domingo, 28 de febrero de 2021

MES DE LA SANTA FAZ - DÍA VIGESIMOCTAVO

Tomado del devocionario El mes de la Santa Faz de Nuestro Señor Jesucristo, escrito por el padre Jean-Baptiste Fourault, sacerdote del Oratorio de la Santa Faz y publicado en Tours en 1891; y traducido al Español por la Archicofradía de la Santa Faz y Defensores del santo Nombre de Dios de León (Nicaragua) en 2019.
   
MEDITACIÓN VIGESIMOCTAVO DÍA: LA SANTA FAZ DESPUÉS DE LA RESURRECCIÓN.
Oh, Faz adorable, resplandeciente de gloria y belleza el día de la resurrección, ten piedad de nosotros.
     
Tres días después de su muerte, Jesús se levanta triunfante del sepulcro, como lo había anunciado. Se aparece a María, a los apóstoles, a Magdalena, y sus ojos no se ciegan por el esplendor de su Faz adorable que brilla con belleza y gloria. ¿Cuál es este misterio? Dígnate enseñárnoslo, oh buen Jesús.
           
1º PUNTO – BELLEZA DE LA SANTA FAZ RESUCITADA.
La resurrección es la hora del triunfo, mas todavía no es la hora de la gloria celestial. Jesús no nos muestra sus heridas (llagas) sangrantes como en el día de la Pasión, las cubre con sus rayos, que pueden cegarnos. Conserva la marca de ellas como una prueba irrefutable de que Él verdaderamente ha sufrido, que Él realmente murió por nosotros, como testimonio de victoria sobre el infierno, como una lección de sufrimiento y de amor. Permitidme, oh divino Salvador, reconoceros por encima de todo por las heridas de vuestra Santa Faz.
  
A vuestra voz, Magdalena se arrojó a vuestros pies gritando con voz fuerte: «Rabboní» (Maestro, San Juan XX, 16) Por mi parte, postrado delante de vuestra augusta Faz, cuento sobre vuestra frente las cicatrices infringidas por las crueles espinas, y sobre vuestras mejillas, hace tiempo tan inflamadas, la marca de las bofetadas y del guante de hierro del soldado inhumano (cruel). Vuestros labios ya no están inflamados, pero todavía podemos ver los trazos de las bofetadas que le dieron los verdugos.
   
Oh adorables heridas de la Faz de Jesús, yo os venero y os amo. Vos deseáis que os contemple mi Salvador, como lo hizo Magdalena; Os contemplo con deleite. Ma habéis enseñado lo que os ha costado el pecado, pero también me decís cuales son los frutos de la expiación y la felicidad de encontraros después de haberos perdido.
   
Volved, oh, Jesús, vuestros ojos iluminados por la gloria de la Resurrección sobre mi alma, anteriormente desfigurada por la iniquidad, pero ahora, oh Dios mío, resucitada espiritualmente por vuestra gracia cuando sea resucitado contigo en el esplendor de los santos, y brille por una eternidad bendita con los rayos de una gloria que nunca se marchita.
       
2º PUNTO – LA SANTA FAZ RESUCITADA, FUENTE DE FE, ESPERANZA Y CARIDAD.
¡Jesús ha resucitado, qué consolación! Tengo una prueba evidente y palpable de ello: los apóstoles han visto su Santa Faz, María Magdalena le ha reconocido. Su augusta Madre ha recibido su primera visita. ¿Quién no creería testimonio tan ocular? Él está resucitado, es por lo tanto cierto que Él es en verdad mi Salvador y mi Dios.
   
Su evangelio es divino; su Iglesia es divina. Creyendo en su palabra y escuchando su enseñanza, estoy seguro de caminar por las pisadas de mi jefe (cabeza) infalible, por el sendero de la salvación. Jesucristo ha resucitado, ahí yace el fundamento de mi esperanza. «Yo sé que mi redentor vive, dijo Job, y que seré revestido de mi piel, y que el último día me levantaré de la tierra, y en mi carne veré a Dios. Yo mismo le veré, mis ojos le contemplarán, y no otro; esta es mi esperanza, que guardo en mi seno» (Job XIX, 25).
   
Sí, un día yo veré su Santa Faz, como lo contemplaron los apóstoles y las santas mujeres; la veré en un estado aún más brillante; más deslumbrante y más gloriosa. Veré a mi redentor cara a cara. «Si Cristo no hubiera resucitado, como dicen alguno de entre vosotros, ¿No existe la resurrección de los muertos?» (I Cor. XV, 12).
   
Pero Jesús resucitado, por encima de todo, me incita a amarle, porque es a causa del amor hacia mí que Él ha muerto, es por amor a mí que salió del sepulcro y se mostró durante cuarenta días. ¿Quién no iría hacia Él, que tan grandemente nos ha amado? ¿Quién renunciaría a la felicidad de contemplarle, cuya Faz adorable ilumina el cielo y es el deleite de los elegidos?
   
Oh Jesús, yo creo en Vos, espero en Vos y os amo; y esta Fe, esta Esperanza, este amor, es por contemplar vuestra Faz triunfante y resucitada, que las aumentaré por siempre jamás.
          
Ramillete Espiritual: Gavísi sunt discípuli, viso Dómino. (Los discípulos se alegraron cuando vieron al Señor. San Juan XX, 20).
       
REMEMBRANZA DEL SR. LEÓN PAPIN DUPONT.
La excelente viuda del Sr. d’Avrainville nos escribió, el 25 de abril de 1884, las siguientes líneas:
«Creo que es mi deber informarles de un milagro del que fui testigo en el mes de agosto de 1865, durante la sema o diez días que mi marido y yo pasamos con el siervo de Dios.
   
Una obrera cuyo nombre y dirección fueron dados en el certificado que el Sr. d’Avrainville redactó en su presencia, y que fue agregado a los ya numerosos testimonios de gracias recibidas, vino a dar las gracias a la Santa Faz por la cura de una espantosa molestia interior que causaba exhalase un fétido olor de su cuerpo, un olor que obligaba a sus amigos y conocidos a alejarse de ella. Sólo uno de ellos permaneció fiel a ella, y dándole una botella que contenía aceite de la lámpara que arde delante de la Santa Faz, le rogó se volviese a la Faz de Jesús, debido a que sus amigos se apartaban de ella.
   
Se inició una novena, y al final de los nueve días, empezó a mejorar; disminuyeron sus dolores, y el fétido olor desapareció. Ella estaba tan feliz que prometió a la Santa Faz darle las gracias por su cura, en su santuario, en presencia del Sr. Dupont, algo que ella se encontró incapaz de realizar en un lapso de siete años, cuando había ahorrado suficiente dinero para el viaje.
   
Estaba a punto de retirarse, cuando el Sr. Dupont notó que tenía en su brazo un cabestrillo, preguntada de lo que sufría; respondió que era panaris (Panoriquia), lo que le causaba gran dolor y le quitaba el sueño, pero que podía sobrellevar fácilmente el sufrimiento, de gratitud, por la cura maravillosa que la Santa Faz le había otorgado siete años atrás, y que no se atrevía a pedir una segunda cura. “Señora, eso nada tiene que ver con eso, replicó el Sr. Dupont; si Dios quiere curarla, él es el Señor”. El Sr. d’Avrainville, al escuchar estas palabras, dejó la sala de estar, subió rápidamente las escaleras y entró al cuarto donde yo estaba, contándome todo de una vez, porque el Sr. Dupont parecía prever un milagro.
    
Animados por este presentimiento, examinamos cuidadosamente el dedo de la mujer: estaba muy inflamado, la última juntura estaba llena de sustancia.
   
Después de una breve oración ofrecida por el Sr. Dupont, y una primera unción hecha sobre el dedo, percibimos inmediatamente un cambio; después de la segunda oración y la segunda unción, la inflamación había desaparecido; finalmente después de la última oración ofrecida delante de la Santa Faz, el Sr. Dupont, mientras hacía la tercera unción, apretó ligeramente el dedo entre sus dedos, en el lugar donde estaba el panaris, y en el mismo instante, todo había desaparecido, el dolor, la inflamación y la sustancia.
   
El dedo y la uña se habían vuelto saludables y de buen color, la uña perfectamente adherida a la carne. La mujer sobrecogida de gozo, me dijo: “Señora, mi dedo está curado por completo, así que le ruego me permita darle varios golpes en la palma de su mano; podría hasta hacerle daño, si lo intentara”.
  
De hecho me golpeó con el mismo dedo, que cinco minutos atrás, era tan triste de mirar. Quedé tan conmovida y emocionada por este cambio milagroso, que me cogió un temblor en la mandíbula que me afectó el habla, pero que felizmente sólo duró tres minutos. Había sentido un toque invisible del poder de Dios, manifestado en las manos de su siervo fiel, el Sr. Luis Dupont».
   
ORACIÓN DEL SR. LEÓN PAPIN DUPONT
Señor Jesús, al presentarme delante de vuestra Faz adorable, para rogar de Vos las gracias que necesitamos, te pedimos, por sobre todas las cosas, nos concedas una disposición interior de nunca rechazar cualquier cosa que nos pidas a diario, por medio de Tus santos mandamientos y vuestras divinas inspiraciones. Amén.

DEVOCIÓN A LAS LÁGRIMAS QUE DERRAMÓ NUESTRO SEÑOR, PARA IMPETRAR LA CONTRICIÓN DE CORAZÓN

Tomada del devocionario Compássio Beatíssimæ Vírginis Maríæ compilado por Arnold Crudener Krufft, senador y patricio de Colonia, e impreso en dicha ciudad por Peter Mettertnich en 1645, con aprobación por el Padre Arnold Meskovius S.Th.D. el 26 de Noviembre de 1644.
   
LATÍN
DEVÓTIO IN HONÓREM LACHRYMÁRUM, QUAS QUÁTUOR VÍCIBUS EFFÚDIT CHRISTUS DÓMINUS NOSTER, AD CORDIS COMPUCTIÓNEM IMPETRÁNDAM
   
I. Miserére mei Deus, secúndum magnam misericórdiam tuam.

Dómine mi Jesu Christe, adóro te, et grátias ago pro láchrymis, quas infántulus in præsépio effudísti, et supplíco, ut mihi láchrymas concedére velis ad deflénda ómnia mea peccáta, quæ ignoránter commísi, per intercessiónem tuæ sanctíssimæ Matris MARÍÆ. Pater noster et Ave María.
    
II. Miserére mei Deus, secúndum magnam misericórdiam tuam.

Dómine mi Jesu Christe, te adóro, et grátias ago pro láchrymis, quas in resurrectióne Lazári effudísti, et supplíco, ut mihi láchrymas concedére velis, ad deflénda omnia peccata, quæ ex fragilitáte & mala consuetúdine commísi, per intercessiónem tuæ sanctíssimæ Matris MARÍÆ. Pater noster et Ave María. 
   
III. Miserére mei Deus, secúndum magnam misericórdiam tuam.

Dómine mi Jesu Christe, te adóro, et grátias ago pro láchrymis, quas super Civitátem Hierúsalem sparsísti, et supplíco, ut mihi láchrymas concedére velis, ad ómnia peccáta mea deflénda, quæ ex malítia pervérsi mei cordis commísi, per intercessiónem tuæ sanctíssimæ Matris MARÍÆ. Pater noster et Ave María.
   
IV. Miserére mei Deus, secúndum magnam misericórdiam tuam.

Dómine mi Jesu Christe, te adóro, et grátias ago pro láchrymis, quas in cruce effudísti, et supplíco, ut mihi láchrymas concedére velis; ad deflénda ómnia mea peccáta pertinacitátis, et mihi grátiam pœniténter moriéndi largiáris, per intercessiónem tuæ sanctíssimæ Matris MARÍÆ. Pater noster et Ave María.

ORATIO
Omnípotens et benigníssime Deus, qui fontem aquæ vivæ pro pópulo sitibúndo ex petra exilíre fecísti, contríti ánimi ex durítiæ cordis mei láchrymas élice, ut peccáta mea possim defle et per tuam bonitátem remissiónem eórum mérear accípere, per Christum Dóminum nostrum, Amen.
   
TRADUCCIÓN
DEVOCIÓN EN HONOR DE LAS CUATRO VECES QUE CRISTO NUESTRO SEÑOR DERRAMÓ LÁGRIMAS, PARA IMPETRAR LA COMPUNCIÓN DE CORAZÓN
   
I. Ten piedad de mí, oh Dios, según tu gran misericordia.
   
Señor mío Jesucristo, te adoro y te doy gracias por las lágrimas que siendo infante derramaste en el pesebre, y te suplico, por la intercesión de tu santísima Madre María, que me concedas lágrimas para llorar todos mis pecados que he cometido por ignorancia. Padre nuestro y Ave María.
    
II. Ten piedad de mí, oh Dios, según tu gran misericordia.

Señor mío Jesucristo, te adoro y te doy gracias por las lágrimas que derramaste en la resurrección de Lázaro, y te suplico, por la intercesión de tu santísima Madre María, que me concedas lágrimas para llorar todos los pecados que he cometido por fragilidad y mala costumbre. Padre nuestro y Ave María. 
   
III. Ten piedad de mí, oh Dios, según tu gran misericordia.

Señor mío Jesucristo, te adoro y te doy gracias por las lágrimas que derramaste por la ciudad de Jerusalén, y te suplico, por la intercesión de tu santísima Madre María, que me concedas lágrimas para llorar todos los pecados que he cometido por la malicia de mi perverso corazón. Padre nuestro y Ave María.
   
IV. Ten piedad de mí, oh Dios, según tu gran misericordia.

Señor mío Jesucristo, te adoro y te doy gracias por las lágrimas que derramaste en la cruz, y te suplico, por la intercesión de tu santísima Madre María, que me concedas lágrimas para llorar todos mis pecados de pertinacia, y me obtengas la gracia de morir penitente. Padre nuestro y Ave María.

ORACIÓN
Omnipotente y benignísimo Dios, que hiciste brotar de una piedra una fuente de agua viva para tu pueblo sediento, haz brotar lágrimas de ánimo contrito de la dureza de mi corazón, para que pueda llorar mis pecados y merezca de tu bondad recibir la remisión de ellos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

sábado, 27 de febrero de 2021

HIPOCRESÍA CONCILIAR FRENTE AL ECUMENISMO

   
A las 12:45h del martes 23 de Febrero de 2021, el cardenal checo-canadiense Michael F. Czerny Hayek SJ, Subsecretario de la Sección Migrantes del Dicasterio vaticano para el Servicio del Desarrollo Integral, predicó en un servicio anglicano presidido por Gerald James Ian Ernest, Representante personal del Arzobispo de Canterbury ante la Santa Sede, en la capilla San Agustín de Canterbury del Centro Anglicano en Roma. Su homilía, que trató sobre el Padre nuestro según el evangelio de San Mateo, estuvo plagada de referencias a las Naciones Unidas y la declaración de Abu Dabi firmada por Francisco Bergoglio y el director de la universidad islámica suní al-Azhar de El Cairo Ahmed el Tayeb el 4 de Febrero de 2020.
   
    
Tres días antes, en Jundiaí (estado de São Paulo, Brasil), el presbítero conciliar José Carlos Pedrini, de la congregación de los Misioneros de San Carlos Borromeo (Padres Scalabrinianos), fue destituido por el obispón Vicente Costa de la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús en el residencial Colônia por violar el wojtyliano canon 908 al “concelebrar” el Miércoles de Ceniza el servicio con el pastor Francisco Benedito Leite, de la Iglesia Presbiteriana Unida de Brasil. Los hechos ocurrieron en el transcurso de la 5ª Campaña de Fraternidad organizada por la Conferencia Nacional de Obispos del Brasil, que este año era de carácter ecuménico (participando el Consejo de Iglesias Cristianas de Brasil, representado por Leite). El pastor presbiteriano recitó una parte de la Plegaria Eucarística III, sostuvo el cáliz durante la Elevación menor y recibió la “comunión”. Leite calificó la sanción como “desproporcional” a la presunta falta (que no es tal a los ojos de Georg Bätzing, obispón de Limburgo y presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Alemania, que además dijo era algo habitual en su país el que los protestantes comulguen en servicios novusordianos), mientras que Costa dijo que envió el caso a la Congregación para la Doctrina de la Fe. Pedrini fue remplazado por su correligionario Giuseppe Bortolato SC.

CAUSA DE MUERTE: MISA NOVUS ORDO

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
   
En Ciudad de México el 21 de Febrero de 2021, un hombre cayó muerto antes de acercarse a la mesa para la falsa cena “eucarística” Novus Ordo.
El presbítero presidió el servicio dominical mientras el cuerpo del fallecido yacía en el piso.
   
En la parroquia Jesús Sacerdote de la Delegación de Tlalpan (Ciudad de México) el 21 de Febrero de 2021, un hombre llamado Juan (no trascendió su apellido), de alrededor de 60 años, cayó muerto cuando se acercaba a la mesa “eucarística” Novus Ordo. Quiera el Buen Señor perdonarle por cometer los pecados mortales de sacrilegio e idolatría por acercarse a la mesa de la cena Novus Ordo de la herética Seudo-Iglesia.
   
En una exhibición de novusordiano grotesco, un lienzo blanco (ni siquiera el tradicional negro) fue arrojado despreocupadamente sobre el cuerpo del fallecido, mientras el presbítero Sajid Jesús Lozano Sánchez presidió el servicio dominical de las 13:00h. [Parte de la información para este comentario proviene del National Catholic Register].
   
Verdaderos Católicos, ya uno no se impresiona por cuán bárbaro ha llegado a ser el Novus Ordo. No es Católico, ni mucho menos humano, sino bárbaro más allá de lo creíble. Ningún verdadero Católico puede tener algo que ver con su falsedad y barbarie.

LA CRUZ SATÁNICA DE BERNARDIN-BERGOGLIO

ADVERTENCIA: Se recomienda rezar la oración a San Miguel Arcángel y un Ave María antes de leer este artículo.
      
En el artículo de 2014 La Masonería y Francisco I, se habló entre otras cosas de la cruz pectoral de Francisco Bergoglio, diseñada por el escultor genovés Antonio Vedele y fabricada por su alumno Giuseppe Albrizzi.
   
   
Bergoglio con la cruz diseñada por Antonio Vedele 
   
Pues bien, la ensayista estadounidense Ann Barnhardt ha publicado en su sitio homónimo varios artículos sobre esta cruz satánica, cuyos hallazgos presentamos a continuación (algunas noticias provienen de otras fuentes):
  
La cruz es idéntica a la que usaba el cardenal arzobispo de Washington DC Joseph Louis Bernardin Simion. Bernardin (quien fue elogiado por el secretario de Estado vaticano Pietro Parolin Miotti en un servicio dominical el 29 de Julio de 2018 como «un gran pastor que sufrió mucho», aun cuando su régimen la archidiócesis de Chicago perdió casi el 25 por 100 de su clero y experimentó una reducción de la asistencia dominical) es descrito en la novela del padre Malachi Martin “Windswept House - A Vatican Novel” (La casa azotada por el viento - Una novela vaticana) presidiendo junto al obispo John Joyce Russell de Richmond, Virginia la misa negra en Charleston, Carolina del Sur que se celebró en simultánea con el cardenal Jean Marie Villot y Agostino Casaroli en la Capilla Paulina de Santa María La Mayor el 29 de Junio de 1963 (el mismo día en que Giovanni Battista Montini Alghisi fue coronado como “Papa Pablo VI”). Bernardin era homosexual (fue partícipe con el presbítero Ellis Harsham de los abusos contra el seminarista Stephen Cook, y creó una oficina de “pastoral LGBT” en la archidiócesis de Chicago) y pederasta (convivió en la misma casa catedralicia de San Juan Bautista de Charleston durante doce años con el sacerdote-presbítero Frederick Hopwood -también señalado de pederasta y satánico-; y abusó de una chica conocida con el nombre de “Agnes”, hija de un médico de Carolina del Sur, durante una ceremonia satánica en 1957), y fue reclutado por los satanistas de Charleston (Charleston es la cuna del “Rito Paladio Nuevo y Reformado”, fundado por el masón Albert Pike en la década de 1870) cuando estudiaba el curso pre-medicina en la Universidad de Carolina del Sur, quienes lo enviaron al seminario local. Apoyó al activista judío Saúl Alinsky Tannenbaum, y cuando estalló el Gran Holocausto Sexual y de Malversación por la investigación del diario The Globe de Boston, Bernardin defendió al cardenal Bernard Law. Bernardin, en cuanto presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, controló los nombramientos de los obispos por Wojtyła entre 1982 y 1984 (cuando fue remplazado por John Joseph O’Connor Gumple, arzobispo de Nueva York): un ejemplo de ellos es que instaló como obispo auxiliar de Chicago a Wilton Daniel Gregory Duncan el 13 de Diciembre de 1983, luego de ser designado como tal el 31 de Octubre. Wilton Gregory, protegido de Bernardin (y posiblemente compañero de andanzas), es el actual arzobispo de Washington DC, sucediendo a Donald William Wuerl Schiffauer (que a su vez fue protegido y sucesor del hoy laicizado Theodore Edgard McCarrick McLaughlin).
   
Joseph Bernardin portando la cruz pectoral
   
Wilton Gregory como maestro de ceremonias de Bernardin (con la cruz pectoral que Bergoglio popularizará después).
  
La cruz tiene en su parte superior una paloma cayendo en picado (que los defensores de Bergoglio afirman es el Espíritu Santo –basándose en las versiones “corregidas”–, pero que más parece una cabeza de cabra), que es parte del emblema de la sociedad secreta Ordo Templi Oriéntis, a la que perteneció el cardenal Mariano Rampolla del Tíndaro, secretario de Estado de León XIII y que, de no ser por el veto presentado por el cardenal Jan Puzyna de Kosielsko, obispo de Cracovia y Príncipe Imperial (veto presentado en nombre del Emperador Francisco José de Austria-Hungría y a instancias del cardenal Puzyna y Mons. Ernest Jouin), le hubiera sucedido en el cónclave de 1903. Bernardin tenía esta paloma en picado en su báculo pastoral.
   
Logo de la Ordo Templi Oriéntis.
  
Bernardin portando el báculo con la paloma en picado.
   
El hombre que aparece en la cruz, lejos de representar a Jesús como Buen Pastor, representa a Osiris, el dios egipcio de la resurrección, vestido con una túnica que tiene una forma muy extraña y recuerda una acción obscena que la modestia cristiana prohíbe incluso mencionar su nombre, y con los brazos cruzados en forma de X (un símbolo muy común entre ocultistas) y un rostro sin ojos en sus cuencas (¿una máscara mortuoria?) y de cuya nariz al parecer sale una serpiente. Los masones realizan este gesto para orar y para simbolizar las penas a quienes revelen sus secretos, y el 14 de Diciembre del 2019, para el Concierto de Navidad en la no menos satánica Aula Pablo VI del Vaticano (en el cual participó una bruja amazónica, presidiendo un culto para la Pachamama), varios obispos aparecieron haciendo dicho gesto.
   
Obispos con los brazos en X
    
En el espacio entre las piernas, que es césped (o más bien fuego), se asoma la figura de un búho, animal totémico en las prácticas ocultistas. El búho recuerda la estatua en el Bosque de Bohemia, sede de rituales satánicos.
   
   
Lo más interesante son las piernas: la pierna derecha presenta una vista posterior, mientras que la izquierda tiene una vista frontal (como debe ser). Las piernas (y los pies) para atrás significan engaño, confusión, desviación del camino que acaba con la muerte. En una palabra, representan AL DEMONIO.
  
   
Hay varias figuras demoníacas con “piernas/pies para atrás” en distintas culturas del mundo:
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    Churel
     (en hindi चुड़ैल, en urdú چڑیل‎; conocido también en Bengala como Petni/পেত্নী y en Malasia e Indonesia como Pontianak/Kuntinalak): Criatura descrita generalmente como una mujer extremadamente fea y atroz, pero que puede transformarse en una mujer hermosa que engaña a los hombres para conducirlos al bosque o a las montañas para devorarlos o succionarles su vitalidad, tornándolos viejos. Usualmente se cree en el sur y sudeste asiático que si una mujer muere embarazada o en el parto o como consecuencia del maltrato de sus parientes (de sangre o de afinidad), regresa como fantasma para atacar a los hombres de su familia. También se la llama Pichal Peri (पिछल पेरी/پچھل‌ پيری‎), que significa “pies para atrás”, y se cuenta que ronda en las montañas de India y Paquistán, atacando a los hombres que se internan solos en dichos lugares.
  •    
    Tata Duende:
     Conocido entre los mayas de Yucatán y Belice como Nukuch Tata (Padre alto) o Tata Balam (Padre tigre), es descrito como un hombre cubierto de pelo, de 1,20 metros de alto, con cara arrugada y fea, manos sin pulgares y usa un traje de piel y sombrero de ala ancha rojo (a veces tiene también una guitarra o un machete en las manos y fuma cigarros). Se cuenta de él que es un espíritu guardián de los animales y del bosque (por lo que los mayas acostumbran pedirle permiso a él cuando requieren entrar al bosque), al cual conduce a los niños con un silbido.
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    Curupira
    : Personaje de la mitología tupí y parte del folclor brasileño, los curupiras (que puede significar “cuerpo de niño” o “piel de verrugas”), son descritos como enanos pelirrojos con los pies hacia atrás. El padre José de Anchieta SJ (misionero en Brasil muerto en fama de santidad), en su carta escrita en São Vicente el 30 de Mayo de 1560, dice que «muchas veces acometen a los indios en la selva, azotándolos, golpeándolos y matándolos», y que por eso les dejan en los caminos como propiciación «plumas de aves, abanicos, flechas y otras cosas semejantes».
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    Bhuta/Bhoot
     (en sánscrito भूत bhūta, cognado con el griego φῠτός, el latín fui, el inglés be, el irlandés bha, el eslovaco byť, el antiguo eslavo бꙑти/byti y el persa بودن/budan): Entre hinduistas y musulmanes del subcontinente indio, los bhutas son usualmente los fantasmas de aquellos que han muerto violentamente o dejando asuntos pendientes en la vida, o que no recibieron un funeral adecuado, por lo que no pueden ir a su destino póstumo (transmigración, la no-existencia, el nirvana, o ir al cielo o al infierno, según la tradición de cada comunidad). A este fin, les hacen ceremonias fúnebres para que puedan descansar y abandonar el plano físico. Si bien Krisná en la Bágavad Guíta dice que los que adoran a los bhutas se convierten en bhutas al morir, su culto es habitual en las áreas rurales de las provincias de Karnataka y el norte de Kerala, donde no es raro encontrar nichos con estatuas de estos ídolos, a los cuales les hacen ofrendas y bailes.
  •     
    Ciguapa:
     Si bien es conocida por la canción del cantante dominicano Pedro René “Chichí” Peralta Soto en su éxito musical de 1997, “La Ciguapa” (derivada del náhuatl cihuatl, que significa “mujer”) tiene un origen poco claro, ya que su primera mención es en el cuento homónimo del periodista y escritor Francisco Javier Angulo Guridi en 1866 y fray Cipriano de Utrera OFM Cap. dice que conoció de su existencia en 1911. Hay quien atribuye el origen de esta leyenda al hecho que los indios taínos que sobrevivieron a la esclavitud de los encomenderos huyeron a las cuevas y a túneles bajo tierra, de donde salían las mujeres a la superficie para sobrevivir robándose alimentos, ropa y cualquier otro objeto, y que la tradición oral se encargó de atribuirle características paranormales (los pies para atrás, alarido semejantes al graznido de la perdiz, habitar junto a las corrientes de agua y seducir con su belleza a los hombres para tener relaciones sexuales con ellos –los hijos de estas relaciones son conocidos como ciguapos: gallos con las patas hacia atrás, lomo emplumado y pecho con senos de mujer– y matarlos; solo pudiendo ser capturadas en noches de luna llena con un perro jíbaro –con manchas blancas y negras– que tenga cinco dedos en las patas).
   
En el lado derecho de la cruz aparece un cerdo entre el rebaño. En la Biblia, el cerdo es el animal impuro por antonomasia (no tanto por razones de sanidad o ambientales, sino por un significado simbólico y espiritual); y cuando Nuestro Señor liberó al endemoniado de Gerasa, los demonios entraron a una piara de dos mil cerdos, haciendo que se despeñaran al mar de Galilea y se ahogaran, y por esa causa los habitantes de la región le pidieron a Jesús que se marchara.
      

Sabemos que algunos conciliares objetarán: «Sois unos conspiranoicos que están mal de la cabeza», «Pervertidos con mente sucia», «Veis al diablo en todos lados como los protestantes», «Tanto jaleo por una cruz» et álibi aliórum. Respondemos a ello diciendo que estas no son elucubraciones traídas de los cabellos, sino cosas que están a la vista y con un poco de reflexión se pueden comprender. Además, somos personas honestas, no tenemos malos pensamientos (y esto es un don de Dios que hay que pedir mucho en estos tiempos tan peligrosos).
      
A fines de táctica, pongámonos un poco en la mente de una persona satánica como Bernardin y Bergoglio: «Esa cruz es perfecta para el propósito que quiero: mostrar abiertamente que soy satanista, pero de una manera sutil y que solo los iniciados pueden entender, pasando por santo ante los demás».
  
Es poco probable que Bergoglio haya podido conocer a Bernardin (Bergoglio fue instalado obispo auxiliar de Bs. As. en 1992, y Bernardin murió en 1997) y que por ende haya recibido la cruz de él, así que es de inferir que las cruces pectorales de ambos fueran fabricadas con el mismo molde. ¿Cómo la obtuvo Bergoglio? No se sabe, aunque Bergoglio le adosó la leyenda que se la dio un sacerdote de Iraq decapitado por el Dáesh. Es una cruz diabólica, y el hecho que el dictador venezolano Nicolás Maduro Moros sea retratado con dicha cruz tampoco ayuda a su causa.
   
Nicolás Maduro Moros y su esposa Cilia Flores en su gira en Italia y el Vaticano.
    
Concluyendo este artículo: en estos ocho años, esta cruz del Anticristo (porque es contraria a la Cruz de Cristo) es vendida en muchas tiendas de artículos religiosos como “La Cruz del Papa Francisco” en múltiples formas: pendiente, llavero, colgantes o ¡en los “Rosarios del Papa Francisco”! (si la cruz rota del escultor napolitano Raffaele “Lello” Scorzelli aparece en los “Rosarios del Papa Juan Pablo II” y los “Rosarios del Papa Benedicto XVI”, Bergoglio no se quedaría atrás; y peor aún, varios de ellos vienen con el logo satánico del non sancto “Año de la Misericordia”). ¡Cuántas miles, quizá millones de esas cruces satánicas están circulando en estos momentos! Algunas de ellas son versiones “corregidas” (en vez del ave extraña está la tradicional paloma del Espíritu Santo con los rayos irradiando, removido el césped/fuego y los animales -todos ovejas- de pie en el suelo, el pastor tiene una cara normal, sostiene la oveja correctamente y su túnica es normal), pero en todo caso el que la pierna derecha esté ladeada pone en evidencia el origen satánico de la misma.
    
Una versión “corregida” de la cruz de Bernardin-Bergoglio
      
Ante esta situación inaudita, de ver sacramentales “oficiales” con imaginería satánica, hay las siguientes instrucciones:
  • Si la cruz está en un rosario, romperlo en pedazos con cizallas, para que no pueda usarse como tal. De ser posible, dañar y desfigurar la parte específica de la imagen del Anticristo. Luego ARROJARLO TODO AL AGUA CORRIENTE (desde un puente o al mar).
       
    La Virgen no sólo no se va a ofender por destruir un rosario con un icono del Anticristo (y probablemente una imagen de los antipapas), antes contrario, se mostrará agradecida porque es un acto de honor y desagravio. Solamente hay que tener otro Rosario para usar (y si no está bendecido, HACERLO BENDECIR POR UN SACERDOTE CATÓLICO CON EL RITUAL TRADICIONAL) que tenga la Cruz como debe ser.
  • Si está en un pendiente, desfigurarlo y destruirlo como mejor sea posible. Si es de plata o de algún metal precioso, considerar pedirle a un joyero que lo derrita. Luego ARROJAR LO QUE QUEDE AL AGUA CORRIENTE (esta instrucción aplica también si es un colgante o un llavero).
  • Si la cruz está tallada en madera (sí, se han llegado a ver algunos), romperla con una sierra y arrojarla al fuego, y ARROJAR LAS CENIZAS AL AGUA CORRIENTE.

MES DE LA SANTA FAZ - DÍA VIGESIMOSÉPTIMO

Tomado del devocionario El mes de la Santa Faz de Nuestro Señor Jesucristo, escrito por el padre Jean-Baptiste Fourault, sacerdote del Oratorio de la Santa Faz y publicado en Tours en 1891; y traducido al Español por la Archicofradía de la Santa Faz y Defensores del santo Nombre de Dios de León (Nicaragua) en 2019.
   
MEDITACIÓN VIGESIMOSÉPTIMO DÍA: LA SANTA FAZ EN EL SEPULCRO.
Oh, Faz adorable, oculta en el sepulcro, ten piedad de nosotros.
     
Luego de haber recibido los besos de María y después de haber sido perfumado por Magdalena, y envuelto en un sudario, la Santa Faz se desvaneció en el sepulcro. El precioso sudario similar al de la Verónica, que también llevará impreso sobre él los rasgos del Salvador, está a punto de proveernos la materia de una nueva meditación.
           
1º PUNTO – LA SANTA FAZ SOBRE EL SANTO SUDARIO.
Era costumbre de los judíos envolver el cuerpo entero con velos y bandas de lino, antes de colocarlo sobre la roca (del sepulcro) donde estaban las tumbas de la familia. José de Arimatea le dio este sepulcro a Él quien no tenía donde reposar la cabeza, y envolvió el adorable cuerpo del Salvador, con vestiduras de lino. Un ángel los mostrará después doblados en la tumba, y exponiendo los trazos de las cinco llagas. Así como para nosotros, amigos fieles de la Santa Faz, que veneramos especialmente la sábana, similar a la de Verónica, que preserva los rasgos de Jesús. Fue voluntad de Dios que a la Iglesia no le fuera robado este tesoro.
  
Pasó de las manos de Nicodemo a las de Gamaliel, luego a las de Santiago, quien se lo transmitió a San Simón, Obispo de Jerusalén. Los cruzados lo trajeron de vuelta a Europa, y al día presente, la casa de Saboya, preserva en Turín, este memorial de la Pasión del Señor.
  
¡Qué milagros han tenido lugar en su presencia! San Francisco de Sales vino a venerarlo, y dio salida a las emociones de su corazón, que desbordó de amor; no podía contener las lágrimas ante la vista de las marcas de las heridas recibidas por el Salvador.
    
Unámonos a los sentimientos piadosos de todos aquellos que han orado en presencia de esta venerable reliquia. Honremos el Santo Sudario, y atémonos de manera especial a la parte de el que cubrió la Santa Faz de Jesús. Se han reproducido muchas copias de esta reliquia; considerémonos bendecidos; si tenemos la dicha de poseer una de ellas, y que la vista de ella nos incite a la reparación y al amor.
       
2º PUNTO – EL CRISTIANO EN EL SEPULCRO.
Fue un designio secreto de Dios que la Santa Faz quedara impresa en el Santo Sudario. La corona de espinas, las bofetadas, las ignominias, infringidas sobre ella por los judíos, están trazadas sobre ella, para traer a nuestra memoria cuanto sufrió Nuestro Señor por nosotros.
   
Desde la suela de sus pies hasta la corona de su cabeza, no hay parte de su cuerpo que no haya sufrido, dijo el profeta. Debido a que mi salvador ha sufrido mucho por mí, ¿por qué no debería yo sufrir con él? Debido a que Él quiso permanecer enterrado durante tres días en las sombras de una tumba, ¿por qué me niego a ser enterrado para el mundo con Él? A la vista de la Santa Faz impresa sobre el santo sudario, detesto el pecado; renuncio a todo deseo de atraer notoriedad; de ser honrado, alabado, deseado y amado.
   
Pido a Dios, junto con el apóstol de la devoción a la Santa Faz, la Hermana Sor María de San Pedro, el autor de las letanías de la humildad, y el Venerable Sr. Dupont, quien a menudo recitó estas piadosas oraciones; Pido ser liberado del miedo a ser humillado, despreciado, rechazado, calumniado, burlado e insultado. Como San Pablo, no deseo conocer nada excepto a Jesús, y Jesús crucificado (Non enim judicávi me scid áliquid inter vos, nisi Jesum Christum et hunc crucifíxum. I Cor. II, 2). Es en Él que buscaré mi honor, mi paz, y la fuente de todos mis gozos sobre la tierra.
       
Ramillete Espiritual: Petrus cum se inclinásset, vidit pósita linteámina. (Simón Pedro fue al sepulcro y vio las vestiduras puestas ahí. San Juan XX, 6).
       
SANACIÓN DE UN JOVEN.
Luis Roblin, nacido en Santa Ana, cerca de Tours, el 24 de febrero de 1869, se puso gravemente enfermo a la edad de doce años. Afectado por una bronquitis seguida de una fiebre gástrica, fiebre tifoidea y pleuresía, quedó con una afección semejante al mal de San Vito, acompañada por afecciones nerviosas y dolores en las articulaciones. El doctor, creyendo que todos los remedios de los que se habían hecho uso hasta entonces eran insuficientes, ordenó que fuera llevado de Langeais al hospital de Tours. Fue en el mes de marzo de 1881.
   
Durante tres meses fue sujeto de un tratamiento de baños, que fue seguido por una inflamación de la garganta ocasionada por un resfrío, y esta inflamación ocasionó una afección en los pulmones que el doctor determinó era tuberculosis. Encontrando que él estaba en peligro de muerte, se dispuso que él diera su primera comunión. Desde ese momento el niño se llegó a sentir un poco mejor.
     
Pero continuó el mal de San Vito. Hacia el mes de agosto, se empezaron a hacer novenas por su intención a la Santa Faz, y fue ungido con el aceite tomado del oratorio. Se consiguió la cura de toda la parte superior de su cuerpo, pero las partes bajas permanecieron paralizadas.
   
El muchacho, con ayuda de muletas, podía con dificultad dar algunos pasos en el salón. Las monjas, sin embargo, continuaron haciendo novenas, y en una de ellas en las que se le contaban los milagros obrados delante de la Santa Faz, él dijo que estaba determinado a ir al oratorio del Sr. Dupont, y que estaba seguro de que ahí se curaría. Su madre y la monja que estaba a cargo de él, lo llevaron al carruaje.
  
Uno de los sacerdotes de la Santa Faz, el padre Balzeau, oró con ellos, y exhortó al muchacho a ejercitar una gran confianza, cuando miraba a las muletas y bastones dejados por los enfermos que se habían curado durante la vida del Sr. Dupont. Después de la recitación de las letanías, las personas que estaban presentes se dirigieron a la pequeña habitación adjunta al oratorio, que se llama la cámara de los milagros. Entonces, el sacerdote ungió la pierna del niño, escogiendo la que estaba más paralizada, y se repitió la siguiente oración: «Buen Sr. Dupont, ayudadnos». Esto se hizo tres veces. La primera vez no hubo mejoría. La segunda vez, el pequeño paciente empezó a mover su pierna ligeramente. A la tercera unción se sintió completamente curado, arrojó sus muletas y empezó a correr por la sacristía y el jardín, exclamando: «¡Estoy curado!». Esto tuvo lugar el 19 de octubre de 1881.
   
INVOCACIÓN
Oh adorable Faz de Jesús, que te dignaste manifestarte a los niños porque son puros de corazón, mirad a la faz de nuestras almas, y disipad la oscuridad del pecado; encended en ellas el deseo de la inocencia y la divina llama de tu amor. Amén.

viernes, 26 de febrero de 2021

EL JUDAÍSMO DEL CAMINO NEOCATECUMENAL, SEGÚN SU FUNDADOR

«¿Cómo nos preparamos para la Vigilia Pascual? A través de lo que el Señor nos ha enseñado, a través del Evangelio, a través del shemá. Cuando los judíos nos escuchan cantar el shemá, lloran porque somos profundamente judíos en ese sentido» (FRANCISCO JOSÉ “KIKO” GÓMEZ-ARGÜELLO WIRTZ, Anuncio de Cuaresma. Casa de retiros “Fratérna Domus”, Sacrofano, 7 de Febrero de 2021).

MES DE LA SANTA FAZ - DÍA VIGESIMOSEXTO

Tomado del devocionario El mes de la Santa Faz de Nuestro Señor Jesucristo, escrito por el padre Jean-Baptiste Fourault, sacerdote del Oratorio de la Santa Faz y publicado en Tours en 1891; y traducido al Español por la Archicofradía de la Santa Faz y Defensores del santo Nombre de Dios de León (Nicaragua) en 2019.
   
MEDITACIÓN VIGESIMOSEXTO DÍA: LA SANTA FAZ, LAVADA Y PERFUMADA POR MARÍA.
Oh, Faz adorable, lavada y perfumada por María y las santas mujeres, y cubierta por un sudario, ten piedad de nosotros.
     
José de Arimatea y Nicodemo consiguieron de Pilatos el cuerpo de Jesús. Es la reliquia más preciosa que la tierra jamás ha poseído. La divinidad no lo ha abandonado, y si nuestros ojos sólo ven la Faz del Salvador cubierta por las sombras de la muerte, nuestra fe contempla los rayos de la luz increada, dignas únicamente de la adoración de los santos y ángeles.
           
1º PUNTO – LA SANTA FAZ INANIMADA.
Imaginémonos la emoción con la que María recibió el precioso depósito del cuerpo del Salvador en sus manos. Durante mucho tiempo ella mantuvo sus ojos fijos sobre las heridas de sus pies y de sus manos traspasadas. Besó su costado abierto, junto a Juan, el discípulo amado, cuya cabeza, el día anterior, había descansado sobre el y con Magdalena quien se arrodilló a los pies de Jesús, como lo hizo el día en que fue perdonada, enjugándole con sus lágrimas y secándole con sus cabellos. Pero había una porción de la humanidad entera del Salvador, que, por encima de todo, atraía los ojos de la divina Madre; era su Santa Faz. ¡Qué cambio en sus rasgos! La boca que le sonreía en el establo, que con frecuencia le susurraban, en Nazaret, palabras de consolación y de vida, está de ahora en adelante silenciada; pero María aún las escucha. Ella ha «guardado todas sus palabras, meditándolas en su corazón» (María conservábat ómnia verbat hæc conférens in corde suo. Luc. II, 19).
  
Sus ojos están apagados; María los besa con reverencia, pensando entretanto, que pronto iluminarán a los bienaventurados en el Cielo con la luz que será su eterna felicidad. Sus oídos están cerrados, pero ellos todavía escuchan los suspiros de amor que provienen del corazón de la Reina de los Dolores.
   
Oh María, permitidme, en compañía de San Juan y María Magdalena, rendir homenaje a vuestro Hijo que reposa en vuestros brazos, y sí me atrevo a besar con reverencia sus pies, sus manos, su costado, detenerme y piadosamente meditar sobre su semblante desfigurado, bajo los cuales aún reconozco a mi Salvador y mi Dios.
  
Contemplad, alma mía, la Faz del Salvador, cubierta por las tristes sombras de la muerte; adorad y comprended este misterio de perdón y salvación.
       
2º PUNTO – DEBO MORIR AL MUNDO.
A fin de probarle a Jesús que de verdad le amo, moriré a sus pies y en los brazos de María. Morir, ¿qué significa? Quiere decir, hacer que todo lo que pertenece al hombre viejo en mí, desaparezca: mi debilidad, mis imperfecciones, mis culpas, que han ocasionado su muerte.
   
Morir al amor propio, a mi orgullo, a los deseos culpables por el placer y el entretenimiento, a ese espíritu de juicio y de culpar: a ese espíritu de frivolidad, a esa disipación que es el mayor obstáculo a mis fervientes oraciones y a mi unión con Dios. La faz de mi alma, así liberada de esas cadenas que me ataban al hombre viejo, serán como Jesucristo.
   
Para el mundo, parecerá ser lívida e irreconocible; por el contrario, para Jesús y María, ¡estará resplandeciente de paz y de belleza! Mis ojos se cerrarán a las vanidades mundanas, pero verán el esplendor de las riquezas increadas; mi boca ya no se abrirá para hablar palabras calumniosas, sino que disfrutará de la felicidad del silencio y de la vida oculta en Dios, mis oídos ya no escucharán los vanos ruidos de aguas caudalosas, que pasan; escucharán celestiales sinfonías. Seré insensible a las atracciones que me seducen por un instante, con el fin de dejarme para después nada que no sea amargura, disgusto y remordimiento.
   
Humildad, gentileza, caridad y abnegación, mirad, oh, mi Jesús, las virtudes que deseo poseer, para que me asemeje a Ti, y merezca, reposar contigo en los brazos de vuestra augusta Madre.
       
Ramillete Espiritual: Mórtui estis, et vita vestra abscóndita cum Christo in Deo. (Porque vosotros estáis muertos, y vuestra vida está oculta con Cristo en Dios. Colosenses III, 3).
       
SANACIÓN DE UNA MONJA DOMINICA EN CHINON.
La Señorita Susana de la Martiniére, en religión Hermana María del Sagrado Corazón de Jesús, del convento de monjas Dominicas en Chinon, fue sujeto de una cura obtenida en el aniversario de la muerte del Sr. Dupont, el 18 de marzo de 1880.
  
Esta cura, de la que se dio noticia en Le Univers, fue relatada por la Monja delante de un tribunal eclesiástico en los siguientes términos:
«Entré a la religión en la Orden de Santo Domingo el 8 de abril de 1869. Soy profesa y asistente de la priora del convento del Sagrado Corazón de María en Chinon. Después de algún tiempo de ingresada al convento, sentí los primeros síntomas de una enfermedad interna con alternancias de mejoras y reposo. Al final de 1872, la enfermedad empeoró, y fui obligada a descansar durante algún tiempo. Entonces desde el mes de octubre de 1873, ya no podía caminar, y fui obligada a permanecer en una posición reclinada por más de un año.
   
Entonces obtuve alguna mejora, que se atribuyó al tratamiento homeopático; pero no se curó la enfermedad. En 1877 con la ayuda de un invento (dispositivo) mecánico, el doctor me capacitó para dar unos pasos. Es perfectamente cierto, sin embargo, que esta jugarreta (faena) continuó.
   
No deseaba ser curada, pero mi superiora me impuso una obligación de pedir mi cura mediante una sucesión de novenas. El 13 de marzo de 1880, comencé, todavía bajo la orden formal de la reverenda madre Superiora, una novena a la Santa Faz y al Sr. Dupont; pero la invocación del siervo de Dios fue muy precisa y estuvo seriamente presente en mi mente. Desde el día en que empezó la novena, la mejoría fue más acentuada, y en el séptimo día, que fue el aniversario de la muerte del Sr. Dupont, quedé completamente curada.
  
A la misma hora que él murió, lo invoqué a él y me quité uno de los instrumentos mecánicos. Si continué usando el otro por dos días más, fue simplemente porque estaba bajo obediencia. Verdaderamente, mi cura está fechada desde el aniversario del siervo de Dios. Mi convicción es que le debo este favor a su milagrosa intervención con la Santa Faz».
   
INVOCACIÓN
Oh Jesús Salvador, que enviasteis aflicciones a vuestros fieles amigos para que vuestra gran misericordia resplandeciera sobre ellos, concedednos la gracia de siempre buscar, en presencia de vuestra Faz adorable, el remedio para nuestras enfermedades y la fuerza para sobrellevar, por vuestro amor, las cruces que vuestra providencia permita para nuestra santificación y vuestra gloria. Amén.

SANTA MARGARITA DE CORTONA, PENITENTE Y TERCIARIA FRANCISCANA

   
Margarita nació en Laviano, pequeño poblado toscano hacia 1249 de familia campesina, cuyo padre (identificado tradicionalmente como Tancredi Bartolomeo) cultivaba en los ejidos de la ciudad de Perusa. A los 8 años murió la madre. La presencia de su madrastra malhumorada turba su adolescencia. A los 16 años, cansada de los continuos maltratos, acepta la propuesta de Arsenio (unos dicen que era Del Monte, otros que se llamaba Raniero Del Pecora), joven noble de Montepulciano y huye, convive 9 años con él en una dependencia de caza cerca de Montepulciano. De esta unión nace un niño.
  
Aun en medio de su mal estado, donde abundaban las fiestas, modas y joyas, había permanecido en Margarita la luz de la fe inculcada por su madre (que le enseñó a rezar y a ofrecer por las necesidades públicas y la conversión de los pecadores), que cada vez que veía lugares recogidos comentaba: «¡Cómo sería bueno rezar aquí! Qué lugar propio para llevar una vida penitente y solitaria». Y una ocasión en que una anciana le agradeció una buena limosna, repuso: «¡Por favor: no digáis eso, que yo sólo soy una miserable pecadora!».
   
Vivía tan angustiada que le pedía a Arsenio que cumpliera su promesa de matrimonio, pero luego que este le decía que continuara así un tiempo más, por lo que Margarita le pide a Dios que la ayude, lo cual obtiene de una manera insólita: Un día fue asesinado Arsenio en una partida de caza en la selva de Petrignano, en medio de las guerras entre güelfos y gibelinos que tanto asolaban la Italia en ese entonces. Margarita, guiada por una perrita que tenía de mascota, encuentra su cuerpo exánime oculto al pie de una encina, al punto de la putrefacción, y allí, fulgurada por la gracia de Dios comienza su conversión. 

Rechazada por los padres de Arsenio puesto que se oponían a que él emparentase con una mujer de origen modesto, Margarita vuelve a Laviano con su hijo. Pide perdón a su padre, pero éste, instigado por su mujer que le dijo «¡O ella, o yo!», la rechaza de mala manera, cerrada a todo sentimiento de religión y humanidad, y exponiéndola a peligro mayor.

Entonces Margarita, sentada en una higuera, con el corazón traspasado, desahoga su llanto, pidiendo públicamente perdón por sus escándalos al pueblo y exclamando: «¿Es posible, dulcísimo Salvador de las almas, que, convirtiendo cada día tantas, sólo a ma pérdida de la mía te has de mostrar insensible? Pues en verdad, Señor, que tanto te costó como la de una Magdalena, como la de una Tais pecadora. ¡Oh Tú, que me rescataste con el precio infinito de tu Sangre, no me abandones en el triste desamparo en que me veo, y ten misericordia de mí!». Luego, el demonio entra a tentarla, diciendo: «Tienes apenas 26 años y estás en el auge de la hermosura. Muchos otros pretendientes surgirán. ¡Vamos, levanta la cabeza y comienza de nuevo la vida de fausto y de alegría!». A lo que Margarita contesta decidida: «¡No! Ya ofendí mucho a Nuestro Señor, que vertió su Sangre inocente por mí. Más vale la pena mendigar el pan que volver al pecado». En ese momento otra voz, la de la gracia, se hizo oír: «En Cortona los hijos de San Francisco se compadecerán de ti y te dirán qué hacer».
   
Aun en las dificultades de la época y las pretensiones del Obispo y Conde de Arezzo, Cortona era en ese tiempo una ciudad-estado que había ganado autonomía económica y política por influencia de la familia Casali, y contaba con una importante presencia de órdenes religiosas, entre ellas un grupo de penitentes reunidos alrededor del fraile Reginaldo de Castiglione, superior de la custodia franciscana de Arezzo.

Margarita fue acogida por Marinaria y Raniera Moscari, dos nobles y piadosas señoras de Cortona, quienes la condujeron al convento de los padres franciscanos y le presentaron a Fray Juan de Castellón Florentino y Fray Giunto Bevegnati, que se hicieron sus directores espirituales y le moderaron las penitencias que hacía. Entre lágrimas, Margarita hizo una confesión general tan minuciosa que le tomó ocho días. Entre tanto su hijo fue a estudiar a Arezzo, donde se hizo franciscano y sacerdote. Ella dedica todos sus cuidados y preocupaciones maternales a aliviar los sufrimientos de los pobres, de los enfermos y de los abandonados. Después de tres años de prueba (pues dudaban que perseveraría por su belleza) fue recibida en la Tercera Orden Franciscana hacia 1275. Su vida ascética no tiene descanso. Un día, mientras está recogida en oración ante el crucifijo en la iglesia de San Francisco, oye la voz de Cristo que le dice: «¿Qué quieres de mí, pobrecilla?». Margarita le responde: «¡Nada quiero fuera de ti, Señor!». Este sublime coloquio marca el comienzo de un estupendo programa de vida. Margarita recorre rápidamente el camino de la perfección, sostenida por una fe inquebrantable, por una caridad seráfica. En 1286 funda en la iglesia de San Basilio un hospital para acoger a pobres enfermos, consagrado a Nuestra Señora de la Misericordia. 

Margarita transcurre los últimos nueve años de su vida en una celdita entre éxtasis y oraciones. Muchos se acercan a ella para recibir consejo, guía y consuelo. Margarita se convierte en un punto de referencia de vida cristiana para todos, gracias a los dones extraordinarios que Dios le concede. Acudían a ella desde Roma y España; incluso Dante Alighieri va a Cortona para encontrarse con la Santa. No le faltó la oportunidad de pacificar la ciudad, cuando corriendo gritaba «Cortonenses, haced penitencia y reconciliaos con vuestros enemigos», diciéndole posteriormente Nuestro Señor: «Cortona merecía ser castigada, pero por el amor que te tengo Yo la perdonaré».
  
Veintitrés  años  había  que  esta  dichosísima penitente  vivía  entregada  al continuo ejercicio de las más heroicas virtudes, especialmente de una excesiva penitencia,  cuando  el  Señor  la dio  a  entender  que  se  acercaba  la  hora  de su muerte,  y  que  en  ella  vendrían  a  asistirla todas  aquellas  almas  que  con  sus oraciones había  librado  de  las  penas  del  Purgatorio. Desde aquel punto, toda ella se ocupó únicamente en su Dios y en el ardentísimo deseo de poseerle. En fin consumida al rigor de las penitencias, y abrasada en fuego del divino amor, habiendo recibido los  Santos Sacramentos de manos de Fray Giunto y dicho «Dios mío, te amo», rindió tranquilamente  el  alma en manos de su Criador, el día 22 de Febrero del año 1297, casi a los cuarenta y ocho años de su edad. 

Aun con la fama de santidad que obtuvo, fue apenas en 1516 que el Papa León X oficializó su culto para la diócesis de Cortona, culto que fue extendido a la Orden Franciscana por Urbano VIII. El proceso apostólico se abrió en 1629, siendo aprobado su culto por el Beato Inocencio XI el 17 de marzo de 1653 y su nombre fue incluido en el Martirologio Romano en 1715 por Clemente XI, y finalmente fue canonizada por Benedicto XIII el 16 de mayo de 1728.
   
ORACIÓN
¡Oh  Dios,  que  misericordiosamente  sacaste a tu  sierva  Margarita  del camino ancho de la perdición, reduciéndola al estrecho sendero de la salvación eterna!  Concédenos  por  tu  misma infinita  misericordia  que,  pues  no  tuvimos vergüenza de imitarla en sus desaciertos, tengamos la gloria de seguirla en su penitencia. Por J. C. N. S. Amén.

jueves, 25 de febrero de 2021

EL PASADO NAZI DEL FUNDADOR DEL “FORO ECONÓMICO MUNDIAL”.

Traducción del artículo publicado en CORONA-TRANSITION.
  
LOS NAZIS, LA BOMBA ATÓMICA Y EL GRAN RESETEO
Un capítulo oscuro para la familia Schwab: Eugen Schwab, el padre del fundador de la ONG “Foro Económico Mundial” (FEM), Klaus Schwab, estuvo indirectamente implicado en el programa nazi de la bomba atómica.
   
Henry/Heinz Kissinger y su antiguo pupilo, Klaus Martin Schwab, reciben al ex-primer ministro británico Ted Heath en el encuentro anual del Foro Económico Mundial de 1980. Fuente: Foro Económico Mundial
   
Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial (FEM), ha sido objeto de numerosas críticas por la Coronapolitik en los últimos meses. En la reunión anual del FEM, celebrada en enero de 2021, Schwab subrayó que la creación de confianza era una parte esencial del éxito del Great Reset, una reestructuración del sistema económico mundial.

Pero los planes al gusto de la ONG FEM, el moderno “Politburó del Capitalismo” (Paul Schreyer), preocupan a mucha gente. Además, la confianza en los autoproclamados líderes del mundo está actualmente en declive. La confianza se fomenta normalmente con la transparencia. Pero en el caso del propio fundador del FEM, se busca en vano precisamente esta transparencia. Aún se desconoce mucho sobre él y su pasado.

Quizá por eso muchos se han negado a confiar en el Sr. Schwab y en sus motivos, ya que se sabe muy poco sobre la historia y los antecedentes de este hombre antes de fundar el Foro Económico Mundial a principios de la década de 1970”, escribe el periodista Johnny Vedmore en el periódico online Unlimited Hangout

Vedmore aprovechó esta falta de transparencia para examinar de cerca a Klaus Schwab y su familia.
   
Eugen Schwab hizo negocios lucrativos con los nazis
Pero una cosa tras otra: la historia del padre de Klaus Schwab, Eugen Schwab, es reveladora. Nacido cerca de Berna en 1899, más tarde creció en Karlsruhe. Profesionalmente, siguió los pasos de su padre Gottfried (abuelo de Klaus Schwab) y también se convirtió en ingeniero mecánico. Más tarde aconsejaría a su hijo Klaus que hiciera lo mismo. Eugen Schwab hizo su carrera en la década de 1930 en la sucursal alemana de la empresa de ingeniería mecánica Escher-Wyss en Ravensburg, donde Schwab empleó a trabajadores forzados durante la Segunda Guerra Mundial.
   
Schwab dirigió la sucursal alemana de la empresa suiza de ingeniería mecánica durante la Segunda Guerra Mundial. La compañía estaba estrechamente vinculada a la Alemania de Hitler y, como contratista militar, hacía negocios lucrativos con los nacionalsocialistas. El periodista Johnny Vedmore escribe:
Esta empresa, Escher-Wyss, utilizó mano de obra esclava para producir máquinas que eran esenciales para el esfuerzo de guerra de los nazis, así como para los esfuerzos de los nazis por producir agua pesada para su programa nuclear”.
En los años anteriores a la guerra hasta la anexión alemana de Polonia, la planta de Escher-Wyss en Ravensburg era el empleador más grande de Ravensburg. Bajo el liderazgo de Schwab, el NSDAP otorgó a la rama el título de “Empresa modelo nacionalsocialista”. Escher-Wyss ayudó a la Wehrmacht nazi con la producción de importantes armas y armamentos de guerra. La empresa era líder en tecnología de turbinas para presas y centrales eléctricas, pero también fabricaba piezas para aviones de combate alemanes. También casi ayudó a los nacionalsocialistas a fabricar bombas atómicas.
    
Oficiales nazis frente al ayuntamiento de Ravensburg en 1938. Fuente: Haus der Stadtgeschichte Ravensburg
 
En Vemork, Noruega, Escher-Wyss construyó la central hidroeléctrica de importancia estratégica para el grupo industrial Norsk Hydro. La central eléctrica, que también era operada por Escher Wyss, era la única instalación industrial bajo el control de los nazis que podía producir agua pesada. El agua pesada era esencial para la producción de plutonio para el programa de bombas atómicas de los nazis. Sin embargo, los planes de los nacionalsocialistas fueron frustrados por los aliados.
     
Durante los años de guerra, arrojaron más de 400 bombas sobre la planta de energía, lo que inicialmente apenas afectó el funcionamiento de la extensa instalación. Pero cuando los barcos alemanes intentaron transportar agua pesada de regreso a Alemania en 1944, los combatientes de la resistencia noruega lograron hundir el barco con la carga. Johnny Vedmore escribe:
“Con la ayuda de Escher-Wyss, los nazis casi lograron cambiar el rumbo y lograr una victoria para las potencias del Eje”.
Schwab sigue los pasos de su padre
En ese momento, Klaus Schwab no se dio cuenta mucho de los asuntos de su padre. Pero más tarde, él también emprendería un camino profesional con ciertos paralelismos con el de su padre. Nacido el 30 de marzo de 1938 en Ravensburg, Klaus Schwab era todavía un niño pequeño durante la Segunda Guerra Mundial. De 1949 a 1957 asistió al Humanist Gymnasium en Ravensburg y se graduó de la escuela secundaria.
      
Al igual que su padre, completó una licenciatura en ingeniería, que completó en 1962 en la ETH (Escuela Politécnica Federal) de Zúrich. Al año siguiente, también estudió economía en la Universidad de Friburgo en Suiza. De 1963 a 1966 trabajó como asistente del Director General de la Asociación Alemana de Ingeniería Mecánica y de Plantas (VDMA). En 1965, el posterior fundador del WEF recibió su doctorado en la ETH de Zúrich con una disertación sobre el tema: “El crédito a la exportación a largo plazo como problema empresarial en la ingeniería mecánica”. En 1967, Schwab comenzó a trabajar para Escher-Wyss. El joven académico comenzó como asistente del presidente del Consejo de Administración para ayudar a reorganizar las empresas Sulzer y Escher-Wyss, que pronto se fusionaron.
    
El periodista Johnny Vedmore informa: “En 1966, poco antes de la llegada de Klaus Schwab a Escher-Wyss, los fabricantes suizos de turbinas firmaron un acuerdo de cooperación con los hermanos Sulzer en Winterthur. La fusión de Sulzer y Escher-Wyss comenzó en 1966 cuando Sulzer adquirió el 53 por ciento de las acciones de la empresa. Escher-Wyss se convirtió oficialmente en Sulzer Escher-Wyss AG en 1969... Después de la fusión, comenzó la reestructuración de Escher-Wyss, y dos de los miembros anteriores del Consejo de Administración fueron los primeros en poner fin a sus actividades en Escher-Wyss. El Dr. H. Schindler y W. Stoffel dejaron la junta directiva, que ahora estaba dirigida por Georg Sulzer y Alfred Schaffner. El Dr. Schindler fue miembro de la junta directiva de Escher-Wyss durante 28 años y había trabajado con Eugen Schwab durante gran parte de su mandato.
   
En el curso de la reestructuración, se decidió que Escher-Wyss y Sulzer se concentrarían en áreas separadas de ingeniería mecánica en el futuro. Escher-Wyss debía estar activo principalmente en la construcción de plantas de energía hidráulica, incluidas turbinas, bombas de almacenamiento, máquinas de inversión, cierres y tuberías, así como turbinas de vapor, turbocompresores, sistemas de evaporación, centrifugadoras y máquinas para la industria del papel y la pulpa. Sulzer se centraría en la industria de la refrigeración, así como en la construcción de calderas de vapor y turbinas de gas.
     
El periodista Johnny Vedmore continúa: “El 1 de enero de 1968, se presentó al público la recién reorganizada Sulzer Escher-Wyss AG. La empresa se había modernizado, lo que se consideró necesario debido a varias adquisiciones importantes. Esto incluyó trabajar en estrecha colaboración con Brown, Boveri y Cie (BBC), un grupo de empresas suizas de ingeniería eléctrica que también habían trabajado para los nazis y suministraron a los alemanes parte de su tecnología submarina... La BBC también se convirtió en una ‘industria eléctrica relacionada con el armamento’”.

Schwab convierte a Sulzer en un grupo tecnológico
Y aquí Klaus Schwab entra en la escena empresarial suiza. Schwab desempeñó un papel de liderazgo en la fusión de Sulzer y Escher-Wyss y en la formación de alianzas rentables con la BBC (ahora ABB) y otras empresas. Klaus Schwab contribuyó al hecho de que Sulzer Escher-Wyss ya no era solo un gigante de la ingeniería mecánica, sino un grupo tecnológico que conducía a gran velocidad hacia un futuro de alta tecnología”, escribe Vedmore.
   
Y además:
“Cuando Klaus Schwab llegó a Sulzer Escher-Wyss en 1967 e inició la reestructuración de la empresa en un grupo tecnológico, la participación de Sulzer Escher-Wyss en el lado oscuro de la carrera armamentista nuclear mundial se hizo más clara de inmediato. Antes de que Klaus se involucrara, Escher-Wyss a menudo se había concentrado en participar en el diseño y la construcción de piezas para el uso civil de la tecnología nuclear, por ejemplo, para generar energía nuclear. Pero con la llegada del celoso Sr. Schwab vino la participación de la empresa en la proliferación ilegal de tecnología de armas nucleares. En 1969 se completó la incorporación de Escher-Wyss a Sulzer y la empresa pasó a llamarse Sulzer AG, por lo que el nombre histórico Escher-Wyss se eliminó del nombre de la empresa”.
Vedmore carece de pruebas claras que demuestren que Schwab fue pionera en alinear aún más los negocios de corporaciones como Sulzer y BBC con la carrera armamentista a raíz de la Guerra Fría. Sus observaciones siempre son interesantes. Esto fue especialmente en el contexto de que tanto Sulzer como la BBC más tarde suministraron al régimen de apartheid sancionado internacionalmente en Sudáfrica piezas importantes para su planta de enriquecimiento de uranio; hasta 1986, Sulzer produjo con éxito compresores especiales para el enriquecimiento de uranio del régimen.
  
Ojiva nuclear sudafricana en almacenamiento
     
El negocio de Sulzer y las demás empresas se conoce desde hace mucho tiempo. Pero el papel que jugó el fundador del WEF en esto es estimulante y debe examinarse más de cerca. Precisamente porque el Foro Económico Mundial se presenta como un destacado defensor de la no proliferación de las armas nucleares y la energía nuclear “limpia”. Todo esto, escribe Vedmore, convierte a Klaus Schwab en “un mal portavoz de su agenda declarada”.

MES DE LA SANTA FAZ - DÍA VIGESIMOQUINTO

Tomado del devocionario El mes de la Santa Faz de Nuestro Señor Jesucristo, escrito por el padre Jean-Baptiste Fourault, sacerdote del Oratorio de la Santa Faz y publicado en Tours en 1891; y traducido al Español por la Archicofradía de la Santa Faz y Defensores del santo Nombre de Dios de León (Nicaragua) en 2019.
   
MEDITACIÓN VIGESIMOQUINTO DÍA: LAS ÚLTIMAS PALABRAS QUE SALIERON DE LOS LABIOS DE LA SANTA FAZ.
Oh, Faz adorable, cubierta por las dolorosas sombras de la muerte, ten piedad de nosotros.
     
Todavía unos pocos momentos, y el gran sacrificio será consumado, el amor satisfecho, el rescate de la humanidad completamente pagado a la divina justicia. Trasportémonos en espíritu al Calvario, contemplemos por última vez los lívidos y sangrientos rasgos de la Santa Faz. Escuchemos sus últimas palabras, acojamos su última mirada.
           
1º PUNTO – LAS ÚLTIMAS PALABRAS DE LA SANTA FAZ.
Siete palabras fueron pronunciadas por Jesús sobre la Cruz. Meditemos en ellas con sentimientos de compunción, de gratitud, de contrición y de amor. «Señor acuérdate de mí cuando llegues a tu reino», dijo el buen ladrón. Y Jesús volviendo hacia él, su mismo Rostro, el semblante que había conmovido a la nueva oveja encontrada, respondió: «En verdad, Yo te digo, este día tú estrás conmigo en el Paraíso» (Amen tibi dico: Hódie mecum eris in Paradíso. Luc. XXIII, 43). Entonces viendo a su madre y al discípulo a quienes amaba, les dirigió las palabras sobre las que ya hemos meditado: «Mujer, he ahí a vuestro hijo» (Múlier, ecce filius tuus. Joann. XIX, 26), dijo a María, y a San Juan: «He ahí a tu madre» (Ecce Mater tua. Joann. XIX, 27). Y desde ese momento Juan recibió a María como su madre, y María miró a Juan como a su hijo.
  
Entonces el final del drama que se acercaba, la naturaleza misma asoció su duelo con el duelo de los amigos de Jesús. Las tinieblas cubrieron la tierra entera. El sol se oscureció. Jesús ve que pronto todo será consumado, y aún, todavía Él está sediento, después de sufrir, por la salvación de las almas.
  
Tiene sed por la salvación de las almas. «Sitio» (Tengo sed. Joann. XIX, 28), grita. Durante tres horas las tinieblas han envuelto al Calvario y a la ciudad en una misteriosa oscuridad, cuando repentinamente un grito fresco irrumpe y despierta los ecos del Calvario: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» (Deus meus, Deus meus, ut quid derilquisti me? Marc. XV, 34). Ellos, mientras tanto, le han dado a beber, y cuando sus labios estaban saturados de amargura, ve que ahora nada puede ser añadido a sus sufrimientos.
   
«Consummátum est» (Todo está consumado, Joann. XIX, 30), y dando un grito que rasga en dos partes el velo del templo de Jerusalén, desgarra la peña del calvario, hace que la tierra tiemble y los muertos se levanten de sus sepulcros. «Padre», dice, «en tus manos encomiendo mi espíritu» (Pater, in manus tuas comméndo spíritum meum. Luc. XXIII, 46). Se cierran los labios de la Santa Faz, caen sus párpados, inclina su cabeza; todo está consumado.
  
Contemplad, alma mía, la Faz del Salvador, cubierta por las tristes sombras de la muerte; adorad y comprended este misterio de perdón y salvación.
       
2º PUNTO – LECCIONES OBTENIDAS DE LAS SIETE PALABRAS DE JESÚS.
«Padre, perdónales porque no saben lo que hacen». «Este día estarás conmigo en el Paraíso». ¿Quién se atrevería a creerlo, oh Jesús, si vuestra boca no lo hubiera afirmado? ¡Qué bondad y qué excesiva misericordia! Perdonar a aquellos que os habían clavado en la cruz, perdonar a un ladrón, y en consideración a un momento de arrepentimiento, absolver toda una vida de crímenes, ¡y de culpa! ¿Cómo fue que obtuvo para él gracia tan grande? ¡Una mirada de vuestra Faz, y de su parte un atisbo de dolor y arrepentimiento!
  
¡María es de ahora en adelante mi madre, es Jesús quien me la dio a mí en la cumbre de la Cruz! ¿Qué puede desproveerme de su tierno amor? Una cosa, sólo, oh, mi Dios, el pecado, del cual huiré imitando la inocencia del discípulo amado, mi modelo y mi hermano.

¡Padeciste de sed!, ¿qué significa esto, oh, Jesús? Sed por sufrir, sed por las almas. Y yo, vuestro hijo, temo el sufrimiento, soy indiferente a la condenación de las almas que se arrojan así mismas al infierno como las hojas que el viento del otoño desprende de los árboles y ruedan hacia el abismo. Oh mi Dios, que mis labios estén sedientos de expiación; que mi corazón esté sediento por la salvación de los pecadores.

«¿Por qué me has olvidado?», dijiste a vuestro Padre. También yo, con frecuencia repito estas palabras, pero con sentimientos distintos a los vuestros, con desaliento y desesperanza, cuando pareciera que Vos me habéis abandonado por un momento. Pero todavía estáis muy cerca de mí, y a la hora señalada por la providencia, aparecerás de repente. Mandaste al mar, dijiste una palabra, y se hizo gran calma (bonanza).

«Consummátum est». Oh mi Salvador, después de haber meditado sobre vuestra Pasión, que todo sea consumado para mí, con respeto al pecado y al mundo, tenga un único deseo, después de una vida de penitencia, especialmente encomendar como Vos, sin lamento y sin debilidad, mi alma en las manos de vuestro Padre, mientras repito estas palabras de la Sagrada Escritura: «Muera mi alma con la muerte de los justos, y sea mi final sea como el suyo» (Moriátur ánima mea morte justórum. Num. XXIII, 10)
    
Ramillete Espiritual: Et hæc dicens, expirávit. (Y diciendo esto, entregó el espíritu. San Lucas XXIII, 46).
       
SANACIÓN DE FRANCES CHEVALIER (DECLARACIÓN DIRIGIDA AL OBISPO DE BLOIS POR EL PADRE GRANDJEAN).
«Frances Chevalier, de veintidós años de edad, empleada en el cuarto de trabajo de San Nicolás, durante el otoño de 1855, sintió que su vista se había debilitado. A inicios de diciembre, la afección continuó incrementándose, ella consultó a un médico, cuyas instrucciones siguió fielmente. A pesar de todo el cuidado que se prodigó a Frances Chevalier, su vista disminuía día a día.
  
 El 2 de enero de 1859, perdió el sentido de la vista cerca de media hora. El médico, habiendo sido consultado, declaró después de examinarla cuidadosamente, que se trataba de un ataque de amaurosis congestiva, una afectación que él temía y esperaba de antemano. Con excepción del 4 y 5 de enero, los ataques llegaron a ser más graves y frecuentes, a pesar del tratamiento enérgico prescrito por el doctor, que le llevó a decirme varias veces que la vista de la joven estaba completamente en peligro, y que el temía que ella muy pronto quedara absolutamente y sin esperanza, ciega.
    
En el intervalo de sus ataques, estaba tan debilidad su vista, que con dificultad podía distinguir los objetos que se encontraban muy cercana a ella. Frances Chevalier, perdió completamente la vista, la luz más fuerte no produjo en ella el más leve efecto sobre sus ojos. No obstante la muy cuidadosa atención de enfermería, y el tratamiento más activo, continuó en el más absoluto estado de ceguera, y el 13 de enero, después de un minuto de examinación, el doctor declaró que consideraba su vista completamente perdida, que quedaría ciega de por vida y que el tratamiento médico no podía hacer nada por ella. Entonces, viendo que toda esperanza humana había llegado a su fin, resolví pedir a Dios por la cura de nuestra pobre muchacha ciega.
   
Luego de haber orado, ungí ambos ojos con el aceite que arde delante de la Santa Faz, en la casa del Sr. Dupont, haciendo la señal de la cruz sobre ellos. Escasamente había terminado la última unción cuando Frances Chevalier dio un grito muy fuerte, diciendo que estaba curada y que podía ver perfectamente. De hecho, la cura fue tan completa, que, a pesar del estado absoluto de ceguera, que había durado cuatro días, Frances Chevalier era capaz de soportar la luz más fuerte, sin sentir dolor alguno y sin que sus ojos se cansaran.
     
El Viernes, día 14, por la mañana, vino a verla el doctor. Asombrado y deleitado por un cambio tan repentino e inesperado, declaró, después de un examen serio, que la cura fue completa, y que no podía atribuirla a sus remedios.
     
El hecho, Monseñor, que he relatado a vuestra Gracia, está confirmado por la declaración del doctor, y por la firma de la joven; podría ser testificada además por varias de las señoras del cuarto de trabajo, que estaban presente cuando tuvo lugar la cura».
   
INVOCACIÓN
Oh, Jesús Salvador, que dijisteis «Pedid y recibiréis; tocad a la puerta y se os abrirá», concédenos la salud del cuerpo, y concédenos la más preciosa salud de nuestras almas, para que os sirvamos con todo nuestro corazón, y sea nuestro único deseo obedeceros por la práctica de vuestros divinos mandamientos y de vuestras divinas inspiraciones. Amén.

NOVENA EN HONOR A SANTA COLETA

Novena compuesta a devoción de Doña Teresa Josefa de Salazar y Morales, y publicada en Madrid por Francisco Javier García, en 1760, con las debidas licencias. El Arzobispo de Burgos, Don Onésimo de Salamanca y Zaldívar, se dignó conceder 80 días de Indulgencia por cada día de la Novena cada vez que se rece, pidiendo por las intenciones generales de la Iglesia. Bajo esta misma condición, el cardenal Luis Alfonso Fernández de Córdoba y Portocarrero Guzmán y Aguilar, Arzobispo de Toledo y Primado de las Españas, y el cardenal Francisco de Solís y Folch de Cardona, Arzobispo de Sevilla, concedieron cada uno 100 días de Indulgencia por el rezo de la Novena.
   
ADVERTENCIA PARA EJERCITAR CON PERFECCIÓN ESTA NOVENA. 
  • La primera advertencia es que esta Novena se podrá hacer en cualquier tiempo del año, o en nueve días continuos; pero el tiempo propio de hacerla es empezando nueve días antes del día de la Santa, que es el 6 de marzo, o dándola principio la Víspera de su Fiesta y continuar los ocho días siguientes. 
  • La segunda es que esta Novena la podrá hacer cualquiera en su casa delante de alguna Imagen de la Santa. 
  • La tercera es que la persona que la hubiese de hacer, confiese y comulgue el día que la comienza, si pudiere, y si no, otro dentro de ella. 
  • La cuarta es que el primer día de la Novena determine quien la hiciere el motivo o fin por qué la hace. 
  • La quinta y última es que la persona que hace la Novena ofrezca a la Majestad de Dios y en reverencia de su querida Esposa Santa Coleta cada día alguna especial obra de virtud, como limosna, ayuno, oír Misa, &c.
   
NOVENA DE LA ESCLARECIDA VIRGEN SANTA COLETA, DE LA SERÁFICA RELIGIÓN DE NUESTRO PADRE SAN FRANCISCO Y REFORMADORA DE LA ORDEN DE LAS CLARISAS
       
   
Puesta de rodillas la persona que ha de hacer la Novena delante de alguna Imagen o Estampa de la gloriosa Santa Coleta, y si no la tuviere, delante de Cristo nuestro Bien o de su Santísima Madre, con profunda humildad y reverencia se persignará devotamente, y avivando la fe de que está presente Dios, levantará a su Majestad el corazón, y dirá las Oraciones siguientes:
    
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
   
ACTO DE CONTRICIÓN
Dios y Señor mío, aquí se postra el peor y menor de los nacidos, no me atreviera yo a hablaros si no viera que de justicia os debo hablar, adorar y amar. Y así Señor, postrado con el mayor rendimiento delante de tu Majestad Soberana con toda mi alma y corazón te adoro, confieso, bendigo, alabo y glorifico a ti, mi Dios, reconozco por mi Criador y Redentor, y creo Señor firmísimamente todos los Misterios de nuestra Santa Fe Católica, en que quiero vivir y morir en ti, mi Dios espero me has de perdonar mis culpas, dar tu gracia y perseverancia en ella. A ti Señor, amo sobre cuanto puede ser amado, por tu bondad y misericordia infinita. Doyte Señor, infinitas gracias por tantos y tan singulares beneficios como me has hecho, me haces y me estás haciendo siempre, confesando al mismo tiempo mi suma ingratitud y todas mis culpas y pecados, y de todos me arrepiento, y te pido humildemente me perdones. Pésame, Señor, de todo corazón de haberos ofendido: diera la vida, y la daré por no volver a ofenderos. En el alma me pesa, Señor, de haberos agraviado, porque eres mi Dios, infinitamente bueno y digno de ser amado. Propongo firmemente, ayudado con vuestra gracia, nunca más pecar, de apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, satisfacer por mis culpas, y procurar en todo agradaros y serviros. Perdonadme Señor, para que con alma limpia y pura os alabe, y saque el fin que intento en esta Novena, por la intercesión de vuestra querida Esposa Santa Coleta, si ha de ser para mayor honra y gloria vuestra, y provecho de mi alma. Amén.
     
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh Gloriosa Coleta! Amada de Dios por vuestra virginal pureza: con humilde y devoto corazón llego hoy a vuestra presencia, y confiado te suplico y ruego seáis mi intercesora y Abogada para con Dios, a fin de que, por tus grandes virtudes y merecimientos, me alcancéis de su bondad infinita lo que tanto solicito y Vos, Santa mía, no ignoráis. Grande es, amada Coleta, la confianza que en ti tengo, creyendo que vuestro Amantísimo Esposo no se negará a mi influencia si Vos, Santa mía, fuéreis patrocinadora de estas súplicas y a medida de lo mucho que os honro en esta mortal vida, en todo género de virtudes y prodigios, será en el Trono de la Misericordia poderoso vuestro amparo, oída vuestra suplica y dichoso vuestro cordial devoto. Por eso vivo seguro, Madre mía Coleta, de que rogando Vos por mí, espero ser confolado en mi trabajo. Óyeme pues, piadosa Santa ,y rogad a Dios por mí, llegad al Trono de su Santísima Trinidad, representando mi aflicción, y pedid que tenga misericordia de mí. ¡Oh clementísima Santa! Oye mi oración, alcánzame lo que pido y propón mi necesidad, que te encomiendo de lo más profundo de mi corazón, y ruego te acuerdes piadosamente de ella. Hablad a vuestro Esposo y decidle: «Amadísimo Jesús, apiadaos de este humilde esclavo vuestro, y concededle lo que tan fielmente licita. Escuchadle, por la mucha confianza que en ti tiene puesta, sin permitir que vaya desconsolado». Amén.
     
Aquí se rezarán tres Padre nuestros, Aves Marías y Glorias, en reverencia a la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo.
    
DÍA PRIMERO – 25 DE FEBRERO (26 en año bisexto)
¡Oh Benignísima Coleta! Esposa humilde de Cristo en ti resplandeció en grado eminente la virtud de la humildad, fundamento de toda santidad, hermosura de todas las virtudes, guía única, sin la cual toda otra virtud padece naufragio. Aniquilaste, Santa mía, la nobleza de tu espíritu en la presencia de Dios, reconociendo su supremo dominio y grandeza; y con este conocimiento tanto te abatías, que solo deseabas y querías que todos cuantos te trataban y veían te depreciasen como a la más vil y mayor pecadora de las criaturas. Alcanzadme de vuestro Divino Esposo un conocimiento verdadero de mi propia bajeza, y que no desee otra cosa que de todos ser despreciado y olvidado por amor de Dios, para que así mortificadas las pasiones del propio amor, no me arrastren a la perdición; y si es para mayor gloria de Dios y bien de mi alma, alcanzadme del Señor lo que en esta Novena humildemente os suplico. Amén.
   
Aquí, sin palabras, y con afecto del alma, pedirá a la Santa la merced que desea alcanzar.
    
ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS
¡Oh Santísima Coleta! Grande en los dones de naturaleza, grande en los de la Gracia, grande en los dones de la sabiduría y grande en la piedad de los hombres. Salud de los enfermos, Guía de los caminantes, Gozo de los afligidos, Oráculo en las dudas de las más convenientes determinaciones, Proveedora de los necesitados: Pacificadora de las personas enemistadas, Consoladora de nuestras melancolías y tristezas y Protectora de los castos. ¡Oh Soberana Coleta!, cual es tu grandeza, tal sea tu piedad conmigo. Yo, pobre pecador, tengo confianza grandísima en vuestros méritos y seguro amparo, sabiendo que nada de cuanto pido y me conviene os negará vuestro Esposo Jesús. Y pues al presente me hallo con singular anhelo y grave necesidad, he propuesto implorar eficazmente vuestro patrocinio para alcanzar por este medio de la Divina Misericordia el consuelo que deseo, siendo el único fin, Santa mía, en lo que os pido, la mayor gloria de Dios y el más exacto cumplimiento de mi estado y salvación de mi alma. Escuchad, Dulcísimo Jesús, mis ruegos por los altísimos méritos de vuestra gran Sierva Coleta, para que después de esta Novena cante dulcemente el haber logrado lo que en ella fervorosamente he pedido. Amén.
     
Antífona (del Oficio propio de Santa Coleta): Alábete en los Cielos todo el ejército celestial, alábete siempre el hombre mortal unido a todas las criaturas: exaltada seas por Cristo ante la Divina Trinidad en el Reino de los Cielos, dándote el premio de la recompensa eterna. Ahora que estás reinando, ruega por nosotros, moribundos, que te rendimos tan preciosa alabanza.
℣. La gracia fue difundida en tus labios.
℟. Porque Dios te bendijo eternamente.
   
ORACIÓN
Oh Señor Jesucristo, que te dignaste adornar a tu esposa la Bienaventurada Santa Coleta con innumerables dones celestiales, suplicámoste nos concedas que merezcamos reformarnos interiormente con el mismo espíritu con que restituyó a su primitiva pureza la Regla Seráfica. Tú que vives y reinas con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.
    
Si hubiere lugar, se podrá decir la Letanía de los Santos, o la de Nuestra Señora, por ser esta una devoción con que Santa Coleta se veía libre en todos los aprietos que se halló.
    
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
       
DÍA SEGUNDO – 27 DE FEBRERO (26 en año bisexto)
Por la señal…
Acto de contrición y Oración para todos los días.
       
¡Oh Prodigiosísima Coleta! Castillo inexpugnable de paciencia, en quien ni las más fuertes olas de la persecución pudieron abrir brecha en vuestra paciencia invencible: padeciste, Santa mía, grandes desolaciones de espíritu, en cuya comparación todo otro trabajo apenas merece el nombre de trabajo, sufriste crueles persecuciones de los demonios, toleraste la envidia de los hombres, que intentaron poner manchas en vuestra gloriosa fama con tanto esfuerzo, que no perdonaron medio alguno que pudiese conducir a sus depravados intentos; pero todo esto tolerarte, Santa mía, con tan caritativo y magnánimo corazón, que siempre volvías bienes por males, beneficios por agravios. Hoy, Santa mía, se halla este pobre siervo vuestro acosado de muchos modos de trabajos, así interiores como exteriores, los que no ignoráis, Madre mía Coleta, por lo cual os suplico solicitéis mi alivio y si conviniere que así padezca, alcanzadme de su Majestad la paciencia y tolerancia que necesito para tan cruel guerra; y si fuere para gloria de Dios y bien de mi alma, alcanzadme del Señor lo que os pido en esta Novena. Amén.
   
Pedir la merced que se desea alcanzar. Las Oraciones y la Letanía se rezarán todos los días.
      
DÍA TERCERO – 27 DE FEBRERO (28 en año bisexto)
Por la señal…
Acto de contrición, Oración para todos los días y los tres Padre nuestros, Ave Marías y Glorias.
       
¡Oh Compasiva Coleta! Fue en ti tanta la misericordia, que tuvo en tu corazón generoso su trono, y como en su centro, su descanso. Ninguna cosa nos asimila tanto a Dios como el ser misericordioso, por ser esta virtud muy propia de Dios. Con este conocimiento sin duda copiarte en tu corazón, Santa mía, esta virtud, y la ejercitaste desde el primer día que rayó en tu alma la luz de la razón, con tanto primor, que hasta tus mayores adversarios están publicando tus favores; y si estos lograron la dicha de ser oídos en sus necesidades, ¿cómo podrás permitir, Santa mía, que vuestro Devoto esté tanto tiempo sumergido en el mar de tantas miserias y enfermedades? ¿Cómo no oirás su llanto? ¿Cómo no te compadecerás de sus trabajos? ¡Oh Santa Coleta! Si por no saber corresponder a los muchos beneficios del Altísimo me han sido dados tantos trabajos, os suplico que alumbréis mi entendimiento para conocer el error, y procurar la enmienda de todo: así prometo ejecutarlo; pero para este logro es necesario algún alivio en los trabajos, el que os suplico, amantísima Santa, de lo íntimo de mi corazón, y con especialidad lo que al presente os pido en esta Novena, si fuere para la mayor gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.
   
Pedir la merced que se desea alcanzar. Las Oraciones y la Letanía se rezarán todos los días.
      
DÍA CUARTO – 28 DE FEBRERO (29 en año bisexto)
Por la señal…
Acto de contrición, Oración para todos los días y los tres Padre nuestros, Ave Marías y Glorias.
       
¡Oh Prudentísima Coleta! Maestra de Obediencia: cuán perfectamente supiste cumplir con esta tan dificultosa virtud; pues no pocas veces suele el amor propio introducir propios dictámenes con que se vician las demás virtudes. Mirabas a la propia voluntad como a capital enemigo de la perfección, y conociendo en su libre albedrío el peligro, la tuviste siempre cautiva en la fortaleza de la Obediencia. Sacaste de la escuela de la Oración primorosos afectos de ser perfecta obediente, no solo de obra y de voluntad, sino también de entendimiento, sujetando tu juicio a la ajena, y cerrando la puerta a todas las dificultades que podían ofrecer en contrario. Y pues tanto os encumbrareis en esta virtud, haced, Santa mía, que cautivando mi propio juicio al de mis Superiores y Confesores esté siempre rendido a su dictamen, ofreciendo desde ahora comunicar sin reserva alguna todos mis pensamientos, palabras y obras, esperando en todo su dictamen. Y si es para gloria de Dios y bien de mi alma, alcanzadme del Señor, Santa mía, lo que humildemente os pido en esta Novena. Amén.
   
Pedir la merced que se desea alcanzar. Las Oraciones y la Letanía se rezarán todos los días.
      
DÍA QUINTO – 1 DE MARZO
Por la señal…
Acto de contrición, Oración para todos los días y los tres Padre nuestros, Ave Marías y Glorias.
       
¡Oh Purísima Coleta! Espejo en quien se miran todos los atribulados contra los armiños de la pureza, Rosa hermosísima entre todas las flores, que si esta no se conserva fresca y hermosa, sino entre las espinas, tampoco la castidad se conserva intacta ni se sustenta sino en la esperanza de vida y mortificación. Dios te crió, Gloriosa Santa, para ejemplo prodigioso de la pureza. Yo os suplico, Santa mía, que, pues el Altísimo os dotó maravillosamente de esta virtud en tan alto grado, que todo vuestro cuerpo respiraba purezas, y fuiste preservada con singular providencia para que ni las sugestiones ni pensamientos pudiesen turbar vuestra candidísima castidad, me alcancéis la luz y fortaleza que necesito para vencer todas las sugestiones, que el adversario me pusiere, y gozar de las delicias de esta virtud en pacifica posesión. Y alcanzadme la gracia de resarcir las injurias hechas contra mi Dios, y lo que os pido en esta Novena, si para mayor gloria de Dios, culto vuestro y bien de mi alma. Amén.
   
Pedir la merced que se desea alcanzar. Las Oraciones y la Letanía se rezarán todos los días.
      
DÍA SEXTO – 2 DE MARZO
Por la señal…
Acto de contrición, Oración para todos los días y los tres Padre nuestros, Ave Marías y Glorias.
       
¡Oh Amantísima Coleta! Tan eficaces son tus ruegos y Oraciones, que parece tienes en tus manos y en tu voluntad todos los remedios juntos. Con un contado de tus dichosos dedos, y formando con ellos la Santa Cruz, resucitas los muertos y curas de todas dolencias, con un «quiero» expeles todas las enfermedades. Prodigiosos e innumerables los milagros que hiciste a favor de tus devotos en todo género de enfermedades y dolencias. Haga el Señor, Santa mía, por vuestros merecimientos, uno con vuestro cordial devoto, aliviándome en los trabajos que continuamente padezco, y especialmente en los interiores, desterrando de mí todo pensamiento vano, toda palabra superflua, y obra que no sea muy conforme a mi estado. Y alcanzadme la gracia de resarcir y compensar el perjuicio de las ingratitudes hechas contra su Divina Majestad, y lo que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria de Dios, culto vuestro y bien de mi alma. Amén.
   
Pedir la merced que se desea alcanzar. Las Oraciones y la Letanía se rezarán todos los días.
      
DÍA SÉPTIMO – 3 DE MARZO
Por la señal…
Acto de contrición, Oración para todos los días y los tres Padre nuestros, Ave Marías y Glorias.
       
¡Oh Benditísima Coleta! Muy privilegiada fuiste en el ejercicio de la virtud infusa de la Fe, estando siempre obsequiosamente rendida a las verdades católicas, sin proponérsete ni la más leve sombra que contradijese a la luz que de tan infalibles verdades tenías. Tan dichosa fuiste, que jamás el Dragón se atrevió a acometerte con sugestiones de infidelidad: fuiste singularmente favorecida de Dios con altísimas ilustraciones de los más dificultosos y ocultos Misterios de la Fe. Suplícote, Santa mía, me alcances una vivísima Fe de todos los Misterios que nuestra Santa Madre Iglesia tiene definidos, y que no tropiece en ninguno de ellos; y si el enemigo me combatiere contra alguna de estas católicas verdades, me alcancéis del Señor que triunfe contra todas sus astucias, y alcanzadme la gracia de resarcir las injurias hechas contra mi Dios, y lo que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.
   
Pedir la merced que se desea alcanzar. Las Oraciones y la Letanía se rezarán todos los días.
      
DÍA OCTAVO – 4 DE MARZO
Por la señal…
Acto de contrición, Oración para todos los días y los tres Padre nuestros, Ave Marías y Glorias.
       
¡Oh Excelentísima Coleta! La virtud de la esperanza resplandeció y subió en vuestra persona a lo muy elevado de la Santidad, sin que jamás se desmayasen tus fervorosos alientos en la más dificultosa empresa. Esperabas firmísima la fruición del Sumo Bien; pues teniendo hecho bajísimo concepto de tu fragilidad, teníasle altísimo de la Divina Misericordia, áncoras con que te fortaleciste para no naufragar entre los tempestuosos extremos que vician esta nobilísima virtud. ¿Quién venció tantas dificultades como se ofrecieron en la Reforma, sino tu intrépida esperanza? Grandes fueron, Santa mía, los inconvenientes que se ofrecieron, todo el Infierno se armó contra ti para impedir tus designios, de los hombres padeciste terribles persecuciones y calumnias hasta querer derribar tu honor y fama; pero todas estas calamidades no pudieron acobardar tu firmísima esperanza, confiada siempre en la fuerza de los Divinos auxilios. Las muchas culpas, el poco adelantamiento en las virtudes, la poca resignación en la Divina voluntad, han sido estímulo fuerte con que el demonio ha querido perturbarme muchas veces, a que desfalleciese en el remedio de mi salvación. Conozco, Santa mía, son muy cortas mis fuerzas para la penitencia y así, con firmísima esperanza acudo hoy a ti a las aras de tu piedad, para que compadeciéndote de mi llanto, habite en mí la esperanza de la Divina Misericordia, porque sin esta virtud, es infalible la caída. Alcanzadme la gracia de resarcir las ofensas hechas contra mi Dios, y lo que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria de Dios, culto vuestro y bien de mi alma. Amén.
   
Pedir la merced que se desea alcanzar. Las Oraciones y la Letanía se rezarán todos los días.
      
DÍA NOVENO – 5 DE MARZO
Por la señal…
Acto de contrición, Oración para todos los días y los tres Padre nuestros, Ave Marías y Glorias.
       
¡Oh Gloriosísima Coleta! Cual Águila generosa te remontaste a la más alta esfera de perfección con alas de amor de Dios y del prójimo. Era en tu corazón piadoso esta virtud del amor fuego activo, que no pudiendo ocultarle en la urna y en el Etna de tu inflamado pecho se derramaba así en palabras como obras, causando amorosos incendios en todos los que te trataban; y pues tuviste en tan alto grado el amor de Jesús y de los prójimos, enciende en mi corazón este divino fuego, para que, con el calor de sus llamas, me emplee con todas mis fuerzas en el servicio de Dios y alivio de mis prójimos, y alcanzadme la gracia de resarcir las injurias e ingratitudes hechas contra Dios, y lo que os pido en esta Novena, si es para gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.
   
Pedir la merced que se desea alcanzar. Las Oraciones y la Letanía se rezarán todos los días.