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viernes, 27 de diciembre de 2019

LA RETRACTACIÓN DE MONS. GUÉRARD DES LAURIERS DE LA TESIS DE CASSICIACUM

Traducción del artículo publicado por Louis-Hubert Rémy en CATHOLICAPEDIA BLOG. Tomada de CATÓLICOS ALERTA.
   
——— UN MARAVILLOSO REGALO DE NAVIDAD 2019 ———

LA RETRACTACIÓN DE MONSEÑOR GUÉRARD DE LA TESIS DE CASSISIACUM
Louis-Hubert Remy
     
La Retractación de MONSEÑOR GUÉRARD sobre la TESIS DE CASSICIACUM
    
Unos meses antes de su muerte (el 27 de febrero de 1988), después de haber recibido de mí (por los buenos oficios de un amigo suizo) un estudio detallado que demuestra sus aberraciones, el interesado expresamente reconoció:
«Ave María  
Querido señor,
  
Cuando llegué aquí, encontré su envío y su carta. GRACIAS.
  
Así que mantengo, al menos temporalmente (me lo dirá), el estudio de Alfred Denoyelle.
  
Personalmente, estoy de acuerdo con todas sus conclusiones. ¡Su estudio es excelente!
  
Ahora, creo que mi tesis contiene enormes errores teológicos.
  
En ferviente unión, al servicio de la Verdad y en la oración.
M. L. G. des Lauriers, O.P.».
Murió sin haber tenido (o tomado) el tiempo para retractarse públicamente (y si por casualidad lo hizo, no lo sabemos).

* * *

Esta carta y su comentario nos llegaron a través de un nuevo folleto (de primordial importancia) de Éditions saint Remi.
 
     
Disponible en ESR: http://saint-remi.fr/fr/judaisme-franc-maconnerie/1622-les-courriers-de-marc-winckler-sur-le-reseau-rampolla.html
    
CORREO DE MARC WINCKLER SOBRE LA RED RAMPOLLA
Henri BARBIER – Judaísmo – Franmasonería francesa – 57 páginas

– Nuevo – Precio: 8,00 €
  
En este escrito, Henri Barbier, autor del exitoso libro Le Réseau Rampolla et l’Éclipse de l’Église (segundas ediciones, prefacio de Pierre Hillard, 680 páginas), completa los testimonios de Marc Winkler permitiendo una mejor comprensión de la mafia que asumió el liderazgo de la Iglesia para destruirla. Indispensable y convincente, conociendo la seriedad de Marc Winkler.
  
En la última página, sin ningún otro comentario, monseñor Guérard des Lauriers nos cita este texto manuscrito. Merece una aclaración. No sabemos sobre el estudio del Sr. Denoyelle que cambió de opinión.
  1. Una gran alegría. ¡Qué gran regalo de Navidad! Tal retractación al final de una vida de combate es muy importante y consoladora para aquellos que entendieron el error del obispo Guérard.
  2. Qué amor de la verdad. Conocíamos a Monseñor Guérard, un gran amante de la Verdad, un ejemplo de la Verdad, pero haber reconocido que había cometido tal error y confesarlo y corregirlo es un acto heroico, del que muy pocos clérigos son capaces hoy. También lo fue el Padre Joseph Vérité, quien después de decir cientos de nuevas “misas” insistió en volver a la misa de su ordenación.
  3. Un milagro. Como dice San Pablo: «Porque es imposible para aquellos que alguna vez fueron iluminados, que probaron el don celestial, que tomaron parte en el Espíritu Santo, que probaron la dulzura de la palabra de Dios y las maravillas del mundo por venir, y que, sin embargo, cayeron, renovarlos por segunda vez llevándolos a la penitencia, los que por su parte crucifican de nuevo al Hijo de Dios y lo entregan a la ignominia» (Hb. VI, 4-6), terribles palabras que se han verificado durante sesenta años. Hay algunas excepciones muy raras a la regla general enseñada por San Pablo, y todas ellas poseen una gracia milagrosa. 
  4. ¡Qué acto de fe! ¡Y en qué términos!: «mi tesis contiene enormes errores teológicos». ¡Qué humildad ante la verdad! Qué acto de fe antes. 
  5. Todos los que conocían a Mons. Guérard de cerca tenían una veneración ilimitada por él y este error los molestó. Esta retractación repara todo. Me gusta recordarle, como me dijo su sobrina, que Mons. era un confesor de Pío XII. A diferencia del cardenal Bea, no lo proclamó por los tejados. Además, nombrado cardenal por Pío XII (siempre confiado por su sobrina), De Gaulle se opuso. Cuando le recordé que el joven Guérard des Lauriers fue, toda su vida, el primero en su clase y en todos los asuntos, me respondió seriamente al decir: ¡excepto en gimnasia!
Esta retracción no nos sorprendió por completo, aunque no nos lo contó, ni a mi, ni a mis amigos cercanos cuando lo visitamos en su cama del hospital poco antes de su muerte, y tampoco lo dijo en su último sermón [1].
  
¿Por qué ese silencio? Tenemos algunas ideas sobre esta cuestión, pero dejémose el motivo de este silencio al Obispo, que fue quien tomó la decisión.
  
Monseñor había tratado de justificar este texto del Vaticano I: la Iglesia siempre será visible, y había propuesto esta tesis, que era considerada plausible para muchos. Lo compartimos hasta su muerte.
  
Sin embargo, un día le pregunté: «Monseñor, ¿cuál es el valor de los actos de un papa materialiter?». Inmediatamente respondió con una palabra: «Nulo». Lo que me hizo expresar una conclusión obvia: «Entonces, monseñor, su tesis se extingue a tiempo», y Monseñor respondió: «absolutamente».
  
La misma pregunta hecha a los sacerdotes que defienden la tesis, es seguida por una respuesta en el género (me ha pasado) «¿Quién es usted para permitirse hacer este tipo de preguntas? ¡Hay que ser teólogo para entender!». ¡Orgullo de los sacerdotes entrenados por Écône y desprecio por los laicos! ¡Clásico!
  
Fue solo después de descubrir el terrible texto del padre Vincent-Marie Zins (autor de la expresión la fou-thèse [N. del T. neologismo traducible como “Tesis loca o ridícula”, y homófono con “foutaise” -del que deriva nuestra “futesa”-, en español bagatela, porquería]), Tres herejías del P. Guérard des Lauriers [2], y luego la irrefutable refutación de Myra Davidoglou, Análisis lógico de la llamada tesis de Cassiciacum (ediciones ACRF, € 10), que declaré la guerra contra el materialiter-formaliter, afirmando que eran muy distintos, pero que no podían separarse: un Papa solo materialiter nunca existió (sin referencias de teólogos anteriores) y no puede existir, así como el cuerpo y el alma son distintos, pero un cuerpo sin alma es un cadáver. Pagué un alto precio por esta pelea, soportando la abominable calumnia de los clérigos que hablan a todos de caridad pero que tienen una gran necesidad de ella con Louis-Hubert Remy.
  
Cuando el padre Francesco Ricossa habló de una Iglesia material, ¡fue la gota que colmó el vaso! [3] No entiendo a este hombre. A través de algunas de sus intervenciones, demuestra una inteligencia superior, un conocimiento profundo, una rara capacidad de análisis; sin embargo, choca con temas esenciales, como La Salette, la “Tesis”, Rampolla, las obras de Rore Sanctifica, el Apocalipsis. Lee todas nuestras obras, denigrándolas, sin refutarlas seriamente. ¿Cómo explicar un comportamiento tan contradictorio? En última instancia, ¿qué deberíamos pensar de este sacerdote? ¿Está realmente del lado de la Verdad, como lo estaba el obispo Guérard? Ya nos imaginamos cómo va a reaccionar ante esta retractación y nuestros comentarios, o cómo los enterrará en un silencio cauteloso.
  • «Los laicos pueden ser engañados, pero los clérigos son difíciles de engañar a no ser de mala fe, especialmente por mucho tiempo» (Mons. De Castro-Mayer). 
  • «Quien, aunque sea en un sólo punto, niega su asentimiento a las verdades reveladas divinamente, realmente abdica de la fe, pues se niega a someterse a Dios que es la Verdad soberana y el motivo apropiado de fe» (Leo XIII, Satis cognitum).
Entonces, ¿Cómo reaccionarán los miembros del Instituto Mater Boni Consilii, Mons. Donald Sanborn, el padre Hervé Belmont, el padre Jacques-Marie Seuillot, etc.? Los laicos ya lo han entendido, y hace mucho tiempo que han abandonado la Tesis, pero ¿el clero corregirá su error? El obispo Guérard dio el ejemplo. Monseñor Andrés Morello también renunció a la tesis y lo declaró públicamente. ¿Tendrán el mismo coraje?
  
Agradezcamos a la Providencia que nos permitió descubrir esta retractación en este tiempo de Navidad.
   
Muchas gracias, Monseñor, y oremos por los sacerdotes que quieren permanecer fieles a la Iglesia de siempre
   
Escudo episcopal de Mons. Guérard: “Por la caridad de la Verdad”.
   
NOTAS
[1] http://www.a-c-r-f.com/documents/Mgr_GUERARD_des_LAURIERS_dernier-sermon_plus-2-articles.pdf. Sermon que fue su testamento y que nos sirve de guía en todas nuestras acciones ulteriores. Invitamos a nuestros lectores a releerlo: ¡se verá su importancia!

martes, 5 de noviembre de 2019

EL FRAUDE DEL “PAPA GREGORIO XVIII” SIRIANISTA

Traducción por don Antonio Moiño Munitiz para AMOR DE LA VERDAD, del artículo publicado por Teresa-Louis Stanfill Benns en BETRAYED CATHOLICS. Corrección de estilo, ampliación de datos e imagen, por el editor.
   
NOTA DEL TRADUCTOR ESPAÑOL:
[Desde hace años se venía anunciando en un conocido blog (http://www.tcwblog.com/), pidiendo donaciones, al “papa” Gregorio XVIII, el vietnamita P. Tran, que aseguraba haber mantenido estrechas relaciones con el Cardenal Siri, que le habría hecho confidente y dado algún importante cargo, en su supuesta función de Papa “oculto” desde el confuso cónclave de 1958, en que según parece salió elegido, previas amenazas y renuncia del verdadero papa Gregorio XVII, Cardenal Siri, el falso papa Juan XXIII.
  
Pues bien, se venía hablando de la fuga de Tran de sus obligaciones papales (que recuerdan lo sucedido en la fuga del reciente papa de Palmar de Troya -sólo que aquí la fuga fue con una seguidora de Palmar, previo robo de una furgoneta; e incluso lo sucedido con Lino II, el flamante papa salido del cónclave de Asís, que al parecer después de 2 años de mutismo -¿fuga al interior de sí mismo?- optó -o le “optaron”- por renunciar y dando muestras el Promotor de papas, que considera la elección una “obligación gravísima y urgente” (San Pío X), de carecer de prisas en más de 20 años transcurridos, para la convocatoria de otro cónclave). El huído “P.” Tran ha publicado un libro explosivo, que ha causado gran expectación –Catholic Manifesto– y al parecer amenaza con la publicación de otro libro que también puede resultar incendiario.
  
Les traigo un artículo documentadísimo sobre la figura de Tran y su rocanbolesca historia personal].
  
¡EXPUESTO EL FRAUDE DE GREGORIO XVIII / “P.” TRẦN VĂN KHOÁT!
Por Teresa Stanfill Benns | 2 de noviembre de 2019, Día de las Ánimas.
  
      
El siguiente enlace está publicado en un sitio que ha promovido a (Peter) Trần Văn Khoát (陳文闊) como Gregorio XVIII, “sucesor” de Giuseppe (cardenal) Siri, durante las últimas dos décadas: (http://www.tcwblog.com/182861438/6821741/posting/manifest-heretic-khoat-van-tran-in-plush-vn-pad-w-wife). Revela que Khoát está casado (el nombre de su esposa es Nguyễn Thị Giáng Hương/阮氏江香) y ha sido un empresario internacional durante todos estos años. Otro sitio presenta a Khoát como el padre de al menos dos hijos (http://ourladysresistance.org/peter-khoat-van-tran.html Este enlace se proporciona solo para referencia del lector; los creadores del sitio web enseñan falsamente que el Papa San Pío X fue el último papa verdadero).
 
Esto, por supuesto, no es una sorpresa. Desde 1989, he advertido a los católicos que se alejen de Khoát. ¿Por qué? Su ordenación de 1967 [por Simon Hòa Nguyễn Văn Hiền, obispo de Đà Lạt, N. del E.] nunca fue confirmada por los tradicionalistas y no pudo ser confirmada. No figura en los Directorios Católicos para 1967 ó 1968. Llegó a los Estados Unidos sin pruebas de su ordenación, al menos ninguna que haya sido vista o pueda ser verificada. Aunque es posible que la jerarquía Novus Ordo no haya podido confirmar fácilmente sus credenciales debido a los años de guerra [en Vietnan] (1960s- 1970s). Más tarde lo declararon excomulgado por ejercer sin jurisdicción, que inicialmente como “sacerdote” de la Fraternidad de San Pío X, pero ¿es seguro de que alguna vez había estado calificado para poseerla? Solo ellos [la Fraternidad] pueden responder a esa pregunta.
 
Un artículo de 1975 en un períodico de Fort Chaffee, Arkansas cita al jefe de una “Conferencia Católica de Chaffee” informando que Khoát había sido “relevado de sus deberes en Saigón y ya no era representante de ningún (énfasis mío) grupo religioso”. ¿Había sido sancionado él por la jerarquía Novus Ordo, o por los funcionarios del gobierno? El gobierno de Vietnam del Sur no estaba interfiriendo con el funcionamiento de la iglesia en ese momento; esto ocurrió solo después de 1975 (ver https://www.encyclopedia.com/religion/encyclopedias-almanacs-transcripts-and-maps/vietnam-catholic-church). ¿Khoát fue despedido por algún funcionario Novus Ordo porque estaba casado? ¿Estaba posiblemente involucrado en otras actividades religiosas no católicas también? Las imágenes en este sitio en idioma vietnamita pueden ofrecer a los lectores algunas pistas: (http://hotranvietnam.vn/index.php/home/chitiethodongtrantoc/1). Y un lector que realiza una investigación adicional alega que ¡Khoát en realidad puede ser un budista de Vietnam que pertenece a la dinastía Trần! Esto parece mejor respaldado por la información que damos a continuación.
  
Recibí correspondencia sobre esta situación de Khoát y su paternidad/negocios hace varios años. Debido a que revelarlo habría implicado meterse con el editor de Today’s Catholic World, David Hobson, y porque otros me habían aconsejado que esperara hasta un momento más oportuno para hacerlo, no lo publiqué en mi sitio web. En 2008, Hobson amenazó con demandarme por los comentarios publicados sobre Khoát. Corregí un error tipográfico que él objetó, pero eso no fue suficiente. Finalmente hackeó mi sitio web, que me costó bastante reconstruirlo. No tenía ningún deseo de enredarme con él de nuevo, y tenía todas las razones para creer que respondería tan odiosamente como lo hizo la primera vez si intentaba enviar la información. He guardado todos esos correos electrónicos si alguien está interesado en corroborar esto.
 
Los teólogos católicos enseñan que nadie está obligado a corregir a alguien si hay buenas razones para creer que no escuchará. Ni Hobson ni sus seguidores han dado la más mínima indicación de que están abiertos a cualquier crítica de Khoát o la fantasía de Siri. Pero ahora Hobson se ha visto obligado a admitir que Khoát ha perpetrado un engaño gigantesco contra aquellos que pertenecen a los muchos fieles creyentes en la restauración papal. Y para abono suyo, ha corregido al menos parte del registro, pero solo después de que Khoát publicara por sí mismo su libro Catholic Manifesto (Manifiesto Católico). Todavía tiene que eliminar sus muchas páginas de apoyo a Khoát y al “papado” de Siri.
  
Toda la tragedia pudo haberse evitado si las leyes y enseñanzas de la Iglesia hubieran sido seguidas desde el primer instante. Un clérigo dudoso no es clérigo en absoluto. Es la opinión unánime de los teólogos, los manuales teológicos declaran que una opinión dudosa con respecto a la validez de los sacramentos no es suficiente para justificar su recepción. Y siendo unánime, tal opinión debe seguirse, según las enseñanzas del papa Pío IX. Tenemos serias dudas de que Khoát recibiese una ordenación válida: en primer lugar, si recibió órdenes, fue de un obispo Novus Ordo que no tenía jurisdicción para ordenarlo. Los concilios ecuménicos y el magisterio ordinario han anulado sistemáticamente todos los actos de los antipapas y sus jerarquías ilegítimas. Solo tenemos la palabra de Khoát, acerca de que fue ordenado en 1967, en el antiguo rito, y no hay nada que lo respalde. ¡¿Realmente creemos que este hombre le dirá a alguien la verdad?!
 
Las leyes que rigen las elecciones papales y el funcionamiento del clero sin la aprobación papal son asuntos muy graves, pero nadie las toma en serio. El Papa Pío XII hizo de la obediencia a la ley papal y eclesiástica una necesidad para la membresía de la Iglesia, por lo que no pueden considerarse católicos aquellos que no obedecen estas leyes y hacen alarde de ello abiertamente. ¿Pero quién escucha a los papas? ¿Quién sigue sus enseñanzas e instrucciones? Ciertamente, no los tradicionalistas que preferirían recibir verdades “católicas” de los hombres que Cristo considera asalariados y falsos pastores. Es el desprecio total y el odio directo a las leyes papales y al derecho canónico lo que ha llevado a todas estas personas por este camino; eso y el rechazo a llevar a cabo la diligencia debida en la investigación del “clero” a quien confían el don más preciado de todos: su salvación eterna.
 
Los siguientes antecedentes sobre Khoát podrían haber sido descubiertos por aquellos que realmente valoran su fe y la gente que tan celosamente promueve a estos personajes fraudulentos. ¿Por qué no pudieron descubrirlo? Esa es una pregunta que exige respuestas.
 
Una pequeña historia
El presidente Ngô Đình Diệm (católico) fue el líder de Vietnam del Sur durante la década de 1950 y hasta su asesinato en 1963. Tenía varios hermanos, dos de los cuales eran Ngô Đình Nhu y Ngô Đình Thục, el obispo tradicionalista. En su calidad de obispo, Ngô Đình Thục ayudó a su hermano a gobernar Vietnam del Sur; su área asignada era Cochinchina. Él era muy ambicioso, y su hermano hizo campaña activamente para que lo nombraran cardenal.
  
La Cochinchina fue un foco de actividad criminal que se remonta a la década de 1920. Las organizaciones criminales chinas se infiltraron en las bandas y familias criminales existentes de Vietnam durante este período y establecieron una base allí. Esta región a menudo se conocía como el lugar de nacimiento de la “mafia vietnamita”. Un joven matón callejero llamado Bảy Viễn [Lê Văn Viễn] dirigió las actividades criminales de lo que se conocía como Bình Xuyên en Cochinchina durante este período de tiempo. Después de pasar muchos años en prisión, Bảy Viễn escapó y volvió a sus viejos lugares y hábitos. Su organización más tarde se convirtió en una sociedad secreta. En agosto de 1945, el jefe del Việt Minh en Cochinchina, Trần Văn Giàu, hizo una alianza con Bảy Viễn y otros contra los franceses.
 
Compitiendo por el poder con Bảy Viễn habían dos sectas, una de las cuales era “la religión monoteísta y sincrética establecida oficialmente en la ciudad de Tây Ninh en el sur de Vietnam en 1926 conocida como Cao Đài, o Caodaísmo (道高臺)”. El nombre oficial de la religión significa “La Tercera Gran Amnistía Religiosa Universal…”. El caodaísmo enseña que, a lo largo de la historia humana, Dios Padre ha revelado su verdad muchas veces por boca de muchos profetas, pero estos mensajes siempre fueron ignorados u olvidados debido a la inclinación de la humanidad a los deseos seculares. Los adherentes creen que ha llegado la era en la que Dios le habla directamente a la humanidad (https://en.wikipedia.org/wiki/Caodaism). La secta tiene su propio “papa” y “jerarquía” (compare esta definición con la descripción de Khoát de su nuevo libro: «Un libro único que nos prepara para el “verdadero nuevo tiempo” en la Tierra…». «El próximo libro de Khoat será sobre el “Verdadero Nuevo Tiempo” de Dios Nuestro Padre Celestial en la Tierra… llamado la Revolución Católica» (https://outskirtspress.com/catholicmanifesto; también https://selfpublishingauthor.wordpress.com/2019/10/09/introducing-rev-khoat-van-tran-ph-d-author-of-catholic-manifesto-a-trilogy/). Así pues, ¡¿Khoát afirmaba todo este tiempo que era un papa caodaista o un papa católico?! ¿Era caodaista, budista o ambos? (En este punto, solo Khoát lo sabe, y él no lo dice).
 
Ngô Đình Nhu, hermano de Ngô Đình Diệm y Ngô Đình Thục, estaba casado con una mujer budista que se convirtió al catolicismo. El apellido de soltera de Madame Nhu era Trần Văn. Su padre, Trần Văn Chương, era el embajador vietnamita en Washington, Canadá, Argentina y Brasil, y su esposa era representante de Vietnam en la ONU. El historiador Hilaire du Berrier (Background to betrayal, pág. 46) escribió que Diệm estableció su base política en sus hermanos y su familia inmediata, y luego, «después de ellos vendrían los suegros y sus cuñados, extendiéndose hacia abajo a través de anillos cada vez más amplios de primos… Dondequiera que uno mirara, sólo había Ngô Đìnhs y Trần Văns…». Du Berrier describe a los Ngô Đìnhs y Trần Văns como la realeza de Vietnam. Khoát afirma haberse encontrado con Ngô Đình Thục sólo una vez después de venir a los Estados Unidos, pero sospechamos que hay mucha más conexión de la que Khoát está dispuesto a revelar.
 
La guerra de Vietnam comenzó en serio durante la administración de Lyndon B. Johnson, y terminó en 1975. Fue en este momento que Khoát emigró a los EE.UU., de acuerdo con documentos judiciales presentados más tarde en 1996 (https://www.courtlistener.com/opinion/1657831/tran-v-fiorenza/) Creemos que Trần Văn Khoát puede estar relacionado con Madame Nhu, por la forma en que obtuvo la ciudadanía americana tan rápido, mucho antes de que pudieran hacerlo los “Boat People” [en vietnamita: Thuyền nhân Việt Nam/船人 越南; traducible al español como Gente de los Botes] con los que vino. En 1977, Khoát compró una iglesia bautista en Port Arthur, Texas, que utilizó para los servicios que ministraba a la comunidad vietnamita de la Resurrección (Cộng Đồng Phục Sinh/共同 復生), consagrada por Marcel Lefebvre. Finalmente, estos vietnamitas lo dejaron para abrir allí su propia iglesia [Reina de los Santos Mártires de Vietnam (Nữ Vương Các Thánh Tử Đạo Việt Nam/女王 各聖 死道 越南); ahora Reina de Vietnam (Nữ Vương Việt Nam/女王 越南)] dentro de la diócesis Novus Ordo de Beaumont. A mediados de la década de 1980, Khoát vendió la iglesia bautista a los budistas [que establecieron allí la pagoda Bửu Môn]. No está claro de dónde vino originalmente el dinero para comprar esta iglesia y adónde fue cuando se vendió.
 
Como muestra el documento del juicio, Khoát representaba a varios pescadores de una aldea en Vietnam. Dijo que eran parientes y conocidos distantes, pero en un artículo se dice que ninguno de ellos lo conocía hasta que comenzó a organizar a los inmigrantes en Fort Chaffee, Arkansas en 1975 (ver citas del artículo anterior). Si bien compitió con las autoridades de Novus Ordo durante años al dirigir la Comunidad de la Resurrección bajo sus auspicios, finalmente unió fuerzas con Lefebvre, quien luego consagró la iglesia el 12 de Agosto de 1979. Los del Novus Ordo declararon que había sido excomulgado automáticamente por esta acción y por no entregar la iglesia a la diócesis, como lo demuestran los documentos de la corte. Si sabían algo sobre su separación de Saigón, no lo indican.
 
Un Trần Văn Khoát también está conectado con una compañía llamada Keystone Development Management SA en Suiza, que podría estar conectada con Keystone Development Co. en los EE.UU. Dos artículos separados en el diario Pocono Record de Stroudburg, Pennsylvania, escritos en 2001 detallan lo que los propietarios describen como las maniobras hipotecarias poco éticas utilizadas por esta empresa para adquirir bienes inmuebles, y lo que sufrieron como resultado de estas prácticas (googlear Unreal Deals: inflated prices spur mortgage mess/Negocios irreales: los precios inflados estimulan el desastre hipotecario). En 2010, la Keystone Development Management SA fue eliminada del registro comercial en Ginebra, Suiza. La empresa se declaró en quiebra en Junio de 2005, poco después que una publicación financiera suiza informara que Keystone entró en “liquidación”, como se informa aquí: (https://www.moneyhouse.ch/en/company/keystone-development-management-sa-en-21474044571). Trần Văn Khoát figura como el contacto para la liquidación, junto con un Quang Thạch Ngô. En la autobiografía de su libro recientemente publicado, Catholic Manifesto, Khoát menciona sus actividades comerciales (https://selfpublishingauthor.wordpress.com/2019/10/09/introducing-rev-khoat-van-tran-ph-d-author-of-catholic-manifesto-a-trilogy/), identificando a Suiza como una de sus bases de operación.
 
“P.” Khoat y Siri
Más tarde, Khoát aceptó el dinero enviado a Gary Giuffre por Hutton Gibson para visitar a Giuseppe Siri en Italia, y finalmente se declaró sucesor de Siri. Todo esto se basó solo en lo que cuenta Khoát de su viaje a Italia. Nunca se presentó ninguna documentación de Siri que confirmara el hecho de que era [se creía] Papa, que discutiera su “papado” con Khoát, que era un “prisionero”, que las “órdenes” de Khoát se regularizaron como él afirma en el sitio de Hobson, etc. Varios escritores Tradicionalistas, incluido Hutton Gibson, finalmente abandonaron la teoría sirianista promovida por Gary Giuffre, quien lamentablemente no pudo demostrar el caso de Siri como Papa. ¡Y la financiación de ese proyecto comenzó en serio en 1991, después de la “elección” de David Bawden como Miguel I! Finalmente abandonaron sus esfuerzos porque los hechos no tuvieron éxito y no probaron el caso. En su boletín de enero de 2006, The war is now (La guerra es ahora), Gibson concluye: «Gary fue un investigador extremadamente selectivo que pensaba cubrir el hecho de que cubría los hechos». Basta con lo dicho.
  
Mi experiencia personal con Khoát ocurrió en Marzo de 1989 cuando, por invitación de David Bawden, asistí a un retiro religioso que Khoát organizó en Port Arthur, Texas. Bawden había estado en contacto con Khoát desde Octubre de 1988, cuando viajó a Texas para hablarle sobre la reunión de Khoát con Siri en mayo. Más tarde fue a Port Arthur para estudiar con Khoát en febrero de 1989. Cuando entré por primera vez en la rectoría de Khoat, me sorprendió encontrar una gran fotografía de Karol Wojtyła colgada sobre la entrada de su oficina. Cuando le pregunté a Bawden al respecto, se me dio la excusa de que lo usaba para atraer a la gente y luego explicarles la posición tradicionalista. Pero no quedé convencida. La presentación de diapositivas a la que asistí dada por Giuffre para promover el “papado” de Siri tampoco fue convincente. Algo iba mal.
 
Durante el retiro, Khoát hizo varias declaraciones escandalosas, que sugieren lo que Bawden ya había revelado en una carta: su intención de establecer una Sociedad secreta Católica basada en los esenios, una idea favorecida por los tradicionalistas Dennis D’Amico (alias Ely Jason) y el editor del diario Spark Christopher Shannon. Él estaba muy interesado en los esenios, al igual que aquellos que estaban conectados con la editorial Britons Catholic Library. Hacia el final del retiro, negó que los documentos del magisterio ordinario pudieran contener declaraciones infalibles y limitó la incidencia de la infalibilidad a rarísimas ocasiones. También apoyó la herejía material/formal [Tesis de Casiciacum, N. del E.], al igual que algunos thucitas. Al escuchar estas herejías, me puse de pie durante la sesión de retiro, le dije que estaba enseñando herejías, abandoné el retiro y regresé a casa unos días más tarde, a tiempo para la Pascua (hubo varios testigos de esto entre los que también asistieron al retiro). Bawden permaneció en Port Arthur por un período indefinido después de mi partida. No salió de Texas a Kansas hasta el 19 de abril. Del 5 al 8 de Abril de 1989, Bawden no aclaró dónde estaba exactamente.
  
En 2007 ó 2008, Bawden publicó en su sitio web que Khoát ofició en una boda budista el 8 de Abril, pero no dice si esta ceremonia se llevó a cabo o cómo supo de la ceremonia (dejé a Bawden en Marzo de 2007). Bawden declara en su sitio que la familia de Khoát se había convertido recientemente del budismo y señala que, según la ley canónica, al casar a la pareja budista, Khoát era más o menos culpable de communicátio in sacris. Bawden también enumera algunos de los negocios cuestionables de Khoat. En Marzo de 2008, David Hobson publicó documentos en su sitio web que prueban que Bawden había aceptado completamente el “hecho” de Siri, como Hobson lo llamó e incluso se había acercado a un “obispo sirianista” para la ordenación mientras estaba en Texas con Khoát. Esto se documenta con las propias cartas de Bawden en http://www.todayscatholicworld.com/mar08tcw.htm#kook-in-kan. He recibido cartas de Bawden que muestran que nunca me di cuenta de que aceptaba la teoría de Siri y no aprobaba sus estudios con Khoát. Esto incluso antes de viajar a Texas para el retiro.
 
Al intentar contrarrestar las afirmaciones de Bawden sobre las prácticas comerciales de Khoát, Hobson escribió en su sitio: «Khoat no se equivocó aquí. He revisado cientos de documentos relacionados con su vida y negocios: ¿cuál es el punto, aquí?». Bueno, el punto es que donde hay humo, a menudo existe un incendio y es necesario llevar a cabo una investigación meticulosa. Estoy seguro de que el Sr. Hobson está comenzando a entender esto ahora que ha resultado muy quemado y sus seguidores cegados por el denso humo que este fuego creó durante tantos años. Pero si no está al tanto de toda la información de antecedentes, no es completamente honesto con sus lectores. Y todavía tiene que admitir que aquellos que abandonaron a Guiffre, por no demostrar que Siri era realmente el papa elegido después de Juan XXIII, tenían razón todo el tiempo. También afirma que los “sacramentos” que Khoát administró al grupo de restauración papal eran válidos hasta hace poco, cuando “de repente” se convirtió en un hereje. Pero no hubo nada repentino en el cambio de opinión de Khoát; nadie puede estar seguro de que alguna vez fue sacerdote en primer lugar.
 
Como se documentó en The Phantom Church in Rome (La Iglesia fantasma en Roma) y en otros lugares, Siri, para empezar, no era un cardenal católico al entrar al cónclave. Se prueba esto más allá de una duda razonable al seguir siendo miembro prominente de la jerarquía de Novus Ordo, excomulgándose a sí mismo al aceptar a Juan XXIII como un verdadero Papa y participar en los cónclaves posteriores. ¿Qué “papa prisionero” elige a un nuevo “papa”? Seguir esas teorías bajando por la proverbial madriguera del conejo e intentar darle sentido a todo solo conduce a una condición cercana a la locura total. Decidimos hace mucho tiempo que no aceptábamos esto. ¡Quién necesita drama y fantasía cuando tenemos 1.958 años de enseñanza católica para guiarnos!

sábado, 19 de octubre de 2019

¿EMBRIAGUEZ RESPETABLE?

Tomado de CATÓLICOS ALERTA.
  
«Estará borracho, pero no por eso deja de ser mi padre». Así justifican algunos católicos desorientados su adhesión a los recientes jefes vaticanos. Como el mal hijo de Noé se burló de su embriaguez involuntaria y sus buenos hijos la disimularon, así un buen católico debería disimular la conducta desordenada de los recientes jefes vaticanos y permanecerles leal y no exponer sus vergüenzas. Pero la «embriaguez» de los recientes jefes vaticanos no es meramente personal, accidental y pasajera: es gubernamental, fundamental, y permanente, y efectúa el envenenamiento de los intelectos y la muerte de las almas. Proteger y respetar ese alcoholismo crea problemas de conciencia. Además, los sujetos de ese alcoholismo están privados de la paternidad espiritual con que se pretende justificar esa discreción disimuladora.
  
I. Los nuevos jefes vaticanos carecen ciertamente de lo que los constituiría en Padres de los católicos.
La paternidad biológica es irreversible; pero no puede decírselo mismo de la paternidad espiritual ni de una potestad administrativa dada por Dios, pues se fundan en un parentesco espiritual y en una transmisión y protección de vida espiritual que puede faltar y hasta puede constatarse categóricamente que falta. Esto puede comprenderse del otro lado de la relación. Un hombre que tiene la Fe Católica por mucho que peque es hijo de la Iglesia, aunque precario, malo o muerto. Pero un hombre que no tiene la Fe Católica, no puede ser hijo de la Iglesia de ninguna manera. ¡Menos todavía puede ser Cabeza de la Iglesia y Padre de los creyentes!
  
El Doctor Angélico nos señala en su tratado sobre el Decálogo anota que los apóstoles y los maestros de Fe son verdaderos padres y dadores de vida en sentido espiritual, y se apoya en dos pasajes escriturísticos:
  • yo soy el que os he engendrado en Jesucristo por medio del Evangelio. [1]
  • Alabemos a los varones ilustres, a nuestros mayores, a quienes debemos el ser. [2]
La razón de ser del Orden Sagrado es que la Iglesia tenga multiplicación y gobierno. [3] Del Orden Sagrado dependen por lo pronto los importantísimos sacramentos de la Eucaristía y la Confesión; también la preservación y propagación ordenada, ordinaria, e idónea, de la Doctrina Católica, y todo lo mucho que de ella depende en lo político, cultural, y familiar. Pero en la cumbre del Orden Sagrado está el Papa. Por ende el Papa concentra, al menos de manera funcional, pero no por cierto superflua, toda la paternidad espiritual del sacerdocio. Un Papa es nada menos que un personaje público en quien Cristo encabeza todo lo que ocurre visiblemente en su Iglesia: jerarquía, legislación, magisterio.
  
Si un hombre niega y ataca la Fe Católica y la Iglesia Católica en su propia constitución, ¿cómo podría tener el encargo divino de hacer de «Padre de los católicos»? ¿A quién o a qué da la vida? ¿A quién o a qué mantiene?
   
El padre espiritual y doctrinario de los católicos en la tierra jamás puede malearse en su encargo divino de sostener la constitución visible y la Fe invisible de toda la Iglesia, ni puede jamás transmitir a sus hijos vida mala, y menos aún muerte, ni sostener su disgregación.
    
El Papa coincide nada menos que con Dios en paternidad espiritual sobre la Iglesia. Por lo que respecta a la vida de la Iglesia, tratándose de la invisible, Dios es su Padre en sí mismo, y tratándose de la visible, Dios es su Padre en el Papa.
  
Por ende, cada jefe vaticano que fomente el anticatolicismo, no es un mal padre, sino un padre falso de los católicos, y el padre de una familia anticatólica.
  
II. Los nuevos jefes vaticanos son diabólicos y enemigos de la Iglesia.
El profeta Daniel [4] predijo que el diablo, en figura de macho cabrío, quitaría el sacrificio perenne y abatiría el lugar de su santificación. Esto fue cumplido por P6, JP1, JP2 y ahora B16.
  
Los católicos nunca pueden ser hijos de un macho cabrío ni del diablo. Lo son los judíos malos: «Vosotros tenéis por padre al diablo, y así queréis satisfacer los deseos de vuestro padre». [5]
 
Mal seríamos seguidores de Cristo y de la Iglesia si tuviéramos por padre propio a un jefe vaticano ecumenista, independientemente de que queramos o no satisfacer sus deseos. Porque ellos quitan el sacrificio perenne y abaten el lugar de la santificación, y así, pues, ejecutan obras extremadamente diabólicas contra la vida de los católicos y hasta contra su existencia como tales.
  
El Padre eclesiástico dado por Dios a los católicos no puede impedir y menos destruir la transmisión principal de vida a los católicos, que es la Doctrina y la Misa.
  
La cuestión papal se comprende mejor a partir de la esencia de la Iglesia y a partir de la función hacia la Iglesia, en la Iglesia y sobre la Iglesia que Dios dio a un Papa.

III. Bajo los nuevos jefes vaticanos las almas se ven en dificultades para hacerse católicas o seguir siéndolo.
San Juan dice [6] que la cabeza invisible de la Iglesia dio poder de llegar a ser hijos de Dios a todos los que creen en su nombre.
  
Pero nadie puede creer en el nombre de Jesús sino a partir de la Iglesia, a través de la Iglesia, y adentro de la Iglesia.
 
Por un lado, la Cabeza invisible de la Iglesia dio a una determinada persona un poder que corresponde a aquel universal y condicional. En efecto, Cristo dio al Papa el poder de apacentar su Iglesia, y no cualquier medida de ese poder, sino su plenitud, como lo enseñan los concilios florentino y vaticano primero y único. Si un jefe de estado vaticano emplea, y por lo tanto tiene, un poder contrario a ese, su poder de apacentar la Iglesia no puede ser pleno y estaría al menos recortado. Pero el poder de un Papa de apacentar la Iglesia no puede ser menos que pleno, puesto que un tal poder no puede tener otra medida que la que Cristo le adjuntó para la firmeza de la Iglesia. Faltando el poder de apacentar la Iglesia en cuanto pleno, falta en absoluto, y falta así un Papa o Santo Padre.
  
Quien cree en Jesús —no de cualquier modo, sino como Dios lo ha requerido, es decir, según Su Iglesia— recibe el poder de llegar a ser hijo de Dios. ¿Cómo podría esto ocurrir bajo un jefe de estado vaticano que, al contrario de transmitir los medios visibles de la vida divina, los destruye, y obstruye al máximo la vida visible de la Iglesia que sigue a Dios?
 
No, es tan imposible que sean nuestros padres, como lo es que Dios pueda engendrar o fundamentar maldad, falsedad, y extravío.
  
PATRICIO SHAW
   
NOTAS
[1] 1 Cor 4, 15.
[2] Eclo. 44, 1.
[3] Super Sent., lib. 4 d. 24 q. 1pr.
[4] Dn 8, 11.
[5] Jn 8, 44.
[6] Jn 1, 12.

lunes, 14 de octubre de 2019

¿ELECCIÓN PAPAL SIN CARDENALES?

Traducción del artículo escrito por John S. Daly. Los cánones fueron agregados por el traductor.

¿UNA ELECCIÓN PAPAL VÁLIDA SIN CARDENALES?
Condiciones para una elección papal válida en ausencia de electores designados - Consideración especial sobre algunas elecciones putativas recientes
  
Los Católicos incapaces de reconocer a los “papas” del Vaticano II como legítimos sucesores de San Pedro, que no han dejado piedra sobre piedra de la Iglesia como era en la muerte del Papa Pío XII, son a veces invitados a reconocer algún otro reclamante al papado. Este artículo se enfocará principalmente en un único contendor –el inglés Victor von Pentz, quien se llama Papa Lino II–. Esto también puede arrojar algo de luz sobre toda la materia de cónclaves extraordinarios.
   
Por supuesto que cuando la Santa Sede no está ocupado por un pontífice legítimo y cierto, la Iglesia necesariamente tiene el derecho y el poder para proveerse de un papa verdadero e incuestionable. ¿Pero cómo?
  
Las preguntas que se formulan son las siguientes:
  • ¿Quiénes son los electores legítimos en nuestras circunstancias extraordinarias?
  • ¿Qué condiciones debe cumplir su elección para ser válidas?
  • ¿Estos electores y estas condiciones estuvieron presentes y cumplidas, al menos suficientemente, en la elección de Lino II?
Varios teólogos de gran renombre han discutido la cuestión: ¿A quién se devuelve el derecho de elegir al soberano pontífice si los cardenales no están disponibles para cumplir su rol?
  
Dignos de especial mención entre los teólogos son los siguientes:
  • Louis card. Billot : De Ecclésia Christi: Quǽstio XIV, tesis xxix
  • Jean-Baptiste card. Franzelin: De Ecclésia, Tesis XIII, escolio.
  • Giacomo Tommaso Card. Cayetano: De Potestáte Papæ et Concílii, cap. XV.
  • San Roberto Belarmino (Doctor de la Iglesia): De Románo Pontífice y De Cléricis lib. I, cap. VII, prop. V y cap. X, prop. VIII).
  • Dom Adrien Gréa: De l’Église et de sa Divine Constitution.
  • P. Edmund J. O’Reilly S.J. The Relations of the Church to Society, Londres, John Hodges, 1892).
  • Lorenzo Spinelli: La Vacanza della Sede Apostolica, Milán, 1955.
Las dos soluciones principales ofrecidas por ellos son:
  • Un concilio general imperfecto, es decir, un concilio de todos los obispos del mundo, que sin embargo es llamado “imperfecto” porque ningún concilio es completamente general en ausencia del papa, y por supuesto, la ausencia del papa es en este caso la razón para convocar el concilio. La base de esta solución es que en ausencia del papa los obispos son la suprema autoridad en la Iglesia.
  • El clero romano. La base de esta solución es que el papa es papa porque es obispo de Roma. Los cardenales son considerados ser el clero principal de Roma. En su ausencia, el clero remanente de Roma resulta competente para elegir su obispo, quien, en virtud de ser obispo de Roma, será papa.
Sin embargo, los defensores de ambas soluciones reconocen que en una crisis que priva a la Iglesia de sus electores designados (los cardenales), ninguna alternativa funcionaría completamente. San Roberto Belarmino, mientras favorecía un concilio general, acepta que en la práctica, el clero romano y los obispos cercanos a Roma tendrían seguramente que elegir. Dom Gréa, sosteniendo al clero romano, piensa que así como el colegio de cardenales normalmente los representa, ellos podrían también ser representados en caso de emergencia por el Capítulo de Canónigos de la Basílica Lateranense.
  
Aquí está un extracto típico, del mayor y más autorizado de estos teólogos:
«Si no hubiera constitución pontificia en vigor concerniente a la elección del soberano pontífice, o si por algún percance todos los electores legalmente designados, esto es, todos los cardenales, perecen juntos, el derecho de elección pertenecería a los obispos vecinos y al clero romano, pero con una cierta dependencia (1) de un concilio general de obispos» (San Roberto Belarmino: De Cléricis, Lib. X, cap. X)
Claro, esto despierta más dificultades en nuestros días cuando casi todos los clérigos legítimamente nombrados de la diócesis de Roma y casi todos los obispos legítimamente designados de la Iglesia Católica se han hundido en la apostasía o al menos no tienen la comprensión adecuada de la naturaleza de la crisis y por tanto ninguna disposición para resolverla participando  en la elección de un Pontífice verdadero y Católico.
  
Cónclaves rivales
Como es sabido, varios atentados de cónclave han sido conducidos por personas que creen que esta dificultad ha sido resuelta suficientemente.
  
Así aconteció el 16 de Julio de 1990 en la elección de Kansas(2) en la que el ex-seminarista de la FSSPX David Bawden fue elegido y tomó el nombre Miguel. Los electores fueron todos laicos, tres hombres y tres mejores. Si siempre se ha considerado inusual para los padres de un papa estar vivos todavía para ver su elevación, ¡es más inusual todavía que ellos participen en su elección!
  
Otro fue el cónclave por Internet en el que, el 24 de Octubre de 1998, fue elegido el fraile capuchino P. Lucian Pulvermacher quien tomó el nombre de Pío XIII. Se afirmó (aunque no hay forma de verificar el hecho) que casi sesenta personas votaron. Pulvermacher era el único sacerdote. El proceso por el que él mismo se consagró obispo (primero ordenó por sí mismo y consagró a un laico, entonces él fue consagrado por el hombre que él consagró) desafía el sentido común y también a la sólida teología tomista.
  
Entre los dos ocurrió la elección (3) que nos ocupa. El 25 de Junio de 1994 en el Hotel Europa en Asís, Italia, un desconocido número de participantes eligió un candidato que tomó el título de Lino II.
  
Detalles del Cónclave de Asís
Inmediatamente después de la elección, la identidad del nuevo pontífice putativo no fue revelada. Tampoc se identificaron los electores, pero se dio la impresión de que fueron muy numerosos e incluía personas de alto rango eclesiástico. Se indicó que un “obispo romano retirado” (esto es, un miembro de la Jerarquía Católica debidamente nombrado por un verdadero papa) había o participado en o, al menos, alentado, el cónclave.
   
Sólo algunos años después, y a pesar de las negativas iniciales, se hizo público que Lino II era el ex-seminarista de la FSSPX Víctor von Pentz. Se declaró también que uno de sus simpatizantes (Immanuel Korab, también conocido como Emmanuel Korub, al que nombró Cardenal) fue consagrado (en una ceremonia pública) por el “obispo romano retirado” cuya identidad no podía ser revelada por temor de que cayera persecución sobre él.
   
Naturalmente los que aceptan el principio de un cónclave de emergencia desearán saber por qué los simpatizantes de Lino consideran su título papal preferible a los avanzados por otros reclamantes contemporáneos. La respuesta es que las otras elecciones son nulas porque tuvieron lugar “o mística o por autoproclamación o sólo por laicos sin participación de los obispos”. En otras palabras, un factor clave que corrobora la pretensiones de Lino al papado, en vez de cualquier otro, es “la participación de obispos” en su elección.
  
¿Quiénes fueron estos obispos?
La respuesta a esta pregunta entraña una dificultad consideable. Por largo tiempo las únicas personas claramente conocidas por haber sido asociadas a él fueron la Dra. Elizabeth Gerstner, un cierto “padre dominico”, el “Cardenal” Korab (cuya consagración tuvo lugar solamente después de la elección) y el mismo von Pentz. El obispo thucista Thomas Mary Fouhy(4) y otros menos conocidos obispos thucistas pudieron haber participado.
 
Pero el único nombre seriamente señalado como un miembro debido de la Jerarquía eclesiástica que participó en o apoyó la elección es el del retirado Ordinario Militar italiano, Arzobispo Arrigo Pintonello, Obispo Titular de Teodosiópilis en Arcadia [antigua diócesis en el Bajo Egipto, correspondiente al sitio Taha-el-Amudein, sufragánea de la Archidiócesis de Oxirrinco, N. del T.], nacido el 28 de Agosto de 1908 en la diócesis de Padua, consagrado el 30  de Noviembre de 1953, quien residía en Roma. Trasladado supuestamenteo por Pablo VI el 12 de Septiembre de 1967, para ser Obispo de Terracina-Latina, dependiente del Vicariato de Roma, retiróse el 25 de Junio de 1971 y murió el 8 de Julio de 2001.
   
A veces se ha alegado también que él consagró a Victor von Pentz.
  
Las preguntas que deben hacerse
Para establecer si este cónclave fue capaz de darle a la Iglesia un papa válido, debemos saber si la elección fue verdadera y demostrableme representativa de la Iglesia Católica, y en particular de la diócesis romana local. Por tanto, debemos saber si incluía a todos los que tenían el derecho a ser incluidos y excluidos los que no tenían derecho de participar.
  
Aquí están las principales preguntas de doctrina y derecho que deben plantearse:
  • ¿Es  admisible, cuando el clero regularmente nombrado está faltando es muy escaso, que los laicos tomen parte en una elección papal?
  • ¿Es admisible, cuando el clero regularmente nombrado está faltando es muy escaso, admitir a clérigos de emergencia (la alusión es a estos obispos que no fueron nombados a la jerarquía por un papa legítimo o a estos sacerdotes que no fueron ordenados por un obispo jerárquico) tomar parte en una elección papal?
  • ¿Se puede esperar que los Católicos reconozcan como su papa a un hombre cuya elección no se puede demostrar que fue en conformidad con los requerimientos de la constitución divina de la Iglesia?
Aquí están las principales preguntas fácticas que deben plantearse:
  • ¿Qué publicidad previa le fue dada al cónclave?
  • ¿Qué personas fueron consideradas competentes para participar, y qué prubas hay de su invitación?
  • ¿Qué clérigos regularmente nombrados tomaron parte en el cónclave?
  • ¿Qué clérigos romanos regularmente nombrados tomaron parte en el cónclave?
  • ¿Qué obispos regularmente nombrados tomaron parte en el cónclave?
  • ¿Qué clérigos irregulares u obispos no jerárquicos tomaron parte en el cónclave?
  • ¿Qué laicos tomaron parte en el cónclave?
  • ¿Qué peso le fue dado a los votos de las diferentes categorías de electores?
  • ¿Los electores eran libres y no sujetos a influencias indebidas (5)?
  • ¿Quién ordenó al electo Víctor von Pentz al sacerdocio y lo consagró obispo, y cuándo?
  • ¿Se estableció con certeza el sacerdocio y el episcopado del mismo alegado obispo elector?
  • ¿Los hechos esenciales en torno a la elección y consagración son públicos y ciertos, más allá de toda duda razonable?
Las respuestas decepcionantes
El único presunto elector explícitamemente nombrado por los simpatizantes de Lino II como un obispo legítimo de la jerarquía católica, o representante del clero romano, es el arzobispo Arrigo Pintonello. El presente escritor conoce a varias personas que lo conocieron. Su testimonio es concordante. El arzobispo Pintonello no alentó la elección de Asís, no tomó parte en la elección de Asís, no ordenó sacerdote o consagró como obispo a Lino o cualquiera de sus simpatizantes y en ningún momento reconoció a Lino como un papa legítimo. Además, mientras Pintonello era de una mentalidad conservadora, hostil a Juan Pablo II, y pronto a obligar a las familias sedevacantistas confirmando a sus hijos, simplemente no es cierto que él públicamente haya dudado del estatus papal de Juan Pablo II. Ni es verdad que él rechazó inequívocamente el Concilio Vaticano II o el Novus Ordo Missæ. La carga está squarely sobre Lino para probar la participación de Pintonello. Es incapaz de hacerlo. Es triste, pero es la verdad.
  
Esto reduce la elección a un evento en que uno o dos sacerdotes regularmente nombrados (notablemente el obispo Fouhy, que pertenece al sacerdocio diocesano en Nueva Zelanda, aunque su episcopado no es jerárquico) pudieron haber tomado parte, pero en la cual prácticamente todos los electores eran laicos o clérigos sin un estatus regular que les diese cualquier ventaja demostrable sobre los laicos al elegir un papa.
  
En este caso, muchas buenas almas han sido arrastradas a creer que existe una tradición de participación laica en las eleciones papales, al menos en algunos casos, y que la exclusión de los laicos deriva de la ley eclesiástica (que puede ceder a la necesidad) y no al derecho divino (que no puede ser dispensado). Esto no es así. Ver el Apéndice 1 sobre la Participación laica en elecciones eclesiásticas según San Roberto Belarmino.
  
Finalmente, la elección de Lino II sufre los siguientes defectos fatales:
  • Casi ninguno de los hechos concernientes a esta elección son públicos y ciertos. A los fieles les fue presentado con el anuncio de que el cónclave había elegido a un “Lino II”, pero su identificación como Víctor von Pentz tomó años para emerger. Toda la información es secreta y de tercera mano.
  • Se han hecho falsos reclamos y falsas impresiones dadas sobre ello por los que han estado cercanamente involucrados, a una extensión que mina la credibilidad de toda la empresa.
  • Ningún miembro de la jerarquía eclesiástica y ningún representante del clero romano (6) tomó parte, ni hubo ningún representante de ellos dando su consentimiento retroactivo a la elección.
  • La vasta mayoría de los electores no tenían ningún estátus eclesiástico y sus esfuerzos fueron por tanto necesariamente estériles.
  • La publicidad previa fue dirigida casi exclusivamente a sedevacantistas simpáticos conocidos. Si sólo los sedevacantistas en buenos términos con la fallecida Dra. Gerstner representan a la Iglesia, ¿dónde estaba la Iglesia a comienzos de los años 1960s? Ni la Iglesia ni el papado ni el episcopado pueden dejar de ser: esas son verdades dogmáticas que los organizadores de esta elección no parecen haber ponderado suficientemente.
  • Los organizadores no hicieron nigún esfuerzo adecuado para establecer si algún clérigo romano u obispo jerárquico sobreviviente profesaba la fe Católica y estaba deseoso de participar en una elección. Ellos lanzaron la participación en la elección abierta a personas excluidas por ley sin demostrar verdadera necesidad. Su búsqueda fue de pacotilla e inadecuada.
¿Es presuntuoso esperar?
Ningún Católico duda de la gran desiderabilidad de restaurar la autoridad en la Iglesia. Pero la urgencia nunca debe alimentar el pánico. Cualquier empresa, si va a emprenderse, debe ser prudentemente preparada. Si nosotros los mortales estamos para contribuir activamente a la restauración de la autoridad Católica, la preparación necesaria seguramente incluye un estudio teológico muy serio, acompañado de oración y buenas obras para obtener la bendición divina. Es con una referencia especial a las dificultades que los Católicos experimentarán mientras se acerca la era apocalíptica, que el gran abad de Solesmes, Dom Prosper Guéranger, escribió: «Muchos prácticamente ignorararán la verdad principal, que la Iglesia nunca podrá ser vencida por ningún poder creado... Estas... personas olvidarán que el Señor no necesita de habilidades torcidas para ayudarle a cumplir su promesa» (El año litúrgico, comentario a la Epístola para el Domingo XXº después de Pentecostés). La Iglesia no fallará por ninguna negligencia nuestra. Es imperativo que el estudio teológico más completo demuestre previamente, para satisfacción de aquellos verdaderamente competentes para juzgar, que un poyecto dado de restauración de hecho ajuste con los requerimientos de doctrina Católica y la constitución divina de la Iglesia.
  
No debe olvidarse que a menudo la Providencia, especialmente (pero no exclusivamente) en tiempos del Antiguo Testamento, permitió las crisis especialmente para recordarles a los hombres su propia impotencia, invariablemente llevando a la nada sus prematuros intentos para evadir el castigo misericordioso.
  
En conexidad a esto, el gran teólogo tomista el Cardenal Cayetano  (1469-1534) enseña que el papel de la oración en los problemas ordinarios es complementar y reforzar las iniciativas prácticas, siendo la oración de eficacia general, pero solamente parcial, en tales materias porque lo elevado de su dignidad la hace inapropiada para ser el único remedio, inmediato y específico para los males de orden inferior. Pero la situación es diferente cuando el  mal, problema o crisis que necesita ser remediado es de una gravedad e importancia extraordinaria. En tal caso, la intervención natural de los hombres –el remedio específico para los problemas inferiores– no puede ser suficiente como la solución eficaz. La panacea en tales casos es la oración y sólo la oración, porque ella sola es el medio específico que debe ser usado cuando el objetivo para ser asegurado es del orden supremo.
«Dios en Su sabiduría, debe haber dado como remedio a la Iglesia [en crisis muy graves]... ninguno de los medios meramente humanos que pudieran bastar en otras circunstancias eclesiásticas, sino la sola oración. ¿Y puede la oración de la Iglesia, cuando perseverantemente pide por las cosas necesarias para su salvación, ser menos eficaz que los solos recursos humanos? ¿No es la oración ferviente de un alma individual que pide cosas para sí misma, eficaz e infalible?... Pero ¡ay!, parece que estamos en los días anunciados por el Hijo del Hombre cuando preguntó si, a Su regreso, encontraría fe en la tierra (Lucas 18:8). Porque las promesas relacionadas a la mayor y más eficaz de las causas secundarias [esto es, la oración] han llegado a ser sin valor. ¡Los hombres dicen que... uno no puede estar contento con recurrir solo a la oración y a la Divina Providencia! ¿Pero por qué dicen esto sino porque ellos prefieren los medios humanos a la eficacia de la oración? ¿Porque “el hombre animal no puede hacerse capaz de las cosas que son del Espíritu de Dios”? (1 Corintios 2:14) ¿Porque ellos han aprendido a confiar en el hombre, no en el Señor, y pusieron su esperanza en la carne?» (De Comparatióne Auctoritátis Papæ et Concílii, cap. XXVII, nros. 417-420, 422).
Nuestra cita de Cayetano no implica el juicio de que la iniciativa humana para acabar la crisis necesariamente está fuera de lugar. Implica que la iniciativa humana para acabar la crisis puede no ser la solución destinada por la Providencia. Puede fallar. A menos que se proceda con orden, prudencia y humildad, ciertamente fallará.
   
Apéndice 1: Participación de los laicos en elecciones eclesiásticas según San Roberto Belarmino
En su De Cléricis, cap. VII, proposición V, San Roberto refuta a los Reformadores protestantes, demostrando que: «El derecho de elegir al soberano pontífice y los demás pastores y ministros de la Iglesia no pertenece por derecho divino al pueblo; cualquier poder que el pueblo haya tenido fue enteramente debido a la aquiesencia o concesión de los Pontífices”.
 
Su evidencia más allá de la simple refutación de la absurda herejía protestante. Muestra que los laicos no tienen en ninguna circunstancia ningún derecho o poder para participar en las elecciones eclesiásticas o en la selección de alguien para tener un cargo en la Iglesia.
  
He aquí un breve resumen de las pruebas principales de San Roberto:
  • «Ni nadie se apropie esta dignidad [del Sumo Sacerdocio], si no es llamado de Dios, como Aarón» (Hebreos 5:4). Esto muestra que el derecho para cualquier oficio en la Iglesia es dado por Dios, y por tanto por medio de aquellos a quienes Dios le ha delegado autoridad, no por el pueblo.
  • «Como mi Padre me envió, así os envío tambien a vosotros» (Juan 20:21). Esto muestra que un sucesor de los Apóstoles debe poseer una misión. Uno es enviado por aquellos constituidos en autoridad, no por los que están bajo autoridad.
  • Los obispos son pastores y el pueblo es su rebaño. Es contrario a la ley natural, la ley divina y el derecho escrito que las ovejas elijan a sus pastores. San Roberto agrega, de este argumento: “Certíssimum est – Es lo más cierto”.
    • Él explica que el pueblo a veces puede elegir su gobernante temporal porque Dios no asigna su gobierno temporal directamente como Él nombró a Pedro cabeza de la Iglesia desde el primer instante de su Iglesia. Además, un estado puede en un momento dado no tener cabeza temporal, en cuyo caso el pueblo puede elegir uno. Pero la iglesia nunca está enteramente ingobernada «porque siempre habrá otros obispos en la Iglesia que pueden elegir y crea nuevos pastores».
  • Los Apóstoles enviaron obispos sin consultar a los fieles.
  • Varios concilios han prohibido que los laicos se involucren en las elecciones eclesiásticas:
    • I Laodicea, c. 13: «La elección de aquellos que están para ser nombrados al sacerdocio no está encomendada a la multitud».
    • II Nicea, c. 3: «Que toda elección de obispo, presbítero o diácono, hecha por los príncipes permanece nula, según el canon que dice: “Si algún obispo obtiene jurisdicción sobre cualquier iglesia haciendo uso de los poderes seculares, sea depuesto y también excomulgado, junto con todos los que permanecen en comunión con él” (Cánones Apostólicos, canon 30). Porque el que es elevado al episcopado debe ser elegido por los obispos, como lo han decretado los Santos Padres de Nicea en el canon que dice: “Es lo más adecuado que un obispo sea ordenado por todos los obispos en la provincia; pero si es difícil lograrlo, o por cuenta de la urgente necesidad, o por lo largo del viaje, tres obispos al menos habiéndose reunido y dado sus votos, y habiendo expresado los que estén ausentes su consentimiento por cartas, la ordenación puede tener lugar. La confirmación de que esto se hizo así, debe ser dada en cada provincia por el metropolitano” (Canon 4)».
    • IV Constantinopla, can. 22 (que es muy que es muy poderoso contra la participación de los laicos): «Este Santo y universal Sínodo declara y decreta, en conformidad con los concilios anteriores, que la promoción de los obispos debe ser hecha por medio de una elección y decisión del colegio de los obispos. Así que promulga como ley que ninguna autoridad laica gobernante puede intervenir en la elección o promoción de un patriarca, un metropolitano o cualquier obispo, a menos que alguna irregularidad lleve a confusión impropia o tumulto, especialmente puesto que es erróneo para cualquier gobernante u otra persona laica  tenga influencia en tales materias. En cambio deberían estar en silencio y guardar sus propios asuntos hasta que la elección del futuro obispo haya sido completada con el debido proceso por la asamblea eclesiástica. Pero si alguna persona laica es invitada por la iglesia para participar en la discusión y ayudar con la elección. le es permitido aceptar la invitación con respeto, si desea. Porque en esta forma él puede ser capaz de promover un pastor digno en una forma regular, para el beneficio de su iglesia.
        
      Si alguna autoridad seglar o gobernante, o una persona laica de cualquier otro estatus, atenta actuar contra el método común, acordado y canónico de elección en la iglesia, sea anatema, esto hasta que obedezca y acepte lo que la iglesia muestra querer respecto a la elección y nombramiento de su líder».
  • Testimonio patrístico.
  • A la elección popular se siguen numerosos inconvenientes. Las personas no instruidas son incompetentes para juzgar la aptitud sacerdotal, aun si quisieran. La mayoría, los peores y los más estúpidos, siempre prevalecerían.
  • El derecho canónico (Cap. Honórii III) dice: «por edicto perpetuo prohibimos que la elección de los pontífices sea emprendida por los laicos, apoyados por los canónigos; y si por casualidad esto ocurriere, la elección será sin vigor, no obstando ninguna costumbre contraria, la cual deberá en cambio ser llamada corrupción».
San Roberto admite que desde los tiempos subapostólicos, el pueblo era llamado para atestiguar la buena moral de la persona que era seleccionada. Él reconoce que después, a fin de que  pudieran ser más dedicados a sus prelados, se permitió en algunos lugares que podían “postular”, esto es, solicitar a las autoridades competentes les dieran,  como pastor, algún individuo nominado –una solicitud que, por supuesto, las autoridades eran libres de rechazar si era necesario–. Él explica que después creció en algunos lugares una práctica abusiva por la cual el pueblo era admitido para votar por sus prelados. Este abuso fue corregido gentil y gradualmente, por un retorno a la práctica por la cual el pueblo atestigua la idoneidad moral del candidato –una práctica que todavía existe–.

De ahí se muestra claramente que la participación directa de los laicos en las elecciones eclesiásticas es un abuso, y uno que al presente invalidad la elección en cuestión.

Este artículo apareció primero en The Four Marks.
  
NOTAS
(1) El santo explica esta dependencia como diciendo que un concilio podría resolver cualquier duda como quiénes pueden ser electores legítimos.
(2) Un bromista ha calificado esta conducta como “el Gran Cisma del Medio Oeste”.
(3) Esta elección fue organizada por la fallecida Dra. Elizabeth Gerstner, vaticanóloga de trayectoria y editora del periódico germanoparlante Kyrie Eleison.
(4) El obispo Fouhy, un sacerdote secular ordenado el 30 de Noviembre de 1943 que defeccionó y se “casó” con la viuda Jacqueline Lorraine Grant poco después del Vaticano II, pero más tarde se arrepintió, y en penitencia recorrió Nueva Zelanda con una gran cruz. Consagrado obispo por el 27 de Octubre de 1993 en Francia, residió en Nueva Zelanda, donde murió en Wanganui el 8 de Agosto de 2007.
(5) Una objeción entendiblemente hecha contra la elección de Kansas fue que esta tuvo lugar en instalaciones pertenecientes a la familia de la persona elegida.
(6) «La eleccción del Soberano Pontífice peetenece tan exclusivamente a la Iglesia Romana que ningún otro poder, ninguna otra asamblea, ningún otro concilio, incluso ecuménico, pudo tomar su lugar. Sólo el hombre elegido por la Iglesia Romana es el heredero de San Pedro, porque solamente la Iglesia Romana es la Sede de San Pedro en la que resides his sucesión y sus prerogativas. Una persona elegida por cualquiera otra reunión no tiene ningún otro reclamo sobre ella porque es extraño a ella y no recibe nada de ella... Cierto número de obispos designados por el Concilio de Constanza cooperaron en la elección de Martín V; pero el consentimiento de los cardenales intervino y fue ese consentimiento el que le dio a la elección su fuerza y legitimidad». [Esta cita es de De LÉglise et de Sa Divine Constitution de Dom Adrien Gréa (página 168), una obra aprobada por el Cardenal  Ludovico Jacobini en nombre del Papa León XIII. La aprobación papal no confirma la exactitud de la tesis de Dom Gréa, pero le da un peso teológico considerable. El cardenal Franzelin argumenta que fue por la virtud de la comisión del papa legítimo, previo a su abdicación, que el Concilio de Constanza recibió la autoridad para elegir un papa. De otro modo, se prueba claramente que no hay ninguna excepción a la regla de que el obispo de Roma debe ser elegido por los Romanos o sus delegados. – JSD]

sábado, 12 de octubre de 2019

EL CONCLAVISMO Y JUAN JOSÉ SQUETINO: EL MÁS ILEGÍTIMO DEL LINAJE THUC

Tomado de SURSUM CORDA (Segunda época).
  
En la foto el heresiarca conclavista Juan José Squetino y el pseudoobispo gnóstico Roger Caro, de quien Squetino y su secta deriva su espúreo linaje.

Nota del administrador de Sursum Corda: el siguiente texto nos fue enviado por un colaborador que prefiere permanecer anónimo. Compartimos aquí este interesando documento en el que expone el linaje episcopal y las derivas de los antecesores del episcopado de Juan José Squetino. Debo aclarar una cosa: yo considero que las órdenes de Duarte-Costa son válidas, pero muchos de quienes derivan sus órdenes sagradas las invalidaron por falta de intención o aptitud canónica. Especialmente, la línea ilegítema de Squetino está cruzada por arribistas anticanónicos, gnósticos y falsos-creyentes. El mismo Squetino ha demostrado en el pasado su caracter de “obispo de mano larga” a consagrar a cualquiera que se pusiera delante de él.
   
El siguiente texto trata sobre la “sucesión” de [Juan José] Squettino en el apartado correspondiente a su “bisabuelo” episcopal por la línea Duarte Costa. El señor Manugeom ya había prometido presentar una investigación un poco más detallada en el tópico señalado, pero en lo que reúne su documentación me permito adelantarme y dar la cronología como hice con el resto de los thucistas sedevacantistas.
 
Cabe mencionar que la fuente es la página del señor Terrence J. Boyle, que si bien no es muy exacto y a su vez tampoco da fuentes es bastante creíble, ya que nadie puede inventarse líneas completas de sectarios tan fácilmente. Pero si hay alguien que le interese hay dos libros escritos y bien documentados en donde se pueden saber más acerca de los miles de clérigos vagos que ha habido por el mundo, -se digan católicos o no-, a saber “Bishops at large” de Peter Frederick Charles Anson y “Le soufre et l’encens: les évêques disidents et les Églises parallèles” en los cuales el P. Louis Barbará y el “diácono” Vincent Marie Zins se basaron en sus escritos y denuncias.
  • Guy Jean Tau Johannes de Mamistra Olivares (era casado) antes de ser consagrado subconditione por el obispón veterocatólico thucista Pierre Sallé (en Francia) el 28 de marzo de 1987 había sido consagrado (también en Francia) el 23 de junio de 1984 por Roger Pierre Phoebus Stephanos Caro (1911-1992), obispo de la Iglesia Universal de la Nueva Alianza asistido por los obispos Edmond o Edmund G. Gras y Jacques Trielli, de la misma secta y también consagrados por Caro.
  • Roger Pierre Phoebus Stephanos Caro (1911-1992) fue consagrado el 7 de septiembre de 1975 por el sacerdote apóstata de la Iglesia Católica Romana devenido en obispón Michel Staffiero, salido en los ’60).
  • Michel Staffiero, sacerdote apóstata de la Iglesia Católica Romana, fue consagrado el 29 de abril de 1973 por Óscar Osvaldo Cairoli y Fernández, cabe mencionar que este tal Michel Staffiero traía además una ordenación y consagración “subconditione” dadas respectivamente por unos tales Giovanni Taddei (que previamente había sido ordenado por el propio Staffiero) y Giuseppe Santo Eusebio Pace.
  • Óscar Osvaldo Cairoli y Fernández fue consagrado el 2 de diciembre de 1967 por José Marcolino Machado.
  • José Marcolino Machado fue consagrado el 1 de agosto de 1966 por Benedito Pereira-Lima
  • Benedito Pereira-Lima fue consagrado el 15 de agosto de 1965 por Manoel Ceia Laranjeira.
  • Manoel Ceia Laranjeira fue ordenado el 14 de marzo de 1947 por el obispo apóstata, cismático y heresiarca de tendencias modernistas Carlos Duarte Costa y consagrado el 29 de junio de 1951 por Salomão Barbosa Ferraz.
  • Salomão Barbosa Ferraz nació y fue bautizado en la Iglesia Católica Romana, salió de ella y fungió como “presbítero” en una secta presbiteriana por veinte años. En los años 30 se retractó y volvió a la Iglesia Católica Romana siendo ordenado “subconditione”, para poco después salir de ella y fundar otra secta. Cuando el heresiarca Duarte Costa enseñó sus cartas Barbosa Ferraz fue consagrado por el el 15 de agosto de 1945. Cabe mencionar que Barbosa Ferraz fue recibido en la ya Secta Modernista por el antipapa Roncalli Marzolla, fue nombrado “obispo” auxiliar de São Paulo y participó en todas las sesiones del Conciliábulo Vaticano II.
  • Carlos Duarte Costa: grandísimo heresiarca cuya historia es harto conocida. De sangre comprometida, hizo un ejército personal con dinero de los fieles, se adelantó al Vaticano II por veinte años, entre otras grandes hazañas.

lunes, 16 de septiembre de 2019

ORDENACIÓN PRESBITERAL DE JOSÉ RAMÓN GONZÁLEZ “MÁXIMO”

Finalmente sucedió: ayer 15 de Septiembre, fue ordenado sacerdote José Ramón González “Máximo” por Mons. Juan José Squetino Schatenhoffer, fundador y superior de la Fundación San Vicente Ferrer, en Guadalajara (México).
  
  
Como se ve claramente, Squetino tiene el problema de que cada cosa que hace es muy dudosa (su propia ordenación es dudosa para varios grupos y obispos sedevacantistas, al incluir a un obispo del linaje Duarte Costa) y oculta, aparte de su defensa del conclavismo cismático (hasta hacía algún tiempo reconocía al sacerdote Víctor von Pentz como Papa Lino II, y administraba los sacramentos en comunión con él), contraviniendo la sana teología y el derecho canónico.
  
El 3 de Agosto se publicó una carta del padre Hernán Vergara, enumerando una gran cantidad de “errores” es su actividad cotidiana, incluida la acusación gravísima de violar el sigilo sacramental: https://www.facebook.com/groups/execclesiamnullasalus/permalink/704691639936314/
  
Una de las muchas cuestiones que manchan el buen nombre de Mons. Squetino son sus muy controvertidas ordenaciones. Ordenaciones sacerdotales de personas que primero apenas conoce, con una dudosísima formación que por supuesto no incluye años de estudio en un seminario (contra el canon 1365) y finalmente, Mons. Squetino tiene una tenaz costumbre de ordenar hombres casados (que aunque se puede hacer con la dispensa, no es conveniente hacerlo, para salvar la integridad y claridad de las ordenaciones). Todo ello se conjuga en el caso de José Ramón González “Máximo” (cuya ordenación diaconal fue denunciada a principios de mes).
  
No nos extrañemos si un día nos enteramos que José Ramón González “Máximo” sea consagrado obispo por el propio Squetino (o por Merardo Loya) y así se convierta en el representante de Squetino para Europa, cosa muy útil a la hora de celebrar el próximo y sacrílego conclave para elegir como papa a Mons. Squetino, al más puro estilo de David Allen Bawden/Miguel I, Víctor von Pentz/Lino II o fray Lucian Pulvemacher OFM Cap./ Pío XIII.

viernes, 6 de septiembre de 2019

SOBRE LA AUTORIDAD HUMANA ESTÁ LA AUTORIDAD DIVINA

Tomado de la página del PADRE HERNÁN VERGARA.
 
“Indiscutiblemente Cristo dió a sus apóstoles y en ellos a sus legítimos sucesores una triple prerrogativa: la prerrogativa del magisterio, la de la jurisdicción y la del sacerdocio. Pero, esa prerrogativa de la jurisdicción (el poder legislativo, el poder coercitivo y el poder judicial) no es absoluto, ni independiente, sino que depende del poder absoluto que solamente tiene Dios, está respaldado por la autoridad divina y no puede rebasar los limites que Dios mismo le ha dado.
 
Sobre la autoridad humana, está la autoridad divina; sobre las normas jurídicas, la Verdad Revelada; sobre la jurisdicción de los hombres, cualquiera que sea ésta, está la ley de Dios.
 
Esas prerrogativas dadas por Cristo a los apóstoles y a sus legítimos sucesores no son en beneficio de ellos, sino ‘in ædificatiónem Córporis Christi’, para la edificación, no la destrucción del Cuerpo de Cristo. 
   
Son ideas que conviene recordar y precisar, ya que su Excelencia, al anticipar estos principios, parece querer decirnos: si no aceptáis lo que os voy a decir, no aceptáis la palabra de Cristo. ¡Depende, Excelencia, depende! Porque cuando la palabra de la autoridad humana, cualquiera que sea esa autoridad, contradice claramente la palabra de Dios, no debemos escucharla, siguiendo también las enseñanzas de Cristo y lo que San Pablo nos enseña:
‘Porque si nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciare otro evangelio del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes os hemos dicho, os lo decimos ahora de nuevo: si alguno os anunciare otro evangelio del que habéis recibido, sea anatema. ¿Quiero, por ventura, persuadir a los hombres o a Dios? ¿Pretendo agradar a los hombres? Cierto que, si todavía pretendiese agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo’…
Sobre el poder jurisdiccional está el poder sacramental, ya que el primero no imprime carácter, puede ser removido; mientras el poder sacramental, además de ser la base del poder jurisdiccional, no puede ser por nadie suprimido, ya que imprime un carácter indeleble.
 
Que exista en la Iglesia, fundada por Cristo, una autoridad, esencialmente ligada a la misión salvífica que Ella tiene, ni duda cabe; pero, tampoco podemos dudar de que los hombres, que por su dignidad y oficio han recibido ese poder, pueden abusar de él, en contra de la misma misión salvífica de la Iglesia, como nos lo comprueba abundantemente la historia de la Iglesia…
 
La obediencia ciega, muda, pasiva, considerada por algunos como heroica y necesaria, no puede admitirse de modo absoluto y sin restricción alguna. Ciegamente sólo andan los topos. Cuando Dios ha dado al hombre un átomo de inteligencia, es, sin duda, para que la emplee en todo, hasta en obedecer. Cuando Dios nos ha dado una ley, una doctrina es para ajustarnos a ella nuestros actos. Cuando una orden no debe cumplirse, la dignidad humana, la conciencia y la misma fe aconsejan e incluso imponen el gravísimo deber de no obedecer y de aceptar de lleno toda responsabilidad que nace de esa mal llamada entonces desobediencia.
 
Ya sabemos que hay pequeños espíritus incapaces de comprender lo que acabamos de escribir; ya sabemos que innumerables hombres minúsculos, justifican y esconden su infidelidad a Dios con su mal entendida obediencia a los hombres. Pero todo hombre sincero, que busca a Dios de verdad, debe siempre obrar como le dicta su inteligencia, su conciencia, su misma fe, suceda después lo que suceda; que la desobediencia a los hombres es en este caso una virtud sublime y heroica, porque antepone la obediencia a Dios sobre la obediencia a los hombres, aunque tenga que afrontar las represalias del abuso del poder.
 
La obediencia es el reconocimiento práctico de la autoridad, por parte de nuestra libertad o nuestra libre voluntad, porque ésta busca hacer la voluntad de Dios. Es una virtud moral, no es una virtud teologal”.
  
PADRE JOAQUÍN SÁENZ Y ARRIAGA SJ, ‘La nueva iglesia montiniana’, páginas 596-600.