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viernes, 20 de agosto de 2021

SEPTENARIO DE LOS DOLORES Y GOZOS DE SAN JOSÉ DE CALASANZ

Septenario compuesto por el Padre Cayetano Parrilla de San Juan Bautista Sch. P., y publicado junto con la Novena del mismo autor en Madrid, en la Imprenta de las Escuelas Pías.
   
ADVERTENCIA
El devoto del Santo Patriarca podrá destinar para hacer este septenario (a imitación de el del glorioso San José, esposo de nuestra Señora) o siete días continuos, o siete martes antes del día 27 de agosto, en que se celebra la fiesta del Santo fundador, o podrá también repetirlos todos los días de la novena, según le dictare su devoción; procurando siempre imitar alguna de las virtudes en que más resplandeció este glorioso Patriarca y Santo fundador.
    
Si se hiciere este septenario en distintos días de los de la novena, se dirá todos los días la Oración inicial y los Gozos.
   
SEPTENARIO DEVOTO A LOS SIETE DOLORES Y SIETE GOZOS MÁS PRINCIPALES QUE TUVO EN SU VIDA SAN JOSÉ DE CALASANZ, FUNDADOR DE LA RELIGIÓN DE LAS ESCUELAS PÍAS
    

Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
    
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
«Nisi efficiámini sicut párvuli, non intrábitis in regnum cœlórum». San Mateo, cap. 18.
Omnipotente y eterno Dios, que habiendo enviado a todas horas obreros a vuestra viña para crédito de vuestra Providencia, destinásteis finalmente en la última hora a San José de Calasanz, encargando principalmente a su cuidado las tiernas plantas de los niños, para que criadas rectas desde los primeros años, ni los torbellinos de las pasiones, ni todo el poder del abismo las desviase de su primera rectitud y camino del Cielo: Yo os adoro, Señor, os alabo, os bendigo, y os doy las más rendidas gracias por este especial efecto de vuestra amorosa Providencia, bastante a renovar las repúblicas y la Iglesia por medio de una santa educación de la niñez y de la juventud, y por habernos dado en San José de Calasanz un nuevo maestro y doctor de los párvulos, y un poderoso protector de nuestro reino. Y pues vuestro unigénito Hijo, que es la eterna e infalible Verdad, nos asegura en su Evangelio que no entraremos en el Cielo si no nos hacemos como niños; desde luego, Señor, me humillo y reconozco mi pequeñez: solicito la inocencia de la infancia, su pureza, el candor de su ánimo y tranquilidad de su espíritu: esperando, que colocado por este medio bajo la especial proteccion de tan ilustre Patriarca, daréis por su intercesión gratos oídos a mi súplica, y me concederéis el favor que solicito en esta novena (si conviene para bien de mi alma y gloria vuestra) por los méritos de mi Señor Jesucristo, que con Vos, y con el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
          
DÍA PRIMERO
¡Oh prodigiosísimo José de Calasanz! Yo, pecador, os acompaño en el dolor tan grande que, siendo de cinco años, teníais de que el demonio quitase a Dios las almas que había criado; por lo que valeroso lo desafiaste para vencerlo en tan tierna edad; pero me alegro del gozo que teníais en enseñar a otros niños los misterios de la fe para que no se perdiesen sus almas: Alcanzadme del Señor que así cuide yo de la salvación de la mía, como vos cuidabais de las de los prójimos sin descuidaros nada de la vuestra, para que os acompañe en la gloria. Amén.
   
GOZOS
 
Pues nuestro Dios y Señor
Os hizo tan prodigioso,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
En Peralta de la Sal
Os dio el Cielo claro oriente,
Y cual astro refulgente,
Vos le dais gloria inmortal:
Pues se une con lazo igual
De Hijo y Padre vuestro amor,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
     
Fue de vuestro nacimiento
Una estrella precursora,
Que a la más brillante aurora
Despojó de lucimiento:
Ya que quiso el firmamento
Señalar vuestro candor,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
El primer paso asombroso
De vuestra vida en la tierra
Fue declararos en guerra
Con satanás orgulloso:
Si por triunfo tan glorioso
Os aclaman vencedor,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
Varias universidades
Admiraron vuestra ciencia,
Y premiaron su eminencia
Los reyes con dignidades:
Si tantas felicidades
Renunciasteis con valor,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
   
Penetrasteis los horrores
De los montes Pirineos,
Con eficaces deseos
De convertir pecadores:
Si de Apóstol los honores
Logró allí vuestro fervor,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
Por inspiración divina
De España a Roma pasasteis,
Donde obediente entablasteis
La obra a que el Cielo os destina
Pues de piedad y doctrina
Fuisteis sabio director,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
Fundasteis la Escuela Pía,
Cuyo Instituto sagrado
Quisisteis fuera sellado
Con el nombre de María:
Y pues el Cielo quería
Fuérais su propagador:
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
Mitras, capelos y honores
A vuestros pies se rindieron,
Y a vuestra cabeza dieron
Luminosos esplendores:
Pues de otras glorias mayores
Fuisteis tan merecedor,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
Visteis florecer piadosa
Vuestra religión querida,
Mas en breve destruida
Con persecución furiosa:
Y pues luego más gloriosa
Recibió nuevo esplendor,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
De la más violenta audacia
Vuestra paciencia triunfó,
Y un Padre Santo os llamó
El Job de la Ley de Gracia:
Pues con ésta y su eficacia
Disteis más fuerza al valor:
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
A infinitos inocentes
Dais de la doctrina el pan,
Siendo, cual otro Abrahán,
El padre de muchas gentes:
Pues os dan cultos fervientes,
Como a Santo Fundador,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
Por vuestra muerte preciosa
Gloria el Cielo os asegura,
Donde goza la hermosura
De Dios vuestra alma dichosa:
Pues vuestra vida asombrosa
Mereció el premio mayor,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
 
Lengua y corazón unidos,
Por un siglo sepultados,
Se admiran tan conservados
Como frescos y encendidos:
Pues milagros repetidos
Por ellos obra el Señor,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
Consolais los afligidos,
Dais al ciego claros ojos;
Mano a mancos, pies a cojos,
Y a los muertos los sentidos:
Pues sois de los perseguidos
El especial defensor:
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
Pues nuestro Dios y Señor
Os hizo tan prodigioso,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
℣. Ruega por nosotros, San José de Calasanz.
℞. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
  
ORACIÓN
Oh Dios, que te dignaste por medio de tu Confesor San José proveer a tu Iglesia un nuevo subsidio para ilustrar el espíritu de inteligencia y piedad de la juventud, te suplicamos nos concedas que por su ejemplo e intercesión hagamos y enseñemos también, para conseguir los premios eternos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
    
Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, y la Virgen concebida sin pecado original.
    
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
DÍA SEGUNDO
Por la señal…
Oración para todos los días.
   
¡Oh purísimo José de Calasanz! Yo, indigno pecador, os acompaño en el grandísimo dolor que tuviste cuando os tentó una atrevida mujer para que perdieseis la joya preciosa de la virginidad, que tanto estimaba vuestra castísima alma; pero me alegro en el gozo que tuviste, cuando huyendo, no sólo de aquella infame casa, sino de la ciudad de Valencia; conservasteis ilesa vuestra virginal y angélica pureza: Alcanzadme, excelso Patriarca, de aquel Señor que es todo pureza, conserve yo la de mi alma y cuerpo, para que siendo vuestro imitador en la tierra, merezca ser como lo espero, compañero vuestro en el cielo. Amén.
   
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
   
DÍA TERCERO
Por la señal…
Oración para todos los días.
   
¡Oh obedientísimo José de Calasanz! Yo, miserable pecador, os acompaño en el atrocísimo dolor que padeció vuestro corazón, cuando contra el deseo que teníais de conservaros virgen, quería vuestro padre tomaseis el estado del santo matrimonio para conservar la descendencia de vuestra ilustre y noble casa; pero me gozo con Vos, santo Patriarca mío, cuando sin desobedecer a vuestro padre, alcanzasteis de él la licencia de dedicaros todo a Dios, haciendo voto de ser sacerdote: Alcanzadme de aquel Señor que fue obediente hasta la muerte, que yo le obedezca y sirva en el estado que más fuere de su divina y eterna voluntad, para que así consiga la bienaventuranza. Amén.
   
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
   
DÍA CUARTO
Por la señal…
Oración para todos los días.
   
¡Oh caritativo José de Calasanz! Yo, indigno pecador, os acompaño en el terrible dolor que afligió vuestra amorosa alma, cuando visteis en una de las calles de Roma aquellos muchachos que por falta de educación cristiana, proferían palabras obscenas y escandalosas; pero me alegro con Vos cuando, habiendo fundado vuestra sagrada religión, teníais todo vuestro gozo y deleite en enseñar a los más pobrecitos la ley santa de Dios: Haced, ilustre Patriarca, que no me aparte yo en nada de los preceptos divinos, y de lo que por medio de la Iglesia mi madre, me enseña mi maestro Jesús, que con el Padre y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
   
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
   
DÍA QUINTO
Por la señal…
Oración para todos los días.
   
¡Oh pacientísimo José de Calasanz! Yo, indigno pecador, os acompaño en el insufrible dolor que padecisteis, cuando visteis las persecuciones que el demonio por medio de los hombres, movió contra vuestro santísimo Instituto, con deseo de aniquilarlo, por las almas que le quitaban vuestras Escuelas Pías; pero me alegro con aquel inenarrable gozo que os causó cuando se os apareció María Santísima con su divino Hijo, y este Señor a ruegos de su Madre, os echó la bendición y a vuestros discípulos como canonizando vuestra educación y la de vuestros hijos: Alcanzadme con vuestros poderosos ruegos, consiga yo la bendición que mis pecados han desmerecido, de aquel Señor a quien adoro y deseo alabar por eternos siglos en la gloria. Amén.
   
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
   
DÍA SEXTO
Por la señal…
Oración para todos los días.
   
¡Oh amorosísimo José de Calasanz! Yo, el más enorme pecador, os acompaño en el agudísimo dolor que tuvisteis al ver morir a Mario Sozzi, aquel hijo vuestro que tanto os persiguió y afligió sin haber querido reconciliarse con Vos, que movido de caridad y amor lo fuisteis a visitar en su última enfermedad; pero os acompaño en el gozo que recibisteis cuando Esteban Cherubini, el otro perseguidor, os pidió contrito perdón de los daños que había causado a vuestra santa religión, y le perdonasteis como amoroso Padre, de todo corazón: Alcanzadme, protector mío, de aquel Señor que rogó a su eterno Padre por los que le crucificaron, perdone yo, como de corazón los perdono, a los que me hayan injuriado, para que todos consigamos la eterna bienaventuranza para que fuimos criados. Amén.
   
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
   
DÍA SÉPTIMO
Por la señal…
Oración para todos los días.
   
¡Oh fortísimo José de Calasanz! Yo, pecador el más ingrato, os acompaño en el acerbísimo dolor y el mayor de todos los que padeció vuestro afligido corazón cuando visteis destruida vuestra amada religión, que para fundarla y propagarla os había costado tantos afanes y trabajos por espacio de cuarenta y ocho años; pero me alegro y os acompaño en el gozo que recibió vuestra alma cuando os dijo y ofreció María Santísima, el día antes de vuestro glorioso tránsito, que por su intercesión y ruegos volvería a florecer vuestro sagrado Instituto, para utilidad de la Iglesia y salvación de las almas: Sed, glorioso José de Calasanz, mi intercesor y medianero para con esta Señora y Madre mía, para que por sus méritos y los infinitos de su santísimo Hijo, vuelva a florecer en mí la gracia que recibí en el santo bautismo, y no la pierda más hasta veros, como lo espero y deseo, en las eternas moradas de la gloria. Amén.
   
Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.

martes, 3 de septiembre de 2019

NOVENA AL SANTÍSIMO NOMBRE DE MARÍA

Novena escrita por un sacerdote escolapio, y editada por Juan Gaspar en Barcelona en 1853. Monseñor José Domingo Costa y Borrás, Obispo de Barcelona, aprobó esta Novena y concedió 40 días de Indulgencia por cada día de la novena.
    
BREVE EXPLICACIÓN
Al venerarse a María Santísima bajo la advocación de Nuestra Señora de las Escuelas Pías, debe su origen a que San José de Calasanz, tomo el sacrosanto nombre de María por escudo de armas para su Instituto, eligiendo a la Señora por su Patrona especialísima, y queriendo que tanto los profesores, como los discípulos de su Escuela, honrasen con devoción singular a la Madre de Dios.
  
La Novena puede ser rezada por cualquier persona y en cualquier tiempo. Soliciten la intercesión de San José de Calasanz, que a través de esta Novena se les conceda la petición solicitada, siempre y cuando esté en la Voluntad de Dios.
  
NOVENA AL SANTÍSIMO NOMBRE DE MARÍA, O SEA, NUESTRA SEÑORA DE LAS ESCUELAS PÍAS
 

Arrodillados delante de alguna imagen o estampa de la Santísima Virgen, se dirá:
 
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, confesarme y, cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos, en satisfacción de todos mis pecados, y así como lo suplico, así confío en vuestra bondad y misericordia infinita, que los perdonareis, por los méritos de vuestra preciosísima Sangre, Pasión y muerte, y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro santo amor y servicio, hasta el fin de mi vida. Amén.
 
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Oh piadosísima Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, dignaos admitir estos obsequios que humildemente consagramos a gloria de vuestro Nombre Sacrosanto. Indignos somos que nos escuchéis, mas vuestra piedad no sufrirá el alejarnos de Vos. Vuestro amor nos atrae, vuestra piedad nos convida, y la multitud de gracias que nos habéis dispensado en medio de nuestras iniquidades, nos obliga y empeña a bendecir con todas las ansias de nuestro corazón, las grandezas admirables de vuestra alma y de vuestras perfecciones y prerrogativas inestimables comprometidas en el Nombre Augusto y venerable que recibisteis del Cielo. Sea bendito por toda la eternidad. Alábenle las criaturas todas, del Cielo, de la Tierra y del abismo. Nosotros por todas, le bendecimos y loamos, esperando poder hacerlo eternamente en la Gloria. Amén
  
JACULATORIA (de autoría de San José de Calasanz): A tu amparo y protección, Madre de Dios, acudimos. No desprecies nuestros ruegos, Y de todos los peligros, Virgen gloriosa y bendita, Defiende siempre a tus hijos.

DÍA PRIMERO - 3 DE SEPTIEMBRE
Oh Virgen Madre MARÍA, cuyo santísimo y augusto Nombre, que significa «Mar de gracia» nos descubre, que el Altísimo se complació en Vos desde toda eternidad, y por lo mismo os preservó de la culpa original, en atención a los méritos previstos del Redentor del mundo, que había de nacer de Vos: recibid el sincero parabién que os damos no sólo por esta primera y especialísima gracia, con que fuisteis enriquecida en vuestra Concepción inmaculada, sino también por todos los demás dones, privilegios, prerrogativas y distinciones que la Beatísima Trinidad se dignó reunir en vuestra alma, para que fueseis verdaderamente un mar inmenso de gracias celestiales. Refluya, Madre nuestra, en nosotros ese piélago soberano y alcáncenos vuestra poderosa intercesión auxilios eficaces, con que solicitemos, obtengamos y conservemos la divina gracia, para que asemejándonos en la santidad a Vos, no desmerezcamos el título de hijos vuestros, y después de celebrar en la tierra las glorías de vuestro Nombre, bendigamos en el cielo con Vos al que vive y reina Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Se repite la jaculatoria: «A tu amparo», etc. Ahora se rezarán cinco Ave Marías con un Gloria en veneración de las cinco letras que componen el sagrado nombre de MARÍA, y se hará en silencio la súplica de la gracia especial que se solicita.
  
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Dulcísima y amabilísima Virgen MARÍA, que os dignasteis tomar bajo vuestra soberana protección el benéfico Instituto de las Escuelas Pías, y honrarle y defenderle con el escudo de vuestro Nombre Sacrosanto; vednos aquí, Señora, y Madre nuestra, que emulando la devoción de vuestro fervoroso y amante siervo San José de Calasanz, nos acogemos también a la sombra saludable de tan Augusto Nombre, confesándole gloria del Cielo, consuelo de los mortales, terror de los Infiernos. Reconoced, ¡oh Virgen bendita!, en nosotros a vuestros hijos, acordándoos que el Unigénito del eterno Padre y también unigénito vuestro no se desdeñó de apellidarnos sus hermanos. Dadnos, os pedimos, una perpetua y devota memoria de vuestro suavísimo Nombre. Sea este como manjar dulcísimo, como sabroso alimento para nuestras almas. Ampárenos en nuestros peligros, en nuestras tribulaciones y angustias, y en la hora de nuestra muerte no pereceremos, si nos hacéis la gracia de que sepamos invocarle devotamente y con fervor. Venga también, oh Madre, sobre nosotros todos cuantos nos hemos congregado para celebrar vuestro venerable Nombre, la bendición divina que alcanzasteis de JESÚS para las Escuelas Pías. Continuad protegiendo esta santa Institución, a sus individuos, discípulos y bienhechores, para bien de la Iglesia y salvación de las almas. Logremos todos por vuestra intercesión una vida penitente, y una muerte santa en el ósculo del Señor. Amén.
  
GOZOS EN HONOR AL SANTÍSIMO NOMBRE DE MARÍA
    
Fuisteis hermosa, MARÍA,
Bello Sol divino la Aurora:
Sednos Madre y Protectora,
Virgen de la Escuela Pía.
    
Arca de setim sois bella,
Labrada con tal modelo,
Que se encierra en ella el cielo,
Según lo anuncia la estrella:
Todos tenemos en ella
Para el cielo norte y guía.
Sednos Madre y Protectora,
Virgen de la Escuela Pía.
     
Una religión fundasteis
Que en la piedad esmerada
Siempre es de Vos auxiliada
Desde que Vos la dotasteis:
A un nuevo José nombrasteis
Por su jefe, Padre y guía.
Sednos Madre y Protectora,
Virgen de la Escuela Pía.
      
Siempre que el rosario os canta
Vuestro escuadrón niño y tierno,
Aterra a todo el Infierno
Y al mismo Demonio espanta,
Al punto al cielo levanta,
Cantando el Ave María.
Sednos Madre y Protectora,
Virgen de la Escuela Pía.
       
En salud y enfermedad,
Virgen Pía os llaman todos,
Pues explicáis de mil modos
Con todos, vuestra piedad:
Halla en su necesidad
Remedio el que en Vos confía.
Sednos Madre y Protectora,
Virgen de la Escuela Pía.
         
Es vuestro auxilio implorado
Medicina a cualquier mal:
No hay accidente fatal
Que Vos no hayáis remediado:
Todo enfermo desahuciado
Halla en Vos la mejoría.
Sednos Madre y Protectora,
Virgen de la Escuela Pía.
         
Fuisteis hermosa, MARÍA,
Bello Sol divino la Aurora:
Sednos Madre y Protectora,
Virgen de la Escuela Pía.
     
℣. Bendito sea el Sacratísimo Nombre de María.
℞. Desde ahora y para siempre.
    
ORACIÓN
Suplicámoste, oh Dios omnipotente, hagas que tus fieles, que se glorían del Nombre y de la protección de la Santísima Virgen María, por su piadosa intercesión, sean librados de todos los males de la tierra y merezcan llegar a los gozos eternos en los cielos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
     
Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, y la Inmaculada Concepción de María Santísima, Madre de Dios y Señora nuestra, concebida sin pecado original en el primer instante de su ser. Amén.
  
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
DÍA SEGUNDO - 4 DE SEPTIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración preparatoria y la Jaculatoria.
  
Oh Virgen Madre MARÍA, cuyo Augusto Nombre de «Iluminadora» en su significación nos declara haber sido Vos en vuestro nacimiento la brillante Aurora, que anunció al mundo la próxima llegada del Eterno Sol de Justicia, Cristo JESÚS. Seáis bendita, Oh Madre nuestra, por aquella luminosa claridad, con que comenzasteis desde luego a disipar las tinieblas del mundo, iluminándole con los ejemplos de vuestra vida inocentísima y con los beneficios de vuestra ilimitada misericordia. Dignaos, Señora, iluminar nuestras almas con la memoria de vuestras admirables y puras costumbres, y con los celestiales auxilios que nos alcance vuestra solícita piedad. Vuestros ejemplos sean antorcha que guíe nuestros pasos e ilumine nuestras sendas: vuestra misericordia alumbre los ojos de nuestro corazón, para que no durmamos en la muerte del pecado. Aparezca vuestro Nombre sacrosanto en medio de nuestras últimas agonías, y devotamente pronunciado disipe los temores de nuestras almas, ahuyente de nosotros y nuestras habitaciones a los espíritus infernales, y selle los últimos alientos de nuestra vida opaca que, terminada así felizmente, prosigamos cantando vuestras alabanzas por toda la eternidad. Amén.
  
Se repite la jaculatoria: «A tu amparo», etc. Rezar cinco Avemarías y un Gloria Patri. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA TERCERO - 5 DE SEPTIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración preparatoria y la Jaculatoria.
  
Oh Virgen Madre MARÍA, cuyo Nombre Augusto interpretado «Estrella del Mar» nos demuestra que fuisteis por Dios destinada para guía y consuelo de los mortales, mientras fluctuamos por el turbulento mar de este mundo. Ved, Señora, y ved con ojos compasivos cuán terribles son las olas de molestas tentaciones que nos combaten, cuán formidables los escollos de los malos ejemplos que continuamente se presentan a nuestra vista. Y nosotros, débiles, zozobramos a cada paso y perdemos el rumbo de nuestra patria.
  
El cielo se nos oculta, y el abismo se abre bajo nuestros pies, porque pecamos, y después que pecamos, somos acometidos de la desconfianza y de la desesperación. ¡Oh, cuantas veces, Virgen santa, si no hubiera sido por Vos, habríamos desconfiado de la divina misericordia! Bendita seáis, Madre piadosísima, que cual Estrella del mar habéis aparecido en nuestros corazones turbados con la memoria de nuestras culpas, y habéis restituido a nuestras almas la calma y la serenidad. No os ocultéis jamás a nuestra vista, no permitáis que nuestro corazón os olvide, o deje de invocaros con fervorosa confianza. Porque ciertos estamos, ¡oh MARÍA!, que siguiendo vuestra dirección no nos extraviamos, y pensando en Vos no erramos: que con vuestra ayuda no caemos, y que con vuestra protección, nada tenemos que temer; que si Vos nos guiais, no nos fatigamos, y si nos sois propicia arribaremos con felicidad al puerto de la bienaventuranza, donde por siempre cantaremos las glorias de vuestro Nombre. Amén.
  
Se repite la jaculatoria: «A tu amparo», etc. Rezar cinco Avemarías y un Gloria Patri. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA CUARTO - 6 DE SEPTIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración preparatoria y la Jaculatoria.
  
Oh Virgen Madre MARÍA, cuyo venerable Nombre significando «Señora» nos recuerda el dominio que ejercéis sobre las celestiales, terrenas e infernales criaturas. Grande admiración, ¡oh Madre!, consuelo y alegría nos causa el contemplaros Señora universal. Sois Señora de los Ángeles, y ante Vos, humana criatura, se postran reverentes los soberanos espíritus, que muchos siglos antes de que Vos nacieseis, solo se postraron ante el supremo Creador. Pero vuestra santidad casi infinita, y vuestra dignidad de Madre de Dios os ha colocado sobre las celestiales jerarquías. Oh, ¡que grandeza la vuestra, Virgen poderosa! Si os obedecen los Ángeles bienaventurados ¿cuánto de Vos temblarán los espíritus malignos? ¡Y que felicidad para nosotros, que Vos tengáis tal dominio! He aquí, Señora, nuestros ojos se dirigen siempre a vuestras manos. De ellas nos ha venido cuanto bueno poseemos, de ellas esperamos recibir cuanto necesitamos, por ellas queremos ofrecer al Señor cuanto de bueno practiquemos con su gracia. Nuestro corazón suspira por amaros, ansían nuestros labios bendeciros, desea veneraros nuestro espíritu y nuestra alma se complace en suplicaros. Admitid, Señora, nuestros obsequios y ejerciendo vuestro dominio contra los enemigos de nuestras almas, alejadlos de nosotros en la hora de nuestra muerte, para que libres de su tiranía nos gocemos eternamente en vuestra amable servidumbre. Amén.
  
Se repite la jaculatoria: «A tu amparo», etc. Rezar cinco Avemarías y un Gloria Patri. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA QUINTO - 7 DE SEPTIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración preparatoria y la Jaculatoria.
  
Oh Virgen Madre MARÍA, cuyo santo Nombre interpretado «Mirra del mar», nos descubre los frutos admirables de vuestras virtudes perfectísimas. Fuisteis de cierto, Madre nuestra, mirra suavísima y escogida en la presencia del Altísimo. Atraído por su olor, el Rey de la Gloria descendió del seno del eterno Padre a morar en vuestro vientre, y engendrasteis así Vos en el mundo la perla de la inmortalidad. Llena después de amargura en la Pasión de vuestro querido JESÚS, y abrasada en el fuego de la caridad más sublime, exhalasteis una suavidad tan fragante, que embalsamó los cielos y la tierra recreando maravillosamente a sus moradores. La Iglesia se goza aún percibiendo el aroma exquisito de vuestro corazón sacrificado por los pecadores al pie de la Cruz en la cima del Calvario. Oh Madre querida, seamos semejantes a ti los que nos gloriamos de ser hijos vuestros. La memoria de vuestras penas toleradas por nuestro amor, amargue nuestros corazones con la mirra de la compunción y encendidos nuestros pechos en el amor de JESÚS ofendido, destilen esta mirra nuestros ojos en abundantes lagrimas, y destílenla nuestras manos en obras de virtud y penitencia. Seremos entonces buen olor de Jesucristo, y el Señor no rehusará habitar en nuestras almas por su gracia, hasta que logremos con la misma ser coronados de gloria en la feliz eternidad. Amén.
  
Se repite la jaculatoria: «A tu amparo», etc. Rezar cinco Avemarías y un Gloria Patri. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA SEXTO - 8 DE SEPTIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración preparatoria y la Jaculatoria.
  
Oh Virgen Madre MARÍA, que os dignasteis interpretar vuestro sagrado Nombre «Madre de misericordia», a fin de consolar a un siervo vuestro en la hora de su muerte. ¿A quién mejor que a Vos clamaremos nosotros, miserables y desolados, implorando el alivio de nuestros males y miserias? ¿A quien mejor que a Vos, verdadera Madre de misericordia? Oh Madre santa, Madre única, Madre inmaculada, Madre incorrupta, Madre de misericordia, Madre de piedad y de indulgencia, abrid vuestro seno piadoso y recibid en él a los que estamos muertos por la culpa. Hijos pródigos, pero ya arrepentidos clamamos a Vos, y con todas las veras de nuestro corazón llenos de confianza os apellidamos Madre nuestra. Y recordamos ¡oh!, con cuanto agradecimiento, las veces innumerables que nos habéis protegido, defendido y excusado con el divino Padre. ¡Qué fuera ya de nosotros sin vuestra mediación, Madre amantísima! Continuad, Virgen pía, vuestros oficios de maternal misericordia para con nosotros desdichados pecadores. Vos sois nuestro refugio. Vos nuestro consuelo; en Vos está nuestra esperanza durante la vida, y en Vos confiaremos, cuando acercándose el momento de comparecer ante el tribunal de Jesucristo, pida justicia contra nosotros nuestro común enemigo. Haced, oh Madre, que en aquel instante os invoquemos fervorosos y responded piadosa a nuestra invocación; tomad a vuestro cargo nuestra defensa, y aplacado el divino Juez por vuestra intercesión logremos con Vos bendecirle por los siglos de los siglos. Amén.
  
Se repite la jaculatoria: «A tu amparo», etc. Rezar cinco Avemarías y un Gloria Patri. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA SÉPTIMO - 9 DE SEPTIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración preparatoria y la Jaculatoria.
  
Oh Virgen Madre MARÍA, «toda dulzura y toda suavidad», como lo declara vuestro Nombre sacrosanto, ¿Quién podrá dignamente celebrar la dulzura de vuestro trato y la benignidad de vuestra condición? Una sola palabra vuestra llenó de alegría al mundo y regalando dulcemente los oídos del divino Esposo, os hizo al mismo tiempo Esposa suya, Madre de Dios. Saludasteis a vuestra prima Isabel, y apenas vuestra dulce voz resonó en sus oídos, el hijo que llevaba en sus entrañas, dio saltos de gozo y ella misma fue llena del Espíritu Santo. Oigamos, Madre nuestra, también vuestra voz; habladnos, Madre dulcísima, eficazmente al corazón. Ya sabemos, que nos diréis como a los sirvientes de las bodas de Caná: «Haced lo que mi Hijo os diga»: Dadnos, pues, que llegue a los oídos de nuestra alma esta vuestra voz, y dadnos voluntad de cumplirla con prontitud y perfección. Habladnos así mismo, Madre querida, en la hora de nuestra muerte, allí entre los clamores y remordimientos de nuestra conciencia suene vuestra voz en nuestros oídos: cuando en medio de nuestras agonías os digamos: Madre, oigamos de vuestros labios el dulce nombre de hijos, y consolados y reanimados con tal palabra volemos en vuestros brazos a bendecir para siempre vuestro Nombre en las moradas eternas de la gloria. Amén.
  
Se repite la jaculatoria: «A tu amparo», etc. Rezar cinco Avemarías y un Gloria Patri. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA OCTAVO - 10 DE SEPTIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración preparatoria y la Jaculatoria.
  
Oh Virgen Madre MARÍA, cuyo sagrado Nombre nos revela vuestra celestial hermosura. Nosotros, Madre bella, nos complacemos singularmente en contemplaros superior en belleza a todas las criaturas sensibles e insensibles producidas por la sabia mano del Omnipotente. Con indecible gozo de nuestra alma os predicamos hermosa cual la luna en su plenitud y escogida como el sol. Os miramos y admiramos toda linda, toda bella, sin mancha alguna ni sombra de pecado o de ignorancia. Nos congratulamos de tener una Madre que fue siempre objeto de las complacencias del Altísimo; alábenla los astros de la mañana, y cuya hermosura celebran el sol y la luna admirados, con júbilo universal de los hijos de Dios. Oh felicísima, oh bellísima, oh hermosísima sobre todas las hermosuras inferiores al Creador. Cautive, Madre querida, vuestra casta belleza nuestros corazones, y enamorados estos de vuestras gracias singulares, jamás sean presa del amor profano, ni se dejen seducir de la pasajera hermosura de los cuerpos corruptibles. Agrádenos solamente la belleza de la virtud, la hermosura de la gracia, el resplandor de la inocencia, estas bellezas que no pasan con los años, que no se marchitan con la enfermedad, estas bellezas que la muerte perfecciona y eterniza. Amemos, ¡oh MARÍA!, tu belleza celestial, y para poder gozarla conservemos por tu intercesión limpias de toda culpa nuestras almas, a fin de que terminada nuestra carrera mortal, logremos ser eternos admiradores de vuestra belleza en la mansión de los justos. Amén.
  
Se repite la jaculatoria: «A tu amparo», etc. Rezar cinco Avemarías y un Gloria Patri. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA NOVENO - 11 DE SEPTIEMBRE
Por la señal...
Acto de Contrición, Oración preparatoria y la Jaculatoria.
  
Oh Virgen Madre MARÍA, cuyo sagrado Nombre interpretado por San Juan Crisóstomo: «Gran Milagro», nos revela vuestra suma perfección, y nos enseña a miraros como la criatura predilecta del Altísimo. Así es en verdad, Madre nuestra, con placer indecible lo reconocemos y confesamos. Milagro sois de la gracia que se anticipó a la muerte de Jesucristo para redimiros en virtud suya y librarnos de la culpa original. Milagro sois del divino Espíritu, por cuya soberana operación brillan en Vos juntamente la flor de la Virginidad, y los frutos de la Maternidad, siendo Virgen fecunda y Madre intacta. Milagro sois que al cielo Csombra, contemplándoos criatura y Madre del Creador. Haced, ¡oh Madre!, que la consideración de tanta grandeza vuestra excite en nuestras almas vivos deseos de contemplaros eternamente, y que para conseguir tanta dicha nos resolvamos de una vez a renunciar al pecado y practicar las máximas del Evangelio, cuya fiel y constante observancia nos haga merecedores de gozar de vuestra presencia y bendecir con Vos en el Cielo al que vive y reina Dios por los siglos de los siglos. Amén.
  
Se repite la jaculatoria: «A tu amparo», etc. Rezar cinco Avemarías y un Gloria Patri. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

lunes, 19 de agosto de 2019

NOVENA A SAN JOSÉ DE CALASANZ

Novena compuesta por el padre Cayetano Ramo Parrilla de San Juan Bautista Sch. P., y publicada en Madrid por la Imprenta de las Escuelas Pías en 1863, con aprobación eclesiástica.
   
ADVERTENCIAS PARA HACER LA NOVENA CON FRUTO
Esta novena no es otra cosa que un obsequio, oración o súplica, que hacemos a Dios, para obtener de su Majestad algún beneficio por intercesión de San José de Calasanz, continuada por el espacio de nueve dias.
 
Digo a Dios, porque como solo Dios es autor de la gracia, de la gloria, y de los demás beneficios que podemos pedir, y Dios solo los puede otorgar; debemos dirigir a su Majestad principalmente nuestra oración y nuestros obsequios, implorando la intercesion de San José de Calasanz, como tan llegado y amigo suyo, para impetrar por sus ruegos lo que no merecemos alcanzar por nosotros mismos. A la manera que para alcanzar del Rey alguna gracia, nos valemos de alguno de sus validos y llegados a su persona, para que le presente nuestro memorial y nos facilite el favor.
  
Debe ser la oración devota; esto es, hecha con espíritu contrito y humillado; no vano, curioso y ostentoso: porque ni Dios, ni los Santos gustan de adoradores, puramente políticos y ceremoniosos, que postrándose en el cuerpo y alabándole solamente con los labios, tienen muy lejos de su Majestad el corazón.
  
De aquí nace que muchas personas sacan poco o ningún fruto de las novenas. Las hacen por política o ceremonia, porque ven que otros las hacen  o por curiosidad de oír la delicadeza de los discursos del orador, o por hacer ostentación de sus personas y bizarría. Todas estas personas fuera mejor se estuvieran en sus casas: pues faltándoles una recta intención y fin cristiano y religioso, es forzoso trabajen sin provecho. Dios solamente oye la oración de los humildes: ¿qué fruto, pues, puede tener la oración que se funda, o en ostentación, o en vana curiosidad?
  
Jesucristo nos dice: «Pedid, y recibiréis». Sus promesas son infalibles, y antes faltarán el cielo y la tierra, que falte a su palabra. De aquí se deduce que si no conseguímos lo que pedimos es porque pedimos mal, o porque no acertamos el modo de pedir.
  
Regularmente se piden en las novenas cosas temporales, sin hacer cuenta con lo principal que es lo que conduce a nuestra salvación; y esto ya se ve que es desorden. Hállanse personas prontísimas a encenderse en ira, y lo menos que piensan es pedir una paciencia cristiana; otras que pagadas de sí mismas, a cada paso se ensoberbecen, y ni aun les ocurre pedir a Dios, por intercesión de los Santos, las haga humildes, y omitiendo esto que más las importa, ponen la mira en unas bagatelasde esta vida, y ésas piden en sus novenas.
  
No negamos que es lícito pedir bienes temporales, pues el mismo Jesucristo nos enseñó a pedir el Pan de cada dia en la oración del Padre Nuestro. Podemos, pues, pedir la salud corporal y otras cosas útiles y decentes; pero con resignación en la divina voluntad, y con la condición de que así convenga para nuestra salvación; esperando de la bondad del Señor y de la intercesión de San José de Calasanz, que, cuando no se nos concedan estos bienes temporales, por no ser convenientes, no por eso será infructuosa nuestra novena: pues seguramente se nos acordarán bienessuperiores a beneficio de nuestra alma.
 
Pero para abrir el paso a la súplica es importantísimo esté en gracia de Dios el que hace la novena; porque aunque Dios no deja de oír a los pecadores reconocidos y humildes, pero sin duda son de mayor peso las súplicas de sus amigos, y es mas consiguiente el efecto. Convendrá, pues, confesar y comulgar dignamente en el principio de la novena, o para recobrar la gracia perdida, o para aumentar la conservada.
  
El tiempo propio para dar principio a esta novena es el día 27 de agosto, en que se celebra la fiesta del Santo Patriarca, confesando y comulgando, para ganar tambien la indulgencia plenaria concedida por nuestro Santísimo Padre Clemente XIII a los que confesados y comulgados visitaren en ese día, o en el antecedente desde las vísperas, las iglesias de las Escuelas Pías, e hicieren devota oración según las intenciones de Su Santidad. También se podrá empezar nueve días antes, y terminarla en la fiesta del Santo. Entre año será bien elegir el tiempo de menos ocupaciones, para poderse emplear el devoto más fácilmente en la imitación de sus virtudes.
  
NOVENA AL PRODIGIOSÍSIMO PATRIARCA SAN JOSÉ DE CALASANZ DE LA MADRE DE DIOS, FUNDADOR DE LAS ESCUELAS PÍAS, ESPECIAL PROTECTOR Y ABOGADO DE LOS PERSEGUIDOS.

   
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
  
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Criador y Redentor mio, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido: propongo firmemente de nunca más pecar, y de apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, y de confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta, y de restituir y satisfacer si algo debiere: ofrézcoos mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados; y así como os lo suplico, así confío en vuestra bondad y misericordia infinita me los perdonaréis, por los merecimientos de vuestra preciosísima Sangre, Pasión y Muerte, y me daréis gracia para enmendarme y para perseverar en vuestro santo servicio hasta la muerte. Amén.
  
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
«Nisi efficiámini sicut párvuli, non intrábitis in regnum cœlórum». San Mateo, cap. 18.
Omnipotente y eterno Dios, que habiendo enviado a todas horas obreros a vuestra viña para crédito de vuestra Providencia, destinásteis finalmente en la última hora a San José de Calasanz, encargando principalmente a su cuidado las tiernas plantas de los niños, para que criadas rectas desde los primeros años, ni los torbellinos de las pasiones, ni todo el poder del abismo las desviase de su primera rectitud y camino del Cielo: Yo os adoro, Señor, os alabo, os bendigo, y os doy las más rendidas gracias por este especial efecto de vuestra amorosa Providencia, bastante a renovar las repúblicas y la Iglesia por medio de una santa educación de la niñez y de la juventud, y por habernos dado en San José de Calasanz un nuevo maestro y doctor de los párvulos, y un poderoso protector de nuestro reino. Y pues vuestro unigénito Hijo, que es la eterna e infalible Verdad, nos asegura en su Evangelio que no entraremos en el Cielo si no nos hacemos como niños; desde luego, Señor, me humillo y reconozco mi pequeñez: solicito la inocencia de la infancia, su pureza, el candor de su ánimo y tranquilidad de su espíritu: esperando, que colocado por este medio bajo la especial proteccion de tan ilustre Patriarca, daréis por su intercesión gratos oídos a mi súplica, y me concederéis el favor que solicito en esta novena (si conviene para bien de mi alma y gloria vuestra) por los méritos de mi Señor Jesucristo, que con Vos, y con el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
    
DÍA PRIMERO - 18 DE AGOSTO
FE: «Postúlet autem in fide, nihil hǽsitans». Santiago, cap. 1, v. 6.
   
ORACIÓN
Oh Verbo eterno, Sabiduría del Padre, que os dignasteis ilustrar tan particularmente el entendimiento de San José de Calasanz, que de edad de cinco años no solo entendía distintamente los misterios de nuestra fe, sí que los explicaba a los demás niños con palabras tan claras y perceptibles, que era la admiración de los mayores: y siendo ya patriarca, le comunicásteis un don de fe tan firme y excelente, que en virtud de ella mandaba a los furiosos vientos y calmaban; a las encrespadas olas y se deshacían; a las dolencias y dejaban a los enfermos; a los demonios y quedaban libres los endemoniados; y aun a la misma muerte, restituyendo a vida los difuntos: Concededme, Señor, por intercesión de tan favorecido Patriarca vuestro y protector mio, un distinto conocimiento de Vos y de vuestros misterios, y una fe no solamente viva, sino tan firme, que no me quede duda de que he de conseguir el favor que pido en esta novena: una fe en fin, que podais decir de mí lo que de la Cananea: «Grande es tu fe; hágase como tú lo quieres»: o lo del Centurión: «No he hallado tan excelente fe en Israel; anda, y hágase como lo creíste». Sea así, Señor, que con el Padre y el Espíritu Santo vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
 
Aquí se rezarán tres Padre nuestros, Ave Marías y Glorias. Luego se hará la petición particular de la gracia que se desea conseguir.
 
ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA PARA TODOS LOS DÍAS
Oh dulcísima esperanza de los hombres, reina de los Ángeles, María, Madre de Dios, que en tantas ocasiones habeis manifestado cuánto os complacéis y agradáis en vuestro devoto siervo y tierno capellán San José de Calasanz; yo os doy las más afectuosas gracias, por haberlo sublimado el Señor por vuestros ruegos a la gloria que goza en la divina presencia, y al honor de Patriarca de una nueva religión en la Iglesia católica, que se gloría de teneros por titular y protectora. Y pues sois madre de pecadores y consuelo de los que en vos confían, encaminad mis súplicas para que siendo agradables en el divino acatamiento, tengan feliz y favorable despacho por vuestra intercesión y méritos de San José, ruego por las almas del Purgatorio, especialmente por las que en esta vida hicieron profesión de ser vuestras devotas: por el aumento de la fe católica, extirpación de las herejías, conversión de los pecadores, paz entre los Príncipes cristianos, salud de los enfermos, libertad de los cautivos, consuelo de los encarcelados y de todos los afligidos; generalmente por todas aquellas necesidades que por cualquiera título de justicia o caridad debo tener presentes; y si es del agrado de vuestro precioso Hijo, alcanzadme la gracia que pido en esta novena, por la dignidad de Madre de Dios, que os eleva sobre todas las criaturas. Todas os alaben, todas os bendigan. Glorificados sean los bellísimos privilegios de María. Viva María, única esperanza mía. Amén.
   
GOZOS
 
Pues nuestro Dios y Señor
Os hizo tan prodigioso,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
En Peralta de la Sal
Os dio el Cielo claro oriente,
Y cual astro refulgente,
Vos le dais gloria inmortal:
Pues se une con lazo igual
De Hijo y Padre vuestro amor,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
     
Fue de vuestro nacimiento
Una estrella precursora,
Que a la más brillante aurora
Despojó de lucimiento:
Ya que quiso el firmamento
Señalar vuestro candor,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
El primer paso asombroso
De vuestra vida en la tierra
Fue declararos en guerra
Con satanás orgulloso:
Si por triunfo tan glorioso
Os aclaman vencedor,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
Varias universidades
Admiraron vuestra ciencia,
Y premiaron su eminencia
Los reyes con dignidades:
Si tantas felicidades
Renunciasteis con valor,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
   
Penetrasteis los horrores
De los montes Pirineos,
Con eficaces deseos
De convertir pecadores:
Si de Apóstol los honores
Logró allí vuestro fervor,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
Por inspiración divina
De España a Roma pasasteis,
Donde obediente entablasteis
La obra a que el Cielo os destina
Pues de piedad y doctrina
Fuisteis sabio director,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
Fundasteis la Escuela Pía,
Cuyo Instituto sagrado
Quisisteis fuera sellado
Con el nombre de María:
Y pues el Cielo quería
Fuérais su propagador:
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
Mitras, capelos y honores
A vuestros pies se rindieron,
Y a vuestra cabeza dieron
Luminosos esplendores:
Pues de otras glorias mayores
Fuisteis tan merecedor,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
Visteis florecer piadosa
Vuestra religión querida,
Mas en breve destruida
Con persecución furiosa:
Y pues luego más gloriosa
Recibió nuevo esplendor,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
De la más violenta audacia
Vuestra paciencia triunfó,
Y un Padre Santo os llamó
El Job de la Ley de Gracia:
Pues con ésta y su eficacia
Disteis más fuerza al valor:
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
A infinitos inocentes
Dais de la doctrina el pan,
Siendo, cual otro Abrahán,
El padre de muchas gentes:
Pues os dan cultos fervientes,
Como a Santo Fundador,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
Por vuestra muerte preciosa
Gloria el Cielo os asegura,
Donde goza la hermosura
De Dios vuestra alma dichosa:
Pues vuestra vida asombrosa
Mereció el premio mayor,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
 
Lengua y corazón unidos,
Por un siglo sepultados,
Se admiran tan conservados
Como frescos y encendidos:
Pues milagros repetidos
Por ellos obra el Señor,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
Consolais los afligidos,
Dais al ciego claros ojos;
Mano a mancos, pies a cojos,
Y a los muertos los sentidos:
Pues sois de los perseguidos
El especial defensor:
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
Pues nuestro Dios y Señor
Os hizo tan prodigioso,
José Calasanz piadoso,
Sednos con Él protector.
  
℣. Ruega por nosotros, San José de Calasanz.
℞. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
  
ORACIÓN
Oh Dios, que te dignaste por medio de tu Confesor San José proveer a tu Iglesia un nuevo subsidio para ilustrar el espíritu de inteligencia y piedad de la juventud, te suplicamos nos concedas que por su ejemplo e intercesión hagamos y enseñemos también, para conseguir los premios eternos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
    
Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, y la Virgen concebida sin pecado original.
    
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

DÍA SEGUNDO - 19 DE AGOSTO
Por la señal de la Santa Cruz, ...
Acto de Contrición y Oración para todos los días.
 
ESPERANZA: «Sperántem in Dómino misericórdia circúmdabit». Salmo 31, v. 10.
ORACIÓN
¡Oh eterna Verdad, infalible en vuestras palabras y promesas! Yo os bendigo y alabo porque infundísteis en el gran corazón de San José de Calasanz una esperanza incontrastable, en que no hicieron impresion los más terribles contratiempos. Levantáronse contra José y su Instituto muchos poderosos del mundo, y las furias todas del infierno. Combatiéronle con tanta violencia, que se arruinaron muchas de sus casas religiosas, se cerraron sus escuelas; y entre tanta caída, sola no caía su esperanza: entre tanta turbacion y atropellamientos, solo no se turbó su espíritu, ni se anubló la serenidad de su rostro. «Las Escuelas Pías, decía José, no son obra mía, son obra de Dios. Combatan los poderosos del mundo, arruine el infierno: de sus mismas cenizas resucitarán más florecientes y más gloriosas. Mientras me durare la vida, no perderé la esperanza: esperaré en la esperanza contra la esperanza misma». ¡Oh heroica Esperanza de José! Pero, ¡oh Divina Bondad, que así dilató los senos de su inocente corazon! Hacedme, Jesus mío, imitador de estos ejemplos. Comunicadme por intercesión de vuestro amado Patriarca y protector mío, esta viva y firme esperanza, a quien, en sentir de vuestro Profeta rodea como una valla vuestra divina misericordia. Sed misericordioso conmigo, pues espero en Vos, Jesús mío, que con el Padre y el Espíritu Santo vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Rezar tres Padre nuestros, Ave Marías y Glorias. Luego se hará la petición particular de la gracia que se desea conseguir. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
   
DÍA TERCERO - 20 DE AGOSTO
Por la señal de la Santa Cruz, ...
Acto de Contrición y Oración para todos los días.
 
CARIDAD: «Non diligámus verbo, neque lingua: sed ópere, et veritáte». I de Juan, cap. 3.
ORACIÓN
¡Oh Amor infinito! ¡Oh fuego inestinguible, que habiendo venido a meter fuego en la tierra, lograsteis cumplidamente vuestro fin en el pecho de San José de Calasanz! Ardía su corazón en tan vivas llamas de amor divino, que no pudiendo encerrarlas en su pecho, brotaban muchas veces en resplandores al rostro. Levantaban su cuerpo de la tierra cuando oraba: cuando predicaba salían sus palabras tan encendidas, que bastaran a calentar y ablandar corazones más fríos y más duros que las mismas piedras. «Hijos, decía, el tiempo es breve: amad a Dios y ganaréis el Cielo. No amemos de palabra y con sola la lengua, sino con obras y en verdad. El que ama a Dios, no busca sus conveniencias». Encended, Señor, por intercesión de mi protector San José de Calasanz, encended en mi pecho el fuego de vuestro santo amor. Ámeos yo, Amor eterno, en efecto y en verdad. No me busque yo, Señor, a mí mismo: busque en todas las cosas a Vos: a Vos, Dios mío, que sois el sumo bien y la sola suma bondad digna de ser amada sobre todas las cosas. Sea así, Señor y Dios mío: sea así. No haga yo otra cosa, que amaros por todos los siglos. Amén.

Rezar tres Padre nuestros, Ave Marías y Glorias. Luego se hará la petición particular de la gracia que se desea conseguir. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA CUARTO - 21 DE AGOSTO
Por la señal de la Santa Cruz, ...
Acto de Contrición y Oración para todos los días.
 
DEVOCIÓN A NUESTRA SEÑORA: «María teniénte non córruis... ipsa propítia pervénis». San Bernardo, homilía 2, sobre Missus est.
ORACIÓN
¡Oh eterna Sabiduría, que queriendo darnos en San José de Calasanz un héroe de santidad asombroso, desde niño le inspirásteis el más poderoso medio de conseguirla en la tierna devoción a vuestra amabilísima Madre María Santísima, nuestra Señora! Desde niño empezó a rezar su santo rosario, devoción que continuó todos los días de su vida con tanto fervor, que, cuando le rezaba paseando, advertían andaba por el aire sin tocar los pies en tierra. Desde que supo leer rezó el Oficio Parvo de nuestra Señora: ayunaba con sumo rigor las vísperas de todas sus fiestas. Exortaba frecuentemente a la devocion de esta Reina soberana. «Nosotros, decía, somos hijos de María Santísima, y como tales, debemos reverenciarla y amarla, porque es nuestra Madre». De aquí es que María Santísima le favoreció como a hijo, con especiales demostraciones de amor. Orando en presencia de su imagen, restituyó a un niño un ojo y resucitó un muerto. Aparecióle estando en oración con sus niños, y el Niño Jesús dio a todos su bendición, a ruegos de su benditísima Madre. ¡Oh dulcísimo Jesús!, hacedme imitador de mi glorioso protector San José de Calasanz en la tierna devocion a vuestra Madre Santísima. Ámela yo cordialmente como a Madre mía: venérela como a Madre vuestra: sírvala como a mi Señora, y ríndala el homenaje de mis obsequios como a mi Reina; para que mereciendo por este medio, y por la intercesión de San José de Calasanz su patrocinio, logre adoraros a Vos, Dios mío, por eternidades en el Cielo. Amén.

Rezar tres Padre nuestros, Ave Marías y Glorias. Luego se hará la petición particular de la gracia que se desea conseguir. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA QUINTO - 22 DE AGOSTO
Por la señal de la Santa Cruz, ...
Acto de Contrición y Oración para todos los días.
 
CASTIDAD: «Virginitátem, quam Deo vovévat, inoffénsam, insígni victória servávit». Divino Oficio, Lección IV.
ORACIÓN
¡Oh dulcísimo Jesús, amador de la Castidad, que enseñasteis a vuestro siervo San José de Calasanz medios para conservar intacta su virginidad por todo el curso de su larga vida! Hicísteisle desde niño tan casto, que no permitía su tierno cuerpecito al registro de su misma Madre, ni aun de sus mismos ojos. Pusísteis una centinela a su boca, para que no se desmandase ni aun en una palabra equívoca; y cercasteis de espinas sus oidos, para rebatir las de los menos circunspectos. Le hicisteis domar su inocente cuerpo con ayunos continuos, con disciplinas sangrientas, y con cilicios asperísimos con que, sujeta la carne, triunfó su espíritu en campal batalla, que presentó a su juventud, no tanto la fragilidad de una mujer, cuanto la astucia de satanás, envidioso de verle hacer una vida más de ángel que de hombre. Dadme, Señor, vuestra gracia para que aprovechando, a imitación de San José de Calasanz, estos mismos medios, conserve la castidad propia de mi estado, y triunfando de los halagos de este implacable doméstico enemigo, apetezca únicamente los puros gozos que eternamente poseen los limpios de corazón, viéndoos a Vos, Jesús mío, que con el Padre y el Espíritu Santo vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Rezar tres Padre nuestros, Ave Marías y Glorias. Luego se hará la petición particular de la gracia que se desea conseguir. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA SEXTO - 23 DE AGOSTO
Por la señal de la Santa Cruz, ...
Acto de Contrición y Oración para todos los días.

PACIENCIA: «Patiéntia vobis necessária est, ut reportétis promissiónem». Hebreos, cap. 10.
ORACIÓN
¡Oh pacientísimo Redentor mio, que tomando sobre vuestros hombros la cruz, y muriendo en ella por nuestro amor, mostrasteis a San José de Calasanz el camino de agradaros en esta vida, haciéndole asombroso en la Paciencia! Confederáronse el mundo y el infierno, los domésticos y los extraños para dar copiosa materia a su tolerancia en tanto grado que se puede decir con verdad, que se vio harto de oprobios y desprecios. Llevado afrentosamente a los tribunales por las calles públicas, al sol de medio día: un suceso tan sensible, ni anubló la serenidad de su rostro, ni turbó la tranquilidad de su ánimo. Arruinada a sus ojos su religión, y sacrificada, más efectivamente que Isaac a los de su padre, no dio más muestras de sentimiento que levantar al cielo los ojos, y decir con el santo Job: «El Señor la dio, el Señor la quitó; sea el nombre del Señor bendito». ¡Asombrosa paciencia, que le mereció el renombre de Job de la Ley de Gracia! ¡Oh Redentor mío, y qué mal sigo vuestros pasos! ¡Oh Patriarca mío, y qué lejos estoy de tus ejemplos!, pues una descortesía me enfada, una ingratitud me enoja, un desprecio me encoleriza. Dadme gracia, Señor, por la intercesión de mi protector glorioso San José de Calasanz, para seguir vuestros pasos, para imitar sus ejemplos de suerte que llevando con cristiana paciencia la cruz de los trabajos, desprecios y molestias de esta vida, pueda gozaros por eternos siglos en la gloria. Amén.

Rezar tres Padre nuestros, Ave Marías y Glorias. Luego se hará la petición particular de la gracia que se desea conseguir. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA SÉPTIMO - 24 DE AGOSTO
Por la señal de la Santa Cruz, ...
Acto de Contrición y Oración para todos los días.
 
HUMILDAD: «Díscite a me, quia mitis sum, et húmilis corde». San Mateo, cap. 11, v. 29.
ORACIÓN
¡Oh dulcísimo Jesús, que humillado hasta morir en una cruz, ganasteis en San José de Calasanz un ilustre imitador vuestro, que supo conservarse humilde hasla la muerte!. Seguíanle en España las honras, y huyó de España. Quiso vivir en Roma desconocido, y aunque no pudo lograrlo, pero no le faltó humildad para renunciar muchas mitras, y repetidas veces la púrpura, derramando mas lágrimas para eximirse de tan decorosos empleos, que otros malogran diligencias para conseguirlos. Abrazóse con sus niños, e hízose niño como ellos, abriendo escuelas para su enseñanza. Ellos eran sus delicias: cortábales arrodillado las plumas: barría por sí mismo las escuelas; y es, que habia aprendido en el Evangelio: «Que lo que se hace a uno de los pequeñuelos, se hace a Jesús. Y así en cada uno de los párvulos encontraba a Jesucristo Calasanz. En este humilde, y a los ojos del mundo despreciable ejercicio, se escondió José cincuenta y dos años; pero no se escondió su humildad a Lucifer, que confesaba no tenía en el mundo mayor enemigo que Calasanz; ni tampoco al Cielo, que derramaba en Calasanz más abundantes las celestiales delicias, cuando le miraba más humilde entre los niños de sus escuelas. Alcanzadme, protector mío, con vuestro ejemplo e intercesión, esta humildad de mi humildísimo Jesús. ¿Hasta cuándo ha de durar mi altanería? ¿Hasta cuándo mi soberbia? ¿Puede darse mayor monstruosidad que gloriarme de discípulo de Jesús humilde, cuando sigo los pasos de Lucifer soberbio? No, Jesús mío, no. Ya desde hoy me abrazo con la humildad: quiero aprender de Vos a ser humilde, y humilde de corazón. Dadme gracia, por intercesión de mi humildísimo protector, para que humilde hasta la muerte, goce por eternos siglos el premio prometido a los humildes por Vos, mi Jesús, que con el Padre y el Espíritu Santo vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
    
Rezar tres Padre nuestros, Ave Marías y Glorias. Luego se hará la petición particular de la gracia que se desea conseguir. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.

DÍA OCTAVO - 25 DE AGOSTO
Por la señal de la Santa Cruz, ...
Acto de Contrición y Oración para todos los días.
 
ORACIÓN: «Desolatióne desoláta est omnis térra, quia nullus est, qui recógitet corde». Jeremías, cap. 12, v. 11.
ORACIÓN
¡Oh eterna Sabiduría, que imprimiendo fuertemente en el tierno corazon de San José de Calasanz aquella sentencia de vuestro Profeta: «La causa de la ruina general de los hombres no es otra que la falta de consideración de las eternas verdades», de tal suerte le inclinasteis al ejercicio de la santa oración, que ella era como su ocupación continua de día y de noche, casi a toda hora! Su conversación era en el Cielo: allí tenía fijo su corazón, donde estaba su tesoro: el mismo ejercicio de sus escuelas era incentivo con que se elevaba su alma, llegando por este medio a heroicidad tan alta y a tal perfección de vida, que era la admiración de toda Roma. Iluminadme, Dios mío, para que vea cuán lejos estoy de tan santos pensamientos, y cuán poco reflexiono en aquellas eternas verdades que son el seminario de la virtud y santidad. Esta falta de oración y consideración es el origen de mi tibieza, y quizá de mi ruina. Pienso yo que con ciertas oraciones vocales hechas fríamente, sin espíritu, y tal vez con distraimiento, está acabado todo el negocio de la perfección de vida, propia de mi estado a que debo aspirar; sin conocer que, aunque esto es bueno, es poco, y que si me falta la consideración de las verdades eternas, es inevitable mi imperfección o mi ruina. ¡Oh Patriarca mío, y mi protector! alcanzadme del Señor esta gracia: enseñadme el modo de tener una consideración fructuosa, con que enmiende mis yerros pasados, y de tal suerte me aplique al cultivo de las virtudes cristianas en esta vida, que me haga digno de los premios de la eterna. Así lo espero, protector mío, por vuestra intercesión y por los méritos de mi Señor Jesucristo, que con el Padre y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Rezar tres Padre nuestros, Ave Marías y Glorias. Luego se hará la petición particular de la gracia que se desea conseguir. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.
     
DÍA NOVENO - 26 DE AGOSTO
Por la señal de la Santa Cruz, ...
Acto de Contrición y Oración para todos los días.
 
PERSEVERANCIA: «Qui perseverávcrit usque in finem, hic salvus erit». San Mateo 10, v. 22.
ORACIÓN
¡Oh eterno Salvador de las almas, que prometiendo la corona al que persevera hasta el fin, y fijando la verdad de esta promesa en el corazón de San José de Calasanz, lo hicísteis tan diligente en la práctica de las cristianas virtudes, que (según se tiene por cierto) no perdió la gracia en noventa y dos años de su larga vida! Desde niño empezó a correr hacia Vos con pasos de gigante: así como iba creciendo en años, aumentaba sus devotos ejercicios, sin que en los últimos de su cansada edad remitiese un punto, ni en las vigilias, ni en las asperezas, ni en el fervor, disponiéndose por este medio al logro del gratuito don de la perseverancia, y a la corona. ¡Oh Dios y Señor mío! Bien conozco que por mis muchos pecados me he desviado infructuosamente de sus admirables ejemplos. Yo, Padre y Salvador mío, los detesto, los aborrezco, los lloro, y quisiera llorarlos con tan eficaces y sentidas lágrimas, que no quedase en mi alma la menor mácula de mis anteriores culpas. Restituidme, Dios mío, por la intercesión de mi verdadero protector San José de Calasanz, los candores de aquella primera gracia, y fortaleced de manera mi corazon que no la pierda jamás; antes bien caminando de virtud en virtud, a imitación de mi amado protector, toda mi vida, logre en fin la prometida corona de la gloria. Así lo espero, por la intercesión de mi glorioso abogado y por vuestros merecimientos, Salvador mío, que con el Padre y el Espíritu Santo vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Rezar tres Padre nuestros, Ave Marías y Glorias. Luego se hará la petición particular de la gracia que se desea conseguir. La Oración y los Gozos se dirán todos los días.