miércoles, 28 de octubre de 2026

CON LOS MODERNISTAS, SOBRAN LOS VÁNDALOS


El sábado 17 de Octubre de 2026, el arzobispón de Valladolid y actual presidente de la Conferencia Episcopal Española Luis Javier Argüello García, en compañía de acompañado de su Delegado para la Pastoral Universitaria, el ¿presbítero? José Emiliano Rubio García, las instalaciones y la capilla del Colegio Mayor San Juan Evangelista (adscrito a la Universidad de Valladolid) para celebrar una cena Novus Ordo en ocasión de la remodelación y otorgar becas, como informara la archidiócesis vallisoletana.
   
Cuánta “juventud” rezuman los asistentes…
  
Entre sueño y desgano en los “concelebrantes”.
  
Momento del ofertorio: Argüello incensa el “crucifijo”.
  
Alguien pensó: «Con los retales, hagamos unas cruces que parezcan pájaros dispersos para el decorado» (por qué las letras están derechas en el sagrario, nunca lo sabremos, pero sí desentonan).

Sí, eso que parece un mortero de moler maíz es la “fuente bautismal”.

Fundado en 1956 bajo el paraguas del Sindicato Español Universitario (organización estudiantil de la Falange), el Colegio Mayor San Juan Evangelista había pasado por años de deterioro en sus instalaciones después de pasar por diferentes patronatos públicos dependientes del Ministerio de Cultura y el Instituto de la Juventud (INJUVE) hasta que fue asumido por la Fundación Universitaria Collegium, que emprendió la remodelación de las habitaciones y las áreas comunes, incluida la capilla.
 
Ahora, la titularidad de Collegium (que gestiona también la pucelana residencia Almenara o la residencia Velázquez en Madrid) es del Opus Dei, siguiendo el esquema típico de otras instituciones de “La Obra”: aunque jurídicamente no sea de su propiedad (la Prelatura NUNCA tiene nada a su nombre), sus fundadores y juntas directivas son conformadas por supernumerarios que actúan en lo que se denomina “labor personal” (en el caso, los colegios de Fomento de Centros de Enseñanza, Grupo Attendis, las Escuelas Familiares Agrarias, o los ASPAEN) siguiendo los lineamientos establecidos por el Consejo Central de “La Obra” y bajo su supervisión so capa de “atención espiritual”.

Las imágenes han propiciado distintos comentarios como los siguientes:
  • «Esta capilla es un pecado. Sus autores/comendadores deberían confesarse, pedir perdón a Dios y a los fieles, y enmendar la bazofia. Y retirarse a hacer penitencia a un hermoso monasterio antiguo… y que el Señor tenga piedad de sus almas».
  • «Debe ser una capilla ecológica y sostenible, donde han reciclado para el altar el material sobrante de una carpintería, y confeccionado con él sucedaneos de cruces que no traumaticen a los jóvenes, y que reflejen la diversidad y la inclusividad que caracteriza a la Iglesia sinodal… Además, así a nadie se le ocurrirá nunca celebrar allí “ad orientem”».
  • «Esta capilla es una clara ilustración de cómo se ve su fe y su mente».
  • «Pareciera que a partir de la década del 70 en adelante, la Iglesia prohibió hacer iglesias bonitas. La orden al parecer fue “solo se permiten iglesias feas, no vaya a ser cosa que al entrar en ellas, el lugar les recuerde a Dios”».
  • «¿Quién necesita vándalos cuando tienes iglesias y capillas católicas en manos de neomodernistas?».
  • «La primera impresión cuando lo he visto ha sido pensar que era un estudio de arquitectura y que tenía los cartabones y escuadras colgados de la pared».
  • «¿Es esto una recolección de basura?».
  • «Lo curioso y llamativo es que a los jerarcas se les llena la boca de decir que la belleza nos acerca a Dios, y tal y cual, pero nos construyen auténticos bodrios arquitectónicos. ¡Que se vayan a la mierda!».
  • «Ninguna otra imagen puede condensar con mayor poder simbólico el derrotero real del Opus Dei».
***

Entre tanto, la capilla Nuestra Señora de la Piedad en Pulligny (Meurta y Mosela, Francia), se enfrenta a la demolición tras una orden de seguridad municipal emitida el 26 de agosto. Los daños estructurales empeoraron y aumentaron los temores de colapso.

Construida en 1868 por el arquitecto Léon Vautrin, la capilla neo-románica y neo-gótica fue financiada por el párroco Joseph-Pierre Clément en el emplazamiento de un antiguo oratorio llamado Savignon y fue consagrada el 24 de junio de 1868 por el obispo Foulon. La capilla también albergaba una Piedad que data de principios del siglo XVII, la cual fue trasladada allí en 1868 antes de ser transferida a la iglesia parroquial en 1981.

Las autoridades locales cerraron el área circundante al tráfico, en la Calle de la Capilla, y anunciaron planes para demoler el edificio, al tiempo que expresaron la intención de preservar sus campanas.

Sin embargo, la organización de patrimonio Urgences Patrimoine cuestiona la necesidad de la demolición. Según el grupo, una evaluación de 2023 por el Consejo de Arquitectura, Urbanismo y Medio Ambiente de Meurta y Mosela (CAUE 54) ya había recomendado medidas de conservación urgentes, pero estas nunca se implementaron. No se encargó ninguna estimación de restauración antes de que se propusiera la demolición.

Urgences Patrimoine inició en octubre un desafío legal, buscando impugnar la orden de seguridad. Adicionalmente, señaló que el edificio nunca ha sido desacralizado por la Diócesis de Nancy y Toul, bajo cuya jurisdicción está.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preferiblemente, los comentarios (y sus respuestas) deben guardar relación al contenido del artículo. De otro modo, su publicación dependerá de la pertinencia del contenido. La blasfemia está estrictamente prohibida. La administración del blog se reserva el derecho de publicación (sin que necesariamente signifique adhesión a su contenido), y renuncia expresa e irrevocablemente a TODA responsabilidad (civil, penal, administrativa, canónica, etc.) por comentarios que no sean de su autoría.