martes, 26 de abril de 2011

DE TAIZÉ, MODELO DE LA NUEVA IGLESIA (LA DEL VATICANO II)


MOSCÚ, jueves 21 de abril de 2011 (ZENIT.org) – Acompañado por algunos de sus frailes y por 240 jóvenes de 26 países, el Hermano Alois Löser, prior de Taizé, celebrará la Pascua con la Iglesia ortodoxa rusa en Moscú, durante una peregrinación de 5 días (20-25 de abril).
 
Los jóvenes peregrinos han sido acogidos por seis parroquias ortodoxas ortodoxas de Moscú en las que participarán, desde hoy Jueves Santo, en las celebraciones litúrgicas.
 
Mañana viernes se dirigirán a los suburbios del sur de Moscú, a Boutovo, donde 20.000 personas (obispos, sacerdotes, monjes, religiosos y laicos), fueron fusilados en tiempos de Stalin, entre 1935 y 1937.
  
El sábado por la noche, asistirán a la celebración de la noche de Pascua en cada una de las seis parroquias.
     
La peregrinación concluirá el domingo con la participación en las vísperas solemnes de Pascua, presididas por el Patriarca Cirilo I en la catedral de Cristo Salvador. 
  
Los vínculos entre Taizé y Rusia se remontan a hace mucho tiempo, recuerda la Comunidad de Taizé (cf. www.taize.fr). En los años sesenta, responsables de la Iglesia ortodoxa rusa visitaron la comunidad. Entre los años 1970 y 80, el Hermano Roger Louis Schutz Marsauche y otros frailes fueron invitados a Rusia. En 1988, la comunidad envió un millón de Nuevos Testamentos en ruso a Moscú, San Petersburgo, Kiev y Minsk.

Desde principios de la década de los noventa, conforme se abrían las fronteras, muchos rusos han participado en gran número en los encuentros de jóvenes de Taizé y en los encuentros europeos de final de cada año.
  
En junio de 2006, el Hermano Alois visitó al patriarca Alejo II, asistió a sus funerales en diciembre de 2008 y a la entronización del patriarca Cirilo I en enero de 2009. Después de dos años, el patriarca de Moscú envió un mensaje de saludo a los participantes en el encuentro europeo anual.
  
Taizé, para los que no sepan, es una ‘congregación religiosa’ ECUMÉNICA donde se ‘practican’ o ‘sostienen’ todas las confesiones SIN QUE SE ESTÉ UNO SEPARADO DE LOS DEMÁS POR LAS DIFERENCIAS… Y al decir de Juan Pablo II, era uno de sus ‘lugares favoritos’… tan es así, que le dio la comunión al hereje que dirigía la ‘congregación’ en ese tiempo (Roger Louis Schutz Marsauche) y asistió a sus funerales y a la misa de exequias. 

lunes, 25 de abril de 2011

SECTA PROTESTANTE AFIRMA: EL FIN DEL MUNDO ES EL 21 DE MAYO

O sea, en menos de un mes.


Desde Espolón


En letras grandes, anuncios dispersos por todo el mundo lanzan un mismo mensaje: “Día del Juicio, 21 de mayo, 2011. La Biblia lo garantiza. Clamen a Dios fuertemente”. Más de 3.000 de estos anuncios en español, inglés, hindi, chino y otros idiomas han aparecido alrededor del mundo, desde México hasta Irlanda, y desde Corea hasta Nicaragua. España no ha sido la excepción. Pueden verse en los alrededores de muchas ciudades de los Estados Unidos como Norwalk, Pacoima, Sun Valley y Los Ángeles. Lo leemos en las informaciones de varias agencias que ha recogido el portal español Protestante Digital.

Este es uno de los anuncios que afirman "Fin del mundo: 21-V-2001" 

Un representante de CBS Outdoor, firma comercial que alquila las vallas publicitarias en EEUU, dijo que la empresa no censura el contenido de los mensajes publicitarios, y que no podía dar información sobre la campaña y sus clientes. En todos los anuncios se remite a una cadena radiofónica, la Family Radio. “Hemos puesto anuncios en todo el mundo, en más de 61 idiomas”, dijo Tom Evans, portavoz de Family Radio, que señaló que los anuncios les han generado un sinnúmero de llamadas, desde aquellos que los consideran “locos” hasta los que piden consejos.

Family Radio es una emisora que se define como cristiana, creada en los sesenta y presente en las ciudades más importantes de Norteamérica con sede en Oakland. La campaña se debe a que, según cálculos matemáticos basados en la Biblia hechos por su fundador y líder, el multimillonario Harold Camping, Jesucristo bajará a la Tierra en menos de dos meses. 

Harold Camping, fundador de la emisora "cristiana" Family Radio, afirma que la Parusía será en mayo 

En coordinación con la campaña de las vallas publicitarias también están varias caravanas que viajan por todo el país repartiendo panfletos con el mismo mensaje. “Nuestra intención es advertir a la gente sobre el 21 de mayo. Dios le ha dado a la humanidad pruebas y señales específicas que Cristo retornará ese día”, agregó Evans. Muchas de las personas que viajan en estas caravanas han dejado sus trabajos ante el cercano fin del mundo, y su misión de anunciarlo, que ellos ven como algo urgente.

Según cálculos de Harold Camping, el 21 de mayo se cumple el 7.000 aniversario del Diluvio y será cuando ocurra un gran terremoto “como el mundo nunca ha visto. Hará que los cuerpos de todos los creyentes que algún día vivieron salgan y serán cambiados”, dijo. Los elegidos por Dios subirán al cielo mientras los demás enfrentarán tiempos “terribles” y todo tipo de comunicaciones e infraestructuras serán destrozadas. Todo culminará el 21 de octubre, cuando la Tierra será destruida, según Evans”.

Esta no es la primera vez que Camping, un ingeniero civil de cerca de 90 años, pronostica el fin del mundo. Ya hizo una predicción similar para el 6 de septiembre de 1994. “Él reconoce que se equivocó en esa ocasión; hizo algunos cálculos equivocados”, dijo Evans, aunque agregó que esta vez cree estar completamente correcto. Al preguntársele qué pasaría si Camping está equivocado una vez más, Evans no tuvo respuesta pues cree fielmente en su pronóstico.

Críticas de teólogos evangélicos

Camping no pertenece formalmente a ninguna confesión religiosa, aunque fue miembro de una iglesia bautista. Por el contrario, a través de su programa radial, incitó a sus oyentes a abandonar la iglesia a la que pertenezcan. Juan Martínez, pastor y director del Centro Latino del Seminario Teológico Fuller opina “como cristiano y estudioso de la Palabra de Dios, creo que Jesús nos advierte claramente sobre esta tendencia, a tratar de verificar o poner fechas [para el fin del mundo]”. Al final, opina, lo que se logra es que, en vez animar a un acercamiento de las personas a Dios, provoca burla.

Para Cecilia González-Andrieu, teóloga de la Universidad Loyola Marymount, los anuncios publicitarios no son nada más que eso, publicidad. “Si te fijas, los anuncios muestran el nombre del grupo y su página web, así como las horas para escuchar sus programas. “Creo que su meta es probablemente una combinación de obtener más seguidores y consecuentemente más ganancias”, añadió. “No hay absolutamente ninguna validez para estas aseveraciones. Como decía mi abuelita, ‘el fin del mundo es el día que uno muere, lo demás no importa’”, subrayó González-Andrieu.

 
 Esta valla es PUBLICIDAD COMERCIAL, no propaganda (dado que anuncian los servicios de una compañía, no una ideología)

Críticas de teólogos católicos

El grupo ‘Family.radio.com’ asegura que el 21 de mayo será el Juicio Final. Francisco Varo, profesor de Teología de la Universidad de Navarra y experto en Sagrada Escritura, ha explicado a Religión Confidencial que la Biblia no es un libro escrito para resolver problemas de futuro, sino para enseñarnos a conocer y tratar a Dios. 

Family Radio’ se autodefine como “un ministerio de radio cristiano basado en la Biblia, sin afiliaciones a iglesias”. La entidad ha contratado tres mil vallas publicitarias en diversos países para anunciar el Juicio Final. En Madrid ya se ha instalado una en Carabanchel.

Entre sus argumentos, dicen que en 2011 se cumplen 7.000 años desde el diluvio universal. Pero el profesor Varo afirma que esos cálculos “no tienen fundamento real”, pues “la Biblia no proporciona una cronología histórica, sino fechas simbólicas”. De hecho, “todos los cálculos que se han ido haciendo a lo largo de la historia sobre el fin del mundo han fallado”.

Varo señala que los argumentos de ‘Family Radio’ “no tienen ni pies ni cabeza” y proceden de una interpretación fundamentalista de la Biblia, que no tiene en cuenta el género literario en el que fue escrita ni su propósito: “enseñarnos a rezar, a vivir la caridad con los demás y a comportarnos según los planes de Dios”. 
Por otra parte, el profesor explica que “no se puede deducir del texto bíblico una fecha sobre el Juicio Final ni el fin del mundo. La Sagrada Escritura sólo nos dice que debemos estar preparados y vivir en cristiano”. Jesucristo dijo: “Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora” (Mateo 25,13).

Varo considera que, con este tipo de campañas publicitarias, grupos como ‘Family Radio’ pretenden llamar la atención, darse a conocer y ganar adeptos. “Es una operación de marketing para que la gente entre en su web y se ponga en contacto con ellos”

Jorge Rondón Santos declara: NINGÚN MORTAL PUEDE DECIR CUÁNDO SERÁ EL FIN DEL MUNDO; Y QUIEN LO HAGA, SEA TENIDO POR FALSARIO.  

CARTAS AL RECTOR COMENTARIOS AL ELEISON CXCVII DE MONS. RICHARD WILLIAMSON

Desde Crónica del Fin de los Tiempos



Varios lectores de "Comentarios Eleison" pueden no estar familiarizados con las "Cartas del Rector" a las que hicimos referencia hace poco tiempo (CE 190, 5 de Marzo). Escritas cada mes entre 1983 y el 2003 desde el Seminario de Sto. Tomás de Aquino, lugar en donde los sacerdotes reciben capacitación en los EUA para la Fraternidad de San Pio X, estas Cartas se han recopilado en cuatro volúmenes, disponibles a través del Internet en el sitio truerestorationpress.com/4volsletters. Una conversa Escocés de hace 18 años las leyó recientemente. Aquí algunos de sus interesantes comentarios:

"Estas Cartas me han dejado asombrada y atónita ... Yo era una `hippie tontita´ que pasaba del Demonio de la Nueva Era a la Iglesia Católica, solamente para descubrir que Él estaba justamente ahí en sus santuarios ... No es solamente que los cardenales, obispos y sacerdotes de la Iglesia Conciliar son cobardes y no hablan claro en la defensa del Catolicismo. Existen además muchos que parecen regocijarse maliciosamente al hacer pedazos sus tradiciones y creencias."

Al contrario, "Estas Cartas son maravillosa y gloriosamente Católicas... Explican la locura de los Católicos Conservadores y de Ecclesia Dei intentando solucionar la crisis de la Iglesia sin criticar al Concilio. ¿Acaso esos Católicos no consideran las apariencias de las reformas Conciliares, por ejemplo en la liturgia y la disciplina, mientras ignoran su esencia, el cambio fundamental interno que se ha dado en el pensamiento de la doctrina de la Iglesia, como se ha demostrado por los documentos Conciliares acerca de la Libertad Religiosa y el Ecumenismo? 

"Las Cartas del Rector acerca del Pluralismo y de la concepción Liberal de la dignidad humana explican maravillosamente la naturaleza de este cambio. Como en repetidas ocasiones demuestran, es imposible entender el mundo moderno y la situación dentro de la misma Iglesia si uno no comprende este cambio radical en el pensamiento de la Roma moderna. Y si las personas del Ecclesia Dei objetan que dicha crítica radical del Concilio equivale a decir que no tenemos un Papa válido, las Cartas otorgan argumentos que ampliamente demuestran la sabiduría de la postura de la FSSPX, ni virando hacia la izquierda con los Liberales ni hacia la derecha con los "Sedevacantistas".

"En cuanto al contacto con el mundo moderno, los hombres de la Iglesia Conciliar tienen muy poco de provecho por decir. Están demasiado envueltos en su sueño revolucionario como para ser capaces de enfrentar sus espantosas consecuencias. Nunca pudieron escribir cartas como las del Rector sobre Pink Floyd, el Unabomber, Oliver Stone o los chicos abandonados en el bosque porque la Iglesia oficial, en lugar de estar profundamente descontenta con el mundo materialista de hoy en día, parece siempre ir con su corriente. Las Cartas deberían de leerse como documentos históricos per sé, aunque tal vez su verdadero valor no se reconozca hasta tiempo después, tal vez hasta que la 6ª Era de la Iglesia haya comenzado con el Triunfo del Inmaculado Corazón de María."

Y aquí el argumento decisivo femenino: "Además, y nunca pensé que yo diría esto, las Cartas acerca de los Pantalones me han animado a reconsiderar mis 'opciones de guardarropa´." Caramba, cuando las mujeres dejen de usar pantalones, ¡verdaderamente la Iglesia se levantará de nuevo!

Kyrie eleison.

domingo, 17 de abril de 2011

BULA “Cum ex Apostolátus Offício”, SOBRE EL PELIGRO DE LAS AUTORIDADES HERÉTICAS

He aquí el documento Pontificio que constituye la base de nuestra convicción: LA CÁTEDRA DE SAN PEDRO ESTÁ VACÍA (“Sede vacante"). Y esto porque NINGÚN HEREJE PUEDE SER PAPA, ya que ÉL MISMO SE SEPARA DE LA IGLESIA, Y NO PUEDE SER CABEZA AQUÉL QUE NO ES MIEMBRO DE ELLA. 
   
En tiempos del Papa Pablo IV, en medio del caos generado por la rebelión de Martín Lutero y otros, se rumoraba que uno de los cardenales había abrazado la herejía protestante; y que dicho cardenal eventualmente llegar a ser Papa. Por ello, para prevenir esta situación y poner remedio cuando se presentare, el Papa Pablo IV promulgó la bula “Cum ex Appostolátus Offício”, donde decretó que NINGÚN HEREJE, CISMÁTICO O APÓSTATA PUEDE ASUMIR CARGO ECLESIÁSTICO O CIVIL, Y QUE ADEMÁS DE RECIBIR LAS PENAS CANÓNICAS, SUS NOMBRAMIENTOS SERÁN NULOS E INEXISTENTES, así haya concurrido la unanimidad de los postuladores oel lleno de las formalidades del nombramiento; y SUS SÚBDITOS QUEDAN DESLIGADOS DE LA OBEDIENCIA, SIN INCURRIR EN SANCIÓN ALGUNA.
     
BULA “Cum ex Apostolátus Offício”, SOBRE EL PELIGRO DE AUTORIDADES HERÉTICAS
   
Papa Pablo IV
Siervo de los Siervos de Dios
Para perpetua Memoria
        
EXORDIO- El Papa tiene el deber de impedir el magisterio del error.
Dado que por nuestro oficio apostólico, divinamente confiado a Nos aunque sin mérito alguno de nuestra parte, Nos compete un cuidado sin límite del rebaño del Señor; y que por consecuencia, a manera del Pastor que vela, en beneficio de la fiel custodia de su grey y de su saludable conducción, estamos obligados a una asidua vigilancia y a procurar con particular atención que sean excluidos del rebaño de Cristo aquellos que en estos tiempos, ya sea por el predominio de sus pecados o por confiar con excesiva licencia en su propia capacidad, se levantan contra la disciplina de la verdadera Fe de un modo realmente perverso, y trastornan con recursos malévolos y totalmente inadecuados la inteligencia de las Sagradas Escrituras, con el propósito de escindir la unidad de la Iglesia Católica y la túnica inconsútil del Señor, y para que no prosigan con la enseñanza del error, los que desprecian ser discípulos de la Verdad.
    
1. Más alto está el desviado de la Fe, más grave es el peligro.
Considerando la gravedad particular de esta situación y sus peligros al punto que el mismo Romano Pontífice, que como Vicario de Dios y de Nuestro Señor tiene la plena potestad en la tierra, y a todos juzga y no puede ser juzgado por nadie, si fuese encontrado desviado de la Fe, podría ser acusado, y dado que donde surge un peligro mayor, allí más decidida debe ser la providencia para impedir que falsos profetas y otros personajes que detentan jurisdicciones seculares no tiendan lamentables lazos a las almas simples y arrastren consigo hasta la perdición innumerables pueblos confiados a su cuidado y a su gobierno en las cosas espirituales o en las temporales; y para que no acontezca algún día que veamos en el Lugar Santo la abominación de la desolación, predicha por el profeta Daniel; con la ayuda de Dios para Nuestro empeño pastoral, no sea que parezcamos perros mudos, ni mercenarios, o dañados los malos vinicultores, anhelamos capturar las zorras que tientan desolar la Viña del Señor y rechazar los lobos lejos del rebaño.
  
2. Confirmación de toda providencia anterior contra todos los desviados.
Después de madura deliberación con los Cardenales de la Santa Iglesia Romana, hermanos nuestros, con el consejo y el unánime asentimiento de todos ellos, con Nuestra Autoridad Apostólica, aprobamos y renovamos todas y cada una de las sentencias, censuras y castigos de excomunión, suspensión, interdicción y privación, u otras, de cualquier modo adoptadas y promulgadas contra los herejes y cismáticos, por los Pontífices Romanos, nuestros Predecesores, o en nombre de ellos, incluso las disposiciones informales, o de los Sacros Concilios admitidos por la Iglesia, o decretos y estatutos de los Santos Padres, o Cánones Sagrados, o por Constituciones y Resoluciones Apostólicas. Y queremos y decretamos que dichas sentencias, censuras y castigos, sean observadas perpetuamente y sean restituidas a su prístina vigencia si estuvieran en desuso, y deben permanecer con todo su vigor. Y queremos y decretamos que todos aquellos que hasta ahora hubiesen sido encontrados, o hubiesen confesado, o fuesen convictos de haberse desviado de la Fe Católica, o de haber incurrido en alguna herejía o cisma, o de haberlos suscitado o cometido; o bien los que en el futuro se apartaran de la Fe (lo que Dios se digne impedir según su clemencia y su bondad para con todos), o incurrieran en herejía, o cisma, o los suscitaren o cometieran; o bien los que hubieren de ser sorprendidos de haber caído, incurrido, suscitado o cometido, o lo confiesen, o lo admitan, de cualquier grado, condición y preminencia, incluso Obispos, Arzobispos, Patriarcas, Primados, o de cualquier otra dignidad eclesiástica superior; o bien Cardenales, o Legados perpetuos o temporales de la Sede Apostólica, con cualquier destino; o los que sobresalgan por cualquier autoridad o dignidad temporal, de conde, barón, marqués, duque, rey, emperador, en fin queremos y decretamos que cualquiera de ellos incurra en las antedichas sentencias, censuras y castigos.
        
3. Privación ipso facto de todo oficio eclesiástico por herejía o cisma.
Considerando que los que no se abstienen de obrar mal por amor de la virtud deben ser reprimidos por temor de los castigos, y que Obispos, Arzobispos, Patriarcas, Primados, o de cualquier otra dignidad eclesiástica superior; o bien Cardenales, Legados, condes, barónes, marqueses, duques, reyes, emperadores, que deben enseñar a los demás y servirles de buen ejemplo, a fin de que perseveren en la Fe Católica, con su prevaricación pecan más gravemente que los otros, pues que no sólo se pierden ellos, sino que también arrastran consigo hasta la perdición los pueblos que les fueran confiados; por la misma deliberación y asentimiento de los Cardenales, con esta Nuestra Constitución, válida a perpetuidad, contra tan gran crimen –que no puede haber otro mayor ni más pernicioso en la Iglesia de Dios– en la plenitud de Nuestra Potestad Apostólica, sancionamos, establecemos, decretamos y definimos, que por las sentencias, censuras y castigos mencionados (que permanecen en su vigor y eficacia y que producen su efecto), todos y cada uno de los Obispos, Arzobispos, Patriarcas, Primados, o de cualquier otra dignidad eclesiástica superior; o bien Cardenales, Legados, condes, barones, marqueses, duques, reyes, emperadores, que hasta ahora (tal como se aclara precedentemente) hubiesen sido sorprendidos, o hubiesen confesado, o fuesen convictos de haberse desviado (de la Fe católica), o de haber caído en herejía, o de haber incurrido en cisma, o de haberlos suscitado o cometido; o también los que en el futuro se apartaran de la Fe católica, o cayeran en herejía, o incurrieran en cisma, o los provocaren, o los cometieren, o los que hubiesen de ser sorprendidos o confesaran o admitieren haberse desviado de la Fe Católica, o haber caído en herejía, o haber incurrido en cisma, o haberlos provocado o cometido, dado que en esto resultan mucho más culpables que los demás, fuera de las sentencias, censuras y castigos, enumerados, (que permanecen en su vigor y eficacia y que producen sus efectos), todos y cada uno de los Obispos, Arzobispos, Patriarcas, Primados, o de cualquier otra dignidad eclesiástica superior; o bien Cardenales, Legados, condes, barones, marqueses, duques, reyes, emperadores, quedarán privados también por esa misma causa, sin necesidad de ninguna instrucción de derecho o de hecho, de sus jerarquías, y de sus iglesias catedrales, incluso metropolitanas, patriarcales y primadas; del título de Cardenal, y de la dignidad de cualquier clase de Legación, y además de toda voz activa y pasiva, de toda autoridad, de los monasterios, beneficios y funciones eclesiásticas, con cualquier Orden que fuere, que hayan obtenido por cualquier concesión y dispensación Apostólica, ya sea como titulares, o como encargados o administradores, y en las cuales, sea directamente o de alguna otra manera hubieran tenido algún derecho, o las hubieren adquirido de cualquier otro modo; quedarán así mismo privados de cualquier beneficio, renta o producido, reservados o asignados a ellos. Y del mismo modo serán privados completamente, y en cada caso, de sus condados, baronías, marquesado, ducado, reino e imperio, y en forma perpetua, y de modo absoluto. Y por otro lado siendo del todo contrarios e incapacitados para tales funciones, serán tenidos además como relapsos y exonerados en todo y para todo, incluso si antes hubiesen abjurado públicamente en juicio tales herejías. Y no podrán ser restituidos, repuestos, reintegrados o rehabilitados, en ningún momento, a la prístina dignidad que tuvieron, a sus Iglesias Catedrales, metropolitanas, patriarcales, primadas; al cardenalato, o a cualquier otra dignidad, mayor o menor, o a su voz activa o pasiva, a su autoridad, monasterio, beneficio, o condado, baronía, marquesado, ducado, reino o imperio, antes bien habrán de quedar al arbitrio de aquella potestad que tenga la debida intención de castigarlos, a menos que teniendo en cuenta en ellos aquellos signos de verdadero arrepentimiento y aquellos frutos de una congruente penitencia, por benignidad de la misma Sede Apostólica o por clemencia hubieren de ser relegados en algún monasterio, o en algún otro lugar dotado de un carácter disciplinario para hacer allí perpetua penitencia con el pan del dolor y el agua de la compunción. Y así serán tenidos por todos, de cualquier dignidad, grado, orden, o condición que sea, e incluso, arzobispo, patriarca, primado, cardenal, o de cualquier autoridad temporal, conde, barón, marqués, duque, rey o emperador, o de cualquier otra jerarquía, y así serán tratados y estimados, y además evitados como relapsos y exonerados, de tal modo que habrán de estar excluidos de todo consuelo humanitario.
     
4. Pronta solución de las vacancias de los oficios eclesiásticos.
Quienes pretenden tener un derecho de patronazgo, o de nombrar personas idóneas para las Sedes Eclesiásticas vacantes por estas cesantías, a fin de que tales cargos, después de haber sido librados de la servidumbre de los heréticos, no estén expuestos a los inconvenientes de una larga vacancia mas sean otorgados a personas capaces de dirigir los pueblos por las vías de la justicia, están obligados a presentar al Romano Pontífice los nombres de tales personas idóneas, dentro del tiempo fijado por derecho, de otra manera, transcurrido el tiempo previsto, la disponibilidad de tales Sedes retorna al Pontífice Romano.
     
5. Excomunión ipso facto para los que favorezcan a herejes o cismáticos.
Incurren en excomunión ipso facto todos los que conscientemente osen acoger, defender o favorecer a los desviados o les den crédito, o divulguen sus doctrinas; sean considerados infames, y no sean admitidos a funciones públicas o privadas, ni en los Consejos o Sínodos, ni en los Concilios Generales o Provinciales, ni en el Cónclave de Cardenales, o en cualquiera reunión de fieles o en cualquier otra elección. Serán también intestables y no podrán participar de ninguna sucesión hereditaria, y nadie estará además obligado a responderles acerca de ningún asunto. Si tuviese alguno la condición de juez, sus sentencias carecerán de toda validez, y no se podrá someter a ninguna otra causa a su audiencia; o si fuera abogado, su patrocinio será tenido por nulo, y si fuese escribano sus papeles carecerán por completo de eficacia y vigor. Además los clérigos serán privados también por la misma razón, de todas y cada una de sus iglesias, incluso catedrales, metropolitanas, patriarcales y primadas; de sus dignidades, monasterios, beneficios y oficios eclesiásticos incluso como ya se dijo, cualquiera sea el grado y el modo de su obtención. Tanto Clérigos como laicos, incluso los que obtuvieren normalmente y que estuvieren investidos de las dignidades mencionadas, serán privados sin más trámite de sus reinos, ducados, dominios, feudos y de todos los bienes temporales que poseyeran. Sus reinos, ducados, dominios, feudos y bienes serán propiedad pública, y como bienes públicos habrán de producir un efecto de derecho, en propiedad de aquellos que los ocupen por primera vez, siempre que estos estuvieren bajo nuestra obediencia, o de nuestros sucesores los Romanos Pontífices, (elegidos canónicamente), en la sinceridad de la Fe y en unión con la Santa Iglesia Romana.
        
6. Nulidad de todas las promociones o elevaciones de desviados en la Fe.
Agregamos que si en algún tiempo aconteciese que un Obispo, incluso en función de Arzobispo, o de Patriarca, o Primado; o un Cardenal, incluso en función de Legado, o electo Pontífice Romano que antes de su promoción al Cardenalato o asunción al Pontificado, se hubiese desviado de la Fe Católica, o hubiese caído en herejía, o incurrido en cisma, o lo hubiese suscitado o cometido, la promoción o la asunción, incluso si ésta hubiera ocurrido con el acuerdo unánime de todos los Cardenales, es nula, inválida y sin ningún efecto; y de ningún modo puede considerarse que tal asunción haya adquirido validez, por aceptación del cargo y por su consagración, o por la subsiguiente posesión o cuasi posesión de gobierno y administración, o por la misma entronización o adoración del Pontífice Romano, o por la obediencia que todos le hayan prestado, cualquiera sea el tiempo transcurrido después de los supuestos antedichos. Tal asunción no será tenida por legítima en ninguna de sus partes, y no será posible considerar que se ha otorgado o se otorga alguna facultad de administrar en las cosas temporales o espirituales a los que son promovidos, en tales circustancias, a la dignidad de obispo, arzobispo, patriarca o primado, o a los que han asumido la función de Cardenales, o de Pontífice Romano, sino que por el contrario todos y cada uno de los pronunciamientos, hechos, actos y resoluciones y sus consecuentes efectos carecen de fuerza, y no otorgan ninguna validez, y ningún derecho a nadie.
     
7. Los fieles no deben obedecer sino evitar a los desviados en la Fe.
Y en consecuencia, los que así hubiesen sido promovidos y hubiesen asumido sus funciones, por esa misma razón y sin necesidad de hacer ninguna declaración ulterior, están privados de toda dignidad, lugar, honor, título, autoridad, función y poder; y séales lícito en consecuencia a todas y cada una de las personas subordinadas a los así promovidos y asumidos, si no se hubiesen apartado antes de la Fe, ni hubiesen sido heréticos, ni hubiesen incurrido en cisma, o lo hubiesen suscitado o cometido, tanto a los clérigos seculares y regulares, lo mismo que a los laicos; y a los Cardenales, incluso a los que hubiesen participado en la elección de ese Pontífice Romano, que con anterioridad se apartó de la Fe, y era o herético o cismático, o que hubieren consentido con él otros pormenores y le hubiesen prestado obediencia, y se hubiesen arrodillado ante él; a los jefes, prefectos, capitanes, oficiales, incluso de nuestra materna Urbe y de todo el Estado Pontificio; asimismo a los que por acatamiento o juramento, o caución se hubiesen obligado y comprometido con los que en esas condiciones fueron promovidos o asumieron sus funciones, (séales lícito) sustraerse en cualquier momento e impunemente a la obediencia y devoción de quienes fueron así promovidos o entraron en funciones, y evitarlos como si fuesen hechiceros, paganos, publicanos o heresiarcas, lo que no obsta que estas mismas personas hayan de prestar sin embargo estricta fidelidad y obediencia a los futuros obispos, arzobispos, patriarcas, primados, cardenales o al Romano Pontífice, canónicamente electo. Y además para mayor confusión de esos mismos así promovidos y asumidos, si pretendieren prolongar su gobierno y administración, contra los mismos así promovidos y asumidos (séales lícito) requerir el auxilio del brazo secular, y no por eso los que se sustraen de ese modo a la fidelidad y obediencia para con los promovidos y titulares, ya dichos, estarán sometidos al rigor de algún castigo o censura, como sí lo exigen por el contrario los que cortan la túnica del Señor.
   
8. Validez de los documentos antiguos y derogación sólo de los contrarios.
No tienen ningún efecto para estas disposiciones las Constituciones y Ordenanzas Apostólicas, así como los privilegios y letras apostólicas, dirigidas a obispos, arzobispos, patriarcas, primados y cardenales, ni cualquier otra resolución, de cualquier tenor y forma, y con cualquier cláusula, ni los decretos, también los de motu propio y de ciencia cierta del Romano Pontífice, o concedidos en razón de la plenitud de la potestad apostólica, o promulgados en consistorios, o de cualquier otra manera; ni tampoco los aprobados en reiteradas ocasiones, o renovados e incluidos en un cuerpo de derecho, o como capítulos de cónclave, o confirmados por juramento, o por confirmación apostólica, o por cualquier otro modo de confirmación, incluso los jurados por Nosotros mismos. Considerando pues esas resoluciones de modo expreso y teniéndolas como insertadas, palabra por palabra, incluso aquellas que hubieran de perdurar por otras disposiciones, y en fin todas la demás que se opongan, por esta vez y de un modo absolutamente especial, derogamos expresamente sus cláusulas dispositivas.
     
9. Decreto de publicación solemne.
A fin de que lleguen noticias ciertas de las presentes letras a quienes interesa, queremos que ellas, o una copia (refrendada por un notario público, con el sello de alguna persona dotada de dignidad eclesiástica) sean publicadas y fijadas en la Basílica del Príncipe de los Apóstoles, y en las puertas de la Cancillería apostólica, y en el extremo de la Plaza de Flora por alguno de nuestros oficiales; y que es suficiente la orden de fijar en esos sitios la copia mencionada, y que dicha fijación o publicación, o la orden de exhibir la copia antedicha, debe ser tenida con carácter de solemne y legítima, y que no se requiere ni se debe esperar otra publicación.
     
10. Ilicitud de las acciones contrarias y sanción divina.
Por lo tanto, a hombre alguno sea lícito infringir esta página de Nuestra Aprobación, Innovación, Sanción, Estatuto, Derogación, Voluntades, Decretos, o por temeraria osadía, contradecirlos. Pero si alguien pretendiese intentarlo, sepa que habrá de incurrir en la indignación de Dios Omnipotente y en la de sus santos Apóstoles Pedro y Pablo.
   
Dado en Roma, junto a San Pedro, en el año de la Encarnación del Señor 1559, XV anterior a las calendas de Marzo, año 4º de nuestro Pontificado (15 de febrero de 1559). PAPA PABLO IV.

MONS. LEFEBVRE, ECLIPSADO

A Mons. Lefebvre le están haciendo lo mismo que a Jesús: lo traicionan sus "discípulos"

Hay cosas que claman al cielo y que colman la indignación ¿Cómo es posible que Mons. Lefebvre sea censurado por los suyos (o que se dicen tales)? ¿Por qué se torna censurable Mons. Lefebvre para el Superior General? ¿Qué le molesta o le incomoda a Mons. Bernard Fellay? ¿Por qué la Fraternidad San Pio X prohíbe la divulgación de los sermones en general y particularmente de uno difundido por Max Barret, uno de los conductores y confidentes de Mons. Lefebvre? La Fraternidad San Pio X debería ser la primera en difundir todos y cada uno de los sermones de Mons. Lefebvre y agradecer a quienes colaboran en esta labor, y no hacer lo que los enemigos de la Iglesia hacen, imponiendo la rígida ley del silencio cuando no del desprestigio. Mons. Fellay muestra la molestia que le produce el sermón de Mons. Lefebvre censurando su publicación y evitando su difusión. En este sermón denuncia la masonería dentro del vaticano y la Iglesia, las ideas y principios masónicos que forjaron e inspiraron el concilio vaticano II, como carta magna de los errores y herejías, de la revolución litúrgico – doctrinal dentro de la misma Iglesia operada por vía de jerarquía y de “santa obediencia”. Mons. Lefebvre denuncia claramente el contubernio entre la masonería y el vaticano. Llega a señalar como hipótesis valida (aceptable) y verosímil que si un papa antes de su elección es masón, se ilegitima e invalida su elección, pues está excomulgado. O que dejaría de serlo por caer en herejía y en consecuencia quedaría excomulgado. Es evidente que estas afirmaciones no son “políticamente correctas” y mucho menos oportunas si se está en tratativas claudicantes con los prelados eclesiásticos oficiales, que son logia masónica vaticana (o eclesiástica). El hecho de impedir que los fieles tengan acceso a las denuncias de Mons. Lefebvre evidencia, muestra y comprueba el compromiso de los responsables de esta censura con la masonería vaticana. La Fraternidad San Pio X esta no solo financiera sino ideológicamente (teología y doctrina) en manos de los enemigos de la Iglesia que la han infiltrado, la han copado. Si lo anterior no fuera cierto, se promovería y divulgaría todo lo que Mons. Lefebvre afirmó y no le impondrían (como lo están haciendo) el vil y traidor silencio. Con que derecho de propiedad se arroga Mons. Fellay la exclusividad de los sermones de Mons. Lefebvre, si ni él ni la Fraternidad San Pio X son herederos carnales. Si el Superior General o alguien en la Fraternidad San Pio X tiene un testamento en su favor que lo muestre, y aun así, ese poder seria para propagar y difundir sin tergiversaciones su testimonio y no para censurarlo y reprimirlo, o meterlo en el cajón del olvido. Los sermones y todo lo que dijo Mons. Lefebvre son patrimonio de la Iglesia y el único dueño es Jesucristo. Esta prohibición petulante, no es nada más que una muestra de fariseísmo por parte de aquellos que la inflingen. Es una lástima que ninguno de los miembros de la Fraternidad San Pio X diga nada al respecto, y es mas vergonzoso aun que ninguno de los otros 3 obispos tampoco se pronuncie. El hecho que 20 años después de fallecido Mons. Lefebvre no se hiciera nada por publicar sus sermones, es una clara evidencia que no le interesa mucho a los superiores de la Fraternidad San Pio X lo que el dijo. Conviene además recordar que si bien Mons. Lefebvre fue el fundador de La Fraternidad San Pio X, el no era miembro de ella, y como prueba esta el hecho que el siempre uso el cordón de su congregación, como religioso que era de los Padres del Espíritu Santo, luego mal haría la Fraternidad San Pio X en adjudicarse la propiedad sobre su palabra para censurarla y reprimirla. Que contradicción farisaica que en plena época de libertad tan cacareada se imponga el silencio a Mons. Lefebvre por parte de sus propios discípulos. Claro está que si la Iglesia esta eclipsada, nada de raro tiene que uno de sus más fieles servidores este también eclipsado. Lo que si asombra es que lo eclipsen quienes se dicen sus fieles continuadores.

P. Basilio Méramo 
Bogotá, 8 de Abril de 2011

¡MANTÉNGANSE DESPIERTOS! COMENTARIO AL ELEISON CXCVI DE MONS. RICHARD WILLIAMSON

Desde Crónica del Fin de los Tiempos

 
En una situación mundial tan seria que inclusive se escuchan rumores de que el reciente desastre de Japón, con sus aproximadamente 27,000 muertos en tiempo de paz, no fue un acto de Dios sino un acto del hombre (ver HAARP tsunami en el Internet), ¿qué puede un Católico hacer para salvar su alma? A decir verdad no hay mucho que él pueda hacer para el mundo, pero lo menos que debe hacer para si mismo es velar, es decir mantenerse despierto.

Es Nuestro Señor en el Jardín de Getsemaní, quien pone el velar, el mantener nuestros ojos abiertos y no adormecernos, aún antes de la oración (Mateo XXVI, 41). La razón es obvia. Si, a ejemplo de Pedro, Jaime y Juan, no me mantengo alerta (Mateo XXVI, 43), cesaré de rezar, tal vez como en el caso de ellos, cuando Nuestro Señor más lo necesita. ¿Cuántos Católicos en los 1950´s y 1960´s, especialmente el clero, no estaban observando los signos de los tiempos en la Iglesia y en el mundo, y por lo mismo fueron sorprendidos completamente por la apostasía de Vaticano II? He aquí la razón por la cual los "Comentarios Eleison", como solían hacer las "Cartas del Rector", constantemente vuelven a la economía y a la política, para hacer que los Católicos despierten y se den cuenta de lo que es su religióncon sus exigencias, superadas por mucho por sus promesas (I Corintios II, 9).

Por lo tanto un experto del Wall Street (ver jsmineset.com, 30 de Marzo, 2011) puede decir, "El sistema financiero está tan dañado que ya no puede repararse. Además, no existe deseo alguno de repararlo porque los hombres inteligentes saben que es imposible. Estamos en el mundo que ha sido creado por haber desechado al Banco Lehman. No es "Un Mundo Feliz"..." Jim Sinclair dice que no importa cuánto "dinero de broma", como uno puedo llamarlo, los bancos centrales se empeñan en emitir... "El daño está hecho y no existe solución... favor de hacerse materialmente auto-suficientes" (dice él, subrayado por mi).

Todavía, aún los Católicos Tradicionalistas están siendo tentados para cabecear, hasta quedarse dormidos. Aquí dos recientes testimonios. El primero es de un maestro en una escuela Tradicional: -- "Me siento tremendamente solo en la batalla, no la batalla con los enemigos externos del mundo, sino aquella dentro de la Fraternidad de San Pio X. Esta batalla interna está siendo librada tan sutilmente que nadie parece estar consciente de ella. Es lo mismo que sucedió en la Iglesia oficial en los años 1960´s, el mismo cambio gradual y lento en el comportamiento."

El segundo viene de un observador dentrode la escena Católica Tradicional en los EUA de hoy: -- "Me parece que la militancia Católica está en decadencia. Veo muchos Católicos Tradicionalistas, especialmente padres de familia, aceptando las corrientes del mundo. La lucha ya no es importante para ellos. Están felices de poder tener su hermosa Misa los domingos, pero los Lunes mandan a sus hijos a escuelas públicas. Cada Noviembre salen para votar por el menor de los dos demonios, ven Fox News (¿conservador?) y esperan del Partido Republicano (¿conservador?) la solución a todos los problemas del mundo actual. En mi humilde opinión esta falta de militancia está penetrando más y más en el mundo Católico Tradicional. ¿Estamos nosotros (los laicos) recreando el mismo conjunto de circunstancias que nos llevó al Vaticano II? ¿Es el Católico tibio hoy en día la predominante mayoría en el movimiento Tradicional? Temo que la respuesta a ambas preguntas pueda ser, sí."

¿Pues no es mucho más fácil renunciar a nadar en contra de la corriente actual, mucho más acogedor el abandonarse en los brazos del Sueño? Lo menos que puede uno hacer por sí mismo es deshacerse del televisor.

Kyrie eleison.

viernes, 15 de abril de 2011

NUESTRA SEÑORA DEL BUEN SUCESO Y NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA: CLAMOR MARIANO PARA NUESTROS DÍAS

Artículo tomado y traducido de este TRADITION IN ACTION. Vía AMOR DE LA VERDAD.

Nota introductoria del traductor: “Hay textos que están originalmente en castellano que, por no contar yo con ellos, han sido traducidos de la traducción inglesa por lo que puede haber diferencias con el original. Espero que no afecten a su sentido fundamental. Éste artículo está escrito en las postrimerías del S. XX  pero tiene una aplicación en nuestros días, quizás mayor de lo que la autora pudo sospechar, por la extensión y precisión de los males anunciados tal como se aprecian en el año que corre de 2011.

Quizás las profecías aquí referidas sean conocidas ya por los lectores. El mérito de éste artículo está en haber reunido las más significativas y mostrar su engarce con la revelación de Fátima

Es posible que una exigente crítica histórica llegue a rechazar los textos proféticos que presenta el artículo tachándolos de anacrónicos o más bien ucrónicos por los términos empleados -masonería,  etc.- y por los hechos futuros a que se refieren con tanta precisión y detalle. Similar objeción fue hecha a Lucía de Fátima en sus memorias por señalar, en una revelación de 1917, nominatim, a papas futuros, como Pío XI . Pero la Reina de los Profetas, que ya goza de la visión beatífica y es mensajera y enviada de Dios al mundo conoce con exactitud, los términos y hechos futuros. Como son textos que gozan de una autenticidad irrefutable y probada documentalmente -en las fuentes a que se alude en el artículo- constituyen una estupenda prueba de su sobrebaturalidad e inspiración profética.

Me permito hacer, al hilo del artículo, algunas apostillas como notas del traductor (N.T.) para señalar la actualidad en nuestros días de los textos de esta revelación particular y en algunos casos aclararlos, según mi entender, que sería discutible en algunos casos.

La antigüedad de los textos se acerca a los 400 años pues el último de ellos se refiere a una revelación habida en 1634 y escrita por su autora inmediatamente después en su autobiografía, y que aparece en los textos posteriores del P. Catena y los del P. Pereira, estos últimos escritos 100 años más tarde pero casi 300 años anteriores a nuestros días”.
Marian T. Horvat, Ph.D.

A finales del siglo XVI, la Virgen se apareció a una hermana Concepcionista de Quito, Ecuador, entonces colonia de la Corona Española, bajo el título de Nuestra Señora del Buen Suceso y ordenó que se hiciera una imagen de ella. Deseaba que ello fuera de gran provecho no sólo para el convento y la nación ecuatoriana, sino para todo el Occidente, e incluso para el mundo entero. Lo deseaba no sólo por el convento, que estaría especialemente necesitado de su protección en los primeros tiempos de la Colonia, sino también porque quería ayudar en la gran crisis de la Iglesia y de la sociedad que iba a producirse en el siglo XX.

La imagen regia de Nuestra Señora del Buen Suceso, con su majestad imponente y su aire sobrenatural, no es una imagen ordinaria. Fue acabada milagrosamente por los Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, en el año 1611. Los lectores que han venido siguiendo el relato de los hechos a través de los medios católicos, ya conocen la hermosa historia. Otros la pueden encontrar en mi libro titulado “Nuestra Señora del Buen Suceso, Profecías para nuestros tiempos”.

Nuestra Señora del Buen Suceso: su semblante muestra con claridad que es la Reina del  profetizado “Reino de María”
 
En ella se narra la asombrosa vida de la Madre Mariana de Jesús Torres (1563-1635) quien ofreció sus sufrimientos y su vida por la crisis de la Iglesia que iba a ocurrir en el siglo XX y se le concedió conocerla.  La Madre Mariana fue una religiosa Concepcionista que se trasladó desde España al Nuevo Mundo a los 13 años para ayudar en la fundación del Real Convento de la Inmaculada Concepción (una rama franciscana) de Quito. Favorecida por el cielo con muchos dones singulares, a esta alma elegida  le fue dado conocer muchos acontecimientos futuros, en especial la situación de la Iglesia en nuestros días. [N.T. Algunos de los acontecimientos profetizados ya han sucedido en el s. XIX como el asesinato del presidente García Moreno justo enfrente del convento concepcionista, tal como se había anunciado y la consagración del Ecuador al Sacratísimo Corazón de Jesús].

Un elemento de las profecías de Nuestra Señora del Buen Suceso ha sido la referencia a Gabriel García Moreno, "el presidente mártir”

Este no es el lugar para hablar de su extraordinaria vida y de las muchas pruebas y sufrimientos que experimentó. Lo que pretendo ahora es relatar algunas profecías que le fueron reveladas relativas a  nuestros tiempos y mostrar cómo se armonizan perfectamente con las profecías más conocidas de la Virgen de Fátima en 1917.

Nuestra Señora le dijo a la Madre Mariana que en nuestra época lamentable, abundarían las herejías, la corrupción de costumbres sería casi total y que la luz de la fe casi se habría extinguido. Para expiar las blasfemias y abusos y para acelerar el día de la restauración triunfante, a esta religiosa del siglo XVII se le pidió que se convirtiera  en víctima expiatoria por los pecados de nuestro tiempo. Por lo tanto, de una manera especial, la vocación de la Madre Mariana está unida a la crisis de la Iglesia y de la sociedad que, innegablemente, presenciamos en nuestros días.

Hace diez años hice una peregrinación para ver la imagen milagrosa de Nuestra Señora del Buen Suceso, y hallé una biografía de 500 páginas de la Madre Mariana escrita 100 años después de su muerte por el  Provincial franciscano P. Manuel Souza Pereira, que murió en olor de santidad. Él basó su trabajo en los documentos de los archivos del convento, en la autobiografía escrita por la misma Madre Mariana que recibió la aprobación del  décimo obispo de Quito, Rev. Pedro de Oviedo, y en la biografía del Provincial franciscano P. Luis Catena, que escribió su vida poco después de su muerte.

He traducido la obra del P. Pereira al Inglés [ahora disponible en dos volúmenes]. A medida que avanzaba en el trabajo, quedé muy sorprendida al saber que la Virgen, en  apariciónes aprobadas hacía más de trescientos años [N.T. casi 400 ahora] se refería a los problemas de nuestros días. Es imposible que una religiosa española en los años siguientes a 1600, pueda haber tenido alguna idea de lo que iba a ocurrir en nuestro siglo. Pero no sólo eso: Nuestra Señora advirtió a la Madre Mariana que se abusaría de los sacramentos y se los abandonaría, que se malograrían las vocaciones debido a una mala formación y educación en las escuelas católicas y en los conventos, que la impureza inundaría las calles como una riada de aguas pestilentes hasta el punto que no quedaría ya casi ningún alma virgen”.

 Después del Vaticano II, las normas y los hábitos religiosos han cambiado, y han disminuído las vocaciones.

Pero hay un vínculo aún más profundo con el mensaje de Fátima. Nuestra Señora le dijo a la Madre Mariana que su nombre sólo se conocería a finales del siglo XX. El tercer secreto de Fátima se suponía que iba  a ser  revelado al mundo en 1960. Misteriosamente, no lo sería. En 1960 el Papa Juan XXIII dio el mensaje incomprensible, en contradicción directa con el mandato de la Madre de Dios: “Questo è no per i nostri tempi” (“Este asunto no es para nuestros tiempos”). Por “el bien de la Iglesia y el bienestar de la humanidad”. hasta ahora los tres papas que le siguieron han seguido su ejemplo, en vez de atender al mandato de la Reina Celestial. [N.T. como se ve el artículo de la autora es anterior al año 2000 en el que supuestamente ha sido revelado por el Vaticano el tercer secreto de Fátima con la aquiescencia de la supuesta Hna. Lucía de  Fátima]

Sin embargo, el mensaje de la Virgen de Quito advierte repetidamente de una crisis en la Iglesia y en el clero –tanto secular como regular-. ¿Podría ser esta la tercera parte del mensaje de 1917, aún no revelado hasta el día de  hoy: la apostasía en el clero, la general extinción de la luz de la fe, la conspiración contra la Iglesia, el dominio de Satanás? [N.T. como se sabe y muchas personalidades han declarado la APOSTASÍA en la Iglesia es el tema fundamental del verdadero tercer secreto]. En mi opinión, Fátima y Quito forman, como Atila Sinke Guimarães señala en su prólogo a mi libro, “las dos ramas del mismo arco gótico”. Es el mensaje de la Reina del Universo para los católicos en nuestra coyuntura actual”.

Actualmente, muchos expertos consideran que el Tercer Secreto de Fátima es la Apostasía en la Iglesia (Manuscrito original del Tercer Secreto) 

Profecías de Nuestra Señora del Buen Suceso y de Nuestra Señora de Fátima
Un profeta es una persona con un mensaje para el futuro, un intercesor en el Cielo que pide la cooperación del hombre con la gracia. Cuando Dios enviaba Profetas en el Antiguo Testamento era para recordar a los hombres que debían regresar a la verdad. En el siglo XX el Señor ha enviado a Su Madre, la Reina de los Profetas con este encargo: “Ve a la tierra y destruye las herejías”. Los Padres de la Iglesia han escrito que la Virgen es el martillo de las herejías.

Creo que si se estudia el mensaje de Nuestra Señora de Fátima, se encuentra un llamado a la conversión y a la oración –en especial el Rosario– y también muchas advertencias sobre las herejías y errores de nuestro tiempo. Nuestra Señora de Quito confirmó estas advertencias de Fátima, hace más de 300 años, de una manera clara y muy descriptiva, a la humilde religiosa Concepcionista.

En esta primera parte intento poner de relieve ciertas similitudes que me llamaron la atención en las historias de Quito y Fátima y terminaré refiriendo algunas de las profecías relacionadas con la crisis en la Iglesia.

1. Necesidad de víctimas expiatorias
Nos acercamos al final del siglo XX, el siglo del hombre, quien se ha entregado a todos los placeres y ha adoptado el lema de la Revolución de los años 60: Prohibido prohibir. Es conveniente que los mensajes de Fátima y Quito hablen al hombre de la necesidad de víctimas expiatorias y del amor de la Cruz.

Es muy interesante comprobar que en la primera aparición de Nuestra Señora de Fátima, Nuestra Señora pide a los niños, “¿Queréis ofreceros a Dios para sufrir todos los sufrimientos que quiera enviaros, como un acto de reparación por los pecados con que Él es ofendido y como súplica por la conversión de los pecadores?” Ella pide la cooperación del hombre en el plan divino, y los niños aceptaron. Lucía dijo: “Sí, lo queremos”. “Pues entonces, vais a sufrir mucho, pero la gracia de Dios os confortará”.

Nuestra Señora de Fátima: su mensaje confirma el de Nuestra Señora del Buen Suceso (búsqueda de almas víctimas, apostasía e inmoralidad en la Iglesia y el mundo, y el Triunfo de Santa María)

Del mismo modo, en Quito, Nuestra Señora pidió la cooperación de la Madre Mariana en su gran misión que la vincula a nuestros días.

En 1582, cuando la Madre Mariana estaba rezando ante el Santísimo Sacramento, por primera vez se le concedió ver la herejía, la blasfemia y la impureza que inundarían el mundo como un castigo en el siglo XX. Nuestra Señora le preguntó: “¿Hija mía, quieres sacrificarte por la gente de aquél tiempo?”. La Madre Mariana respondió: “Estoy dispuesta”. Por la violenta impresión que le causó la vista anticipada de los horrores de nuestro tiempo, la Madre Mariana cayó muerta. Es histórico y  hay pruebas documentales de que esta santa religiosa murió verdaderamente en 1582 y fue después resucitada. Ante el tribunal divino, se le dio la opción de quedarse en en el cielo o volver a sufrir en el mundo. Siguiendo el ejemplo de la Virgen, que dejó la gloria del cielo para proteger a sus hijos durante los difíciles primeros años de la incipiente Iglesia, la Madre Mariana eligió volver a la vida para expiar los grandes pecados de nuestro tiempo.

Parece que hay también un mensaje especial para nosotros por la manera que los niños de Fátima y la Madre Mariana han aceptado y abrazado la cruz. El misterio de la cruz es una gracia muy especial que la Sabiduría Eterna sólo otorga a sus mejores amigos. “Es una felicidad mayor para San Pedro, (escribe San Juan Crisóstomo) ser encarcelado por Jesucristo que estar con Él en la gloria del monte Tabor. Para él es una gloria mayor llevar las cadenas de su prisión que tener en sus manos las llaves del Paraíso”.

La Sabiduría Eterna nos dice que el número de los necios es infinito. Por eso San Luis de Montfort dice, que el número de aquellos que no conocen el valor de la Cruz es infinito, y esto sucede para su desgracia. “Tú tienes que sentir  alegría, dice, porque la cruz que llevas es un don tan precioso, que despertaría la envidia de los bienaventurados si fueran capaces de sentir envidia” (Amor de la Sabiduría eterna, p. 97).

2. La existencia del infierno
El primer secreto de Fátima  rompe el mito, la mentira del siglo XX, de que el infierno no existe. El 13 de julio de 1917, Nuestra Señora le dijo a tres niños de 10, 8, y 7 años, “orad, orad mucho porque muchas almas van al Infierno”.

Los Pastorcitos de Fátima, luego de la visión del Infierno

Entonces abrió sus manos y mostró a los tres niños un lugar profundo debajo del suelo. “Ese lugar, (dijo Lucía) era como un mar de fuego en el que vi las almas de hombres y mujeres, con formas humanas envueltas en llamas, llorando y gritando de  desesperación”. Dijo María a los niños: “Habéis visto el infierno donde  van los pecadores si no se arrepienten”. Un dogma católico: La existencia del infierno.

Durante su vida, la Madre Mariana pidió a Nuestro Señor salvar el alma de una hermana rebelde del convento. El asintió a que esta hermana  se salvara, pero se le obligaría a permanecer en el purgatorio hasta el fin del mundo. En compensación, la Madre Mariana tuvo que sufrir, cinco años en la tierra, las penas del infierno. Durante cinco años, sufrió todos los tormentos de los sentidos reservados a las almas en ese lugar terrible y el sufrimiento aún más intenso que el del sentido, de la pérdida de Dios.

Parece obvio que la Virgen quería que el hombre del siglo XX se diera cuenta, de que la “teoría” de la salvación universal de von Balthasar –que ha tenido una enorme influencia en los Papas posconciliares y en particular en nuestro actual papa Juan Pablo II– es falsa y que en realidad el infierno existe: es un lugar, y no está vacío.

Al contrario de la teología del Vaticano II, la Santísima Virgen María sostiene: EL INFIERNO SÍ EXISTE, Y ALLÁ IRÁS A PARAR SI NO TE CONVIERTES A JESÚS Y MARÍA

3. Colapso casi completo de las costumbres

Durante la estancia de Jacinta en el hospital de Nuestra Señora de los Milagros en Lisboa en 1920, la Virgen le dijo: “Los pecados que llevan más almas al infierno son los pecados de la carne.” Hubo otras profecías. Ella reveló a la niña: “Vendrán modas que ofenderán mucho a Nuestro Señor. Las personas que sirven a Dios no deben seguir las modas. La Iglesia no tiene modas. Nuestro Señor es siempre el mismo…” [N.T. La pequeña Jacinta hablaba de cosas que tienen una exacta comprobación en nuestros días en los que vemos a las mujeres usar prendas inmodestas y hasta masculinas, socialmente aceptadas por primera vez en la historia, incluso dentro de los templos y ceremonias litúrgicas como las lecturas, el acolitado y el ministerio de la Eucaristía, repartiendo la comunión y reservando los vasos sagrados en un asombroso paralelismo con lo sucedido en tiempos de Antíoco, particularmente en el cuarto Sumo Pontificado de la época macabea cuando las mujerzuelas irrumpieron en los servicios del Templo]. Ella dijo que los pecados de impureza serían tan numerosos que casi  no habría ningún alma virgen. Dijo también que muchos matrimonios no son buenos, que no agradan a Nuestro Señor y  no son de Dios [N.T. Jacintita acertó plenamente con lo que sabemos acerca del uso de la anticoncepción -con distintos medios- en los matrimonios así como en la pornografía dentro de ellos]. Por último, Jacinta repetía continuamente a Lucía y a la Madre Godinho: “Rezad mucho por los sacerdotes y religiosos. Los sacerdotes deben ser puros, muy puros”. [N.T. una petición de plena actualidad]

Tres siglos antes, en Quito, Ecuador, el 20 de enero de 1610, Nuestra Señora  apareció llevando un báculo en la mano derecha y a su Divino Hijo en su brazo izquierdo para que “todos sepan  que soy misericordiosa y comprensiva. Que vengan a mí, que yo les llevaré a Él.” Ella le dijo a la Madre Mariana que en el siglo XX  “las pasiones se desbordarían y habría una total corrupción de las costumbres, que Satanás reinaría casi por completo por medio de las sectas masónicas. Éstas centrarían sus esfuerzos especialmente en los niños con el fin de lograr esta general corrupción. ¡Ay de los niños de aquellos tiempos.” Obviamente ella está hablando de la revolución humanista secular, de la que tanto se ha escrito, que ha invadido por completo lo secular, así como las instituciones religiosas de nuestro tiempo. [N.T. La perversión de las almas infantiles se realiza en nuestros días por medio de la Televisión y el cine y sobre todo, en España, por medio de la asignatura “Educación para la Ciudadanía” que el gobierno masónico español ha introducido obligatoriamente en las escuelas incluso en las católicas. En ella se presenta a los niños, por ejemplo, la homosexualidad como una opción legítima, natural y respetable]

La cátedra de “Educación para la Ciudadanía”, impuesta por la masonería española, busca la corrupción de las almas infantiles

(Es sorprendente ver a Nuestra Señora referirse a la secta masónica ya a principios del siglo XVII. Fue en el siglo XVII cuando la Masonería en general, se manifestó con la estructura que ha llegado hasta  nuestros días. Sin embargo la masonería estaba estrechamente relacionada con los Rosacruces y se puede remontar incluso a las sectas que existían en la Edad Media.) [N.T. En el tiempo de la madre Mariana, probablemente, no se conocía ni siquiera el término “Masonería”, por lo menos dentro del convento quiteño. Aquí vale lo dicho arriba al comienzo del artículo. Es irrefutable la autenticidad de los documentos existentes de las revelaciones,  que ya usan este término a comienzos del siglo XVII]

Nuestra Señora, a continuación, describe los abusos con que se ataca cada uno de los sacramentos: “¡Ay de los niños de aquellos tiempos, ya que les será difícil recibir el Sacramento del Bautismo y de la Confirmación”. Advirtió que el diablo trataría sin cesar de destruir el sacramento de la Confesión y la Santa Comunión. Lamentó los sacrilegios y abusos del Santísimo Sacramento que entonces se producirían. El sacramento de la Extremaunción sería poco estimado y mucha gente moriría sin recibirlo, lo que  les quitaría la ayuda que necesitarían para “el gran salto del tiempo a la eternidad”.

El Sacramento del Orden Sagrado sería ridiculizado, despreciado y oprimido. El demonio trabajaría sin cesar para corromper al clero y tendría éxito en muchos casos. Y estos sacerdotes “depravados[N.T. La autora utiliza, en su traducción del español, el término “depraved”. Quizás estaría lejos de comprender, cuando escribió el artículo hace algo menos de 20 años, el exacto alcance de su expresión, como se vería más tarde con la eclosión en el pontificado de Benedicto XVI, de la pederastia y la homosexualidad en el clero católico así como sus relaciones ilícitas francas y en muchos casos consentidas por los obispos] que escandalizarían al pueblo cristiano, incitarían el odio de los malos cristianos y de los enemigos de la Iglesia  Romana, Católica y Apostólica [N.T. curiosas las notas que la Virgen da a la verdadera e indefectible Iglesia que es romana por su tradición y liturgia, es apostólica por una sucesión indudable sin ritos dudosos, y es católica por haber sostenido "semper et ubíque- como dijera S. Vicente de Lerins- la doctrina recibida”] para caer sobre todos los sacerdotes [N.T. De los cual tenemos amargas experiencias últimamente con ataques a templos y capillas católicas cada vez más frecuentes]. Este triunfo aparente de Satanás traería enormes sufrimientos a los buenos pastores de la Iglesia.”

Sobre el Sacramento del Matrimonio, que simboliza la unión de Cristo con su Iglesia, dijo lo siguiente: “La masonería, que entonces estará en el poder, hará que se promulguen leyes inicuas, con el objetivo de acabar con este sacramento, con lo que casi todo el mundo vivirá en pecado. […] El espíritu cristiano decaerá rápidamente, extinguiendo la preciosa luz de la fe hasta que llegue al punto de que habrá una corrupción casi total y general de las costumbres.

La revolución hippie introdujo en el amor libre y un hundimiento de la moral

En estos desgraciados tiempos, habrá un lujo desenfrenado que conquistará innumerables almas frívolas, que se perderán. La inocencia casi ya no se encontrará en los niños, ni pudor en las mujeres. “En el momento álgido de tan gran necesidad en la Iglesia, los que deberían hablar, callarán.”

Esta advertencia resuena con fuerza en los oídos de aquellos que han seguido las apariciones de Fátima: “En el momento álgido de tan gran necesidad en la Iglesia, los que deberían hablar callarán”. Es imposible no preguntar: ¿Por qué el tercer secreto de Fátima no se reveló en 1960 de acuerdo con el mandato de la Reina de los Cielos? ¿Por qué los Papas conciliares y postconciliares permanecieron en silencio ante el mandato de los Cielos?

¿Dónde está la sana reacción a tantas violaciones contra la tradición, el Magisterio e incluso el  sentido común?

La crisis en la Iglesia
Finalmente llegamos a una de las apariciones más importantes de Nuestra Señora del Buen Suceso a la Madre Mariana en 1634, un año antes de su muerte. Cuando la Madre Mariana oraba ante el Santísimo Sacramento el 2 de febrero (la fiesta de la Purificación – Presentación), vio la luz del santuario extinguirse sola, dejando el lugar del altar completamente a oscuras. Esto es significativo en sí mismo para los que hoy en día tenemos razones para creer que, de hecho, en muchas iglesias, en todo el mundo, la luz del Tabernáculo, literalmente, se ha extinguido. [N.T. Impresionante insinuación de la autora que considera la visión de la lámpara extinguida como una metáfora de lo que sucedería en nuestros días  al suscitar dudas, en muchos, sobre la presencia sacramental y la validez de algunos ritos por lo menos en algunas ocasiones y en algunos sitios. También Pío XII anunció proféticamente en un texto poco conocido que la luz del santuario llegaría a extinguirse en algún  momento posterior a él]

Nuestra Señora le explicó los cinco sentidos de la luz del Tabernáculo que se había extinguido ante sus ojos.
El primer significado: En el fin del siglo XIX y en el XX,  diferentes herejías se propagarán en la tierra “… A medida que estas herejías se difundan e imperen, la preciosa luz de la Fe se extinguirá en las almas por la  casi total corrupción de las costumbres. Durante este período, habrá grandes calamidades físicas y morales, tanto públicas como privadas”. [N.T. Las catástrofes naturales, como comprobamos, son frecuentísimas en nuestros días superando en frecuencia e intensidad a las habidas en los registros de series de otras épocas]

Sin embargo, habría almas, prometió Ella, que seguirán siendo fieles y que preservarán el tesoro de la fe y las virtudes. Pero estos sufrirían un martirio cruel, atroz y prolongado. “Para  liberar a los hombres de la esclavitud de esas herejías, los elegidos de mi Santísimo Hijo para efectuar la restauración necesitarán  una gran fuerza de voluntad, constancia, valor y confianza en Dios. Para probar la fe y la confianza de los justos, llegará la ocasión en que todo parezca estar perdido y paralizado. Entonces, será el feliz comienzo de la restauración completa”.

Estas almas escogidas para restaurar la salud de la Iglesia, parecen ser muy similares a los apóstoles de los últimos tiempos predecidos por San Luis María Grignion de Montfort.

El segundo significado: La crisis en el clero, tanto secular como regular. Muchas vocaciones se perderán, y la injusticia y la iniquidad entrará en los conventos y monasterios con el pretexto de “falsa caridad”, causa de estragos en las almas”. “El clero secular, (Ella dijo), dejará mucho que desear porque los sacerdotes serán descuidados en sus deberes sagrados. Carecerán de la brújula de la voluntad divina, y se apartarán del camino trazado por Dios para el ministerio sacerdotal, y estarán  apegados al dinero y a la riquezas, que ellos se esforzarán indebidamente por obtener”.

Jóvenes danzando en vaqueros (blue jeans) durante una vigilia conciliar

“¿Cuánto sufrirá la Iglesia durante esta noche oscura!… Careciendo de un prelado y padre que los guíe con amor paternal, dulzura, fuerza,  sabiduría y  prudencia, muchos sacerdotes perderán su espíritu, poniendo sus almas en gran peligro”. [N.T. Como se ve la “carencia de una prelado” en nuestros desgraciados tiempos se presta a interpretaciones diversas]

El tercer significado: la impureza penetrará en los ambientes y  ya casi no habrá almas vírgenes en el mundo. Ya he mencionado esta profecía, por lo que seguiré a la siguiente.

El cuarto sentido: “las sectas masónicas, después de haberse infiltrado en todas las clases sociales, sutilmente introducirán su enseñanza en las familias con el fin de corromper a los niños”, advirtió. Es la invasión del humanismo secular de la masonería y los errores del comunismo. Pero Nuestra Señora prometió que “habría comunidades religiosas y personas individuales que trabajen con valentía y celo desinteresado por la salvación de las almas. Contra ellos, los impíos harán una guerra cruel”.

El quinto significado es muy interesante: la Virgen dijo: “La quinta razón de que la luz se hubiera extinguido sería debido a la laxitud y a la negligencia de aquellos que poseen grandes riquezas, y que permanecerán indiferentes siendo testigos de la opresión de la Iglesia, de la persecución de la virtud, y del triunfo del demonio, sin emplear  piadosamente sus riquezas en la destrucción de este mal y la restauración de la fe”.

La Reina del Cielo también advirtió de que esta extinción de la luz del Tabernáculo también se debería a la indiferencia de la gente que permitiría que el Nombre de Dios desaparezca poco a poco, adhiriéndose al espíritu del mal, y entregándose libremente a los vicios y pasiones.

Fátima y Quito: Los mensajes que confirman unos a otros
Me parece oportuno dar a conocer al público de habla inglesa, la historia de Nuestra Señora del Buen Suceso y de la Madre Mariana de Jesús Torres. Pues, al igual que lo hizo en Fátima, pidió  oración y sacrificio para reparar los atropellos y abusos de este siglo infeliz. Pero también, en Quito, al igual que lo hizo en Fátima, se nos asegura  su ayuda y el triunfo final.

El mensaje de Nuestra Señora del Buen Suceso es, como el de Nuestra Señora de Fátima, un mensaje de gran esperanza. Ella prometió que habría almas llenas de confianza incondicional  para lograr la feliz restauración. Ella prometió su intercesión en el momento mismo en que el mal parecería triunfar y cuando la autoridad abuse de su poder. Esto marca, tal como ella dijo, “la llegada de mi hora, cuando, de una manera maravillosa, voy a destronar al soberbio y maldito Satanás, pisoteándolo bajo mis pies y aprisionándolo en el abismo infernal”. Estas palabras armonizan perfectamente con el mensaje de esperanza que la Virgen entregó a los tres niños en Fátima en 1917: “Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará”. [N.T. en mi opinión, que se aparta en este punto de la opinión más extendida, el triunfo de María, como decía San Luis María Monfort, o del Inmaculado Corazón vendrá en algún momento de la historia no muy lejano. Pero no tiene como condición previa la Consagración de Rusia al Inmaculado Corazón. Este fue el tema de la segunda parte del secreto de Fátima cuando la Virgen pidió dicha consagración, para la victoria sobre los crímenes y errores de Rusia. La Virgen predijo que al final se realizaría la consagración -así sin condiciones- (como sucedió con Pío XII en su  Carta Apostólica “Sacro Vergénte Anno” de 1952 en la que consagraría “Rusia y los pueblos de Rusia” al Inmaculado Corazón. La Virgen cumplió su promesa y derrotó al Dragón rojo del comunismo pero, como había anunciado, esto sólo sería durante “Algum tempo de paz”. Quizás ya ha se ha cumplido ese tiempo y ahora nos queda sufrir de nuevo la acometida de la guerra -quizás también por parte de Rusia- y del anunciado Castigo (“como nunca lo hubo antes ni lo habrá después”) que dará paso a la época dorada en la historia de la Iglesia, reinando Cristo con María, con nuevos Papas y un desbordamiento de la Santidad. Todo esto es un resumen de muchísimas profecías católicas y la interpretación obvia y literal de muchos pasajes bíblicos]

Este es el secreto para el éxito de la contrarrevolución: estar convencido de la victoria que Nuestra Señora prometió. No es suficiente mantener meramente una  firme resolución de sufrir... Es necesario tener algo que es a la vez más arduo, aunque más suave. Es mantener la convicción de que al final las cosas terminarán teniendo éxito.

Para llegar a ser dignos del éxito, y la victoria que la Virgen predijo, necesitamos una confianza sobrenatural. Tenemos que estar totalmente convencidos de la victoria –la promesa- de Nuestra Señora en Fátima en 1917: “Al final mi Corazón Inmaculado triunfará”. Tenemos que estar completamente convencidos de la restauración feliz según las palabras de la Virgen de Quito en 1634: “Para probar esta fe y la confianza de los justos, habrá ocasiones en que todo parezca estar perdido y paralizado. Es entonces cuando será el feliz comienzo de la restauración completa”. [N.T. esta idea se repite en muchísimas profecías]

Una consideración final
Me parece que contemplando el semblante de Nuestra Señora de Fátima, vemos a Nuestra Señora del Castigo. Su mirada maternal dirigida hacia abajo no sólo con una gran misericordia, sino también con una profunda tristeza, mira a una humanidad sufriente y agonizante. Lucía cuenta que en la tercera aparición, la Virgen mostraba  la tristeza de su alma. En la última aparición, Lucía refiere, que Ella con una expresión aún más triste, dijo: “Dejen de ofender más  a Nuestro Señor, que ya está muy ofendido”. En su semblante vemos la profecía del castigo.

Una profunda tristeza en la mirada de Nuestra Señora de Fátima: Nuestra Señora del Castigo

Nuestra Señora del Buen Suceso aparece maternal pero triunfante. Es la Madre y la Reina. Su mirada nos asegura la victoria final y el triunfo del Corazón de Jesús y del Inmaculao Corazón María, cuando en la feliz restauración, reinarán como Rey y Reina tanto en lo en lo espiritual como en  lo temporal.
   
 Nuestra Señora prometió su triunfo

Ella es sin duda la Reina del Reino de María. Ella nos asegura en el momento de la gran prueba y el castigo,  su victoria. Ella nos da esperanza de que aunque sea difícil, el camino es el camino correcto. Ella nos anima a orar y luchar con confianza y paz, para que la victoria llegue en nuestros días. Ella nos invita a cumplir con el rol profético, por pequeño que sea, que Ella misma nos otorga en el logro de esta victoria.

Es de interés del lector el saber que la Virgen del Buen Suceso prometió “su consuelo y protección” a las almas fieles que fomenten la devoción a Ella [N.T .bajo esta advocación] en el siglo XX, ya que es su deseo y el de su Divino Hijo, el que sea conocida ahora bajo esta invocación tan llena de promesas: NUESTRA SEÑORA DEL BUEN SUCESO.

Que todos los que recurran a ella bajo este título puedan sentir su bondad maternal y recibir “un buen suceso” [N.T. arcaismo castellano, de donde procede el nombre de esta advocación, que equivale a éxito] en todas sus empresas y necesidades. Que el conocimiento de esta devoción acelere el día en que sea conocida y honrada en todas partes como Reina del Cielo y la Tierra como lo ha profetizado – En Quito y en Fátima-.