo que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra, honor del Santo, y bien de mi Alma. Amén.
  
Rezar cinco Padre nuestros y cinco Ave  Marías. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA SEXTO – 16 DE SEPTIEMBRE
Por la señal…
Acto de contrición.
  
Jesús mío dulcísimo: que tan amorosamente concedisteis a nuestro Glorioso Santo tal conocimiento en las sendas del Espíritu, que supo unir una humildad profunda con los más elevados honores, mostrando tan reverente obediencia al precepto de su Príncipe, que dejó la vida oculta y desconocida en que se hallaba, con grande gozo de su alma, empuñando el bastón de General que le ofrecía. Ofrézcoos, Padre amantísimo, los méritos de (nuestro Patrono) Señor San Eustaquio, y singularmente aquella obediencia tan ciega a la voz de su Soberano, en la que conoció la voluntad de Dios. Os suplico, Señor, me concedáis esta virtud. conformándome siempre, y obedeciendo vuestra santa Ley, y a los preceptos de mis superiores, para que por este medio jamás me aparte de Vos, ni Vos jamás os apartéis de mí; y que yo consiga lo que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra, honor del Santo, y bien de mi Alma. Amén.
  
Rezar cinco Padre nuestros y cinco Ave  Marías. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA SÉPTIMO – 17 DE SEPTIEMBRE
Por la señal…
Acto de contrición.
  
Jesús mío dulcísimo: que concedisteis a nuestro Glorioso Santo tanta libertad en la confesión de vuestra Fe, que sin temor a la pérdida de sus restituidos honores, a las amenazas, y aun a la misma muerte, no condescendió jamás en dar culto a los dioses del Gentilismo, respondiendo a su Soberano con un ánimo esforzado y constante que había abjurado el Paganismo; que profesaba la Fe de Jesucristo, y que esta le prohibía dar cultos a deidades que el capricho ha formado, indignas de reverencia. Ofrézcoos, Padre amantísimo, los méritos de (nuestro Patrono) Señor San Eustaquio, y singularmente aquella Fe con que resistió animoso y constante hasta la muerte. Os suplico, Señor, me concedáis auxilios especiales para que confiese siempre vuestra Santa Fe, y la acredite con obras de verdadero Católico, y que yo consiga lo que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra, honor del Santo, y bien de mi Alma. Amén.
  
Rezar cinco Padre nuestros y cinco Ave  Marías. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA OCTAVO – 18 DE SEPTIEMBRE
Por la señal…
Acto de contrición.
  
Jesús mío dulcísimo: que concedisteis a nuestro Glorioso Santo una esperanza tan firme de gozar de Vos eternamente, que con ella se animó a sufrir las terribles iras y enojos de su Príncipe, a padecer duras prisiones sin que la fiereza de los leones a que fue expuesto, ni otra cosa alguna le turbase, antes considerándolas, como anuncios que lo acercaban a la Bienaventuranza que esperaba, las sufría con un gozo indecible de su alma. Ofrézcoos, Padre mío amantísimo, los méritos de (nuestro Patrono) Señor San Eustaquio, y singularmente aquella esperanza tan constante, que acompañada con las ansias de glorificaros en el Cielo, fue el espíritu que le animaba a padecer. Os suplico, Señor, me concedáis esta virtud, para que en todas mis tribulaciones y trabajos, ella me aliente a sufrirlos por Vos, y que yo consiga lo que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra, honor del Santo, y bien de mi Alma. Amén.
  
Rezar cinco Padre nuestros y cinco Ave  Marías. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA NOVENO – 19 DE SEPTIEMBRE
Por la señal…
Acto de contrición.
  
Jesús mío dulcísimo: que concedisteis a nuestro Glorioso Santo una caridad tan encendida, que despreciando la misma vida por Vos, sufrió el martirio tan cruel como fue entrarlo en un toro de bronce, en que rodeado de fuego con indecibles tormentos y dolores, dio su alma juntamente con la de su mujer e hijos,  en manos de su Creador. Ofrézcoos, Padre mío amantísimo, los méritos de (nuestro Patrono) Señor San Eustaquio, y singularmente aquella caridad que lo abrasaba en amor vuestro: os suplico, Señor, me concedáis santas ilustraciones, con que os conozca, y conociéndoos os ame con una caridad tan encendida, que no apartándome de Vos jamás, crezca más y más en vuestro amor, y que yo consiga lo que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra, honor del Santo, y bien de mi Alma. Amén.
  
Rezar cinco Padre nuestros y cinco Ave  Marías. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

SANTOS VITO, RÉGULA Y EXUPERANCIO, PATRONOS DE ZÚRICH

Tomado de SWISS INFO.
  
Hace 500 años, Zúrich vivía tiempos turbulentos. Los altares eran destruidos y las reliquias retiradas. Incluso los huesos de Félix y Régula fueron blanco de los reformadores, hasta desaparecer en secreto y reaparecer en una capilla alpina.
  

Quizá estaba sentado en la sacristía cuando tomó la decisión. Tal vez era de noche. Las paredes, donde hasta hacía poco brillaban reliquias doradas, estaban ya desnudas. Quizá escuchaba el viento en el exterior y el crujir de las vigas. Hansli Benet supo entonces que, si él no lo hacía, nadie lo haría. Los cráneos debían desaparecer.

Estaba claro que el final sería este.  En 1524, Zúrich se hallaba en el umbral de una nueva era. El reformador Ulrico Zuinglio predicaba contra imágenes, altares y reliquias: contra todo lo que durante siglos había sido considerado la esencia del cristianismo. La nueva fe no necesitaba huesos ni iconos, sólo la Palabra. Y el gobierno de la ciudad asumió su papel.

Se retiraron altares, se descolgaron pinturas y se vaciaron santuarios. Ni siquiera la catedral ‘Großmünster’ se salvó. Allí habían descansado durante siglos los restos de Félix y Régula, santos patronos de ciudad.

Según la leyenda, eran hermanos y miembros de la ‘Legión Tebana’, una mítica unidad cristiana que se negaba a adorar a los dioses romanos. Huyeron hacia Zúrich alrededor del año 300 d. C., donde fueron capturados y decapitados en el lugar donde más tarde se erigiría la ‘Wasserkirche’ (en español, iglesia del agua).

La tradición cuenta que, con sus cabezas cortadas en las manos, caminaron colina arriba hasta el lugar donde siglos después se levantaría la ‘Grossmünster’.

La macabra leyenda los transformó en símbolos de firmeza en la fe, y convirtió sus huesos en preciadas reliquias.

sábado, 5 de septiembre de 2026

ADVERTENCIAS DE SAN IRENEO CONTRA LOS HEREJES Y SUS INSIDIAS

Reflexión por João Christian Franco. Traducción propia.
   

Todavía en el siglo II de la Era Cristiana (años 100 d. C.), y faltaban más de cien años para el emperador Constantino, y San Ireneo de Lyon (c. 130-202 d. C), ya estaba acusando el modus operándi de los herejes de su tiempo (modus operándi idéntico al de la víbora protestante), consistente en el rechazo a la Sagrada Tradición y la distorsión de las Sagradas Escrituras.
  
Más, ¡ved si es posible coadunar las 20 advertencia de San Irineo de Lyon con las prácticas impías de la falsa y anti-Iglesia roncalli-prevostiana (la secta del Vaticano II), las tolerancias nefastas, las complacencias nefandas, el diálogo abyecto y anticristiano, la falsa fraternidad masónica y el falso ecumenismo noájida para con las sectas y falsas religiones, tan largamente difundidas, protegidas y promovidas, desde hace más de 60 años!
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20 ADVERTENCIAS CONTRA LOS HEREJES Y SUS INSIDIAS (1.ª Tim. 4, 1), EXTRAÍDAS A PARTIR DE LA OBRA DE SAN IRENEO
   
  1. Cuídate de los herejes: los lobos pueden esconderse disfrazados de ovejas (Matth. 7, 15).
    San Ireneo advierte que el erro se reviste de apariencia de verdad y que los falsos maestros se camuflan bajo «pieles de ovejas», siendo precisamente aquellos «de quien el Señor nos ordenó guardarnos» (Act. 20, 29-30).
    Referencia: Contra las Herejías, libro I, Prefacio, 2.
      
  2. No te dejes seducir por las apariencias de la verdad: el error sabe disfrazarse para engañar (2.ª Cor. 11, 13-15).
    «El error […] no se muestra tal como es», sino que se adorna «fraudulentamente de plausibilidad», llegando a parecer a los inexpertos «más verdadero que la misma verdad» (Eph. 4, 14).
    Referencia: Contra las Herejías, libro I, Prefacio, 2.
       
  3. Desenmascara el engaño: no permitas que la falsificación de la verdad pase como doctrina cristiana (1.ª Joann. 4, 1).
    San Ireneo compara a la herejía con una falsificación que precisa ser examinada por alguien capaz de «desenmascarar el fraude». La intención declarada de su obra es brindar a los fieles los medios para refutar lo que es «absurdo, inconsistente y opuesto a la verdad» (1.ª Tim. 6, 20-21).
    Referencia: Contra las Herejías, libro I, Prefacio, 2-3.
       
  4. Advierte al hereje: si permanece obstinado, evítalo (Tito 3, 10).
    San Ireneo recuerda expresamente la orden apostólica: «Pablo manda que los evitemos después de la primera y segunda advertencia» (Rom. 16, 17).
    Referencia: Contra las Herejías, libro I, cap. 16, 3.
       
  5. No mantengas familiaridad religiosa con quien corrompa deliberadamente la fe (2.ª Joann. 1, 10-11).
    San Ireneo agrega que San Juan o«amplía la condena», prohibiendo «hasta saludarlos», porque aquel que así procede «participa de sus obras inicuas» (1.ª Cor. 5, 11).
    Referencia: Contra las Herejías, libro I, cap. 16, 3.
      
  6. Rechaza y condena la herejía, y apártate de sus partidarios obstinados (2.ª Tim. 3, 5).
    La formulación de San Ireneo es inequívoca: «Rechazando y condenando convenientemente esta doctrina debemos huir a otra parte, lejos de ellos» (1.ª Tim. 6, 3-5).
    Referencia: Contra las Herejías, libro I, cap. 16, 3.
      
  7. Desconfía del lenguaje piadoso cuando este sirva como vehículo para el error (Col. 2, 8).
    San Ireneo denuncia a los que presentan «como cebo el nombre de Jesus» y, valiéndose de la «dulzura y honorabilidad del nome» ofrecen a los incautos «el veneno amargo y pernicioso de la serpiente» (2.ª Cor. 11, 3).
    Referencia: Contra las Herejías, libro I, cap. 27, 4.
      
  8. No te dejes conquistar por la semejanza de las palabras: el hereje puede hablar como cristiano para arrancarte de la Fe (2.ª Pe. 2, 1-3).
    De los valentinianos, San Ireneo dice que son «simuladores, seductores perversos e hipócritas», dado que ellos “engañan y atraen a los más sencillos, simulando nuestra manera de hablar», hasta conseguir llevarlos a abandonar la fe (Gál. 1, 6-7).
    Referencia: Contra las Herejías, libro III, cap. 15, 2.
       
  9. Refuta a los que aún pueden ser corregidos; a los feroces e intratables, apártalos lejos (2.ª Tim. 2, 24-26).
    Es una de las advertencias más severas de San Ireneo: «Podrás refutar a los más moderados y humanos de ellos», pero en cuanto a los demás, «apartarás lejos de ti a los más feroces e intratables, para que no tengas que soportar nunca más su palabrería» (Matth. 7, 6).
    Referencia: Contra las Herejías, libro II, cap. 31, 1.
      
  10. Cuanto más extraordinarios parezcan los falsos maestros, tanto mayor sea tu cautela (Matth. 24, 24).
    San Ireneo dice de los que seducían por medio de pretensos prodigios: «debemos evitarlos como evitamos a aquel dragón», y agrega: «cuanto más parecen obrar prodigios, tanto más nos debemos prevenir de ellos» (2.ª Thes. 2, 9-10).
    Referencia: Contra las Herejías, libro II, cap. 31, 3.
       
  11. No confundas prodigios con santidad: el engaño también sabe maravillar (Apoc. 13, 13-14).
    Contra ciertos falsos maestros, San Ireneo habla de “error”, “seducción”, “trucos mágicos”, “todos los fraudes”, “actividad diabólica” y “fantasias idolátricas”. La apariencia extraordinaria, por tanto, no dispensa el discernimiento, sino que lo hace más necesario (Act. 8, 9-11).
    Referencia: Contra las Herejías, libro II, cap. 31, 2-3.
       
  12. Sigue la prudencia de los Apóstoles: no trates al corruptor de la verdad como si su doctrina fuese indiferente (Gál. 1, 8-9).
    San Ireneo recuerda que San Juan, al encontrarse al hereje Cerinto en las termas de Éfeso, «apresuróse a la salida»; y que San Policarpo respondió a Marción: «Yo te conozco como el primogénito de satanás». En seguida explica: «tanta era la prudencia de los Apóstoles y sus discípulos, que rechazaban comunicar, así fuese solo de palabra, con alguien que contaminase la verdad» (Judas 1, 13). 
    Referencia: Contra las Herejías, III, cap. 3, 4.
      
  13. Los caminos que se alejan de la Tradición apostólica deben ser vistos con desconfianza (2.ª Thes. 2, 15).
    San Ireneo enseña que aquellos que se apartan de la sucesión eclesial «deben ser vistos con desconfianza, como herejes y de mala fe, como cismáticos llenos de orgullo y de suficiencia, o incluso, como hipócritas» (1.ª Tim. 3, 15).
    Referencia: Contra las Herejías, libro IV, cap. 26, 2.
       
  14. Huye de las opiniones que seducen a los sencillos y conducen a la apostasía (Hebr. 13, 9).
    San Ireneo afirma que los Apóstoles «nos rogaron que se huyese de tales opiniones», pues, previendo su aparición, sabían que ellas «seducirían a los más simples». Comparándolas a la serpiente que engañó a Eva, dice que conducen a la muerte a los que creen en ellas (Gén. 3, 4-5).
    Referencia: Contra las Herejías, libro IV, Prefacio, 3-4.
       
  15. No te limites a reconocer la herejía: aprende a refutarla (1.ª Pe. 3, 15).
    San Ireneo quiere que el cristiano esté preparado para «oponerse debidamente» a las falsas doctrinas y «refutar a todos los herejes», «rechazando como inmundicia sus doctrinas» (Tito 1, 9).
    Referencia: Contra las Herejías, libro V, Prefacio.
      
  16. Contra la mentira religiosa, no basta la tibieza: la firmeza es necesaria (Eph. 6, 11-13).
    Toda la obra de San Ireneo se presenta como «denuncia y refutación de la pseudognosis» [San Ireneo entendía como “gnosis” el conocimiento de la doctrina cristiana y la predicación del Evangelio, N. del T.]. Su propósito es poner la verdad en evidencia, desmontar las opiniones impías y proveer argumentos a los fieles para combatirlas (2.ª Cor. 10, 4-5).
    Referencia: Contra las Herejías, libro IV, cap. 41, 4; libro V, Prefacio.
      
  17. No busques alimento espiritual en el disenso de los herejes: refúgiate en la Iglesia (1.ª Tim. 3, 15).
    La advertencia es literal: «Es necesario, por tanto, evitar las doctrinas de ellos y prestar mucha atención para que no seamos perjudicados y, sobre todo, refugiarnos en la Iglesia» (Act. 2, 42).
    Referencia: Contra las Herejías, libro V, cap. 20, 2.
      
  18. No tengas contacto con el disenso herético; aliméntate de las Escrituras en la Iglesia (2.ª Tim. 3, 16-17).
    Después de recomendar que el fiel sea nutrido por las Escrituras, San Ireneo agrega sin duda: «no tengáis ningún contacto con el disenso de los herejes» (Rom. 16, 18).
    Referencia: Contra las Herejías, libro V, cap. 20, 2.
      
  19. Guárdate de los que mutilan las Escrituras o les pervierten el sentido para hacerlas servir a sus propias doctrinas (2.ª Pe. 3, 16).
    San Ireneo denuncia a los que «se pusieron a recortar las Escrituras, rechazando completamente algunas», y también a aquellos que, aunque admitan las Escrituras, «les pervierten el sentido». O sea: no basta citar la Biblia, porque es posible conservarla materialmente y aún así corromper su significado para acomodarla a una doctrina previamente inventada (Apoc. 22, 18-19).
    Referencia: Contra las Herejías, libro III, cap. 12, 12.
      
  20. Repudia públicamente a los que rechazan la Tradición apostólica, pues, al oponerse a ella, acaban contradiciendo también las Escrituras (2.ª Thes. 3, 6).
    San Ireneo es particularmente contundente: cuando los herejes son conducidos «a la Tradición que viene de los Apóstoles y que es conservada en las distintas iglesias [= diócesis], por la sucesión de los presbíteros», ellos «se oponen a la tradición», juzgándose más sabios que los presbíteros y hasta que los propios Apóstoles. Y concluye: «Acontece con esto que ya no concuerdan ni con las Escrituras ni con la tradición» (1.ª Cor. 11, 2).
    Referencia: Contra las Herejías, libro III, cap. 2, 2.

viernes, 4 de septiembre de 2026

ORACIÓN PIDIENDO UN NUEVO CORAZÓN

LATÍN
Áufer a me, Dómine, cor lapídeum, áufer cor coagulátum, áufer cor incircumcísum; da mihi cor novum, cor cárneum, cor mundum! Tu cordis mundátor et mundi cordis amátor, pósside cor meum et inhábita, contínens et implens, supérior summo meo et intérior íntimo meo! Tu forma pulchritúdinis et signáculum sanctitátis, signa cor meum in imágine tua: signa cor meum sub misericórdia tua, Deus cordis mei, et pars mea Deus in ætérnum. Amen. 
  
TRADUCCIÓN
Quitad de mí, ¡oh Señor!, el corazón de piedra, el corazón endurecido, el corazón incircunciso, y concededme un corazón nuevo, un corazón de carne, un corazón puro. Vos que purificais los corazones y amais los corazones puros, tomad posesión de mi corazón y morad en él, conteniéndolo y llenándolo, Vos que sois más alto que mis alturas y más profundo que mis pensamientos más profundos. Vos que sois la imagen de toda belleza y el sello de toda santidad, sellad mi corazón en vuestra imagen, sellad mi corazón bajo vuestra misericordia, ¡oh Dios de mi corazón, y mi parte en la eternidad! Amén. 
  
BALDUINO FORDE DE EXETER O. Cist., Arzobispo de Canterbury († 1191). Tratado Espiritual 10 (Migne, Patrología Latina 204, col. 516b)

jueves, 3 de septiembre de 2026

RECUERDOS DE UN PASADO GLORIOSO: LA OFRENDA EN LAS CANONIZACIONES

Traducción del artículo publicado en RADIO SPADA.
  

Las solemnes ceremonias que, antes de las reformas montinianas en la década de 1970, incluían la ofrenda al Papa de ciertas oblaciones particulares: velas, aves (palomas, tórtolas, otras aves), pan y vino.

La presentación tuvo lugar antes de que el Papa se acercara al altar para el ofertorio. Las ofrendas fueron presentadas por el Cardenal Procurador de la causa y tres Cardenales de la Congregación para los Sagrados Ritos (un Obispo, un Sacerdote y un Diácono), o por los Cardenales de mayor rango.

El rito se remonta a los primeros tiempos de la Iglesia, cuando los fieles llevaban ofrendas para apoyar a los ministros y celebrar el sacrificio divino. Con el tiempo, los alimentos fueron reemplazados por ofrendas de dinero, harina, cera o aceite. Para las canonizaciones, se documentan ofrendas muy ricas y variadas, como terneros, capones, palomas y vino de Falerno. Sin embargo, desde el siglo XVI, la ofrenda se ha vuelto más tradicional, compuesta por velas, pan, vino y aves (palomas, tórtolas comunes y otras aves).

Algunos pontífices (Benedicto XIII, Benedicto XIV y Gregorio XVI) hicieron sustituir los pájaros por otras velas en las canonizaciones que celebraron.

A cada ofrenda se le asignó un significado místico y alegórico.

Las velas simbolizaban las buenas obras de los nuevos santos, que el Papa había colocado en el candelabro para la iluminación de los fieles; el pan, la totalidad de las virtudes practicadas por los canonizados para alcanzar la gloria celestial; el vino, la gracia santificante, la caridad, la devoción y la profunda unión con Cristo, la verdadera vid; las tórtolas, la fidelidad a Dios, inquebrantable ante el sufrimiento y la persecución; las palomas, la paz, la caridad, la victoria sobre las guerras del mundo y la presencia del Espíritu Santo con sus siete dones; las aves de diversas especies, la aspiración del alma hacia las cosas celestiales.

Fuente: Caballero GAETANO MORONI, Las capillas pontificias, cardenalicias y prelaticias: una obra histórico-litúrgica, Venecia, Tipografia Emiliana, 1841.

lunes, 31 de agosto de 2026

LA DEVOCIÓN NO PUEDE ACOMPAÑARSE DE SUPERSTICIONES

«La piedad sólida no puede cimentarse en fábulas. Cuando la credulidad de los pueblos abraza especies infundadas, y abusando de ellas, adopta devociones vanas o pueriles, el aprobarlas o respetarlas es seguir una conducta que San Pablo contrapone a la piedad. Combatir las supersticiones populares es afirmar la Religión, y está muy distante de la piedad apostólica quien hace consistir la piedad o devoción en creerlo y abrazarlo todo sin discreción ninguna».
  
Mons. FÉLIX TORRES AMAT, Comentario a 1.ª Timoteo IV, 14 en su traducción de la Vulgata al castellano.

miércoles, 26 de agosto de 2026

DETALLES DE LA SECUELA DE “LA PASIÓN DE CRISTO”: SERÁ EN DOS PARTES, Y NO SERÁ EN LOS IDIOMAS BÍBLICOS

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
  
El productor y director católico tradicional Mel Gibson ha anunciado nuevos detalles sobre la tan esperada secuela de su éxito de taquilla de 2004, “La Pasión de Cristo”.
La película, dividida en dos partes, “La Resurrección de Cristo”, se rodará en inglés de forma no lineal, en lugar de seguir el orden cronológico latino y arameo de “La Pasión de Cristo”.
  
El 14 de Agosto de 2026, el productor y director católico tradicional Mel Gibson, quien produjo y dirigió el éxito de taquilla de 2004 “La Pasión de Cristo”, que narra las últimas horas previas a la muerte de Cristo en la cruz, reveló nuevos detalles sobre su esperada secuela, la película en dos partes, “La Resurrección de Cristo”. La película se estrenará el Jueves de la Ascensión tradicional (6 de Mayo) de 2027, y el Jueves de la Ascensión tradicional (25 de Mayo) de 2028.

Gibson, quien volverá a producir y dirigir, ha indicado que las nuevas películas estarán en inglés en lugar de latín y arameo, como lo fue “La Pasión de Cristo”. Explicó que el relato es demasiado desconocido y complejo para el público contemporáneo, por lo que proporcionar traducciones en subtítulos sería complicado. Gibson también presentará la secuela de forma no lineal, es decir, mediante el uso de retrospectivas, ya que el relato es más desconocido para el público contemporáneo que la crónica de “La Pasión de Cristo”. Anteriormente, Gibson había revelado que el episodio del Descenso de Cristo a los Infiernos (Sábado Santo) sería una experiencia surrealista [Parte de la información para este Comentario proviene de The Christian Post].

Desde la publicación de “La Pasión de Cristo” en 2004, la investigación académica ha ido descubriendo que el arameo, la lengua que los judíos aprendieron durante su cautiverio en Babilonia en el siglo VI a. C., no se hablaba tan ampliamente en Judea como se creía. En cambio, el griego koiné (Κοινή, “común”), el griego bíblico, que se utilizó tras la conquista de Oriente Próximo por Alejandro Magno en el siglo IV a. C., se hablaba extensamente como primera o segunda lengua, incluso en algunas zonas de Galilea. El griego koiné es análogo al latín de la Vulgáta, una forma común de latín en comparación con el latín clásico de Cicerón, Julio César y Virgilio.

Se han encontrado ciudades griegas, es decir, ciudades con fundación, cultura y sistema político griegos, no muy lejos de Nazaret. Por lo tanto, sería razonable suponer que José y Cristo, al viajar para vender sus productos de carpintería, habrían tenido conocimiento y uso del griego koiné, que era la lengua franca del comercio en Oriente Próximo, al igual que el inglés lo es hoy en día [N. del T. Habiendo vivido la Sagrada Familia en Egipto (donde se hablaba griego y se elaboró la traducción bíblica de la Septuaginta empleada por la diáspora), y posteriormente en la Galilea helénica (la arqueología bíblica ha hallado construcciones helénicas y romanas en la región), es de admitir con seguridad que Nuestro Señor manejase el idioma griego. Por otra parte, el término griego tektón (τέκτων) —del que deriva nuestro “arquitecto”— en el Nuevo Testamento y con el que la Septuaginta traduce el hebraísmo jarash (חָרַשׁ) —que también significa “estar en silencio”, “estar quieto”, “arar”, “grabar”, o “idear” según el contexto—, es traducido comúnmente como “artesano” (especialmente carpintero, ebanista o constructor), en oposición al herrero o calderero (χαλκεύς), y al cantero o tallador (λιθολόγος, λαξευτής)].

De hecho, Católicos tradicionalistas, los eruditos que analizan el lenguaje de varios sermones de Cristo creen que fueron pronunciados en griego koiné, incluso el famoso Sermón de la Montaña. Esta creencia tendría sentido, ya que los miles de personas que escucharon estos sermones provenían de diversas regiones, todas ellas hablando griego koiné en lugar de arameo. Por lo tanto, el mensaje de Cristo habría llegado a una audiencia mucho mayor en griego koiné que en arameo, y de hecho, es en griego koiné que nos ha llegado todo el Nuevo Testamento, así como el Antiguo Testamento griego autorizado conocido como la Septuaginta.

NOVENA A NUESTRA SEÑORA DEL PUIG

Novena compuesta por el Padre Fray José Gutiérrez O. de M., e impresa en Valencia por Benito Monfort en 1765; reimpresa en la misma ciudad por la imprenta de la viuda de Manuel Muñoz en 1828. El Ilustrísimo Sr. Dr. Andrés Mayoral Alonso de Mella, Arzobispo de Valencia, y el Sr. Don Juan Elías Gómez de Terán, Obispo de Orihuela, concedieron 40 días por el rezo de la Novena; y Mons. Dr. Felipe Beltrán Serrano, Obispo de Salamanca, y Mons. Dr. José Tormo y Juliá, Obispo in pártibus infidélium de Tricomia y auxiliar de Valencia, otorgaron 40 días de Indulgencia por cada oración de la Novena.
  
INTRODUCCIÓN A LA NOVENA
El piadoso uso de los novenarios, tan aceptado de los Fieles, que apenas se sabe Invocación (especialmente de María Santísima) que no la obsequien con esos cultos, ya pública, ya privadamente los verdaderos hijos de la Iglesia; se echaba menos tiempo hace por algunos devotos de la Virgen, para su antiquísima celestial Imagen del Puig, deseosos de verla restituida a su primitiva veneración en su Real Santuario y Cámara Angelical de dicha villa del Puig. Y cierto, que cuantos en este punto se lamentan, se contristan con razón; porque las gloriosas particularidades que hacen respetable tan Sagrada Imagen, sino la publican única para la protección, la prometen en ella singular.
   
La celestial Imagen de Nuestra Señora del Puig fue labrada por los Ángeles, de la Sagrada piedra del Sepulcro, donde estuvo depositado por tres días, el sacratísimo Cadáver de la Madre de nuestro Dios.

Fue trasladada esta Santísima Imagen por los mismos Ángeles que la habían entallado en la piedra testera del glorioso Sepulcro, de Getsemaní al Puig, luego después de la Asunción de la gran Reina a los cielos.

Fue colocada esta milagrosa Imagen en el Templo del Puig, dedicado a la Virgen (viviendo aun en carne mortal) por San Eugenio, primer Obispo de Valencia, a dirección de su gran Maestro el Apóstol Santiago Patrón de España, que se cree le profetizó tan gran Tesoro.

Fue escondida dicha Imagen (en la entrada de los moros en España) por los Religiosos del primer monasterio del Puig, bajo una grande campana del tiempo de los Godos, fabricada el año del Señor seiscientos veinte y dos, según consta en su letrero.

Fue milagrosamente descubierta dicha Imagen por el grande siervo de Dios San Pedro Nolasco, Fundador y Patriarca del Real Orden de la Merced, el año 1237, después de quinientos diez y ocho años que estuvo bajo tierra en el mismo monte, donde hoy se venera en el Puig.

Facilitó la divina providencia el feliz descubrimiento de dicha Imagen con los indicios de siete estrellas maravillosas, que le señalaban a San Pedro Nolasco el lugar determinado, donde es taba escondido tan gran Tesoro. Fue motivo poderoso el descubrimiento de dicha Imagen, para acabar de resolverse a la conquista de Valencia el Serenísimo Rey Don Jaime I de Aragón, con las repetidas instancias de San Pedro Nolasco, que muy de antemano se la persuadía, esperanzándole en la victoria.

Fue tan acreedora la sagrada Imagen de nuestra Señora del Puig en los triunfos inopinados en la conquista de Valencia, que recibidas de las manos de los moros las llaves de sus puertas, las remitió al Puig el Rey Don Jaime, para que puestas en las manos de María Santísima, quedara aclamada desde entonces por Patrona de Valencia, y de todo su Reino.

Fue nuestra Señora del Puig la primera Patrona de la ciudad de Valencia, y por mucho tiempo la única. Fue siempre tan milagrosa esta santa Imagen, cuanto universalmente venerada en toda la Cristiandad, a imitación de los sagrados Príncipes de los Apóstoles San Pedro y San Pablo, algunos Pontífices, Reyes, Príncipes y personas muchísimas de la primera santidad, y nobleza, que personalmente la visitaron.

Fue confirmada por largos años la poderosa protección de Nuestra Señora del Puig, con la maravilla de las siete estrellas, que amanecían con frecuencia sobre la torre de las campanas de su Templo, en cualquier ocurrencia de tempestad.

Fue tan ordinario en el Puig, en amenazando tempestad dentro de su término, el prodigio de las estrellas, que a poco que tocase el campanario a nublado, repicaba las mismas campanas, con que avisaba de las estrellas, que descubrían fijas sobre la torre.

Fue frecuentemente festejada de los Ángeles esta santísima Imagen en su Cámara Angelical del Puig (especialmente los sábados en la noche terminada la Salve, que le cantan los Religiosos solemnemente) con suaves melodías y dulcísimos cánticos, tan perceptibles muchas veces, que persuadidos de que fuese otra cosa los Religiosos buscaron algunas veces por el coro y sobre la Iglesia, la causa de tan soberana suspensión, que les llenaba los corazones de regocijo celestial.

Fue llevada del Puig a Valencia esta celestial Imagen en solemnísima Procesión, que ordenó y siguió a pie el Venerable Patriarca San Juan de Ribera, Ilustrísimo Arzobispo de Valencia, a instancia del Católico Monarca Felipe II, por causa común y urgentísima, en 17 de Julio, día Domingo del año 1588.

Fue colocada la santa Imagen en ese tránsito a Valencia, en la Capilla mayor de su Catedral, con asistencia de todas las Religiones y Parroquias, y con la misma solemnidad con que se hace la Procesión del Santísimo en dicha insigne Ciudad. Fue venerada en dicha santa Iglesia mayor por diez y seis días continuos, con sermones de cada día, con músicas y fiestas correspondientes a los altos fines de las Rogativas y a la magnificencia propia de tal Iglesia, a que acompañaban los fieles con confesiones y comuniones, y con notoria enmienda de vida en toda la Ciudad.

Fue tan notoria la perenne música de los Ángeles en las diez seis noches de esos días, y ya sobre el Santuario del Puig, ya en la santa Iglesia de Valencia, que de las alabanzas, que se oían perceptiblemente de los Ángeles, compuso el Señor Patriarca, la Letanía de nuestra Señora del Puig, que está hasta hoy; y mandó la cantase ante tan soberano Simulacro la célebre música de su santa Catedral.

Fue tan frecuente en dichos diez y seis días la maravilla de las siete estrellas, con que fue descubierta en el Puig esta santa Imagen, que todo el tiempo que honró su presencia dicha in signe Catedral, vieron niños y grandes de Valencia, del Puig y otros Lugares vecinos, que andaban discurriendo entre nueve y diez de la noche, desde la Cámara Angelical del Puig a la santa Iglesia de Valencia, haciendo ciertas mansiones en ambas partes, con indecible alegría de los de dentro y fuera de Valencia.

Estas y otras semejantes son las particulares circunstancias, que nos proponen respetable a la primera celestial Patrona de la ciudad y reino de Valencia, María Santísima del Puig. Estos son los motivos porque fue en tiempos pasados tan invocada de todas partes, con tan notoria utilidad de sus devotos. Estas finalmente, las gloriosas particularidades de tan Soberana Imagen (no oídas al todo de otra, e ignoradas de muchos y de pocos bien atendidas) que nos hacen echar menos los fervores de otros tiempos, con que fue venerada de los Fieles, glorificado Dios en ella, y disfrutada de todos su protección. A fin, pues, de contribuir en esta parte a la debida reverencia a tan amable Protectora y al común consuelo de los Fieles, que pueden granjearse tan fácilmente como de todo lo dicho se infiere, va ordenada la siguiente Novena, por el menor de sus devotos, que desea a todos, todo bien.

ADVERTENCIAS PARA HACER FRUCTUOSAMENTE LA NOVENA.
Primera: Será lo mas propio empezar la Novena día ocho de Setiembre, en que se celebran las memorias del feliz descubrimiento del Celeste Simulacro de nuestra Señora del Puig, en su Real Santuario y Cámara Angelical.

Segunda: Confesar y Comulgar el primer día de la Novena, o luego que se pueda dentro de ella, porque pedir a Dios sin limpieza de corazón, es poner obstáculos a la misma petición.

Tercera: Ejercitar cada día de la Novena alguna virtud particular, en honor e imitación de Jesús y de María, especialmente contra la pasión que más domine.

Cuarta: El que no sepa leer, podrá hacer esta Novena, rezando ante alguna Imagen de nuestra Señora del Puig el Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri por nueve veces; las tres primeras, en memoria de la preciosa muerte de la Virgen en presencia de Jesús; las otras tres veces en veneración de los tres días que estuvo en su Sepulcro, asistido de música del Cielo, el sacro Cadáver de la Virgen, y las tres últimas, en honor de la Gloriosa Asunción de María Santísima en trono de Ángeles a los cielos.
   
NOVENA DE NUESTRA SEÑORA DEL PUIG, PRINCIPAL PATRONA DE LA INSIGNE CIUDAD Y REINO DE VALENCIA
   

Puestos de rodillas los que hicieren la Novena ante alguna Imagen de nuestra Señora del Puig, y hecha la señal de la Cruz, se hará el siguiente Acto de Contrición.

Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
ACTO DE CONTRICIÓN
Dulcísimo Jesús mío, por ser tan bueno como sois, me pesa en el alma de haberos ofendido, y propongo, con vuestra divina gracia, antes morir que pecar.

ORACIÓN PRIMERA PARA TODOS LOS DÍAS
Serenísima Reina de los Ángeles, María Santísima, Madre de Dios y de todos los pecadores, que con el título especioso de nuestra Señora del Puig, habéis sido para los fieles, desde lo primitivo de nuestra Iglesia, el feliz desahogo de sus conflictos, el imán de sus afectos y la total confianza de sus consuelos; dignaos oírnos, gran Señora, en las humildes súplicas de estos días, que dirigimos desde ahora á la gloria de nuestro Dios, a vuestra deseada veneración, y al mayor provecho de nuestras almas. Acordaos, piísima Madre, de mediar con el Señor, para las felicidades de nuestra Iglesia; poned paz y tranquilidad entre los Príncipes Cristianos; tomad de vuestra cuenta la exterminación de los herejes enemigos de vuestro Hijo; con que dilatada su santa fe, sea conocido de todos su santísimo Nombre, de todos alabado y glorificado, por los siglos de los siglos. Amén.

DÍA PRIMERO
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Altísimo Dios y Señor, que en obsequio de vuestra Madre, Señora nuestra amabilísima, os dignasteis mandar a vuestros Ángeles, que formasen su Imagen de la sagrada piedra de su sepulcro, y la colocasen en el Puig para fiel asilo de sus devotos, que dignamente la veneren; dadnos gracia, Señor, para que confesándonos obligados a tan soberanas providencias, nos miremos todos en obsequiarla, como prenda de vuestro amor y dádiva liberal de vuestra inefable misericordia. Sea, Señor, sea siempre nuestra mira, en señal de gratitud, obedecer vuestros preceptos, y amar sobre todo vuestra Bondad hasta morir en gracia final, con que logremos veros y adoraros en compañía de vuestra Madre, en el reino de la gloria. Amén.

Ahora se reza por tres veces la salutación Angélica, en reverencia de los tres días que estuvo la Virgen en el sepulcro.

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Clementísima Virgen Madre, que tan obligados tenéis a los Cristianos desde vuestra Cámara Angelical, donde sois venerada en el Puig, que atraídos del imán de vuestro celeste Simulacro, se vieron venir a visitaros, ejecutados de su devoción y gratitud, los Sumos Pontífices, los Monarcas y los Príncipes, haced Señora, que renovados en nosotros aquellos fervores de otros tiempos, nos hagamos mas dignos de día en día, de vuestra poderosa mediación, con que ejercitados en virtudes, experimentemos los favores que esperamos de Dios por vuestra mano; y con especialidad la gracia particular que suplicamos en este día.

Ahora pida cada uno a Dios, por medio de la Virgen, aquello que necesite.

Así lo confío y espero, benignísima Madre mía, por la eficacia de vuestros méritos; si lo que pido y suplico, fuese del agrado de mi Dios, y lo que mas á mi alma le conviene, para lograr su salvación. Amén.

Antífona (tallada en la campana donde fue hallada la Imagen): Santa María, ruega por nosotros: tu Imagen sea para nosotros defensora, la cual fue entallada por los Ángeles en la piedra de tu Sepulcro, y traída por ellos, y condecorada con la venida de los Apóstoles. Tus siervos te reverenciamos. Ahuyenta los rayos y los truenos con el sonido de la campana, la cual hicimos en la era 660 (año 622 de Nuestro Señor).
   
ORACIÓN (Compuesta por San Juan de Ribera, Arzobispo de Valencia)
Omnipotente y misericordioso Dios, que con admirables milagros quisiste que fuese venerada esta imagen de la Madre de tu Unigénito, cuyo culto salvífico recibimos del invicto rey Jaime I conquistador de nuestra ciudad, concédenos que por el patrocinio de la Bienaventurada siempre Virgen María, consigamos vida e incolumidad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
    
GOZOS
  
Virgen del Puig María,
Clara estrella del Oriente:
Pues que sois de gracias fuente,
Dadnos la gracia cumplida.

De piedra de tu Sepulcro
Fue tu Imagen fabricada
Por Ángeles, y venerada
De ellos, con amor profundo;
De tales manos salió
Tu belleza peregrina:
Pues que sois de gracias fuente,
Dadnos la gracia cumplida.

Es constante tradición 
Que ellos al Puig os trajeron:
Y los Apóstoles dieron
Principio a tu devocion;
Para libraros del Moro
Despues fuisteis escondida: 
Pues que sois de gracias fuente,
Dadnos la gracia cumplida.

Cuando a conquistar Valencia
Vino Don Jaime el Primero, 
Nolasco su Compañero 
Vio del monte en la eminencia
Siete estrellas, mensajero
De tu celestial venida:
Pues que sois de gracias fuente,
Dadnos la gracia cumplida.

Debajo de una campana
Enterrada os encontraron,
Rendidos os veneraron
Como prenda Soberana,
Feliz pronóstico fue
De ser Valencia vencida:
Pues que sois de gracias fuente,
Dadnos la gracia cumplida.

El Rey con tal bella Aurora
Les dió sangrienta batalla
Vos postrasteis tal canalla,
Y sus lunas, vencedora;
Mandando a San Jorge Vos
Que ayudase a su caída:
Pues que sois de gracias fuente,
Dadnos la gracia cumplida.

Glorioso el Conquistador
Entró triunfante en Valencia,
Y dedicó a tu clemencia
Todo el Reino con fervor;
De la victoria alcanzada
Fue recompensa debida:
Pues que sois de gracias fuente,
Dadnos la gracia cumplida.

Si en horribles tempestades
Nos dan horror las centellas,
Vos enviáis las estrellas
Que anuncien serenidades;
En señal de continuar
El favor de tu venida:
Pues que sois de gracias fuente,
Dadnos la gracia cumplida.

Cuando a implorar tu clemencia
En Procesión os llevaron
A Valencia, se mostraron
Las siete, que a competencia
Iban al Puig, y venían 
Hasta el fin de tu partida:
Pues que sois de gracias fuente,
Dadnos la gracia cumplida.

Los Ángeles obsequiosos
A Vos, que sois su Señora,
En música muy sonora
Os cantaron vuestros gozos;
Oyéndolo varias veces
Las gentes con alegría:
Pues que sois de gracias fuente,
Dadnos la gracia cumplida.

Los milagros, que piadosa
Nos haceis ver cada día,
Dan a entender a porfía
Ser del Reino protectora;
Y para vuestros Devotos
Universal medicina:
Pues que sois de gracias fuente,
Dadnos la gracia cumplida.

En vuestro Templo, tablillas,
Mortajas, armas, pinturas, 
Fueron bellas colgaduras, 
Recuerdo de maravillas; 
Despertador diligente 
Aun de la Fe más dormida:
Pues que sois de gracias fuente,
Dadnos la gracia cumplida.

Pues en peligro evidente 
Está siempre nuestra vida: 
Pues que sois de gracias fuente,
Dadnos la gracia cumplida.
   
℣. La eligió Dios, y la adornó.
℟. La hizo habitar en su Tabernáculo.   
   
ORACIÓN
Oh Señor Jesucristo, que admirablemente mostraste a los hombres la celestial imagen de tu Madre, tallada por mano de los Ángeles, concédenos por tu intervención, que sirviéndote laudablemente en la tierra, lleguemos a tu gozo sempiterno en el Cielo. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

DÍA SEGUNDO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración inicial.

ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Soberano Redentor Jesús, que repitiéndole los señales de siete estrellas maravillosas a vuestro gran siervo San Pedro Nolasco, le facilitasteis en el Puig el feliz descubrimiento de la Imagen de vuestra Madre, para terror de los Sarracenos, enemigos de vuestro nombre, y para nuevos alientos del Rey Don Jaime a la milagrosa Conquista de Valencia; disponed, Señor, de nosotros, como dueño que sois Vos del humano corazon, que le seamos devotos tan de veras, que mereciéndole sus bendiciones, nos hagamos dignos de las vuestras. Amén.

Rezar tres Avemarías. Las Oraciones y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA TERCERO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración inicial.

ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Amabilísimo Jesús, que puesto en brazos de vuestra Madre en su Imagen santísima del Puig, porfiáis con gracia increíble por pegar vuestros labios inmaculados a su rostro celestial, con que nos dais lecciones prácticas de la ternura de devoción con que siempre debiéramos venerarla; concedednos hoy, Señor, que fervorizados nuestros espíritus con los castos deseos de sus caricias, la obliguemos de suerte en la vida, que veamos su rostro benignísimo en los terribles conflictos de la muerte. Amén.

Rezar tres Avemarías. Las Oraciones y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA CUARTO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración inicial.

ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Dios y Señor de cielos y tierra, que escogisteis de entre millares para Madre de mi Jesús a María santísima, siempre Virgen; y colocaste en el Puig por ministerio de los Ángeles su Imagen milagrosa, para común refugio de sus devotos en sus respectivas necesidades: dignaos oírnos, gran Señor, en las presentes aflicciones, por reverencia de esta Señora, que fue tan graciosa a vuestros ojos en su vida y en su muerte, desde el primer instante de su ser. Amén.

Rezar tres Avemarías. Las Oraciones y los Gozos se dirán todos los días.
  
DÍA QUINTO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración inicial.

ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Eterno Dios de bondad inmensa, que por tener vuestras delicias en conversar con los hijos de los hombres, os dignasteis atraernos con las noticias no merecidas del santo Nombre de vuestro Hijo, que habéis extendido por todas partes con la tierna veneración de las Imágenes de su Madre: no nos permita vuestra clemencia, que pues tenemos una en el Puig por tantos títulos respetable, nos hagamos indignos de vuestras gracias por ser negligentes en venerarla. Antes haced, Señor, que en todas nuestras causas la invoquemos tan confiados, que nos sirva de luz que nos ilustre, de Maestra que nos dirija, de Madre que nos consuele, y de Abogada que nos defienda. Amén.

Rezar tres Avemarías. Las Oraciones y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA SEXTO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración inicial.

ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Salvador amantísimo de las almas, que en consecuencia de las ternuras, con que amáis a vuestra Madre, os habéis mirado siempre en promover piadosos ánimos á los cultos de sus Imágenes; y con tanta especialidad sobre la Angélica del Puig, que se vieron venir buscándola los Apóstoles sagrados San Pedro y San Pablo, para visitarla personalmente en su Templo primitivo: continuad, Señor, en nuestros tiempos esos impulsos soberanos, con que llenando nosotros vuestros deseos en los obsequios de vuestra Madre, nos hagáis dignos de vuestro amor, de que pende la vida de nuestras almas. Amén.

Rezar tres Avemarías. Las Oraciones y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA SÉPTIMO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración inicial.

ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Dulcísimo Jesús, que prendado de las virtudes, santidad e inocencia de vuestra Madre inmaculada, le disteis como en premio el manejar, cual tesoro propio, el de vuestras divinas misericordias a favor de los mortales; y a los hijos de vuestra Iglesia, como en título de herencia, el reverenciarla gustosamente bajo cualquiera invocación de su Nombre soberana: dadnos, Señor desde hoy, que acertemos a venerarla con la devota invocación de Nuestra Señora del Puig, imitando tantos Fieles, que vinieron a visitarla de los Reinos más distantes, a la voz de los portentos, que consolando sus devotos, habéis obrado por su mano. Amén.

Rezar tres Avemarías. Las Oraciones y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA OCTAVO
Por la señal…
Acto de contrición y Oración inicial.

ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Divino Verbo humano, que usando largamente de la plenitud de vuestro poder,ñ para hacer respetables al mundo las excelencias de vuestra Madre, empleaste tantas veces vuestros Ángeles, en cantar sus glorias en el Puig ante su precioso Simulacro, con voces tan perceptibles en las noches de muchos sábados, que las oían distintamente con ternuras de corazón los niños y los grandes; dotadnos, dulce Dueño, del espíritu de devoción a tan amable Emperatriz, con que imitemos ahora sus virtudes, y después con los mismos Ángeles cantemos sus glorias eternamente en vuestro Reino celestial. Amén.

Rezar tres Avemarías. Las Oraciones y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA NOVENO 
Por la señal…
Acto de contrición y Oración inicial.

ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Omnipotente Señor, Dios Trino y Uno, que exaltando la humildad de la que siendo Madre del Hombre-Dios, se confesaba esclava suya, la habéis declarado al mundo tesorera tan árbitra de vuestras gracias, que invocada devotamente en su Imagen santísima del Puig, se han visto trocadas de repente las deshechas borrascas en bonanza, en serenidad los temporales, libertados los cautivos y milagrosamente transportados, con sus grillos y cadenas, desde los calabozos de las mazmorras a las puertas de su Templo; por tanto, Señor, y para que más resplandezca su protección, cuanto nosotros por nuestras culpas, menos dignos de su clemencia, esperamos de vuestra piedad al terminar esta Novena conoceros con nueva luz, amaros con más fervor, y quedar con el carácter de devotos de María, que es señal de escogidos para vivir y reinar sin fin en la eterna felicidad. Amén.

Rezar tres Avemarías. Las Oraciones y los Gozos se dirán todos los días.