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domingo, 26 de julio de 2026

EL CASO SLIPYJ: HISTORIA Y PRECISIONES

Tomado de ACTUALITÉS FSSPX (Distrito de Italia). Se publica en refutación a La Nuova Bussola Quotidiana, que ha tomado la “Cuestión de Écône” con un celo tan contrario a ciencia más parecido al odio personal que un análisis doctrinal (donde igual, también fracasan como los neoconservadores desesperados que son).
   
EL CASO SLIPYJ Y LAS CONSAGRACIONES EPISCOPALES SIN MANDATO APOSTÓLICO
  
Timbre postal conmemorativo del cardenal José Slipyj, por valor de 15 karbóvanets (Correo ucraniano, 1993).
 
¿Existe algún precedente histórico de consagraciones episcopales realizadas por la Sociedad de San Pío X sin mandato apostólico? ¿Hay otros casos en la historia de la Iglesia en los que un obispo consagrara a otros en contra de la voluntad del Papa, sin recibir condena alguna? ¿Se justifica la actuación de la Fraternidad únicamente desde una perspectiva teológica, o podemos recurrir a ejemplos concretos, quizás de hace tan solo unas décadas? Estas son las preguntas que intentaremos responder.
   
Antes de comenzar, una nota sobre la metodología. El episodio que vamos a relatar no es desconocido. Muchos han hablado de él, especialmente en internet, en los últimos meses. El problema es que estas intervenciones, tanto a favor como en contra de la Fraternidad, a menudo carecen de una base canónica e histórica sólida. Sus conclusiones son inciertas o, en algunos casos, completamente falsas. Por esta razón, hemos decidido retomar el tema en su totalidad y reexaminarlo desde cero basándonos en las fuentes. Para evitar que la lectura resulte demasiado engorrosa, hemos incluido solo los elementos principales de la historia en el cuerpo del artículo, mientras que los datos secundarios y las referencias se pueden encontrar en las notas finales [1].

EL HECHO
El 2 de mayo de 1977, tres obispos fueron consagrados sin mandato apostólico en el monasterio estudita de Castel Gandolfo. Los consagrados fueron Iván Choma, Ľubomír Husar y Stepán Czmil. El consagrante fue el cardenal José Slipyj, arzobispo mayor de Leópolis de los Ucranianos [2]. La ceremonia se llevó a cabo en absoluto secreto.

Intentemos comprender el contexto. Tanto el cardenal como los obispos que él consagró pertenecían a la Iglesia grecocatólica ucraniana, una comunidad católica oriental que profesa la fe católica en su totalidad, pero celebra la misa con un rito y sigue una disciplina canónica diferente a la de la Iglesia latina. 

Slipyj se convirtió en Metropólita de Leópolis y, por lo tanto, en jefe de la Iglesia grecocatólica ucraniana, en 1939, en vísperas de la invasión soviética. Cuando, en 1945, los comunistas intentaron suprimir a la comunidad grecocatólica y fusionarla con la Iglesia ortodoxa, Slipyj se negó a apostatar. Por ello, fue arrestado y deportado al gulag. Permaneció allí durante 18 años, ofreciendo un admirable testimonio de la fe católica frente a la tiranía comunista. Fue liberado en 1963, gracias a la presión del Vaticano y del gobierno de Estados Unidos. Pudo viajar a Roma y participar en el Concilio Vaticano II. En 1964, Pablo VI le confirió el título de Arzobispo Mayor, con poderes cuasi patriarcales sobre la Iglesia grecocatólica ucraniana, y en 1965 lo elevó al cardenalato. Prohibido de regresar a Ucrania, entonces parte de la Unión Soviética, pasó el resto de su vida en Roma.

Iván Choma era su secretario. Ľubomír Husar pertenecía a los Salesianos y Stepán Czmil a los Estuditas, una orden monástica ucraniana. No está claro si Slipyj quería conferirles únicamente el poder de la orden (convirtiéndolos en obispos auxiliares) o también el de jurisdicción (nombrándolos obispos de una diócesis). Algunos enfoques sugieren la segunda hipótesis [3].

En todo caso, no cabe duda de que las consagraciones episcopales del cardenal Slipyj se llevaron a cabo sin mandato apostólico y completamente sin el conocimiento del Papa. Las fuentes históricas lo afirman unánimemente [4]. Borís Gudziak, rector de la Universidad Católica Ucraniana de 2002 a 2013, habla de «consagraciones válidas pero ilícitas» [5]. Iván Dacko, secretario personal de Slipyj de 1976 a 1984, informa que este último, «después de la audiencia del 13 de diciembre de 1976, salvo las reuniones formales, ya no tuvo más reuniones privadas con Pablo VI» [6].

¿También se oponía el Papa? Todo nos lleva a creer que sí. Como veremos más adelante, Pablo VI no quería nombrar nuevos obispos para las sedes ucranianas. Además, si Slipyj pensaba que el Papa estaba de acuerdo, ¿por qué actuar en secreto? Al fin y al cabo, era cardenal y vivía a tiro de piedra de Roma. Habría sido muy fácil reunirse con el Sumo Pontífice. Cuando, menos de un año después, se conoció la consagración clandestina de Czmil, la Curia Romana mostró una considerable irritación [7] y exigió que Slipyj se justificara [8].

LA JUSTIFICACIÓN
¿Cómo justificó Slipyj su acción? Existen fundamentalmente dos razones: la primera es la “oficial”, dada en respuesta a una petición específica de la Santa Sede; la segunda es la “extraoficial”, que conocemos a través de los testimonios de sus colaboradores.
            
Primera razón. Cuando el cardenal Paul-Pierre-Charles Philippe Adam OP, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, le preguntó con base en qué derecho había realizado la consagración, Slipyj respondió: «Con base en los derechos de la Unión de Brest, que el Romano Pontífice garantizó al Metropólita de Kiev y a sus sucesores» [9]. En otras palabras, para Slipyj, consagrar obispos era su derecho como cabeza de la Iglesia grecocatólica ucraniana (cargo que antes ostentaba el Metropólita de Kiev, pero que actualmente ostenta el Metropólita de Leópolis). Este derecho se fundamentaba en una concesión explícita del Papa, realizada con motivo de la Unión de Brest, cuando, en 1595, la Metrópolis de Kiev, ya ortodoxa, volvió a la comunión con la Iglesia católica. Veremos, en la segunda parte del artículo, la validez de esta justificación.
            
Segunda razón. Según el testimonio de Mons. Husar (uno de los obispos consagrados clandestinamente) y otros contemporáneos, Slipyj actuó debido a una “situación de necesidad”. Durante tres décadas, las sedes episcopales de la Iglesia grecocatólica en Ucrania habían estado vacantes. La única que aún tenía obispo era Leópolis, pero su obispo residía en Roma y no tenía posibilidad de regresar a su tierra natal. El Vaticano se negó a brindar ayuda alguna. La Ostpolitik estaba en pleno apogeo.  Nombrar obispos grecocatólicos para las sedes ucranianas habría comprometido el diálogo con los comunistas (que habían prohibido legalmente a la Iglesia grecocatólica) y el ecumenismo con los ortodoxos (que consideraban la Unión de Brest un abuso). El cardenal Slipyj temía que la Iglesia grecocatólica ucraniana quedara sin jerarquía. En consecuencia, sabiendo que Pablo VI nunca la proveería, procedió con las consagraciones episcopales sin mandato apostólico.

EL DERECHO
Ahora debemos determinar, a la luz del derecho canónico, si las razones esgrimidas por Slipyj y sus colaboradores son válidas; es decir, si bastan para justificar una consagración episcopal sin mandato apostólico. ¿Es cierto que Slipyj simplemente ejerció su derecho y que, por consiguiente, sus consagraciones no solo son válidas, sino también lícitas? ¿Y es cierto que, en la Iglesia de aquel entonces, existía un estado de necesidad que legitimaba tal elección?
            
Respecto a la primera razón, afirmamos sin reservas que, en 1977, el Arzobispo Mayor de Leópolis no tenía derecho a consagrar obispos para su Iglesia sin el permiso del Papa.

En el momento de la Unión de Brest (1595), los delegados ucranianos solicitaron y obtuvieron que sus obispos, designados por el Rey de Polonia, recibieran la institución canónica y la consagración del Metropólita de Kiev, sin necesidad de confirmación por parte del Papa [11].
            
Cabe señalar que esta facultad no era un derecho innato perteneciente a los Patriarcas Orientales (con quienes el Metropólita, cabeza de la Iglesia grecocatólica ucraniana, estaba equiparado de alguna manera), sino un privilegio otorgado por el Papa. En la bula de concesión, Clemente VIII especificó que el Metropólita ucraniano actuaba «por autoridad y en nombre de la Santa Sede» y que, debido a la distancia de Ucrania, recurrir a Roma para la confirmación de cada nombramiento episcopal habría sido muy inconveniente [12]. Ahora bien, así como el Romano Pontífice concede un privilegio, también puede revocarlo. Además, el Metropólita de Kiev no podía nombrar obispos a su antojo. La elección de estos correspondía al Rey de Polonia y, posteriormente, tras la partición de este último, al Emperador de Austria [13]. El Metropólita se limitaba a otorgar la institución canónica y la consagración. Finalmente, la concesión de la Santa Sede solo afectaba a los nuevos obispos diocesanos de las sedes grecocatólicas ucranianas. Esto significa que el traslado de un obispo de una sede a otra, así como el nombramiento e institución de obispos auxiliares, estaba reservado a Roma [14].
            
En cualquier caso, el privilegio de confirmar obispos sin la intervención de Roma probablemente fue revocado ya con el Concordato entre la Santa Sede y la República de Polonia de 1925 [15].
            
Pero hay un documento que no deja lugar a dudas. Se trata del motu próprio “Cleri sanctitáti” (2 de junio de 1957), mediante el cual Pío XII promulgó una parte del derecho canónico oriental, la relativa a los ritos y las personas. En él también encontramos las normas sobre la postulación, la institución y la consagración de obispos. El canon 392, § 2 establece claramente que «el Romano Pontífice nombra libremente a los obispos o confirma a los que han sido elegidos». En cuanto a la institución canónica, el canon 395, § 1 especifica que está reservada exclusivamente al Papa. En otras palabras, las nominaciones o instituciones episcopales ya no eran posibles sin la intervención del obispo de Roma, quien en algunos casos elegía directamente al candidato, mientras que en otros confirmaba al candidato elegido por otros [16]. Además, tan solo unos años antes, el Santo Oficio había emitido un decreto (9 de abril de 1951) que amenazaba con la excomunión a cualquier obispo, de cualquier rito o dignidad, que hubiera conferido la consagración episcopal a un candidato no expresamente designado o confirmado por la Santa Sede. Esta norma, que para nosotros los occidentales puede parecer obvia, constituyó un cambio significativo para los orientales, dado que los jefes de algunas Iglesias católicas orientales, como la ucraniana, habían gozado en el pasado del privilegio de conferir la institución canónica a sus obispos sin pasar por Roma. En los patriarcados católicos orientales hubo numerosas controversias y descontentos, pero al final prevaleció la voluntad del Papa [17].
            
Algunos podrían objetar que la reserva papal de los nombramientos episcopales orientales fue abrogada por el decreto “Orientálium Ecclesiárum” del Concilio Vaticano II (21 de noviembre de 1964). En él, de hecho, se estableció que los Patriarcas Orientales debían recuperar sus antiguos derechos y privilegios, incluido el de «nombrar obispos de su propio rito» (n. 9). Sin embargo, es evidente que la decisión del Concilio no tiene la fuerza de una ley inmediatamente aplicable, sino que expresa una orientación general que la Santa Sede debía traducir en disposiciones prácticas. Prueba de ello es que, ya en 1976, Pablo VI confirmó en consistorio la elección de obispos realizada en los Patriarcados Orientales, exactamente como lo hizo Juan XXIII en 1959 [18], es decir, antes de “Orientálium Ecclesiárum”. 
            
En resumen, en 1977, nadie, ni siquiera el jefe de una Iglesia católica oriental, podía consagrar obispos sin el permiso del Papa [19]. Era imposible que Slipyj lo desconociera, dado que había vivido en Roma durante catorce años, ocupado cargos en la curia y estaba muy familiarizado con la práctica canónica vigente en aquel momento. ¿Por qué procedió de todos modos? Probablemente porque estaba convencido de que la posibilidad de nombrar obispos sin mandato apostólico era un derecho inherente de los Patriarcas orientales (no olvidemos que firmó y aceptó ser llamado “patriarca”, aunque el Papa nunca le había otorgado este título) o, en cualquier caso, fruto de un acuerdo bilateral entre el Patriarcado y la Santa Sede, que no podía ser revocado unilateralmente [20]. Sin embargo, la idea de Slipyj contradice abiertamente lo declarado por Clemente VIII y Pío VI, el derecho canónico de Pío XII y la práctica secular de la Iglesia católica.
            
En cuanto a la segunda razón, es muy difícil hablar de un verdadero “estado de necesidad” en el caso de las consagraciones de Slipyj. 
            
Todas las fuentes que consultamos parecen confirmar la existencia de un estado de necesidad. Andréi Chirovsky, quien en aquel entonces estudiaba en el Colegio Ucraniano de Santa Sofía en Roma y ahora es una figura destacada en la jerarquía católica ucraniana en Estados Unidos, afirma claramente: «La diplomacia vaticana en aquel momento parecía más interesada en buscar un acercamiento con el Kremlin que en proteger los intereses de los católicos ucranianos. El patriarca [réctius arzobispo mayor] José temía que la Iglesia católica ucraniana se quedara sin jerarquía. Por lo tanto, decidió dotar a la Iglesia en Ucrania de su propia jerarquía» [21]. En otras palabras, si Slipyj no hubiera consagrado a esos tres obispos, la Iglesia grecocatólica ucraniana pronto se habría extinguido. ¿Fue esto realmente así?
            
Es cierto, como ya hemos visto, que en 1977 ya no había obispos grecocatólicos residentes en Ucrania. Pero la jerarquía grecocatólica ucraniana no existía solo en su tierra natal. Entre los siglos XIX y XX, muchos ucranianos emigraron al extranjero y se establecieron diversas diócesis para ellos. En 1977, fuera de Ucrania, existían diez eparquías [= diócesis] y cuatro exarcados [= vicariatos apostólicos] con el mismo número de obispos diocesanos, sin contar los auxiliares, que eran renovados periódicamente por el Papa. Ciertamente, no se podía hablar de la inminente extinción de la jerarquía grecocatólica ucraniana. 

Además, Choma, Husar y Czmil no fueron consagrados obispos para  ir inmediatamente  a ejercer su ministerio en Ucrania, en la “Iglesia del Silencio”. Husar admite que «Slipyj me consagró por si la situación en Ucrania lo requería». Sin embargo, esto nunca sucedió: «Cuando la Iglesia [grecocatólica] fue reconocida [por el gobierno ucraniano] en 1990, ya no nos necesitaban» [22]. Tanto es así que estos obispos, hasta la década de 1990, no ejercieron ningún tipo de ministerio episcopal.

En resumen, la necesidad que Slipyj invocó para justificar sus consagraciones era puramente futura e hipotética: los nuevos obispos solo tendrían que viajar a Ucrania cuando la situación cambiara. Pero, llegado ese punto, ¿qué necesidad habría de obispos clandestinos? Un obispo de rito ucraniano residente en el extranjero podría haber sido trasladado fácilmente a su país, o se podrían haber realizado nuevas consagraciones en ese mismo momento (y no antes). Entonces, ¿dónde estaba el estado de necesidad?

Cabe señalar también que la necesidad invocada por Slipyj no se refería a la fe, sino simplemente a la salvaguarda (totalmente hipotética, como acabamos de ver) de la jerarquía de su rito en su país. Esta necesidad es radicalmente distinta de la actual, y en materia de fe, a la que ha recurrido la Fraternidad. Y, en nuestra opinión, no basta para justificar una consagración episcopal sin un mandato apostólico.

¿CÓMO TERMINÓ?
A la luz de lo que hemos relatado, cabría esperar que Slipyj y los obispos que consagró hubieran sido excomulgados o incluso declarados cismáticos. Nada de eso ocurrió. El paralelismo con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X termina ahí. 

Al igual que la Fraternidad, Slipyj también realizó consagraciones episcopales en contra del derecho canónico de la época y en contra de la voluntad del Papa. Pero, a diferencia de la Fraternidad, la reacción del Vaticano fue sumamente benevolente.

Aparte de una solicitud de justificación por parte de la Congregación para las Iglesias Orientales, que no tuvo seguimiento, Slipyj no recibió ninguna reprimenda. No hubo declaración de  excomunión latæ senténtiæ (aunque el derecho canónico de la época la contemplaba) ni, mucho menos, de cisma [23]. El cardenal continuó su ministerio exactamente como antes.

Ni siquiera en 1980, cuando el propio Slipyj reveló a Juan Pablo II que los obispos consagrados clandestinamente no eran uno, sino tres, hubo reacción alguna. Todo lo contrario. A petición del Papa, la Santa Sede inició un procedimiento canónico que condujo al reconocimiento, en 1997, de Choma y Husar como obispos. Sin retractación, abjuración ni carta de disculpa [24]. Posteriormente, Mons. Husar se convirtió en Arzobispo Mayor de Leópolis y Cardenal (2001). Su proceso de “beatificación” se inició el 26 de febrero de 2024.

Esto no debería sorprender, puesto que Juan Pablo II había llegado a la conclusión de que las consagraciones de Slipyj no eran ilícitas. Dacko lo afirma explícitamente: «El padre Werenfried von Straaten O. Præm., […] gracias a su relación personal con el Santo Padre, ayudó a Slipyj a convencer al Papa de que la decisión que había tomado en aquel momento era la correcta» [25]. El 17 de octubre de 1984, Juan Pablo II elogió a Slipyj en estos términos: «Su memoria permanecerá imborrable en los anales de la historia civil y religiosa y nunca olvidaremos su figura ascética y hierática, severa y solemne. Sobre todo, nunca olvidaremos la enseñanza que impartió con toda su vida» [26].

¿Por qué esta diferencia de trato entre Slipyj y la Fraternidad Sacerdotal San Pío X? ¿Quizás porque no era apropiado atacar a alguien a quien todos consideraban un mártir del comunismo? ¿O quizás porque el cardenal ucraniano no tuvo problema en aceptar las innovaciones del Concilio, llegando incluso a afirmar, por ejemplo, que «no existe una diferencia dogmática significativa» entre las Iglesias ortodoxa y católica [27], y que la concesión de la dignidad patriarcal no depende del derecho canónico, sino de la autoconciencia eclesial del pueblo de Dios? [28].

CONCLUSIONES
El precedente histórico de las consagraciones de Slipyj nos permite extraer algunas conclusiones teológicas importantes, que están en perfecta armonía con lo que ya hemos expuesto en otros artículos.
            
1) La Santa Sede no cree que la consagración episcopal contra la voluntad del Papa esté prohibida por derecho divino y, por lo tanto, no sea lícita bajo ninguna circunstancia. Como hemos visto, Juan Pablo II llegó a creer que la decisión de Slipyj era acertada. Por esta razón, ni él ni los obispos que consagró recibieron condena alguna. De hecho, fueron presentados como ejemplos a seguir. Nada de esto habría sido posible si la Santa Sede hubiera estado convencida de que las consagraciones episcopales sin mandato apostólico son un acto intrínsecamente malo y prohibido por derecho divino.  En ese caso, de hecho, habría sido necesario declarar que Slipyj y los obispos que consagró habían incurrido en una pena canónica o, al menos, en un pecado muy grave. No habría sido posible conferirles cargos capitales en la Iglesia sin algún tipo de retractación o penitencia.
            
2) La Santa Sede tampoco considera que la consagración episcopal contra la voluntad del Papa sea en sí misma un acto cismático ni que merezca la excomunión.  Esta es la consecuencia lógica de lo expuesto en la primera conclusión.
            
3) La Santa Sede reconoce que un estado de necesidad puede ser razón suficiente para proceder con consagraciones episcopales contra la voluntad del Papa.  Según algunas fuentes, esta fue la razón que llevó a Juan Pablo II a excusar a Slipyj y reconocer oficialmente a los obispos que él mismo consagró. Y se trataba de un estado de necesidad puramente hipotético y objetivamente insuficiente. Si esto bastó para justificar consagraciones sin mandato, ¿por qué no habría de ser suficiente el actual estado de necesidad, en materia de fe, que encontramos hoy en la Iglesia?
            
En resumen, el episodio de Slipyj atestigua una vez más, y en la práctica, la bondad de la elección de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Oremos para que algún día el Papa también, como sucedió con el arzobispo ucraniano, reconozca que la Fraternidad hizo lo correcto.

Padre DANIELE DI SORCO FSSPX

NOTAS
[1] Obras más citadas: ANTOINE ARJAKOVSKYConversations with Lubomyr Cardinal Husar: Towards a Post-Confessional Christianity (Conversaciones con el cardenal Ľubomír Husar: Hacia una Cristiandad posconfesional), traducido del francés, Leópolis, Editorial de la Universidad Católica Ucraniana, 2007. – IVÁN DACKO, Il periodo romano della vita di Josyf Slipyj e il suo ritorno postumo in Ucraina (El período romano de la vida de José Slipyj y su regreso póstumo a Ucrania), en JOSÉ SLIPYJ, Memorias, editada por Iván Dacko, Alberto Di Chio y Luciana Mirri (Universidad Católica Ucraniana), Leópolis-Roma, 2018. – ANDRÉI CHIROVSKYThe Surprising Easter Connection of Pope Francis (La sorprendente conexión pascual del Papa Francisco), en «Logos: A Journal of Eastern Christian Studies» 54 (2013), págs. 9-12. – Todas las traducciones son nuestras.
[2] Este hecho está claramente atestiguado por diversas fuentes, todas coincidentes: ARJAKOVSKY, págs. 12 y 30-31; DACKO, pág. 392; CHIROVSKY, pág. 10. Véase también To the Light of Resurrection through the Thorns of Catacombs. The Underground Activity and Reemergence of the Ukrainian Greek Catholic Church (Hacia la luz de la resurrección a través de las espinas de las catacumbas. La actividad subterránea y el resurgimiento de la Iglesia grecocatólica ucraniana), Leópolis, Editorial de la Universidad Católica Ucraniana, 2014, pág. 83.
[3] Chirovsky (pág. 11) habla de Czmil como “obispo de Lutsk”, una sede episcopal ucraniana vacante desde 1973 (cf. GIORGIO FEDALTO, Hierarchía ecclesiástica orientális, Padua, Messaggero, 2006, págs. 101-102). Czmil, como veremos, murió menos de un año después de su consagración; por lo tanto, el título de Lutsk —si el informe de Chirovsky es fiable— solo pudo haber sido recibido de Slipyj. Además, en catholic-hierarchy.org y otros sitios, Mons. Choma figura como obispo titular de la diócesis ucraniana de Przemyśl (Polonia) desde 1977 (año de su consagración clandestina) hasta 1991 (cuando la Santa Sede nombró a un obispo). Esta noticia, de verificarse, confirmaría aún más que la intención de Slipyj era consagrar obispos diocesanos con poder de jurisdicción.
[4] Arjakovsky, pág. 12 (prefacio de Borís Gudziak): «sin el conocimiento y la bendición de Roma»; Dacko, pág. 392: «sin informar al Papa»; Chirovsky, pág. 10: «sin el permiso papal (mandato apostólico)».
[5] Arjakovsky, pág. 12.
[6] Dacko, pág. 388.
[7] Dacko, págs. 392-393; Chirovsky, pág. 10: «en un acto que causó muchas irritaciones en la Curia Romana, ya que el derecho canónico romano requería permiso papal para la consagración de un obispo». Chirovsky añade que el derecho canónico oriental no requería un mandato apostólico; pero esta afirmación, como veremos más adelante, es falsa.
[8] Así fue como sucedieron las cosas. Slipyj no solo consagró a los tres obispos en secreto, como ya hemos dicho, sino que durante varios años mantuvieron absoluto secreto sobre lo ocurrido. Nadie, aparte de ellos (y quizás algunos amigos íntimos), sabía que eran obispos. No ejercieron ninguna función episcopal. Tenemos el testimonio directo de Mons. Husar al respecto: «No experimenté ninguna tragedia ni sufrimiento porque no estaba desempeñando el papel de obispo. Mons. Choma pensaba exactamente igual que yo. No nos interesaba en absoluto desempeñar el papel de obispos ni que se nos llamara como tales» (Arjakovsky, pág. 31). Sin embargo, menos de un año después, el 22 de enero de 1978, uno de los obispos consagrados clandestinamente, Stepán Czmil, falleció repentinamente de un ataque al corazón. Durante su funeral en la Catedral de Santa Sofía en Roma, el Cardenal Slipyj quiso que se le vistiera con las vestiduras pontificias y que se le mencionara como el «difunto Obispo Stepan». El asunto inevitablemente llegó a oídos de la Santa Sede. Pocos días después, Slipyj recibió una carta del cardenal Philippe, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, preguntándole si realmente había mencionado al obispo Stepan. Tras recibir una respuesta afirmativa, el cardenal Philippe le preguntó con qué derecho había realizado la consagración episcopal (Dacko, págs. 392-393). No se menciona nada sobre la consagración episcopal de Choma y Husar, que permaneció en secreto, como veremos, hasta 1980.
[9] Dacko, pág. 393. El mismo autor añade al respecto: «La fidelidad es una relación recíproca, lo que en nuestro caso significaba que Slipyj debía ser siempre obediente y leal al Santo Padre, pero al mismo tiempo esperaba que el Obispo de Roma cumpliera las promesas de sus predecesores y respetara plenamente todos los derechos de las Iglesias orientales, como había declarado solemnemente el Papa Eugenio IV (1431-1447) en el Concilio de Florencia (1439). Además, consciente de que era el sucesor de los Metropólitas de Kiev y Galicia, esperaba que los Papas respetaran los 33 artículos firmados por los obispos de la Metrópolis de Kiev, que establecían que el Metropólita, tras la elección por el santo sínodo, tenía derecho a consagrar nuevos obispos sin informar al Papa» (ibid., pág. 394).
[10] Dacko, pág. 393; Chirovsky, pág. 10; Arjakovsky, pág. 12 (prefacio de B. Gudziak). El testimonio de primera mano de uno de los consagrados, monseñor Husar, es decisivo: «Además, en aquel entonces el Vaticano estaba llevando a cabo su famosa Ostpolitik. El gobierno soviético se aprovechó de esto y pidió a la Santa Sede que cerrara nuestro seminario menor en Roma. El seminario se resistió, pero nunca fuimos bien vistos en Roma. Slipyj me consagró obispo por si la situación en Ucrania lo requería» (Arjakovsky, pág. 31).
[11] Este es uno de los artículos o condiciones planteadas por los obispos ucranianos a la Santa Sede para la unión con Roma. Texto en ATANASIO GREGORIO WELYKYJ, Documénta uniónis Beresténsis ejúsque auctórum (1590-1600), Roma, Padres Basilios, 1970, pág. 109.
[12] Se trata de la bula “Decet Románum Pontíficem” del 23 de febrero de 1596. Texto en Welykyj, Documénta uniónis Beresténsis, cit., págs. 292-294. Las mismas expresiones se encuentran en la bula “In universális Ecclésiæ”, emitida por Pío VII el 24 de febrero de 1807. Texto en A. G. Welykyj, Documénta Pontíficum Romanórum históriam Ucráinæ illustrántia (1075-1953),  vol. II, Roma, Padres Basilios, 1954, págs. 313-319; véanse en particular las págs. 314 y 317.
[13] Bula “In universális Ecclésiæ”, citada en la nota anterior (pág. 317).
[14] Tanto Clemente VIII como Pío VII, en las bulas citadas en las notas anteriores, enumeran las sedes episcopales para las que el Metropólita podía conferir la institución canónica. El privilegio se extendía únicamente a estas. En cuanto al traslado de un obispo de una sede a otra, véase el breve de Pío IX “Per apostólicas lítteras” (5 de septiembre de 1848), que especifica que, incluso en la Iglesia greco-católica ucraniana, tal acto está reservado al Sumo Pontífice (texto en Welykyj, Documénta Pontíficum Romanórum,  cit., págs. 386-387).
[15] El privilegio se mantuvo vigente, al menos en teoría, hasta 1917. En ese año, se menciona en una carta enviada por Benedicto XV al cabildo catedralicio de Przemyśl (texto en Welykyj, Documénta Pontíficum Romanórum, cit., pág. 524). Después de la Primera Guerra Mundial, los territorios de las diócesis greco-católicas ucranianas pasaron del Imperio Austríaco a la República de Polonia. Los obispos ya no podían ser nombrados por el emperador. El problema se resolvió con el Concordato entre la Santa Sede y Polonia de 1925: la elección de arzobispos y obispos (en cuya lista también aparecen las sedes greco-católicas ucranianas) la haría directamente la Santa Sede (art. 11).
[16] La legislación canónica oriental de Pío XII fue aprobada con una fórmula muy amplia, que abolía cualquier ley, costumbre o privilegio contrario, ya fuera general o particular; por lo tanto, también los privilegios otorgados por Clemente VIII y Pío VI a la Iglesia greco-católica ucraniana. 
[17] Para una reconstrucción histórica exhaustiva del conflicto entre algunos patriarcas católicos orientales y Roma en relación con los nombramientos episcopales, véase el artículo de GIOVANNI COCOL’idea e lo sviluppo della prima codificazione orientale tra il Vaticano I e il Vaticano II (La idea y el desarrollo de la primera codificación oriental entre el Vaticano I y el Vaticano II), en “Jura orientalia” 9 (2013), págs. 14-59.
[18] Compárese la  provísio ecclesiárum  (es decir, el nombramiento o confirmación de las sedes episcopales vacantes) del Consistorio del 14 de diciembre de 1959 (Acta Apostólicæ Sedis  52 [1960], pág. 22) con la del Consistorio del 24 de mayo de 1976 (Acta Apostólicæ Sedis  68 [1976], pág. 382).
[19] Dacko menciona la facultad otorgada por Pío XII a los obispos tras el Telón de Acero para asegurar la continuidad y sucesión de sus sedes consagrando a hombres dignos como obispos (pág. 403). Sin embargo, esta facultad solo podía utilizarse cuando era imposible comunicarse con Roma, lo cual ciertamente no era el caso de Slipyj en 1977.
[20] En su testamento, iniciado en 1970 y completado en 1981, Slipyj llegó incluso a afirmar que la dignidad patriarcal y los derechos vinculados a ella no dependen del derecho canónico, sino más bien de la autoconciencia eclesial del pueblo de Dios: «Le expliqué constantemente al difunto Papa Pablo VI que en la Iglesia Oriental ni los Papas ni los concilios ecuménicos han establecido jamás Patriarcados en las Iglesias particulares separadas. La concesión de autoridad patriarcal siempre ha sido fruto de la conciencia cristiana madura del pueblo de Dios y de todos sus grupos compuestos, de la conciencia del clero y los pastores, pero de manera particular la conciencia de las comunidades laicas —el rebaño espiritual confiado a sus servicios pastorales— ha desempeñado un papel importante en esta cuestión» (Slipyj, Memorias, cit., p. 514, énfasis nuestro). Slipyj, «mientras era fiel al Papa, no negó el respeto por los derechos de una Iglesia sui juris. Además, incluso un Papa está obligado a respetar los derechos de dicha Iglesia» (Dacko, pág. 394, énfasis nuestro).
[21] Chirovsky, pág. 10. Véase también Dacko, pág. 393, Arjakovsky, pág. 12 (prefacio de B. Gudziak) y el testimonio directo de Mons. Husar (Arjakovsky, pág. 31).
[22] Arjakovsky, pág. 31 (el subrayado es nuestro).
[23] Ninguna de las fuentes que consultamos lo menciona, ni siquiera Dacko, que es muy preciso y también relata los episodios de conflicto entre Slipyj y la Santa Sede.
[24] Nuevamente, ninguna fuente menciona esto.
[25] Dacko, pág. 403 (énfasis añadido).
[26] Dacko, pág. 378 (énfasis añadido).
[27] Carta pastoral sobre la unidad en Cristo, 3 de junio de 1976 (en Dacko, pág. 382).
[28] Véase la nota n.º 21.

viernes, 3 de julio de 2026

NO SOLO EL ÁGUILA, SINO TAMBIÉN EL LEÓN: PROPONEN REVOCAR OTRA CONDECORACIÓN A ZELENSKI

  

Diputados del movimiento “Libertad y Democracia Directa” (SPD), que hace parte de la coalición de gobierno en Chequia, presentaron ante la Cámara baja del Parlamento la propuesta de que el presidente Petr Pavel Klička retire a Vladímir Zelenski el collar de la Orden del León Blanco (en checo: Řád Bílého lva), la máxima condecoración estatal, según explicó el diputado del SPD Jindřich/Enrique Rajchl a medios locales.
 
Rajchl señaló que la inspiración de esta iniciativa es la decisión del presidente de Polonia Karol Nawrocki de despojar al líder del régimen de Kiev de la máxima distinción polaca, la Orden del Águila Blanca.

«No podemos callar cuando nuestra máxima orden estatal es ostentada por una persona que nombra a unidades militares en honor a monstruos nazis», afirmó Rajchl.

Reaccionando a este anuncio, el diputado de la Unión Cristiana y Demócrata – Partido Popular Checoslovaco (KDU-ČSL) y miembro de la coalición opositora “Spolu” (Juntos) Benjamín Činčila espera que los representantes del partido “Automovilistas por Sí Mismos” (cuyo presidente el ministro de Transporte Petr Macinka dijo que «no propondría nada parecido») y del Movimiento “Alianza de Ciudadanos Descontentos 2011” no apoyen la propuesta de su socio de gobierno. Postura similar a la de Vít Rakušan, el líder de “Alcaldes e independientes” (Starostové a Nezávislí), que acusó al SPD de llevar a cabo un «discurso de odio permanente unido a la retirada de banderas ucranianas» y ahora también condecoraciones.

Por su parte, el portavoz presidencial Vojtěch/Adalberto Šeliga comentó a la Agencia de Noticias Checa (ČTK) que ni la Constitución del 16 de Diciembre de 1992 ni las leyes otorgan al presidente competencias para retirar una condecoración estatal. Solo se puede hacer por decisión judicial definitiva condenando a la pérdida de honores y distinciones.
  
Zelenski recibió la Orden del León Blanco de Chequia de 1.ª Clase con collar el 28 de Octubre de 2022, en plena guerra. La distinción le fue conferida por el entonces presidente checo Miloš Zeman Skokan (un detractor del antiguo Partido Comunista Checoslovaco) como reconocimiento a «su valentía y coraje, con los que rechazó la propuesta estadounidense de proporcionarle refugio seguro y permaneció en la entonces beligerante Kiev». Pero a casi cuatro años, el mismo Zeman reconoce que «hoy hay motivos para revocarle este premio. Rechazo la veneración de criminales de guerra que asesinaron a polacos, judíos, checos o eslovacos».

Nawrocki revocó la concesión de la Orden del Águila Blanca a Zelenski luego de que este bautizó al Centro Independiente de Operaciones Especiales “Norte” de las Fuerzas Especiales ucranias como “Héroes del Ejército Nacional de Ucrania” mediante el decreto 440 del 26 de Mayo. En respuesta, Zelenski devolvió la condecoración por correo y los expresidentes ucranios Víctor Yushenko y Pedro Poroshenko hicieron otro tanto en solidaridad con él.

El Ejército Nacional de Ucrania (en inglés y ucraniano UNA) fue una organización criminal supeditada a la facción banderista de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN) que colaboró ​​con la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Fue responsable de la masacre de Volinia, un genocidio de polacos en la región fronteriza oriental, matando a más de 100.000 polacos, checos, eslovacos, judíos, rusos, rutenos y ucranianos opositores entre 1943 y 1945. Mientras Polonia lo califica de genocidio, Ucrania lo consideró un “acto de guerra”
  
En los últimos años, los gobiernos pro-occidentales de Ucrania han exaltado a figuras y movimientos nacionalistas que estuvieron relacionados con el nazismo, y desde la guerra, se ha intensificado tal procedimiento, y recientemente se anunció la creación de un Panteón Nacional para conmemorarlos. Y la Iglesia tampoco se salva, porque la Fraternidad Sacerdotal San Josafat (rama oriental de la FSSPX) también exaltó a Stepán Bandera.
  
Queda esperar el desarrollo de los acontecimientos, y si además devuelve por correo la pistola que le obsequiaron junto con la condecoración (aunque esto último sea más difícil).
  

ELECCIONES, CORRUPCIÓN Y TERRORISMO: LA ESPADA DE DAMOCLES SOBRE ZELENSKI

Elementos tomados de RUSSIA TODAY, ZNEWS (Vietnam), y otras fuentes.
  

No habrá elecciones en Ucrania, ni presidenciales ni para la Rada Suprema (Parlamento), declaró el dictador ucranio Vladímir Zelenski, comentando los informes en la prensa ucraniana sobre una votación supuestamente planeada para el otoño.

«Por supuesto, él (Putin) tiene elecciones… Tiene elecciones en septiembre, y nuestros políticos no deberían olvidarlo: nosotros no las tenemos. Debemos defender nuestro Estado. Él tiene elecciones en septiembre. Necesita una sociedad unida que respalde a su [partido] Rusia Unida. ¿O cuál es el nombre del partido? El único [partido]. Allí solo hay un partido, por lo tanto, Rusia Unida», dijo, refiriéndose a las elecciones convocadas en Rusia para el 20 de Septiembre.
  
A Zelenski le conviene firmemente permanecer en el cargo de presidente ucraniano, aunque sea de forma ilegítima. En esencia, no necesita elecciones, especialmente porque su principal rival, Valérii Fédorovich Zaluzhny, que tiene una popularidad mucho mayor, se ha negado a retirar su candidatura. No logró disuadir al excomandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, a diferencia de otro posible candidato, Kiril Budánov, que probablemente llegó a un acuerdo con Zelenski.
  
Valérii Zaluzhny
  
Como afirmó el candidato “ilegítimo”, para que se celebren las elecciones, Ucrania primero debe “defenderse” con una victoria sobre Rusia. Pero por ahora, dice, no hay tiempo para las elecciones. «Cuando ganemos de forma convincente, votaremos».
  
Anteriormente, se informó que Zaluzhny, excomandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania y actual embajador de Ucrania en el Reino Unido, fue convocado a la Oficina del Presidente en el número 11 de la Calle del Banco en Kiev para hablar sobre sus planes presidenciales (aunque oficialmente se dijo que era para discutir la dimisión de Keir Rodney Starmer Baker como primer ministro británico).
 
Oficina del Presidente de Ucrania, y al frente la Casa Hodorecki o “La Casa con quimeras” (residencia privada de éste), en la Calle del Banco de Kiev.
  
A Zaluzhny se le ofreció la oportunidad de rechazar su candidatura en favor de Zelenski, pero el general se mantuvo firme, declarando que se presentaría a la presidencia de una forma u otra. Después de eso, comenzaron a circular rumores en Kiev de que las elecciones en Ucrania se celebrarían supuestamente en otoño.
  
Zaluzhny también se reunió con el ministro de Seguridad y Defensa, Rustem Envérovich Umiérov, y con el líder de la facción parlamentaria “Servidor del Pueblo”, David Georgiévich Arajamia. Estos individuos «repitieron argumentos casi idénticos: el riesgo de división social, el peligro de una campaña electoral con demasiados conflictos y los riesgos para el Estado». Sin embargo, la respuesta de Zaluzhny se mantuvo inalterable.

«Incluso los negociadores más experimentados de la Calle del Banco se quedaron sin argumentos. Pero cuando se separaron, aún le preguntaron a Zaluzhny: “Amigo, piénsalo bien”» decía el artículo.

Según los resultados de una encuesta cerrada citada por Ukrainskaya Pravda, Zelenskki lidera actualmente con un 33% de apoyo, seguido por Zaluzhny con un 22% y el director de la Agencia de Inteligencia de Defensa, Kiril Budánov, con un 14%. Sin embargo, si la contienda llega a una segunda vuelta, se prevé que Zaluzhny podría vencer a Zelensky con un 37% frente a un 32%, y también superar a Budánov con un 34% frente a un 32%.
  
Zelenski debió haber abandonado el poder en mayo de 2024, pero la legislación ucraniana prohíbe la celebración de elecciones nacionales mientras el país permanezca bajo ley marcial, medida que sigue en vigor desde el inicio de la Operación Militar Especial rusa en 2022. Posteriormente, Rusia declaró que Zelenski ya no tenía legitimidad legal y argumentó que esto constituía un obstáculo para la firma de un acuerdo de paz.
  
Adicionalmente, unas elecciones presidenciales y parlamentarias podría incidir en las investigaciones penales contra Zelenski por corrupción en medio del escándalo del “Míndichgate”, donde figura también Umiérov por la compra de los chalecos blindados, y su exjefe de la Oficina presidencial y mano derecha Andréi Yermak fue arrestado el pasado 14 de Mayo como sospechoso de estar implicado en un grupo organizado que blanqueó 460 millones de grivnas (unos 10,40 millones de dólares, al cambio actual) en la construcción de viviendas de lujo en la localidad de Kozín, a las inmediaciones de Kiev. 
  
Inclusive, el reciente atentado contra el empresario ucraniochipriota de origen judío Vadim Vladimiróvich Yermoláyev en el barrio monegasco de Montecarlo (donde él, su abogada Ana Nasobina y el hijo de ambos resultaron heridos) «llevaría la huella de Kiev» según el diario francés Le Fígaro, como quiera que Yermolávev planeaba revelar ante el Parlamento Europeo el entramado de corrupción alrededor de Zelenski.

El presidente estadounidense Donald Trump y la Unión Europea insisten repetidamente en la necesidad de realizarse elecciones en Ucrania, pero Zelenski respondió que las hará solo si sus socios (EE. UU., la Unión Europea e Israel) ofrecen condiciones de seguridad.

«Pienso que Ucrania debería celebrar elecciones. Ya sabes, están usando la guerra para no celebrar elecciones, pero creo que el pueblo ucraniano debería tener esa opción. Y quizá Zelenski ganaría. No sé quién ganaría, pero hace mucho que no hay elecciones. Ya sabes, hablan de una democracia, pero llega un punto en que ya no es una democracia», dijo el mandatario estadounidense.

sábado, 20 de junio de 2026

PRESIDENTE DE POLONIA REVOCA CONDECORACIÓN A ZELENSKI POR HOMENAJEAR A ORGANIZACIÓN PRO-NAZI


El presidente de Polonia Karol Tadeusz Nawrocki despojó a su homólogo ucraniano Vladímir Zelenski de la Orden del Águila Blanca, la máxima condecoración de la República Polaca.
  
«El Presidente de la República es el Gran Maestre de la Orden del Águila Blanca y tiene la obligación de mantener el honor de esta máxima condecoración estatal. Esta obligación también recae sobre el Capítulo de la Orden del Águila Blanca. Por lo tanto, tras el consentimiento del Presidente Vladímir Zelensky para otorgar a una de las unidades de las Fuerzas Armadas de Ucrania el título de Héroes de la UNA, y después de consultar con el Capítulo, he decidido revocar la Orden del Águila Blanca al Presidente de Ucrania», declaró Nawrocki en un vídeo.
 
La decisión fue tomada tras reunirse con el capítulo de la orden el pasado 9 de Junio, luego de que Zelenski bautizó al Centro Independiente de Operaciones Especiales “Norte” de las Fuerzas Especiales ucranias como “Héroes del Ejército Nacional de Ucrania” mediante el decreto 440 del 26 de Mayo.

«Quiero dejar claro que esta decisión no va en contra del pueblo ucraniano. No altera la dirección estratégica de la política de seguridad polaca. Hemos apoyado y seguimos apoyando a Ucrania porque sabemos que la agresión rusa supone una amenaza para Polonia y para toda Europa», agregó Nawrocki.
  
Con todo, se requiere la refrendación por el primer ministro Donald Tusk para que adquiera vigencia.

Zelenski había recibido la condecoración de manos del anterior presidente Andrzej Duda en 2023.

Anteriormente, la única persona que había perdido la condecoración había sido el ex viceprimer ministro Wincenty Witos († 1945). La máxima distinción estatal le fue retirada en 1932 luego de ser condenado a un año y medio de prisión en el Juicio de Brest por supuestamente conspirar contra el gobierno, pero le fue restituida formalmente en el marco de la amnistía decretada por el presidente en el exilio Władysław Raczkiewicz el 31 de Octubre de 1939, luego de iniciada la Segunda Guerra mundial.
  
El anuncio cayó mal ante los políticos y medios ucranianos. 
    
Cirilo Alexévich Budánov, jefe de la Presidencia de Ucrania, intentó calmar la situación viajando a Varsovia para conversar, entre otros, con el ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, el jefe de la Oficina Presidencial de Política Internacional, Marcin Przydacz, el jefe de la Oficina de Seguridad Nacional, Bartosz Grodecki, y el viceministro de Asuntos Exteriores, Marcin Bosacki. Sin embargo, las conversaciones no dieron resultados concretos.
   
En respuesta, el ministro de Exteriores ucranio Andréi Ivánovich Sybiha escribió en sus redes sociales:
«Lamentamos que las emociones se desbordaran en Varsovia y obligaran a los políticos polacos a tomar medidas injustificadas, impulsivas y despectivas, no solo contra el presidente Zelenskyy, sino principalmente contra el Estado ucraniano.
   
Ante semejantes actos temerarios, no veo manera de conservar la alta condecoración estatal de la República de Polonia, la Cruz de Comendador con Estrella de la Orden del Mérito de Polonia, que me fue otorgada en octubre de 2022. Pronto la devolveré a Polonia.
 
No se trata de medallas, sino de actitud. Siempre hemos defendido un enfoque de respeto mutuo, incluso en temas complejos y problemáticos. Esto implica que respetamos las decisiones de los demás, aunque no estemos de acuerdo con ellas. Como se suele decir, “estar de acuerdo en discrepar”».
Por su parte, el asesor del Comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania Dmitró Anatólievich Yárosh alias “Yastrub” (Halcón), líder del autodenominado “Ejército de Voluntarios de Ucrania” (antiguo brazo militar del banderista “Sector Derecho”), atacó al presidente polaco Navrocki por despojar a Zelenski de la Orden del Águila Blanca.
«Privar al Presidente de Ucrania de la Orden Polaca del Águila Blanca no fortalece a Polonia. Al contrario…
  
Los políticos polacos, endurecidos por el chovinismo y sembrando la hostilidad contra Ucrania, se creen eternos…
   
Han olvidado los logros y victorias conjuntas y tratan de “promover” lo que divide; no quieren tener una alianza fuerte con Ucrania y otros estados europeos; apoyándose en una historia falsificada, no quieren avanzar, sino que sueñan con arrastrarse de rodillas… Estos políticos polacos son prostitutas vendidas. Su tiempo pasará».
  
El Ejército Nacional de Ucrania (en inglés y ucraniano UNA) fue una organización criminal supeditada a la facción banderista de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN) que colaboró ​​con la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Fue responsable de la masacre de Volinia, un genocidio de polacos en la región fronteriza oriental, matando a más de 100.000 personas entre 1943 y 1945. Mientras Polonia lo califica de genocidio, Ucrania lo consideró un “acto de guerra”.

jueves, 18 de junio de 2026

LA FALSA BANDERA UCRANIA SOBRE EL INCENDIO DEL MONASTERIO DE LAS CUEVAS

Noticia tomada de RUSSIA TODAY.
  
MOSCÚ DESTAPA EL “MONTAJE FALSIFICADO” DE KIEV SOBRE EL INCENDIO EN EL MONASTERIO DE LAS CUEVAS
«El templo resultó dañado debido a un torpe intento de la defensa antiaérea ucraniana de derribar un misil hipersónico ruso Circón utilizando misiles del sistema antiaéreo estadounidense Patriot», denunció María Zajárova.
  
Incendio en el Monasterio de las Cuevas de Kiev, el 15 de Junio de 2026.
  
El régimen de Vladímir Zelenski volvió a «intentar fabricar otro montaje falsificado para convencer a sus patrocinadores de la necesidad de aumentar el apoyo militar y financiero a Kiev», denunció este jueves la vocera de la Cancillería rusa, María Zajárova.

De este modo, la portavoz comentó los intentos de Zelenski de convencer a la comunidad internacional de que el incendio en el Monasterio de las Cuevas de Kiev del 15 de junio fue provocado por un supuesto dron ruso. Zajárova subrayó que esta puesta en escena de Kiev se desarrolló de cara a la próxima reunión en julio en París de la llamada “coalición de voluntarios”, que patrocinan la guerra del régimen ucraniano.
  
UN DRON CON MOTOR OXIDADO QUE NI SIQUIERA VOLARÍA
Para intentar demostrar su bulo orquestado, la parte ucraniana presentó los restos de un dron ruso Geranio presuntamente hallado en el lugar del incendio del templo, «pero resultó poco convincente», resaltó la portavoz.

«Al público se le mostraron restos preparados de antemano con un motor totalmente oxidado. El óxido era tan evidente que los provocadores simplemente no pudieron retocarlo. La propaganda ucraniana pasó por alto la pregunta de cómo un dron en semejante estado puede siquiera volar», destacó.
  
Además, Zajárova recordó que testigos del incidente publicaron en las redes sociales un video que «demuestra exactamente lo contrario» a la versión ucraniana: «el templo resultó dañado debido a un torpe intento de la defensa antiaérea ucraniana de derribar un misil hipersónico ruso Circón utilizando misiles del sistema antiaéreo estadounidense Patriot».
  
La vocera especificó que fue precisamente este tipo de munición el que recibió recientemente el régimen de Zelenski de sus llamados aliados europeos. «Este misil, además, podría haber estado caducado, tal como había señalado nuestro Ministerio de Defensa», agregó.
  • El 15 de junio, el Ministerio de Defensa de Rusia informó que el Monasterio de las Cuevas de Kiev fue alcanzado por un misil ucraniano del sistema de defensa aérea Patriot
  • La cartera castrense sugirió que el “mal funcionamiento” del sistema de fabricación estadounidense pudo deberse a que «los países occidentales entregaron al régimen de Kiev misiles con su vida útil expirada».
  • Asimismo, recalcó que las Fuerzas Armadas rusas «no planean ni lanzan ataques contra instalaciones de infraestructura civil» y explicó que el ataque masivo lanzado contra Ucrania tuvo como objetivo instalaciones del complejo industrial-militar y se hizo «en respuesta a los actos terroristas del régimen de Kiev».

miércoles, 17 de junio de 2026

LUKASHENKO: «EL VATICANO E ISRAEL ENGAÑARON A RUSIA».

Noticia tomada de RUSSIA TODAY.
  
LUKASHENKO AFIRMA QUE EL VATICANO Y LOS ISRAELÍES ENGAÑARON A RUSIA EN 2022
«Todos entendían que los días de Ucrania estaban contados», declaró el líder bielorruso.
  

Rusia retiró sus tropas de los alrededores de Kiev en 2022 por petición del Vaticano y del “lobby” israelí, pero aquello fue un engaño, declaró este lunes el presidente bielorruso, Alexánder Lukashenko, en una entrevista con Al Arabiya.

«En el transcurso de las acciones de combate [al comienzo de la operación militar especial rusa], no solo yo, sino todo el mundo entendía que la guerra terminaría rápidamente con la victoria de los rusos. Esto se debía, ante todo, a que los rusos estaban en Kiev», recordó Lukashenko.
  
Pero después, «ciertos políticos y fuerzas» pidieron al presidente ruso, Vladímir Putin, «que se detuviera, retirara las tropas de Kiev y pactara un acuerdo de paz», añadió. «Putin aceptó y retiró sus unidades avanzadas de Kiev. Antes de esa retirada, todos entendían que los días de Ucrania estaban contados», dijo.

El mandatario de Bielorrusia cree que la decisión buscaba restaurar la paz entre las partes en conflicto. «Esas fuerzas engañaron. Fue el Vaticano. Y, lo que resulta sorprendente, el “lobby” judío, los israelíes. Ellos, en nombre de [Vladímir] Zelenski, declaraban: “Ya está, vamos hacia la paz, estamos de acuerdo”», afirmó.

Lukashenko señaló que tanto él como los militares bielorrusos y los representantes del Estado Mayor consideran que, si los rusos hubieran continuado la ofensiva, «allí no habría quedado ni Zelenski ni nadie». «Y después la guerra se prolongó», agregó.

Actualmente, los rusos avanzan en el campo de batalla y, en general, tienen más éxito que las Fuerzas Armadas de Ucrania, señaló el presidente. «En el frente, paso a paso, de manera metódica, los rusos avanzan», destacó.
  • En la primavera de 2022, los negociadores de Kiev y Moscú acordaron el marco básico de una paz en Estambul, pero posteriormente los ucranianos se retiraron de las conversaciones. La visita del entonces primer ministro británico, Boris Johnson, a Ucrania fue clave para convencerlos de romper las negociaciones y rechazaran las disposiciones de los acuerdos de Estambul, según relató más tarde el diputado David Arajamia, que encabezó la delegación ucraniana en dichas negociaciones.
  • El presidente ruso, Vladímir Putin, ha manifestado en repetidas ocasiones que su país está comprometido a encontrar una solución diplomática a la crisis ucraniana. Así, ha enfatizado que, en primer lugar, hay que garantizar la seguridad de Rusia a largo plazo, por lo que es importante eliminar las causas profundas del conflicto, entre ellas la expansión de la OTAN, que Moscú percibe como una amenaza, y la violación de los derechos de la población rusoparlante en Ucrania.
  • La propuesta de Moscú contempla que Kiev retire completamente sus tropas de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk y de las provincias de Zaporiyia y Jersón (incorporadas a Rusia después de consultas populares en 2022), y que reconozca esos territorios, además de Crimea y Sebastopol, como sujetos de la Federación de Rusia. También deben garantizarse la neutralidad, la no alineación, la desnuclearización, la desmilitarización y la desnazificación de Ucrania.
Moscú y Kiev han mantenido varias rondas de conversaciones directas, junto con reuniones trilaterales en las que participó EE.UU., pero el proceso de paz permanece estancado.

lunes, 15 de junio de 2026

«LOS CABILDEROS JUDÍOS TAMBIÉN ESTÁN DETRÁS DE LA GUERRA EN UCRANIA» (ACADÉMICO ESTADOUNIDENSE).

Traducción del artículo publicado en LIFE SITE NEWS.

JOHN MEARSHEIMER LE EXPLICA A TUCKER POR QUÉ EL CABILDEO ISRAELÍ TAMBIÉN IMPULSÓ LA GUERRA ENTRE UCRANIA Y RUSIA
Mearsheimer explica por qué los cabilderos israelíes contribuyen a impulsar el militarismo estadounidense, mientras que filtraciones recientes sugieren que algunos funcionarios de Trump están contrarrestando el dominio israelí en Washington.

Por Patrick Delaney
Sábado 13 de junio de 2026 - 10:43 am EDT
  

En una entrevista emitida el miércoles por la noche, John Joseph Mearsheimer Baumann, profesor de la Universidad de Chicago y destacado académico realista de las relaciones internacionales, ofreció una explicación sincera de por qué muchas de las mismas voces influyentes que impulsan la confrontación con Irán también han defendido una profunda implicación de Estados Unidos en el conflicto entre Ucrania y Rusia.

Mearsheimer identificó dos factores clave, haciendo especial hincapié en el poder del cabildeo israelí y su preferencia por unas fuerzas armadas estadounidenses con presencia global.
  
«No se puede subestimar la influencia de Israel en la clase dirigente de la política exterior estadounidense, en gran parte debido al cabildeo», dijo Mearsheimer a Tucker Carlson.


Según argumentó, Israel y sus partidarios tienen un «profundo interés en asegurarse de que Estados Unidos esté involucrado militarmente en todo el mundo porque quieren un ejército estadounidense preparado si Israel se mete en problemas».

Mearsheimer ilustró este punto haciendo referencia a un artículo reciente del New York Times publicado el fin de semana pasado que revelaba un aumento del espionaje israelí contra altos funcionarios estadounidenses.

Según el informe, el Pentágono ha elevado a Israel al nivel de amenaza de contrainteligencia “crítica”, la categoría más alta. Al parecer, la inteligencia israelí se ha centrado en figuras como Steven Charles “Steve” Witkoff Birnmaum, enviado especial del presidente Donald Trump para las negociaciones con Irán, y Elbdrigde Andrew “Bridge” Colby Hinks, el principal funcionario de política del Pentágono, junto con su asesor principal, Michael P. DiMino IV.

Carlson insistió en las implicaciones: «¿Entonces se les permite espiar a los ciudadanos estadounidenses, pero siguen recibiendo nuestros impuestos para financiar el espionaje contra nosotros?». Mearsheimer respondió que históricamente ha sido así, a pesar de la relación especial entre los gobiernos de ambas naciones.
   
Israel ataca a los “frenadores” de la administración Trump.
El autor de bestsellers destacó por qué Israel tiene un interés particular en Colby. «El Times comentó al final del artículo que probablemente se deba a que es un político moderado. Le interesa una política exterior prudente. Colby no quiere librar guerras por doquier. Una vez me dijo que se oponía a la guerra de Irak allá por 2003».

«[Colby] quiere concentrarse en contener a China, pero no le interesa luchar en Ucrania. Es un moderador», afirmó el académico. «Y, por supuesto, a los israelíes no les gustan los moderadores. No les gusta el Instituto Quincy».

Mearsheimer continuó: «Siempre que se habla de moderación, como lo hace el Instituto Quincy en Washington, esto irrita a los grupos de presión».
  
Un poderoso ejército estadounidense, constantemente perfeccionado mediante intervenciones en el extranjero, sirve a los intereses israelíes como un confiable “servicio de emergencias” para posibles eventualidades. «Se necesita un gran servicio de emergencias que participe en guerras y esté preparado para ganarlas, y esto beneficia a Israel», afirmó.
  
Mearsheimer señaló que un factor secundario son las conexiones étnicas y familiares. «Hay muchos estadounidenses, judíos y no judíos, con raíces en Ucrania. Y estas personas creen firmemente que Ucrania debería ser un estado soberano y que los rusos son los malos». Hizo referencia a un próximo libro del periodista Stephen Kinzer que detalla cómo las raíces étnicas de Europa del Este dentro del círculo de la política exterior influyen en las actitudes y políticas belicistas, independientemente de que no tengan intereses legítimos en Estados Unidos.
  
El espionaje israelí a Estados Unidos no es nada nuevo. Lo realmente relevante es que los funcionarios de Trump están reaccionando.
Las operaciones de inteligencia israelíes contra Estados Unidos no son ninguna novedad. Como señaló el exanalista de la CIA Larry Johnson, «Israel lleva 70 años espiando a Estados Unidos», citando el caso de Jonathan Pollard como un ejemplo paradigmático.
  
Según la experiencia personal de Matthew “Matt” Hoh, exfuncionario del Departamento de Estado, durante décadas los informes de contrainteligencia estadounidenses han incluido a Israel entre las principales amenazas, junto con China.
  
Incidentes como el descubrimiento en 2019 de dispositivos tipo StingRay vinculados a Israel cerca de la Casa Blanca y la fundada sospecha de Boris Johnson de que el propio Benjamín Netanyáhu colocó un dispositivo de escucha en el baño privado del primer ministro británico ilustran un patrón recurrente de espionaje descarado contra sus “aliados” por parte de Israel.
  
De hecho, el informe del New York Times mencionado anteriormente confirmó otros episodios: en 2021, oficiales de inteligencia militar israelíes fueron sorprendidos colocando dispositivos de escucha en la sede de la Agencia de Inteligencia de Defensa; y el año pasado, oficiales del Shin Bet [iniciales de Shabak/שַׁבַּ״כּ, acrónimo hebreo de Sherut haBitaẖon haKlali/שֵׁירוּת הַבִּיטָּחוֹן הַכְּלָלִי (Servicio de Seguridad General), la agencia de seguridad interior y contrainteligencia israelí, N. del T.], supuestamente intentaron colocar un dispositivo en un vehículo de respuesta de emergencia del Servicio Secreto.
  
Sin embargo, la verdadera importancia del artículo del Times no reside en el espionaje en sí, sino en la respuesta de Estados Unidos. El ex analista de la CIA Larry Johnson observó que las filtraciones que permitieron la publicación de la noticia provenían del seno de la administración Trump —«al menos del Departamento de Guerra»—, lo que indicaba un esfuerzo interno por «romper el control sionista» sobre la política exterior.
  
Sachs: «La premisa de que los israelíes “controlan nuestra política” se está desmoronando».
En una entrevista el lunes con el juez Andrew Napolitano, el profesor Jeffrey Sachs Abrams hizo hincapié en este mismo punto: el artículo era «claramente una noticia manipulada por el gobierno estadounidense», que mencionaba a personas como Colby y otras cercanas a Trump. Según Sachs, la noticia real es que altos funcionarios ahora reconocen públicamente y rechazan las actividades ilegales de Israel.
  
En otras palabras, la premisa israelí de que controlan nuestra política se está desmoronando debido a la evolución de la dinámica política, propuso Sachs. Esto se debe principalmente a las atrocidades cometidas por Israel en la guerra genocida contra Gaza, la limpieza étnica que continúa en Líbano y Cisjordania, así como a su papel fundamental en la impopular guerra que Estados Unidos mantiene con Irán.
  
Debido a estos numerosos factores, «el pueblo estadounidense se ha vuelto muy crítico con Israel, y eso es cierto en casi todos los países del mundo», dijo Sachs. «Eso es lo que está cambiando nuestra política en este momento».

sábado, 13 de junio de 2026

DESPUÉS DE TODO, SÍ HABÍA LABORATORIOS DE ARMAS BIOLÓGICAS EN UCRANIA FINANCIADOS POR ESTADOS UNIDOS

   

La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, ha hecho públicos este viernes datos de inteligencia «nunca vistos antes» que revelan «nuevas pruebas» de financiación por parte de la administración anterior de la Casa Blanca de más de 120 biolaboratorios en más de 30 países, incluyendo Ucrania.

«La información sobre la existencia, la historia, la ubicación y la financiación de estos laboratorios biológicos financiados por EE.UU. ha sido ocultada deliberadamente por personas poderosas, que afirman falsamente que no existen y acusan a cualquiera que diga lo contrario de ser agentes extranjeros y traidores a EE.UU.», indica el comunicado.

La oficina encabezada por Gabbard subrayó que muchos de estos biolaboratorios «se dedican actualmente, o se han dedicado en el pasado, a la investigación con el uso de patógenos peligrosos y altamente contagiosos», en algunos casos llevándolas a cabo «con muy poca visibilidad o supervisión».

Armas biológicas a disposición de Ucrania
Las últimas revelaciones se centraron en el caso de Ucrania, donde el Gobierno estadounidense financiaba más de 40 biolaboratorios. La investigación determinó que albergan «patógenos de guerra biológica de la época soviética» y que EE.UU. se encargaba del entrenamiento de los científicos ucranianos para trabajar en biocontención.

Los repositorios de esas instalaciones incluyen «armas biológicas y patógenos causantes de enfermedades» como el ántrax, ébola, peste, peste porcina, tularemia, tuberculosis, enfermedad de Newcastle, MERS, SARS, virus de Marburgo, virus de Lassa y rickettsias (bacterias intracelulares), entre otros.

Tan solo el Instituto de Medicina Veterinaria Experimental y Clínica de la ciudad de Járkov albergaba, para principios de los años 2010, «centenares de patógenos», siendo «uno de los más de 40 laboratorios operados y de propiedad ucraniana que recibieron asistencia en el marco del Programa de Reducción de Amenazas Biológicas del Departamento de Defensa de EE.UU.», indica el documento publicado.

Para el 2019, las instalaciones del instituto tenían «deficiencias de bioprotección y bioseguridad», «sobre todo en las salas que manipulan la contagiosa bacteria “Brucella”».

«EE.UU. pagó a un científico ucraniano para que estudiara el genoma de la gripe aviar altamente patógena y otros virus altamente infecciosos en laboratorios de biocontención, cuya financiación también corrió a cargo del Gobierno estadounidense», advierte el texto.

«Potencial de impacto catastrófico a escala mundial»
Gabbard denunció que «a pesar del evidente potencial de impacto catastrófico a escala mundial que puede tener la investigación sobre patógenos peligrosos en los laboratorios biológicos, los políticos, los denominados “profesionales de la salud” como el Dr. Fauci y las entidades del equipo de Seguridad Nacional de la administración Biden mintieron al pueblo estadounidense sobre la existencia de laboratorios biológicos financiados y respaldados por EE.UU., y amenazaron a quienes intentaron exponer la verdad».

La funcionaria prometió que su oficina «seguirá colaborando estrechamente con socios de todo el Gobierno para identificar dónde se encuentran estos laboratorios y qué patógenos contienen, para poner fin a la peligrosa investigación». Dichas actividades amenazan «la salud y el bienestar del pueblo estadounidense y de personas de todo el mundo», advirtió.

Advertencias de Rusia
La investigación estadounidense se produjo después de años de advertencias desde Rusia sobre actividades ilícitas en laboratorios ucranianos financiados por los países de la OTAN. Desde el 2022 Moscú ha proporcionado pruebas de esta actividad en diferentes plataformas internacionales, entre ellas la ONU, pero ni EE.UU., ni Ucrania, ni otras partes implicadas reaccionaron a los llamados rusos de investigar el funcionamiento de esos biolaboratorios.

Rusia intentó llamar la atención de la comunidad internacional sobre este problema, advirtiendo de la existencia en Ucrania del:
  • Proyecto UP-4, cuyo objetivo era investigar la posibilidad de transmisión de infecciones particularmente peligrosas a través de aves migratorias
  • Proyecto P-781, en el marco del cual se investigó el uso de murciélagos como agentes de armas biológicas
Las Fuerzas Armadas de Rusia consiguieron también documentos que confirman numerosos casos de entrega de muestras biológicas de ciudadanos ucranianos al extranjero. «Con gran probabilidad se puede hablar de que una de las tareas de EE.UU. y sus aliados es la creación de bioagentes, capaces de afectar de manera selectiva a diversos grupos étnicos», indicó el teniente general Ígor Kirílov, exjefe de las Tropas de Defensa Radiológica, Química y Biológica de las Fuerzas Armadas de Rusia.

Además, el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, subrayó ya en el 2022 que los proyectos de investigación biológica desarrollados durante años en una serie de laboratorios ucranianos conjuntamente con Estados Unidos violan la Convención sobre armas biológicas, y que los documentos capturados en el curso de la operación militar rusa en Ucrania son solo la punta del iceberg.
   
2.º MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES DE RUSIA SOBRE LOS LABORATORIOS DE ARMAS BIOLÓGICAS EN UCRANIA: «LA DE VECES QUE HEMOS HABLADO DE ESO…».
   

La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, se ha pronunciado sobre las últimas revelaciones de la inteligencia estadounidense acerca de la financiación por parte de Washington de más de 40 laboratorios biológicos en Ucrania.

«En el comunicado oficial se destaca que muchos de estos biolaboratorios financiados por el Gobierno de EE.UU. se dedicaban a investigar patógenos peligrosos y altamente contagiosos, incluyendo en algunos casos estudios para potenciar las funciones de dichos patógenos, y ello prácticamente sin ningún tipo de control ni supervisión», escribió la vocera en su canal de Telegram.

«La de veces que hablamos de eso, y aquí está…», indicó, en referencia al contenido de los documentos desclasificados por EE.UU.

Zajárova también llamó la atención al mapa de los laboratorios ucranianos en cuestión, incluido en los materiales difundidos a instancias de la directora de Inteligencia Nacional de EE.UU., Tulsi Gabbard, donde «las investigaciones se llevaron a cabo antes del 2014».

«Se señalan los centros de investigación de Járkov, Dnepropetrovsk, Lvov, Vínnitsa, Ternópol, Chernígov, Odesa, etc. Se subraya que allí se investigaban los agentes causantes del ántrax, tularemia, peste porcina, la fiebre de Marburgo y el ébola, la peste y otros patógenos peligrosos. También se ha publicado una lista de proyectos y programas, así como una lista de los contratistas implicados», indicó.

«Todo esto es lo que tanto nosotros como el Ministerio de Defensa de Rusia hemos denunciado en repetidas ocasiones, llamando la atención de la comunidad internacional sobre las peligrosas actividades biológicas militares de EE.UU. fuera de su territorio nacional, incluidas las llevadas a cabo en Ucrania, y que nadie controla», concluyó.

sábado, 6 de junio de 2026

LOS “VALORES EUROPEOS” DE ZELENSKI: EXALTAR EL GENOCIDIO Y EL COLABORACIONISMO NAZI


Un grupo de eurodiputados encabezado por la política polaca Anna Mirosława Bryłka solicitó a la presidenta del Parlamento Europeo Roberta Tedesco-Triccas Bezzina de Metsola revocar la condecoración de la Orden del Mérito Europeo al presidente ilegítimo de Ucrania Vladímir Zelenski debido a que exaltó a una organización genocida.

Bryłka, miembro del Movimiento Nacional y de la coalición Patriotas por Europa, cuestionó que se le otrogase tal distinción a Zelenski (otorgada también a los polacos Lech Wałęsa y Jerzy Buzek) por su «excepcional contribución a la integración europea y los valores europeos» y por «promover y defender los principios consagrados en los Tratados [de la Unión]» mientras en su propio país exalta el genocidio y la “limpieza étnica” al designar al Centro Independiente de Operaciones Especiales “Norte” de las Fuerzas Especiales ucranias como “Héroes del Ejército Nacional de Ucrania” mediante el decreto 440 del 26 de Mayo, haber repatriado y sepultado con honores militares los restos del líder nacionalista Andrés Melnyk desde Luxemburgo y buscar repatriar desde Países Bajos y Múnich los de Eugenio Konoválets y Stepán Bandera respectivamente.

La moción cuenta con el apoyo de los eurodiputados polacos, entre ellos Adam Bielan, Beata Szydło, Stanisław Tyszka, Dominik Tarczyński, Grzegorz Braun y Tobiasz Bocheński, como también de sus pares de otros países de la Unión.

Adicionalmente, el presidente de Polonia Karol Tadeusz Nawrocki criticó la decisión de Zelenski calificándola como «el mejor material y oxígeno abundante para la propaganda rusa» y la prueba que «demuestra que quienes afirmaban que Ucrania debía unirse a la Unión Europea sin expectativas estaban muy equivocados», y propuso presentar una moción revocatoria de la concesión de la Orden del Águila Blanca (la máxima y más antigua condecoración polaca) a Zelenski otorgada por su antecesor Andrzej Duda 2023, durante el capítulo extraordinario del 8 de Junio. 

El Ejército Nacional de Ucrania (en inglés y ucraniano UNA; no confundir con el Ejército Popular de Ucrania comandado por Simón Petliura entre 1917 y 1920, responsable de los pogromos durante la Guerra Civil Rusa) fue el brazo armado del Comité Nacional Ucraniano creado en 1945 por el ministro del Reich para los Territorios Orientales Ocupados Alfred Rosemberg, que agrupó bajo el mando del general Pablo Shandruk a los sobrevivientes de otros grupos colaboracionistas de los nazis como la 14.ª División de Granaderos Waffen-SS “Galizia”, el Ejército Ucraniano de Liberación y la facción banderista de la Organización de Nacionalistas Ucranianos que fueron responsables de las Masacres de Volinia y Galizia Oriental, donde fueron asesinados decenas de miles de polacos, checos, eslovacos, judíos, rutenos, rusos y ucranianos antinazis. 
  
En los últimos años, los gobiernos pro-occidentales de Ucrania han exaltado a figuras y movimientos nacionalistas que estuvieron relacionados con el nazismo, y desde la guerra, se ha intensificado tal procedimiento. Y la Iglesia tampoco se salva, porque la Fraternidad Sacerdotal San Josafat (rama oriental de la FSSPX) también exaltó a Stepán Bandera.