lunes, 29 de diciembre de 2025

ARZOBISPONES IRLANDESES QUIEREN DIACONISAS: «YA TENEMOS MUJERES DIRIGIENDO PARROQUIAS».

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  

El arzobispón de Armagh y Primado de toda Irlanda Éamon/Edmundo Columba Martin Crossnan lamentó en una entrevista con el semanario inglés The Tablet ayer 28 de Diciembre que el informe del grupo de estudio del Vaticano sobre las mujeres diáconos había sido “publicado de forma aislada” de los otros nueve grupos de estudio sinodales establecidos por Francisco Bergoglio.
  
Dijo que habría preferido que el informe sobre las mujeres diáconos se «hubiera salido junto con los otros grupos que analizan la corresponsabilidad en la Iglesia, el papel de los laicos en la Iglesia y tantos otros aspectos que, creo, habrían equilibrado mejor lo que me parece que son las opiniones bastante fuertes de este grupo de expertos en particular».
  
Agregó: «Es muy interesante que el Papa León haya dicho que esta cuestión permanece abierta en lugar de decir “ya está, se acabó”».
   
El arzobispón Martin considera que “una cuestión realmente importante” en el Camino Sinodal irlandés es cómo las mujeres pueden ejercer plenamente su sacerdocio bautismal. Considera su pregunta “muy, muy urgente” porque «quienes han pensado que el camino hacia la toma de decisiones, el liderazgo y el servicio en la Iglesia pasa por el sacerdocio, ahora sentirán que las mujeres están excluidas».
  
En Dublín, las mujeres son “ministras de la Eucaristía”.
Por otra parte, el arzobispón de Dublín Dermot/Jeremías Pius Farrell O’Toole dijo a ese mismo medio que no tenía «ninguna duda de que muchas personas, tanto mujeres como hombres, se habrán sentido decepcionadas por el resultado informado del estudio sobre la cuestión de la ordenación de mujeres al diaconado».
  
Añadió: «Sin embargo, es importante recordar que el informe provino de una comisión creada para estudiar los antecedentes históricos de la posibilidad de ordenar mujeres al diaconado. Su conclusión fue que la evidencia que consideraron excluía la posibilidad de proceder a la ordenación diaconal para el sacerdocio». 
  
Él cree que la “instalación” de las mujeres como "diáconos” permanece abierta a un mayor estudio teológico y pastoral, según le dijera el cardenal Giuseppe “Pino” Petrocchi, presidente de la comisión.
  
«La cuestión del diaconado de las mujeres específicamente ahora vuelve al Papa León para un mayor discernimiento».
   
En Dublín, dijo que «las mujeres ocupan un lugar destacado en el ministerio no sólo como ministras de la palabra y de la Eucaristía, sino también como líderes de servicios de oración y como ministras funerarias, en momentos muy importantes de la vida de los fieles».
  
«No tengo ninguna duda de que, en un futuro cercano, las mujeres servirán como líderes parroquiales, continuando y desarrollando los ministerios que ya realizan», agregó.

BULA “Redólet Ánglia fragántia”, DE CANONIZACIÓN DE SANTO TOMÁS BECKET


Tomada de Bullarum diplomatum et privilegiorum santorum Romanorum pontificum, tomo II, Turín, 1865, pág. 758. Traducción propia.

LATÍN
Alexánder Epíscopus, Servus servórum Dei, venerabílibus frátribus Archiepíscopis, Epíscopis et diléctis fíliis áliis Ecclesiárum prælátis, et univérso clero, et pópulo per Ánglium constitútis, salútem et apostólicam benedictiónem.

Redolet Anglia fragantia et virtute signorum, quæ per merita illius sancti venerandi viri Thomæ quondam Cantuariensis Archiepiscops omnipotens Deus operatur, et universa ubique lætatur Fidelium Christiana religio, pro eo quod ille, qui est mirabilis et gloriofus in Sanctis, Sanctum suum post mortem clarificavit, cujus vita laudabilis multa fulsit gloria meritorum, et tandem martyrio consummata est certaminis gloriofi. Quamvis autem de Sanctitate ipsius dubitare non possit, quæ ejus et laudabilem conversationem attendit, et gloriofam confiderat passionem; vo. luit tamen Redemptor atque Salvator noster ejus sanctitatis infignia magnificis radiare miraculis: ut qui pro Christo insuperabilis virtutis constantia necessitates et pericula pertulit, fus laboris sui certamines in æterna beatitudine cognoscatur ab omnibus, percepisse triumphum.

Nos vero auditis innumeris et magnis miraculis, quæ jugiter per sancti illius virt merita fieri universitas narrat Fidelium, et superbis non sine magno gaudio per dilectos fratres nostros Albertum titulo Sancti Laurentii in Lucina, et Theodinum titull sancti Vitales presbyteros Cardinales atque Apostolicæ Sedis Legatos, qui eadem miracula tanto perspicacius didicerunt, quanto amplius sunt loco vicini, præcipue certiores effecti, et plurium aliarum personarum testimonio fidem sicut debuimus, adbibentes, prædictum Archiepiscopum solemniter in Ecclesia, magno ibidem clericorum et laicorum collegio presente, in capite Jejunii, deliberato fratrum nostrorum consilio canonizavimus, ipsumque decrevimus Sanctorum catalogo adscribendum.
  
Universitatem itaque vestram monemus, et auctoritate qua fungimur, distincte præcipimus, ut natalem prædicti gloriosi Martyris diem passionis suæ solemniter annis singulis celebretis, et apud ipsum votivis orationibus satagatis veniam promeveri: ut qui pro Christo in vita exilium, et in morte virtute constantiæ passionis martyrium pertulit, Fidelium jugi supplicatione pulsatus, pro nobis apud Dominum intercedat.
  
Datum Signia, quarto Idus Martii. Dat. die 12 martii anno Domini 1172, pontif. anno XIV.
  
TRADUCCIÓN
Alejandro Obispo, Siervo de los siervos de Dios, a los Venerables Hermanos Arzobispos y Obispos, y a los amados hijos, a los demás prelados de las iglesias, a todo el clero y al pueblo establecidos en Inglaterra, Salud y Apostólica bendición.

Inglaterra está perfumada con la fragancia y el poder de los signos que el Señor Todopoderoso obra mediante los méritos del santo y venerable Tomás, otrora arzobispo de Canterbury. La Iglesia universal y la piedad de los fieles de todas partes se regocijan en él, pues Aquel que es admirable y glorioso en sus santos ha glorificado a su santo después de la muerte. Su vida loable brilló con la gran gloria de sus méritos, y fue finalmente perfeccionada por el martirio de un glorioso combate. Aunque nadie puede dudar de su santidad después de la muerte, tras observar su vida y su conducta loable y considerar su gloriosa Pasión, nuestro Salvador y Redentor quiso, sin embargo, irradiar los signos de su santidad con magníficos milagros, para que quien, por Cristo, soportó necesidades y peligros con la invencible constancia de la virtud, sea reconocido por todos como habiendo recibido el triunfo de su trabajo y su lucha en la bienaventuranza eterna. 
  
Nos, pues, habiendo oído hablar de los innumerables y grandes milagros que la comunidad de los fieles refiere que se realizaron continuamente por los méritos de ese santo hombre, y habiendo recibido no sin gran alegría la confirmación de nuestros amados hermanos Alberto del título de San Lorenzo en Lucina, y Teodino del título de San Vital, Cardenales Presbíteros y Legados de la Sede Apostólica –quienes conocieron de estos milagros tanto más claramente cuanto más cerca estaban de los lugares– y dando crédito al testimonio de muchas otras personas, como era Nuestro deber, canonizamos solemnemente al mencionado Arzobispo en presencia de una gran asamblea de clérigos y laicos, el Miércoles de Ceniza in cápite jejúnii, con el deliberado consejo de Nuestros hermanos Cardenales, y decretamos que fuera inscrito en el Catálogo de los Santos.
  
Por tanto, exhortamos a vuestra comunidad y, con la autoridad que ejercemos, os ordenamos expresamente que celebréis solemnemente cada año el día del nacimiento celestial del glorioso mártir antes mencionado, es decir, el día de su Pasión, y que os comprometáis con oraciones votivas a su perdón. Que quien por Cristo soportó el exilio en vida y el martirio de la Pasión con la virtud de la constancia en la muerte, impulsado por las constantes súplicas de los fieles, interceda por nosotros ante el Señor.
  
Dado en Segni, a 4 de los Idus de Marzo del año 1172 (12 de Marzo de 1173) del Señor, año 14.º de Nuestro Pontificado.

MEMENTOS ANTES DE LA MISA

Tomados del Breviario Romano, edición turinesa de 1870. Traducción propia.
   
LATÍN
Meménto, Dómine, si tibi placet.
   
Vivórum.
1. Mei, Paréntum, Cognatórum, Fratrum, Sorórum et Amicórum meórum.
2. Cœtus Cardinálium, ac ómnium Superiórum Órdinis, átque Sacerdótum, et Sanctæ Ecclésiæ Ministrórum.
3. Ómnium meæ curæ subjectórum, támquam spirituálium filiórum, et ómnium fundatórum, patronórum, et benefactórum spirituálium et temporálium.
4. Ómnium Príncipum Christianórum, Dominatiónum, et Rerumpublicárum temporálium.
5. Ómnium peccántium, inimicorúmque meórum, átque conversiónis ómnium hæreticórum, et infidélium.
6. Et ómnium pro quíbus scis et vis me debére oráre.

Mortuórum.
1. Animárum Paréntum, Fratrum, Sorórum, Cognatórum átque amicórum ómnium.
2. Animárum ómnium benefactórum tam spirituálium, quam corporálium.
3. Animárum ómnium mihi in génere, et in spécie commissárum.
4. Animárum Prælatórum, Sacerdótum, et ómnium Ministrórum Sanctæ Románæ Ecclésiæ Dei, et Apostólicæ.
5. Animárum morte improvísa corpóribus exutárum, átque eárum, quárum non est speciális memória.
6. Animárum, quæ mei occasióne in Purgatório purgántur, eárum quóque misérrime in Purgatório existéntium.
7. Et eárum ómnium, pro quíbus scis et vis me debére oráre.

TRADUCCIÓN
Acuérdate, Señor, si te place.
   
De los vivos.
1. De mí, de mis padres, parientes, hermanos, hermanas y amigos.
2. La Asamblea de los Cardenales, y todas las Órdenes Superiores, así como los Sacerdotes y Ministros de la Santa Iglesia.
3. Todos aquellos que están sujetos a mi cuidado, como hijos espirituales, y todos aquellos fundadores, patronos y bienhechores, espirituales y temporales.
4. Todos los príncipes cristianos, dominaciones y repúblicas temporales.
5. Todos los pecadores, mis enemigos, y la conversión de todos los herejes e infieles.
6. Y todos aquellos por quienes conoces y quieres que ore.

De los muertos.
1. Las almas de mis padres, hermanos, hermanas, parientes y todos los amigos.
2. Las almas de todos los benefactores, tanto espirituales como corporales.
3. Todas las almas que me son confiadas en general y en especie.
4. Las almas de los Prelados, Sacerdotes y todos los Ministros de la Santa Iglesia Romana y Apostólica de Dios.
5. Las almas privadas de sus cuerpos por muerte repentina, y de aquellas de quienes no se tiene recuerdo especial.
6. De las almas que por mi causa se purifican en el Purgatorio, y de las que son más miserables en el Purgatorio.
7. Y todos aquellos por quienes conoces y quieres que ore.

domingo, 28 de diciembre de 2025

MÉJICO: EL DIABLO RECIBE LA “COMUNIÓN”


Se ha hecho viral un vídeo que muestra al presbítero José del Carmen Cervantes Contreras (conocido localmente como “Padre Carmelo”) repartiendo la “comunión” a un hombre vestido de diablo en el servicio Novus Ordo de las 18:00h (hora local) del Santuario del Santo Niño de la Salud en Morelia (Michoacán, Méjico) el día 23 de Diciembre.
  
   
El contexto es el de la “Pastorela” o “Posada”, una representación dramaturgica originada en los autos sacramentales con que los misioneros franciscanos catequizaban a los indígenas en el siglo  XVI. La pastorela representa las peripecias de la Santísima Virgen y San José camino a Belén, y la disputa entre los pastores (de ahí su nombre) y el diablo que intenta engañarlos, o la batalla entre el diablo y San Miguel Arcángel (en este caso concreto, se dieron las dos).
  

Aún así, esto no elimina la perplejidad (máxime cuando el  “Padre Carmelo” es coautor de un curso de liturgia Novus Ordo). La representación tuvo lugar después del culto, y el disfraz no debió haberse llevado durante la “comunión”. Pero bueno, ¿qué se podía esperar? Es el Novus Ordo, güey…

EN SANGRE DE CRISTIANOS, MUNILLA SE LAVA LAS MANOS

Imagen ilustrativa

El pasado 25 de Diciembre, el presidente de los Estados Unidos Donald Trump lanzó un ataque a bases del Dáesh y su afiliado Lakurawa (adaptación hausa del francés les recrues”, “Los reclutas”) en el área del bosque de Bauni en el estado de Sokoto, al noroeste de Nigeria, en respuesta a los ataques genocidas a los cristianos y la inacción histórica de los gobiernos del protestante bautista Goodluck Ebele Azikiwe Jonathan (gobernó entre 2010 y 2015) y los musulmanes Mohamed Buhari Bafallaje (gobernó entre 2015 y 2023 –ya lo había hecho entre 1983 y 1985 como jefe del Consejo Militar Supremo–), y Bola Ahmed Adekunle Tinubu.

«Esta noche, bajo mi dirección como Comandante en jefe, Estados Unidos lanzó un poderoso y mortal ataque contra la escoria terrorista ISIS en el noroeste de Nigeria, que está atacando y matando con saña a cristianos en su mayoría inocentes a niveles no vistos en muchos años, ¡incluso siglos! He advertido previamente a estos terroristas que si no detenían la matanza de cristianos, habría un infierno que pagar, y esta noche, lo hubo. El Departamento de Guerra ejecutó numerosos ataques perfectos, como sólo Estados Unidos es capaz de hacer. Bajo mi liderazgo, nuestro país no permitirá que prospere el terrorismo islámico radical. Que Dios bendiga a nuestros militares y Feliz Navidad a todos, incluidos los terroristas muertos, que serán muchos más si continúa la matanza de cristianos», declaró Trump en su red social Truth.
   
Tal operación militar le dolió al obispón que en todo quiere opinar bienquedistamente (aunque creyendo en inteligencia artificial) José Ignacio Munilla Aguirre, el cual en sus cuentas de redes sociales como Facebook, InstagramTwitter la criticó como un acto de “venganza” incompatible con la festividad, por la cual su jefe central León XIV Riggitano-Prévost había pedido una tregua de 24 horas en todo el mundo.
  

Años atrás, Munilla llevaba reclamando que Occidente hciera algo ante la matanza sistemática de cristianos en Nigeria, Mozambique, Siria o Irak. Pero ahora como es Trump quien lo hace sin pedir perdón antes de y sin el lenguaje del tecnócrata piadoso, Munilla lo critica con un lenguaje monserguil y tartufo desde su torre de la superioridad moral digna de mejor causa. Si lo hubiese hecho un líder con carné progresista, lenguaje terapéutico y bendición de La Civiltà Cattolica (caso Pedro Sánchez, Mark Carney, Úrsula Albrecht-Von der Leyen, Donald Tusk o Gustavo Petro), ahí si se hubiese ahorrado todo ello. A él, que «ni baila ni da barato», le queda el reproche que le hicieron al secretario de Estado vaticano Pietro Parolin Miotti: «Al negar el genocidio cristiano cursante en Nigeria, ¡se ha hecho a sí mismo parte integral de estos malvados y bárbaros asesinos islámicos fanáticos cuyas manos están CUBIERTAS CON LA SANGRE de los mártires!».

sábado, 27 de diciembre de 2025

LA DEGENERACIÓN CAMPANTE EN LA DEUTEROVATICANIDAD

Noticias tomadas de distintas fuentes.
   
1.º EL PREFECTO “TUCHO” Y SUS LIBROS INMORALES (Fuente: TRADITIO).
   

Toda la Roma modernista está alborotada con la noticia de que el cardenal Víctor Manuel “Tucho” Fernández Martinelli, el tercer hombre más importante del Vaticano después del pseudopapa y secretario de Estado, ha sido descubierto por escribir y distribuir pornografía. Sus libros pornográficos fueron ocultados en su biografía oficial. Fue nombrado prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe Neoiglesiana en Julio de 2023 por el pseudopapa apóstata Francisco Bergoglio y posteriormente reelegido para el prestigioso cargo en Mayo de 2025 por el pseudopapa apóstata León XIV Riggitano-Prévost.

Uno de los libros ocultos es “¿Por qué no termino de sanarme”, de 2002, una secuela de su controvertido libro de 1995, “Sáname con tu boca. El arte de besar”. En 2024, se reveló que publicó otra secuela en 1998, titulada “La pasión mística. Espiritualidad y sensualidad”. Ambos libros fueron denunciados incluso en la misma Iglesia Conciliar como pornográficos, con contenido sexual tanto sugerente como explícito, que comparaba los detalles del orgasmo masculino y femenino con una relación con Dios y relataba las fantasías sexuales de una menor, entre otros temas demasiado escabrosos para ser reportados aquí [Parte de la información para este Comentario proviene de El Wanderer].

Católicos tradicionales, el tercer funcionario neoiglesiano no solo escribió y difundió pornografía persistentemente, sino que dos pseudopapas apóstatas lo nombraron para ese alto cargo. Irónicamente, Fernández está a cargo de juzgar los delitos sexuales cometidos por el “clero” y de explicar la doctrina neoiglesiana. La corrupción de la Iglesia Sinodal del Nuevo Orden, que ciertamente NO es la Iglesia Católica, está tan arraigada que incluso los pseudopapas son cómplices y partícipes voluntarios de ella.
  
2.º LOS GUSTOS DE ROBERT BARRON EN FACEBOOK (Fuente: GLORIA NEWS).
 

El obispón de Winona-Rochester (Estados Unidos) Robert Emmet Barron Madine, de 66 años, ha rechazado los informes de actividad inusual en su cuenta personal de Facebook.
  
El 23 de Diciembre, su organización mediática “Word on Fire” declaró que la cuenta había sido “hackeada”: «El equipo de seguridad de Word on Fire fue alertado de una actividad irregular conectada a una de las cuentas de medios sociales del obispo Barron. Una revisión preliminar indica que un mal actor obtuvo acceso no autorizado y, el mes pasado, dio “me gusta” a un puñado de páginas escandalosas».
  
Esta declaración siguió a la circulación de capturas de pantalla en línea que muestran que el perfil del obispón Barron se había suscrito a cuentas con hombres jóvenes semidesnudos.
  
Otro caso se presentó con el cardenal Raymond Leo “Bully” Burke Nicks.
   

Esta no es la primera controversia. En 2022, hubo discusiones sobre una polémica publicación en el blog preguntando por qué el obispón Barron empleó a tantos hombres en “Word on Fire” que publicaron fotos de sí mismos en línea mostrando muchos músculos pero muy poca ropa. En ese momento, el prelado estaba rodeado a menudo de culturistas tatuados y modelos de fitness. También les pagaba altos salarios (hasta 210.000 dólares anuales).

NOVENA A NUESTRA SEÑORA DE LA ACADEMIA, PATRONA DE LÉRIDA

Novena dispuesta por don José Antonio Brugulat y Gort, rector de la Pontificia Academia Bibliográfica y Mariana de Lérida, publicada en esa ciudad por la Imprenta Mariana en 1891.

NOVENA A NUESTRA SEÑORA DE LA ACADEMIA
  


Delante dc una imagen dc esta advocación, o de la Purísima Concepción, se hará la Señal de la Cruz, diciendo:
   
Señor mio Jesucristo, etc.

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS.
Dios omnipotente y eterno, que sentado sobre un trono de Querubines prestáis atento oído a las necesidades de vuestras criaturas que gimen sobre la tierra; mirad ante vuestro acatamiento a este vil gusanillo de la creación, pero que se confiesa hijo vuestro, y el último de los siervos de vuestra querida Madre la inmaculada Virgen María.
  
Confiada en su celestial patrocinio, vengo a pediros la divina gracia, y la de alabarla en esta novena que os ofrezco a mayor honra y gloria de la Trinidad divina que obró en ella cosas grandes para el bien de los hombres.
  
Vos conocéis, Señor, que nuestros pecados atraen hoy como nunca sobre el mundo, vuestro justo enojo, que la Iglesia santa se ve combatida y atributada por el recio oleaje de la impiedad, y el Romano Pontificado cautivo y abandonado de los poderosos de la tierra.
  
Acordaos, Señor, de vuestro pacto sempiterno con que la asegurasteis vuestra continua asistencia y constante triunfo. Levantaos, Señor, no queráis dormir más, y por los méritos de vuestra Pasión y muerte, por los de María inmaculada, de su excelso esposo San José y de, haced que a la tempestad suceda pronta calma, que el dogma de Ja original pureza de vuestra Madre sca el iris de paz que recuerde vuestras misericordias para que se abrevien las horas de amargura de la Iglesia Católica, de vuestro vicario santo y la abatida España a quien desde el Pilar de Zaragoza recibió Maria como a su predilecta heredad y patrimonio.
  
No permitas, Dios bueno, que sea víctima de los errores y como otro Jesé vendida por sus falsos hermanos a impíos mercaderes. Por el contrario, que la devocion a la Señora con la propaganda de buenas doctrinas que con incansable celo difunde la MARIANA ACADEMIA, sea el antídoto para tanto mal y el poderoso escudo que nos defienda de tanto peligro como nos amenaza. Amén.

Se reza un Padre nuestro y un Ave María.
   

viernes, 26 de diciembre de 2025

ECUMENISMO Y BLASFEMIA EN NAVIDAD DE ALEMANIA

Noticia tomada de GLORIA NEWS.
  
1.º MÜNSTER: SERVICIO NOVUSORDITA DE NOCHEBUENA CON “DIACONISA” Y HOMILÍA MIGRACIONISTA POR PASTOR LUTERANO.
  
En la víspera de Navidad, el presbítero Stefan Jürgens (“instalado” en 1994) simuló el servicio Novus Ordo de medianoche en su parroquia de la Asunción de Santa María en Ahaus (diócesis de Münster, Alemania), describiéndola como «una misa católica con espíritu ecuménico» (eine katholische Messe in ökumenischem Geist).
  
  
La directora funeraria voluntaria de la parroquia apareció en la mesa, vestida con ornamentos litúrgicos, y fue presentada como “diaconisa Beate Wittenbring”. Ella había completado un programa de capacitación relacionado con la iniciativa “Diaconado de Mujeres” dictado por el obispón auxiliar Ludger Schepers de Essen.
  
La homilía fue pronunciada por el pastor protestante local Olaf Goos, quien afirmó: «En general, creo que el discurso del nacimiento virginal ha sido rápidamente malentendido. Probablemente, lo hará a menudo hoy en día, porque originalmente no significa nada biológico». Y: «La Biblia habla muy abiertamente de todo un grupo de hermanos y hermanas de Jesús que no eran del Espíritu Santo».
  
El sermón también incluyó declaraciones políticas explícitas, tales como: «No despotricar de manera populista sobre la extranjerización excesiva», y: «Por los refugiados… por la migración».
   
La “comunión” se distribuyó bajo ambas especies, y no se hizo distinción entre conciliares y protestantes. El presbítero también distribuyó la “comunión” al predicador protestante, quien impartió la “bendición” diciendo: «Que Dios encarnado os bendiga con su presencia, el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo». Y Wittenbring despidió a la congregación.
  
2.º STUTTGART: EL “BELÉN ALIEN” TRANSMITIDO POR LA TELEVISIÓN.
  

En la Iglesia de Santa María en Stuttgart (Alemania), el servicio novusordita de Nochebuena presidido por el presbítero Thomas Steiger, de 61 años, y transmitido por la televisión pública alemana (ARD) se convirtió en un espectáculo grotesco.
   
En lugar del Niño Jesús, los espectadores fueron presentados con un “humano real” envuelto en una membrana húmeda y viscosa de papel de arroz como un saco amniótico, mostrado como una criatura alienígena respirando en un pesebre de puesta de escena de película de horror de serie B.
  
Steiger presentó la figura diciendo: «Nuestro belén es una obra creada por una joven artista para este servicio. El belén representa a una persona real; yace allí miserable, desnudo y expuesto».
   
 
El servicio, titulado «So viel Mensch war nie!» («¡Nunca ha habido tanta humanidad!», fue cuidadosamente organizado por la “artista” Milena Lorek, incluyendo la audiencia dispuesta en los colores del arco iris.
    
El evento se llevó a cabo bajo la responsabilidad de la Diócesis de Rotemburgo-Stuttgart, cuyo obispón es Klaus Krämer.

“RELIGIOSA” DIRECTORA DE “CATHOLIC CHARITIES” ATRAPADA POR MALVERSACIÓN

Traducción del Comentario de los Padres de TRADITIO.
  
La “religiosa” conciliar Norma Seni Pimentel Castillo MJ ha sido señalada por el gobierno de Estados Unidos por malversación de fondos para favorecer actividades ilegales para extranjeros delincuentes.
Como directora ejecutiva de “Catholic Charities”, su cómplice fue el pseudopapa León XIV Riggitano-Prévost, quien ha elogiado a “Catholic Charities”, que no es ni católica ni una organización benéfica.
   
El expediente ahora está más allá de toda duda. “Catholic Charities”, una rama de la Iglesia Novusordita en Estados Unidos, no está involucrada en actividades religiosas, sino en la malversación de fondos del gobierno estadounidense para financiar actividades ilegales, lo que se conoce como “infracciones graves de subvenciones”. El último infractor descubierto en flagrancia es una filial del Valle del Río Grande (Texas), a la que se le suspenderá la recepción de fondos gubernamentales por un período de seis años. La organización benéfica falsa ha sido dirigida por la “religiosa” neoiglesiana Norma Seni Pimentel Castillo, su directora ejecutiva.
   
“Sor” Pimentel (que había sido condenada por allanamiento en 1990) había recibido advertencias del gobierno durante meses, pero persistía en su malversación. Los fondos han ido a parar a manos de delincuentes inmigrantes ilegales, y Pimentel también podría ser sometida a proceso penal. El 1 de Diciembre de 2025 se anunció su suspensión. Se dice que Pimentel y su personal presentaron 248 facturas fraudulentas al gobierno.
   
El pseudopapa León XIV Riggitano-Prévost se vinculó personalmente con los crímenes al elogiar y sobornar a “Catholic Charities USA”, organización que actualmente enfrenta cargos criminales bajo la Ley se Organizaciones Corruptas e Influenciadas por Extorsión (RICO) en el Tribunal Federal de Estados Unidos. Riggitano-Prévost ha apoyado a “religiosa” Pimentel en sus actividades corruptas. También ha sido acusada por el Fiscal General de Texas por operar “casas de seguridad” ilegales [Parte de la información para este Comentario proviene de Fox News].
   
Católicos tradicionales, “Catholic Charities” no es católica ni una organización benéfica, sino un filtro corrupto para el blanqueo de dinero con fines ilegales, como admiten incluso los pseudopapas. No se puede moralmente hacer donaciones a “Catholic Charities”, ya que ahora se puede presumir firmemente que los donantes están involucrados en mala administración y malversación de fondos.

SAN DIONISIO, PAPA

San Dionisio fue sacerdote de la Iglesia de Roma en tiempo de los pontífices Esteban y Calixto II. Habiendo recibido este último la corona del martirio imperando Valeriano en 6 de agosto del año 258, quedó vacante la Santa Sede por la violencia de la persecución casi un año, hasta que nuestro Santo fue electo Papa el 2 de julio del 259.
   
A San Dionisio le llaman hombre admirable y persona eminentemente sabia. San Basilio ensalza hasta lo sumo su caridad, que se extendía hasta los últimos términos del Imperio. Cuando los godos después de haber saqueado a Cesaréa, capital de Capadocia, habían hecho esclavos y cautivos a los más de sus habitantes, escribió el buen Papa una carta de consolación a aquella ciudad, enviándola con un mensajero, y grandes sumas de dinero para el recate de varios cautivos. Dionisio condenó a Sabelio en un Concilio romano, y después confutó las blasfemias de Pablo de Samosata.
   
San Atanasio y San Basilio usaron de sus elegantes escritos para probar la Divinidad del Hijo, y el último para probar también la del Espíritu Santo. San Atanasio testifica que los trescientos Padres del Concilio de Nicea no usaron de nuevas expresiones para defender la fe católica, sino de las que recibieron de los referidos pastores de la Iglesia, copiando particularmente las de San Dionisio Romano, y su amigo del mismo nombre, el Alejandrino. Este Santo Papa murió el 26 de diciembre del año 268.

jueves, 25 de diciembre de 2025

HOMILÍA DE CLEMENTE XI PARA LA NATIVIDAD

Homilía del Papa Clemente XI en la Basílica de San Pedro el 25 de Diciembre de 1701.
  

Los votos de las naciones y los oráculos de los Profetas encuentran su cumplimiento (San León Magno, Sermón 2.º de la Natividad del Señor, cap. II): el eterno Creador y Señor de todas las cosas, ocultando la majestad de Su divina Esencia, ha asumido la semejanza de siervo. A los que estaban oprimidos bajo el pesado yugo de la antigua condición y de una dura esclavitud, Él les ha restituido a la libertad largamente deseada. Dios envió a Su Hijo, nacido de mujer y sometido a la Ley, a fin que redimiese a cuantos estaban sometidos a la Ley: Misit Deus Fílium suum factum ex muliére, factum sub lege, ut eos, qui sub lege erant, redímeret (Gál. IV, 4). El Anciano de días (Dan. VII, 9) se ha convertido en un Niño (San León Magno, Sermón 7.º de la Natividad del Señor, cap. II), para que con el abajamiento de Dios a las cosas humanas, el hombre pudiese elevarse a las divinas. La fortaleza se hizo débil, a fin que la debilidad pudiese adquirir vigor (San León Magno, Sermón 4.º de la Natividad del Señor, cap. I). La misericordia descendió a los pecadores, la salud a los enfermos, la verdad a los errantes, la luz a los ciegos, y la vida a los muertos. Finalmente, para no servirnos de palabras diferentes a las que hace poco oímos en el Evangelio, el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros: Verbum caro factum est, et habitávit in nobis (Joann. I, 14). ¡Gran misterio es este, sin duda, gran prodigio del Amor divino, gran sacramento de nuestra reconciliación! Por tanto, Carísimos, no pudiendo ahora hablaros más dignamente que con los mismos sentimientos del benditísimo Príncipe de los Apóstoles: “Estirpe elegida, Sacerdocio real, nación santa, pueblo de adquisición”, genus eléctum, regále sacerdótium, gens sancta, pópulus acquisitiónis (1.ª Pe. II, 9), ¡celebremos con alegría este día santo! (San León Magno, Sermón 4.º de la Natividad del Señor, cap. VI). Es el día en el el cual los campos del desierto han producio el brote del perfume de Israel (Breviario Romano, en el Adviento). Es el día en el cual la verdad surgió de la tierra y la justicia miró desde el Cielo: Véritas de terra orta est, et justítia de cœlo prospéxit (Ps. LXXXIV, 12). Es el día en el cual ha nacido el Niño, en el cual nos fue dado el Hijo, aquel Niño que los Cielos no podían contener (Breviario Romano, en el Oficio de la Natividad), Hijo Unigénito, Hijo de Dios, que quiso hacerse hijo de hombre a fin de que nosotros fuésemos hechos hijos de Dios (San León Magno, Sermón 6.º de la Natividad del Señor, cap. II). ¡Exultemos en el día de nuestra salvación (Isa. XLIX, 8), hechos partícipes de la naturaleza divina (2.ª Pe. I, 4); alegrémonos en la admirable misericordia de Dios, que nos ha elegido! Derrámese nuestra lengua en la alabanza al Señor, y toda creatura bendiga Su Santo Nombre (Ps. CXLIV, 22), que, aun siendo rico, se hizo pobre por nosotros, a fin de enriquecernos con Su pobreza (cf. 2.ª Cor. VIII, 9).
  
Meditemos seriamente sobre la inefable grandeza de esta obra sobrenatural y cuán grande es el don que en ella la Divina Clemencia se ha dignado en concedernos, y reconozcámoslo humildemente. Lo reconocen los Ángeles, los cuales, como advierte San Gregorio, después de la venida de Cristo Señor nuestro, rechazan ser adorados por los hombres y no desdeñan ahora tener por compañeros a aquellos que antes despreciaban como débiles y abyectos (Homilía 8.ª sobre el Evangelio). Lo reconocen los demonios, envidiosos de nuestra Redención, los cuales se amargan puesto que, por la salvífica encarnación del Verbo Divino, ven sustraida al Poder de las tinieblas la estirpe humana que, ya engañada por su mentira, se gloriaban que permaneciese privada de los dones celestes (San León Magno, Sermón 2.º de la Natividad del Señor, cap. I). Reconozcamos también nosotros, ¡oh Carísimos!, estos amplisímos precios de nuestra naturaleza. Aquella naturaleza que fue purgada de la antigua mancha y que el Hombre nuevo ha elevado admirablemente a tanta sublimidad, condenando las suciedades del hombre viejo, no soportemos más que se envilezca. Confórmense nuestras costumbres a lo que contemplamos en los misterios, a fin que el Sacramento de la humana Redención se convierta en nuestra disciplina (San León Magno, Sermón 5.º de la Natividad del Señor, cap. VI). Dios yace en un Pesebre: por ello, en adelante, no nos dejemos elevar por ambición alguna. El Autor increado de la naturaleza está cubierto de viles y pobres vestidos: luego, no nos posea más alguna codicia de bienes temporales. De una Virgen nace el Mediador entre Dios y el hombre, el Padre del siglo futuro, el Príncipe de la Paz, Mediátor Dei et hóminum Christus Jesu (2.ª Pe. II, 5), Pater futúri sǽculi, Princeps pacis (Isa. IX, 6), Cristo Jesús: por eso, no nos corrompa ninguna tentación de placer mundano, no nos inflame la ira, no nos muerda la ira, y no nos contamine, en fin, suciedad alguna de cualquier torpeza.
   
Así, el Nacimiento del Señor será para nosotros un Nacimiento de paz, de aquella paz verdadera y celestial sin la cual no puede subsistir la misma paz humana, que con tanta ansia buscamos como alivio para nuestras afliciones (San León Magno, Sermón 6.º de la Natividad del Señor, cap. V). A fin, pues, que también nos sea concedida esta paz terrena por Aquel que hace la paz en las alturas y que establece los reyes en sus tronos, persigamos en primer lugar la paz en Dios (Rom. V, 1), aquella paz que el mundo no puede dar (cf. Joann. XIV, 27. Misal Romano, Misa votiva la paz, Oración). Es aquella paz que en esta misma noche los Ángeles anunciaron a los hombres de buena voluntad (Luc. II, 14): esta buscamos, esta demandamos, esta custodiamos. Ya que Él es nuestra paz, Aquel que unió en Sí mismo las dos distintas naturalezas (Eph. II, 24), Aquel que pudo borrar nuestras culpas y perfeccionar en nosotros Sus dones (San León Magno, Sermón 3.º de la Natividad del Señor, in fine).

P. FRAY JEAN SAGUENS O. Min. (editor), Homilíæ de Sanctíssimi Dómini Nostri Cleméntis XI hacténus habítæ ad Pópulo Románo Græce et Latínis factæ (Homilías de nuestro Santísimo Señor Clemente XI tenidas hasta ahora al pueblo romano hechas en griego y latín), págs. 22-32. Tolosa de Francia, imprenta de Guillaume-Louis Colomiez, 1721. Traducción propia.

MENSAJE DE NAVIDAD


Amados hermanos, celebrando este nuevo aniversario del Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, es conveniente que recordemos que esta fiesta debe avivar en nosotros el celo por las cosas de Dios, rechazando la corrupción y excesos en que el mundo se indulge y para lo cual desterró el recuerdo de Aquel que vino a visitarlos hace 2025 años.
    
Nosotros, a quienes por la fe y mediante el Bautismo nos ha sido dado el ser hijos de Dios, debemos proceder siempre en fidelidad con lo profesado y crecer en el amor a la Verdad, siempre las cosas del Cielo, donde Cristo, nuestra Luz, está sentado a la diestra de Dios y sabrá recompensar nuestro esfuerzo. A Él sea la gloria y alabanza ahora y por toda la eternidad.
  
¡SANTA NAVIDAD PARA TODOS VOSOTROS, AMADOS HERMANOS!
   
En unión de oraciones,
   
D. JORGE RONDÓN SANTOS S. Ch. R.
25 de Diciembre de 2025 (Año Santo de Cristo Rey)
Natividad de Nuestro Señor Jesucristo, y fiesta de Santa Anastasia Virgen y Mártir. Bautismo de Clodoveo rey de los Francos por San Remigio, y Coronación de Carlomagno como Sacro Emperador Romano. Primera representación del Nacimiento del Señor en Reggio.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

PATRIMONIO INGLÉS SE RETRACTA DE PROPAGAR FALSEDAD SOBRE LA NAVIDAD

Noticia tomada de THE CHRISTIAN INSTITUTE. Traducción tomada de INFOCATÓLICA.
  
Placa votiva al Sol por el emperador y la Guardia Ecuestre, dedicada por Marco Ulpio Crésimo, sacerdote de Júpiter Doliqueno (c. 150-200. Roma, Museo de las Termas de Diocleciano).
   
English Heritage (Herencia inglesa) fue criticada por promover la teoría ampliamente desacreditada de que la Navidad se celebra en la fecha de una festividad pagana apropiada por el cristianismo.

English Heritage es una organización benéfica británica que gestiona y conserva más de 400 monumentos, edificios y lugares históricos en Inglaterra, como Stonehenge, el castillo de Dover o partes del muro de Adriano. Su objetivo es mantener estos sitios, abrirlos al público y «dar vida» a la historia de Inglaterra a millones de visitantes cada año.
   
Reconocer los errores les honra, el público español ha de soportar los refritos del diario El País y otra prensa anticristiana que año tras año reinciden en el error.
  
LA POLÉMICA PUBLICACIÓN EN REDES SOCIALES
La organización patrimonial publicó en X que la Navidad se celebra en la fecha del festival de un dios solar romano, pero retiró rápidamente la publicación tras recibir críticas de historiadores. La historia llegó a los principales diarios del país como The Telegraph.
   

Un portavoz explicó posteriormente: «Nos dimos cuenta rápidamente de que nos habíamos equivocado y eliminamos las publicaciones».
  
REACCIONES DE EXPERTOS
Críticas contundentes
El investigador histórico Chris McBride comentó sobre la publicación: «Sois uno de los organismos históricos más importantes y prestigiosos del país. Guardianes del conocimiento histórico. ¿Cómo es posible que aún no sepáis que esto es una completa tontería? Esto no tiene nada que ver con por qué la Navidad se celebra el 25 de diciembre».
  
El teólogo y canónigo anglicano Andrew Paul Davison añadió: «No tengo problema con que el cristianismo adapte ideas paganas –pasando de las sombras de las cosas a las cosas mismas– es solo que la evidencia va en contra de que este sea un ejemplo de tal cosa. English Heritage, ¿os interesa la precisión histórica?».

Tom Holland, autor de “Dominion” –que traza la influencia del cristianismo en la cultura y sociedad occidentales– y copresentador del pódcast The Rest is History, publicó simplemente: «Por favor, haced que pare».

LA EXPLICACIÓN HISTÓRICA REAL
Una teoría «extremadamente improbable»
El historiador Dr. Bijan Omrani declaró a The Telegraph que «es extremadamente improbable» que esta sea la razón por la que la Navidad se celebra el 25 de diciembre.

Explicó: «El 25 de diciembre parece haber sido elegido porque era nueve meses después del día en que los primeros cristianos creían que Cristo fue concebido, el 25 de marzo. También había festivales al sol mucho más populares en otros días en esa época, por ejemplo el 28 de agosto y el 22 de octubre».

Argumentos contra la teoría pagana
El Dr. Omrani continuó: «Parece improbable que el festival fuera lo suficientemente prominente como para que valiera la pena que los cristianos se lo apropiaran: el día no tendría ningún atractivo particular para los paganos, y también parece improbable que los cristianos de entonces quisieran que una festividad importante tuviera intencionalmente una asociación pagana».

CARTA De Antíquiis Pátribus, SOBRE LA FECHA DE LA NATIVIDAD


Amados hermanos en Jesús, María y José, salud y bendición.

De los padres antiguos hemos tenido testimonio sobre la razón de nuestra Oración y Creencia, y en esta oportunidad hemos de hablar sobre la Navidad.
 
Hay registro de las celebraciones de Navidad el 25 de diciembre por los primeros cristianos:

El Papa San Telésforo (reinó entre el 125-136): El Liber Pontificális le adjudica que la Misa de Navidad se celebrara en la media noche: «Hic constítuit ut [...] natálem Dómini noctu missas celebraréntur: nam omni témpore, ante horae tértiae cursum nullus praesúmeret missas celebráre, qua hora Dóminus noster ascéndit crucem (Este constituyó [...] que en la natividad del Señor se celebrara la Misa en la noche, porque en todo tiempo, ande presumía celebrar misas antes de la hora Tercia en el Oficio, la hora en que Nuestro Señor subió a la Cruz)»
  
San Teófilo de Cesarea (115-181 d.C.), en uno de sus escritos (probablemente la Carta pascual mencionada por Eusebio de Cesarea y San Jerónimo), dice: «Sicut Dómini Natálem, quocúmque die Kalendárum 8 Januárii (id est, vicésimus quintus Decémbris) venérit, ita et 8 Kalendárum Aprílis (hoc est, vicésimo quinto Mártii), quándo ressuréctio accídit Christi, debémus Pascha celebráre [Así como el Nacimiento de Nuestro Señor debe ser observado cada día que caiga el 8 de las Calendas de Enero (esto es, el 25 de Diciembre, así también debemos celebrar la Pascua el 8 de las Calendas de Abril (esto es, el 25 de Marzo), cuando acaeció la resurrección de Cristo]» (SAN TEÓFILO DE CESAREA, en los Centuriadores de Magdeburgo, centuria 2, cap. VI; Rodolfo Hospiniano, Festa Christianórum, hoc est, De orígine et progréssu rítuum et ceremoniárum ecclesiasticárum).
  
Tertuliano: «¿Cómo pudo Él [Cristo] ser admitido en la sinagoga, alguien tan abruptamente aparecido, tan desconocido, al cual nadie había informado todavía de Su tribu, Su nación, Su familia y, finalmente, Su enumeración en el censo de Augusto, ese fidelísimo testigo de la natividad del Señor, guardado en los archivos de Roma?» (TERTULIANO, Contra Marción, libro cuarto, cap. VII). Tertuliano en el capítulo XIX de esta obra afirma que el censo fue en el año 747 de la fundación de Roma –año 7 antes de Cristo–, cuando Cayo Sencio Saturnino era gobernador de Siria (cuando la Escritura y él mismo en Contra los judíos, libro VIII –donde afirma que la Crucifixión ocurrió el 25 de Marzo–, afirman que fue durante el censo de Publio Sulpicio Quirino iniciado en el año 752 –año 2 antes de Cristo–, cuando la Judea fue anexada a la provincia de Siria).
    
Las Constituciones Apostólicas, que fueron redactadas en siríaco hacia la década del 380, pero que recogen tradición anterior, menciona no solo que se debe celebrar la Navidad, sino que la Epifanía es una fiesta totalmente diferente:

GRIEGO [Tomado de Didascália et Constitutiónes Apostolórum, vol. I (Franz Xaver Funk, ed.), pág. 269 Paderborn 1905]
Κατάλογος τῶν τοῦ Κυρίου ἑορτῶν, ἃς δεῖ φυλάσσειν, καὶ πότε τούτων ἑκάστη ὀφείλει ἐπιτελεῖσθαι.
Τὰς ἡμέρας τῶν ἑορτῶν φυλάσσετε, ἀδελφοί, καὶ πρώτην γε τὴν γενέθλιον, ἥτις ὑμῖν ἐπιτελείσθω εἰκοστῇ πέμπτῃ τοῦ ἐνάτου μηνός. Μεθ’ ἣν ἡ ἐπιφάνιος ὑμῖν ἔστω τιμιωτάτη, καθ’ ἣν ὁ Κύριος ἀνάδειξιν ὑμῖν τῆς οἰκείας θεότητος ἐποιήσατο: γινέσθω δὲ καὶ αὕτη ἕκτῃ τοῦ δεκάτου μηνός.
LATÍN [tomado de DOM PROSPER GUÉRANGER OSB, Institutions Liturgiques, vol. I, pág. 51, París 1840]
Enumerátio festórum Dómini, quæ opórtet observáre, et quándo unumquódque eórum débeat celebrári
Dies festos observáte, fratres; ac primum quídem diem Dómini Natálem; qui a vobis celebrétur vigésima quínta noni mensis. Post hunc diem, dies Epiphaníæ sit vobis máxime honorábilis, in quo Dóminus nobis divinitátem suam patéfecit; is áutem agátur sexta décimi mensis.
TRADUCCIÓN
Enumeración de las fiestas del Señor, que conviene observar, y cuándo se debe celebrar cada una de ellas.
Hermanos, observad los días festivos; y en primer lugar la Natividad del Señor que celebraréis el día veinticinco del noveno mes; después de lo cual la Epifanía sea para vosotros la más honrada, en la que el Señor os hizo una exhibición de su propia divinidad, y que tenga lugar el sexto del décimo mes.
Comenzando el año en Marzo (como se usaba el noveno mes corresponde a Diciembre, y el décimo, Enero).

San Hipólito (170-240), en su Comentario sobre Daniel, cap. IV, 23, afirma (aunque con el milenarismo tan común en su tiempo):

GRIEGO
Ἡ γὰρ πρώτη παρουσία τοῦ κυρίου ἡµῶν ἡ ἔνσαρκος, ἐν ᾗ γεγέννηται ἐν Βηθλεέµ, ἐγένετο πρὸ ὀκτὼ καλανδῶν ἰανουαρίων, ἡµέρᾳ τετράδι, βασιλεύοντος Αὐγούστου τεσσαρακοστὸν καὶ δεύτερον ἔτος, ἀπὸ δὲ Ἀδὰµ πεντακισχιλιοστῷ καὶ πεντακοσιοστῷ ἔτει· ἔπαθεν δὲ τριακοστῷ τρίτῳ ἔτει πρὸ ὀκτὼ καλανδῶν ἀπριλίων, ἡµέρᾳ παρασκευῇ, ὀκτωκαιδεκάτῳ ἔτει Τιβερίου Καίσαρος, ὑπατεύοντος Ῥούφου καὶ Ῥουβελλίωνος [καὶ Γαΐου Καίσαρος τὸ τέταρτον <καὶ> Γαΐου Κεστίου Σατορνίνου]. ∆εῖ οὖν ἐξ ἀνάγκης τὰ ἑξακισχίλια ἔτη πληρωθῆναι, ἵνα ἔλθῃ τὸ σάββατον, ἡ κατάπαυσις, ἡ ἁγία ἡµέρα, ἐν ᾗ κατέπαυσεν ὁ θεὸς ἀπὸ πάντων τῶν ἔργων αὐτοῦ, ὧν ἤρξατο ποιεῖν. 
  
LATÍN [en Migne, Patrología Graeca 10, col. 646]
Primus enim advéntus Dómini nostri in carne, in Bethléhem, ante octo Kaléndarum Januárium, in féria quárta, quadragésimo secúndo anno Augústo factus est, quínquies millésimo quingentéssimo anno: passus vero est anno tricésimo tértio, ante octávum Kalendarum Aprilium, die Parásceves, anno octávo decimo Tibérii Caesaris, sub Rufo et Rubellione [et Cajo Caesare quárto <et> Gaio Cestio Saturnino]. Opórtet ígitur omníno, ut sex míllium annórum númerus adimpleátur, ut véniat Sábbatum, scílicet réquies, dies sancta, in qua requiévit Deus ab ómnibus opéribus suis.
  
TRADUCCIÓN
Porque el primer advenimiento de Nuestro Señor en la carne, cuando nació en Belén, fue el Miércoles 25 de Diciembre en el año 42 del reinado de Augusto, y el 5500 desde Adán. Él padeció en el año 33 el viernes 25 de Marzo, en el año 18 de Tiberio César, durante el consulado de Rufo y Rubelio [y el cuarto de Cayo César y Cayo Cestio Saturnino]. Y así es absolutamente necesario que se cumplan los seis mil años, para que el Sábado de descanso pueda venir, el día santo, en que Dios descansó de todas las obras que comenzó a hacer.
  
En el Cronicón, también menciona que el nacimiento de Nuestro Señor ocurrió cuando el mundo tenía 5500 años y nueve meses de creado (era de consecuencia que asumiera que la Creación ocurrió el 25 de Marzo del 5500 antes de Cristo). Julio Africano en su Cronografía del 220 también llega a una conclusión similar, usando el Calendario Romano antiguo, que tenía el equinoccio de primavera el 25 de Marzo.
   
El historiador bizantino Nicéforo Calixto en la Historia Eclesiástica, libro séptimo, cap. VI (citado en Migne, Patrología Græca 145, cols. 1215-1218) refiere el martirio de los 20.000 cristianos en Nicomedia, a quienes Diocleciano mandó quemar vivos en el año 301:
«Verum enin vero cum natális Christi festus ádesset dies, et multitúdo ætátis omnis, quæ Christi nómine censétur, in templo natálem eum celebratúra convénisset, tyránnus velúti opportúmum tempus et lucrósam occasiónem nactus, per quam vesániam et furórem suum adímpleret, misit eo qui templum claudérent, et ignem circúmcirca accénderent. Áderat ibi præco, qui voce clarióre promulgábat, ut qui vívere vellet, ex templo exíret, et in próxima Jovis ara thura adóleret, álioqui nisi hoc fecísset, una cum domo ipsa conflagratúrus. Tum vero in templo ipsa quídam pro multitúdine ea omni, cum libertáte insígni própalam respóndit, et pulchérrimam illam édidit vocem: Omnes nos Christiáni sumus, unum éumque solum Deum et regem crédimus esse Christum: et ipsi, Pátrique ejus et Spirítui Sancto sacrificáre, átque nos omnes una ófferre fácile paráti sumus. Vix hæc ille díxerat, et ignis est accénsus, qui in témporis velúti moménto ecclésiam omnem compléxus, illos omnes círciter vigínti míllium númerum expléntem, in cínerem rédegit [Verdad es que cuando llegó el día de la fiesta del nacimiento de Cristo, y una multitud de todas edades de cuantos alaban el nombre de Cristo se congregó en el templo para celebrar la fiesta de su natividad, el tirano, hallando nacido el tiempo oportuno y la ocasión afortunada para realizar su locura y furor, ordenó que cerraran el templo y encendieran fuego a su alrededor. Estaba allí un pregón, que con alta voz promulgaba que quien quisiera vivir, saliera del templo, y ofreciera incienso en el altar de Júpiter que estaba cerca, pero quien hiciese otra cosa, sería quemado junto con la casa. Entonces, toda la multitud en el templo, con insigne libertad respondió abiertamente, y con pulchérrima voz dijo: “Todos nosotros somos cristianos, y creemos que Cristo es el único Dios y rey, y sacrificamos a Él, a su Padre y al Espíritu Santo, y nosotros estamos dispuestos para ofrecernos fácilmente a Él”. Apenas dijeron esto, el fuego fue encendido en ese momento, a saber, contándose en todo el complejo de la iglesia cerca de veinte mil todos ellos, se hicieron cenizas]».
Este relato muestra que los primeros cristianos celebraban la Navidad.

San Julio I (337-352) y su sucesor San Liberio (352-366), San Gregorio Nacianceno (m. 389) y San Ambrosio (m. 397) celebraron la Navidad en sus respectivas sedes (los dos primeros en Roma, San Gregorio Nacianceno en Constantinopla y San Ambrosio en Milán). Ninguno “escogió una fecha”, sino que todos siguieron la fecha reconocida universalmente por la Iglesia, que era el 25 de Diciembre. Fecha transmitida desde Roma, como alude San Juan Crisóstomo:
«No han pasado diez años desde que este día nos fue revelado; y sin embargo, gracias a vuestro celo, se  celebra como si nos hubiera sido transmitido durante siglos. Así, se podría afirmar, sin temor a equivocarse, que este día es a la vez antiguo y nuevo: nuevo, porque lo conocemos hace poco; antiguo, porque siguió inmediatamente los pasos de las festividades más antiguas, y a pesar de su novedad, ha, por así decirlo, igualado su antigüedad. Así como las plantas de excelente calidad, en cuanto echan raíces, crecen rápidamente y dan fruto, también este día, conocido desde hace mucho tiempo entre los pueblos de Occidente, nos fue traído tan pronto como floreció y produjo frutos con la abundancia que vemos. Nuestros templos se han llenado y se han quedado pequeños para la gran cantidad de fieles que acuden a celebrar esta festividad. Por lo tanto, esperad la recompensa de tal celo de Jesús, quien nació  hoy según la carne, y quien recompensará vuestro fervor como merecéis. Pues el anhelo que mostráis por el día de su nacimiento es la mayor muestra de vuestro amor que podéis darle. [] Si nosotros, vuestros hermanos, hemos de contribuir a ello de nuestra parte, lo haremos con todas nuestras fuerzas, o mejor dicho, os diremos lo que la gracia de Dios nos inspira a hacer por vuestro bien. ¿Qué deseáis escuchar hoy, y de qué os hablaremos, sino de la fiesta misma? Sé que las opiniones aún están divididas al respecto: algunos la atacan, otros la defienden; estos últimos la reprochan por ser nueva y reciente, por haber sido introducida en nuestro tiempo; y aquellos, por el contrario, afirman que es muy antigua, ya que los profetas predijeron el nacimiento del Salvador muy antiguamente, y que el día señalado para este divino nacimiento era famoso y difundido entre todos los pueblos, desde Tracia hasta el estrecho de Cádiz. […] Ahora bien, si deseamos conocer este censo con precisión, podemos consultar los antiguos registros conservados en los archivos de Roma. “¿Qué nos importa esto a nosotros, que no estamos en Roma?, preguntaréis. Escuchad, os ruego, y no os neguéis a creerme, ya que hemos recibido la fiesta de quienes están plenamente informados sobre el asunto del que hablo y viven en la ciudad de Roma. Sí, son los propios habitantes quienes, tras haber celebrado la fiesta durante mucho tiempo y según una larga tradición, nos han transmitido este conocimiento; pues el evangelista no se limita a indicar la fecha en general, sino que habla de tal manera que nos aclara el día del nacimiento del Salvador y nos revela la sabiduría de Dios en la ejecución de sus planes» [Homilía sobre el Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, 1-2. En Migne, Patrología Græca 49, cols. 351-353. Traducción propia].
Cuando San Juan Crisóstomo menciona los archivos de Roma”, se refiere a los registros que Tito hizo trasladar de Jerusalén tras conquistar la ciudad. Archivos que el Papa San Julio I (reinó entre el 337 y el 352) consultó a fin de responderle al patriarca San Cirilo de Jerusalén, quien le escribiera para tener claridad sobre la fecha exacta de la Natividad, como recoge historiador Juan, arzobispo de Nicea, en su carta a Zacarías, catholicós de Armenia (citado por Margarino de La Bigne, Máxima bibliothéca véterum Patrum, tomo XII, pág. 818, Annecy 1677. En Migne, Patrología græca 96, col. 1442).
   
Y el Cronógrafo del 354, compilado por el calígrafo y tallador de piedras Furio Dionisio Filócalo, recoge para el 25 de Diciembre (que fue la primera entrada en la Deposítio Mártyrum, la lista de los mártires sepultados en Roma compilada en el 336) lo siguiente: «VIII Kaléndas Januárii: natus Christus in Bétlehem Judeæ (8 de las Calendas de Enero: Cristo nació en Belén de Judea)»; y en sus Fasti consulári (Lista de cónsules, al reseñar el consulado de Cayo César y Lucio Emilio Paulo, hace la siguiente nota:
«Anno C[ajus] Cæsar L[ucius] Paulus: Hoc consulátus Dóminus Jesus Christus natus est VIII kaléndas Januárii, die Véneris, luna xv» [Año de Cayo César y Lucio Paulo: En este consulado nació Jesucristo el Señor a 8 de las calendas de Enero, el día viernes, 15. de la luna].
Cayo César y Lucio Emilio Paulo fueron los cónsules del año 1 después de Cristo, y le dieron sus nombres a ese año. Es oportuno indicar que desde el año 153 antes de Cristo, los años consulares comenzaban el 1 de Enero, por lo que 8 de las calendas de Enero del año de César y Paulo significa 25 de Diciembre del año 1 a.C.
    
San Agustín, en el libro cuarto, cap. V de su obra Sobre la Trinidad, escribe, explicando sobre el Templo de Jerusalén como símbolo de Nuestro Señor:
«Dijeron los hebreos: Cuarenta y seis años se tardó en edificar este templo (Jn. 2, 20). Cuarenta y seis multiplicado por seis da doscientos setenta y seis; es decir, nueve meses y seis días, tiempo que se computa como si fueran diez meses en el parto de las mujeres, no porque todas lleguen en su preñez al sexto día después de los nueve meses, sino porque la perfección del Señor exigía que se emplearan íntegros los días prescritos, como nos lo enseña la Iglesia por la autoridad de sus mayores. Se cree fue concebido el 25 de marzo. El sepulcro nuevo donde nadie había sido sepultado es como el seno virginal de María, donde, ni antes ni después, ningún mortal había de nacer por seminación de varón. Se cree también que Cristo nació el 25 de diciembre. Luego desde su concepción hasta su nacimiento tenemos doscientos setenta y seis días, número igual a seis repetido cuarenta y seis veces».
Y en el comentario al salmo 132, 11, dice:
«La mayordomía de Dios crecía de día en día en nuestro Señor Jesucristo, lo que se da también a conocer por los días de su nacimiento, pues Juan nació, según la tradición de la Iglesia, el 24 de junio, cuando los días comienzan a menguar, y el Señor nació el 25 de diciembre, cuando los días comienzan ya a crecer».
San Lucas escribe que San Zacarías (a quien le fue anunciado el nacimiento de San Juan Bautista) estaba ejerciendo la función sacerdotal en el templo de Jerusalén; y la Anunciación a la Santísima Virgen fue seis meses después. Ahora bien, San Zacarías era de la clase (otras versiones traducen turno) de Abía, la octava de las 24 clases sacerdotales establecidas para servir en el Templo y mencionadas en Nehemías 12, 17. El padre Joseph Heinrich Friedlieb en su obra establece que a la clase de Abía le tocaba ministrar en la segunda semana del mes de Tishri (del 22 al 29 de Septiembre en el calendario gregoriano), la semana en que caía el día de la Expiación; de resto, matemáticas: San Juan Bautista nació el 24 de Junio, así que su anunciación fue el 23 de Septiembre; ergo, la Encarnación del Señor fue el 25 de Marzo, y su Nacimiento fue el 25 de Diciembre. Ni un día más, ni uno menos, como indica el antiguo tratado De solstítiia et æquinóctia Conceptiónis et Nativitátis Dómini nostri Jesu Christi et Johánnis Baptista (De los solsticios y equinoccios de la concepción y natividad de Nuestro Señor Jesucristo y San Juan Bautista)
  
Adviértase además que, según los Rollos del Mar Muerto, es en el mes de Tishri, cuando comienza el año civil judío y cuando se rotan los turnos sacerdotales para servir en el Templo (que fue dedicado en ese mismo mes por el Rey Salomón), no en el mes de Nisán cuando comienza el año litúrgico; y que al ser tan inestable el año judío (alrededor de 51 ½ semanas = 353-355 días; el año intercalar –introducido cada 3 años– consta de 54 semanas y ¾ = 383-385 días), un turno podía servir dos veces al año. Un dato curioso: las dos destrucciones del Templo coincidieron con el turno de Joarib –al que pertenecían Matatías y sus hijos los Macabeos–, que ministraba del 8 al 14 de Ab, recitando el salmo 93, 23: «Y por su malicia los hará perecer. Los destruirá el Señor Dios nuestro»).

Algo adicional es que la fecha fue transmitida como en día domingo, a lo cual alude el padre Cornelio Alápide comentando sobre San Lucas:
«Cristo nació en domingo, porque este fue el primer día del mundo. […] Cristo nació en la noche del domingo, según el orden de sus maravillas, de modo que el día en que dijo “hágase la luz” y la luz se hizo, fue el mismo día en que, de noche, la luz brilló en las tinieblas para los rectos de corazón, es decir, el sol de justicia, Cristo el Señor» [Commentária in Scriptúram Sanctam, vol. XVI, pág. 57, París, ed. Luis Vives 1877].

Objetarán los testejehovistas que Jesús no pudo nacer en medio del invierno porque dice que los pastores apacentaban en descampado (en este punto cabe notar que la costumbre judía era que las ovejas negras no entraban en el redil, por ser impuras). Es un error garrafal considerar que el clima en el Cercano Oriente es igual al de Europa y otras regiones nórdicas. Judea tiene clima desértico, donde la mayor temperatura promedio es de 57.2 °F / 14 °C y la menor es de 47.1 °F / 8,38 °C, además que en la Escritura se lee que Abrahán, Isaac y Jacob (sin mencionar la mayoría de los israelitas) vivían en tiendas de campaña todo el año (Hebr. 11:9; cf. Gén. 12:8; 13:3, 18; 18:1, 9; Jud. 4:18; Jer. 35:7, 10), y apacentaban sus rebaños al raso (en Génesis 31, 40 leemos que Jacob una vez se le quejó a Labán diciendo que apacentaba sus ovejas aguantando el frío de la noche). Y si no fuera así, ¿por ventura Dios es impotente como para no suspender las leyes de la naturaleza cuando Lo tiene a bien? ¿En qué clase de dios creen entonces?
  
Queda una pregunta: ¿dónde nació el reclamo de que la celebración de la Navidad fue puesta DELIBERADAMENTE en tiempo de festividades paganas? (reclamo iniciado -fingid ironía- del jesuita francés  propagado por el ministro presbiteriano escocés Alexander Hislop en su libro “Las dos Babilonias” —y refutado por el historiador Lester Grabbe y el mismo ministro protestante Ralph Woodrow que otrora lo sostenía—). Sorprenderos: ¡De una nota marginal en un manuscrito del comentarista siríaco Dionisio bar Salibi (un obispo siríaco del siglo XII), que afirma que la celebración de la Navidad fue trasladada desde el 6 de Enero al 25 de Diciembre! El resto, lo hicieron los protestantes en los siglos XVI y XVII, los Ilustrados del siglo XVIII y los liberales (protestantes) del siglo XIX y comienzos del XX, cuando incursionaron en el estudio comparado de las religiones y afirmaron que debido a que los primeros cristianos no sabían cuándo nació Jesús, simplemente asimilaron el festival pagano del solsticio para sus propios propósitos, reclamándolo como el momento del nacimiento del Mesías y celebrándolo en consecuencia. Argumento que se cae por su propio peso, como quiera que para el siglo III y IV, los cristianos tenían mayores preocupaciones que fijar una fecha litúrgica: las persecuciones, las nacientes herejías y los concilios regionales (entre el apostólico Concilio de Jerusalén del año 51 y el Concilio de Nicea del 325, hubo concilios en Hierápolis, Roma, Éfeso, Cartago, Iconio, Bosra de Siria, Elvira de España, Neocesárea, Ancira y Arlés) ya eran bastante tema que lidiar. 
   
Admitamos por un momento la teoría de que los primeros cristianos escogieron poner la Navidad el 25 de Diciembre, después de concluida la Saturnalia (que se celebraba del 17 al 23 de Diciembre; y de creer a Luciano de Samosata, entronca más con el Carnaval o el Purim dadas las fiestas e inversión de papeles —la Saturnalia, además de marcar el fin del calendario agrícola, buscaba reanimar a los romanos tras la derrota a manos de Aníbal en la batalla del Lago Trasimeno en el 217 antes de Cristo—) o que cayese en el Sol Invicto (que era un culto más del montón entre los romanos, y dicho sea de paso, SU FIESTA NO FUE INSTITUIDA POR AURELIANO CÉSAR EN EL 274, SINO POR JULIÁN APÓSTATA EN EL 365). Podían ponerla junto a cualquier festividad de las distintas religiones paganas del Imperio Romano, y pusiéranla donde la pusieran, ¿no surgiría la misma oposición? («Palo porque sí y palo porque no», como se dice popularmente).
  
En conclusión, la celebración de la Navidad era conocida y transmitida por la Iglesia desde sus primeros tiempos, y los ataques que le hacen los protestantes nacen solamente de su animadversión hacia la Iglesia Católica y no tienen ningún asidero histórico ni lógico.
  
D. JORGE RONDÓN SANTOS S. Ch. R.
24 de Diciembre de 2025 (Año Santo de Cristo Rey).
Vigilia de la Natividad de Nuestro Señor.

martes, 23 de diciembre de 2025

PREDICAN EL “EVANGELIO DEL HOMBRE” ANTE PRÉVOST

Traducción del artículo publicado en NOVUS ORDO WATCH. Textos bíblicos tomados de la versión de Mons. Félix Torres Amat.
   
PREDICADOR “PAPAL” PASOLINI: «CRISTO REVELA AL HOMBRE SU PROPIA VERDAD»
La 3.ª predicación de Adviento para León XIV y su Curia…
  
Un falso profeta en hábito capuchino: Roberto Pasolini OFM Cap.
  
El capuchino modernista Roberto Pasolini (* 1971) es el actual “Predicador de la Casa Pontificia”. Jorge Bergoglio, alias “Papa Francisco”, lo eligió el año pasado para remplazar al insufrible Raniero Cantalamessa, quien había cumplido 90 ese año, y que tenía ese cargo desde 1980.
   
La designación de Pasolini ha sido controvertida desde el comienzo. ¿La razón? No sorprenderá a la mayoría, pero ha sido atrapando algunas ideas no ortodoxas respecto a la homosexualidad.
  
El sitio web italiano Informazione Cattolica hizo alguna investigación sobre el nuevo predicador de la casa “papal” y descubrió una plática que él había dado en Varese (Italia) el 2 de Febrero de 2024, titulada Omosessualità e Vita Cristiana (“Homosexualidad y vida cristiana”). Un vídeo de esta estaba disponible en YouTube hasta que fue removido posteriormente por el usuario que lo subió (lo que resulta ser una copia del mismo puede hallarse aquí):
«La parte más problemática de las declaraciones del presbítero Pasolini, como se oye en el vídeo, concierne a la presencia de parejas gais en el Antiguo Testamento. Específicamente, Pasolini se refiere a la relación entre Jonatás y David. Con relación al Nuevo Testamento, aborda la relación entre el centurión y su siervo enfermo, por el cual el centurión romano le pide a Jesús su curación. Durante la presentación, el presbítero Pasolini presentó diapositivas presentando pasajes bíblicos que él afirma tratan de la homosexualidad, pero no hizo mención del pasaje de la Carta de San Judas (cap. 1, verso 7), que es la última referencia neotestamentaria a los pecados contra natura. Este pasaje es particularmente severo, porque explícitamente condena a Sodoma y Gomorra a las llamas eternas por su inmoralidad y sus vicios antinaturales» [Salvatore Carloni, “Ma cosa insegna sull’omosessualità il nuovo predicatore della Casa Pontificia Roberto Pasolini?” (¿Pero qué enseña sobre la homosexualidad el nuevo predicador de la Casa Pontificia Roberto Pasolini?), Informazione Cattolica, 12 de Noviembre de 2024; traducción por ChatGPT].
Por ahora, eso debería decirnos todo lo que necesitamos saber sobre este “erudito bíblico” capuchino, quien, gracias a Francisco, es actualmente el único hombre en el mundo autorizado para predicarle a la cabeza de la Iglesia del Vaticano II, actualmente el “Papa” León XIV. Podemos presumir que él ocupará ese cargo durante décadas.
   
De todas formas, de algún tiempo acá ha sido costumbre para el predicador “papal” dar pláticas espirituales (sermones, meditaciones) al “Papa” y la Curia Romana durante la Cuaresma y el Adviento, usualmente los viernes, y León XIV ha mantenido esta costumbre.
  
El pasado viernes 19 de Diciembre, Vatican News publicó el texto completo de la meditación de Pasolini para la 3.ª Semana de Adviento. Se puede acceder a esta a continuación, junto con un reporte anexo, y también está disponible el vídeo completo:
Como puede verse en el vídeo, un buen número de prelados atendió la plática espiritual, y León XIV estaba sentado al frente y al centro de la audiencia.
  
En lo que sigue, haremos algunas observaciones críticas respecto a la meditación del predicador “papal”, que está saturada de ideas y la verborrea típica de la Nouvelle Theologie (“Nueva Teología”).
  
Primero, notar que la 3.ª meditación de Adviento pasoliniana se titulaba “La universalidad de la salvación: Una esperanza incondicional”. Solo con esto, es suficiente para suspicacias, porque la salvación no es universal y la esperanza no es incondicional (al menos, no si se entiende en el sentido en que muchos suelen entenderla).
  
La Redención es universal en tanto que Cristo murió por todos, y por ende todos son capaces de beneficiarse de esta Redención. En ese sentido, sí, la salvación se ofrece a todos. Pero aunque todos han sido redimidos y Dios desea que todos los hombres se salven (ver 1.ª  Tim. 2, 4), trágicamente, muchos eligen no ser salvados: «Tan cierto es que muchos son los llamados y pocos los escogidos» (Mat. 22, 14); y «Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os aseguro que muchos buscarán cómo entrar, y no podrán» (Luc. 13, 24).
  
De forma semejante, la esperanza es incondicional solamente en el sentido que sin importar cuán pecaminosa ha sido nuestra vida hasta este momento, podemos ser perdonados y aspirar a la verdadera santidad, si solamente usamos los medios que Dios ha establecido para tal fin. La esperanza no es incondicional en el sentido que todos pueden u obtendrán la salvación sin importar lo que hagan o lo que crean.
   
Nuevamente estamos bregando con una ambigüedad inútil. El orador pudo expresarse claramente, pero elige no hacerlo. Él usa deliberadamente una jerigonza que se presta para malos entendidos.
   
Hablando del viaje de los Reyes Magos a Belén, dice Pasolini:
«Su movimiento afirma una verdad decisiva: para encontrar el rostro del Dios hecho hombre es necesario ponerse en camino. Esto vale para todo creyente, pero adquiere un peso particular allí donde la fe se entrelaza con la responsabilidad de custodiar, guiar y discernir. Sin un deseo que permanezca vivo, incluso las formas más altas de servicio corren el riesgo de volverse repetitivas, autorreferenciales, incapaces de sorpresa».
Entonces vemos aquí algunas de las palabrejas favoritas de Bergoglio: encuentro, camino, auto-referencialidad, sorpresa.
   
A lo largo de esta meditación, encontramos (¡ja!) algunos conceptos y verborrea típicos tan amados de los neomodernistas (cf. Papa San Pío X, Pascéndi, n. 3). Él propala cuestionamientos, duda e inquietud; y rechaza respuestas, certezas y seguridades. Podemos ver qué objetivo tiene mirando qué ejemplos usa para contrastar con el punto que está haciendo:
«Para la Iglesia este riesgo adquiere rasgos particularmente delicados. Es posible conocer bien la doctrina, custodiar la tradición, celebrar con esmero la liturgia y, aun así, permanecer quietos. Como sucede con los escribas de Jerusalén, también nosotros podemos saber dónde el Señor continúa haciéndose presente —en las periferias, entre los pobres, en las heridas de la historia— sin encontrar la fuerza o el valor para movernos en esa dirección».
Periferias, los pobres, e incluso las “heridas” de la historia, ¡Francisco estaría orgulloso! Excepto que el predicador se olvidó del medio ambiente: tú sabes, el grito de la tierra y esas cosas.
   
Ahora, es perfectamente legítimo decir que en el progreso espiritual puede estancarse a pesar de conocer sobre la Fe, a pesar de defender la tradición (y si es sacerdote, a pesar de ofrecer reverentemente la Santa Misa). Después de todo, uno puede conocer bien la sagrada doctrina, defender la Fe, e incluso celebrar la Santa Misa con gran decoro y reverencia mientras al mismo tiempo se esté involucrado en los pecados más atroces. Eso es claro. Así que el punto donde él va no es ilegítimo en sí mismo.
   
Con todo, la decisión pasoliniana de individualizar a estos tres reyes (en lugar de los otros) revela su perjuicio, porque es claro que está haciendo diana en los tradicionalistas y conservadores en las estructuras novusorditas, sin importar cuán pocos y lejanos puedan ser. No nos dejemos engañar: Si hay tes cosas en la Iglesia del Vaticano II, en general, de las cuales no se ve mucho, sería (1) personas que conocen bien la doctrina; (2) personas preservando la tradición; y (3) presbíteros celebrando el servicio de la cena Novus Ordo con reverencia. Y aun así, estas son las cosas que Pasolini pensó mencionar como opuestas a ese “viaje” que está predicando.

Advertir que no dijo: «Es posible enfocarse constantemente en los problemas temporales, en construir puentes a los marginados, en no juzgar a nadie y, aun así, permanecer quietos». No, su mente estaba centrada en cosas que son usualmente asociadas al tradicionalismo, y que los neomodernistas piensan haber superado: la fidelidad doctrinal y la pureza litúrgica (Se acuerda uno de la frecuente denunciación del proselitismo que hacía el “Papa” Francisco, o su rabieta por los presbíteros vistiendo sotanas, ¡como si el problema en la Iglesia Novusordita fueran los proselitistas ensotanados!)

Otro pasaje digno de pena ajena de la reflexión pasoliniana es el siguiente:
«Al arrodillarse ante el signo humilde y pobre del niño, los Magos descubren que el acceso al otro —distinto, frágil, inesperado— ocurre siempre desde abajo, nunca desde arriba. Es en el abajamiento donde se colma la distancia y la diversidad se vuelve habitable. No se trata de renunciar a la propia identidad, sino de entregarla, abriéndola al misterio que el otro porta consigo».
¿Puede haber algo más deuterovaticano que esto? Pasolini toma el viaje de los Reyes Magos hacia el Niño Jesús y hace su encuentro con el Hijo de Dios no simplemente sobre ellos y Él, o sobre los gentiles (a quienes ellos representan) encontrando la salvación, sino sobre las personas en general encontrándose con “el otro” y su “misterio”.
  
Si esto se oye tan mal que pudo haber salido precisamente del mismo Jorge Bergoglio, es porque lo es:
«La Iglesia valora la acción de Dios en las demás religiones, y “no rechaza nada de lo que en estas religiones hay de santo y verdadero. Considera con sincero respeto los modos de obrar y de vivir, los preceptos y doctrinas que […] no pocas veces reflejan un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres” [Vaticano II, Nostra Ætáte, n. 2]. Pero los cristianos no podemos esconder que “si la música del Evangelio deja de vibrar en nuestras entrañas, habremos perdido la alegría que brota de la compasión, la ternura que nace de la confianza, la capacidad de reconciliación que encuentra su fuente en sabernos siempre perdonados‒enviados. Si la música del Evangelio deja de sonar en nuestras casas, en nuestras plazas, en los trabajos, en la política y en la economía, habremos apagado la melodía que nos desafiaba a luchar por la dignidad de todo hombre y mujer” [Francisco, Servicio ecuménico de oración, Riga (Letonia), 24 de Septiembre 2018]. Otros beben de otras fuentes. Para nosotros, ese manantial de dignidad humana y de fraternidad está en el Evangelio de Jesucristo. De él surge “para el pensamiento cristiano y para la acción de la Iglesia el primado que se da a la relación, al encuentro con el misterio sagrado del otro, a la comunión universal con la humanidad entera como vocación de todos” [Francisco, Lectio Divina en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, 26 de Marzo de 2019]» (Antipapa Francisco, Encíclica Fratelli Tutti, n. 277; negrilla y subrayado añadidos).
Cuando Francisco cita la mención del “misterio sagrado del otro”, él se cita a sí mismo, como lo muestra la nota al pie (puesta entre corchetes arriba).
  
Entonces Pasolini, en su reflexión de Adviento, está usando esta palabrería bergogliana sobre el “misterio sagrado del otro”. Esto muestra una vez más cómo en la Iglesia del Vaticano II, Cristo está lentamente siendo disuelto en el hombre genérico, el hombre en general.

Un ejemplo explícito puede encontrarse en el la referencia del “Papa San” Juan Pablo II a la Natividad de Nuestro Señor como la “fiesta del hombre” en su primer mensaje de Navidad: «Navidad es la fiesta del hombre. […] Es efectivamente la humanidad la que queda elevada con el nacimiento de Dios en la tierra. La humanidad, la “naturaleza” humana, queda asumida en la unidad de la Divina Persona del Hijo; en la unidad del Verbo Eterno, en el que Dios se expresa eternamente a Sí mismo» (Bendición Urbi et Orbi, 25 de Diciembre de 1978).
  
No hay duda que la naturaleza humana fue ennoblecida por la Encarnación. Esa es la doctrina católica tradicional:
«…Dios quiso tomar la humildad y flaqueza de nuestra carne, para que el linaje humano fuese colocado en un grado muy alto de dignidad y honor. Porque para declarar la excelente dignidad y alteza que recibió el hombre por este divino beneficio, es suficiente que sea ya hombre aquel mismo que es verdadero y perfecto Dios, de suerte que podemos ya gloriarnos de que el Hijo de Dios es nuestro hueso y nuestra carne, lo cual no pueden aquellos dichosísimos espíritus; porque nunca, como dice el Apóstol, “tomó la naturaleza de los Ángeles, sino la posteridad de Abraham” [“Núsquam enim Ángeles apprehéndit, sed semen Ábrahæ apprehéndit”, Hebr. 2, 16]» (Catecismo del Concilio de Trento, Credo, Artículo 3.º).
Con todo, la religión del Vaticano II ha ido más lejos de esta verdad, hasta el punto de prácticamente adorar al hombre mismo, nunca más obviamente que bajo el “Papa” Francisco (reinó entre 2013 y 2025), quien predicó la teología de la liberación y un falso “Evangelio del hombre”, por así decirlo:
Aquí recordaríamos también el discurso de clausura de la IV Sesión del Concilio Vaticano II por  el “Papa San” Pablo VI (7 de Diciembre de 1965), en el cual suplicó a los hombres soberbios e incrédulos el favor de «reconocer nuestro nuevo tipo de humanismo: nosotros, también, en realidad, honramos a la humanidad mucho más que cualquier otro» (fuente; negrilla y subrayado añadido). Aparentemente, el pseudopapa estaba pensando que el rechazo del concilio en condenar al mundo no creyente ganaría para la Iglesia algunos puntos extra:
«El humanismo secular, revelándose en su horrible realidad anticlerical, ha, en cierto sentido, desafiado al concilio. La religión del Dios que se hizo hombre se ha encontrado con la religión (porque tal es) del hombre que se hace Dios a sí mismo. ¿Y qué pasó? ¿Hubo un choque, una batalla, una condenación? Pudo haberlo, pero no lo hubo. La vieja historia del Samaritano ha sido el modelo de la espiritualidad del Concilio. Una sensación de simpatía ilimitada lo ha permeado del todo» (Antipapa Pablo VI, Discurso para la última sesión general del Vaticano II, 7 de Diciembre de 1965).
¡Solo un tonto pensaría que esto puede “acariciar” a los enemigos declarados de Cristo para arrepentimiento!
   
Sabiamente había advertido el Papa San Pío X en su encíclica inaugural que «esta es la señal propia del Anticristo según el mismo Apóstol: el hombre mismo con temeridad extrema ha invadido el campo de Dios» (E Suprémi Apostolátus, n. 5), en referencia a 2.ª  Tesalonicenses 2, 4: «…hasta llegar a poner su asiento en el templo de Dios, dando a entender que es Dios».
  
Con todo, debemos regresar a Pasolini. Todavía reflexionando sobre la visita de los Reyes Magos a Belén, afirma:
«Para la Iglesia este doble movimiento —levantarse y postrarse— es esencial. Está llamada a moverse, salir, ir al encuentro de las personas y de las situaciones que le son lejanas. Pero también a saber detenerse, bajar la mirada, reconocer que no todo le pertenece ni puede ser controlado. Solo así el don de la salvación puede volverse verdaderamente universal: en la medida en que la Iglesia acepta dejar sus seguridades y mirar con respeto la vida de los demás, reconociendo que también allí, a menudo de maneras inesperadas, puede emerger algo de la luz de Cristo».
Es increíble cómo el predicador “papal” toma la búsqueda de los Reyes Magos y la adoración a Jesucristo, y la convierte en el alcance y cuasi-adoración de los pecadores por la Iglesia. ¡Pasolini afirma que la Iglesia debe «abandonar sus propias seguridades” —por las cuales, estas personas usualmente quieren decir todo lo que salvaguarda su patrimonio sobrenatural, especialmente la Fe y los sacramentos (cf. el proyecto de Hans Urs von Balthasar “demoler los bastiones”, secundado por Joseph Ratzinger)— y respetar las vidas pecaminosas de los pecadores! Después de todo, ¡así los neomodernistas parecen insinuar que los pecadores pueden simplemente tener algo de la luz de Cristo para darla a la Iglesia! ¡¿Qué debe estar detrás del mascarón capuchino para venir con semejante disparate blasfemo?!
  
Pasolini le dice a su audiencia que, cuando llegaron a Belén y encontraron al Niño Jesús, los Reyes Magos encontraron no solamente al Dios Encarnado, sino también… a sí mismos:
«En el rostro de Jesús, el Dios hecho hombre, los Magos vislumbran que esa misma dignidad está prometida también a su propia vida. Si en ese niño Dios se revela como Rey, entonces también la vida humana está llamada a una grandeza que no pasa por el poder, sino por el cuidado y el servicio. Si Dios ha elegido habitar nuestra carne, entonces toda vida humana lleva en sí una luz, una vocación, un valor que no puede ser borrado. Los dones que ofrecen los Magos se convierten así en un espejo: hablan de Dios, pero revelan también aquello a lo que el ser humano está llamado a llegar a ser.
   
Con la visita de los Magos, el misterio de la Encarnación manifiesta toda su fuerza universal. No hemos venido al mundo solo para sobrevivir o para atravesar el tiempo de la mejor manera posible. Hemos nacido para acceder a una vida más grande: la de los hijos de Dios. Los Magos partieron buscando una estrella y encontraron a Cristo; pero buscando a Cristo se encontraron también a sí mismos. Descubrieron que, aun viniendo de lejos y sin conocer las Escrituras, también en su humanidad brillaba una luz que solo esperaba ser reconocida y sacada a la luz.
   
Quizá la Iglesia esté llamada hoy, más que nunca, a hacer precisamente esto: ofrecer al mundo la luz de Cristo. No como algo que imponer o defender, sino como una presencia que se ofrece, dejando que cada persona pueda acercarse a ella a través de un camino semejante al de los Magos. Ellos partieron del deseo, se pusieron en camino, atravesaron preguntas e incertidumbres y, solo al final, reconocieron a Cristo y, ante él, se descubrieron también a sí mismos.
   
Desde esta perspectiva, la misión no consiste en forzar el encuentro, sino en hacerlo posible. Ofrecer la luz significa custodiar el espacio de la búsqueda, permitir que el deseo se ponga en movimiento, acompañar sin anticipar las respuestas. Así, el encuentro con Cristo no anula la humanidad de quien lo busca, sino que la hace salir a la luz y la lleva a su plenitud.
   
[…]
   
Una Iglesia que ofrece a todos la presencia de Cristo no se apropia de su luz, sino que la refleja. No se coloca en el centro para dominar, sino para atraer. Y precisamente por eso se convierte en espacio de encuentro, donde cada uno puede reconocer a Cristo y, ante él, reencontrar el sentido de su propia vida.
   
Esta perspectiva nos obliga a revisar muchas de nuestras prácticas misioneras. Con frecuencia imaginamos que evangelizar significa llevar algo que falta, llenar un vacío, corregir un error. La Epifanía indica otro camino: ayudar al otro a reconocer la luz que ya lo habita, la dignidad que ya posee, los dones que ya custodia. No somos nosotros quienes “damos” a Cristo al mundo, como si tuviéramos su exclusividad. Estamos llamados a hacer visible su presencia con tal claridad y verdad que cada persona pueda reconocer en él el sentido de su propia existencia.
   
Esto no relativiza la verdad de Cristo ni reduce el Evangelio a una genérica valorización de lo humano. Al contrario, toma en serio la catolicidad de la Iglesia en su sentido más profundo: custodiar a Cristo para ofrecerlo a todos, con la confianza de que en cada persona ya están presentes la belleza, la bondad y la verdad, llamadas a realizarse y a encontrar en él su sentido más pleno. La luz verdadera de la Navidad “ilumina a todo hombre” precisamente porque es capaz de revelar a cada uno su propia verdad, su propia llamada, su semejanza con Dios.
   
[…]
   
Este sería el signo más elocuente de una Iglesia fiel a su vocación: no retener la luz para sí, sino dejarla resplandecer para que la vida nueva, ya sembrada en el corazón de cada hombre y de cada mujer, pueda finalmente germinar y dar fruto» (Negrilla y subrayado añadidos).
Pudiera escribirse toda una bitácora separada sobre esta sola conclusión de la meditación, pero queremos acabar ahora. Basta decir que Pasolini es un típico modernista del Novus Ordo. Él no predica el Evangelio, sino la Nueva Teología.
  
En esta meditación particular para la 3.ª Semana de Adviento, el teólogo de la casa “papal” está presentando una doctrina estrechamente alineada con la de Karl Rahner (1904-1984), cuyo concepto del “existencial sobrenatural” parece ser reflejado aquí: la idea de que hay (aunque poca) gracia sobrenatural incondicional e indeleblemente presente en cada individuo, hecho que Cristo reveló al hombre por Su Encarnación, y ahora es tarea de la Iglesia encenderla, hacerla crecer y ayudarla a alcanzar su pleno potencial. ¡Menuda locura!
   
De todos modos, esto está lejos de la doctrina católica del pecado original, según la cual todos somos, desde la caída, «éramos por naturaleza u origen hijos de ira» (Ef. 2, 3) en necesidad de un Redentor, no para revelarnos cuán semejantes a Dios somos ya, sino para que «para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y del poder de Satanás a Dios» (Hech. 26, 18):
«El “pecado original” es la culpa hereditaria, propia, aunque no personal, de cada uno de los hijos de Adán, que en él pecaron (cf. Rom. 5, 12); es pérdida de la gracia —y, consiguientemente, de la vida eterna— con la propensión al mal, que cada cual ha de sofocar por medio de la gracia, de la penitencia, de la lucha y del esfuerzo moral. La pasión y muerte del Hijo de Dios redimió al mundo de la maldita herencia del pecado y de la muerte. La fe en estas verdades […] pertenece al inalienable depósito de la religión cristiana» (Papa Pío XI, Encíclica Mit Brennender Sorge, n. 25)

Que lo que predica Pasolini sea una nueva doctrina lo confirma el hecho que incluso él admita que su «perspectiva nos obliga a revisar muchas de nuestras prácticas misioneras». ¿Realmente este hombre piensa que en 1900 de actividad misionera todo se ha hecho mal? ¿Que Cristo no debería ser proclamado, sino que en cambio se “haga posible” el “encuentro” con Él ayudándolos a “viajar”? ¿Cómo piensa que los Apóstoles hayan hecho tantos conversos tan rápidamente si hubieran ofrecido palabrerías sobre viajes, encuentros y acogidas? «Mas nosotros predicamos sencillamente a Cristo crucificado, lo cual para los judíos es motivo de escándalo, y parece una locura a los gentiles» (1.ª Cor. 1, 23).
   
El mensaje del Evangelio realmente no es toda esa complicación, como vemos en Hechos 2, donde San Pedro predicó su primer sermón, con resultados inmediatos: «…se añadieron aquel día a la Iglesia cerca de tres mil personas» (Hech. 2, 41). Quizá fue esto precisamente por la predicación de la verdad divina por San Pedro con tal credibilidad y convicción —podría decirse que predicó certezas con seguridad— que hizo su mensaje más atractivo.
  
Pero ya basta. El callo modernista es intolerable.
   
En un discurso a los jesuitas el 17 de Septiembre de 1946, el Papa Pío XII resaltó:
«Mucho se ha dicho, pero no lo suficiente después de la debida consideración, sobre la “Nouvelle Théologie” [“Nueva Teología”], que, por su característica de moverse junto con todo en un estado de movimiento perpetuo, siempre estará en el camino hacia alguna parte pero nunca llegará a ninguna. Si se pensara que hay que estar de acuerdo con una idea así, ¿qué sería de los dogmas católicos que no deben cambiar nunca? ¿Qué pasaría con la unidad y la estabilidad de la fe?» (Papa Pío XII, Discurso Quámvis Inquiéti).
En realidad, ¿qué vino de ellos?
   
Desde el Vaticano II, hemos visto justo lo que viene de ellos. Y Roberto Pasolini no ayuda en nada.