martes, 27 de marzo de 2012

TIEMPO DE PASIÓN, LA PUERTA A NUESTRA REDENCIÓN

De STAT VERITAS
 
1. Vista general. Llámase Tiempo de Pasión a las dos últimas semanas de Cuaresma, en las cuales el tema de los padecimientos y persecuciones del Salvador es el principal en la liturgia, mientras el de la instrucción de los catecúmenos y preparación de los penitentes públicos para su reconciliación, pasa ya a segunda línea. Es, pues, la misma Santa Cuaresma, pero más íntimamente vivida con Jesucristo, Varón de dolores, cuyas humillaciones y tormentos, a la par que excitan la compasión de los buenos cristianos, los predisponen a la compunción del corazón. Está todo él sombreado por el leño de la Cruz, ese "árbol esbelto y refulgente, ataviado con la púrpura real", como canta con aires de triunfo la Iglesia, repitiendo sin cesar, en estos días, las bellas estrofas del Vexílla Regis, de Venancio Fortunato.
 
En la primera de estas dos semanas, evoca la liturgia los seis últimos meses de la vida pública de Jesús, época de las grandes polémicas con los judíos y de las persecuciones, descaradas ya y agresivas, de sus enemigos. Jesús sólo se les aparece a intervalos; pues los ve tan enconados contra su persona, que tiene que huirles, para dar tiempo a que llegue su hora. Son seis meses de humillaciones y de afrentas; seis meses de verdadera Pasión, pero todavía incruenta.
 
Los textos litúrgicos van descubriéndonos, día tras día, nuevos aspectos de esta furibunda persecución. El domingo vemos a los judíos arrojándole piedras, el lunes, ingeniándose para prenderle; el martas, a punto de matarle; el miércoles, queriendo de nuevo apedrearle, el jueves, acechándole, en casa del fariseo Simón, mientras perdona Él a la Magdalena; el viernes, tramando ya definitivamente su muerte, y el sábado, acorralándolo de tal forma que le obligan a esconderse para no adelantar los acontecimientos.
 
La Divina Liturgia de la primera semana de Pasión trata de la oposición de los judíos a la predicación de Jesús (oposición que Le llevará a la muerte)
 
En la segunda semana, la "Semana santa" que nosotros llamamos, o la "Semana penosa", como la denominaban los antiguos, la liturgia reproduce con los más vivos colores los últimos episodios de la vida de Jesús: los postreros destellos del Sol de Justicia, venido a alumbrar a este mundo entenebrecido por la culpa; las terribles peripecias que rodean la obra maestra de nuestra redención.
 
El domingo, lunes y miércoles santo son días de brillante aurora, pero de sombrío ocaso. El Divino Maestro aparece glorioso por la mañana, enseña en público, discute, triunfa; pero al anochecer, se retira a casas amigas, como para ponerse al abrigo del espíritu de las tinieblas. El jueves, después de realizar, a los postres de la Cena legal, el milagro de amor de la Eucaristía, se entrega sin reservas en manos de sus enemigos, entre quienes muere el viernes, para salvarlos a ellos y con ellos al mundo prevaricador.
 
El culmen de la Semana Santa (y de nuestra fe) es la Muerte de Nuestro Señor en la Cruz para redimirnos
 
2. La actitud de la Iglesia. En vista de tantos tormentos y de ultrajes tan horribles como su Esposo padece, la Iglesia se cubre de luto riguroso, y cubre también con telas moradas las estatuas, los retablos y hasta el Crucifijo; pide a David y a Jeremías sus salmos más lúgubres y sus más desoladoras lamentaciones; y con su palabra de Madre cariñosa, con su actitud de Esposa desolada, con las predicaciones, con las lecturas, con los cantos, en todos los tonos y en todas las formas, háblale a Jerusalén, que es el alma pecadora, y le dice una y otra y muchas veces a modo de sonsonete: "¡Jerusalén, Jerusalén, arrepiéntete, conviértete al Señor, Dios tuyo!"
 
El rito litúrgico que hace más sensible a los ojos de los fieles esta actitud dolorosa de la Iglesia en Tiempo de Pasión, es el de la velación de las imágenes, que prescribe el Ceremonial y que se efectúa el sábado anterior.
 
El sábado previo al Tiempo de Pasión se cubren las imágenes (de Cristo, la Virgen y los santos) con un velo púrpura, expresando el luto por la inminente muerte del Señor en la cruz
 
Los arqueólogos y liturgistas no andan de acuerdo en su interpretación. Quiénes se acogen a la historia y a la arqueología; quiénes al simbolismo. A nosotros nos parece, después de estudiar los documentos antiguos y modernos, que se trata de un hecho histórico antiquísimo, que, al perder con el tiempo la aplicación real originaria, adquirió un muy razonable simbolismo.
  
Históricamente, creemos hallar la clave de este rito en el de la penitencia pública. Como ya hemos dicho, el primer día de Cuaresma se presentaban los penitentes en traje y en actitud humilde a la iglesia, de la que el obispo les despedía, después de imponerles la ceniza y vestirlos de saco y de cilicio —como Dios despidió a Adán y Eva del paraíso— enviándolos hasta el Jueves Santo a algún monasterio de las afueras de la ciudad. El rito de la expulsión perduró hasta el siglo XVI, en que, extendiéndose, por devoción, la penitencia pública y la recepción de la ceniza a la generalidad de los fieles, no fué ya posible expulsar del templo a todos los penitentes, que formaban mayoría. Para recordarles, no obstante, el suprimido rito y mantenerlos en la humildad, aislóseles, ya que no de la iglesia, del presbiterio, mediante una cortina roja suspendida de la bóveda. Poco a poco, sin duda por no hallar práctico este sistema que deslucía y embarazaba las ceremonias litúrgicas, dicha cortina se fué acortando y reduciendo al velo actual, que apenas cubre las imágenes y la cruz. He aquí, pues el origen histórico bórico y la razón de ser del cortinaje, de diversas hechuras y tamaños, según los países e iglesias, que se usa en la actualidad (1).
 
Los liturgistas simbolistas han visto en este rito un recurso piadoso para representar materialmente el hecho de haber tenido que esconderse el Señor en el templo para escapar al furor de sus enemigos que intentaron apedrearlo.
 
Tal, en efecto, autoriza a suponerlo la costumbre medioeval de cubrir el Crucifijo, justamente en el momento preciso de cantarse en la Misa el texto mismo del Evangelio alusivo a ese hecho. Al propio tiempo le atribuyen la virtud de recordar a los fieles que, durante esta temporada, Nuestro Señor veló su divinidad, dejándose prender y torturar como si sólo fuese hombre, y hombre criminal. Y conforme a esto, la razón de cubrir las imágenes de los Santos a la vez que la del Crucifijo, sería la de hacer ver que también los hijos participan de la confusión y oprobios del Padre, y que deben ellos también ocultar su gloria cuando la del Señor se desvanece a los ojos de los hombres. Que es la misma razón por la cual también se omiten en el oficio de Pasión los sufragios de los Santos.
 
Además de vestirse de luto riguroso, la Iglesia suprime, en Tiempo de Pasión, el Glória Patri en el introito y en el salmo del Lavábo de la Misa, así como en el invitatorio y responsorios del oficio; y, además, todo el salmo Júdica del principio de la Misa.
 
El Gloria es un grito de triunfo y de alegría, y como la Iglesia quiere ir poco a poco inspirando a los fieles sentimientos de tristeza por los acontecimientos dolorosos que se avecinan, suprímelo en esos momentos solemnes de la Misa y del oficio, conservándolos solamente al final de los Salmos. En el último triduo de Pasión, días de completa desolación, ni en los Salmos se oirá ya esa doxología.
 
La omisión del salmo Júdica al principio de la Misa, no es una práctica muy antigua ni tiene un significado especial, ya que la oración que ahora reza el sacerdote al pie del altar, antes de comenzar el Introito, introdújose por primera vez en los países francos hacia el siglo VIII; y como ese salmo 42 cantábase en el Introito, por eso se suprimía antes de la confesión que precedía a la subida al ara del sacrificio (2). Sin embargo, suprimido y todo, este salmo, nada más que por evitar su repetición, es lo cierto que su omisión contribuye no poco a imprimir a las misas de esta temporada un sello de severidad.
 
3. El triunfo de la Cruz. En medio de los acentos de dolor que con frecuencia exhala la liturgia de estos días, resuenan de vez en cuando en el templo notas verdaderamente triunfales que nos hacen por momentos dudar si celebramos alborozados alguna victoria gloriosa, o plañimos tristes acontecimientos. Los lamentos de Jeremías contrastan notablemente, en Tiempo de Pasión, con los entusiasmos del prefacio de la Misa, y los de los himnos del poeta Fortunato, cuyas estrofas a la Cruz hacen por un instante olvidar, en vísperas, maitines y laudes, los textos melancólicos que les han precedido. Ninguna otra bandera ha inspirado jamás himnos más brillantes que ésta del cristianismo, convertida, de instrumento infame que era, en insignia gloriosa, al contacto de los miembros de Cristo.
 
 "El mensaje de la cruz es una locura para los que se pierden, pero para los que se salvan —para nosotros— es fuerza de Dios". (I Corintios I, 18)
 
El prefacio canta con aires de triunfo: "En verdad es digno y justo... darte gracias a Ti, Padre Todopoderoso... que pusiste la salvación del género humano en el Árbol de la Cruz, para que de donde salió la muerte, de allí renaciese la vida, y el que en un árbol fué vencido, venciese en árbol, por Cristo, Señor nuestro..." Pocas palabras, pero significativas y concluyentes.
 
Entre los varios himnos que el gran poeta galo Fortunato compuso en honor de la Santa Cruz con ocasión de la llegada al monasterio benedictino de Poitiers, fundado por Santa Radegundis, de las insignes reliquias del Lígnum Crucis, se han hecho los más célebres: el Pange, língua gloriósi prǽlium certáminis (Canta, oh lengua, la victoria del más glorioso combate), que está dividido en el Breviario en dos partes, una para maitines y otras para laudes, conservándolo completo el Misal en la ceremonia de la Adoración de la Cruz del Viernes Santo: y el Vexílla Regis, el más conocido y celebrado, y que se emplea en Vísperas y en la procesión del Viernes Santo al monumento.
 
En la Edad Media, el culto de la Cruz sólo despertaba sentimientos de júbilo y de triunfo; sentimientos que los artistas plásticamente representaban en los crucifijos de la época, ciñendo a Cristo de una corona de gloria, y trocando la sangre de sus heridas por perlas de oro y piedras preciosas. En realidad, son los mismos sentimientos que ha patrocinado la liturgia a través de los siglos, no obstante las representaciones dolorosas de los artistas modernos, repitiendo sin cesar en las diversas festividades de la Cruz los himnos triunfales de Venancio Fortunato, y acoplando al lado de ellos otros textos igualmente brillantes.
  
NOTAS
(1) Cf. M. Callewaelrt y Thurstan en Les Questions Liturgiques et Paroissiales, t. II, col. 284, Item. Opus Dei, marzo 1927. En la cortina pintábanse a menudo diversas imágenes para fomentar la piedad de los fieles. Algunos autores antiguos, como Pedro Coméstor (Patrología Latina CXCVIII, col. 1573) hablan de cortinas colocadas de continuo en la iglesia entre los cantores y el pueblo (inter psalléntes et pópulum), como un resguardo para la modestia, cortinas que de ordinario ocultaban a los cantores de los hombros por abajo, y durante la Cuaresma, todo el cuerpo: de modo que, interpósitis áulæis, mútuus negabátur aspéctus, "corridos los tapices, se ocultaban unos de otros".
(2) Dom Schuster: Liber Sacramentórum, vol. III. Esta razón creemos que sólo es valedera para el Domingo de Pasión, mas no para los demás días, que tienen Introitos diferentes. Tal vez será mejor pensar que la Iglesia quiere empezar ya desde este Domingo a devolver a la Liturgia lo más posible su carácter primitivo, para que así sea más suave la transición a los Oficios del último triduo de Semana Santa, que son los de factura más arcaica.
 
R.P. ANDRÉS AZCÁRATE ESPARZA OSB; La Flor de la Liturgia; Buenos Aires, Abadía San Benito, 6ª Ed., 1951; págs. 498-504

jueves, 22 de marzo de 2012

"YO SOY EL AGONIZANTE JESUCRISTO, ¡VEN Y ATIENDE MI LAMENTO!"

Este no es el título original, pero la idea de este mensaje que Nuestro Señor le reveló a Bernabé Nwoye (mensajero de la Preciosa Sangre) el 10 de Diciembre de 1998 es esa: ¡Ven y atiende mi lamento! (Parte de "Los Siete Llamados Angustiosos", tomado del libro "Devocionario de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo")


“¿Dónde estás, hijo Mío? ¡Tu Señor te busca…! ¡Ven a Mí! ¡Ven, acércate más y escucha Mi angustioso llamado!

Hijo Mío, había una vez un Hombre que tenía muchas ovejas…, las cuidaba y pastoreaba bien. Cuando tenía sed, las conducía a un manantial de agua fresca para que pudieran satisfacer su sed. No permitía que pasaran hambre. Las llevaba a verdes praderas. Ellas comían y engordaban y se fortalecían. El hombre fortificó la tierra donde pastaban para que ningún lobo entrara y dañara el rebaño.

Un día las ovejas planearon una rebelión, y a la fuerza escaparon del campo y se adentraron en el bosque. Allí fueron capturadas por animales salvajes. Eran como esclavas sin esperanzas. Sus cuerpos y sangre eran utilizados para festivales y sacrificios de animales a sus dioses.

A pesar de todo esto, el Hombre no se olvidó de su rebaño. Envió a sus sirvientes, y a todos los mataron. Por último, envió a Su Hijo, Quien al fin ganó la batalla.

El Hijo del Hombre condujo al rebaño día y noche a través del desierto. En este caminar, surgieron muchas dificultades, que no podían soportar. Se quejaron al Hijo del Hombre, profirieron toda clase de palabras crueles contra Él, y finalmente lo mataron.

Hijo, ¿qué piensas que hará el Padre del Hijo del Hombre cuando se entere de la muerte de Su Hijo?

Hijo, ustedes son el rebaño. Mi Padre es el dueño del rebaño, Quien envió muchos profetas a Su pueblo que vivió en un desierto terrible. Yo soy el Hijo, a Quien ustedes persiguieron y mataron. ¿Qué les he hecho? A pesar de todos vuestros pecados, Mi Padre aún los está llamando para que regresen a Él, pero ustedes no prestan atención a Su llamado.

¡REGRESEN! ¡OH, ISRAEL, PUEBLO MÍO!

Hagan reparación por sus pecados y los pecados que el mundo entero comete contra Mi Padre y contra Mi Preciosa Sangre. ¡YO SOY EL AGONIZANTE JESUCRISTO!

lunes, 12 de marzo de 2012

TENED EN CUENTA VUESTROS PECADOS DE OMISIÓN, PARA QUE HAGÁIS UNA BUENA CONFESIÓN


Estamos en Cuaresma, pero también en los Últimos Tiempos. Por esto traemos este Apelo Urgente de María Santificadora a un alma que es llamada Enoc, dado en Alto de Guarne (Colombia) a las 13:10 de Enero 03 de 2012.

 
TENED EN CUENTA VUESTROS PECADOS DE OMISIÓN, PARA QUE HAGÁIS UNA BUENA CONFESIÓN

Amadísimos hijitos de mi corazón, que la paz de Dios esté con todos vosotros y mi santa protección os asista siempre.

Hijitos, alabad y bendecid la gloria de Dios, porque grande es su amor y eterna es su misericordia. No temáis, os lo digo una vez más pequeños míos, nada os pasará si permanecéis unidos a vuestro Padre y Madre celestial. Hijitos, en cualquier momento todo se desatará, permaneced en gracia de Dios, para que el llamado de mi Padre no os coja por sorpresa y tengáis que experimentar en vuestras almas el fuego de la purificación espiritual. Haced una buena confesión de vuestras faltas, ante mis hijos predilectos; tened en cuenta vuestros pecados de omisión, para que hagáis una buena confesión. A continuación os hago una lista de pecados de omisión, para que los tengáis en cuenta y confeséis lo más pronto posible.

Malos pensamientos contra vuestro prójimo, recibir en la Eucaristía a mi Hijo, sin el debido honor y respeto; no desagraviar a mi Hijo, por todas las comuniones que se hacen al recibirlo en la mano; estar distraídos en la Santa Misa, no meditar el Santo Evangelio, vestir indecorosamente o descomplicadamente para asistir a la Santa Misa; no prepararse con oración, antes de la confesión y la comunión; ir a la Santa Misa, sólo por cumplir; no hacer el propósito de enmendar las faltas cometidas; no destinar el tiempo necesario para la oración, pasar de largo ante el Sagrario, no orar por los difuntos, no rezar el Angelus, no alabar a Dios y darle gracias al levantarse y al acostarse; la falta de caridad con vuestros hermanos, no rezar el Santo Rosario con devoción, no leer la Santa Palabra de Dios y meditarla, dudar de la misericordia de Dios, tener poca autoestima, abstenerse de comer por espacio de media hora antes o después de recibir la comunión, ser pesimista y negativo, orar a las carreras, sin meditar en la oración, comulgar sin escuchar la Santa Palabra de Dios, salir del templo sin terminar el santo sacrificio y no recibir la bendición. Todos estos son pecados de omisión, que se van acumulando y se van volviendo en faltas graves; tened pues muy presente todo esto para que hagáis una buena confesión; rezad antes de confesaros y comulgaros el acto de contrición y el salmo 51, para que seáis irreprochables ante mi Padre y os de su bendición.

Hijitos míos, la cercanía del aviso, llama a la conversión; estad pues alerta y vigilantes, porque cuando menos penséis, mi Padre tocará a la puerta de vuestras almas, para despertar vuestras conciencias y mostraros el estado en que os encontráis ante Dios y vuestros hermanos

Hijitos, mi Padre no sólo quiere mostraros el estado de vuestras almas, sino también el estado en que se encuentran las almas de vuestros antepasados y familiares difuntos en el purgatorio, para que cuando regreséis a vuestros cuerpos, oréis por ellos más intensamente y ofrezcáis vuestra purificación por su eterno descanso, para que os ayuden a interceder y batallar con vosotros, y así, unidos al ejército triunfante y a vuestra Madre Celestial, derrotemos de la faz de la tierra al príncipe de este mundo y sus huestes del mal. Recogeos pues mis pequeños, en oración y alabanza, porque la batalla por vuestra libertad ya comenzó; colocaos vuestra Armadura Espiritual a mañana y noche; rezad mi Santo Rosario; consagraos a mi Corazón Inmaculado, y la preciosísima Sangre de mi Hijo; orad a todo instante, para que las fuerzas del mal no puedan haceros daño. Consagrad a mi Corazón Inmaculado, vuestro descanso nocturno; acordaos que es en la noche, donde el ejército de mi adversario estará más activo; no se os olvide sellar vuestros hogares e hijos y familiares y todo cuanto Dios os ha dado, con la Preciosa Sangre de mi Hijo; todos los días y sus noches bendecid a vuestros hijos y familiares, así: una bendición por el Padre, otra bendición por el Hijo, otra por el Espíritu Santo y una bendición por mi santa intercesión; no olvidéis la oración de protección de vuestro amado Miguel el conjuro de lo Ángeles y el rezo a vuestro Ángel custodio, tan necesario en estos últimos tiempos. Acatad pues las instrucciones que os iremos dando a través de nuestros profetas e instrumentos de estos últimos tiempos y os aseguro que la paz de Dios estará con vosotros. Gloria a Dios en el cielo y paz a los hombres de buena voluntad. Vuestra Madre, María Santificadora.
Bendición de María Santificadora: Cúbrenos

Bendición de María Santificadora: Ampáranos

Bendición de María Santificadora: Guíanos

Bendición de María Santificadora: Santifícanos y llévanos a la gloria del Padre. Amén. Rezar las 7 Ave Marías en honor a nuestra Madre Santificadora.

viernes, 9 de marzo de 2012

LA VISIÓN DE LAS SIETE TROMPETAS

Visión de las siete trompetas y el incensario (Apocalipsis de Bamberg, fol. 19 verso, siglo XI).

«Y cuando el Cordero hubo abierto el séptimo sello, siguióse un gran silencio en el cielo, cosa de media hora [1]. Y vi luego a siete ángeles que estaban en pie delante de Dios, y diéronseles siete trompetas.
   
Vino entonces otro ángel, y púsose ante el altar con un incensario de oro; y diéronsele muchos perfumes, compuestos de las oraciones de todos los santos para que los ofreciese sobre el altar de oro, colocado ante el trono de Dios. Y el humo de los perfumes o aromas encendidos de las oraciones de los santos subió por la mano del ángel al acatamiento de Dios.
   
Tomó luego el ángel el incensario, llenóle del fuego del altar, y arrojando este fuego a la tierra, sintiéronse truenos, y voces, y relámpagos, y un grande terremoto.
    
Entre tanto los siete ángeles, que tenían las siete trompetas, se dispusieron para tocarlas.
    
Tocó pues el primer ángel la trompeta, y formóse una tempestad de granizo, y fuego, mezclados con sangre, y descargó sobre la tierra, con lo que la tercera parte de la tierra se abrasó, y con ella se quemó la tercera parte de los árboles, y toda la yerba verde.
   
El segundo ángel tocó tambien la trompeta, y al momento se vió caer en el mar como un grande monte todo de fuego [2], y la tercera parte del mar se convirtió en sangre, y murió la tercera parte de las criaturas que vivian en el mar, y pereció la tercera parte de las naves.
   
Y el tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una grande estrella [3] o cometa, ardiendo como una tea, y vino a caer en la tercera parte de los rios, y en los manantiales de las aguas; y el nombre de la estrella es Ajenjo; y asi la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo, o tomó su mal gusto: con lo que muchos hombres murieron a causa de las aguas, porque se hicieron amargas.
   
Despues tocó la trompeta el cuarto angel; y quedó herida de tinieblas la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, de tal manera que se oscurecieron en su tercera parte; y así quedó privado el día de la tercera parte de su luz, y lo mismo la noche.
    
Entonces miré, y oí la voz de un águila [4] que iba volando por medio del cielo, y diciendo a grandes gritos: “¡Ay, ay, ay de los moradores de la tierra, por causa del sonido de las trompetas que los otros tres ángeles han de tocar!”.
    
El quinto ángel tocó la trompeta; y ví una estrella del cielo [5] caida en la tierra, y diósele la llave del pozo del abismo.
   
Y abrió el pozo del abismo, y subió del pozo un humo semejante al de un grande horno: y con el humo de este pozo quedaron oscurecidos el sol y el aire; y del humo del pozo salieron langostas [6] sobre la tierra, y dióseles poder, semejante al que tienen los escorpiones de la tierra: y se les mandó no hiciesen daño a la hierba de la tierra, ni a cosa verde, ni a ningun árbol, sino solamente a los hombres que no tienen la señal de Dios en sus frentes: y se les encargó no que los matasen, sino que los atormentasen por cinco meses; y el tormento que causan, es como el que causa el escorpion, cuando hiere o ha herido a un hombre.
    
Durante aquel tiempo los hombres buscarán la muerte, y no la hallarán; y desearán morir, y la muerte irá huyendo de ellos [7].
   
Y las figuras de las langostas, se parecían a caballos aparejados para la batalla; y sobre sus cabezas tenían como coronas al parecer de oro; y sus caras así como caras de hombres [8]. Y tenían cabellos como cabellos de mujeres; y sus dientes eran como dientes de leones: vestían también lórigas o corazas como lórigas de hierro; y el ruido de sus alas como el estruendo de los carros tirados de muchos caballos que van corriendo al combate: tenían asímismo colas parecidas a las de los escorpiones, y en las colas aguijones; con potestad de hacer daño a los hombres por cinco meses: y tenían sobre sí por rey al ángel del abismo, cuyo nombre [9] en hebreo es [10] Abadón, en griego [11] Apolión, que quiere decir en latín Extérminans, esto es, el Exterminador.
   
El un ay se pasó ya, mas luego despues van a venir dos ayes todavía.
   
Tocó pues el sexto ángel la trompeta; y oí una voz que salía de los cuatro ángulos del altar de oro, que está colocado ante los ojos del Señor, la cual decía al sexto ángel, que tenía la trompeta: “Desata a los cuatro ángeles del abismo que están ligados en el grande rio Eufrátes” [12]. Fueron pues desatados los cuatro ángeles, los cuales estaban prontos para la hora, y el día, y el mes, y el año, en que debían matar la tercera parte de los hombres. Y el número de las tropas de a caballo era de doscientos millones [13]. Porque yo oí el número de ellas. Así como vi también en la visión los caballos; y los jinetes vestían corazas como de fuego, y de color de jacinto o cárdenas, y de azufre, y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones y de su boca salía fuego, humo y azufre. Y de estas tres plagas fue muerta la tercera parte de los hombres, es a saber, con el fuego, y con el humo, y con el azufre, que salían de sus bocas. Porque la fuerza de los caballos está en su boca, y en sus colas; pues sus colas son semejantes a serpientes, y tienen cabezas, y con estas hieren.
   
Entre tanto los demás hombres, que no perecieron con estas plagas, no por eso hicieron penitencia de las obras de sus manos, con dejar de adorar a los demonios, y a los simulacros de oro, y de plata, y de bronce, y de piedra, y de madera, que ni pueden ver, ni oír, ni andar; ni tampoco se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación o deshonestidad, ni de sus robos.
   
Vi tambien a otro ángel valeroso bajar del cielo revestido de una nube, y sobre su cabeza el arco iris, y su cara era como el sol, y sus pies como columnas de fuego; el cual tenía en su mano un librito abierto; y puso su pie derecho sobre la mar, y el izquierdo sobre la tierra; y dio un grande grito, a manera de león cuando ruge. Y después que hubo gritado, siete truenos articularon sus voces. Y articulado que hubieron los siete truenos sus voces, iba yo a escribirlas, cuando oí una voz del cielo que me decía: “Sella, o reserva en tu mente, las cosas que hablaron los siete truenos, y no las escribas”.
    
Y el ángel, que vi estar sobre la mar y sobre la tierra, levantó al cielo su mano, y juró por el que vive en los siglos de los siglos, el cual crió el cielo, y las cosas que hay en él; y la tierra, con las cosas que hay en ella; y el mar, y cuanto en él se contiene: “Que ya no habrá mas tiempo; sino que cuando se oyere la voz del séptimo ángel, comenzando a sonar la trompeta, será consumado el misterio de Dios, según lo tiene anunciado por sus siervos los Profetas” [14].
    
Y oí la voz del cielo que hablaba otra vez conmigo, y decía: “Anda, y toma el libro abierto de la mano del ángel que está sobre la mar y sobre la tierra”.

Fui pues al ángel, pidiéndole que me diera el libro. Y me dijo: “Tómale, y devórale [15]; que llenará de amargura tu vientre, aunque en tu boca será dulce como la miel”. Entónces recibí el libro de la mano del ángel, y le devoré; y era en mi boca dulce como la miel; pero habiéndole devorado, quedó mi vientre o interior lleno de amargura. Díjome más: “Es necesario que de nuevo profetices a las naciones, y pueblos, y lenguas, y a muchos reyes”.

Entónces se me dio una caña [16] a manera de una vara de medir, y díjoseme: “Levántate y mide el Templo de Dios, y el altar, y cuenta los que adoran en él; pero el atrio exterior del Templo [17] déjale fuera, (no cuides de él) y no le midas, por cuanto está dado a los gentiles, los cuales han de hollar la cuidad santa cuarenta y dos meses [18]: entre tanto yo daré orden a dos testigos míos [19], y harán oficio de Profetas, cubiertos de sacos o hábitos de penitencia, por espacio de mil doscientos y sesenta días. Estos son dos olivos, y dos candeleros puestos en la presencia del Señor de la tierra [20]. Y si alguno quisiere maltratarlos, saldrá fuego de la boca de ellos, que devorará a sus enemigos [21], pues así conviene sea consumido quien quisiere hacerles daño. Los mismos tienen poder de cerrar el cielo, para que no llueva en el tiempo que ellos profeticen; y tienen también potestad sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para afligir la tierra con toda suerte de plagas siempre que quisieren. Mas después que concluyeren de dar su testimonio, la bestia que sube del abismo, moverá guerra contra ellos, y los vencerá, y les quitará la vida. Y sus cadáveres yacerán en las plazas de la grande ciudad, que se llama místicamente Sodoma y Egipto, donde asimismo el Señor de ellos fue crucificado [22]. Y las gentes de las tribus, y pueblos, y lenguas, y naciones estarán viendo sus cuerpos por tres días y medio; ni permitirán que se les dé sepultura [23]: y los que habitan la tierra, se regocijarán con ver los muertos, y harán fiesta; y se enviarán presentes los unos a los otros, o se darán albricias, a causa de que estos dos Profetas atormentaron con sus reprensiones a los que moraban sobre la tierra [24]. Pero al cabo de tres días y medio, entró en ellos por virtud de Dios el espíritu de vida. Y se alzaron sobre sus pies, con lo que un terror grande sobrecogió a los que los vieron. En seguida oyeron una voz sonora del cielo, que les decía: ‘Subid acá’. Y subieron al cielo en una nube, y sus enemigos los vieron. Y en aquella hora se sintió un gran terremoto, con que se arruinó la décima parte de la ciudad; y perecieron en el terremoto siete mil personas [25]; y los demas entraron en miedo, y dieron gloria al Dios del cielo”.
   
El segundo ay se pasó; y bien pronto vendrá el ay tercero, o la tercera desdicha. En efecto, el séptimo ángel sonó la trompeta, y se sintieron voces grandes en el cielo que decían: “El reino de este mundo, ha venido a ser reino de nuestro Señor y de su Cristo, y destruido ya el pecado, reinará por los siglos de los siglos: Amén” [26].
   
Aquí los veinte y cuatro ancianos, que están sentados en sus tronos en la presencia de Dios, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios, diciendo: “Gracias te tributamos, ¡oh Señor Dios todopoderoso!, a ti que eres, que eras ya antes, y que has de venir; porque hiciste alarde de tu gran poderío, y has entrado en posesion de tu reino [27]. Las naciones montaron en cólera [28]; mas sobrevino tu ira, y el tiempo de ser juzgados los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los Profetas, y a los santos, y a los que temen tu nombre, chicos y grandes, y de acabar con los que han corrompido la tierra”.
   
Entonces se abrió el Templo de Dios en el cielo, y fue vista el Arca de su testamento en su Templo [29], y se formaron rayos, y voces, y truenos, y terremoto, y pedrisco espantoso».
  
Apocalipsis VIII-XI (Versión de Mons. Félix Torres Amat).
   
NOTAS
[1] Alude al rito del Templo durante el incienso; en cuyo breve tiempo se observaba un grandísimo silencio, orando todos dentro de su corazon. El humo del incienso subiendo al cielo, representaba las oraciones de los que adoraban a Dios. Véase Incienso.
[2] Por este monte entienden algunos el poder de los romanos, cuando destruyeron a Jerusalén, otros la herejía, que todo lo abrasa; y otros la entera destrucción del universo en el último día.
[3] Por esta estrella ardiendo entiende el sabio obispo Sr. Bossuet un tal Barcoquebas [Simón bar Kojbá], que fingió ser el Mesías, en tiempo de Adriano, y fue causa de gran mortandad entre los judíos. Otros lo entienden de Mahoma, y otros de los bárbaros del Norte acaudillados del rey Alarico. Es frase hebrea dar un nombre a la cosa, para significar sus cualidades; y así se dice que será estrella que causará grandes tribulaciones. Véase Nombre.
[4] O de un ángel en aquella figura.
[5] A Luzbel caído del cielo, al cual permitirá Dios que salga del infierno con gran muchedumbre de espíritus malos.
[6] Algunos por las langostas entienden los que se apartaron de la fe, o los falsos apóstoles.
[7] Sap. XVI. v.19.—Is. II. v.9.—Os. X. v.8.—Luc. XXIII. v.30.
[8] Toda la pintura que aquí se hace, la aplican algunos a los mahometanos o sarracenos. Véase Joel I. y II.
[9] Véase Nombre.
[10] אֲבַדּוֹן
[11] Ἀπολλύων
[12] Véase Demonio. El rio Eufrátes era el de Babilonia, símbolo del infierno.
[13] Véase Número.
[14] El fin será la resurrección general, cumplidas ya las profecías.
[15] O “léele al instante, y medita su contenido; el cual te llenará de pena”.
[16] Véase Caña.
[17] Véase Atrio.
[18] Este se cree que será el tiempo del reinado del Anticristo, Dan. VII. v.25.
[19] Elías y Enoc.
[20] Que comunicarán la gracia y unción del Espíritu Santo y alumbrarán a los hombres. Véase Zach. IV.
[21] IV. Reg. I. v.10.—Eccles. XLVIII. v.3.
[22] De estas palabras infieren varios expositores que la corte o residencia del Anticristo será en Jerusalén, llamada Sodoma y Egipto por sus maldades y abominaciones.
[23] Véase Sepultura.
[24] Cuyas costumbres depravadas procuraban corregir.
[25] Quizá el texto, por la figura hipálage, quiere decir hombres de nombradía.
[26] I. Cor. XV. v.24
[27] Psalm. XCII. v.1
[28] Contra ti, y contra tus siervos.
[29] Esto es, la Humanidad gloriosa de Jesucristo.

jueves, 8 de marzo de 2012

PROFECÍA DE SOR ELENA AIELLO SOBRE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS


Beata Elena Aiello, mística estigmatizada

Mensaje dado a la beata Sor Elena Aiello por María Santísima el Viernes Santo de 1954, sobre los castigos que el Padre Eterno enviará a la humanidad impía (Tercera Guerra Mundial, Tres días de tinieblas y el Castigo final):
Escucha bien lo que digo y comunícalo a todos: Mi Corazón está triste por los muchos sufrimientos que amenazan a este mundo. La justicia de nuestro Padre Celestial está ofendida gravemente. El mundo está inundado por una crecida de corrupción. Los gobiernos de los pueblos se han levantado como demonios en carne humana, y mientras hablan de paz, preparan la guerra con instrumentos devastadores, para aniquilar pueblos y naciones. Innumerables escándalos llevan las almas a la ruina, especialmente de la juventud.
 
El hogar, fuente de la fe y de santidad, está manchado y destruido. […] (Los hombres) continúan viviendo pertinazmente en sus pecados. Cerca está el azote para limpiar la tierra del mal. La Justicia divina reclama la satisfacción de tantas ofensas y maldades que cubren la tierra y no se puede tolerar más. Los hombres obstinados en sus culpas no se vuelven a su Dios. La gente no se somete a la Iglesia, y desprecia a los sacerdotes por haber muchos malos entre ellos, que son causa de escándalos.
 
[…] El mundo será invadido por grandes desgracias, revoluciones sangrientas, huracanes terribles, inundaciones de ríos y mares.
  
Levanta la voz, hasta que los sacerdotes de Dios presten oído a mi mensaje, y avisen a los hombres que el tiempo está cerca, y si no se convierten a Dios con oraciones y sacrificios, el mundo se verá envuelto en una nueva guerra […] Nubes con rayos de fuego, y una tempestad de fuego pasarán sobre el mundo, y el azote será el más terrible que ha conocido la historia. Durará setenta horas. Los impíos serán aplastados y eliminados. Muchos se perderán, porque permanecen en sus pecados"…
 
Las horas de las Tinieblas están cerca […] Yo me inclino sobre el mundo y detengo la Justicia de Dios, de otra manera estas cosas hubieran sucedido ya. Hacen falta oración y sacrificios, que vuelvan a los hombres a Dios y a mi Corazón Inmaculado. Propaga a gritos todo esto, en todo el mundo, como eco verdadero de mi voz. Hazlo saber porque ayudará a salvar muchas almas e impedirá mucha destrucción en la Iglesia y en el mundo.

miércoles, 7 de marzo de 2012

¿DE QUÉ OS SIRVE TENER RIQUEZAS Y PERDER VUESTRA ALMA?

Mensaje dado por María Santísima a Agustín del Divino Corazón, el día 15 de Noviembre de 2008. (Tomado del libro "María Arca de la Salvación")


¿De qué os sirve tener riquezas y perder vuestra alma?

María Santísima dice:

Niñito querido: las almas cuando poseen todo el oro del mundo se olvidan de Dios, creen que con el dinero se compra todo.

El dinero ha condenado a muchísimas almas, almas avaras y de dura cerviz, almas que brillaron por la opulencia; almas que medían la dignidad de la persona por las pertenencias, por las cuentas bancarias, por su estatus social; almas que construyeron en la tierra castillos suntuosos para ostentar, almas que de su carro hicieron su dios.

Pobres almas, esbeltas por fuera pero monstruos por dentro. No sois más persona: por el lugar donde viváis; el mundo las cataloga, clasifica. Muchas almas en vida vivieron en mansiones espléndidas pero en la eternidad habitan en cavernas estrechas, oscuras y mal olientes.

Ahora comprendéis hijos que el dinero no es el todo en la vida. ¿De qué os sirve poseer riquezas y perder vuestra alma? Preferid vivir en la escasez porque muchas veces la opulencia os transforma, haciéndoos como el rico Epulón, sed como Lázaro: en vida no tenía nada, pero en la eternidad lo tiene todo.

No os avergoncéis de ser pobre, avergonzaos más bien de si sois rico con dineros mal habidos. Mostraos tal como sois, no aparentéis que es una manera de mentir y la mentira no va con ninguno de mis hijos que desean emprender el camino de la perfección.

No seáis jíbaro ni agiotista, si Dios os ha concedido bienes compartid generosamente con los que carecen de todo. La caridad os borra multitud de pecados; compadeceos pues, por el que sufre, id y socorred a la viuda, proteged al huérfano, dad techo al exiliado.

Hijito mío, vended todo lo que tengáis, repartidlo y luego seguid a Jesús que Él os recompensará y os premiará en el Reino de los cielos.

viernes, 2 de marzo de 2012

MEXICANOS, ¿POR QUÉ ME HACÉIS ENTRISTECER CON VUESTRA ACTITUD?

Apelo urgente y angustioso de Nuestra Señora de Guadalupe para México, dado a un alma que es llamada Enoc el día 26 de Febrero de 2012, a las 13:45.


HAGO UN LLAMADO A MI AMADA NACIÓN DE MÉXICO: HIJOS MÍOS, ¿QUÉ PASA CON VOSOTROS? ¿POR QUÉ ME HACÉIS ENTRISTECER CON VUESTRA ACTITUD?

LLAMADO URGENTE DE LA VIRGEN DE GUADALUPE A SU AMADA NACIÓN MEXICANA 

Amadísimos hijitos de mi corazón, que la paz de Dios esté con todos vosotros. 

Mi corazón de Madre está triste, viendo cómo se acercan los días de la justicia divina y saber que la inmensa mayoría de la humanidad anda sumergida en la apostasía y el pecado. ¡Oh, cuántas naciones serán arrasadas por la justa ira de Dios!. Países enteros van a desaparecer y con ellos muchos de sus habitantes, sólo quedarán los que han atendido al llamado del cielo. 

Hijitos, mis lágrimas cubren la creación, ya mi Padre ha decretado su justa sentencia; como Madre de la humanidad seguiré hasta el último instante intercediendo por todos mis hijos y en especial por aquellos que se encuentran más alejados de Dios. Ayudadme mis hijitos fieles a interceder conmigo, por todos los pecadores del mundo entero y especialmente por aquellos que no creen, no aman y no aceptan al Dios Uno y Trino. 

Hago un llamado a mi amada nación de México: ¿Hijos míos, qué pasa con vosotros?, ¿por qué me hacéis entristecer con vuestra actitud?. Yo soy vuestra Madre Guadalupana que intercede por vuestra nación y por todos vosotros; pero veo con dolor que venís desviándoos del Camino; me duele ver cómo ultrajáis la Divinidad de mi Hijo en muchas de sus casas; me duele ver cómo rendís culto a la muerte y cómo blasfemáis llamándola santa; ¿no sabéis que todo esto es obra de mi adversario?, ¡cuántas profanaciones se vienen cometiendo y cuántos insultos a diario recibo de parte de mis hijos que tanto amo!. En muchas de vuestras provincias el nombre de mi Hijo y mi Nombre es ultrajado con vuestras detestables prácticas paganas; adoráis y rendís culto a dioses extraños a fetiches y a imágenes de difuntos que llevaron vidas pecaminosas. La idolatría y el sincretismo religioso están haciendo perder la fe a muchos. 

Me duele ver cómo asistís al Santo Sacrificio de mi Hijo y luego también rendís culto a la brujería y la superstición. Mirad cómo anda vuestra nación, va a la deriva como barco sin timón; el mal ronda y hace correr la sangre en todos los rincones de mi amada nación; enlutando los hogares de mi amado pueblo mexicano. Le estáis dando la espalda a vuestro Padre y a vuestra Madre, por eso la violencia, el desempleo, el hambre y el caos se han apoderado de mi amado país. Os exhorto mis pequeños a que enderecéis el rumbo, porque de seguir como vais, me apartaré de vuestra nación y ya sabéis las consecuencias que esto traería

No me ultrajéis más, ni ultrajéis más la Divinidad de mi Hijo; os pido fidelidad y compromiso; necesito que me desagraviéis y desagraviéis a mi Hijo profanado en tantas Iglesias. Mis hijos laicos, no sois vosotros los que debéis ejercer el ministerio sacerdotal; entended que este ministerio es exclusivo de mis hijos predilectos; orad por las vocaciones sacerdotales en vuestro país, para que mi Padre os envíe obreros. Os pido hijitos, que vuestra nación vuelva a mi Hijo y a Mí, de corazón como era antes, sólo así volverá la paz a vuestra tierra. Hago un llamado a mis profetas e instrumentos de mi amado país, para que en oración y ayuno ante el Sagrario de mi Hijo comprobéis la autenticidad de este mi mensaje que os hago llegar a través de mi hijo Enoch, y así no pongáis en duda mis palabras. Necesito hijos míos, que hagáis una jornada de oración y ayuno en toda vuestra nación, con el rezo de mi Santo Rosario, pidiendo por la paz de vuestra tierra y por el restablecimiento de la fe; orad como lo hicieron los habitantes de Nínive, para que Dios tenga misericordia de vosotros y vuestra nación. Que la paz de Dios vuelva a florecer en el corazón de mi amado México. Vuestra Madre Guadalupana, Emperatriz de América. 

Dad a conocer este mensaje en todos los rincones de mi amado país.

CANDIDATO PRESIDENCIAL RUSO: "LA TERECERA GUERRA MUNDIAL COMENZARÁ ESTE VERANO"

Noticia tomada de RUSSIA TODAY - Vía LA DENUNCIA PROFÉTICA

La Tercera Guerra Mundial amenaza a la humanidad y podría comenzar durante este verano, advierte el candidato a la presidencia rusa, el líder del Partido Liberal-Demócrata, Vladímir Zhirinovski. De acuerdo con el político, el foco del próximo conflicto será Oriente Medio, concretamente Irán y Siria.

Vladímir Zhirinovski, candidato presidencial del Partido Liberal Democrático de Rusia

Según el plan de Estados Unidos que, como insiste Zhirinovski, está detrás del futuro conflicto, las hostilidades van a desarrollarse del modo siguiente: entrarán en su fase activa tras la caída del régimen de Bashar al Assad en Siria y el siguiente golpe militar del Estado norteamericano será contra Irán.
 
La primera etapa del ataque estadounidense para la Tercera Guerra Mundial es un ataque contra Siria e Irán

Por su parte, esto provocará que se agudicen las tensiones entre otros países de la región. "En cuanto (EE. UU.) arrolle a Siria, durante el verano de este año atacarán a Irán. De esto se aprovechará Azerbaiyán para anexar de nuevo Nagorno-Karabaj. Entonces, Armenia se opondrá, mientras Turquía apoyará al Gobierno azerbaiyano".

"Todo empezará a arder en Armenia, Azerbaiyán y también en el país vecino, Georgia", lo que hará a participar también a Rusia, que será obligada a proteger sus fronteras sureñas y "luchar en varios frentes a la vez", predijo el candidato presidencial durante una entrevista a emisora de radio rusa 'Mayak'.
 
A la larga, la Tercera Guerra Mundial implicará Rusia contra Estados Unidos

Orígenes y objetivos
Analizando la situación actual, precisó que el conflicto internacional que está acalorándose, fue iniciado por EE. UU. hace 20 años, y desde aquel entonces sigue desarrollándose constantemente.

"De facto, la Tercera Guerra Mundial comenzó en enero de 1991, cuando a Irak le provocaron para que atacara a Kuwait. Por el momento, a Estados Unidos y sus aliados les queda ocupar sólo siete países árabes y entonces podrán controlar a Rusia y China a través de todos esos territorios sureños", aseguró.

En cuanto a los objetivos que se persiguen, Zhirinovski apuntó a las causas económicas. "El petróleo y la energía son la base de todo. No hay suficiente, por eso pretenden tomar bajo control a todos los portadores de energía del planeta. Ocuparon los países árabes y Asia Central. Les queda apoderarse de Irán, que exporta el 20% del petróleo mundial. Entonces controlarán el 70% de la exportación, excepto lo que produce Rusia y otros exportadores, como Venezuela".

En su programa presidencial Vladímir Zhirinovski se fija mucho en el papel de Estados Unidos, caracterizándolo como "la única fuente de agresión que aplica una política incompatible con los modelos de seguridad mundial".

Estados Unidos es el causante directo de las agresiones contra las naciones
  
"Siria tiene la llave para la solución de la paz mundial o para la Tercera Guerra Mundial".