lunes, 13 de marzo de 2017

LA RUTINA ANTISEDEVACANTISTA EN TIEMPOS BERGOGLIANOS

Traducción hecha por Antonio Moiño Muniz del artículo publicado en NOVUS ORDO WATCH. Tomado de AMOR DE LA VERDAD

En los últimos dos años, más o menos, un verdadero aluvión de artículos anti-sedevacantistas han aparecido en publicaciones “on line” y fuera de la Red, tipo “reconocer-y-resistir”, escritos principalmente por autores laicos que han incursionado en varios dominios de la teología católica y de la literatura canónica, pero que no tienen una comprensión genuina de la materia en la que pontifican. Su enfoque de la cuestión de si Francisco es un Papa válido, con frecuencia, no es deductiva (aplicar principios católicos a las evidencias que están a nuestra vista para luego llegar a una conclusión), sino que en vez de ello es inductiva, partiendo de la conclusión deseada de que Francisco es un Papa válido y después intentar llegar a las “pruebas” que parecen llevar a esa conclusión).
 
A pesar de que estos autores hacen todo lo que pueden para defender la idea de que Jorge Bergoglio es verdaderamente Papa de la Iglesia Católica, al mismo tiempo insisten, sin embargo, en que la validez del papado, no significa nada (que puede no tener ningún efecto práctico en su vida), para no poner en peligro la salud y la salvación del alma. En otras palabras, por lo que a su catolicismo se refiere, bien podría no ser el Papa (de hecho, mejor sería que no lo fuera).

Por analogía, se puede decir que si bien el sedevacantista sostiene que un lobo no puede ser un pastor, precisamente porque es un lobo, la posición de “resistencia” por el contrario afirma que un lobo puede ser un pastor, pero el que sea o no pastor no importa (o más bien, las ovejas tienen la obligación de protegerse del pastor). Adivina cuál de estas dos ideas solo es compatible con la doctrina católica.

San Roberto Belarmino acertó cuando dijo, “sería la más miserable condición de la Iglesia, si estuviera obligada a reconocer al lobo, que está manifiestamente al acecho, como si fuera el pastor” (De Romano Pontífice, Libro II, Cap. 30). Al parecer, este gran santo y doctor de la Iglesia se olvidó de haber proclamado “guárdate del mal pastor” a las ovejas para que se aseguraran de que el lobo no pudiera hacerles mal. Oh, qué bien.
 
De hecho, parece que la única cosa que supera los esfuerzos gigantescos hechos por los semi-tradicionalistas para defender la reclamación de Francisco al papado, es su incansable labor para reforzar la idea de que este Papa supuestamente válido y auténtico debe ser resistido, ignorado, contradicho, y neutralizado de todas las maneras posibles, para que su enseñanza, sus leyes disciplinarias, sus “santos”, y sus normas de culto no influyan en los fieles de ninguna manera. En otras palabras, él puede y debe ser su “Papa”, pero no se atreven con los hechos a aplicarle cualquiera de las doctrinas católicas sobre el papado. Él es, como el P. Anthony Cekada tan acertadamente lo expresó hace años, un “Papa de cartón -solamente para exhibirlo-” (fuente).
 
Quienes objetan que Francisco debe ser el Papa, porque de lo contrario tendremos que concluir que la Iglesia ha defeccionado o ha sido abandonada por Dios, deben darse cuenta de que un hereje manifiesto (o apóstata), obviamente, no da ni puede ofrecer ningún tipo de garantía o protección para la Iglesia. Esto, ellos mismos lo admiten tácitamente como se ve por la feroz resistencia al hombre. Obviamente no protege ni garantiza nada y, de hecho, lleva al infierno. (En el futuro cercano, vamos a tener más blogs y podcasts preguntándose si “¿Han prevalecido las puertas del infierno?” Pregunta que se adelanta aquí: El Papa y el Anticristo)
 
Brevemente, un hombre que no profesa la fe de San Pedro no puede ser el sucesor de San Pedro. Nadie, de hecho, puede incluso ser miembro de la Iglesia Católica si no profesa esa misma fe, y mucho menos ser su cabeza: “En realidad sólo son miembros de la Iglesia los que han sido bautizados y profesan la verdadera fe, y no han tenido la desgracia de separarse de la unidad del Cuerpo, o no han sido excluidos por la autoridad legítima por haber cometido faltas graves “(Pío XII, Encíclica Mystici Corporis, n 22; cursivas añadidas).
 
Nuestro Señor Jesucristo garantiza la Fe de San Pedro: “Pero yo he rogado por ti, para que tu fe no falle; y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos” (Lc 22:32). La objeción de que San Pedro negó a Cristo tres veces no viene al caso, porque en realidad no fue hecho Papa hasta después de la Resurrección de Cristo. De hecho, el Concilio Vaticano utiliza el pasaje bíblico que acabamos de citar como prueba de que la Santa Sede no puede verse afectada por cualquier error, dejando claro que nuestro Señor concedió el papado de San Pedro después de su resurrección: “Y sólo a Simón Pedro, Jesús después de su resurrección confirió la jurisdicción propia del supremo Pastor y regidor de todo el rebaño, diciendo: “Apacienta mis corderos”, “Apacienta mis ovejas” (Juan 21:15 y ss)…. [L]a Sede de San Pedro siempre ha permanecido libre de cualquier error, según la promesa divina que nuestro Señor el Salvador hizo al jefe de sus discípulos: “Yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos (Lucas 22:32)” (Vaticano I, Constitución dogmática Pastor Aeternus; Denz 1822, 1836; la cursiva es nuestra).

En respuesta a la oleada reciente y muy popular de artículos contra el sedevacantismo por autores como el obispo Richard Williamson, Robert Siscoe, John Salza, Brian McCall y otros, el P. Anthony Cekada ha publicado un vídeo exponiendo los hechos relacionados con la enseñanza católica aplicable a un hereje que dice ser Papa, y refuta paso a paso los distintos errores en que caen los expertos que profesan “reconocer-y-resistir”.
  
El siguiente texto es un breve resumen e introducción al video, publicado en el blog del P. Cekada Quidlibet):
La elección de Jorge Mario Bergoglio en el cónclave de marzo de 2013 fue un punto de inflexión en la disputa entre los tradicionalistas católicos sobre la cuestión del Papa: ¿Tenemos que “Reconocer” a los papas posconciliares como verdaderos papas, aunque “resistiéndoles? (la posición “R & R” propia de la Sociedad de San Pío X, Mons. Williamson, The Remnant, Catholic Family News y muchos otros) ¿O debemos tratarlos como herejes públicos que no son en absoluto verdaderos papas? (La posición sedevacantista)
 
Las declaraciones públicas escandalosas de Francisco y sus travesuras alocadas han llevado cada vez a más tradicionalistas a abrazar el sedevacantismo, y muchos más están considerando hacer lo mismo.
 
Esto ha causado consternación en el campo de R & R, por lo que se han sentido obligados a producir un buen número de críticas al sedevacantismo en los últimos dos años.
 
He recibido muchas peticiones para que responda a estas críticas, y este video es mi respuesta.
 
La primera rutina de los R & R es seguir a teólogos equivocados –Francisco Suárez, Cayetano y Juan de Santo Tomás– que mantienen que un Papa hereje tenía que ser llevado a juicio antes de que perdiera su cargo. Pero esta enseñanza:
  • Fue posteriormente abandonada por los teólogos, que adoptaron en vez de ella la posición de San Roberto Belarmino.
  • Fue desechada por Pablo IV en su Bula Cum ex Apostolátus Offício.
  • Lleva a un absurdo, porque en nuestros días, habría que esperar que fueran cardenales heréticos los que juzgaran a un papa herético.
 
La segunda rutina de los R & R es discutir la cuestión equivocada –pérdida del cargo por un Papa hereje– cuando ahora los sedevacantistas argumentan que Bergoglio no podría haberse convertido en un verdadero Papa ya en el comienzo de su “papado”. Aquí estamos hablando de:
  • La enseñanza de los canonistas que sobre el hecho de que un hereje público está impedido por la ley divina de llegar a ser un verdadero Papa.
  • Los R & R confunden el pecado de herejía con el delito canónico de herejía.
  • Los R & R han creado la figura del “amigo ortodoxo” –usted no puede llegar a ser hereje a menos que alguien se lo advierta.
  • Herejía material Vs. Herejía Formal; Pío XII en su Encíclica Mystici Córporis Christi de 1943, providencialmente ha cerrado la última vía de escape de R+ R.
 
Concluimos contestando a seis objeciones comunes de los R & R sobre el “Papa por defecto” y ofrecemos un análisis del problema de fondo que obliga a los católicos a debatir estas cuestiones.

3 comentarios:

  1. O Papa jamais pode cair em heresia. Se pode, o Espírito Santo erra. Quero deixar mais clara a minha visão do Papa, sem nenhuma característica idolátrica: ele é o Vice-Deus, como já tinha dito outra vez.

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    1. En verdad un Papa legítimo no puede caer en herejía MIENTRAS SE SOMETA DE BUEN GRADO A LA LEY DE DIOS Y LA SANA DOCTRINA, pero en cuanto hombre que es (porque hay que tener siempre presente que está hecho del mismo barro que los demás mortales) puede caer en pecado, y ser objeto de Juicio. Y si su pecado es contra la fe, bien sea con la herejía, apostasía o cisma, el Espíritu Santo deja de asistirle (porque Él no vivifica a los que se apartan del Cuerpo místico de Cristo, que es la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica) y pierde su autoridad ipso facto y sin necesidad de declaración judicial, quedando VACANTE LA SEDE; y es deber de todo católico que quiera estar en buen término con la Verdad el desconocerle y desligarse del vínculo de lealtad, so pena de seguirle en sus crímenes y condenación.

      En estos tiempos de Apostasía entronizada, preferimos seguir no a quien alega ser “Vice-Dios” sin serlo, sino al mismo Dios titular.

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  2. Es cansado intentar convencer a los antisedevacantistas, pues solo una gracia de Dios podría ayudarlos a salir de su necedad. Las pruebas tanto de San Alfonso María de Ligorio como de​ San Roberto Belarmino son aplastantes. El Papa como persona privada puede errar, pero no sólo eso, sino que puede pecar contra la fe y estar en herejía, cisma o conducir a la apostasía, como es el caso desde el nefasto CVII.

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